LA PAZ VERDADERA

Por Jorge Euclides Ramírez A.
 

A mi amigo el profesor Antonio José Castillo, dedico.


23-03-2008

La Resurrección de Jesús, el saber que su luz sigue presente entre nosotros en el plano de esta existencia donde compartimos esencias mortales y divinas al mismo tiempo, es un momento  propicio para la reflexión sobre la necesidad de sintonizarnos con esa armonía cósmica que llamamos amor y superar de esta forma el desorden que calificamos como maldad.

Y en definitiva esas son las dos grandes fuerzas primarias que impulsan la conducta humana, el desorden que tiene como fuente los deseos de dominar nuestros entornos,  y el anhelo espiritual de integrarnos a él como partes de un todo indisoluble. Al desorden lo denominamos como MAL y a la armonía la llamamos AMOR.

Muchos católicos piensan que el enfocar la moral religiosa dentro de esta dicotomía existencial es una herejía porque se estaría validando el esquema de pensamiento de masones, rosacruces y otras corrientes o grupos filosóficos que intentan desentrañar lo esotérico en contraposición a como nos conectamos los judeocristianos con los misterios del universo, con la creencia en dogmas de fe sobre los cuales no caben interrogantes ni interpretaciones.

Pero precisamente nuestro problema es que al asumir esta posición frente a lo religioso y al mismo tiempo montarnos en la RAZÓN como eje fundamental de la civilización occidental, nos colocamos en situación de seres demediados que por una parte organizan sus conocimientos según una lógica cartesiana y por otra fundamentan sus creencias en un sistema de fe extraño a los silogismos sintéticos que estructuran nuestra racionalidad.

Este desencuentro entre las verdades de la razón y las verdades de la fe crea innumerables conflictos conductuales entre nosotros los cristianos y es sin lugar a dudas la explicación de la existencia del ateismo, incluso en personas que por virtudes personales incentivan un mayor   aprecio social que otras apegadas a rituales religiosos  y que  no tienen la misma estima por características individuales negativas.

Por ello el buscar las verdades y las enseñanzas de JESÚS comprometiendo en ello inteligencia y sentimiento de forma complementaria no tiene porque significar un agravio a su divinidad   aunque pueda molestar a quienes en su nombre han convertido a la religión en un bastión de poder humano...

Y ese es uno de los grandes problemas que tienen los místicos  católicos cuando buscan encontrarse con el amor autentico de Jesús, la existencia de unos formatos conceptuales elaborados por el hombre mediante los cuales se   debe cumplir a pie juntillas  un determinado procedimiento como requisito previo para disfrutar de una autentica interlocución divina, cuando originalmente Jesús transmitió sus enseñanzas de forma sencilla y en base a consejos fáciles de cumplir por todo el mundo.

Tenemos así que mucho de lo contenido en los legados teóricos de las religiones, casi siempre antiguos y por ello inspirados en un pensamiento primitivo, más que facilitar una superación espiritual de las personas representan un arsenal de dificultades y trabas para que los creyentes podamos entrar en armonía con nuestros entornos sociales y ambientales.

Si queremos vencer estas limitaciones nacidas de disquisiciones hermenéuticas sobre los dogmas de fe, solamente tenemos que acudir a ese Jesús que todos llevamos en nuestros corazones, a ese Jesús sencillo que predicaba desde colinas al descubierto y a la orilla de los ríos entre pescadores. A ese Jesús que nos invito a comunicarnos con el “Padre” de manera humilde y sencilla dejando de lado la soberbia de las ideas doctas y los ceremoniales complicados.

Basta rezar, simplemente rezar poniendo todos nuestros sentidos en la comunicación que intentamos con el poder supremo que rige el cosmos, basta orar dejando de lado los inconvenientes de la rutina, los ruidos ambientales, y los desarreglos del mundo. Si rezamos colocando nuestro ser en el propósito de estar con Dios, el amor de Dios nos llevara a la paz, a esa paz verdadera donde no hay consuelo porque no hay dolor, donde no hay culpa porque no hay pecado donde no existen deudas porque no hay ambición.

Este es el mismo método que utilizan los místicos indios en sus meditaciones, los lamas tibetanas confundiéndose con el mandala, los monjes budistas en su camino al nirvana. Total se trata de lo mismo, de sustraerse de las luchas animales que nos inducen a competir por la subsistencia material   para  adentrarnos, atravesando ventanas interiores,  en  la inmensidad del universo.

El amor verdadero, la paz verdadera es la calma interna que nos permite movernos en el mundo sin sacrificar en el altar de las ambiciones nuestras esencias espirituales. Esa virtud la tienen los humildes, los santos. Recemos entonces para que Dios nos de humildad entre tanto grito de soberbia que nos rodea.

jorgeeuclides@gmail.com




La UCLA y el Juego de Abalorios

Por Jorge Euclides Ramírez A.

30-03-2008


S
i alguien quiere aproximarse al esquema mental mediante el cual se ubican los profesores e investigadores universitarios dentro de la sociedad, modestamente sugiero la lectura de Juego de Abalorios, en lo personal la obra más acabada de Herman Hesse, dentro de la cual nos muestra de forma completa el universo de su pensamiento y su visión del mundo.

En esta novela que gira en torno a la vida de Joseph Knetch, el maestro en el Juego de Abalorios, Hesse nos delinea de forma perfecta aunque de soslayo dentro de propósitos literarios muchos más ambiciosos, el sentimiento que domina a nuestros académicos típicos respecto a su relación con sus entornos vitales. Una relación marcada por la distancia frente al "mundo" por considerar que la realidad es tramposa y por ello puede contaminar el viaje de la inteligencia hacia las verdades ontológicas.

Pero en verdad este ostracismo gnoseológico de nuestros académicos pudiera disculparse o al menos explicarse si observamos cómo la génesis de nuestras universidades se encuentra en las entrañas de la Edad Media, cuando el saber y su divulgación era un reto que le hacía la clandestinidad a los poderes establecidos.

Sobre este tema disertó de manera brillante y concisa el doctor Fausto Izcaray Yépez al inaugurar las jornadas de acercamiento y compromiso de la UCLA con los sectores productivos del estado Lara. El doctor Izcaray, académico de máximo nivel a quien la poesía le agregó sabiduría, expuso en alarde de erudición y síntesis las razones históricas que mantenían en el solipsismo a nuestras universidades y la necesidad de asumir riesgos para, en sintonía con el resto del país organizado, trazar una ruta conjunta de desarrollo que nos libere de las tormentas sociales que padecemos por falta de planificación y gerencia.

Para consignar ante los larenses el rango jerárquico de este compromiso entre nuestra universidad regional y los sectores productivos locales el presidium del evento estuvo encabezado por el rector de la UCLA, doctor Francesco Leone, y el presidente de Fedecámaras-Lara, Mario Seijas.

Más allá de los documentos elaborados en las jornadas, más allá de lo registrado en el papel como agenda de trabajo académico y de investigación lo mejor de esta jornada es que pudimos observar a una universidad con la disposición sincera de integrarse a ese mundo real, donde las verdades no discurren por conocidos caminos teleológicos sino por zigzagueantes senderos cruzados por una fenomenología que reta permanentemente a la lógica.

Faltaría agregar a esta manifestación de sinceridad un valor que es fundamental para entender el funcionamiento de toda realidad, habría que sumar a estos buenos propósitos la humildad. Porque sucede que la edad moral de los universitarios, según la clasificación de Nietzche, es la del León, aquella en la cual se han superado la etapa del Camello, en la cual se acepta todo de manera sumisa y acrítica, para asumir como león poderoso que se tienen las verdades incuestionables con las cuales se pueden solucionar todos los problemas que emergen de ese caldero, siempre en ebullición cambiante, que es la vida.

Haría falta entonces que los académicos e investigadores de la UCLA, que han asumido el compromiso de apuntalar con sus conocimientos, su esfuerzo y su trabajo, a los sectores productivos, se instalen en le edad moral del Niño, la cual según Nietzche es la más elevada, porque desde allí se puede adentrar el hombre a la realidad sin prejuicios ni esquemas limitantes, sino con curiosidad para aprender, inteligencia para procesar y humildad para rectificar los naturales errores de cualquier proceso de aprendizaje.

Para decir lo mismo según palabras de Herman Hesse, la UCLA para nacer al mundo de lo real, al mundo de la calle, tiene que romper el cascarón de los paradigmas medievales citados en el evento por el doctor y poeta Fausto Izcaray. Para nacer hay que romper el cascarón, dice Hesse en la novela Demian, para indicar el tránsito de su protagonista a un plano más elevado de entendimiento. De la misma manera si la UCLA quiere empinarse sobre las dificultades del entorno y sumarse al reto de buscarle al país una salida inteligente, está obligada a desprenderse del ropaje de lo preconcebido para integrarse con frescura y humildad a una realidad productiva a la cual los políticos le cambian a cada momento el marco teórico.

Como dato para el optimismo podemos consignar que esta posibilidad está afincada en la conducta de un hombre trabajador y sencillo a quien lo académico no lo envanece, Francesco Leone, el rector de la UCLA. Su presencia como motor de este compromiso universitario con los sectores productivos de Lara en verdad es algo que merece crédito y confianza. A él y al presidente de Fedecámaras-Lara les deseamos la mejor de las suertes en este hermoso proyecto de comunidad productiva. Felicitaciones también a la colega Migdalia Coello por la presencia activa y entusiasta que tuvieron los periodistas de la universidad en estas jornadas.

jorgeeuclides@gmail.com




La mejor vaca del mundo

Por Jorge Euclides Ramírez A.

16-03-2008

Si en algo han sido eficientes en convencernos o vendernos los países mas desarrollados del planeta es que ellos por latitud geográfica, clima y otras condiciones ambientales, tienen las mejores razas bovinas del mundo y que a nosotros los habitantes del sur del planeta no nos queda otra cosa que buscar mestizajes, bajo su monitoreo científico, con el objeto de mejorar algo nuestra producción, aunque siempre confinados a estar en déficit y por ende supeditados al control de los países del hemisferio norte.

Sobre estos paradigmas de distribución de las condiciones o bondades genéticas imperantes en el planeta desde la noche de los tiempos los países desarrollados nos han ocultado la verdadera conformación actual de su progreso en los diferentes ámbitos de la producción alimentaría, incluyendo la correspondiente al ganado bovino. Cuando lo cierto es que como en todo el proceso evolutivo de la humanidad los avances se logran con el uso de la inteligencia aplicada a los métodos y operaciones que estructuran la producción.

No fue otra cosa lo que hizo Roberto Bakeweel (1725-1795), en 1760 cuando al encargarse de su granja en Dishley, Inglaterra, se propuso organizar y esquematizar sus vacas para certificar mediante un pedigree su pertenencia a una determinada raza. Este esfuerzo fue posteriormente soportado con la creación de asociaciones, quienes en fin de cuentan son las responsables de la vigencia genética de cada raza bovina en particular.

Bakeweel se sirvió del cruce entre animales similares sin temerle a la consaguinidad pero evaluando permanentemente la transmisión de características monocigoticas para evitar deformaciones morfológicas. Su gran aporte fue de esta forma crear las razas nuevas que actualmente conocemos y la posibilidad de crear, mediante procesos de adaptabilidad, razas sintéticas eficientes en cualquier lugar de nuestro planeta.
Esta es  la base del Girolando brasileño, el Apéndice 3 australiano y el Carora en nuestro país,para nombrar solamente algunas de las más reconocidas  internacionalmente.

Quiere decir, reflexionando sobre lo escrito hasta ahora, que para buscar el mejoramiento de nuestros rebaños bovinos en Venezuela debemos partir de los conocimientos de nuestros ganaderos y de nuestros investigadores para convertirlos en una plataforma sobre la cual construir el desarrollo de nuestra ganadería. De tal modo se necesitaría mayor inversión oficial en consolidar los ensayos de nuestros productores de vanguardia y al mismo tiempo reforzar las investigaciones de nuestros académicos y científicos en el área.

Pero en Venezuela lamentablemente estamos muy lejos de alcanzar este engranaje funcional entre ganaderos, investigadores y gobierno y por esta dispersión es que dependemos del esfuerzo solitario de algunos productores líderes para abastecer nuestro mercado interno.

El que las vacas Holstein, las Jersey, las Pardo Suizo tengan un alto potencial genético para producir leche no es algo que sus asociaciones de raza lograron de manera inercial sino que es el resultado de años de investigación aplicada, de control de enfermedades, de estudios de progenie, de análisis en materia nutricional. En fin, cada paso en las mejoras genéticas de estas razas ha tenido como motor la inteligencia humana y el esfuerzo de los ganaderos en incorporar sus frutos a sus rutinas de trabajo y producción. Y por ello estas bondades genéticas de las vacas funcionaran siempre y cuando los productores las repitan en sus ámbitos particulares de trabajo.

A este respecto toca en nuestro país realizar ese gran esfuerzo para organizar todas las variables productivas de las cuales disponemos para integrarlas en un modelo viable que nos lleve a desarrollarnos como país autosuficiente en producción de leche y carne. Indispensable para ello consultar a personas como el doctor Hugo Leyva-Ocariz, eminente investigador venezolano con doctorado en una de las más prestigiosas universidades a nivel mundial en materia agropecuaria y con obra publicada en las revistas de mayor nivel científico a escala internacional. También como a él, al doctor Roy Meléndez, y al igual que ellos dos, muchos investigadores que en condición de jubilados han ofrecido su aporte patriótico para engrandecer unos caminos de superación que es necesario transitar con ánimo nacionalista.


Decía uno de los grandes sabios de la genética que el mejor ganado del mundo es aquel que mejor se adapte a las particularidades de cada región. Por ello no dejamos de repetir que el mejor ganado lechero del mundo para Venezuela es el Carora. Con la ventaja que esta raza cuenta con una asociación que es ejemplo en toda Latinoamérica por su organización y sus métodos de trabajo, Asocrica, presidida por Mario José Oropeza y gerenciada por Julio César Álvarez.

Con base en estos criterios podemos concluir que las mejores vacas del mundo no son aquellas que podemos importar con petrodólares sino aquellas que podamos criar y mejorar en base a la inteligencia venezolana, en base al esfuerzo venezolano. Son así, pues, las vacas Carora las mejores vacas del mundo con la cual podamos contar los venezolanos.

jorgeeuclides@gmail.com




RETÓRICA  LÁCTEA

Por Jorge Euclides Ramírez A.

16-03-2008

El Gobierno nacional le incrementó el precio regulado, se puso nuevamente en funcionamiento la planta procesadora de Machiques, a las importaciones de vacas brasileñas y argentinas ahora se sumarán las procedentes de Nicaragua, el presidente Chávez amenaza con expropiaciones y algunos diputados como Darío Vivas hablan de boicot y sabotaje alimentario, los ganaderos ripostan con el incremento del índice inflacionario que repercute en la estructura de costos, con la carencia de dólares de Cadivi para importar insumos, con el flagelo de la inseguridad y la competencia desleal que significan las importaciones oficiales subsidiadas, total, en Venezuela el tema de la leche se ha convertido también en una gran polémica donde de lado y lado se esgrimen razones y se sugieren nuevas estrategias para enfrentar una escasez que definitivamente pasó de coyuntural a estructural.

Lo que nadie dice es el verdadero origen de esta deficiencia. La causa absoluta y real del por qué en Venezuela no podemos autoabastecernos de leche. Presumiblemente el Gobierno no la expone por ignorancia, mientras que el sector privado probablemente eluda el tema para evitar daños a su autoestima, pero lo cierto es que en Venezuela no producimos la leche necesaria para el consumo nacional, sencillamente porque tenemos alrededor de un siglo de atraso en los métodos de producción. Pretender que bajo el actual esquema productivo tengamos la leche necesaria para el autoabastecimiento es lo mismo que pensar que pudiéramos surtir el marcado nacional de pollos y huevos con el sistema de gallineros tradicionales de gallinas picatierras y gallos fecundadores.

Esta es la cruda realidad que tenemos en el sector ganadero en Venezuela. El problema principal no es la calidad de los animales, ni la falta de una industria que garantice la recepción del producto, ni siquiera en lo inmediato una política de precios. El drama fundamental de la ganadería venezolana es el manejo primitivo de un altísimo porcentaje del rebaño nacional; por eso si traen vacas de razas especializadas se mueren de mengua en manos de quienes no tienen la capacitación profesional para atenderlas. Por eso no sirven de nada las amenazas del presidente Chávez para obligar a que los ganaderos arrimen una leche inexistente a las plantas procesadoras que anda inaugurando por todo el país.

Por estas razones no solamente es que producimos tan poco sino que producimos una importante cantidad de leche y   queso que no sería apto para el consumo humano en ningún país desarrollado del mundo, ya que parte de la leche que se arrima a las pasteurizadoras permanece hasta dos días a la intemperie y por otra parte en nuestras queseras artesanales no existen normas higiénicas básicas y seguramente esto no origina serios problemas de salud, porque los venezolanos hemos desarrollado enzimas heroicas que neutralizan los agentes patógenos contenidos en buena parte de los productos lácteos que consumimos.


Una de los indicadores más claros de nuestro atraso ganadero es el intervalo entre partos de las vacas, el cual no se ajusta a los 12 ó 14 meses del período fisiológico de los bovinos sino que se alarga de dos hasta tres años. Lo mismo sucede con el primer parto el cual debiera producirse de los
30 a 36 meses de edad y el promedio en nuestro país es de 48 meses, lo cual reduce dramáticamente la producción de leche y tan grave como ello es que no se generan animales suficientes para el matadero, y esta es una de las razones por las cuales progresivamente se observa una merma creciente del rebaño nacional, el cual ha disminuido a términos alarmantes.

Otro indicador de nuestro gran atraso es que el setenta u ochenta por ciento de la leche que se produce a nivel nacional tiene su origen en el estado Zulia y básicamente en el Sur del Lago, las mejores tierras agrícolas del país, con una capa de humus que llega hasta los dos metros de espesor. Estas tierras A1 son destinadas a la ganadería cuando debieran ser el gran vergel agrícola de Venezuela. Allí se trabaja con pasto guinea que los animales pueden consumir siempre fresco, antes de los 35 días de maduración, el cual mezclado con pequeñas cantidades de urea sal y melaza representa una dieta alimenticia suficiente para la producción de ocho y diez litros promedio por vaca a libre pastoreo. Allí las ganancias de los ganaderos son muy altas porque su estructura de costos es muy baja en el renglón nutritivo, no obstante la gran bondad de esas tierras que para los ganaderos funciona como una extraordinaria economía externa, al país le sale muy gravoso porque está utilizando tierras de primera para un sector que internacionalmente está clasificado para su explotación en tierras de segunda.

Dentro de este cuadro nacional donde se observan deficiencias dramáticas y perniciosas para el futuro alimentario del país, es que destacan el conjunto de logros que se ha conseguido en nuestro estado Lara donde han cristalizado proyectos modernos de explotación láctea a semejanza de las granjas europeas y norteamericanas, en las cuales dentro de espacios pequeños y mediante un manejo muy profesional asistido de avances tecnológicos, se produce leche con altos rendimientos por unidad animal y con estándares de calidad internacional. Todo esto con el apoyo de las universidades nacionales y especialmente la UCLA.

Por eso insistimos, la solución a nuestros problemas en el sector ganadero no tenemos por qué buscarla afuera. Tenemos el mejor ganado lechero tropical, la Raza Carora; tenemos ganaderos bien preparados y con alta sensibilidad nacionalista, tenemos profesores e investigadores universitarios comprometidos con el objetivo de lograr el autoabastecimiento de leche en Venezuela. Sólo falta que el sector político haga un
buen diagnóstico de nuestra realidad ganadera y tome en sus manos la bandera de la unidad entre el gobierno y los productores, tan pisoteada a lo largo de los últimos años.


jorgeeuclides@gmail.com




Ganadería a "batasos"

Por Jorge Euclides Ramírez A.

24-03-2008

Al constatar la futilidad de sus esfuerzos en impulsar el pronto abastecimiento de leche a nivel nacional, luego de incrementar su precio regulado, inaugurar algunas plantas procesadoras y hacer algunos otros anuncios de optimismo nacionalista, el presidente Hugo Chávez Frías pasó a la fase mejor conocida por él de buscarle una solución sociomilitarista a la escasez de este alimento fundamental e indispensable en la dieta de cualquier sociedad.

A tal efecto convocó a los ganaderos bolivarianos a conformarse en redes de productores socialistas, en Batasos (Batallones Socialistas) y de esta forma presentar batalla a los ganaderos oligarcas que según él piensan más en sus intereses capitalistas que en el bienestar de la Patria. Al mismo tiempo increpó de manera humillante al presidente del INTI para que procediera a expropiar o confiscar tierras que él desde un helicóptero había determinado que estaban ociosas.

Para infortunio del presidente Chávez el problema de la baja productividad de leche en Venezuela tiene causas mucho más complicadas que las diagnosticadas ideológicamente por sus asesores, ya que en nuestro país existe una gama de modelos productivos, con diferentes costos y contrastes cualitativos y cuantitativos considerables, lo cual impide que den respuestas semejantes frente a los procedimientos lineales dispuestos por el gobierno nacional.

Pongamos el ejemplo de Lara. Acá existen unidades productivas que funcionan con alta tecnología, alto valor genético y un manejo monitoreado permanentemente por profesionales especializados. El Danubio, Sicarigua, San José, La Romana, El Tunal, La Baragüeña, por citar solamente algunas. En estas unidades productivas, o haciendas, para llamarlas al estilo tradicional, se trabaja con economías de escala y por ello la productividad por animal es básica para mantenerse a flote. Allí las vacas son atendidas en salud y nutrición con insumos costosos, por ello en estas unidades productivas es cosa de supervivencia el contar con dólares de Cadivi de forma oportuna para adquirir los insumos importados, al mismo tiempo que se mantengan los precios de los nacionales, ya que la inflación de costos para ellos es mortal debido a que están obligados a vender a precios regulados.

Estas haciendas agropecuarias o unidades productivas, como se las quiera llamar, trabajan de forma estabulada o semiestabulada, por ello no ocupan grandes extensiones de tierra y son en realidad la verdadera alternativa para buscar el autoabastecimiento de leche a nivel nacional. Paradójicamente antes que fortalecer, copiar y masificar este modelo de producción, el gobierno nacional lo ha convertido en adversario ideológico al calificarlo de capitalista antipatriótico para, por vía contraria, enaltecer y dignificar a productores que trabajan con modelos extensivos, de libre pastoreo y por ello obligados a utilizar grandes extensiones de tierra. Es decir, el gobierno ataca al latifundio, lo amenaza, dicta leyes en su contra y al mismo tiempo lo apuntala al aplicar políticas ganaderas dirigidas a los productores que se mantienen con ordeño manual, montan caballos encabritados y quienes a pesar de su gran esfuerzo producen más poesía debido a las estampas criollas que evocan que la leche y carne que necesitamos en los mercados.

Cuando afirmamos en artículo anterior que en base al actual modelo productivo existente a nivel nacional en Venezuela es imposible pensar en el autoabastecimiento de leche y carne nos estamos refiriendo a este último, al modelo extensivo, antiguo y antieconómico, es decir, en función de la mayoría calificamos al todo. Igual cuando afirmamos que internamente tenemos los modelos apropiados para transitar con éxito la ruta de autoabastecimiento, estamos refiriendo ejemplos como los señalados en párrafos anteriores.

Pero entendemos que es imposible saltar de un modelo antiguo caracterizado por un manejo primitivo a otro de alta tecnología y gran valor genético. Lo procedente es ir creando en el país un sistema de productores que trabajen con tecnología intermedia y buen mestizaje aunque en el mismo marco de asistencia profesional especializada. Y en verdad no todo el mundo tiene la capacidad financiera y los niveles operativos para montar unidades de alta tecnología, pero sí está al alcance de muchos ganaderos tradicionales aplicar manuales de procedimientos, utilizar inseminación artificial y manejar sus productos con un mínimo de higiene para preservar su calidad.

Sin ir muy lejos, este trasiego de información, este compartir de procedimientos entre ganaderos grandes y pequeños en Lara se cumple con éxito gracias a la presencia de Asocrica y de Colaca, las cuales integran en su seno a ganaderos que producen con alta tecnología, con colegas que trabajan con esquemas intermedios. Todos tienen acceso a los mejores toros Raza Carora al mismo precio por pajuela de semen, todos tienen la misma asesoría profesional, todos pueden adquirir medicinas y alimentos animales con el mismo descuento. Unos miden su producción en miles de litros al día y otros en centenas pero todos arriman su producto con seguridad de recepción y reciben idéntica remuneración por litro.

Si este esquema se pudiera ampliar, si el conocimiento adquirido por nuestros ganaderos de vanguardia se pudiera divulgar y aplicar como instrumento de superación dentro de los grandes espacios ganaderos a nivel nacional, no harían falta amenazas ni hostigamientos para incrementar nuestra producción lechera. Mientras tanto a "Bataso" limpio lo único que tendremos es discordia, escasez y un nerviosismo político de impredecibles consecuencias.

jorgeeuclides@gmail.com




Manual para candidatos
Por
Jorge Euclides Ramírez  A.

17-02-2008

Nada es para siempre. Como todos los megalómanos imbuidos de mesianismo profético el presidente Hugo Chávez olvido esta ley de la naturaleza que en política tiene efectos rápidos y fulminantes, porque se mueve según la voluble psicología humana y no por el desgaste molecular dentro de los largos tiempos cósmicos.

Por esta razón su popularidad se encuentra hoy en día en las más bajas cifras estadísticas, posiblemente porque para la gente se le venció el lapso de las ofertas y ahora exige respuestas concretas frente a problemas cotidianos como el desabastecimiento alimentario, la inseguridad, la corrupción y en líneas generales el clima de confrontación interno y externo dentro del cual se desenvuelve la vida pública nacional.

Esta abrupta caída de popularidad puede tener varias explicaciones como eso de andar librando pugnas internacionales por salir a defender unas guerrillas que por despiadadas e inhumanas gozan de un repudio total dentro del mundo civilizado, o quizás por eso de informarle al país en el marco de un magno evento republicano ante el parlamento nacional que se desayuna con pasta de coca, o simplemente porque perdió la fama de imbatible al salir derrotado en el referendo consultivo sobre su propuesta de reforma constitucional.

Pero no importando las razones que pueden ser muchas y variadas lo cierto es que esta caída de popularidad presidencial tendrá claras consecuencias en las próximas elecciones de autoridades estadales y municipales, evento en el cual tanto los candidatos del oficialismo como de la oposición tienen que entender que el pueblo retomó el control de sus decisiones electorales, por varios años inmersa en el torrente indetenible del efecto multitud.

Pero si bien estos electores recobraron su libre albedrío político se encuentran desorientados y confundidos porque tienen ante sí una encrucijada donde por una parte tienen a un benefactor que cruzó la línea hacia fantasías personales solitarias y estrujantes y por otra un desorganizado pelotón de aspirantes con brújulas y mapas que no indican ningún destino preciso.

Situados en esta perspectiva los candidatos, o precandidatos, para cargos de representación regional y local deben detenerse a pensar en datos del pasado reciente de manera desapasionada y objetiva. Hacerse preguntas bien sencillas pasando por alto el dolor o el gozo inscrito en estas reflexiones.

Retrocedamos a diciembre del año pasado. Contra el pesimismo de muchos opositores Hugo Chávez perdió el referendo. La pregunta es ¿a qué cosas le dijo no el pueblo venezolano, tanto los que votaron como quienes se abstuvieron? Para responder a esta pregunta hay que retroceder todavía más, a las elecciones presidenciales del 2006, cuando a pesar del optimismo de la oposición y sus grandes marchas de calle Hugo Chávez ganó con tres millones de votos a favor.

Si los candidatos o precandidatos logran responder a estas interrogantes con eficiencia tienen buena parte de la pelea ganada porque podrán articular un discurso oportuno que satisfaga las expectativas de la mayoría. Aunque a grandes trazos pudiéramos adelantar lo siguiente. Las mayorías apoyan con fuerza los programas sociales instaurados por Chávez y por eso le ratificaron como Presidente en el 2006. Por otra parte esas mismas mayorías rechazan la carga ideológica que Hugo Chávez quiere montarle a estos programas sociales y por eso votaron en contra de su propuesta en el 2007.

Esto explica dos casos que resaltan en las últimas encuestas de opinión. Primero el de Henry Falcón, un alcalde concentrado en su gestión, pragmático en su relación con los sectores populares y conciliador con las elites, se apuntala en los programas sociales pero con una capa de poliuretano frente a lo ideológico. Falcón aparece con unas cifras de popularidad muy altas en todas las encuestas y fácilmente puede observarse cómo cabalga en el sentimiento chavista del 2006, mientras que en el 2007 jugó de forma excelente su papel de víctima, lo cual lo convirtió en un triunfador callado y pasivo ante sus adversarios internos.

El otro caso es el de Primero Justicia, partido que hace varios años modificó su línea política y se integró en los espacios reales de influencia partidista. Validó y legitimó los programas sociales de Chávez pero dentro de este esquema asumió un papel crítico y agresivo. Hoy en día Primero Justicia es el partido político de mayor crecimiento nacional en zonas urbanas y la gente lo asocia de alguna forma con el movimiento estudiantil.

Estos casos pueden darnos luces sobre el comportamiento electoral del venezolano dentro de la actual coyuntura política. Donde todo parece indicar que la gente con todo y su desconcierto desea continuar el camino inicial propuesto por Hugo Chávez pero con guías que sepan entender que el problema no es la ideología sino el hambre y la necesidad de todos los días.

jorgeeuclides@gmail.com




Retórica láctea
Por
Jorge Euclides Ramírez A.

10-02-2008

El Gobierno nacional le incrementó el precio regulado, se puso nuevamente en funcionamiento la planta procesadora de Machiques, a las importaciones de vacas brasileñas y argentinas ahora se sumarán las procedentes de Nicaragua, el presidente Chávez amenaza con expropiaciones y algunos diputados como Darío Vivas hablan de boicot y sabotaje alimentario, los ganaderos ripostan con el incremento del índice inflacionario que repercute en la estructura de costos, con la carencia de dólares de Cadivi para importar insumos, con el flagelo de la inseguridad y la competencia desleal que significan las importaciones oficiales subsidiadas, total, en Venezuela el tema de la leche se ha convertido también en una gran polémica donde de lado y lado se esgrimen razones y se sugieren nuevas estrategias para enfrentar una escasez que definitivamente pasó de coyuntural a estructural.

Lo que nadie dice es el verdadero origen de esta deficiencia. La causa absoluta y real del por qué en Venezuela no podemos autoabastecernos de leche. Presumiblemente el Gobierno no la expone por ignorancia, mientras que el sector privado probablemente eluda el tema para evitar daños a su autoestima, pero lo cierto es que en Venezuela no producimos la leche necesaria para el consumo nacional, sencillamente porque tenemos alrededor de un siglo de atraso en los métodos de producción. Pretender que bajo el actual esquema productivo tengamos la leche necesaria para el autoabastecimiento es lo mismo que pensar que pudiéramos surtir el marcado nacional de pollos y huevos con el sistema de gallineros tradicionales de gallinas picatierras y gallos fecundadores.

Esta es la cruda realidad que tenemos en el sector ganadero en Venezuela. El problema principal no es la calidad de los animales, ni la falta de una industria que garantice la recepción del producto, ni siquiera en lo inmediato una política de precios. El drama fundamental de la ganadería venezolana es el manejo primitivo de un altísimo porcentaje del rebaño nacional; por eso si traen vacas de razas especializadas se mueren de mengua en manos de quienes no tienen la capacitación profesional para atenderlas. Por eso no sirven de nada las amenazas del presidente Chávez para obligar a que los ganaderos arrimen una leche inexistente a las plantas procesadoras que anda inaugurando por todo el país.

Por estas razones no solamente es que producimos tan poco sino que producimos una importante cantidad de leche y   queso que no sería apto para el consumo humano en ningún país desarrollado del mundo, ya que parte de la leche que se arrima a las pasteurizadoras permanece hasta dos días a la intemperie y por otra parte en nuestras queseras artesanales no existen normas higiénicas básicas y seguramente esto no origina serios problemas de salud, porque los venezolanos hemos desarrollado enzimas heroicas que neutralizan los agentes patógenos contenidos en buena parte de los productos lácteos que consumimos.

Una de los indicadores más claros de nuestro atraso ganadero es el intervalo entre partos de las vacas, el cual no se ajusta a los 12 ó 14 meses del período fisiológico de los bovinos sino que se alarga de dos hasta tres años. Lo mismo sucede con el primer parto el cual debiera producirse de los
30 a 36 meses de edad y el promedio en nuestro país es de 48 meses, lo cual reduce dramáticamente la producción de leche y tan grave como ello es que no se generan animales suficientes para el matadero, y esta es una de las razones por las cuales progresivamente se observa una merma creciente del rebaño nacional, el cual ha disminuido a términos alarmantes.

Otro indicador de nuestro gran atraso es que el setenta u ochenta por ciento de la leche que se produce a nivel nacional tiene su origen en el estado Zulia y básicamente en el Sur del Lago, las mejores tierras agrícolas del país, con una capa de humus que llega hasta los dos metros de espesor. Estas tierras A1 son destinadas a la ganadería cuando debieran ser el gran vergel agrícola de Venezuela. Allí se trabaja con pasto guinea que los animales pueden consumir siempre fresco, antes de los 35 días de maduración, el cual mezclado con pequeñas cantidades de urea sal y melaza representa una dieta alimenticia suficiente para la producción de ocho y diez litros promedio por vaca a libre pastoreo. Allí las ganancias de los ganaderos son muy altas porque su estructura de costos es muy baja en el renglón nutritivo, no obstante la gran bondad de esas tierras que para los ganaderos funciona como una extraordinaria economía externa, al país le sale muy gravoso porque está utilizando tierras de primera para un sector que internacionalmente está clasificado para su explotación en tierras de segunda.

Dentro de este cuadro nacional donde se observan deficiencias dramáticas y perniciosas para el futuro alimentario del país, es que destacan el conjunto de logros que se ha conseguido en nuestro estado Lara donde han cristalizado proyectos modernos de explotación láctea a semejanza de las granjas europeas y norteamericanas, en las cuales dentro de espacios pequeños y mediante un manejo muy profesional asistido de avances tecnológicos, se produce leche con altos rendimientos por unidad animal y con estándares de calidad internacional. Todo esto con el apoyo de las universidades nacionales y especialmente la UCLA.

Por eso insistimos, la solución a nuestros problemas en el sector ganadero no tenemos por qué buscarla afuera. Tenemos el mejor ganado lechero tropical, la Raza Carora; tenemos ganaderos bien preparados y con alta sensibilidad nacionalista, tenemos profesores e investigadores universitarios comprometidos con el objetivo de lograr el autoabastecimiento de leche en Venezuela. Sólo falta que el sector político haga un buen diagnóstico de nuestra realidad ganadera y tome en sus manos la bandera de la unidad entre el gobierno y los productores, tan pisoteada a lo largo de los últimos años. 

jorgeeuclides@gmail.com




Janet Kelly

Por
Jorge Euclides Ramírez A.

03-02-2008

Uno de los clubes a los cuales pertenecemos con mayor frecuencia de contacto directo aunque de relación unidimensional es al de receptores de opinión. En este club cada quien tiene su menú con distintos emisores y jerarquizaciones. Por supuesto que dentro de este grupo de emisores el Presidente Chávez es quien tiene mayor numero de conectados por razones obvias. Pero la lista en verdad se pone interesante cuando combina a emisores de opinión especializada según sea el tema. De esta forma existen personas que tienen sus economistas, analistas internacionales, siquiatras, astrólogos, médicos, periodistas, entre otras especialistas, con quienes establecen una relación frecuente que puede incluso ser cotidiana, dentro de la cual se generan enlaces afectivos, también unidimensionales.

Estas reflexiones me vinieron a la mente al observar cómo independientemente de la ostensible mengua de popularidad del presidente Hugo Chávez en Venezuela se ha matrizado una opinión contraria a considerar a los Estados Unidos como un país amigo. Si bien para este resultado han trabajado con el mismo ahínco los presidentes Chávez y Busch, sería injusto olvidar que junto a males inocultables que hemos padecido, también existen factores o elementos positivos que debemos incorporar en el inventario de las relaciones bilaterales.

Pero sobre este lado positivo de las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos nadie dice nada, algunos porque tenemos cierta predisposición en su contra al observar cómo su democracia funciona muy bien puertas adentro pero hacia fuera es otra cosa y otros porque seguramente estarán   escarmentados por los errores iniciales de la oposición al convertir la embajada de los Estados Unidos en una instancia supranacional a la cual acudían como alumnos acusetos para denunciar ante el maestro los coscorrones de los caciques de la escuela.

No obstante sean cuales fueran las razones de las inexistentes defensas públicas respecto a los aportes norteamericanos a nuestro país, lo cierto es que se siente un gran vacío en torno a lo que debiera ser una discusión abierta y descarnada sobre la ambivalencia afectiva que tenemos los venezolanos en relación a la poderosa nación que por muchos años ha sido la meca del éxito para nuestra clase media.

Dentro de este vacío es que resalta la ausencia de la doctora Janet Kelly, internacionalista con ciudadanía norteamericana pero venezolana de corazón. Ella formaba parte del elenco de especialistas que opinaban sobre políticas publicas pero siempre dejaba espacios y tiempo para explicar de manera didáctica el funcionamiento político de su país de origen y con ella entre nosotros podíamos admirar y respetar a esa nación que se hizo gran potencia mundial a partir de los 101 humildes colonos que desembarcaron del Mayflower y en calidoscopio afectuoso ver la cara de Abraham Lincoln, quien de leñador en Springfield se convirtió en el Presidente que derrotó a los esclavistas del Sur; de Martin Luther King y su sueño cumplido en la figura de Barak Obama; de Herman "Babe" Ruth, emblema del béisbol criado en un orfanatorio; de Walt Withman con sus hojas de hierba siempre en vuelo, algunas veces montadas sobre el viento de Bob Dylan y otras en el genoma de la palabra cuando le toca el turno a Chomsky de revivirlo.

Y de nombre en nombre, desde Arthur Penn y Baltimore hasta la aciaga actualidad que representa el presidente George Busch, los venezolanos necesitamos que alguien nos recuerde lo bueno que hemos recibido de los Estados Unidos para no caer en el primitivismo de derrumbar un Tótem para ser libres y luego descubrir que como en los laberintos de Jorge Luis Borges, nosotros somos nuestros propios victimarios a causa de limitantes culturales que nos hicieron transitar un desarrollo desigual respecto a los norteamericanos, para decirlo en palabras de Carlos Rangel, a quien desde hace tiempo olvidamos seguramente por las mismas razones que tampoco queremos recordar a la doctora Janet Kelly, sin importar que sus voces tengan plena vigencia en estos momentos cuando medio país anda deprimido coqueteando como ellos con los abismos de la nada.

Si algo podemos adelantar sobre esta obligante discusión que debemos dar internamente en Venezuela para establecer las bases de una renovación del pensamiento nacional, como bien lo plantea el doctor Ramón Escobar Salom, a quien recordamos como nuestro profesor de Ideas Políticas Contemporáneas en la de Escuela de Comunicación Social de la UCV, es que desde los inicios de nuestra República las ideas de los padres ideológicos de los Estados Unidos han ejercido una gran influencia en nuestra forma de ver las instituciones políticas.

En verdad es mucho lo que pudiéramos reclamarle a los Estados Unidos respecto al trato que nos han dado bajo la condición de patrio trasero en la cual nos colocó Teodoro Roosvelt, pero con todo y que la memoria algunas veces quiera convertírsenos en espada vengadora, debemos tener presente que de este país intentamos copiar algo estupendo, la posibilidad de corregir errores, la opción de modificar realidades de manera pacifica y democrática, este valor absoluto e indeclinable bastaría solamente para dejar nuestro saldo con USA a beneficio de inventario. Lo otro, lo alimentado por el Presidente Chávez es retroceder a hogueras tribales para luego de incendiar los tótem incinerarnos nosotros mismos en el fuego de nuestras propias culpas.

Janet Kelly era de las voces dentro del concierto de opinadores más calificados del país que mas sindéresis reclamaba para lograr un entendimiento nacional en base a las nuevas realidades políticas instaladas en nuestro país a raíz de la emergencia del chavismo. Su cara bondadosa y su verbo firme pero conciliador expresaban con calidez su aguda inteligencia y sus grandes dotes académicas. Ella sola era un emblema de las bondades que han surgido de la relación entre los pueblos de Venezuela y Estados Unidos. Recordarla en estos momentos de injustificados distanciamientos puede ayudarnos a pensar mejor en nuestro futuro y ver que reclamar soberanía no es lo mismo que transitar un camino de aislamiento internacional.

jorgeeuclides@gmail.com




Aftosa mata idealismo

Por
Jorge Euclides Ramírez

27-01-2008

El presidente Hugo Chávez ha vuelto sus ojos al país y luego de sus azarosos periplos intercontinentales ha descubierto que existen peajes innecesarios y que las regulaciones de precios son un factor importante que distorsionan el funcionamiento dentro de cualquier sistema productivo. Y no se tomen estos descubrimientos con sorna ni digan que estas son verdades de Perogrullo, porque para un idealista el agua tibia es algo prodigioso y contrastante con el mundo etéreo donde la moral instala sus verdades eternas. Y eso es algo que no le podemos negar a Hugo Chávez, su idealismo, pónganle el adjetivo que mejor les cuadre a sus sentimientos respecto a su persona, generoso y brillante en el caso de sus partidarios, fanático y demoníaco si lo adversan, pero para poder analizar lo que el representa, lo que hace y lo que dice, debemos partir de esa clave, es un idealista.

Esa condición limita severamente su percepción correcta de la realidad, sobre todo si, armado de este idealismo de un solo brinco pasó de golpista a Presidente de la Republica de Venezuela y ahora se ha convertido en una figura de referencia planetaria obligada. Es sin duda el venezolano más conocido mundialmente a lo largo de toda nuestra historia, para regocijo de algunos y vergüenza de otros, y es con este personaje que nos toca lidiar a los venezolanos sin que hasta ahora ni políticos, ni economistas, ni siquiatras, ni filósofos, ni astrólogos o quirománticos hayan podido encontrar la forma de configurar un lenguaje adecuado para establecer una comunicación armónica con él.

Por estas razones y frente al desaliento que emerge de una larga secuencia de intentos fallidos, nada importa ensayar frente a la conducta presidencial, la cual baja en cascada hacia todas las instancias de decisión en Venezuela, la posición paciente y humilde de los viejos maestros de escuela, quienes sin importarle el carácter arisco de sus alumnos repetían sus lecciones sin inmutarse hasta que los párvulos entendieran el contenido temático de sus clases.

Pues bien el presidente Chávez se está ocupando del problema de la leche. En su condición de idealista piensa que todo se arregla con palabras y buenas intenciones. Se imagina que aumentado el precio regulado e invirtiendo unos millones de bolívares fuertes en plantas pasteurizadotas en poco tiempo comenzaran los ganaderos a solucionar el desabastecimiento grave que actualmente existe. Frente a esta actitud por favor no salgan a decirle ignorante, comunista y toda esa jerga de calificativos que son para el alimento para su animadversión contra los ricos; hagan como el maestro sabio y tolerante que para ser entendido repite lecciones básicas como si en ello le fuera la vida.

Asumamos que un idealista actúa como un niño ante la realidad e intentemos aclararle al Presidente y sus ministros lo que pasa en el ámbito de la producción láctea y el por qué las medidas que está tomando no resuelven la problemática existente.

Primero que todo, señor Presidente, las vacas dan leche según lo que coman y para que una vaca dé mucha leche tiene que comer mucho alimento nutritivo. A libre pastoreo y comiendo pura paja es imposible que nuestra producción suba el promedio actual, ubicado entre los 3 y
4 litros por animal. Segundo punto, señor Presidente, para que las vacas puedan dar leche tienen que estar sanas, porque las vacas al igual que los seres humanos cuando están enfermas merman su rendimiento corporal. Tercer punto, señor Presidente, al igual que estas limitaciones básicas existen otras muchas que no se solucionan con simples anuncios oficiales y por ello es indispensable que su gobierno establezca un sistema de comunicación confiable y eficiente que les permita a los ganaderos realizar proyecciones e inversiones a futuro sin las amenazas de ver invadidas sus fincas. Por último, señor Presidente, los problemas económicos por lo general son reacios frente a la ideología y usted funciona con un entorno de ideólogos que no entienden las dificultades técnicas y gerenciales de quienes tienen sobre sus espaldas la responsabilidad de producir.

Sin ir muy lejos, señor Presidente, en Venezuela actualmente los ganaderos se encuentran indefensos ante la fiebre aftosa y esto tiene que ver con el segundo punto antes expuesto. Esta enfermedad es mortal y respecto a ella es que se dividen y clasifican los países productores de leche a nivel mundial. Dentro de esta clasificación Venezuela aparece entre los últimos, entre los más atrasados del mundo y en esta materia su gobierno no tiene respuestas efectivas. Señor Presidente, usted habla de autoabastecimiento de leche y carne y resulta que hoy en día la aftosa está diezmando el rebaño nacional. Lo más grave es que el SASA solamente autoriza el uso de una vacuna, hecha en Venezuela, la cual según los ganaderos no sirve para nada. Otra suposición, más grave aun es que la aftosa que actualmente ataca a nuestros bovinos es tipo C, la cual no existe o no existía en Venezuela sino en Brasil. Se preguntará usted por qué los gremios ganaderos no hacen esta denuncia pública, sencillamente porque la única respuesta que tendrán es la eliminación de todo su rebaño, animales enfermos y sanos por igual.

Señor Presidente, aquí todo el mundo quiere que Venezuela progrese. No se crea usted el único nacionalista, el problema es que usted quiere un mundo de felicidad pero no conoce el camino que nos lleve allí; por eso es mejor preguntar al que sabe que andar inventando maniobras al borde de un precipicio. Sirva este artículo para llamar la atención a las autoridades del área sobre el brote de aftosa en regiones ganaderas claves dentro de Venezuela.

jorgeeuclides@gmail.com




El silencio de Cuba

Por
Jorge Euclides Ramírez A.

20-01-2008

El pedimento del presidente venezolano Hugo Chávez de conferir condición de fuerza beligerante a las FARC originó un impacto inmediato que sacudió a los grandes medios de comunicación social y a las cancillerías de países que por una u otra razón tienen una vinculación estratégica con el nuestro.

Moratinos en nombre del gobierno español marcó distancias con esta solicitud para evitar el emplazamiento que con toda seguridad le haría en términos conminatorios Mariano Rajoy a Rodríguez Zapatero. Argentina con celeridad manifestó que estaban apoyando el acuerdo humanitario y que jamás su intermediación contemplaba objetivos políticos, lo cual sonó como una especie de aclaratoria del matrimonio Kirchner frente al gobierno y la sociedad colombiana. Igual celeridad tuvo la cancillería del presidente ecuatoriano Rafael Correa al felicitar a Hugo Chávez por la recuperación de los rehenes pero al mismo tiempo negarse de forma enfática frente a la exigencia de nuestro mandatario.

También el presidente entrante de Guatemala, Colom, demarcó posiciones como para curarse en salud, ya que en su toma de posesión estarían tanto Chávez como Álvaro Uribe. Pero el grueso de países latinoamericanos optó por el silencio, algunos por la “comprensión” que se le tiene al amigo bien intencionado pero un tanto díscolo, tal es el caso de Brasil o también para no complicar aún más su situación interna como es el caso de Bolivia, donde el presidente Evo Morales y los prefectos de oposición adelantan una negociación difícil. Pero dentro de todo este cuadro resalta el silencio de Cuba, país comprometido hasta los tuétanos con el destino político de Hugo Chávez pero que en esta oportunidad, por lo menos en los primeros y capitales días, asumió un absoluto silencio. Incluso la solicitud del presidente Chávez ni siquiera la manejaron como noticia, fue excluida hasta del link Venezuela al Día del periódico Granma. Para la cancillería y la prensa cubana no existió el pedimento que hizo Hugo Chávez de legalizar a las FARC.

Dado el alto profesionalismo y capacidad de respuesta inmediata que tiene la cancillería cubana este silencio hay que analizarlo con mucho detenimiento, ya que es indispensable para realizar un diagnóstico preciso sobre la actuación del presidente Chávez en esta oportunidad, sobre todo porque una parte importante de la oposición venezolana hace recaer en la influencia del gobierno cubano los giros radicales hacia el socialismo duro que intenta dar nuestro Presidente, premisa que con este episodio hay que poner bajo revisión para ubicarlos en el cuadro de “inspiraciones providenciales” que orientan la conducta presidencial, unas veces aferrado a una cruz y otras manipulando un fusil de guerra.

Este silencio cubano respecto al entrecruzamiento afectivo entre Hugo Chávez y las FARC necesita de una lectura rigurosa y objetiva porque puede darnos elementos claves para entender la diferencia entre lo que aspira el gobierno cubano en relación a Venezuela y el papel que le adjudican sectores muy calificados de la oposición venezolana. Y mas allá de nuestras fronteras entender por qué el Presidente Chávez en unas oportunidades presenta un apoyo casi en bloque de los países latinoamericanos y en otras, como el caso actual, luce solo y patético cargando la cruz de ocurrencias desatinadas.

Todo parece indicar que en la actualidad y es posible que desde hace algún tiempo Cuba haya desistido de su papel de agente ideológico y de promotor del socialismo a nivel internacional y haya concentrado todos sus esfuerzos en sobrevivir como Estado autónomo e independiente frente al inmenso poder mundial que representan los Estados Unidos, ubicado apenas pocas millas náuticas de sus costas.

Para este propósito indudablemente que Hugo Chávez se ha convertido para ellos en un aliado indispensable, sobre todo cuando por su conducto y aunque de forma grosera y prostibularia se canalizan sentimientos profundos de los excluidos de Latinoamérica. El problema es que el Presidente Chávez ha contaminado su vocería con una megalomanía rampante que le impide establecer contacto eficiente con las expectativas populares, lo cual se traduce en una ineficiencia superlativa respecto a su gestión interna y en la limitación de articular un proyecto subcontinental viable y consensual.

Imbuido de este culto a la personalidad en el cual invierte sumas gigantescas de petrodólares se salta a la torera principios básicos que apuntalan la estabilidad de los países democráticos, como es precisamente su última propuesta de legalizar unas guerrillas que desde hace rato abandonaron normas elementales de conducta política para centrar su dominio y su presencia en la práctica de una violencia criminal orientada a castigar a indefensos sectores civiles. Por ello en esta oportunidad se ha quedado solo y ha falta de “intérpretes” que siempre lo justifican, el mismo ha tenido que explicar posteriormente que rechaza el secuestro como delito de lesa humanidad. Pero ya el daño esta hecho y está pagando su error ante el país y toda la comunidad internacional.

Evidencia absoluta de esta soledad es el silencio de Cuba. Si dentro de su inconmensurable prepotencia llega a entender que el hilo de adversidades que ha tenido desde el “por qué no te callas” se debe a su dilatada, perniciosa e improvisada verborrea, es posible que ralentice la velocidad de su declive. Por otra parte también toca a la oposición “hacer política” con los pies en la tierra y entender que sin una respuesta correcta al drama social de nuestro país tendremos el efecto Chávez por tiempo indefinido, y para ello es obligante realizar un análisis profundo de las causas que nos han colocado en esta etapa histórica. Chávez no es solamente carisma y caudillismo, es también un sentimiento nacionalista donde el rechazo a las injusticias de la economía mundial tiene un gran peso. Dentro de este análisis incluso se haría necesario revisar el papel de Cuba, en el supuesto que haya declinado su rol de exportador del viejo, fracasado y extinto comunismo soviético por el de ser un país respetuoso de las democracias que con tanto esfuerzo contra el militarismo hemos logrado construir en Sudamérica.

jorgeeuclides@gmail.com




La Universidad y Asocrica

Por
Jorge Euclides Ramírez A.

13-01-2008

Pende sobre las universidades venezolanas un antiguo reproche jamás aclarado de manera definitiva y concluyente, respecto a su no inserción dentro de los procesos socioeconómicos encausados por los agentes del aparato productivo nacional.

Tal señalamiento de solipsismo académico es posible tenga su explicación en los afanes cosmogónicos inscritos en nuestras raíces culturales, con el agregado de socialismo humanista que convirtió nuestro pensamiento universitario en una loca carrera teleológica hacia verdades absolutas y por ello inalcanzables.


Por ello el observar cómo la academia se incorpora y compromete con realidades específicas donde el factor humano es un esfuerzo cotidiano y no una entelequia intelectual, es algo que debemos registrar como un formidable avance en la tarea de crear un país bien ensamblado para el progreso, algo en verdad que llama al optimismo y que puede convertirse en un hermoso ejemplo para enfrentar las diatribas que ideológicamente nos han demediado.

Sin lugar a dudas que el trabajo conjunto que adelantan las universidades, especialmente la UCLA, con Asocrica (Asociación de Criadores de ganado Raza Carora), constituye uno de esos ejemplos que debemos registrar como indicadores de cómo la cátedra y la investigación universitaria se han insertado de manera plena dentro de actividades económicas claves para el desarrollo nacional.

Y el objetivo común no podría ser más noble y más nacionalista, se trata nada menos que de incrementar la producción de leche a nivel interno con miras hacia el autoabastecimiento. Para el cumplimiento de esta tarea existe en Lara una afortunada coincidencia al conjugarse la academia, la gerencia y el valor genético de una raza tropical como la Carora.

La base académica la aporta la Universidad Centroccidental Lisandro Alvarado a través de la facultad de Veterinaria, donde el decano Osvaldo Castillo y la doctora Lourdes Tibisay Vilanova se han comprometido de forma emocionada y consistente en convertir a la UCLA en la referencia fundamental en la investigación para la producción de leche a nivel nacional.

La gerencia, la organización, el manejo, lo aporta entre varios agentes regionales, la empresa cooperativa Colaca (siglas asociadas a las familias Colmenares y Lozada pero que también podemos asumir como Cooperativa Láctea Compañía Anónima), la cual agrupa a centenares de productores que van desde los diez mil hasta los cien litros de producción diaria de leche.

Colaca asiste de manera integral a los ganaderos en todo lo referente a nutrición, medicina, ordeño, acopio y transportación y recibe diariamente alrededor de ochenta mil litros de leche de calidad, es decir, con un rápido enfriamiento que garantiza un bajo nivel de cepas bacterianas y con ello un producto más sano y nutritivo.

El factor genético lo aporta la Raza Carora, la cual tiene en Asocrica su fortaleza fundamental e insustituible. Extensión de esta asociación es el Centro de Inseminación Artificial Carora desde el cual se presta un servicio solidario en precios y asesoría técnica a todos los ganaderos que aspiren mejorar la condición genética de sus rebaños con toros probados y con un riguroso estudio de progenie.

Quien desee hacer constataciones técnicas sobre la calidad del trabajo en equipo que realizan la UCLA, Asocrica, Colaca y el CIAC, solamente tiene que leer la última revista editada por Asocrica con la colaboración de la Fundación Complejo Cultural Juan Martínez Herrera. Esta revista, la numero 28, contiene parte de los trabajos de investigación presentados en las primeras Jornada Raza Carora realizadas en el año 2006.

Allí la magíster scintiarun y PHD Lourdes Tibisay Vilanova hace un brillante resumen sobre los alcances del convenio entre la UCLA y el Centro de Inseminación Artificial Carora. Por su parte el doctor Homero Fragachan, de Colaca, explica de forma clara y científica la manera cómo esta organización atiende farmacológicamente a todos sus asociados y relacionados, presenta tablas estadísticas y diserta sobre las enfermedades mas comunes y la manera como prevenirlas y curarlas.

El tema de Mejoramiento Genético lo aborda con magistral tesis el doctor Fidel Pariacote, de la Universidad Francisco de Miranda. Para muchos este texto es clave para entender el valor genético de la Raza Carora frente a otras razas lecheras aclimatadas en el trópico. Sobre el rendimiento de novillas de primer parto Raza Carora presentan los doctores Luís Otero y Julio César Álvarez un documentado trabajo que ilustra nítidamente la forma como deben manejarse estas vaquillas. Maria Begoña García, magíster dcientiarum en ciencias veterinarias presenta un trabajo sobre los efectos de los factores reproductivos en el intervalo parto-concepción, el cual contiene unos indicadores y tablas estadísticas que permiten un diagnóstico preciso de este período. Cierra la edición una investigación de la licenciada Macarena Cabezas de Cárdenas sobre mestizaje con base en la inseminación, realizado en laboratorios de la UCLA.

Lo importante de todo esto, lo más significativo de este esfuerzo conjunto es que atiende al interés de producir algo que escasea a nivel mundial y que en Venezuela requerimos incrementar por un problema de soberanía alimentaria, la leche. No es camino corto y fácil pero es el camino, el único camino. Pero allí esta la Universidad y están los productores dispuestos a fajarse contra las adversidades y lo único que piden es que el gobierno nacional no los vea como enemigos políticos simplemente porque exigen condiciones básicas para continuar en sus tareas productivas.

jorgeeuclides@gmail.com




Volver a Teilhard de Chardin
Por
Jorge Euclides Ramírez A.

06-01-2008

Como bien dice Carlos Fuentes vivimos el final de una era y el comienzo de otra. No tenemos los líderes para la transición pero allí están los temas planetarios que indicaran la agenda global sobre la cual giraran las nuevas tendencias del pensamiento.

Como constatación patética de la afirmación del escritor mejicano podemos observar la dramática contradicción que frente al acelerado desarrollo científico y tecnológico de la humanidad tenemos como líderes de mayor significación mundial a personas de notoria puerilidad intelectual y ostensibles problemas conductuales.


Estos líderes parecieran ser el producto de las terribles simplificaciones creada por los grandes medios de comunicación, los cuales han compactado el conocimiento nacido de la inteligencia junto a las creencias del imaginario colectivo, creando así un paquete cultural donde los mitos y fantasías configuran el perfil de los nuevos héroes, de los líderes actuales.

De esta forma, al mismo tiempo que el cambio climático produce a diarios centenares y miles de víctimas por inundaciones, deslaves y otros fenómenos naturales, mientras estamos al borde una nueva glaciaciación que modificaría   los mapas de todos los continentes debido al descongelamiento de los polos, frente a estas megamanifestaciones de un planeta enfermo, en el país mas poderoso de la tierra, los Estados Unidos, gobierna una persona que por jugar al "cowboy" valiente ha masacrado pueblos enteros y ha condicionado la agenda internacional de su país al emplazamiento de su poderío militar en múltiples lugares.

En la misma lista de Bush también está incluido Hugo Chávez quien, en su carrera desesperada, hacia la inmortalidad y la gloria se ha convertido en la contrafigura del primero, enfrentando el poder imperial con desplantes, groserías y otras actuaciones pintorescas que lo rankean como un antagonista mediático de la moderna guerra fría que vivimos a nivel mundial.

Si entonces agrupamos en grandes categorías los acontecimientos y paradigmas del presente pudiéramos perfectamente construir un hilo de continuidad entre las tres grandes unidades fenomenológicas estudiadas por Pierre Teilhard de Chardin, a quien entre muchos títulos queremos recordar como un católico jesuita comprometido con el evolucionismo. Geología, Biología y Noosfera, tres ámbitos o planos existenciales distintos pero a los cuales enlaza con sabiduría científica Chardin al conectarlos con nociones evolutivas que según el conducirían a la humanidad a una dimensión cósmica o crística. Sin ser especialistas en el tema nos atreveríamos a plantear que mucho de lo sustentado por este genio fallecido en 1955 pudiera tener acople con los enunciados de la física quántica mediante la cual podemos imaginar que la realidad es solamente energía y que la multiplicidad de formas que ella adquiere, incluida la de los seres vivos, es simplemente maya, como definen los hindúes el mundo de las apariencias.

La noosfera, según el Teilhard de Chardin, es el ámbito de la conciencia y en su tesis el elemento evolutivo mediante el cual podremos aproximarnos a una visión integral de todo el universo. Incluso sino introducimos el Omega de este esfuerzo humano que es consubstanciarnos con Cristo, las nociones de Chardin para manejar los procesos evolutivos desde el plano de la conciencia, serían perfectamente válidos porque esta noosfera al mismo tiempo que funcionaria como motor evolutivo serviría también como instrumento para corregir las anomalías planetarias creadas por el hombre con la industrialización y sus efectos contaminantes.

Tenemos así que para solucionar problemas ubicados a nivel de realidades geológicas y biológicas se hace indispensable un desarrollo importante de la conciencia, entendida ésta no como una virtud religiosa o un puesto de observación social o científico, sino como un nivel de sabiduría que nos permita entender y actuar como partes inseparables de un todo, dejando de lado la prepotencia metal de considerar la vida y dentro de ella la vida humana como un epifenómeno del universo.

Estamos en momentos de transición y esto genera profundas y lacerantes incertidumbres. Ya los diagnósticos científicos sobre la vulnerabilidad de la Tierra no podemos inscribirlos como simples enunciados teóricos para consumo de un selecto grupo de catedráticos. El planeta nos indica todos los días que esta enfermo y en sus síntomas mueren millares y millares de seres humanos. La capa de ozono se adelgaza, los polos se deshielan, la radiación solar multiplica las enfermedades, existen varias especies animales en riesgo de extinción. Hay colapso a nivel de lo geológico y lo biológico y todavía no tenemos a los líderes con la debida conciencia para llevar el proceso evolutivo humano por buen camino.

Pero no hay que angustiarse, los reemplazos existen aunque ocultos. Hombres y mujeres de todas las edades y diversas profesiones están conectados con los auténticos cambios que requieren estos tiempos. Es posible que una voluntad superior a la nuestra haya colocado al mando de naciones importantes a gente sin la debida preparación intelectual y ética para evidenciar la necesidad de hacer los cambios indispensables y así evitar el acabose de nuestro planeta. Por ahora solo que esperar, luchar y confiar, seria el consejo de Pierre Teilhard de Chardin, volvamos hacia él nuestra atención que como genio adelantado a su época aun nos tiene mucho que decir.

jorgeeuclides@gmail.com




EL CANTÓN

LA  109

Por Jorge Euclides Ramírez

Cuando Victoria Morales tenia que viajar de Carora a Barquisimeto para cualquier diligencia siempre lo hacia por la línea la 109, la única que existía en la capital torrense por allá por la década de los años cincuenta del pasado siglo  20. Llamaba desde el día anterior para que la fueran a buscar muy temprano. Ella le gustaba ser pasajera de Foncho Pérez porque decía que era muy seguro al volante, jamás corría a mas de setenta kilómetros por hora y las curvas las tomaba a treinta y cuarenta. A eso de las cinco de la mañana se aparecía el carro de la 109 al frente de la casa. Como Victoria vivía en la calle Lara   con la Monagas ya el carro había montado a dos pasajeros que venían de los lados de la Plaza Bolívar, Pero faltaban dos pasajeros mas por recoger , uno por el trasandino y otro que estaba esperando en la avenida Miranda. Las madrugadas eran obscuritas pero no había peligro de nada porque en ese tiempo no había balandros en las calles cobrando peaje y los ladrones eran como espantos que andaban por los solares de las casas robando ropa vieja colgada o sobando caderas, no se sabe sin con permiso, de las mujeres que dormían en los cuartos del patio trasero.

Con los cinco pasajeros el carro aceleraba la marcha y lentamente como un avión de hélice iba tomando distancia de la ciudad dormida pero ya cobijada por un fuerte olor a café que lo envolvía   todo. Al llegar al Néctar se iniciaba el viaje definitivo. Se cruzaba el puente y desde ese momento se entraba en un túnel de unas dos horas de sustos y sorpresas. El Néctar a esa hora estaba cerrado porque en las noches permanecía atendiendo clientes hasta eso de las nueve de la noche, vendiendo sus famosas tostadas, un invento  de su cocinero que luego se haría popular y colectivo. Pero no eran estrafalarias ni tan enmenadas de papitas y salsa como las de ahora, eran dos arepitas con bistecitos de cochino y una ensaladita, todo suavecito. Costaban algo así  como tres reales.

Al pasar el puente se podía ver la casa de Techimitechi como un pesebre, la familia levantándose con algunos bombillos encendidos. Uno se imaginaba al  Techi con su inmensa y contagiosa sonrisa blanca  sobre azabache pidiendo café con alguna torta trinitaria o jamaiquina. Luego se pasaba por El Roble y  aunque estuviera dormido a esa hora de la madrugada uno veía sentado en el porche de su casa a Pedro el enanito, de quien decían era el enano mejor conformado de Venezuela porque tenia un cuerpo bien configurado.

Mas adelante se pasaba frente a palo de Olor donde desde temprano los fabricantes de cuatro ya estaban levantados y dispuestos a vender sus instrumentos, los cuales tenían fama nacional y los venían a comprar desde  Caracas los más importantes ejecutantes. En ese tiempo había dos tipos de cuatro en Venezuela, con fama y etiqueta de calidad, el cuatro caroreño, de Palo de Olor y el cuatro  cumanés.

Poco a poco, al paso del león como decía Foncho, lento pero seguro, se llegaba al Punte de Río Tocuyo. Hasta ese momento la carretera solamente presentaba suaves curvas y algunos aprovechaban el tiñe que tiñe entre el sol y la luna para echar una cabeceadita. Media hora apenas entre el Néctar y el Puente. Al cruzarlo ya se había dejado atrás la Mansión Negra de Pablo Ovalles y sus rituales esotéricos, con sus muchachos caminando el laberinto psicológico de las sectas.

En la medida que el carro se metía entre los cerros y la claridad todo lo iluminaba el viaje se aproximaba al peligro. Las temibles y mortales curvas de San Pablo. Freno y corneta, susto y alivio. Mareos y rezos. Los niños que no miren hacia los lados y se pongan en el pecho papel periódico. De pronto los grandes camiones en sentido contrario que tomaban toda la vía y el grito que se quedaba secuestrado en la garganta. Baja y baja entre curva y los prudentes metían segunda para que las bandas no se recalentaran. El primer alivio cuando se llegaba a la estación de San Pablo. A comer tostones siempre calientes porque los tenían en una caja de vidrio con calefacción interna. Un mostrador grande  con una variedad subyugante de chucherias.

Quince minutos de descanso y alivio y vuelta al carro a terminar la odisea. Las curvas se hacían mas pronunciadas y los barrancos mas profundos. Los camiones de adelante a veinte y sin poderlos pasar porque del otro lado venían otros mas grandes pitando al viento su prisa e intolerancia. Victoria se puso a rezar en voz alta  ya sin pena ni miedo a pasar por beata prematura. Los hombre con los ojos pelaos sentían el precipicio como una siniestra enamorada que los  reclamaba con intensidad y pasión. Pero Foncho Pérez, en la misma  línea de maestría de Pedro Sánchez y de otros chóferes fundadora de la 109 restituía la tranquilidad con palabras serenas que daban cuenta de la normalidad.

De pronto todo se disipaba, las curvas se hacían amigable y la velocidad  llegaba a ritmo de crucero.Una bajadita lenta y sabrosa por  lo segura, se pasaba frente a la casa de las culo de oro, al lado de un puente colocado sobre una quebrada siempre seca. Un pedacito corto de curvitas cariñosas y ya uno estaba en la recta de Padre Diego. El  Sol clarito y  Foncho audaz y temerario ponía la velocidad en ochenta kilómetros por hora. Loas niños sacaban los brazos para sentir la brisa y la respiración se hacia acordeón de melodías felices.

Luego se llegaba triunfante al cruce con la carretera vía Churuguara y uno se sentía un cosmopolita aventurero que logro vencer las emboscadas de malignos enemigos de todos los viajeros. Pero todo quedaba en silencio cuando en la recta final insurgía en el paisaje, solitario  y sugerente, el Obelisco, Ya Victoria estaba en Barquisimeto y sentía en sus pies la alegría festiva de la avenida 20, con sus modas, sus grandes tiendas y galanes de zapatos brillantes y sombreros ladeados.

PANCHITO

El pasaje en aquella época costaba cinco bolívares, lo buscaban en su casa y le dejaban en el sitio que usted dijera. Todos los conductores eran sus amigos y sin ninguna pena  cualquier pasajero podía indicarles que se parara en mitad de la carretera para comprar algo o cumplir una necesidad. Los chóferes eran como unos capitanes de barco revestidos de autoridad en todo el trayecto y uno se sentía protegido  por ellos. Es posible que ahora sea distinta, aunque yo pienso que mi hermano Panchito es como Foncho Pérez, es gordo, buena gente y disfruta como nadie andar parsimonioso por la carretera. A él y todos los chóferes de la 109 un saludo impregnado de nostalgias.

jorgeeuclides@gmail.com


 

EL CANTÓN
CIFRAS DE LECHE EN LARA
Por Jorge Euclides Ramírez  
 
   

Con la intención de mostrar el éxito de la Gobernación de Lara en el manejo del programa lechero regional, el General Miguel Ángel González, hace pocas semanas indicó que la producción en Lara había aumentado en apenas un año de siete mil a 27 litros diarios. Cifra que indica que con todo y las innegables buenas intenciones oficiales en esta materia, no se tiene para nada claro el panorama de la realidad. Baste decir que solamente en el Complejo Agroindustrial El Tunal se producen más de cuarenta mil litros de leche diariamente.

                                    
Estas declaraciones fueron emitidas por el General mediante un boletín de prensa emanado del Ejecutivo Regional, apareció en distintos medios impresos con lapsos  suficientes para una corrección que nunca se hizo. Posteriormente, es posible que para aclarar y reivindicar la experticia técnica de los organismos oficiales se produjo en Lara una jornada de trabajo en torno al PIDEL, Programa Integral de Desarrollo Lechero en Lara, creo que  algo así  significan las siglas. Este evento contó con la presencia, nada más y nada menos, que de la Ministra de Ciencia y Tecnología Yadira Calderón y del Gobernador de Lara, Comandante Luís Reyes Reyes.


En el marco de estas jornadas el Doctor Andrés Kolwasky, ofreció cifras diferentes a las suministradas previamente por el General Miguel Ángel. Dijo el Coordinador de