| A votar, con decisión y esperanza. |
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Por Jesús Pernalete Túa |
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26-11-2007
Mahatma
Gandhi célebre como hombre religioso, no intentó escapar al escenario del
mundo de la opresión para forjarse un destino solitario o autocensurado, él
dijo: “Mí esfuerzo se dirige hacia el reino de la salvación, que es la
libertad en todos los aspectos del ser humano. Para mí el camino hacia la
salvación está en el incesante trabajo que dedico al servicio de mi país y de
la humanidad. Quiero vivir en paz tanto con el amigo como con el enemigo”.
Consideró que entre sus deberes religiosos se encontraban el cambio social y
la acción en políticas públicas. No fundó una orden religiosa, sino un partido
político. Gandhi trajo hasta nosotros la lección de los antiguos santos, según
la cual ninguno que crea en los valores espirituales puede abandonar a su
destino a los millones de hombres y mujeres que la miseria y las condiciones
deplorables de vida condenan a un infierno sobre esta tierra. El servicio
activo en favor de la libertad es parte integral de la vida espiritual.
En Venezuela estamos llamados a poner en práctica estas enseñanzas universales
de compromiso social a través de la participación, ya sea mediante programas
educativos, vecinales o como ciudadanos en ejercicio de nuestros derechos
constitucionales como el del voto en procesos electorales. Una de las maneras
en que se puede conocer el verdadero carácter de una persona es a través de su
enfoque de los problemas. Un tipo de personas tiende a pensar, “Sé que debo
actuar, pero será muy difícil”, y termina haciendo nada. El otro, sin embargo,
piensa, “Será muy difícil, pero debo actuar”, y lo hace sin falta, teniendo la
esperanza como el motor de su decisión. La esperanza, en este contexto, es una
decisión. Cuando poseemos el tesoro de la esperanza, podemos extraer nuestro
potencial y la fuerza interior.
La esperanza en una Venezuela democrática es una llama que debemos nutrir
dentro de nuestro corazón, y debe ser avivada y mantenida ardiendo mediante
nuestra propia determinación, para continuar creyendo en la ilimitada dignidad
y las posibilidades de desarrollo tanto de nosotros mismos como de los demás
venezolanos. El Mahatma Gandhi condujo la lucha no violenta por la
independencia de la India logrando el éxito en contra de todas las
probabilidades. Él era, según sus propias palabras, "un optimista indomable".
Su esperanza no estaba basada en las circunstancias, más bien estaba basada en
una fe inalterable en la humanidad, en la capacidad de las personas para el
bien. Él rechazaba absolutamente abandonar su fe en los seres humanos.
Gandhi nos enseñó que el ser humano exige ser tratado con todo amor y respeto,
por lo tanto, le pertenece el derecho a la vida, a la libertad, a la expresión
y a la seguridad. La libertad de ser uno mismo es el derecho de la
personalidad. Nuestra civilización fracasa en la medida en que estos ideales
son negados o traicionados. Cada individuo es miembro de una comunidad en la
cual comparte el trabajo con los otros, pero es también un individuo con
sentidos y emociones propios, deseos y afectos, intereses e ideales, y es aquí
donde la libertad de expresión, de creación y de discernimiento se vuelven
derechos humanos fundamentales para el florecimiento de un país con verdadero
sentido de la democracia y del desarrollo humano integral.
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Nota de Prensa del |
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Medalla Japonesa premia el talento artístico Larense |
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Por: Jesús Pernalete Túa (04-07-07) |
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En un emotivo acto realizado en el
auditorio del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, se llevó a cabo el día
1ero de Julio de 2007 la entrega de las Medallas y Diplomas enviados desde
Japón por la Fundación para la Educación Artística de Japón Bíiku Bunka
Kyoukai y el Ministerio de Relaciones Exteriores de dicho país, y entre las
niñas y niños ubicados en puestos de honor por el protocolo del Museo se
encontraba la niña Valentina Santander única larense y alumna del Centro de
Arte Creatium esperando ser llamada para recibir la distinción de Medalla de
Plata del Concurso International Art Children 2006-2007, el más prestigioso
y antiguo Concurso de Arte Infantil a nivel mundial.
“Cada año tenemos más razones para promover la libertad de expresión de
nuestras niñas y niños a través de las artes plásticas, y nuestro compromiso
es apoyarlos a participar en todas las exposiciones y eventos que surjan a
nivel nacional e internacional donde se valore y realce el arte infantil”.
Así se expresa artista plástico Jesús Pernalete Túa director del Centro de
Arte Creatium luego de inscribir en el año 2007 más de 80 dibujos y pinturas
de pequeños y jóvenes artistas que representan al estado Lara en la edición
número 38 del Concurso de Dibujo y Pintura “International Art Children” con
más de 26 años de fructifica labor, consolidado como el Concurso de arte
infantil más prestigioso del mundo.
Este evento, donde la pequeña artista Valentina Santander alcanzó medalla de
Plata año 2006-2007 es promovido por Japón y es el más amplio concurso de
pintura infantil, al convocar a todas las naciones para que participen en el
evento con sede en país el asiático. La Fundación para la Educación
Artística de
Japón Bíiku Bunka Kyoukai comenzó a promover el proyecto en 1970 al convocar
anualmente a todas las naciones para que juntas exhibieran y premiaran la
creatividad de los niños sin diferenciar razas, idiomas, clases sociales ni
géneros. A partir del 1ero de Julio 2007 se encuentra expuesta en el MACC la
muestra de 400 obras que representarán a Venezuela en el International Art
Children 2007-2008 en Japón, de las cuales 25 son dibujos y pinturas de los
artistas del Centro de Arte Creatium representando dignamente a Barquisimeto
y al Estado Lara, tanto en Caracas como en el resto del mundo donde serán
exhibidas estas obras del arte infantil.
La Fundación para la Educación Artística de Japón Bíiku Bunka Kyoukai
Patrocinante del evento a nivel internacional, hará la selección de las
mejores obras del mundo en mayo de 2008, a través de un jurado internacional
que se reunirá tras la exhibición de los dibujos en Tokio, Osaka e
importantes ciudades fuera de Japón. De acuerdo a su originalidad, los
ganadores recibirán el Premio del Ministerio de Relaciones Exteriores de
Japón, Premio Supremo de Oro, Medalla de
Oro, Medalla de Plata y Medalla de Bronce.
Jesús Pernalete Túa a través del Centro de Arte Creatium insiste en que
gracias a este evento
artístico anualmente se establece un vínculo entre los niños del país y del
mundo que trasciende más allá de la raza, el idioma y las costumbres para
mostrar el pensamiento infantil, y plantea lo siguiente: “Las artes
plásticas son expresión, comunicación, juego, magia, que permiten el
desarrollo del potencial creativo y las sensibilidades de nuestro niños y
adolescentes. La libertad de expresión a través de las artes plásticas
aumenta en el niño las posibilidades de conocer y entender su entorno, le
ayudan a desarrollar un criterio ético y estético y también lo fortalecen
para convertirse en un ser humano autónomo y a la vez empático. El camino
que recorre el arte
pasa por estaciones de vivencias y observaciones, representaciones,
sensaciones, imaginaciones y realizaciones, entre otros procesos, que llevan
a un conocimiento de sí mismo y a la expresión de éste conocimiento,
permitiéndole plasmar en sus obras su mundo interior y también los
acontecimientos que le rodean”.
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Sin Libertad de Expresión |
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Reina el Totalitarismo |
|
Por: Jesús Pernalete Túa |
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31-05-07
La
libertad de expresión es la piedra en la bota del
totalitarismo militarista. Decía el escritor George Orwell que si la libertad
significa algo, es el derecho de decir a los demás lo que no quieren oír.
Habría que añadir que libertad de expresión es, además, lo que alguna gente, y
especialmente funcionarios gubernamentales de turno no quieren que se oiga.
Los regímenes militaristas y totalitarios como el de Venezuela, obran con la
presunción de conocer completamente el curso de la historia y las obras de la
naturaleza divina. Fundan su planificación total sobre la base de este
conocimiento total. Pero como nadie puede, ni a través del conocimiento ni a
través de la acción, someter a la totalidad de la sociedad, aquel que no
obstante intente hacerlo debe, en consecuencia, tomar el control total por la
fuerza, pero lo hará como un asesino que toma posesión de un cadáver y no como
un líder transformador que busca entrar en acuerdos con otros seres humanos
para levantar una sociedad con un destino en común. En el reino del
totalitarismo, la libertad de expresión está brutalmente eliminada, y la
política de Estado será la persecución, intentando aislar a quien levante su
voz de inconformidad con el régimen, buscando que se retire a la profundidad
más secreta de su ser para obligarlo a perder la fe en sí mismo, para que las
dudas sobre la verdad de lo que cree puedan desquiciarlo, llegando a creer en
las ideas más absurdas forzado a hacerlo por la constante presión de los
medios gobierneros que lo rodean, llegando finalmente a la autocensura más
férrea.
Gandhi célebre como hombre religioso, no intentó escapar al escenario del
mundo de la opresión para forjarse un destino solitario o autocensurado, él
dijo: “Mí esfuerzo se dirige hacia el reino de la salvación, que es la
libertad en todos los aspectos del ser humano. Para mí el camino hacia la
salvación está en el incesante trabajo que dedico al servicio de mi país y de
la humanidad. Quiero identificarme con todo ser viviente. Quiero vivir en paz
tanto con el amigo como con el enemigo”. Consideró que entre sus deberes
religiosos se encontraban la reforma social y la acción en políticas públicas.
No fundó una orden religiosa, sino un partido político. Gandhi trajo hasta
nosotros la lección de los antiguos santos, según la cual ninguno que crea en
los valores espirituales puede abandonar a su destino a los millones de
hombres y mujeres que la miseria y las condiciones deplorables de vida
condenan a un infierno sobre esta tierra. El servicio activo a favor de la
libertad es parte integrante de la vida espiritual.
Gandhi nos enseñó que el ser humano exige ser tratado con todo amor y respeto,
por lo tanto, le pertenece el derecho a la vida, a la libertad, a la expresión
y a la seguridad. La libertad de ser uno mismo es el derecho de la
personalidad. Nuestra civilización fracasa en la medida en que estos ideales
son negados o traicionados. Cada individuo es miembro de una comunidad en la
cual comparte el trabajo con los otros, pero es también un individuo con
sentidos y emociones propios, deseos y afectos, intereses e ideales, y es aquí
donde la libertad de expresión, de creación y de discernimiento se vuelven
derechos humanos fundamentales para el florecimiento de un país con verdadero
sentido de la democracia y del desarrollo humano integral.
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Crónica de una mordaza anunciada |
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Por: Jesús Pernalete Túa |
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20-05-07
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El artista: más allá del pensamiento único |
|
Por: Jesús Pernalete Túa |
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14-05-07
La
humanidad tiene necesidad de artistas, del mismo modo que tiene
necesidad de científicos, periodistas, médicos, agrónomos, así como de
testigos de la fe, maestros, padres y madres, que garanticen el
crecimiento y desarrollo de la sociedad basados en la pluralidad de
pensamientos para generar nuevas respuestas ante los intentos dogmáticos
y absolutistas de someter a los pueblos a un pensamiento único
arrasador, en nombre de ideologías trasnochadas que desprecian la
diversidad en todas sus expresiones, y pongo de ejemplo la no tan lejana
aparición a cargo de un maniático cabo austríaco, que arrastró a
Alemania y al mundo a la peor hecatombe de la historia, en el
intento de borrar todo indicio cultural que fuese diferente a lo que él
consideraba puro y correcto.
En el amplio panorama cultural de cada nación, los artistas tienen su
propio lugar. Precisamente porque obedecen a su inspiración en la
realización de obras verdaderamente válidas y bellas, no sólo enriquecen
el patrimonio cultural de cada nación y de toda la humanidad, sino
que prestan un servicio social cualificado en beneficio del bien común,
están conectados con el espíritu de Dios el cual tiene la fuerza
vital creadora de todas las cosas. Él da al artista la sensibilidad y la
imaginación, el discernimiento y la sabiduría. Por lo tanto, el
artista provisto con estas herramientas debe construir una nueva
realidad frente al intento totalitario de borrar el pasado histórico de
los pueblos, su cultura, sus creencias y sus valores en aquellas
sociedades donde se quiera implantar con sangre y olvido el
pensamiento único ya sea vestido de cachucha y con un habano en la boca,
o disfrazado de blue jean modernista y consumista.
El espíritu creador de los artistas está en el origen mismo de la
demanda existencial y espiritual del hombre, la cual nace no sólo de
situaciones circunstanciales, sino de la estructura misma de su
ser, por esto, la presencia y la actividad del espíritu creador del
artista no motiva sólo a los individuos, sino a la sociedad y a la
historia, a los pueblos, las culturas y hasta a las religiones. El
espíritu creador, en suma, está en el origen de los más nobles ideales y
de las iniciativas de bien que la humanidad requiere en estos tiempos de
crisis.
Por lo tanto, la capacidad expresiva y espiritual del artista no puede
replegarse en ella misma o ser exclusivamente contemplativa de si misma.
Debe estar atenta a la vida y servir a la colectividad. Debe
ocuparse de los asuntos cotidianos, de las pequeñas experiencias de cada
día, así como de las grandes cuestiones de la vida y supervivencia del
hombre moderno, y también de las religiones y de las obras de la
cultura humana. La expresión artística plural y espiritual, significa
cooperación en favor de la vida, de la justicia, de los derechos humanos
y de la paz.
En este contexto no estoy pensando en acciones espectaculares, sino en
cooperar en las obras de caridad de cada día, para los niños, los jóvenes, los
enfermos, los discapacitados y la gente mayor, en las huellas, en las
esperanzas, en las metas de la vida, en la observación de los signos de
los tiempos que se encuentran por todas partes, allí donde la vida nace,
está en fermento, se expande, pero también donde las esperanzas de vida
son malogradas, estranguladas, amordazadas y suprimidas. En cualquier
lugar donde sea mostrada la vida verdadera y nueva, allí debe obrar el
espíritu creador del artista, porque allí se encontrará en la
espiritualidad de la verdadera comunión con Dios.
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El verdadero valor del la Contraloría Social |
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Por: Jesús Pernalete Túa |
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22-04-07
En las manos de los ciudadanos como contralores sociales está el poder para cambiar la realidad de una sociedad egoísta que se resistió siempre a todos los cambios. Las Contralorías Sociales y Los Consejos Comunales no han sido diseñados para disfrazar promesas, sino para presentar soluciones; para trazar las acciones y quitar los obstáculos.
El surgimiento de nuevas instituciones sociales con poder
de articulación institucional y el
fortalecimiento de la redes sociales para la instauración de la
responsabilidad del ciudadano en
los asuntos públicos permite el empoderamiento del pueblo y la consolidación
de un poder popular solidario, transparente, humanista, protagónico,
tolerante y que practique la equidad para la materialización de la Democracia
Social de Derecho y de Justicia que es el anhelo y aspiración de los que
luchamos por una sociedad justa y sin exclusiones, pero necesita de la
incesante acción de la comunidad, de la gente. Es por esto que los
Contralores Sociales son parte fundamental en el seguimiento permanente de
las tareas, decisiones y acciones de los Consejos Comunales, promoviendo la
participación de la comunidad, y en la medida en que la comunidad participa
en la toma de decisiones, vigilancia y seguimiento de esas acciones del
Consejo Comunal se garantiza mayor transparencia, promoviendo la
responsabilidad de lucha colectiva contra la corrupción, el derroche y el
clientelismo, tanto en la comunidad, en el Municipio, la Región y hasta a
Nivel Nacional.
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Anarquía,
violencia y |
|
Por: Jesús Pernalete Túa |
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04-04-07
La infancia se considera el tiempo de crecer, de jugar y de
soñar, es el tiempo de sentir la protección de los adultos que nos rodean,
pero en la Venezuela actual existe una verdadera campaña nacional para
arrancarle la infancia a nuestras niñas y niños, empujándolos a convertirse
en adultos prematuramente, incitándolos a comenzar su vida sexual mediante
mensajes de publicidad, música, moda, entre otras cosas. Un país y su gente
no crece ni se desarrolla bajo un estado permanente de violencia verbal a
través de los medios de comunicación del Estado, ni bombardeado por música
misógina y pornográfica como el reggetón, difundida por muchas emisoras
privadas, ni con "industrias piratas" buhoneriles que comercian libremente
con pornografía infantil en las calles de toda Venezuela, porque estas formas
de violencia se generalizan y degradan al ser humano, porque la violencia
crea anarquía y descompone a las familias que día a día se vuelven más pobres
frente a una inflación económica que galopa libremente, teniendo que salir a
la calle todos sus miembros para completar el mínimo ingreso mensual. En la
medida en que se irrespetan los derechos humanos, los derechos de niños y
adolescentes se crea un caldo de cultivo donde se declara la guerra de todos
contra todos, donde nada tiene valor, salvo el valor material, el consumo
irracional que todo lo corrompe, que todo lo devora, desvalorizando a la
infancia, a la mujer, a los ancianos a la diversidad cultural, robando
nuestro futuro, perdiendo de manera ostensible nuestra capacidad de tener
mejores generaciones con alta autoestima, capaces y con liderazgo, y en su
lugar tendremos generaciones llenas de traumas y conflictos emocionales,
psíquicos, físicos y otros tantos que no tendremos oportunidad alguna de
creer en un futuro mejor.
Está claro que en Venezuela los problemas sociales han desbordado a los
organismos del Estado, los entes gubernamentales se han vuelto parte del
problema y no de la solución, siendo la delincuencia, la situación de las
cárceles, el tráfico de drogas, aborto y embarazo precoz entre otros, los
grandes temas no resueltos de esta "Nueva Nación". Pero, las políticas
sociales no deben ser vistas como problema exclusivo del Estado, debemos
asumir que dicho problema es de todos nosotros, cada uno de nosotros
provenimos de un núcleo familiar, base de la sociedad y consecuentemente eje
del estado moderno, según la concepción clásica de la familia. ¿Así pues,
dentro de nuestras familias, cuantos niños y niñas existen? ¿Cuántos
adolescentes son nuestros familiares, cuán descuidados y en riesgo pueden
estar?, ¿estarán inmersos en la prostitución y explotación sexual infantil
mediante la pornografía? Así, al hacernos estas simples preguntas entenderemos
que las políticas sociales, no pueden trasladarse exclusivamente a nuestros
gobiernos locales, regionales o nacionales, somos nosotros quienes podemos
detectar de primera mano el riesgo, propensión y otras situaciones que
puedan presentar nuestros niños y niñas, somos nosotros, los miembros
activos de la sociedad quienes debemos hacer frente a esta realidad ante la
cual no podemos seguir diciendo que no existe, que no nos toca, que es nueva
para nosotros.
La prostitución y la explotación sexual infantil no son un fenómeno exclusivo
de los pobres o la población marginal, las clases media y alta, todas,
absolutamente todas tienen riesgo de ser víctimas de este flagelo. Que
diferencia existe entre una niña que se prostituye en una calle céntrica de
cualquiera de nuestras ciudades, recibiendo unos pocos bolívares por su
cuerpo con los cuales puede llevar un pedazo de comida a su casa y otra menor
que es contactada en su casa mediante celular y que por el contrario es una
niña de una clase social solvente que busca al prostituirse tener medios
económicos para adquirir joyas, ropa y demás lujos. Habrá alguna
diferencia... definitivamente NO, son en conclusión dos menores que tendrán
para siempre en su mente esa realidad, difícil de borrar, con secuelas que
probablemente jamás superarán del todo.
Así es la realidad del problema social de la prostitución y la explotación
sexual infantil a través de la pornografía, amplio y complejo, pero ante el
cual nuestra posición no debe ser solo la del asombro y la perplejidad,
debemos educar en valores humanos, dar el ejemplo como padres y madres
ejemplares, sin doble moral, nuestra tarea es estar atentos al entorno y
actividades de nuestras hijas, hijos, alumnas, alumnos, primas, primos,
familiares, vecinos, debemos orientar y denunciar, crear frentes sociales
que ataquen los sitios de prostitución infantil, acudir y apoyar a las
organizaciones no gubernamentales, fundaciones y entidades del Estado para
denunciar y hacer frente a quienes pretenden arrebatarnos a nuestros hijos,
nuestro futuro y nuestra esperanza.
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Consejos Comunales: |
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Contrapesos de Poder |
|
Por: Jesús Pernalete Túa |
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15-03-07
No hay Alcalde, Gobernador
ni funcionario público autorizado para controlar la autonomía de los
Consejos Comunales. Nadie tiene derecho, ni autoridad para privar a las
Asambleas de ciudadanas y ciudadanos de su autodeterminación y mucho menos
pretender controlar las funciones de los Consejos Comunales ya que
representan el embrión de un verdadero Poder Popular.
En nuestras manos está el Poder para cambiar la realidad, es nuestra decisión participar en el cambio, recordemos que la apatía, la indolencia y la desesperanza enferman a los pueblos de populismo, de totalitarismo y de dictadura.
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En el río de la fe y la esperanza |
|
Por: Jesús Pernalete Túa |
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09-01-07
Una vez al año, al acercarse el 14 de Enero reflexiono sobre
el tema de la fe y la esperanza, y en la medida de mis posibilidades trato de
plasmar esta reflexión sobre un lienzo multicolor en honor a la Divina
Pastora. En este año que recién comienza siento que la incertidumbre y la
desesperanza están dominando el espíritu de nuestra Nación. La perdida de la
Libertad,
el atropello a los derechos humanos, la censura y la autocensura, la
inseguridad, y el sentimiento de estar aislado causan un profundo perjuicio en
nuestra gente
y pueden paralizar a la colectividad. Pero, cuando los seres humanos estamos
armados de esperanza nunca estamos indefensos. Las personas con esperanzas se
convierten en los más firmes agentes para el cambio.
La esperanza es tan esencial para la vida como lo son la comida y el agua. La
fe en nosotros mismos y en el futuro nos ayuda a continuar frente a los
desastres y los conflictos.
Las grandes corrientes filosóficas y religiosas del mundo enseñan que el mismo
poder que mueve al universo existe dentro de nuestra vida. Cada persona tiene
un inmenso potencial, y un gran cambio en la dimensión interior de la vida de
una persona tiene el poder para tocar la vida de otros y transformar a la
sociedad.
Cuando cambiamos nuestra determinación interior, todo comienza a moverse en
una nueva dirección. La esperanza, en este sentido, es una decisión. Cuando
poseemos el tesoro de la esperanza, podemos extraer nuestro potencial y fuerza
interior. Una persona de esperanza siempre puede avanzar.
La esperanza es una llama que nutrimos dentro de nuestro corazón. Puede ser
provocada por alguien -por las palabras de aliento de un amigo, pariente o
mentor- pero debe ser avivada y mantenida ardiendo a través de nuestra propia
determinación. Lo más crucial es nuestra decisión de continuar creyendo en la
ilimitada dignidad y las posibilidades tanto de
nosotros mismos como de los demás. Creer en nosotros mismos y en los demás y
seguir promoviendo la difícil lucha interior por hacer de esta la base de
nuestras acciones, puede transformar una sociedad como la nuestra, que día a
día parece estar desplomándose
hacia la oscuridad. Puede haber momentos en los que, confrontados con la
absurda realidad, estamos al borde de perder toda esperanza. Si no podemos
sentir esperanza, es hora de crear alguna. Y nuestra capacidad para la
esperanza realmente puede ser expandida y fortalecida por las circunstancias
difíciles. La esperanza que no ha sido probada no es más que un frágil sueño.
Ella comienza a partir de este desafío, de este esfuerzo por luchar hacia un
ideal, no obstante lo distante y duro que pueda parecer. Yo creo que la
tragedia fundamental en la
vida no es la muerte física. Más bien, es la muerte espiritual la que origina
la pérdida de la esperanza, el no insistir en nuestras propias posibilidades
para el desarrollo humano y el cambio.
Los problemas que afronta nuestro país son desalentadores por su profundidad y
complejidad. A veces podría ser difícil ver por dónde -o cómo- comenzar. Pero
no podemos quedar paralizados por la desesperación. Cada uno de nosotros debe
emprender acciones hacia las metas que nos hemos establecido y en las cuales
creemos, tanto individuales como
colectivas. En lugar de aceptar pasivamente las cosas tal como nos las quieren
imponer, debemos enrumbarnos en el desafío de crear una nueva realidad,
caminar en el río de la fe y la esperanza. Es en ese esfuerzo donde se
encuentra la verdadera e imperecedera esperanza de un país y un mundo mejor.
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LIDERAZGO CIUDADANO PARA LA INCIDENCIA PÚBLICA |
| Por: Jesús Pernalete Túa |
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10-11-06
En Venezuela vivimos actualmente procesos de transformación
que abarcan todos los aspectos de la vida social. La fuerza, magnitud y
tendencia principal de estos cambios sociales, culturales y educacionales
conllevan importantes elementos de incertidumbre. La democracia se tambalea en
una sociedad de pobreza y desigualdades, donde muchos derechos humanos básicos
no están resueltos y la economía muestra un sistema rígido que propicia el
consumismo, agravando el endeudamiento de la población y la mala distribución
de la riqueza.
Se ha practicado en la política partidista y en la empresa pública y privada
visiones de liderazgo, asociadas a competencias técnicas destinadas a
conseguir la "conducción" eficiente y de adaptación de los grupos sociales. El
liderazgo se ha visto como una racionalidad metodológica que se valida
únicamente a partir de una lógica de resultados. Sin embargo, desde el enfoque
ciudadano, el Liderazgo se construye desde una condición interpretativa de la
realidad, implica una práctica reflexiva, El "hacer" se refiere a una acción
transformadora sujeta a valores construidos y adoptados en los espacios
sociales. Es una pedagogía que se desarrolla sobre las posibilidades de
establecer una crítica a los sistemas sociales y abrir a los sujetos a nuevos
mundos. Eje de este enfoque es la idea de "posibilidad", asociada a temas
generadores como "interés", "sistemas", "globalidad", "transformación",
"acción colectiva". El "saber hacer" se dimensiona en el "saber qué" y en
"saber para qué".
El Liderazgo Ciudadano se desarrolla en el ámbito de lo público, busca la
incidencia, moviliza ideas, construye agendas de trabajo, articula actores en
función de fines públicos, por tanto su ejercicio siempre es intencionado,
busca generar transformaciones a partir de las dinámicas particulares de las
comunidades y capacidades para trabajar en redes sociales. Por esta razón, la
formación para el Liderazgo Ciudadano requiere de una "pedagogía crítica" que
sitúe al sujeto en su comunidad como un práctico-reflexivo y como un aprendiz
crítico. Esto permitirá que se constituyan en actores organizados y
formalizados en términos institucionales acrecentando así su capacidad de
interlocución y representatividad frente a otras organizaciones y el resto de
la sociedad.
Esta estrategia nos remite al concepto de ciudadanía activa, a la cada vez mas
necesaria participación ciudadana, a una ciudadanía con sentido colectivo,
donde siendo importantes no son suficientes las soluciones individuales, en
particular si no van acompañadas de un proyecto transformador, que actúe
responsablemente en todos los niveles y sea capaz de generar diálogos y
mantener debates con quienes deciden políticas en el Estado y en los sectores
empresariales en procura de que asuman las responsabilidades que les son
propias, poniendo énfasis en los valores comunitarios, en el sentido de la
responsabilidad, la justicia social, ecológica y de género.
| INCIDENCIA PÚBLICA Y CONFIANZA INTERPERSONAL |
| Por: Jesús Pernalete Túa |
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15-10-06
"El bienestar de
una Nación depende de la confianza interpersonal como valor social
fundamental, pues donde éste abunda, florecen tanto los mercados como la
política democrática". En Venezuela resulta de vital importancia reflexionar
sobre esta tesis del analista Francis Fukuyama, ya que la percepción
institucional y la participación social están seriamente afectadas por el
hecho de que los venezolanos, no creemos en nosotros mismos, es decir, los
venezolanos desconfiamos de los venezolanos.
En el deber ser, para el común de los venezolanos el aspecto personal de mayor
importancia es la familia, seguido por el trabajo, el tiempo libre, la
religión y los amigos. Y dentro de la familia, los valores que deben ser
enseñados son los buenos modales, la
responsabilidad, la tolerancia, el respeto y el trabajo duro. Al comparar la
desconfianza que sentimos hacia nuestros conciudadanos y los valores que
deseamos poseer, es obvio que el venezolano como parte de un colectivo, es
diferente totalmente al venezolano en su aspecto individual, este contraste
contradictorio puede ser balanceado en la medida en que aumente la educación
ciudadana y la organización de la sociedad, representando en su integración a
diferentes tipos de entidades, afrontando la participación, en especial la
participación política como digno ejercicio de los derechos y deberes
democráticos.
El capital humano de Venezuela desea emitir señales constructivas con relación
a sus valores positivos, por lo cual es indispensable reforzar y estimular
estos valores como soporte a los desafíos que presenta la actual realidad del
país. A nivel global a quedado
demostrado que la manera más eficaz que las sociedades en todo el mundo han
encontrado hasta ahora para formar en valores a su gente es a través de la
familia, la escuela y el trabajo, padres, madres, maestras y maestros son el
punto de partida para
construir la Sociedad Solidaria que necesitamos, la que se reencuentre con la
confianza interpersonal.
Esta posibilidad fortalecería a la Sociedad Civil, como elemento pivotal en la
ruta hacia la modernización y en lo que concierne a la búsqueda del equilibrio
entre el Estado y la sociedad a través de la incidencia pública. Desde esta
perspectiva podemos vislumbrar nuevas alternativas de participación social, y
aunque la crisis en la credibilidad de las
instituciones políticas convencionales es grave y debe estudiarse a fondo, se
observa una plataforma ciudadana que cada día se distancia más del
autoritarismo y es propicia para la negociación y la toma de decisiones
transparentes.
Son evidentes las presiones a las cuales permanece sometido el sistema
democrático venezolano, pero a la vez se hace más urgente la necesidad de
activar estratégicamente las reservas de estabilidad, localizadas en las
organizaciones de la sociedad civil que apoyan la democracia como sistema de
gobierno y pueden cooperar con la superación de sus aspectos más débiles,
soportar las reestructuraciones necesarias para recuperar la satisfacción y
lograr el bienestar de toda nuestra sociedad. En esa dirección hay que empeñar
los mejores talentos, de modo de encarar la compleja tarea colectiva de hallar
un sentido razonable para el destino del país.
| 1ª Parte |
| Las maniguetas del ataúd |
| Por: Jesús Pernalete Túa |
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05-10-06
| 2ª Parte |
| Las maniguetas del ataúd |
| Por: Jesús Pernalete Túa |
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En Zimbabwe, la otrora "joya" de África gracias a su producción agrícola, a su
dictador Robert Mugabe se le dió a principios del año 2000 un memorando
confidencial por parte del Banco de la Reserva de Zimbabwe, que predecía el
peligro de avanzar con las y atizada por los círculos de ex militares ligados
a Mugabe, resultaría en el retiro de la inversión extranjera, en
incumplimiento en el pago de los préstamos agrícolas y en un colapso masivo de
la producción del agro y la cría.
A mediados del año 2000, los ciudadanos rechazaron el intento de Mugabe de
expandir los poderes confiscatorios del estado en un referendo. Además, en una
encuesta del 2000 conducida por la Fundación Helen Suzman, solo 9 por ciento
de los ciudadanos de
Zimbabwe decían que la reforma agraria era el asunto más importante para la
Nación, es decir el común de la gente no lo veía como prioritario dentro de
los problemas que debía atender el gobierno.
Pero volvamos de nuevo al memo enviado por el Banco de la Reserva de Zimbabwe
a principios de 2000, ya que resultó ser contundentemente profético.
Desafortunadamente, Mugabe lo ignoró. Entre el 2000 y el 2003, su gobierno
procedió y autorizó la confiscación de casi todas las 4.500 unidades agrícolas
privadas. El objetivo oficial era el de dividir las tierras en cientos de
miles de pequeñas parcelas para los agricultores comunales. En la práctica,
gran parte de las parcelas terminaron en manos de los ex militares que
apoyaban políticamente a Mugabe y de los funcionarios civiles del gobierno,
quienes no sabían como manejar una unidad de producción agrícola.
Durante los siguientes tres años, la economía comenzó a desmoronarse con
velocidad de vértigo. Para el 2003 esta economía entraba en decrecimiento más
rápido que
cualquier otra en el mundo, a una taza de 18 por ciento al año. La inflación
estaba subiendo por un 500 por ciento, y los ciudadanos de Zimbabwe perdieron
más de un 99 por ciento de su valor de poder adquisitivo.
Hoy la economía continúa su extraordinaria caída libre. Los
inversionistas financieros han huido, por miedo a que otras propiedades
privadas sean confiscadas o expropiadas, la inversión extranjera directa cayó
a cero para el 2001 y como el gobierno ya no respetaba los títulos de
propiedad de tierra, había muchas menos solicitudes para préstamos bancarios.
Docenas de bancos colapsaron y aquellos que no, se negaron a extender crédito
para los agricultores. El colapso del sector agrícola derivó en una gran
hambruna, mientras que los agricultores privados se fueron a otros países
africanos tales como Zambia,
Nigeria, y Ghana llevándose con ellos el conocimiento específico de las
prácticas de la producción agrícola.
El gobierno de Zimbabwe ha culpado del colapso económico a una
variedad de factores externos, incluyendo a las conspiraciones del imperio
Yanqui y al racismo. Zimbabwe por lo tanto representa un estudio de caso
contundente sobre los peligros de ignorar el Estado de Derecho y los derechos
de propiedad al implementar las reformas agrarias. La lección aprendida aquí
es que los derechos de propiedad privada bien protegidos son
cruciales para el crecimiento económico y sirven como el eje de una sana
economía.
Una vez que esos derechos son socavados o suprimidos, las economías tendrán la
tendencia a colapsar con una velocidad sorprendente y devastadora. Eso es
debido a la consecuente pérdida de la confianza de los inversionistas, la
desaparición del valor de la tierra y la desaparición de sabiduría e
incentivos emprendedores, siendo todos ingredientes esenciales para el
crecimiento económico.
Se me olvidaba decirles, que las tuberías de riego ya no son propiedad de
nadie, así que están siendo excavadas y retiradas de la tierra como deshecho,
sin costo alguno, y finalmente son derretidas para hacer maniguetas de
ataúdes, una de las pocas industrias crecientes que quedan en el país.
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Sensibilización
y expresión plástica infantil |
| Por: Jesús Pernalete Túa |
Todo ser humano ha manifestado en algún
momento de su vida el impulso de marcar algo sobre un papel u otro tipo de
soporte; es un deseo de decir algo sobre el mundo o expresar una pasión o
impulso interior. El arte a través del dibujo o la pintura en general, es un
sistema de reproducción de la naturaleza y de la percepción humana. Dibujar es
buscar una imagen que apresa, ilustra y sintetiza una visión, una visión de
algo físico, exterior, o algo interior, íntimo, psicológico. La creación de
una imagen es una trascripción interpretativa pero, sobre todo, una
experiencia de expresión.
Como padres o educadores debemos sensibilizarnos y entender que el arte es un
lenguaje. Pero no es un lenguaje cualquiera, es el lenguaje del corazón, del
alma, de los pensamientos, es nuestra propia esencia que se ve plasmada de
múltiples formas y todas
válidas, y más aún en el mundo de los niños. Lo maravilloso del arte es la
inmediatez con la que se transmiten infinidad de sensaciones, de estados de
ánimo, de creencias, con simplemente el uso de los sentidos. Es una manera de
comunicarnos con los demás y que ellos se comuniquen con nosotros, y esa
comunicación es capaz de pasar barreras insalvables como son el tiempo y el
espacio, logrando que ese mensaje, muchas veces, se pueda escuchar en la
soledad del silencio, y ser capaz de conmovernos, de alegrarnos y de
motivarnos a seguir adelante.
A diferencia del lenguaje verbal, que contiene grandes dosis de racionalidad
debido a que los sentimientos han de ser traducidos a palabras, el dibujo o la
pintura y en general la expresión plástica infantil se revela como un medio
idóneo a través del cual los niños comunican su manera de entender, racional y
sobre todo emotivamente, la realidad natural y humana que les rodea.
Pero el sistema educativo nos plantea una encrucijada ¿Tenemos que elegir
entre "saber" o "sentir"? Tradicionalmente el sistema educativo se ha centrado
en los aspectos cognitivos dando prioridad a los aprendizajes científicos y
técnicos, dejando de lado
el conocimiento que las personas tenemos a raíz de nuestras vivencias; no se
ha detenido a reflexionar sobre los sentimientos y las emociones, pero los
últimos descubrimientos científicos destacan la vinculación entre las
emociones y el pensamiento como base de toda actividad humana. Por tanto se
hace necesario un replanteamiento serio sobre este tema. El Informe Delors
publicado por UNESCO en 1998, afirma que la educación emocional es un
complemento indispensable en el desarrollo cognitivo y una herramienta
fundamental de prevención, ya que muchos problemas de nuestra sociedad tienen
su origen en el ámbito emocional. Este informe fundamenta la educación del
siglo XXI en cuatro ejes básicos que denomina los cuatro pilares de la
educación: (1) Aprender a conocer y aprender a aprender, para aprovechar las
posibilidades que ofrece la educación a lo largo de toda la vida, (2) aprender
a hacer, para capacitar al ser humano para afrontar muchas y diversas
situaciones, (3) aprender a ser, para obrar con autonomía, juicio y
responsabilidad personal, y (4) aprender a convivir, a trabajar en proyectos
comunes y a gestionar los conflictos.
Frente a estas nuevas necesidades de la educación actual y del futuro, el arte
se convierte en elemento imprescindible no solo para cubrir un aspecto
importante de la cultura del individuo, sino que es el medio indispensable
para poder llevar a cabo una fusión de ese individuo, sus pensamientos y
sentimientos y todo cuanto le rodea. El arte esta ligado a la sociedad puesto
que es un medio de expresión y de interpretación de la realidad en la que
nos desenvolvemos, y más allá de eso nos permite expresarnos para crear
respuestas creativas ante el tiempo histórico en el que nos ha tocado vivir.
jpernaletetua@yahoo.com
El Carácter
vinculante y los Consejos Comunales
jpernaletetua@yahoo.com
LARA,
FALCÓN Y DESERTIFICACIÓN
Por: Jesús Pernalete Túa
01-06-06
La desertificación es un proceso de degradación de los suelos causado por factores inducidos por el ser humano y el cambio climático, afecta a un tercio de la superficie terrestre y a más de 1.000 millones de personas alrededor del mundo. Ante esta situación, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió, en su 58° período de sesiones, declarar el año 2006 Año Internacional de los Desiertos y la Desertificación.
Nosotros, habitantes de los estados Lara y Falcón vivimos dentro del ecosistema árido y semiárido de mayor extensión en Venezuela por lo que resulta fundamental acercarnos a estos temas de trascendencia planetaria para estar preparados y concientes de las acciones a emprender como ciudadanía ambiental y evitar un mayor deterioro en nuestro frágil hábitat semi desértico.
A nivel mundial más de 4.000 millones de hectáreas están amenazadas por la desertificación y cada año desaparecen 24.000 millones de toneladas de tierra fértil. Entre 1991 y 2000, solamente las sequías han sido responsables de más de 280.000 muertes, y representan el 11% del total de desastres relacionados con el agua. La desertificación tiene su origen principalmente en las variaciones atmosféricas y las actividades humanas, pero muchas otras causas pueden interactuar para crear las condiciones que conducen a la desertificación. Entre esas causas se encuentran el desplazamiento de refugiados durante los períodos de conflicto, la inapropiada utilización del suelo o gestión medioambiental, los factores socioeconómicos y políticos específicos y las variaciones meteorológicas, ya que las temperaturas que permanecen altas durante meses provocan sequías que impiden el crecimiento de la vegetación. Las actividades humanas que llevan a la desertificación están relacionadas principalmente con la agricultura: el sobrepastoreo elimina la cubierta vegetal que protege el suelo de la erosión y el cultivo excesivo desgasta el suelo junto con la deforestación que destruye los árboles que compactan la tierra a la superficie.
Otro círculo vicioso se presenta entre pobreza y desertificación ya que las presiones económicas pueden conducir a la sobreexplotación de la tierra, y normalmente golpean más fuerte a los habitantes más pobres. Obligados a extraer todo lo pueden de la naturaleza para obtener alimentos, energía, vivienda y una fuente de ingresos, los pobres a nivel rural se convierten a la vez en la causa y las víctimas de la desertificación. Los modelos de comercio internacional, basados en la explotación a corto plazo de los recursos locales para la exportación, actúan contra los intereses a largo plazo de las poblaciones campesinas. La pobreza lleva a la desertificación, y ésta a su vez a la pobreza. Nosotros, como habitantes de zonas áridas de Lara y Falcón debemos tomar conciencia de que somos una ciudadanía ambiental con problemas y potencialidades comunes con otros habitantes del planeta y responder en favor de la convivencia, la cooperación, la justicia y la paz en función del medioambiente, y que estos valores se conviertan en ejemplos promotores de la acción personal de nuestros conciudadanos en beneficio de una sociedad y un mundo más humano, incluso con una visión de cambio político en el sentido de promover una Organización de Naciones Unidas Ecológica que supere al Programa de las Naciones Unidas para el Medioambiente ya que podría contar con una Asamblea General de Estados, un secretario general, además de expertos para llamar a la conciencia de pueblos y gobiernos. Igualmente centralizaría y simplificaría las normativas ambientales contenidas en más de 500 instrumentos jurídicos bilaterales y multilaterales; y podría llevar adelante una política internacional en esta materia. Coincidimos con algunos movimientos ecológicos en la creación de un parlamento mundial para el medio ambiente, bajo el modelo de la Organización Mundial del Trabajo, donde además de los gobiernos estarían presentes organizaciones no gubernamentales y empresas concientes de su responsabilidad socioambiental, incluso la creación de un Tribunal Mundial que juzgue y sancione los delitos ecológicos y los daños al ecosistema. Deberá llegarse un día en materia ambiental a aplicar el principio de injerencia y de precaución, por ejemplo, en la lucha contra la contaminación a escala mundial como está sucediendo con la acción humanitaria. Asuntos como la destrucción de la capa de ozono, el cambio climático, la biodiversidad, la desertificación, la contaminación atmosférica, de los océanos, mares y ríos, el drama del agua potable, todo obliga a la participación y al compromiso con la ecología política, que más temprano que tarde tiene que llegar.
jpernaletetua@yahoo.com
LIDERAZGO
TRANSFORMADOR
Por Jesús Pernalete Túa
25-05-06
Las energías creadoras de los pueblos se desatan cuando cuentan con un proyecto, un sueño, un ideal de sociedad; cuando existe una visión de hasta dónde y cómo se puede llegar. Pero la visión no puede ser una mera ilusión. Esa visión de país tiene que ser viable, es decir, posible de construir a partir del presente, ya que las transformaciones que están planteadas en Venezuela son de tal naturaleza y magnitud que no se pueden acometer exitosamente si no contamos con un liderazgo de gran calidad. Ese liderazgo tiene que ser visionario, constructor y responsable. Venezuela al igual que otros países de América Latina, ha vivido ya varias veces la experiencia de utopías planteadas por líderes populistas, para quienes todos los problemas se pueden resolver sin ningún costo y sin ningún cambio o compromiso de cada uno de nosotros. Esas utopías, por irrealizables, son lo opuesto a la visión que el auténtico líder debe plantearle a la sociedad.
Esas utopías sólo conducen a la frustración y al descrédito de la política.
En cualquier proceso de transformación social profunda existe un tiempo necesario de rompimiento con las prácticas, modelos y estructuras del pasado. Ese es un momento en el que predomina la destrucción, la negación, el ataque. Pero eso sólo puede ser un primer momento, si es que la destrucción ha de ser creativa.
A partir de allí, para realizar la visión de país que se tiene, se necesita construir. Se requiere entonces de un liderazgo integrador, que articule alianzas y fuerzas sociales, que promueva la unidad del pueblo detrás de los grandes objetivos que se haya planteado.
Un liderazgo constructor promueve el desarrollo del capital social. Es decir, promueve el fortalecimiento de las instituciones formales e informales que contribuyen al bienestar de la sociedad. Promueve la confianza, la solidaridad y el entendimiento entre los ciudadanos. Promueve también el respeto a la norma, a la ley y a la democracia. Promueve de manera muy importante el sentido de responsabilidad individual.
Un liderazgo responsable es el que le presenta a la sociedad los dilemas que ésta enfrenta en cada coyuntura importante de su historia; los riesgos, las oportunidades y amenazas que se plantean con cada opción de política y de estrategia que se elige. Un liderazgo responsable es aquel capaz de formular y discutir con la sociedad preguntas criticas que merecen respuestas de todos los sectores nacionales para determinar el camino más seguro para toda la Nación. Un liderazgo responsable es honesto. Reconoce frente al país los errores cometidos en el ejercicio del poder. No le teme a la información, a la circulación de ideas, al debate. Está siempre dispuesto a rendir cuentas. Un liderazgo responsable ejerce la crítica sobre aquellos a quienes dirige. No tiene temor a reclamarle al pueblo, a sus seguidores, lo que percibe como deficiencias o debilidades en él.
En este sentido, un liderazgo responsable educa a las masas.
En conclusión, para la gran transformación que el País tiene planteada por delante, se requiere un liderazgo visionario, constructor y responsable capaz de guiar la conciencia colectiva, impulsada por la acción de su ejemplo, trazándose como norte el logro de la paz y la justicia como objetivo prioritario e irrenunciable.
Cada vez se comprende más que sólo por el camino del diálogo y la reconciliación se pueden curar las heridas provocadas por la historia en la vida de los pueblos. Sólo por ese camino, se pueden resolver positivamente las dificultades que todavía se presentan en la ruta hacia una verdadera democracia, que tenga como prioridad el entendimiento y el respeto al ser humano.
jpernaletetua@yahoo.com
INSTITUCIONES Y PROSPERIDAD ECONÓMICA.
Por: Jesús Pernalete Túa
16-05-06
En Venezuela estamos presenciando el dilema que enfrenta nuestra sociedad en la búsqueda de instituciones adaptadas a los anhelos y necesidades de la gente. Existen corrientes de pensamiento que enfatizan sobre la importancia del diseño de las instituciones para el logro de los objetivos colectivos. Según estas escuelas de pensamiento, la manera de estructurar las reglas del juego influye de forma determinante en el comportamiento de las personas y los grupos, es decir, el diseño institucional crea incentivos que generan resultados específicos. También influyen las tradiciones y la cultura, por lo que el diseño institucional tiene que adaptarse a las condiciones particulares de cada país.
Diversos estudios han podido establecer que existen múltiples y muy estrechas relaciones entre la calidad de las instituciones y el bienestar y crecimiento económico de una sociedad. Si se trata de instituciones informales, elementos tales como el sentido de responsabilidad, el valor de la palabra o la confianza que se tengan los miembros de una sociedad, facilitan la cooperación y la solidaridad entre ellos. Si por ejemplo, los individuos de una colectividad se movilizan con facilidad para crear organizaciones de apoyo y protección a los niños desamparados, ello aumenta la calidad de vida de toda la población. Esto aumenta el bienestar social.
En cambio, si para operar un supermercado se necesitan muchos individuos que vigilen la mercancía para evitar el hurto, el abuso de personas que consumen las frutas sin pagarlas, que deliberadamente maltratan los vegetales y verduras produciendo perdidas innecesarias de dichos alimentos ello hará aumentar los precios de los bienes que allí se venden, incrementándose el costo de la vida para los consumidores. En función de esto es crucial que valores y conductas como la confianza que se tiene entre si la gente, el respeto a la palabra empeñada, el comportamiento cívico, entre otros, se vuelvan motores solidarios para generar progreso y bienestar, y se les conoce como “capital social”. Ayudan a producir riqueza, de la misma manera que lo hace el “capital físico” conformado por maquinarias, edificios, etc., de lo cual se concluye que es tan importante preservar e incrementar conductas sociales de respeto, colaboración y confianza “capital social”, como lo es incrementar el patrimonio de equipos y materiales productivos con que cuenta la sociedad. En este campo de la creación de capital social, el papel de los individuos, de las familias y del liderazgo político es trascendental, ya que estos pueden incrementar o destruir capital social con sus conductas y actitudes. Cuando una persona falta a su palabra, cuando una familia no practica la solidaridad, cuando un dirigente político promueve el odio, están todos destruyendo capital social, están destruyendo riqueza y bienestar.
El capital social lo forman también las instituciones formales, ya que la manera como funcionen organizaciones como el Gobierno nacional, regional y local, el Parlamento, el Poder Judicial, el Sistema Financiero, los Partidos Políticos y muchas otras instituciones formales más, puede acelerar o frenar significativamente el crecimiento y la prosperidad económica de los ciudadanos de un país.
jpernaletetua@yahoo.com
Creator Spiritus… a los artistas.
Por: Jesús Pernalete Túa
07-05-06
Nota: Este artículo ha sido escrito a propósito del Día del Artista Plástico que será el 10 de Mayo.
En la Iglesia resuena con frecuencia la invocación al Espíritu Santo: “Veni, Creator Spiritus”. Ven, Espíritu creador, visita las almas de tus fieles y llena de la divina gracia los corazones que Tú mismo creaste. Este llamado compromete a todos los seres humanos en la tarea de ser creativos ante los desafíos del tiempo que nos ha tocado vivir, y en especial es una convocatoria a los artistas, que con todas las dificultades propias de la profesión, luchan por humanizar a través del arte a esta sociedad que se afana en endurecerse y autodestruirse.
Muchos han escrito sobre el arte y los artistas, pero en esta ocasión tomaré palabras del Papa Juan Pablo II que ilustran esta singular vocación por los misterios del alma, la mente, las emociones y el corazón del ser humano, ya que toda forma auténtica de arte es, a su modo, una vía de acceso a la realidad más profunda del hombre y del mundo. Por ello, constituye un acercamiento muy válido al horizonte de la fe, donde la vicisitud humana encuentra su interpretación completa. Este es el motivo por el que la plenitud evangélica de la verdad suscitó desde el principio el interés de los artistas, particularmente sensibles a todas las manifestaciones de la íntima belleza de la realidad. Por esto el artista, cuanto más consciente es de su « don », tanto más se siente movido a mirar hacia sí mismo y hacia toda la creación con ojos capaces de contemplar y de agradecer, elevando a Dios su himno de alabanza. Sólo así puede comprenderse a fondo a sí mismo, su propia vocación y misión.
No todos están llamados a ser artistas en el sentido específico de la palabra. Sin embargo, según la expresión del Génesis, a cada hombre se le confía la tarea de ser artífice de la propia vida; en cierto modo, debe hacer de ella una obra de arte, una obra maestra. Es importante entender la distinción, pero también la conexión, entre estas dos facetas de la actividad humana. La distinción es evidente. En efecto, una cosa es la disposición por la cual el ser humano es autor de sus propios actos y responsable de su valor moral, y otra la disposición por la cual es artista y sabe actuar según las exigencias del arte, acogiendo con fidelidad sus dictámenes específicos.
Por eso el artista es capaz de producir objetos, pero esto, de por sí, nada dice aún de sus disposiciones morales. En efecto, en este caso, no se trata de realizarse uno mismo, de formar la propia personalidad, sino solamente de poner en acto las capacidades operativas, dando forma estética a las ideas concebidas en la mente.
Pero si la distinción es fundamental, no lo es menos la conexión entre estas dos disposiciones, la moral y la artística. Éstas se condicionan profundamente de modo recíproco. En efecto, al modelar una obra el artista se expresa a sí mismo hasta el punto de que su producción es un reflejo singular de su mismo ser, de lo que él es y de cómo es. Esto se confirma en la historia de la humanidad, pues el artista, cuando realiza una obra maestra, no sólo da vida a su obra, sino que por medio de ella, en cierto modo, descubre también su propia personalidad. En el arte encuentra una dimensión nueva y un canal extraordinario de expresión para su crecimiento espiritual. Por medio de las obras realizadas, el artista habla y se comunica con los otros. La historia del arte, por ello, no es sólo historia de las obras, sino también de los hombres. Las obras de arte hablan de sus autores, introducen en el conocimiento de su intimidad y revelan la original contribución que ofrecen a la historia de la cultura. El modo en que el hombre establece la propia relación con el ser, con la verdad y con el bien, es viviendo y trabajando. El artista vive una relación peculiar con la belleza. En un sentido muy real puede decirse que la belleza es la vocación a la que el Creador le llama con el don del « talento artístico ». Y, ciertamente, también éste es un talento que hay que desarrollar según la lógica de la parábola evangélica de los talentos. Entramos aquí en un punto esencial. Quien percibe en sí mismo esta especie de destello divino que es la vocación artística
—de poeta, escritor, pintor, escultor, arquitecto, músico, actor, etc. — advierte al mismo tiempo la obligación de no malgastar ese talento, sino de desarrollarlo para ponerlo al servicio del prójimo y de toda la humanidad.La humanidad, en efecto, tiene necesidad de artistas, del mismo modo que tiene necesidad de científicos, técnicos, trabajadores, profesionales, así como de testigos de la fe, maestros, padres y madres, que garanticen el crecimiento de la persona y el desarrollo de la comunidad por medio de ese arte eminente que es el « arte de educar ». En el amplio panorama cultural de cada nación, los artistas tienen su propio lugar. Precisamente porque obedecen a su inspiración en la realización de obras verdaderamente válidas y bellas, no sólo enriquecen el patrimonio cultural de cada nación y de toda la humanidad, sino que prestan un servicio social cualificado en beneficio del bien común. La vocación de cada artista, a la vez que determina el ámbito de su servicio, indica las tareas que debe asumir, el duro