Sin Chávez no va a haber ningún cataclismo
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
30-01-2012
El
diputado Ismael García asegura que se impondrá en las elecciones primarias,
para optar a la candidatura de la alcaldía del Municipio Libertador, en
virtud de que las encuestan lo está favoreciendo con una ventaja de trece
puntos sobre su más cercano contendor.
Al responder al cuestionamiento, a propósito de su condición de
“paracaidista” al lanzarse como burgomaestre de la ciudad de Caracas en esta
ocasión, si se toma en cuenta que su escenario natural lo constituye el
estado Aragua, expresa que él toda su vida ha estado vinculado a la capital;
aparte de residir en ella los últimos doce años, y a lo que habría que
agregar, además, su estadía cuando le correspondió estudiar en la Escuela
Técnica de Oeste, siendo entonces un joven oriundo del estado Falcón el hoy
diputado a la Asamblea Nacional, electo a la misma, precisamente, por el
estado Aragua, y máximo dirigente del partido Podemos.
¿Con motivo de la alianza entre Leopoldo López y Henrique Capriles
Radonsky, usted declinará a favor de Antonio Ecarrí de Voluntad Popular?
“¡Mano segura no se tranca! Yo estoy ganando en Caracas por más de trece
puntos sobre mi contrincante más cercano. De tal manera que eso no ha estado
planteado ni la alianza con Capriles ni con Leopoldo. Se trata de un simple
cambio de reos. Esto es lo que forma parte de la vieja política, que es lo
que no debe hacerse. No se trata de si son jóvenes o viejos políticos, sino
la vieja cultura política: yo te doy esto aquí; tú me das esto allá. Aquí no
está planteado un negocio.
“Lo que se hizo fue una alianza, en la cual Leopoldo López, que tiene menor posibilidad de ganar las elecciones internas que Capriles, decidió apoyarlo; porque si Leopoldo hubiese tenido una ventaja sobre Capriles no la hubiese hecho”.
¿Qué responde usted cuando lo tildan de “paracaidista”, por postularse como precandidato a alcalde del Municipio Libertador, sin tener una trayectoria de lucha y conocimiento de las comunidades de la capital?
“En Caracas yo tengo viviendo más de doce años sin interrupción, y desde Caracas he impulsado muchas luchas que el país reconoce; primero, respaldando el proceso de cambios en el marco de la Constitución y, luego, cuando el presidente de salió de él, seguimos apoyando la Carta Magna. Fuimos nosotros quienes liderizamos el debate en la AN, para enfrentar esa derrota que, después, se le propinó en la calle al gobierno.
“Pero antes de eso, yo viví en Caracas en El Junquito, cuando entonces estudiaba en la Escuela Técnica del Oeste, viví en Casalta, y fui dirigente sindical aquí. De manera que no se trata de eso. Pero, además, uno no es de donde nace, sino de donde uno desarrolla las cosas, y donde decide asentarse, para una determinada responsabilidad”.
¿Su candidatura fue impuesta desde arriba por el comando tricolor o el suyo es un liderazgo regional que surgió desde la base de las comunidades?
“No, no se ha impuesto ninguna candidatura. Además, la pregunta es ilógica, porque tú sabes que todos vamos a ser electos en las primarias. Es la gente de Caracas la que va a decidir, y es una propuesta que hay. Efectivamente, la gente de Caracas está decidiendo, mayoritariamente; en los sondeos de opinión que realizamos se determina que estamos adelante, como te dije, con una ventaja de 13 puntos”.
¿De dónde provienen los fondos de su campaña electoral?
“De la misma forma como proviene la del alimento de todos los precandidatos del país; la mía no es una exclusividad. La campaña nuestra es financiada con el apoyo de amigos como ocurre con todos los demás precandidatos que participan en este proceso de primarias; desde el puesto de presidente, hasta el alcalde del último confín nuestro territorio. Siempre va a haber alguien dispuesto a cooperar, a pesar del chantaje, la intimidación que hoy el gobierno practica, para que alguien que te pueda dar una hoja de papel, para repartirla, te la da a veces preocupado, y te dice: -ten cuidado, porque si me descubren, me echo una vaina”.
“Porque si ellos consiguen al dueño de una bodega o al dueño de un abasto o de alguna empresa, que lo está haciendo, lo más probable es que se desate una persecución contra él por la vía del Seniat o le mandan un fiscal de alguno organismo del Estado, para intimidarlo”.
¿Apoya usted a Richard Mardo en Aragua o a su ex compañero Henry Rosales?
“Nosotros somos un equipo de personas que apoya a un candidato, que se llama Henrique Capriles Radonsky. Somos una fuerza política nacional, que integra a partidos como La Causa R, Podemos, PPT, el liderazgo de Henry Falcón en Lara; el liderazgo de Andrés Velásquez En Bolívar, el liderazgo de Goyo Graterol en Falcón. Somos una fuerza plural, y en cada estado hay un solo candidato del comando tricolor, y en Aragua apoyamos todos sus candidatos, desde Richard Mardo, hasta el candidato a alcalde Maracay, junto a todos los candidatos del comando tricolor”.
¿Cuál es la situación actual de su compadre Didalco Bolívar en el partido Podemos? ¿Sigue siendo el secretario general adjunto o fue sancionado por el tribunal disciplinario de la organización?
“Todo lo que ha ocurrido con ese señor está a la vista. No tenemos, no te
hablo en singular, sino en plural: no tenemos ningún tipo de relación con
ese caballero. El presidente lo acusó, recientemente, de delator; cuando
dijo que él fue a avisarle, acerca de lo que estaba pasando en la oposición
con el golpe, para ayudarlo. La gente sabe como vino al país. Fueron los
medios del gobierno los que le prestaron todo lo que iba a hacer.
“Yo desearía que otros compañeros de otras fuerzas políticas, que están en
el exilio o aquéllos que salen enfermos con cáncer, como fue el caso de
Forero y los otros, a quienes no se les permite declarar una sola palabra,
yo creo que lo que está a la vista no necesita anteojos. Como tú te habrás
dado cuenta, jamás voy a nombrar a alguien a quien apoyé todas las veces
para que fuera gobernador, y quien resultó tan pobre; un hombre de tan pocas
armas, y ahora no tengo por qué hacerlo. Yo creo que a él la historia se
encargará de ponerlo en su lugar”.
¿Sus hermanos tienen negocios con el Estado venezolano, como ha denunciado
su compadre Didalco Bolívar?
“Yo tengo un hermano que es empresario, y que desde hace años; desde antes
de que Chávez existiera en la política, tiene empresas, y es contratado por
empresas del sector público, y del sector público. No tiene contrato ninguno
con el Estado en este momento”.
¿El ex dirigente de Podemos y ex gobernador de Yaracuy, Carlos Jiménez, es
un perseguido político?
“Yo no sé. En todo caso creo que, al igual que ese otro infeliz, de quien me
preguntaste, se fue del país, porque no tuvo posibilidades de derecho a la
defensa. Por lo demás, esas personas que se fueron de aquí, en un país donde
se administre justicia, pudieron asumir su responsabilidad, y dar la cara.
“En relación al otro personaje que mencionaste, el presidente Chávez que es
un mitómano compulsivo, dijo que no tenía nada que ver con eso.
Ahí está el debate que ellos hicieron, para acusarlo; la investigación que
aprobaron, los 18 delitos, inclusive, de lesa humanidad, de los cuales fue
acusado, y de pronto resultó que no era lo que ellos decían. Pero el
problema es que a todos aquéllos a quienes el gobierno no les ha permitido
hacer un juicio sano, es porque está involucrada la política, y, en
consecuencia, es un perseguido político”.
¿Se arrepiente usted de su paso por el chavismo?
“Yo milité toda la vida en la izquierda democrática de este país, desde los
años sesenta, cuando se fundó el MAS. Fui concejal, fui alcalde en dos
oportunidades en la ciudad de La Victoria. En el año 1998 en Aragua no hubo
alianza parlamentaria, y yo salí electo diputado, y luego sí hubo alianza, y
fui el diputado más votado en el año 2000. Soy un hombre de trabajo, de
mucho compromiso con la gente, y nosotros militamos en un proyecto que se
llamó la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
“El triunfo de Chávez en 1998 permitió llegar a un punto de partida; no fue
un punto de llegada, que fue en el año 1999, cuando se aprobó la
Constitución. En esa Carta Magna se habla de un Estado federal,
descentralizado de derecho y de justicia. Nuestras diferencias con el
gobierno y con el presidente surgieron, cuando él propuso un modelo que
confisca el poder, que confisca la democracia y la propiedad privada.
“Eso fue en el año 2007. No nos votó Chávez. Nosotros enfrentamos esa visión
hegemónica y autoritaria desde el parlamento y desde la calle. Nos apartamos
para decirle al país que por ese camino no estábamos dispuestos a acompañar
a nadie, en especial, cuando nos plantearon que había que crear un partido
único, cuando sacaron a Radio Caracas Televisión, y el claroscuro se produjo
en el momento en que el presidente propuso cambiar la Constitución. De tal
manera que yo no me arrepiento de nada, porque yo no hice cosas al margen de
la ley en el gobierno. Nosotros creímos que era necesario cambiar a
Venezuela”.
¿Cree que la oposición pueda ganarle a Chávez, quien tiene en sus manos
todos los recursos del Estado?
“Sin embargo, no tiene el recurso más importante hoy, que es el respeto y el
afecto de la gente. Eso no se puede comprar. Ni siquiera un rey puede
imponerle a una princesa que le sea fiel, sino es capaz de enamorarla, de
tratarla con respeto, de brindarle amor recíproco. Cuando se pierde el amor,
cuando se pierde el respeto, cuando se pierde la confianza entre los
pueblos, es lo mismo que cuando se pierde a una pareja. Este pueblo ya no le
cree al presidente.
“Hay mucha gente que todavía se pone un trapo rojo en la cabeza; tiene que
hacerlo; sino, no recibe el quince y el último de mes el estipendio que el
gobierno le da. Pero si no tiene la confianza del pueblo, la única
revolución que va a ocurrir aquí va a ser la revolución del silencio, del
voto. El 7 de octubre la gente va a votar para cambiar las cosas, y el
cambio va a ser en paz y sin traumas, y no va a haber ningún cataclismo si
Chávez no es presidente. Por el contrario, lo que viene después de Chávez es
unión, reinstitucionalización del país”.
¿Qué opinión tiene usted de la gestión del alcalde Jorge Rodríguez?
“No es porque el alcalde Jorge Rodríguez sea chavista o porque esté apoyado
por el gobierno, pero es una gestión muy infeliz, a pesar de que se trata de
alguien que ha recibido mucho dinero y mucho apoyo por parte del gobierno;
porque los cambios necesarios, que se tenían que dar, no han sido atendidos.
Si nosotros vamos a lo social: en el gobierno de Claudio Fermín se llegaron
a crear más de 600 Hogares de Cuidado Diario, que se convirtieron en
guarderías, y se convirtieron en unos kinderes, prácticamente, con apoyo de
la alcaldía.
“De esos 600 sólo quedan 300, y de esos 300 una gran parte está paralizada,
porque no recibe ningún apoyo de la alcaldía. Es una alcaldía que tiene un
desorden interno gravísimo en el área del manejo de los impuestos del pago
de los tributos. Ese es el departamento donde hay la más amplia corrupción,
yo diría que en una alcaldía de Venezuela. La policía de Caracas está
destruida, menos de seis o seis patrullas en la calle; dispone de una
partida de 800 millones de bolívares fuertes sólo para ayudas personales.
Jorge Rodríguez no actúa como un alcalde para rendirle cuentas a la gente,
sino para ser un buen empleado del presidente”.
¿Cuáles cree usted que son los problemas más urgentes del municipio
Libertador?
“Caracas tiene un problema muy grave que es el de la movilidad, y del
tránsito y de las colas. Eso significa que deberíamos contar con un sistema
de pico y placa, días de paradas y, por supuesto, eso también tendría que
ver con la entrada y salida de vehículos de la capital. A Caracas le entran
cerca de doscientos mil vehículos diarios, que vienen sobre todo de la zona
central del país. Si el gobierno termina el sistema ferroviario y se mejora
el sistema del Metro, con mayores unidades de transporte, con mayor
celeridad, con menos tiempo de movilidad de esas unidades, vagones nuevos,
nosotros podemos desincorporar un gran número de vehículos y crear entonces
rutas alternativas, como esa que instaló Ledezma con su red de autobuses
nuevos, como mejorar el sistema del Metrobus.
“Pero eso significa que hay fomentar una mancomunidad con todos los
municipios de Caracas, a los fines de descongestionar el tránsito, ya que tú
no ganas nadas abriendo canales alternativos en las autopistas, si tú no
buscas darle una salida al embotellamiento que se va a producir cuando todos
los carros se encuentren en Caracas, y esto no se puede lograr sino con una
política mancomunada de todos los municipios. Por supuesto, hay que mejorar
esas vías. Caracas es un colador por todas partes de huecos.
“El otro problema que hay que enfrentar es el de la inseguridad. Hace falta
crear una policía del área metropolitana, pero que sea municipalizada; que
dependa de los alcaldes. Caracas necesita por lo menos 5 mil 500 policías;
con comisarías en las parroquias que permitan que la gente tenga el policía
cerca de su casa; con niveles de comunicación, para trabajar el tema de la
inteligencia social con los vecinos, equipados con radios en las
comunidades, para informar directamente a nivel de las comisarías, así como
de la comandancia general de la policía.
“El tercer gran objetivo que me propongo tiene que ver con la
descentralización, y la que será la gran propuesta para Caracas;
descentralizar no sólo al municipio, sino a la parroquia que tiene que ser
restituida a la sociedad, a través de ordenanzas que permitan que los
vecinos puedan participar en la elaboración de su presupuesto, es decir,
regirnos por un presupuesto participativo, y mucha unidad para el
tratamiento de los otros problemas, es decir, mancomunadamente. Yo no voy a
ser un empleado del presidente, como lo es Jorge Rodríguez”.
¿Cómo fue su inicio en la política?
“Yo he sido luchador toda la vida, yo fui dirigente sindical en Caracas. Me
formé con el maestro Cruz Villegas. Mario Villegas y yo militamos juntos en
el comando nacional de jóvenes trabajadores. Posteriormente formé parte,
junto con Carlos Tablante, de un equipo aragueño, que se llamó la Fuerza de
Aragua, cuya mayoría éramos dirigentes del MAS, pero otros no y, en ese
sentido, impulsamos grandes transformaciones en Aragua.
¿Sigue vinculado con Carlos Tablante?
“Nunca he tenido una relación de enemistad ni de desavenencia con Carlos
Tablante. Creo que aquel personaje de quien me hablabas jamás hubiera sido
gobernador de Aragua si no lo apoya Tablante la primera vez que fue
gobernador, y tuvieron una querella de orden personal; a veces él me lloraba
y me decía que Carlos era un tipo malo, y ahora me he dado cuenta de lo que
ese tipo fue capaz de hacer. Yo no tengo nada que hablar de nadie. Para mí
la política es una profesión. Yo me siento un hombre con sensibilidad social
y un luchador social”.

Un país infeliz y desventurado
Enrique Meléndez Oropeza
30-01-2012
Este
ha sido siempre un país muy infeliz y desventurado. Esto de dispararnos
contra los pies, a propósito de la figura de Chávez, no es nuevo. La
Venezuela de la década de 1850 le jugó a la violencia. Entonces se pensaba
que la guerra era la panacea para todos nuestros males. Todo el país estaba
armado, había mucho general de vago, y se tenían muy frescos los recuerdos
de las hazañas de la guerra de independencia.
De modo que el espíritu de la época, para evocar a Hegel, era bélico. Se
había alimentado, sobre todo, de pasiones que venían por el orden de
numerosos prejuicios, que estaban presentes en la conciencia del hombre de
esa época. Se trataba de una sociedad tomista, esto es, oscurantista y
supersticiosa, y parroquiana. Por ejemplo, se venía de abolir la esclavitud,
bajo el régimen de José Gregorio Monagas, y, en ese sentido, un atizador de
pasiones como Antonio Leocadio Guzmán, a través de un periódico suyo, que
llevaba por nombre El Venezolano, manipulaba las circunstancias: les
sembraba a los manumisos la idea de que un nuevo gobierno de blancos los iba
a volver a esclavizar, y esta vez serían vendidos a los ingleses, que se
dedicaban al comercio de esclavos, para ser explotados hasta la médula; es
decir, Guzmán les metía en la cabeza que, una vez muertos, los ingleses
harían con sus huesos bastones y sombrillas.
He allí el imaginario que dará lugar a una sensibilidad como la del poeta
cumanés José Antonio Ramos Sucre, cuya poesía estará dotada de muchas
imágenes de este tipo, y con el perdón de la digresión, lo que algunos
críticos conocen como sus poemas de crueldad. Pero a ese nivel de
manipulación se llegó en ese momento.
Claro, estamos ante uno de los hombres más cínicos de Venezuela, como lo
observa Mariano Picón Salas, con motivo, además, de la confesión descarada
que hace este señor, en el sentido de que él alega que, antes de producirse
la conflagración, ellos hablan de federalismo, porque habían escuchado a los
otros hablar de centralismo, y que, de todos modos, si ellos hubieran
escuchado a los otros hablar de federalismo, ellos hubieran hablado de
centralismo; lo cual era, en el fondo, lo que profesaba esta gente, pues con
el triunfo del federalismo, tan pronto como finaliza la misma, entonces el
país quedará más centralizado que nunca, y terminará por desvanecerse la
república de José Antonio Páez, cuyo período de dieciocho años Juan Vicente
González lo calificaba como la edad de oro de Venezuela; en un proceso de
decadencia, desde el punto de vista institucional, que había arrancado,
precisamente, bajo el régimen de los Monagas, cuando entonces se comienzan a
conocer las primeras formas de populismo en figuras, justo, como la de este
Guzmán, y lo que nos conduce de nuevo al punto inicial de lo enfocábamos
acerca de la irresponsabilidad que implicó lanzar al país por ese barranco
de la Guerra Federal.
Hay que reconocer que la ciudadanía de la década de 1990 estaba hastiada con
la degradación moral, a la que había llegado nuestra clase política; que se
vivía en el mundo de la prensa, sobre todo; un periodismo que se alimentaba
a base del chisme y de la intriga; mientras que en un sentido estético este
malestar se proyectaba en el personaje de la telenovela, escrita por Ibsen
Martínez, conocida como “Por estas calles”, famoso porque encarnaba ese
mundo de la mediocridad en el que se había hundido dicha clase política, y
esto lo digo porque al hombre que se le conocía como C. A. (Carlos Andrés)
Pérez resultó que, después de habérsele investigado hasta los tuétanos, bajo
sospecha de dolo, lo que tenía era una cuenta bancaria en el exterior de
cuatro mil dólares, para dejar en ridículo a quienes se atrevieron a
desarrollar esta pesquisa en los centros financieros internacionales, en
este ensañamiento que se produce contra este señor, y que ya venía
desatándose desde el momento mismo en que dan al traste con su gobierno,
para marcarse a partir de allí el inicio de la decadencia institucional de
la democracia representativa moderna, y que se pudiera considerar como la
segunda edad de oro de Venezuela.
A mí no se me quita la imagen del periodista Carlos Croes preguntándole, en
su programa de entrevistas que conducía por Televen, a nuestro teniente
coronel que si su intención no era meternos por este otro barranco, al cual
ha llevado en el día de hoy al país. Obsérvese que todos los que se
prestaron, para aupar el proyecto político suyo, andan hoy en día
arrepentidos. Resulta que se vinieron a dar cuenta demasiado tarde de que
había sido fácil sacar al genio de la botella, mas no así hacerlo regresar a
la misma, y así quedar pendiente para cuando fuera necesario volverlo a
soltar, un ser dócil, y al cual iban a manipular a su antojo, y fue lo que
no les vino a pasar.
Pero, primero, hay que reconocer las dotes mismas del liderazgo de nuestro
teniente coronel; su habilidad para el manejo del populismo, y fomentar la
esperanza en la gente; habilidad que se podía comparar con la de Antonio
Leocadio Guzmán, un hombre que también tenía un gran poder de seducción en
los sectores populares de la época, y la prueba está en que su periódico El
Venezolano se financiaba con suscripción de la ciudadanía; de forma que el
escritor caroreño Cecilio Zubillaga Perera, en lugar de considerarlo cínico
en su caso, lo definía como un demagogo brillantísimo, y de lo cual no está
muy lejos tampoco nuestro teniente coronel, y es por esto que viene al caso.
Fue así como se llegó a la convicción generalizada de que lo de Chávez era
un voto castigo. Esa clase media, que sufragó por él, atraída quizás por la
fuerza incendiaria de su discurso, no vendría a descubrir que lo que decía
este señor eran puras locuras sino más tarde, y lo que demuestra la
inmadurez política de un pueblo, la simpleza por la que se dejaba llevar
cuando alegaba que lo de Chávez era un voto castigo.
Enrique Meléndez Oropeza
23-01-2012
Quizás
uno de los actos oficiales más bochornosos, que hemos visto en los últimos
días, ha sido el relativo a la transmisión de mando en el Ministerio de la
Defensa, y por el cual nuestro teniente coronel nos impuso una cadena.
“Aguila no caza moscas”, diríamos aquí. Por suerte se juegan los partidos
decisivos de nuestro campeonato profesional de béisbol, y entonces cuando
está uno de por medio nos escapamos de la hemorragia de palabras de este
hombre, que chocan en nuestros oídos porque están cargadas de odio, y que
fue lo que sucedió en esta ocasión, por lo que el tragicómico espectáculo no
duró mucho.
He allí el momento cuando nuestro teniente coronel se regodea con lo
marcial. Decía Proust que el uniforme es como una especie de epidermis de
categoría social; en el sentido de que otorga rango para el que lo porta, y
es por esto que lo marcial está relacionado con la cultura del honor, que es
la máxima exquisitez desde el punto de vista social; la cual, por cierto,
está muy lejos de la conciencia de nuestro teniente coronel; que es lo que
lo aleja de la condición militar, y donde se cumple ese dicho que reza que
el hábito no hace al monje. Ya por ahí nuestro teniente coronel le falla al
código militar, y es por esto que todo lo demás que hace, en función de esta
condición, lo que le sale es payasería, como esta que vimos con ocasión de
este acto.
-¡Que bien canta nuestro teniente coronel las paradas! ¡Cómo lo sabe hacer!
-Les he dicho que al hombro izquierdo, no al derecho- regañaba a los cadetes
en formación en esta oportunidad, mientras él, micrófono en mano, daba
vueltas y revueltas por en medio de las filas; una formación que ocupaba
todo el patio de la academia militar en Fuerte Tiuna, como extasiado con el
panorama de uniformados y, téngase en cuenta, uniformes de gala. ¡Qué bien
hace, además, nuestro teniente coronel las marcas militares! El saludo con
la mano en la frente, el paso de ganso, la marcha ceremoniosa a un lado de
la bandera. Era la nota suya ese día.
No estaba vestido de militar, empecemos por ahí, pero estaba en su elemento;
así que no necesitaba de esa epidermis, de la que habla Proust, y aquí es
donde está clave de esta situación, porque se trataba de un acto político, y
de allí su vestimenta de civil. Cuando yo vi por la televisión, al inicio de
la cadena, la formación de los cadetes explayada en ese patio de la academia
militar, me dije, parodiando al poeta Valera Mora, “anochecimos de bala”, y
no hay nada más divertido que ver una parada militar: la sincronización de
los movimientos, la geometría del saludo, el repique de redoblantes; sólo
que ésta no partía de una filosofía castrense, como sí política, y esta era
la parte truculenta del asunto, la parte de opera bufa, pues eso es en el
fondo un acto político revestido de militar, una opereta.
¿Ganas de meter miedo? Por eso he dicho: águila no caza moscas, y es que
este es un acto que no pasa de realizarse en la oficina del despacho de la
Defensa, al igual que en el resto de los ministerios que componen un
gabinete ejecutivo, es decir, una transmisión de mando; quizás un tanto más
ceremonioso aquí entre los componentes de las fuerzas armadas, donde se
combina la disciplina con el protocolo, y para eso está el escenario de la
parada militar; la cual, en efecto, un cambio de titulares bien se la
merece, pero no en el patio de la academia militar o, cuanto más, en el
patio de la sede del Ministerio de la Defensa. Claro, además de un tinte
político, aquí había una provocación de parte de nuestro teniente coronel, a
propósito de las críticas que le ha formulado el departamento de Estado de
EEUU a su gobierno, por el hecho de haber nombrado nuevo titular de la
Defensa a un sujeto solicitado por los organismos de seguridad de ese país,
y de modo que él contumaz, para que se viera bien que él mandaba a que ese
departamento de Estado se lavara el paltó, lo homenajeaba.
Aunque ya el inefable general Benavides, maestro de la ceremonia, y a quien
Chávez le chalequeaba el trabajo, de vez en cuando, en lo que atañe a la
parte de cantar la parada militar, en una forma descontextualizada con lo
que allí sucedía, manifestó que el 7 de octubre era el día de la
consolidación de la revolución bolivariana: no cabía en el pecho de este
sujeto una medalla más con su respectivo lazo: un pecho florido, en ese
sentido. Los teóricos de la comunicación dicen que Hitler solía aparecer en
los atardeceres, cuando ya se iba poniendo la noche, a manera de que en esa
semipenumbra se le viera como una especie de semidiós. Allí estaban el
general Benavides y el resto de la comparsa para adorar al susodicho, y a
quien una traición del destino lo llevó a cambiar el eslogan que, ahora, se
cruza en las paradas, de patria, socialismo o muerte, por el de socialismo,
independencia y vida, y el lector sabrá a qué se debe ese cambio.
Incluso, hasta hubiera sido soportable la cadena, a partir de los ejercicios
militares y la entrega de la bandera del titular saliente al entrante; pero
sin la hemorragia de palabras, y de la cual no nos íbamos a escapar. El
hombre está herido en su orgullo propio, y anda picado por varias cosas que
le rondan la cabeza; en especial, por lo muy mal parado que quedó con motivo
de la entrega de la Memoria y Cuenta a la AN, y donde fue objeto de muchos
banderillazos por parte de esas “víboras” (¿María Corina Machado?), que él
mismo ha dicho que pululan en la oposición, y entonces necesita rematar con
ciertas cosas que quedaron pendientes a partir allí, y que, por cierto, no
termina de hacerlo, si tomamos en cuenta que esa era la tercera cadena que
nos imponía en menos de una semana, contando con las diez horas que se había
llevado en su comparecencia ante la AN, y de donde se vino a observar que,
en el caso suyo que es águila, hay una mosca que sería la diputada Machado,
que lo atormenta demasiado.
Enrique Meléndez Oropeza
16-01-2012
Sin
duda que el impacto mayor noticioso, que mantiene en expectativa a la
opinión pública, lo constituye el proceso de las elecciones primarias de la
oposición. Quizás, se pudiera decir, que se le impone una agenda al
oficialismo, y así vemos a un Hugo Chávez teniendo que referirse al asunto.
Por encima de la voluntad del oficialismo, que se propuso quebrar esa
unidad; a través de jalabolismos, como sería el caso de Eduardo Fernández,
cuando no del intento de soborno, las cosas en dicho proceso han venido
marchando a la perfección, digamos, de acuerdo a la racionalidad del caso.
¿Fue equilibrado el juicio de haber fijado las elecciones para el 12 de
febrero de este año? Claro, para el momento en que se decide, se veía muy
distante ese día; tomando en cuenta que se padecía la angustia, generada por
el hecho de que siempre tenemos un candidato en campaña en nuestra arena
política, que es ese abusador que está hospedado en el palacio de
Miraflores, y esto crispa los ánimos de cualquiera.
Era una carrera de largo aliento, y se interpretaba el hecho de que por esa
vía lo que se buscaba era agotar a Henrique Capriles Radonsky, a propósito
de la proyección de la que gozaba para ese momento en las encuestas,
mientras Manuel Rosales aprovechaba para ganar tiempo; una especie de
componenda que se había fraguado en el cogollo de la Mesa de la Unidad, y
así se anunciaba el regreso del ex gobernador Rosales, y el que, finalmente,
no se consumó; de modo que hoy vemos que a un Capriles Radonsky que parece
que se va a mantener de punta a punta, si es que nos atenemos a los
resultados de las encuestas, y a defecto de Manuel Rosales surgió la
candidatura de Pablo Pérez, quien amenaza con venirse desde el fondo, e
imponerse en la justa, y, precisamente, a quien terminó beneficiando ese
tiempo, que se decía que era muy largo; pues su figura no contaba con
ninguna repercusión a nivel nacional, dado su carácter, estrictamente,
zuliano. De modo que aquí pudiéramos decir, como un sociólogo positivista,
que la historia es matemática, en ese sentido.
Este proceso, además, vino a refrescar el escenario de nuestro cotarro
político; bastante alterado por el temperamento pleitista y revanchista de
nuestro teniente coronel, y se vino a poner de manifiesto, como le dijo
Maria Corina Machado, cuando se las cantó bien claras en la Asamblea
Nacional, al momento de la increpación que le hizo; la Venezuela decente.
Porque por ahí es por donde hemos debido comenzar, teniendo a la vista que
el sentimiento de la irritación que padece nuestro teniente coronel, con
respecto a las primarias de la oposición, lo lleva a asumir esa actitud
retadora frente a la única figura, de las que se bajaran en el concurso de
este proceso, que está presente en esa presentación suya de la Memoria y
Cuenta anual en la AN; una mujer que lo enreda además con esa cara apretada
que desde un principio le pone; la cual algunos la encuentran muy
acartonada, porque se le ve muy fingida, pero que sí tuvo el efecto que ella
buscaba, y era ponerlo a que tratara de vacilársela. No sabía lo víbora que
esta mujer, como decimos en criollo, y cuando le dio la oportunidad le clavó
la ponzoña:
-¿De modo que tú me acusas a mí de ladrón?
-Sí, a usted. Porque expropiar es una forma de robar.
Una viejita con representación parlamentaria diría luego que, después de oír
semejante ofensa al Leviatán, casi había quedado sin aliento. ¿Cómo se le
ocurría a la Malinche, como la llaman ellos, dirigirse a su Leviatán de esa
forma? Así fueron los tiempos de José Tadeo Monagas: “Las clases de color
–decían los informes de los diplomáticos acreditados en el país- se han
apoderado del poder en este pobre y desventurado país, y su tarea consiste
en perseguir a la clase blanca, que representa la parte ilustrada de la
sociedad”. Era lo que el Libertador conocía como el pardismo: la ideología
de los pardos. Enseguida llegó por la red de Internet un comentario de Ana
Nuño: “Esta es la persona más valiente de Venezuela,
pero no ganará la presidencia porque es mujer, blanca y burguesa.
Tres atributos que en Venezuela son garantía de repudio y ostracismo”.
Por un momento yo pensé que la iban a linchar, y sentí la misma impotencia
de aquel día, cuando “el caballero” de Gouveia descargaba su pistola en la
Plaza Altamira contra la ciudadanía congregada allí, detrás de la pantalla
del televisor, en el instante en que la anciana era ovacionada por la
bancada oficialista, que en su gran mayoría la componen hombres, y lo que
daba pena ajena; sólo que allí estaba presente ese espíritu racista que
siente esta gente que nos gobierna. He allí la Asamblea Nacional que viene
de aprobar una Ley Antirracial, y donde se ha establecido que no se le puede
decir negro a una persona, sino afro-descendiente. Se la comieron viva.
Tanto es así que hasta el propio teniente coronel, quizás, sintió esa misma
pena ajena que experimentamos nosotros:
-No es para tanto María León- le decía-, águila no caza moscas.
Dicen que a partir de allí el ánimo del hombre se le quebró, y entonces paró
lo de los cuentos relacionados con su infancia en Sabaneta de Barinas y
otras peripecias de su vida; se dejó de vaciladeras, y de ganas de seguir
demostrando que su salud está perfecta, que es lo otro que se ha
interpretado que lo llevaba a agotar tanto tiempo de esta manera, vachement,
como diría un francés, es decir de vaca, que traduce vache; pero que un
criollo más figurativo diría pura paja, y, al fin, entró en materia; pero en
la que no dejaba de estar presente ese país irreal, que la diputada Machado
le había cantado que no existía.
Enrique Meléndez Oropeza
09-01-2012
Lo
que cuenta una de las personas que venía en los primeros puestos del
autobús, que estalló en llamas el pasado jueves 29 de diciembre en las
primeras horas de la tarde en la Panamericana, es lo siguiente: la gandola
de Pdvsa, que fue el origen del fatal accidente, soltó la manguera de su
tanque, y por donde comenzó a derramarse gasolina. Detrás de este vehículo
venía la cola de carros, que ya comienza a formarse a esa hora vespertina en
esta arteria principal de los Altos Mirandinos, entre ellos el autobús. El
chofer del mismo le comienza a hacer señas al conductor de la gandola de la
situación de la manguera; pero éste no se da por aludido. La manguera, cuya
punta está revestida por un aro de acero, al chocar contra el pavimento,
hace una chispa, y de inmediato se enciende el fuego; generándose, por
supuesto, la onda expansiva en cuestión de segundos; teniendo presente el
alto poder de combustión que tiene la gasolina, y de modo que las llamas
siguieron la trayectoria del chorro dejado por el derrame, así como hacia
el camión; que fue cuando el chofer vino a percatarse del hecho, y,
finalmente, se encunetó a un lado de la carretera, y tuvo oportunidad de
salir, y guarecerse en cierto lugar antes de que se produjera la explosión
del tanque.
No hay que pasar por alto que la cola de carros que se forma a esa hora en
esa vía es demasiado voluminosa; lo que significa que no hay posibilidades
de dar marcha atrás en estas circunstancias, que creo que fue lo que le pasó
al chofer del autobús, quien en lugar de evacuar la unidad en lo inmediato,
decidió más bien rodar hacia delante, tratando de pasar por encima del
fuego, y salir huyendo de allí, lo mismo que los otros carros, pero lo que
no le vino a resultar al pobre, porque más bien el autobús se encendió, y
consecuencia de lo cual mueren calcinadas 13 personas, entre ellos este
señor, quien decidió ser el último en salir, quizás, arrepentido por su
imprudencia.
Pero, por encima de este error, está la indiferencia del conductor de la
gandola, y quien le hace caso omiso a las advertencias de su colega;
pensando que se trata de recriminaciones suyas por el hecho de andar a esa
hora de la tarde, como decíamos, por la arteria principal de los Altos
Mirandinos; cuyo 80% de la población se moviliza todos los días hacia
Caracas; formando parte de lo que se conoce como la gran región capital. Que
ese sería el primer dato del que habría que ocuparse al momento de señalar
al culpable de esta tragedia: ¿Quién autorizó la movilización de esta
gandola, llevando una carga tan peligrosa, como es la cantidad de litros de
gasolina que caben en ese tanque, a esa hora por dicha arteria? De hecho,
allí en la entrada de la Panamericana hay un panel que informa que por esa
vía no puede transitar tráfico pesado sino a partir de las 7:00PM.
Obsérvese que nuestro teniente coronel, con su carga moral, enseguida le
endosó el asunto a los medios de comunicación:
-Lamento mucho –expresó al día siguiente de la tragedia-, lo del accidente
de la Panamericana, donde murió un grupo de personas. Pero la verdad es que
los medios de comunicación también exageran. Los medios de comunicación han
especulado con este asunto hasta que ya.
Pero, ¿por qué lo dice o por qué yo hablo de una carga moral para su
conciencia? Porque lo más probable fue que indagó el por qué andaba una
gandola de Pdvsa a esa hora cargada de gasolina por la Panamericana, y se
consiguió con que lo había autorizado un alto oficial de las fuerzas
armadas, ligado a su gobierno; propietario de una estación de servicio en
Los Teques, y para la cual se destinaba esa carga de combustible. Eso no es
grave, a juicio de nuestro teniente coronel; lo grave es lo que dicen los
medios de comunicación.
Porque también está en juego la reputación de Pdvsa, en materia de
supervisión de sus despachos, con motivo de las condiciones en los que los
envía, y esto lo sabe nuestro teniente coronel. He allí las consecuencias
que trae el hecho de regirse por una política de clientelismo partidista y
no de la meritocracia, y que era lo que no sucedía con la antigua Pdvsa, que
sí era autónoma, y donde nada tenía que ver un generalote de esos que
gobiernan con el susodicho; aparte de que sí era eficiente, en ese sentido;
pues fueron contados los accidentes que se registraron, de acuerdo a los
señalamientos de sus antiguos técnicos y directores, en las diferentes áreas
de actividad económica de esta empresa, digamos, de esta dramática magnitud.
Pero aquí hay un solo culpable, y a ese culpable se le trata como al más vil
de los asesinos; enviándosele a una de las cárceles de más alta peligrosidad
de este país, como es el retén de La Planta; buscando siempre el gobierno de
producir el mayor efecto mediático, es decir, de la manera más aparatosa,
para que se vea que la medida es ejemplarizante, y así se obvia lo otro, que
es la participación de ese alto oficial, otorgándole un salvoconducto a un
chofer, según se maneja en nuestra comunidad de los Altos Mirandinos, y la
que aún está muy compungida por este suceso, a los fines de que traslade
determinada cantidad de gasolina hacia su estación de servicio; so pena, si
se niega éste, de quedar despedido del trabajo; de modo que, en ese sentido,
el pobre conductor expone su vida y la de los demás, jugándole al azar, y
como resultó en este caso, que no las tuvo todas consigo. ¿Dolo intencional,
por parte de éste? He allí lo que se le ha imputado. Uno se pregunta: ¿acaso
este señor tomó esa gandola, y se dio a la fuga con ese combustible, con la
intención de que en alguna parte explotara todo esto? Por este sendero anda
la imaginación del oficialismo, en su afán de alcahuetear al otro, de modo
que así toca los términos de lo truculento, y donde muestra una vez más que
no tiene paz con la miseria.
Enrique Meléndez Oropeza
02-01-2012
Quizás
el problema, no es tanto plantearse la falsedad de lo que nuestro teniente
coronel ha hecho ver con el milagro de las ciento veinticinco mil casas que,
supuestamente, su gobierno ha construido este año; como sí el de que hasta
qué punto ya la gente le cree esta paja. Alguien lo había anunciado con
anterioridad, a propósito de la estrategia mediática, que habría de
desarrollar Chávez en el marco de la famosa Misión Vivienda, como el
programa bandera de su candidatura presidencial: entregar veinticinco mil,
pero aparentar que son ciento veinticinco mil.
En ese sentido, Farruco dice con ese tono de mentira bien actuada:
-Lástima que no hayamos llegado a las ciento cincuenta mil casas, sino sólo
a veinticinco mil.
Esto es algo que nuestro teniente coronel ha mandado a pregonar en todos los
frentes de su gobierno: aquí hay que decir esto. Aquí hay que celebrar la
mentira, y que fue una idea muy exitosa en tiempos de Hitler; cuando había
un hombre que consideraba que una mentira dicha mil veces, termina
convirtiéndose en verdad. De por sí, el mentiroso es un apostador: su ardid
consiste en que no se sepa la verdad, y hay, como todo el mundo lo maneja,
el mentiroso compulsivo, mejor conocido como mitómano; muy propio del
latinoamericano que muchas veces no tiene muy claro eso de la conexión del
orden y las ideas y la conexión del orden y las cosas, y cuya alteración es
la primera condición para que se dé el milagro del “abracadabra patas de
cabra”, y con un chasquido de los dedos nuestro teniente coronel hace
aparecer ciento veinticinco mil viviendas.
¿Es Chávez un mentiroso compulsivo? El mentiroso es cínico, y no todo el
tiempo tiene que ser un mamador de gallo; como el caso de algunos
compulsivos, que lo hacen por el placer de la mentira; sino que también
puede ser trágico, como serían los casos de Goebels y de nuestro teniente
coronel; porque se trata de una mentira malintencionada. Es aquí donde
interviene el término franqueza. No hay una franqueza en el alma de la
persona, sino que la mueven sentimientos oscuros; porque, en efecto, la
mentira es opacidad; de modo que el mentiroso siente una profunda
indiferencia por su interlocutor. He allí su condición de apostador.
Claro, en el caso de nuestro teniente coronel también hay mucho de payasería.
Eso de montar un espectáculo con la entrega de la vivienda número ciento
veinticinco mil, y encadenar al país, para celebrar este hecho, es un
embuste que cabe dentro de la categoría de lo real maravilloso; un tanto
parecido al famoso personaje de la obra de Calderón de La Barca, a quien le
han hecho creer que la vida es un sueño, y hay quien le cree a nuestro
teniente coronel, precisamente, porque nuestras sociedades no han pasado por
procesos ilustrativos, de crítica racional, a modo de crear una cierta
malicia en nuestro espíritu, para no creerle a cualquier aventurero que se
presente en el camino, y así que no nos interesa tanto lo real o lo falso de
cierta situación que nos pinta alguien con sus palabras, como la fuente que
lo emana, y cuando ese alguien nos la siembra somos hasta capaces de librar
batallas por defenderla; con conocimiento de causa, muchas veces,
de que no se está ante la verdad, porque hay también el placer de la mentira
para el oído que la escucha: “Si el ojo no fuera familia del sol, -se
preguntaba Goethe, ¿cómo pudiéramos ver su luz?” Sólo que, a nuestro
juicio, se trata de ese alguien que, si bien no porta verdades racionales,
porta verdades de corazón, como decía Pascal, y que es el principio de
nuestra tendencia a la disgregación desde el punto social.
Es decir, la mentira se compra en nuestro pueblo, como la posibilidad de
hacerse de un arma, y que es lo que explica el hecho de que nuestro teniente
coronel se haya mantenido hasta ahora en el poder, a base de fábulas, que se
traducen en ese aparato propagandístico que está detrás de sus palabras,
como rey de la mala fe, y si no obsérvese cualquier programación de
Venezolana de Televisión, y allí se verá que todo lo que se transmite es
falso: un país diferente al de la realidad, y lo cual es grave para la
asepsia de lo que se maneja a nivel de nuestra opinión pública, ya que estas
son situaciones que conducen a una decadencia cultural, a propósito de la
adulteración de las cosas que allí se produce. Se trata de un envenenamiento
de nuestra realidad. No sin razón decía Hegel que todo lo racional es real
y todo lo real es racional.
Esa gente que le gusta que le hablen al corazón, y no a la razón, fanáticos
del hombre, era la que apostaba por la gran Misión Vivienda como el recurso
definitivo, del que se valdría Chávez para ganar la presidencia de la
república, y aquí está nuestro teniente coronel con el regalo de fin de año.
Algo que, por lo demás, nunca se le vio celebrar a ningún gobierno de la
época democrática; es decir, nunca se le vio a un Rafael Caldera encadenar
al país, y llamar la atención sobre la entrega de la casa número tal, como
si se tratara de una gran hazaña, y esto porque la construcción de cien mil
casas al año era un hecho patente durante su gobierno, y se constataba en la
realidad. Pues, por lo demás, obsérvense las cifras, relativas al
comportamiento de la economía emanadas del BCV, y se verá que la industria
de la construcción registra una caída de su actividad: nadie hoy en día se
atreve a invertir en nuestro país, tanto más en esta área, donde el gobierno
se ha comportado de una forma implacable y arbitraria contra la empresa
privada; entonces, ¿de dónde sale ese ciento-millar y tanto de casas, sino
se cuenta con el concurso de la empresa privada, y cuyos agentes son los
únicos que tienen el conocimiento y la maquinaria en el país, para la
ejecución de los diferentes desarrollos habitacionales?
Enrique Meléndez Oropeza
26-12-2011
Salió
con las tablas en la cabeza de esa Cumbre de Mercosur, que es el gran regalo
de navidad que le ha podido enviar el destino a este país, a pesar de que
expuso hasta su salud; a propósito de largo viaje que tuvo que realizar a
Montevideo, para hacerse presente allí, en las condiciones de quebranto en
las que se encuentra. ¿Para qué ese traslado? Un gasto innecesario, y donde
se ve que este es un sujeto que no le hace caso a ninguna Cancillería, y
quien le hubiera recomendado, en ese sentido, no contar los huevos antes de
tener los pollos.
Yo diría que su misma presencia en esa Cumbre era contraproducente; pues
daba la impresión de que quería imponerse en ese escenario a la fuerza, y
esto porque se trataba del rey de los petrodólares. El sector de los
pensionados del seguro social ha venido solicitando el pago de un bono,
correspondiente al beneficio del cesta-ticket, que se le concede a los
trabajadores activos de la administración pública, habida cuenta de la
precariedad de lo que les ingresa por ese concepto, y hasta ahora se les ha
negado; alegándose no contar con los recursos. He aquí en que los gasta
Chávez: con lo que dilapidó en este viaje se hubiera podido cubrir este
beneficio, y, encima, regresa con las tablas en la cabeza.
Digo, además, que es regalo de navidad este hecho para nosotros los
venezolanos, que amamos la democracia, porque este ingreso, finalmente, iba
a significar la ruina de nuestra agroindustria, pues a esta altura, luego de
haber cerrado unas cinco mil empresas, que estaban en plena actividad
económica, tanto en el área agrícola, como en el área de la industria, en
1998, cuando este señor asume el poder, ya nuestro país no está en
condiciones de exportar nada, salvo petróleo, y cada vez menos, habida
cuenta de la disminución que también se registra en el área de la producción
de nuestra industria petrolera.
Uno el venezolano siente que nuestro pueblo está condenado a vivir cien años
de soledad, como diría García Márquez; consecuencia de esa condición de ser
el poseedor de la petrochequera; un país además saqueado por víboras como
los Castro, los Ortega, los Kirchners; pero démonos cuenta de que tenemos un
pueblo amigo, el pueblo de los guaraníes; el único pueblo de la América
Latina que es bilingüe; con una lengua aborigen, además del español, como es
la propia lengua guaraní; un pueblo del que nuestro teniente coronel, en el
colmo de su torpeza diplomática, se asombra, porque no se ha dejado sobornar
con los petrodólares: “Deseamos incrementar el comercio con Paraguay; pero
hay cinco señores que no lo quieren”.
Esos cinco señores son senadores, esto es, están investidos de una
representación pública; de modo que si vamos a allá, se podría decir que no
son cinco señores, sino una parte del pueblo paraguayo; a propósito de la
estrecha amistad que existe entre el presidente Lugo y nuestro teniente
coronel, para salvar la parte que le correspondería a éste de dicho pueblo,
y lo que no se da cuenta nuestro teniente coronel, en ese sentido, es que
esos cinco señores representan cinco regiones de esa nación sur-oriental de
la América Latina, y esta fue una de las razones que privaron para que, a la
final, no cuajara la propuesta del presidente Mujica de Uruguay; quien sí
está dispuesto a recibir todos los petrodólares, si es posible que le
lleguen a manos llenas, que le ofrezca nuestro teniente coronel; pues
plantearse una reforma de los estatutos de Mercosur, donde se eliminase la
cláusula, que exige la aprobación de los congresos respectivos de cada uno
de sus miembros, el ingreso de los nuevos socios, era una decisión de facto
contra el parlamento paraguayo, y de hecho esto tendría que ser objeto de
discusión en cada uno de los Estados, y, por esa vía, tendría que ser
sometida a la consideración de ese mismo cuerpo legislativo, que entonces la
vetaría, y así caeríamos en un círculo vicioso.
Además, el pueblo paraguayo basa su negativa en este caso en la
circunstancia de que estamos ante un país, donde no se respetan los derechos
democráticos. ¿Acaso no está en los medios la noticia de que Noams Chomski
le pide por segunda vez a Chávez que libere a la jueza Afiuni? He aquí de
donde parte Paraguay: en un país donde no existe estado de derecho, ¿se
puede esperar que en un momento determinado respete una decisión emanada de
Mercosur?
Esta es una malversación de fondos, y por el que nuestro teniente coronel
tendrá que ser juzgado; como lo fue por un delito de esta misma comisión en
su momento Carlos Andrés Pérez. ¿Quién le recomendó que se hiciera presente
en esta ceremonia? Se dijo que uno de esos mismos mandatarios del acuerdo
subregional fue el del consejo; pensando que quizás la propia personalidad
suya podría convertirse en un factor de presión a su favor; lo cierto es que
aquí demuestra este botarate que anda malgastando el dinero de nosotros los
venezolanos por el mundo entero; mientras medio país está agobiado por las
necesidades, y que no se alcanzan a cubrir con lo poco que ingresa al hogar
venezolano. Miserias, y de donde ha nacido esa expresión de que estamos ante
un gobierno muy rico frente a un pueblo muy pobre. Porque a estos eventos se
va cuando ya se cuenta con el consenso de toda la comunidad, luego de toda
una serie de pasos diplomáticos, y no de una manera improvisada; aparte de
que esa personalidad tribinilera y ramplona de nuestro teniente coronel no
era garantía de nada.
Así no le quedó más que soltar su lengua: extrañado porque esos indios
guaraníes no quieren admitir sus petrodólares, y que fue, incluso, lo que
terció al presidente Lugo a cuadrarse con el senado de su país, a la hora de
defender a sus compatriotas, que es lo que Chávez no mide con sus palabras.
Enrique Meléndez Oropeza
19-12-2011
Hemos
tenido navidades tristes y apagadas con este chavismo, como por las que
atravesamos hoy en día, una y otra vez, de modo que no es un fenómeno nuevo.
Un país atomizado, con mucho compatriota en el extranjero, divididos unos
hermanos por criterios políticos, o sea, divididas las familias, luto en los
hogares por familiar caído bajo la violencia del hampa. Es como la situación
del secuestrado o de todo aquél privado de libertad: nunca tendrá una
navidad feliz. Porque ya desde el mismo diciembre de 1998, cuando nuestro
teniente coronel gana las elecciones que lo llevan a la presidencia, pasamos
a esta situación de plagio, sobre todo, de nuestra vida republicana, y el
mundo se nos comenzó a apagar, y esto, quizás, porque algunos presentíamos
lo que iba a ocurrir, mientras que otros celebraban por haberse disparado
contra los pies, con aquello de que Chávez era un voto castigo.
Angela Merkel ha dicho que el día más feliz de su vida fue cuando recibió la
noticia de que el Muro de Berlín había sido derribado. El venezolano diría
que el más infeliz suyo fue el día que ese señor ganó las elecciones. En
efecto, esto era para nosotros un paso atrás. Recuerdo a un Carlos Croes, ya
con una voluntad de entrega, preguntándole a aquel ex militar golpista, a
punto de ganar alcanzar la presidencia, que si no nos iba a llevar hacia una
dictadura, con el tono de un padre que sabe que el hijo es muy mala
conducta, y el otro, por supuesto, con su cara bien lavada lo negaba.
-Juro respetar el sistema democrático.
Pero al mes siguiente, una vez posesionado de la presidencia de la
república, comenzaría a aplicarnos dosis de cadenas mediáticas; en una de
ellas hablaría de unos cinco años más de gobierno suyo, y lo que ameritó la
famosa Constituyente de 1999, que cerraría sus funciones coincidiendo con lo
que se ha conocido como La Tragedia de Vargas; una Constituyente que sólo
fue convocada para complacer estas ansias de poder de este señor, es decir,
para aplicar una reforma a la Constitución, de manera que se le pudiera
permitir la reelección, esto fue un año después de aquel diciembre de 1998,
para situarnos en el origen de lo que ha sido esta gran tristeza que nos ha
embargado durante todos estos años, y por eso traigo a colación esta
tragedia que pareció como anunciar lo que vendría después. El hecho es que
desde entonces no hemos tenido una navidad feliz.
No hemos tenido paz, sería la mejor expresión, en especial, por la conducta
belicosa, con la que se han conducido estos sargentones en su forma de
gobernar. Ha sido un revanchismo permanente; desde el modo mismo de
imponernos nuestro teniente coronel su imagen a la fuerza, hasta el
arrinconamiento del que somos víctimas, producto de las persecuciones
políticas que se ciernen sobre la ciudadanía, en general; partiendo de que
estamos ante un régimen de carácter policial. ¿No es de carácter policial la
Lista Tascón? Se trata de una gente que no tiene paz con la miseria; sobre
todo, porque abriga un profundo sentimiento de exclusión, aun cuando
proclaman lo contrario, y si no obsérvese como ha venido incumpliendo el
gobierno con las contrataciones colectivas contempladas en la administración
pública, de acuerdo a las denuncias que salen a relucir en los medios de
comunicación, y lo cual es motivo de preocupación para este sector, y el
cual pasa de los dos millones de trabajadores, habida cuenta del crecimiento
de la nómina pública y del decrecimiento de la nómina de la empresa privada,
a partir del cierre de miles de empresas.
Es esto lo que choca con el llamado espíritu de la navidad; una época de
distensión absoluta, de alegría, de esplendidez, cuando lo que hay es
mezquindad; rebatiña entre un sector exclusivo de los altos funcionarios de
este gobierno por los recursos, que les corresponden a todos los
venezolanos; tanto más por contratación colectiva, y al no cancelárselos,
hay una caída en las ventas a todos los niveles del comercio, y que es esa
sensación de limitación económica que uno ve en la ciudadanía, y la que ha
salido, según los periódicos, a mirar las vidrieras, pero no a comprar. ¿Se
ven casas iluminadas, como en otras épocas, a propósito de los motivos
navideños? Las utilidades, que es la migaja que esta gente le ha cancelado a
los empleados públicos, se ha utilizado para saldar deudas antiguas: pago de
colegios de los muchachos atrasados, por reparaciones al carro; todo lo que
arrastra una persona, a la que le han confiscado el sesenta por ciento de su
sueldo, al no habérsele reconocido el pago del cronograma de bonos, y con un
costo de la vida demasiado alto. ¿Estrenos? Yo estoy seguro que eso en más
de una casa quedó para después, habida cuenta de que el espíritu de miseria
de esta gente que nos gobierna es demasiado grande; de modo que el país se
debate en una limpieza de bolsillo generalizada. Aquí es donde se comprueba
lo que pesa una inflación de casi 30%
Una de las banderas que saca a relucir el oficialismo, es esa de que el
récord Gini le reconoce a Venezuela el haber disminuido en un alto
porcentaje las diferencias en la escala social, de acuerdo a lo percibido
por habitante con respecto al PIB; sin embargo, yo me pregunto: ¿es esa la
realidad, cuando hay unos funcionarios que se han pagado bonos extras que
totalizan para cada uno de ellos un aporte de unos 50 mil bolívares? Aparte
de que las cajas de ahorro las han saqueado; teniendo presente la codicia
que signa a esta gente; de modo que esta alternativa, que tuvo un
funcionario de rango menor o un jubilado de hacer retiros parciales de sus
haberes, ya no se puede, porque la caja está intervenida, con motivo de una
orden judicial o, simplemente, le dicen que este tipo de retiro ya no se
permite, pues la política de ahora en adelante es la del estímulo a la
capitalización de los ahorros. ¿Pero cuándo se pueden sacar? No se sabe.
Enrique Meléndez Oropeza
12-12-2011
Cuando
yo llegué a la Universidad Central de Venezuela, a comienzos de la década de
1970, recién estaba fresco el recuerdo del incidente que se había tenido con
Arturo Uslar Pietri. Había sido invitado para una conferencia en la Escuela
de Letras, y allí los grupos extremistas lo habían intentado linchar. Es
decir, siempre ha habido en la UCV un cierto espíritu de intolerancia; dado
el carácter de tierra de nadie de esta institución, a propósito de su
autonomía, una especie de oasis de nuestra estructura geopolítica, y resulta
paradójico que en esa casa que vence las sombras, como reza su himno, se den
casos de vileza extrema, como el que acaba de ocurrir en estos días con la
agresión de que fue objeto el señor Diego Arria. Sólo que ese espíritu de
intolerancia no era oficial, como lo es ahora, esto es, no había llegado a
las esferas del poder, y de modo que estos actos criminales merecían el
castigo a quienes habían sido sus responsables, y nadie de la calle tenía
que hacer con esto, y no como ahora que nuestro teniente coronel hasta se
permite declarar “digno hijo de la patria” a un tipejo, que ha protagonizado
uno de los actos más bochornosos que alumno alguno de esa universidad haya
podido llevar a cabo, y es por esto que de la comunidad ucevista, acorralada
como se encuentra, no ha quedado sino acuñar la expresión “la revolución
malandra”.
Así, enseguida, apareció el peloncito de Avila TV; mucho más malcriado aún
que el famoso Kevin Ávila; con una irreverencia muy acartonada, puesto que
no le es espontánea, sino que proviene de un lavado de cerebro de una sala
situacional, y a quien habría que advertirle, como lo hace el famoso
personaje de la novela La Montaña Mágica de Thomas Mann, es decir,
Septembrini con el personaje principal, que es Hans Casptor, y quien en un
momento determinado intenta abusar de la confianza entre ambos, al comenzar
a tutearlo:
-Joven, le agradezco que me trate con el segunda persona del plural, que es
como se trata la gente civilizada en Occidente.
He allí una de las reglas básicas del malandro: irrespetar el debido
tratamiento que se merecen las personas; habida cuenta del afán
igualitarista que lo embriaga; lo que Vallenilla Lanz conocía como el
igualitarismo hacia abajo, y que cuando alcanza alguna forma de poder va
hasta la ruindad; que es cuando se pierde toda forma de espíritu
misericordioso. Lo que en otros términos se conoce como no tener paz con la
miseria. ¿Malcriado? El tipejo casi se poner a llorar en su show porque el
señor Arria no le había querido responder, cuando le cayó encima en plan de
mamadera de gallo, como acostumbra este peloncito de Avila-TV, con cámara y
micrófono, con motivo de lo que le había pasado.
Eso hay que reconocerlo: hay mucha mediocridad en el ambiente universitario,
y eso se comprueba en el comportamiento que se observa de algunas personas
en los actos públicos; como los que se hacen en el Aula Magna o en cualquier
otra aula de esta casa de estudios, a raíz de la invitación que se le ha
cursado a una eminencia de determinada ciencia o arte, y de modo que a más
de uno se le sale una muchachada de muy mal gusto en su debida presentación
en estos escenarios. Así como Goethe dice que si el ojo no fuera familia del
sol, cómo pudiéramos ver su luz, así no seríamos nosotros si de pronto no
sale un descarriado, con esa visión de que está en la tierra de nadie, y
descarga todo su resentimiento social irrespetando con un grito espontáneo a
la autoridad presente allí, como cuando ocurrió en una ocasión en que se
celebraban los treinta años del Orfeón de la UCV, en un acto muy ceremoniso,
y en la parte de la entrega de placas y medallas, un gracioso manifestó:
-¡Que cante el rector Nery!
-Aquí –le respondió el orfeonista Jesús Sevillano- estamos celebrando los
treinta años del orfeón universitario. No estamos en un acto político.
Recuerdo que la izquierda radical un día se entrometió en un concierto de
Joan Manuel Serrat en esa misma Aula Magna; obligó al cantante a interrumpir
el repertorio, y lanzó una proclama política: dirigentes estudiantiles de la
época; muchos de ellos hoy en día amigos del gobierno, otros le hacen
oposición. Pero era una dirigencia que andaba desarmada, como sí es el caso
del envalentado Kevin Avila, ni andaban escoltados por hordas armadas de
motorizados; armas que van desde granadas, hasta pistolas de alta potencia.
¿Qué hace Hugo Chávez con el dinero de los venezolanos, aparte de dárselo a
su íntimo amigo Fidel Castro? Financiar estos grupos de facinerosos. Me
consta incluso que al final Serrat felicitó a aquel osado grupo de jóvenes,
que se había permitido interrumpir su presentación, y hasta les manifestó
envidia por su valor.
Otro de los recuerdos que me llegan de esa propia Aula Magna; uno de los
lugares más exquisitos de Caracas; pero donde nuestro yo salvaje no deja de
manifestarse, producto de prejuicios y resentimientos ancestrales de nuestro
imaginario, como hacía ver atrás, fue el acto velatorio de los restos del
dirigente de la Liga Socialista, Jorge Rodríguez, que se llevó a cabo allí;
que es lo que más me duele en las presentes circunstancias; cuando su hijo
se ha prestado para la peor de las infamias que se ha podido cometer contra
nuestra alma mater, como es el hecho de haber condecorado a la “joya” del
Kevin, en premio de haber protagonizado ese acto bochornoso, que mencioné al
principio; en un derroche, no sólo de arrogancia, que es otros de los
principios básicos de la revolución malandra, sino también de completa
impunidad; en efecto, la misma impunidad con la que actuaban quienes
torturaban a su padre la noche que falleció; sólo que a aquéllos no se la
perdonaron, mientras que éste la condecora.

El emperador de la chequera petrolera
Enrique Meléndez Oropeza
05-12-2011
“Carencia
Extrema de Leche, Azúcar y Café: CELAC”, hiló la ironía fina del venezolano,
y que la envió por mensajería de texto a través de la telefonía móvil;
mientras se desarrollaba la gran apoteosis del segundo Bolívar de nuestra
historia; su coronación, como se llegó a decir, y esto porque esta misma
cumbre de más de una treintena de jefes de Estado evocaba la figura del
Libertador, que era muy dado a la anfictionía, y aquél se investía con su
ropaje, y que ya de por sí resulta indignante para el venezolano, habida
cuenta de nuestra condición de latinoamericanos: ¿cuál de ellos más
rastrero?
Claro, lo más granado allí estaba con la nariz tapada, y esto por la forma
como ha impuesto este liderazgo tercermundista nuestro teniente coronel, que
es a base del chantaje; cuando no de la chequera petrolera, de modo que su
presencia en esta cumbre respondía más bien a intereses nacionales, más que
personales: razones de Estado; pues cada uno de ellos tiene por su cuenta un
tratado de libre comercio con EEUU, que era a quien se quería dejar por
fuera en esta oportunidad, y con quien, por lo demás, nuestro país también
tiene un tratado de libre comercio.
Es por esto que el venezolano no se caló más esta hipocresía, y entonces
comenzó a hablarle a la oreja del otro, a través de ese otro pabellón que
uno carga en los bolsillos: “épale, pana, mientras esta apoteosis
transcurre, no hay en los anaqueles de nuestros abastos ni leche ni azúcar
ni café”. ¡Carencia extrema!, lo que da CELAC, en lugar de Comunidad de
Estados Latinoamericanos y del Caribe, como debería ser; pero como el
venezolano es de ingenio feliz, le dio por ahí.
Me pregunto, ¿por qué del Caribe? ¿Acaso el Caribe no es América también?
Eso lo que da a entender es que el Caribe es un mundo aparte, y donde le
sale de nuevo el sentido de la exclusión a esta ideología tercermundista,
que se ha congregado en este pobre y desventurado país, tratando de ser
inclusiva con este grupo de naciones que conforman las islas caribeñas, y en
lo que, quizás, influye el hecho de que una parte de este universo insular
habla inglés, que es la lengua del imperialismo, y de modo que por aquí le
sale a relucir el prejuicio a esta forma de tercermundismo, con respecto a
la lengua que hablan los estadounidenses: utiliza la expresión caribe para
diferenciar aquel mundo de éste, me pregunto: ¿por qué no Comunidad de
Estados Americanos? Porque ya existe, que es la Organización de Estados
Americanos, y lo cual nos conduce a una tautología muy del gusto de Jorge
Luis Borges.
Piere Menard, un personaje de Borges, se propone escribir el Quijote; no un
Quijote, sino El Quijote. ¿Qué resulta de todo esto? Que termina escribiendo
el mismo Quijote de Cervantes. Así está esta gente: ha creado una comunidad
de naciones, que no va a implicar la desaparición de la OEA, y que va a
cumplir los mismos propósitos de la antigua comunidad interamericana, con la
única diferencia de que aquí no va a estar EEUU ni Canadá, en otras
palabras, otra OEA, si se tiene presente que son naciones con quienes se
mantienen fuertes vínculos desde un punto de vista comercial, y de cuya
dependencia es muy difícil desembarazarse por el momento, especialmente,
Venezuela, país que exporta el ochenta por ciento de su producción petrolera
a EEUU.
Con la exclusión de EEUU, y con la inclusión de Cuba; de modo que hemos
visto a un Raúl Castro, convertido en una especie de José Gabino, el famoso
personaje de los cuentos de nuestra tradición oral, que recogió Arturo Uslar
Pietri en unos relatos, y quien en una ocasión se encuentra en una gallera,
en medio de un rebullicio; apostando por determinado gallo una fuerte suma
de dinero, pero sin tener nada en los bolsillos, y lo que no pasa por
desapercibido entre la muchedumbre, y que queda perpleja ante el hecho, un
vulgar salteador de caminos. Raúl Castro apostándole nada más y nada menos
que a los procesos de democratización de los pueblos latinoamericanos y
caribeños: reclamando derechos. Es por esto que yo digo que allí había más
de uno que estaba con la nariz tapada, y que cuando llegó el momento de
poner las cartas sobre mesa, lo hizo. Me atrevo a plantear que detrás de
ellos estaba el lema: “la CELAC es una cosa demasiado seria, para dejarla en
manos de este tercermundismo (los Castro, Chávez, Ortega, Correa y Morales),
promocionado por la chequera petrolera del presidente de Venezuela”;
tercermundismo que pretendía llegar hasta allá, es decir, hasta la
sustitución de la OEA, como lo dejó ver el extremista Correa, cuya economía
del país que preside se mantiene dolarizada.
Si algo caracteriza esa picaresca nuestra, que forma parte de nuestra
idiosincrasia, es el caradurismo con el que se asumen las cosas: una especie
de negación de lo que se es, y entonces se cae en lo que se conoce como la
mala fe, y esto va para el caso de nuestro teniente coronel, quien tampoco
tiene mucha autoridad moral para hacer alarde de conducta democrática
alguna. Obsérvese lo que ha dicho Roger Noriega, ex embajador de EEUU, para
provocar la ira del otro: “Antes de que se muera, Chávez se habrá salido de
la OEA”. El sujeto ve cada día más inminente sobre sus espaldas la
aplicación de la Carta Democrática. No está en capacidad de cumplir con
ciertas reglas, que le impone la OEA, y por lo cual no ha entrado Cuba o no
ha regresado Cuba a esta comunidad. Por lo demás, estuvo irónico este
Castro; pues al oír el estallido de un cohetón, que se filtró en el
ambiente, detuvo su discurso, y bromeó con Chávez, a propósito de una
supuesta guerra que éste tiene encendida en Venezuela. ¿Acaso hacía alusión
a su persona, y la forma como éste tiene intervenido al gobierno venezolano?
Sobrado el hombre ante un escenario que era el suyo.
Enrique Meléndez Oropeza
28-11-2011
A
nuestro teniente coronel se le ha puesto que, como reza el refrán, el frío
está en las cobijas, y así ha descubierto que, calentándolas a éstas, se le
va a acabar de por vida este padecimiento. Es la imagen que le llega a uno,
a propósito del establecimiento de la famosa Ley de Costos y Precios Justos;
la que, por lo demás, puede tener un efecto de calentamiento de masas,
habida cuenta de la desaparición de los productos de la llamada cesta
básica, y lo cual puede generar un descontento generalizado.
Esto de combatir la especulación por esta vía es una alucinación; como dicen
los economistas, se trata de atacar los efectos; más no las causas que los
generan: el hecho es que esas razones no se quieren ver en este instante, y
que no son otras sino esta política económica de corte comunista, que están
intentando implantar estos sargentones que nos gobiernan; desde el esquema
de los controles, hasta las expropiaciones de entes productivos; pero como
esta es una gente soberbia, y a la que no le importa tropezarse dos veces
con la misma piedra, para corroborar el dicho de que el ser humano es el
único animal que lo hace, se niega a ver esa realidad.
Chávez viene hablando de acaparamiento desde que se inició su gobierno, y la
inflación comenzó a plantearse, como un problema que se arrastraba desde los
tiempos del puntofijismo; aunque durante los primeros años este flagelo no
se manifestó en forma tan aguda, como hoy en día; al punto de que pareció
por un momento que su control era algo inminente. Era la época de sus
primeros ministros del antiguo despacho de Hacienda: Maritza Izaguirre, José
Rojas. Recuerdo que este último presentaba con mucho orgullo el hecho de que
se habían registrado, lo que él llamaba, dos caídas récord de la inflación
intermensual; precisamente, en un instante, en que había marcado por debajo
de cero dos veces en ese año; estamos hablando de los primeros años de la
década de 2000, y Chávez había ratificado el esquema de disciplina
económica, que se había seguido durante el gobierno de Rafael Caldera, de
acuerdo a las pautas emanadas por el Fondo Monetario Internacional.
Que es en lo que no viene a reparar a la luz de nuestros días nuestro
teniente coronel; pues se trata de aquella etapa inicial, cuando no había ni
control de precios ni control de cambios, y política que vendrá a adoptarse
luego de los acontecimientos de 2002; de modo que si ya fallaron esos
controles, habida cuenta de que desde entonces la inflación comenzó a
desbordarse, hasta llegar a los niveles de casi 30% en forma permanente e
inexpugnable en estos últimos años, ¿para qué nuevas políticas de ese corte
de los controles?
Antes de la llegada de los cubanos a su vida, nuestro teniente coronel
empleaba la expresión oligarcas: esos oligarcas que acaparan la comida del
pueblo, en aras de su bolsillo. Ahora emplea la expresión burgueses, muy de
los Castro, sin darse cuenta de que ese burgués, al que él se refiere, es
tanto el dueño de un puesto de empanadas, como el dueño de determinado
enclave de empresas; de modo que si su discurso ha variado de forma, sigue
siendo el mismo de contenido. En ese sentido, su gobierno está siempre al
acecho de unos saboteadores, que juegan a la desestabilización, a partir de
la presión sobre los precios de la comida del pueblo; de modo que esta ley
vendría a ser la gran panacea de las circunstancias: hasta uno de ellos ha
visto la posibilidad de que se produzca una escalada de precios a la baja;
cuando se determinen los verdaderos valores de los costos de producción, y
su relación con los precios de venta. ¿Cómo es posible que exista un
venezolano tan injusto con sus semejantes, y que sólo piense en la
prosperidad de su bolsillo?
Poco ha faltado para que recurrir a la desmentida tesis de Carlos Marx,
sobre la fijación de los precios, partiendo del tiempo de trabajo,
socialmente, necesario que se ha puesto para la fabricación de los
productos; quizás, les ha lucido demasiado complicado el panorama por ahí;
el hecho es que esa revisión de los costos de la producción venezolana toda
en su conjunto, de la manera como se va a establecer, no sólo ronda los
niveles de las prácticas comunistas, sino que va a significar un atentado a
la calidad de vida de los venezolanos; habida cuenta de que es mucho el que
se va a sentir desincentivado, en ese sentido; tanto más que ni se sabe cuál
es el criterio que va a regir, para determinar cuál es el porcentaje de
ganancia que debe obtener cada empresario por la elaboración de su producto
o la prestación de su servicio, y lo cual puede derivar hasta en formas de
extorsión, habida cuenta del margen de discreción que puede llegar a abrigar
un funcionario en estas condiciones.
Un método que ha sido utilizado por todos los regímenes que se han lanzado
por el camino del estatismo absoluto, y, sobre todo, cuando no se quiere
admitir que la política económica es errada, y lo que es más grave, que se
cuentan uno a uno los fracasos, a ese respecto. Entonces lo primero que se
hace es el nombramiento de un comité de defensa de los precios; y esto
porque se intenta atacar un flagelo económico en una forma particularizada,
pensando en la mala fe del otro, en este caso, del empresario, sin llegar a
la conclusión de que la única manera de controlar toda forma de espiral
inflacionaria, y que es lo que el chavismo conoce como especulación, es
incentivando la producción; de modo que, por esta vía, vamos a estar
condenados a vivir bajo el esquema de un círculo vicioso, pues al no
lograrse los objetivos que se persiguen con esta ley comunista, no le
quedará al gobierno sino mandarse con un nuevo instrumento jurídico de este
tipo, más represivo aún, para fatalidad nuestra que, finalmente, somos los
dolientes de esta situación.
Enrique Meléndez Oropeza
21-11-2011
En
realidad, yo fui uno de los que se perdió el debate; ahuyentado, en efecto,
por la cadena previa de nuestro teniente coronel; me desplazaba en mi
vehículo; cuando ésta comenzó, puse un CD, de que esos que ahora uno carga
para estas circunstancias, para cuando a éste le da la gana de convocar una
audición de esta naturaleza, y al llegar a mi casa, y encender la TV, lo
primero que hice fue irme para un canal internacional.
Claro, nuestro teniente coronel en pantalla no tenía más propósito que, como
mucha gente lo olió, adelantársele a la jugada, y aparecer él primero que
nadie; pero la otra cosa que se perseguía a partir de allí era eso:
ahuyentar a potenciales televidentes de ese debate de los cinco candidatos
de la oposición; habida cuenta del impacto que iba a causar el mismo en la
opinión pública nacional, y hasta internacional; colocándolo, por supuesto,
en la posición de segundo plano; pero, además, por el carácter democrático
que tuvo el acto en sí.
Muerto de envidia nuestro teniente coronel, sobre todo, porque en su
corriente no se propicia una atmósfera de intercambio de ideas de esta
altura; sino que la omnipresencia de su enorme ego está en todas partes, y
eso está visto hoy, cuando no hay nadie que lo confronte por sus predios.
¿Democracia interna en su partido? El ha sido más astuto que la oposición
siempre: no se pase por alto que él es el rey de la viveza criolla; pero
ahora ésta se le ha puesto por delante, y entonces lo ha colocado en la
posición de tener que referirse a este hecho. Es decir, publicidad gratis.
¿Qué no hubiera dado él por estar en esta ocasión allí, entre los Cinco
Magníficos, como ahora se ha dado en llamarlos? ¿Qué no daría para
aprovechar de besuquearse a Marina Corina Machado, como lo hace en público
con Christina Kirchnner? El problema es que él no tenía cabida allí por lo
que el mismo medio venezolano; que es más sabio que él, de paso, ha dicho:
no tiene capacidad de juicio, que fue lo que le falló, de acuerdo al general
Francisco Usón, cuando fue a presentar el examen del curso de Estado Mayor
de nuestras fuerzas armadas. Lo que le oí decir a un joven universitario, en
momentos en que andaba yo por uno de los pasillos de la UCV, como por
casualidad:
-Si él hubiera estado allí no hubiera pasado de echar cuentos de su
infancia. El otro día dijo que estuvo a punto de ser comido por una
tragavenado.
En ese instante le deseó algo el joven, pero no lo pongo porque eso
pertenece a la parte necrofílica del diálogo que sostenían dichos
estudiantes, y esto es el eco del profundo fraude que ha significado este
hombre como estadista. Pero decía que hay la circunstancia de que aquí se ha
puesto en juego una discusión de puntos de vista, y esto era algo que estaba
fuera del alcance de la mentalidad de nuestro teniente coronel, porque él
carece de eso que en la filosofía moderna se comenzó a trabajar desde
Spinoza, cuando éste habló de una idea de la idea, es decir, la idea que le
dicta a uno que ya aprendió la solución de una ecuación matemática, y que en
Kant pasó a llamarse juicio: una legislación que uno tiene por dentro, a
propósito de nuestras capacidades; siendo este tipo de hombre como lo que se
conoce como un caletrero, que es lo que le ha permitido sobrevivir en este
mundo regido por la cultura de la ciencia y de la técnica, y de allí que
éste no lea libros para formarse, si es que acaso lo mueve algún instinto de
curiosidad, sino para aprenderse citas de memoria, y venir a descargárnoslas
a nosotros sus víctimas de esas abusivas y escatológicas cadenas, que se
manda cuando le viene en gana.
No se olvide de aquel Chávez inicial, que usaba unos liquiliques de muy mal
gusto; que le cortaban, quizás, allá en Sabaneta de Barinas. Venía de ser
echado a la calle por Rafael Caldera, gracias a un indulto; aunque yo digo
para mí que hubiera preferido quedarse allí; en aquella cárcel dorada; como
diría el famoso personaje de la película Zorba, “El Griego”: género femenino
no le faltaba a su lado; fiestas todos los fines de semana; por supuesto:
arpa, cuatro y maracas; aunque ya esta es otra materia. Decía que salía a la
calle aquel ex oficial felón, de aspecto famélico, con relación al rollizo
personaje en que devino después, y desde el mismo momento en que abre la
boca me hizo recordar aquella expresión que había utilizado el entonces
exiliado Arturo Uslar Pietri contra Rómulo Betancourt, cuando éste gobernaba
en el mediodía de la década de 1940 a Venezuela, que creo que José Ignacio
Cabrujas en un memorable artículo dominical, que solía publicarle El
Nacional en la década de 1990, la recordó de la quincalla verbal, y esto a
raíz de una frase que había pronunciado Betancourt, y donde hablaba de unos
lingotes de oro dorados; una tautología, para decirlo en lenguaje de la
ciencia de la lógica, que medio país celebró con mucha gracia; sólo que en
el caso de Cabrujas, a propósito de aquel llanero de estampa recalcitrante
que salía a la palestra pública, éste se refería más bien a una quincalla
ideológica: un hombre que iba, a juicio de Cabrujas, de Reina Lucero a
Renato Descartes; cuyo famoso Discurso sobre el Método confesaba,
precisamente por esos días, que se había dedicado a leer en la cárcel de
Yare.
De hecho yo amanecí al día siguiente con el rencor en mi alma por la clase
de abusos, sobre todo, mediáticos que comete este hombre, atizado por su
psicosis de narcisismo y, por ende, de histrionismo, contra nosotros; sólo
ya corrida la mañana vine a constatar que si había dado puerta franca, a
última hora, para que se televisara este hecho: el ogro se volvía
filántropo, para decirlo en la terminología de Octavio Paz; pero para mí,
que su intención era no librarla, sólo que por aquí se daba cuenta de que
con ello no demostraba sino que lo asaltaba el miedo.
Fondo Chino fomenta lavadora de dinero
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
14-11-2011
El diputado (independiente) Miguel Angel Rodríguez se llevó un
amplio centimetraje noticioso esta semana, a propósito de la denuncia que
hizo en torno a la existencia de un documento secreto, que circuló en el
alto gobierno, y que llegó a sus manos por los caminos verdes, y en el cual
el ministro Rafael Ramírez admite que Petróleos de Venezuelas (Pdvsa) está,
absolutamente, golpeada; necesitada de recursos, de modo que ha tenido que
apelar a un endeudamiento a través del llamado Fondo Chino.
Agrega el conocido periodista, antiguo conductor de un programa de opinión
en RCTV, que lo más grave es que a través de dicho Fondo Chino el país ha
contraído una deuda que asciende a 32 mil millones de dólares, sin que hasta
ahora se haya visto el destino de ese dinero, si se tiene presente que, si
bien estos recursos, en principio, se habían solicitado para el
financiamiento del desarrollo nacional, este no se ha visto por ninguna
parte.
¿Por qué usted asegura que el gobierno comete corrupción y fraude con el denominado “fondo chino”?, ¿ha presentado pruebas sobre ese hecho?
“Alerté al país sobre la posibilidad de que por medio del ‘fondo chino’ se
esté fomentando una suerte de lavadora de dinero que pudiera alimentar una
inmensa corrupción. Esto, a propósito de la presentación de un punto de
cuenta fidedigno, que llegó a nuestras manos, gracias a la colaboración de
auténticos patriotas, preocupados por el país, que trabajan en el gobierno
central; pero que quieren que se impidan los desafueros que éste viene
cometiendo.
“Esto lo digo porque en el punto de cuenta, el ministro Rafael Ramírez
confiesa que Pdvsa, con el envío en 2011 de 430 mil b/d de petróleo está,
absolutamente, golpeada; está en una situación de daño estructural, por la
cual hubo que acudir a una firma ocasional del presidente de la República,
para que se le inyectaran recursos. Si estuviera vendiendo, de manera
correcta el petróleo venezolano a los chinos, Pdvsa no tendría por qué estar
debilitada. Si se estuviera respetando la operación comercial de Pdvsa, no
tendría por qué estar suplicando dinero; para aliviar sus daños
estructurales.
“Eso, además, es un fraude contra la nación; porque se trata de nuestra
principal empresa petrolera. Pero, además, el Fondo Chino está montado en
una estructura inconstitucional, hecha a espaldas de los venezolanos, desde
el año 2007; obviando que se trata de una operación de crédito público que,
según mandato de la Carta Magna, debió haber estar incluida en las leyes de
endeudamiento, y el gobierno nunca lo reflejó ni en las de 2008, 2009, 2010
y 2011.
“Resulta que estamos hablando de una operación que, según los compromisos
contraídos hasta ahora, abarcaría unos 32 mil millones de dólares, de los
cuales nadie sabe, exactamente, cuál ha sido su uso, su administración. Si
estaban desde el año 2008 destinados al desarrollo nacional y a
infraestructura, yo sólo les digo a los venezolanos que revisen este
aspecto, y que revisen la situación del país, en su conjunto, a ver si
tenemos un gran desarrollo nacional. Por eso es que yo digo que se trata de
un fraude, y advierto sobre la posibilidad de una inmensa corrupción detrás
del Fondo Chino”.
También usted solicitó la anulación de los convenios entre Venezuela y la
República Popular China, ¿cuáles son sus criterios para plantear esa
solicitud?
“La inconstitucionalidad de los mismos. Fue montada la estructura de
negocios de manera ilegal. Nadie conoce como debió haber sido,
originalmente; primero, la condición de los convenios; la parte de los
proyectos que había que financiar; los lapsos en los que habrían de culminar
estos proyectos; quienes serían los responsables de los proyectos. Todo esto
porque a través del Fondo Chino han roto con el capítulo fiscal y monetario
de la Constitución que, entre otras cosas, consagra el sagrado deber de
mantener la unidad del Tesoro. En el punto de cuenta el ministro Rafael
Ramírez tiene la desfachatez de celebrar, contándole a Hugo Chávez que con
este fondo ellos pueden hacer muchas cosas por fuera del Tesoro Nacional.
“Pero, además, yo demando que esto sea anulado, porque la Ley Orgánica de
Administración Pública, artículo 93, se prohíbe que se hagan operaciones de
Crédito Público; colocando como garantía los bienes y las rentas nacionales,
estadales y municipales. Es ilegal que estén contrayendo deuda, y, en
contraprestación, estén enviando petróleo. Eso está prohibido por las leyes
venezolanas.
“Pero, por supuesto, el daño patrimonial, sobre el cual tiene que dar
explicaciones el gobierno de Venezuela, es demasiado grande, después de
asumir el cien por ciento de la carga financiera de esa deuda con China;
aunque lo más grave es que estamos hablando de la posibilidad de que se den
casos de corrupción.
“De modo que, invocando estas razones, estoy solicitando que se anulen estos
tres convenios: el fondo pesado 1 por 4 mil millones de dólares; el fondo
pesado 2 por 4 mil millones de dólares y el fondo de grandes volúmenes y
financiamiento a largo plazo por 20 mil millones de dólares; además del
recién renovado fondo pesado 1 por 4 mil millones de dólares más.
“A ese respecto, estoy entregando a los abogados del Foro Penal Venezolano
dicha solicitud, a los fines de que se evalúe cuán aplicable puede ser en
este instante el artículo 138 del Código Penal Venezolano, que es establece
pena de prisión de seis a doce años, para aquellos funcionarios que, obrando
en nombre del Ejecutivo Nacional para hacer negocios con naciones
extranjeras, hayan traicionado su mandato; perjudicando los intereses de la
nación”
¿Qué opina sobre la recién aprobada Ley de Arrendamiento en la AN?
“Que es una muestra más de cómo, y esto yo lo he dicho siempre, este
gobierno trafica con las necesidades de la gente. En esta oportunidad,
después de haber manejado más de un billón de millones de dólares, y de
haber construido el menor número de viviendas que cualquiera de los
quinquenios administrativos, que se tuvieron antes del gobierno de Chávez en
1999, lo que le están dando es una especie de ropaje legal a una operación
de asalto a cerca de 800 mil viviendas, que se encuentran en alquiler,
cuando la realidad es que están impidiendo que la construcción de viviendas
se pueda desarrollar en grandes magnitudes; dado que asaltan a los
constructores cuando se edifican más de diez soluciones habitacionales.
“Además, están acabando con el negocio del alquiler, porque corroen el
derecho al goce, uso, disfrute y disposición de la propiedad privada, e
invaden esa propiedad para imponer costo de la vivienda; imponer cánones de
arrendamiento; imponer a quién se le va a vender, luego de que durante diez
años la persona ha vivido arrendada allí;
imponer la rebaja que tiene que hacérseles a terceras personas y, por
último, amenazar con penas severas cualquier tipo de infracción.
“Esto conlleva a fricciones, a enfrentamientos entre personas naturales, y
esto, porque la naturaleza de la ley hace mucho más engorrosa la aplicación
de las leyes; porque ha creado una instancia administrativa previa a los
juicios inmobiliarios y, por otro lado, está generando una inmensa
burocracia con el tema de la Superintendencia todopoderosa”
Usted denunció que el oro, que el gobierno está repatriando desde bancos de
EEUU y de Europa, sería robado por funcionarios inescrupulosos, ¿mantiene
esa posición?
“A las pruebas nos remitimos. Eso lo dije yo para responder a un reto que
nos hacía un diputado del PSUV, del por qué manteníamos preocupación por el
hecho de que nuestras reservas de oro vinieran a Venezuela, y salieran de
los lugares de resguardo y seguridad, donde se encontraban. La respuesta es
la siguiente esas reservas internacionales han sufrido ya varios arrebatos.
“El primero fue de Hugo Chávez con el famoso cuento del millarcito. Luego,
el arrebato alcanzó a unos 50 millardos de dólares, y, más adelante, a raíz
de la reforma a la Ley del Banco Central de Venezuela y la creación del
Fonden, se impidió que el Estado se siguiera nutriendo de manera directa con
los ingresos petroleros, parte de los cuales pasaron a ese fondo. El
ministro Giordani dijo que el Fonden contaba con cerca de 80 millones de
dólares. Yo pregunto lo siguiente: si ese es el fondo de desarrollo
nacional, ¿dónde están los logros de este organismo?, ¿contamos con unos
servicios públicos eficientes?, ¿hay una impecable vialidad o una red
hospitalaria? En ese sentido, no me queda más que concluir que se están
robando el dinero”.
¿Cuál es su opinión sobre la Ley de Medios Alternativos que se discute en el
AN?
“Yo dije de manera directa que no puedo apoyar un proyecto que fue
presentado por Darío Vivas, como subordinado a la construcción del Estado
socialista y comunal, y del cual yo estoy en contra. Más bien, yo estoy a
favor del Estado constitucional, el Estado democrático, de justicia social y
de derecho.
“El artículo 2 de la Constitución contiene los valores, que deben
desarrollar todas las demás leyes de la república. El proyecto de Ley de
Comunicación Popular suprimió el valor del pluralismo político en su
artículo 4. Esto deja, claramente, establecido que están tratando de aprobar
en la AN un proyecto para el chavismo, y mientras esto sea así, no estamos
hablando de verdaderos comunicadores alternativos y comunitarios, sino de
células propagandísticas de Hugo Chávez, enmarcadas en el proyecto de culto
a la personalidad, propio de los regímenes totalitarios”.
Usted que ha estado presente en varias de las interpelaciones a los
ministros de Hugo Chávez, ¿cuál es su análisis sobre tales funcionarios? ¿le
parece, por ejemplo, Giordani un funcionario eficiente?
“(Risas) Jorge Giordani es el culpable de la locura económica en la que
metieron a Venezuela; pues tenemos la más alta inflación del mundo; con una
caótica situación en lo que se refiere al aparato productivo, con el cierre
de miles de empresas, y lo cual ha llevado a la pérdida del poder
adquisitivo del salario de los venezolanos. Es el culpable del endeudamiento
brutal de 34 mil millones de dólares a más de 130 mil millones de dólares.
“Y en cuanto a los que comparecieron a la AN, al menos me di el gusto, con
pruebas en la mano, con cifras reales, de demostrarles que estaban
mintiéndole al país con esos cuentos que estaban metiendo”.
Usted ha señalado que en Venezuela se persigue a los periodistas, ¿esto le
consta?
“Me consta por carne propia. Yo soy un periodista perseguido, y quien
decidió quedarse en Venezuela luchando, y, accidentalmente, optó por
participar en calidad de independiente, y ahora soy diputado. ¡Fui
perseguido junto con cinco mil personas más en RCTV! Fui perseguido junto a
miles de colegas más en el cerco a 44 emisoras, que han sido cerradas en el
país por motivos políticos. He sido tan perseguido como los editores de la
prensa escrita, que han sido llevados a la justicia; después de haber sido
acorralados desde un punto de vista financiero y comercial, a base multas y
presiones a los anunciantes.
“Me consta que este gobierno ha perseguido a los comunicadores que han hecho
vida en las redes electrónicas; los portales informativos de Internet, y me
consta por la cantidad de colegas que están presos o en el exilio; me consta
por Patricia Poleo, por Leocenis García”.
¿No cree que algunas veces usted olvida su condición de parlamentario, para
actuar como un militante partidista, por lo demás, violento, y esto por la
forma como se expresa?
“¡Nunca! Primero, no soy militante partidista; aunque respeto esta
condición. Segundo, no olvido mi condición de parlamentario; porque, con
independencia de que tenga montada una cayapa en la AN, con una mayoría
tramposo de más diputados con menos votos, yo cumplo con el deber de alzar
la voz, y de llamar las cosas por su nombre y denunciar sin pelos en la
lengua, jamás han visto de mí ni violentos gestos ni incitación a la
violencia. Si les he parecido altisonante en alguna oportunidad será porque
tengo legítimo derecho a la defensa”.
Desde aquella entrevista que usted le hizo en su programa de RCTV al ex
diputado y actual procurador general, Carlos Escarrá, donde casi se fueron a
las manos, las relaciones han sido tan tirantes que usted ha dicho que
Escarrá es un fraude como procurador, ¿por qué abriga ese juicio contra este
señor?
“Yo no dije que fraude fuera un Escarrá; porque en aquella oportunidad él me
haya ofrecido golpes; teniendo presente que es mentira que casi nos hayamos
ido a las manos. Yo no voy a darle el gusto a los violentos jamás. Eso sí,
me le pongo de frente y allí estoy. Aclaro: no es por eso que lo llamé
fraude; sino porque él ha formado parte desde la AN del proceso de
desmembramiento de la república democrática, que nos designa nuestra
Constitución”.
¿Por qué el diputado socialista Robert Serra se dirigió a usted, llamándolo
chistoso malandro comunicacional? ¿Por qué tantos epítetos entre
parlamentarios que deberían dar ejemplo de ecuanimidad ante el país?
“Yo no voy a juzgar la falta de ecuanimidad de la gente del PSUV; porque
haya sido ese joven diputado el único que se ha levantado o, aun sin el
derecho de la palabra, me haya interrumpido con adjetivos ofensivos. Hay
honrosas excepciones entre ellos de gente muy decente, de gente muy
respetuosa. Ahora, quien no tiene la razón, actúa con violencia, con
descalificación. Deberían dedicarse más a debatir la denuncia, la idea, la
palabra de Miguel Angel Rodríguez, que la figura, la persona con cosas que,
además, la gente no cree para nada”.
¿Qué precandidatura para la oposición apoya para las elecciones de 2012?
“Apoyo uno de las precandidaturas con la que un gesto superlativo de unidad
apruebe la tarjeta única, y un gesto superlativo de desprendimiento piense
en la reconstrucción de Venezuela a través de un pacto de no reelección”.
Entre Capriles Radonsky y Pablo Pérez, ¿cuál tendría mejores condiciones
profesionales éticas, de liderazgo para dirigir el país?
“Soy amigo de ambos; los valoro, los respeto y admiro el arrojo que tienen
de poner a disposición de los venezolanos sus nombres y sus vidas en un
momento tan difícil. Pero creo que entre los dos habría que ver quien
suscribe el compromiso por la tarjeta única y el compromiso por la no
reelección. De resto, no soy de los que piensan que entre nuestros
precandidatos, en general, haya gente que no tenga la capacidad, que no
tenga el amor por Venezuela, que no tenga la decisión de desprendimiento
para llevarnos a buen puerto”.
¿Cuál es su parecer sobre la multa a Globovisión? ¿Es este un canal crítico
o un partido de oposición?
“Es un medio crítico, y tiene que seguir siendo un medio crítico; como
crítico ha de ser todo periodista frente a cualquier gobierno en todo
tiempo”
¿Qué opina del programa La Hojilla y de su conductor Mario Silva?
“Lo dije desde hace tiempo: es la muestra del espectáculo escatológico de
este gobierno, y que forma parte del plan de hegemonía comunicacional del
gobierno del presidente Chávez”.
Enrique Meléndez Oropeza
14-11-2011
Resulta
bastante truculenta esa escena que se le atribuye a Pablo Pérez, y en la que
al parecer le toca el trasero a un cantante de gaitas que tiene por delante;
con ocasión de una fiesta maracucha, relacionada con su virgen patrona.
Ambos están en una tarima, y hay una interacción entre los dos, de acuerdo a
la forma como la sala situacional de Miraflores ha manipulado el asunto, que
da, en efecto, qué pensar en lo que atañe a la conducta del gobernador del
Zulia. ¿Está beodo el tercio? A su lado su señora hace un gesto de
estupefacción en un momento determinado. Es una broma muy criolla esto de
tocarse los traseros; porque forma parte de nuestra idiosincrasia, ya que la
homosexualidad nos produce gracia; cuando el peor insulto es decirle marico
a una persona; pero esto es algo que se estila más bien entre muchachos o en
cierta clase de gente muy confianzuda. ¿Tiene mala bebida el gobernador? Eso
pudiera pensarse. No obstante, en ese caso ya su esposa le hubiera
recomendado un psiquiatra, a propósito de ese supuesto comportamiento suyo
en la tarima. Se trata de un vulgar montaje, y uno diría que está hecho
adrede, es decir, para resaltar la naturaleza de los abusos mediáticos, que
está cometiendo este gobierno en su estrategia de someter al escarnio
público a sus enemigos políticos; pues el contenido de ese video es un
absurdo.
Por lo demás, el mismo está hecho para ese tipo de gente, que yo digo que es
confianzuda; porque hasta el más soquete se da cuenta de que no se trata
sino de un vulgar montaje, y, repito, propio de la idiosincrasia del
criollo, y quien, en ese sentido, exagera un tanto los términos en lo
relativo a la broma; se trata del tipo de persona que ve a un gay, y se
priva de la risa, y entonces comienza a mamarle el gallo al amigo, que tiene
a un lado, con el “tercio”; que es en el terreno que cae nuestro teniente
coronel. No sin razón él mismo ha metido la cuchara en esto, pero no por la
vía de la gracia, sino por la vía del pundonor; mientras el resto de la
maquinaria roja rojita celebra el asunto con mucha saña, más que con humor,
diríamos en este caso; pues el video no sólo se reproduce en la red de
medios radiales, pertenecientes al oficialismo, sino también en los
impresos, a través de secuencias fotográficas, como se dice, hasta donde ha
dado el huesito; mientras esto sucede, decíamos, nuestro teniente coronel
aparece como el más pudibundo de los venezolanos; condenando esta conducta
escatológica del gobernador Pérez, y entonces resulta que una vez le lanzó
un beso a Fidel Castro; lo que en lenguaje de gocho conservador Carlos
Andrés Pérez, al referirse al asunto, llamó ósculo. ¿Acaso el escritor
Carlos Fuentes no calificó la carta que le escribió éste a Carlos El Chacal
como una carta de amor? Incluso, hasta el propio criollo vernáculo admite
que uno tiene un marico reprimido, y que de pronto sale a flote, y hay quien
ha dicho, a ese respecto, que más bien al gobernador Pérez se le está
haciendo un gran favor con este video, por aquello que sonaría como “Pablo
es como tú”.
De hecho, la risa de los cómicos de Venezolana de Televisión, cuando han
proyectado el video en sus respectivos espacios, se ve forzada, y esto
porque se trata de una de las manifestaciones de la estética de la
mediocridad, con la que se maneja esta gente, de lo más ordinaria, y que así
como le hemos puesto un nombre: vulgar montaje, su apellido es el G-2
cubano; pues esta es una práctica muy de la guerra sucia que se suele
estilar entre la clase política de Cuba. Creo que a Patricia Poleo le
hicieron un montaje de esta misma naturaleza; no me consta, pero esto fue
algo que siempre se comentó a nivel de la opinión pública, y se acusó de
haber hecho el mismo al jefe de seguridad de Carlos Andrés Pérez, un señor
de nombre Orlando García, y quien era de esa nacionalidad.
De modo que por aquí vienen los tiros: someter al escarnio público a quienes
esta gente considera, no sus adversarios, sino sus enemigos políticos;
primero, porque no tienen nada que mostrar como resultado de una gestión de
gobierno muy exitosa; segundo, en su defecto, tienen que apelar a la
descalificación moral, a través de ese tipo de guerra sucia, y esto porque
son unos sujetos muy inescrupulosos, y sienten que nada tienen que perder,
habida cuenta de su condición de lacayos; Quevedo pondría aquí lacayuelos, y
por ende, por estar sumergidos en el fango de la abyección; porque para
adorar a un autócrata de esta calaña, que es lo que le él les ha impuesto a
condición de que lleven esa vida de jeques, es porque la autoestima se ha
tenido que ceder hasta la más baja sima de la condición humana.
¿Qué honor se puede esperar de esta gente, en ese sentido? Yo estoy seguro
que nos espera una campaña electoral muy traumática; por la conducta vil que
sacará a relucir a medida que nos acerquemos al gran acontecimiento del 7 de
octubre, y esta gente cobre conciencia cada día más de que los números no
los favorecen desde el punto de vista electoral. Este fin de semana hemos
visto un atentado que se le hizo a María Corina Machado, y la prensa
oficialista, con todo el cinismo del caso, resaltó el hecho como si se
tratara de una hazaña gloriosa: “El pueblo del 23 de Enero sacó a tiros a…”
No sin razón hay ese dicho que reza que la bestia cuando está herida, es
cuando más acecha, y esta gente tiene plomo en el ala, a propósito de que lo
que hablábamos de lo que son hoy en día los numeritos electorales. En
efecto, ahora es cuando más se va a jugar al tumulto. ¿El gobernador Pérez
se queja porque se han metido hasta con su difunta hija? Son capaces hasta
de ofender a la virgen patrona de Maracaibo; porque aprovecharse de la
situación de un acto de invocación a la misma con fines políticos, no es más
que profanar también una imagen sagrada. Que Dios los agarre confesados.
Enrique Meléndez Oropeza
07-11-2011
El
problema con nuestro teniente coronel es que la alta oficialidad, que lo
pudiera conminar a llevar a cabo una aventura, más allá del orden
constitucional, no goza de las mejores credenciales; incluso, aparece
involucrada en asuntos relacionados con el tráfico de drogas, y con la cual
ha tenido que pactar éste, a cambio de lealtades; cómplice de todos los
desmanes que viene cometiendo en aras de su permanencia eterna en el poder.
Aunque esta es la gente que más lo presiona, en ese sentido, de acuerdo a
las revelaciones que se vienen haciendo; habida cuenta de que, siendo la
peor calificada, es la más codiciosa, y esto, quizás, por su carácter
inescrupuloso.
Lo peor que le pudo haber pasado a este cenáculo de aprovechadores fue esta
enfermedad de Chávez, y de la que no parece recuperarse; primero, por esa
hinchazón que no se le quita, y que sería motivo para estar en cama;
segundo, por ese misterio que existe alrededor de este hecho en el alto
gobierno; como algo que se oculta, que es lo que más llama la sospecha de la
ciudadanía; tanto más cuando hay un sujeto que dice que, si bien es cierto
que estuvo enfermo, ya eso lo superó. Incluso, hasta ha señalado que lo suyo
ha sido un milagro de José Gregorio Hernández, y aquí bien vale citar ese
dicho que reza que mientras más explica, más confunde.
Ahora, si uno se plantea esas inquietudes; ¿qué será del lado interno que se
sabe como es la cosa? Es aquí donde se observa que a cada instante cunde la
desesperación. ¿Es verdad que la salida del doctor Salvador Navarrete a la
palestra pública fue a instancia de la familia Chávez; buscando que el
enfermo tome conciencia de su situación, y admita que le es menester guardar
cama, como decíamos atrás? Entonces uno percibe; primero, que aquí tiene que
haber mucho culillo, y lo cual se observa en esas infelices declaraciones
que esta alta oficialidad ha ofrecido; algunos dicen que incitados por el
propio Chávez, y en las cuales han amenazado de ir contra el orden
constitucional, caso de no imponerse la fórmula de Chávez en las próximas
elecciones; segundo, tiene que haber una gran división en el chavismo; un
desgarramiento interno; lo que se conocería como la implosión de esta
corriente, y tanto más cuando se produzca la desbandada, una vez salido de
escena este señor.
Porque, de cumplirse este pronóstico, si es que le damos fe, además a lo
que informó el doctor Navarrete; ninguno de ese entorno tendría figuración;
habida cuenta de que, de por sí, ninguno de ellos tiene peso en los sondeos
de opinión. Chávez rebasa todos los números; pero se trata del encantador de
serpientes con más suerte que hemos tenido en nuestra historia republicana;
además de dicha y fortuna. Diosdado Cabello, que es la cabeza de ese sector
de la alta oficialidad, ni por asomo; mucho menos Nicolás Maduro, cuya
arrogancia le brota hasta por los codos: sin ningún ángel para un liderazgo
político; aun cuando se señala que se trata del favorito de Raúl y Fidel
Castro, y mucho menos ángel que éste tiene un Elías Jaua. He allí las
figuras prominentes del chavismo; lo que explica el grado de desesperación
que hay en esta gente, ante semejante aridez de liderazgo, y es en este
terreno donde más se especula; quizás, sea estrategia de la sala situacional
de Miraflores, lo cierto es que uno oye decir que este sector hasta pudiera
jugar a un aplazamiento de las elecciones, a partir del establecimiento de
un Estado de Sitio; un acondicionamiento de la opinión pública, a través de
lo que los nazis calificaban como una campaña de intriga; pero donde no sale
a relucir sino miedo; eso que dice García Márquez en Cien Años de Soledad,
que es estar cagado de guapo, y con el perdón de lo prosaico de la
expresión. Ha llegado la hora de bajarse del tigre, donde uno se ha montado;
para evocar la metáfora que utilizan todos los dictadores, una vez que se
descubren en esas circunstancias. ¿Qué será del destino de ellos una vez que
ese hecho se produzca?
Porque, para volver con lo del doctor Navarrete, hay cosas que en el
desmentido oficial a este señor, a propósito de las revelaciones que hizo,
tanto más al indicar que estamos ante un hombre al que apenas le quedan unos
dos años de vida, resultan incoherentes; sólo partiendo del hecho de que
ningún cristiano va a asumir esa responsabilidad de desautorizar al propio
presidente de la República, a ese respecto, en una forma gratuita; al menos
que la guerra sucia contra este señor sea muy grande, y se buscaron a un
pescador de fortunas para que hiciera tales aseveraciones. Recordemos una
vez más a Spinoza: el orden y conexión de las cosas es lo mismo que el orden
y conexión de las ideas. Nótese sólo en la situación en la que queda un
sujeto de esta calaña: el doctor Navarrete tiene que salir del país a
continuación. ¿Cuánto le pudieron dar por esa entrevista? El asunto reventó
con la publicación de la misma en un periódico mexicano, y, de hecho, al
desatarse la onda expansiva, a propósito del eco de sus palabras, y correr
la bola de que el tercio había pasado por el Sebin, sometido a un intenso
interrogatorio, su nombre no vino a sonar sino por allá por México. Había
volado el pájaro; pero, ¿quién lo había dejado escapar? Incluso, detienen el
interrogatorio en el Sebin por órdenes superiores y, más bien, mandan a que
lo pongan en el aeropuerto de Maiquetía, a modo de que tenga asidas alas
para volar, y entonces es cuando aparecen los tres infelices funcionarios,
supuestos colegas suyos, a desmentir a Navarrete: que, ¿quién es ese?, ¿qué
de dónde la oposición sacó a ese trastornado, a quien nunca el
comandante-presidente ha visto?, y así sucesivamente. De manera que hoy ya
es un decir que quien le vino a aguar la fiesta al hombre fue este señor con
su infidencia: le quedan dos años de vida. ¿Está detrás de Navarrete la
familia Chávez? Es más lógico suponer esto, que lo otro, es decir, que se
trata de un impostor.
Enrique Meléndez Oropeza
31-10-2011
Esa
multa millonaria, impuesta a Globovisión, no recuerda sino los procesos de
la Santa Inquisición en la España oscurantista, y los que comenzaron siendo
especies de purgas católicas, para transformarse en el gran negociado de los
jerarcas de la iglesia; habida cuenta de que al acusado de hereje se le
incautaba toda su fortuna. Incluso, hasta se abrió una instancia para la
época receptora de denuncias, al respecto, y la que garantizaba el secreto
de la fuente. Ni modo, en estas condiciones, no había paz con la miseria.
Que es lo que está pasando hoy en día con la planta televisora de noticias.
De pronto, el gobierno descubrió que esto era un gran negocio, y el cual
forma parte de la práctica que en nuestro argot se conoce como “martillo”, y
que funciona en todos los niveles de la sociedad.
Aquí le pasan raqueta a todo el mundo; desde el ciudadano común, al que
comienzan a asaltarlo en su propia casa, por la vía de las multas
eléctricas; que no tienen razón de ser, salvo en un país como el nuestro;
dotado con enormes potencialidades de energía, y que no vienen a significar
sino incrementos encubiertos de las tarifas del servicio; pasando por la del
fiscal de tránsito o del guardia nacional, que se agarra de cualquier
detallito para amenazarlo a uno con incautarle el vehículo, si no lo
recompensa con mil o dos mil bolívares: dependiendo de la gravedad de la
infracción que se ha cometido; cuando no uno es víctima de un atraco en el
transporte público, si es persona de a pie, donde lo despojan del teléfono y
de la quincena: se pudiera decir, en ese sentido que media Venezuela vive a
expensas de la otra media Venezuela, en un momento en el que más se ha
acendrado nuestro espíritu picaresco.
Luego está el martillo del tipejo que se apodera del estacionamiento de un
establecimiento comercial, y entonces cobra por cuidarle a uno el vehículo.
Es decir, se cuida de esa otra guerra declarada, que es el hampa, ya que en
esta industria, que ella representa, el segmento del robo del carro es uno
de los puntuales en las estadísticas de producción; así como el del
secuestro express. ¿Cuál de los dos genera más dividendos? Son sujetos
harapientos, por los demás, estos que reciben, sobre todo, el nombre de
parqueros: una clase social muy deteriorada por la droga; al contrario del
funcionario, que llega armado con el expediente del Estado, y pone a temblar
a todo el mundo en la empresa con su inesperada visita: una multa al patrón
por tener los libros de la contabilidad forrados de azul, cuando era de rojo
que los debería tener, y aquí cae sin distingo de ninguna especie desde la
tienda, hasta la panadería; con el añadido de quedar cerrados por setenta y
dos horas, dependiendo del cinismo y de la desconsideración del funcionario
para con la empresa, y no se hable de otros establecimientos nocturnos:
bingos, casinos, cabarets. Si es verdad que por el hampa se acabó media vida
nocturna en nuestras ciudades, estas multas terminaron acabando con la otra
mitad, y con la características de que cada vez son más frecuentes, y a
medida que avanzan se incrementan los montos, y como se puede ver en el caso
más patético, y que es el que nos asiste, como es el de Globovisión.
Hay como un sentimiento muy exacerbado de mala fe. ¿Cuántos sueldos no se
quedan en esos atracos que a diario se comenten en nuestro transporte
público, ya que me referí a un caso en particular, siendo una de las tantas
maneras de latrocinio? El comportamiento de cierto personal de algunos
bancos, en especial, del sector público es de “bichitos”, como ya se les
dice en nuestro medio a este tipo de sujeto, que está en las últimas del
rebusque: aquí es donde más abunda el delito de la clonación de tarjetas de
débito y de crédito; cuando no se da el caso del soplón, quien de lado
interno resulta cómplice del delincuente que espera, una vez prevenido por
aquél, a la persona que ha sacado una fuerte suma de dinero de una entidad
bancaria, y queda a su merced. Se trata de una industria, esta la del hampa,
como decíamos atrás, y la que, además de exhibir un comportamiento
implacable y despiadado, no paga impuestos, es decir, está morosa con el
Estado; pero si cotizara fueran cientos de millones por concepto tributario
que debería cancelarle a éste, habida cuenta de que es mucho el dinero que
se mueve por aquí. Alguien ha dicho que un país se conoce por la situación
de sus cárceles; lo que no deja de ser verdad en nuestro caso, si le creemos
a esas informaciones que señalan que cada prisión genera millones de dólares
al año, sólo por la vía de la extorsión, y esa es una renta que no la cubre
sino el pobre. De hecho, se trata de una industria que no conoce asuetos ni
se rige por horarios: todos los días se produce un atraco, y hay hasta una
víctima fallecida como saldo de la violencia que el acto supone.
De suerte que uno puede decir que así como existe una exacerbación de
nuestra viveza criolla, el espíritu de Tío Conejo, como lo define el
psicólogo Axel Capriles; así sale a relucir nuestra conducta perezosa, y lo
que explica nuestra tendencia al lucro fácil. Así nuestros pobres financian
a los otros pobres; aquéllos que tienen veleidades de ricos. En nuestro país
nadie más vago como cierto fulano, a quien Manuel Caballero le decía “el
inquilino de Miraflores”; de modo que si a la figura más notable lo embriaga
ese sentimiento de holgazanería, qué se puede esperar del simple ciudadano,
como ese latero, que recorre nuestras calles, y que además de recoger latas
de cerveza que consigue en la basura, se hace especialista en abrir carros,
y así robarse los objetos de valor que allí consigue o del otro tipejo que
lo secuestra a uno, y hace mover a familia y amigos, a propósito de la
fuerte suma de dinero que pide para nuestra liberación: el espíritu del
rebusque, que es lo que sale a relucir con esto de esa multa millonaria a
Globovisión. ¿Qué va a hacer el gobierno con este dinero? Uno los mira, y se
privan de la risa.
Enrique Meléndez Oropeza
24-10-2011
No
escogió otro día de la semana para aparecer en público sino sábado en la
noche. ¿Un Jefe de Estado trabajando a esa hora? Consejo de Ministros; algo
que en otras épocas tenía su día señalado; así como su hora precisa; Chávez
los utiliza para aparecer en pantalla. Está demasiado bien el hombre; eso
era lo que quería demostrarnos, y no escogió otro día que el sabatino;
cuando todo el mundo está de fiesta; de modo que este hombre funciona, como
dicen los franceses, au rebours de las circunstancias.
Además, un Consejo de Ministros para hablar paja; para rayar mapas
escolares; que es lo que a mi más me duele; pensando en las escuelas que
necesitan ese material de apoyo. ¡Tanto derroche de recursos! La prueba de
que eso que hablaba era pura paja, estaba en que lo que decía no eran sino
delirios: se refería a la creación de unos territorios insulares, y entonces
ubicaba a unas capitales, que se habrían de conformar allí frente a nuestro
litoral: tres territorios insulares le iban saliendo, con poblaciones
fantasmas acotaríamos nosotros, mientras rayaba los pobres mapas. Aquí es
donde el venezolano, que es de gracia e ingenio feliz, según Cecilio Acosta,
le preguntaría: ¿estás fumado? Esos son islotes donde no hay agua y no crece
vegetación.
Aparte de que da grima verlo como un porcino mismo, y con el perdón de su
majestad presidencial; soplado de la hinchazón, que ya va para más de dos
meses que la tiene; desde hace ya un cierto tiempo se viene hablando de una
faz de media luna en su rostro, y da grima porque un enfermo en esas
condiciones lo expele; una boca blanquecina, como alguien ha hecho ver por
ahí; mientras trasluce un color bilioso. ¿Será que de verdad sufre de
insuficiencia renal, tal como se ha especulado?
Lo cierto es que proceder a llevar a cabo un Consejo de Ministros un día
sábado por la noche no refleja, sino que lo que se quiere es que se vea que
el tercio está en sus plenas capacidades mentales y físicas; al punto de que
tanta ha sido la actividad que ha desplegado en la semana, que ha tenido que
dejar ese gabinete ministerial para última hora, y oportunidad que no quiere
que se le vaya, porque tiene importantes puntos que abordar: la materia
amerita urgencia; demostrando con ello que no sólo hace con ese equipo de
personas, a quienes les arruina su día de asueto, lo que le da la gana, sino
que además durante el desarrollo de la sesión los insulta y los humilla, a
medida que los gazapos salen a relucir en esa mesa de trabajo.
Por supuesto, el tercio no deja de lanzarse sus patanerías. Genio y figura
hasta la sepultura: refunfuña de pronto, y suelta la lengua contra nosotros
los escuálidos; luego de un puchero, que bastante se le nota en esa cara
suya de mulato bembón, y habiéndose referido al tema del Polo Patriótico con
toda la impunidad del caso; como si se tratara de otra cuenta de la
administración pública revisada al más alto nivel:
-Por ahí los escuálidos chirriaron el otro día; porque yo y que realicé un
acto del Polo Patriótico en Miraflores. ¿Qué quieren ellos, que me cambie la
voz?
O sea, genio y figura hasta la sepultura. No hablara con esa voz, sino fuera
Hugo Chávez. Esa es la pura verdad. Entonces no fuera ese trasgresor de
todas las normas con la actitud de un bárbaro engreído; cuya ideología el
Libertador la calificaba de pardismo: ha sido criado en la cultura del
progreso, pero la odia, porque no está a la altura de la meritocracia que
exige el nivel de vida de cada cual. Así está cargado de energías muy
negativas, para hablar en el lenguaje de Cony Méndez: envidias,
mezquindades. Es el hombre que tiene por delante la idea del caos, y su
papel consiste en propiciarlo, porque de lo único que está seguro que
posee, en lugar de los pensamientos de acuerdo a la expresión de Descartes,
es de ese poder de destrucción. A él: ¿qué le importa el derrape
constitucional? Así destruye mapas; le arruina la noche de asueto a sus
ministros, y a quienes degrada a la condición de abyectos incondicionales;
dilapida horas de programación radial, y cuando no le sale del forro
encadenar al país; al menos toda la red de medios estatales está puesta al
servicio de todas las pendejadas de las que habla, y encima pregunta por una
cuenta que no corresponde sino a una agenda de discusiones del PSUV: ¿esa
era la materia urgente que debía considerar el consejo de ministros esa
noche?
Es por eso que nos espeta a los escuálidos: dejaría de ser yo, si siguiera
las reglas del juego establecidas por el estado de derecho, y que es el yo
que tenemos neutralizados los demás ciudadanos venezolanos, que estamos
conscientes de que nuestra convivencia con nuestros semejantes se basa en un
contrato social, y el que se constituye a partir de nuestra Carta Magna; que
es lo que no respeta nuestro teniente coronel, apoyándose en el criterio de
que cuenta con una gran base social, y en la cual ha encontrado un gran
caldo de cultivo para su ideología pardista, habida cuenta de sus
condiciones, no de orador, sino de agitador, y esto es lo que el Libertador
consideraba anarquía, aún más, el caos primitivo, porque no otra cosa se
puede pensar, acerca de la situación de un país, cuyo primer magistrado se
rige por el lema de que él hace lo que le da la gana, y que si de respetar
el estado de derecho se trata, entonces dejaría de ser él. ¿Ese caos no se
traduce sino en esa delincuencia desbordada, y la cual día a día deja un
saldo impresionante de muertes? Porque así como el personaje de la
literatura picaresca, que parte de que él actúa, impunemente, en vista de
que así se acostumbra en la corte; en esos mismos términos anda el
delincuente nuestro, con respecto a nuestro teniente coronel: le da la gana.
A Chávez le da la gana violentarnos con su presencia mediática un sábado por
la noche; a éste también le da la gana secuestrarnos.
Enrique Meléndez Oropeza
17-10-2011
Con
Pérez se comprueba ese señalamiento que hace Octavio Paz, de que algunos
pueblos de la América Latina no amamos mucho las novedades, tal como
nosotros; al contrario de pueblos como Argentina, que hasta llegan a
considerarse los europeos de nuestro continente.
Aquella novedad, conocida como neoliberalismo, que se presentaba con el
segundo gobierno de CAP, promovida por el más conspicuo de sus ministros,
como lo fue Miguel Rodríguez, no tuvo el éxito, precisamente, que sí tuvo
con Domingo Cavallo en Argentina, y por eso; porque nuestro país es muy
reacio a las novedades tanto ideológicas como políticas. Aun cuando no han
dejado de haber sus iniciativas, en ese sentido; desde el liberalismo
clásico, que intentó introducir Santos Michelena, habiéndolo estudiado
durante su paso por una universidad de Filadelfia (EEUU), en la primera
república de Páez; por allá por 1836, y a lo que se opone Fermín Toro en
forma feroz, si es que tomamos en cuenta la serie de artículos que publica
en la prensa de entonces alrededor del tema.
El positivismo que tuvo hasta carácter religioso en Argentina y Brasil,
siendo un movimiento llamado a exaltar la diosa ciencia, dígase de paso,
apenas tuvo algunos seguidores en nuestro país, entre ellos, el
temperamental Laureano Vallenilla Lanz, cuyo Cesarismo Democrático
vendría a ser uno de los libros más llamativos de ese período, y esto por su
naturaleza polémica; con independencia de la Historia Constitucional de
Venezuela de José Gil Fortuol, escrita con el rigor científico que
predominaba en la metodología de la escuela positivista, y que vino a poner
la historiografía venezolana con la cabeza donde le correspondía, y no en
los pies, como hasta entonces se le había tratado. Obsérvese que tuvimos
genios de la pintura de la talla de Arturo Michelena, laureado en concursos
de la academia de París, y quienes le pasaron por un lado a la vanguardia
artística de ese momento, en lo que se refiere al concepto estético por el
que se regía. Lo mismo: Gallegos y Andrés Eloy siempre clásicos.
Tampoco tuvo una acogida masiva el marxismo; al punto de no contar con
fuerzas suficientes como para constituir la cuarta pata de la Mesa del Pacto
de Punto Fijo. ¿El castro-comunismo? También fue cosa de una emoción de unos
cuantos, entre ellos, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez, para hablar de los
más representativos que quedan, y que reconocen hoy en día que fue un error
de ellos, adoptar la política de la lucha armada contra el gobierno de
Betancourt, envilecidos por la entonces recién victoriosa revolución cubana.
En su defecto, siempre ha predominado una ideología estatista, basada en un
liderazgo mesiánico; con niveles de adoración, lo que don Augusto Mijares
conoce como irresistible, y tipo de líder que, a su juicio, es más gárrulo
que gallo, que es un ave que canta con un sonido muy estridente; de modo que
entre el venezolano y CAP las cosas marcharon muy bien hasta que este señor
se mantuvo vestido con ese traje. De hecho, la gente se volcó a votar por
él, en su segunda elección, pensando en que la situación iba a volver a la
época de su primer gobierno: los días de la Venezuela saudita, como se le
conoció entonces. No pasemos por alto que este fue el Pérez que hablaba a
troche y moche, y entre la sarta de disparates que decía, estaba aquel de
que “el Fondo Monetario Internacional había diseñado bombas sólo mata
gente”, que fue la visión de mundo de la que se despojó, luego de esa
metamorfosis que se va a operar en su conciencia; cuando comprenda el papel
de las instituciones financieras multilaterales en el escenario mundial, y
así va a abjurar después de todas estas posiciones, por él mantenidas hasta
entonces.
En ese sentido, Pérez se puso al día, en lo que concierne a las ideas que se
manejaban en el ámbito financiero y económico, y se rodeó de los técnicos
más calificados, para llevar a cabo las políticas de su segundo gobierno, al
respecto. El que no sufre esta metamorfosis es su propio medio, y este es
uno de las faltas de Pérez. No reparar en el hecho de que el venezolano no
es fanático de las novedades, como sí los sureños en nuestro continente, y
mientras Domingo Cavallo triunfaba en la Argentina, y era el ídolo del
gobierno de Menem, aquí Miguel Rodríguez era tratado, cínicamente, con el
apodo de “Paquetico”; a propósito del programa de medidas económicas que
había anunciado; aunque, con independencia del contenido de las mismas, él
representaba la novedad; que era lo que más malicia despertaba en la opinión
pública venezolana.
El éxito de Pérez frente a la insurgencia armada que le tocó enfrentar;
promovida por los sectores de la extrema izquierda, se basó en el hecho de
que poseía un carácter que iba hasta sus últimas consecuencias; lo que no le
resultó en su gobierno a la hora de la aplicación de ese programa de medidas
económicas, y la que se tradujo en un shock, y que convulsionó en el famoso
27 de febrero de 1989, conocido como El Caracazo. Era el esquema gradual el
que ha debido aplicar; aun cuando se trataba de un hombre muy curtido en la
política, y que tenía que estar avisado a la hora de las chiquitas, y lo que
demuestra una vez más que segundas partes no fueron buenas. Así nacía
cojitranco ese gobierno, con apenas unos días de instalado, y esa situación
explosiva daría más pie para que esa novedad, que era el paquete de medidas
económicas, se le satanizara aún más; al punto de que de ahora en adelante
el país entraría en el marco de una conspiración contra esta gestión de
gobierno, a pesar de ser exitosa, hasta dar con ella al traste cuatro años
más tarde; cuando a Pérez se le lleva ante la Corte Suprema de Justicia, en
el marco de una defenestración política, que se desata contra su persona y
que, finalmente, el país ha venido a reconocer como tal, a raíz de estas
exequias suyas.
Enrique Meléndez Oropeza
10-10-2011
Fue
un político a quien resultó difícil reconocérsele su liderazgo, y esto por
cuestiones de mezquindad; siempre se le tuvo por un dirigente de segunda
categoría, en comparación con los líderes fundadores de AD; empezando por
Betancourt, Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Luis Beltrán Prieto
Figueroa; mientras que a él se le tenía por un bachiller. Se trataba de un
hombre con costumbres poco refinadas; muy iletrado, y muy menor para todos
ellos. Siempre se le achacó eso: que el trato que le prodigaba Betancourt
era el de un sirviente. Algo así leí yo en unas diatribas que se escribieron
contra su persona. No recuerdo quién lo hizo. Chofer de Betancourt en la
época en que estuvieron en el exilio entre la década de 1940-50. Fue un
hombre que tuvo que soportar mucha arrogancia, en ese sentido, y esto pesó
al final; cuando el destino lo igualó con su jefe, en lo que se refiere a
trayectoria política, y dimensión de sus respectivos liderazgos. De modo que
llegó el momento, en el cual Pérez pudo pasar factura por todas estas
humillaciones; en efecto, Betancourt era un intelectual que forjaba una
doctrina, pero Pérez era un operador político que se iba a ocupar de la
praxis de esa doctrina, y esto fue lo que permitió la construcción de esa
gran maquinaria partidista, ese gran engranaje de figuras, con visiones de
mundos e imaginarios diferentes, puestas en función de un proyecto de país,
y de las cuales Pérez terminó siendo una de las más descollantes en términos
de liderazgo, no teniendo el rango intelectual de los arriba mencionados.
En efecto, este fue el estigma que siempre arrastró Pérez, sobre todo, por
su condición de iletrado, además de su espíritu poco refinado, y esto lo
condujo a presumir de tal, al punto de que en cierta oportunidad Gonzalo
Barrios dijo que Pérez necesitaba un poquito de ignorancia. Se trataba de un
hombre campechano, con un discurso muy llano; y lo que lo delataba un acento
gocho muy acentuado: con muy poco vuelo teórico (ni lo uno ni lo otro sino
todo lo contrario); un tanto arrebatado, lo suficiente como para que en
cierta época se le llegara a conocer como Locoven. Era el momento en que
llevaba a cabo su política de las nacionalizaciones, y así comenzaban a
darse estos términos: Meneven, Lagoven; que constituían, en efecto, los
nombres que ahora iban a lucir las diferentes industrias de hidrocarburos,
que habían pasado a manos del Estado, derivados de aquéllos como Creole,
Shell. Pero, ¿Locoven, por qué? Yo diría que eso venía porque, finalmente,
su populismo resultaba demasiado exagerado. Un hombre que hablaba con un
lenguaje de líder tercermundista; pero que, a la final, le quedaba muy
acartonado, tomando en cuenta su trayectoria política, y lo que lo hacía ver
como un demagogo muy mediocre. Hay que recordar a aquel Pérez que se atrevía
a darle a Bolivia un barco, con motivo de su condición de país que estaba en
disputa con Chile, en lo que se refiere a la reclamación de un territorio,
que en otrora le permitía a Bolivia una salida al mar; pero territorio que
perdió en una guerra. Lo que significa que se trataba de una intromisión en
los asuntos internos de esos dos Estados, y de modo que, igual que Chávez,
andaba haciendo de las suyas con su chequera petrolera.
Hay que señalar, además, que en materia de su condición como operador
político llevó a cabo el papel del malo de la partida; como consecuencia de
corresponderle a él enfrentar la lucha armada que los sectores extremistas
de que izquierda desataron contra el gobierno de Betancourt, bajo la
influencia de la revolución castro-comunista, sin contemplaciones y sin
aspavientos de ninguna especie, y lo que le valió que se le tuviera por una
especie de policía sanguinario. Si es así, uno pudiera decir que fue él
quien venció esa ola de insurgencia violenta impulsada por el
castro-comunismo en la América Latina, y que en otros países sí se enquistó,
como ha sido el caso de Colombia. La honradez de quienes él combatió, como
sería el caso de Pompeyo Márquez y de Teodoro Petkoff, estriba en reconocer
que ellos tampoco en su caso se le enfrentaron con flores. Fue un capítulo
muy cruel en nuestra historia contemporánea, en especial, aquél, cuando las
fuerzas insurgentes deciden trasladar la estrategia guerrillera de rural a
urbana, y se va a la acción del extermino policial: policía que se vea, se
acribilla a mansalva; amen de la cantidad de campesinos que ya habían caído
en estas circunstancias, arrastrados por el torbellino de la violencia. Eso
ameritaba una respuesta. En ese sentido, constituyó un funcionario que iba
hasta sus últimas consecuencias, y que fue lo que indujo a Betancourt a
nombrarlo ministro de Relaciones Interiores en aquella época: se trataba de
salvar a su gobierno, y nada mejor que un hombre muy decidido al frente del
despacho del orden y de la seguridad ciudadana. Este triunfo fue algo que
presentó como una bandera en la campaña presidencial del año 1973, mientras
le pasaba por encima a ese chantaje de esa otra izquierda hipócrita, que le
sacaba lo de las muertes que arrastraba, cuando combatía a esos sectores. He
allí el famoso eslogan de “democracia con energía”, y que reafirmaba esta
situación. De modo que su triunfo en este proceso vino a significar su
igualamiento con respecto a Betancourt, en lo que atañe a liderazgo, y así
se vino a imponer una vez más en la historia de Venezuela ese líder tan
característico de nuestra idiosincrasia que don Augusto Mijares define como
agresivo, gárrulo, improvisado e irresistible.
Lo grande de Pérez fue que él rectificó esta visión de mundo, y su tragedia
consistió en que nadie le comprendió este gesto; porque ese medio en el cual
se movía respondía a esa visión de mundo ¿populista?, que él había dejado
atrás, y ante lo cual no le quedó sino responder con arrogancia, que fue lo
que condujo a esa muerte que no hubiera preferido.
Enrique Meléndez Oropeza
03-10-2011
La
verdad es que tiene guáramo esta guarita (me consta que es del estado Lara),
que se le enfrenta a nuestro teniente coronel con mucho aplomo. Ya van dos
veces que lo saca de sus casillas:
-Ya nosotros lo conocemos –dice esta colega mía-, y es por esto que nuestro
teniente coronel no está en capacidad de soportar una entrevista de uno de
nosotros los profesionales de la comunicación social, y entonces prefiere
encerrarse con los corresponsales extranjeros; que tienen grandes
limitaciones para el ejercicio reporteril, tanto desde el punto de vista
cultural, como desde el punto de vista político; pero esta guarita se mete
por los palos a cuenta de representante de una radio francesa y de un
circuito radial colombiano: “Y aquí estoy yo, por si se habían olvidado de
mí”, para importunar a Rizarrita; quien ya de por sí se había montado en
cólera, a raíz de un comentario que mi colega se había permitido hacer en
twitter, y que trascendió de inmediato a los portales electrónicos de
noticias, relativo a la ropa que portaba Rizarrita en la ocasión, sobre
todo, lo de su chaqueta Adidas; un verdadero híbrido: conciencia
antiimperialista con modo de vida americano. ¿No es para llamar la atención
de esa hipocresía? Tanto más tratándose de una persona que, al parecer, goza
de muy buen humor.
¿Tenía razón o no Rizarrita de prohibir que se le permitiera preguntar a mi
colega Andreína? Soberbio Rizarrita, lo que tiene de lacayo lo tiene de tal.
Pero la guarita es pertinaz, y se le volvió a filtrar, quizás, en un momento
en que Rizarrita ya no lo pudo impedir. Zapateaba Rizarrita de la arre… Yo
me pregunto: ¿Es esto libertad de expresión, de lo cual ellos se jactan?
Además, lo más elegante que le quedó fue cuando, una vez subido los humos a
la cabeza de nuestro teniente coronel; momento en el que empieza por
amedrentarlo a uno preguntándole por su nombre y el medio de comunicación
que representa, se retiró una gafas negras que tenía puestas, y se las
colocó en su cabeza. Entonces Chávez había reparado en el hecho de que
pertenecía al famoso medio francés, al que su gobierno está por responderle,
acerca de un asuntillo en el que este medio vino a meter la cuchara sin ser
parte ni juez en el asunto.
-Nosotros estamos esperando esa respuesta-, le replicó mi colega, que fue lo
que más enardeció aún a nuestro teniente coronel. Ahora, a partir de ahí
uno, el profesional de la comunicación social se asombra ¡Cuánto hemos
aprendido! Serenidad, algo que viene ya de los griegos, quienes poseían este
agudo carácter al punto de divertirse con la tragedia. Mucha serenidad
frente a este godo negro malcriado y altanero. Por supuesto, no tuvo
compasión con la pobre, a medida que desarrollaba la pregunta:
-Termina, pues, Andreína de preguntar.
Una cuestión que se las traía todas, porque le venía a complicar la vida a
nuestro teniente coronel, en los términos en los que lo emplazaba: ¿sigue
usted empeñado en solidarizarse con una criminal, como Gadafi, a pesar de
que se trata un atenuante que ya ha sido comprobado, ahora cuando su tiranía
ha dado al traste? Pero, además la guarita les tenía una estocada final, y
fue cuando sacó lo de la prohibición que había hecho Rizarrita de que se le
permitiera formular preguntas. Así saltó nuestro teniente coronel, y
enseguida trajo a Rizarrita al escenario, para terminar echando ambos la
hombría por la borda. ¡Que arrebato frente a mi colega! Ella entretanto se
mantenía impertérrita, mientras de allá lo que le venía era de todo menos
flores: gente peleada con eso que la civilización occidental conoce como la
cultura del honor; que es lo que no aprendió nuestro teniente coronel en los
cuarteles; aun cuando nació de allí dicha cultura, cuando surgió una nobleza
de espada, y se forjó la figura del caballero: el caballero permite que la
dama se le adelante en todo. Por un lado, nuestro teniente coronel
proyectando en ella el estado que, en verdad, era él el que abrigaba:
-Tú estás muy alterada Andreina.
Mentira, el alterado allí era él, que confunde una pregunta con una
increpación. En ese sentido, habría que recordarle a nuestro teniente
coronel que en nuestro código profesional hay una cláusula que considera que
no hay preguntas imprudentes; imprudentes, en última instancia, pudieran ser
las respuestas. Por cierto, había algo bien cómico en ese escenario, y es
que Rizarrita a esa altura había tenido que quitarse su lujosa chaqueta adidas,
para quedarse con una franela marrón, que le llegaba a sus rodillas, y con
la que se había presentado para descargarse a mi colega, y deshonrado, al
fin, había comenzado por levantar una infamia contra ella. Acusaba a mi
colega de pretender burlarse de nuestro teniente coronel y del acto en sí,
al poner cosas en su cuenta de twitter. ¿Se puede considerar viril un sujeto
de esta calaña? Le dijo de todo a la pobre guarita; como decimos en criollo,
se la tragó. Pero, peor nuestro teniente coronel, ¿cómo se le ocurre
espetarle a una dama que respete, para que la respeten? Mi colega no está
pagando para estar allí. Es aquí donde a la profesora Gloria Cuenca la
realidad le da la razón: no es fácil el ejercicio del periodismo; pero no
porque se requiere una inteligencia tan aguda como la de un matemático, en
eso vamos a estar claros, sino porque implica un gran apostolado, en ese
sentido. A la vuelta de la esquina, con la pauta uno en la mano, y
despachado ya de la sala de redacción de un medio, lo más probable es que en
el ejercicio se encuentre uno con un godo negro malcriado y altanero, como
nuestro teniente coronel, y quien está para dificultarle a uno más las
cosas, a propósito de su presunción y arrogancia. En efecto, el hambre tiene
cara de necesidad, como bien lo reza el dicho.
Enrique Meléndez Oropeza
26-09-2011
Aquella
famosa frase de Adriano González León, injustamente, lanzada contra Rómulo
Betancourt, en un momento en que en el país las pasiones estaban
desbordadas; que uno el joven de aquella época, influido por Marx, celebró:
“Dichoso oficio –le endilgaba Adriano- el de dictador o de cretino; pero
para eso estamos los poetas; quienes con nuestras locuras y nuestras
borracheras los liquidamos en la historia”. Digo injusta, porque la
posteridad le rinde tributo hoy en día a quien se considera, por excelencia,
el padre de nuestra democracia, y hasta quizás el escritor trujillano alguna
vez se arrepintió, en ese sentido; sobre todo, porque se trataba de un
instante en que estaba en su pleno apogeo lo que se conoció como la Guerra
Fría, y Betancourt era un anti-comunista muy recalcitrante hasta el grado de
la provocación; de modo que la frase habría que situarla en el contexto.
Pero en este instante sí tiene una enorme vigencia, en especial, para quien
gobierna este país: “Dichoso oficio el de dictador”. Yo no sé sí el peso de
mis palabras tiene la suficiente fuerza como para hablar de una liquidación,
lo cierto es que siento un inmenso placer por la misma aplicándosela a
nuestro teniente coronel, y quien no merece figurar en la historia porque es
una raya, como dicen los jóvenes, para nuestro gentilicio; habida cuenta,
precisamente, de su condición de cretino, para volver con lo de Adriano.
Porque no otra cosa se puede pensar de un sujeto que ha conducido a la
destrucción del aparato productivo del país; ha hecho emigrar a miles de
compatriotas; mantiene detenidos en forma injusta a un grupo de personas,
sólo para guardar las apariencias; porque así lo requiere su versión
política de las circunstancias o desde la altura del poder manda a poner
presa a una jueza, y luego pide para ella la pena máxima, sin derecho a la
defensa, y sólo por un motivo personal; dicho en otros términos, por un
problema de faldas, lo cual sería la personalización absoluta de nuestra
institucionalidad estatal; de modo que si Luis XIV dijo una vez: “El Estado
soy yo”, es decir, el Rey que pasaba a ejecutar la administración de un
país, bajo la concepción de una estructura estatal moderna, éste invierte
los términos y pasa a decir: “Yo soy el Estado”, y, uno el venezolano de a
pie agregaría, lo demás no cuenta. He allí la dicha de un déspota, y a quien
el pueblo sigue porque tiene una gran capacidad para la manipulación de los
estereotipos que se forman en la conciencia de la gente, muchos de los
cuales los arrastramos desde la época de La Colonia; pues, por lo demás,
estamos ante un sujeto que se nutre con los mitos de nuestro pasado. No sin
razón dice Spinoza que no es que está equivocado quien compara en magnitud
la moneda de un fuerte con el tamaño del sol; el hecho es que, según el
filósofo de los afectos, no tiene la información con respecto a las
proporciones de cada cual allí.
Betancourt fue un picapleitos impenitente, y en los días en los que Adriano
le profería esa frase andaba con los achaques de la vejez, y la misma se
había suscitado como parte de una respuesta que éste le esgrime, a raíz de
una descalificación que hizo Betancourt de su condición de escritor.
Aseguraba el líder adeco que a González León se le estimaba sólo porque era
marxista; pero que se trataba de un escritor mediocre, y en lo que
Betancourt pecaba de injusto también, pues hay que considerar que aquél ya
para la época se había hecho acreedor de un premio de novela en España, y
pasaba, sino por una de las figuras descollantes que conformaban ese
movimiento literario moderno, que se fraguó sobre todo en la novelística
latinoamericana, conocido como el Boom, al menos como uno de sus
representantes, en especial, en Venezuela, y con quien los jóvenes de ese
entonces, repito, nos identificábamos mucho, y esto porque Adriano, como le
decíamos, había significado una revolución en las letras venezolanas, en
especial, con su novela “País Portátil”, y militaba en las mismas ideas
nuestras, embadurnadas, como hacíamos notar, de marxismo.
Ahora, la raíz de esta reacción radicaba en la circunstancia de que
Betancourt denunciaba que un cierto sector de la izquierda venezolana, que
se consideraba enemigo de la democracia, se hallaba enquistado en los
organismos culturales del Estado; muchos de ellos incluso habían participado
en la lucha armada que el PCV y el MIR habían desatado contra su gobierno;
de modo que los animaba una cierta hipocresía, pues al mismo tiempo que
despotricaban de un supuesto sistema que les coartaba su libertad de
creación, ese mismo sistema les financiaba un régimen de vida que cualquiera
podía calificar de burgués: escritores, pintores, cineastas: toda esta gente
pasaba por la taquilla del antiguo Conac, y retiraba su cheque, y así salía
a relucir el nombre de Adriano; quien, a propósito, no parece que gozara
mucho de estos beneficios, si se toma en cuenta que este fue un señor que
murió muy pobre; injustamente, desconocido para las nuevas generaciones, y
me consta que de tristeza: “Yo estoy muy triste –le dijo a uno de sus
alumnos poco antes de morir-, porque gobierna Chávez”. Betancourt
consideraba que Adriano formaba parte del jurado del Premio Rómulo Gallegos
de ese año, sólo porque era marxista, y luego agregaba todo lo demás, y lo
más probable era que lo que decía también era de la boca para afuera; pero
lo cual no respondía sino a su conducta rayana en la provocación. Ese era el
Betancourt que rechazó una invitación para la conmemoración de los 50 años
de la Generación del 28 en la UCV, “so pena de usar el arma que siempre
llevo conmigo”. ¿Dictador o caudillo?, y el que tenía cazada una pelea con
el MAS, partido en el cual militábamos, y entonces decíamos que Betancourt
estaba esclerótico: “He recibido –recuerdo que dijo una vez- los peores
insultos de esa argamasa o colcha de retazos de la andante zurdería”.
Enrique Meléndez Oropeza
19-09-2011
Ahora
van a ser cadenas para tratar de demostrarnos que el hombre está bien. En
efecto, ha viajado a Cuba para una cuarta sesión de quimioterapia; hinchado
nuestro teniente coronel, amarillo pálido; pero eufórico como nunca;
cantándoles loas a las potencias del más allá por haberlo ayudado a vencer
el cáncer.
Algo así como si se tratara de un milagro acaecido en su persona, y su caso
pasaría a ser estudiado con mucho detenimiento en congresos de medicina;
habida cuenta de la forma como se ha recuperado. ¿El remedio? Las palabras,
esto es, a medida que ha venido pronunciando palabras, en esa misma medida
se ha recuperado, esto significa, que en la medida en que habla, gana en
vida, y en esto se parece un tanto a la fe cristiana que considera que en el
evangelio está la base de todo, sólo que esta es una cháchara vacía y no
tiene poder espiritual de ninguna especie. Ha estado siempre pendiente de
que se sepa que él está ahí, que no está tan grave como se dice:
-¡Esss!, -se queja, olvidándose por un momento del acento cubano-, esa
oposición mentecata tiene montada una fiesta con lo de mi enfermedad. ¡Están
equivocados! Les voy a ganar; en noviembre salgo de atrás.
No es que va a salir, es que ya salió. Desde el momento en que ganó las
elecciones del referéndum aprobatorio de la Enmienda, y donde quedó
establecida la reelección indefinida este hombre está en la calle, como un
eterno candidato presidencial, en las narices de un CNE sumiso. De modo que
su trayectoria como político no se circunscribe sino a ganar elecciones, y
lo cual se ha transformado en la cuestión de Estado, por excelencia. Estamos
ante la tradición de la victoria, por su parte, y la tradición de la
derrota, por la nuestra o por los que nos oponemos a su proyecto político, y
lo que se ha traducido en odio venenoso, de manera que hemos llegado al
punto de decir, parangonando al poeta español Mariano de Larra, que aquí
yace la mitad de Venezuela, que murió de la otra mitad.
Obsérvese que la única vez que hemos ganado, que fue en la ocasión del
Referéndum por la Reforma Constitucional, Chávez nos arrebató esa bandera al
año siguiente, cuando entonces inventó lo de la Enmienda Constitucional, y
que vino a meter por la puerta de atrás algo que el pueblo le había negado
con la famosa derrota del 2 de diciembre de 2008. Es ese sentido, nosotros
vivimos en el clima de una gallera, y donde el dueño de la cuerda de gallos
más poderosa se permite toda clase de fanfarronerías, tomando en cuenta su
condición de godo altanero, y que en el caso de Chávez sería el de godo
negro; que, a final de cuentas, según lo hacían ver nuestros escritores
positivistas, viene a resultar mucho más presumido que el de rabo de uña, y
esto porque se trata de un sujeto que siente un profundo desprecio por el
conocimiento profesional.
Así nosotros estamos viviendo los mismos días de la época del gobierno de
los Monagas; cuyas coyunturas van a dar origen a la sangrienta Guerra
Federal, y cuando el lenguaje era el mismo que hoy utiliza el chavismo:
¡Mueran los blancos! Blanco aquí es sinónimo de ilustración. ¿No despidió
Chávez 20 mil personas de la industria petrolera sin reparar en que allí
estaba lo más calificado del pensamiento tecnocrático venezolano? Pero es
que, además, la figura central de este episodio, o sea, Zamora es parte
fundamental de la formación política de nuestro teniente coronel, y luego no
hay más que reparar en la famosa ley que acaba de ser aprobada, la ley
antirracismo para darnos cuenta de que estamos, precisamente, en aquel
momento en que el propio Zamora, arengaba a las masas con el cuento de que
los blancos habían vendido nuestra nación a los británicos, y que éstos
venían con la intención de acribillar, en especial, a aquella población que,
habiendo sido esclava, recién había recobrado la libertad, gracias a la
histórica medida de José Gregorio Monagas, con la intención de hacer con sus
huesos bastones y sombrillas, de acuerdo al relato de los historiadores.
Semejante truculencia fue la que nos condujo a una cruenta conflagración, y
la que, por supuesto, partiendo de unas premisas falsas, tenía que
conducirnos a una de nuestras más grandes tragedias; cuando la gente se
preguntaba en la post-guerra, década de 1860, que a cuenta de qué se había
derramado tanta sangre, como lo dejan entrever las reflexiones de Cecilio
Acosta. He allí un cerebro cargado con mucha basura, como se lo hizo ver a
este tercio Carlos Fuentes; habiéndole endilgado primero que se trataba de
un payaso trágico. Es lapidaria en nuestra historiografía esa famosa
confesión de Antonio Leocadio Guzmán, y quien señala que ellos adoptaron el
lema de la federación; porque oyeron hablar a los otros de centralismo; pero
que, de todas maneras, si hubieran oído a los otros hablar de federalismo,
ellos iban a hablar de centralismo. Es esto lo que ha venido a despertar el
chavismo en la conciencia de nuestro compatriota: prejuicios ancestrales, y
lo ha hecho con la misma irresponsabilidad en el manejo de la palabra que en
aquella época, y todo por ese afán triunfalista de un sujeto que en la vida
práctica niega todo lo que expresa con su discurso; porque, como decíamos
atrás, él es el típico godo negro: arrogante, déspota, fanfarrón, codicioso
e iletrado.
Aquí en nuestro país
es donde mejor se cumple esa máxima de Maquiavelo de que el fin justifica
los medios: el profesional de la medicina venezolana está asombrado por la
forma como este señor, a cambio
de poder, expone su salud. Es pedirle demasiado al cuerpo, como dice el
criollo. Pero, su mayor problema, de acuerdo a Fuentes, es su demasiada
comedia. ¿Una comedia de Consejo de Ministros? Chávez actuando allá en
Miraflores, y una cadena con motivo de lo cual. ¡Una ladilla!
Enrique Meléndez Oropeza
12-11-2011
Faltó
Henry Ramos Allup en ese acto de lanzamiento de Antonio Ledezma, pero allí
estaban adecos seculares como Américo Martín, es decir, salidos de las filas
del partido, pero militantes aún de corazón desde afuera, y que sería el
mismo caso de Ledezma; aparte del adeco histórico como Octavio Lepage o
Carlos Canache Mata o pasados a la reserva como Rafael Marín o Héctor Alonso
López. Una fiesta adeca con toda la parafernalia del caso, esto es, hasta
con una reina de belleza; toque populista propiciado por Edgar Zambrano, que
fue el que la zampó allí. La chica estampaba una cinta que decía: Reina
Blanca; agarraditos de la mano se fueron ella y el diputado Zambrano, luego
de una sesión de fotos a la salida del evento en la quinta Monteverde de
Bello Campo. ¿Mujeres? Por supuesto, el recinto también estaba lleno de
presencia femenina, empezando por la propia esposa de Antonio Ledezma, y
luego por María Corina Machado, y a quien el padre Palmar, en una forma muy
caballerosa, le terminó por ceder un puesto bien privilegiado en el estrado,
habida cuenta de que había llegado tarde. No estaba Bernabé Gutiérrez
tampoco, pues al parecer el acuerdo con Ramos Allup es el de no figurar ni
el secretario general ni el de organización de Acción Democrática en ningún
acto de este tipo de lanzamientos de precandidaturas, a los fines de no
soltar ninguna prenda relativa al candidato definitivo que apoyará la
organización el próximo 12 de febrero, aunque sí me consta que había gente
del entorno de Gutiérrez.
Esto no significa que no hubieran independientes allí; el propio Ledezma en
su discurso saludó a varias figuras que se encontraban presentes en ese
acto, y que no han tenido nada que ver con AD, como el gobernador del estado
Lara, Henry Falcón; aparte de dirigentes históricos copeyanos como Eduardo
Fernández y Oswaldo Álvarez Paz, precandidatos hoy en día, al igual que la
diputada Machado, y esto sin contar gente como Abdón Vivas Terán, los
hermanos Bruni Celli, Cecilia Sosa Gómez, y pare de contar. Sobre todo,
mucha afluencia de gente, y la que desbordó el salón de la Quinta
Monteverde, tanto es así que el mismo terminó quedando pequeño a última
hora, por el desborde de personas, y que es lo que más irrita al chavismo
hoy en día, y el que busca grietas donde no las hay en el campo de la
oposición; a propósito de ese escenario que nos plantea Aristóbulo Istúriz,
cuando habla de que aquí hay una guerra a puñalada limpia. Eso mismo también
pasó en el acto de proclamación de Pablo Pérez, donde se dieron cita muchos
adecos; sólo que aquí quedó la impresión de que Ledezma tiene el ochenta por
ciento de AD a su favor, y que, si Henry Ramos Allup, intenta imponer la
fórmula del gobernador del Zulia, de acuerdo a lo que se ha revelado por
ahí, le va a resultar muy cuesta arriba.
Claro, el que cuente con el apoyo de AD, lo tiene todo; teniendo a la vista
la presencia de este partido en el país político, y la cual en otra época
llegó a compenetrarse de una manera muy férrea, y en esto influyó mucho el
populismo estilo Zambrano. Betancourt manejó con gran acierto esta táctica,
mas no fue un demagogo y, por supuesto, un demócrata a carta cabal, y de lo
cual dio muestras desde el mismo año 45, cuando no convalidó el mismo golpe
de estado, con el cual había llegado al poder, y había convocado a unas
elecciones, sin lanzarse él a la primera magistratura. Así se inicia el
pensamiento democrático venezolano, y así como el Libertador llevó a cabo
una labor de proselitismo en el hombre común de su época, en aras de su
emancipación; esa misma la emprendió Betancourt en la siembra de ese
pensamiento democrático en la conciencia del venezolano contemporáneo; de
manera que tenía que hablarle en su propia lengua, que era el populismo,
sólo que para su beneficio, para su bienestar, felicidad y seguridad social;
al contrario del sujeto que nos gobierna, que no lo ha utilizado sino para
sembrar odio en nuestro medio; despertando resentimientos desde clasistas
hasta raciales. Fue lo que se conoció como el pueblo adeco: “Adeco es adeco
hasta que se muera”, dijo una vez Betancourt, y esta frase, cuando la
pronunció, despertó sentimientos de nostalgia que arrancó lágrimas en mucha
gente, y que ocasionó sensibles bajas en el enemigo de aquel entonces, a
propósito de la coyuntura en la que se estaba. Un pueblo militante con una
estructura organizativa, que fue esa maquinaria partidista, y que se
repartía con aquella otra, que era Copei el país político. Es falsa esa
bandera que saca a relucir Chávez, de que él politizó a las masas
venezolanas; nos atomizó, pero aquí hasta la militancia partidista llegó a
tener niveles de fanatismo; sólo que el país fue víctima de esa enfermedad,
que el propio Betancourt conocía como la apatía y la indiferencia, y esto
dio paso a esa corriente de la anti-política, que vino a canalizar un
teniente coronel ignaro y felón, y el cual resultaba muy atractivo para las
masas de electores, gracias a su discurso incendiario. En efecto, vino el
chaparrón de Chávez, estos partidos quedaron casi pulverizados, hoy parecen
resurgir de las cenizas; más AD, que Copei, al punto, como decíamos, de que
AD es factor decisivo en esta contienda, y esto porque su proceso de
recuperación y de recomposición ha sido más acelerado que el de su
contrincante histórico.
Fue un acto muy emotivo, en efecto, y donde Ledezma, por lo demás se sobró
con un discurso contundente y claro, planteado con mucha seguridad. No se
olvide que estamos ante un hombre muy curtido en la política, y que es lo
que me lleva a identificarme con su proyecto de gobierno; aparte de que en
las lides públicas siempre lo he percibido como un triunfador. Eso que él
dijo, que se le presentará a Chávez donde esté para retarlo a debatir, será
terrible para el “enfermito”.
Enrique Meléndez Oropeza
05-09-2011
Se
podría decir que ya está configurado el cuadro candidatural de la oposición,
con vistas a medirse en las elecciones primarias, que están pautadas para el
próximo 12 de febrero, y fecha de la cual no andamos muy lejos. Ya más de
uno ha dicho: aquí estoy yo dispuesto a contarme: Enrique Capriles Radonsky,
Pablo Pérez, Antonio Ledezma, María Corina Machado, César Pérez Vivas,
Eduardo Fernández, Oswaldo Alvarez Paz. Creo que Leopoldo López no va para
el baile; habida cuenta de que ha trascendido que, finalmente, va a ser
desconocida por el gobierno la decisión que adopte la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, a propósito de su demanda, y por quien,
por lo visto, el gobierno siente un profundo temor.
En efecto, el mejor ubicado en las encuestas, de acuerdo a lo que ha
trascendido, es Capriles Radonsky, y quien puntea en los índices de
popularidad desde antes de la etapa pre-electoral; cuando Leopoldo López
perdió el ranking que poseía, y fue desplazado por éste como consecuencia de
la medida de inhabilitación política, que le fue aplicada a aquél; que fue
justo lo que lo llevó a apelar a aquella última instancia ya de carácter
internacional, cuando en el país la justicia le fue negada; aparte de que a
Capriles Radonsky lo favoreció mucho la circunstancia de su prisión; cosa
que lo martirizó, y luego el pasar a ejercer una función pública
representativa, y en forma de escalafón; lo que le permitió mantenerse en la
escena; sobre todo, siendo un gobernador de un estado muy importante.
En lo particular, a mi me gustaría que se impusiera una fórmula como la de
Eduardo Fernández; sólo que sería un milagro este hecho, si es que nos
dejamos llevar por las encuestas, y en donde apenas tiene una diminuta
figuración. En especial, Fernández bien se lo merece, si partimos del hecho
de que él fue el hombre más honorable con nuestra democracia en aquel ya
lejano 4 de febrero de 1992; al contrario de Rafael Caldera, que le sacó
buen provecho a la situación. Lo mismo se pudiera decir de Oswaldo Alvarez
Paz y hasta del propio Antonio Ledezma. Aquí hay experiencia: mucho camino
andado en la política; además del carácter muy ilustrado de cada uno de
ellos en materia de teoría política, y que es lo que necesita el jefe de
Estado que habrá de recorrer un camino lleno de precipicios y de víboras
ponzoñosas; tomando en cuenta las condiciones en las que queda nuestra
institucionalidad.
Cada caso es importante; desde estos tres señores, hasta la figura de María
Corina Machado, y quien se ha venido caracterizando por estar siempre encima
de los acontecimientos, y entonces esto le ha otorgado una presencia muy
activa en el día a día de nuestra cotidianidad; mientras sus demás colegas
se ven como muy ausentes de los grandes problemas nacionales. Además, ella
ha explotado un tema que hasta ahora había estado ausente del discurso de
nuestros políticos, como es el de la familia, en tanto que ella
presentándose como una madre, y enarbolando esta condición en un país que, a
final de cuentas, viene a resultar de conducta matriarcal. Kierkegaard decía
que en toda relación la mujer representa el interior y el hombre el
exterior. En nuestra sociedad la mujer se asume en las dos fases; porque el
hombre termina criándose con ella, y así que la mujer es la de la iniciativa
en nuestros hogares, y que es un campo en el que ha venido explorando la
diputada Machado con gran acierto.
Llama la atención el hecho de que en este escenario está ausente Hugo
Chávez, y en el que todo el país va a estar pendiente; mientras su salud se
va minando; a pesar de que él trate de demostrar lo contrario; dejándose
llevar más bien por una actitud temeraria, pues retar una enfermedad no es
cualquier cosa. En ese sentido, yo lo que siento es que este hombre es
objeto de presiones: comenzando por su incontinencia verbal, es decir, por
él mismo. No pasemos por alto que una de sus drogas es la oratoria. He allí
un enfermo hiperkinético. El mismo reconoce que no debe pasar mucho tiempo
en eso. Luego las depresiones, primero, por descubrirse mortal y, segundo,
por las propias secuelas que dejan las enfermedades en el ánimo de las
personas, tanto más cuando se le están sometiendo a dosis de esteroides, es
decir, cuando se le tiene sometido a un tratamiento de quimioterapia. Hay
cosas que dan qué pensar en este hombre: esos aguajes, tratando de mostrar
que está muy bien, y es cuando entonces aparece haciendo ejercicios o
cuando, incluso, asegura por en medio de la calle que lo de la enfermedad ya
pasó, que lo suyo no era sino una gripecita; cuando entre dientes ha
admitido la posibilidad de que pudiera aplicársele una cuarta sección de
quimioterapia, y que todo esto podría venir concluyendo entre el mes de
noviembre o el de diciembre. Luego está el otro orden de las presiones, a
propósito de lo que se dice que la situación de lo delicado de su salud ha
desatado en su partido los demonios de la sucesión; de modo que se ve
empujado por uno y otro en medio de las circunstancias, y a tener que dar,
finalmente, la cara él. ¿Está en capacidad de llevar a cabo una campaña,
como la que le espera en el 2012? Quizás lo que más le preocupa es que el
chavismo sin Chávez no crece, que es lo que lo fuerza a la temeridad.
En estas condiciones estaría planteado un adelanto de las elecciones,
quizás, para mediados del próximo año, y su papel en este caso consistiría
en imponerse, si es que nos dejamos llevar por los sondeos de Datanálisis, y
los que revelan que de realizarse las elecciones hoy Chávez sacaría el 54% y
Capriles Radonsky el 48%; para, quizás, dimitir en lo inmediato, y retirarse
por un tiempo a sus aposentos; que es lo que debería hacer desde hoy mismo,
sólo que la realidad con sus demasiados ajetreos no lo deja, por lo que
termina encerrado en un círculo vicioso. ¿No es para quejarse ante el cielo
por esta finita condición humana que Dios nos ha dado?
Enrique Meléndez Oropeza
29-08-2011
Le
tomaron la palabra al economista Orlando Ochoa, y así nuestro teniente
coronel le dio en la cara con los lingotes de oro; a propósito de un
escenario que a éste se le había ocurrido imaginar en un programa de
televisión, y así había colocado a un Chávez, con los ojos abyectos de
codicia, frente a las barras doradas de nuestras reservas internacionales en
cadena nacional; habiendo dado la orden de que se las trajeran, para él
conocer lo que era eso de ese tesoro monetario contenido en el metal
precioso, y que, en efecto, fue lo que vino a suceder días después; con toda
la soberbia del caso el hombre apareció en pantalla, tal cual lo imaginó el
economista Ochoa, y es por esto que yo digo que Chávez le tomó la palabra;
tanto más porque en días pasados el presidente del BCV, Nelson Merentes, con
ocasión de su asistencia a la Asamblea Nacional en el debate que se suscitó
allí sobre el tema, evocó también la imagen ideada por el economista Ochoa
con una cierta ironía. O sea, la cadena fue para responderle a él, y lo que
significa que esta gente se picó, para decirlo en términos coloquiales,
habida cuenta de que si era así, la respuesta fue demasiado para referirse a
un hecho en particular.
Claro, hay que tomar en cuenta lo que había detrás del sentido de lo que
quería decir el economista Ochoa con su referencia, y es que por aquí estaba
aludiendo la ignorancia, de la que hacen gala estos señores; por cual, por
supuesto fue en lo que más se fijaron los medios de comunicación, que se
ocuparon de reproducir en sus respectivos espacios lo dicho por éste:
ignorancia hasta llegar al punto de cometer la barbaridad de presentarse
frente a los medios de comunicación, y en cadena nacional con la pila de los
lingotes de oro; algo tan truculento, como cuando le dio por exhumar los
restos del Libertador, para ofensa de todos los venezolanos, mientras que
esto del manipuleo de las reservas de oro no deja de ser una ofensa al Banco
Central de Venezuela, como institución en sí, que le permite esto y mucho
más, y lo cual es grave porque ese es el tesoro público, y que debe estar al
resguardo en sus bóvedas como algo sagrado. Allí se veían ese día, detrás de
nuestro teniente coronel, a los directores del BCV sumisos y lacayos;
provocando vergüenza en el ánimo de muchos profesionales de la economía,
sobre todo, porque estaban allí para avalar una profanación, pues no otra
cosa se puede considerar este manejo tan alegre de nuestras reservas
internacionales. ¿Lo sacó Chávez para lucir que somos ricos? Por aquí podría
andar una de sus causas, lo cierto es que había mucho regodeo allí, y de
aquí la displicencia frente al economista Ochoa.
Ahora, lo mejor que le ha podido pasar a Aristóbulo Istúriz es que, a ese
respecto, la historia le dio la razón; habida cuenta de que él se opuso en
aquel momento, en el que se toma la decisión de colocar esos lingotes de oro
en bancos del extranjero, a dicha medida, por considerar que se estaba
expatriando nuestra riqueza nacional, y así ha sacado a relucir esta
bandera; llevando a cabo una exhibición en todas partes de todos los
pronunciamientos, que hizo en los medios de comunicación de aquel entonces,
para que se vea la clase de nacionalista que era. En ese momento su voz fue
única en un desierto; sin embargo, habría de llegar un gobierno de su misma
conciencia política y sus reclamos “patrióticos” serían correspondidos. El
hecho es que este señor proyecta una sombra en su disertación, y es que no
se da cuenta de que lo que tanto celaba regresa intacto; no le ha pasado
nada, por lo que sus temores no dejaban de ser infundados, a ese respecto, y
que aún él no está al tanto de la lógica del capitalismo, y la que, en
efecto, echa de lado pruritos de carácter nacionalista o de otra calaña,
cuando está de por medio el interés.
Porque lo más probable es que fue eso lo que privó en aquel momento, para
tomar la decisión de llevar los lingotes de oro al extranjero, es decir, el
interés; además, porque al menos en los gobiernos de la época del
bipartidismo privaba una cierta racionalidad en las decisiones que se
tomaban, y no como ahora que lo que priva es el impulso, un falso
patrioterismo, que en el caso de Aristóbulo no condujo, finalmente, a nada;
cuando, por el contrario, algunos economistas han advertido que el costo
mismo de la movilización de las reservas para Venezuela va implicar una
importante erogación del tesoro público. Digo falso patrioterismo porque
aquí priva, en efecto, un interés, sólo que si en aquel momento fue de
carácter económico: quizás al país le convenía tener esas reservas de oro
ganando intereses en los bancos del extranjero; éste es de carácter
político, y muy particular puesto que de lo que se trata es de asegurar el
financiamiento del proyecto político de Hugo Chávez. Incluso, esto sí es
falta de patriotismo lo que se quiere hacer con el oro de las reservas, y es
entregarlo a nuestros nuevos acreedores, si es verdad lo que se ha corrido
por ahí. De modo que aquí no priva sino la hipocresía, y se comprueba, como
decía Octavio Paz, que todo nacionalismo es embrutecido y embrutecedor.
Regresaron intactas las reservas, y se entregaron sin resistencia alguna.
Aparte, de que no deja de mostrar una gran ignorancia nuestro teniente
coronel, en lo que atañe al punto de vista que tiene sobre la situación de
la economía mundial, haciéndose pasar por el previsivo de la hora actual, el
hombre que se las sabe todas en el mundo, y husmea las situaciones, y
entonces se jacta de sí mismo; por el hecho de haber nacido aprendido, y
aprendido en todo; de modo que, saliéndole al paso a la jugada se trae lo
que “es suyo”, y lo escribo así, en ese sentido, porque esta ha sido una
decisión que no fue consultada con nadie; donde sólo está de por medio la
voluntad de nuestro teniente coronel, que muy bien lo admitió, a propósito
de la controversia que se suscitó a raíz de dicha orden, que él la dictaba
porque le daba la gana. He allí la codicia a la que se refiere el economista
Ochoa.
Respeto a la propiedad privada, descentralización e inclusión
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
22-08-2011
Lo
que de lejos parecía, de cerca lo fue; sobre todo, porque el proyecto de
regreso de Manuel Rosales, a los fines de presentar su precandidatura a las
primarias de la oposición del próximo año, hizo aguas; aun cuando amenazó
hasta el hartazgo, y así que a última hora admitió lo que se veía venir, que
era el lanzamiento para tal nominación de su heredero político, es decir, el
actual gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez Álvarez.
Abogado de profesión, en otra época compitió por la alcaldía de Maracaibo,
donde no tuvo éxito; que sí lo tuvo después, cuando fue a la gobernación
zuliana; tanto más porque se impuso con un caudal muy importante de votos, y
que lo repitió en las pasadas elecciones del 26 de septiembre, y en las que
su partido, Un Nuevo Tiempo (UNT) sacó casi todos los numeritos de las
planchas parlamentarias; de modo que se produjo un arrase, y lo cual le ha
dado aval para ser el abanderado de UNT en estas circunstancias.
Un político joven, de 42 años, con hijos que todavía están en la edad de
andar en brazos, como se evidenció cuando llevó a cabo el anuncio de su
lanzamiento, y apareció ante los medios de comunicación con toda su familia
entera; confiesa que son tres preocupaciones las que tiene en mente: el
valer el respeto a la propiedad privada, la descentralización y la inclusión
social.
¿Cómo hará para dedicarse a la precandidatura de UNT, para las primarias de 2012, si usted trabaja a tiempo completo como gobernador del Zulia?
“Esa es una cuestión de distribución del tiempo, y de organizarse. Yo cuento
con un equipo de trabajo bien exitoso, y, nosotros, en lo particular, no
vamos a dejar de atender nuestra responsabilidad primaria, que es el trabajo
de la gobernación”.
¿Usará los recursos del estado Zulia para su campaña a nivel nacional?
“Jamás lo he hecho”.
¿A cuánto asciende su presupuesto para la precandidatura presidencial?
“Si
supieras que todavía no hemos sacado ningún presupuesto. De verdad, verdad”.
¿Quién será su jefe de campaña?
“No, eso lo estamos definiendo. Este fin de semana anunciaremos todo eso:
jefatura de campaña, comando, conversaciones con los aliados”.
¿De dónde obtendrá los recursos para la campaña electoral?
“No es la primera campaña electoral a la que yo voy. Yo competí por la
alcaldía de Maracaibo; luego por la gobernación del estado. Conté con el
apoyo de muchos particulares, que aportaron para el financiamiento de esas
campañas”.
¿Es ético que un funcionario público se desplace en aviones y automóviles
propiedad de contratistas del Estado?
“En mi caso, nunca he viajado en un avión de un contratista del Estado”.
Manuel Rosales, Eveling Trejo y varios dirigentes de UNT anunciaron que
era cuestión de horas el regreso de Manuel Rosales al país, acontecimiento
que no ocurrió. ¿Esos dirigentes quedaron como unos mentirosos? ¿Ese tipo de
conducta contribuye a perder más la credibilidad de los políticos?
“No, yo no creo que mentirosos, sino que existía una esperanza de un
regreso. Lamentablemente, la justicia venezolana está, excesivamente,
partidizada, y la justicia no es ciega, como tiene que ser”.
¿Quién es su candidato para la gobernación del Zulia?
“No, todavía no hemos seleccionado el candidato para la gobernación. Vamos a
un proceso de primarias, y después del 12 de febrero nosotros
determinaremos. No podemos jugar adelantados todavía”.
¿Pero se escogerá el candidato de la oposición a la gobernación zuliana
mediante primarias?
“Nosotros tenemos excelentes relaciones con el resto de los partidos que
conforman la Mesa de la Unidad Democrática. UNT viene obteniendo entre el 70
ó el 80 por ciento de los votos, que saca la alternativa democrática en el
estado Zulia. Existe un reglamento de la MUD, sin embargo nosotros jamás
hemos atropellado a los demás partidos. Siempre hemos llegado a decisiones
consensuadas”.
¿Con cuánta frecuencia viaja usted a Panamá a reunirse con Manuel
Rosales?
“Me reuní con Manuel la semana pasada. Por supuesto, nuestro trato no es
constante por mi responsabilidad como gobernador. No tengo ningún complejo
en decir que Manuel es mi amigo. He ido a los procesos electorales junto con
Manuel en el 2004 y en el 2008. Asimismo, trabajé con él durante muchos
años, tanto en la alcaldía, como en la gobernación”.
¿Costó mucho convencer a Rosales para que declinara a su favor?
“No es un problema de convencimiento particular, sino que están de por medio
las realidades que se estaban presentando. Manuel hizo un acto de grandeza,
de gran talante, como tiene que ser”.
¿Qué organismos de UNT participaron en la decisión de seleccionarlo a usted
como precandidato presidencial?
“Esas fueron unas decisiones que consulta que se hicieron. Los dirigentes
tenían opiniones, así como algunas individualidades independientes. No
podemos satanizar a los partidos políticos. Yo milito en uno de ellos, y me
siento orgulloso de hacerlo; pero las candidaturas no podemos cerrarlas en
un partido o en dos partidos”.
¿Sigue siendo Rosales el máximo líder de UNT?
“Manuel es el líder fundador de UNT. Pero, ahora, nosotros en UNT tenemos
varios líderes y varios dirigentes con categoría y con bastante fuerza:
William Ojeda, Alfonso Marquina, Liliana Hernández, Gerardo Blyde. Creo que
son importantes. Tenemos dirigentes regionales como el caso del alcalde del
alcalde de Ciudad Bolívar, que es Víctor Fuenmayor o la alcaldesa de
Maracaibo Eveling Trejo o el alcalde Carrizal, que es José Luis Rodríguez.
Todos constituimos una gran familia, donde hay una conducción política que
está a cargo del doctor Omar Barboza, como presidente del partido”.
¿En donde funciona el comando de Manuel Rosales en Panamá? ¿Una oficina
cedida por algún contratista de la gobernación del Zulia y la alcaldía de
Maracaibo?
“Manuel no tiene comando para nada”.
Mucha gente ha criticado la cuña, que le paga a usted la gobernación del
Zulia, porque consideran que usar los recursos del Situado Constitucional en
beneficio de su imagen personal, tal como se le critica a Chávez, no es lo
más honesto. ¿Qué opina al respecto? ¿Estamos en más de lo mismo?
“No, yo no soy más de lo mismo. Me considero parte de un cambio popular, que
necesitamos en el país, donde tenemos que llamarnos todos. Con respecto al
tema de la cuña, ésta es institucional. Una manera de hacer gobierno. Es el
gobierno en la calle; caminando, en contacto con el pueblo, y sin
discriminación”.
¿En qué se diferencia su estilo de hacer política y el de Chávez y los
chavistas que ocupan cargos de elección popular?
“Yo tengo muy buenas relaciones con varios miembros del PSUC. Relaciones de
respeto institucional. Pero hay una cosa en la que no coincido, que para mí
es fundamental. En mi caso soy un hombre con principios y con valores. Una
cosa es sentarnos a buscar puntos de entendimiento, que yo creo que es
primordial; pero hay otras cosas que son muy profundas, en las cuales es muy
difícil hacerlo. Una de ellas es el respeto a la propiedad privada, el tema
de la descentralización, el tema de la inclusión. Son tres temas
fundamentales en los cuales no coincidimos”.
¿Qué opina de la repatriación del oro a las bóvedas del BCV nuevamente;
luego de más de dos década en el exterior?
“Yo no termino de entender algunas situaciones. Con las nacionalizaciones
nosotros no hemos tenido buenos resultados; a propósito de lo sucedido con
el área del cemento, el área de la cabilla y otras áreas donde ha
incursionado el gobierno, en ese sentido. Lo que yo pienso es que nosotros
tenemos que fortalecer el bolívar. Aunque también nuestras reservas también
tienen que estar bien respaldadas.
“No se trata de invocar la soberanía del país, que ya ha venido siendo una
práctica del gobierno cuando quiere justificar sus acciones; porque, peor
que andar recibiendo instrucciones de Cuba, irrespetar a la soberanía
venezolana, a ese respecto, lo es aún más”.
¿Se siente en capacidad de iniciar la reconstrucción del país
post-Chávez?
“Por supuesto, por completo me siento”.
¿Un gabinete suyo incluiría a representantes de todas las tendencias
representadas en la MUD o sólo a miembros de UNT, como ocurre en el Zulia?
“¡No en el Zulia no todo el gabinete está compuesto por gente de UNT! Para
nada. Allí hay independientes, gente intelectual, militantes de otros
partidos políticos. Pero los gobiernos tienen que ser amplios. Una gestión
de gobierno tiene que ser dirigida para todos, en este caso, para todos los
venezolanos, sin exclusión de ningún tipo; ni ideológica ni de condición
social ni de raza ni de sexo ni de credo. Por otro lado, tenemos que
rodearnos de los mejores hombres y mujeres”.
¿Cuántos dirigentes de UNT cobran como asesores de la gobernación del estado
Zulia?
“No, no cobra ninguno”.
¿La sede nacional de UNT en Caracas se paga con recursos de la
gobernación del Zulia?
“No, para nada”.
¿En qué estado se encuentran las averiguaciones sobre las irregularidades
detectadas en la Lotería del Zulia? ¿Eso está en los tribunales penales o lo
tiene la Contraloría General de la República?
“Allí hubo una investigación que se hizo en la lotería; siendo Manuel
gobernador. La Contraloría formuló unas recomendaciones, nosotros las
acogimos. Sencillamente, no hubo ningún tipo de manejo. Ojalá fueran al
Zulia, y entrevistaran a los miles de zulianos que han sido beneficiados con
la labor social de la Lotería del Zulia”.
Además de UNT, ¿hay alguna otra organización política que respalde su
candidatura?
“Ahora comienza del trabajo de conversar con las demás organizaciones
políticas, organizaciones sociales, organizaciones sindicales,
organizaciones estudiantiles, organizaciones académicas, individualidades.
Nosotros no podemos cerrarnos ni en UNT, como tampoco sólo en los partidos
políticos”.
¿Cómo hará usted para conquistar el apoyo de AD?
“Nosotros estamos viviendo en una situación, caracterizada por el hecho de
que todos los partidos, representados en la MUD, tienen una gran
coincidencia, dentro de la gran diversidad que prevalece allí, y es nuestro
amor a Venezuela; pero también con intereses comunes en la transformación el
cambio, y creo que esas conversaciones las ha venido llevando a cabo el
partido. El doctor Omar Barboza ha venido sosteniendo diálogos, no sólo con
AD, sino también con todos los factores políticos que hacen vida en la MUD”.
¿En qué se diferencia su candidatura de la de Capriles Radonsky?
“El mismo pueblo se va a dar cuenta de cuáles son las diferencias que
tenemos Enrique y yo. Yo creo que ponernos a juzgarnos el uno al otro o
ponernos a diferenciarnos no es lo más recomendable. Yo creo que en este
caso el pueblo es el más indicado”.
Su eslogan dice “cambio con sabor a pueblo”, ¿significa eso que hay
precandidaturas en la MUD que no tienen sabor a pueblo?
“Eso no es un eslogan, eso salió. Fíjate que ahí (se refiere al escenario en
el Hotel Pestana de Caracas al momento del lanzamiento de su candidatura)
había una pancarta que decía: ‘Pablo Pueblo Petare’. Siempre hay que tomar
un poco en cuenta la iniciativa de la gente que te apoya. En realidad,
nosotros no hemos todavía definido un slogan.
“Pero bueno, soy un hombre de un extracto social de clase media. En su gran
mayoría mis abuelos provienen de Trujillo. Mi abuelo paterno fue un indio
que nació en Insnotú, y quien se marchó al Zulia para trabajar en la empresa
petrolera, mi abuela paterna era enfermera. Entre tanto, mis abuelos
maternos provenían de Valera. Yo estudié en un colegio católico, aunque mis
estudios universitarios los llevé a cabo en una universidad pública.
“Actualmente, conformo una unidad familiar muy feliz, encabezada por mis
padres Pablo y Juanita, que nos inculcaron muchos valores. Por aquí anda
también mis hermanos. Asimismo, tuve una infancia muy feliz: yendo a la
playa, metiéndonos con tripas de caucho al Lago; jugando chapitas en la
calle; corriendo descalzo; jugando futbol”.
¿Cuál es su deporte preferido?
“El
béisbol, me encanta el béisbol”.
¿Cuántos hijos tiene?
“Tres: Pablo Andrés que tiene ocho años, Diego que tiene cuatro y María
Milagro que va a cumplir un año”.
Enrique Meléndez Oropeza
22-01-2011
Definitivamente,
el chavismo ha quedado sin palabras con esto de la transferencia de las
reservas hacia Venezuela, sobre todo, lo que llaman el oro monetario, y uno
pudiera interpretar que era por eso que venían haciéndolo en silencio.
¿Acaso pensaban actuar a espaldas del pueblo?
Eso que hicieron este jueves en la noche en la Asamblea Nacional, es lo que
han debido llevar a cabo en un comienzo; de modo que aquí han terminado por
poner el carro delante de los caballos, para apelar a la vieja metáfora; ya
que el daño está hecho. Pero si no hubiera sido por esa infidencia de los
técnicos del Banco Central de Venezuela, y que llega a las manos del
diputado Julio Montoya, mediante la filtración de un documento que llaman
punto de cuenta, y donde se lee la orden de la transferencia de las
reservas, nosotros hubiéramos amanecido con las mismas depositadas en bancos
rusos, chinos y brasileños, es decir, casa de nuestros nuevos acreedores, lo
cual era al parecer el propósito inicial, y quienes sin dejarse de
pendejadas le han solicitado una garantía a nuestro teniente coronel, a los
fines de poderle seguir financiando sus disparatados proyectos.
Claro, con esto de las reservas se ha especulado mucho; más de uno ha dado
su interpretación particular, habida cuenta de la crispación que produjo la
noticia de inmediato; el hecho cierto es que aquí ha privado lo político por
encima de lo, propiamente, económico. Es decir, no es por una conveniencia
económica que esta gente llevó a cabo esta operación, sino por conveniencia
política, mejor dicho, por conveniencia del proyecto político de Hugo
Chávez; aun cuando con una gran ignorancia hacen ver que se trata de una
decisión que se toma en el marco de una previsión, y para lo cual se invoca
la situación de crisis por la que atraviesa hoy en día lo que ellos conocen
como el capitalismo internacional.
Como se los hizo ver un diputado, con ocasión de esa plenaria que se realizó
en la AN: esos bancos hacia donde van esas reservas realizan sus operaciones
en dólares o en euros; lo que significa que ellos también forman parte del
área de influencia donde rigen ambas monedas, y cuyas economías también
están expuestas al ritmo de estos vaivenes en los que se mueve las de esos
países que los chavistas llaman capitalistas, de modo que cualquier debacle
que se suscite en dicha área esta gente tampoco estaría a salvo de su onda
expansiva. Obsérvese que hace poco cayeron las bolsas de algunos países
asiáticos, tan pronto se divulgó que EEUU se pudiera declarar en default;
como ellos mismos tienen depositadas sus respectivas reservas en esos
bancos, de donde aspira huir nuestro teniente coronel; diríase como las
ratas, que de acuerdo al viejo refrán, son las primeras en abandonar el
barco, y para él eso es la gloria
Este teniente coronel nuestro de pronto expresa, a propósito de esta crisis
en que se ha visto envuelto el mundo, “el que tenga vista, que vea”; como el
que se las sabe todas, y entonces le hace ver a su gente el camino
equivocado, sin darse cuenta de que nuestro país tampoco escapa a esa
situación de amenaza que se cierne hoy, en ese sentido, tanto más porque
nuestra economía depende más que nunca del petróleo, y de hecho en la
primera escalada que se produjo, el mismo descontó diez dólares en cosa de
días. Aparte de que no es honesto nuestro teniente coronel al no decir la
verdad de lo que está pasando; cuando a él le consta que es la derecha más
recalcitrante de EEUU la que nos ha llevado a este escenario apocalíptico,
jugando al derrumbe mundial con el solo propósito de sabotearle la gestión
al “Negrito”, y lo que ya es harina de otro costal. Pero, además, una de las
economías con el peor comportamiento en el mundo entero es la nuestra, sí
tenemos presente que somos el país con la más alta inflación del planeta, a
pesar de que Giordani se regodea en el hecho de que la misma es una de las
de mayor impulso, basándose en unas supuestas cifras de crecimiento, que se
han registrado, y las que reportaron un 4,5 por ciento en el primer
trimestre del año; incremento atribuido por algunos economistas al gasto
fiscal que ha realizado este gobierno, y esto merced a la subida de los
precios petroleros, que se observaron durante estos últimos años.
Pero obsérvese que ni así ha bastado para colmar la voracidad fiscal de la
que padece nuestro teniente coronel; pues, a pesar de que esa bonanza
petrolera le ha permitido obtener una abultada remesa de dólares, nuestra
deuda pública ha crecido en la misma medida, y la misma ya va por los 130
mil millones de dólares; con posibilidades de aumentar aún más, de acuerdo a
los proyectos que abriga nuestro teniente coronel. No hay que pasar por alto
que Argentina se declaró en default cuando llegó a los 160 mil millones de
dólares, y que es una cifra de la que no estaríamos muy lejos en las
presentes circunstancias, tanto más que esa es la impresión que se comienza
a tener en los mercados internacionales; en un momento, por lo demás, cuando
se ha bajado de categoría al valor de nuestro deuda, a raíz de esta decisión
del gobierno de repatriar las reservas internacionales, y en lo que ha
influido el hecho de que, como decíamos en un principio, ésta ha sido más
una decisión de carácter político, más que económico.
Es para preocuparse; tanto más por lo que parte nuestro teniente coronel
para tomar esta medida, y que sería el argumento de que lo hace porque le da
la gana. Así pasado mañana le da por negociar los lingotes de oro, en el
marco de ese espíritu de codicia que lo anima, y los vende al mejor postor,
en un momento en que los precios del metal alcanzan un alza como nunca antes
se había visto en la historia. He allí los temores que uno abriga; aparte de
esa gran ignorancia que lo caracteriza, sobre todo, en materia de economía:
rodeado de un equipo ministerial obtuso, y el que, en lugar de ofrecerle
luces al respecto de estas decisiones antipatrióticas que adopta, según el
viraje de las circunstancias, lo que hace es estimularlo aún más; tan
codiciosos como aquél.

Gallinas que cantan como gallos
Enrique Meléndez Oropeza
15-08-2011
¿Serán
capaces de llegar a esos términos? Uno no logra interpretar si estas
manifestaciones chavistas, expresadas en estos días con Mercurio
retrogradado, como dicen los astrólogos, por los altos oficiales de nuestra
fuerza armada, son espontáneas: lisonjas para el jefe, o si responden al
propósito de calentar la calle. De todas formas constituye un
amedrentamiento; sobre todo, eso de decir que la fuerza armada no está
dispuesta a admitir un gobierno distinto al de Hugo Chávez, caso de salir
victorioso otro candidato en las venideras elecciones presidenciales.
Por supuesto, hemos amanecido de bala en estos días, ya que la sociedad
civil no ha dejado de reaccionar ante semejante osadía, que viola los
principios de nuestra Constitución, y la que lleva por delante el sagrado
nombre de Dios. Claro, en este país uno está acostumbrado a que se viole
todos los días del mundo; empezando por la existencia de una red de medios
de comunicación que está puesta al servicio de los intereses de Hugo Chávez:
lo que significa que nos encontramos ante un régimen de corte personalista,
y que todo se lo apropia a nombre de lo particular, por encima de lo
público, que es por lo que vela la Carta Magna.
Pero aquí, a propósito de las declaraciones de los altos oficiales de
nuestras fuerzas armadas, ya la situación comienza a adoptar el carácter de
facto. Políticos disfrazados de militares, para prestarle esta frase a
alguien, sólo que armados, perdóneseme la tautología, y estas son palabras
mayores para un pueblo indefenso. Incluso, se ha considerado que la reacción
de la oposición, en ese sentido, ha sido muy pacata; cuando ha debido
conformarse una corriente de opinión mucho más contestataria; habida cuenta
de la gravedad de lo expresado por esta gente, ya que estaría de por medio
la voluntad popular expresada en ese momento en las urnas; lo que traduce
que este es el preanuncio de un golpe castrense.
Si nosotros nos remontamos a un par de meses atrás, nos encontramos con las
famosas declaraciones de Adán Chávez, en las que éste decía que la
revolución no sólo podía imponerse a través de las urnas electorales, sino
también por la vía armada, y si empatamos esto con lo dicho hace unos días
por Hugo Chávez en el programa dominical de José Vicente Rangel por Televen;
de que él lamenta no haber tomado el poder aquel ya lejano 4 de febrero de
1992; habida cuenta de que así no hubiera tenido encima esa camisa de fuerza
que le ha impuesto el propio sistema democrático, que encontró a su llegada
al poder, una vez electo presidente, entiéndase bien, con el voto de la
mayoría de los venezolanos; sino que hubiera ejecutado un conjunto de
medidas que él y sus conmilitones traían en mente, de común acuerdo con lo
que pensaban que debía ser el nuevo proyecto de país; comenzando por el
fusilamiento de 100 personas, a quienes ellos consideraban que había que
ajusticiar, como consecuencia de su baja condición moral; desde Carlos
Andrés Pérez hasta el inefable Rafael Caldera: “Cien corruptos”, constituía
la consigna. Si empatamos todo esto, era lo que iba a decir, nos da que esta
gente habla con una cierta proyección a futuro; respondiendo, sobre todo, a
la lógica de que si Hugo Chávez no actuó en aquella oportunidad, ahora sí lo
va a hacer, caso de perder esas elecciones, y con lo cual se pone a la par
de Marcos Pérez Jiménez, quien el 2 de noviembre de 1952 desconoce una justa
que le ha ganado el partido Unión Republicana Democrática (URD), y se
desenmascara de una vez por todas, en el sentido de que hasta entonces venía
ejerciendo una presidencia colegiada, y a partir de allí se erige en el
autócrata absoluto; apelando a un argumento muy cínico, como era el de
alegar que en aquellos sufragios había habido un fraude, cometido por Acción
Democrática, si se partía del hecho de que la militancia de este partido
había votado a favor de URD, y como AD estaba proscrito, entonces la
votación de su militancia no valía.
“El pueblo no podía perder su revolución de una manera tan fácil”, he allí
la tesis de la que partía esta gente, que es la misma que mueve a esta
especie de logia que está representada por estos altos oficiales, que han
formulado semejante pronunciamiento, y digo logia porque yo estoy seguro que
el resto de la oficialidad no comparte el mismo criterio. En efecto, en el
clan de Pérez Jiménez no se utilizaba el término revolución; porque aquel
gobierno lo conformaba la derecha de este país; pero eso fue lo que privó a
la hora de alterar el orden constitucional con el desconocimiento de
aquellos resultados electorales; que ese progreso logrado hasta ese momento
por la nación, y que se medía en obras; en el acometimiento de un país que
había edificado una infraestructura, tanto vial, como urbanística de primer
mundo; de lo que Chávez, por su parte, no podría ufanarse nunca, cuando, por
el contrario, ha conducido esa nación a la ruina; no podía desperdiciarse a
causa de un error cometido por un pueblo ciego, que no ha sabido escoger a
sus gobernantes. Es verdad que Chávez puede ganar las elecciones hoy, el
hecho es que en las condiciones en las que se encuentra, el proceso en sí se
le ha vuelto de largo aliento, y no se sabe que pudiera pasar en el camino,
a partir del cuadro de su enfermedad. El psicoanálisis encontró que a medida
que tiende a cerrarse más un carácter, tiende a hacer grietas en su
superficie para manifestar su psicosis, y que es lo que estamos viendo
detrás de esta actitud de dicha logia, y en lo que todo el mundo ha
coincidido, es decir, que estos envalentonamientos suyos no demuestran sino
que están comenzando a ver fantasmas para el futuro más inmediato. Si
amenazan con la circunstancia de que no están dispuestos a reconocer a otro
presidente que no sea Hugo Chávez, ¿no están admitiendo, en el fondo, que la
oposición se puede imponer en las ya cercanas elecciones?

El lío con la tarjeta unitaria
Enrique Meléndez Oropeza
08-08-2011
Arrugó
el hombre, como se dice en el medio venezolano, cuando una persona
reacciona, como lo ha hecho nuestro teniente coronel, con el caso de la
tarjeta unitaria de la oposición, y la que viene de ser aprobada por Mesa de
la Unidad Democrática (MUD). Se le vino a echar a perder el día desde el
instante en que lo supo. Estaba tan tranquilo; confiado en el hecho de que
ni la enfermedad había hecho mella en su popularidad; cuando le dan la
noticia de que en la oposición ya cuadraron todos los caballos; astucia con
la que no contaba. De modo que ahí lo tenemos despotricando de los numeritos
de la oposición: haciendo ver que es imposible tanto amor. Lo que ha llevado
a que la televisora del Estado haya tenido que hacerle la segunda en esto, y
a lo cual se debe la estrategia de las revelaciones de las conversaciones
telefónicas de los dirigentes de la oposición, que han sido grabadas por los
organismos de seguridad, y pasadas a la sala situacional de Miraflores, para
que se vea el género de cosas que se dicen unos de otros, y así se compruebe
que no es tal la unidad.
Pero a nuestro teniente coronel no sólo lo ha chocado esta circunstancia;
sino, además, que la oposición se haya presentado con un programa básico de
gobierno, y donde se proclama como una bandera la defensa del Programa de
las Misiones: “¡Si ese programa es mío!”, reclamó de inmediato nuestro
teniente coronel. El Programa de las Misiones no es más que los planes
básicos sociales, cuya aplicación la hemos visto desde el segundo gobierno
de Carlos Andrés Pérez; sólo que Chávez se los entregó a los militares, y
esto se volvió caldo de cultivo para la corrupción; que fue cuando se cambió
el famoso plan de Beca Escolar, junto a otros que sumaban más de diez, y que
había dejado el segundo gobierno de Rafael Caldera, por el Plan Bolívar.
Aquellos programas se cumplían al pie de la letra, y a todo el mundo les
llegaban. Era famoso el momento cuando se comenzaba a pagar la beca escolar,
a propósito de las colas que se veían en los sitios donde la abonaban. Estos
constituían planes, además, que perseguían un fin social; como era evitar la
deserción escolar, mientras que el Programa de las Misiones de Chávez tiene
un fin político, y así su administración ha venido quedando en manos de los
círculos chavistas. Por lo menos aquéllos se hacían efectivos porque estaban
a cargo de la administración centralizada, es decir, a través del Ministerio
de Educación.
A Chávez le duele que le digan que le van a fortalecer el programa del
Barrio Adentro; porque resulta algo así como en el caso del alumno que es
más brillante que el profesor, y, en ese sentido, de la propia lección que
le está dando, él saca más luces. Porque, en efecto, este fue un programa
que tuvo un carácter, eminentemente, electoralista, y ha implicado la
dilapidación de ingentes recursos; comenzando por el personal que labora
allí, que son los famosos médicos cubanos; cada uno de los cuales, según se
ha señalado hace unos días, le sale por unos 200 mil dólares anuales a
nuestra patria; muchos de quienes han sido desarraigados de sus medios; lo
que traduce, finalmente, una forma de tráfico de personas, y de allí que una
parte de ellos haya continuado rumbo a otros lares; para acogerse a una
forma de exilio, huyendo del “mar de la felicidad”, como le dice Chávez.
Pero otra cosa, asimismo: lo que explica el abandono en que ha quedado el
ochenta por ciento de los módulos de Barrio Adentro, a consecuencia, por un
lado de dicha deserción del médico respectivo; pero también porque,
finalmente, el servicio no sirvió más que para la consulta más elemental.
Entonces, ¿por qué Chávez se enardece cuando, en ese sentido, se habla de
meterle la mano a esta infraestructura, y recuperarla como un activo
público, al igual que la iniciativa en sí, que fue idea de Fidel en su
momento, pero que tuvo una gran acogida social; a objeto ponerla a marchar
bajo un nuevo concepto?
Es por esto que ha resultado un gran acierto esta última jugada de la MUD;
algo que se comprueba en la reacción que ha tenido el oficialismo, a ese
respecto; como lo hacíamos ver atrás. Pues así la oposición no ha mostrado
sólo el afán electoralista: la obsesión de vencer a Chávez a toda costa;
sino que también ha presentado una propuesta de gobierno; que era lo que le
había faltado hasta este momento; es decir, asumirse como alternativa, y no
la eterna rival de Chávez, a quien nunca lograba vencer; precisamente, por
el grado de astucia que éste le ponía a sus jugadas, y que es lo que ha
venido a sacar en cara la oposición, con motivo de ese robo de banderas que
le ha hecho en sus narices, en ese sentido, y la que servía hasta para
indisponer a la población contra sus opositores, con el cuento de que ellos
pensaban eliminar dicha bandera. Entonces han saltado gallos y gallinas:
“gallináceas de vuelo rasante”, como les decía Carlos Andrés Pérez, y han
prendido su coro, a echarle leña a ese acuerdo; a encontrarle las cinco
patas al gato, en ese sentido, y así el concierto ha comenzado con la
diputada Cilia Flores; pasando por el propio teniente coronel, hasta los
cómicos de Venezolana de Televisión (VTV); cada uno en su estilo que le es
propio: la diputada Flores con su cantadito de cachifa; el teniente coronel
con su cháchara llanera, y los cómicos de VTV con sus chistes de mal gusto;
tan mediocres que se burlan de su propia conducta abyecta, y con lo que
demuestran la baja autoestima de la que padecen. Una de esas quintas patas
ha sido la del concepto de tarjeta unitaria: ¿qué es eso?, comentan los
cómicos; mientras el jefe y aquélla ponderan el grado de hipocresía que
pulula en esa MUD; donde, aparentemente, andan agarrados de la mano, y se
besan en público; pero en privado se matan a cuchillo, y entonces lo
demuestran con la grabación de una conversación de Oswaldo Alvarez Paz, y
donde éste considera que Capriles Radonsky no es sino un muchachito. ¿No
demuestra esto miedo?

Ya el comandante presidente está bien
Enrique Meléndez Oropeza
01-08-2011
Milagrosa
ahora esta situación de un teniente coronel que ha superado un cáncer en una
semana; de modo que no ha pasado nada. Está campante, y ahora está más
vigente que nunca esa consigna que le ha creado la sala situacional de
Miraflores de P’alante, comandante; lo que significa que va en vuelo directo
hacia las elecciones de 2012, y con posibilidades de imponerse en la jugada,
si tomamos en cuenta el hecho de que, de acuerdo al resultado de las
encuestas, se ha comprobado que para nada la enfermedad le ha mermado su
popularidad.
Pero hay quien considera que, en ese sentido, nuestro teniente coronel
exagera, y es por aquí por donde siembra dudas, con respecto al verdadero
estado de su salud; que a nadie interesaría, si no fuera por su condición de
presidente de la república. Sobre todo, por qué este señor tiene necesidad
de la exhibición; como lo hemos visto en estos días, por cierto, con facha
de deportista. Ahora le va a dar por usar la línea de los monos: siempre
como dispuesto a hacer ejercicios, y a medida que los va rindiendo, habla de
los asuntos del Estado como algo que lo divierte, mientras ejecuta diez
flexiones en el suelo. “¿Eh, Giordani, qué tal si le damos al hospital de
Güere estos cien millones de bolívares, que nos están pidiendo?” Ni cuenta
las flexiones que hace; lo cierto es que en estas condiciones aborda los
puntos de cuenta, que equivalen al funcionamiento de la administración
pública, y entonces un Giordani con su barba mefistofélica no hace más que
sonreír, y anotar en un papelito. Todavía no hemos llegado allí, pero un día
de estos lo vamos a ver en cadena nacional, dando esa clase de gimnasia, que
trasmitió este sábado Venezolana de Televisión, junto a la red del resto de
medios oficiales y oficialistas, y esto porque tiene la necesidad de eso, es
decir, de demostrar que lo del cáncer, en realidad, eso era una simple
gripecita; cuando ahora se arrepiente de haber echado a correr esa especie.
Obsérvese los grandes descubrimientos que ha hecho, mientras intercambiaba
frases con un mini-consejo de ministros, cuya ejercitación él dirigía:
cuerpo sano, mente sana; gobernante sano, pueblo sano; de inmediato en la
opinión pública, que es el venezolano común, se ha pintado la figura de Luis
XIV; el famoso rey francés que acuñó la expresión “el Estado soy yo”: una
especie de simbiosis que no tiene realidad, si se toma en cuenta que el
Estado entendido así no es sino una entelequia; que es lo mismo que decir
pueblo: el pueblo soy yo, y que es lo que traduce la intención de la frase
de nuestro teniente coronel: “porque cuando el mandatario sufre quebrantos
de salud, añadió el susodicho, asimismo el pueblo los padece”. Nosotros
estamos arrastrados a su enfermedad, no sólo porque nos concierne su salud,
en tanto que jefe de nuestro Estado, sino también porque esta viene a
constituir otra forma de comedia suya; a propósito, precisamente, de su
espíritu de comediante. Es decir, ahora su papel consiste en demostrarnos
que no tiene nada, y en eso, yo que soy estudioso de la filosofía hermética,
me hace recordar al arcano de El Diablo, y el que proclama que el espíritu
maligno todo lo encadena: cadenas de cómplices, a quienes les enseña a
ejercitarse, y quienes aún se quejan de lo vil que fue esa IV República, a
medida que el jefe da muestras de su mucha lucidez administrativa, y
entonces, como decíamos atrás, va enfocando los asuntos públicos, en tanto
lleva a cabo la serie de los abdominales: “¿He, Elías, le pregunta al
vicepresidente, qué tal si le aprobamos estos recursos a los comedores de
las universidades?”
Y Elías, por supuesto, no deja de ponderar la grandeza de nuestro teniente
coronel: “¡Cuando en la IV, comandante presidente, cuando en la IV se iba a
proceder así!” Elías es el que le lleva la cuenta de cuántos abdominales
hace: no pasemos por alto que nuestro teniente coronel es del tipo de godo
negro comodín, que a todo el mundo pone de sirviente. ¡Pásame eso que se me
acaba de caer! A Elías es el que tiene más a la mano, y esto porque es el
que siempre está atento a cada palabra suya, y a las que lanza siempre una
flor, a manera de respuesta acogedora: “Sí, mi comandante presidente,
enseguida se la recojo”. No sin razón está ahí en las alturas; luego viene
el otro séquito, más que un consejo de ministros, habida cuenta de que
ninguno allí está por meritocracia, sino por mera abyección, y a quienes ha
hecho levantar muy de madrugada, para impartirles una lección de gimnasia; a
oscuras todavía; de dos en dos, marchando en fila india, adelante él con
Jaua.
Ahora, lo más trágico que le ha podido suceder a nuestro teniente coronel,
no es sólo que la enfermedad le ha hecho ver su condición de ser humano;
sino también porque se ha tenido que tragar muchas palabras. En forma
oportuna el cardenal Urosa Sabino se lo ha hecho ver: “La Iglesia celebra
que se haya cambiado cierto lenguaje del gobierno”. Ha sido la gran
revolución de esta lastimosa y desventurada revolución, que en estos
términos no resulta sino una caricatura; precisamente, porque de pronto
tiene que recoger todo lo que ha pregonado, y por lo cual se ha batido, como
es ese lema de “patria, socialismo y muerte”. Como ha tenido que recoger
también en los hechos, y es cuando hemos oído al teniente coronel considerar
que “ya está bueno de rojo”, para decirlo en los conceptos de su acólito
Ramírez, que ya está bueno de rojo, rojito. ¿Amplitud? ¿Deseos de
acercamiento a los otros? Es aquí donde uno pudiera pensar en el efecto de
democratización, que ha comenzado a operarse en la conciencia de este hombre
a partir de su enfermedad, un rasgo que se comenzó a apreciar cuando ordenó
enviar a curar a sus respectivas casas a los presos políticos, que
estuvieran en las mismas condiciones suyas, o sea, de dolientes. ¡Si es así,
que llueva, y que se consolide lo que el viejo Kant conocía como la paz
perpetua! ¡Qué más quisiéramos los venezolanos!
Deuda de Pdvsa se ubica en más de $ 76 mil millones
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
29-07-2011
El analista petrolero Eliodoro Quintero ve muy difícil la meta, que se ha propuesto Petróleos de Venezuela (Pdvsa), de acuerdo a los planes anunciados por el ministro de Energía y Presidente de la estatal, Rafael Ramírez, de alcanzar una producción de seis millones de b/d en los próximos seis años.
“Esto es muy parecido al cuento de este gobierno de la construcción de las
casas, parecido al cuento de la producción en agricultura, y de tantos otros
anuncios, como los eléctricos”, considera Quintero, y quien en una larga
conversación telefónica se refirió a los señalamientos, que hizo Ramírez, en
el marco de la presentación anual de cuentas de Pdvsa.
El ministro Rafael Ramírez ratificó que Pdvsa está produciendo más de 3 millones de b/d, y que de acuerdo a los planes de expansión, dentro de seis años se habrá alcanzado una producción de más de 6 millones de b/d. ¿Qué opinión le merece el manejo de estas cifras? ¿Se ajustan a la realidad?
“Un país como Brasil, que ha llevado a cabo una inversión en maquinaria y
tecnología; junto a todos los nuevos descubrimientos petroleros, que
tuvieron durante los últimos diez años, aproximadamente, logró incrementar
su producción en apenas un millón de b/d. Este país produce hoy en día 2
millones 100 mil barriles, y en el año 2000, producía, aproximadamente, 800
mil b/d. Un país como Colombia, durante los ocho años del gobierno de
Alvaro Uribe, con una reforma institucional agresiva; con una privatización
parcial de ECOPETROL, con una inversión de capital, y con una agencia de
hidrocarburos, como institución nueva en el proceso, logró incrementar su
producción en 850 mil b/d.
“Con motivo del proceso que se inicia con la primera ronda, aquí en
Venezuela, de significación pública y abierta; apegada a todos los
mecanismos de legitimidad, llevada a cabo por el entonces ministro Celestino
Armas, desde 1992 hasta 1998, en seis años, apenas se logró subir su
producción de 2 millones 300 mil de b/d a 3 millones 300 mil de b/d: un
millón de b/d en seis años, aproximadamente. Unos seis o siete procesos de
distinta naturaleza; me refiero a petróleos convencionales, petróleos de la
Faja, petróleos livianos; mejoramiento de campos existentes.
“Esto significa que es imposible pensar cómo podría un plan de crecimiento
de producción establecer que va a subir en seis años 3 millones de b/d. Esto
es muy parecido al cuento de la construcción de las casas, parecido al
cuento de la producción en agricultura, y de tantos otros anuncios, como los
eléctricos.
“Si el ministro habla de que en seis años se va a incrementar la producción
en 3 millones de b/d, esto significa que se va a ir a un ritmo de 500 mil
b/d por año. No importa si el nivel de referencia sean 3 millones 100 mil de
b/d ó 2 millones 300 mil b/d, porque eso se convirtió en una discusión
bizantina entre la palabra del ministro contra la del resto de
instituciones, como la OPEP, que se ocupan de hacer este tipo de cálculo”.
Asimismo, el ministro Ramírez aseguró que las reservas de crudo de Venezuela
totalizan casi 297 mil millones de barriles, lo que nos coloca como la
primera potencia en materia de reservas petroleras. En ese sentido, el
ministro Ramírez habló de una situación de emergencia para alcanzar la meta
antes mencionada de producción, por lo que asomó la posibilidad de un nuevo
endeudamiento. ¿En qué situación quedaría la deuda de la estatal petrolera?
“En primer lugar, desde que se hizo el estudio exploratorio de la Faja del
Orinoco, las reservas de Venezuela se han contabilizado como reservas
convencionales 80 mil millones de barriles, y reservas no convencionales o
de la Faja 200 mil millones de barriles, aproximadamente. Aquí sucede que la
nueva contabilización de las reservas la constituye la unión de dos números,
previamente, existente, y que se presentaban por separado, por tratarse de
petróleos muy distintos, tal como lo ha hecho Canadá con el caso de las
arenas bituminosas.
“Hoy en día se producen en la Faja unos escasos 600 mil b/d gracias a las
cuatro asociaciones estratégicas o proyectos de empresas mixtas que fueron
concebidos, firmados durante el período del 90 al 98; correspondiente a lo
que es hoy en día Petroanzoátegui, Petromonagas, Petropiar y Petrocedeño.
“Este gobierno en sus trece años de gestión integral energética no ha
producido un solo barril de la Faja. La primera asociación o empresa mixta
fue en enero del año pasado, Carabobo 1 y 3, bajo proceso de licitación; el
Proyecto Junín 6, que se firmó bajo adjudicación directa a un consorcio ruso
y el Proyecto Junín 5, que se acordó directamente con la italiana ENI; pero
sobre lo cual lo único que hay es promesas.
“El dinero que pudiesen prestar para estos consorcios, ya está dicho que
pudiera venir de los distintos empréstitos que se han hecho: el Fondo Chino,
el Fondo Japonés. La deuda consolidada de la casa matriz, según el último
estado financiero, porque el nuevo no lo conozco en detalle, era de,
aproximadamente, 76 mil millones de dólares. Ya, definitivamente, la
relación deuda patrimonio de Pdvsa en sus balances es negativa. Si el
propósito es ese; bueno, sigan adelante; sigan endeudando cada día más la
corporación, sin barriles adicionales”.
Según el ministro Ramírez las nuevas formas de endeudamiento de Pdvsa, en
especial, con China y Japón han sido realizadas en condiciones mucho más
favorable para el país, que cuando se llevaban a cabo en los gobiernos
anteriores. A su juicio, ¿está en lo cierto Ramírez, a ese respecto?
“La forma de endeudamiento que ha tenido Pdvsa con China y con Japón ha sido
con garantía de petróleo que aún se encuentra en el subsuelo. Esto no está
contemplado por ninguna de las leyes que existen en el país. Son convenios
que no han sido sometidos a la aprobación de la Asamblea Nacional y, además,
son convenios en lo que habría que revisar hasta dónde se compromete o no la
soberanía del país.
“Las condiciones, simplemente, de obtener el dinero, para desarrollar
proyectos en el país con los distintos fondos que han ido al Fonden, de
alguna manera, es el equivalente a una de esas líneas de crédito que se
negocian con organismos multilaterales. Si, realmente, éramos
autosuficientes desde el punto de vista financiero, no teníamos que haber
recurrido a esos 20 mil millones de dólares en el momento y en el año de
precios más alto que ha tenido la historia contemporánea del país”.
“No sé si esas se pueden calificar como las condiciones más favorables para
obtener un préstamo; porque la primera pregunta que uno se hace es si,
verdaderamente, en las condiciones de precios del petróleo y de ingresos, y
de los volúmenes tan altos, que significaban dinero, era necesario haber
hecho esos préstamos, y la segunda pregunta es que, una vez asumidos, saber
cómo se hicieron y bajo qué elementos de ley estuvieron apegados. Porque no
se conoce ninguna ley ni en la Constitución aspectos que puedan amparar la
forma de haber llevado a cabo esos empréstitos tanto los de Japón, como los
de China”.
¿Quién paga el flete del petróleo venezolano que se exporta a China?
“No tengo conocimiento preciso sobre ese particular. Pero lo importante en
esa consideración es que el barril que entrega Venezuela a la China; que se
descuenta del dinero ya, previamente, prestado, se valoriza con respecto a
un mercado internacional del petróleo, que puede ser el Brent, al cual se le
va a restar el valor del flete. Así se tiene una diferencia aproximada entre
10 y 15 dólares con respecto a otro destino en todo el continente
americano”.
¿Usted cree que con el incremento de la producción Pdvsa podrá ponerse al
día con las obligaciones que tiene con sus proveedores y contratistas, y las
que ascienden a cerca de 11 mil millones de dólares?
“Yo creo que este es un acto más de voluntad política con respecto a la
posibilidad de ponerse al día con los proveedores. Según el último estado
financiero entregado, recientemente, la deuda con los proveedores asciende a
10 mil 900 millones de dólares. No sé si ahí están las setenta y ocho
empresas estatizadas o no o es la deuda ordinaria; lo que sí es cierto es
que esto genera un círculo vicioso, en el cual los proveedores y
contratistas no pueden cumplir con un servicio adecuado; igualmente, con el
pago a los empleados, obreros que tienen en la nómina; aparte de que afecta
la calidad del servicio que prestan, como afecta la red de producción.
“Ahora, es posible que con todos los recursos que ha obtenido Pdvsa por la
vía de los empréstitos se pudieran honrar esas obligaciones, y esta
pareciera ser una estrategia desde el punto de vista político; aunque de
otra forma, le repito, va a ser imposible lograr un crecimiento de la
producción de seis millones de b/d en seis años”.
¿Cómo ve la nueva emisión de bonos de Pdvsa?
“Esta es una de las emisiones de bonos más altas que hemos tenido; de 11,9%,
equivalente casi a la de enero que fue de 12,75, y en un momento en que
persiste la cesta más alta de precios petroleros, que ha tenido en promedio,
en forma acumulada, en su historia el país: 107 dólares en este momento. En
ningún otro momento se hicieron préstamos de estas características, y ningún
país de la OPEP en este instante los está haciendo.
¿A usted no le parece un logro de la estatal petrolera el hecho de haber
aportado al desarrollo social del país 83 mil millones de dólares, que en
otra época y en otras condiciones se hubieran repartido entre la nómina
mayor, como señalan los voceros oficiales?
“Primero, 83 mil millones de dólares nunca se hubiera repartido a una nómina
de unos 30 mil empleados. Probablemente, ese número se refiere a ayudas
sociales que ha dado Pdvsa para las distintas actividades que tienen que ver
con el presupuesto de inserción social. La nómina contractual de Pdvsa tiene
atrasos y registra incumplimientos en distintos factores como comisariatos,
las ayudas estudiantiles: todo esto habría que verlo con los sindicatos.
“Además, esta inversión social que ha hecho Pdvsa es algo que le corresponde
al Estado, con independencia de que sea la estatal o no; es decir, revertir
los recursos en bienestar social al país. Eso no es ningún logro, esa es la
obligación de cualquier gobierno, y mucho más en un momento en que tenemos
un nivel de precios petroleros muy alto.
Recientemente, se habló la posibilidad de la aprobación de un incremento
de la producción de la OPEP; pero decisión que se tuvo que posponer, ya que
la idea del incremento no contaba con el visto bueno de Venezuela y otros
países. ¿Se pudiera decir que, con las reservas probadas que tiene nuestro
país, ahora éste cuenta con una gran autoridad para liderizar el cártel
petrolero?
“En la OPEP siempre ha habido posiciones distintas entre aquellos países que
tienen una capacidad de reservas, gracias a la cual pueden colocar más crudo
en el mercado en un momento dado, y aquellos que no. En esta última reunión
de la OPEP Venezuela e Irán apoyaban la decisión de no aumentar más la
producción. La razón por la cual se aupaba la tesis de aumentar la
producción era porque se quería que el precio no se disparara más allá de un
punto en el cual la economía mundial pudiese desacelerarse. Esto es algo que
yo, en lo particular, no lo estoy refrendando.
“Pero el hecho de no haberlo aprobado en el seno de la organización no
significó nada, puesto que Arabia Saudita de inmediato declaró este aumento,
unilateralmente, y de hecho lo hizo; lo mismo que lo hizo la Agencia
Internacional de Energía con la liberación de 60 millones de barriles de las
reservas. En ese sentido, los precios se pusieron al nivel de unos 10 ó 15
dólares menos, de donde se encontraban.
“Esto, conectándolo con la segunda parte de tu pregunta, no deja la
consideración por fuera de que Venezuela, en particular, debe producir todo
el petróleo que pueda, y más aún a los precios actuales; más aún si el mundo
lo está consumiendo y más aún si países como Libia, países como Yemen,
países como Egipto y la potencialidad de otros pudiesen ocasionar una crisis
de suministro, tomando en cuenta la situación de conflicto que se vive en
sus respectivos territorios”.
¿Los países del ALBA pagan el petróleo que compran a Venezuela?
“Hay una deuda de 1.600 millones de dólares de República Dominicana, de 900
millones de dólares de Jamaica. Hay atrasos también por parte de Nicaragua,
y hay un gran atraso por la parte de Cuba que supera los 2 mil millones de
dólares”.
¿Venezuela debe vender Citgo? ¿Es rentable esta empresa para nosotros?
“La Citgo ha sido para Venezuela un elemento, dentro de la estructura
completa, de una empresa, verticalmente, integrada, que le han permitido
colocar en forma directa sus barriles; cuando países como Arabia Saudita y
Kuwait entregaban petróleo con descuento por no tener disposición inmediata.
¿Es partidario usted de vender acciones de Pdvsa en la Bolsa de Valores?
“No, yo no soy partidario de esa idea. Yo más bien sería partidario de que
en Venezuela se creara una entidad, que se llame la Agencia Nacional de
Hidrocarburos; que pueda ayudar a administrar la gestión del ministerio y a
todas las gestiones, en su conjunto, que se hagan en el país, tanto en Pdvsa
como en todas las empresas mixtas; de una manera independiente, con rango de
ley, y la cual le permitiría al país poder tener el mejor cuidado y provecho
de toda la base de recursos naturales con que cuenta.
¿Su tío Luis Giusti fue mejor gerente petrolero que el actual presidente
de Pdvsa, Rafael Ramírez?
“Yo declino esa pregunta; porque no quiero hacer ninguna comparación entre
personas, como no la he hecho en ninguna parte de la entrevista. Yo prefiero
que sea el público el que juzgue las respuestas que tienen que ver con la
gestión de cada uno de los actores, que han estado al frente de esta
industria, y por razones obvias ser familiar mío. Hay un país, una gestión,
un público que puede juzgar ambas gestiones.
¿Se ha satanizado a Luis Giusti? ¿En qué consistió la obra de Giusti en
Pdvsa?
“Durante las épocas de Celestino Armas, Erwin Arrieta y de Luis Giusti se
llevaron a cabo en Pdvsa proyectos empresariales para el levantamiento de la
producción existente; llamados Convenios Operativos en la Faja del Orinoco,
así como proyectos gasíferos”.
¿Qué cargos ocupó usted en Pdvsa en la administración de Guisti?
“Durante esta gestión yo no ocupé ningún cargo en Pdvsa. Yo fui gobernador
ante la OPEP durante el gobierno de Rafael Caldera y durante la gestión del
ministro de Minas Erwin Arrieta”.
¿A quién apoya usted Pablo Pérez o a Manuel Rosales?
“Yo apoyo la decisión que tome el partido Un Nuevo Tiempo, una vez que se
escoja el candidato que nos va a representar en las próximas elecciones”.
¿Usted sería el presidente de Pdvsa si gana la MUD?
“Nunca me he hecho planteamientos personales. Estoy en el área petrolera, y
considero que una política integral en esta materia debería estar en manos
de un conjunto de expertos petroleros que tuvieran un visión corporativa, y
que pudiera trazar una política a modo de que los costos bajen y los
beneficios, que le puedan entrar al país, sean lo máximo.
En Venezuela no hay poder judicial autónomo.
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
25-07-2011
El
constitucionalista Hermann Escarrá afirma que el presidente Hugo Chávez
viola la Constitución al ejercer algunas de sus competencias, relativas a su
alta investidura, desde Cuba; pues, a su juicio, la Carta Magna establece
que el ejercicio del mando sólo se debe llevar a cabo dentro del territorio
venezolano; en especial, en la ciudad de Caracas, sede de los poderes
públicos.
Indica que, en caso de producirse una falta temporal o absoluta, está
establecido que el vicepresidente asuma la primera magistratura.
¿Se puede considerar que Venezuela, actualmente, es una colonia de Cuba?
“Se ha producido un sistema de coptación de la soberanía nacional, una vez
que la estructura cubana de seguridad es la que controla todo lo que tiene
que ver con la identidad de los ciudadanos venezolanos, como todo el país lo
sabe; no solamente en materia de cédula de identidad, en materia de
pasaportes, en materia de registros y notarías: supervisados y controlados
de manera directa por funcionarios cubanos; sino algo mucho más grave, a
muestro modo de ver, como es la supervisión y control por parte de estos
mismos señores de nuestra Fuerza Armada Nacional (FAN). Eso, con
prescindencia del análisis que debe hacerse sobre el conjunto de contratos y
convenios de naturaleza económica que, en detrimento de la nación, ha venido
firmando el presidente Chávez para sostener el desenvolvimiento económico y
social de Cuba.
“Este país se ha convertido, en consecuencia, en un factor de coptación de
la soberanía nacional, debilitándonos y, por supuesto, además de
debilitarnos, creando una situación inédita en el derecho constitucional, en
el derecho político y en el derecho internacional, que es la entrega
pacífica, la entrega voluntaria de la soberanía y de los propios poderes
públicos.
“A mí me llamó la atención, recientemente, una declaración de la presidenta
del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y en la que señalaba que había ido a
Cuba a evaluar y a estudiar el poder judicial; según ella, ese poder
judicial nos iba a dar un gran ejemplo: el desenvolvimiento de la justicia
en Venezuela. Este es un hecho insólito, es un hecho grave; todos sabemos
que en Cuba no hay un poder judicial autónomo, como no lo hay tampoco en
Venezuela.
La estada del presidente Chávez en Cuba ha generado una serie de
controversias; pues, por una parte la oposición considera que es
anticonstitucional el hecho de que el jefe de Estado despache desde allá
desde el punto de vista administrativo; no obstante, un vocero oficial como
es Carlos Escarrá, su hermano, argumenta que el presidente Chávez sí lo
puede hacer, en virtud de que está en sus plenas facultades mentales. ¿Qué
opina al respecto?
“El tema planteado no es de salud mental, ni tiene que ver con las
alteraciones psíquicas del presidente de la república. El tema planteado
está íntimamente vinculado a las competencias y atribuciones que tiene Hugo
Chávez como jefe de Estado, como jefe de gobierno, como comandante en jefe
de las fuerzas armadas nacionales, como quien dirige la economía nacional;
es el superior jerárquico en materia de política exterior, de conformidad en
lo previsto en el artículo 236 de la Constitución.
“Ahora, ¿dónde se ejercen esas competencias constitucionales que tienen que
ver con la soberanía de la República? El artículo 11 dice: “La soberanía
plena de la república se ejerce en los espacios geográficos de Venezuela. De
tal manera que bastaría solo esta norma, para entender que no puede ejercer
ninguna de las competencias, a las que he hecho referencia, fuera del país.
Pero más grave aún: el artículo 18 dice que Caracas es la capital de la
República y el asiento de los órganos del poder público. El ejercicio del
poder nacional se puede llevar a cabo en otros lugares, mas sólo de la
república; en el marco de la geografía nacional”.
¿Eso significa que algunas resoluciones o decretos, que ha firmado el
presidente en estos días desde Cuba, pudieran ser anulados?
“Ha debido hacerlo el TSJ en este momento. Ha debido llamar la atención al
presidente, como ha debido hacerlo el poder legislativo, como ha debido
hacerlo el poder ciudadano. Pero nosotros sabemos que todos ellos están
subordinados de manera total y absoluta al presidente Chávez sin importar lo
que diga la Constitución, sin importar la gobernabilidad democrática ni el
Estado de derecho ni el Estado constitucional.
“Ciertamente, en un proceso en el que avancemos, como estoy absolutamente
seguro, hacia un nuevo gobierno, entre otras medidas que hay que tomar, a
ese respecto, es la reedición de todas esas decisiones, que ha tomado en La
Habana, y que están viciadas de nulidad absoluta”.
¿Usted no cree que la instantaneidad que ofrece hoy en día la revolución
que se ha operado en el campo de la comunicación le permite a un jefe de
Estado un mecanismo como es el de la firma electrónica? ¿No se vuelve
obsoleta la norma en ese sentido?
“No, porque la solución tecnológica, que tiene mucha influencia en otros
aspectos de la vida ciudadana y de la vida de las colectividades, como
pudiera serlo en el ámbito de la información, en el ámbito de la cultura, en
el ámbito financiero, no es así en el ámbito de la soberanía nacional. La
soberanía nacional no es un concepto electrónico. La soberanía nacional es,
fundamentalmente, un concepto político, de autodeterminación de los pueblos;
de no intervención.
“En consecuencia, no podríamos bajo ninguna circunstancia hacer esa
similitud, ni hacer esa analogía ni establecer ningún tipo de relación. Las
soluciones tecnológicas pueden serlo, por ejemplo, para mejorar la
recaudación del ISLR; podría serlo en materia de seguridad de la nación para
conocer las movilizaciones que se producen en otros territorios, como ocurre
en el ámbito de las superpotencias. Pero nada tiene que ver con el gobierno
como tal, ejercido en otro país, en violación de la propia norma
constitucional”.
¿Está ajustada a derecho la decisión del presidente de dejar a dos
encargados de los asuntos públicos, como es el caso de Elías Jaua y el de
Jorge Giordani; cada uno con atribuciones diferentes?
“El presidente no puede delegar las atribuciones constitucionales que tiene
como jefe de Estado, como jefe de gobierno, como comandante en jefe de las
fuerzas armadas nacionales; en fin, como presidente de la República. La
única transferencia posible es cuando se separa del cargo, y el
vicepresidente, por falta absoluta o por falta temporal, debe asumir la
primera magistratura.
“Fuera de ese ámbito, regulado por los artículos 233, 234 y 235 de la
Constitución, la verdad es que no es posible bajo ninguna circunstancia el
poder pensar en una hipótesis distinta que no sea violatoria del orden
constitucional. El presidente no puede ni debe transferir las competencias
constitucionales con prescindencia del procedimiento establecido en la
propia Constitución. Esta delegación es un error y, por supuesto, está
viciada de nulidad y de inconstitucionalidad”.
¿Si usted hubiera sido diputado hubiera votado por la autorización del viaje
del presidente Chávez a Cuba?
“Claro que hubiera votado, si de lo que se trata es de superar su
enfermedad; que hay que diferenciarla de la acefalía del Ejecutivo. Una cosa
es el elemento humano: todos los venezolanos deseamos que el presidente
supere la situación de salud, y, en ese sentido, hubiese votado. Pero
hubiese pedido que se cumpliera la Constitución: si se va a hacer una
quimioterapia, como lo ha venido informando; la verdad es que ha debido
encargarse al vicepresidente.
“Por si acaso le aclaro: yo no tengo la mejor opinión del vicepresidente.
Considero que es un incapaz, y considero que se trata de una persona
inadecuada, para tan alta responsabilidad. Pero en el orden constitucional
es muy clara la norma. Es sólo el vicepresidente el que puede sustituir al
presidente de la república, cuando se trata de faltas o ausencias temporales
más allá de cinco días o cuando se trata de las llamadas faltas absolutas.
“Yo soy de los que piensan que el tema no es como se ha querido plantear de
orden psicológico del presidente. No se trata de un impedimento psíquico. Se
trata de un impedimento por razones de salud del mismo cuidado que tiene que
haber en el proceso de su enfermedad, y de lo que algunos autores llaman la
dejación de las obligaciones y compromisos de la función pública, es decir,
el abandono constitucional del cargo. El presidente está incurriendo, por
imposibilidad física, en el abandono constitucional del cargo, y le
corresponde a la AN la evaluación correspondiente para declarar, de una vez,
la falta absoluta”.
La decisión de postergar los cambios y los ascensos en el área militar ha
llamado la atención, en virtud de que es la primera vez que sucede en los
últimos tiempos. ¿Qué cree usted que pudo haber pasado, en ese sentido?
“Al interior de la FAN hay mucha preocupación. Como todos sabemos, hay un
sector identificado con el chavismo de manera muy ortodoxa; hay un sector
muy institucional, y, además, hay otro sector que cuestiona, muy
fuertemente, la presencia, control y supervisión de los cubanos, sobre todo,
en la estructura de los componentes. Esto ha venido generando un malestar,
que todo el país conoce y que, por supuesto, nosotros deseamos que se
supere.
“Creo que el diferimiento, fundamentalmente, está vinculado a eso. A la idea
de que los altos mandos no estén bajo el control de oficiales no
profesionales, de oficiales no comprometidos con la nación venezolana. La
FAN, en su amplia base, lo que quiere es que en los altos mandos y en los
altos grados estén personas éticas, morales, incorruptibles y que, de
verdad, estén comprometidas con lo que el artículo 328 de la Constitución
señala”.
¿Qué piensa con respecto a la posibilidad de que el presidente Chávez no se
lance a la candidatura presidencial en 2012, y en su defecto se tenga que
escoger a otro candidato dentro de las filas del PSUV? ¿Usted no cree que
eso desataría lo que se ha conocido como los demonios de la sucesión en
dichas filas?
“Yo creo que si no se le quiere hacer daño a Venezuela; si se dejan de lado
los intereses personales y grupales se debe ir a la búsqueda de un consenso
nacional. Nosotros ya entramos en una situación de transición, y que, de
paso, no comienza en el 2012, como han dicho algunos voceros. ¡Eso no es
verdad! La transición ya comenzó con esta situación sobrevenida de orden
institucional, de orden constitucional que, por supuesto, coloca en la
necesidad de evaluar la acefalía del poder ejecutivo, entre otras cosas.
“Sin duda alguna, estimo yo que dentro de las filas del PSUV es posible que
se produzca una consulta que va a permitir que ellos escojan al candidato,
como lo va a hacer la oposición. Sin embargo, yo creo que el candidato va a
ser el presidente Chávez; salvo que Dios disponga de alguna otra cosa. Pero,
por supuesto, que él será el candidato. Porque en la conciencia de quienes
manejan la cultura no democrática está siempre la idea de la continuidad el
poder. Nunca está el dejar el poder, como lo hemos podido observar.
“Aquí se violó la Constitución, se violaron los principios republicanos; se
desconoció el pensamiento del Libertador, expresado en Angostura el 15 de
febrero de 1819; para colocar la enmienda número uno de reelección
indefinida; que es una enmienda inconstitucional porque en el mismo período
en el que se ha presentado una propuesta, no puede volver a presentarse tal
propuesta, sino que debe hacerse en el período siguiente, de conformidad a
lo que señala el texto constitucional”.
¿Piensa lanzar su pre-candidatura presidencial para las elecciones primarias
de la oposición el próximo 12 de febrero?
“Hemos estado evaluando esta situación. La verdad es que ya tenemos un
programa de gobierno elaborado. Este programa abarca soluciones para el
ámbito económico, social, político cultural geoestratégico, geopolítico.
Reformulación de la política exterior e, incluso, modificación de normas
constitucionales. Pero chocamos, fuertemente, con el elemento financiero,
que no tenemos y con el elemento organizacional.
“A mí me apoyan, fundamentalmente, los independientes. No tengo ni un
partido ni una estructura política que pueda viabilizar una candidatura
presidencial, y muchísimo menos tengo bienes de fortuna que permitan
sostener el alto costo que ello significa. Por eso hemos estado en un
proceso de evaluación y, a pesar del ánimo que mucha gente nos da, y los
apoyos y las solidaridades, he dicho que este es un período, más bien, de
dejar eso un poco diferido; puesto que yo estoy un poco más dedicado hoy en
día a la situación del país, al punto de que el pasado 20 de julio fui
recibido por el presidente de la AN, para entregarle un documento de 22
páginas.
“Ese documento trata las faltas temporales, la autorización y no permiso del
presidente de la República; trata el tema de la falta política sobrevenida;
planteo allí, asimismo, algunas soluciones, entre las cuales está el
desarrollar una ley de sucesión; pero también el crear un consejo
parlamentario integrado por las facultades de derecho, academias, además de
diputados”.
“Por último, le solicito, de acuerdo a las competencias parlamentarias, la
observación de la situación de los presos políticos, por lo que respecta a
los derechos humanos; particularmente, el derecho a la salud, como es el
caso de algunas personas que allí nombro, y los cuales consideraba que
debían ser atendidos, médicamente, a la mayor brevedad posible. También le
digo que es el momento de pensar en una amnistía que pudiera permitir el
regreso de algunos venezolanos exiliados, y de aquellos que están ya en
situación de asilo, y así coadyuvar a la salud de la república, superando a
la brevedad sus heridas entrañables”.
Visto que el presidente dio la orden de que todos aquellos presos, que se
encuentran mal de salud, se pongan en libertad condicional; ¿considera que,
por consiguiente, se ha cumplido esa expectativa?
“Sí, eso fue hace unos días. La verdad es que comienza a cumplirse. Porque
en ese momento la urgencia era por razones médicas. Pero debía cumplirse
también el respeto al debido proceso. Aquí hay un poder judicial sesgado,
que sólo oye órdenes del presidente de la República, que no tiene autonomía
ni independencia, y la verdad es que todos estos casos deben ser revisados.
“La mayoría de ellos son casos cuyas sentencias están vinculadas a la
violación de la Constitución. Pero a ello debemos agregar también el caso
del exilio, y al caso de los asilados: venezolanos de grandes talentos,
virtudes. Pablo López Ulacio, por ejemplo, director de La Razón; la última
vez que nos vimos fue en Costa Rica, en ocasión de la discusión por parte de
la OEA de la Carta Democrática Interamericana, y personalidades como él le
están haciendo falta al país, además de otros que han sido víctimas del
terrorismo judicial”.
Enrique Meléndez Oropeza
25-07-2011
Volvió
de La Habana el hombre, tal cual se había asomado en los portales
noticiosos; para estar presente en los actos conmemorativos del natalicio
del Libertador. No podía faltar la nota de circo: se hizo una parada
militar, como recibimiento, a los fines de que él cantara los mandos frente
a la tropa. Lo que significa que tuvo un fuerte sello castrense la
situación, y que, por lo demás, ha provocado indignación en la opinión
pública, sobre todo, porque uno de los pasos de la parada consistía en
hincarse delante de nuestro teniente coronel; unos cadetes de la armada: en
punta de rodilla en ese pavimento tan áspero, como es el del aeropuerto de
Maiquetía; mientras éste les lanzaba una arenga; tal cual lo explicó el que
estaba al frente de los micrófonos de Venezolana de Televisión, y a la que
se había encadenado toda la red de emisoras televisivas y radiales del país.
Indignación digo porque en el trasfondo de todo esto se leyó que en ese
escenario lo que había era una gran adoración hacia el caudillo, y mientras
la otra Venezuela lo que siente es vergüenza por él.
Era una noche lluviosa, y allí, además de esta comparsa de cadetes
uniformados de blanco impecable, detrás de la alfombra roja, colocada al pie
de la escalerilla del avión, se encontraba el tren ministerial; en pose,
asimismo, de adoración. Giordani no cabía en sí mismo de satisfecho, cuando
se abrazó con nuestro teniente coronel, y Jaua fue al cielo y volvió en el
instante en que éste pronunció su nombre. Yo no me fijo en eso que llaman “carómetro”,
y la verdad que eso fue lo que me llamó la atención esta vez: su cara
hinchada. Es probable que muchos venezolanos no lo vieran por tratarse de un
sábado, y a una hora muy avanzada de la noche, cuando todo el mundo está
entregado a su diversión; pero era eso lo que más se resaltaba de su persona
en esta oportunidad: una cara más achinada que nunca, que fue la que yo
asocié de inmediato con los medidores de expresión facial, que sería el
término más apropiado, y achinada por su volubilidad; señal, por supuesto,
de los efectos de la quimioterapia que, según se dice, genera este tipo de
reacción en el paciente al que se le practica. Entre tanto, iba saludando a
cada uno de los miembros de su séquito, más que tren ministerial; puesto que
ninguno de ellos está puesto allí por méritos, pero sí por su
incondicionalidad; como si la cosa se tratara de un simple rasguño, que se
fue a curar a Cuba: “¿He, Giordani?”
De modo que para invertir los términos del poema del Chino Valera Mora:
“anochecimos de bala”, a partir de un sujeto que declaraba estar dispuesto a
vencer a la muerte, y como tal notificaba que se había detectado que no era
maligna su enfermedad, y que, por lo tanto, aquí estaba él: una voluntad
inquebrantable, que necesitaba de un alma de acero, y que mejor
representación de la misma que a través de su condición de militar. Aunque
mientras más trata de demostrar esta circunstancia, más dudas siembra.
Si es una simple enfermedad, ¿por qué no se hizo ese tratamiento aquí en
Venezuela? Por aquí se deslizan muchas preguntas que se han oído en estos
días, a partir de las especulaciones a las que han dado origen el hecho de
su enfermedad, y las que, por supuesto, quedan sin respuesta. El año pasado
se especulaba con la posibilidad de un autoatentado, cuando el tema del
magnicidio ha sido recurrente en el chavismo; pasando esto último hoy en día
por ser una cómica, y con el perdón de la expresión coloquial, y esto lo
traigo a colación porque nuestra realidad ya es otra desde el pasado seis de
junio, cuando este señor partió rumbo a Brasil y Ecuador, y en el camino de
regreso a Venezuela su avión de desvió hacia Cuba, con el cuento de que el
tercio padecía de un dolor. Fue así también como en una noche de avanzada
hora lo vimos aparecer en cadena mediática, anunciándonos que padecía de
cáncer, y lo cual no lució muy bien en el seno de su aparato partidista; por
lo que desde el punto de vista propagandístico, y con vistas a las
elecciones del próximo año, han tratado de darle vueltas a este asunto.
En ese sentido, nuestro teniente coronel ha anunciado el lanzamiento de su
candidatura presidencial para el 2012: está muy bien de salud el susodicho,
y quien se lo dijo fue el propio Fidel Castro; que es quien, al parecer, le
dice las cosas a él. Nótese que se trata de un sujeto con una profunda
dependencia por el tutelaje, y su estada en Cuba responde más a un problema
de asumir un complejo de culpa, que siente por la medicina cubana, al haber
fallado en el caso de su enfermedad, a objeto de dejarla bien parada a los
ojos de la comunidad internacional, que se enteró de lo del error; de modo
que su total restablecimiento supondría; por una parte, su acertada decisión
de tratarse con médicos cubanos; por otra parte, la total seguridad de que
será el candidato para dichos comicios. Aun cuando una mente bien sensata a
esta altura pensaría en su retiro; considerando que su ciclo de vida
política ha terminado, como lo hizo un buen día Rómulo Betancourt, y que se
va a dedicar a cuidar su salud. Por lo demás, el país nada le agradecería a
este señor en términos de gobierno. Se trata del peor mandatario que ha
tenido Venezuela, y que deja muy mal a ese estamento que dice representar, y
contra quien los principios más elementales de nuestra constitución como
Estado atentan en este momento, siendo patética, en esa sentido, la letra de
nuestro himno; como alguien lo hacía ver hace unos días también por un
portal electrónico de noticias, y en que, en lugar de al yugo lanzó, dice el
yugo lanzó en un error muy grande de sintaxis; no importa, el hecho es que
esta frase parece dirigida a su persona; como parece dirigida a su persona
la también errática frase que viene a continuación en ese himno, es decir,
“la ley respetando la virtud y honor”; que traduciría mejor “en el marco del
respeto a la ley, a la virtud y al honor”, no importa, el hecho es que
también va dirigida contra su persona, que lo que menos observa es a estas
tres categorías.
La enfermedad como espectáculo
Enrique Meléndez Oropeza
24-07-2011
Lo
que más se ha venido a destacar de la circunstancia, relativa a la
enfermedad de nuestro teniente coronel, es el profundo menosprecio que éste
siente por la medicina venezolana; al punto de hacerse ese tratamiento en
Cuba, por el que ya ha viajado dos veces a la isla caribeña, y no aquí:
donde, por lo demás, tenemos muy buenos profesionales en esa materia.
Quizás a él le interesa hacer internacional el tema de su enfermedad;
siempre a la saga mediática del hecho. El día que partió para La Habana; ese
día, en efecto, los principales noticieros de televisión del mundo entero
abrieron con tal información; aunque no se mantuvo la misma por mucho tiempo
en cartelera, ya que los quince minutos de gloria de este señor son
demasiado efímeros, habida cuenta de que ya le conocen ese vicio suyo.
Incluso, aquí se hubiera podido llevar a cabo ese tratamiento con la
prudencia debida para el caso, en el más absoluto hermetismo; si es de
preservar su imagen de lo que se trata, como un asunto de secreto de Estado,
y es por esto que hasta dudas ha sembrado esta situación en la mente de
algunos, que no ven eso sino como un espectáculo más de nuestro teniente
coronel: el gran show, diríase, de un gran vago que no encuentra más nada
que hacer, y entonces le da por representar esta comedia; aunque ya eso es
hilar muy fino. Lo que no deja de ser cierto lo segundo, es decir, la
obsesión que este señor siente por la pantalla, y luego por inmiscuir a
Fidel Castro también en su enfermedad, que es lo que le ayuda a reforzar lo
otro, y tomando en cuenta la condición, a ese respecto, muy mediática del
sátrapa cubano.
Pero lo más trágico es lo que se especula a continuación: que el hombre se
ha ido a Cuba por una cuestión de apostolado; esto es, para demostrarle a
Fidel Castro que él aún tiene fe en la medicina cubana; esto porque no se
pase por alto que se consideró mala praxis médica el caso de la primera
operación que se le hizo, y lo que ameritó la necesidad de una segunda
intervención, y en la que participaron médicos venezolanos y españoles; a
pesar de que más de uno, según ha trascendido, no ha dejado de aconsejarle
que, en lugar de Cuba, se dirija a Brasil, y siguiendo, en ese sentido, a
Lugo, el presidente de Paraguay, que también tuvo un percance parecido al
suyo, y se fue a tratar a una clínica muy especializada en el país carioca.
Por supuesto, eso no ha dejado de ser motivo de desvelo para algunos
venezolanos, y hasta alguien se ha atrevido a titular un artículo “el
enfermito de Fidel”: una especie de hijo sobrevenido, y al que en la
chochera de su vida le ha dado por cuidar con gran esmero, para la salvación
de lo que poco que le queda su régimen: un anciano muy decrépito, pero muy
carismático, que es lo que le compra nuestro teniente coronel, con su
espíritu de adolescente.
Deuda pública en los límites de lo tolerable
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
18-07-2011
El
economista Orlando Ochoa advierte que en términos de la deuda pública
estamos pisando los niveles de lo tolerable. En ese sentido, coincide con el
resto de los economistas, que han declarado para La Razón, en el sentido de
que el total de la misma se sitúa en más de 120 mil millones de dólares.
“Además, si a esto agregamos que el presidente Chávez va a continuar
emitiendo deuda pública, para poder financiar campañas, algunos proyectos, y
para poder cubrir la insuficiencia de flujo de caja de Pdvsa, aun cuando el
precio del petróleo está a nivel récord, entonces tenemos que concluir que
el ratio del proceso de aceleración de la deuda pública se va a convertir en
un severo problema para la gobernabilidad política y económica del próximo
gobierno, cualquiera que sea”, expresa Ochoa.
Ya hemos llegado al segundo semestre el año, y lo más probable, como lo
anticipan los voceros oficiales, es que se presente de nuevo una sorpresa en
las cuentas oficiales, como ocurrió en el primer trimestre, cuando el BCV
anunció un crecimiento del PIB de más de cuatro por ciento. ¿Usted cree que
nos encaminamos por la senda de un desarrollo sostenido?
“Creo que nos estamos encaminando a una cierta recuperación del ritmo de la
actividad económica empujado por el gasto público; la actualización de
algunos sueldos y salarios; el pago de algunas obligaciones retrasadas del
gobierno con personal del sector público, y esto no es más que una
compensación parcial a los empleados y trabajadores por la alta inflación.
Al elevarse el gasto, la deuda pública, aún quedando otras obligaciones, la
gente gasta más aunque consume menos, porque tiene necesidades, y porque su
ingreso ha sido insuficiente.
“El gobierno no puede sostener el aumento de los ingresos de sus empleados,
y no puede mantener el nivel de gastos en forma sana, y la mejor prueba es
que a la ley de crédito público, por casi 13 mil millones de dólares, se le
sumó otra por más de 10 mil 500 millones de dólares, y a eso se le agrega el
endeudamiento de Pdvsa. Claramente, si un gobierno en medio de una bonanza
petrolera, donde el precio del petróleo promedio en lo que va de año ha
estado en 98,69 dólares, no puede sostener el ritmo de gastos sin
endeudamiento masivo, tampoco va a poder sostener este pequeño aliento a la
economía.
“Recordemos, por otra parte, que la producción nacional está, duramente,
golpeada; por problemas que van desde los relativos a la seguridad jurídica,
amenazas de expropiación, restricción de divisas, corrupción sistemática en
todos los entes públicos que tienen que ver con la actividad privada, falta
de confianza para invertir, alta inflación y un proyecto ideológico
desfasado que habla de producción comunitaria y producción estatal; de igual
modo como del lado de la empresa pública tenemos problemas de flujo de caja,
desactualización tecnológica, nóminas fantasmas de compañeritos de partido;
en resumen, estamos viendo la reproducción de todos los problemas del
pasado acentuados bajo el peor tipo de socialismo”.
Sin embargo, las cuentas nacionales reportan que desde 1999 la economía
venezolana se ha sextuplicado, al pasar de 85 mil millones de dólares a 367
mil millones de dólares. Precisamente, esa es la razón que alegó el
oficialismo para justificar el endeudamiento que se acaba de aprobar, es
decir, el valor total de la deuda no llega al 20% frente al PIB, de acuerdo
a estas cifras, y lo cual le brinda un margen de maniobra a éste para
financiarse por esta vía. ¿Qué piensa al respecto?
“Este tipo de presentación de las estadísticas de un país, en términos de
moneda extranjera, es un caso clásico de manipulación. Ya no de la ilusión
monetaria, como hablaba John Maynard Keynes, sino que es un caso de
manipulación propagandística, que llega al borde de la estupidez. Si un país
como Venezuela en los últimos ocho años ha mantenido un tipo de cambio fijo
y ha mantenido una inflación alta, al subir los precios en bolívares, el PIB
nominal en bolívares se eleva. Así la economía crezca cero: si los precios
crecen 30%, el PIB nominal crece 30%. Si se dividen esos bolívares nominales
entre la misma tasa de cambio, aparece que, en términos de dólares, el valor
de la producción subió 30%. A pesar de que no ha escalado ni un escaño de
ritmo de producción. Un planificador lerdo entendería este simple cálculo.
“Esto nos dice, en consecuencia, que los planificadores socialistas,
chavistas, a sabiendas de que en términos reales han tenido una economía en
caída, tanto en el sector público, como en el sector privado, deciden
aprovechar la inflación para medir el PIB de Venezuela en términos de la
moneda del ‘imperio’, y presentarnos un caso grosero de ilusión monetaria.
“Si el PIB en bolívares se tomara a una tasa de cambio sensata; digamos como
la que está operando, detrás de bastidores o la que vemos reflejada en un
estudio económico sobre el tipo de cambio real; vamos a suponer que la tasa
sea 8,60, el doble de 4,30: de ocurrir así el PIB estimado por el gobierno,
para ponerlo en una forma simple, caería a la mitad. Esa mitad estaría por
el orden de los 180 millones de dólares, aproximadamente, según la cifra que
usted me da.
“Hay que tener presente que la deuda pública venezolana, no solamente está
en bonos, que es lo que mide el gobierno como un falso 20%, sino también que
está en los pasivos con China: veinte mil millones dólares de un préstamo
que se paga con petróleo a futuro, es decir, con parte del petróleo
exportado que, de otra manera, entraría a las arcas de PDVSA y del Tesoro.
He allí algo que se está comprometiendo, aunque el gobierno trata de no
clasificarlo como deuda. Si tomamos en cuenta esas obligaciones, más las
otras contabilizadas por el BCV, estamos hablando de una cifra superior a
los 120 mil millones de dólares.
“Si nosotros tomamos así, a grosso modo, 120 mil millones de dólares, y los
dividimos entre 180 mil millones de dólares de PIB real, estimado, nos da
que la deuda pública externa e interna, sin incluir pasivos laborales; sin
incluir, de paso, la deuda de seguridad social de todo lo que los
venezolanos hemos aportado a dicho sistema, y no tienen un centavo ahí, sino
que se les paga por la vía del presupuesto, esa deuda pública incompleta
representa 66%, lo que significa que estamos en los límites de lo que se
considera tolerable para un país.
“Además, si a esto agregamos que el presidente Chávez va a continuar
emitiendo deuda pública, para poder financiar campañas, algunos proyectos, y
para poder cubrir la insuficiencia de flujo de caja de Pdvsa, aun cuando el
precio del petróleo está a nivel récord, entonces tenemos que concluir que
el ratio del proceso de aceleración de la deuda pública se va a convertir en
un severo problema para la gobernabilidad política y económica del próximo
gobierno, cualquiera que sea”.
Asimismo, el oficialismo alega que hoy en día la tasa de la deuda externa
es fija, mientras que en otra época fue variable, y que la mayor parte de la
deuda pública es interna, es decir, que ya se ha cumplido en una gran parte
con los compromisos que se tenían con los organismos multilaterales, y cuyas
tasas, por lo demás, las fija el BCV. ¿Qué piensa a ese respecto?
“Eso no es totalmente cierto. Varias de las emisiones de deuda pública son
en dólares y se han colocado en el mercado interno. Es decir, la compran
venezolanos o instituciones financieras venezolanas; también la compran
instituciones financieras gubernamentales; el mismo BCV está comprando deuda
venezolana, a través de algunas operaciones, y luego el ente emisor ofrece
esos títulos por medio del Sitme, y este organismo es un sistema de entregar
bonos a quienes demandan dólares a un tipo de cambio hasta ahora en 5
bolívares 30 centavos, en una forma poco transparente.
“Esos títulos pasan a manos de tenedores en el exterior. De manera que se
trata de una deuda en moneda dura, que está comprometida con quien quiera
que la mantenga. Así como la deuda con China y con otros países, que se
suscribe a cambio de petróleo, significa que parte del flujo de ingresos que
se obtienen por exportación petrolera dejan de entrar al país para cubrir
deuda. Estas formas de endeudar al país, algunas veces transparentes y otras
veces opacas es, sin duda, parte de esta carrera desbocada por manipular una
economía enferma; pretender que tenga una cierta recuperación anémica a
punta de deuda y del interés nacional comprometido, por ejemplo, con China;
mantener la tasa de inflación más alta del mundo, con pésima política
fiscal, monetaria y cambiaria y un sector privado y público disminuidos
ambos en su capacidad productiva.
Sin embargo, este endeudamiento que acaba de asumir el gobierno va,
directamente, a planes de desarrollo social, en especial, a la Gran Misión
Vivienda, ¿no le parece?
“Cuando un país se endeuda de todas las formas posibles, en medio de una
bonanza petrolera, sea para financiar proyectos que tengan una contraparte
de beneficio social tangible o de beneficio económico o institucional, eso
no es bueno para el progreso del país; porque, además, se ha comprobado el
sobrecosto que representa en obras públicas, y la inviabilidad de casi todos
los proyectos económicos “socialistas”. Sin embargo, debemos observar que
así como el gobierno ha golpeado duramente a la industria manufacturera
privada y pública, también ha golpeado a la construcción privada y pública.
No existe en Venezuela capacidad para construir, ni para suplir materiales e
insumos de construcción para el desarrollo de las obras anunciadas. Esto es
un proyecto de viviendas tardío, mal estructurado, con poca capacidad de
ejecución. Hecho más con fines de generar una ilusión al venezolano, en la
parte final de un gobierno que ha hecho poco y ha prometido mucho más, que
otra cosa”.
¿Usted es de la corriente de los economistas que han alertado acerca de
los planes del gobierno, quizás, por conveniencias políticas, de preferir
endeudarse, antes que proceder a devaluar, pero que es inminente la
necesidad de tomar esta medida? En caso, de que el gobierno devaluara, ¿cuál
sería la tasa cambiaria a escoger, en ese sentido?
“La inflación es alta en Venezuela; reprimida, artificialmente, a través de
controles de precios; tal como ha ocurrido con alimentos básicos donde
persiste la escasez por dichos controles, mientras el mismo gobierno y el
BCV generan la inflación. Vimos que el 30 de diciembre de 2010 se devaluó el
tipo de cambio preferencial de alimentos y medicinas en un 65%, y hemos
visto como desde entonces se permite el aumento gradual, por ejemplo, del
precio del aceite comestible, de la harina de trigo, del pollo, carne;
gradualmente, a los fines de dosificar una enorme transferencia de alzas de
precios al consumidor que debería asumir ese 65%. Porque recordemos que la
mayor parte de los alimentos que se está consumiendo bajo esta revolución
vienen del exterior; de los socios comerciales con grandes ventajas:
Argentina, Brasil, parte de Centroamérica y otros países.
“Esta inflación significa también que el gobierno no puede mantener su nivel
de gastos; sin pagar el costo de la inflación. Dado que eso ocurre, los
gastos públicos están subiendo, presionados por este flagelo a un ritmo más
alto que los ingresos del petróleo, y en esas circunstancias un gobierno
puede; primero, bajar la inflación, con orden fiscal, monetario y cambiario
además de estímulo al sector privado; segundo, endeudarse para cubrir lo que
necesita, que es lo que está haciendo el gobierno revolucionario; tercero,
puede devaluar para que lo que entre en bolívares por cada dólar petrolero
sea más grande, y con eso cubrir el mayor gasto inflacionario.
“Como podemos ver, aquí la única solución sana es la primera. Pero el
gobierno recurre a la segunda hasta donde puede, y cuando no puede más salta
a la tercera. Esa es la tragedia de Venezuela. Esa es la miopía mezquina del
chavismo con el interés nacional. Eso es lo que hace que esto sea un
proyecto político y económico fallido; dañino para la calidad de vida del
venezolano y, enormemente, costoso en términos de la oportunidad de haber
desarrollado a Venezuela, y de haber aprovechado esta bonanza”.
Nuestro actual esquema cambiario ha dado lugar a varios tipos: el
oficial, el del Sitme, el innombrable, es decir, el que se cotiza en el
mercado negro; de modo que, precisamente, la estabilidad de la moneda se
mide sobre todo por este último, y, en ese sentido, se dice que desde que se
aprobó la última devaluación el innombrable se ha mantenido en una
determinada tasa por varios meses. ¿Usted no cree que se ha logrado un
cierto control de nuestra moneda por esta vía?
“Hay evidencias de que el mercado paralelo se ha mantenido,
relativamente, estable. Ahora, uno lo que debe preguntarse, sobre todo, en
un país petrolero, que no es un país normal, es cómo se ha hecho eso, a qué
costo se ha hecho, y si es sostenible en el tiempo. Porque cualquier país
que tenga un ingreso alto, como es el caso de Venezuela, puede mantenerse un
tiempo con una política económica costosa, ineficiente y mantener,
artificialmente por un plazo, un tipo de cambio artificialmente bajo. Este
es el caso del mercado cambiario paralelo. Lo que viene ocurriendo es que el
gobierno, además del sistema de Cadivi, ha estado muy activo en el mercado
del Sitme, el sistema éste de intercambio de bonos, y en el cual algunos
bancos públicos y algunos bancos privados asignan a quienes requieren
divisas a un tipo de cambio de 5 bolívares 30 centavos.
“Del lado público hay la evidencia de una enorme y organizada corrupción, en
el cual se les pide a los solicitantes un monto adicional, que hace que el
tipo de cambio cueste más de 5,30. Eso asigna divisas a una serie de
operadores vinculados o que aceptan pagar a estas instituciones públicas, y
esos operadores, inmediatamente que reciben esos dólares, los venden en el
paralelo. Es decir, esta “innovación” de estabilidad cambiaria es un sistema
corrupción sistemática para enriquecer a intermediarios que reciben dólares
a un tipo de cambio preferencial, a 5,30 bolívares por dólar y lo revenden
en el mercado negro. Distintas facciones chavista participan de esta
repartición cínica de las limitadas reservas de divisas”.
¿Ha tenido algún efecto la enfermedad del presidente Hugo Chávez en el
ámbito económico? De hecho, en un comienzo se dijo que sólo el anuncio de
que se había recluido en una clínica en Cuba había impulsado al alza los
bonos de nuestra deuda pública. ¿Fue esto una de sus consecuencias?
“El
presidente está atravesando por una tragedia personal; un hombre que nos
mostraba un proyecto de largo plazo, mediante el cual él decía que había
venido para quedarse, invulnerable; un plan presuntamente bolivariano y de
nuevo socialista. El decía que iba a ser exitoso, y no lo es. No solamente
falla la economía y se deterioran las instituciones, sino que la violencia
desborda las calles, y en medio de esto, el hombre que nos hablaba con tono
de voz fuerte, y que ignoraba las consecuencias de sus pobres ideas,
descubre que su salud está pagando los descuidos, que luego él mismo
admite.
“La salud del presidente en un gobierno, que es de por sí personalista,
obviamente, afecta todo, y en un gobierno que no fuera personalista también;
porque el Presidente, al fin y al cabo, es el jefe del gobierno que articula
políticas.
“Ahora, en el caso venezolano, la primera reacción de los mercados no es
porque se alegraran de que el presidente Chávez estuviera enfermo. Lo que
ocurre es que cuando se tiene una combinación de medidas económicas tan
malas; que genera la más alta inflación del mundo, y el deterioro de un país
petrolero que debería estar en bonanza, se presume que si el jefe de Estado
no va a estar al frente del gobierno, porque requiere tratamiento, parte de
esas políticas malas se van a echar para atrás, y entonces el mercado
reacciona, favorablemente. Cualquier gobernante sensato sin camisa de fuerza
ideológica aceptaría con humildad este pragmático juicio internacional. No
es el caso de Hugo Chávez y Jorge Giordani que arruinan a Venezuela con sus
prejuicios ideológicos.

El Bolívar de hoy
Enrique Meléndez Oropeza
18-07-2011
En
realidad, el Libertador escribe la Constitución de Bolivia; que es de
estirpe clara estirpe monárquica; porque es el proyecto político de Estado
más fiel a su conciencia. El era un pensador político, y estaba en plena
madurez intelectual, para la época en que la concibe; de modo que allí están
plasmados años de reflexión sobre lo que debería ser una república. ¿Por qué
habla en ese texto de una presidencia hereditaria y de un senado
hereditario? En virtud de que él no abrigaba ninguna fe con respecto a la
capacidad de un gobierno de criollos. Muchas veces he citado su famosa Carta
a Juan José Flores, donde Bolívar le dice a éste que “este país caerá,
infaliblemente, en manos de la multitud desenfrenada; para luego pasar a ser
gobernado por tiranuelas imperceptibles de todas las razas y colores”. ¿La
historia le dio la razón en eso? Es posible, pero en el caso de Páez no fue
así, puesto que este hombre pacificó a medias a Venezuela, y restituyó el
estado de derecho. Florecieron las artes, y se vivió una época de progreso
que Juan Vicente González en su tiempo calificó como la edad de oro de la
república. De hecho, lo que se conoció como la sociología del gomecismo;
fundamentada, sobre todo, por Laureano Vallenilla Lanz y Pedro Manuel
Arcaya, se basa, precisamente, en la figura de Páez, para destacar la
necesidad del césar en los gobiernos de nuestro pueblo: un hombre que ponga
orden.
Los filósofos aconsejan hacerle mucho caso a las metáforas de la historia;
en especial, aquélla que pone la distinción entre el Dios relojero y el Dios
arquitecto; el primero vino a poner en movimiento al mundo, el segundo vino
a ordenar ese mundo. Eso significa que ese mundo dejado por el otro estaba
desarreglado, y había que ordenarlo. Así se erige la figura del césar, y del
que se espera que arregle la sociedad a través de la rudeza de su carácter,
y de sus costumbres primitivas, para encaminarla hacia el progreso. ¡Mano
dura! dicen algunos. Pero el caso de Páez quizás es excepcional en el mundo;
sobre todo, la evolución espiritual que se opera en su persona, al punto de
que después de haber sido un peón de hacienda; que se ve envuelto en las
circunstancias de su época; de condición analfabeta, llega a convertirse en
segunda viola de una orquesta sinfónica de Nueva York, ese es el tipo de
talento que produce nuestro país, y el que se impuso, precisamente, en la
guerra independentista.
Aparte de que también pudiera contarse a Guzmán Blanco en el caso de las
excepciones, en todo lo demás tendría razón el Libertador: tiranuelos
imperceptibles de todas las razas y colores, que se sucederán en la
presidencia; sobre todo, a raíz del régimen de los Monagas, y más,
concretamente, a raíz del atropello al Congreso Nacional en el año de 1848.
He allí el momento cuando este sujetillo de agallas muy ambiciosas considera
que la Constitución da para todo. ¿Formas de monarquía? Obsérvese, además,
que todos los gobiernos que llegan, lo primero que apelan es a la figura del
Libertador. El es el gran césar, a quien se alude detrás de la figura del
nuevo monarca, con motivo de la exaltación que hace esta gente de su figura,
y todo esto en el marco de la cultura greco-latina, que es la que reproduce
el mito del cesarismo: en un principio fue el verbo, y el verbo estaba junto
a Bolívar, y el verbo era Bolívar. El primero que inicia ese culto será
Guzmán Blanco, y, en efecto, se sigue repitiendo hoy en día en el caso de
Chávez. Nuestro teniente coronel pone por delante de todo a Bolívar. La vez
que mandó presa a la jueza Afiuni, recordó la historia de un soldado a quien
el Libertador lo sorprendió en pleno delito; algo que consideró de extrema
gravedad, y para ese soldado pidió la pena máxima, que para el instante era
la muerte; mutatis mutandis, él también pide para la jueza Afiuni la pena
máxima, de acuerdo a su consideración sobre el delito que ha cometido, que
no viene al caso mencionarlo. De modo que ahí está la mano del monarca; pero
la que no es suya, propiamente, sino la de Bolívar. ¡Es Bolívar quien nos ha
dado el ejemplo!
Es posible que esto sea un invento de Esteban; pero es que la leyenda de la
heroicidad del Libertador da para que le sean aplaudidas este tipo de
arbitrariedades, en ese sentido. El era centralista, personalista, y se
creía dueño de todo. En esa carta que he citado, él le dice a Flores: “Usted
sabe que yo he gobernado veinte años…” Esto significa que desde 1810, hasta
1830 quien había gobernado a Venezuela había sido él, y porque él hasta
entonces se había considerado el imprescindible. ¿No está muy lejos nuestro
teniente coronel cuando dice que él es el único que está en capacidad de
gobernar a Venezuela? Hay quien encuentra un gran cinismo en las palabras
del Libertador, cuando dice con ocasión del Discurso de Angostura que él no
era sino una simple brizna de paja impulsada por el huracán de los
acontecimientos políticos; con eso se limpiaba esa sed de personalismo que
mostraba, al punto de que quitarse de en medio a Francisco de Miranda, y
quien ahora se demuestra que había concebido un proyecto de país mucho más
democrático que el suyo, y sobre todo, porque era un hombre mucho más
experimentado en ese terreno, habida cuenta de su participación muy notable
en el proceso de la revolución francesa. Ha gobernado 20 años, pero de los
que no ha sacado más que resultados ciertos: “América –asienta- es
ingobernable para nosotros”. Júntese con lo que cité atrás, acerca de la
figura del tiranuelo, y se observará que este es el testimonio de la
confesión de un gran fracaso. A lo que menos él quería parecerse en ese
momento era a su pueblo, pero entre tanto ese pueblo se iba a identificar
tanto con él que iba a llegar al punto de la veneración, y ya el propio
Libertador lo presentía, cuando decía que a nombre suyo se iba a cometer
grandes desmanes. Ahora, si de algo le pudiera estar agradecido éste al
chavismo, a propósito de la utilización desmedida que se hace de su figura,
es el de lo podamos ver de carne y hueso, tal cual fue con sus errores y sus
aciertos.
De que viene la devaluación, viene
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
11-07-2011
El
economista Ángel García Banchs, director del grupo de análisis Econométrica,
considera que es inevitable la devaluación, y la cual, a su juicio, sólo
está contenida, debido a que el gobierno antes de tomar la medida ha
preferido endeudarse. En ese sentido, ubica el total de la deuda pública en
130 mil millones de dólares.
Llama la atención del hecho de que en las condiciones en las que se
encuentra nuestro país; el cual depende, absolutamente, del petróleo,
pudiera ocurrir un default, en lo que se refiere al pago de la deuda; ya que
la política cambiaria del actual gobierno conduce a una dialéctica muy
perversa; en la que a medida que se devalúa la moneda, en esa medida aumenta
el ratio de la deuda, y de modo que cualquier vaivén que se produzca en los
precios del petróleo hacia la baja, colocaría al Estado en una situación
difícil para cumplir con todos los compromisos a ese respecto.
Ya hemos llegado al tercer trimestre del año, y de acuerdo a lo que han
anticipado los voceros oficiales, de nuevo se producirá una sorpresa en lo
que se refiere al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB); al igual
que ocurrió en el primer trimestre, cuando éste registró un repunte de 4.5%.
De darse las cosas tal cual las proyecta el gobierno, ¿se pudiera decir que
a partir de aquí entramos en una fase de crecimiento sostenido?
“Ese crecimiento es el resultado de una expansión que se va a producir en el
consumo; pero no porque los salarios estén aumentando ni la nómina real de
la economía; es decir, que la recepción de salarios en la economía esté
subiendo en términos de su poder de compra. No en absoluto. El salario real
está cayendo, y bastante, pero dado el incremento importantísimo que se ha
producido en el precio del petróleo, y que nadie lo esperaba, los ingresos
por ese concepto están siendo transferidos vía gasto público a los hogares,
y los hogares están gastando más.
“Pero, repito, no es que estén gastando más porque tienen un salario con un
poder de compra mayor. Todo lo contrario, el salario tiene un poder de
compra cada vez menor. La economía sólo está creciendo por las
transferencias, y esto producto del mayor ingreso o renta petrolera que el
gobierno gasta y hace llegar a los hogares.
¿Está de acuerdo con el señalamiento que hacen algunos analistas en el
entendido de que esas cifras del PIB pudieran estar maquilladas, de modo que
sólo estaríamos en presencia de un crecimiento estadístico?
“Es una pregunta delicada, lo cual requiere una respuesta delicada.
Definitivamente, pudieran haber problemas metodológicos; porque hubo un
cambio en el sistema de cuentas nacionales, sobre todo, en lo que se refiere
a la clasificación de los bienes que, anteriormente, se consideraban como
bienes de consumo, y hoy se clasifican como bienes de inversión. Al parecer
la variación de inventario, la variación de existencia, que es uno de los
componentes de la demanda, o sea, de las cuentas del PIB, es muy alta; está
creciendo a un ritmo muy importante, que no es comparable con el crecimiento
otros países de la región y en el planeta.
“Se trata de un crecimiento muy alto, y esto pudiera estar reflejando
problemas metodológicos o de otro orden. Pero de allí a aseverar que las
cifras están siendo manipuladas por razones políticas, yo no me atrevo a
afirmarlo. Algo pareciera que ocurre desde el punto de vista metodológico;
pero afirmar que haya una manipulación por parte del BCV, de las cifras que
recibe de Pdvsa y de la administración pública, en su conjunto, yo no me
atrevo a afirmar eso”.
Sin embargo, se vio como una situación de milagro económico, el hecho de que
de venir de un decrecimiento del PIB de 1.9%, como se registró en 2010, de
pronto saltamos a un crecimiento de 4.5%, ¿o no?
“Es que también se pudiera considerar de tipo milagroso el crecimiento de
los precios del petróleo. Nadie se esperaba que, en lo que va de año, el
precio del petróleo aumente en un 25%, como ha ocurrido este año, cuando
comenzó en 80,31 y hoy en día está en 100 dólares. Ahora, el 25% en seis
meses implica una tasa superior al 50%. De modo que este crecimiento
milagroso se debe al crecimiento milagroso de los precios del petróleo”.
¿Cómo observa lo que ha sido el comportamiento inflacionario de este año?
¿En cuanto estima que pudiera ubicarse el acumulado a finales de año?
“Nosotros esperamos que la inflación se ubique en la meta cercana a la que
el gobierno anunció, es decir, entre 24 y 26 por ciento, un promedio de 25%;
lo cual serían dos puntos por debajo de la del año pasado, y, en ese
sentido, representa una mejora con respecto a 2010. Sin embargo, tenemos que
destacar que la tasa inflacionaria venezolana fue la más alta el año pasado
del planeta, y que este año, probablemente, la vuelva a ser.
¿Usted no cree que haya un alto componente especulativo en ese
comportamiento inflacionario, como alegan reiteradamente los voceros
oficiales?
“Eso es no comprender el fenómeno inflacionario. En absoluto la especulación
no tiene que ver con la inflación. La especulación es algo específico a un
producto o a un establecimiento comercial. Si yo voy al establecimiento A, y
yo siento que los precios son mayores que los del establecimiento B, yo me
puedo proteger, buscando el producto en el establecimiento B, en vez del A.
Igualmente, si yo veo que algún producto está muy alto en precio, y yo lo
puedo sustituir por otro, opto por lo segundo.
“Es decir, de la especulación los consumidores se pueden proteger; de la
inflación no, porque ésta no es un proceso específico a un producto o a un
establecimiento comercial. Puede ser que un establecimiento comercial, en
particular, está especulando; puede ser que un empresario, en particular,
esté, momentáneamente, especulando. Pero no puede ser que el conjunto de las
empresas y el conjunto de los establecimientos, o el conjunto de los
productos tengan un grado de especulación. Porque hay una tendencia de que
se igualen los precios de los bienes sustitutos, y eso es lo que se conoce
como la ley de un solo precio, esto es, la competencia.
“La inflación es un proceso generalizado; lo que origina el aumento de los
precios es, exactamente lo mismo, para todo el mundo. Es el aumento de la
tasa de salario; cuando el salario sube, los costos suben; o sea, cuando el
salario sube más que la productividad, los costos suben, y, por supuesto,
los precios suben. Cuando aumenta la tasa de cambio, por supuesto, los
costos suben, y los precios suben; cuando hay desbalance entre la oferta y
la demanda por un gasto público que se inyecta a la economía; cuando hay
desórdenes fiscales, cuando hay desórdenes monetarios, cuando hay
transferencias al Fonden; eso todo, en dos palabras, afecta al universo de
bienes y servicios que se producen y que se importan de Venezuela”.
Los voceros gubernamentales han señalado que la inflación es un fenómeno
estructural, y que durante el gobierno de Hugo Chávez nunca ha llegado a los
niveles, a los cuales llegó en tiempos de la democracia de partidos. ¿Usted
cree que, finalmente, se impondrá este esquema gradual de control
antiinflacionario que el gobierno ha diseñado?
“En primer lugar, yo no creo que la inflación sea un fenómeno estructural.
Yo creo que la inflación en Venezuela responde a la política económica. No
son los sectores privados los que determinan la inflación sino la política
económica.
“Si entendemos que la renta petrolera es un ingreso que percibe el país,
pero que no produce, es decir, que es producto del incremento de los precios
del petróleo; porque, por ejemplo, si se ha producido un incremento de 80 a
100 dólares en el precio del petróleo, esos veinte dólares adicionales es un
ingreso que yo percibo, pero que no produje. Significa que no es ganancia de
una oferta productiva interna, sino que es el resultado de un cambio de
precios en el mercado internacional.
“Si nosotros entendemos que la renta petrolera es un ingreso no producido,
pero percibido, y que el Fisco lo gasta de una forma no balanceada,
suavizada en el tiempo, entendemos que el gasto público inyecta presión a la
demanda, pero no aumenta la oferta al mismo ritmo, y esto porque no se ha
producido nada. El ingreso se ha recibido pero no hay una oferta de bienes
nacionales. Eso genera un desbalance entre la oferta y la demanda de bienes
y servicios.
“Otros elementos que contribuyen también al aumento de la inflación son las
transferencias el Fonden; lo cual le resta respaldo al bolívar; después está
el tema de la indexación salarial. Es decir, si aumentamos los salarios al
ritmo de la inflación del año anterior, en ese sentido, observamos que el
nivel al que se sube no se corresponde con el aumento del producto por
trabajador; esto quiere decir que el producto por trabajador no está
aumentando. Sin embargo, desde Miraflores se quiere aumentar el salario a un
ritmo superior a lo que está creciendo el producto por trabajador, que es la
productividad”.
“Si el producto por trabajador crece 2%, y los salarios crecen 26%, entonces
la inflación del componente interno estará en el entorno del 24%. Ahora la
inflación del componente externo depende del ajuste de la tasa de cambio. Ya
no es la tasa de salario lo que implica aquí sino la tasa de cambio, y esa
también se varió este año; porque sabemos que desapareció el 2.60, y ahora
se unificó el 4.30. Aunque se le haya llamado una unificación cambiaria, fue
una devaluación porque no fue una unificación hacia abajo sino hacia
arriba”.
Pero los voceros oficiales argumentan que el salario mínimo del
venezolano sigue siendo el más alto de la América Latina. ¿No le parece?
“El gobierno está haciendo todo lo posible para mantener eso. Se trata de un
salario que se mantiene sobre la base de la devaluación del tipo de cambio,
es decir, abaratando el componente externo de la canasta de bienes y
servicios que consumimos de los productos importados. ¿Cómo? Nos endeudamos
para postergar las devaluaciones. Postergar no significa evitar; significa
correr la arruga.
“Las devaluaciones vendrán. Pero mientras no vienen, es evidente que la
canasta importada resulta ser, artificialmente, barata. Sí, nuestro salario
en dólares es el más alto; pero no porque seamos más productivos, sino
porque tenemos una renta petrolera. Pero va a dejar de ser el más alto
cuando vengan los ajustes de la tasa de cambio, y eso viene. Es posible que
sea para después de las elecciones, pero eso viene. El gobierno está
haciendo lo posible en lo que está de su parte con un conjunto de políticas
como la nueva Ley de Endeudamiento Complementario; bajando el encaje, y
otros mecanismos para poder colocar deuda, a objeto de postergar la
devaluación. Dejarle más bien esa responsabilidad al gobierno que tome el
poder en el 2013”.
Precisamente, cuando se produjo la unificación cambiaria a 4,30 algunos
analistas pusieron el énfasis en el hecho de que esta devaluación soterrada
no era suficiente, y que lo más probable es que se produjera una nueva
devaluación, donde se ubicaría el dólar a seis bolívares. ¿Cree que este
será el nuevo nivel de la tasa de cambio que adopte el gobierno?
“Todo depende a qué nos referimos. Si nosotros queremos tener una industria
que pueda exportar productos no petroleros, necesitamos una tasa de cambio
de 12 bolívares. Ahora, si nosotros queremos mantener una economía de
puertos, sin endeudarnos, y dado el precio del petróleo actual necesitamos
una tasa del orden de los 8 bolívares por dólar. Ahora, con 6 bolívares por
dólar seguiríamos endeudándonos.
El oficialismo ha alegado que la revolución bolivariana ha sextuplicado el
PIB para alcanzar un total de 367 mil millones de dólares, cuando en 1999 se
encontraba en 85 mil millones de dólares. ¿Esta fortaleza del PIB, aunado al
crecimiento que se estima para este año sea de 5%, no hace factible la Ley
de Endeudamiento Complementario?
“Es
factible que se pueda colocar la cantidad de dinero que contempla la Ley de
Endeudamiento Complementario, porque hay un control de cambio. Ahora bien,
el PIB venezolano no es esa cantidad. Evidentemente, esa cantidad se basa en
un tipo de cambio sobrevalorado, sobrevaluado. Si el PIB es 4,30 y el tipo
de cambio es 4,30 el producto es cien. Ahora, si el cambio es 8,30 el
producto será 50. De modo que si nosotros nos regimos por un tipo de cambio
sobrevaluado, que no es sostenible, que es artificial; que es cuestión de
meses para que tengamos que cambiarlo, entonces estamos hablando de una
irrealidad.
“Eso no se corresponde con la realidad, y eso significa que el ratio de
deuda va a ser mayor sobre el producto, toda vez que el producto en dólares
es menor. Es problema de jugar con la paridad cambiaria, jugar con las
percepciones. Aquí lo que se está jugando es a expresar los valores a 4,30,
cuando sabemos que a ese 4,30 lo que le quedan son meses. En Econométrica
pensamos que pudiera darse incluso la devaluación antes de las elecciones;
porque la presión es muy alta, muy fuerte, de acuerdo a lo que muestran
todos los indicadores, a la cual la está deteniendo el gobierno sobre la
base de endeudamiento, sobre todo, en divisas. Pero eso no es sostenible.
De acuerdo al nivel de las cifras de algunos organismos multilaterales,
Venezuela tiene el nivel más bajo de deuda en términos de porcentaje con
respecto a su PIB en la América Latina. He allí la segunda razón que alega
el oficialismo para solicitar el endeudamiento; encaminado, por una parte, a
financiar la Misión Vivienda, y, por la otra, algunos planes de fomento de
empleo. ¿Qué piensa, en ese sentido?
“Primero, los organismos multilaterales se equivocan. Eso hay que decirlo
con toda la claridad del mundo: están equivocados. No incluyen la deuda de
Pdvsa; utilizan tasas de cambio que ya no existen. Por ejemplo, cuando el
profesor Giordani presenta los números en la Asamblea Nacional no lo hace
sino calculado a la tasa de cambio 2,60; sin incluir Pdvsa, sin incluir el
Préstamo Chino; al cual, de paso considera que era no es una deuda.
“Es decir, usaron un tipo de cambio de 2,60. Correcto, está bien: como ellos
están hablando, haciendo referencia a la deuda, hasta el 31-12-10 era a
2,60. Pero un día después era a 4,30. Entonces es muy distinto el ratio de
deuda sobre el PIB que yo te pueda dar a 2,60, que el que yo te pueda dar a
4,30. A este precio es mucho más alto el ratio de deuda sobre el PIB, y esto
porque nuestra deuda se encuentra dolarizada en una buena parte.
“Aparte de que el profesor Giordani en su interpelación en la AN no incluyó
la deuda que se ha venido acumulando por expropiaciones y otras cosas que
hay que pagar. A ese respecto, las cifras de los organismos multilaterales
no toman en cuenta todos los elementos que intervendrían a la hora de
sopesar la capacidad de pago de Venezuela. Para ponerlo en pocas palabras:
si el precio del petróleo es infinito, Venezuela puede pagar todas sus
deudas; si es cero, no puede pagar ningún tipo de deuda.
“Lo cual quiere decir que entre cero e infinito existe un precio positivo,
por debajo del cual no podemos pagar algunos compromisos, y por encima del
cual podemos pagar todo. ¿Cuál es ese precio? Bueno uno está trabajando para
evaluarlo, existen muchos escenarios. Pero lo que esto quiere decir es que
la posibilidad de un default existe. O sea, no estoy diciendo que vaya a ver
default. Sólo estoy afirmando que con certeza entre los escenarios posibles
está uno, en el cual hay la posibilidad de default. Ojalá no se de el caso.
Pero los números, las referencias están trabajando con un tipo de cambio
sobrevalorado.
“La deuda es no menor, si se incluye Pdvsa, las contingencias por
expropiaciones, los préstamos chinos I y II, y otros elementos, a los 130
mil millones de dólares, y este año va a cerrar en un monto muchísimo mayor.
Habría que sumarle unos veinticinco mil millones de dólares más o algo por
el estilo. De modo que al final del año pudiéramos tener una deuda sobre PIB
de 60 ó 65 por ciento con un tipo de cambio a 5,30, que es el tipo de cambio
del Sitme, por quue ni hablar de otros tipos de cambio. Eso ya pasó,
eso pasó en Argentina en los años 2001 y 2002, cuando creció la deuda tres
veces en un año, y esto como consecuencia del crecimiento tres veces en un
año del tipo de cambio.
Enrique Meléndez Oropeza
11-07-2011
En
verdad, han sido días muy tensos para esta gente. El hombre allá en La
Habana sin saberse de él. Puesto que todo su mal lo ha venido a monopolizar
Fidel Castro; así que cuando pisó tierra venezolana, entonces respiraron
tranquilos los distintos seguidores suyos; tanto los de buena fe, aquéllos a
quienes Jesús consideraría los pobres de alma; como aquéllos a quienes
siempre los ha acompañado la mala fe, y, por supuesto, sólo están allí por
el interés de su bolsillo, a sabiendas de que Esteban está acabando con el
país.
Felices de la vida: era un lunes en la madrugada y entonces comenzaron a
llamarse los unos a los otros, cuando en la pantalla de los televisores se
veía al tercio ya en el aeropuerto de Maiquetía; recordando anécdotas
personales y entonando “Noches de Maiquetía”. ¿Una resurrección? Se veía que
esta gente había sufrido, mientras la perrorabiosa oposición hacía de las
suyas con la salud de mi comandante presidente.
Con independencia del estado de avance en que se encuentra su cáncer, yo me
atrevería a afirmar que la opinión más sensata, que se ha oído en los
últimos días, ha sido la de Eduardo Fernández; quien ha invitado a Hugo
Chávez a convocar un gobierno de unidad nacional. ¿Ya ha comprobado que el
abuso no conduce a nada? Lo más importante para nosotros es que se ha
demostrado que su naturaleza no es divina; sino de condición humana, y que a
un organismo no se le puede exigir demasiado. Yo me imagino que cadenas
mediáticas de seis horas ya no se podrá mandar más; por lo menos, por ahora,
y eso es un consuelo; porque esas cadenas son demasiado nocivas para la
salud mental del venezolano, que termina envenenado; aparte del abuso que
supone el tener uno metido a una especie de manganzón todo el día hasta en
la sopa.
¿Pero será capaz nuestro teniente coronel de oír voces como la de Eduardo
Fernández? Quizás uno de los mayores problemas que afrontamos los
venezolanos es la presencia de la figura de Fidel Castro, transformado en el
enfermero de este presidente que cada día se ilegitimiza más, y quien no
vela por el interés nacional de nuestra patria; como sí por sus intereses, y
en estas condiciones nunca admitiría la conformación de un gobierno en ese
sentido, y esto es algo que reclama la realidad venezolana, tomando en
cuenta que llegó la hora de partir de cero, y arrancar con la tarea de la
reconstrucción nacional con la presencia o sin la presencia de nuestro
teniente coronel.
Por cierto que en estos días he estado pensando mucho en la novela La
Montaña Mágica de Thomas Mann, y esto porque se trata de una obra basada en
la enfermedad, y donde se suscitan hasta una serie de diálogos entre los
personajes de la misma que se permiten teorizar, en torno a la dialéctica
que se va generando en la humanidad, con respecto a las formas de vencer las
enfermedades, desde el punto de vista de los avances de la medicina. ¿Hasta
qué punto el hombre puede hacerse inmune a todo tipo de enfermedad? He allí
el momento en el que se plantean teorías como la del súper hombre,
proclamado sobre todo por Nietzsche, y que es en cierto sentido lo que
estamos viendo hoy en día, cuando ya se habla de controlar la vida
fisiológica de una persona, partiendo del estudio de sus células madres, a
través de lo que será su historia clínica futura. Una atmósfera, la que se
vive en esa novela, de rostros demacrados y con sombras en los ojos: no se
olvide que la tuberculosis fue la enfermedad de los románticos, y en donde
el personaje principal de la obra se siente atraído por la enfermedad, y se
descubre tísico, lo cual es una felicidad para él; puesto que esto le
permite quedarse en ese ambiente de rostros demacrados, como decía atrás,
pero no así carentes de un profundo espíritu, y a quienes les escucha esos
diálogos a los que me he referido.
Estas mismas evocaciones de La Montaña Mágica le han llegado al escritor
mexicano Jorge Castañeda, de acuerdo a un artículo que le leí en uno de los
portales de Internet. Aunque a él más se le han venido por el hecho de que
varias de las figuras presidenciales de la América Latina padecen de una
enfermedad, es decir, por un hecho más generalizado, que a mí que lo estoy
padeciendo en carne propia; comenzando por el caso de Fidel Castro, pasando
por el paraguayo Fernando Lugo, el ecuatoriano Rafael Correa y ahora nuestro
teniente coronel; cuando, recientemente, hemos tenido noticias también de la
muerte de Néstor Kirchnner, y quien, en efecto, no era una figura
presidencial, pero se presentaba como el consorte de la presidenta de
Argentina, viniendo él, por lo demás, de serlo: un fenómeno, en ese sentido,
que daría lugar a la trama de una novela como la de Mann, y para el caso
tráigase a colación todo lo que se ha escrito hasta ahora sobre las
vicisitudes de nuestro teniente coronel, a ese respecto, y que es lo que me
diferencia de la evocación que ha sentido el escritor Castañeda con respecto
a dicha obra; pues, si bien es cierto que también el presidente de su país,
Felipe Calderón, padece de una cierta enfermedad; la misma no ha dado lugar
al grado de especulación al que se ha llegado aquí con respecto a la salud
de Esteban, y esto por todo el misterio que encubre; por la forma como el
gobierno ha empañado toda la situación: ese viaje repentino a Cuba; pero lo
más trágico de todo: que el único que, verdaderamente, sabe de la salud de
nuestro jefe de Estado es ese señor, a quien he calificado de enfermero
suyo, el sátrapa cubano. Nótese que nuestro teniente coronel cuando presentó
su alocución habló de un cáncer. ¿Qué tipo cáncer? Aquél dice que es de
colón, el otro que es de próstata, el de más allá es de la opinión de que
este hombre no tiene nada, y que todo esa una farsa, y así, sucesivamente,
uno se mueve en un mar de ambigüedades, y que es lo que da lugar a la
especulación; pero porque el gobierno lo mantiene a raya todo, en el más
absoluto misterio.
Enrique Meléndez Oropeza
03-07-2011
No
fue un hecho sangriento, como tampoco fue la toma de una república, luego de
una hazaña militar, y es lo que le da más carácter civilista a ese
acontecimiento histórico, que conmemoramos hoy 5 de julio de 2011, es decir,
200 años después.
La otra cosa que hay que destacar de esta fecha es que Simón Bolívar, cuya
figura también a esta hora se debe estar exaltando y magnificando, con
motivo de los actos que el oficialismo debe estar realizando como
recordatorio de la efemérides, tampoco fue el centro de los acontecimientos
ese 5 de julio de 1811; como sí Miranda, que fue quien llevó el protagonismo
durante esos días del nacimiento de nuestra República independiente, a
instancias del propio Bolívar; permítaseme esta digresión, que lo había
traído de Londres, donde el precursor había vivido por muchos años, y lo
había conminado a que se hiciera cargo de la revolución que aquí se
fraguaba.
Porque hay que tener presente que esto funcionaba como una República, mal
que bien; constituida como una Capitanía General desde 1777, cuando Carlos
III decreta su organización provincial, bajo el nombre de Venezuela, que ya
de hecho se usaba para referirse a esa parte del territorio que comprendían
las provincias occidentales, sobre todo, las del norte de nuestra geografía,
y es por esto que hablo de una organización provincial, pues a estas
provincias occidentales, cuyas ciudades habían sido las primeras en ser
fundadas en nuestro país, se les van a agregar las de oriente, y las que
hasta entonces dependían de Santo Domingo; dependiendo las otras entre tanto
de Nueva Granada. Es decir, se produce un proceso de síntesis geopolítica, y
esto porque ya a esta altura Venezuela se ha convertido, a pesar de que ha
llegado muy tarde a su consolidación como Estado, en una referencia
civilizatoria, en especial, en lo económico.
Aquí nos salta a la vista la primera incongruencia del discurso oficial:
¿cómo va a llamarse República Bolivariana de Venezuela cuando la génesis de
la misma no fue inspiración del Libertador? Aparte de que el nombre que el
movimiento patriótico le coloca a la misma, y que sí fue una inspiración de
Miranda, fue el de República de Colombia, tal cual la denomina el Libertador
a propósito del parte de guerra que él redacta relativo a la batalla de
Carabobo, y parte que encabeza con tal denominación. De modo que cuando
volvamos al antiguo país que habíamos sido, luego de producirse lo que se
conoce como La Cosiata, promovida por José Antonio Páez; llamado así a un
movimiento que se gesta para desprendernos de la Gran Colombia, como define
nuestra historiografía a ese Estado que el Libertador había conformado con
Ecuador y Nueva Granada y nosotros; decía que cuando volvamos al antiguo
país, adoptaremos la denominación original de Venezuela, como lo había hecho
Carlos III. Esto lo traigo a colación, porque estas cosas son las que nos
duelen a algunos venezolanos, que observamos cómo la ignorancia ha venido a
tergiversar en este caso nuestra historia.
En estas circunstancias se podría decir que para las vísperas de nuestra
independencia nosotros éramos el patio trasero del Virreinato de Nueva
Granada, y de hecho el Libertador en vida señalaba que nosotros estábamos
condenados a ser un cuartel, y a la par colocaba a Quito como un convento y
a Bogotá como una universidad. Sin embargo, yo siempre me he preguntado,
¿cómo es posible que esa sociedad produzca figuras de la talla de Miranda,
Bolívar y Bello, con gran influencia los tres en la América hispánica, cada
uno en su momento? Hay una corriente historiográfica que señala que desde
que nos incorporamos como nación nuestra orientación fue siempre hacia el
esquema de producción capitalista, y eso fue lo que constituyó nuestra
economía con la explotación del campo y de la minería a lo largo del siglo
XVIII; aparte del comercio, buena parte del cual corría a cargo del
contrabando, y el que, finalmente, fue tolerado por las autoridades de ese
entonces; puesto que un intercambio con la metrópoli permanente no existía.
Aquí cabría hablar del “señor del Cacao”, el “Gran Cacao”, como se les decía
a los grandes hacendados; residenciados, sobre todo, en Caracas; la ciudad
que había terminado por declararse como la capital, a raíz de la
constitución de Venezuela; quizás, porque contaba con el clima más saludable
de aquel territorio, y que se enseñoreaba con un paisaje que se lo
proporcionaba un cerro de un colorido muy hermoso, que con el tiempo vino a
llamarse El Avila; el hecho es que en su periferia se va a desarrollar todo
un enclave agrícola, constituido por haciendas dedicadas al cultivo del
cacao, caña de azúcar y café. Una sociedad bucólica; que se sorprende cuando
un visitante alemán de nombre Alejandro de Humboldt decide escalar esa
montaña, pues hasta entonces a nadie en esa ciudad le han nacido iniciativas
de ese tipo. ¿Cómo es que llega a ser, posteriormente, una de las más
maduras desde el punto de vista político, de fomentar el sistema democrático
a lo largo de todo un continente? Incluso, hay también una interpretación
histórica que hace ver que, finalmente, todo aquello fue muy prematuro y que
fue por eso, en consecuencia, que tuvimos que pagar con mucha sangre
nuestros propios procesos de democratización, y yo diría que todavía los
estamos pagando.
Es decir, que a nosotros nos faltaba todavía un siglo de colonización
española, sólo que mirando las cosas, tal cual se plantean, y nos cotejamos
con lo que era la España de ese momento, yo diría que a esa altura nosotros
hasta estábamos por encima ya de su nivel político, y que esa clase
política, que fomentó repúblicas a lo largo del continente, fue la que le
faltó a la madre patria para llevar a cabo la modernización de su respectivo
Estado, y el cual siempre se mostró reacio frente a todo tipo de proceso de
democratización. Yo no sé si será verdad o no, pero cuenta la leyenda que
Napoleón se sorprendía del temperamento cerrado del español, cuando les
preguntaba:
-¿Ustedes quieren democracia? ¿Ustedes quieren ser sus propios soberanos?
-No -respondía el pueblo español-, nosotros no queremos ser ciudadanos, sino
súbditos del rey. ¡Que regrese Fernando VII!
Porque nuestra declaración de independencia tampoco fue un hecho aislado,
pues ya en esto se nos habían adelantado Quito, que fue la primera República
en declararse independiente; lo mismo que después de hacerlo nosotros
también otros pueblos en lo más inmediato se sumarían a ese escalada de
pronunciamientos de emancipación, que se registran en esas primeras décadas
del siglo XIX en este continente; teniendo como antecedentes; primero, la
revolución de EEUU y, luego, la Revolución Francesa.
Es famosa la expresión con la que inicia el viejo Laureano Vallenilla Lanz
su obra Cesarismo Democrático, uno de los libros más importantes que se
conocen en nuestros anales patrios: “Nuestra guerra de independencia fue una
guerra civil”, y este fue el carácter que tuvo en un comienzo, si partimos
del hecho de que fue una República conformada por los criollos, sobre todo,
la clase mantuana o la godarria, como mejor se les conoce, y que no dejaba
de ser una élite de señores a quienes se consideraba notables, y que eran
esos hacendados, de quienes he hablado atrás, muy excluyentes y arrogantes;
frente a una mayoría de gente compuesta por pardos, blancos de orilla: hijos
naturales de aquellos señores notables casi todos ellos, y quienes gozaban
de absoluta libertad, sólo que ejecutaban los trabajos más viles, y que como
tal se les miraba con desprecio; al igual que los esclavos, que estaban en
el último escalafón social. He allí una fotografía de la estructura de
nuestra sociedad ese 5 de julio de 1811. Hay historiadores que consideran
que más que una sociedad de clases, tal cual se observaba en los países
burgueses del capitalismo industrial, estábamos frente a una sociedad de
castas. A eso habría que agregarle que estábamos frente a una sociedad
tomista, es decir, muy oscurantista y supersticiosa, y parroquiana.
Las tres fuentes culturales más importantes de la sociedad venezolana de ese
entonces eran la iglesia, y la que había diseminado, además de sus
respectivos templos, conventos y monasterios por todo el país; la
universidad, pero una universidad más escolástica, es decir, ajena a la
investigación y al experimento de laboratorio, que mecanicista, y todo lo
que nos venía como bagaje informativo de España; que no era lo más novedoso
del todo, a propósito de las grandes revoluciones que se habían gestado en
el campo de las ideas, en el ámbito filosófico en países como Francia,
Inglaterra y Alemania, a partir de lo que se define como el racionalismo o
el empirismo.
Pero lo más importante no es eso; lo más importante, como lo hacíamos ver
atrás, es la forma como esta gente asimila la teoría política que se ha
venido desarrollando con esa corriente filosófica que se conoce como la
Ilustración, síntesis, precisamente, de aquellas dos posturas, el empirismo
y el racionalismo, y perdónenme que los meta en este terreno, pero esto es
clave para entender la mentalidad que va a dar origen al pensamiento de
nuestra clase dirigente de esa época, y que es de donde nace la concepción
de nuestro Estado moderno. Así se habla de una sociedad del constructo, la
sociedad de la razón edificante o instrumental, que sería la meta de todo
proceso ilustrativo que se promueva en ella; incluso, para decirlo en unos
términos más filosóficos, la sociedad que se propone imitar en perfección a
las leyes de la naturaleza, contando con un instrumento muy importante que
se llama ciencia, además de la tecnología, y que es lo que signa la visión
de mundo del hombre contemporáneo, es decir la visión del cálculo, del
acierto, de la operación matemática, y esto no lo garantiza sino el método y
el experimento de laboratorio; de modo que por esta vía llegamos a la
profesionalización del conocimiento que es lo que se comienza a impartir en
la universidad moderna, para empatar con lo que decíamos de la vieja
Universidad de Caracas, a la que he calificado de escolástica por
contraposición a ésta, y no obstante en estas aulas de estudio cursan al
menos Francisco de Miranda y Andrés Bello.
Los testimonios de los viajeros, que incursionaron en esa época por estas
tierras diferenciaban, como diferencian los padres las aptitudes de cada uno
de sus hijos, las distintas sociedades de los países de nuestro continente:
unas eran más aptas para el estudio de la filosofía, otras más aptas para el
cultivo de la poesía y de las artes y otras, como Venezuela, más aptas para
el estudio de la política. El historiador Guillermo Morón es de la opinión
de que Miranda fue otro de los grandes representantes de esa corriente de
pensamiento; un hombre que tuvo éxitos incluso en Francia como escritor,
cuando entonces vivía en París y formaba parte de la élite intelectual y
militar de dicha nación. Entre tanto, se considera que el Libertador, a raíz
de la Carta de Jamaica, a su faceta de guerrero, le agrega la de pensador
político. De hecho, el Acta de Independencia que se firma ese día recoge lo
esencial del Estado liberal burgués, por excelencia: hemos dejado de ser
súbditos del rey, para pasar a ser ciudadanos. He allí el principal
principio de la Ilustración: sírvete de tu propia razón; emancípate como ser
humano que tiene plenos poderes para transformar la naturaleza; que es
cuando un pueblo logra su mayoría de edad. De aquí a la proclamación de los
derechos del hombre estamos a un paso, y que va a comenzar por allá, por
aquellas referencias que poníamos atrás, esto es, la independencia de EEUU
de Inglaterra y la Revolución Francesa. Existe el testimonio, para cerrar
con el punto de la formación de esta gente, que se recibió todo ese legajo
de filosofía ilustrativa por libros que venían en forma clandestina;
llegando a la audacia de introducirlos con las tapas de ejemplares de La
Biblia: libros de Rousseau, de Voltaire, Maquiavelo, Bentham; este último,
posteriormente, muy amigo de Bolívar.
En efecto, ese 5 de julio de 1811, desde el punto de vista de nuestros
anales patrios, será un salto al vacío; primero, por lo que he dicho acerca
del carácter de guerra civil que adopten los acontecimientos que se
desarrollen a continuación; segundo, porque ya no volveremos a ser el país
de antes; cuyos caserones de arquitectura castellana ya no serán, para
prestarle este término al viejo Vallenilla Lanz, asilo de la felicidad. La
parte más ilustrativa de esta situación la refleja Juan Vicente González en
su biografía de José Félix Ribas, y donde relata el caso de una madre que le
tira la puerta a su hijo en la cara, resentida porque al padre de aquél lo
han matado las huestes revolucionarias, en cuyas filas milita éste.
A tal punto llegan los odios. Atrás dijimos que se trataba de una sociedad
dividida en castas, y no de clases, como las de los países de capitalismo
industrial; producto de la división del trabajo, como lo hacía ver el
marxismo, y donde el obrero, esa categoría que comienza a utilizarse en la
teoría de la revolución proletaria, viene a tener su máximo representante en
Carlos Marx, es decir, se trataba de una condición muy digna, y estaba
llamada a dignificarla aún más, cuando se hiciera cargo del poder; mientras
que aquí el peón era una condición miserable, y no tenía horizonte de vida
alguna; puesto que, a pesar de ser libre, no dejaba de ser esclavo, y de ese
estado no iba a tener la garantía de salir con esta asonada de la godarria
criolla, a partir de nuestra proclamación como país emancipado. Lo que
significa que se trata de una sociedad muy envenenada por los odios
raciales, y ante la cual se pretende erigir un Estado de naturaleza
burguesa, como expresaba aquella Acta de Independencia, de naturaleza
democrática. He allí el primer obstáculo que se consigue esta gente, y que
será el fenómeno que prenda la mecha para que en el país se desencadenen lo
que Antonio Arráiz conocerá como “los días de la ira”. Como lo refleja muy
bien Gabriel García Márquez en su novela “Cien Años de Soledad” y, en
especial, cuando dice que su personaje, esto es, el coronel Aureliano
Buendía, que forma parte de nuestra idiosincrasia, sin duda alguna, necesitó
de otra guerra para acabar con aquélla que él había iniciado, y de la cual
había intentado huir, mas dándose cuenta de que estaba encerrado en un
círculo vicioso. En esa obra, la cual he citado, que Arráiz titula como tal,
Los Días de la Ira, éste saca la cuenta, y llega a la conclusión de que
fueron contados los años en que este país conoció un momento de paz en el
siglo XIX; aquello fue revolución tras revolución, revuelta tras revuelta,
montonera tras montonera; de forma que la gente de hace un siglo, se abisma
por la cantidad de plomo que se había echado en este país:
-En este país si se ha echado plomo.- rezongaba un personaje de una novela
de Adriano González León.
Son patéticas las frases del Libertador, en carta que le escribe al general
Juan José Flores, poco antes de su muerte: “Este país caerá, infaliblemente,
en manos de la multitud desenfrenada; para, después, pasar a tiranuelos
imperceptibles de todas las razas y colores”, y añade que si fuera posible
que una parte del mundo volviera al caos primitivo, éste sería el último
período de la América. Es verdad que, después de que pasan los
acontecimientos es muy fácil sacar conclusiones en torno a los factores que
participaron de la trama; pero tampoco se necesita ser muy sabios para darse
uno cuenta de que aquella génesis estatal, caracterizada por el odio racial,
y por el menosprecio a la condición social de cada quien, nos iba a conducir
a ese estado de anarquía absoluta; pues ese Estado burgués que nuestra
nobleza criolla intentaba constituir no tenía cabida en esas circunstancias,
y en esto consistió la tarea del Libertador a continuación; que más que
militar, fue una tarea de proselitismo político, pues se basó, precisamente,
en el hecho de sembrar en su pueblo la idea de la ciudadanía. El guerrero
aquí fue Antonio José de Sucre, el gran estratega, mientras que el
Libertador fue el gran empresario de la guerra; el gerente que se ocupaba de
estudiar la capacidad de uno de los llaneros de Páez para portar una lanza
de determinado tamaño, encima de su respectivo caballo; una labor en la que
logra granjearse el apoyo de José Antonio Páez, el hombre que había
capitalizado las tropas dejadas por José Tomás Boves, a propósito de la
condición populista de ambos, y las que como vimos, no estaban ganadas para
nada con el proyecto político del godo criollo. Germán Carrera Damas dice,
no sin una cierta ironía, que esto ocurrió cuando el Libertador permitió el
saqueo; el cual, no olvidemos que fue la primera bandera de Boves. Es
entonces cuando nuestra guerra de independencia, para empatar con lo que
decíamos antes, pasa a ser una guerra de carácter internacional, y de España
nos llega lo más granado de sus filas militares; el ejército que ha
derrotado nada menos que a Napoleón; momento en que el Libertador entra por
el sur de Venezuela, es decir, cuando cambia su estrategia, establece su
comando de campaña en Angostura; momentos en los que lo vemos pronunciar su
famoso Discurso de 1819, y en el que está planteada lo que sería su
filosofía de gobierno.
Además, y el oficialismo no se ha dado cuenta de que cuando habla de una
segunda independencia, en el marco de su propaganda de carácter patriotero,
y la que está presente en forma incesante en nuestros medios de comunicación
día a día, no se da cuenta de que va contra el espíritu del 5 de julio de
1811; puesto que eso significa que nosotros perdimos en algún momento de
nuestra historia esa independencia que nos legaron los héroes de aquellas
jornadas, que implicaron dicho proceso en sí, y que, por lo tanto, sus
intenciones se quedaron rezagadas en el devenir patrio por la presencia de
fuerzas foráneas presentes en nuestro territorio, hasta que llegó a una
fulana revolución bolivariana y enderezó el entuerto. A ese respecto, no
tiene sentido que el oficialismo conmemore esta efemérides; sí y sólo sí la
suya, que sería la del 4 de febrero de 1992, y la que, por lo demás, se ha
intentado meter de contrabando desde el punto de vista histórico. Es una
hipocresía de parte del oficialismo; ganas de echar disparos al aire, y de
emborracharse con la historia.
Ahora esto me lleva a decir lo siguiente: resulta en el fondo una paradoja
el hecho de que estemos conmemorando el bicentenario de nuestra
independencia; en un momento en que se ejerce sobre nosotros un colonialismo
cubano, consentido y estimulado por el actual gobierno, con inspiración en
un castro-comunismo anacrónico, producto de una admiración adolescente que
se muestra por el líder de la revolución de Cuba, y el que nos lleva a
sentir una gran vergüenza en lo que atañe a nuestro sentimiento patriótico;
claro, es un colonialismo rastacuero y parasitario, que fue en lo que se
tradujo ese liderazgo castrista, que con nosotros es el segundo país que se
casa: antes fue beneficiario de la antigua Unión Soviética, y quien vino a
resultar uno de los más grandes demagogos que ha tenido la América Latina;
al contrario del otro imperialismo, que nos echan en cara estos señores a
nosotros, acusándonos de lacayos de éste, también resulta un anacronismo hoy
en día, es decir, plantearlo en la forma en la que lo hace el oficialismo,
pues al menos ese imperialismo nos dejó una industria petrolera instalada.
La Cuba de Fidel Castro, ¿qué nos lega en compensación de esas dádivas que
se le hacen en materia petrolera? En efecto, han traído unos médicos, con
motivo del programa oficial de la Misión Barrio Adentro, y pudiéramos
considerar que han sido útiles desde el punto de vista de la atención
primaria, en lo que atañe a nuestra salud pública; pero, su presencia aquí,
primero, ha significado el desarraigo de una persona de su medio social; lo
que traduce una cierta forma de tráfico humano, habida cuenta de que muchos
no están aquí por voluntad propia, como muchos han venido, han pasado unos
días en nuestro país, y se han fugado hacia otros destinos que no son,
precisamente, lo de la isla caribeña; segundo, no han venido a resultar la
solución definitiva a los diferentes problemas que confronta nuestro sistema
de salud; incluso, hasta se ha denunciado que algunos ni médicos son, y se
ha dado el caso en el que han empeorado la enfermedad de un paciente, a
quien les ha tocado reconocer, por diagnóstico equivocado, aunque ya eso es
otra cosa. Es decir, ese colonialismo cubano lo que nos ha traído es más
desgracia, unida a la que confrontábamos ya en este país; producto, quizás,
de una cierta inmadurez política de nuestra parte. Pero he aquí algo que
nunca ningún otro venezolano había mostrado, que es ese espíritu de sumisión
que está presente hoy en día en las esferas de gobierno; un espíritu
abyecto, que es aquél que siente un profundo menosprecio por sí mismo,
cuando este país tuvo fama de ser uno de los más alzados del mundo.
Desatados en el chavismo los demonios de la sucesión
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón
27-06-2011
El
profesor Agustín Blanco Muñoz estima que lo de la enfermedad del presidente
Hugo Chávez fue algo planificado; habida cuenta de la gravedad de la misma;
pero que lo importante aquí no es si hay o no hay vacío de poder, puesto que
el gobierno tiene los permisos; aparte de que cuenta con una Asamblea
Nacional que le aprueba todo; sino que lo importante es que esta coyuntura
ha desatado en el Partido Socialista Unificado de Venezuela los demonios de
la sucesión presidencial.
Indica que antes de este viaje, tal vez no se había pensado, claramente, en
el factor sucesión. “De modo cuando corre la voz de que el jefe de Estado
está enfermo, y se lee la palabra profundo: profunda enfermedad;
inmediatamente, los diferentes grupos que se cuentan que son ocho en lo
interno del PSUV, comienzan sus labores para armar la sucesión presidencial,
expresa el director de la Cátedra Pío Tamayo.
¿Tiene Cuba retenido al presidente venezolano, tal como se ha señalado
desde la oposición?
“Me parece aventurado afirmar que Cuba tiene secuestrado, retenido a Hugo
Chávez. El punto de la llamada enfermedad hay que verlo en forma distinta.
Esto es algo que con toda seguridad fue planificado, y esto lo digo porque
llegó un momento en el cual se entendió que debía someterse a un proceso de
curación.
“Mantenemos aquí en la cátedra Pío Tamayo de la UCV que, ciertamente, hay
una enfermedad en la persona del golpista-presidente; óigase, golpista
presidente; por favor, no me le vayas a ponerse presidente a secas; porque
este señor no es sino un golpista metido a presidente, y la pregunta que
viene a continuación es, ¿por qué esa curación no fue tratada, por ejemplo,
en el Hospital Militar de Venezuela? ¿Es que no hay garantía de seguridad?
“Se entiende, en primer lugar, que la afección es de orden mayor en el
sentido de que necesita un proceso de curación más largo. La clave la ofrece
el propio golpista presidente el día domingo 12; cuando dice que fue operado
el viernes 10, y que había pasado la noche del sábado muy mal, y que el día
domingo apenas se había podido levantar una hora. Es decir que se trata de
una enfermedad profunda: él mismo dijo que la biopsia había dado negativo, y
que no era un cáncer.
“Pero, según él, si no es un cáncer, ¿cómo es que este miércoles el hermano
de Hugo Chávez haya dicho que regresará dentro de unos diez o doce días?
¿Qué significa esta cantidad de tiempo invertida en una operación que es
común y corriente?”
¿Cómo interpreta usted la ausencia del presidente?
“En consecuencia, para volver con lo de la enfermedad: la ausencia del
golpista-presidente, está planificada, y fue planificada no en forma
individual, sino, conjuntamente, con el Alto Mando Militar, con su séquito
de colaboradores; fue planificada con todos los factores de poder inmediatos
y con el poder institucional. Es decir, no fue hecha a espaldas de él: no
tendría ningún sentido. Pero es tampoco cierto que él no sabía que iba a ser
sometido a una operación profunda.
“El sabía eso. Sabía que sus males no eran, simplemente, en una rodilla.
Sabía que sus males no eran más y nada menos que en el aparato reproductor o
en el aparato urinario… Sabía que era algo delicado aunque todavía no tenía
consciencia de la profundidad final que esto implicaría”.
¿Hay actualmente un vacío de poder?
“En consecuencia de lo anterior, en Venezuela no es que haya vacío de poder.
Yo creo que en eso uno no se puede detener: de si hay vacío o no hay vacío
de poder. Porque esto no es, básicamente, lo fundamental. Lo que importa
aquí es que el poder; con esta movilización del golpista-presidente hacia La
Habana, ha desembocado en el hecho de que se han desatado los demonios de la
sucesión presidencialista; es decir, antes de este viaje, tal vez no se
había pensado, claramente, en el factor sucesión. De modo cuando corre la
voz de que el golpista-presidente está enfermo, y se lee la palabra
profundo: profunda enfermedad; inmediatamente, los diferentes grupos que se
cuentan que son ocho en lo interno del PSUV, comienzan sus labores para
armar la sucesión presidencial.
“Por supuesto que por la otra parte, las oposiciones o buena parte de sus
partidos y organizaciones también veían como una cuestión muy saludable
salir del golpista-presidente por esta vía, y que el país cayese en manos de
un muchacho; quizás, sin experiencia, y sin el plan indispensable para
manejar a Venezuela. En conclusión, lo que te puedo decir es que no hay el
tal vacío de poder; porque ellos prepararon todo, organizadamente: tienen
todos los permisos correspondientes, y si no los tienen hay que tomar en
cuenta que poseen la mayoría en la AN para salvar cualquier dislate que se
haya cometido en este proceso”.
¿Hay hermetismo en el alto gobierno sobre la salud del jefe de Estado?
“¡Ese es, precisamente, el punto fundamental! Que si no hubiese ese problema
de su salud; que si no hubiese lo que hemos llamado una enfermedad profunda,
y que fue la palabra que expresó el propio golpista-presidente en su
entrevista para Telsur el día 12, una enfermedad profunda; pudiéramos llegar
a la conclusión de que el hermetismo es, materialmente, inexplicable.
“Eso es algo que le puede pasar a cualquier persona, y nada extrañaría que
le diagnosticaran ese tipo de enfermedad: el hecho es que estamos en
presencia de un golpista presidente que hasta ahora se le había vito como un
héroe-caudillo, jerarca de la patria, y un sujeto de estas condiciones no se
puede enfermar. Se trata del mito de la patria, y los mitos de la patria
tienen vida eterna.
“Ahora, su entorno, sus seguidores, sus acumuladores de espacio están
conscientes de que lo último que le pudiera pasar a su jefe es enfermarse, y
mucho menos desaparecer.
¿Pudiera decirse que estamos en el desenlace de una etapa histórica (la era
chavista), y el inicio de otra?
“Eso sería pensar, justamente, que es lo que muchos quieren. Es decir, que
aquí llegó el momento en el cual Chávez está a punto de desaparecer, y
desaparecido el golpista presidente lo que viene es un nuevo tiempo, lo que
viene es una nueva historia, y esto no es así.
“¡Tenemos 200 años anclados en la misma República! La República de la
destrucción, que ha alcanzado su máxima síntesis en estos doce años del
chavismo. Estos son los doce años de mayor destrucción que ha habido en la
historia de Venezuela, y te lo ejemplifico de esta manera: la Guerra Federal
dejó un buen número de muertos, pero fue una guerra abierta. La actual es
una guerra que no es abierta; es una guerra civil de bajos decibeles. Sin
embargo, en este período de los doce años se ha ido mucha gente al otro
mundo, en forma anónima. Eso significa que hay una cantidad de muertos por
angustia, temor, padecimiento. Son doce años de desgaste profundo lo que
estamos viviendo, y esto significa un tiempo singular. Esto es una angustia
mayor que lo que se vivió en tiempos de independencia o en tiempos de
guerra federal,
¿Cómo interpreta la nueva ley contra el olvido de los crímenes de Estado de
los años 60, 70, y el caso del diputado del PSUV Cordero Lara (caso
Cantaura)?
“Esto nos lleva ya a otro estadio, que es la Ley contra el olvido en el
período puntofijista. A veces es muy fácil examinar el pasado, y hablar de
los crímenes del pasado como una manera ocultar los crímenes del presente.
Y, justamente, esa ley quiere ver lo que fue el crimen político de 1958 a
1998: 40 años de crimen político. No, el crimen político tiene ya 200 años.
Me refiero al crimen político republicano, y queremos ver el crimen
político total. ¡Tiene quinientos años! Comenzó con Colón, y todavía se está
ejecutando el crimen político y el crimen social.
“De modo que yo no puedo creer ni avalar ni respetar una ley que dice que va
a penar el crimen político de determinada circunstancia y determinados
instantes. El día que están desarrollando en primera discusión en la AN esta
ley contra el crimen político 1958-1998, ese mismo día se estaba comprobando
que los muertos del 24 de mayo de 2011 en El Rosal fueron cuatro muertos que
ejecutó el CICPC a golpe limpio; destrozando, reventando a ciudadanos
venezolanos. El mismo crimen, es decir, nos hemos convertido en una sociedad
tomada por el crimen. Eso es lo que somos desgraciadamente en el día de hoy.
“Si quieren hacer una ley contra el crimen hagan una ley contra el crimen
en la historia de Venezuela, y vayámonos al comienzo de nuestra república,
y descubramos qué pasó con el generalísimo Francisco de Miranda, ¿quién lo
entregó?, o ¿cómo fue el llamado juicio al general Manuel Piar? Así
tendríamos noción de cómo y cuándo se ha desarrollado el crimen político y
hasta militar en Venezuela.
¿Qué opina de la lucha desatada entre los sucesores del ex presidente C
arlos Andrés Pérez?
“Yo no sé que es una lucha desatada entre los sucesores del presidente
Pérez. Si te estás refiriendo a esta lucha que tiene que ver con el cadáver,
pienso que esta es una cuestión que habría que sintetizarla diciendo que
esta es una lucha de dos familias o la familia de dos momentos que,
simplemente, han entendido que tenían una misión fundamental que era la de
dedicarse a rescatar los restos mortales del ex presiente, y cada quien
expuso su razón, que pueden ser muy respetables tanto la una, como la otra.
“A mi me tocó incluso participar en el juicio que se llevaba a cabo en
Miami, fui citado a declarar, ya que fui una de las últimas personas que
habló con éste. Yo tuve oportunidad de exponer allí en el tribunal lo
relativo a lo que sabía; lo que yo le escuché al ex presidente. Porque todo
se resumía a cuál había sido su voluntad en cuanto a regresar o no a
Venezuela, tan pronto concluyeran sus días de vida, y lo que yo le escuché,
en conversación que sostuvimos, es que él quería regresar, una vez que
Venezuela estuviera al margen del régimen actual.
“Eso fue lo que yo escuché, y eso fue lo que expuse, exactamente, allí en el
tribunal. Yo también expuse allí que esto era un juicio político, y un
juicio político, porque este régimen llamado revolucionario y bolivariano en
un momento determinado entendió que, mantener a un ex presidente post-mortem
en el exterior, era como una especie de mancha, y prefirió adoptar la
flexibilidad y aparentar o aparecer como gente demócrata, permitiendo el
regreso del ex presidente”.
¿Existe algún paralelismo histórico entre los liderazgos de CAP y de Chávez?
“Todos los paralelismos y las comparaciones, y esto es un lugar común, son
muy comprometedores. Entrevistando al ex presidente Pérez en un momento
determinado le dije en La Ahumada: ‘caramba, presidente, yo mientras más lo
oigo, más recuerdo a Hugo Chávez’, y éste se molestó mucho, ‘¿cómo se le
ocurre, profesor –me increpó- decirme semejante cosa?’, yo le respondí: ‘la
verdad, presidente, es que me pasó por la mente, como estoy trabajando con
usted y con él, he visto mucha similitud’, ‘no –respondió- nada que ver, yo
soy un demócrata. Ese es un golpista’. Bueno, yo no seguí la discusión.
“Pero, en verdad, mi opinión es la siguiente: más que paralelismo, lo que
hay que apuntar, y es lo fundamental, que aquí en Vene-Cuba, porque esa es
la realidad, estamos en el mismo punto político e ideológico del siglo XIX.
Nuestra política es decimonónica; responde a los mismos lineamientos del
liberal positivismo de esa época. Simplemente, lo que se ha avanzado es en
forma, más no así en contenido.
“Quizás la única alteración que se ha producido es la que ocurre a comienzos
del siglo XX, en las primeras décadas, cuando se incorpora el pensamiento
marxista. Aquel tiempo cuando fueron expulsados del país los dos Machado y
Salvador de la Plaza en el año 1912, o después con el estallido de 1928, que
hay allí otra explosión interesante de lo que se llamaría una nueva escuela,
influida por el marxismo.
“Luego viene la escuela socialdemócrata de Rómulo Betancourt, que comulgó
con el marxismo, pero que en un momento determinado entiende que el marxismo
no es negocio, ni puede estar en el futuro venezolano; porque no hay la
mentalidad ni la posibilidad de que el pueblo asuma esa corriente, y por
allí se encaminará esta corriente betancourista: un camino que ya conocemos.
Digo, a partir de este momento la socialdemocracia adquiere vigencia, y
tiene vigencia aún en el momento en que Pérez es el presidente.
“Aun cuando va a llegar un momento en el cual se va a producir la
defenestración de Pérez, y aquí el proyecto liberal positivista, el proyecto
que se puede llamar socialdemócrata experimenta su golpe más profundo, y lo
que sigue es lo que podemos llamar una comunión o comunidad en la cual lo
que existen son corrientes socialdemócratas.
“Por lo general las corrientes marxistas pasan a formar parte de las
corrientes socialdemócratas; de modo que cuando tú enfrentas a CAP y a Hugo
Chávez, yo te digo: es el encuentro de dos corrientes socialdemócratas; dos
corrientes positivistas liberales, y por eso es que aquí en el día de hoy no
hay ninguna vigencia de ningún proyecto revolucionario, sino la vigencia de
un proyecto liberal positivista, y la mejor demostración es la que estamos
viendo en el día de hoy, cuando la historia política venezolana la rige,
materialmente, un hombre y nuestra política existe para atacar a ese hombre
o para defender a ese hombre. Giramos en torno a un héroe, caudillo
libertador, y nada más”
¿Tiene rasgos fascistas el gobierno actual?
“¡Por supuesto! Lo estoy diciendo: si depende de un hombre, depende de un
héroe caudillo libertador, si depende de una voluntad autoritaria; si
depende de métodos que tienen muy poco que ver con democracia y con
libertad. Si lo que hay es el establecimiento de un código o canon; lo que
pudiéramos llamar miedo o temor o angustia. Si hay todo un aparato de
control, un aparato de seguimiento político e ideológico, para que cada
quien sienta que lo tienen vigilado; si hay todo esto: ¿qué tenemos que
envidiarle a los regímenes que han servido para acabar con todo vestigio de
libertad?”
¿Es derrotable Hugo Chávez en el 2012?
“Hemos sostenido durante mucho tiempo que Hugo Chávez responde a una
política que hay que evaluar, y hay que hacerlo en forma sistemática,
consistente. Lo primero que hay que preguntarse es si Chávez está ahí porque
le dio la gana. Chávez es el producto de una descomposición, lo acabamos de
decir; una descomposición producto de errores políticos e ideológicos, y
Chávez no es tampoco una voluntad individual y personal; sino que esa
voluntad representa a un cúmulo de intereses, y entre los cuales no hay que
poner a un lado los intereses tan criticados del llamado imperio.
“Recordemos lo que fue la campaña electoral de 1998, donde los grandes
poderes económicos estuvieron al lado de este señor, y recordemos que Maisto,
Carter se reúnen con este señor 48 horas antes de las elecciones de 1998, y
le entregan la visa estadounidense. No sabemos qué se había acordado; pero
después de ser la ficha que enfrentaba al golpista, que no era presidente,
entendieron que éste sí lo iba a ser, y así recibió el apoyo estadounidense.
Al día de hoy sabemos que el discurso contra el imperio es una cosa; pero
las cuentas con el imperio son otra cosa, y al imperio hasta hoy no le ha
faltado ni un barril de petróleo en las circunstancias más difíciles.
“Cuando tú me preguntas que si Chávez de derrotable, aquí hay que tomar en
cuenta no sólo el elemento poder, sino también estabilidad. Son dos factores
que habría que considerar: ha habido una gran estabilidad en materia
petrolera durante trece años; ha habido una gran estabilidad en materia de
pago de la deuda, y en estas condiciones no se observa por qué ese supuesto
imperio se propondría enfrentarlo.
“La otra cosa también es que el golpista presidente tiene el control de
todas las instituciones de este ex país, y eso hace posible que, por donde
lo plantees no es posible pensar en una derrota de este hombre en el 2012.
Pero, además, no hay una fuerza para enfrentarla del otro lado. ¿La Mesa de
la Unidad Democrática? La MUD no está sino orientada a hacer la misma
política que antes definí como la liberal positivista del siglo XIX,
maquillada y reciclada en el XX, además del intento que hemos visto en este
siglo XXI. No hay fuerza para enfrentarlo.
“Lo que vemos en esa MUD no es la definición de políticas para el cambio,
sino la definición de políticas para la negociación. Para la MUD
constituiría una gran victoria llegarle cerca de la votación que obtendría
el golpista presidente, y conformarse con dar la pelea en las elecciones de
2018

¿Vive usted, señor presidente?
Enrique Meléndez Oropeza
27-06-2011
Detrás
de las palabras de José Vicente Rangel se nota la impotencia que ahora cunde
en el entorno de nuestro teniente coronel, a partir del hecho de su
enfermedad; cuyas circunstancias pasan ahora a ser la nueva ola mediática en
la que nos hemos sumergido, y hasta en estos días he estado pensando mucho
en la novela que Gabriel García Márquez le dedica al dictador
latinoamericano; sobre todo, en el comienzo de la misma, y donde está por
medio el misterio de la muerte: “Sólo cuando los zamuros irrumpieron por las
ventanas del palacio presidencial, fue que el pueblo se dio cuenta de que el
dictador había muerto”. Rangel ha dicho que Chávez regresa cuando le de la
gana; no cuando la oposición se lo imponga.
Esto es una insensatez de su parte, porque él sabe que ese no es el discurso
que maneja la oposición. Es decir, la oposición no se conduce en esos
términos, y yo diría que hasta se ha conservado mucho la forma en las
presentes circunstancias; aun cuando, en el fondo se está ligando lo
contrario, y que es lo que más exaspera a Rangel, es decir, ese discurso
para afuera de la oposición; de no desearle la muerte al prójimo, como diría
en la presente oportunidad, hablando en generalidades, para no referirse tan
sólo a él, y así Rangel cae en el terreno de la insensatez, de la que he
hablado antes, producto, precisamente, del sentimiento de impotencia que
comienza a cundir en ellos a partir de esta coyuntura que se ha presentado.