Ismael García

Sin Chávez no va a haber ningún cataclismo

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

30-01-2012

El diputado Ismael García asegura que se impondrá en las elecciones primarias, para optar a la candidatura de la alcaldía del Municipio Libertador, en virtud de que las encuestan lo está favoreciendo con una ventaja de trece puntos sobre su más cercano contendor.

           
Al responder al cuestionamiento, a propósito de su condición de “paracaidista” al lanzarse como burgomaestre de la ciudad de Caracas en esta ocasión, si se toma en cuenta que su escenario natural lo constituye el estado Aragua, expresa que él toda su vida ha estado vinculado a la capital; aparte de residir en ella los últimos doce años, y a lo que habría que agregar, además, su estadía cuando le correspondió estudiar en la Escuela Técnica de Oeste, siendo entonces un joven oriundo del estado Falcón el hoy diputado a la Asamblea Nacional, electo a la misma, precisamente, por el estado Aragua, y máximo dirigente del partido Podemos.

¿Con motivo de la alianza entre Leopoldo López y Henrique Capriles Radonsky, usted declinará a favor de Antonio Ecarrí de Voluntad Popular?

           
“¡Mano segura no se tranca! Yo estoy ganando en Caracas por más de trece puntos sobre mi contrincante más cercano. De tal manera que eso no ha estado planteado ni la alianza con Capriles ni con Leopoldo. Se trata de un simple cambio de reos. Esto es lo que forma parte de la vieja política, que es lo que no debe hacerse. No se trata de si son jóvenes o viejos políticos, sino la vieja cultura política: yo te doy esto aquí; tú me das esto allá. Aquí no está planteado un negocio.

           

“Lo que se hizo fue una alianza, en la cual Leopoldo López, que tiene menor posibilidad de ganar las elecciones internas que Capriles, decidió apoyarlo; porque si Leopoldo hubiese tenido una ventaja sobre Capriles no la hubiese hecho”.

           

¿Qué responde usted  cuando lo tildan de “paracaidista”, por postularse como precandidato a alcalde del Municipio Libertador, sin tener una trayectoria de lucha y conocimiento de las comunidades de la capital?

           

“En Caracas yo tengo viviendo más de doce años sin interrupción, y desde Caracas he impulsado muchas luchas que el país reconoce; primero, respaldando el proceso de cambios en el marco de la Constitución y, luego, cuando el presidente de salió de él, seguimos apoyando la Carta Magna. Fuimos nosotros quienes liderizamos el debate en la AN, para enfrentar esa derrota  que, después, se le propinó en la calle al gobierno.

           

“Pero antes de eso, yo viví en Caracas en El Junquito, cuando entonces estudiaba en la Escuela Técnica del Oeste, viví en Casalta, y fui dirigente sindical aquí. De manera que no se trata de eso. Pero, además, uno no es de donde nace, sino de donde uno desarrolla las cosas, y donde decide asentarse, para una determinada responsabilidad”.

           

¿Su candidatura fue impuesta desde arriba por el comando tricolor o el suyo es un liderazgo regional que surgió desde la base de las comunidades?

           

“No, no se ha impuesto ninguna candidatura. Además, la pregunta es ilógica, porque tú sabes que todos vamos a ser electos en las primarias. Es la gente de Caracas la que va a decidir, y es una propuesta que hay. Efectivamente, la gente de Caracas está decidiendo, mayoritariamente; en los sondeos de opinión que realizamos se determina que estamos adelante, como te dije, con una ventaja de 13 puntos”.

           

¿De dónde provienen los fondos de su campaña electoral?

           

“De la misma forma como proviene la del alimento de todos los precandidatos del país; la mía no es una exclusividad. La campaña nuestra es financiada con el apoyo de amigos como ocurre con todos los demás precandidatos que participan en este proceso de primarias; desde el puesto de presidente, hasta el alcalde del último confín nuestro territorio. Siempre va a haber alguien dispuesto a cooperar, a pesar del chantaje, la intimidación que hoy el gobierno practica, para que alguien que te pueda dar una hoja de papel, para repartirla, te la da a veces preocupado, y te dice: -ten cuidado, porque si me descubren, me echo una vaina”.

           

“Porque si ellos consiguen al dueño de una bodega o al dueño de un abasto o de alguna empresa, que lo está haciendo, lo más probable es que se desate una persecución contra él por la vía del Seniat o le mandan un fiscal de alguno organismo del Estado, para intimidarlo”.

           

¿Apoya usted a Richard Mardo en Aragua o a su ex compañero Henry Rosales?

 

“Nosotros somos un equipo de personas que apoya a un candidato, que se llama Henrique Capriles Radonsky. Somos una fuerza política nacional, que integra a partidos como La Causa R, Podemos, PPT, el liderazgo de Henry Falcón en Lara; el liderazgo de Andrés Velásquez En Bolívar, el liderazgo de Goyo Graterol en Falcón. Somos una fuerza plural, y en cada estado hay un solo candidato del comando tricolor, y en Aragua apoyamos todos sus candidatos, desde Richard Mardo, hasta el candidato a alcalde Maracay, junto a todos los candidatos del comando tricolor”.

           

¿Cuál es la situación actual de su compadre Didalco Bolívar en el partido Podemos? ¿Sigue siendo el secretario general adjunto o fue sancionado por el tribunal disciplinario de la organización?

           

“Todo lo que ha ocurrido con ese señor está a la vista. No tenemos, no te hablo en singular, sino en plural: no tenemos ningún tipo de relación con ese caballero. El presidente lo acusó, recientemente, de delator; cuando dijo que él fue a avisarle, acerca de lo que estaba pasando en la oposición con el golpe, para ayudarlo. La gente sabe como vino al país. Fueron los medios del gobierno los que le prestaron todo lo que iba a hacer.

“Yo desearía que otros compañeros de otras fuerzas políticas, que están en el exilio o aquéllos que salen enfermos con cáncer, como fue el caso de Forero y los otros, a quienes no se les permite declarar una sola palabra, yo creo que lo que está a la vista no necesita anteojos. Como tú te habrás dado cuenta, jamás voy a nombrar a alguien a quien apoyé todas las veces para que fuera gobernador, y quien resultó tan pobre; un hombre de tan pocas armas, y ahora no tengo por qué hacerlo. Yo creo que a él la historia se encargará de ponerlo en su lugar”.


¿Sus hermanos tienen negocios con el Estado venezolano, como ha denunciado su compadre Didalco Bolívar?


“Yo tengo un hermano que es empresario, y que desde hace años; desde antes de que Chávez existiera en la política, tiene empresas, y es contratado por empresas del sector público, y del sector público. No tiene contrato ninguno con el Estado en este momento”.


¿El ex dirigente de Podemos y ex gobernador de Yaracuy, Carlos Jiménez, es un perseguido político?


“Yo no sé. En todo caso creo que, al igual que ese otro infeliz, de quien me preguntaste, se fue del país, porque no tuvo posibilidades de derecho a la defensa. Por lo demás, esas personas que se fueron de aquí, en un país donde se administre justicia, pudieron asumir su responsabilidad, y dar la cara.


“En relación al otro personaje que mencionaste, el presidente Chávez que es un mitómano compulsivo, dijo que no tenía nada que ver con eso.
Ahí está el debate que ellos hicieron, para acusarlo; la investigación que aprobaron, los 18 delitos, inclusive, de lesa humanidad, de los cuales fue acusado, y de pronto resultó que no era lo que ellos decían. Pero el problema es que a todos aquéllos a quienes el gobierno no les ha permitido hacer un juicio sano, es porque está involucrada la política, y, en consecuencia, es un perseguido político”.


¿Se arrepiente usted de su paso por el chavismo?


“Yo milité toda la vida en la izquierda democrática de este país, desde los años sesenta, cuando se fundó el MAS. Fui concejal, fui alcalde en dos oportunidades en la ciudad de La Victoria. En el año 1998 en Aragua no hubo alianza parlamentaria, y yo salí electo diputado, y luego sí hubo alianza, y fui el diputado más votado en el año 2000. Soy un hombre de trabajo, de mucho compromiso con la gente, y nosotros militamos en un proyecto que se llamó la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.


“El triunfo de Chávez en 1998 permitió llegar a un punto de partida; no fue un punto de llegada, que fue en el año 1999, cuando se aprobó la Constitución. En esa Carta Magna se habla de un Estado federal, descentralizado de derecho y de justicia. Nuestras diferencias con el gobierno y con el presidente surgieron, cuando él propuso un modelo que confisca el poder, que confisca la democracia y la propiedad privada.


“Eso fue en el año 2007. No nos votó Chávez. Nosotros enfrentamos esa visión hegemónica y autoritaria desde el parlamento y desde la calle. Nos apartamos para decirle al país que por ese camino no estábamos dispuestos a acompañar a nadie, en especial, cuando nos plantearon que había que crear un partido único, cuando sacaron a Radio Caracas Televisión, y el claroscuro se produjo en el momento en que el presidente propuso cambiar la Constitución. De tal manera que yo no me arrepiento de nada, porque yo no hice cosas al margen de la ley en el gobierno. Nosotros creímos que era necesario cambiar a Venezuela”.


¿Cree que la oposición pueda ganarle a Chávez, quien tiene en sus manos todos los recursos del Estado?
“Sin embargo, no tiene el recurso más importante hoy, que es el respeto y el afecto de la gente. Eso no se puede comprar. Ni siquiera un rey puede imponerle a una princesa que le sea fiel, sino es capaz de enamorarla, de tratarla con respeto, de brindarle amor recíproco. Cuando se pierde el amor, cuando se pierde el respeto, cuando se pierde la confianza entre los pueblos, es lo mismo que cuando se pierde a una pareja. Este pueblo ya no le cree al presidente.


“Hay mucha gente que todavía se pone un trapo rojo en la cabeza; tiene que hacerlo; sino, no recibe el quince y el último de mes el estipendio que el gobierno le da. Pero si no tiene la confianza del pueblo, la única revolución que va a ocurrir aquí va a ser la revolución del silencio, del voto. El 7 de octubre la gente va a votar para cambiar las cosas, y el cambio va a ser en paz y sin traumas, y no va a haber ningún cataclismo si Chávez no es presidente. Por el contrario, lo que viene después de Chávez es unión, reinstitucionalización del país”.


¿Qué opinión tiene usted de la gestión del alcalde Jorge Rodríguez?


“No es porque el alcalde Jorge Rodríguez sea chavista o porque esté apoyado por el gobierno, pero es una gestión muy infeliz, a pesar de que se trata de alguien que ha recibido mucho dinero y mucho apoyo por parte del gobierno; porque los cambios necesarios, que se tenían que dar, no han sido atendidos. Si nosotros vamos a lo social: en el gobierno de Claudio Fermín se llegaron a crear más de 600 Hogares de Cuidado Diario, que se convirtieron en guarderías, y se convirtieron en unos kinderes, prácticamente, con apoyo de la alcaldía.


“De esos 600 sólo quedan 300, y de esos 300 una gran parte está paralizada, porque no recibe ningún apoyo de la alcaldía. Es una alcaldía que tiene un desorden interno gravísimo en el área del manejo de los impuestos del pago de los tributos. Ese es el departamento donde hay la más amplia corrupción, yo diría que en una alcaldía de Venezuela. La policía de Caracas está destruida, menos de seis o seis patrullas en la calle; dispone de una partida de 800 millones de bolívares fuertes sólo para ayudas personales. Jorge Rodríguez no actúa como un alcalde para rendirle cuentas a la gente, sino para ser un buen empleado del presidente”.


¿Cuáles cree usted que son los problemas más urgentes del municipio Libertador?


“Caracas tiene un problema muy grave que es el de la movilidad, y del tránsito y de las colas. Eso significa que deberíamos contar con un sistema de pico y placa, días de paradas y, por supuesto, eso también tendría que ver con la entrada y salida de vehículos de la capital. A Caracas le entran cerca de doscientos mil vehículos diarios, que vienen sobre todo de la zona central del país. Si el gobierno termina el sistema ferroviario y se mejora el sistema del Metro, con mayores unidades de transporte, con mayor celeridad, con menos tiempo de movilidad de esas unidades, vagones nuevos, nosotros podemos desincorporar un gran número de vehículos y crear entonces rutas alternativas, como esa que instaló Ledezma con su red de autobuses nuevos, como mejorar el sistema del Metrobus.


“Pero eso significa que hay fomentar una mancomunidad con todos los municipios de Caracas, a los fines de descongestionar el tránsito, ya que tú no ganas nadas abriendo canales alternativos en las autopistas, si tú no buscas darle una salida al embotellamiento que se va a producir cuando todos los carros se encuentren en Caracas, y esto no se puede lograr sino con una política mancomunada de todos los municipios. Por supuesto, hay que mejorar esas vías. Caracas es un colador por todas partes de huecos.


“El otro problema que hay que enfrentar es el de la inseguridad. Hace falta crear una policía del área metropolitana, pero que sea municipalizada; que dependa de los alcaldes. Caracas necesita por lo menos 5 mil 500 policías; con comisarías en las parroquias que permitan que la gente tenga el policía cerca de su casa; con niveles de comunicación, para trabajar el tema de la inteligencia social con los vecinos, equipados con radios en las comunidades, para informar directamente a nivel de las comisarías, así como de la comandancia general de la policía.


“El tercer gran objetivo que me propongo tiene que ver con la descentralización, y la que será la gran propuesta para Caracas; descentralizar no sólo al municipio, sino a la parroquia que tiene que ser restituida a la sociedad, a través de ordenanzas que permitan que los vecinos puedan participar en la elaboración de su presupuesto, es decir, regirnos por un presupuesto participativo, y mucha unidad para el tratamiento de los otros problemas, es decir, mancomunadamente. Yo no voy a ser un empleado del presidente, como lo es Jorge Rodríguez”.


¿Cómo fue su inicio en la política?


“Yo he sido luchador toda la vida, yo fui dirigente sindical en Caracas. Me formé con el maestro Cruz Villegas. Mario Villegas y yo militamos juntos en el comando nacional de jóvenes trabajadores. Posteriormente formé parte, junto con Carlos Tablante, de un equipo aragueño, que se llamó la Fuerza de Aragua, cuya mayoría éramos dirigentes del MAS, pero otros no y, en ese sentido, impulsamos grandes transformaciones en Aragua.


¿Sigue vinculado con Carlos Tablante?


“Nunca he tenido una relación de enemistad ni de desavenencia con Carlos Tablante. Creo que aquel personaje de quien me hablabas jamás hubiera sido gobernador de Aragua si no lo apoya Tablante la primera vez que fue gobernador, y tuvieron una querella de orden personal; a veces él me lloraba y me decía que Carlos era un tipo malo, y ahora me he dado cuenta de lo que ese tipo fue capaz de hacer. Yo no tengo nada que hablar de nadie. Para mí la política es una profesión. Yo me siento un hombre con sensibilidad social y un luchador social”.

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Un país infeliz y desventurado

Enrique Meléndez Oropeza

30-01-2012

Este ha sido siempre un país muy infeliz y desventurado. Esto de dispararnos contra los pies, a propósito de la figura de Chávez, no es nuevo. La Venezuela de la década de 1850 le jugó a la violencia. Entonces se pensaba que la guerra era la panacea para todos nuestros males. Todo el país estaba armado, había mucho general de vago, y se tenían muy frescos los recuerdos de las hazañas de la guerra de independencia.

           
De modo que el espíritu de la época, para evocar a Hegel, era bélico. Se había alimentado, sobre todo, de pasiones que venían por el orden de numerosos prejuicios, que estaban presentes en la conciencia del hombre de esa época. Se trataba de una sociedad tomista, esto es, oscurantista y supersticiosa, y parroquiana. Por ejemplo, se venía de abolir la esclavitud, bajo el régimen de José Gregorio Monagas, y, en ese sentido, un atizador de pasiones como Antonio Leocadio Guzmán, a través de un periódico suyo, que llevaba por nombre El Venezolano, manipulaba las circunstancias: les sembraba a los manumisos la idea de que un nuevo gobierno de blancos los iba a volver a esclavizar, y esta vez serían vendidos a los ingleses, que se dedicaban al comercio de esclavos, para ser explotados hasta la médula; es decir, Guzmán les metía en la cabeza que, una vez muertos, los ingleses harían con sus huesos bastones y sombrillas.

           
He allí el imaginario que dará lugar a una sensibilidad como la del poeta cumanés José Antonio Ramos Sucre, cuya poesía estará dotada de muchas imágenes de este tipo, y con el perdón de la digresión, lo que algunos críticos conocen como sus poemas de  crueldad. Pero a ese nivel de manipulación se llegó en ese momento.

           
Claro, estamos ante uno de los hombres más cínicos de Venezuela, como lo observa Mariano Picón Salas, con motivo, además, de la confesión descarada que hace este señor, en el sentido de que él alega que, antes de producirse la conflagración, ellos hablan de federalismo, porque habían escuchado a los otros hablar de centralismo, y que, de todos modos, si ellos hubieran escuchado a los otros hablar de federalismo, ellos hubieran hablado de centralismo; lo cual era, en el fondo, lo que profesaba esta gente, pues con el triunfo del federalismo, tan pronto como finaliza la misma, entonces el país quedará más centralizado que nunca, y terminará por desvanecerse la república de José Antonio Páez, cuyo período de dieciocho años Juan Vicente González lo calificaba como la edad de oro de Venezuela; en un proceso de decadencia, desde el punto de vista institucional, que había arrancado, precisamente, bajo el régimen de los Monagas, cuando entonces se comienzan a conocer las primeras formas de populismo en figuras, justo, como la de este Guzmán, y lo que nos conduce de nuevo al punto inicial de lo enfocábamos acerca de la irresponsabilidad que implicó lanzar al país por ese barranco de la Guerra Federal.

           
Hay que reconocer que la ciudadanía de la década de 1990 estaba hastiada con la degradación moral, a la que había llegado nuestra clase política; que se vivía en el mundo de la prensa, sobre todo; un periodismo que se alimentaba a base del chisme y de la intriga; mientras que en un sentido estético este malestar se proyectaba en el personaje de la telenovela, escrita por Ibsen Martínez, conocida como “Por estas calles”, famoso porque encarnaba ese mundo de la mediocridad en el que se había hundido dicha clase política, y esto lo digo porque al hombre que se le conocía como C. A. (Carlos Andrés) Pérez resultó que, después de habérsele investigado hasta los tuétanos, bajo sospecha de dolo, lo que tenía era una cuenta bancaria en el exterior de cuatro mil dólares, para dejar en ridículo a quienes se atrevieron a desarrollar esta pesquisa en los centros financieros internacionales, en este ensañamiento que se produce contra este señor, y que ya venía desatándose desde el momento mismo en que dan al traste con su gobierno, para marcarse a partir de allí el inicio de la decadencia institucional de la democracia representativa moderna, y que se pudiera considerar como la segunda edad de oro de Venezuela.

           
A mí no se me quita la imagen del periodista Carlos Croes preguntándole, en su programa de entrevistas que conducía por Televen, a nuestro teniente coronel que si su intención no era meternos por este otro barranco, al cual ha llevado en el día de hoy al país. Obsérvese que todos los que se prestaron, para aupar el proyecto político suyo, andan hoy en día arrepentidos. Resulta que se vinieron a dar cuenta demasiado tarde de que había sido fácil sacar al genio de la botella, mas no así hacerlo regresar a la misma, y así quedar pendiente para cuando fuera necesario volverlo a soltar, un ser dócil, y al cual iban a manipular a su antojo, y fue lo que no les vino a pasar.

           
Pero, primero, hay que reconocer las dotes mismas del liderazgo de nuestro teniente coronel; su habilidad para el manejo del populismo, y fomentar la esperanza en la gente; habilidad que se podía comparar con la de Antonio Leocadio Guzmán, un hombre que también tenía un gran poder de seducción en los sectores populares de la época, y la prueba está en que su periódico El Venezolano se financiaba con suscripción de la ciudadanía; de forma que el escritor caroreño Cecilio Zubillaga Perera, en lugar de considerarlo cínico en su caso, lo definía como un demagogo brillantísimo, y de lo cual no está muy lejos tampoco nuestro teniente coronel, y es por esto que viene al caso. Fue así como se llegó a la convicción generalizada de que lo de Chávez era un voto castigo. Esa clase media, que sufragó por él, atraída quizás por la fuerza incendiaria de su discurso, no vendría a descubrir que lo que decía este señor eran puras locuras sino más tarde, y lo que demuestra la inmadurez política de un pueblo, la simpleza por la que se dejaba llevar cuando alegaba que lo de Chávez era un voto castigo.

melendezo.enrique@yahoo.com




Anochecimos de bala

Enrique Meléndez Oropeza

23-01-2012

Quizás uno de los actos oficiales más bochornosos, que hemos visto en los últimos días, ha sido el relativo a la transmisión de mando en el Ministerio de la Defensa, y por el cual nuestro teniente coronel nos impuso una cadena. “Aguila no caza moscas”, diríamos aquí. Por suerte se juegan los partidos decisivos de nuestro campeonato profesional de béisbol, y entonces cuando está uno de por medio nos escapamos de la hemorragia de palabras de este hombre, que chocan en nuestros oídos porque están cargadas de odio, y que fue lo que sucedió en esta ocasión, por lo que el tragicómico espectáculo no duró mucho.

           
He allí el momento cuando nuestro teniente coronel se regodea con lo marcial. Decía Proust que el uniforme es como una especie de epidermis de categoría social; en el sentido de que otorga rango para el que lo porta, y es por esto que lo marcial está relacionado con la cultura del honor, que es la máxima exquisitez desde el punto de vista social; la cual, por cierto, está muy lejos de la conciencia de nuestro teniente coronel; que es lo que lo aleja de la condición militar, y donde se cumple ese dicho que reza que el hábito no hace al monje. Ya por ahí nuestro teniente coronel le falla al código militar, y es por esto que todo lo demás que hace, en función de esta condición, lo que le sale es payasería, como esta que vimos con ocasión de este acto.


-¡Que bien canta nuestro teniente coronel las paradas! ¡Cómo lo sabe hacer!

           
-Les he dicho que al hombro izquierdo, no al derecho- regañaba a los cadetes en formación en esta oportunidad, mientras él, micrófono en mano, daba vueltas y revueltas por en medio de las filas; una formación que ocupaba todo el patio de la academia militar en Fuerte Tiuna, como extasiado con el panorama de uniformados y, téngase en cuenta, uniformes de gala. ¡Qué bien hace, además, nuestro teniente coronel las marcas militares! El saludo con la mano en la frente, el paso de ganso, la marcha ceremoniosa a un lado de la bandera. Era la nota suya ese día.

           
No estaba vestido de militar, empecemos por ahí, pero estaba en su elemento; así que no necesitaba de esa epidermis, de la que habla Proust, y aquí es donde está clave de esta situación, porque se trataba de un acto político, y de allí su vestimenta de civil. Cuando yo vi por la televisión, al inicio de la cadena, la formación de los cadetes explayada en ese patio de la academia militar, me dije, parodiando al poeta Valera Mora, “anochecimos de bala”, y no hay nada más divertido que ver una parada militar: la sincronización de los movimientos, la geometría del saludo, el repique de redoblantes; sólo que ésta no partía de una filosofía castrense, como sí política, y esta era la parte truculenta del asunto, la parte de opera bufa, pues eso es en el fondo un acto político revestido de militar, una opereta.

           
¿Ganas de meter miedo? Por eso he dicho: águila no caza moscas, y es que este es un acto que no pasa de realizarse en la oficina del despacho de la Defensa, al igual que en el resto de los ministerios que componen un gabinete ejecutivo, es decir, una transmisión de mando; quizás un tanto más ceremonioso aquí entre los componentes de las fuerzas armadas, donde se combina la disciplina con el protocolo, y para eso está el escenario de la parada militar; la cual, en efecto, un cambio de titulares bien se la merece, pero no en el patio de la academia militar o, cuanto más, en el patio de la sede del Ministerio de la Defensa. Claro, además de un tinte político, aquí había una provocación de parte de nuestro teniente coronel, a propósito de las críticas que le ha formulado el departamento de Estado de EEUU a su gobierno, por el hecho de haber nombrado nuevo titular de la Defensa a un sujeto solicitado por los organismos de seguridad de ese país, y de modo que él contumaz, para que se viera bien que él mandaba a que ese departamento de Estado se lavara el paltó, lo homenajeaba.  

           
Aunque ya el inefable general Benavides, maestro de la ceremonia, y a quien Chávez le chalequeaba el trabajo, de vez en cuando, en lo que atañe a la parte de cantar la parada militar, en una forma descontextualizada con lo que allí sucedía, manifestó que el 7 de octubre era el día de la consolidación de la revolución bolivariana: no cabía en el pecho de este sujeto una medalla más con su respectivo lazo: un pecho florido, en ese sentido. Los teóricos de la comunicación dicen que Hitler solía aparecer en los atardeceres, cuando ya se iba poniendo la noche, a manera de que en esa semipenumbra se le viera como una especie de semidiós. Allí estaban el general Benavides y el resto de la comparsa para adorar al susodicho, y a quien una traición del destino lo llevó a cambiar el eslogan que, ahora, se cruza en las paradas, de patria, socialismo o muerte, por el de socialismo, independencia y vida, y el lector sabrá a qué se debe ese cambio.

           
Incluso, hasta hubiera sido soportable la cadena, a partir de los ejercicios militares y la entrega de la bandera del titular saliente al entrante; pero sin la hemorragia de palabras, y de la cual no nos íbamos a escapar. El hombre está herido en su orgullo propio, y anda picado por varias cosas que le rondan la cabeza; en especial, por lo muy mal parado que quedó con motivo de la entrega de la Memoria y Cuenta a la AN, y donde fue objeto de muchos banderillazos por parte de esas “víboras” (¿María Corina Machado?), que él mismo ha dicho que pululan en la oposición, y entonces necesita rematar con ciertas cosas que quedaron pendientes a partir allí, y que, por cierto, no termina de hacerlo, si tomamos en cuenta que esa era la tercera cadena que nos imponía en menos de una semana, contando con las diez horas que se había llevado en su comparecencia ante la AN, y de donde se vino a observar que, en el caso suyo que es águila, hay una mosca que sería la diputada Machado, que lo atormenta demasiado.

melendezo.enrique@yahoo.com




La Malinche en la AN

Enrique Meléndez Oropeza

16-01-2012

Sin duda que el impacto mayor noticioso, que mantiene en expectativa a la opinión pública, lo constituye el proceso de las elecciones primarias de la oposición. Quizás, se pudiera decir, que se le impone una agenda al oficialismo, y así vemos a un Hugo Chávez teniendo que referirse al asunto.

           
Por encima de la voluntad del oficialismo, que se propuso quebrar esa unidad; a través de jalabolismos, como sería el caso de Eduardo Fernández, cuando no del intento de soborno, las cosas en dicho proceso han venido marchando a la perfección, digamos, de acuerdo a la racionalidad del caso. ¿Fue equilibrado el juicio de haber fijado las elecciones para el 12 de febrero de este año? Claro, para el momento en que se decide, se veía muy distante ese día; tomando en cuenta que se padecía la angustia, generada por el hecho de que siempre tenemos un candidato en campaña en nuestra arena política, que es ese abusador que está hospedado en el palacio de Miraflores, y esto crispa los ánimos de cualquiera.

           
Era una carrera de largo aliento, y se interpretaba el hecho de que por esa vía lo que se buscaba era agotar a Henrique Capriles Radonsky, a propósito de la proyección de la que gozaba para ese momento en las encuestas, mientras Manuel Rosales aprovechaba para ganar tiempo; una especie de componenda que se había fraguado en el cogollo de la Mesa de la Unidad, y así se anunciaba el regreso del ex gobernador Rosales, y el que, finalmente, no se consumó; de modo que hoy vemos que a un Capriles Radonsky que parece que se va a mantener de punta a punta, si es que nos atenemos a los resultados de las encuestas, y a defecto de Manuel Rosales surgió la candidatura de Pablo Pérez, quien amenaza con venirse desde el fondo, e imponerse en la justa, y, precisamente, a quien terminó beneficiando ese tiempo, que se decía que era muy largo; pues su figura no contaba con ninguna repercusión a nivel nacional, dado su carácter, estrictamente, zuliano. De modo que aquí pudiéramos decir, como un sociólogo positivista, que la historia es matemática, en ese sentido.

           
Este proceso, además, vino a refrescar el escenario de nuestro cotarro político; bastante alterado por el temperamento pleitista y revanchista de nuestro teniente coronel, y se vino a poner de manifiesto, como le dijo Maria Corina Machado, cuando se las cantó bien claras en la Asamblea Nacional, al momento de la increpación que le hizo; la Venezuela decente. Porque por ahí es por donde hemos debido comenzar, teniendo a la vista que el sentimiento de la irritación que padece nuestro teniente coronel, con respecto a las primarias de la oposición, lo lleva a asumir esa actitud retadora frente a la única figura, de las que se bajaran en el concurso de este proceso, que está presente en esa presentación suya de la Memoria y Cuenta anual en la AN; una mujer que lo enreda además con esa cara apretada que desde un principio le pone; la cual algunos la encuentran muy acartonada, porque se le ve muy fingida, pero que sí tuvo el efecto que ella buscaba, y era ponerlo a que tratara de vacilársela. No sabía lo víbora que esta mujer, como decimos en criollo, y cuando le dio la oportunidad le clavó la ponzoña:

           
-¿De modo que tú me acusas a mí de ladrón?

           
-Sí, a usted. Porque expropiar es una forma de robar.

           
Una viejita con representación parlamentaria diría luego que, después de oír semejante ofensa al Leviatán, casi había quedado sin aliento. ¿Cómo se le ocurría a la Malinche, como la llaman ellos, dirigirse a su Leviatán de esa forma? Así fueron los tiempos de José Tadeo Monagas: “Las clases de color –decían los informes de los diplomáticos acreditados en el país- se han apoderado del poder en este pobre y desventurado país, y su tarea consiste en perseguir a la clase blanca, que representa la parte ilustrada de la sociedad”. Era lo que el Libertador conocía como el pardismo: la ideología de los pardos. Enseguida llegó por la red de Internet un comentario de Ana Nuño: “Esta es la persona más valiente de Venezuela,
pero no ganará la presidencia porque es mujer, blanca y burguesa. Tres atributos que en Venezuela son garantía de repudio y ostracismo”.

           
Por un momento yo pensé que la iban a linchar, y sentí la misma impotencia de aquel día, cuando “el caballero” de Gouveia descargaba su pistola en la Plaza Altamira contra la ciudadanía congregada allí, detrás de la pantalla del televisor, en el instante en que la anciana era ovacionada por la bancada oficialista, que en su gran mayoría la componen hombres, y lo que daba pena ajena; sólo que allí estaba presente ese espíritu racista que siente esta gente que nos gobierna. He allí la Asamblea Nacional que viene de aprobar una Ley Antirracial, y donde se ha establecido que no se le puede decir negro a una persona, sino afro-descendiente. Se la comieron viva. Tanto es así que hasta el propio teniente coronel, quizás, sintió esa misma pena ajena que experimentamos nosotros:

           
-No es para tanto María León- le decía-, águila no caza moscas.

           
Dicen que a partir de allí el ánimo del hombre se le quebró, y entonces paró lo de los cuentos relacionados con su infancia en Sabaneta de Barinas y otras peripecias de su vida; se dejó de vaciladeras, y de ganas de seguir demostrando que su salud está perfecta, que es lo otro que se ha interpretado que lo llevaba a agotar tanto tiempo de esta manera, vachement, como diría un francés, es decir de vaca, que traduce vache; pero que un criollo más figurativo diría pura paja, y, al fin, entró en materia; pero en la que no dejaba de estar presente ese país irreal, que la diputada Machado le había cantado que no existía.

melendezo.enrique@yahoo.com




Arde la Panamericana

Enrique Meléndez Oropeza

09-01-2012

Lo que cuenta una de las personas que venía en los primeros puestos del autobús, que estalló en llamas el pasado jueves 29 de diciembre en las primeras horas de la tarde en la Panamericana, es lo siguiente: la gandola de Pdvsa, que fue el origen del fatal accidente, soltó la manguera de su tanque, y por donde comenzó a derramarse gasolina. Detrás de este vehículo venía la cola de carros, que ya comienza a formarse a esa hora vespertina en esta arteria principal de los Altos Mirandinos, entre ellos el autobús. El chofer del mismo le comienza a hacer señas al conductor de la gandola de la situación de la manguera; pero éste no se da por aludido. La manguera, cuya punta está revestida por un aro de acero, al chocar contra el pavimento, hace una chispa, y de inmediato se enciende el fuego; generándose, por supuesto, la onda expansiva en cuestión de segundos; teniendo presente el alto poder de combustión que tiene la gasolina, y de modo que las llamas siguieron la trayectoria del chorro dejado por el derrame, así  como hacia el camión; que fue cuando el chofer vino a percatarse del hecho, y, finalmente, se encunetó a un lado de la carretera, y tuvo oportunidad de salir, y guarecerse en cierto lugar antes de que se produjera la explosión del tanque.

           
No hay que pasar por alto que la cola de carros que se forma a esa hora en esa vía es demasiado voluminosa; lo que significa que no hay  posibilidades de dar marcha atrás en estas circunstancias, que creo que fue lo que le pasó al chofer del autobús, quien en lugar de evacuar la unidad en lo inmediato, decidió más bien rodar hacia delante, tratando de pasar por encima del fuego, y salir huyendo de allí, lo mismo que los otros carros, pero lo que no le vino a resultar al pobre, porque más bien el autobús se encendió, y consecuencia de lo cual mueren calcinadas 13 personas, entre ellos este señor, quien decidió ser el último en salir, quizás, arrepentido por su imprudencia.

           
Pero, por encima de este error, está la indiferencia del conductor de la gandola, y quien le hace caso omiso a las advertencias de su colega; pensando que se trata de recriminaciones suyas por el hecho de andar a esa hora de la tarde, como decíamos, por la arteria principal de los Altos Mirandinos; cuyo 80% de la población se moviliza todos los días hacia Caracas; formando parte de lo que se conoce como la gran región capital. Que ese sería el primer dato del que habría que ocuparse al momento de señalar al culpable de esta tragedia: ¿Quién autorizó la movilización de esta gandola, llevando una carga tan peligrosa, como es la cantidad de litros de gasolina que caben en ese tanque, a esa hora por dicha arteria? De hecho, allí en la entrada de la Panamericana hay un panel que informa que por esa vía no puede transitar tráfico pesado sino a partir de las 7:00PM.

           
Obsérvese que nuestro teniente coronel, con su carga moral, enseguida le endosó el asunto a los medios de comunicación:

           
-Lamento mucho –expresó al día siguiente de la tragedia-, lo del accidente de la Panamericana, donde murió un grupo de personas. Pero la verdad es que los medios de comunicación también exageran. Los medios de comunicación han especulado con este asunto hasta que ya.

           
Pero, ¿por qué lo dice o por qué yo hablo de una carga moral para su conciencia? Porque lo más probable fue que indagó el por qué andaba una gandola de Pdvsa a esa hora cargada de gasolina por la Panamericana, y se consiguió con que lo había autorizado un alto oficial de las fuerzas armadas, ligado a su gobierno; propietario de una estación de servicio en  Los Teques, y para la cual se destinaba esa carga de combustible. Eso no es grave, a juicio de nuestro teniente coronel; lo grave es lo que dicen los medios de comunicación.

           
Porque también está en juego la reputación de Pdvsa, en materia de supervisión de sus despachos, con motivo de las condiciones en los que los envía, y esto lo sabe nuestro teniente coronel. He allí las consecuencias que trae el hecho de regirse por una política de clientelismo partidista y no de la meritocracia, y que era lo que no sucedía con la antigua Pdvsa, que sí era autónoma, y donde nada tenía que ver un generalote de esos que gobiernan con el susodicho; aparte de que sí era eficiente, en ese sentido; pues fueron contados los accidentes que se registraron, de acuerdo a los señalamientos de sus antiguos técnicos y directores, en las diferentes áreas de actividad económica de esta empresa, digamos, de esta dramática magnitud.

           
Pero aquí hay un solo culpable, y a ese culpable se le trata como al más vil de los asesinos; enviándosele a una de las cárceles de más alta peligrosidad de este país, como es el retén de La Planta; buscando siempre el gobierno de producir el mayor efecto mediático, es decir, de la manera más aparatosa, para que se vea que la medida es ejemplarizante, y así se obvia lo otro, que es la participación de ese alto oficial, otorgándole un salvoconducto a un chofer, según se maneja en nuestra comunidad de los Altos Mirandinos, y la que aún está muy compungida por este suceso, a los fines de que traslade determinada cantidad de gasolina hacia su estación de servicio; so pena, si se niega éste, de quedar despedido del trabajo; de modo que, en ese sentido, el pobre conductor expone su vida y la de los demás, jugándole al azar, y como resultó en este caso, que no las tuvo todas consigo. ¿Dolo intencional, por parte de éste? He allí lo que se le ha imputado. Uno se pregunta: ¿acaso este señor tomó esa gandola, y se dio a la fuga con ese combustible, con la intención de que en alguna parte explotara todo esto? Por este sendero anda la imaginación del oficialismo, en su afán de alcahuetear al otro, de modo que así toca los términos de lo truculento, y donde muestra una vez más que no tiene paz  con la miseria.

melendezo.enrique@yahoo.com




Miente que algo queda

Enrique Meléndez Oropeza

02-01-2012


Quizás el problema, no es tanto plantearse la falsedad de lo que nuestro teniente coronel ha hecho ver con el milagro de las ciento veinticinco mil casas que, supuestamente, su gobierno ha construido este año; como sí el de que hasta qué punto ya la gente le cree esta paja. Alguien lo había anunciado con anterioridad, a propósito de la estrategia mediática, que habría de desarrollar Chávez en el marco de la famosa Misión Vivienda, como el programa bandera de su candidatura presidencial: entregar veinticinco mil, pero aparentar que son ciento veinticinco mil.

           
En ese sentido, Farruco dice con  ese tono de mentira bien actuada:

           
-Lástima que no hayamos llegado a las ciento cincuenta mil casas, sino sólo a veinticinco mil.

           
Esto es algo que nuestro teniente coronel ha mandado a pregonar en todos los frentes de su gobierno: aquí hay que decir esto. Aquí hay que celebrar la mentira, y que fue una idea muy exitosa en tiempos de Hitler; cuando había un hombre que consideraba que una mentira dicha mil veces, termina convirtiéndose en verdad. De por sí, el mentiroso es un apostador: su ardid consiste en que no se sepa la verdad, y hay, como todo el mundo lo maneja, el mentiroso compulsivo, mejor conocido como mitómano; muy propio del latinoamericano que muchas veces no tiene muy claro eso de la conexión del orden y las ideas y la conexión del orden y las cosas, y cuya alteración es la primera condición para que se dé el milagro del “abracadabra patas de cabra”, y con un chasquido de los dedos nuestro teniente coronel hace aparecer ciento veinticinco mil viviendas.

           
¿Es Chávez un mentiroso compulsivo? El mentiroso es cínico, y no todo el tiempo tiene que ser un mamador de gallo; como el caso de algunos compulsivos, que lo hacen por el placer de la mentira; sino que también puede ser trágico, como serían los casos de Goebels y de nuestro teniente coronel; porque se trata de una mentira malintencionada. Es aquí donde interviene el término franqueza. No hay una franqueza en el alma de la persona, sino que la mueven sentimientos oscuros; porque, en efecto, la mentira es opacidad; de modo que el mentiroso siente una profunda indiferencia por su interlocutor. He allí su condición de apostador.

           
Claro, en el caso de nuestro teniente coronel también hay mucho de payasería. Eso de montar un espectáculo con la entrega de la vivienda número ciento veinticinco mil, y encadenar al país, para celebrar este hecho, es un embuste que cabe dentro de la categoría de lo real maravilloso; un tanto parecido al famoso personaje de la obra de Calderón de La Barca, a quien le han hecho creer que la vida es un sueño, y hay quien le cree a nuestro teniente coronel, precisamente, porque nuestras sociedades no han pasado por procesos ilustrativos, de crítica racional, a modo de crear una cierta malicia en nuestro espíritu, para no creerle a cualquier aventurero que se presente en el camino, y así que no nos interesa tanto lo real o lo falso de cierta situación que nos pinta alguien con sus palabras, como la fuente que lo emana, y cuando ese alguien nos la siembra somos hasta capaces de librar batallas por defenderla;           con conocimiento de causa, muchas veces, de que no se está ante la verdad, porque hay también el placer de la mentira para el oído que la escucha: “Si el ojo no fuera familia del sol, -se preguntaba Goethe, ¿cómo pudiéramos ver su luz?”  Sólo que, a nuestro juicio,  se trata de ese alguien que, si bien no porta verdades racionales, porta verdades de corazón, como decía Pascal, y que es el principio de nuestra tendencia a la disgregación desde el punto social.

           
Es decir, la mentira se compra en nuestro pueblo, como la posibilidad de hacerse de un arma, y que es lo que explica el hecho de que nuestro teniente coronel se haya mantenido hasta ahora en el poder, a base de fábulas, que se traducen en ese aparato propagandístico que está detrás de sus palabras, como rey de la mala fe, y si no obsérvese cualquier programación de Venezolana de Televisión, y allí se verá que todo lo que se transmite es falso: un país diferente al de la realidad, y lo cual es grave para la asepsia de lo que se maneja a nivel de nuestra opinión pública, ya que estas son situaciones que conducen a una decadencia cultural, a propósito de la adulteración de las cosas que allí se produce. Se trata de un envenenamiento de nuestra realidad.  No sin razón decía Hegel que todo lo racional es real y todo lo real es racional.

           
Esa gente que le gusta que le hablen al corazón, y no a la razón, fanáticos del hombre, era la que apostaba por la gran Misión Vivienda como el recurso definitivo, del que se valdría Chávez para ganar la presidencia de la república, y aquí está nuestro teniente coronel con el regalo de fin de año. Algo que, por lo demás, nunca se le vio celebrar a ningún gobierno de la época democrática; es decir, nunca se le vio a un Rafael Caldera encadenar al país, y llamar la atención sobre la entrega de la casa número tal, como si se tratara de una gran hazaña, y esto porque la construcción de cien mil casas al año era un hecho patente durante su gobierno, y se constataba en la realidad. Pues, por lo demás, obsérvense las cifras, relativas al comportamiento de la economía emanadas del BCV, y se verá que la industria de la construcción registra una caída de su actividad: nadie hoy en día se atreve a invertir en nuestro país, tanto más en esta área, donde el gobierno se ha comportado de una forma implacable y arbitraria contra la empresa privada; entonces, ¿de dónde sale ese ciento-millar y tanto de casas, sino se cuenta con el concurso de la empresa privada, y cuyos agentes son los únicos que tienen el conocimiento y la maquinaria en el país, para la ejecución de los diferentes desarrollos habitacionales?

melendezo.enrique@yahoo.com




Presente navideño

Enrique Meléndez Oropeza

26-12-2011

Salió con las tablas en la cabeza de esa Cumbre de Mercosur, que es el gran regalo de navidad que le ha podido enviar el destino a este país, a pesar de que expuso hasta su salud; a propósito de largo viaje que tuvo que realizar a Montevideo, para hacerse presente allí, en las condiciones de quebranto en las que se encuentra. ¿Para qué ese traslado? Un gasto innecesario, y donde se ve que este es un sujeto que no le hace caso a ninguna Cancillería, y quien le hubiera recomendado, en ese sentido, no contar los huevos antes de tener los pollos.

           
Yo diría que su misma presencia en esa Cumbre era contraproducente; pues daba la impresión de que quería imponerse en ese escenario a la fuerza, y esto porque se trataba del rey de los petrodólares. El sector de los pensionados del seguro social ha venido solicitando el pago de un bono, correspondiente al beneficio del cesta-ticket, que se le concede a los trabajadores activos de la administración pública, habida cuenta de la precariedad de lo que les ingresa por ese concepto, y hasta ahora se les ha negado; alegándose no contar con los recursos. He aquí en que los gasta Chávez: con lo que dilapidó en este viaje se hubiera podido cubrir este beneficio, y, encima, regresa con las tablas en la cabeza.


Digo, además, que es regalo de navidad este hecho para nosotros los venezolanos, que amamos la democracia, porque este ingreso, finalmente, iba a significar la ruina de nuestra agroindustria, pues a esta altura, luego de haber cerrado unas cinco mil empresas, que estaban en plena actividad económica, tanto en el área agrícola, como en el área de la industria, en 1998, cuando este señor asume el poder, ya nuestro país no está en condiciones de exportar nada, salvo petróleo, y cada vez menos, habida cuenta de la disminución que también se registra en el área de la producción de nuestra industria petrolera.

           
Uno el venezolano siente que nuestro pueblo está condenado a vivir cien años de soledad, como diría García Márquez; consecuencia de esa condición de ser el poseedor de la petrochequera; un país además saqueado por víboras como los Castro, los Ortega, los Kirchners; pero démonos cuenta de que tenemos un pueblo amigo, el pueblo de los guaraníes; el único pueblo de la América Latina que es bilingüe; con una lengua aborigen, además del español, como es la propia lengua guaraní; un pueblo del que nuestro teniente coronel, en el colmo de su torpeza diplomática, se asombra, porque no se ha dejado sobornar con los petrodólares: “Deseamos incrementar el comercio con Paraguay; pero hay cinco señores que no lo quieren”.

           
Esos cinco señores son senadores, esto es, están investidos de una representación pública; de modo que si vamos a allá, se podría decir que no son cinco señores, sino una parte del pueblo paraguayo; a propósito de la estrecha amistad que existe entre el presidente Lugo y nuestro teniente coronel, para salvar la parte que le correspondería a éste de dicho pueblo, y lo que no se da cuenta nuestro teniente coronel, en ese sentido, es que esos cinco señores representan cinco regiones de esa nación sur-oriental de la América Latina, y esta fue una de las razones que privaron para que, a la final, no cuajara la propuesta del presidente Mujica de Uruguay; quien sí está dispuesto a recibir todos los petrodólares, si es posible que le lleguen a manos llenas, que le ofrezca nuestro teniente coronel; pues plantearse una reforma de los estatutos de Mercosur, donde se eliminase la cláusula, que exige la aprobación de los congresos respectivos de cada uno de sus miembros, el ingreso de los nuevos socios, era una decisión de facto contra el parlamento paraguayo, y de hecho esto tendría que ser objeto de discusión en cada uno de los Estados, y, por esa vía, tendría que ser sometida a la consideración de ese mismo cuerpo legislativo, que entonces la vetaría, y así caeríamos en un círculo vicioso.

           
Además, el pueblo paraguayo basa su negativa en este caso en la circunstancia de que estamos ante un país, donde no se respetan los derechos democráticos. ¿Acaso no está en los medios la noticia de que Noams Chomski le pide por segunda vez a Chávez que libere a la jueza Afiuni? He aquí de donde parte Paraguay: en un país donde no existe estado de derecho, ¿se puede esperar que en un momento determinado respete una decisión emanada de Mercosur?

Esta es una malversación de fondos, y por el que nuestro teniente coronel tendrá que ser juzgado; como lo fue por un delito de esta misma comisión en su momento Carlos Andrés Pérez. ¿Quién le recomendó que se hiciera presente en esta ceremonia? Se dijo que uno de esos mismos mandatarios del acuerdo subregional fue el del consejo; pensando que quizás la propia personalidad suya podría convertirse en un factor de presión a su favor; lo cierto es que aquí demuestra este botarate que anda malgastando el dinero de nosotros los venezolanos por el mundo entero; mientras medio  país está agobiado por las necesidades, y que no se alcanzan a cubrir con lo poco que ingresa al hogar venezolano. Miserias, y de donde ha nacido esa expresión de que estamos ante un gobierno muy rico frente a un pueblo muy pobre. Porque a estos eventos se va cuando ya se cuenta con el consenso de toda la comunidad, luego de toda una serie de pasos diplomáticos, y no de una manera improvisada; aparte de que esa personalidad tribinilera y ramplona de nuestro teniente coronel no era garantía de nada.

Así no le quedó más que soltar su lengua: extrañado porque esos indios guaraníes no quieren admitir sus petrodólares, y que fue, incluso, lo que terció al presidente Lugo a cuadrarse con el senado de su país, a la hora de defender a sus compatriotas, que es lo que Chávez no mide con sus palabras.

melendezo.enrique@yahoo.com




Triste navidad

Enrique Meléndez Oropeza

19-12-2011

Hemos tenido navidades tristes y apagadas con este chavismo, como por las que atravesamos hoy en día, una y otra vez, de modo que no es un fenómeno nuevo. Un país atomizado, con mucho compatriota en el extranjero, divididos unos hermanos por criterios políticos, o sea, divididas las familias, luto en los hogares por familiar caído bajo la violencia del hampa. Es como la situación del secuestrado o de todo aquél privado de libertad: nunca tendrá una navidad feliz. Porque ya desde el mismo diciembre de 1998, cuando nuestro teniente coronel gana las elecciones que lo llevan a la presidencia, pasamos a esta situación de plagio, sobre todo, de nuestra vida republicana, y el mundo se nos comenzó a apagar, y esto, quizás, porque algunos presentíamos lo que iba a ocurrir, mientras que otros celebraban por haberse disparado contra los pies, con aquello de que Chávez era un voto castigo.

           
Angela Merkel ha dicho que el día más feliz de su vida fue cuando recibió la noticia de que el Muro de Berlín había sido derribado. El venezolano diría que el más infeliz suyo fue el día que ese señor ganó las elecciones. En efecto, esto era para nosotros un paso atrás. Recuerdo a un Carlos Croes, ya con una voluntad de entrega, preguntándole a aquel ex militar golpista, a punto de ganar alcanzar la presidencia, que si no nos iba a llevar hacia una dictadura, con el tono de un padre que sabe que el hijo es muy mala conducta, y el otro, por supuesto, con su cara bien lavada lo negaba.

           
-Juro respetar el sistema democrático.

           
Pero al mes siguiente, una vez posesionado de la presidencia de la república, comenzaría a aplicarnos dosis de cadenas mediáticas; en una de ellas hablaría de unos cinco años más de gobierno suyo, y lo que ameritó la famosa Constituyente de 1999, que cerraría sus funciones coincidiendo con lo que se ha conocido como La Tragedia de Vargas; una Constituyente que sólo fue convocada para complacer estas ansias de poder de este señor, es decir, para aplicar una reforma a la Constitución, de manera que se le pudiera permitir la reelección, esto fue un año después de aquel diciembre de 1998, para situarnos en el origen de lo que ha sido esta gran tristeza que nos ha embargado durante todos estos años, y por eso traigo a colación esta tragedia que pareció como anunciar lo que vendría después. El hecho es que desde entonces no hemos tenido una navidad feliz.

           
No hemos tenido paz, sería la mejor expresión, en especial, por la conducta belicosa, con la que se han conducido  estos sargentones en su forma de gobernar. Ha sido un revanchismo permanente; desde el modo mismo de imponernos nuestro teniente coronel su imagen a la fuerza, hasta el arrinconamiento del que somos víctimas, producto de las persecuciones políticas que se ciernen sobre la ciudadanía, en general; partiendo de que estamos ante un régimen de carácter policial. ¿No es de carácter policial la Lista Tascón? Se trata de una gente que no tiene paz con la miseria; sobre todo, porque abriga un profundo sentimiento de exclusión, aun cuando proclaman lo contrario, y si no obsérvese como ha venido incumpliendo el gobierno con las contrataciones colectivas contempladas en la administración pública, de acuerdo a las denuncias que salen a relucir en los medios de comunicación, y lo cual es motivo de preocupación para este sector, y el cual pasa de los dos millones de trabajadores, habida cuenta del crecimiento de la nómina pública y del decrecimiento de la nómina de la empresa privada, a partir del cierre de miles de empresas.

           
Es esto lo que choca con el llamado espíritu de la navidad; una época de distensión absoluta, de alegría, de esplendidez, cuando lo que hay es mezquindad; rebatiña entre un sector exclusivo de los altos funcionarios de este gobierno por los recursos, que les corresponden a todos los venezolanos; tanto más por contratación colectiva, y al no cancelárselos, hay una caída en las ventas a todos los niveles del comercio, y que es esa sensación de limitación económica que uno ve en la ciudadanía, y la que ha salido, según los periódicos, a mirar las vidrieras, pero no a comprar. ¿Se ven casas iluminadas, como en otras épocas, a propósito de los motivos navideños? Las utilidades, que es la migaja que esta gente le ha cancelado a los empleados públicos, se ha utilizado para saldar deudas antiguas: pago de colegios de los muchachos atrasados, por reparaciones al carro; todo lo que arrastra una persona, a la que le han confiscado el sesenta por ciento de su sueldo, al no habérsele reconocido el pago del cronograma de bonos, y con un costo de la vida demasiado alto. ¿Estrenos? Yo estoy seguro que eso en más de una casa quedó para después, habida cuenta de que el espíritu de miseria de esta gente que nos gobierna es demasiado grande; de modo que el país se debate en una limpieza de bolsillo generalizada. Aquí es donde se comprueba lo que pesa una inflación de casi 30%

           
Una de las banderas que saca a relucir el oficialismo, es esa de que el récord Gini le reconoce a Venezuela el haber disminuido en un alto porcentaje las diferencias en la escala social, de acuerdo a lo percibido por habitante con respecto al PIB; sin embargo, yo me pregunto: ¿es esa la realidad, cuando hay unos funcionarios que se han pagado bonos extras que totalizan para cada uno de ellos un aporte de unos 50 mil bolívares? Aparte de que las cajas de ahorro las han saqueado; teniendo presente la codicia que signa a esta gente; de modo que esta alternativa, que tuvo un funcionario de rango menor o un jubilado de hacer retiros parciales de sus haberes, ya no se puede, porque la caja está intervenida, con motivo de una orden judicial o, simplemente, le dicen que este tipo de retiro ya no se permite, pues la política de ahora en adelante es la del estímulo a la capitalización de los ahorros. ¿Pero cuándo se pueden sacar? No se sabe.

melendezo.enrique@yahoo.com




La revolución malandra

Enrique Meléndez Oropeza

12-12-2011

Cuando yo llegué a la Universidad Central de Venezuela, a comienzos de la década de 1970, recién estaba fresco el recuerdo del incidente que se había tenido con Arturo Uslar Pietri. Había sido invitado para una conferencia en la Escuela de Letras, y allí los grupos extremistas lo habían intentado linchar. Es decir, siempre ha habido en la UCV un cierto espíritu de intolerancia; dado el carácter de tierra de nadie de esta institución, a propósito de su autonomía, una especie de oasis de nuestra estructura geopolítica, y resulta paradójico que en esa casa que vence las sombras, como reza su himno, se den casos de vileza extrema, como el que acaba de ocurrir en estos días con la agresión de que fue objeto el señor Diego Arria. Sólo que ese espíritu de intolerancia no era oficial, como lo es ahora, esto es, no había llegado a las esferas del poder, y de modo que estos actos criminales merecían el castigo a quienes habían sido sus responsables, y nadie de la calle tenía que hacer con esto, y no como ahora que nuestro teniente coronel hasta se permite declarar “digno hijo de la patria” a un tipejo, que ha protagonizado uno de los actos más bochornosos que alumno alguno de esa universidad haya podido llevar a cabo, y es por esto que de la comunidad ucevista, acorralada como se encuentra, no ha quedado sino acuñar la expresión “la revolución malandra”.

           
Así, enseguida, apareció el peloncito de Avila TV; mucho más malcriado aún que el famoso Kevin Ávila; con una irreverencia muy acartonada, puesto que no le es espontánea, sino que proviene de un lavado de cerebro de una sala situacional, y a quien habría que advertirle, como lo hace el famoso personaje de la novela La Montaña Mágica de Thomas Mann, es decir, Septembrini con el personaje principal, que es Hans Casptor, y quien en un momento determinado intenta abusar de la confianza entre ambos, al comenzar a tutearlo:

           
-Joven, le agradezco que me trate con el segunda persona del plural, que es como se trata la gente civilizada en Occidente.

           
He allí una de las reglas básicas del malandro: irrespetar el debido tratamiento que se merecen las personas; habida cuenta del afán igualitarista que lo embriaga; lo que Vallenilla Lanz conocía como el igualitarismo hacia abajo, y que cuando alcanza alguna forma de poder va hasta la ruindad; que es cuando se pierde toda forma de espíritu misericordioso. Lo que en otros términos se conoce como no tener paz con la miseria. ¿Malcriado? El tipejo casi se poner a llorar en su show porque el señor Arria no le había querido responder, cuando le cayó encima en plan de mamadera de gallo, como acostumbra este peloncito de Avila-TV, con cámara y micrófono, con motivo de lo que le había pasado.

           
Eso hay que reconocerlo: hay mucha mediocridad en el ambiente universitario, y eso se comprueba en el comportamiento que se observa de algunas personas en los actos públicos; como los que se hacen en el Aula Magna o en cualquier otra aula de esta casa de estudios, a raíz de la invitación que se le ha cursado a una eminencia de determinada ciencia o arte, y de modo que a más de uno se le sale una muchachada de muy mal gusto en su debida presentación en estos escenarios. Así como Goethe dice que si el ojo no fuera familia del sol, cómo pudiéramos ver su luz, así no seríamos nosotros si de pronto no sale un descarriado, con esa visión de que está en la tierra de nadie, y descarga todo su resentimiento social irrespetando con un grito espontáneo a la autoridad presente allí, como cuando ocurrió en una ocasión en que se celebraban los treinta años del Orfeón de la UCV, en un acto muy ceremoniso, y en la parte de la entrega de placas y medallas, un gracioso manifestó:

           
-¡Que cante el rector Nery!

           
-Aquí –le respondió el orfeonista Jesús Sevillano- estamos celebrando los treinta años del orfeón universitario. No estamos en un acto político.

           
Recuerdo que la izquierda radical un día se entrometió en un concierto de Joan Manuel Serrat en esa misma Aula Magna; obligó al cantante a interrumpir el repertorio, y lanzó una proclama política: dirigentes estudiantiles de la época; muchos de ellos hoy en día amigos del gobierno, otros le hacen oposición. Pero era una dirigencia que andaba desarmada, como sí es el caso del envalentado Kevin Avila, ni andaban escoltados por hordas armadas de motorizados; armas que van desde granadas, hasta pistolas de alta potencia. ¿Qué hace Hugo Chávez con el dinero de los venezolanos, aparte de dárselo a su íntimo amigo Fidel Castro? Financiar estos grupos de facinerosos. Me consta incluso que al final Serrat felicitó a aquel osado grupo de jóvenes, que se había permitido interrumpir su presentación, y hasta les manifestó envidia por su valor.

           
Otro de los recuerdos que me llegan de esa propia Aula Magna; uno de los lugares más exquisitos de Caracas; pero donde nuestro yo salvaje no deja de manifestarse, producto de prejuicios y resentimientos ancestrales de nuestro imaginario, como hacía ver atrás, fue el acto velatorio de los restos del dirigente de la Liga Socialista, Jorge Rodríguez, que se llevó a cabo allí; que es lo que más me duele en las presentes circunstancias; cuando su hijo se ha prestado para la peor de las infamias que se ha podido cometer contra nuestra alma mater, como es el hecho de haber condecorado a la “joya” del Kevin, en premio de haber protagonizado ese acto bochornoso, que mencioné al principio; en un derroche, no sólo de arrogancia, que es otros de los principios básicos de la revolución malandra, sino también de completa impunidad; en efecto, la misma impunidad con la que actuaban quienes torturaban a su padre la noche que falleció; sólo que a aquéllos no se la perdonaron, mientras que éste la condecora.

melendezo.enrique@yahoo.com




El emperador de la chequera petrolera

Enrique Meléndez Oropeza

05-12-2011

Carencia Extrema de Leche, Azúcar y Café: CELAC”, hiló la ironía fina del venezolano, y que la envió por mensajería de texto a través de la telefonía móvil; mientras se desarrollaba la gran apoteosis del segundo Bolívar de nuestra historia; su coronación, como se llegó a decir, y esto porque esta misma cumbre de más de una treintena de jefes de Estado evocaba la figura del Libertador, que era muy dado a la anfictionía,  y aquél se investía con su ropaje, y que ya de por sí resulta indignante para el venezolano, habida cuenta de nuestra condición de latinoamericanos: ¿cuál de ellos más rastrero?

           
Claro, lo más granado allí estaba con la nariz tapada, y esto por la forma como ha impuesto este liderazgo tercermundista nuestro teniente coronel, que es a base del chantaje; cuando no de la chequera petrolera, de modo que su presencia en esta cumbre respondía más bien a intereses nacionales, más que personales: razones de Estado; pues cada uno de ellos tiene por su cuenta un tratado de libre comercio con EEUU, que era a quien se quería dejar por fuera en esta oportunidad, y con quien, por lo demás, nuestro país también tiene un tratado de libre comercio.

           
Es por esto que el venezolano no se caló más esta hipocresía, y entonces comenzó a hablarle a la oreja del otro, a través de ese otro pabellón que uno carga en los bolsillos: “épale, pana, mientras esta apoteosis transcurre, no hay en los anaqueles de nuestros abastos ni leche ni azúcar ni café”. ¡Carencia extrema!, lo que da CELAC, en lugar de Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe, como debería ser; pero como el venezolano es de ingenio feliz, le dio por ahí.

           
Me pregunto, ¿por qué del Caribe? ¿Acaso el Caribe no es América también? Eso lo que da a entender es que el Caribe es un mundo aparte, y donde le sale de nuevo el sentido de la exclusión a esta ideología tercermundista, que se ha congregado en este pobre y desventurado país, tratando de ser inclusiva con este grupo de naciones que conforman las islas caribeñas, y en lo que, quizás, influye el hecho de que una parte de este universo insular habla inglés, que es la lengua del imperialismo, y de modo que por aquí le sale a relucir el prejuicio a esta forma de tercermundismo, con respecto a la lengua que hablan los estadounidenses: utiliza la expresión caribe para diferenciar aquel mundo de éste, me pregunto: ¿por qué no Comunidad de Estados Americanos? Porque ya existe, que es la Organización de Estados Americanos, y lo cual nos conduce a una tautología muy del gusto de Jorge Luis Borges.

           
Piere Menard, un personaje de Borges, se propone escribir el Quijote; no un Quijote, sino El Quijote. ¿Qué resulta de todo esto? Que termina escribiendo el mismo Quijote de Cervantes. Así está esta gente: ha creado una comunidad de naciones, que no va a implicar la desaparición de la OEA, y que va a cumplir los mismos propósitos de la antigua comunidad interamericana, con la única diferencia de que aquí no va a estar EEUU ni Canadá, en otras palabras, otra OEA, si se tiene presente que son naciones con quienes se mantienen fuertes vínculos desde un punto de vista comercial, y de cuya dependencia es muy difícil desembarazarse por el momento, especialmente, Venezuela, país que exporta el ochenta por ciento de su producción petrolera a EEUU.

           
Con la exclusión de EEUU, y con la inclusión de Cuba; de modo que hemos visto a un Raúl Castro, convertido en una especie de José Gabino, el famoso personaje de los cuentos de nuestra tradición oral, que recogió Arturo Uslar Pietri en unos relatos, y quien en una ocasión se encuentra en una gallera, en medio de un rebullicio; apostando por determinado gallo una fuerte suma de dinero, pero sin tener nada en los bolsillos, y lo que no pasa por desapercibido entre la muchedumbre, y que queda perpleja ante el hecho, un vulgar salteador de caminos. Raúl Castro apostándole nada más y nada menos que a los procesos de democratización de los pueblos latinoamericanos y caribeños: reclamando derechos. Es por esto que yo digo que allí había más de uno que estaba con la nariz tapada, y que cuando llegó el momento de poner las cartas sobre mesa, lo hizo. Me atrevo a plantear que detrás de ellos estaba el lema: “la CELAC es una cosa demasiado seria, para dejarla en manos de este tercermundismo (los Castro, Chávez, Ortega, Correa y Morales), promocionado por la chequera petrolera del presidente de Venezuela”; tercermundismo que pretendía llegar hasta allá, es decir, hasta la sustitución de la OEA, como lo dejó ver el extremista Correa, cuya economía del país que preside se mantiene dolarizada.

           
Si algo caracteriza esa picaresca nuestra, que forma parte de nuestra idiosincrasia, es el caradurismo con el que se asumen las cosas: una especie de negación de lo que se es, y entonces se cae en lo que se conoce como la mala fe, y esto va para el caso de nuestro teniente coronel, quien tampoco tiene mucha autoridad moral para hacer alarde de conducta democrática alguna. Obsérvese lo que ha dicho Roger Noriega, ex embajador de EEUU, para provocar la ira del otro: “Antes de que se muera, Chávez se habrá salido de la OEA”. El sujeto ve cada día más inminente sobre sus espaldas la aplicación de la Carta Democrática. No está en capacidad de cumplir con ciertas reglas, que le impone la OEA, y por lo cual no ha entrado Cuba o no ha regresado Cuba a esta comunidad. Por lo demás, estuvo irónico este Castro; pues al oír el estallido de un cohetón, que se filtró en el ambiente, detuvo su discurso, y bromeó con Chávez, a propósito de una supuesta guerra que éste tiene encendida en Venezuela. ¿Acaso hacía alusión a su persona, y la forma como éste tiene intervenido al gobierno venezolano? Sobrado el hombre ante un escenario que era el suyo.

melendezo.enrique@yahoo.com




El precio de la soberbia

Enrique Meléndez Oropeza

28-11-2011

A nuestro teniente coronel se le ha puesto que, como reza el refrán, el frío está en las cobijas, y así ha descubierto que, calentándolas a éstas, se le va a acabar de por vida este padecimiento. Es la imagen que le llega a uno, a propósito del establecimiento de la famosa Ley de Costos y Precios Justos; la que, por lo demás, puede tener un efecto de calentamiento de masas, habida cuenta de la desaparición de los productos de la llamada cesta básica, y lo cual puede generar un descontento generalizado.

           
Esto de combatir la especulación por esta vía es una alucinación; como dicen los economistas, se trata de atacar los efectos; más no las causas que los generan: el hecho es que esas razones no se quieren ver en este instante, y que no son otras sino esta política económica de corte comunista, que están intentando implantar estos sargentones que nos gobiernan; desde el esquema de los controles, hasta las expropiaciones de entes productivos; pero como esta es una gente soberbia, y a la que no le importa tropezarse dos veces con la misma piedra, para corroborar el dicho de que el ser humano es el único animal que lo hace, se niega a ver esa realidad.

           
Chávez viene hablando de acaparamiento desde que se inició su gobierno, y la inflación comenzó a plantearse, como un problema que se arrastraba desde los tiempos del puntofijismo; aunque durante los primeros años este flagelo no se manifestó en forma tan aguda, como hoy en día; al punto de que pareció por un momento que su control era algo inminente. Era la época de sus primeros ministros del antiguo despacho de Hacienda: Maritza Izaguirre, José Rojas. Recuerdo que este último presentaba con mucho orgullo el hecho de que se habían registrado, lo que él llamaba, dos caídas récord de la inflación intermensual; precisamente, en un instante, en que había marcado por debajo de cero dos veces en ese año; estamos hablando de los primeros años de la década de 2000, y Chávez había ratificado el esquema de disciplina económica, que se había seguido durante el gobierno de Rafael Caldera, de acuerdo a las pautas emanadas por el Fondo Monetario Internacional.

           
Que es en lo que no viene a reparar a la luz de nuestros días nuestro teniente coronel; pues se trata de aquella etapa inicial, cuando no había ni control de precios ni control de cambios, y política que vendrá a adoptarse luego de los acontecimientos de 2002; de modo que si ya fallaron esos controles, habida cuenta de que desde entonces la inflación comenzó a desbordarse, hasta llegar a los niveles de casi 30% en forma permanente e inexpugnable en estos últimos años, ¿para qué nuevas políticas de ese corte de los controles?

           
Antes de la llegada de los cubanos a su vida, nuestro teniente coronel empleaba la expresión oligarcas: esos oligarcas que acaparan la comida del pueblo, en aras de su bolsillo. Ahora emplea la expresión burgueses, muy de los Castro, sin darse cuenta de que ese burgués, al que él se refiere, es tanto el dueño de un puesto de empanadas, como el dueño de determinado enclave de empresas; de modo que si su discurso ha variado de forma, sigue siendo el mismo de contenido. En ese sentido, su gobierno está siempre al acecho de unos saboteadores, que juegan a la desestabilización, a partir de la presión sobre los precios de la comida del pueblo; de modo que esta ley vendría a ser la gran panacea de las circunstancias: hasta uno de ellos ha visto la posibilidad de que se produzca una escalada de precios a la baja; cuando se determinen los verdaderos valores de los costos de producción, y su relación con los precios de venta. ¿Cómo es posible que exista un venezolano tan injusto con sus semejantes, y que sólo piense en la prosperidad de su bolsillo?

           
Poco ha faltado para que recurrir a la desmentida tesis de Carlos Marx, sobre la fijación de los precios, partiendo del tiempo de trabajo, socialmente, necesario que se ha puesto para la fabricación de los productos; quizás, les ha lucido demasiado complicado el panorama por ahí; el hecho es que esa revisión de los costos de la producción venezolana toda en su conjunto, de la manera como se va a establecer, no sólo ronda los niveles de las prácticas comunistas, sino que va a significar un atentado a la calidad de vida de los venezolanos; habida cuenta de que es mucho el que se va a sentir desincentivado, en ese sentido; tanto más que ni se sabe cuál es el criterio que va a regir, para determinar cuál es el porcentaje de ganancia que debe obtener cada empresario por la elaboración de su producto o la prestación de su servicio, y lo cual puede derivar hasta en formas de extorsión, habida cuenta del margen de discreción que puede llegar a abrigar un funcionario en estas condiciones.

           
Un método que ha sido utilizado por todos los regímenes que se han lanzado por el camino del estatismo absoluto, y, sobre todo, cuando no se quiere admitir que la política económica es errada, y lo que es más grave, que se cuentan uno a uno los fracasos, a ese respecto. Entonces lo primero que se hace es el nombramiento de un comité de defensa de los precios; y esto porque se intenta atacar un flagelo económico en una forma particularizada, pensando en la mala fe del otro, en este caso, del empresario, sin llegar a la conclusión de que la única manera de controlar toda forma de espiral inflacionaria, y que es lo que el chavismo conoce como especulación, es incentivando la producción; de modo que, por esta vía, vamos a estar condenados a vivir bajo el esquema de un círculo vicioso, pues al no lograrse los objetivos que se persiguen con esta ley comunista, no le quedará al gobierno sino mandarse con un nuevo instrumento jurídico de este tipo, más represivo aún, para fatalidad nuestra que, finalmente, somos los dolientes de esta situación.

melendezo.enrique@yahoo.com




El gran ausente del debate

Enrique Meléndez Oropeza

21-11-2011

En realidad, yo fui uno de los que se perdió el debate; ahuyentado, en efecto, por la cadena previa de nuestro teniente coronel; me desplazaba en mi vehículo; cuando ésta comenzó, puse un CD, de que esos que ahora uno  carga para estas circunstancias, para cuando a éste le da la gana de convocar una audición de esta naturaleza, y al llegar a mi casa, y encender la TV, lo primero que hice fue irme para un canal internacional.

           
Claro, nuestro teniente coronel en pantalla no tenía más propósito que, como mucha gente lo olió, adelantársele a la jugada, y aparecer él primero que nadie; pero la otra cosa que se perseguía a partir de allí era eso: ahuyentar a potenciales televidentes de ese debate de los cinco candidatos de la oposición; habida cuenta del impacto que iba a causar el mismo en la opinión pública nacional, y hasta internacional; colocándolo, por supuesto, en la posición de segundo plano; pero, además, por el carácter democrático que tuvo el acto en sí.

           
Muerto de envidia nuestro teniente coronel, sobre todo, porque en su corriente no se propicia una atmósfera de intercambio de ideas de esta altura; sino que la omnipresencia de su enorme ego está en todas partes, y eso está visto hoy, cuando no hay nadie que lo confronte por sus predios. ¿Democracia interna en su partido? El ha sido más astuto que la oposición siempre: no se pase por alto que él es el rey de la viveza criolla; pero ahora ésta se le ha puesto por delante, y entonces lo ha colocado en la posición de tener que referirse a este hecho. Es decir, publicidad gratis.

           
¿Qué no hubiera dado él por estar en esta ocasión allí, entre los Cinco Magníficos, como ahora se ha dado en llamarlos? ¿Qué no daría para aprovechar de besuquearse a Marina Corina Machado, como lo hace en público con Christina Kirchnner? El problema es que él no tenía cabida allí por lo que el mismo medio venezolano; que es más sabio que él, de paso, ha dicho: no tiene capacidad de juicio, que fue lo que le falló, de acuerdo al general Francisco Usón, cuando fue a presentar el examen del curso de Estado Mayor de nuestras fuerzas armadas. Lo que le oí decir a un joven universitario, en momentos en que andaba yo por uno de los pasillos de la UCV, como por casualidad:

           
-Si él hubiera estado allí no hubiera pasado de echar cuentos de su infancia. El otro día dijo que estuvo a punto de ser comido por una tragavenado.

           
En ese instante le deseó algo el joven, pero no lo pongo porque eso pertenece a la parte necrofílica del diálogo que sostenían dichos estudiantes, y esto es el eco del profundo fraude que ha significado este hombre como estadista. Pero decía que hay la circunstancia de que aquí se ha puesto en juego una discusión de puntos de vista, y esto era algo que estaba fuera del alcance de la mentalidad de nuestro teniente coronel, porque él carece de eso que en la filosofía moderna se comenzó a trabajar desde Spinoza, cuando éste habló de una idea de la idea, es decir, la idea que le dicta a uno que ya aprendió la solución de una ecuación matemática, y que en Kant pasó a llamarse juicio: una legislación que uno tiene por dentro, a propósito de nuestras capacidades; siendo este tipo de hombre como lo que se conoce como un caletrero, que es lo que le ha permitido sobrevivir en este mundo regido por la cultura de la ciencia y de la técnica, y de allí que éste no lea libros para formarse, si es que acaso lo mueve algún instinto de curiosidad, sino para aprenderse citas de memoria, y venir a descargárnoslas a nosotros sus víctimas de esas abusivas y escatológicas cadenas, que se manda cuando le viene en gana.

           
No se olvide de aquel Chávez inicial, que usaba unos liquiliques de muy mal gusto; que le cortaban, quizás, allá en Sabaneta de Barinas. Venía de ser echado a la calle por Rafael Caldera, gracias a un indulto; aunque yo digo para mí que hubiera preferido quedarse allí; en aquella cárcel dorada; como diría el famoso personaje de la película Zorba, “El Griego”: género femenino no le faltaba a su lado; fiestas todos los fines de semana; por supuesto: arpa, cuatro y maracas; aunque ya esta es otra materia. Decía que salía a la calle aquel ex oficial felón, de aspecto famélico, con relación al rollizo personaje en que devino después, y desde el mismo momento en que abre la boca me hizo recordar aquella expresión que había utilizado el entonces exiliado Arturo Uslar Pietri contra Rómulo Betancourt, cuando éste gobernaba en el mediodía de la década de 1940 a Venezuela, que creo que José Ignacio Cabrujas en un memorable artículo dominical, que solía publicarle El Nacional en la década de 1990, la recordó de la quincalla verbal, y esto a raíz de una frase que había pronunciado Betancourt, y donde hablaba de unos lingotes de oro dorados; una tautología, para decirlo en lenguaje de la ciencia de la lógica, que medio país celebró con mucha gracia; sólo que en el caso de Cabrujas, a propósito de aquel llanero de estampa recalcitrante que salía a la palestra pública, éste se refería más bien a una quincalla ideológica: un hombre que iba, a juicio de Cabrujas, de Reina Lucero a Renato Descartes; cuyo famoso Discurso sobre el Método confesaba, precisamente por esos días, que se había dedicado a leer en la cárcel de Yare.

           
De hecho yo amanecí al día siguiente con el rencor en mi alma por la clase de abusos, sobre todo, mediáticos que comete este hombre, atizado por su psicosis de narcisismo y, por ende, de histrionismo, contra nosotros; sólo ya corrida la mañana vine a constatar que si había dado puerta franca, a última hora, para que se televisara este hecho: el ogro se volvía filántropo, para decirlo en la terminología de Octavio Paz; pero para mí, que su intención era no librarla, sólo que por aquí se daba cuenta de que con ello no demostraba sino que lo asaltaba el miedo.

melendezo.enrique@yahoo.com




Miguel Ángel Rodríguez

Fondo Chino fomenta lavadora de dinero

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

14-11-2011

El diputado (independiente) Miguel Angel Rodríguez se llevó un amplio centimetraje noticioso esta semana, a propósito de la denuncia que hizo en torno a la existencia de un documento secreto, que circuló en el alto gobierno, y que llegó a sus manos por los caminos verdes, y en el cual el ministro Rafael Ramírez admite que Petróleos de Venezuelas (Pdvsa) está, absolutamente, golpeada; necesitada de recursos, de modo que ha tenido que apelar a un endeudamiento a través del llamado Fondo Chino.

           
Agrega el conocido periodista, antiguo conductor de un programa de opinión en RCTV, que lo más grave es que a través de dicho Fondo Chino el país ha contraído una deuda que asciende a 32 mil millones de dólares, sin que hasta ahora se haya visto el destino de ese dinero, si se tiene presente que, si bien estos recursos, en principio, se habían solicitado para el financiamiento del desarrollo nacional, este no se ha visto por ninguna parte.

 

¿Por qué usted asegura que el gobierno comete corrupción y fraude con el denominado “fondo chino”?, ¿ha presentado pruebas sobre ese hecho?


“Alerté al país sobre la posibilidad de que por medio del ‘fondo chino’ se esté fomentando una suerte de lavadora de dinero que pudiera alimentar una inmensa corrupción. Esto, a propósito de la presentación de un punto de cuenta fidedigno, que llegó a nuestras manos, gracias a la colaboración de auténticos patriotas, preocupados por el país, que trabajan en el gobierno central; pero que quieren que se impidan los desafueros que éste viene cometiendo.


“Esto lo digo porque en el punto de cuenta, el ministro Rafael Ramírez confiesa que Pdvsa, con el envío en 2011 de 430 mil b/d de petróleo está, absolutamente, golpeada; está en una situación de daño estructural, por la cual hubo que acudir a una firma ocasional del presidente de la República, para que se le inyectaran recursos. Si estuviera vendiendo, de manera correcta el petróleo venezolano a los chinos, Pdvsa no tendría por qué estar debilitada. Si se estuviera respetando la operación comercial de Pdvsa, no tendría por qué estar suplicando dinero; para aliviar sus daños estructurales.


“Eso, además, es un fraude contra la nación; porque se trata de nuestra principal empresa petrolera. Pero, además, el Fondo Chino está montado en una estructura inconstitucional, hecha a espaldas de los venezolanos, desde el año 2007; obviando que se trata de una operación de crédito público que, según mandato de la Carta Magna, debió haber estar incluida en las leyes de endeudamiento, y el gobierno nunca lo reflejó ni en las de 2008, 2009, 2010 y 2011.


“Resulta que estamos hablando de una operación que, según los compromisos contraídos hasta ahora, abarcaría unos 32 mil millones de dólares, de los cuales nadie sabe, exactamente, cuál ha sido su uso, su administración. Si estaban desde el año 2008 destinados al desarrollo nacional y a infraestructura, yo sólo les digo a los venezolanos que revisen este aspecto, y que revisen la situación del país, en su conjunto, a ver si tenemos un gran desarrollo nacional. Por eso es que yo digo que se trata de un fraude, y advierto sobre la posibilidad de una inmensa corrupción detrás del Fondo Chino”.


También usted solicitó la anulación de los convenios entre Venezuela y la República Popular China, ¿cuáles son sus criterios para plantear esa solicitud?


“La inconstitucionalidad de los mismos. Fue montada la estructura de negocios de manera ilegal. Nadie conoce como debió haber sido, originalmente; primero, la condición de los convenios; la parte de los proyectos que había que financiar; los lapsos en los que habrían de culminar estos proyectos; quienes serían los responsables de los proyectos. Todo esto porque a través del Fondo Chino han roto con el capítulo fiscal y monetario de la Constitución que, entre otras cosas, consagra el sagrado deber de mantener la unidad del Tesoro. En el punto de cuenta el ministro Rafael Ramírez tiene la desfachatez de celebrar, contándole a Hugo Chávez que con este fondo ellos pueden hacer muchas cosas por fuera del Tesoro Nacional.


“Pero, además, yo demando que esto sea anulado, porque la Ley Orgánica de Administración Pública, artículo 93, se prohíbe que se hagan operaciones de Crédito Público; colocando como garantía los bienes y las rentas nacionales, estadales y municipales. Es ilegal que estén contrayendo deuda, y, en contraprestación, estén enviando petróleo. Eso está prohibido por las leyes venezolanas.


“Pero, por supuesto, el daño patrimonial, sobre el cual tiene que dar explicaciones el gobierno de Venezuela, es demasiado grande, después de asumir el cien por ciento de la carga financiera de esa deuda con China; aunque lo más grave es que estamos hablando de la posibilidad de que se den casos de corrupción.


“De modo que, invocando estas razones, estoy solicitando que se anulen estos tres convenios: el fondo pesado 1 por 4 mil millones de dólares; el fondo pesado 2 por 4 mil millones de dólares y el fondo de grandes volúmenes y financiamiento a largo plazo por 20 mil millones de dólares; además del recién renovado fondo pesado 1 por 4 mil millones de dólares más.


“A ese respecto, estoy entregando a los abogados del Foro Penal Venezolano dicha solicitud, a los fines de que se evalúe cuán aplicable puede ser en este instante el artículo 138 del Código Penal Venezolano, que es establece pena de prisión de seis a doce años, para aquellos funcionarios que, obrando en nombre del Ejecutivo Nacional para hacer negocios con naciones extranjeras, hayan traicionado su mandato; perjudicando los intereses de la nación”


¿Qué opina sobre la recién aprobada Ley de Arrendamiento en la AN?


“Que es una muestra más de cómo, y esto yo lo he dicho siempre, este gobierno trafica con las necesidades de la gente. En esta oportunidad, después de haber manejado más de un billón de millones de dólares, y de haber construido el menor número de viviendas que cualquiera de los quinquenios administrativos, que se tuvieron antes del gobierno de Chávez en 1999, lo que le están dando es una especie de ropaje legal a una operación de asalto a cerca de 800 mil viviendas, que se encuentran en alquiler, cuando la realidad es que están impidiendo que la construcción de viviendas se pueda desarrollar en grandes magnitudes; dado que asaltan a los constructores cuando se edifican más de diez soluciones habitacionales.


“Además, están acabando con el negocio del alquiler, porque corroen el derecho al goce, uso, disfrute y disposición de la propiedad privada, e invaden esa propiedad para imponer costo de la vivienda; imponer cánones de arrendamiento; imponer a quién se le va a vender, luego de que durante diez años la persona ha vivido arrendada allí
; imponer la rebaja que tiene que hacérseles a terceras personas y, por último, amenazar con penas severas cualquier tipo de infracción.


“Esto conlleva a fricciones, a enfrentamientos entre personas naturales, y esto, porque la naturaleza de la ley hace mucho más engorrosa la aplicación de las leyes; porque ha creado una instancia administrativa previa a los juicios inmobiliarios y, por otro lado, está generando una inmensa burocracia con el tema de la Superintendencia todopoderosa”


Usted denunció que el oro, que el gobierno está repatriando desde bancos de EEUU y de Europa, sería robado por funcionarios inescrupulosos, ¿mantiene esa posición?


“A las pruebas nos remitimos. Eso lo dije yo para responder a un reto que nos hacía un diputado del PSUV, del por qué manteníamos preocupación por el hecho de que nuestras reservas de oro vinieran a Venezuela, y salieran de los lugares de resguardo y seguridad, donde se encontraban. La respuesta es la siguiente esas reservas internacionales  han sufrido ya varios arrebatos.


“El primero fue de Hugo Chávez con el famoso cuento del millarcito. Luego, el arrebato alcanzó a unos 50 millardos de dólares, y, más adelante, a raíz de la reforma a la Ley del Banco Central de Venezuela y la creación del Fonden, se impidió que el Estado se siguiera nutriendo de manera directa con los ingresos petroleros, parte de los cuales pasaron a ese fondo. El ministro Giordani dijo que el Fonden contaba con cerca de 80 millones de dólares. Yo pregunto lo siguiente: si ese es el fondo de desarrollo nacional, ¿dónde están los logros de este organismo?, ¿contamos con unos servicios públicos eficientes?, ¿hay una impecable vialidad o una red hospitalaria? En ese sentido, no me queda más que concluir que se están robando el dinero”.


¿Cuál es su opinión sobre la Ley de Medios Alternativos que se discute en el AN?


“Yo dije de manera directa que no puedo apoyar un proyecto que fue presentado por Darío Vivas, como subordinado a la construcción del Estado socialista y comunal, y del cual yo estoy en contra. Más  bien, yo estoy a favor del Estado constitucional, el Estado democrático, de justicia social y de derecho.


“El artículo 2 de la Constitución contiene los valores, que deben desarrollar todas las demás leyes de la república. El proyecto de Ley de Comunicación Popular suprimió el valor del pluralismo político en su artículo 4. Esto deja, claramente, establecido que están tratando de aprobar en la AN un proyecto para el chavismo, y mientras esto sea así, no estamos hablando de verdaderos comunicadores alternativos y comunitarios, sino de células propagandísticas de Hugo Chávez, enmarcadas en el proyecto de culto a la personalidad, propio de los regímenes totalitarios”.


Usted que ha estado presente en varias de las interpelaciones a los ministros de Hugo Chávez, ¿cuál es su análisis sobre tales funcionarios? ¿le parece, por ejemplo, Giordani un funcionario eficiente?


“(Risas) Jorge Giordani es el culpable de la locura económica en la que metieron a Venezuela; pues tenemos la más alta inflación del mundo; con una caótica situación en lo que se refiere al aparato productivo, con el cierre de miles de empresas, y lo cual ha llevado a la pérdida del poder adquisitivo del salario de los venezolanos. Es el culpable del endeudamiento brutal de 34 mil millones de dólares a más de 130 mil millones de dólares.


“Y en cuanto a los que comparecieron a la AN, al menos me di el gusto, con pruebas en la mano, con cifras reales, de demostrarles que estaban mintiéndole al país con esos cuentos que estaban metiendo”.


Usted ha señalado que en Venezuela se persigue a los periodistas, ¿esto le consta?


“Me consta por carne propia. Yo soy un periodista perseguido, y quien decidió quedarse en Venezuela luchando, y, accidentalmente, optó por participar en calidad de independiente, y ahora soy diputado. ¡Fui perseguido junto con cinco mil personas más en RCTV! Fui perseguido junto a miles de colegas más en el cerco a 44 emisoras, que han sido cerradas en el país por motivos políticos. He sido tan perseguido como los editores de la prensa escrita, que han sido llevados a la justicia; después de haber sido acorralados desde un punto de vista financiero y comercial, a base multas y presiones a los anunciantes.


“Me consta que este gobierno ha perseguido a los comunicadores que han hecho vida en las redes electrónicas; los portales informativos de Internet, y me consta por la cantidad de colegas que están presos o en el exilio; me consta por Patricia Poleo, por Leocenis García”.


¿No cree que algunas veces usted olvida su condición de parlamentario, para actuar como un militante partidista, por lo demás, violento, y esto por la forma como se expresa?


“¡Nunca! Primero, no soy militante partidista; aunque respeto esta condición. Segundo, no olvido mi condición de parlamentario; porque, con independencia de que tenga montada una cayapa en la AN, con una mayoría tramposo de más diputados con menos votos, yo cumplo con el deber de alzar la voz, y de llamar las cosas por su nombre y denunciar sin pelos en la lengua, jamás han visto de mí ni violentos gestos ni incitación a la violencia. Si les he parecido altisonante en alguna oportunidad será porque tengo legítimo derecho a la defensa”.

Desde aquella entrevista que usted le hizo en su programa de RCTV al ex diputado y actual procurador general, Carlos Escarrá, donde casi se fueron a las manos, las relaciones han sido tan tirantes que usted ha dicho que Escarrá es un fraude como procurador, ¿por qué abriga ese juicio contra este señor?


“Yo no dije que fraude fuera un Escarrá; porque en aquella oportunidad él me haya ofrecido golpes; teniendo presente que es mentira que casi nos hayamos ido a las manos. Yo no voy a darle el gusto a los violentos jamás. Eso sí, me le pongo de frente y allí estoy. Aclaro: no es por eso que lo llamé fraude; sino porque él ha formado parte desde la AN del proceso de desmembramiento de la república democrática, que nos designa nuestra Constitución”.


¿Por qué el diputado socialista Robert Serra se dirigió a usted, llamándolo chistoso malandro comunicacional? ¿Por qué tantos epítetos entre parlamentarios que deberían dar ejemplo de ecuanimidad ante el país?


“Yo no voy a juzgar la falta de ecuanimidad de la gente del PSUV; porque haya sido ese joven diputado el único que se ha levantado o, aun sin el derecho de la palabra, me haya interrumpido con adjetivos ofensivos. Hay honrosas excepciones entre ellos de gente muy decente, de gente muy respetuosa. Ahora, quien no tiene la razón, actúa con violencia, con descalificación. Deberían dedicarse más a debatir la denuncia, la idea, la palabra de Miguel Angel Rodríguez, que la figura, la persona con cosas que, además, la gente no cree para nada”.


¿Qué precandidatura para la oposición apoya para las elecciones de 2012?


“Apoyo uno de las precandidaturas con la que un gesto superlativo de unidad apruebe la tarjeta única, y un gesto superlativo de desprendimiento piense en la reconstrucción de Venezuela a través de un pacto de no reelección”.


Entre Capriles Radonsky y Pablo Pérez, ¿cuál tendría mejores condiciones profesionales éticas, de liderazgo para dirigir el país?


“Soy amigo de ambos; los valoro, los respeto y admiro el arrojo que tienen de poner a disposición de los venezolanos sus nombres y sus vidas en un momento tan difícil. Pero creo que entre los dos habría que ver quien suscribe el compromiso por la tarjeta única y el compromiso por la no reelección. De resto, no soy de los que piensan que entre nuestros precandidatos, en general, haya gente que no tenga la capacidad, que no tenga el amor por Venezuela, que no tenga la decisión de desprendimiento para llevarnos a  buen puerto”.


¿Cuál es su parecer sobre la multa a Globovisión? ¿Es este un canal crítico o un partido de oposición?


“Es un medio crítico, y tiene que seguir siendo un medio crítico; como crítico ha de ser todo periodista frente a cualquier gobierno en todo tiempo”


¿Qué opina del programa La Hojilla y de su conductor Mario Silva?


“Lo dije desde hace tiempo: es la muestra del espectáculo escatológico de este gobierno, y que forma parte del plan de hegemonía comunicacional del gobierno del presidente Chávez”.

melendezo.enrique@yahoo.com




La política del tumulto

Enrique Meléndez Oropeza

14-11-2011

Resulta bastante truculenta esa escena que se le atribuye a Pablo Pérez, y en la que al parecer le toca el trasero a un cantante de gaitas que tiene por delante; con ocasión de una fiesta maracucha, relacionada con su virgen patrona. Ambos están en una tarima, y hay una interacción entre los dos, de acuerdo a la forma como la sala situacional de Miraflores ha manipulado el asunto, que da, en efecto, qué pensar en lo que atañe a la conducta del gobernador del Zulia. ¿Está beodo el tercio? A su lado su señora hace un gesto de estupefacción en un momento determinado. Es una broma muy criolla esto de tocarse los traseros; porque forma parte de nuestra idiosincrasia, ya que la homosexualidad nos produce gracia; cuando el peor insulto es decirle marico a una persona; pero esto es algo que se estila más bien entre muchachos o en cierta clase de gente muy confianzuda. ¿Tiene mala bebida el gobernador? Eso pudiera pensarse. No obstante, en ese caso ya su esposa le hubiera recomendado un psiquiatra, a propósito de ese supuesto comportamiento suyo en la tarima. Se trata de un vulgar montaje, y uno diría que está hecho adrede, es decir, para resaltar la naturaleza de los abusos mediáticos, que está cometiendo este gobierno en su estrategia de someter al escarnio público a sus enemigos políticos; pues el contenido de ese video es un absurdo.

           
Por lo demás, el mismo está hecho para ese tipo de gente, que yo digo que es confianzuda; porque hasta el más soquete se da cuenta de que no se trata sino de un vulgar montaje, y, repito, propio de la idiosincrasia del criollo, y quien, en ese sentido, exagera un tanto los términos en lo relativo a la broma; se trata del tipo de persona que ve a un gay, y se priva de la risa, y entonces comienza a mamarle el gallo al amigo, que tiene a un lado, con el “tercio”; que es en el terreno que cae nuestro teniente coronel. No sin razón él mismo ha metido la cuchara en esto, pero no por la vía de la gracia, sino por la vía del pundonor; mientras el resto de la maquinaria roja rojita celebra el asunto con mucha saña, más que con humor, diríamos en este caso; pues el video no sólo se reproduce en la red de medios radiales, pertenecientes al oficialismo, sino también en los impresos, a través de secuencias fotográficas, como se dice, hasta donde ha dado el huesito; mientras esto sucede, decíamos, nuestro teniente coronel aparece como el más pudibundo de los venezolanos; condenando esta conducta escatológica del gobernador Pérez, y entonces resulta que una vez le lanzó un beso a Fidel Castro; lo que en lenguaje de gocho conservador Carlos Andrés Pérez, al referirse al asunto, llamó ósculo. ¿Acaso el escritor  Carlos Fuentes no calificó la carta que le escribió éste a Carlos El Chacal como una carta de amor? Incluso, hasta el propio criollo vernáculo admite que uno tiene un marico reprimido, y que de pronto sale a flote, y hay quien ha dicho, a ese respecto, que más bien al gobernador Pérez se le está haciendo un gran favor con este video, por aquello que sonaría como “Pablo es como tú”.

           
De hecho, la risa de los cómicos de Venezolana de Televisión, cuando han proyectado el video en sus respectivos espacios, se ve forzada, y esto porque se trata de una de las manifestaciones de la estética de la mediocridad, con la que se maneja esta gente, de lo más ordinaria, y que así como le hemos puesto un nombre: vulgar montaje, su apellido es el G-2 cubano; pues esta es una práctica muy de la guerra sucia que se suele estilar entre la clase política de Cuba. Creo que a Patricia Poleo le hicieron un montaje de esta misma naturaleza; no me consta, pero esto fue algo que siempre se comentó a nivel de la opinión pública, y se acusó de haber hecho el mismo al jefe de seguridad de Carlos Andrés Pérez, un señor de nombre Orlando García, y quien era de esa nacionalidad.

           
De modo que por aquí vienen los tiros: someter al escarnio público a quienes esta gente considera, no sus adversarios, sino sus enemigos políticos; primero, porque no tienen nada que mostrar como resultado de una gestión de gobierno muy exitosa; segundo, en su defecto, tienen que apelar a la descalificación moral, a través de ese tipo de guerra sucia, y esto porque son unos sujetos muy inescrupulosos, y sienten que nada tienen que perder, habida cuenta de su condición de lacayos; Quevedo pondría aquí lacayuelos, y por ende, por estar sumergidos en el fango de la abyección; porque para adorar a un autócrata de esta calaña, que es lo que le él les ha impuesto a condición de que lleven esa vida de jeques, es porque la autoestima se ha tenido que ceder hasta la más baja sima de la condición humana.

           
¿Qué honor se puede esperar de esta gente, en ese sentido? Yo estoy seguro que nos espera una campaña electoral muy traumática; por la conducta vil que sacará a relucir a medida que nos acerquemos al gran acontecimiento del 7 de octubre, y esta gente cobre conciencia cada día más de que los números no los favorecen desde el punto de vista electoral. Este fin de semana hemos visto un atentado que se le hizo a María Corina Machado, y la prensa oficialista, con todo el cinismo del caso, resaltó el hecho como si se tratara de una hazaña gloriosa: “El pueblo del 23 de Enero sacó a tiros a…” No sin razón hay ese dicho que reza que la bestia cuando está herida, es cuando más acecha, y esta gente tiene plomo en el ala, a propósito de que lo que hablábamos de lo que son hoy en día los numeritos electorales. En efecto, ahora es cuando más se va a jugar al tumulto. ¿El gobernador Pérez se queja porque se han metido hasta con su difunta hija? Son capaces hasta de ofender a la virgen patrona de Maracaibo; porque aprovecharse de la situación de un acto de invocación a la misma con fines políticos, no es más que profanar también una imagen sagrada. Que Dios los agarre confesados.

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Navarrete, el impostor

Enrique Meléndez Oropeza

07-11-2011

El problema con nuestro teniente coronel es que la alta oficialidad, que lo pudiera conminar a llevar a cabo una aventura, más allá del orden constitucional, no goza de las mejores credenciales; incluso, aparece involucrada en asuntos relacionados con el tráfico de drogas, y con la cual ha tenido que pactar éste, a cambio de lealtades; cómplice de todos los desmanes que viene cometiendo en aras de su permanencia eterna en el poder. Aunque esta es la gente que más lo presiona, en ese sentido, de acuerdo a las revelaciones que se vienen haciendo; habida cuenta de que, siendo la peor calificada, es la más codiciosa, y esto, quizás, por su carácter inescrupuloso.

           
Lo peor que le pudo haber pasado a este cenáculo de aprovechadores fue esta enfermedad de Chávez, y de la que no parece recuperarse; primero, por esa hinchazón que no se le quita, y que sería motivo para estar en cama; segundo, por ese misterio que existe alrededor de este hecho en el alto gobierno; como algo que se oculta, que es lo que más llama la sospecha de la ciudadanía; tanto más cuando hay un sujeto que dice que, si bien es cierto que estuvo enfermo, ya eso lo superó. Incluso, hasta ha señalado que lo suyo ha sido un milagro de José Gregorio Hernández, y aquí bien vale citar ese dicho que reza que mientras más explica, más confunde.

           
Ahora, si uno se plantea esas inquietudes; ¿qué será del lado interno que se sabe como es la cosa? Es aquí donde se observa que a cada instante cunde la desesperación. ¿Es verdad que la salida del doctor Salvador Navarrete a la palestra pública fue a instancia de la familia Chávez; buscando que el enfermo tome conciencia de su situación, y admita que le es menester guardar cama, como decíamos atrás? Entonces uno percibe; primero, que aquí tiene que haber mucho culillo, y lo cual se observa en esas infelices declaraciones que esta alta oficialidad ha ofrecido; algunos dicen que incitados por el propio Chávez, y en las cuales han amenazado de ir contra el orden constitucional, caso de no imponerse la fórmula de Chávez en las próximas elecciones; segundo, tiene que haber una gran división en el chavismo; un desgarramiento interno; lo que se conocería como la implosión de esta corriente, y tanto más cuando se produzca la desbandada, una vez salido de escena este señor.

           
Porque, de cumplirse este pronóstico, si es que le damos fe, además  a lo que informó el doctor Navarrete; ninguno de ese entorno tendría figuración; habida cuenta de que, de por sí, ninguno de ellos tiene peso en los sondeos de opinión. Chávez rebasa todos los números; pero se trata del encantador de serpientes con más suerte que hemos tenido en nuestra historia republicana; además de dicha y fortuna. Diosdado Cabello, que es la cabeza de ese sector de la alta oficialidad, ni por asomo; mucho menos Nicolás Maduro, cuya arrogancia le brota hasta por los codos: sin ningún ángel para un liderazgo político; aun cuando se señala que se trata del favorito de Raúl y Fidel Castro, y mucho menos ángel que éste tiene un Elías Jaua. He allí las figuras prominentes del chavismo; lo que explica el grado de desesperación que hay en esta gente, ante semejante aridez de liderazgo, y es en este terreno donde más se especula; quizás, sea estrategia de la sala situacional de Miraflores, lo cierto es que uno oye decir que este sector hasta pudiera jugar a un aplazamiento de las elecciones, a partir del establecimiento de un Estado de Sitio; un acondicionamiento de la opinión pública, a través de lo que los nazis calificaban como una campaña de intriga; pero donde no sale a relucir sino miedo; eso que dice García Márquez en Cien Años de Soledad, que es estar cagado de guapo, y con el perdón de lo prosaico de la expresión. Ha llegado la hora de bajarse del tigre, donde uno se ha montado; para evocar la metáfora que utilizan todos los dictadores, una vez que se descubren en esas circunstancias. ¿Qué será del destino de ellos una vez que ese hecho se produzca?

           
Porque, para volver con lo del doctor Navarrete, hay cosas que en el desmentido oficial a este señor, a propósito de las revelaciones que hizo, tanto más al indicar que estamos ante un hombre al que apenas le quedan unos dos años de vida, resultan incoherentes; sólo partiendo del hecho de que ningún cristiano va a asumir esa responsabilidad de desautorizar al propio presidente de la República, a ese respecto, en una forma gratuita; al menos que la guerra sucia contra este señor sea muy grande, y se buscaron a un pescador de fortunas para que hiciera tales aseveraciones. Recordemos una vez más a Spinoza: el orden y conexión de las cosas es lo mismo que el orden y conexión de las ideas. Nótese sólo en la situación en la que queda un sujeto de esta calaña: el doctor Navarrete tiene que salir del país a continuación. ¿Cuánto le pudieron dar por esa entrevista? El asunto reventó con la publicación de la misma en un periódico mexicano, y, de hecho, al desatarse la onda expansiva, a propósito del eco de sus palabras, y correr la bola de que el tercio había pasado por el Sebin, sometido a un intenso interrogatorio, su nombre no vino a sonar sino por allá por México. Había volado el pájaro; pero, ¿quién lo había dejado escapar? Incluso, detienen el interrogatorio en el Sebin por órdenes superiores y, más bien, mandan a que lo pongan en el aeropuerto de Maiquetía, a modo de que tenga asidas alas para volar, y entonces es cuando aparecen los tres infelices funcionarios, supuestos colegas suyos, a desmentir a Navarrete: que, ¿quién es ese?, ¿qué de dónde la oposición sacó a ese trastornado, a quien nunca el comandante-presidente ha visto?, y así sucesivamente. De manera que hoy ya es un decir que quien le vino a aguar la fiesta al hombre fue este señor con su infidencia: le quedan dos años de vida. ¿Está detrás de Navarrete la familia Chávez? Es más lógico suponer esto, que lo otro, es decir, que se trata de un impostor.

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El derecho a la vagancia

Enrique Meléndez Oropeza

31-10-2011

Esa multa millonaria, impuesta a Globovisión, no recuerda sino los procesos de la Santa Inquisición en la España oscurantista, y los que comenzaron siendo especies de purgas católicas, para transformarse en el gran negociado de los jerarcas de la iglesia; habida cuenta de que al acusado de hereje se le incautaba toda su fortuna. Incluso, hasta se abrió  una instancia para la época receptora de denuncias, al respecto, y la que garantizaba el secreto de la fuente. Ni modo, en estas condiciones, no había paz con la miseria. Que es lo que está pasando hoy en día con la planta televisora de noticias. De pronto, el gobierno descubrió que esto era un gran negocio, y el cual forma parte de la práctica que en nuestro argot se conoce como “martillo”, y que funciona en todos los niveles de la sociedad.

           
Aquí le pasan raqueta a todo el mundo; desde el ciudadano común, al que comienzan a asaltarlo en su propia casa, por la vía de las multas eléctricas; que no tienen razón de ser, salvo en un país como el nuestro; dotado con enormes potencialidades de energía, y que no vienen a significar sino incrementos encubiertos de las tarifas del servicio; pasando por la del fiscal de tránsito o del guardia nacional, que se agarra de cualquier detallito para amenazarlo a uno con incautarle el vehículo, si no lo recompensa con mil o dos mil bolívares: dependiendo de la gravedad de la infracción que se ha cometido; cuando no uno es víctima de un atraco en el transporte público, si es persona de a pie, donde lo despojan del teléfono y de la quincena: se pudiera decir, en ese sentido que media Venezuela vive a expensas de la otra media Venezuela, en un momento en el que más se ha acendrado nuestro espíritu picaresco.

           
Luego está el martillo del tipejo que se apodera del estacionamiento de un establecimiento comercial, y entonces cobra por cuidarle a uno el vehículo. Es decir, se cuida de esa otra guerra declarada, que es el hampa, ya que en esta industria, que ella representa, el segmento del robo del carro es uno de los puntuales en las estadísticas de producción; así como el del secuestro express. ¿Cuál de los dos genera más dividendos? Son sujetos harapientos, por los demás, estos que reciben, sobre todo, el nombre de parqueros: una clase social muy deteriorada por la droga; al contrario del funcionario, que llega armado con el expediente del Estado, y pone a temblar a todo el mundo en la empresa con su inesperada visita: una multa al patrón por tener los libros de la contabilidad forrados de azul, cuando era de rojo que los debería tener, y aquí cae sin distingo de ninguna especie desde la tienda, hasta la panadería; con el añadido de quedar cerrados por setenta y dos horas, dependiendo del cinismo y de la desconsideración del funcionario para con la empresa, y no se hable de otros establecimientos nocturnos: bingos, casinos, cabarets. Si es verdad que por el hampa se acabó media vida nocturna en nuestras ciudades, estas multas terminaron acabando con la otra mitad, y con la características de que cada vez son más frecuentes, y a medida que avanzan se incrementan los montos, y como se puede ver en el caso más patético, y que es el que nos asiste, como es el de Globovisión.

           
Hay como un sentimiento muy exacerbado de mala fe. ¿Cuántos sueldos no se quedan en esos atracos que a diario se comenten en nuestro transporte público, ya que me referí a un caso en particular, siendo una de las tantas maneras de latrocinio? El comportamiento de cierto personal de algunos bancos, en especial, del sector público es de “bichitos”, como ya se les dice en nuestro medio a este tipo de sujeto, que está en las últimas del rebusque: aquí es donde más abunda el delito de la clonación de tarjetas de débito y de crédito; cuando no se da el caso del soplón, quien de lado interno resulta cómplice del delincuente que espera, una vez prevenido por aquél, a la persona que ha sacado una fuerte suma de dinero de una entidad bancaria, y queda a su merced. Se trata de una industria, esta la del hampa, como decíamos atrás, y la que, además de exhibir un comportamiento implacable y despiadado, no paga impuestos, es decir, está morosa con el Estado; pero si cotizara fueran cientos de millones por concepto tributario que debería cancelarle a éste, habida cuenta de que es mucho el dinero que se mueve por aquí. Alguien ha dicho que un país se conoce por la situación de sus cárceles; lo que no deja de ser verdad en nuestro caso, si le creemos a esas informaciones que señalan que cada prisión genera millones de dólares al año, sólo por la vía de la extorsión, y esa es una renta que no la cubre sino el pobre. De hecho, se trata de una industria que no conoce asuetos ni se rige por horarios: todos los días se produce un atraco, y hay hasta una víctima fallecida como saldo de la violencia que el acto supone.  

           
De suerte que uno puede decir que así como existe una exacerbación de nuestra viveza criolla, el espíritu de Tío Conejo, como lo define el psicólogo Axel Capriles; así sale a relucir nuestra conducta perezosa, y lo que explica nuestra tendencia al lucro fácil. Así nuestros pobres financian a los otros pobres; aquéllos que tienen veleidades de ricos. En nuestro país nadie más vago como cierto fulano, a quien Manuel Caballero le decía “el inquilino de Miraflores”; de modo que si a la figura más notable lo embriaga ese sentimiento de holgazanería, qué se puede esperar del simple ciudadano, como ese latero, que recorre nuestras calles, y que además de recoger latas de cerveza que consigue en la basura, se hace especialista en abrir carros, y así robarse los objetos de valor que allí consigue o del otro tipejo que lo secuestra a uno, y hace mover a familia y amigos, a propósito de la fuerte suma de dinero que pide para nuestra liberación: el espíritu del rebusque, que es lo que sale a relucir con esto de esa multa millonaria a Globovisión. ¿Qué va a hacer el gobierno con este dinero? Uno los mira, y se privan de la risa.

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Porque le da la gana

Enrique Meléndez Oropeza

24-10-2011

No escogió otro día de la semana para aparecer en público sino sábado en la noche. ¿Un Jefe de Estado trabajando a esa hora? Consejo de Ministros; algo que en otras épocas tenía su día señalado; así como su hora precisa; Chávez los utiliza para aparecer en pantalla. Está demasiado bien el hombre; eso era lo que quería demostrarnos, y no escogió otro día que el sabatino; cuando todo el mundo está de fiesta; de modo que este hombre funciona, como dicen los franceses, au rebours de las circunstancias.

           
Además, un Consejo de Ministros para hablar paja; para rayar mapas escolares; que es lo que a mi más me duele; pensando en las escuelas que necesitan ese material de apoyo. ¡Tanto derroche de recursos! La prueba de que eso que hablaba era pura paja, estaba en que lo que decía no eran sino delirios: se refería a la creación de unos territorios insulares, y entonces ubicaba a unas capitales, que se habrían de conformar allí frente a nuestro litoral: tres territorios insulares le iban saliendo, con poblaciones fantasmas acotaríamos nosotros, mientras rayaba los pobres mapas. Aquí es donde el venezolano, que es de gracia e ingenio feliz, según Cecilio Acosta, le preguntaría: ¿estás fumado? Esos son islotes donde no hay agua y no crece vegetación.

           
Aparte de que da grima verlo como un porcino mismo, y con el perdón de su majestad presidencial; soplado de la hinchazón, que ya va para más de dos meses que la tiene; desde hace ya un cierto tiempo se viene hablando de una faz de media luna en su rostro, y da grima porque un enfermo en esas condiciones lo expele; una boca blanquecina, como alguien ha hecho ver por ahí; mientras trasluce un color bilioso. ¿Será que de verdad sufre de insuficiencia renal, tal como se ha especulado?

           
Lo cierto es que proceder a llevar a cabo un Consejo de Ministros un día sábado por la noche no refleja, sino que lo que se quiere es que se vea que el tercio está en sus plenas capacidades mentales y físicas; al punto de que tanta ha sido la actividad que ha desplegado en la semana, que ha tenido que dejar ese gabinete ministerial para última hora, y oportunidad que no quiere que se le vaya, porque tiene importantes puntos que abordar: la materia amerita urgencia; demostrando con ello que no sólo hace con ese equipo de personas, a quienes les arruina su día de asueto, lo que le da la gana, sino que además durante el desarrollo de la sesión los insulta y los humilla, a medida que los gazapos salen a relucir en esa mesa de trabajo.

Por supuesto, el tercio no deja de lanzarse sus patanerías. Genio y figura hasta la sepultura: refunfuña de pronto, y suelta la lengua contra nosotros los escuálidos; luego de un puchero, que bastante se le nota en esa cara suya de mulato bembón, y habiéndose referido al tema del Polo Patriótico con toda la impunidad del caso; como si se tratara de otra cuenta de la administración pública revisada al más alto nivel:


-Por ahí los escuálidos chirriaron el otro día; porque yo y que realicé un acto del Polo Patriótico en Miraflores. ¿Qué quieren ellos, que me cambie la voz?

           
O sea, genio y figura hasta la sepultura. No hablara con esa voz, sino fuera Hugo Chávez. Esa es la pura verdad. Entonces no fuera ese trasgresor de todas las normas con la actitud de un bárbaro engreído; cuya ideología el Libertador la calificaba de pardismo: ha sido criado en la cultura del progreso, pero la odia, porque no está a la altura de la meritocracia que exige el nivel de vida de cada cual. Así está cargado de energías muy negativas, para hablar en el lenguaje de Cony Méndez: envidias, mezquindades. Es el hombre que tiene por delante la idea del caos, y su papel consiste en propiciarlo, porque de lo único que está seguro que  posee, en lugar de los pensamientos de acuerdo a la expresión de Descartes, es de ese poder de destrucción. A él: ¿qué le importa el derrape constitucional? Así destruye mapas; le arruina la noche de asueto a sus ministros, y a quienes degrada a la condición de abyectos incondicionales; dilapida horas de programación radial, y cuando no le sale del forro encadenar al país; al menos toda la red de medios estatales está puesta al servicio de todas las pendejadas de las que habla, y encima pregunta por una cuenta que no corresponde sino a una agenda de discusiones del PSUV: ¿esa era la materia urgente que debía considerar el consejo de ministros esa noche?

           
Es por eso que nos espeta a los escuálidos: dejaría de ser yo, si siguiera las reglas del juego establecidas por el estado de derecho, y que es el yo que tenemos neutralizados los demás ciudadanos venezolanos, que estamos conscientes de que nuestra convivencia con nuestros semejantes se basa en un contrato social, y el que se constituye a partir de nuestra Carta Magna; que es lo que no respeta nuestro teniente coronel, apoyándose en el criterio de que cuenta con una gran base social, y en la cual ha encontrado un gran caldo de cultivo para su ideología pardista, habida cuenta de sus condiciones, no de orador, sino de agitador, y esto es lo que el Libertador consideraba anarquía, aún más, el caos primitivo, porque no otra cosa se puede pensar, acerca de la situación de un país, cuyo primer magistrado se rige por el lema de que él hace lo que le da la gana, y que si de respetar el estado de derecho se trata, entonces dejaría de ser él. ¿Ese caos no se traduce sino en esa delincuencia desbordada, y la cual día a día deja un saldo impresionante de muertes? Porque así como el personaje de la literatura picaresca, que parte de que él actúa, impunemente, en vista de que así se acostumbra en la corte; en esos mismos términos anda el delincuente nuestro, con respecto a nuestro teniente coronel: le da la gana. A Chávez le da la gana violentarnos con su presencia mediática un sábado por la noche; a éste también le da la gana secuestrarnos.

melendezo.enrique@yahoo.com




Réquiem por CAP

Enrique Meléndez Oropeza

17-10-2011

Con Pérez se comprueba ese señalamiento que hace Octavio Paz, de que algunos pueblos de la América Latina no amamos mucho las novedades, tal como nosotros; al contrario de pueblos como Argentina, que hasta llegan a considerarse los europeos de nuestro continente.

           
Aquella novedad, conocida como neoliberalismo, que se presentaba con el segundo gobierno de CAP, promovida por el más conspicuo de sus ministros, como lo fue Miguel Rodríguez, no tuvo el éxito, precisamente, que sí tuvo con Domingo Cavallo en Argentina, y por eso; porque nuestro país es muy reacio a las novedades tanto ideológicas como políticas. Aun cuando no han dejado de haber sus iniciativas, en ese sentido; desde el liberalismo clásico, que intentó introducir Santos Michelena, habiéndolo estudiado durante su paso por una universidad de Filadelfia (EEUU), en la primera república de Páez; por allá por 1836, y a lo que se opone Fermín Toro en forma feroz, si es que tomamos en cuenta la serie de artículos que publica en la prensa de entonces alrededor del tema.

           
El positivismo que tuvo hasta carácter religioso en Argentina y Brasil, siendo un movimiento llamado a exaltar la diosa ciencia, dígase de paso, apenas tuvo algunos seguidores en nuestro país, entre ellos, el temperamental Laureano Vallenilla Lanz, cuyo Cesarismo Democrático vendría a ser uno de los libros más llamativos de ese período, y esto por su naturaleza polémica; con independencia de la Historia Constitucional de Venezuela de José Gil Fortuol, escrita con el rigor científico que predominaba en la metodología de la escuela positivista, y que vino a poner la historiografía venezolana con la cabeza donde le correspondía, y no en los pies, como hasta entonces se le había tratado. Obsérvese que tuvimos genios de la pintura de la talla de Arturo Michelena, laureado en concursos de la academia de París, y quienes le pasaron por un lado a la vanguardia artística de ese momento, en lo que se refiere al concepto estético por el que se regía. Lo mismo: Gallegos y Andrés Eloy siempre clásicos.


Tampoco tuvo una acogida masiva el marxismo; al punto de no contar con fuerzas suficientes como para constituir la cuarta pata de la Mesa del Pacto de Punto Fijo. ¿El castro-comunismo? También fue cosa de una emoción de unos cuantos, entre ellos, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez, para hablar de los más representativos que quedan, y que reconocen hoy en día que fue un error de ellos, adoptar la política de la lucha armada contra el gobierno de Betancourt, envilecidos por la entonces recién victoriosa revolución cubana.


En su defecto, siempre ha predominado una ideología estatista, basada en un liderazgo mesiánico; con niveles de adoración, lo que don Augusto Mijares conoce como irresistible, y tipo de líder que, a su juicio, es más gárrulo que gallo, que es un ave que canta con un sonido muy estridente; de modo que entre el venezolano y CAP las cosas marcharon muy bien hasta que este señor se mantuvo vestido con ese traje. De hecho, la gente se volcó a votar por él, en su segunda elección, pensando en que la situación iba a volver a la época de su primer gobierno: los días de la Venezuela saudita, como se le conoció entonces. No pasemos por alto que este fue el Pérez que hablaba a troche y moche, y entre la sarta de disparates que decía, estaba aquel de que “el Fondo Monetario Internacional había diseñado bombas sólo mata gente”, que fue la visión de mundo de la que se despojó, luego de esa metamorfosis que se va a operar en su conciencia; cuando comprenda el papel de las instituciones financieras multilaterales en el escenario mundial, y así va a abjurar después de todas estas posiciones, por él mantenidas hasta entonces.


En ese sentido, Pérez se puso al día, en lo que concierne a las ideas que se manejaban en el ámbito financiero y económico, y se rodeó de los técnicos más calificados, para llevar a cabo las políticas de su segundo gobierno, al respecto. El que no sufre esta metamorfosis es su propio medio, y este es uno de las faltas de Pérez. No reparar en el hecho de que el venezolano no es fanático de las novedades, como sí los sureños en nuestro continente, y mientras Domingo Cavallo triunfaba en la Argentina, y era el ídolo del gobierno de Menem, aquí Miguel Rodríguez era tratado, cínicamente, con el apodo de “Paquetico”; a propósito del programa de medidas económicas que había anunciado; aunque, con independencia del contenido de las mismas, él representaba la novedad; que era lo que más malicia despertaba en la opinión pública venezolana.


El éxito de Pérez frente a la insurgencia armada que le tocó enfrentar; promovida por los sectores de la extrema izquierda, se basó en el hecho de que poseía un carácter que iba hasta sus últimas consecuencias; lo que no le resultó en su gobierno a la hora de la aplicación de ese programa de medidas económicas, y la que se tradujo en un shock, y que convulsionó en el famoso 27 de febrero de 1989, conocido como El Caracazo. Era el esquema gradual el que ha debido aplicar; aun cuando se trataba de un hombre muy curtido en la política, y que tenía que estar avisado a la hora de las chiquitas, y lo que demuestra una vez más que segundas partes no fueron buenas. Así nacía cojitranco ese gobierno, con apenas unos días de instalado, y esa situación explosiva daría más pie para que esa novedad, que era el paquete de medidas económicas, se le satanizara aún más; al punto de que de ahora en adelante el país entraría en el marco de una conspiración contra esta gestión de gobierno, a pesar de ser exitosa, hasta dar con ella al traste cuatro años más tarde; cuando a Pérez se le lleva ante la Corte Suprema de Justicia, en el marco de una defenestración política, que se desata contra su persona y que, finalmente, el país ha venido a reconocer como tal, a raíz de estas exequias suyas.

melendezo.enrique@yahoo.com




Gloria y tragedia de CAP

Enrique Meléndez Oropeza

10-10-2011

Fue un político a quien resultó difícil reconocérsele su liderazgo, y esto por cuestiones de mezquindad; siempre se le tuvo por un dirigente de segunda categoría, en comparación con los líderes fundadores de AD; empezando por Betancourt, Rómulo Gallegos, Andrés Eloy Blanco, Luis Beltrán Prieto Figueroa; mientras que a él se le tenía por un bachiller. Se trataba de un hombre con costumbres poco refinadas; muy iletrado, y muy menor para todos ellos. Siempre se le achacó eso: que el trato que le prodigaba Betancourt era el de un sirviente. Algo así leí yo en unas diatribas que se escribieron contra su persona. No recuerdo quién lo hizo. Chofer de Betancourt en la época en que estuvieron en el exilio entre la década de 1940-50. Fue un hombre que tuvo que soportar mucha arrogancia, en ese sentido, y esto pesó al final; cuando el destino lo igualó con su jefe, en lo que se refiere a trayectoria política, y dimensión de sus respectivos liderazgos. De modo que llegó el momento, en el cual Pérez pudo pasar factura por todas estas humillaciones; en efecto, Betancourt era un intelectual que forjaba una doctrina, pero Pérez era un operador político que se iba a ocupar de la praxis de esa doctrina, y esto fue lo que permitió la construcción de esa gran maquinaria partidista, ese gran engranaje de figuras, con visiones de mundos e imaginarios diferentes, puestas en función de un proyecto de país, y de las cuales Pérez terminó siendo una de las más descollantes en términos de liderazgo, no teniendo el rango intelectual de los arriba mencionados.

           
En efecto, este fue el estigma que siempre arrastró Pérez, sobre todo, por su condición de iletrado, además de su espíritu poco refinado, y esto lo condujo a presumir de tal, al punto de que en cierta oportunidad Gonzalo Barrios dijo que Pérez necesitaba un poquito de ignorancia. Se trataba de un hombre campechano, con un discurso muy llano; y lo que lo delataba un acento gocho muy acentuado: con muy poco vuelo teórico (ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario); un tanto arrebatado, lo suficiente como para que en cierta época se le llegara a conocer como Locoven. Era el momento en que llevaba a cabo su política de las nacionalizaciones, y así comenzaban a darse estos términos: Meneven, Lagoven; que constituían, en efecto, los nombres que ahora iban a lucir las diferentes industrias de hidrocarburos, que habían pasado a manos del Estado, derivados de aquéllos como Creole, Shell. Pero, ¿Locoven, por qué? Yo diría que eso venía porque, finalmente, su populismo resultaba demasiado exagerado. Un hombre que hablaba con un lenguaje de líder tercermundista; pero que, a la final, le quedaba muy acartonado, tomando en cuenta su trayectoria política, y lo que lo hacía ver como un demagogo muy mediocre. Hay que recordar a aquel Pérez que se atrevía a darle a Bolivia un barco, con motivo de su condición de país que estaba en disputa con Chile, en lo que se refiere a la reclamación de un territorio, que en otrora le permitía a Bolivia una salida al mar; pero territorio que perdió en una guerra. Lo que significa que se trataba de una intromisión en los asuntos internos de esos dos Estados, y de modo que, igual que Chávez, andaba haciendo de las suyas con su chequera petrolera.

           
Hay que señalar, además, que en materia de su condición como operador político llevó a cabo el papel del malo de la partida; como consecuencia de corresponderle a él enfrentar la lucha armada que los sectores extremistas de que izquierda desataron contra el gobierno de Betancourt, bajo la influencia de la revolución castro-comunista, sin contemplaciones y sin aspavientos de ninguna especie, y lo que le valió que se le tuviera por una especie de policía sanguinario. Si es así, uno pudiera decir que fue él quien venció esa ola de insurgencia violenta impulsada por el castro-comunismo en la América Latina, y que en otros países sí se enquistó, como ha sido el caso de Colombia. La honradez de quienes él combatió, como sería el caso de Pompeyo Márquez y de Teodoro Petkoff, estriba en reconocer que ellos tampoco en su caso se le enfrentaron con flores. Fue un capítulo muy cruel en nuestra historia contemporánea, en especial, aquél, cuando las fuerzas insurgentes deciden trasladar la estrategia guerrillera de rural a urbana, y se va a la acción del extermino policial: policía que se vea, se acribilla a mansalva; amen de la cantidad de campesinos que ya habían caído en estas circunstancias, arrastrados por el torbellino de la violencia. Eso ameritaba una respuesta. En ese sentido, constituyó un funcionario que iba hasta sus últimas consecuencias, y que fue lo que indujo a Betancourt a nombrarlo ministro de Relaciones Interiores en aquella época: se trataba de salvar a su gobierno, y nada mejor que un hombre muy decidido al frente del despacho del orden y de la seguridad ciudadana. Este triunfo fue algo que presentó como una bandera en la campaña presidencial del año 1973, mientras le pasaba por encima a ese chantaje de esa otra izquierda hipócrita, que le sacaba lo de las muertes que arrastraba, cuando combatía a esos sectores. He allí el famoso eslogan de “democracia con energía”, y que reafirmaba esta situación. De modo que su triunfo en este proceso vino a significar su igualamiento con respecto a Betancourt, en lo que atañe a liderazgo, y así se vino a imponer una vez más en la historia de Venezuela ese líder tan característico de nuestra idiosincrasia que don Augusto Mijares define como agresivo, gárrulo, improvisado e irresistible.

           
Lo grande de Pérez fue que él rectificó esta visión de mundo, y su tragedia consistió en que nadie le comprendió este gesto; porque ese medio en el cual se movía respondía a esa visión de mundo ¿populista?, que él había dejado atrás, y ante lo cual no le quedó sino responder con  arrogancia, que fue lo que condujo a esa muerte que no hubiera preferido.

melendezo.enrique@yahoo.com




Bravo por Andreína Flores

Enrique Meléndez Oropeza

03-10-2011

La verdad es que tiene guáramo esta guarita (me consta que es del estado Lara), que se le enfrenta a nuestro teniente coronel con mucho aplomo. Ya van dos veces que lo saca de sus casillas:

           
-Ya nosotros lo conocemos –dice esta colega mía-, y es por esto que nuestro teniente coronel no está en capacidad de soportar una entrevista de uno de nosotros los profesionales de la comunicación social, y entonces prefiere encerrarse con los corresponsales extranjeros; que tienen grandes limitaciones para el ejercicio reporteril, tanto desde el punto de vista cultural, como desde el punto de vista político; pero esta guarita se mete por los palos a cuenta de representante de una radio francesa y de un circuito radial colombiano: “Y aquí estoy yo, por si se habían olvidado de mí”, para importunar a Rizarrita; quien ya de por sí se había montado en cólera, a raíz de un comentario que mi colega se había permitido hacer en twitter, y que trascendió de inmediato a los portales electrónicos de noticias, relativo a la ropa que portaba Rizarrita en la ocasión, sobre todo, lo de su chaqueta Adidas; un verdadero híbrido: conciencia antiimperialista con modo de vida americano. ¿No es para llamar la atención de esa hipocresía? Tanto más tratándose de una persona que, al parecer, goza de muy buen humor.

           
¿Tenía razón o no Rizarrita de prohibir que se le permitiera preguntar a mi colega Andreína? Soberbio Rizarrita, lo que tiene de lacayo lo tiene de tal. Pero la guarita es pertinaz, y se le volvió a filtrar, quizás, en un momento en que Rizarrita ya no lo pudo impedir. Zapateaba Rizarrita de la arre… Yo me pregunto: ¿Es esto libertad de expresión, de lo cual ellos se jactan? Además, lo más elegante que le quedó fue cuando, una vez subido los humos a la cabeza de nuestro teniente coronel; momento en el que empieza por amedrentarlo a uno preguntándole por su nombre y el medio de comunicación que representa, se retiró una gafas negras que tenía puestas, y se las colocó en su cabeza. Entonces Chávez había reparado en el hecho de que pertenecía al famoso medio francés, al que su gobierno está por responderle, acerca de un asuntillo en el que este medio vino a meter la cuchara sin ser parte ni juez en el asunto.

           
-Nosotros estamos esperando esa respuesta-, le replicó mi colega, que fue lo que más enardeció aún a nuestro teniente coronel. Ahora, a partir de ahí uno, el profesional de la comunicación social se asombra ¡Cuánto hemos aprendido! Serenidad, algo que viene ya de los griegos, quienes poseían este agudo carácter al punto de divertirse con la tragedia. Mucha serenidad frente a este godo negro malcriado y altanero. Por supuesto, no tuvo compasión con la pobre, a medida que desarrollaba la pregunta:

           
-Termina, pues, Andreína de preguntar.

           
Una cuestión que se las traía todas, porque le venía a complicar la vida a nuestro teniente coronel, en los términos en los que lo emplazaba: ¿sigue usted empeñado en solidarizarse con una criminal, como Gadafi, a pesar de que se trata un atenuante que ya ha sido comprobado, ahora cuando su tiranía ha dado al traste? Pero, además la guarita les tenía una estocada final, y fue cuando sacó lo de la prohibición que había hecho Rizarrita de que se le permitiera formular preguntas. Así saltó nuestro teniente coronel, y enseguida trajo a Rizarrita al escenario, para terminar echando ambos la hombría por la borda. ¡Que arrebato frente a mi colega! Ella entretanto se mantenía impertérrita, mientras de allá lo que le venía era de todo menos flores: gente peleada con eso que la civilización occidental conoce como la cultura del honor; que es lo que no aprendió nuestro teniente coronel en los cuarteles; aun cuando nació de allí dicha cultura, cuando surgió una nobleza de espada, y se forjó la figura del caballero: el caballero permite que la dama se le adelante en todo. Por un lado, nuestro teniente coronel proyectando en ella el estado que, en verdad, era él el que abrigaba:

           
-Tú estás muy alterada Andreina.

           
Mentira, el alterado allí era él, que confunde una pregunta con una increpación. En ese sentido, habría que recordarle a nuestro teniente coronel que en nuestro código profesional hay una cláusula que considera que no hay preguntas imprudentes; imprudentes, en última instancia, pudieran ser las respuestas. Por cierto, había algo bien cómico en ese escenario, y es que Rizarrita a esa altura había tenido que quitarse su lujosa chaqueta  adidas, para quedarse con una franela marrón, que le llegaba a sus rodillas, y con la que se había presentado para descargarse a mi colega, y deshonrado, al fin, había comenzado por levantar una infamia contra ella. Acusaba a mi colega de pretender burlarse de nuestro teniente coronel y del acto en sí, al poner cosas en su cuenta de twitter. ¿Se puede considerar viril un sujeto de esta calaña? Le dijo de todo a la pobre guarita; como decimos en criollo, se la tragó. Pero, peor nuestro teniente coronel, ¿cómo se le ocurre espetarle a una dama que respete, para que la respeten? Mi colega no está pagando para estar allí. Es aquí donde a la profesora Gloria Cuenca la realidad le da la razón: no es fácil el ejercicio del periodismo; pero no porque se requiere una inteligencia tan aguda como la de un matemático, en eso vamos a estar claros, sino porque implica un gran apostolado, en ese sentido. A la vuelta de la esquina, con la pauta uno en la mano, y despachado ya de la sala de redacción de un medio, lo más probable es que en el ejercicio se encuentre uno con un godo negro malcriado y altanero, como nuestro teniente coronel, y quien está para dificultarle a uno más las cosas, a propósito de su presunción y arrogancia. En efecto, el hambre tiene cara de necesidad, como bien lo reza el dicho.

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Los liquidamos en la historia

Enrique Meléndez Oropeza

26-09-2011

Aquella famosa frase de Adriano González León, injustamente, lanzada contra Rómulo Betancourt, en un momento en que en el país las pasiones estaban desbordadas; que uno el joven de aquella época, influido por Marx, celebró: “Dichoso oficio –le endilgaba Adriano- el de dictador o de cretino; pero para eso estamos los poetas; quienes con nuestras locuras y nuestras borracheras los liquidamos en la historia”. Digo injusta, porque la posteridad le rinde tributo hoy en día a quien se considera, por excelencia, el padre de nuestra democracia, y hasta quizás el escritor trujillano alguna vez se arrepintió, en ese sentido; sobre todo, porque se trataba de un instante en que estaba en su pleno apogeo lo que se conoció como la Guerra Fría, y Betancourt era un anti-comunista muy recalcitrante hasta el grado de la provocación; de modo que la frase habría que situarla en el contexto. Pero en este instante sí tiene una enorme vigencia, en especial, para quien gobierna este país: “Dichoso oficio el de dictador”. Yo no sé sí el peso de mis palabras tiene la suficiente fuerza como para hablar de una liquidación, lo cierto es que siento un inmenso placer por la misma aplicándosela a nuestro teniente coronel, y quien no merece figurar en la historia porque es una raya, como dicen los jóvenes, para nuestro gentilicio; habida cuenta, precisamente, de su condición de cretino, para volver con lo de Adriano.

           
Porque no otra cosa se puede pensar de un sujeto que ha conducido a la destrucción del aparato productivo del país; ha hecho emigrar a miles de compatriotas; mantiene detenidos en forma injusta a un grupo de personas, sólo para guardar las apariencias; porque así lo requiere su versión política de las circunstancias o desde la altura del poder manda a poner presa a una jueza, y luego pide para ella la pena máxima, sin derecho a la defensa, y sólo por un motivo personal; dicho en otros términos, por un problema de faldas, lo cual sería la personalización absoluta de nuestra institucionalidad estatal; de modo que si Luis XIV dijo una vez: “El Estado soy yo”, es decir, el Rey que pasaba a ejecutar la administración de un país, bajo la concepción de una estructura estatal moderna, éste invierte los términos y pasa a decir: “Yo soy el Estado”, y, uno el venezolano de a pie agregaría, lo demás no cuenta. He allí la dicha de un déspota, y a quien el pueblo sigue porque tiene una gran capacidad para la manipulación de los estereotipos que se forman en la conciencia de la gente, muchos de los cuales los arrastramos desde la época de La Colonia; pues, por lo demás, estamos ante un sujeto que se nutre con los mitos de nuestro pasado. No sin razón dice Spinoza que no es que está equivocado quien compara en magnitud la moneda de un fuerte con el tamaño del sol; el hecho es que, según el filósofo de los afectos, no tiene la información con respecto a las proporciones de cada cual allí.

           
Betancourt fue un picapleitos impenitente, y en los días en los que Adriano le profería esa frase andaba con los achaques de la vejez, y la misma se había suscitado como parte de una respuesta que éste le esgrime, a raíz de una descalificación que hizo Betancourt de su condición de escritor. Aseguraba el líder adeco que a González León se le estimaba sólo porque era marxista; pero que se trataba de un escritor mediocre, y en lo que Betancourt pecaba de injusto también, pues hay que considerar que aquél ya para la época se había hecho acreedor de un premio de novela en España, y pasaba, sino por una de las figuras descollantes que conformaban ese movimiento literario moderno, que se fraguó sobre todo en la novelística latinoamericana, conocido como el Boom, al menos como uno de sus representantes, en especial, en Venezuela, y con quien los jóvenes de ese entonces, repito, nos identificábamos mucho, y esto porque Adriano, como le decíamos, había significado una revolución en las letras venezolanas, en especial, con su novela “País Portátil”, y militaba en las mismas ideas nuestras, embadurnadas, como hacíamos notar, de marxismo.

           
Ahora, la raíz de esta reacción radicaba en la circunstancia de que Betancourt denunciaba que un cierto sector de la izquierda venezolana, que se consideraba enemigo de la democracia, se hallaba enquistado en los organismos culturales del Estado; muchos de ellos incluso habían participado en la lucha armada que el PCV y el MIR habían desatado contra su gobierno; de modo que los animaba una cierta hipocresía, pues al mismo tiempo que despotricaban de un supuesto sistema que les coartaba su libertad de creación, ese mismo sistema les financiaba un régimen de vida que cualquiera podía calificar de burgués: escritores, pintores, cineastas: toda esta gente pasaba por la taquilla del antiguo Conac, y retiraba su cheque, y así salía a relucir el nombre de Adriano; quien, a propósito, no parece que gozara mucho de estos beneficios, si se toma en cuenta que este fue un señor que murió muy pobre; injustamente, desconocido para las nuevas generaciones, y me consta que de tristeza: “Yo estoy muy triste –le dijo a uno de sus alumnos poco antes de morir-, porque gobierna Chávez”. Betancourt consideraba que Adriano formaba parte del jurado del Premio Rómulo Gallegos de ese año, sólo porque era marxista, y luego agregaba todo lo demás, y lo más probable era que lo que decía también era de la boca para afuera; pero lo cual no respondía sino a su conducta rayana en la provocación. Ese era el Betancourt que rechazó una invitación para la conmemoración de los 50 años de la Generación del 28 en la UCV, “so pena de usar el arma que siempre llevo conmigo”. ¿Dictador o caudillo?, y el que tenía cazada una pelea con el MAS, partido en el cual militábamos, y entonces decíamos que Betancourt estaba esclerótico: “He recibido –recuerdo que dijo una vez- los peores insultos de esa argamasa o colcha de retazos de la andante zurdería”.

melendezo.enrique@yahoo.com




Parece que está bien

Enrique Meléndez Oropeza

19-09-2011

Ahora van a ser cadenas para tratar de demostrarnos que el hombre está bien. En efecto, ha viajado a Cuba para una cuarta sesión de quimioterapia; hinchado nuestro teniente coronel, amarillo pálido; pero eufórico como nunca; cantándoles loas a las potencias del más allá por haberlo ayudado a vencer el cáncer.

           
Algo así como si se tratara de un milagro acaecido en su persona, y su caso pasaría a ser estudiado con mucho detenimiento en congresos de medicina; habida cuenta de la forma como se ha recuperado. ¿El remedio? Las palabras, esto es, a medida que ha venido pronunciando palabras, en esa misma medida se ha recuperado, esto significa, que en la medida en que habla, gana en vida, y en esto se parece un tanto a la fe cristiana que considera que en el evangelio está la base de todo, sólo que esta es una cháchara vacía y no tiene poder espiritual de ninguna especie. Ha estado siempre pendiente de que se sepa que él está ahí, que no está tan grave como se dice:

           
-¡Esss!, -se queja, olvidándose por un momento del acento cubano-, esa oposición mentecata tiene montada una fiesta con lo de mi enfermedad. ¡Están equivocados! Les voy a ganar; en noviembre salgo de atrás.

           
No es que va a salir, es que ya salió. Desde el momento en que ganó las elecciones del referéndum aprobatorio de la Enmienda, y donde quedó establecida la reelección indefinida este hombre está en la calle, como un eterno candidato presidencial, en las narices de un CNE sumiso. De modo que su trayectoria como político no se circunscribe sino a ganar elecciones, y lo cual se ha transformado en la cuestión de Estado, por excelencia. Estamos ante la tradición de la victoria, por su parte, y la tradición de la derrota, por la nuestra o por los que nos oponemos a su proyecto político, y lo que se ha traducido en odio venenoso, de manera que hemos llegado al punto de decir, parangonando al poeta español Mariano de Larra, que aquí yace la mitad de Venezuela, que murió de la otra mitad.

           
Obsérvese que la única vez que hemos ganado, que fue en la ocasión del Referéndum por la Reforma Constitucional, Chávez nos arrebató esa bandera al año siguiente, cuando entonces inventó lo de la Enmienda Constitucional, y que vino a meter por la puerta de atrás algo que el pueblo le había negado con la famosa derrota del 2 de diciembre de 2008. Es ese sentido, nosotros vivimos en el clima de una gallera, y donde el dueño de la cuerda de gallos más poderosa se permite toda clase de fanfarronerías, tomando en cuenta su condición de godo altanero, y que en el caso de Chávez sería el de godo negro; que, a final de cuentas, según lo hacían ver nuestros escritores positivistas, viene a resultar mucho más presumido que el de rabo de uña, y esto porque se trata de un sujeto que siente un profundo desprecio por el conocimiento profesional.

           
Así nosotros estamos viviendo los mismos días de la época del gobierno de los Monagas; cuyas coyunturas van a dar origen a la sangrienta Guerra Federal, y cuando el lenguaje era el mismo que hoy utiliza el chavismo: ¡Mueran los blancos! Blanco aquí es sinónimo de ilustración. ¿No despidió Chávez 20 mil personas de la industria petrolera sin reparar en que allí estaba lo más calificado del pensamiento tecnocrático venezolano? Pero es que, además, la figura central de este episodio, o sea, Zamora es parte fundamental de la formación política de nuestro teniente coronel, y luego no hay más que reparar en la famosa ley que acaba de ser aprobada, la ley antirracismo para darnos cuenta de que estamos, precisamente, en aquel momento en que el propio Zamora, arengaba a las masas con el cuento de que los blancos habían vendido nuestra nación a los  británicos, y que éstos venían con la intención de acribillar, en especial, a aquella población que, habiendo sido esclava, recién había recobrado la libertad, gracias a la histórica medida de José Gregorio Monagas, con la intención de hacer con sus huesos bastones y sombrillas, de acuerdo al relato de los historiadores.

           
Semejante truculencia fue la que nos condujo a una cruenta conflagración, y la que, por supuesto, partiendo de unas premisas falsas, tenía que conducirnos a una de nuestras más grandes tragedias; cuando la gente se preguntaba en la post-guerra, década de 1860, que a cuenta de qué se había derramado tanta sangre, como lo dejan entrever las reflexiones de Cecilio Acosta. He allí un cerebro cargado con mucha basura, como se lo hizo ver a este tercio Carlos Fuentes; habiéndole endilgado primero que se trataba de un payaso trágico. Es lapidaria en nuestra historiografía esa famosa confesión de Antonio Leocadio Guzmán, y quien señala que ellos adoptaron el lema de la federación; porque oyeron hablar a los otros de centralismo; pero que, de todas maneras, si hubieran oído a los otros hablar de federalismo, ellos iban a hablar de centralismo. Es esto lo que ha venido a despertar el chavismo en la conciencia de nuestro compatriota: prejuicios ancestrales, y lo ha hecho con la misma irresponsabilidad en el manejo de la palabra que en aquella época, y todo por ese afán triunfalista de un sujeto que en la vida práctica niega todo lo que expresa con su discurso; porque, como decíamos atrás, él es el típico godo negro: arrogante, déspota, fanfarrón, codicioso e iletrado.

           
Aquí en nuestro pa
ís es donde mejor se cumple esa máxima de Maquiavelo de que el fin justifica los medios: el profesional de la medicina venezolana está asombrado por la forma como este señor, a cambio de poder, expone su salud. Es pedirle demasiado al cuerpo, como dice el criollo. Pero, su mayor problema, de acuerdo a Fuentes, es su demasiada comedia. ¿Una comedia de Consejo de Ministros? Chávez actuando allá en Miraflores, y una cadena con motivo de lo cual. ¡Una ladilla!

melendezo.enrique@yahoo.com




Ledezma en Bello Campo

Enrique Meléndez Oropeza

12-11-2011

Faltó Henry Ramos Allup en ese acto de lanzamiento de Antonio Ledezma, pero allí estaban adecos seculares como Américo Martín, es decir, salidos de las filas del partido, pero militantes aún de corazón desde afuera, y que sería el mismo caso de Ledezma; aparte del adeco histórico como Octavio Lepage o Carlos Canache Mata o pasados a la reserva como Rafael Marín o Héctor Alonso López. Una fiesta adeca con toda la parafernalia del caso, esto es, hasta con una reina de belleza; toque populista propiciado por Edgar Zambrano, que fue el que la zampó allí. La chica estampaba una cinta que decía: Reina Blanca; agarraditos de la mano se fueron ella y el diputado Zambrano, luego de una sesión de fotos a la salida del evento en la quinta Monteverde de Bello Campo. ¿Mujeres? Por supuesto, el recinto también estaba lleno de presencia femenina, empezando por la propia esposa de Antonio Ledezma, y luego por María Corina Machado, y a quien el padre Palmar, en una forma muy caballerosa, le terminó por ceder un puesto bien privilegiado en el estrado, habida cuenta de que había llegado tarde. No estaba Bernabé Gutiérrez tampoco, pues al parecer el acuerdo con Ramos Allup es el de no figurar ni el secretario general ni el de organización de Acción Democrática en ningún acto de este tipo de lanzamientos de precandidaturas, a los fines de no soltar ninguna prenda relativa al candidato definitivo que apoyará la organización el próximo 12 de febrero, aunque sí me consta que había gente del entorno de Gutiérrez.

           
Esto no significa que no hubieran independientes allí; el propio Ledezma en su discurso saludó a varias figuras que se encontraban presentes en ese acto, y que no han tenido nada que ver con AD, como el gobernador del estado Lara, Henry Falcón; aparte de dirigentes históricos copeyanos como Eduardo Fernández y Oswaldo Álvarez Paz, precandidatos hoy en día, al igual que la diputada Machado, y esto sin contar gente como Abdón Vivas Terán, los hermanos Bruni Celli, Cecilia Sosa Gómez, y pare de contar. Sobre todo, mucha afluencia de gente, y la que desbordó el salón de la Quinta Monteverde, tanto es así que el mismo terminó quedando pequeño a última hora, por el desborde de personas, y que es lo que más irrita al chavismo hoy en día, y el que busca grietas donde no las hay en el campo de la oposición; a propósito de ese escenario que nos plantea Aristóbulo Istúriz, cuando habla de que aquí hay una guerra a puñalada limpia. Eso mismo también pasó en el acto de proclamación de Pablo Pérez, donde se dieron cita muchos adecos; sólo que aquí quedó la impresión de que Ledezma tiene el ochenta por ciento de AD a su favor, y que, si Henry Ramos Allup, intenta imponer la fórmula del gobernador del Zulia, de acuerdo a lo que se ha revelado por ahí, le va a resultar muy cuesta arriba.

           
Claro, el que cuente con el apoyo de AD, lo tiene todo; teniendo a la vista la presencia de este partido en el país político, y la cual en otra época llegó a compenetrarse de una manera muy férrea, y en esto influyó mucho el populismo estilo Zambrano. Betancourt manejó con gran acierto esta táctica, mas no fue un demagogo y, por supuesto, un demócrata a carta cabal, y de lo cual dio muestras desde el mismo año 45, cuando no convalidó el mismo golpe de estado, con el cual había llegado al poder, y había convocado a unas elecciones, sin lanzarse él a la primera magistratura. Así se inicia el pensamiento democrático venezolano, y así como el Libertador llevó a cabo una labor de proselitismo en el hombre común de su época, en aras de su emancipación; esa misma la emprendió Betancourt en la siembra de ese pensamiento democrático en la conciencia del venezolano contemporáneo; de manera que tenía que hablarle en su propia lengua, que era el populismo, sólo que para su beneficio, para su bienestar, felicidad y seguridad social; al contrario del sujeto que nos gobierna, que no lo ha utilizado sino para sembrar odio en nuestro medio; despertando resentimientos desde clasistas hasta raciales. Fue lo que se conoció como el pueblo adeco: “Adeco es adeco hasta que se muera”, dijo una vez Betancourt, y esta frase, cuando la pronunció, despertó sentimientos de nostalgia que arrancó lágrimas en mucha gente, y que ocasionó sensibles bajas en el enemigo de aquel entonces, a propósito de la coyuntura en la que se estaba. Un pueblo militante con una estructura organizativa, que fue esa maquinaria partidista, y que se repartía con aquella otra, que era Copei el país político. Es falsa esa bandera que saca a relucir Chávez, de que él politizó a las masas venezolanas; nos atomizó, pero aquí hasta la militancia partidista llegó a tener niveles de fanatismo; sólo que el país fue víctima de esa enfermedad, que el propio Betancourt conocía como la apatía y la indiferencia, y esto dio paso a esa corriente de la anti-política, que vino a canalizar un teniente coronel ignaro y felón, y el cual resultaba muy atractivo para las masas de electores, gracias a su discurso incendiario. En efecto, vino el chaparrón de Chávez, estos partidos quedaron casi pulverizados, hoy parecen resurgir de las cenizas; más AD, que Copei, al punto, como decíamos, de que AD es factor decisivo en esta contienda, y esto porque su proceso de recuperación y de recomposición ha sido más acelerado que el de su contrincante histórico.

           
Fue un acto muy emotivo, en efecto, y donde Ledezma, por lo demás se sobró con un discurso contundente y claro, planteado con mucha seguridad. No se olvide que estamos ante un hombre muy curtido en la política, y que es lo que me lleva a identificarme con su proyecto de gobierno; aparte de que en las lides públicas siempre lo he percibido como un triunfador. Eso que él dijo, que se le presentará a Chávez donde esté para retarlo a debatir, será terrible para el “enfermito”.

melendezo.enrique@yahoo.com




En un principio se creyó Dios

Enrique Meléndez Oropeza

05-09-2011

Se podría decir que ya está configurado el cuadro candidatural de la oposición, con vistas a medirse en las elecciones primarias, que están pautadas para el próximo 12 de febrero, y fecha de la cual no andamos muy lejos. Ya más de uno ha dicho: aquí estoy yo dispuesto a contarme: Enrique  Capriles Radonsky, Pablo Pérez, Antonio Ledezma, María Corina Machado, César Pérez Vivas, Eduardo Fernández, Oswaldo Alvarez Paz. Creo que Leopoldo López no va para el baile; habida cuenta de que ha trascendido que, finalmente, va a ser desconocida por el gobierno la decisión que adopte la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a propósito de su demanda, y por quien, por lo visto, el gobierno siente un profundo temor.

           
En efecto, el mejor ubicado en las encuestas, de acuerdo a lo que ha trascendido, es Capriles Radonsky, y quien puntea en los índices de popularidad desde antes de la etapa pre-electoral; cuando Leopoldo López  perdió el ranking que poseía, y fue desplazado por éste como consecuencia de la medida de inhabilitación política, que le fue aplicada a aquél; que fue justo lo que lo llevó a apelar a aquella última instancia ya de carácter internacional, cuando en el país la justicia le fue negada; aparte de que a Capriles Radonsky lo favoreció mucho la circunstancia de su prisión; cosa que lo martirizó, y luego el pasar a ejercer una función pública representativa, y en forma de escalafón; lo que le permitió mantenerse en la escena; sobre todo, siendo un gobernador de un estado muy importante.

           
En lo particular, a mi me gustaría que se impusiera una fórmula como la de Eduardo Fernández; sólo que sería un milagro este hecho, si es que nos dejamos llevar por las encuestas, y en donde apenas tiene una diminuta figuración. En especial, Fernández bien se lo merece, si partimos del hecho de que él fue el hombre más honorable con nuestra democracia en aquel ya lejano 4 de febrero de 1992; al contrario de Rafael Caldera, que le sacó buen provecho a la situación. Lo mismo se pudiera decir de Oswaldo Alvarez Paz y hasta del propio Antonio Ledezma. Aquí hay experiencia: mucho camino andado en la política; además del carácter muy ilustrado de cada uno de ellos en materia de teoría política, y que es lo que necesita el jefe de Estado que habrá de recorrer un camino lleno de precipicios y de víboras ponzoñosas; tomando en cuenta las condiciones en las que queda nuestra institucionalidad.

Cada caso es importante; desde estos tres señores, hasta la figura de María Corina Machado, y quien se ha venido caracterizando por estar siempre encima de los acontecimientos, y entonces esto le ha otorgado una presencia muy activa en el día a día de nuestra cotidianidad; mientras sus demás colegas se ven como muy ausentes de los grandes problemas nacionales. Además, ella ha explotado un tema que hasta ahora había estado ausente del discurso de nuestros políticos, como es el de la familia, en tanto que ella presentándose como una madre, y enarbolando esta condición en un país que, a final de cuentas, viene a resultar de conducta matriarcal. Kierkegaard decía que en toda relación la mujer representa el interior y el hombre el exterior. En nuestra sociedad la mujer se asume en las dos fases; porque el hombre termina criándose con ella, y así que la mujer es la de la iniciativa en nuestros hogares, y que es un campo en el que ha venido explorando la diputada Machado con gran acierto.

           
Llama la atención el hecho de que en este escenario está ausente Hugo Chávez, y en el que todo el país va a estar pendiente; mientras su salud se va minando; a pesar de que él trate de demostrar lo contrario; dejándose llevar más bien por una actitud temeraria, pues retar una enfermedad no es cualquier cosa. En ese sentido, yo lo que siento es que este hombre es objeto de presiones: comenzando por su incontinencia verbal, es decir, por él mismo. No pasemos por alto que una de sus drogas es la oratoria. He allí un enfermo hiperkinético. El mismo reconoce que no debe pasar mucho tiempo en eso. Luego las depresiones, primero, por descubrirse mortal y, segundo, por las propias secuelas que dejan las enfermedades en el ánimo de las personas, tanto más cuando se le están sometiendo a dosis de esteroides, es decir, cuando se le tiene sometido a un tratamiento de quimioterapia. Hay cosas que dan qué pensar en este hombre: esos aguajes, tratando de mostrar que está muy bien, y es cuando entonces aparece haciendo ejercicios o cuando, incluso, asegura por en medio de la calle que lo de la enfermedad ya pasó, que lo suyo no era sino una gripecita; cuando entre dientes ha admitido la posibilidad de que pudiera aplicársele una cuarta sección de quimioterapia, y que todo esto podría venir concluyendo entre el mes de noviembre o el de diciembre. Luego está el otro orden de las presiones, a propósito de lo que se dice que la situación de lo delicado de su salud ha desatado en su partido los demonios de la sucesión; de modo que se ve empujado por uno y otro en medio de las circunstancias, y a tener que dar, finalmente, la cara él. ¿Está en capacidad de llevar a cabo una campaña, como la que le espera en el 2012? Quizás lo que más le preocupa es que el chavismo sin Chávez no crece, que es lo que lo fuerza a la temeridad.

           
En estas condiciones estaría planteado un adelanto de las elecciones, quizás, para mediados del próximo año, y su papel en este caso consistiría en imponerse, si es que nos dejamos llevar por los sondeos de Datanálisis, y los que revelan que de realizarse las elecciones hoy Chávez sacaría el 54% y Capriles Radonsky el 48%; para, quizás, dimitir en lo inmediato, y retirarse por un tiempo a sus aposentos; que es lo que debería hacer desde hoy mismo, sólo que la realidad con sus demasiados ajetreos no lo deja, por lo que termina encerrado en un círculo vicioso. ¿No es para quejarse ante el cielo por esta finita condición humana que Dios nos ha dado?

melendezo.enrique@yahoo.com




Quiero los lingotes aquí

Enrique Meléndez Oropeza

29-08-2011

Le tomaron la palabra al economista Orlando Ochoa, y así nuestro teniente coronel le dio en la cara con los lingotes de oro; a propósito de un escenario que a éste se le había ocurrido imaginar en un programa de televisión, y así había colocado a un Chávez, con los ojos abyectos de codicia, frente a las barras doradas de nuestras reservas internacionales en cadena nacional; habiendo dado la orden de que se las trajeran, para él conocer lo que era eso de ese tesoro monetario contenido en el metal precioso, y que, en efecto, fue lo que vino a suceder días después; con toda la soberbia del caso el hombre apareció en pantalla, tal cual lo imaginó el economista Ochoa, y es por esto que yo digo que Chávez le tomó la palabra; tanto más porque en días pasados el presidente del BCV, Nelson Merentes, con ocasión de su asistencia a la Asamblea Nacional en el debate que se suscitó allí sobre el tema, evocó también la imagen ideada por el economista Ochoa con una cierta ironía. O sea, la cadena fue para responderle a él, y lo que significa que esta gente se picó, para decirlo en términos coloquiales, habida cuenta de que si era así, la respuesta fue demasiado para referirse a un hecho en particular.

           
Claro, hay que tomar en cuenta lo que había detrás del sentido de lo que quería decir el economista Ochoa con su referencia, y es que por aquí estaba aludiendo la ignorancia, de la que hacen gala estos señores; por cual, por supuesto fue en lo que más se fijaron los medios de comunicación, que se ocuparon de reproducir en sus respectivos espacios lo dicho por éste: ignorancia hasta llegar al punto de cometer la barbaridad de presentarse frente a los medios de comunicación, y en cadena nacional con la pila de los lingotes de oro; algo tan truculento, como cuando le dio por exhumar los restos del Libertador, para ofensa de todos los venezolanos, mientras que esto del manipuleo de las reservas de oro no deja de ser una ofensa al Banco Central de Venezuela, como institución en sí, que le permite esto y mucho más, y lo cual es grave porque ese es el tesoro público, y que debe estar al resguardo en sus bóvedas como algo sagrado. Allí se veían ese día, detrás de nuestro teniente coronel, a los directores del BCV sumisos y lacayos; provocando vergüenza en el ánimo de muchos profesionales de la economía, sobre todo, porque estaban allí para avalar una profanación, pues no otra cosa se puede considerar este manejo tan alegre de nuestras reservas internacionales. ¿Lo sacó Chávez para lucir que somos ricos? Por aquí podría andar una de sus causas, lo cierto es que había mucho regodeo allí, y de aquí la displicencia frente al economista Ochoa.

Ahora, lo mejor que le ha podido pasar a Aristóbulo Istúriz es que, a ese respecto, la historia le dio la razón; habida cuenta de que él se opuso en aquel momento, en el que se toma la decisión de colocar esos lingotes de oro en bancos del extranjero, a dicha medida, por considerar que se estaba expatriando nuestra riqueza nacional, y así ha sacado a relucir esta bandera; llevando a cabo una exhibición en todas partes de todos los pronunciamientos, que hizo en los medios de comunicación de aquel entonces, para que se vea la clase de nacionalista que era. En ese momento su voz fue única en un desierto; sin embargo, habría de llegar un gobierno de su misma conciencia política y sus reclamos “patrióticos” serían correspondidos. El hecho es que este señor proyecta una sombra en su disertación, y es que no se da cuenta de que lo que tanto celaba regresa intacto; no le ha pasado nada, por lo que sus temores no dejaban de ser infundados, a ese respecto, y que aún él no está al tanto de la lógica del capitalismo, y la que, en efecto, echa de lado pruritos de carácter nacionalista o de otra calaña, cuando está de por medio el interés.

           
Porque lo más probable es que fue eso lo que privó en aquel momento, para tomar la decisión de llevar los lingotes de oro al extranjero, es decir, el interés; además, porque al menos en los gobiernos de la época del bipartidismo privaba una cierta racionalidad en las decisiones que se tomaban, y no como ahora que lo que priva es el impulso, un falso patrioterismo, que en el caso de Aristóbulo no condujo, finalmente, a nada; cuando, por el contrario, algunos economistas han advertido que el costo mismo de la movilización de las reservas para Venezuela va implicar una importante erogación del tesoro público. Digo falso patrioterismo porque aquí priva, en efecto, un interés, sólo que si en aquel momento fue de carácter económico: quizás al país le convenía tener esas reservas de oro ganando intereses en los bancos del extranjero; éste es de carácter político, y muy particular puesto que de lo que se trata es de asegurar el financiamiento del proyecto político de Hugo Chávez. Incluso, esto sí es falta de patriotismo lo que se quiere hacer con el oro de las reservas, y es entregarlo a nuestros nuevos acreedores, si es verdad lo que se ha corrido por ahí. De modo que aquí no priva sino la hipocresía, y se comprueba, como decía Octavio Paz, que todo nacionalismo es embrutecido y embrutecedor. Regresaron intactas las reservas, y se entregaron sin resistencia alguna. Aparte, de que no deja de mostrar una gran ignorancia nuestro teniente coronel, en lo que atañe al punto de vista que tiene sobre la situación de la economía mundial, haciéndose pasar por el previsivo de la hora actual, el hombre que se las sabe todas en el mundo, y husmea las situaciones, y entonces se jacta de sí mismo; por el hecho de haber nacido aprendido, y aprendido en todo; de modo que, saliéndole al paso a la jugada se trae lo que “es suyo”, y lo escribo así, en ese sentido, porque esta ha sido una decisión que no fue consultada con nadie; donde sólo está de por medio la voluntad de nuestro teniente coronel, que muy bien lo admitió, a propósito de la controversia que se suscitó a raíz de dicha orden, que él la dictaba porque le daba la gana. He allí la codicia a la que se refiere el economista Ochoa.

melendezo.enrique@yahoo.com




Pablo Pérez Álvarez:

Respeto a la propiedad privada, descentralización e inclusión

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

22-08-2011

Lo que de lejos parecía, de cerca lo fue; sobre todo, porque el proyecto de regreso de Manuel Rosales, a los fines de presentar su precandidatura a las primarias de la oposición del próximo año, hizo aguas; aun cuando amenazó hasta el hartazgo, y así que a última hora admitió lo que se veía venir, que era el lanzamiento para tal nominación de su heredero político, es decir, el actual gobernador del estado Zulia, Pablo Pérez Álvarez.

           
Abogado de profesión, en otra época compitió por la alcaldía de Maracaibo, donde no tuvo éxito; que sí lo tuvo después, cuando fue a la gobernación zuliana; tanto más porque se impuso con un caudal muy importante de votos, y que lo repitió en las pasadas elecciones del 26 de septiembre, y en las que su partido, Un Nuevo Tiempo (UNT) sacó casi todos los numeritos de las planchas parlamentarias; de modo que se produjo un arrase, y lo cual le ha dado aval para ser el abanderado de UNT en estas circunstancias.

           
Un político joven, de 42 años, con hijos que todavía están en la edad de andar en brazos, como se evidenció cuando llevó a cabo el anuncio de su lanzamiento, y apareció ante los medios de comunicación con toda su familia entera; confiesa que son tres preocupaciones las que tiene en mente: el valer el respeto a la propiedad privada, la descentralización y la inclusión social.

 

¿Cómo hará para dedicarse a la precandidatura de UNT, para las primarias de 2012, si usted trabaja a tiempo completo como gobernador del Zulia?

           
“Esa es una cuestión de distribución del tiempo, y de organizarse. Yo cuento con un equipo de trabajo bien exitoso, y, nosotros, en lo particular, no vamos a dejar de atender nuestra responsabilidad primaria, que es el trabajo de la gobernación”.

           
¿Usará los recursos del estado Zulia para su campaña a nivel nacional?

           
“Jamás lo he hecho”.

           
¿A cuánto asciende su presupuesto para la precandidatura presidencial?

“Si supieras que todavía no hemos sacado ningún presupuesto. De verdad, verdad”.

           
¿Quién será su jefe de campaña?

           
“No, eso lo estamos definiendo. Este fin de semana anunciaremos todo eso: jefatura de campaña, comando, conversaciones con los aliados”.

           
¿De dónde obtendrá los recursos para la campaña electoral?

           
“No es la primera campaña electoral a la que yo voy. Yo competí por la alcaldía de Maracaibo; luego por la gobernación del estado. Conté con el apoyo de muchos particulares, que aportaron para el financiamiento de esas campañas”.

           
¿Es ético que un funcionario público se desplace en aviones y automóviles propiedad de contratistas del Estado?

           
“En mi caso, nunca he viajado en un avión de un contratista del Estado”.

           
Manuel Rosales, Eveling Trejo y varios dirigentes de UNT anunciaron que era cuestión de horas el regreso de Manuel Rosales al país, acontecimiento que no ocurrió. ¿Esos dirigentes quedaron como unos mentirosos? ¿Ese tipo de conducta contribuye a perder más la credibilidad de los políticos?

           
“No, yo no creo que mentirosos, sino que existía una esperanza de un regreso. Lamentablemente, la justicia venezolana está, excesivamente, partidizada, y la justicia no es ciega, como tiene que ser”.

           
¿Quién es su candidato para la gobernación del Zulia?

           
“No, todavía no hemos seleccionado el candidato para la gobernación. Vamos a un proceso de primarias, y después del 12 de febrero nosotros determinaremos. No podemos jugar adelantados todavía”.

           
¿Pero se escogerá el candidato de la oposición a la gobernación zuliana mediante primarias?

           
“Nosotros tenemos excelentes relaciones con el resto de los partidos que conforman la Mesa de la Unidad Democrática. UNT viene obteniendo entre el 70 ó el 80 por ciento de los votos, que saca la alternativa democrática en el estado Zulia. Existe un reglamento de la MUD, sin embargo nosotros jamás hemos atropellado a los demás partidos. Siempre hemos llegado a decisiones consensuadas”.

           
¿Con cuánta frecuencia viaja usted a Panamá a reunirse con Manuel Rosales?

           
“Me reuní con Manuel la semana pasada. Por supuesto, nuestro trato no es constante por mi responsabilidad como gobernador. No tengo ningún complejo en decir que Manuel es mi amigo. He ido a los procesos electorales junto con Manuel en el 2004 y en el 2008. Asimismo, trabajé con él durante muchos años, tanto en la alcaldía, como en la gobernación”.

           
¿Costó mucho convencer a Rosales para que declinara a su favor?

           
“No es un problema de convencimiento particular, sino que están de por medio las realidades que se estaban presentando. Manuel hizo un acto de grandeza, de gran talante, como tiene que ser”.

           
¿Qué organismos de UNT participaron en la decisión de seleccionarlo a usted  como precandidato presidencial?

           
“Esas fueron unas decisiones que consulta que se hicieron. Los dirigentes tenían opiniones, así como algunas individualidades independientes. No podemos satanizar a los partidos políticos. Yo milito en uno de ellos, y me siento orgulloso de hacerlo; pero las candidaturas no podemos cerrarlas en un partido o en dos partidos”.

           
¿Sigue siendo Rosales el máximo líder de UNT?

           
“Manuel es el líder fundador de UNT. Pero, ahora, nosotros en UNT tenemos varios líderes y varios dirigentes con categoría y con bastante fuerza: William Ojeda, Alfonso Marquina, Liliana Hernández, Gerardo Blyde. Creo que son importantes. Tenemos dirigentes regionales como el caso del alcalde del alcalde de Ciudad Bolívar, que es Víctor Fuenmayor o la alcaldesa de Maracaibo Eveling Trejo o el alcalde Carrizal, que es José Luis Rodríguez. Todos constituimos una gran familia, donde hay una conducción política que está a cargo del doctor Omar Barboza, como presidente del partido”.

           
¿En donde funciona el comando de Manuel Rosales en Panamá? ¿Una oficina cedida por algún contratista de la gobernación del Zulia y la alcaldía de Maracaibo?

“Manuel no tiene comando para nada”.

           
Mucha gente ha criticado la cuña, que le paga a usted la gobernación del Zulia, porque consideran que usar los recursos del Situado Constitucional en beneficio de su imagen personal, tal como se le critica a Chávez, no es lo más honesto. ¿Qué opina al respecto? ¿Estamos en más de lo mismo?

           
“No, yo no soy más de lo mismo. Me considero parte de un cambio popular, que necesitamos en el país, donde tenemos que llamarnos todos. Con respecto al tema de la cuña, ésta es institucional. Una manera de hacer gobierno. Es el gobierno en la calle; caminando, en contacto con el pueblo, y sin discriminación”.

           
¿En qué se diferencia su estilo de hacer política y el de Chávez y los chavistas que ocupan cargos de elección popular?

           
“Yo tengo muy buenas relaciones con varios miembros del PSUC. Relaciones de respeto institucional. Pero hay una cosa en la que no coincido, que para mí es fundamental. En mi caso soy un hombre  con principios y con valores. Una cosa es sentarnos a buscar puntos de entendimiento, que yo creo que es primordial; pero hay otras cosas que son muy profundas, en las cuales es muy difícil hacerlo. Una de ellas es el respeto a la propiedad privada, el tema de la descentralización, el tema de la inclusión. Son tres temas fundamentales en los cuales no coincidimos”.

           
¿Qué opina de la repatriación del oro a las bóvedas del BCV nuevamente; luego de más de dos década en el exterior?

           
“Yo no termino de entender algunas situaciones. Con las nacionalizaciones nosotros no hemos tenido buenos resultados; a propósito de lo sucedido con el área del cemento, el área de la cabilla y otras áreas donde ha incursionado el gobierno, en ese sentido. Lo que yo pienso es que nosotros tenemos que fortalecer el bolívar. Aunque también nuestras reservas también tienen que estar bien respaldadas.

           
“No se trata de invocar la soberanía del país, que ya ha venido siendo una práctica del gobierno cuando quiere justificar sus acciones; porque, peor que andar recibiendo instrucciones de Cuba, irrespetar a la soberanía venezolana, a ese respecto, lo es aún más”.

¿Se siente en capacidad de iniciar la reconstrucción del país post-Chávez?

           
“Por supuesto, por completo me siento”.

           
¿Un gabinete suyo incluiría a representantes de todas las tendencias representadas en la MUD o sólo a miembros de UNT, como ocurre en el Zulia?

           
“¡No en el Zulia no todo el gabinete está compuesto por gente de UNT! Para nada. Allí hay independientes, gente intelectual, militantes de otros partidos políticos. Pero los gobiernos tienen que ser amplios. Una gestión de gobierno tiene que ser dirigida para todos, en este caso, para todos los venezolanos, sin exclusión de ningún tipo; ni ideológica ni de condición social ni de raza ni de sexo ni de credo. Por otro lado, tenemos que rodearnos de los mejores hombres y mujeres”.

           
¿Cuántos dirigentes de UNT cobran como asesores de la gobernación del estado Zulia?

           
“No, no cobra ninguno”.

           
¿La sede nacional de UNT en Caracas se paga con recursos de la gobernación del Zulia?

           
“No, para nada”.

           
¿En qué estado se encuentran las averiguaciones sobre las irregularidades detectadas en la Lotería del Zulia? ¿Eso está en los tribunales penales o lo tiene la Contraloría General de la República?

           
“Allí hubo una investigación que se hizo en la lotería; siendo Manuel gobernador. La Contraloría formuló unas recomendaciones, nosotros las acogimos. Sencillamente, no hubo ningún tipo de manejo. Ojalá fueran al Zulia, y entrevistaran a los miles de zulianos que han sido beneficiados con la labor social de la Lotería del Zulia”.

           
Además de UNT, ¿hay alguna otra organización política que respalde su candidatura?

           
“Ahora comienza del trabajo de conversar con las demás organizaciones políticas, organizaciones sociales, organizaciones sindicales, organizaciones estudiantiles, organizaciones académicas, individualidades. Nosotros no podemos cerrarnos ni en UNT, como tampoco sólo en los partidos políticos”.

           
¿Cómo hará usted para conquistar el apoyo de AD?

           
“Nosotros estamos viviendo en una situación, caracterizada por el hecho de que todos los partidos, representados en la MUD, tienen una gran coincidencia, dentro de la gran diversidad que prevalece allí, y es nuestro amor a Venezuela; pero también con intereses comunes en la transformación el cambio, y creo que esas conversaciones las ha venido llevando a cabo el partido. El doctor Omar Barboza ha venido sosteniendo diálogos, no sólo con AD, sino también con todos los factores políticos que hacen vida en la MUD”.

           
¿En qué se diferencia su candidatura de la de Capriles Radonsky?

           
“El mismo pueblo se va a dar cuenta de cuáles son las diferencias que tenemos Enrique y yo. Yo creo que ponernos a juzgarnos el uno al otro o ponernos a diferenciarnos no es lo más recomendable. Yo creo que en este caso el pueblo es el más indicado”.

           
Su eslogan dice “cambio con sabor a pueblo”, ¿significa eso que hay precandidaturas en la MUD que no tienen sabor a pueblo?

           
“Eso no es un eslogan, eso salió. Fíjate que ahí (se refiere al escenario en el Hotel Pestana de  Caracas al momento del lanzamiento de su candidatura) había una pancarta que decía: ‘Pablo Pueblo Petare’. Siempre hay que tomar un poco en cuenta la iniciativa de la gente que te apoya. En realidad, nosotros no hemos todavía definido un slogan.

           
“Pero bueno, soy un hombre de un extracto social de clase media. En su gran mayoría mis abuelos provienen de Trujillo. Mi abuelo paterno fue un indio que nació en Insnotú, y quien se marchó al Zulia para trabajar en la empresa petrolera, mi abuela paterna era enfermera. Entre tanto, mis abuelos maternos provenían de Valera. Yo estudié en un colegio católico, aunque mis estudios universitarios los llevé a cabo en una universidad pública.

           
“Actualmente, conformo una unidad familiar muy feliz, encabezada por mis padres Pablo y Juanita, que nos inculcaron muchos valores. Por aquí anda también mis hermanos. Asimismo, tuve una infancia muy feliz: yendo a la playa, metiéndonos con tripas de caucho al Lago; jugando chapitas en la calle; corriendo descalzo; jugando futbol”.

¿Cuál es su deporte preferido?

           
“El béisbol, me encanta el béisbol”.

           
¿Cuántos hijos tiene?

           
“Tres: Pablo Andrés que tiene ocho años, Diego que tiene cuatro y María Milagro que va a cumplir un año”.

melendezo.enrique@yahoo.com




Porque le da la gana

Enrique Meléndez Oropeza

22-01-2011

Definitivamente, el chavismo ha quedado sin palabras con esto de la transferencia de las reservas hacia Venezuela, sobre todo, lo que llaman el oro monetario, y uno pudiera interpretar que era por eso que venían haciéndolo en silencio. ¿Acaso pensaban actuar a espaldas del pueblo?

           
Eso que hicieron este jueves en la noche en la Asamblea Nacional, es lo que han debido llevar a cabo en un comienzo; de modo que aquí han terminado por poner el carro delante de los caballos, para apelar a la vieja metáfora; ya que el daño está hecho. Pero si no hubiera sido por esa infidencia de los técnicos del Banco Central de Venezuela, y que llega a las manos del diputado Julio Montoya, mediante la filtración de un documento que llaman punto de cuenta, y donde se lee la orden de la transferencia de las reservas, nosotros hubiéramos amanecido con las mismas depositadas en bancos rusos, chinos y brasileños, es decir, casa de nuestros nuevos acreedores, lo cual era al parecer el propósito inicial, y quienes sin dejarse de pendejadas le han solicitado una garantía a nuestro teniente coronel, a los fines de poderle seguir financiando sus disparatados proyectos.

           
Claro, con esto de las reservas se ha especulado mucho; más de uno ha dado su interpretación particular, habida cuenta de la crispación que produjo la noticia de inmediato; el hecho cierto es que aquí ha privado lo político por encima de lo, propiamente, económico. Es decir, no es por una conveniencia económica que esta gente llevó a cabo esta operación, sino por conveniencia política, mejor dicho, por conveniencia del proyecto político de Hugo Chávez; aun cuando con una gran ignorancia hacen ver que se trata de una decisión que se toma en el marco de una previsión, y para lo cual se invoca la situación de crisis por la que atraviesa hoy en día lo que ellos conocen como el capitalismo internacional.

           
Como se los hizo ver un diputado, con ocasión de esa plenaria que se realizó en la AN: esos bancos hacia donde van esas reservas realizan sus operaciones en dólares o en euros; lo que significa que ellos también forman parte del área de influencia donde rigen ambas monedas, y cuyas economías también están expuestas al ritmo de estos vaivenes en los que se mueve las de esos países que los chavistas llaman capitalistas, de modo que cualquier debacle que se suscite en dicha área esta gente tampoco estaría a salvo de su onda expansiva. Obsérvese  que hace poco cayeron las bolsas de algunos países asiáticos, tan pronto se divulgó que EEUU se pudiera declarar en default; como ellos mismos tienen depositadas sus respectivas reservas en esos bancos, de donde aspira huir nuestro teniente coronel; diríase como las ratas, que de acuerdo al viejo refrán, son las primeras en abandonar el barco, y para él eso es la gloria

           
Este teniente coronel nuestro de pronto expresa, a propósito de esta crisis en que se ha visto envuelto el mundo, “el que tenga vista, que vea”; como el que se las sabe todas, y entonces le hace ver a su gente el camino equivocado, sin darse cuenta de que nuestro país tampoco escapa a esa situación de amenaza que se cierne hoy, en ese sentido, tanto más porque nuestra economía depende más que nunca del petróleo, y de hecho en la primera escalada que se produjo, el mismo descontó diez dólares en cosa de días.  Aparte de que no es honesto nuestro teniente coronel al no decir la verdad de lo que está pasando; cuando a él le consta que es la derecha más recalcitrante de EEUU la que nos ha llevado a este escenario apocalíptico, jugando al derrumbe mundial con el solo propósito de sabotearle la gestión al “Negrito”, y lo que ya es harina de otro costal. Pero, además, una de las economías con el peor comportamiento en el mundo entero es la nuestra, sí tenemos presente  que somos el país con la más alta inflación del planeta, a pesar de que Giordani se regodea en el hecho de que la misma es una de las de mayor impulso, basándose en unas supuestas cifras de crecimiento, que se han registrado, y las que reportaron un 4,5 por ciento en el primer trimestre del año; incremento atribuido por algunos economistas al gasto fiscal que ha realizado este gobierno, y esto merced a la subida de los precios petroleros, que se observaron durante estos últimos años.

           
Pero obsérvese que ni así ha bastado para colmar la voracidad fiscal de la que padece nuestro teniente coronel;  pues, a pesar de que esa bonanza petrolera le ha permitido obtener una abultada remesa de dólares, nuestra deuda pública ha crecido en la misma medida, y la misma ya va por los 130 mil millones de dólares; con posibilidades de aumentar aún más, de acuerdo a los proyectos que abriga nuestro teniente coronel. No hay que pasar por alto que Argentina se declaró en default cuando llegó a los 160 mil millones de dólares, y que es una cifra de la que no estaríamos muy lejos en las presentes circunstancias, tanto más que esa es la impresión que se comienza a tener en los mercados internacionales; en un momento, por lo demás, cuando se ha bajado de categoría al valor de nuestro deuda, a raíz de esta decisión del gobierno de repatriar las reservas internacionales, y en lo que ha influido el hecho de que, como decíamos en un principio, ésta ha sido más una decisión de carácter político, más que económico.

           
Es para preocuparse; tanto más por lo que parte nuestro teniente coronel para tomar esta medida, y que sería el argumento de que lo hace porque le da la gana. Así pasado mañana le da por negociar los lingotes de oro, en el marco de ese espíritu de codicia que lo anima, y los vende al mejor postor, en un momento en que los precios del metal alcanzan un alza como nunca antes se había visto en la historia. He allí los temores que uno abriga; aparte de esa gran ignorancia que lo caracteriza, sobre todo, en materia de economía: rodeado de un equipo ministerial obtuso, y el que, en lugar de ofrecerle luces al respecto de estas decisiones antipatrióticas que adopta,  según el viraje de las circunstancias, lo que hace es estimularlo aún más; tan codiciosos como aquél.

melendezo.enrique@yahoo.com




Gallinas que cantan como gallos

Enrique Meléndez Oropeza

15-08-2011

¿
Serán capaces de llegar a esos términos? Uno no logra interpretar si estas manifestaciones chavistas, expresadas en estos días con Mercurio retrogradado, como dicen los astrólogos, por los altos oficiales de nuestra fuerza armada, son espontáneas: lisonjas para el jefe, o si responden al propósito de calentar la calle. De todas formas constituye un amedrentamiento; sobre todo, eso de decir que la fuerza armada no está dispuesta a admitir un gobierno distinto al de Hugo Chávez, caso de salir victorioso otro candidato en las venideras elecciones presidenciales.

           
Por supuesto, hemos amanecido de bala en estos días, ya que la sociedad civil no ha dejado de reaccionar ante semejante osadía, que viola los principios de nuestra Constitución, y la que lleva por delante el sagrado nombre de Dios. Claro, en este país uno está acostumbrado a que se viole   todos los días del mundo; empezando por la existencia de una red de medios de comunicación que está puesta al servicio de los intereses de Hugo Chávez: lo que significa que nos encontramos ante un régimen de corte personalista, y que todo se lo apropia a nombre de lo particular, por encima de lo público, que es por lo que vela la Carta Magna.

           
Pero aquí, a propósito de las declaraciones de los altos oficiales de nuestras fuerzas armadas, ya la situación comienza a adoptar el carácter de facto. Políticos disfrazados de militares, para prestarle esta frase a alguien, sólo que armados, perdóneseme la tautología, y estas son palabras mayores para un pueblo indefenso. Incluso, se ha considerado que la reacción de la oposición, en ese sentido, ha sido muy pacata; cuando ha debido conformarse una corriente de opinión mucho más contestataria; habida cuenta de la gravedad de lo expresado por esta gente, ya que estaría de por medio la voluntad popular expresada en ese momento en las urnas; lo que traduce que este es el preanuncio de un golpe castrense.

           
Si nosotros nos remontamos a un par de meses atrás, nos encontramos con las famosas declaraciones de Adán Chávez, en las que éste decía que la revolución no sólo podía imponerse a través de las urnas electorales, sino también por la vía armada, y si empatamos esto con lo dicho hace unos días por Hugo Chávez en el programa dominical de José Vicente Rangel por Televen; de que él lamenta no haber tomado el poder aquel ya lejano 4 de febrero de 1992; habida cuenta de que así no hubiera tenido encima esa camisa de fuerza que le ha impuesto el propio sistema democrático, que encontró a su llegada al poder, una vez electo presidente, entiéndase bien, con el voto de la mayoría de los venezolanos; sino que hubiera ejecutado un conjunto de medidas que él y sus conmilitones traían en mente, de común acuerdo con lo que pensaban que debía ser el nuevo proyecto de país; comenzando por el fusilamiento de 100 personas, a quienes ellos consideraban que había que ajusticiar, como consecuencia de su baja condición moral; desde Carlos Andrés Pérez hasta el inefable Rafael Caldera: “Cien corruptos”, constituía la consigna. Si empatamos todo esto, era lo que iba a decir, nos da que esta gente habla con una cierta proyección a futuro; respondiendo, sobre todo, a la lógica de que si Hugo Chávez no actuó en aquella oportunidad, ahora sí lo va a hacer, caso de perder esas elecciones, y con lo cual se pone a la par de Marcos Pérez Jiménez, quien el 2 de noviembre de 1952 desconoce una justa que le ha ganado el partido Unión Republicana Democrática (URD), y se desenmascara de una vez por todas, en el sentido de que hasta entonces venía ejerciendo una presidencia colegiada, y a partir de allí se erige en el autócrata absoluto; apelando a un argumento muy cínico, como era el de alegar que en aquellos sufragios había habido un fraude, cometido por Acción Democrática, si se partía del hecho de que la militancia de este partido había votado a favor de URD, y como AD estaba proscrito, entonces la votación de su militancia no valía.

           
“El pueblo no podía perder su revolución de una manera tan fácil”, he allí la tesis de la que partía esta gente, que es la misma que mueve a esta especie de logia que está representada por estos altos oficiales, que han formulado semejante pronunciamiento, y digo logia porque yo estoy seguro que el resto de la oficialidad no comparte el mismo criterio. En efecto, en el clan de Pérez Jiménez no se utilizaba el término revolución; porque aquel gobierno lo conformaba la derecha de este país; pero eso fue lo que privó a la hora de alterar el orden constitucional con el desconocimiento de aquellos resultados electorales; que ese progreso logrado hasta ese momento por la nación, y que se medía en obras; en el acometimiento de un país que había edificado una infraestructura, tanto vial, como urbanística de primer mundo; de lo que Chávez, por su parte, no podría ufanarse nunca, cuando, por el contrario, ha conducido esa nación a la ruina; no podía desperdiciarse a causa de un error cometido por un pueblo ciego, que no ha sabido escoger a sus gobernantes. Es verdad que Chávez puede ganar las elecciones hoy, el hecho es que en las condiciones en las que se encuentra, el proceso en sí se le ha vuelto de largo aliento, y no se sabe que pudiera pasar en el camino, a partir del cuadro de su enfermedad. El psicoanálisis encontró que a medida que tiende a cerrarse más un carácter, tiende a hacer grietas en su superficie para manifestar su psicosis, y que es lo que estamos viendo detrás de esta actitud de dicha logia, y en lo que todo el mundo ha coincidido, es decir, que estos envalentonamientos suyos no demuestran sino que están comenzando a ver fantasmas para el futuro más inmediato. Si amenazan con la circunstancia de que no están dispuestos a reconocer a otro presidente que no sea Hugo Chávez, ¿no están admitiendo, en el fondo, que la oposición se puede imponer en las ya cercanas elecciones?

melendezo.enrique@yahoo.com




El lío con la tarjeta unitaria

Enrique Meléndez Oropeza

08-08-2011

Arrugó el hombre, como se dice en el medio venezolano, cuando una persona reacciona, como lo ha hecho nuestro teniente coronel, con el caso de la tarjeta unitaria de la oposición, y la que viene de ser aprobada por Mesa de la Unidad Democrática (MUD). Se le vino a echar a perder el día desde el instante en que lo supo. Estaba tan tranquilo; confiado en el hecho de que ni la enfermedad había hecho mella en su popularidad; cuando le dan la noticia de que en la oposición ya cuadraron todos los caballos; astucia con la que no contaba. De modo que ahí lo tenemos despotricando de los numeritos de la oposición: haciendo ver que es imposible tanto amor. Lo que ha llevado a que la televisora del Estado haya tenido que hacerle la segunda en esto, y a lo cual se debe la estrategia de las revelaciones de las conversaciones telefónicas de los dirigentes de la oposición, que han sido grabadas por los organismos de seguridad, y pasadas a la sala situacional de Miraflores, para que se vea el género de cosas que se dicen unos de otros, y así se compruebe que no es tal la unidad.

           
Pero a nuestro teniente coronel no sólo lo ha chocado esta circunstancia; sino, además, que la oposición se haya presentado con un programa básico de gobierno, y donde se proclama como una bandera la defensa del Programa de las Misiones: “¡Si ese programa es mío!”, reclamó de inmediato nuestro teniente coronel. El Programa de las Misiones no es más que los planes básicos sociales, cuya aplicación la hemos visto desde el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez; sólo que Chávez se los entregó a los militares, y esto se volvió caldo de cultivo para la corrupción; que fue cuando se cambió el famoso plan de Beca Escolar, junto a otros que sumaban más de diez, y que había dejado el segundo gobierno de Rafael Caldera, por el Plan Bolívar.

           
Aquellos programas se cumplían al pie de la letra, y a todo el mundo les llegaban. Era famoso el momento cuando se comenzaba a pagar la beca escolar, a propósito de las colas que se veían en los sitios donde la abonaban. Estos constituían planes, además, que perseguían un fin social; como era evitar la deserción escolar, mientras que el Programa de las Misiones de Chávez tiene un fin político, y así su administración ha venido quedando en manos de los círculos chavistas. Por lo menos aquéllos se hacían efectivos porque estaban a cargo de la administración centralizada, es decir, a través del Ministerio de Educación.

A Chávez le duele que le digan que le van a fortalecer el programa del Barrio Adentro; porque resulta algo así como en el caso del alumno que es más brillante que el profesor, y, en ese sentido, de la propia lección que le está dando, él saca más luces. Porque, en efecto, este fue un programa que tuvo un carácter, eminentemente, electoralista, y ha implicado la dilapidación de ingentes recursos; comenzando por el personal que labora allí, que son los famosos médicos cubanos; cada uno de los cuales, según se ha señalado hace unos días, le sale por unos 200 mil dólares anuales a nuestra patria; muchos de quienes han sido desarraigados de sus medios; lo que traduce, finalmente, una forma de tráfico de personas, y de allí que una parte de ellos haya continuado rumbo a otros lares; para acogerse a una forma de exilio, huyendo del “mar de la felicidad”, como le dice Chávez. Pero otra cosa, asimismo: lo que explica el abandono en que ha quedado el ochenta por ciento de los módulos de Barrio Adentro, a consecuencia, por un lado de dicha deserción del médico respectivo; pero también porque, finalmente, el  servicio no sirvió más que para la consulta más elemental. Entonces, ¿por qué Chávez se enardece cuando, en ese sentido, se habla de meterle la mano a esta infraestructura, y recuperarla como un activo público, al igual que la iniciativa en sí, que fue idea de Fidel en su momento, pero que tuvo una gran acogida social; a objeto ponerla a marchar bajo un nuevo concepto?

           
Es por esto que ha resultado un gran acierto esta última jugada de la MUD; algo que se comprueba en la reacción que ha tenido el oficialismo, a ese respecto; como lo hacíamos ver atrás. Pues así la oposición no ha mostrado sólo el afán electoralista: la obsesión de vencer a Chávez a toda costa; sino que también ha presentado una propuesta de gobierno; que era lo que le había faltado hasta este momento; es decir, asumirse como alternativa, y no la eterna rival de Chávez, a quien nunca lograba vencer; precisamente, por el grado de astucia que éste le ponía a sus jugadas, y que es lo que ha venido a sacar en cara la oposición, con motivo de ese robo de banderas que le ha hecho en sus narices, en ese sentido, y la que servía hasta para indisponer a la población contra sus opositores, con el cuento de que ellos pensaban eliminar dicha bandera. Entonces han saltado gallos y gallinas: “gallináceas de vuelo rasante”, como les decía Carlos Andrés Pérez, y han prendido su coro, a echarle leña a ese acuerdo; a encontrarle las cinco patas al gato, en ese sentido, y así el concierto ha comenzado con la diputada Cilia Flores; pasando por el propio teniente coronel, hasta los cómicos de Venezolana de Televisión (VTV); cada uno en su estilo que le es propio: la diputada Flores con su cantadito de cachifa; el teniente coronel con su cháchara llanera, y los cómicos de VTV con sus chistes de mal gusto; tan mediocres que se burlan de su propia conducta abyecta, y  con lo que demuestran la baja autoestima de la que padecen. Una de esas quintas patas ha sido la del concepto de tarjeta unitaria: ¿qué es eso?, comentan los cómicos; mientras el jefe y aquélla ponderan el grado de hipocresía que pulula en esa MUD; donde, aparentemente, andan agarrados de la mano, y se besan en público; pero en privado se matan a cuchillo, y entonces lo demuestran con la grabación de una conversación de Oswaldo Alvarez Paz, y donde éste considera que Capriles Radonsky no es sino un muchachito. ¿No demuestra esto miedo?

melendezo.enrique@yahoo.com




Ya el comandante presidente está bien

Enrique Meléndez Oropeza

01-08-2011

Milagrosa ahora esta situación de un teniente coronel que ha superado un cáncer en una semana; de modo que no ha pasado nada. Está campante, y ahora está más vigente que nunca esa consigna que le ha creado la sala situacional de Miraflores de P’alante, comandante; lo que significa que va en vuelo directo hacia las elecciones de 2012, y con posibilidades de imponerse en la jugada, si tomamos en cuenta el hecho de que, de acuerdo al resultado de las encuestas, se ha comprobado que para nada la enfermedad le ha mermado su popularidad.

           
Pero hay quien considera que, en ese sentido, nuestro teniente coronel exagera, y es por aquí por donde siembra dudas, con respecto al verdadero estado de su salud; que a nadie interesaría, si no fuera por su condición de presidente de la república. Sobre todo, por qué este señor tiene necesidad de la exhibición; como lo hemos visto en estos días, por cierto, con facha de deportista. Ahora le va a dar por usar la línea de los monos: siempre como dispuesto a hacer ejercicios, y a medida que los va rindiendo, habla de los asuntos del Estado como algo que lo divierte, mientras ejecuta diez flexiones en el suelo. “¿Eh, Giordani, qué tal si le damos al hospital de Güere estos cien millones de bolívares, que nos están pidiendo?” Ni cuenta las flexiones que hace; lo cierto es que en estas condiciones aborda los puntos de cuenta, que equivalen al funcionamiento de la administración pública, y entonces un Giordani con su barba mefistofélica no hace más que sonreír, y anotar en un papelito. Todavía no hemos llegado allí, pero un día de estos lo vamos a ver en cadena nacional, dando esa clase de gimnasia, que trasmitió este sábado Venezolana de Televisión, junto a la red del resto de medios oficiales y oficialistas, y esto porque tiene la necesidad de eso, es decir, de demostrar que lo del cáncer, en realidad, eso era una simple gripecita; cuando ahora se arrepiente de haber echado a correr esa especie.

           
Obsérvese los grandes descubrimientos que ha hecho, mientras intercambiaba frases con un mini-consejo de ministros, cuya ejercitación él dirigía: cuerpo sano, mente sana; gobernante sano, pueblo sano; de inmediato en la opinión pública, que es el venezolano común, se ha pintado la figura de Luis XIV; el famoso rey francés que acuñó la expresión “el Estado soy yo”: una especie de simbiosis que no tiene realidad, si se toma en cuenta que el Estado entendido así no es sino una entelequia; que es lo mismo que decir pueblo: el pueblo soy yo, y que es lo que traduce la intención de la frase de nuestro teniente coronel: “porque cuando el mandatario sufre quebrantos de salud, añadió el susodicho, asimismo el pueblo los padece”. Nosotros estamos arrastrados a su enfermedad, no sólo porque nos concierne su salud, en tanto que jefe de nuestro Estado, sino también porque esta viene a constituir otra forma de comedia suya; a propósito, precisamente, de su espíritu de comediante. Es decir, ahora su papel consiste en demostrarnos que no tiene nada, y en eso, yo que soy estudioso de la filosofía hermética, me hace recordar al arcano de El Diablo, y el que proclama que el espíritu maligno todo lo encadena: cadenas de cómplices, a quienes les enseña a ejercitarse, y quienes aún se quejan de lo vil que fue esa IV República, a medida que el jefe da muestras de su mucha lucidez administrativa, y entonces, como decíamos atrás, va enfocando los asuntos públicos, en tanto lleva a cabo la serie de los abdominales: “¿He, Elías, le pregunta al vicepresidente, qué tal si le aprobamos estos recursos a los comedores de las universidades?”

           
Y Elías, por supuesto, no deja de ponderar la grandeza de nuestro teniente coronel: “¡Cuando en la IV, comandante presidente, cuando en la IV se iba a proceder así!” Elías es el que le lleva la cuenta de cuántos abdominales hace: no pasemos por alto que nuestro teniente coronel es del tipo de godo negro comodín, que a todo el mundo pone de sirviente. ¡Pásame eso que se me acaba de caer! A Elías es el que tiene más a la mano, y esto porque es el que siempre está atento a cada palabra suya, y a las que lanza siempre una flor, a manera de respuesta acogedora: “Sí, mi comandante presidente, enseguida se la recojo”. No sin razón está ahí en las alturas; luego viene el otro séquito, más que un consejo de ministros, habida cuenta de que ninguno allí está por meritocracia, sino por mera abyección, y a quienes ha hecho levantar muy de madrugada, para impartirles una lección de gimnasia; a oscuras todavía; de dos en dos, marchando en fila india, adelante él con Jaua.

           
Ahora, lo más trágico que le ha podido suceder a nuestro teniente coronel, no es sólo que la enfermedad le ha hecho ver su condición de ser humano; sino también porque se ha tenido que tragar muchas palabras. En forma oportuna el cardenal Urosa Sabino se lo ha hecho ver: “La Iglesia celebra que se haya cambiado cierto lenguaje del gobierno”. Ha sido la gran revolución de esta lastimosa y desventurada revolución, que en estos términos no resulta sino una caricatura; precisamente, porque de pronto tiene que recoger todo lo que ha pregonado, y por lo cual se ha batido, como es ese lema de “patria, socialismo y muerte”. Como ha tenido que recoger también en los hechos, y es cuando hemos oído al teniente coronel considerar que “ya está bueno de rojo”, para decirlo en los conceptos de su acólito Ramírez, que ya está bueno de rojo, rojito. ¿Amplitud? ¿Deseos de acercamiento a los otros? Es aquí donde uno pudiera pensar en el efecto de democratización, que ha comenzado a operarse en la conciencia de este hombre a partir de su enfermedad, un rasgo que se comenzó a apreciar cuando ordenó enviar a curar a sus respectivas casas a los presos políticos, que estuvieran en las mismas condiciones suyas, o sea, de dolientes. ¡Si es así, que llueva, y que se consolide lo que el viejo Kant conocía como la paz perpetua! ¡Qué más quisiéramos los venezolanos!

melendezo.enrique@yahoo.com




Eliodoro Quintero:

Deuda de Pdvsa se ubica en más de $ 76 mil millones

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

29-07-2011

 

El analista petrolero Eliodoro Quintero ve muy difícil la meta, que se ha propuesto Petróleos de Venezuela (Pdvsa), de acuerdo a los planes anunciados por el ministro de Energía y Presidente de la estatal, Rafael Ramírez, de alcanzar una producción de seis millones de b/d en los próximos seis años.

           
“Esto es muy parecido al cuento de este gobierno de la construcción de las casas, parecido al cuento de la producción en agricultura, y de tantos otros anuncios, como los eléctricos”, considera Quintero, y quien en una larga conversación telefónica se refirió a los señalamientos, que hizo Ramírez, en el marco de la presentación anual de cuentas de Pdvsa.

 

El ministro Rafael Ramírez ratificó que Pdvsa está produciendo más de 3 millones de b/d, y que de acuerdo a los planes de expansión, dentro de seis años se habrá alcanzado una producción de más de 6 millones de b/d. ¿Qué opinión le merece el manejo de estas cifras? ¿Se ajustan a la realidad?

           
“Un país como Brasil, que ha llevado a cabo una inversión en maquinaria y tecnología; junto a todos los nuevos descubrimientos petroleros, que tuvieron durante los últimos diez años, aproximadamente, logró incrementar su producción en apenas un millón de b/d. Este país produce hoy en día 2 millones 100 mil barriles, y en el año 2000, producía, aproximadamente, 800 mil b/d.  Un país como Colombia, durante los ocho años del gobierno de Alvaro Uribe, con una reforma institucional agresiva; con una privatización parcial de ECOPETROL, con una inversión de capital, y con una agencia de hidrocarburos, como institución nueva en el proceso, logró incrementar su producción en 850 mil b/d.

           
“Con motivo del proceso que se inicia con la primera ronda, aquí en Venezuela, de significación pública y abierta; apegada a todos los mecanismos de legitimidad, llevada a cabo por el entonces ministro Celestino Armas, desde 1992 hasta 1998, en seis años, apenas se logró subir su producción de 2 millones 300 mil de b/d a 3 millones 300 mil de b/d: un millón de b/d en seis años, aproximadamente. Unos seis o siete procesos de distinta naturaleza; me refiero a petróleos convencionales, petróleos de la Faja, petróleos livianos; mejoramiento de campos existentes.

           
“Esto significa que es imposible pensar cómo podría un plan de crecimiento de producción establecer que va a subir en seis años 3 millones de b/d. Esto es muy parecido al cuento de la construcción de las casas, parecido al cuento de la producción en agricultura, y de tantos otros anuncios, como los eléctricos.

           
“Si el ministro habla de que en seis años se va a incrementar la producción en 3 millones de b/d, esto significa que se va a ir a un ritmo de 500 mil b/d por año. No importa si el nivel de referencia sean 3 millones 100 mil de b/d ó 2 millones 300 mil b/d, porque eso se convirtió en una discusión bizantina entre la palabra del ministro contra la del resto de instituciones, como la OPEP, que se ocupan de hacer este tipo de cálculo”.

           
Asimismo, el ministro Ramírez aseguró que las reservas de crudo de Venezuela totalizan casi 297 mil millones de barriles, lo que nos coloca como la primera potencia en materia de reservas petroleras. En ese sentido, el ministro Ramírez habló de una situación de emergencia para alcanzar la meta antes mencionada de producción, por lo que asomó la posibilidad de un nuevo endeudamiento. ¿En qué situación quedaría la deuda de la estatal petrolera?

           
“En primer lugar, desde que se hizo el estudio exploratorio de la Faja del Orinoco, las reservas de Venezuela se han contabilizado como reservas convencionales 80 mil millones de barriles, y reservas no convencionales o de la Faja 200 mil millones de barriles, aproximadamente. Aquí sucede que la nueva contabilización de las reservas la constituye la unión de dos números, previamente, existente, y que se presentaban por separado, por tratarse de petróleos muy distintos, tal como lo ha hecho Canadá con el caso de las arenas bituminosas.

           
“Hoy en día se producen en la Faja unos escasos 600 mil b/d gracias a las cuatro asociaciones estratégicas o proyectos de empresas mixtas que fueron concebidos, firmados durante el período del 90 al 98; correspondiente a lo que es hoy en día Petroanzoátegui, Petromonagas, Petropiar y Petrocedeño.

           
“Este gobierno en sus trece años de gestión integral energética no ha producido un solo barril de la Faja. La primera asociación o empresa mixta fue en enero del año pasado, Carabobo 1 y 3, bajo proceso de licitación; el Proyecto Junín 6, que se firmó bajo adjudicación directa a un consorcio ruso y el Proyecto Junín 5, que se acordó directamente con la italiana ENI; pero sobre lo cual lo único que hay es promesas.

           
“El dinero que pudiesen prestar para estos consorcios, ya está dicho que pudiera venir de los distintos empréstitos que se han hecho: el Fondo Chino, el Fondo Japonés. La deuda consolidada de la casa matriz, según el último estado financiero, porque el nuevo no lo conozco en detalle, era de, aproximadamente, 76 mil millones de dólares. Ya, definitivamente, la relación deuda patrimonio de Pdvsa en sus balances es negativa. Si el propósito es ese; bueno, sigan adelante; sigan endeudando cada día más la corporación, sin barriles adicionales”.

           
Según el ministro Ramírez las nuevas formas de endeudamiento de Pdvsa, en especial, con China y Japón han sido realizadas en condiciones mucho más favorable para el país, que cuando se llevaban a cabo en los gobiernos anteriores. A su juicio, ¿está en lo cierto Ramírez, a ese respecto?

           
“La forma de endeudamiento que ha tenido Pdvsa con China y con Japón ha sido con garantía de petróleo que aún se encuentra en el subsuelo. Esto no está contemplado por ninguna de las leyes que existen en el país. Son convenios que no han sido sometidos a la aprobación de la Asamblea Nacional y, además, son convenios en lo que habría que revisar hasta dónde se compromete o no la soberanía del país.

           
“Las condiciones, simplemente, de obtener el dinero, para desarrollar proyectos en el país con los distintos fondos que han ido al Fonden, de alguna manera, es el equivalente a una de esas líneas de crédito que se negocian con organismos multilaterales. Si, realmente, éramos autosuficientes desde el punto de vista financiero, no teníamos que haber recurrido a esos 20 mil millones de dólares en el momento y en el año de precios más alto que ha tenido la historia contemporánea del país”.

           
“No sé si esas se pueden calificar como las condiciones más favorables para obtener un préstamo; porque la primera pregunta que uno se hace es si, verdaderamente, en las condiciones de precios del petróleo y de ingresos, y de los volúmenes tan altos, que significaban dinero, era necesario haber hecho esos préstamos, y la segunda pregunta es que, una vez asumidos, saber cómo se hicieron y bajo qué elementos de ley estuvieron apegados. Porque no se conoce ninguna ley ni en la Constitución aspectos que puedan amparar la forma de haber llevado a cabo esos empréstitos tanto los de Japón, como los de China”.

¿Quién paga el flete del petróleo venezolano que se exporta a China?

           
“No tengo conocimiento preciso sobre ese particular. Pero lo importante en esa consideración es que el barril que entrega Venezuela a la China; que se descuenta del dinero ya, previamente, prestado, se valoriza con respecto a un mercado internacional del petróleo, que puede ser el Brent, al cual se le va a restar el valor del flete. Así se tiene una diferencia aproximada entre 10 y 15 dólares con respecto a otro destino en todo el continente americano”.

           
¿Usted cree que con el incremento de la producción Pdvsa podrá ponerse al día con las obligaciones que tiene con sus proveedores y contratistas, y las que ascienden a cerca de 11 mil millones de dólares?

           
“Yo creo que este es un acto más de voluntad política con respecto a la posibilidad de ponerse al día con los proveedores. Según el último estado financiero entregado, recientemente, la deuda con los proveedores asciende a 10 mil 900 millones de dólares. No sé si ahí están las setenta y ocho empresas estatizadas o no o es la deuda ordinaria; lo que sí es cierto es que esto genera un círculo vicioso, en el cual los proveedores y contratistas no pueden cumplir con un servicio adecuado; igualmente, con el pago a los empleados, obreros que tienen en la nómina; aparte de que afecta la calidad del servicio que prestan, como afecta la red de producción.

           
“Ahora, es posible que con todos los recursos que ha obtenido Pdvsa por la vía de los empréstitos se pudieran honrar esas obligaciones, y esta pareciera ser una estrategia desde el punto de vista político; aunque de otra forma, le repito, va a ser imposible lograr un crecimiento de la producción de seis millones de b/d en seis años”.

           
¿Cómo ve la nueva emisión de bonos de Pdvsa?

           
“Esta es una de las emisiones de bonos más altas que hemos tenido; de 11,9%, equivalente casi a la de enero que fue de 12,75, y en un momento en que persiste la cesta más alta de precios petroleros, que ha tenido en promedio, en forma acumulada, en su historia el país: 107 dólares en este momento. En ningún otro momento se hicieron préstamos de estas características, y ningún país de la OPEP en este instante los está haciendo.

           
¿A usted no le parece un logro de la estatal petrolera el hecho de haber aportado al desarrollo social del país 83 mil millones de dólares, que en otra época y en otras condiciones se hubieran repartido entre la nómina mayor, como señalan los voceros oficiales?

           
“Primero, 83 mil millones de dólares nunca se hubiera repartido a una nómina de unos 30 mil empleados. Probablemente, ese número se refiere a ayudas sociales que ha dado Pdvsa para las distintas actividades que tienen que ver con el presupuesto de inserción social. La nómina contractual de Pdvsa tiene atrasos y registra incumplimientos en distintos factores como comisariatos, las ayudas estudiantiles: todo esto habría que verlo con los sindicatos.

           
“Además, esta inversión social que ha hecho Pdvsa es algo que le corresponde al Estado, con independencia de que sea la estatal o no; es decir, revertir los recursos en bienestar social al país. Eso no es ningún logro, esa es la obligación de cualquier gobierno, y mucho más en un momento en que tenemos un nivel de precios petroleros muy alto.

           
Recientemente, se habló la posibilidad de la aprobación de un incremento de la producción de la OPEP; pero decisión que se tuvo que posponer, ya que la idea del incremento no contaba con el visto bueno de Venezuela y otros países. ¿Se pudiera decir que, con las reservas probadas que tiene nuestro país, ahora éste cuenta con una gran autoridad para liderizar el cártel petrolero?

           
“En la OPEP siempre ha habido posiciones distintas entre aquellos países que tienen una capacidad de reservas, gracias a la cual pueden colocar más crudo en el mercado en un momento dado, y aquellos que no. En esta última reunión de la OPEP Venezuela e Irán apoyaban la decisión de no aumentar más la producción. La razón por la cual se aupaba la tesis de aumentar la producción era porque se quería que el precio no se disparara más allá de un punto en el cual la economía mundial pudiese desacelerarse. Esto es algo que yo, en lo particular, no lo estoy refrendando.

           
“Pero el hecho de no haberlo aprobado en el seno de la organización no significó nada, puesto que Arabia Saudita de inmediato declaró este aumento, unilateralmente, y de hecho lo hizo; lo mismo que lo hizo la Agencia Internacional de Energía con la liberación de 60 millones de barriles de las reservas. En ese sentido, los precios se pusieron al nivel de unos 10 ó 15 dólares menos, de donde se encontraban.

           
“Esto, conectándolo con la segunda parte de tu pregunta, no deja la consideración por fuera de que Venezuela, en particular, debe producir todo el petróleo que pueda, y más aún a los precios actuales; más aún si el mundo lo está consumiendo y más aún si países como Libia, países como Yemen, países como Egipto y la potencialidad de otros pudiesen ocasionar una crisis de suministro, tomando en cuenta la situación de conflicto que se vive en sus respectivos territorios”.

           
¿Los países del ALBA pagan el petróleo que compran a Venezuela?

           
“Hay una deuda de 1.600 millones de dólares de República Dominicana, de 900 millones de dólares de Jamaica. Hay atrasos también por parte de Nicaragua, y hay un gran atraso por la parte de Cuba que supera los 2 mil millones de dólares”.

           
¿Venezuela debe vender Citgo? ¿Es rentable esta empresa para nosotros?

           
“La Citgo ha sido para Venezuela un elemento, dentro de la estructura completa, de una empresa, verticalmente, integrada, que le han permitido colocar en forma directa sus barriles; cuando países como Arabia Saudita y Kuwait entregaban petróleo con descuento por no tener disposición inmediata.

           
¿Es partidario usted de vender acciones de Pdvsa en la Bolsa de Valores?

           
“No, yo no soy partidario de esa idea. Yo más bien sería partidario de que en Venezuela se creara una entidad, que se llame la Agencia Nacional de Hidrocarburos; que pueda ayudar a administrar la gestión del ministerio y a todas las gestiones, en su conjunto, que se hagan en el país, tanto en Pdvsa como en todas las empresas mixtas; de una manera independiente, con rango de ley, y la cual le permitiría al país poder tener el mejor cuidado y provecho de toda la base de recursos naturales con que cuenta.

           
¿Su tío Luis Giusti fue mejor gerente petrolero que el actual presidente de Pdvsa, Rafael Ramírez?

           
“Yo declino esa pregunta; porque no quiero hacer ninguna comparación entre personas, como no la he hecho en ninguna parte de la entrevista. Yo prefiero que sea el público el que juzgue las respuestas que tienen que ver con la gestión de cada uno de los actores, que han estado al frente de esta industria, y por razones obvias ser familiar mío. Hay un país, una gestión, un público que puede juzgar ambas gestiones.

¿Se ha satanizado a Luis Giusti? ¿En qué consistió la obra de Giusti en Pdvsa?

           
“Durante las épocas de Celestino Armas, Erwin Arrieta y de Luis Giusti se llevaron a cabo en Pdvsa proyectos empresariales para el levantamiento de la producción existente; llamados Convenios Operativos en la Faja del Orinoco, así como proyectos gasíferos”.

           
¿Qué cargos ocupó usted en Pdvsa en la administración de Guisti?

           
“Durante esta gestión yo no ocupé ningún cargo en Pdvsa. Yo fui gobernador ante la OPEP durante el gobierno de Rafael Caldera y durante la gestión del ministro de Minas Erwin Arrieta”.

           
¿A quién apoya usted Pablo Pérez o a Manuel Rosales?

           
“Yo apoyo la decisión que tome el partido Un Nuevo Tiempo, una vez que se escoja el candidato que nos va a representar en las próximas elecciones”.

           
¿Usted sería el presidente de Pdvsa si gana la MUD?

           
“Nunca me he hecho planteamientos personales. Estoy en el área petrolera, y considero que una política integral en esta materia debería estar en manos de un conjunto de expertos petroleros que tuvieran un visión corporativa, y que pudiera trazar una política a modo de que los costos bajen y los beneficios, que le puedan entrar al país, sean lo máximo.

melendezo.enrique@yahoo.com




Hermann Escarrá II

En Venezuela no hay poder judicial autónomo.

Entrevista  por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

25-07-2011

El constitucionalista Hermann Escarrá afirma que el presidente Hugo Chávez viola la Constitución al ejercer algunas de sus competencias, relativas a su alta investidura, desde Cuba; pues, a su juicio, la Carta Magna establece que el ejercicio del mando sólo se debe llevar a cabo dentro del territorio venezolano; en especial, en la ciudad de Caracas, sede de los poderes públicos.

           
Indica que, en caso de producirse una falta temporal o absoluta, está establecido que  el vicepresidente asuma la primera magistratura.


¿Se puede considerar que Venezuela, actualmente, es una colonia de Cuba?

           
“Se ha producido un sistema de coptación de la soberanía nacional, una vez que la estructura cubana de seguridad es la que controla todo lo que tiene que ver con la identidad de los ciudadanos venezolanos, como todo el país lo sabe; no solamente en materia de cédula de identidad, en materia de pasaportes, en materia de registros y notarías: supervisados y controlados de manera directa por funcionarios cubanos; sino algo mucho más grave, a muestro modo de ver, como es la supervisión y control por parte de estos mismos señores de nuestra Fuerza Armada Nacional (FAN). Eso, con prescindencia del análisis que debe hacerse sobre el conjunto de contratos y convenios de naturaleza económica que, en detrimento de la nación, ha venido firmando el presidente Chávez para sostener el desenvolvimiento económico y social de Cuba.


“Este país se ha convertido, en consecuencia, en un factor de coptación de la soberanía nacional, debilitándonos y, por supuesto, además de debilitarnos, creando una situación inédita en el derecho constitucional, en el derecho político y en el derecho internacional, que es la entrega pacífica, la entrega voluntaria de la soberanía y de los propios poderes públicos.

           
“A mí me llamó la atención, recientemente, una declaración de la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), y en la que señalaba que había ido a Cuba a evaluar y a estudiar el poder judicial; según ella, ese poder judicial nos iba a dar un gran ejemplo: el desenvolvimiento de la justicia en Venezuela. Este es un hecho insólito, es un hecho grave; todos sabemos que en Cuba no hay un poder judicial autónomo, como no lo hay tampoco en Venezuela.

           
La estada del presidente Chávez en Cuba ha generado una serie de controversias; pues, por una parte la oposición considera que es anticonstitucional el hecho de que el jefe de Estado despache desde allá desde el punto de vista administrativo; no obstante, un vocero oficial como es Carlos Escarrá, su hermano, argumenta que el presidente Chávez sí lo puede hacer, en virtud de que está en sus plenas facultades mentales. ¿Qué opina al respecto?

           
“El tema planteado no es de salud mental, ni tiene que ver con las alteraciones psíquicas del presidente de la república. El tema planteado está íntimamente vinculado a las competencias y atribuciones que tiene Hugo Chávez como jefe de Estado, como jefe de gobierno, como comandante en jefe de las fuerzas armadas nacionales, como quien dirige la economía nacional; es el superior jerárquico en materia de política exterior, de conformidad en lo previsto en el artículo 236 de la Constitución.


“Ahora, ¿dónde se ejercen esas competencias constitucionales que tienen que ver con la soberanía de la República? El artículo 11 dice: “La soberanía plena de la república se ejerce en los espacios geográficos de Venezuela. De tal manera que bastaría solo esta norma, para entender que no puede ejercer ninguna de las competencias, a las que he hecho referencia, fuera del país. Pero más grave aún: el artículo 18 dice que Caracas es la capital de la República y el asiento de los órganos del poder público. El ejercicio del poder nacional se puede llevar a cabo en otros lugares, mas sólo de la república; en el marco de la geografía nacional”.


¿Eso significa que algunas resoluciones o decretos, que ha firmado el presidente en estos días desde Cuba, pudieran ser anulados?


“Ha debido hacerlo el TSJ en este momento. Ha debido llamar la atención al presidente, como ha debido hacerlo el poder legislativo, como ha debido hacerlo el poder ciudadano. Pero nosotros sabemos que todos ellos están subordinados de manera total y absoluta al presidente Chávez sin importar lo que diga la Constitución, sin importar la gobernabilidad democrática ni el Estado de derecho ni el Estado constitucional.


“Ciertamente, en un proceso en el que avancemos, como estoy absolutamente seguro, hacia un nuevo gobierno, entre otras medidas que hay que tomar, a ese respecto, es la reedición de todas esas decisiones, que ha tomado en La Habana, y que están viciadas de nulidad absoluta”.

¿Usted no cree que la instantaneidad que ofrece hoy en día la revolución que se ha operado en el campo de la comunicación le permite a un jefe de Estado un mecanismo como es el de la firma electrónica? ¿No se vuelve obsoleta la norma en ese sentido?


“No, porque la solución tecnológica, que tiene mucha influencia en otros aspectos de la vida ciudadana y de la vida de las colectividades, como pudiera serlo en el ámbito de la información, en el ámbito de la cultura, en el ámbito financiero, no es así en el ámbito de la soberanía nacional. La soberanía nacional no es un concepto electrónico. La soberanía nacional es, fundamentalmente, un concepto político, de autodeterminación de los pueblos; de no intervención.


“En consecuencia, no podríamos bajo ninguna circunstancia hacer esa similitud, ni hacer esa analogía ni establecer ningún tipo de relación. Las soluciones tecnológicas pueden serlo, por ejemplo, para mejorar la recaudación del ISLR; podría serlo en materia de seguridad de la nación para conocer las movilizaciones que se producen en otros territorios, como ocurre en el ámbito de las superpotencias. Pero nada tiene que ver con el gobierno como tal, ejercido en otro país, en violación de la propia norma constitucional”.


¿Está ajustada a derecho la decisión del presidente de dejar a dos encargados de los asuntos públicos, como es el caso de Elías Jaua y el de Jorge Giordani; cada uno con atribuciones diferentes?


“El presidente no puede delegar las atribuciones constitucionales que tiene como jefe de Estado, como jefe de gobierno, como comandante en jefe de las fuerzas armadas nacionales; en fin, como presidente de la República. La única transferencia posible es cuando se separa del cargo, y el vicepresidente, por falta absoluta o por falta temporal, debe asumir la primera magistratura.


“Fuera de ese ámbito, regulado por los artículos 233, 234 y 235 de la Constitución, la verdad es que no es posible bajo ninguna circunstancia el poder pensar en una hipótesis distinta que no sea violatoria del orden constitucional. El presidente no puede ni debe transferir las competencias constitucionales con prescindencia del procedimiento establecido en la propia Constitución. Esta delegación es un error y, por supuesto, está viciada de nulidad y de inconstitucionalidad”.


¿Si usted hubiera sido diputado hubiera votado por la autorización del viaje del presidente Chávez a Cuba?


“Claro que hubiera votado, si de lo que se trata es de superar su enfermedad; que hay que diferenciarla de la acefalía del Ejecutivo. Una cosa es el elemento humano: todos los venezolanos deseamos que el presidente supere la situación de salud, y, en ese sentido, hubiese votado. Pero hubiese pedido que se cumpliera la Constitución: si se va a hacer una quimioterapia, como lo ha venido informando; la verdad es que ha debido encargarse al vicepresidente.


“Por si acaso le aclaro: yo no tengo la mejor opinión del vicepresidente. Considero que es un incapaz, y considero que se trata de una persona inadecuada, para tan alta responsabilidad. Pero en el orden constitucional es muy clara la norma. Es sólo el vicepresidente el que puede sustituir al presidente de la república, cuando se trata de faltas o ausencias temporales más allá de cinco días o cuando se trata de las llamadas faltas absolutas.


“Yo soy de los que piensan que el tema no es como se ha querido plantear de orden psicológico del presidente. No se trata de un impedimento psíquico. Se trata de un impedimento por razones de salud del mismo cuidado que tiene que haber en el proceso de su enfermedad, y de lo que algunos autores llaman la dejación de las obligaciones y compromisos de la función pública, es decir, el abandono constitucional del cargo. El presidente está incurriendo, por imposibilidad física, en el abandono constitucional del cargo, y le corresponde a la AN la evaluación correspondiente para declarar, de una vez, la falta absoluta”.


La decisión de postergar los cambios y los ascensos en el área militar ha llamado la atención, en virtud de que es la primera vez que sucede en los últimos tiempos. ¿Qué cree usted que pudo haber pasado, en ese sentido?


“Al interior de la FAN hay mucha preocupación. Como todos sabemos, hay un sector identificado con el chavismo de manera muy ortodoxa; hay un sector muy institucional, y, además, hay otro sector que cuestiona, muy fuertemente, la presencia, control y supervisión de los cubanos, sobre todo, en la estructura de los componentes. Esto ha venido generando un malestar, que todo el país conoce y que, por supuesto, nosotros deseamos que se supere.


“Creo que el diferimiento, fundamentalmente, está vinculado a eso. A la idea de que los altos mandos no estén bajo el control de oficiales no profesionales, de oficiales no comprometidos con la nación venezolana. La FAN, en su amplia base, lo que quiere es que en los altos mandos y en los altos grados estén personas éticas, morales, incorruptibles y que, de verdad, estén comprometidas con lo que el artículo 328 de la Constitución señala”.


¿Qué piensa con respecto a la posibilidad de que el presidente Chávez no se lance a la candidatura presidencial en 2012, y en su defecto se tenga que escoger a otro candidato dentro de las filas del PSUV? ¿Usted no cree que eso desataría lo que se ha conocido como los demonios de la sucesión en dichas filas?


“Yo creo que si no se le quiere hacer daño a Venezuela; si se dejan de lado los intereses personales y grupales se debe ir a la búsqueda de un consenso nacional. Nosotros ya entramos en una situación de transición, y que, de paso, no comienza en el 2012, como han dicho algunos voceros. ¡Eso no es verdad! La transición ya comenzó con esta situación sobrevenida de orden institucional, de orden constitucional que, por supuesto, coloca en la necesidad de evaluar la acefalía del poder ejecutivo, entre otras cosas.


“Sin duda alguna, estimo yo que dentro de las filas del PSUV es posible que se produzca una consulta que va a permitir que ellos escojan al candidato, como lo va a hacer la oposición. Sin embargo, yo creo que el candidato va a ser el presidente Chávez; salvo que Dios disponga de alguna otra cosa. Pero, por supuesto, que él será el candidato. Porque en la conciencia de quienes manejan la cultura no democrática está siempre la idea de la continuidad el poder. Nunca está el dejar el poder, como lo hemos podido observar.


“Aquí se violó la Constitución, se violaron los principios republicanos; se desconoció el pensamiento del Libertador, expresado en Angostura el 15 de febrero de 1819; para colocar la enmienda número uno de reelección indefinida; que es una enmienda inconstitucional porque en el mismo período en el que se ha presentado una propuesta, no puede volver a presentarse tal propuesta, sino que debe hacerse en el período siguiente, de conformidad a lo que señala el texto constitucional”.


¿Piensa lanzar su pre-candidatura presidencial para las elecciones primarias de la oposición el próximo 12 de febrero?


“Hemos estado evaluando esta situación. La verdad es que ya tenemos un programa de gobierno elaborado. Este programa abarca soluciones para el ámbito económico, social, político cultural geoestratégico, geopolítico. Reformulación de la política exterior e, incluso, modificación de normas constitucionales. Pero chocamos, fuertemente, con el elemento financiero, que no tenemos y con el elemento organizacional.


“A mí me apoyan, fundamentalmente, los independientes. No tengo ni un partido ni una estructura política que pueda viabilizar una candidatura presidencial, y muchísimo menos tengo bienes de fortuna que permitan sostener el alto costo que ello significa. Por eso hemos estado en un proceso de evaluación y, a pesar del ánimo que mucha gente nos da, y los apoyos y las solidaridades, he dicho que este es un período, más bien, de dejar eso un poco diferido; puesto que yo estoy un poco más dedicado hoy en día a la situación del país, al punto de que el pasado 20 de julio fui recibido por el presidente de la AN, para entregarle un documento de 22 páginas.


“Ese documento trata las faltas temporales, la autorización y no permiso del presidente de la República; trata el tema de la falta política sobrevenida; planteo allí, asimismo, algunas soluciones, entre las cuales está el desarrollar una ley de sucesión; pero también el crear un consejo parlamentario integrado por las facultades de derecho, academias, además de diputados”.


“Por último, le solicito, de acuerdo a las competencias parlamentarias, la observación de la situación de los presos políticos, por lo que respecta a los derechos humanos; particularmente, el derecho a la salud, como es el caso de algunas personas que allí nombro, y los cuales consideraba que debían ser atendidos, médicamente, a la mayor brevedad posible. También le digo que es el momento de pensar en una amnistía que pudiera permitir el regreso de algunos venezolanos exiliados, y de aquellos que están ya en situación de asilo, y así coadyuvar a la salud de la república, superando a la brevedad sus heridas entrañables”.


Visto que el presidente dio la orden de que todos aquellos presos, que se encuentran mal de salud, se pongan en libertad condicional; ¿considera que, por consiguiente, se ha cumplido esa expectativa?


“Sí, eso fue hace unos días. La verdad es que comienza a cumplirse. Porque en ese momento la urgencia era por razones médicas. Pero debía cumplirse también el respeto al debido proceso. Aquí hay un poder judicial sesgado, que sólo oye órdenes del presidente de la República, que no tiene autonomía ni independencia, y la verdad es que todos estos casos deben ser revisados.

“La mayoría de ellos son casos cuyas sentencias están vinculadas a la violación de la Constitución. Pero a ello debemos agregar también el caso del exilio, y al caso de los asilados: venezolanos de grandes talentos, virtudes. Pablo López Ulacio, por ejemplo, director de La Razón; la última vez que nos vimos fue en Costa Rica, en ocasión de la discusión por parte de la OEA de la Carta Democrática Interamericana, y personalidades como él le están haciendo falta al país, además de otros que han sido víctimas del terrorismo judicial”.

melendezo.enrique@yahoo.com




Hincados frente a él

Enrique Meléndez Oropeza

25-07-2011
V
olvió de La Habana el hombre, tal cual se había asomado en los portales noticiosos; para estar presente en los actos conmemorativos del natalicio del Libertador. No podía faltar la nota de circo: se hizo una parada militar, como recibimiento, a los fines de que él cantara los mandos frente a la tropa. Lo que significa que tuvo un fuerte sello castrense la situación, y que, por lo demás, ha provocado  indignación en la opinión pública, sobre todo, porque uno de los pasos de la parada consistía en hincarse delante de nuestro teniente coronel; unos cadetes de la armada: en punta de rodilla en ese pavimento tan áspero, como es el del aeropuerto de Maiquetía; mientras éste les lanzaba una arenga; tal cual lo explicó el que estaba al frente de los micrófonos de Venezolana de Televisión, y a la que se había encadenado toda la red de emisoras televisivas y radiales del país. Indignación digo porque en el trasfondo de todo esto se leyó que en ese escenario lo que había era una gran adoración hacia el caudillo, y mientras la otra Venezuela lo que siente es vergüenza por él.

           
Era una noche lluviosa, y allí, además de esta comparsa de cadetes uniformados de blanco impecable, detrás de la alfombra roja, colocada al pie de la escalerilla del avión, se encontraba el tren ministerial; en pose, asimismo, de adoración. Giordani no cabía en sí mismo de satisfecho, cuando se abrazó con nuestro teniente coronel, y Jaua fue al cielo y volvió en el instante en que éste pronunció su nombre. Yo no me fijo en eso que llaman “carómetro”, y la verdad que eso fue lo que me llamó la atención esta vez: su cara hinchada. Es probable que muchos venezolanos no lo vieran por tratarse de un sábado, y a una hora muy avanzada de la noche, cuando todo el mundo está entregado a su diversión; pero era eso lo que más se resaltaba de su persona en esta oportunidad: una cara más achinada que nunca, que fue la que yo asocié de inmediato con los medidores de expresión facial, que sería el término más apropiado, y achinada por su volubilidad; señal, por supuesto, de los efectos de la quimioterapia que, según se dice, genera este tipo de reacción en el paciente al que se le practica. Entre tanto, iba saludando a cada uno de los miembros de su séquito, más que tren ministerial; puesto que ninguno de ellos está puesto allí por méritos, pero sí por su incondicionalidad; como si la cosa se tratara de un simple rasguño, que se fue a curar a Cuba: “¿He, Giordani?”

           
De modo que para invertir los términos del poema del Chino Valera Mora: “anochecimos de bala”, a partir de un sujeto que declaraba estar dispuesto a vencer a la muerte, y como tal notificaba que se había detectado que no era maligna su enfermedad, y que, por lo tanto, aquí estaba él: una voluntad inquebrantable, que necesitaba de un alma de acero, y que mejor representación de la misma que a través de su condición de militar. Aunque mientras más trata de demostrar esta circunstancia, más dudas siembra.

           
Si es una simple enfermedad, ¿por qué no se hizo ese tratamiento aquí en Venezuela? Por aquí se deslizan muchas preguntas que se han oído en estos días, a partir de las especulaciones a las que han dado origen el hecho de su enfermedad, y las que, por supuesto, quedan sin respuesta. El año pasado se especulaba con la posibilidad de un autoatentado, cuando el tema del magnicidio ha sido recurrente en el chavismo; pasando esto último hoy en día por ser una cómica, y con el perdón de la expresión coloquial, y esto lo traigo a colación porque nuestra realidad ya es otra desde el pasado seis de junio, cuando este señor partió rumbo a Brasil y Ecuador, y en el camino de regreso a Venezuela su avión de desvió hacia Cuba, con el cuento de que el tercio padecía de un dolor. Fue así también como en una noche de avanzada hora lo vimos aparecer en cadena mediática, anunciándonos que padecía de cáncer, y lo cual no lució muy bien en el seno de su aparato partidista; por lo que desde el punto de vista propagandístico, y con vistas a las elecciones del próximo año, han tratado de darle vueltas a este asunto.

           
En ese sentido, nuestro teniente coronel ha anunciado el lanzamiento de su candidatura presidencial para el 2012: está muy bien de salud el susodicho, y quien se lo dijo fue el propio Fidel Castro; que es quien, al parecer, le dice las cosas a él. Nótese que se trata de un sujeto con una profunda dependencia por el tutelaje, y su estada en Cuba responde más a un problema de asumir un complejo de culpa, que siente por la medicina cubana, al haber fallado en el caso de su enfermedad, a objeto de dejarla bien parada a los ojos de la comunidad internacional, que se enteró de lo del error; de modo que su total restablecimiento supondría; por una parte, su acertada decisión de tratarse con médicos cubanos; por otra parte, la total seguridad de que será el candidato para dichos comicios. Aun cuando una mente bien sensata a esta altura pensaría en su retiro; considerando que su ciclo de vida política ha terminado, como lo hizo un buen día Rómulo Betancourt, y que se va a dedicar a cuidar su salud. Por lo demás, el país nada le agradecería a este señor en términos de gobierno. Se trata del peor mandatario que ha tenido Venezuela, y que deja muy mal a ese estamento que dice representar, y contra quien los principios más elementales de nuestra constitución como Estado atentan en este momento, siendo patética, en esa sentido, la letra de nuestro himno; como alguien lo hacía ver hace unos días también por un portal electrónico de noticias, y en que, en lugar de al yugo lanzó, dice el yugo lanzó en un error muy grande de sintaxis; no importa, el hecho es que esta frase parece dirigida a su persona; como  parece dirigida a su persona la también errática frase que viene a continuación en ese himno, es decir, “la ley respetando la virtud y honor”; que traduciría mejor “en el marco del respeto a la ley, a la virtud y al honor”, no importa, el hecho es que también va dirigida contra su persona, que lo que menos observa es a estas tres categorías.

melendezo.enrique@yahoo.com



 

La enfermedad como espectáculo

Enrique Meléndez Oropeza

24-07-2011

Lo que más se ha venido a destacar de la circunstancia, relativa a la enfermedad de nuestro teniente coronel, es el profundo menosprecio que éste siente por la medicina venezolana; al punto de hacerse ese tratamiento en Cuba, por el que ya ha viajado dos veces a la isla caribeña, y no aquí: donde, por lo demás, tenemos muy buenos profesionales en esa materia.

Quizás a él le interesa hacer internacional el tema de su enfermedad; siempre a la saga mediática del hecho. El día que partió para La Habana; ese día, en efecto, los principales noticieros de televisión del mundo entero abrieron con tal información; aunque no se mantuvo la misma por mucho tiempo en cartelera, ya que los quince minutos de gloria de este señor son demasiado efímeros, habida cuenta de que ya le conocen ese vicio suyo.

           
Incluso, aquí se hubiera podido llevar a cabo ese tratamiento con la prudencia debida para el caso, en el más absoluto hermetismo; si es de preservar su imagen de lo que se trata, como un asunto de secreto de Estado, y es por esto que hasta dudas ha sembrado esta situación en la mente de algunos, que no ven eso sino como un espectáculo más de nuestro teniente coronel: el gran show, diríase, de un gran vago que no encuentra más nada que hacer, y entonces le da por representar esta comedia; aunque ya eso es hilar muy fino. Lo que no deja de ser cierto lo segundo, es decir, la obsesión que este señor siente por la pantalla, y luego por inmiscuir a Fidel Castro también en su enfermedad, que es lo que le ayuda a reforzar lo otro, y tomando en cuenta la condición, a ese respecto, muy mediática del sátrapa cubano.

           
Pero lo más trágico es lo que se especula a continuación: que el hombre se ha ido a Cuba por una cuestión de apostolado; esto es, para demostrarle a Fidel Castro que él aún tiene fe en la medicina cubana; esto porque no se pase por alto que se consideró mala praxis médica el caso de la primera operación que se le hizo, y lo que ameritó la necesidad de una segunda intervención, y en la que participaron médicos venezolanos y españoles; a pesar de que más de uno, según ha trascendido, no ha dejado de aconsejarle que, en lugar de Cuba, se dirija a Brasil, y siguiendo, en ese sentido, a Lugo, el presidente de Paraguay, que también tuvo un percance parecido al suyo, y se fue a tratar a una clínica muy especializada en el país carioca. Por supuesto, eso no ha dejado de ser motivo de desvelo para algunos venezolanos, y hasta alguien se ha atrevido a titular un artículo “el enfermito de Fidel”: una especie de hijo sobrevenido, y al que en la chochera de su vida le ha dado por cuidar con gran esmero, para la salvación de lo que poco que le queda su régimen: un anciano muy decrépito, pero muy carismático, que es lo que le compra nuestro teniente coronel, con su espíritu de adolescente.

melendezo.enrique@yahoo.com




Orlando Ochoa       

Deuda pública en los límites de lo tolerable

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

18-07-2011

El economista Orlando Ochoa advierte que en términos de la deuda pública estamos pisando los niveles de lo tolerable. En ese sentido, coincide con el resto de los economistas, que han declarado para La Razón, en el sentido de que el total de la misma se sitúa en más de 120 mil millones de dólares.


“Además, si a esto agregamos que el presidente Chávez va a continuar emitiendo deuda pública, para poder financiar campañas, algunos proyectos, y para poder cubrir la insuficiencia de flujo de caja de Pdvsa, aun cuando el precio del petróleo está a nivel récord, entonces tenemos que concluir que el ratio del proceso de aceleración de la deuda pública se va a convertir en un severo problema para la gobernabilidad política y económica del próximo gobierno, cualquiera que sea”, expresa Ochoa.

Ya hemos llegado al segundo semestre el año, y lo más probable, como lo anticipan los voceros oficiales, es que se presente de nuevo una sorpresa en las cuentas oficiales, como ocurrió en el primer trimestre, cuando el BCV anunció un crecimiento del PIB de más de cuatro por ciento. ¿Usted cree que nos encaminamos por la senda de un desarrollo sostenido?

           
“Creo que nos estamos encaminando a una cierta recuperación del ritmo de la actividad económica empujado por el gasto público; la actualización de algunos sueldos y salarios; el pago de algunas obligaciones retrasadas del gobierno con personal del sector público, y esto no es más que una compensación parcial a los empleados y trabajadores por la alta inflación. Al elevarse el gasto, la deuda pública, aún quedando otras obligaciones, la gente gasta más aunque consume menos, porque tiene necesidades, y porque su ingreso ha sido insuficiente.

           
“El gobierno no puede sostener el aumento de los ingresos de sus empleados, y no puede mantener el nivel de gastos en forma sana, y la mejor prueba es que a la ley de crédito público, por casi 13 mil millones de dólares, se le sumó otra por más de 10 mil 500 millones de dólares, y a eso se le agrega el endeudamiento de Pdvsa. Claramente, si un gobierno en medio de una bonanza petrolera, donde el precio del petróleo promedio en lo que va de año ha estado en 98,69 dólares, no puede sostener el ritmo de gastos sin endeudamiento masivo, tampoco va a poder sostener este pequeño aliento a la economía.

           
“Recordemos, por otra parte, que la producción nacional está, duramente, golpeada; por problemas que van desde los relativos a la seguridad jurídica, amenazas de expropiación, restricción de divisas, corrupción sistemática en todos los entes públicos que tienen que ver con la actividad privada, falta de confianza para invertir, alta inflación y un proyecto ideológico desfasado que habla de producción comunitaria y producción estatal; de igual modo como del lado de la empresa pública tenemos problemas de flujo de caja, desactualización tecnológica, nóminas fantasmas de compañeritos de partido; en resumen, estamos  viendo la reproducción de todos los problemas del pasado acentuados bajo el peor tipo de socialismo”.

Sin embargo, las cuentas nacionales reportan que desde 1999 la economía venezolana se ha sextuplicado, al pasar de 85 mil millones de dólares a 367 mil millones de dólares. Precisamente, esa es la razón que alegó el oficialismo para justificar el endeudamiento que se acaba de aprobar, es decir, el valor total de la deuda no llega al 20% frente al PIB, de acuerdo a estas cifras, y lo cual le brinda un margen de maniobra a éste para financiarse por esta vía. ¿Qué piensa al respecto?

           
“Este tipo de presentación de las estadísticas de un país, en términos de moneda extranjera, es un caso clásico de manipulación. Ya no de la ilusión monetaria, como hablaba John Maynard Keynes, sino que es un caso de manipulación propagandística, que llega al borde de la estupidez. Si un país como Venezuela en los últimos ocho años ha mantenido un tipo de cambio fijo y ha mantenido una inflación alta, al subir los precios en bolívares, el PIB nominal en bolívares se eleva. Así la economía crezca cero: si los precios crecen 30%, el PIB nominal crece 30%. Si se dividen esos bolívares nominales entre la misma tasa de cambio, aparece que, en términos de dólares, el valor de la producción subió 30%. A pesar de que no ha escalado ni un escaño de ritmo de producción. Un planificador lerdo entendería este simple cálculo.

           
“Esto nos dice, en consecuencia, que los planificadores socialistas, chavistas, a sabiendas de que en términos reales han tenido una economía en caída, tanto en el sector público, como en el sector privado, deciden aprovechar la inflación para medir el PIB de Venezuela en términos de la moneda del ‘imperio’, y presentarnos un caso grosero de ilusión monetaria.

           
“Si el PIB en bolívares se tomara a una tasa de cambio sensata; digamos como la que está operando, detrás de bastidores o la que vemos reflejada en un estudio económico sobre el tipo de cambio real; vamos a suponer que la tasa sea 8,60, el doble de 4,30: de ocurrir así el PIB estimado por el gobierno, para ponerlo en una forma simple, caería a la mitad. Esa mitad estaría por el orden de los 180 millones de dólares, aproximadamente, según la cifra que usted me da.

           
“Hay que tener presente que la deuda pública venezolana, no solamente está en bonos, que es lo que mide el gobierno como un falso 20%, sino también que está en los pasivos con China: veinte mil millones dólares de un préstamo que se paga con petróleo a futuro, es decir, con parte del petróleo exportado que, de otra manera, entraría a las arcas de PDVSA y del Tesoro. He allí algo que se está comprometiendo, aunque el gobierno trata de no clasificarlo como deuda. Si tomamos en cuenta esas obligaciones, más las otras contabilizadas por el BCV, estamos hablando de una cifra superior a los 120 mil millones de dólares.

           
“Si nosotros tomamos así, a grosso modo, 120 mil millones de dólares, y los dividimos entre 180 mil millones de dólares de PIB real, estimado, nos da que la deuda pública externa e interna, sin incluir pasivos laborales; sin incluir, de paso, la deuda de seguridad social de todo lo que los venezolanos hemos aportado a dicho sistema, y no tienen un centavo ahí, sino que se les paga por la vía del presupuesto, esa deuda pública incompleta representa 66%, lo que significa que estamos en los límites de lo que se considera tolerable para un país.

           
“Además, si a esto agregamos que el presidente Chávez va a continuar emitiendo deuda pública, para poder financiar campañas, algunos proyectos, y para poder cubrir la insuficiencia de flujo de caja de Pdvsa, aun cuando el precio del petróleo está a nivel récord, entonces tenemos que concluir que el ratio del proceso de aceleración de la deuda pública se va a convertir en un severo problema para la gobernabilidad política y económica del próximo gobierno, cualquiera que sea”.

           
Asimismo, el oficialismo alega que hoy en día la tasa de la deuda externa es fija, mientras que en otra época fue variable, y que la mayor parte de la deuda pública es interna, es decir, que ya se ha cumplido en una gran parte con los compromisos que se tenían con los organismos multilaterales, y cuyas tasas, por lo demás, las fija el BCV. ¿Qué piensa a ese respecto?

           
“Eso no es totalmente cierto. Varias de las emisiones de deuda pública son en dólares y se han colocado en el mercado interno. Es decir, la compran venezolanos o instituciones financieras venezolanas; también la compran instituciones financieras gubernamentales; el mismo BCV está comprando deuda venezolana, a través de algunas operaciones, y luego el ente emisor ofrece esos títulos por medio del Sitme, y este organismo es un sistema de entregar bonos a quienes demandan dólares a un tipo de cambio hasta ahora en 5 bolívares 30 centavos, en una forma poco transparente.

           
“Esos títulos pasan a manos de tenedores en el exterior. De manera que se trata de una deuda en moneda dura, que está comprometida con quien quiera que la mantenga. Así como la deuda con China y con otros países, que se suscribe a cambio de petróleo, significa que parte del flujo de ingresos que se obtienen por exportación petrolera dejan de entrar al país para cubrir deuda. Estas formas de endeudar al país, algunas veces transparentes y otras veces opacas es, sin duda, parte de esta carrera desbocada por manipular una economía enferma; pretender que tenga una cierta recuperación anémica a punta de deuda y del interés nacional comprometido, por ejemplo, con China; mantener la tasa de inflación más alta del mundo, con pésima política fiscal, monetaria y cambiaria y un sector privado y público disminuidos ambos en su capacidad productiva.

           
Sin embargo, este endeudamiento que acaba de asumir el gobierno va, directamente, a planes de desarrollo social, en especial, a la Gran Misión Vivienda, ¿no le parece?

           
“Cuando un país se endeuda de todas las formas posibles, en medio de una bonanza petrolera, sea para financiar proyectos que tengan una contraparte de beneficio social tangible o de beneficio económico o institucional, eso no es bueno para el progreso del país; porque, además, se ha comprobado el sobrecosto que representa en obras públicas, y la inviabilidad de casi todos los proyectos económicos “socialistas”. Sin embargo, debemos observar que así como el gobierno ha golpeado duramente a la industria manufacturera privada y pública, también ha golpeado a la construcción privada y pública. No existe en Venezuela capacidad para construir, ni para suplir materiales e insumos de construcción para el desarrollo de las obras anunciadas. Esto es un proyecto de viviendas tardío, mal estructurado, con poca capacidad de ejecución. Hecho más con fines de generar una ilusión al venezolano, en la parte final de un gobierno que ha hecho poco y ha prometido mucho más, que otra cosa”.

           
¿Usted es de la corriente de los economistas que han alertado acerca de los planes del gobierno, quizás, por conveniencias políticas, de preferir endeudarse, antes que proceder a devaluar, pero que es inminente la necesidad de tomar esta medida? En caso, de que el gobierno devaluara, ¿cuál sería la tasa cambiaria a escoger, en ese sentido?

           
“La inflación es alta en Venezuela; reprimida, artificialmente, a través de controles de precios; tal como ha ocurrido con alimentos básicos donde persiste la escasez por dichos controles, mientras el mismo gobierno y el BCV generan la inflación. Vimos que el 30 de diciembre de 2010 se devaluó el tipo de cambio preferencial de alimentos y medicinas en un 65%, y hemos visto como desde entonces se permite el aumento gradual, por ejemplo, del precio del aceite comestible, de la harina de trigo, del pollo, carne; gradualmente, a los fines de dosificar una enorme transferencia de alzas de precios al consumidor que debería asumir ese 65%. Porque recordemos que la mayor parte de los alimentos que se está consumiendo bajo esta revolución vienen del exterior; de los socios comerciales con grandes ventajas: Argentina, Brasil, parte de Centroamérica y otros países.

           
“Esta inflación significa también que el gobierno no puede mantener su nivel de gastos; sin pagar el costo de la inflación. Dado que eso ocurre, los gastos públicos están subiendo, presionados por este flagelo a un ritmo más alto que los ingresos del petróleo, y en esas circunstancias un gobierno puede; primero, bajar la inflación, con orden fiscal, monetario y cambiario además de estímulo al sector privado; segundo, endeudarse para cubrir lo que necesita, que es lo que está haciendo el gobierno revolucionario; tercero, puede devaluar para que lo que entre en bolívares por cada dólar petrolero sea más grande, y con eso cubrir el mayor gasto inflacionario.

           
“Como podemos ver, aquí la única solución sana es la primera. Pero el gobierno recurre a la segunda hasta donde puede, y cuando no puede más salta a la tercera. Esa es la tragedia de Venezuela. Esa es la miopía mezquina del chavismo con el interés nacional. Eso es lo que hace que esto sea un proyecto político y económico fallido; dañino para la calidad de vida del venezolano y, enormemente, costoso en términos de la oportunidad de haber desarrollado a Venezuela, y de haber aprovechado esta bonanza”.

           
Nuestro actual esquema cambiario ha dado lugar a varios tipos: el oficial, el del Sitme, el innombrable, es decir, el que se cotiza en el mercado negro; de modo que, precisamente, la estabilidad de la moneda se mide sobre todo por este último, y, en ese sentido, se dice que desde que se aprobó la última devaluación el innombrable se ha mantenido en una determinada tasa por varios meses. ¿Usted no cree que se ha logrado un cierto control de nuestra moneda por esta vía?

“Hay evidencias de que el mercado paralelo se ha mantenido, relativamente, estable. Ahora, uno lo que debe preguntarse, sobre todo, en un país petrolero, que no es un país normal, es cómo se ha hecho eso, a qué costo se ha hecho, y si es sostenible en el tiempo. Porque cualquier país que tenga un ingreso alto, como es el caso de Venezuela, puede mantenerse un tiempo con una política económica costosa, ineficiente y mantener, artificialmente por un plazo, un tipo de cambio artificialmente bajo. Este es el caso del mercado cambiario paralelo. Lo que viene ocurriendo es que el gobierno, además del sistema de Cadivi, ha estado muy activo en el mercado del Sitme, el sistema éste de intercambio de bonos, y en el cual algunos bancos públicos y algunos bancos privados asignan a quienes requieren divisas a un tipo de cambio de 5 bolívares 30 centavos.

           
“Del lado público hay la evidencia de una enorme y organizada corrupción, en el cual se les pide a los solicitantes un monto adicional, que hace que el tipo de cambio cueste más de 5,30. Eso asigna divisas a una serie de operadores vinculados o que aceptan pagar a estas instituciones públicas, y esos operadores, inmediatamente que reciben esos dólares, los venden en el paralelo. Es decir, esta “innovación” de estabilidad cambiaria es un sistema corrupción sistemática para enriquecer a intermediarios que reciben dólares a un tipo de cambio preferencial, a 5,30 bolívares por dólar y lo revenden en el mercado negro. Distintas facciones chavista participan de esta repartición cínica de las limitadas reservas de divisas”.

           
¿Ha tenido algún efecto la enfermedad del presidente Hugo Chávez en el ámbito económico? De hecho, en un comienzo se dijo que sólo el anuncio de que se había recluido en una clínica en Cuba había impulsado al alza los bonos de nuestra deuda pública. ¿Fue esto una de sus consecuencias?

           
“El presidente está atravesando por una tragedia personal; un hombre que nos mostraba un proyecto de largo plazo, mediante el cual él decía que había venido para quedarse, invulnerable; un plan presuntamente bolivariano y de nuevo socialista. El decía que iba a ser exitoso, y no lo es. No solamente falla la economía y se deterioran las instituciones, sino que la violencia desborda las calles, y en medio de esto, el hombre que nos hablaba con tono de voz fuerte, y que ignoraba las consecuencias de sus pobres ideas, descubre que su salud está pagando los descuidos, que luego  él mismo admite.

           
“La salud del presidente en un gobierno, que es de por sí personalista, obviamente, afecta todo, y en un gobierno que no fuera personalista también; porque el Presidente, al fin y al cabo, es el jefe del gobierno que articula políticas.

           
“Ahora, en el caso venezolano, la primera reacción de los mercados no es porque se alegraran de que el presidente Chávez estuviera enfermo. Lo que ocurre es que cuando se tiene una combinación de medidas económicas tan malas; que genera la más alta inflación del mundo, y el deterioro de un país petrolero que debería estar en bonanza, se presume que si el jefe de Estado no va a estar al frente del gobierno, porque requiere tratamiento, parte de esas políticas malas se van a echar para atrás, y entonces el mercado reacciona, favorablemente. Cualquier gobernante sensato sin camisa de fuerza ideológica aceptaría con humildad este pragmático juicio internacional. No es el caso de Hugo Chávez y Jorge Giordani que arruinan a Venezuela con sus prejuicios ideológicos.

melendezo.enrique@yahoo.com




El Bolívar de hoy
                                          
Enrique Meléndez Oropeza

18-07-2011

En realidad, el Libertador escribe la Constitución de Bolivia; que es de estirpe clara estirpe monárquica; porque es el proyecto político de Estado más fiel a su conciencia. El era un pensador político, y estaba en plena madurez intelectual, para la época en que la concibe; de modo que allí están plasmados años de reflexión sobre lo que debería ser una república. ¿Por qué habla en ese texto de una presidencia hereditaria y de un senado hereditario? En virtud de que él no abrigaba ninguna fe con respecto a la capacidad de un gobierno de criollos. Muchas veces he citado su famosa Carta a Juan José Flores, donde Bolívar le dice a éste que “este país caerá, infaliblemente, en manos de la multitud desenfrenada; para luego pasar a ser gobernado por tiranuelas imperceptibles de todas las razas y colores”. ¿La historia le dio la razón en eso? Es posible, pero en el caso de Páez no fue así, puesto que este hombre pacificó a medias a Venezuela, y restituyó el estado de derecho. Florecieron las artes, y se vivió una época de progreso que Juan Vicente González en su tiempo calificó como la edad de oro de la república. De hecho, lo que se conoció como la sociología del gomecismo; fundamentada, sobre todo, por Laureano Vallenilla Lanz y Pedro Manuel Arcaya, se basa, precisamente, en la figura de Páez, para destacar la necesidad del césar en los gobiernos de nuestro pueblo: un hombre que ponga orden.

           
Los filósofos aconsejan hacerle mucho caso a las metáforas de la historia; en especial, aquélla que pone la distinción entre el Dios relojero y el Dios arquitecto; el primero vino a poner en movimiento al mundo, el segundo vino a ordenar ese mundo. Eso significa que ese mundo dejado por el otro estaba desarreglado, y había que ordenarlo. Así se erige la figura del césar, y del que se espera que arregle la sociedad a través de la rudeza de su carácter, y de sus costumbres primitivas, para encaminarla hacia el progreso. ¡Mano dura! dicen algunos. Pero el caso de Páez quizás es excepcional en el mundo; sobre todo, la evolución espiritual que se opera en su persona, al punto de que después de haber sido un peón de hacienda; que se ve envuelto en las circunstancias de su época; de condición analfabeta, llega a convertirse en segunda viola de una orquesta sinfónica de Nueva York, ese es el tipo de talento que produce nuestro país, y el que se impuso, precisamente, en la guerra independentista.

           
Aparte de que también pudiera contarse a Guzmán Blanco en el caso de las excepciones, en todo lo demás tendría razón el Libertador: tiranuelos imperceptibles de todas las razas y colores, que se sucederán en la presidencia; sobre todo, a raíz del régimen de los Monagas, y más, concretamente, a raíz del atropello al Congreso Nacional en el año de 1848. He allí el momento cuando este sujetillo de agallas muy ambiciosas considera que la Constitución da para todo. ¿Formas de monarquía? Obsérvese, además, que todos los gobiernos que llegan, lo primero que apelan es a la figura del Libertador. El es el gran césar, a quien se alude detrás de la figura del nuevo monarca, con motivo de la exaltación que hace esta gente de su figura, y todo esto en el marco de la cultura greco-latina, que es la que reproduce el mito del cesarismo: en un principio fue el verbo, y el verbo estaba junto a Bolívar, y el verbo era Bolívar. El primero que inicia ese culto será Guzmán Blanco, y, en efecto, se sigue repitiendo hoy en día en el caso de Chávez. Nuestro teniente coronel pone por delante de todo a Bolívar. La vez que mandó presa a la jueza Afiuni, recordó la historia de un soldado a quien el Libertador lo sorprendió en pleno delito; algo que consideró de extrema gravedad, y para ese soldado pidió la pena máxima, que para el instante era la muerte; mutatis mutandis, él también pide para la jueza Afiuni la pena máxima, de acuerdo a su consideración sobre el delito que ha cometido, que no viene al caso mencionarlo. De modo que ahí está la mano del monarca; pero la que no es suya, propiamente, sino la de Bolívar. ¡Es Bolívar quien nos ha dado el ejemplo!

           
Es posible que esto sea un invento de Esteban; pero es que la leyenda de la heroicidad del Libertador da para que le sean aplaudidas este tipo de arbitrariedades, en ese sentido. El era centralista, personalista, y se creía dueño de todo. En esa carta que he citado, él le dice a Flores: “Usted sabe que yo he gobernado veinte años…” Esto significa que desde 1810, hasta 1830 quien había gobernado a Venezuela había sido él, y porque él hasta entonces se había considerado el imprescindible. ¿No está muy lejos nuestro teniente coronel cuando dice que él es el único que está en capacidad de gobernar a Venezuela? Hay quien encuentra un gran cinismo en las palabras del Libertador, cuando dice con ocasión del Discurso de Angostura que él no era sino una simple brizna de paja impulsada por el huracán de los acontecimientos políticos; con eso se limpiaba esa sed de personalismo que mostraba, al punto de que quitarse de en medio a Francisco de Miranda, y quien ahora se demuestra que había concebido un proyecto de país mucho más democrático que el suyo, y sobre todo, porque era un hombre mucho más experimentado en ese terreno, habida cuenta de su participación muy notable en el proceso de la revolución francesa. Ha gobernado 20 años, pero de los que no ha sacado más que resultados ciertos: “América –asienta- es ingobernable para nosotros”. Júntese con lo que cité atrás, acerca de la figura del tiranuelo, y se observará que este es el testimonio de la confesión de un gran fracaso. A lo que menos él quería parecerse en ese momento era a su pueblo, pero entre tanto ese pueblo se iba a identificar tanto con él que iba a llegar al punto de la veneración, y ya el propio Libertador lo presentía, cuando decía que a nombre suyo se iba a cometer grandes desmanes. Ahora, si de algo le pudiera estar agradecido éste al chavismo, a propósito de la utilización desmedida que se hace de su figura, es el de lo podamos ver de carne y hueso, tal cual fue con sus errores y sus aciertos.

melendezo.enrique@yahoo.com




Ángel García Banchs:

De que viene la devaluación, viene

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

11-07-2011

El economista Ángel García Banchs, director del grupo de análisis Econométrica, considera que es inevitable la devaluación, y la cual, a su juicio, sólo está contenida, debido a que el gobierno antes de tomar la medida ha preferido endeudarse. En ese sentido, ubica el total de la deuda pública en 130 mil millones de dólares.

           
Llama la atención del hecho de que en las condiciones en las que se encuentra nuestro país; el cual depende, absolutamente, del petróleo, pudiera ocurrir un default, en lo que se refiere al pago de la deuda; ya que la política cambiaria del actual gobierno conduce a una dialéctica muy perversa; en la que a medida que se devalúa la moneda, en esa medida aumenta el ratio de la deuda, y de modo que cualquier vaivén que se produzca en los precios del petróleo hacia la baja, colocaría al Estado en una situación difícil para cumplir con todos los compromisos a ese respecto.

Ya hemos llegado al tercer trimestre del año, y de acuerdo a lo que han anticipado los voceros oficiales, de nuevo se producirá una sorpresa en lo que se refiere al comportamiento del Producto Interno Bruto (PIB); al igual que ocurrió en el primer trimestre, cuando éste registró un repunte de 4.5%. De darse las cosas tal cual las proyecta el gobierno, ¿se pudiera decir que a partir de aquí entramos en una fase de crecimiento sostenido?

           
“Ese crecimiento es el resultado de una expansión que se va a producir en el consumo; pero no porque los salarios estén aumentando ni la nómina real de la economía; es decir, que la recepción de salarios en la economía esté subiendo en términos de su poder de compra. No en absoluto. El salario real está cayendo, y bastante, pero dado el incremento importantísimo que se ha producido en el precio del petróleo, y que nadie lo esperaba, los ingresos por ese concepto están siendo transferidos vía gasto público a los hogares, y los hogares están gastando más.

           
“Pero, repito, no es que estén gastando más porque tienen un salario con un poder de compra mayor. Todo lo contrario, el salario tiene un poder de compra cada vez menor. La economía sólo está creciendo por las transferencias, y esto producto del mayor ingreso o renta petrolera que el gobierno gasta y hace llegar a los hogares.

           
¿Está de acuerdo con el señalamiento que hacen algunos analistas en el entendido de que esas cifras del PIB pudieran estar maquilladas, de modo que sólo estaríamos en presencia de un crecimiento estadístico?

           
“Es una pregunta delicada, lo cual requiere una respuesta delicada. Definitivamente, pudieran haber problemas metodológicos; porque hubo un cambio en el sistema de cuentas nacionales, sobre todo, en lo que se refiere a la clasificación de los bienes que, anteriormente, se consideraban como bienes de consumo, y hoy se clasifican como bienes de inversión. Al parecer la variación de inventario, la variación de existencia, que es uno de los componentes de la demanda, o sea, de las cuentas del PIB, es muy alta; está creciendo a un ritmo muy importante, que no es comparable con el crecimiento otros países de la región y en el planeta.


“Se trata de un crecimiento muy alto, y esto pudiera estar reflejando problemas metodológicos o de otro orden. Pero de allí a aseverar que las cifras están siendo manipuladas por razones políticas, yo no me atrevo a afirmarlo. Algo pareciera que ocurre desde el punto de vista metodológico; pero afirmar que haya una manipulación por parte del BCV, de las cifras que recibe de Pdvsa y de la administración pública, en su conjunto, yo no me atrevo a afirmar eso”.


Sin embargo, se vio como una situación de milagro económico, el hecho de que de venir de un decrecimiento del PIB de 1.9%, como se registró en 2010, de pronto saltamos a un crecimiento de 4.5%, ¿o no?


“Es que también se pudiera considerar de tipo milagroso el crecimiento de los precios del petróleo. Nadie se esperaba que, en lo que va de año, el precio del petróleo aumente en un 25%, como ha ocurrido este año, cuando comenzó en 80,31 y hoy en día está en 100 dólares. Ahora, el 25% en seis meses implica una tasa superior al 50%. De modo que este crecimiento milagroso se debe al crecimiento milagroso de los precios del petróleo”.


¿Cómo observa lo que ha sido el comportamiento inflacionario de este año? ¿En cuanto estima que pudiera ubicarse el acumulado a finales de año?


“Nosotros esperamos que la inflación se ubique en la meta cercana a la que el gobierno anunció, es decir, entre 24 y 26 por ciento, un promedio de 25%; lo cual serían dos puntos por debajo de la del año pasado, y, en ese sentido, representa una mejora con respecto a 2010. Sin embargo, tenemos que destacar que la tasa inflacionaria venezolana fue la más alta el año pasado del planeta, y que este año, probablemente, la vuelva a ser.


¿Usted no cree que haya un alto componente especulativo en ese comportamiento inflacionario, como alegan reiteradamente los voceros oficiales?


“Eso es no comprender el fenómeno inflacionario. En absoluto la especulación no tiene que ver con la inflación. La especulación es algo específico a un producto o a un establecimiento comercial. Si yo voy al establecimiento A, y yo siento que los precios son mayores que los del establecimiento B, yo me puedo proteger, buscando el producto en el establecimiento B, en vez del A. Igualmente, si yo veo que algún producto está muy alto en precio, y yo lo puedo sustituir por otro, opto por lo segundo.


“Es decir, de la especulación los consumidores se pueden proteger; de la inflación no, porque ésta no es un proceso específico a un producto o a un establecimiento comercial. Puede ser que un establecimiento comercial, en particular, está especulando; puede ser que un empresario, en particular, esté, momentáneamente, especulando. Pero no puede ser que el conjunto de las empresas y el conjunto de los establecimientos, o el conjunto de los productos tengan un grado de especulación. Porque hay una tendencia de que se igualen los precios de los bienes sustitutos, y eso es lo que se conoce como la ley de un solo precio, esto es, la competencia.


“La inflación es un proceso generalizado; lo que origina el aumento de los precios es, exactamente lo mismo, para todo el mundo. Es el aumento de la tasa de salario; cuando el salario sube, los costos suben; o sea, cuando el salario sube más que la productividad, los costos suben, y, por supuesto, los precios suben. Cuando aumenta la tasa de cambio, por supuesto, los costos suben, y los precios suben; cuando hay desbalance entre la oferta y la demanda por un gasto público que se inyecta a la economía; cuando hay desórdenes fiscales, cuando hay desórdenes monetarios, cuando hay transferencias al Fonden; eso todo, en dos palabras, afecta al universo de bienes y servicios que se producen y que se importan de Venezuela”.


Los voceros gubernamentales han señalado que la inflación es un fenómeno estructural, y que durante el gobierno de Hugo Chávez nunca ha llegado a los niveles, a los cuales llegó en tiempos de la democracia de partidos. ¿Usted cree que, finalmente, se impondrá este esquema gradual de control antiinflacionario que el gobierno ha diseñado?


“En primer lugar, yo no creo que la inflación sea un fenómeno estructural. Yo creo que la inflación en Venezuela responde a la política económica. No son los sectores privados los que determinan la inflación sino la política económica.


“Si entendemos que la renta petrolera es un ingreso que percibe el país, pero que no produce, es decir, que es producto del incremento de los precios del petróleo; porque, por ejemplo, si se ha producido un incremento de 80 a 100 dólares en el precio del petróleo, esos veinte dólares adicionales es un ingreso que yo percibo, pero que no produje. Significa que no es ganancia de una oferta productiva interna, sino que es el resultado de un cambio de precios en el mercado internacional.

           
“Si nosotros entendemos que la renta petrolera es un ingreso no producido, pero percibido, y que el Fisco lo gasta de una forma no balanceada, suavizada en el tiempo, entendemos que el gasto público inyecta presión a la demanda, pero no aumenta la oferta al mismo ritmo, y esto porque no se ha producido nada. El ingreso se ha recibido pero no hay una oferta de bienes nacionales. Eso genera un desbalance entre la oferta y la demanda de bienes y servicios.

           
“Otros elementos que contribuyen también al aumento de la inflación son las transferencias el Fonden; lo cual le resta respaldo al bolívar; después está el tema de la indexación salarial. Es decir, si aumentamos los salarios al ritmo de la inflación del año anterior, en ese sentido, observamos que el nivel al que se sube no se corresponde con el aumento del producto por trabajador; esto quiere decir que el producto por trabajador no está aumentando. Sin embargo, desde Miraflores se quiere aumentar el salario a un ritmo superior a lo que está creciendo el producto por trabajador, que es la productividad”.

           
“Si el producto por trabajador crece 2%, y los salarios crecen 26%, entonces la inflación del componente interno estará en el entorno del 24%. Ahora la inflación del componente externo depende del ajuste de la tasa de cambio. Ya no es la tasa de salario lo que implica aquí sino la tasa de cambio, y esa también se varió este año; porque sabemos que desapareció el 2.60, y ahora se unificó el 4.30. Aunque se le haya llamado una unificación cambiaria, fue una devaluación porque no fue una unificación hacia abajo sino hacia arriba”.

Pero los voceros oficiales argumentan que el salario mínimo del venezolano sigue siendo el más alto de la América Latina. ¿No le parece?

           
“El gobierno está haciendo todo lo posible para mantener eso. Se trata de un salario que se mantiene sobre la base de la devaluación del tipo de cambio, es decir, abaratando el componente externo de la canasta de bienes y servicios que consumimos de los productos importados. ¿Cómo? Nos endeudamos para postergar las devaluaciones. Postergar no significa evitar; significa correr la arruga.


“Las devaluaciones vendrán. Pero mientras no vienen, es evidente que la canasta importada resulta ser, artificialmente, barata. Sí, nuestro salario en dólares es el más alto; pero no porque seamos más productivos, sino porque tenemos una renta petrolera. Pero va a dejar de ser el más alto cuando vengan los ajustes de la tasa de cambio, y eso viene. Es posible que sea para después de las elecciones, pero eso viene. El gobierno está haciendo lo posible en lo que está de su parte con un conjunto de políticas como la nueva Ley de Endeudamiento Complementario; bajando el encaje, y otros mecanismos para poder colocar deuda, a objeto de postergar la devaluación. Dejarle más bien esa responsabilidad al gobierno que tome el poder en el 2013”.


Precisamente, cuando se produjo la unificación cambiaria a 4,30 algunos analistas pusieron el énfasis en el hecho de que esta devaluación soterrada no era suficiente, y que lo más probable es que se produjera una nueva devaluación, donde se ubicaría el dólar a seis bolívares. ¿Cree que este será el nuevo nivel de la tasa de cambio que adopte el gobierno?


“Todo depende a qué nos referimos. Si nosotros queremos tener una industria que pueda exportar productos no petroleros, necesitamos una tasa de cambio de 12 bolívares. Ahora, si nosotros queremos mantener una economía de puertos, sin endeudarnos, y dado el precio del petróleo actual necesitamos una tasa del orden de los 8 bolívares por dólar. Ahora, con 6 bolívares por dólar seguiríamos endeudándonos.


El oficialismo ha alegado que la revolución bolivariana ha sextuplicado el PIB para alcanzar un total de 367 mil millones de dólares, cuando en 1999 se encontraba en 85 mil millones de dólares. ¿Esta fortaleza del PIB, aunado al crecimiento que se estima para este año sea de 5%, no hace factible la Ley de Endeudamiento Complementario?

“Es factible que  se pueda colocar la cantidad de dinero que contempla la Ley de Endeudamiento Complementario, porque hay un control de cambio. Ahora bien, el PIB venezolano no es esa cantidad. Evidentemente, esa cantidad se basa en un tipo de cambio sobrevalorado, sobrevaluado. Si el PIB es 4,30 y el tipo de cambio es 4,30 el producto es cien. Ahora, si el cambio es 8,30 el producto será 50. De modo que si nosotros nos regimos por un tipo de cambio sobrevaluado, que no es sostenible, que es artificial; que es cuestión de meses para que tengamos que cambiarlo, entonces estamos hablando de una irrealidad.


“Eso no se corresponde con la realidad, y eso significa que el ratio de deuda va a ser mayor sobre el producto, toda vez que el producto en dólares es menor. Es problema de jugar con la paridad cambiaria, jugar con las percepciones. Aquí lo que se está jugando es a expresar los valores a 4,30, cuando sabemos que a ese 4,30 lo que le quedan son meses. En Econométrica pensamos que pudiera darse incluso la devaluación antes de las elecciones; porque la presión es muy alta, muy fuerte, de acuerdo a lo que muestran todos los indicadores, a la cual la está deteniendo el gobierno sobre la base de endeudamiento, sobre todo, en divisas. Pero eso no es sostenible.


De acuerdo al nivel de las cifras de algunos organismos multilaterales, Venezuela tiene el nivel más bajo de deuda en términos de porcentaje con respecto a su PIB en la América Latina. He allí la segunda razón que alega el oficialismo para solicitar el endeudamiento; encaminado, por una parte, a financiar la Misión Vivienda, y, por la otra, algunos planes de fomento de empleo. ¿Qué piensa, en ese sentido?


“Primero, los organismos multilaterales se equivocan. Eso hay que decirlo con toda la claridad del mundo: están equivocados. No incluyen la deuda de Pdvsa; utilizan tasas de cambio que ya no existen. Por ejemplo, cuando el profesor Giordani presenta los números en la Asamblea Nacional no lo hace sino calculado a la tasa de cambio 2,60; sin incluir Pdvsa, sin incluir el Préstamo Chino; al cual, de paso considera que era no es una deuda.


“Es decir, usaron un tipo de cambio de 2,60. Correcto, está bien: como ellos están hablando, haciendo referencia a la deuda, hasta el 31-12-10 era a 2,60. Pero un día después era a 4,30. Entonces es muy distinto el ratio de deuda sobre el PIB que yo te pueda dar a 2,60, que el que yo te pueda dar a 4,30. A este precio es mucho más alto el ratio de deuda sobre el PIB, y esto porque nuestra deuda se encuentra dolarizada en una buena parte.


“Aparte de que el profesor Giordani en su interpelación en la AN no incluyó la deuda que se ha venido acumulando por expropiaciones y otras cosas que hay que pagar. A ese respecto, las cifras de los organismos multilaterales no toman en cuenta todos los elementos que intervendrían a la hora de sopesar la capacidad de pago de Venezuela. Para ponerlo en pocas palabras: si el precio del petróleo es infinito, Venezuela puede pagar todas sus deudas; si es cero, no puede pagar ningún tipo de deuda.


“Lo cual quiere decir que entre cero e infinito existe un precio positivo, por debajo del cual no podemos pagar algunos compromisos, y por encima del cual podemos pagar todo. ¿Cuál es ese precio? Bueno uno está trabajando para evaluarlo, existen muchos escenarios. Pero lo que esto quiere decir es que la posibilidad de un default existe. O sea, no estoy diciendo que vaya a ver default. Sólo estoy afirmando que con certeza entre los escenarios posibles está uno, en el cual hay la posibilidad de default. Ojalá no se de el caso. Pero los números, las referencias están trabajando con un tipo de cambio sobrevalorado.


“La deuda es no menor, si se incluye Pdvsa, las contingencias por expropiaciones, los préstamos chinos I y II, y otros elementos, a los 130 mil millones de dólares, y este año va a cerrar en un monto muchísimo mayor. Habría que sumarle unos veinticinco mil millones de dólares más o algo por el estilo. De modo que al final del año pudiéramos tener una deuda sobre PIB de 60 ó 65 por ciento con un tipo de cambio a 5,30, que es el tipo de cambio del Sitme, por         quue ni hablar de otros tipos de cambio. Eso ya pasó, eso pasó en Argentina en los años 2001 y 2002, cuando creció la deuda tres veces en un año, y esto como consecuencia del crecimiento tres veces en un año del tipo de cambio.

melendezo.enrique@yahoo.com




El extraño enfermo de cáncer

Enrique Meléndez Oropeza

11-07-2011


En verdad, han sido días muy tensos para esta gente. El hombre allá en La Habana sin saberse de él. Puesto que todo su mal lo ha venido a monopolizar Fidel Castro; así que cuando pisó tierra venezolana, entonces respiraron tranquilos los distintos seguidores suyos; tanto los de buena fe, aquéllos a quienes Jesús consideraría los pobres de alma; como aquéllos a quienes siempre los ha acompañado la mala fe, y, por supuesto, sólo están allí por el interés de su bolsillo, a sabiendas de que Esteban está acabando con el país.

           
Felices de la vida: era un lunes en la madrugada y entonces comenzaron a llamarse los unos a los otros, cuando en la pantalla de los televisores se veía al tercio ya en el aeropuerto de Maiquetía; recordando anécdotas personales y entonando “Noches de Maiquetía”. ¿Una resurrección? Se veía que esta gente había sufrido, mientras la perrorabiosa oposición hacía de las suyas con la salud de mi comandante presidente.

           
Con independencia del estado de avance en que se encuentra su cáncer, yo me atrevería a afirmar que la opinión más sensata, que se ha oído en los últimos días, ha sido la de Eduardo Fernández; quien ha invitado a Hugo Chávez a convocar un gobierno de unidad nacional. ¿Ya ha comprobado que el abuso no conduce a nada? Lo más importante para nosotros es que se ha demostrado que su naturaleza no es divina; sino de condición humana, y que a un organismo no se le puede exigir demasiado. Yo me imagino que cadenas mediáticas de seis horas ya no se podrá mandar más; por lo menos, por ahora, y eso es un consuelo; porque esas cadenas son demasiado nocivas para la salud mental del venezolano, que termina envenenado; aparte del abuso que supone el tener uno metido a una especie de manganzón todo el día  hasta en la sopa.

           
¿Pero será capaz nuestro teniente coronel de oír voces como la de Eduardo Fernández? Quizás uno de los mayores problemas que afrontamos los venezolanos es la presencia de la figura de Fidel Castro, transformado en el enfermero de este presidente que cada día se ilegitimiza más, y quien no vela por el interés nacional de nuestra patria; como sí por sus intereses, y en estas condiciones nunca admitiría la conformación de un gobierno en ese sentido, y esto es algo que reclama la realidad venezolana, tomando en cuenta que llegó la hora de partir de cero, y arrancar con la tarea de la reconstrucción nacional con la presencia o sin la presencia de nuestro teniente coronel.

           
Por cierto que en estos días he estado pensando mucho en la novela La Montaña Mágica de Thomas Mann, y esto porque se trata de una obra basada en la enfermedad, y donde se suscitan hasta una serie de diálogos entre los personajes de la misma que se permiten teorizar, en torno a la dialéctica que se va generando en la humanidad, con respecto a las formas de vencer las enfermedades, desde el punto de vista de los avances de la medicina. ¿Hasta qué punto el hombre puede hacerse inmune a todo tipo de enfermedad? He allí el momento en el que se plantean teorías como la del súper hombre, proclamado sobre todo por Nietzsche, y que es en cierto sentido lo que estamos viendo hoy en día, cuando ya se habla de controlar la vida fisiológica de una persona, partiendo del estudio de sus células madres, a través de lo que será su historia clínica futura. Una atmósfera, la que se vive en esa novela, de rostros demacrados y con sombras en los ojos: no se olvide que la tuberculosis fue la enfermedad de los románticos, y en donde el personaje principal de la obra se siente atraído por la enfermedad, y se descubre tísico, lo cual es una felicidad para él; puesto que esto le permite quedarse en ese ambiente de rostros demacrados, como decía atrás, pero no así carentes de un profundo espíritu, y a quienes les escucha esos diálogos a los que me he referido.

           
Estas mismas evocaciones de La Montaña Mágica le han llegado al escritor mexicano Jorge Castañeda, de acuerdo a un artículo que le leí en uno de los portales de Internet. Aunque a él más se le han venido por el hecho de que varias de las figuras presidenciales de la América Latina padecen de una enfermedad, es decir, por un hecho más generalizado, que a mí que lo estoy padeciendo en carne propia; comenzando por el caso de Fidel Castro, pasando por el paraguayo Fernando Lugo, el ecuatoriano Rafael Correa y ahora nuestro teniente coronel; cuando, recientemente, hemos tenido noticias también de la muerte de Néstor Kirchnner, y quien, en efecto, no era una figura presidencial, pero se presentaba como el consorte de la presidenta de Argentina, viniendo él, por lo demás, de serlo: un fenómeno, en ese sentido, que daría lugar a la trama de una novela como la de Mann, y para el caso tráigase a colación todo lo que se ha escrito hasta ahora sobre las vicisitudes de nuestro teniente coronel, a ese respecto, y que es lo que me diferencia de la evocación que ha sentido el escritor Castañeda con respecto a dicha obra; pues, si bien es cierto que también el presidente de su país, Felipe Calderón, padece de una cierta enfermedad; la misma no ha dado lugar al grado de especulación al que se ha llegado aquí con respecto a la salud de Esteban, y esto por todo el misterio que encubre; por la forma como el gobierno ha empañado toda la situación: ese viaje repentino a Cuba; pero lo más trágico de todo: que el único que, verdaderamente, sabe de la salud de nuestro jefe de Estado es ese señor, a quien he calificado de enfermero suyo, el sátrapa cubano. Nótese que nuestro teniente coronel cuando presentó su alocución habló de un cáncer. ¿Qué tipo cáncer? Aquél dice que es de colón, el otro que es de próstata, el de más allá es de la opinión de que este hombre no tiene nada, y que todo esa una farsa, y así, sucesivamente, uno se mueve en un mar de ambigüedades, y que es lo que da lugar a la especulación; pero porque el gobierno lo mantiene a raya todo, en el más absoluto misterio.

melendezo.enrique@yahoo.com




Doscientos años después

Enrique Meléndez Oropeza

03-07-2011

No fue un hecho sangriento, como tampoco fue la toma de una república, luego de una hazaña militar, y es lo que le da más carácter civilista a ese acontecimiento histórico, que conmemoramos hoy 5 de julio de 2011, es decir, 200 años después.

           
La otra cosa que hay que destacar de esta fecha es que Simón Bolívar, cuya figura también a esta hora se debe estar exaltando y magnificando, con motivo de los actos que el oficialismo debe estar realizando como recordatorio de la efemérides, tampoco fue el centro de los acontecimientos ese 5 de julio de 1811; como sí Miranda, que fue quien llevó el protagonismo durante esos días del nacimiento de nuestra República independiente, a instancias del propio Bolívar; permítaseme esta digresión, que lo había traído de Londres, donde el precursor había vivido por muchos años, y lo había conminado a que se hiciera cargo de la revolución que aquí se fraguaba.

           
Porque hay que tener presente que esto funcionaba como una República, mal que bien; constituida como una Capitanía General desde 1777, cuando Carlos III decreta su organización provincial, bajo el nombre de Venezuela, que ya de hecho se usaba para referirse a esa parte del territorio que comprendían las provincias occidentales, sobre todo, las del norte de nuestra geografía, y es por esto que hablo de una organización provincial, pues a estas provincias occidentales, cuyas ciudades habían sido las primeras en ser fundadas en nuestro país, se les van a agregar las de oriente, y las que hasta entonces dependían de Santo Domingo; dependiendo las otras entre tanto de Nueva Granada. Es decir, se produce un proceso de síntesis geopolítica, y esto porque ya a esta altura Venezuela se ha convertido, a pesar de que ha llegado muy tarde a su consolidación como Estado, en una referencia civilizatoria, en especial, en lo económico.

           
Aquí nos salta a la vista la primera incongruencia del discurso oficial: ¿cómo va a llamarse República Bolivariana de Venezuela cuando la génesis de la misma no fue inspiración del Libertador? Aparte de que el nombre que el movimiento patriótico le coloca a la misma, y que sí fue una inspiración de Miranda, fue el de República de Colombia, tal cual la denomina el Libertador a propósito del parte de guerra que él redacta relativo a la batalla de Carabobo, y parte que encabeza con tal denominación. De modo que cuando volvamos al antiguo país que habíamos sido, luego de producirse lo que se conoce como La Cosiata, promovida por José Antonio Páez; llamado así a un movimiento que se gesta para desprendernos de la Gran Colombia, como define nuestra historiografía a ese Estado que el Libertador había conformado con Ecuador y Nueva Granada y nosotros; decía que cuando volvamos al antiguo país, adoptaremos la denominación original de Venezuela, como lo había hecho Carlos III. Esto lo traigo a colación, porque estas cosas son las que nos duelen a algunos venezolanos, que observamos cómo la ignorancia ha venido a tergiversar en este caso nuestra historia.

           
En estas circunstancias se podría decir que para las vísperas de nuestra independencia nosotros éramos el patio trasero del Virreinato de Nueva Granada, y de hecho el Libertador en vida señalaba que nosotros estábamos condenados a ser un cuartel, y a la par colocaba a Quito como un convento y a Bogotá como una universidad. Sin embargo, yo siempre me he preguntado, ¿cómo es posible que esa sociedad produzca figuras de la talla de Miranda, Bolívar y Bello, con gran influencia los tres en la América hispánica, cada uno en su momento? Hay una corriente historiográfica que señala que desde que nos incorporamos como nación nuestra orientación fue siempre hacia el esquema de producción capitalista, y eso fue lo que constituyó nuestra economía con la explotación del campo y de la minería a lo largo del siglo XVIII; aparte del comercio, buena parte del cual corría a cargo del contrabando, y el que, finalmente, fue tolerado por las autoridades de ese entonces; puesto que un intercambio con la metrópoli permanente no existía. Aquí cabría hablar del “señor del Cacao”, el “Gran Cacao”, como se les decía a los grandes hacendados; residenciados, sobre todo, en Caracas; la ciudad que había terminado por declararse como la capital, a raíz de la constitución de Venezuela; quizás, porque contaba con el clima más saludable de aquel territorio, y que se enseñoreaba con un paisaje que se lo proporcionaba un cerro de un colorido muy hermoso, que con el tiempo vino a llamarse El Avila; el hecho es que en su periferia se va a desarrollar todo un enclave agrícola, constituido por haciendas dedicadas al cultivo del cacao, caña de azúcar y café. Una sociedad bucólica; que se sorprende cuando un visitante alemán de nombre Alejandro de Humboldt decide escalar esa montaña, pues hasta entonces a nadie en esa ciudad le han nacido iniciativas de ese tipo. ¿Cómo es que llega a ser, posteriormente, una de las más maduras desde el punto de vista político, de fomentar el sistema democrático a lo largo de todo un continente? Incluso, hay también una interpretación histórica que hace ver que, finalmente, todo aquello fue muy prematuro y que fue por eso, en consecuencia, que tuvimos que pagar con mucha sangre nuestros propios procesos de democratización, y yo diría que todavía los estamos pagando.

Es decir, que a nosotros nos faltaba todavía un siglo de colonización española, sólo que mirando las cosas, tal cual se plantean, y nos cotejamos con lo que era la España de ese momento, yo diría que a esa altura nosotros hasta estábamos por encima ya de su nivel político, y que esa clase política, que fomentó repúblicas a lo largo del continente, fue la que le faltó a la madre patria para llevar a cabo la modernización de su respectivo Estado, y el cual siempre se mostró reacio frente a todo tipo de proceso de democratización. Yo no sé si será verdad o no, pero cuenta la leyenda que Napoleón se sorprendía del temperamento cerrado del español, cuando les preguntaba:


-¿Ustedes quieren democracia? ¿Ustedes quieren ser sus propios soberanos?


-No -respondía el pueblo español-, nosotros no queremos ser ciudadanos, sino súbditos del rey. ¡Que regrese Fernando VII!


Porque nuestra declaración de independencia tampoco fue un hecho aislado, pues ya en esto se nos habían adelantado Quito, que fue la primera República en declararse independiente; lo mismo que después de hacerlo nosotros también otros pueblos en lo más inmediato se sumarían a ese escalada de pronunciamientos de emancipación, que se registran en esas primeras décadas del siglo XIX en este continente; teniendo como antecedentes; primero, la revolución de EEUU y, luego, la Revolución Francesa.


Es famosa la expresión con la que inicia el viejo Laureano Vallenilla Lanz su obra Cesarismo Democrático, uno de los libros más importantes que se conocen en nuestros anales patrios: “Nuestra guerra de independencia fue una guerra civil”, y este fue el carácter que tuvo en un comienzo, si partimos del hecho de que fue una República conformada por los criollos, sobre todo, la clase mantuana o la godarria, como mejor se les conoce, y que no dejaba de ser una élite de señores a quienes se consideraba notables, y que eran esos hacendados, de quienes he hablado atrás, muy excluyentes y arrogantes; frente a una mayoría de gente compuesta por pardos, blancos de orilla: hijos naturales de aquellos señores notables casi todos ellos, y quienes gozaban de absoluta libertad, sólo que ejecutaban los trabajos más viles, y que como tal se les miraba con desprecio; al igual que los esclavos, que estaban en el último escalafón social. He allí una fotografía de la estructura de nuestra sociedad ese 5 de julio de 1811. Hay historiadores que consideran que más que una sociedad de clases, tal cual se observaba en los países burgueses del capitalismo industrial, estábamos frente a una sociedad de castas. A eso habría que agregarle que estábamos frente a una sociedad tomista, es decir, muy oscurantista y supersticiosa, y parroquiana.


Las tres fuentes culturales más importantes de la sociedad venezolana de ese entonces eran la iglesia, y la que había diseminado, además de sus respectivos templos, conventos y monasterios por todo el país; la universidad, pero una universidad más escolástica, es decir, ajena a la investigación y al experimento de laboratorio, que mecanicista, y todo lo que nos venía como bagaje informativo de España; que no era lo más novedoso del todo, a propósito de las grandes revoluciones que se habían gestado en el campo de las ideas, en el ámbito filosófico en países como Francia, Inglaterra y Alemania, a partir de lo que se define como el racionalismo o el empirismo.


Pero lo más importante no es eso; lo más importante, como lo hacíamos ver atrás, es la forma como esta gente asimila la teoría política que se ha venido desarrollando con esa corriente filosófica que se conoce como la Ilustración, síntesis, precisamente, de aquellas dos posturas, el empirismo y el racionalismo, y perdónenme que los meta en este terreno, pero esto es clave para entender la mentalidad que va a dar origen al pensamiento de nuestra clase dirigente de esa época, y que es de donde nace la concepción de nuestro Estado moderno. Así se habla de una sociedad del constructo, la sociedad de la razón edificante o instrumental, que sería la meta de todo proceso ilustrativo que se promueva en ella; incluso, para decirlo en unos términos más filosóficos, la sociedad que se propone imitar en perfección a las leyes de la naturaleza, contando con un instrumento muy importante que se llama ciencia, además de la tecnología, y que es lo que signa la visión de mundo del hombre contemporáneo, es decir la visión del cálculo, del acierto, de la operación matemática, y esto no lo garantiza sino el método y el experimento de laboratorio; de modo que por esta vía llegamos a la profesionalización del conocimiento que es lo que se comienza a impartir en la universidad moderna, para empatar con lo que decíamos de la vieja Universidad de Caracas, a la que he calificado de escolástica por contraposición a ésta, y no obstante en estas aulas de estudio cursan al menos Francisco de Miranda y Andrés Bello.


Los testimonios de los viajeros, que incursionaron en esa época por estas tierras diferenciaban, como diferencian los padres las aptitudes de cada uno de sus hijos, las distintas sociedades de los países de nuestro continente: unas eran más aptas para el estudio de la filosofía, otras más aptas para el cultivo de la poesía y de las artes y otras, como Venezuela, más aptas para el estudio de la política. El historiador Guillermo Morón es de la opinión de que Miranda fue otro de los grandes representantes de esa corriente de pensamiento; un hombre que tuvo éxitos incluso en Francia como escritor, cuando entonces vivía en París y formaba parte de la élite intelectual y militar de dicha nación. Entre tanto, se considera que el Libertador, a raíz de la Carta de Jamaica, a su faceta de guerrero, le agrega la de pensador político. De hecho, el Acta de Independencia que se firma ese día recoge lo esencial del Estado liberal burgués, por excelencia: hemos dejado de ser súbditos del rey, para pasar a ser ciudadanos. He allí el principal principio de la Ilustración: sírvete de tu propia razón; emancípate como ser humano que tiene plenos poderes para transformar la naturaleza; que es cuando un pueblo logra su mayoría de edad. De aquí a la proclamación de los derechos del hombre estamos a un paso, y que va a comenzar por allá, por aquellas referencias que poníamos atrás, esto es, la independencia de EEUU de Inglaterra y la Revolución Francesa. Existe el testimonio, para cerrar con el punto de la formación de esta gente, que se recibió todo ese legajo de filosofía ilustrativa por libros que venían en forma clandestina; llegando a la audacia de introducirlos con las tapas de ejemplares de La Biblia: libros de Rousseau, de Voltaire, Maquiavelo, Bentham; este último, posteriormente, muy amigo de Bolívar.


En efecto, ese 5 de julio de 1811, desde el punto de vista de nuestros anales patrios, será un salto al vacío; primero, por lo que he dicho acerca del carácter de guerra civil que adopten los acontecimientos que se desarrollen a continuación; segundo, porque ya no volveremos a ser el país de antes; cuyos caserones de arquitectura castellana ya no serán, para prestarle este término al viejo Vallenilla Lanz, asilo de la felicidad. La parte más ilustrativa de esta situación la refleja Juan Vicente González en su biografía de José Félix Ribas, y donde relata el caso de una madre que le tira la puerta a su hijo en la cara, resentida porque al padre de aquél lo han matado las huestes revolucionarias, en cuyas filas milita éste.


A tal punto llegan los odios. Atrás dijimos que se trataba de una sociedad dividida en castas, y no de clases, como las de los países de capitalismo industrial; producto de la división del trabajo, como lo hacía ver el marxismo, y donde el obrero, esa categoría que comienza a utilizarse en la teoría de la revolución proletaria, viene a tener su máximo representante en Carlos Marx, es decir, se trataba de una condición muy digna, y estaba llamada a dignificarla aún más, cuando se hiciera cargo del poder; mientras que aquí el peón era una condición miserable, y no tenía horizonte de vida alguna; puesto que, a pesar de ser libre, no dejaba de ser esclavo, y de ese estado no iba a tener la garantía de salir con esta asonada de la godarria criolla, a partir de nuestra proclamación como país emancipado. Lo que significa que se trata de una sociedad muy envenenada por los odios raciales, y ante la cual se pretende erigir un Estado de naturaleza burguesa, como expresaba aquella Acta de Independencia, de naturaleza democrática. He allí el primer obstáculo que se consigue esta gente, y que será el fenómeno que prenda la mecha para que en el país se desencadenen lo que Antonio Arráiz conocerá como “los días de la ira”. Como lo refleja muy bien Gabriel García Márquez en su novela “Cien Años de Soledad” y, en especial, cuando dice que su personaje, esto es, el coronel Aureliano Buendía, que forma parte de nuestra idiosincrasia, sin duda alguna, necesitó de otra guerra para acabar con aquélla que él había iniciado, y de la cual había intentado huir, mas dándose cuenta de que estaba encerrado en un círculo vicioso. En esa obra, la cual he citado, que Arráiz titula como tal, Los Días de la Ira, éste saca la cuenta, y llega a la conclusión de que fueron contados los años en que este país conoció un momento de paz en el siglo XIX; aquello fue revolución tras revolución, revuelta tras revuelta, montonera tras montonera; de forma que la gente de hace un siglo, se abisma por la cantidad de plomo que se había echado en este país:


-En este país si se ha echado plomo.- rezongaba un personaje de una novela de Adriano González León.


Son patéticas las frases del Libertador, en carta que le escribe al general Juan José Flores, poco antes de su muerte: “Este país caerá, infaliblemente, en manos de la multitud desenfrenada; para, después, pasar a tiranuelos imperceptibles de todas las razas y colores”, y añade que si fuera posible que una parte del mundo volviera al caos primitivo, éste sería el último período de la América. Es verdad que, después de que pasan los acontecimientos es muy fácil sacar conclusiones en torno a los factores que participaron de la trama; pero tampoco se necesita ser muy sabios para darse uno cuenta de que aquella génesis estatal, caracterizada por el odio racial, y por el menosprecio a la condición social de cada quien, nos iba a conducir a ese estado de anarquía absoluta; pues ese Estado burgués que nuestra nobleza criolla intentaba constituir no tenía cabida en esas circunstancias, y en esto consistió la tarea del Libertador a continuación; que más que militar, fue una tarea de proselitismo político, pues se basó, precisamente, en el hecho de sembrar en su pueblo la idea de la ciudadanía. El guerrero aquí fue Antonio José de Sucre, el gran estratega, mientras que el Libertador fue el gran empresario de la guerra; el gerente que se ocupaba de estudiar la capacidad de uno de los llaneros de Páez para portar una lanza de determinado tamaño, encima de su respectivo caballo; una labor en la que logra granjearse el apoyo de José Antonio Páez, el hombre que había capitalizado las tropas dejadas por José Tomás Boves, a propósito de la condición populista de ambos, y las que como vimos, no estaban ganadas para nada con el proyecto político del godo criollo. Germán Carrera Damas dice, no sin una cierta ironía, que esto ocurrió cuando el Libertador permitió el saqueo; el cual, no olvidemos que fue la primera bandera de Boves. Es entonces cuando nuestra guerra de independencia, para empatar con lo que decíamos antes, pasa a ser una guerra de carácter internacional, y de España nos llega lo más granado de sus filas militares; el ejército que ha derrotado nada menos que a Napoleón; momento en que el Libertador entra por el sur de Venezuela, es decir, cuando cambia su estrategia, establece su comando de campaña en Angostura; momentos en los que lo vemos pronunciar su famoso Discurso de 1819, y en el que está planteada lo que sería su filosofía de gobierno.


Además, y el oficialismo no se ha dado cuenta de que cuando habla de una segunda independencia, en el marco de su propaganda de carácter patriotero, y la que está presente en forma incesante en nuestros medios de comunicación día a día, no se da cuenta de que va contra el espíritu del 5 de julio de 1811; puesto que eso significa que nosotros perdimos en algún momento de nuestra historia esa independencia que nos legaron los héroes de aquellas jornadas, que implicaron dicho proceso en sí, y que, por lo tanto, sus intenciones se quedaron rezagadas en el devenir patrio por la presencia de fuerzas foráneas presentes en nuestro territorio, hasta que llegó a una fulana revolución bolivariana y enderezó el entuerto. A ese respecto, no tiene sentido que el oficialismo conmemore esta efemérides; sí y sólo sí la suya, que sería la del 4 de febrero de 1992, y la que, por lo demás, se ha intentado meter de contrabando desde el punto de vista histórico. Es una hipocresía de parte del oficialismo; ganas de echar disparos al aire, y de emborracharse con la historia.


Ahora esto me lleva a decir lo siguiente: resulta en el fondo una paradoja el hecho de que estemos conmemorando el bicentenario de nuestra independencia; en un momento en que se ejerce sobre nosotros un colonialismo cubano, consentido y estimulado por el actual gobierno, con inspiración en un castro-comunismo anacrónico, producto de una admiración adolescente que se muestra por el líder de la revolución de Cuba, y el que nos lleva a sentir una gran vergüenza en lo que atañe a nuestro sentimiento patriótico; claro, es un colonialismo rastacuero y parasitario, que fue en lo que se tradujo ese liderazgo castrista, que con nosotros es el segundo país que se casa: antes fue beneficiario de la antigua Unión Soviética, y quien vino a resultar uno de los más grandes demagogos que ha tenido la América Latina; al contrario del otro imperialismo, que nos echan en cara estos señores a nosotros, acusándonos de lacayos de éste, también resulta un anacronismo hoy en día, es decir, plantearlo en la forma en la que lo hace el oficialismo, pues al menos ese imperialismo nos dejó una industria petrolera instalada. La Cuba de Fidel Castro, ¿qué nos lega en compensación de esas dádivas que se le hacen en materia petrolera? En efecto, han traído unos médicos, con motivo del programa oficial de la Misión Barrio Adentro, y pudiéramos considerar que han sido útiles desde el punto de vista de la atención primaria, en lo que atañe a nuestra salud pública; pero, su presencia aquí, primero, ha significado el desarraigo de una persona de su medio social; lo que traduce una cierta forma de tráfico humano, habida cuenta de que muchos no están aquí por voluntad propia, como muchos han venido, han pasado unos días en nuestro país, y se han fugado hacia otros destinos que no son, precisamente, lo de la isla caribeña; segundo, no han venido a resultar la solución definitiva a los diferentes problemas que confronta nuestro sistema de salud; incluso, hasta se ha denunciado que algunos ni médicos son, y se ha dado el caso en el que han empeorado la enfermedad de un paciente, a quien les ha tocado reconocer, por diagnóstico equivocado, aunque ya eso es otra cosa. Es decir, ese colonialismo cubano lo que nos ha traído es más desgracia, unida a la que confrontábamos ya en este país; producto, quizás, de una cierta inmadurez política de nuestra parte. Pero he aquí algo que nunca ningún otro venezolano había mostrado, que es ese espíritu de sumisión que está presente hoy en día en las esferas de gobierno; un espíritu abyecto, que es aquél que siente un profundo menosprecio por sí mismo, cuando este país tuvo fama de ser uno de los más alzados del mundo.

melendezo.enrique@yahoo.com




Agustín Blanco Muñoz:

Desatados en el chavismo los demonios de la sucesión

Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza para La Razón

27-06-2011

El profesor Agustín Blanco Muñoz estima que lo de la enfermedad del presidente Hugo Chávez fue algo planificado; habida cuenta de la gravedad de la misma; pero que lo importante aquí no es si hay o no hay vacío de poder, puesto que el gobierno tiene los permisos; aparte de que cuenta con una Asamblea Nacional que le aprueba todo; sino que lo importante es que esta coyuntura ha desatado en el Partido Socialista Unificado de Venezuela los demonios de la sucesión presidencial.

           
Indica que antes de este viaje, tal vez no se había pensado, claramente, en el factor sucesión. “De modo cuando corre la voz de que el jefe de Estado está enfermo, y se lee la palabra profundo: profunda enfermedad; inmediatamente, los diferentes grupos que se cuentan que son ocho en lo interno del PSUV, comienzan sus labores para armar la sucesión presidencial, expresa el director de la Cátedra Pío Tamayo.

           
¿Tiene Cuba retenido al presidente venezolano, tal como se ha señalado desde la oposición?

           
“Me parece aventurado afirmar que Cuba tiene secuestrado, retenido a Hugo Chávez. El punto de la llamada enfermedad hay que verlo en forma distinta. Esto es algo que con toda seguridad fue planificado, y esto lo digo porque llegó un momento en el cual se entendió que debía someterse a un proceso de curación.


“Mantenemos aquí en la cátedra Pío Tamayo de la UCV que, ciertamente, hay una enfermedad en la persona del golpista-presidente; óigase, golpista presidente; por favor, no me le vayas a ponerse presidente a secas; porque este señor no es sino un golpista metido a presidente, y la pregunta que viene a continuación es, ¿por qué esa curación no fue tratada, por ejemplo, en el Hospital Militar de Venezuela? ¿Es que no hay garantía de seguridad?


“Se entiende, en primer lugar, que la afección es de orden mayor en el sentido de que necesita un proceso de curación más largo. La clave la ofrece el propio golpista presidente el día domingo 12; cuando dice que fue operado el viernes 10, y que había pasado la noche del sábado muy mal, y que el día domingo apenas se había podido levantar una hora. Es decir que se trata de una enfermedad profunda: él mismo dijo que la biopsia había dado negativo, y que no era un cáncer.


“Pero, según él, si no es un cáncer, ¿cómo es que este miércoles el hermano de Hugo Chávez haya dicho que regresará dentro de unos diez o doce días? ¿Qué significa esta cantidad de tiempo invertida en una operación que es común y corriente?”


¿Cómo interpreta usted la ausencia del presidente?


“En consecuencia, para volver con lo de la enfermedad: la ausencia del golpista-presidente, está planificada, y fue planificada no en forma individual, sino, conjuntamente, con el Alto Mando Militar, con su séquito de colaboradores; fue planificada con todos los factores de poder inmediatos y con el poder institucional. Es decir, no fue hecha a espaldas de él: no tendría ningún sentido. Pero es tampoco cierto que él no sabía que iba a ser sometido a una operación profunda.


“El sabía eso. Sabía que sus males no eran, simplemente, en una rodilla. Sabía que sus males no eran más y nada menos que en el aparato reproductor o en el aparato urinario… Sabía que era algo delicado aunque todavía no tenía consciencia de la profundidad final que esto implicaría”.


¿Hay actualmente un vacío de poder?


“En consecuencia de lo anterior, en Venezuela no es que haya vacío de poder. Yo creo que en eso uno no se puede detener: de si hay vacío o no hay vacío de poder. Porque esto no es, básicamente, lo fundamental. Lo que importa aquí es que el poder; con esta movilización del golpista-presidente hacia La Habana, ha desembocado en el hecho de que se han desatado los demonios de la sucesión presidencialista; es decir, antes de este viaje, tal vez no se había pensado, claramente, en el factor sucesión. De modo cuando corre la voz de que el golpista-presidente está enfermo, y se lee la palabra profundo: profunda enfermedad; inmediatamente, los diferentes grupos que se cuentan que son ocho en lo interno del PSUV, comienzan sus labores para armar la sucesión presidencial.


“Por supuesto que por la otra parte, las oposiciones o buena parte de sus partidos y organizaciones también veían como una cuestión muy saludable salir del golpista-presidente por esta vía, y que el país cayese en manos de un muchacho; quizás, sin experiencia, y sin el plan indispensable para manejar a Venezuela. En conclusión, lo que te puedo decir es que no hay el tal vacío de poder; porque ellos prepararon todo, organizadamente: tienen todos los permisos correspondientes, y si no los tienen hay que tomar en cuenta que poseen la mayoría en la AN para salvar cualquier dislate que se haya cometido en este proceso”.


¿Hay hermetismo en el alto gobierno sobre la salud del jefe de Estado?


“¡Ese es, precisamente, el punto fundamental! Que si no hubiese ese problema de su salud; que si no hubiese lo que hemos llamado una enfermedad profunda, y que fue la palabra que expresó el propio golpista-presidente en su entrevista para Telsur el día 12, una enfermedad profunda; pudiéramos llegar a la conclusión de que el hermetismo es, materialmente, inexplicable.


“Eso es algo que le puede pasar a cualquier persona, y nada extrañaría que le diagnosticaran ese tipo de enfermedad: el hecho es que estamos en presencia de un golpista presidente que hasta ahora se le había vito como un héroe-caudillo, jerarca de la patria, y un sujeto de estas condiciones no se puede enfermar. Se trata del mito de la patria, y los mitos de la patria tienen vida eterna.


“Ahora, su entorno, sus seguidores,  sus acumuladores de espacio están conscientes de que lo último que le pudiera pasar a su jefe es enfermarse, y mucho menos desaparecer.


¿Pudiera decirse que estamos en el desenlace de una etapa histórica (la era chavista), y el inicio de otra?


“Eso sería pensar, justamente, que es lo que muchos quieren. Es decir, que aquí llegó el momento en el cual Chávez está a punto de desaparecer, y desaparecido el golpista presidente lo que viene es un nuevo tiempo, lo que viene es una nueva historia, y esto no es así.


“¡Tenemos 200 años anclados en la misma República! La República de la destrucción, que ha alcanzado su máxima síntesis en estos doce años del chavismo. Estos son los doce años de mayor destrucción que ha habido en la historia de Venezuela, y te lo ejemplifico de esta manera: la Guerra Federal dejó un buen número de muertos, pero fue una guerra abierta. La actual es una guerra que no es abierta; es una guerra civil de bajos decibeles. Sin embargo, en este período de los doce años se ha ido mucha gente al otro mundo, en forma anónima. Eso significa que hay una cantidad de muertos por angustia, temor, padecimiento. Son doce años de desgaste profundo lo que estamos viviendo, y esto significa un tiempo singular. Esto es una angustia mayor que  lo que se vivió en tiempos de independencia o en tiempos de guerra federal,


¿Cómo interpreta la nueva ley contra el olvido de los crímenes de Estado de los años 60, 70, y el caso del diputado del PSUV Cordero Lara (caso Cantaura)?


“Esto nos lleva ya a otro estadio, que es la Ley contra el olvido en el período puntofijista. A veces es muy fácil examinar el pasado, y hablar de los crímenes del pasado como una manera ocultar los crímenes del presente. Y, justamente, esa ley quiere ver lo que fue el crimen político de 1958 a 1998: 40 años de crimen político. No, el crimen político tiene ya 200 años. Me refiero al crimen político republicano, y queremos ver el  crimen político total. ¡Tiene quinientos años! Comenzó con Colón, y todavía se está ejecutando el crimen político y el crimen social.


“De modo que yo no puedo creer ni avalar ni respetar una ley que dice que va a penar el crimen político de determinada circunstancia y determinados instantes. El día que están desarrollando en primera discusión en la AN esta ley contra el crimen político 1958-1998, ese mismo día se estaba comprobando que los muertos del 24 de mayo de 2011 en El Rosal fueron cuatro muertos que ejecutó el CICPC a golpe limpio; destrozando, reventando a ciudadanos venezolanos. El mismo crimen, es decir, nos hemos convertido en una sociedad tomada por el crimen. Eso es lo que somos desgraciadamente en el día de hoy.


“Si quieren hacer una ley contra el crimen hagan una ley contra el crimen en  la historia de Venezuela, y vayámonos al comienzo de nuestra república, y descubramos qué pasó con el generalísimo Francisco de Miranda, ¿quién lo entregó?, o ¿cómo fue el llamado juicio al general Manuel Piar? Así tendríamos noción de cómo y cuándo se ha desarrollado el crimen político y hasta militar en Venezuela.


¿Qué opina de la lucha desatada entre los sucesores del ex presidente C arlos Andrés Pérez?


“Yo no sé que es una lucha desatada entre los sucesores del presidente Pérez. Si te estás refiriendo a esta lucha que tiene que ver con el cadáver, pienso que esta es una cuestión que habría que sintetizarla diciendo que esta es una lucha de dos familias o la familia de dos momentos que, simplemente, han entendido que tenían una misión fundamental que era la de dedicarse a rescatar los restos mortales del ex presiente, y cada quien expuso su razón, que pueden ser muy respetables tanto la una, como la otra.

“A mi me tocó incluso participar en el juicio que se llevaba a cabo en Miami, fui citado a declarar, ya que fui una de las últimas personas que habló con éste. Yo tuve oportunidad de exponer allí en el tribunal lo relativo a lo que sabía; lo que yo le escuché al ex presidente. Porque todo se resumía a cuál había sido su voluntad en cuanto a regresar o no a Venezuela, tan pronto concluyeran sus días de vida, y lo que yo le escuché, en conversación que sostuvimos, es que él quería regresar, una vez que Venezuela estuviera al margen del régimen actual.


“Eso fue lo que yo escuché, y eso fue lo que expuse, exactamente, allí en el tribunal. Yo también expuse allí que esto era un juicio político, y un juicio político, porque este régimen llamado revolucionario y bolivariano en un momento determinado entendió que, mantener a un ex presidente post-mortem en el exterior, era como una especie de mancha, y prefirió adoptar la flexibilidad y aparentar o aparecer como gente demócrata, permitiendo el regreso del ex presidente”.


¿Existe algún paralelismo histórico entre los liderazgos de CAP y de Chávez?


“Todos los paralelismos y las comparaciones, y esto es un lugar común, son muy comprometedores. Entrevistando al ex presidente Pérez en un momento determinado le dije en La Ahumada: ‘caramba, presidente, yo mientras más lo oigo, más recuerdo a Hugo Chávez’, y éste se molestó mucho, ‘¿cómo se le ocurre, profesor –me increpó- decirme semejante cosa?’, yo le respondí: ‘la verdad, presidente, es que me pasó por la mente, como estoy trabajando con usted y con él, he visto mucha similitud’, ‘no –respondió- nada que ver, yo soy un demócrata. Ese es un golpista’. Bueno, yo no seguí la discusión.


“Pero, en verdad, mi opinión es la siguiente: más que paralelismo, lo que hay que apuntar, y es lo fundamental, que aquí en Vene-Cuba, porque esa es la realidad, estamos en el mismo punto político e ideológico del siglo XIX. Nuestra política es decimonónica; responde a los mismos lineamientos del liberal positivismo de esa época. Simplemente, lo que se ha avanzado es en forma, más no así en contenido.


“Quizás la única alteración que se ha producido es la que ocurre a comienzos del siglo XX, en las primeras décadas, cuando se incorpora el pensamiento marxista. Aquel tiempo cuando fueron expulsados del país los dos Machado y Salvador de la Plaza en el año 1912, o después con el estallido de 1928, que hay allí otra explosión interesante de lo que se llamaría una nueva escuela, influida por el marxismo.


“Luego viene la escuela socialdemócrata de Rómulo Betancourt, que comulgó con el marxismo, pero que en un momento determinado entiende que el marxismo no es negocio, ni puede estar en el futuro venezolano; porque no hay la mentalidad ni la posibilidad de que el pueblo asuma esa corriente, y por allí se encaminará esta corriente betancourista: un camino que ya conocemos. Digo, a partir de este momento la socialdemocracia adquiere vigencia, y tiene vigencia aún en el momento en que Pérez es el presidente.


“Aun cuando va a llegar un momento en el cual se va a producir la defenestración de Pérez, y aquí el proyecto liberal positivista, el proyecto que se puede llamar socialdemócrata experimenta su golpe más profundo, y lo que sigue es lo que podemos llamar una comunión o comunidad en la cual lo que existen son corrientes socialdemócratas.


“Por lo general las corrientes marxistas pasan a formar parte de las corrientes socialdemócratas; de modo que cuando tú enfrentas a CAP y a Hugo Chávez, yo te digo: es el encuentro de dos corrientes socialdemócratas; dos corrientes positivistas liberales, y por eso es que aquí en el día de hoy no hay ninguna vigencia de ningún proyecto revolucionario, sino la vigencia de un proyecto liberal positivista, y la mejor demostración es la que estamos viendo en el día de hoy, cuando la historia política venezolana la rige, materialmente, un hombre y nuestra política existe para atacar a ese hombre o para defender a ese hombre. Giramos en torno a un héroe, caudillo libertador, y nada más”


¿Tiene rasgos fascistas el gobierno actual?


“¡Por supuesto! Lo estoy diciendo: si depende de un hombre, depende de un héroe caudillo libertador, si depende de una voluntad autoritaria; si depende de métodos que tienen muy poco que ver con democracia y con libertad. Si lo que hay es el establecimiento de un código o canon; lo que pudiéramos llamar miedo o  temor o angustia. Si hay todo un aparato de control, un aparato de seguimiento político e ideológico, para que cada quien sienta que lo tienen vigilado; si hay todo esto: ¿qué tenemos que envidiarle a los regímenes que han servido para acabar con todo vestigio de libertad?”


¿Es derrotable Hugo Chávez en el 2012?

“Hemos sostenido durante mucho tiempo que Hugo Chávez responde a una política que hay que evaluar, y hay que hacerlo en forma sistemática, consistente. Lo primero que hay que preguntarse es si Chávez está ahí porque le dio la gana. Chávez es el producto de una descomposición, lo acabamos de decir; una descomposición producto de errores políticos e ideológicos, y Chávez no es tampoco una voluntad individual y personal; sino que esa voluntad representa a un cúmulo de intereses, y entre los cuales no hay que poner a un lado los intereses tan criticados del llamado imperio.


“Recordemos lo que fue la campaña electoral de 1998, donde los grandes poderes económicos estuvieron al lado de este señor, y recordemos que Maisto, Carter se reúnen con este señor 48 horas antes de las elecciones de 1998, y le entregan la visa estadounidense. No sabemos qué se había acordado; pero después de ser la ficha que enfrentaba al golpista, que no era presidente, entendieron que éste sí lo iba a ser, y así recibió el apoyo estadounidense. Al día de hoy sabemos que el discurso contra el imperio es una cosa; pero las cuentas con el imperio son otra cosa, y al imperio hasta hoy no le ha faltado ni un barril de petróleo en las circunstancias más difíciles.


“Cuando tú me preguntas que si Chávez de derrotable, aquí hay que tomar en cuenta no sólo el elemento poder, sino también estabilidad. Son dos factores que habría que considerar: ha habido una gran estabilidad en materia petrolera durante trece años; ha habido una gran estabilidad en materia de pago de la deuda, y en estas condiciones no se observa por qué ese supuesto imperio se propondría enfrentarlo.


“La otra cosa también es que el golpista presidente tiene el control de todas las instituciones de este ex país, y eso hace posible que, por donde lo plantees no es posible pensar en una derrota de este hombre en el 2012. Pero, además, no hay una fuerza para enfrentarla del otro lado. ¿La Mesa de la Unidad Democrática? La MUD no está sino orientada a hacer la misma política que antes definí como la liberal positivista del siglo XIX, maquillada y reciclada en el XX, además del intento que hemos visto en este siglo XXI. No hay fuerza para enfrentarlo.


“Lo que vemos en esa MUD no es la definición de políticas para el cambio, sino la definición de políticas para la negociación. Para la MUD constituiría una gran victoria llegarle cerca de la votación que obtendría el golpista presidente, y conformarse con dar la pelea en las elecciones de 2018

melendezo.enrique@yahoo.com




¿Vive usted, señor presidente?

Enrique Meléndez Oropeza

27-06-2011

Detrás de las palabras de José Vicente Rangel se nota la impotencia que ahora cunde en el entorno de nuestro teniente coronel, a partir del hecho de su enfermedad; cuyas circunstancias pasan ahora a ser la nueva ola mediática en la que nos hemos sumergido, y hasta en estos días he estado pensando mucho en la novela que Gabriel García Márquez le dedica al dictador latinoamericano; sobre todo, en el comienzo de la misma, y donde está por medio el misterio de la muerte: “Sólo cuando los zamuros irrumpieron por las ventanas del palacio presidencial, fue que el pueblo se dio cuenta de que el dictador había muerto”. Rangel ha dicho que Chávez regresa cuando le de la gana; no cuando la oposición se lo imponga.

           
Esto es una insensatez de su parte, porque él sabe que ese no es el discurso que maneja la oposición. Es decir, la oposición no se conduce en esos términos, y yo diría que hasta se ha conservado mucho la forma en las presentes circunstancias; aun cuando, en el fondo se está ligando lo contrario, y que es lo que más exaspera a Rangel, es decir, ese discurso para afuera de la oposición; de no desearle la muerte al prójimo, como diría en la presente oportunidad, hablando en generalidades, para no referirse tan sólo a él, y así Rangel cae en el terreno de la insensatez, de la que he hablado antes, producto, precisamente, del sentimiento de impotencia que comienza a cundir en ellos a partir de esta coyuntura que se ha presentado.