Enrique Meléndez Oropeza
30-08-2010
Lo
que tiene descompuesto a nuestro teniente coronel es el hecho de que ya
nuestro país no es de él, y que de un momento a otro desaparece de escena
irremediablemente. Está casi derrotado en el campo internacional: el ex
presidente Alvaro Uribe está a punto de demandarlo ante la Corte Penal
Internacional de La Haya, y aquí en el país los números de las encuestas
casi no lo favorecen; ya su popularidad no remonta aquel histórico 60% donde
estuvo ubicado por años, y de modo que controlar la Asamblea Nacional (AN),
tal como sería su sueño, es algo que no lo tiene garantizado por el momento.
Las cifras de las encuestas señalan que tanto la oposición, como el chavismo
van cabeza a cabeza, y que si acaso el oficialismo obtiene la mayoría de los
escaños de la AN, lo más probable es que la oposición obtenga la mayoría de
los votos; una especie de paradoja que sólo será posible gracias a la
reingeniería electoral que llevó a cabo este Consejo Nacional Electoral
(CNE) sumiso y complaciente, y donde se observa el fenómeno de que, mientras
un circuito de cualquier ciudad grande de Venezuela agrupa a comunidades que
registran más de cien mil electores, que eligen a dos diputados, cuanto más;
hay aquellos donde sólo se contabiliza una población electoral de apenas
cinco mil electores, que eligen al menos un diputado; siendo este el caso de
muchos circuitos ubicados en las zonas rurales, y donde aún se abriga alguna
esperanza con respecto al proyecto político de Hugo Chávez, y que consignan
el voto a favor de los candidatos suyos. Lo que explica este hecho, es
decir, que vamos a tener una AN con una facción mayoritaria en manos del
oficialismo; habiendo ganado en los números la oposición.
Claro, este no es sino uno de los escenarios planteados a partir del
capítulo de los resultados de los últimos sondeos de opinión, ese cabeza a
cabeza, del cual hablamos atrás, y, en ese sentido, hay toda una corriente
de opinión, que se ventila sobre todo en las redes de Internet y por
mensajería de texto en la telefonía móvil, y en la cual se establecen una
serie de proporciones numéricas que parten de los porcentajes de lo que ha
sacado cada uno de los bandos, a propósito del sistema electoral de marras;
de modo que si la oposición gana con el 56% de los votos obtiene la mayoría
de los escaños; pero si saca sólo 52% gana en los números, más no obtiene la
mayoría de los escaños; ya que toda esta maquinación del CNE está concebida
con ese propósito, es decir, pensando en el desgaste de la popularidad del
proyecto político del teniente coronel, y tal como se había pensado hoy en
día las encuestas lo evidencian, como lo hemos dicho
Aún así, nuestro teniente coronel escenifica sus pataletas de vez en cuando;
como esa que, finalmente, tuvo que recoger, a propósito de lo que dijo que
él se negaba a aprobar los recursos para el hospital Pérez de León de Petare
(Caracas); porque éste centro estaba ubicado en una zona de los escuálidos,
y a él le despertaba la sospecha de que la gente de la alcaldía de Sucre se
iba a robar esos recursos; envenenado de prejuicios el hombre, y enceguecido
por el sectarismo. Es aquí donde uno observa que este es un sujeto sin
ningún tacto político, y el hecho mismo de que nos haya encadenado este
sábado en el horario estelar de la noche, cuando toda Venezuela no estaba
sino para divertirse, es la prueba de que percibió que se había metido por
una vía equivocada, y así que, como decíamos atrás, tuvo que recoger esas
palabras. Pero fue el subconsciente el que lo delató, y de hecho a partir de
allí hubo más de uno que consideró que el tercio no estaba en sus mejores
cabales.
Aunque lo más grave de todo, aparte de la despreocupación que siente por
aquellas personas que le son afines a su proyecto político, a partir de la
interpretación que uno puede hacer de sus palabras, es que este hombre con
esta actitud no transmite sino una cultura basada en el odio. Es verdad que
a él lo mueve un gran sectarismo, cuando ordena cercenarle los recursos a
determinada partida presupuestaria para la terminación de la obra de la
planta física de un hospital; el hecho es que también está envenenado contra
el mundo entero, pues él no esta facultado para prejuzgar a nadie, partiendo
de supuesto, y un país no se puede gobernar así.
Claro, también hay que reconocer que este es un hombre que ha encarnado en
un fenómeno político de las mismas proyecciones del de Perón en la
Argentina; de modo que hasta en un futuro se hable de un chavismo sin
Chávez, al igual que lo hacen los argentinos con respecto a Juan Domingo
Perón, y esto porque ambos proyectos han puesto el acento en lo tumultuoso,
para derivar hacia la descomposición social e institucional, que es lo que
estamos viendo hoy en día en Venezuela, amén del proceso paulatino de
empobrecimiento de la ciudadanía, producto de una pésima gerencia pública.
Ese venezolano que todavía hoy apoya a nuestro teniente coronel, lo hace
porque ese es el que ha vivido a expensas de lo que ha sido saqueado en
nuestras fuentes productivas, y que han sido objeto de invasiones o
confiscaciones. Es aquí donde cabe la expresión: esas aguas trajeron estos
lodos.
La caricatura de Raima de la edición de este domingo de El Universal nos
presenta la imagen de un sujeto que se asoma con gran pesadez en una
ventana; harto de tanta ladilla, y quien exclama que definitivamente va a
votar: he allí la tarea que nos corresponde a cada uno de los venezolanos
conscientes de la terrible situación que padecemos: convencer al famoso
ni-ni, a ese indiferente, y cuyo voto es clave en esta oportunidad. Sólo así
podremos salir de esta escenario tumultuario por el que estamos atravesando.
Gobierno manipula groseramente cifras de desempleo
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
30-08-2010
El
economista Héctor Valecillos, a propósito del logro que exhibe el gobierno
en lo que se refiere al desempleo, cuya tasa para el mes de junio, según el
Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se ubicó en 8,4%, considera que el
mismo no pasa de ser un logro estadístico, ya que hay que tomar en cuenta
que la realidad nos habla de un cuadro de estancamiento de la producción y
de la inversión en la economía venezolana.
“Un logro alcanzado al precio de manipular las cifras groseramente”, expresa
el economista Valecillos, quien expresa que, por el contrario, entre los
grandes problemas que aquejan a nuestra población, el desempleo ocupa el
tercer lugar, luego de la inseguridad personal y de la inflación.
Egresado de la Facultad de Economía de la Universidad Central de Venezuela.
Profesor titular de la misma por muchos años, y hoy en día está en la
condición de jubilado. Ha sido, además, docente de otros institutos
universitarios. Investigador de obra dilatada y consultor técnico de
diversos organismos nacionales y extranjeros. Ha publicado numerosos libros,
entre los cuales se encuentra su el más reciente titulado “Los Venezolanos y
el Trabajo”, y en donde examina lo que ha sido la conducta del venezolano
ante la actividad laboral.
El gobierno exhibe como uno de sus logros más importantes el hecho de haber bajado el índice de desempleo, al punto de que el último reporte del mes de junio, efectuado por el ubica este flagelo en 8,4%. ¿Está de acuerdo con calificar esta situación de logro?
“Reducir la tasa de desempleados, como proporción de la fuerza de trabajo
total, en paralelo con un cuadro ya prolongado de estancamiento de la
producción y de la inversión, es sin duda un logro, pero en este caso un
“logro” estadístico, alcanzado al precio de manipular groseramente los
datos. Como demostré plenamente en un ensayo escrito en septiembre del año
pasado, el INE mantiene artificialmente bajo el total de desempleados
apelando a dos trucos: uno, reduciendo el tamaño absoluto de la oferta de
trabajo, que según ellos está creciendo al mismo ritmo que durante el primer
gobierno de Caldera (1969-1973), cuando la población era apenas 40 % de la
actual y su producto interno sólo alcanzaba a la mitad del estimado para
este año; y dos, incluyendo como ocupados a los miembros de las Misiones”.
El sector industrial acusa el cierre de más de cuatro mil empresas durante
los once años de gobierno chavista. ¿No ha causado ningún impacto esta
circunstancia en lo que se conoce como la oferta de mano de obra?
“Por supuesto. En términos de la situación real la destrucción del aparato
industrial ha significado tanto un aumento de la desocupación abierta como
de la ocupación informal, lo que se muestra en innumerables encuestas no
oficiales que concuerdan en que el desempleo ocupa el tercer lugar en los
grandes problemas que aquejan a la población, sólo después de la inseguridad
personal y de la inflación. Pero para el INE, que es el “brazo estadístico
armado” de un gobierno sólo interesado en la propaganda, esos impactos no
existen, se escamotean de manera descarada, como consta al grueso de los
estadísticos y economistas”.
¿Qué juicio le merece el proceso de expropiaciones que lleva a cabo el
gobierno? ¿Es cierto que, como lo señala la propaganda oficial, la “empresa
socialista” está llamada a convertirse en el paradigma de la producción
venezolana?
“Las expropiaciones, o en forma más precisa, las confiscaciones de empresas
y fincas, son un disparate criminal, que, de continuar, nos conducirán
forzosamente al desabastecimiento generalizado y a la hiperinflación. La
razón es que una vez que las controla el Estado, la producción en ellas cae
forzosamente, extendiendo así la improductividad y el subempleo que son
crónicos en las actividades gubernamentales, y que se han extendido incluso
a PDVSA, que era un modelo de eficiencia empresarial. Esto no va a cambiar
porque ahora se les llame “empresas socialistas”, ya que eliminando por
definición la búsqueda de ganancias y pretendiendo que las diferencias de
salarios y la división del trabajo son inconvenientes, lo que van a
conseguir es hipertrofiar aún más el universo de elefantes blancos y no tan
blancos en que se ha convertido el sector público”.
El Cardenal Jorge Urosa Sabino ha expresado que nos encaminamos hacia un
régimen comunista, sustentado en una pesada burocracia estatal. ¿Comparte
usted este juicio?
“Enteramente. Si hacia falta alguna prueba de que la implantación del
régimen comunista es lo que busca el chavismo, la acaba de suministrar nada
menos que ese troglodita que se llama Fidel Castro, que es la deidad
moribunda del Presidente. Tarea a la cual, por cierto y sin pretenderlo,
contribuyeron mucho los gobiernos democráticos con sus políticas de
ampliación continua del empleo público y de control monopólico de la inmensa
mayoría de las tierras”.
¿En cuánto se ha incrementado la nómina de la administración pública?
“Durante los once años del actual gobierno se ha producido la más acentuada
de las expansiones del empleo público que haya experimentado el país; ella
más que se ha duplicado, situándose actualmente en algo más de dos millones
y medio de trabajadores, sólo los activos en nómina. A esto hay que agregar
los contratados y los jubilados.
Escritores como Cecilio Acosta, Gil Fortoul y otros, de pensamiento
positivista, consideraban que nuestro pueblo era muy dado a la pereza,
debido a la naturaleza abundante, que proveía del pan sin necesidad de
trabajar. Según sus investigaciones, ¿considera acertada esa tesis?
“A los investigadores positivistas les tocó convivir con el fenómeno masivo
de la flojera e indolencia de una población predominantemente campesina. La
explicación que algunos de ellos dieron de ese fenómeno estaba bien
encaminada pero era muy incompleta, y yo cito algunos de esos argumentos.
Ahora bien, el hecho que merece subrayarse es que ese fenómeno, que se
expresaba entonces claramente en la imagen del hombre jipato, se fue
transformando sensiblemente, y hoy en día la flojera es una flojera inducida
desde el gobierno y apuntalada institucional y culturalmente.
La celebre dialéctica del jefe civil Ño Pernalete y de su secretario el
bachiller Mujiquita, famosos personajes de Rómulo Gallegos, refleja una
realidad bastante corriente en el ejercicio de la representación pública en
Venezuela, con su desprecio de la meritocracia y la subordinación lacayuna
de los funcionarios a quien detente el poder. ¿Piensa que estamos ante la
repetición de este mismo fenómeno bajo el régimen de Hugo Chávez?
“Sin ninguna duda, y ello se debe a que tanto la visión como las prácticas
del gobierno de Chávez son expresión clara del militarismo y el
autoritarismo. No perdamos de vista que, en lo esencial, la diferencia entre
Chávez y Juan Vicente Gómez, que determinaba la realidad que describía
Gallegos, es de fraseología, no de contenido. Como analizo en el libro, el
desiderátum político del chavismo en la búsqueda y consolidación del poder
total es lo que Wittgogel llamó la “democracia de mendigos”, en el sentido
de que la población, empobrecida por obra del gobierno, debe moldear su
conducta de acuerdo con la amenaza de la represión y el castigo. Puro
comunismo.
Para Betancourt, dada la ausencia de desarrollo industrial, era absurdo
hablar de partido obrero, prefiriendo en su lugar hablar de policlasismo,
que fue la orientación que siguió al fundar a Acción Democrática. ¿Sigue
siendo válida esta visión del ex presidente?
“El planteamiento de Betancourt fue totalmente válido, lo que pone de
relieve su notable inteligencia política, y hoy, debido a muchos factores,
entre ellos las múltiples transformaciones experimentadas por la economía y
la sociedad venezolana, y, en especial, al fracaso del comunismo, esa visión
sigue siendo aún más pertinente.
¿Qué es de la vida del antiguo movimiento sindical?
“Yo dedico un capítulo a analizar este tema, en particular las debilidades
que presenta el movimiento debido tanto a lo que denomino la restructuración
regresiva del mercado de trabajo, y sobre todo a las políticas
antisindicales del chavismo”.
Acaba de ser aprobada una nueva ley de la actividad aseguradora en el país.
¿Qué beneficios puede reportar ella para los trabajadores?
Aunque mucha gente vinculada al chavismo está de plácemes con esa reforma,
lo que se puede anticipar es más bien un agravamiento de los problemas que
confrontan los asegurados, especialmente con HCM. De hecho parece que
tendremos que pagar de contado las pólizas y además se está creando un
riesgo innecesario con las clínicas privadas, porque alguien tendrá que
pagar los servicios o emergencias que la ley ordena. Aunque esto no debe
sorprender en un gobierno que hoy en día destina casi el doble que en 1998
al presupuesto de salud y emplea el doble del personal, pero con servicios
cada vez más ineficientes, circunstancia que ha llevado al gobierno a
extender las pólizas de HCM a casi todo su personal, pues ni loca la gente
quiere ir a los hospitales y puestos de salud públicos.
A finales de año deuda ascenderá a más de $ 112 millones
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
30-08-2010
El
economista Orlando Ochoa advierte que para finales de 2010 la deuda pública
se habrá ubicado en un estimado de 112.939 millones de dólares.
“Estos son cálculos que hemos Ángel García Banchs y yo, simplemente,
contabilizando lo que conocemos, y aquí no está incluida la parte del
préstamo chino que queda por desembolsar a partir de 2011, los otros 10 mil
417 millones de dólares”
.
El BCV ha asumido una nueva función, como es la de adquirir bonos que emite Pdvsa, ¿usted no cree que, en ese sentido, se adultera la verdadera finalidad del instituto emisor, como es la de velar por la estabilidad monetaria?
“Sí, las dos últimas reformas de la Ley del BCV, la de noviembre y la de
principios de año fueron hechas para facilitar al ente monetario adquirir
bonos y papeles de PDVSA, otras empresas y entes financieros del Estado; se
llevó a la práctica el año pasado, inmediatamente, cuando la Tesorería
Nacional recibió pagarés de Petróleos de Venezuela por más de cuatro mil
millones de dólares, debido a que la petrolera no tenía recursos financieros
disponibles para pagar las obligaciones de impuestos y regalías.
“La Tesorería Nacional, como necesitaba liquidez, para los pagos de fin de
año, esos pagarés, que recibió de Pdvsa los llevó al BCV, y éste se los
cambió por bolívares recién impresos. Ahí tenemos como el mecanismo de
financiamiento monetario inyecta dinero sin respaldo de reservas, y ese
dinero genera presiones inflacionarias en una economía que ya tiene la
inflación más alta de la América Latina y el mundo.
“Aquí cabe una pregunta más bien de tipo moral: si es bien conocido por
cualquier gobernante a principios del siglo XXI en el mundo de hoy, que
financiarse con un banco central genera inflación, ¿cómo es posible que el
gobierno de Hugo Chávez, quien dice que le preocupan los pobres, mantenga
alta inflación y a su vez lance dinero nuevo, impreso del BCV al torrente
monetario, sabiendo que elevará la inflación y empobrecerá?
“Se requiere realmente tener un corazón duro y un cálculo muy frío de
intereses políticos para hacer eso. Luego cabe la otra pregunta: ¿por qué sí
se ha recuperado el precio del petróleo desde finales de 2009, Pdvsa
registra una insuficiencia financiera de caja tan profunda que pasa de no
poder pagar a la Tesorería Nacional sus obligaciones, a buscar
financiamiento en términos inescrupulosos ocultos con China y dejar de pagar
a contratistas y proveedores. Es decir, a revelar que tiene una situación
financiera comprometida.
“Esto significa que algo está muy podrido dentro de Pdvsa para que todos
estos signos de problemas financieros se manifiesten.
¿En cuánto ha crecido la deuda pública este año, y con cuál país es el
que se ha contraído mayor compromiso financiero?
“Esta pregunta la podemos hilar con la anterior. Dado que Pdvsa arrastra
unos problemas financieros que trata de ocultar y los que se manifiestan de
varias maneras: en términos de su oportuna contribución fiscal y también se
manifiesta en el hecho de que la entrega de divisas al BCV por exportación
petrolera durante los últimos cinco trimestres había caído a 42,7% de todo
lo que se exportaba de petróleo, desde el principio de 2009, hasta el primer
trimestre del 2010.
“En el segundo trimestre, cuya información acaba de ser revelada, Pdvsa
entregó 58,5% al BCV; subió algo, ¿pero qué está ocurriendo con el resto de
las divisas que se reciben por exportación petrolera? Resulta que, si
sumamos los dos primeros trimestres del 2010, 50,5% de todo lo que se ha
exportado de petróleo, se ha entregado al BCV, ¿y el resto que suma 15.302
millones de dólares? No hay explicación para el país de lo que ocurre aquí,
excepto la información que puedan compartir Rafael Ramírez y Hugo Chávez.
“Puede ser desde facturas que no se cobran de Petrocaribe y el ALBA que
sabemos están por encima de 16.000 millones de dólares, pago de ventas de
petróleo a futuro, en vista de que se recibió el ingreso por este concepto
antes: caso del Fondo Chino, préstamos de una empresa japonesa y de un banco
francés. Todo esto se paga con petróleo; por lo tanto no entra el ingreso
ahora. También ocurre que Pdvsa entrega divisas a otros fondos en el
exterior dirigidos por el Presidente de la República para sus prioridades,
financia alianzas con otros países y además vendió parte de esas divisas en
el mercado paralelo en el pasado, con grandes ganancias cambiarias cuyo
destino se desconoce. Nada de esto ha sido informado por los dueños del
petróleo, los venezolanos, son sólo manejos entre el presidente Hugo Chávez
y su ministro/presidente de Pdvsa Rafael Ramírez.
“Esa situación de caja de Pdvsa, de dificultades en la contribución fiscal, en entrega de divisas al BCV, ha llevado a que Pdvsa sea uno de los orígenes de endeudamiento más importante del país, y si vemos una suma de la deuda pública y otras obligaciones en divisas (el entrevistado saca un papel con unas cifras), nos damos cuenta de que Pdvsa y la República vienen adquiriendo financiamiento a una tasa muy acelerada, que está relacionada con la caída del ingreso petrolero que entra al país.
“La situación de desvío de una enorme proporción del ingreso petrolero fuera
de Venezuela, pues no está entrando al país por el BCV, y está a su vez
llevando al Gobierno a un endeudamiento sistemático que coloca el total de
deuda externa y otras obligaciones, tales como las estatizaciones, la parte
del préstamo chino que se desembolsa este año, el Fondo Chino, nuevas
emisiones de bonos, colocan todas las obligaciones acumuladas para finales
de 2010 en un estimado de 112.939 millones de dólares. Estos son cálculos
que hemos Ángel García Banchs y yo, simplemente, contabilizando lo que
conocemos, y aquí no está incluida la parte del préstamo chino que queda por
desembolsar a partir de 2011, los otros 10 mil 417 millones de dólares.
“El principal prestamista de Venezuela ahora es la República China, quien no
solamente presta 20 mil millones de dólares, y está colocando recursos en el
Fondo Chino por el orden de los 4 mil millones de dólares, por cada cierto
lapso, y se le paga a futuro con petróleo. La República China también está
comprando hierro a futuro a Ferrominera, al tiempo que está proveyendo
equipos en acuerdos comerciales.
“De modo que con China domina la relación financiera más reciente, pero el
Gobierno busca desesperadamente a otros naciones cuyos gobiernos paguen por
adelantado. Es de hacer notar que en esto, el gigante país asiático está
tomando una posición geopolítica: garantizar el suministro de energía y de
algunos minerales, como hierro, de Venezuela para el futuro, mientras provee
recursos financieros al gobierno de Hugo Chávez en términos favorables a sus
intereses; un gobierno cuya capacidad de gastar y de despilfarrar recursos
es superior a toda la entrada que hubo de ingresos petroleros desde el boom
de 2004, a la toma de las reservas internacionales por casi 50 mil millones
de dólares, los cuales no le corresponden al Fisco, y debilitan el respaldo
del Bolívar; que es lo que se conoce como financiamiento monetario. A todo
esto hay que añadir este proceso de endeudamiento público masivo, parte
visible, parte encubierto, con legalidad cuestionable. ¡Y aun así los
recursos parecen ser insuficientes para recuperar la economía venezolana de
la recesión iniciada en 2009!
“Pero el propio endeudamiento es el síntoma de la enfermedad económica de Venezuela en la huída hacia delante de un Gobierno sin escrúpulos; luego de haber agotado los recursos petroleros, haber abusado del BCV; generando la más alta inflación, no sólo de América Latina, ¡del mundo! Porque ya Zimbabwe controló su inflación anual a menos de seis por ciento anual. Venezuela registra ahora la inflación más alta de todo el planeta.
“La circunstancia de haber hecho eso, en medio de una bonanza petrolera,
debilitando el BCV y ahora la moneda, recurriendo al endeudamiento masivo,
nos muestra que estamos en la última fase del chavismo: intentar esconder su
fracaso económico en las cercanías de un proceso electoral.
La mayor parte de la gente que nos gobierna fue muy radical a la hora de
criticar el proceso de Apertura Petrolera que llevó a cabo el gobierno de
Rafael Caldera, al punto de que una vez llegados al poder rescindieron
varios de los contratos de explotación, que se habían acordado con compañías
transnacionales. No obstante, de un cierto tiempo a esta parte este punto de
vista cambió, y seguimos teniendo a las transnacionales en la Faja del
Orinoco. ¿Qué diferencia hay entre ésta y aquella apertura?
“La posición nacionalista extrema, sostenida por Alí Rodríguez, Bernard
Mommer; quienes, por lo demás, influyeron en la posición de Hugo Chávez,
llegó a sostener que el proceso de extracción de hidrocarburos en su parte
primaria debería estar bajo el control del Estado, y que el proceso de
industrialización, así como otras actividades sí se podría llevar a cabo con
otras asociaciones.
“La idea de aumentar la participación accionaria en los proyectos de la Faja
y en los antiguos contratos de servicio, por parte de empresas
transnacionales, resulta que ahora ha sido peor. Aquí incluso hemos pasado
del contrato de servicios, a convertirlos en dueños del 40% del capital
accionario. Aparte de que el presidente Chávez ha buscado empresas y países
aliados para este menester de poca capacidad tecnológica; de poca
experiencia en hidrocarburos y de menguada capacidad financiera, con
excepción de China.
“Muchos de los socios que tenemos ahí van a ser socios de papel, en virtud
de que en el mundo de actual, posterior a la gran recesión mundial de 2008 y
2009, va ser muy difícil que puedan conseguir recursos para invertir en la
Faja del Orinoco. Estos son socios que no tienen dominio de la tecnología
más adecuada para las labores de explotación del crudo extra pesado.
“Pero peor aún, en el caso de las empresas mixtas vemos que la incapacidad gerencial de la Pdvsa de Rafael Ramírez, descapitalizada en recursos humanos por el sectarismo de Alí Rodríguez y Hugo Chávez, está ahora llena de operadores políticos y de individuos ávidos para cobrar comisiones en cualquier actividad, elevando significativamente los costos de contratación; la empresa está plagada de facciones que aprovechan negocios egoístas, sin rastros de remordimiento por el daño que le hacen al país; con una escasa capacidad técnica; con un flujo financiero restringido, por las razones que hemos visto antes; en la práctica, las empresas internacionales más capaces van tomando control de la actividad, dada la debilidad del lado venezolano representado por las fichas del chavismo clientelar e inmoral. Esto va a ser una tragedia que se va a destapar cuando cambiemos de gobierno, y temo que veremos, que a pesar de arroparse con la bandera nacional, ha ocurrido un proceso de traición al interés nacional y a la geopolítica de largo plazo de Venezuela.
Sin embargo, el gobierno asoma como una de sus banderas el hecho de que
ahora los recursos de Pdvsa van directamente al pueblo, mientras que
antiguamente éstos se repartían entre cinco burócratas de la llamada nómina
mayor. ¿No le parece?
“Ciertamente, se han tomado muchos recursos de Pdvsa para el gasto social.
Ahora, ofrecer recursos vía subsidios de alimentos, vía asistencia de salud
son cosas buenas. Pero cuando la inflación está sobre 30%, reprimida por
controles, de otro modo sería más alta, llega un momento en el cual las
familias, aun cuando reciben parte de los alimentos más baratos, parte de
los pagos para gastos de salud, el ingreso familiar desciende a tal
velocidad que, finalmente, no pueden sostener la calidad de vida. Se
empobrecen y caen en la miseria. Ese es el proceso actual, iniciado en 2009.
“Esto, aparte de todo, a cambio de que se pongan una camisa roja, y se
movilicen obligados a seguir un proyecto político sectario, se convierte en
una relación clientelar, y como al presidente Chávez, realmente, la
inflación no le importa; de hecho la promueve a partir de lo que hace con el
BCV, lo que nos depara el destino en lo más inmediato es una situación
traumática, y en la cual el más desfavorecido será el pueblo, que quedará
más empobrecido y en una economía que no genera empleos de calidad.
“En efecto, éste recibe transferencias de Pdvsa y del Presupuesto Nacional
de miles de millones de dólares; aunque esos miles de millones de dólares
pasan primero por intermediarios, como Pedeval, donde operadores consolidan
grandes fortunas, intermediando las compras de Pdvsa de alimentos y otros
rubros como equipos y vehículos, al tiempo de que se sirven de los
diferenciales cambiarios con relación a los precios.
“Es trágico que a costa de ayudar a un pueblo con los recursos que le
pertenecen se genere un proceso de enriquecimiento ilícito, se genere un
proceso inflacionario, y se le someta a una relación clientelar. Es
realmente repugnante que el petróleo venezolano sea usado para eso, para
profundizar el subdesarrollo económico de Venezuela.
Algunos economistas presumen que debe venir otra devaluación, e incluso una
reconocida firma de asesoría económica se atrevió a estimarla en 11%. ¿Qué
piensa usted a ese respecto?
“Cuando faltan dólares de Pdvsa porque no entran al país; cuando faltan
bolívares en el gasto público, porque la inflación le quita poder
adquisitivo; cuando el gobierno quiere gastar más dentro del país, para
sostener la red social y la red clientelar, y quiere gastar afuera, a los
fines de mantener la relación con esos países que viven de partidas
presupuestarias nuestras, mientras se alimentan los delirios de liderazgo
mundial de Hugo Chávez; en dos palabras, cuando falta dinero, he allí el
momento en que un gobierno como éste considera que lo mejor es devaluar, a
fin de obtener más bolívares por dólar, lo cual significa más presión
alcista a los precios. La devaluación, sin duda alguna, está en la agenda
económica del gobierno de Hugo Chávez después del 26 de septiembre.
Semanas atrás la Asamblea Nacional aprobó la nueva Ley del Mercado de los
Valores, con la finalidad de atacar lo que se conoce como el mercado negro
de las divisas. ¿Piensa que esta ley está llamada a corregir la situación
ilícita, derivada de este mercado?
“El gobierno del presidente Chávez desde el año 2004 comenzó a utilizar a la
banca y al mercado de capitales como un medio para colocar bonos de deuda
pública venezolana en dólares dentro del país, y la gente los compraba como
mecanismo para acceder a dólares. Ese fue un proceso poco transparente y de
grandes beneficios para los amigos de latos funcionarios. El gobierno vendía
bonos, a través de intermediarios financieros de todo tipo, y los bonos se
convertían en dólares; lo cual, por lo demás, permitió que se hicieran
fortunas dentro y fuera del gobierno “socialista”.
“La banca hizo grandes fortunas con las llamadas Notas Estructuradas,
ideadas por Nelson Merentes, así como las casas de bolsa, y mediante las
cuales se intermediaban títulos por dinero, que el gobierno necesitaba para
financiar el déficit, y el cual no ha podido cubrir ni siquiera con los
altísimos ingresos petroleros de los últimos años.
“Ahora se culpa a las casas de bolsa; cuando algunas pudieron haber tenido
relaciones muy cercanas con altos funcionarios del gobierno, tal y como
ocurrió con un conjunto de bancos que llevó a la crisis bancaria del 2009.
Esto es una forma de buscar eludir la responsabilidad gubernamental y buscar
chivos expiatorios. El mercado cambiario venezolano sigue distorsionado. No
hay suministro suficiente de divisas por Cadivi ni por el Sitme, ni por las
emisiones de bonos, como las actuales, que acaban de colocarse.
“La economía venezolana sufre por falta de dólares, en el sentido de que el
sector privado se volvió hiperdependiente de las divisas, porque ya no
produce casi nada de los insumos intermedios que antes de fabricaban en el
país; de modo que el sector privado venezolano no tiene para funcionar,
además si funciona entonces está amenazado de expropiación. El ambiente es
adverso. Incluso, si el sector privado puede producir, se ve ante el
problema de que el venezolano posee menor ingreso real, y ya no puede
comprar.
El ministro Jorge Giordani se ha vuelto a regodear por el logro alcanzado en
materia de inflación, a propósito de la disminución que registró en el mes
de julio, con respecto a junio. ¿Dicho logro es producto de una política
antiinflacionaria correcta que ha comenzado a aplicar este gobierno?
“No, ojalá fuera así. Recordemos que la mitad de los precios de los bienes y
servicios, que afectan al Índice que mide la inflación, están controlados o
subsidiados. Cuando el gobierno, producto de la escasez, y del deterioro de
la producción nacional acepta ajustar los precios, ocurre como en abril,
cuando entonces el Indice se ubicó en 5.1 por ciento en un mes, y el de
alimentos se ubicó en más de 11 por ciento; porque las válvulas se aflojaron
para permitir el escape de la presión inflacionaria. Ahora las válvulas
están cerradas. El gobierno no permite ajustes de precios, y entonces el
Indice baja a algo como 1.8 por ciento mensual.
“Debemos tomar en cuenta que el país tiene 31 meses, como dicen bancos
extranjeros, en que el Indice no ha estado por debajo de 1,2 por ciento
mensual; 1,2 por ciento anual es la inflación de Perú o Chile. No hay formar
de hacer bajar la inflación, mientras se esté apelando al financiamiento
monetario del BCV, mientras se tiene un régimen cambiario sin divisas, que
eleva el costo de reposición de inventario de los productores nacionales. No
es posible bajar la inflación, mientras un sector privado no pueda aumentar
la producción nacional.
El BCV viene de reportar una caída de 1,9% para el segundo trimestre de
2010, una cifra que si se coteja con la caída que se tuvo en el primer
trimestre nos habla de una sorprende recuperación que, de continuar en los
dos próximos trimestres por venir, al final de año, estaríamos en presencia
de una reversión de esta situación; de modo que se le haría realidad la
predicción de algunos voceros del oficialismo, en el sentido de que ya para
esa fecha el PIB marcaría una cifra de crecimiento. ¿Está de acuerdo con
este pronóstico?
“No. Realmente, quisiera que fuera así, pero no hay razones para pensar que
sea así. De hecho, si vemos las cifras, en el primer trimestre la economía
venezolana se contrajo 5,2%, y en el segundo trimestre 1,9%. Lo que
significa que para el primer semestre la contracción fue de -3,5%.
¿No fue de 5,8% la caída del PIB para el primer trimestre?
“En un primer momento se dijo que era de -5,8% la caída en el primer
trimestre; pero esta cifra ha sido revisada, y quedó en 5,2%.
“Si nosotros vemos que en el mismo boletín informativo del BCV,
correspondiente al segundo trimestre de 2010, y en donde se habla de la
balanza de pagos, observamos que el volumen exportado de la industria
petrolera se redujo en un 16,3%, y si el PIB mide el volumen de la actividad
económica, no los precios, ya que éste mide el valor agregado a precios
constantes, nos damos cuenta que la actividad petrolera no pudo haber en el
segundo trimestre sólo un 2%, ¿cómo es posible que si el volumen de
exportación cayó 16,3% en el segundo trimestre, como nos dice el BCV, el
valor agregado sólo cayó 2%, cuando sabemos que no hay aumento sustancial ni
del consumo interno ni de la inversión.
“Esto lo que nos demuestra es que, por una parte, el gobierno y Pdvsa vienen
inflando los datos estadísticos que le proveen al BCV, de manera que el PIB
aparezca más alto. Por otra parte, mi colega José Guerra viene señalando que
la caída del ingreso real de los trabajadores de Venezuela fue más de 10%, y
el gasto de consumo final, según los datos del BCV, cayó en el segundo
trimestre a -2,4%. Si vemos la caída acumulada del salario de los
trabajadores esas cifras no se corresponden. De manera que varios
economistas tenemos fundados indicios de que las cifras se están inflando,
para que la medición estadística del PIB aparezca menor a la que en realidad
es.
“Yo temo que el presidente Hugo Chávez recurra al argumento de Jaime Lusinchi, cuando la economía cayó en uno de esos años de su gobierno, y quien dijo, luego de una desaceleración de la tasa de caída, que habíamos pasado de un sótano de -6 por ciento a un sótano de -3%. En realidad, la economía sigue cayendo, está cayendo.
Enrique Meléndez Oropeza
23-08-2010
La
conducta infantil de nuestro teniente coronel se le observa en esa manera
asombrosa con la que toma la situación derivada del resultado de un juego de
béisbol, a propósito de un campeonato mundial femenino de este deporte, que
se ha llevado a cabo en Venezuela por estos días, y juego en el cual el
equipo de nuestro país dejó en el terreno al de Cuba; lo cual, a su juicio,
constituyó una verdadera hazaña, pero a la que los medios de comunicación le
pasaron por un lado. Algo así como si yo me asombrara porque determinado
equipo de la liga local de Carora, donde el béisbol tiene mucha afición,
resultara el vencedor de un campeonato, y entonces a la noticia no se le
ofrecieran los principales titulares de la prensa, al menos, regional de
Lara. Es decir, hay una desproporción con respecto a lo que debe ser
noticioso en la conciencia de nuestro teniente coronel, que entonces no
tiene ni la más mínima idea de lo que sería la jerarquización de la noticia:
-De eso sí no habla la prensa burguesa-, se queja nuestro teniente coronel,
y entonces aprovecha una de sus cadenas de medios para dedicarle unos
cuantos minutos al juego de marras; una buena media hora, puesto que
solicitó el video del mismo, y así pidió que transmitieran el inning en el
cual se consumó dicha hazaña, como para sembrársela en la conciencia a los
venezolanos, mientras peroraba que nuestros medios de comunicación no
estaban sino para sabotear su exitosa revolución, y que ahora venían con una
nueva arremetida con esto del tema de los crímenes del hampa: que sí cifras
de muertos. –En lugar –añadía- de estarse ocupando de cosas hermosas como
ésta-.
Aparte de que el béisbol es un deporte, y para eso están los muchachos. Es
verdad que si toda la vida se ha tenido una gran pasión por el mismo, eso se
muere con la persona. Sin embargo, estas no son actividades para viejos;
desde hace rato uno ya colgó los guantes, en ese sentido, y menos para un
presidente de la República. A ese respecto, siempre me he identificado con
esa expresión del escritor cubano Guillermo Cabrera Infante, quien señalaba
que en su juventud el béisbol había sido su deporte favorito; pero que
después de viejo ese favoritismo se había desviado hacia otros juegos. De
manera que otros eran los deportes sus preferidos para ese momento. De
hecho, si nuestro teniente coronel mantuviera esa pasión de aficionado por
la pelota sólo en su entorno más íntimo le quedara hasta elegante. Pero no
hay que pasar por alto que estamos ante un hombre con una fuerte tendencia
al histrionismo; de modo que nada mejor que un deporte, como el de marras
para payasear. En especial, por toda la parafernalia que el béisbol trae
consigo: desde el uniforme hasta el bate, el guante y la pelota, y que en el
caso del teniente coronel se le ve como un disfraz perfecto, y es cuando se
le observa más muchacho aún, para desgracia de este pueblo que cayó en sus
manos, quizás, por karma del destino, como dicen los astrólogos.
Para el periodismo es clave la Batalla de Maratón; cuyo triunfo, por parte
de los griegos, alguien corre a Atenas a pregonarlo. He allí el primer hecho
noticioso de la historia, y los tiempos modernos han visto crecer su
industria, a propósito del modo de producción que nos rige en la actualidad,
para quitarle prestada esta expresión al marxismo, o sea, el modo de
producción capitalista, y allí prevalecen una serie de valores, con motivo
del escenario que genera la empresa periodística, que es lo que se conoce
como opinión pública. De modo que la información se transforma en una
mercancía; como se vuelve una mercancía la filosofía, para el malestar de
los filósofos; puesto que bajo este modo de producción todo se vuelve objeto
de consumo. De hecho, el periodismo se transforma en juez de la vida
pública, y se le otorga el calificativo, que no el nombre, de Cuarto Poder,
sólo que ya en forma de entelequia, puesto que su existencia no depende sino
de la palabra; algo así como la cosa en sí kantiana, que existe pero que
resulta intangible, y es aquí donde uno observa la simpleza que hay en
nuestro teniente coronel, a propósito de su manera de reflexionar y su
manera de entender este oficio del reporterismo.
Claro, también en él prevalece por todas partes su psicosis narcisista; que
es la que le refuerza ese espíritu infantil, y no lo deja madurar, y es así
como nuestro teniente coronel se muestra más interesado en la noticia sobre
el resultado de un partido de béisbol insignificante, que en la cifra de los
muertos que reporta la prensa en la sección de sucesos en las ediciones de
su día a día, y que ya están por los niveles alarmantes; uno diría que
estamos a merced de una guerrilla urbana, de carácter vil e implacable, en
una especie de guerra del hampa; estimulada ésta, por lo demás, por la gente
que nos gobierna. Por una parte, él pretende sobreestimar sus éxitos: se
impone el equipo de Venezuela en el campeonato antes mencionado; lo que
significa que él recoge los frutos de lo que ha sido la cosecha de la
política deportiva de su gobierno; por otra parte, él pretende subestimar su
fracaso: le desata de inmediato una guerra al diario El Nacional porque éste
se ha atrevido a publicar la foto de unos muertos; hacinados en la morgue de
Bello Monte (Caracas); sea lo que sea, a él le perturba la verdad, y
partiendo del hecho de que se trata de un hombre que no se ha impuesto sino
sobre la base de la presunción; como consecuencia de la inmadurez de un
pueblo que lo sigue, ciegamente, desde el punto de vista político, y este es
el resultado de su improvisación. De modo que él tiende a reaccionar con
ciega soberbia, y resulta hasta aparatoso en su forma de proceder contra un
medio de comunicación; alegando el hecho de que el saboteo mediático a su
exitosa revolución del Socialismo del Siglo XXI se viene dando por etapas, y
que ahora los medios han encontrado buen abono en el tema del hampa, y con
éste es lo que ellos vienen en esta oportunidad.

Entrevista Luis Alberto Russián
Comercio binacional con Colombia se redujo a $ 891 mil millones
Entrevista Enrique Meléndez Oropeza
23-08-2010
El
presidente de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (Cavecol)
estima que el intercambio comercial entre Venezuela y Colombia en este
período de congelamiento de las relaciones ha caído en un setenta por
ciento, consecuencia de lo cual habrían sido eliminados unos quinientos mil
puestos de trabajo entre ambos países.
En torno a la deuda que tiene el sector privado con los proveedores
colombianos estima que ésta se ubica en uno 800 millones de dólares.
Abogado, egresado de la Universidad Católica “Andrés Bello”, con
especialización en la Universidad Central de Venezuela en materia de
integración y comercio exterior. Por otra parte, ha realizado cursos en
Barcelona (España) y Suiza (Ginebra) sobre esta misma materia. Ha trabajado
en el Instituto de Comercio Exterior, en el Ministerio de Producción y
Comercio.
La más simple interpretación del encuentro entre Hugo Chávez y Juan Manuel Santos llegó a la conclusión de que esta reconciliación no ha implicado sino gasto para Venezuela. Pago a empresas colombianas a quienes los importadores venezolanos les adeudan cientos de millones de dólares, y aquí es donde el más ha puesto énfasis el gobierno colombiano de acuerdo a sus voceros. ¿Usted cree que en las condiciones tan precarias en las que se encuentra nuestro Fisco se podrá honrar este compromiso?
“Consideramos que, aunque parezca que todo se soluciona con dinero, el tema
es mucho más que dinero. Cavecol se permite felicitar este primer encuentro
entre el presidente Hugo y el presidente Juan Manuel Santos. Lo importante
aquí es la reconstrucción de la confianza, pero no sólo entre los gobiernos
de Venezuela y Colombia. Para la reconstrucción de la confianza también hay
que tomar en cuenta a los empresarios que hacen vida en esta relación
binacional, como entre los empresarios y los actores públicos.
“Resulta que como esta es una tensión que ha sido dilatada en el tiempo,
ciertamente se ha afectado la actividad económica como tal. Tenemos un año
en que con este congelamiento de relaciones binacionales hay una cantidad de
prácticas discriminatorias referentes al origen de Colombia, donde no se
renuevan certificados, licencias y permisos de documentación para hacer
posible el comercio; así como no se asignan dólares a través de Cadivi. Como
los empresarios venezolanos no han podido pagar a sus proveedores de
Colombia se ha afectado su credibilidad.
“Recordemos que en el comercio la confianza es la base angular de todo. Si
nosotros queremos recomponer la relación comercial, tenemos que honrar los
compromisos. De modo que, aun cuando haya limitaciones fiscales; a lo mejor
no tenemos los recursos como en otra época, aunque hay cierto margen de
maniobra, si se quiere actuar en consecuencia con los compromisos ya
asumidos hay que buscar ese dinero. Tendremos que hacer grandes sacrificios
y tenemos que pagar.
“Esta es una deuda que tiene hasta más de un año de data, y es significativa
al punto de colocar a nuestros empresarios en situaciones de tensión. Aquí
han cortado créditos los proveedores colombianos, aquí han llevado a los
empresarios venezolanos a demandas, porque no han podido cancelarles.
Sociedades comerciales que venían funcionando desde hace quince o veinte
años se han visto muy afectadas en lo personal, y como consecuencia de que
los importadores venezolanos no han podido responder.
“El comercio entre Venezuela y Colombia involucra a una gran diversidad de
actores y de empresas. En la frontera todos están vinculados. Entonces
resulta que las empresas pequeñas tienen menos margen de maniobra y menos
capacidad para ir a un mercado de permuta, por ejemplo, y poder honrar su
obligación con un proveedor extranjero a un tipo de cambio que le supera lo
que ha calculado originalmente. De modo que los escenarios para ninguno de
los actores son adecuados.
“La relación se ha mantenido, y todavía sigue existiendo intercambio
comercial, a pesar de las restricciones, gracias a que la red de relaciones
se lleva a cabo de empresario a empresario, y aún prevalece una cierta
confianza”.
¿A cuánto asciende lo que se le debe a ese respecto a los proveedores
colombiano?
“Los cálculos más prudentes hablan de unos ochocientos millones de dólares”.
Ante la conducta impredecible del presidente Chávez, ahora el medio
colombiano se muestra escéptico, y duda de si volver a establecer convenios
de suministro de insumos con los agentes económicos venezolanos. ¿Usted no
cree que esta actitud pudiera transformarse en un obstáculo para el impulso
que debería alcanzar el comercio binacional, luego de esta distensión?
“Claro que sí, porque existe en este momento una gran cautela, teniendo
presente que se ha afectado la confianza, la credibilidad y la relación de
empresario a empresario. Más ahora en vista que, además de no haber sido
bien tratado el empresariado colombiano acá, ha habido aplicación de medidas
discriminatorias en su contra. Así han tenido que buscar otros mercados,
sobre todo aquellos proveedores que han sido más competitivos en ese
sentido, en especial, aquellos que están vinculados a la actividad
industrial de Bogotá, Medellín.
“Pero hay sectores de otras regiones que siguen dependiendo en gran medida
de la actividad con Venezuela, y que están establecidos sobre todo en la
zona fronteriza de ambas naciones, de modo que esos sí quisieran que se
restablecieran los lazos comerciales. Ahora, quizás sí ya no como antes.
“Hay que señalar que en el 2003, cuando Venezuela confrontó otra crisis
financiera, muchos productores colombianos tuvieron que buscar otros
mercados, para colocar sus productos, y tan pronto como nuestro país se
recuperó, volvieron a mirar hacia acá. Porque Venezuela es el mercado
natural, el más grande, el más atractivo en lo que se refiere a cuantía y
variedad.
“El sentido común indica que ellos deben haber aprendido la lección, y lo
más probable es que ellos no van a desatender esos mercados. Porque ellos no
van a concentrarse solo en el nuestro, que presenta estas fallas y genera
incertidumbre.
“Aunque lo importante para nosotros, no es cuánto vamos a importar, sino lo
que vamos a producir para exportar hacia Colombia; puesto que la relación es
de ganar-ganar. Pero lo lamentable aquí es que como hemos visto mermada
nuestra capacidad productiva, nosotros no estamos colocando en el hermano
país nuestra producción nacional. En Venezuela no nos hemos planteado una
estrategia de modo de llevar productos hacia Colombia, sino que la
estrategia consiste en comprarle a ésta o a otras naciones, y aquí es donde
debemos ponernos a reflexionar como venezolanos, ya que las políticas de
cualquier gobierno deben estar orientadas a fortalecer el aparato
productivo.
“O sea, tener capacidad para satisfacer nuestro propio consumo, pero también
capacidad de exportación, y en ese sentido, si resulta oportuno revisar esta
situación, tomando en cuenta la precariedad en la que se encuentra nuestro
aparato productivo”.
¿A cuánto ascienden las pérdidas de lado y lado con motivo de esta
querella entre los dos gobiernos?
“Hablar de pérdidas es muy complicado. En el comercio priva también el costo
de oportunidad, y en este momento no tenemos los instrumentos para poder
evaluar las pérdidas. A lo que sí nos podemos referir es a cuánto llegó el
volumen.
“Nosotros, en el 2008, que fue el año record del intercambio comercial
binacional, consecuencia de que nuestro aparato productivo no tuvo la
capacidad para satisfacer la demanda interna, nos ubicamos en 7 mil 298
millones de dólares, y de los cuales 6 mil 91 millones de dólares
correspondieron a Colombia, y sólo 1.198 fue de Venezuela hacia nuestro
vecino. Para el 2009, en el primer semestre la cifra era equivalente; pero
para el segundo semestre es cuando se comienza a producir el proceso de
congelamiento de las relaciones, y el comercio decae como consecuencia de
todas estas medidas discriminatorias de no renovación de certificados, de
licencias, de registros.
“Ya para finales de 2009 el comercio binacional caía en un -37%. Las
importaciones de Colombia se colocaron en 4.053 millones de dólares, venían
de 6 mil 91 millones de dólares, y las exportaciones de Venezuela hacia
Colombia que venían de 1 mil 198 millones de dólares, pasaron a 563 millones
de dólares. Aquí también es oportuno significar que en ese primer semestre;
cuando parecían las cosas normales que se manejaron de acuerdo a los
volúmenes de 2008, gracias a la confianza el comercio se mantuvo en esos
volúmenes; porque debemos recordar que ya para los primeros meses de 2009
empezó a caer el ingreso petrolero, y teníamos menos flujo de caja.
“En ese sentido, comenzamos a pagar a destiempo, comenzamos a dilatar los
pagos, aunque los proveedores colombianos siguieron mandando mercancía para
Venezuela por la confianza que tenían con sus clientes venezolanos.
“En estos instantes, luego de este largo período de congelamiento de
relaciones, en el primer semestre el intercambio binacional ha caído a 891
mil millones dólares, de los cuales 759 mil millones de dólares son de
Colombia y 140 mil millones de dólares son de Venezuela hacia Colombia. Esto
implica, con respecto al período analizado, una caída del 70 por ciento del
intercambio comercial, respecto del año anterior.
¿Qué exportamos nosotros hacia Colombia?
“Los productos siderúrgicos, alumínicos y petroquímicos.
Y en el mercado de trabajo, ¿cuál ha sido la incidencia de esta
situación?
“No tenemos información concreta en ese particular. Se habla de la pérdida
de unos quinientos mil puestos de trabajo de un país y del otro. Pero donde
se ha hecho más evidente este asunto es en la frontera. Por ejemplo, los
gremios locales de Ureña (Táchira) reportan que se han perdido entre veinte
y veinticinco mil puestos de trabajo. Son cálculos que se han hecho en esa
zona en concreto.
¿Ureña y San Antonio, no?
“Sí esa es la parte venezolana que hace vida común con el llamado norte del
estado Santander. Ahora, aquí en estas comunidades se ha afectado en forma
demasiado dramática su cotidianidad. Porque se le han puesto demasiado
controles a lo que son los alimentos, a productos como la gasolina, y que
son controles demasiado estrictos.
“Por otra parte, esta es una zona de frontera donde nuestra moneda, el
bolívar fuerte, ha perdido valor frente al peso, y allí hay otros
incentivos, otros atractivos que tienen que ver con el comercio informal. De
modo que todo esto ha derivado en una situación muy angustiosa; una
situación muy deprimida, si partimos del hecho de que, según nos han
informado a nosotros, el 70 % del PIB del estado Táchira depende de esta
actividad.
“Puesto que no es nada más lo que se vende, sino todo lo que esto implica:
servicios de infraestructura, almacenamiento, las diligencias aduanales, los
transportistas, los vendedores ambulantes. Incluso, hay una dinámica propia
del turismo regional, incitada por el comercio, de modo que hay colombianos
que vienen a Venezuela a comprar determinados productos, como hay
venezolanos que van a Colombia a adquirir otros. Todo esto se ha visto
afectado.
“Cúcuta es el otro lado de la frontera, es el norte del departamento
Santander, y Ureña y San Antonio son del estado Táchira. Así, hay quienes
plantean que esa es una ciudad binacional. Para la gente que vive allí esa
zona constituye un eje urbano que tiene dos polos, que son San Cristóbal y
Cúcuta”.
Empresas de colombianos que fueron expropiadas durante este proceso de
ruptura de relaciones reclaman el pago de sus indemnizaciones respectivas.
¿Usted nos pudiera hablar del estatus de estas empresas? ¿A cuánto
ascendería lo que se les debe?
“No tenemos informaciones, para ser serios, de expropiaciones durante este
proceso de ruptura. Desde el período de congelamiento, que hace un año, lo
que sí coincidió fue con la expropiación del central azucarero, que opera en
Ureña. Aunque no hemos sabido como ha avanzado eso.
¿Qué sucedió con lo de la cadena de supermercados Éxito?
“A este caso no le hemos hecho seguimiento, no tenemos información reciente
de cómo quedó eso. Ciertamente, pudiéramos decir que hubo una confusión,
porque el nombre Éxito si corresponde a una empresa colombiana. Pero desde
hace tiempo atrás esta cadena fue adquirida por un consorcio francés. No
tenemos información más a ese respecto.
En la opinión pública se maneja la información de que, debido a la política
de persecución que ha desatado este gobierno contra la propiedad privada,
una gran parte de las empresas, tanto de carácter nacional, como
transnacional han migrado hacia Colombia. ¿Usted nos pudiera hablar sobre
esta situación?
“Ciertamente, hay la presencia de muchas empresas del sector petrolero
venezolano en Colombia; porque pertenecen a empleados que integraron la
nómina de Pdvsa, empresas especializadas que habían hecho vida en Venezuela,
y que ahora por la mejora significativa que tiene ese sector en Colombia han
abierto operaciones allá.
“Hay otras cadenas de comercialización de Venezuela, que también se han
expandido hacia allá. Pudiéramos decir que lo natural, cuando una empresa
que está establecida en Venezuela quiere crecer o diversificar sus mercados,
es que piense en abrir también en Colombia, porque es donde hemos tenido un
régimen comercial igual. Hay una gran cantidad de similitudes, aun cuando
los mercados no se comporten igual.
“Por otra parte, sí hay un cierto interés del empresariado venezolano en
tener presencia en Colombia, y mucho de eso tiene que ver con la situación
de incertidumbre del presente mercado nacional.
Al referirse a la deuda que tiene el sector privado venezolano con su par
colombiano, el presidente Hugo Chávez habló de un sobreprecio en alguna que
otra facturación, así como de compras ficticias; quizás, con la intención el
agente económica de ponerse en unos dólares. ¿Hasta qué punto el jefe de
Estado está bien informado a ese respecto?
“Siempre que hay controles de cambios, los dólares oficiales siempre van a
ser un estímulo para cualquier agente económico. Aquí y en cualquier parte,
y eso no es correcto desde el punto de vista ético. Pero siempre hay
empresarios que incurren en algún margen en ese sentido. Las autoridades
aduaneras reportan que estos casos suelen ubicarse en un 15% máximo. Pero
nosotros no podemos generalizar en torno al hecho de que la mayor parte de
las mercancías que nos vienen de Colombia son sobrefacturadas o ficticias.
Aunque llama la atención de que eso ocurra, porque nosotros tenemos un
sistema en el cual hay todos los controles aduaneros, así como hay
verificación en todo lo que corresponde al personal que Cadivi designa para
esta actividad, además del Seniat.
Enrique Meléndez Oropeza
16-08-2010
Regresó
con las manos vacías. Se le ofreció buen trato, como saben hacerlo los
colombianos, al contrario de nosotros los venezolanos que somos muy
ordinarios, en ese sentido; sin embargo, se ve que en privado se las
cantaron bien claras. Incluso, llegó de jalabolas, para decirlo a la
venezolana, adulando a Juan Manuel Santos: “El presidente está de
cumpleaños, y yo creía que cumplía 35, y resulta que son 59”. Lo había
acusado de todo tan sólo días antes. ¿Qué no dijo nuestro teniente coronel
de su actual homólogo colombiano? Es más, en cierta oportunidad trascendió
que en una de las pocas cumbres que llegaron a sostener Alvaro Uribe y
nuestro teniente coronel, éste le pidió a su par, como punto de honor en
medio de las negociaciones para una distensión total entre ambos gobiernos,
que destituyera a Santos del Ministerio de la Defensa.
Fue un verdadero bochorno. Es más, uno diría que desde el comienzo, en el
arte en que se presentó; esa facha de deportista, con la bandera tricolor
encima. Es verdad que el clima de Santa Marta es demasiado sofocante, y de
hecho la vestimenta que el presidente Santos lució era la propia para andar
por este lugar de la costa colombiana: camisa y pantalón claro; el hecho es
que esa casaca deportiva que se puso nuestro teniente coronel sobre franela
roja sí que no era la más apropiada, habida cuenta de que se trata de una
indumentaria concebida, precisamente, para hacer sudar en una actividad de
ejercicios físicos a un gimnasta, y que en efecto se evidenció en su caso en
medio de la ceremonia: aquel hombre sudando la gota enorme. ¿Disimulaba el
famoso chaleco antibala que dicen que usa? Por aquí comienza la cosa. Ese
excesivo blindaje que ahora porta: nunca antes se había visto a un
presidente con tanta seguridad.
Aquello era que salían y salían funcionarios policiales de aquel avión suyo,
tan pronto aterrizó en la pista; mientras uno veía con una cierta
expectativa las imágenes por TV; como siempre, el tercio haciéndose esperar,
y de hecho, llegaba con dos horas de retardo a la cita, para incomodad del
anfitrión; y luego aquellos dos Mercedes Benz de último modelo, que salieron
de la otra aeronave de carga, que lo acompañaba, destinados a su traslado;
es decir, además de seguridad, ostentación, que es lo que más ha conmovido a
la opinión pública venezolana, con su toque de populismo y su mercado de
personas tarifadas, esperándolo en determinado barrio de Santa Marta, para
darle la bienvenida a la tierra neogranadina. O sea, con su sempiterna buena
dosis de adoración. Por supuesto, la ridiculez de siempre de sacar a relucir
su parte militar; no siéndolo, por lo demás, dígase de paso, si nos atenemos
a cualquiera de sus decisiones: eso por ejemplo de ordenar la movilización
de diez batallones a la frontera colombo-venezolana, con ocasión de la
crisis derivada de la incursión del ejército colombiano en territorio
ecuatoriano, cuando el famoso asalto al campamento de Raúl Reyes, y en el
cual se entrometió de una manera bufa. ¿Qué lección aprendió de allí? Que
nuestras fuerzas armadas atraviesan por una situación bien precaria en torno
a eso que se conoce como el apresto operacional, y lo que no le conviene a
un ningún militar que se sepa, y menos en su caso que se trata del
comandante en jefe de las fuerzas armadas. Con razón se dice que fue
aplazado en el curso de Estado Mayor que se realiza en la academia militar,
para ascender a coronel. Obsérvese que esto ha dado motivos hasta para
especulaciones: que si Colombia abrigaba la posibilidad de una incursión
armada, igual a aquella del Ecuador, a los fines de atacar los frentes
guerrilleros de la FARC y del ELN que sus autoridades dicen que pululan por
todo el territorio venezolano.
Pero eso es otra cosa, a lo que nos referíamos es a la tendencia a la
payasería de este señor, y lo cual unido a esa indumentaria, de la que
hablábamos atrás, que vendría a ser el complemento de esta trama relativa a
sus ridiculeces, hacen de este señor un verdadero bochorno, algo
impresentable; como ese personaje del cine mexicano, Cantinflas, que supo
interpretar muy bien esas audacias del criollo, a propósito de esa conducta
igualitarista y trepadora suya, como parte de su espíritu de presunción.
Lo cierto es que lo pusieron de rodillas, y aquí en donde yo digo que este
hombre regresó con las manos vacías. Es decir, regresó con el compromiso de
que va a honrar la deuda que se arrastra con los proveedores colombianos,
como consecuencia del congelamiento de las relaciones; lo que supone,
aligerar el otorgamiento de las divisas a los clientes venezolanos de esos
proveedores, quienes contrajeron deudas con éstos, algunas de las cuales ya
de vieja data; un trecho en el cual nuestros compatriotas han sido
demandados en tribunales de comercio. El caso es que los colombianos han
comenzado por aquí, y lo más significativo de todo es que lo han obligado a
tragarse todo lo que había dicho, acerca de las bases de EEUU, a
continuación: “Eso es algo que es de la absoluta soberanía de Colombia”, se
le oyó decir. Así uno se explica el por qué la cancillera, María Angela
Holguín ha dicho que el Estado colombiano no va a solicitar ninguna
inspección en territorio venezolano, como lo denunció el anterior gobierno
de Alvaro Uribe ante ningún organismo internacional. A cambio de esta
declaración, nuestro teniente coronel se vio obligado a tragarse las
palabras, como al que lo obligan a tragarse un papel a la fuerza. Porque,
por lo demás, esto no significa que Uribe desmaye en sus propósitos, y aquí
es donde está la parte de la diplomacia fina colombiana: hacerle ver a
nuestro teniente coronel que, por encima de los personalismos, está el
destino de ambos países. Aunque uno sospecha que nuestro teniente coronel no
lo ha comprendido de un todo; si se tiene presente que se trata de un hombre
muy imprevisible.
Empresas básicas están paralizadas
Entrevista de Enrique Meléndez Oropeza
16-08-2010
El ex diputado Luís Manuel Esculpi asegura que la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ganará ocho diputaciones en la nueva Asamblea Nacional en el estado Bolívar en las próximas elecciones del 26 de septiembre, de acuerdo a lo que señalan los sondeos de opinión.
Dirigente de larga trayectoria en el Movimiento al Socialismo, desde su
época juvenil en los liceos de Caracas, vinculado al área de la Defensa
durante su época de parlamentario, hoy en día se desempeña como jefe de
campaña en la región de Bolívar por la MUD, al tiempo que forma parte de la
alta dirigencia de Un Nuevo Tiempo.
Considera, por otra parte, en una larga entrevista que sostuvo con La Razón
que, en efecto, las heridas causadas por aquella vieja disputa entre Andrés
Velásquez y Antonio Rojas Suárez, se han venido restañando con el tiempo, y
que lo más importante es que en este caso cada parte aleccionó.
A apenas un mes y medio para el 26 de septiembre, ¿considera que la oposición puede ganar las elecciones parlamentarias?
“Todas las encuestas indican que se ha venido conformando una mayoría
democrática en el país, en el sentido de que se rechazan las políticas del
gobierno, y que a nivel de todas las regiones los candidatos, que ha
presentado la MUD, cuentan con una trayectoria bien reconocida; toda una
historia de lucha, a diferencia de lo que ocurre con los candidatos del
oficialismo que, prácticamente, se mantienen ocultos, mientras la campaña se
ha venido concentrando, prácticamente, en el presidente de la República, que
ha intentado ser candidato en todas las planchas y en todos los circuitos de
Venezuela.
Del total de diputados que elige el estado Bolívar; ¿cuántos considera
usted que obtendrá el gobierno y cuántos la oposición?
“Nosotros tenemos seguros dos por lista. Estimamos que podemos ganar la
primera opción en el circuito uno, donde las fuerzas democráticas ganaron la
alcaldía de Heres, más Sucre y Cedeño. Ese circuito elige dos diputados;
aparte de que por aquí va también Andrés Velásquez y César Alfredo
Hernández.
“Asimismo, tenemos la opción de ganar en el circuito 3, que está conformado
por el antiguo municipio Raúl Leoni, puesto que ahora le pusieron el nombre
de Angostura, y el Gran
Sabana. Aquí Carlos Chancellor, alcalde
del municipio Sifontes, quien resultó ser inhabilitado para participar en
las elecciones parlamentarias, le ha brindado su apoyo al candidato de la
MUD, Américo De Grazia. Ya por aquí irían cuatro diputados: dos por lista,
uno por el circuito uno y el otro por el circuito tres.
“Está en disputa con una opción real el circuito dos, aunque hay que
reconocer que es el más disputado, el de Caroní; circuito que elige tres
diputados. Aquí podemos sacar uno, de modo que así obtendríamos la mayoría
de las ocho plazas que se eligen en el estado.
“Está también contemplado un diputado indígena que representa a la región
oriental: Bolívar, Anzoátegui, Delta Amacuro y Monagas. Por las otras
regiones no podría responder, pero por la del estado Bolívar sí, porque
conozco la situación y me consta que hay un gran descontento entre las
comunidades indígenas a raíz del problema minero que se presentó.
El ex gobernador de Miranda, Enrique Mendoza, asegura que la sorpresa
electoral del 26 de septiembre no la para nadie, ni mil cadenas del
presidente Hugo Chávez. ¿Comparte usted este triunfalismo?
“Yo creo que hay la opción real de tener una mayoría en la AN. En eso yo
también soy optimista. Todos sabemos que hay unos circuitos en los cuales el
oficialismo agregó y desagregó municipios, a través del CNE, en algunas
regiones del país, a los fines de beneficiarse. Incluso, pudiera darse el
caso hipotético de que la oposición obtuviera la mayoría de los votos, y no
así la mayoría de parlamentarios. Pero ese no parece ser el escenario más
probable, pues los sondeos de opinión indican que vamos a tener la mayoría
en la AN.
Como conocedor de la realidad militar venezolana, ¿considera usted que el Plan República actuará con imparcialidad el 26-S?
“Una exigencia que tiene planteada la MUD ante el Plan República es que las
reuniones que se hacen institucionalmente entre la Fuerza Armada y las
organizaciones políticas deben dejar ser un ritual; que se concrete una
relación permanente, más bien; todo lo cual posibilite que cualquier
inconveniente que surja por el comportamiento del Plan República pueda ser
atendido a nivel del comando estratégico nacional, hasta el nivel de los
jefes de división y los jefes de las unidades por municipio.
“Eso sería una decisión muy importante, sobre todo, cuando hay una denuncia
que ha hecho la doctora Rocío San Miguel, en el sentido de que varios
generales, que son jefes de guarnición, aparecen como militantes del PSUV.
Una denuncia que no ha sido suficientemente atendida ni por la FAN ni por la
Fiscalía General ni por el propio Ministerio de la Defensa, como tampoco por
el Comandante de las fuerzas respectivas.
“Esto es lo que permite que algunos oficiales del Plan República actúen como
juez y parte, cuando ellos deben cumplir un rol institucional, y esto debe
quedar claramente establecido en todos los instructivos del Consejo Nacional
Electoral, así como el papel de los diversos componentes armados en la
seguridad y protección de las instalaciones de los centros de votación; de
modo que no se presenten casos en los que determinado oficial es quien
ordena cuando se cierra el centro, junto a otros abusos que se comenten por
este mismo orden.
“Repito, las reuniones que se realizan en las guarniciones, como las que se
puedan realizar a nivel nacional, deben dejar de ser un rito en el cual
hacen una presentación, dan unos teléfonos; pero el día de las elecciones ni
siquiera atienden las llamadas”.
Hace pocos días el nuevo embajador de los EEUU en Venezuela, Larry
Palmer, acusó a los integrantes de las FAN de tener una moral muy baja.
¿Comparte ese criterio? ¿Debería permitirse semejante irrespeto a la Fuerza
Armada Nacional (AN)?
“Yo creo que no es conveniente generalizar como lo hizo el candidato a
embajador de EEUU en Venezuela. Yo no dudo de que pueda haber instancias
donde eso ocurre, pero de todas maneras considero que hay un sector muy
importante de la FAN que es institucional; que rechaza, por ejemplo, la
presencia cubana en el área de su influencia; así como rechaza convertirse
en una especie de guardia pretoriana del presidente de la República.
“Si hay algunas ejemplos recientes yo puedo citar el caso del ex ministro de
la Defensa, Raúl Baduel, a quien se consideraba el Héroe del 12 de abril de
2002, y en estos momentos está detenido, con independencia de las razones de
su detención; lo que significa que hubo una ruptura muy importante con el
presidente de la República. Yo estoy consciente de que este señor cometió
muchos errores en la conducción del Ejército y del Ministerio de la Defensa,
sin embargo, su ejemplo es patético en estas circunstancias.
“Otro ejemplo lo constituye la actitud del general Antonio Rivero, quien
terminó solicitando la baja del puesto de Jefe de Estado Mayor de la Quinta
División de Infantería en Selva, y cuya sede se encuentra en Ciudad Bolívar,
de modo que estos y muchos otros ejemplos ponen en evidencia las reservas
que se abrigan en la FAN, que quieren cumplir su papel institucional.
“La Constitución establece que la FAN no tiene ni carácter de persona ni de
partido político alguna, de tal manera que cuando uno observa uno de esos
actos que se transmiten por televisión, bien sea a través de cadenas o por
los programas de los medios oficialistas, percibe que nada de eso tiene que
ver con lo dispuesto en la Carta Magna.
¿Mantiene usted todavía vínculos en la FAN?
“Con oficiales activos no tengo ningún vínculo; pues la mayoría de aquellos
que yo conocí se encuentran en situación de retiro”.
¿Se cerraron todas las heridas que dejó la división de la oposición en
las últimas elecciones de gobernador, en las que Velásquez y Rojas Suárez se
enfrentaron entre sí?
“Han venido simpatizando de manera significativa. Tan es así que,
recientemente, la semana pasada llevaron a cabo una actividad conjunta, y
esto es algo que ocurre con mucha regularidad. Actividades unitarias en las
cuales participan todos los candidatos, bien sea en eventos de calle o en
ruedas de prensa. Allí siempre aparecen juntos Velásquez y Rojas Suárez.
“Se han venido cicatrizando las heridas, después de que hubo un proceso en
el cual nos hemos dado cuenta de que se ha aprendido la lección”.
¿Cuál es la oposición de la UNT en relación a la pequeña minería del sur
del estado Bolívar?
“Nosotros somos de la opinión de que, no solamente en el sur del estado,
sino también en toda la zona del Alto Caura, donde se ha producido,
prácticamente, una especie de toque de queda, a raíz de la protesta de unos
mineros, cuando cerraron el puente que pasa por el río Caura, y en toda la
zona minera, en su conjunto; que va desde Upata hasta la Gran Sabana, la
opinión nuestra es que hay que garantizar la explotación minera pero bajo la
preservación del ambiente.
“A nuestro juicio, ese es un tema bien importante, el cual ha sido
descuidado durante muchos años, teniendo presente, no sólo la riqueza minera
que allí existe, sino también la belleza natural del medio ambiente, que es
muy exuberante.
¿Acaso hay descontento entre los trabajadores de las industrias básicas de
Guayana?
“En efecto, hay un descontento muy grande, independientemente de que se esté
cobrando en algunos sitios sin trabajar, por parte de los trabajadores. Hay
una paralización muy significativa de las empresas básicas. Es difícil la
situación que se vive en Sidor, en Alcasa, en Venalum, y en general en todas
estas empresas. Las políticas del actual gobierno han conducido a las mismas
a un desastre total, no sólo por el producto de las pérdidas, sino también
porque no ha habido política de mantenimiento, con falta de inversión en
algunos casos.
¿De dónde salen los recursos financieros para la campaña de UNT en
Guayana?
“Nosotros atravesamos por una situación muy precaria desde el punto de vista
financiero. Por supuesto, los recursos hay que buscarlos donde ellos están.
No los podemos buscar en los barrios populares de San Félix, sino en el
sector empresarial o, mejor dicho, en el sector de las capas medias.
“Se trata, además, de una situación precaria que se vive a nivel de la
región; pues a modo anecdótico te puedo señalar que la asamblea anual de
Fedecámaras, que estaba prevista este año para el mes de julio en Puerto
Ordaz, fue suspendida; el comité organizador del estado Bolívar dijo que era
por falta de recursos. Es decir, la crisis de las empresas básicas no sólo
afecta a alrededor de 50 mil trabajadores, sino que si se multiplica por
cinco, que constituiría el núcleo familiar de cada uno de ellos, llegaríamos
a la conclusión de que más de la mitad de la población de toda la región
está afectada por esta crisis.
“Hay que tener presente que las empresas básicas han venido adquiriendo una
deuda mil millonaria con el sector privado de Bolívar, y el cual le provee
insumos y le presta servicios a este sector. En estas condiciones la
situación no resulta fácil. En lo que va de año UNT ha efectuado cuatro
rifas, así como varios programas de bingo bailable, exposiciones, es decir,
hemos tenido que apelar a la recaudación de fondos por la vía más
tradicional.
¿Es UNT un partido de derecha como afirman varios voceros oficialistas?
“No, se trata de un partido que se define como de centro izquierda. Su
tesis programática; la solicitud de incorporación a la Internacional
Socialista, el encuentro ideológico el año pasado, cuando se definieron las
tesis políticas, y las cuales fueron presentadas por un equipo coordinado
por el doctor Demetrio Boesner, lo demuestran así.
¿En qué consistió el conflicto entre el editor del diario El Luchador,
Víctor Casado, y la MUD en el estado Bolívar?
“Inicialmente, hubo una gran discusión sobre el ingreso de Víctor Casado,
director de este periódico, en nuestras planchas por la circunscripción 1 de
Bolívar, sobre todo, porque algunas personas no estábamos de acuerdo con su
inclusión; situación que se agravó con la denuncia de unos hechos
irregulares en los cuales estaba incurso, con motivo de la gestión de este
señor en la empresa eléctrica del estado Bolívar, y así que a última hora la
MUD decidió excluirlo”.
¿Se usan los recursos de la alcaldía de Heres, controlada por UNT, para
ese partido en el estado Bolívar?
“Con toda sinceridad y con toda contundencia respondo que no, y muchos
compañeros saben que eso es así; no sólo de UNT sino también del resto de
los partidos que hacemos vida en esta región”.
¿Cuál es su opinión sobre la gestión de Rangel Gómez en el estado Bolívar?
“Mi opinión coincide con la de todos los ciudadanos que se expresan en todas
las encuestas. Se trata de un desastre. Recientemente, hace ya tres sábados,
ellos realizaron una reunión en el estado Bolívar, donde decidieron ordenar
a todos los funcionarios, como parte de una estrategia de campaña, divulgar
una información relativa a un supuesto descenso que se había registrado en
los índices delictivos de la región, y no obstante, el primer día, cuando
apareció un general, responsable de un operativo de seguridad, divulgando
esta especie, ese mismo día ocurrió una tragedia muy lamentable: asesinaron
a siete personas, entre ellas, a un niño, además de resultar siete heridos.
“Hay otros aspectos donde también se puede palpar la prueba de este desastre
de la gestión de Rangel Gómez, sin embargo, me he referido únicamente al
tema de la inseguridad; porque, aparte de la crisis en las industrias
básicas, este es el tema más sentido en el estado”.
¿Se usan los recursos de la administración central para la campaña del
PSUV?
“Yo no tengo dudas de que se usan los recursos de las empresas básicas,
sobre todo, y lo cual se pude observar en los actos que realiza el PSUV,
donde se utilizan autobuses para las movilizaciones de los militantes de
esta organización que pertenecen a las mismas; lo mismo que se utiliza el
dinero de las empresas básicas para financiar la logística que estas
movilizaciones suponen. Diría más bien que hay un excesivo uso del
patrimonio estatal, y en todas las instancias de la administración pública.
¿Usted apoyó la candidatura de Hugo Chávez en 1998?
“Yo le tenía muchas críticas al proyecto político de Hugo Chávez, y acepté
disciplinariamente la decisión del MAS de apoyar su candidatura. Pero
rechacé muchísimo ese acuerdo internamente. Incluso, en la única reunión
que, formalmente, hizo la dirección del partido con Hugo Chávez, ratifiqué
aquella postura que para ese momento ya habían adoptado Teodoro Petkoff,
Pompeyo Márquez, Víctor Hugo D’Paola y otros de rechazo a esta decisión que
había sido aprobada por la asamblea nacional del MAS días antes.
“Por otra parte, siendo parlamentario, en varias oportunidades el MAS me
desautorizó, a raíz de la solicitud de algunas investigaciones que yo
solicité en la Comisión de Defensa del antiguo Congreso Nacional, y donde
aparecían incursas algunas personas vinculadas al presidente de la
República”.
A su juicio, ¿cuáles deben ser los objetivos de la oposición en la nueva
AN?
“En primer lugar, atender el tema de la inseguridad. Para eso hay algo muy
importante, que es la Ley del Desarme. En segundo lugar, aprobación de un
proyecto estímulo a la creación de fuentes de trabajo, sobre todo, al empleo
joven; impulso a un proyecto de rescate de nuestra industria eléctrica. En
el caso de Bolívar, un nuevo diseño operacional de las empresas básicas, y
que forma parte de un plan prospectivo para el futuro de esta región, que
hemos llamado “Bolívar Seguro

Un cerco que se estrecha
Enrique Meléndez Oropeza
09-08-2010
Bajó
el tono. Esto de la llegada de Juan Manuel Santos a la presidencia de
Colombia, al contrario de lo que vociferaba, le ha hecho bajar los humos a
nuestro teniente coronel. Incluso, aquí adentro: nótese que ha bajado el
bombardeo de cadenas radiales, y ha estado de bajo perfil.
He allí un hombre diferente al que vimos hace meses amenazar al pueblo
colombiano con reforzar más el bloqueo, como lo llama el presidente saliente
Álvaro Uribe, que le tiene al hermano país con esto de la ruptura de
relaciones; lo que en otra época se conoció como guerra comercial, que es
donde más se afinca el chantaje de este señor, con grave perjuicio para los
venezolanos, por lo demás; reforzar más ese bloqueo, decíamos, si era que
santos resultaba elegido presidente, y hasta hace poco estuvo profiriendo
calificativos denigratorios contra su persona, como acostumbra, y resulta
que ahora, a su juicio, este Santos hace milagros, si partimos de aquello
que dice el refrán de que los viejos no los hacen.
Ha declarado que está dispuesto a pasar la página del conflicto con
Colombia; luego de haber representado un papel bien bochornoso, a propósito
de las relaciones con el vecino país, en un momento en que las cosas no
están muy bien para él por allá. Quiero decir, en un momento en que se ha
producido el hecho del anuncio por parte de Álvaro Uribe de que va a
acusarlo en el Tribunal Internacional de La Haya de amparar a
narcoterroristas en suelo venezolano, encompinchado con ellos en una
identificación de credo y acción política, y que vino a constituir el gran
tubazo noticioso de este fin de semana. Se trataba del preciso momento en
que el señor Nicolás Maduro pisaba suelo colombiano, en representación suya,
a los fines de estar presente en los actos de la ceremonia de la toma de
posesión de su nuevo homólogo, y lo que llevó a inmediato a generarse la
expectativa de que lo más probable es que esta gente, acostumbrada a actuar
por la vía del arrebato, iba a mandar a devolver a Maduro, e iba a expresar
que así sí que no, que ahora la ruptura si iba con carácter de irrevocable.
Pues no, no sólo le confirmó a Maduro que se quedara por allá, sino que
además se volvió más empalagoso, como lo han venido destacando varios de
nuestros analistas políticos, hacia el presidente Santos, al punto de
solicitarle para lo más inmediato una entrevista, y que fue lo que se
concretó entre Maduro y la nueva cancillera colombiana María Angela Holguín,
de grata recordación para los venezolanos, a propósito de su estadía en
nuestra tierra; pero, en especial, por su atractiva belleza, al punto de que
cuando se fue se dijo que dejaba varios admiradores en el país, y con el
perdón de la digresión, una entrevista para este martes, y así que muy a la
venezolana alguien lo ha bautizado por allí como “Chávez cagueta: el rey del
recule”. De entonces a esta parte el hombre ha estado apocado; se trata de
los instantes en que suele mostrar la conducta de una gran humildad, y esto
no ha redundado sino en beneficio para nosotros los venezolanos, que hemos
respirado paz, al menos, en estas últimas horas, ha desaparecido el lenguaje
guerrerista, la malacrianza hacia la nación vecina, mientras soplan vientos
de esperanza en torno a la posibilidad de que la tranquilidad reine entre
ambos Estados.
Hubo un punto de vista que partió de la idea de que, una vez restablecidas
las relaciones, o sea, llegados a la etapa en la que nos encontramos hoy,
las cosas se iban a recomponer, y por el lado colombiano los ánimos se iba a
calmar, y ese anuncio de Uribe, que todavía para la fecha no se había hecho
público, se iba a quedar en simple amago; torciendo Santos la voluntad de su
par saliente, en ese sentido, y punto de vista que se manejó hasta en CNN, y
aquí es donde uno puede decir que la decisión de la renuncia no debe estar
muy lejos de este señor. Hasta ahora eso era una simple posibilidad, y la
que se le pidió hasta el hartazgo, conduciendo la situación a los momentos
que vivimos, sobre todo, en los primeros años de su gobierno: una tragedia
de la que no queremos acordarnos, y que fue lo que permitió el aferramiento
de este hombre, de una ambición desmedida, al poder; aun cuando hoy son
otras las circunstancias.
Algo que pasó desapercibido fueron las declaraciones del representante por
el gobierno francés en la toma de posesión del presidente Santos, y quien
dijo que Francia no está ciega ni es ingenua frente al problema de la
existencia de campamentos de la FARC y del ELN en territorio venezolano, y
que vienen a mostrar que por aquellos predios este señor no las tiene todas
consigo; lo mismo que con respecto a los EEUU, algo que quedó demostrado con
el impasse diplomático que se acaba de suscitar con el embajador designado,
que venía para Venezuela, y quien formuló unas declaraciones, que han sido
consideradas de una gran imprudencia en el mundo diplomático, con motivo de
la estrecha relación que priva entre el gobierno de Chávez y la
narcoguerrilla, unas declaraciones que se filtraron a la prensa a través de
una infidencia; pero a las que se vió obligado el Departamento de Estado a
asumir, y de modo que hoy en día la cosa está enredada por esta vía. Aunque
lo cierto del caso es que este hombre no está muy bien ni en esta ni en
aquella orilla, y hasta uno pudiera decir que apuran al vecino país a que
proceda en lo más inmediato posible. No ha salido en estos días. A un hombre
que le fascinan esas ceremonias de cumbres presidenciales, donde se codea
con sus pares y come y bebe de lo bueno, ha tenido que sacrificarlas. No
pudo ir a Argentina y no ha podido ir a Bogotá; habida cuenta de que al
parecer comienza a abrigar el temor de ser detenido en el extranjero, bajo
cualquier circunstancia por mandato de un tribunal internacional, donde le
deben tener otro “gallo tapado”. En estas condiciones, pienso, que este
hombre puede venir con su renuncia, tomando en cuenta además que en el plano
interno tampoco las encuestas lo favorecen.
Bolívar se devalúa mes a mes
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
09-08-2010
El
experto en políticas cambiarias, Juan Socías sostiene que la última
Resolución que emanó del Banco Central de Venezuela (BCV) no presenta
ninguna novedad, si se toma en cuenta que, si bien es cierto que se anuncia
la posibilidad de que la banca y las casas de cambio intermedien divisas a
través del Sistema de Transacciones en Moneda Extranjera (Sitme), en la
misma no se especifican ni los lineamientos ni la normativa ni los detalles
especiales en lo que se refiere a la forma como van a llevarse a cabo las
operaciones.
Califica al Sitme de complicado, engorroso por lo que respecta al
otorgamiento de las divisas, y hace ver que, mientras esta instancia coloca
diario en el mercado unos 20 millones de dólares diarios, en el mercado de
permuta se tranzaban unos 80 millones de dólares diarios.
Comunicador Social, egresado de la Universidad Católica “Andrés Bello” (UCAB),
con doctorado en Estudios de Planificación Económica en universidades
estadounidenses. Profesor de la UCAB, así como de la Universidad “Simón
Bolívar”. Actualmente se desempeña como el presidente del Grupo Soluciones;
una empresa de consultoría y asesoramiento, especializada en el tema del
control de cambio, y la cual nació la misma noche del 22 enero de 2003,
cuando el entonces ministro Tobías Nóbrega anunciaba ante los medios de
comunicación que a partir del día siguiente quedaba cerrada la compra y
venta de dólares en ninguna entidad financiera de Venezuela.
¿Cuál es su apreciación de la Resolución que acaba de emanar del Banco Central de Venezuela (BCV), y donde se fijan las normas que van a regir el mercado cambiario?
“Según el texto que he leído a través del portal del electrónico del BCV,
allí no hay ninguna nueva definición, porque lo que se establece no era sino
lo que se venía haciendo, en lo que se refiere a la intermediación de
divisas. Novedoso no hay nada.
“Claro, allí se observa una apertura por parte del BCV a nuevas maneras de
circular divisas, al otorgarle la intermediación de las mismas a
bancos
universales y comerciales, entidades de ahorro y
préstamo y casas de cambio. Esa es mi conclusión. Aunque esas nuevas
maneras no están totalmente especificadas, porque faltan los lineamientos,
faltan las normativas, faltan los detalles especiales de cómo va a funcionar
este sistema.
“El BCV abre una ventana más amplia a la circulación de divisas en el país,
lo cual es muy favorable en estos momentos, cuando estamos encajonados en
una habitación asfixiante, con muy poca ventilación, si tomamos en cuenta
que las dos únicas maneras que tienen los ciudadanos y las empresas de
adquirir divisas, legalmente, en estos momentos son Cadivi y el Sitme. No
hay más. Cualquier otro medio es ilegítimo, es ilícito.
¿Está de acuerdo con la corriente de opinión que presume que estamos a
las puertas de una nueva devaluación?
“Yo no me atrevo a alinearme en esas profecías, y la razón es muy sencilla.
Antes de la última devaluación, hay que recordar que durante tres años, casi
sin faltar un día se anunciaba la devaluación para el día siguiente, y los
expertos, los entendidos, economistas, todos ellos tenían muy buenas razones
para explicar y anunciar que venía una devaluación en lo más inmediato.
“Y no fue sino después de tres años de rumores en torno a este asunto que la
medida se vino a adoptar el 8 de junio del año 2010, y ese día nos tomó a
todos por sorpresa. Ese día nadie esperaba una devaluación. De modo que eso
de que viene una segunda devaluación, de que tiene fecha y principio, y de
que se va a adoptar para antes de fin de año, eso es algo que yo no me
atrevo a certificarlo, y la razón es que el presidente Hugo Chávez se opone
a una medida de este tipo. No la quiere, porque para él devaluación
significa inflación, significa golpe a las clases socioeconómicas más
débiles, que son el sustento político de su proyecto.
“Por otra parte, ya la devaluación se está operando, pues cuando el Sitme
empieza a vender divisas, y se anuncia que el precio venta de esas divisas
se va a ubicar de Bs. 5.30 hacia arriba, esa es una devaluación. Así que si
lo observamos desde ese ángulo, ya la devaluación existe. No sobre todos los
dólares que entran al torrente de circulación de la economía. Pero todos lo
que salen a través del Sitme se trata de dólares devaluados; porque son más
caros que aquellos dólares que salen por Cadivi; esos salen a 2.60 o a 4.30.
“La devaluación la tenemos en el esquema cambiario actual, y se está
aplicando mes tras mes, diseño tras diseño de cosas nuevas que se ponen a
disposición de las empresas y de los ciudadanos para obtener las divisas.
Cada vez el precio es mal alto. Tenemos una devolución, no hace falta
decreto de ningún tipo.
El gobierno ha celebrado la caída de la inflación del mes de julio, de
acuerdo a lo que ha declarado el ministro Jorge Giordani, quien destacó que
de continuar con esta tendencia pudiéramos cerrar con un acumulado anual
menor al treinta por ciento. ¿Usted no cree que en caso de que se apruebe
una devaluación, si es que el gobierno a última hora se sincera, en ese
sentido, y se ve forzado a ello, esta expectativa del ministro de las
Finanzas y de la Planificación la rebasaría la realidad, tomando en cuenta
el impacto que la medida tendría sobre el costo de la vida?
“Por supuesto que sí. Si hubiera una devaluación por decreto, la inflación
sería muy superior al treinta por ciento. Pero aún cuando no aprobara por
esta vía, repito, tenemos presente una devaluación de facto, que está
ocurriendo, es decir, que los dólares que salen vía Sitme se cotizan a 5.30
y los posibles dólares que va a salir a través de la bolsa única de valores;
de la que se está hablando, al respecto de que se dice que para dentro de
dos meses va a ser puesta en práctica, también se cotizarán a 5.30, eso ya
está marcando una tendencia clara superior al treinta por ciento.
Algunos economistas indican que el mercado cambiario se rige por varios
tipos de cambio. ¿Usted nos pudiera hablar sobre el valor nominal de cada
uno de ellos, y en que ámbito se maneja uno y otro en las actuales
circunstancias?
“Tenemos que entre las divisas que distribuye Cadivi hay dos tipos de cambio
oficiales, el de 2.60 y el de Bs. 4.30; tenemos un tercer cambio oficial,
que es ahora el del Sitme por encima de Bs. 5.30, que es al mínimo al cual
está saliendo través de los bonos, que se liquidan en el extranjero en
divisas en efectivo.
“Pero esta tasa también se mueve diariamente, y de hecho los compradores en
el Sitme están percibiendo que el dólar les está saliendo a más de Bs. 5.30,
es decir, a niveles de Bs. 5.80 ó 5.90, porque las comisiones incrementan el
costo de ese dólar, y porque dependiendo de cuál sea ese bono que se compra,
localmente, en Caracas, a través del cual se hace la liquidación en dólares,
y de la fluctuación del valor internacional de ese bono su precio de cambio
final queda afectado, generalmente, hacia el alza; todavía por debajo de Bs.
6, aunque sin bajar de 5.30.
“Aparentemente, con la Resolución que viene de ser emitida por el BCV van a
quedar establecidos otros tipos de cambio. De hecho, ya tenemos tres
oficiales, por lo menos y, probablemente, a raíz de la misma se cotice un
cuarto o un quinto tipo de cambio, y la bolsa única de valores, si se
implementa, probablemente, tendrá otro tipo de cambio.
¿Hasta qué punto esta multiplicidad de tipos de cambios trae perjuicios a la
economía?
“Causa perjuicios, causa descontrol y causa desconcierto entre la gente.
Porque nunca se sabe, en realidad, a cuánto se va a comprar, en definitiva,
el dólar que hace falta para los propósitos que tiene un empresario, cuando
decide importar o cuando decide remitir dividendos a sus accionistas, o un
viajero cuando quiere salir del país. No se sabe cuál es el valor real que
va a tener que pagar.
“Es por eso que, aunque se consigan divisas a Bs. 2.60 a través de Cadivi,
el importador siempre tenderá a calcular el costo de sus insumos a precios
mucho mayor a ese; ya que durante seis meses tuvo que esperar para obtener
su respectiva remesa, y eso produce una gran tensión, y lo que constituye
una presión constante hacia la inflación.
¿En cuánto se ubica el porcentaje de la caída de la entrega de divisas por
parte de Cadivi en lo que va de año, con respecto a 2009?
“Eso es un tema bien polémico, porque las autoridades dicen todo lo
contrario. Ellos dicen que Cadivi en 2010 está distribuyendo mayor cantidad
de divisas que en 2009. Sin embargo, cuando se analizan las cifras
oficiales, que publica Cadivi y publica el BCV, se observa que para efectos
de importaciones, y dentro de las importaciones para los rublos específicos
de alimentos y salud, esas cifras indican que ha habido un crecimiento del
volumen de las divisas autorizadas por Cadivi.
“Pero cuando observa otros rublos, las divisas que fueron otorgadas, por ejemplo, para el pago de regalías, el pago a estudiantes, el pago a seguros y reaseguros, el pago para sufragar los gastos de las tarjetas de crédito, al pago de los dividendos del capítulo de la deuda externa privada se nota una disminución, y reconocida por la data oficial de Cadivi y del BCV de este año con respecto a 2009.
“Haciendo un balance promedio entre los dos fenómenos predomina la
neutralidad, es decir, que podemos decir que las divisas que está
distribuyendo Cadivi en 2010 representan casi lo mismo en volumen,
exactamente, iguales en cantidad a las divisas que distribuyó en 2009, y que
no hay diferencias.
Cuál es su balance de lo que ha sido el manejo del Sitme desde su
implementación?
“Se trata de un sistema muy complicado; excesivamente burocrático;
pesadísimo para que las empresas y los ciudadanos obtengan realmente las
divisas, y las que finalmente resultan insuficientes en la cantidad. Hay que
observar que el Sitme está programado para distribuir en un año 6 mil
millones de dólares. Si comparamos esa cifra con aquélla que el 12 de abril
de 2007 el mismo BCV distribuyó en una colocación de bonos de Pdvsa, nos
percatamos de que 6 mil millones de dólares del Sitme en un año, se comparan
contra 7 mil 500 millones de dólares que se emitieron en bonos ese día.
“Por otra parte, si comparamos el volumen que el Sitme pone en circulación,
diariamente, que es alrededor de 20 millones de dólares efectivos, con lo
que se colocaba a través del dólar de permuta, que era alrededor de unos 80
millones de dólares, podemos ver claramente que hay una diferencia, un hueco
de unos 60 millones de dólares que no están cubiertos en estos momentos.
¿En esto de la disminución de la entrega de divisas influye el hecho de la
caída del ingreso de Pdvsa, de acuerdo a lo que se señala, y producto de una
situación deficitaria por la que atraviesa la estatal?
“Sí, en efecto, eso está representado en el siguiente cuadro (el
entrevistado muestra una hoja con cifras). En el año 1999 nos ingresaron 16
mil millones de dólares, y usamos 19 mil millones de dólares. Si uno observa
año a año cada una de las cifras comprueba que todo lo que nos ingresa por
concepto de petróleo lo usamos en importaciones y en otros rublos de la
economía.
“¡Dólar que entra a la economía, dólar que sale! Eso ha sido una constante,
y antes y durante estos últimos diez años. No ahorramos nada. Todo lo
gastamos, todo lo consumimos, todo lo usamos.
Se le atribuye a Nelson Merentes el propósito de volver al sistema del dólar
de permuta, en vista de lo engorroso, como usted mismo lo ha dicho, que
terminó siendo el Sitme. ¿Cree usted que esta pudiera ser la solución?
“A mí me parece que ese es un concepto equivocado. A Nelson Merentes no se
le puede atribuir la proposición de regresar al dólar permuta. Lo que pasa
es que hay una confusión porque mucha gente no sabe que cosa es el mercado
de la permuta, y el cual no se ejercía sino a través de la compra de papeles
denominados en bolívares; destinados éstos a ser cambiados por papeles
denominados en dólares, y en donde se incluían hasta papeles extranjeros,
por ejemplo, bonos de los EEUU, para finalmente ser liquidados esos papeles
en dólares en efectivo.
“Desde el 17 de mayo para acá, esa situación cambió, y lo que se está
ofreciendo ahora son bonos denominados, directamente, en divisas; significa
que no hay permuta de dólares, sino compra directa de bonos denominados en
divisas, que se pagan en bolívares y, al final, se liquidan en dinero real
en el extranjero, y eso sí se le puede atribuir al actual presidente del BCV
como iniciativa suya.
“Además, yo creo que es muy difícil que el mercado de permuta regrese;
porque también hay tener presente que el mismo es muy complicado,
artificioso, llenos de pasos que favorecen las manipulaciones ilegales, y
que fue lo que provocó el colapso del sistema mismo. Por eso hay ciudadanos,
incluso, detenidos, ya que el Estado está cargando la mano contra ellos,
apuntándolos de haber cometido manejos dolosos a través del mercado de
permuta.
“Pienso, en lo particular, que se trata de una exageración, y que en la
mayoría de los casos esos cargos no están justificados. Aun cuando el
mercado de permuta quedó ensuciado, digamos así, y contaminado totalmente
por el ataque que hizo el gobierno contra el mismo, después de haberlo
rotulado, después de haberlo calificado como ‘mercado de corrupción’,
‘mercado ilegal’, ‘mercado de narcotráfico’”.
A su juicio, ¿por qué el gobierno no se decide a eliminar el control de
cambio, si al contrario de lo que se esperaba corregir cuando se adoptó esta
medida, la fuga de divisas continuó siendo un flagelo para nuestra economía,
sólo que por unos medios más sofisticados?
“Mi opinión particular en esto es que el control de cambio es una excusa
para ejercer controles generales sobre la sociedad. En Venezuela no es
necesario un aparato de control de las divisas, porque el único oferente es
el Estado. Quien pone las divisas en venta es el BCV y Pdvsa, provenientes
del ingreso petrolero. La situación de Venezuela no es la misma de otros
países, donde las divisas las generan los particulares o privados.
“Nuestros ingresos entran directamente al Estado, y es éste el que decide si
vende o no vende y qué cantidad de divisas va a vender cada día. Bastaría
simplemente con ejercer esa potestad discrecional para que tuviéramos un
control de cambio perfecto: si hoy decide que se van a vender 15 millones de
dólares, sólo se vende esa cantidad y no más. Mañana se van a vender 150
millones de dólares, se vende esa cantidad, y no más. Eso bastaría en el
caso de Venezuela para tener un control de cambio de divisas eficaz.
“Lo demás, todo el aparato a través del cual se controla la distribución de
las divisas que vende el aparato del Estado se trata de un sistema de
control general de la sociedad. Para que todo el mundo esté quieto en su
sitio, todo el mundo sepa que está siendo vigilado, que está siendo muy
seguido de cerca, y todo el mundo sienta el ojo y el peso del Estado sobre
ellos, que es el objetivo final que tiene en mi opinión en Venezuela el
control de cambio. No es necesario para la economía; pero sí es necesario
para fines políticos”.
¿No se cuenta con un estimado de un promedio anual de la fuga de divisas?
“Sí, casi todo el mundo habla de una cifra de alrededor de 20 millones de
dólares anuales.
¿Qué opinión le merece la nueva Ley de Mercado de Valores? Entre las
observaciones que se le hacen se encuentra el hecho de que la ley no es muy
explícita en algunas de sus consideraciones?
“Eso es correcto, y como todas nuestras leyes, y eso hace que vivamos bajo
un techo donde el agua se cuela por todos los agujeros. Nuestras leyes son
mal redactadas; son poco precisas; no se le hace seguimiento; no se hacen
reglamentos de esas leyes, y están sujetas a múltiples interpretaciones.
“Generalmente, hay tantas implicaciones sobre la aplicación de la ley, como
gente que están haciendo el uso de las leyes, y así es muy difícil organizar
una sociedad. Así lo que se promueve es anarquía, y que es lo que está
pasando, y lo que pasó en el mercado cambiario con la permuta. Durante
cuatro años y medio vivimos en una situación en la que todo el mundo
recurría al mercado permuta, en la que las casas de bolsa a la luz del sol
llevaban a cabo operaciones de permuta todos los días, y entre tanto las
autoridades no hicieron absolutamente nada.
“Pero después de cuatro años y medio las autoridades se presentan, y dicen
hasta aquí, corta, y se produce el desfase abrupto que todos conocemos con
la finalización del mercado de permuta. Ese tipo de situación es propiciado
justamente porque nuestras leyes está estructuradas como gelatina, es decir,
son leyes muy maleables, leyes imprecisas, y en las que no se cuida ni
siquiera la redacción gramatical.
El partido de Chávez no es sino el militar
Entrevistas por Enrique Meléndez Oropeza
02-10-2010
El
psicólogo social Carlos Briceño admite que hay una presencia muy tímida en
el escenario de la vida nacional, y que muchas veces es llenado por
organizaciones intermedias, como la iglesia; aun cuando reconoce que éstos
están en un proceso de reconstrucción, luego de ser víctimas de un proceso
de pulverización al que quedaron expuestos, cuando en el país se abrigó un
profundo sentimiento antipartido, que fue caldo de cultivo para el triunfo
de un proyecto político como el de Hugo Chávez.
Briceño es egresado de la Universidad Central de Venezuela, con post-grado
en Ciencias Políticas, así como en Economía Internacional, mediante
doctorado realizado en la UCV. Ha ocupado cargos de asesor, coordinador y
director de varios despachos del ejecutivo, así como de la CVG. Profesor de
la Escuela Superior de Guerra Naval, así como de la UCV. Director de la
Asociación Pro Venezuela, entre otros cargos.
¿Está de acuerdo con el señalamiento que se hace, en el sentido de que el presidente Hugo Chávez impone una agenda en la opinión pública y que, en ese sentido, el altercado que escenifica contra la iglesia no persigue sino desorientar a la ciudadanía de otros temas, como sería el caso de las toneladas de comida descompuesta, que se han perdido?
“Hugo Chávez intenta centrar su ataque en la iglesia católica, porque en
este momento la iglesia se presenta como la institución más fuerte y de
mayor prestigio, y tan sólo lo que ha hecho es desnudar al gobierno en lo
que respecta a los errores que ha venido cometiendo, en especial, los abusos
contra la libertad de opinión, y calificar como un crimen de lesa humanidad
el problema de la comida descompuesta.
¿Usted no considera que la iglesia ocupa el papel de los partidos políticos,
en ese sentido; tanto más cuando parece como muy tímida la presencia de
estas organizaciones en el escenario nacional?
“Sí es así, lamentablemente. Pero primero hay que reconocer que los partidos
políticos han tenido un inmenso logro, como es el llegar a ese acuerdo para
conformar la Mesa de la Unidad Democrática con vistas a las elecciones del
26 de septiembre. Por supuesto, ningún acuerdo es perfecto ni ningún acuerdo
es absoluto, de modo que hay siempre las diferencias.
“En efecto, la presencia de los partidos políticos, en general, hoy en día
es muy débil, y lo que son las organizaciones intermedias, como la iglesia,
gremios, sindicatos pareciera en determinados momentos ocupar esos lugares,
porque estas instancias también se tienen que ocupar también de ese tipo de
problema puntual, dada su gravedad en estas circunstancias, pero que también
es de carácter nacional. El problema de Pudreval, como ahora se le dice,
parece como muy específico; no obstante, se ha hecho un problema nacional,
puesto que ha tenido manifestaciones en casi todos los estados del país.
¿Está de acuerdo con el señalamiento que se hace en el sentido de que los
partidos políticos hoy en día no están sino abocados a una estrategia de
tipo electoralista, y no se masificación política como ocurrió en otra
oportunidad?
“En parte sí; porque el problema con los partidos políticos actuales es que
hay que reconstruirlos. En Venezuela se cometió un gran daño con aquella
corriente antipartido que se suscitó en la década de 1990, que fue uno de
los elementos que ha horadado a la democracia venezolana, y que fue lo que
dio origen al chavismo, y al sentimiento de la antipolítica que le
antecedió.
“No se trataba de destruir los partidos, sino que había que reconstruirlos,
que es lo que yo digo que hay que hacer, y que mal que bien se está
comenzando en el país; aun cuando en las peores condiciones. Estamos ante un
gobierno autoritario, el cual golpea con fuerza todo lo que le sea adverso.
Pero, en lo concreto y en lo político es evidente que esas carencias, pues
las paga la ciudadanía, que en algunos momentos necesita orientaciones
precisas, que la conduzcan y la defiendan. Los partidos políticos en una
democracia son sustantivos, de modo que a falta de ellos la sociedad se
vuelve inerme.
A su juicio, ¿es el Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) un
partido de carácter personalista, como lo consideran algunos politólogos, es
decir, es el partido de Chávez?
“Yo no diría ni siquiera que es un partido. Se trata tan sólo de una forma
de Chávez organizar sus huestes para ir a las elecciones, y ganar los
puestos de representación pública. Pero el partido de Chávez no es sino el
partido militar. Allí no está sino la parte de la Fuerza Armada que él logra
controlar. El PSUV es una organización que posee muy poco peso específico
como tal. Allí lo que cuenta es la voluntad de Chávez”.
¿Se siente el pueblo venezolano muy identificado con prejuicios como el
del militarismo?
“No, yo no creo eso. Los venezolanos tenemos que reivindicar los cuarenta
años de democracia que tuvimos hasta antes de la llegada del gobierno de
Hugo Chávez, ya que esto supone reivindicar dicho proceso, puesto que con
todas las carencias que tuvo, con todas las deficiencias que afrontó, el
mismo experimentó una crisis de crecimiento; una crisis que lamentablemente
se resolvió hacia atrás, y no hacia delante, esto es, hacia los valores de
la modernidad.
“Hay que reconocer que en esos cuarenta años se avanzó mucho en los planes
de descentralización; elección de autoridades regionales y locales; se
comenzó a desmontar la tendencia al presidencialismo; al tiempo que se
consolidaban las instituciones, en especial, las Fuerzas Armadas que
alcanzaron un prestigio importante, en parte por el nivel que alcanzó de
profesionalización.
“¡Inclusive! Esta misma profesionalización explica la permanencia de Chávez
en el ejercicio de su mandato; explica el hecho de que no tenemos unas
Fuerzas Armadas golpistas y conspiradoras. Los propios intentos de golpe del
año 1992 en su momento fueron rechazados por la mayoría de los militares
institucionales.
“Además, hay que destacar que el problema que tenemos los venezolanos
actualmente es cómo buscarle a éste una solución, estrictamente, civil; no
con golpes militares.
Sin embargo, Carlos Andrés Pérez, a raíz de esos dos intentos de golpes
de Estado del año 1992, que se lanzan contra su gobierno, llega a la
conclusión que mientras la dirigencia política creía que, en efecto, se
operaba con toda normalidad esa profesionalización en el seno de las Fuerzas
Armadas, en sus componentes no se estaban sino gestando esas logias que van
a impulsar esos intentos de facto. ¿Cuál es su apreciación a ese respecto?
“En realidad, el problema de los movimientos del año 1992 era de vieja data.
En el año 1980 se constituye una organización que se va a conocer como los
COMACATE (comandantes, mayores, capitanes y tenientes), y a la que hay que
vincular con la situación del país en ese momento. Se trata de una época en
la cual la democracia venezolana se ha planteado nuevos retos, en lo que
atañe a su desarrollo, a la superación de sus deficiencias.
“Se pudiera decir que en el primer gobierno de Carlos Andrés se agotó un
modelo de desarrollo de modernización del país, que se había iniciado en la
década de 1940, y que adquirió mayor fortaleza a partir del año 1958, a
propósito de la concepción de ese magistral Pacto de Punto Fijo, y que
compendió la síntesis de la experiencia de la clase política venezolana, y
la que supo entenderse y pactar una forma de salir adelante, para consolidar
un sistema democrático.
“A ese respecto, ya para finales de ese gobierno de Pérez se habían llevado
a la práctica una serie de tesis políticas que estaban pendientes desde el
propio Plan de Barranquilla, concebido por Betancourt en la década de 1930:
nacionalización del petróleo y del hierro, instalación de las industrias
básicas. No hay que pasar por alto que estas tesis políticas tienen mucho de
socialistas, y en lo particular los adecos se consideraban socialistas
democráticos.
“Ahora, uno de los grandes problemas de la democracia venezolana es su carga
populista, y todo eso hace crisis al finalizar el gobierno de Pérez, al
punto de que si uno se dedica a estudiar lo que se trataba en la campaña
electoral de ese momento, cuando se lanzan como candidatos Luís Herrera
Campins y Luís Piñerúa Ordaz por Copei y AD, respectivamente, se consigue
que lo que allí se hablaba no era sino del redimensionamiento del Estado.
“Es decir, de lo que se hablaba era de que había que poner orden,
estabilizar la nación, y el ganador de esa contienda, que es Herrera
Campins, no es que estabiliza el país; es que para el país. Apela a lo que
se calificó como las obras faraónicas del Carlos Andrés Pérez, que se venían
construyendo, en efecto, y las que quedaron paralizadas, considerándose que
por esa vía se estaba llevando a cabo un gran dispendio de dinero, y
política que ratifica Jaime Lusinchi en su gobierno, al asumir la
presidencia en el año 1983. Esto da lugar para que se considera ésta una
década perdida, si es que sumamos ambos períodos de gobierno, y una de las
consecuencias de este fenómeno es que se va a gestar un profundo malestar en
la sociedad venezolano, que es el caldo de cultivo para que se incube una
conciencia conspirativa en la academia militar en esa década de 1980.
“Porque tampoco hay que descartar la irresponsabilidad de muchos políticos
venezolanos, que no se puede confundir con militarismo, sino con
conspiración. A raíz del año 1945, lamentablemente, en Venezuela cada
político quería tener un general amigo, algo que tiene que ver también con
la tradición de los caudillos históricos, dicho de otro, con la tradición de
las soluciones violentas; no madurar un proceso con paciencia y esmero, sino
lograrlo por la vía de manu militari; cambiar las cosas y ponerse en el
poder mediante el golpe de fuerza.
“De manera que había aquel político que iba a adularle a los militares, y
como ha habido un prejuicio arraigado en la conciencia de algunos
venezolanos de ver a los militares como los salvadores de la patria, éstos
comenzaron a estimular también a este grupo de jóvenes oficiales. Para ese
momento, cualquier general hablaba libremente, y criticaba el sistema
democrático y a la clase política, tal era el caso del general Pérez Arcay,
que era un profesor de la Academia Militar, lo mismo que el general Muller
Rojas y otros tantos.
“Los intentos de golpe de Estado en 1992 se propician porque las condiciones
conducen a esta situación, entonces había un profundo malestar, se estaban
iniciando una serie de cambios, y esto porque cuando llega Pérez al poder se
plantea un nuevo esquema de desarrollo. Esta era una necesidad que estaba
planteada desde mucho antes”.
Precisamente, ¿el plan de medidas económicas, conocido como el “Paquete
de Miguel Rodríguez”, por la forma en que fue implementado, no constituyó
también un detonante de la situación?
“Yo creo que aquí faltó venta. Es decir, faltó una buena campaña previa de concientización del país, pero el país necesariamente tenía que adoptar un programa de ajustes. No hay que pasar por alto que cuando Pérez llega al gobierno, prácticamente, no hay reservas operativas. Había que aprobar una serie de medidas que redimensionaran la economía, y la hicieran caminar por unos derroteros diferentes.
“Este era un país que se manejaba con altísimos subsidios en todos los
campos económicos, y esto no daba para salir adelante, y eso es lo que
explica la adopción de ese plan de ajustes económicos, y al cual, por
cierto, la gente lo confunde con el Gran Viraje; pues éste era el plan a
cuatro años de desarrollo. El ajuste era sencillamente poner en orden las
cuentas macroeconómicas, y eso como todo ajuste fue duro.
¿Usted no cree que Hugo Chávez mantiene un fuerte liderazgo, tomando en
cuenta que aún ostenta altos niveles de popularidad en las encuestas, aun
cuando se señala que ha venido descendiendo?
“Yo no creo que se trate de un fuerte liderazgo, pues un fenómeno de este
tipo exige un proceso de legitimación, de aceptación entre la gente, porque
cree en la conducción de un líder político. En todo caso, aquí lo que hay es
la presencia de un mandón: un señor que ostenta el poder, y es quien reparte
los bienes. De acuerdo a la tradición populista de Venezuela, se trata de
aquél quien reparte los panes.
“Precisamente, como los reales escasean en este instante, o sea, como las
dádivas ahora se han vuelto muy ocasionales de manos de ese mandón, su
proyecto político viene en declive. Yo no conozco esas encuestas; pero lo
que sí es evidente de que en el país hay una intención clara de rechazo al
gobierno.
“Eso se ve en los propios seguidores del gobierno cuando declaran, a
propósito de las diferentes entrevistas que hacen los periodistas de la
televisión. Uno escucha allí que ya la gente está cansada del incumplimiento
sistemático de numerosas promesas que no se han hecho realidad.
“Entonces, eso del liderazgo del actual jefe de Estado yo lo pongo en duda.
Sus propios compañeros de armas no lo siguieron como un líder por
excelencia. Constituían un grupo de militares felones que estaban
conspirando, y por el hecho de encontrarse en Caracas para el momento de
propiciarse la asonada del 4 de febrero de 1992, es quien tiene que dar la
cara, o sea, es a quien presentan a los medios de comunicación, y yo diría
que ahí hay hasta un golpe de azar, si tomamos en cuenta que si bien los
otros oficiales que participaban del hecho, como Arias Cárdenas o Urdaneta
Hernández o Acosta Chirinos cumplen con los objetivos que se habían
propuesto, como era el de tomar las plazas que les correspondían, Chávez no
combate”.
Es cierto que la popularidad del jefe de Estado desciende en este instante;
sin embargo, también estamos ante una figura que tiene una gran capacidad de
recuperación de su influencia política. En ese sentido, visto lo que ha sido
su gobierno, ¿usted no cree que la ciudadanía ha vivido una especie de
Síndrome de Estocolmo con respecto a él?
“El Síndrome de Estocolmo se refiere a una situación específica que se vive
en el trance de un secuestro, y que viene dada por la sumisión al
victimario, quien maltrata al secuestrado, lo humilla, y sólo por su
tendencia a sobrevivir, es decir, a la conservación de su ser, cualquier
tipo de gesto humanitario que provenga de aquél lo interpreta enseguida como
alguien de nobles sentimientos.
“Pero es bien interesante si nosotros trasladamos este fenómeno a lo que
está ocurriendo en Venezuela a nivel social. Es cierto que los regímenes con
tendencias totalitarias, como hemos visto con el actual, se dedican de
manera sistemática a desmontar las instituciones, de manera que el ciudadano
quede inerme ante el poder omnímodo de un Estado dirigido por una mano
única. En ese sentido, el ciudadano queda impotente, porque no tiene quien
lo defienda, y su vida desciende a niveles primitivos desde el punto de
vista social, en el sentido de que lo que comienza a prevalecer es la
práctica del tráfico de influencias; acrecentándose esa idea de que Chávez
es el que tiene los panes, y es quien me da la comida.
“He allí el por qué Chávez trata de liquidar las instituciones; trata de
liquidar a los partidos políticos, así como a las organizaciones intermedias
como la Iglesia. Por lo tanto, es evidente que en estos días que se nos
avecina el gobierno va a acentuar la represión, limitar la libertad de
expresión, la libertad de la gente a asociarse y a sentirse libre, porque su
objetivo ahora es tratar de atemorizar a la gente.
“Por eso es muy importante a partir de ahora eso de los grupos ni-ni. Esa
idea de que en Venezuela existen los pro gobierno y los antigobierno, o sea,
la oposición y el gobierno, además de una gran masa que se le conoce como
así, es decir, como ni-ni. Pero ese grupo no existe a decir verdad. Lo que
existe es una gran masa de ciudadanos cuyo gran objetivo en nuestra sociedad
es llevar una vida decente, plácida; con sus problemas resueltos y sus
necesidades satisfechas mediante el trabajo individual.
“Actuando bajo una democracia, ya que este país se acostumbró a la vida
democrática, y esto es lo que el presente gobierno trata de golpear. Sin
embargo, hay que destacar que ese grupo al que se le califica como ni-ni no
está con el gobierno, como sí con un regreso a esos valores democráticos,
sólo que no ha conseguido respuestas de manera sistemática a sus angustias,
en lo que atañe a los planteamientos políticos de los partidos.
“Aun cuando, hay que aclarar que, porque los partidos políticos tengan respuestas en un cien por ciento con respecto a lo que serían sus expectativas, la población va a tener una participación activa militante. Eso nunca será así. Siempre habrá una masa grande de la población que constituirá eso que se conoce como “la multitud silente”, es decir, aquella gente que vive para su trabajo, para mantener su familia, para resolver sus problemas cotidianos, y entiende que la política es una actividad a la cual se dedica un determinado grupo de personas en una actitud muy loable, ya que son luchadores sociales.
“En una empresa, por ejemplo, mucha gente no participa de la vida sindical; no obstante, admite las directrices emanadas de los sindicatos, y por eso no se va a decir que es ni-ni. El ni-ni no existe, porque éste es un idiota. De modo que esta es una categoría inexistente.
Intercambio comercial con Colombia caerá en 70% en 2010
Entrevistas por Enrique Meléndez Oropeza
02-08-2010
El
presidente de Fedecámaras, Noel Álvarez, considera que esta situación
derivada de la ruptura de relaciones diplomáticas entre Colombia y Venezuela
constituye el colofón de un proceso muy perjudicial para ambos países, ya
que de un intercambio comercial de 7.200 millones de dólares, al que se
había llegado bilateralmente en el 208, se ha descendido a 4.800 millones de
dólares en el año 2009, y, lo que es más grave aún que se estima, la
disminución para el 2010 impactaría en un 70%.
“De acuerdo a lo que hemos hablado, ya registramos una pérdida de setenta y
cinco mil empleos por la parte de Venezuela, y entre cuarenta y cincuenta
mil empleos por la parte de Colombia. Estamos presenciado una caída del
empleo masiva”, sostiene Álvarez en una larga conversación que sostuvo con
La Razón.
¿Cuáles son las consecuencias que trae esta ruptura de relaciones entre Colombia y Venezuela, en especial, en el plano económico?
“Yo creo que las consecuencias económicas se vienen dando a través del
tiempo. No solamente ahora; esto es el colofón de algo que ha venido
sucediendo desde hace algunos años. Porque ya ha habido congelamiento de las
relaciones comerciales y, de alguna forma, diplomáticas, y hemos visto como
ha venido disminuyendo, paulatinamente, el comercio binacional, y el cual
de, aproximadamente, 7.200 millones de dólares, que sumaba en el año 2008,
pasó a 4.800 millones de dólares en el año 2009.
“Ya es una disminución muy importante, y camino a lo que es el año 2010 se
habla de que dicha disminución estaría cercana al 70%. Tendríamos que sacar
las estimaciones. Pero esto es algo que se venía dando. Es decir, no creo
que el hecho de la ruptura en estos momentos va a beneficiar o a perjudicar.
Eso forma parte de un proceso paulatino que se venía gestando, y lo que
nosotros tenemos que hacer en estos momentos es tratar de recomponer las
relaciones tanto diplomáticas, como comerciales y económicas.
“Por supuesto que las relaciones diplomáticas son llevadas por el gobierno,
las relaciones comerciales son llevadas por los distintos entes privados de
Colombia y Venezuela, y las relaciones económicas, que son muy importantes,
y que por lo general no se señalan, son la defensa de las inversiones de los
venezolanos, que se han efectuado en Colombia, y las inversiones de los
colombianos que se han efectuado en Venezuela.
“Porque se habla mucho del tema del comercio bilateral. Pero el hecho es que
hay unas relaciones económicas, y que tenemos que defenderlas. Al fin y al
cabo, nosotros hemos venido señalando que pueden existir diferencias
ideológicas entre la política que lleva el gobierno de Colombia y que lleva
el gobierno de Venezuela; pero que estos son tópicos que están por encima de
las necesidades de las poblaciones, puesto que el ciudadano común está
esperando no confrontación, sino resolución del problema.
“De modo que con este colofón que le estamos colocando entonces continuamos
agravando las relaciones comerciales y, por supuesto, el intercambio de
bienes y servicios entre Venezuela y Colombia. Sobre todo, por el hecho de
que quien va a salir más perjudicado en esta situación será el eje
fronterizo que comprende San Antonio del Táchira, Ureña, el estado norte de
Santander de Colombia, donde está Cúcuta y la Villa del Rosario, y de hecho
ya están siendo muy afectados, según lo que ha señalado el presidente de
Fedecámaras de Táchira.
“De acuerdo a lo que hemos hablado, ya registramos una pérdida de setenta y
cinco mil empleos por la parte de Venezuela, y entre cuarenta y cincuenta
mil empleos por la parte de Colombia. Estamos presenciado una caída del
empleo masiva; muy terrible para la economía, habida cuenta de que en el
estado Táchira, según nosotros lo tenemos entendido por números que ellos
tienen allá, casi el setenta por ciento del PIB de esta región depende del
comercio binacional. Además, hay una relación formal que se lleva en la
balanza de pagos entre Venezuela y Colombia que alcanzaba esos 7.200
millones de dólares.
“Pero también hay unas relaciones que si bien no son ilegales, tampoco son
muy formales, puesto que no cuentan en la balanza de pagos, y que se estima
que estaban cercanas a los 2 mil millones de dólares también; constituidas
por ese comercio fronterizo: los venezolanos pasan a comprar en determinados
comercios en Cúcuta, así como muchos ciudadanos colombianos pasan a
Venezuela a adquirir determinados productos, y que son registrados como
compras normales de cualquier ciudadano, con independencia de su
nacionalidad.
“Todo esto nos va a afectar, y así que hoy en día nos corresponde tanto a
los ciudadanos venezolanos, como a los ciudadanos colombianos, a los
empresarios venezolanos, a los empresarios colombianos hacerles un llamado a
ambos gobiernos para que moderen el tono; para que bajen el nivel de
diplomacia de micrófono, y se sienten a recomponer las relaciones
bilaterales, porque al fin y al cabo eso es lo que nos va a permitir avanzar
ambos países.
La opinión pública, tanto colombiana, como la venezolana miran todo esto
como algo pasajero, puesto que hay una realidad, y es la vecindad de ambos
países; de modo que se presume que con la llegada de Juan Manuel Santos a la
presidencia de nuevo se va a allanar el camino para el restablecimiento de
las relaciones. ¿Fedecámaras abriga esperanzas, en ese sentido?
“Yo creo que nosotros los que creemos en las buenas relaciones binacionales,
sobre todo, entre Colombia y Venezuela los dos países con la frontera más
viva de América Latina, constituida por unos dos mil kilómetros, tenemos que
apostar a la recomposición de estas relaciones comerciales y diplomáticas y,
por supuesto, creemos que se abre una ventana de esperanza con la asunción
del nuevo gobierno. Yo no sé si son muy afines la ideología que profesa el
nuevo presidente de Colombia y el presidente de Venezuela, lo que sí hay es
una posibilidad cierta de que se bajen las tensiones, y podamos sentarnos a
conversar.
“Porque, insisto, nosotros tenemos que garantizar de alguna forma el
mejoramiento social y económico de nuestro pueblo, y cuando hablo de esto me
pongo en los zapatos del gobierno. Tenemos que buscar la posibilidad de que
se generen puestos de trabajo, inversión, generación de bienes y servicios
en la frontera. Porque si nosotros no hacemos esto, se va crear un nivel de
inseguridad y de informalidad dentro de la frontera.
“Ya que si depende de una forma determinante la población del comercio
binacional, entonces ahí se van a generar una serie de situaciones, que son
bastante delicadas, y creo que a ninguno de los dos países nos conviene.
Además de eso, que todos nosotros sabemos que cuando el flujo normal y legal
de mercancía se interrumpe entre los países, que cuando tenemos una frontera
que está ahí tan viva, sabemos que eso no lo va a poder parar nadie. Se van
a echar mano de los mecanismos informales del paso de un lado para otro. Es
decir, se va a incrementar el contrabando, y con esta práctica los que
salimos perjudicados somos ambos países.
El presidente Hugo Chávez señala que es mayor el daño que ha causado a los
venezolanos el desfalco propiciado por Nelson Mezerhane en el Banco Federal,
que el caso de la comida que se ha perdido en los almacenes de Pdval.
¿Estaría dispuesto a avalar esta comparación?
“Yo creo que el gobierno hasta ahora nos ha demostrado que es muy astuto
evadiendo sus responsabilidades; ladino sería la palabra más acertada. Todo
el tiempo nos pone una carta sobre la mesa para tratar de desviar la
atención de los verdaderos problemas que confronta el país. Cuando compara
esto con lo otro, evidentemente, está tratando de desviar la atención de una
responsabilidad importante que tiene por delante.
“Yo no voy a establecer comparaciones entre lo que es el sector privado,
entre lo que suceda y lo que no suceda. Hay unos mecanismos de control que
existen allí. Tenemos una Superintendencia de Bancos, y esta instancia está
facultada para determinar y aplicar los correctivos a que habría lugar
frente a los diferentes casos. Pero yo me concentro en el tema del manejo de
los recursos por parte del sector público, que está obligado a responderles
a los ciudadanos.
“Hay una pérdida importante de una cantidad de dinero que es del pueblo; un
manejo discrecional de esos recursos; un manejo incluso que pudiera estar
contaminado con focos de corrupción para la compra de estos alimentos;
porque para nadie es un secreto que tantos alimentos allí con una fecha de
vencimiento tan cercana algo tenía que estar pasando. O sea, algo huele mal
en Dinamarca.
La diputada Pastora Medina ha solicitado varias veces en la Asamblea
Nacional una discusión en torno a este caso de los alimentos descompuestos
de Pdval, y le ha sido negada esta solicitud, argumentado la directiva de la
AN que, primero, se está llevando a cabo una exhaustiva investigación a ese
respecto. ¿Usted cree que el gobierno ha actuado con celeridad frente a este
caso?
“La percepción que tenemos todos los ciudadanos es que no se están llevando
las cosas bien en estos momentos con respecto a esta investigación. Además,
uno de los principios fundamentales de la Asamblea Nacional constituye el de
ejercer el papel de contraloría, es decir, no es sólo un órgano para
elaborar leyes, pero también para controlar los poderes del Estado. Creo que
la función contralora en este caso no la está ejerciendo, y tenemos entonces
los ciudadanos también que reclamarle a la AN que cumpla con sus funciones.
“Con independencia de que haya una tendencia mayoritaria única en la AN, lo
que si es cierto es que la misma es electa por los ciudadanos, y que tienen
que responderle a los ciudadanos, y no a ningún partido. Definitivamente, el
ciudadano común es el que le otorga el mandato para que legisle y controle,
y en estos momentos éste le pide a éste que lo haga, porque no está
ejerciendo su función contralora. En efecto, siendo que no hay celeridad, y
los ciudadanos también lo sienten. No se ha asumido la responsabilidad de
averiguar quiénes son los culpables, y como se manejó esto”.
¿Cuánto estima Fedecámaras que se ha perdido con esta situación? El
dirigente Julio Borges dice que en este escándalo de corrupción, no sólo
está el delito de haberle negado comida al pueblo, sino además de
escondérsela, puesto que también hay el hecho de que se ocultó comida,
mientras estuvo contenida en los distintos almacenes que se han detectado a
nivel nacional. ¿Se puede decir que estamos ante un delito de lesa
humanidad?
“Yo creo que uno de los problemas más difíciles que se han confrontado en
Venezuela en los últimos tiempos es este relativo a la comida descompuesta
de Pdval. Porque se ha jugado con la salud y la alimentación de la gente. Yo
no quiero acusar directamente al gobierno, porque el gobierno es un ente
bastante grande, y a lo mejor hay algunos tentáculos que se le escapan;
sobre todo, cuando se trata de uno tan elefantiásico como éste, y gobierno
al que se le escapan algunas cosas, como el monstruo de Catobebla, que se
muerde sus propias patas.
“Pero, en definitiva está establecida una responsabilidad del gobierno de
controlar y sancionar a aquéllos que no acaten las normas. No es que el
presidente de la República tenga una responsabilidad directa en cada caso,
pero él tiene que responder por la actuación de sus subordinados. Está
obligado a efectuar las averiguaciones frente a un caso como este, el cual
creo que se trata de un tema muy delicado; puesto que, como dije atrás, allí
está implícita la salud y la alimentación de la ciudadanía, y con eso no se
juega.
¿Usted cree que el gobierno pudiera aleccionar frente a este caso, y admitir
que esto ha sido una consecuencia de su política cambiaria, y mediante la
cual terminó siendo mejor negocio importar que producir alimentos en el
país?
“Lo que pasa es que ahí hay varias cosas implícitas. Cuando se cae en un
tema como éste, creo que hay mucha gente interesada. Yo no diría que se
trata de una política de Estado. Pero sí siempre hay alguien que va a salir
beneficiado en un tipo de negociaciones como ésta. Por supuesto, la política
cambiaria, la política monetaria y la política fiscal implementadas por este
gobierno han llevado a que aquí sea más barato importar que producir en el
país. De allí la destrucción del aparato productivo nacional.
“Si estamos frente a un escenario en el cual ya no contamos con la cantidad
de divisas que teníamos antes, yo le señalaría al gobierno en este momento
que para mí sería mejor negocio desarrollar el aparato productivo interno,
que seguir quemando divisas en el exterior. Si nosotros podemos reactivar el
aparato productivo interno a través de la generación de confianza, y
producir una cantidad de bienes y servicios que estamos importando en este
momento, quizás, en lugar de tener unas importaciones por el orden de los 40
mil millones de dólares, pudiéramos bajarlo a 20 mil millones de dólares, y
estaríamos ahorrando divisas.
“Así que creo que es negocio, inclusive, para el gobierno tratar de
desarrollar el aparato productivo, para ahorrar divisas, y, en ese sentido,
creo que el gobierno debería actuar”
¿Cuál es su balance de la nueva política cambiaria? ¿Están satisfechos los
agentes económicos con el nuevo Sistema de Transacciones con Monedas
Extranjeras (SITME)?
“Hasta ahora no; la disponibilidad existente, por supuesto, en el mercado en
estos momentos a través del BCV no deja satisfecho a ninguno de los actores;
ni a los comerciantes ni a los industriales ni a los transportistas.
¡Ninguno de estos sectores está conforme con la cantidad de divisas que está
siendo entregada! Se hablaba de que el sistema de la entrega de divisas
diarias, anterior al nuevo, es decir, al SITME andaba por el orden de los 80
millones de dólares diarios.
“Hoy en día, con la aplicación de este nuevo mecanismo, si tomamos en cuenta
lo que ellos señalan de que son 6 mil millones de dólares que van a conceder
durante un año, pudiéramos estar calculando unos 26 millones de dólares por
día. Eso no le alcanza al mercado para poder cumplir con la meta que tiene
establecida para la compra de materias primas, bienes intermedios y
productos terminados, para abastecer el mercado.
“Aun cuando en estos instantes el consumo se ha reducido. Sin embargo, sigue
siendo insuficiente la cantidad de divisas. Entonces el gobierno ha
establecido un frenazo en el otorgamiento de divisas y, por supuesto, a mi
manera de ver, lo que está pasando en estos momentos es que el gobierno
tiene menos divisas, y que las está ahorrando. De modo que está
estableciendo un mecanismo de control, un mecanismo de segundo piso, o sea,
otro Cadivi, pero a través del BCV.
“Antes otorgaba, a propósito del primer control de cambio, a los
importadores las divisas por allá, y luego en ese mercado libre o semi-libre,
que fue el permuta, donde concurrían los demandantes para tratar de suplir
la carencia que tenían con Cadivi, entonces se colocó una segunda
restricción. Hoy en día todo depende del aparato oficial, y eso no es
libertad. Ahorita no se pueden conseguir divisas. Atravesamos por una
situación bien delicada, una situación de constricción del aparato
productivo, y el cual está paralizado, precisamente, por la imposibilidad de
accesar a las divisas.
Para el acceso a los dólares, al parecer, la banca grande ha venido
estableciendo un sistema de preferencias, donde los clientes con más
recursos depositados en la entidad financiera son los que salen mejor
favorecidos. ¿Qué sabe de esta situación?
“Yo no me atrevería a asegurar que eso sea tan así. Me he reunido con
algunos de los directivos de los bancos, y ellos señalan que no es así. Que
ellos trabajan con un mecanismo transparente. Ahora bien, yo lo que creo es
que cada vez que suceden estos casos, donde hay una opacidad de las cifras y
dentro del manejo discrecional de las operaciones, siempre se va a generar
suspicacia.
“Para esto lo mejor es transparentar las cifras y que se le diga a todo el
mundo que es lo que está sucediendo. Por supuesto, nosotros dentro del
sector privado donde está la banco también tenemos que reunirnos para ver
como se agilizan los procedimientos, y que se no esté pensando, como creo
que estos momentos se está haciendo, de que hay discrecionalidad a ese
respecto. Para los próximos días debemos estar reuniéndonos para tratar de
clarificar este asunto, que al fin y al cabo depende del BCV, que es el que
establece las normas.
Hay expectativas con respecto a la caída del PIB, ahora que estamos próximos
a conocer los resultados del segundo trimestre de 2010 por parte del Banco
Central de Venezuela. ¿Fedecámaras presume que la caída que se acusó en el
primer trimestre de este año se seguirá pronunciando?
“Si por lo menos no se acentúa, yo creo que va a permanecer estable.
Nosotros registramos una caída de 5.8% en el primer trimestre, lo cual me
hace suponer que para el cierre de este año, según nuestros técnicos y
nuestros asesores económicos, pudiéramos estar en una caída cercana a 7%.
“Eso ya de suyo es muy grave, ya que se trata de una caída bestial, para
cualquier economía; aun cuando lo que llama la atención, y que debe
preocuparnos a todos los venezolanos de todos los estratos sociales y de
todos los sectores es el por qué cae el PIB en Venezuela, cuando en todos
los países de Latinoamérica, y cuando la CEPAL está pronosticando que en
nuestra región en su conjunto vamos a tener un crecimiento de un 4,5%,
aproximadamente.
“Eso significa que estamos haciendo mal algo en Venezuela, y lo que nos
conviene entonces en estos momentos es revisar, que es lo que estamos
haciendo mal. Yo lo sé, pero también convendría hacérselo ver al gobierno”.
A su juicio, ¿estamos en una recesión o en una depresión, puesto que ya
llevamos varios trimestres consecutivos de caída?
“Estamos en una recesión por la cantidad de trimestres que tenemos cayendo
y, además de eso, estamos dentro de una estanflación, que es lo más
delicado. Porque afrontamos un decrecimiento de la economía, una caída del
PIB con una altísima tasa de inflación, y eso es lo peor de dos mundos.
Si tenemos un acumulado inflacionario de 16.3% en lo que va de año, ¿en
cuanto estima Fedecámaras que se pudiera ubicar éste al final de 2010?
“Nosotros hemos dicho que estimamos que va a culminar entre 38 ó 40 por
ciento, pero recuerde que esa es la inflación abierta. Pero hay quienes
señalan que el núcleo inflacionario está más alto, y que es la verdadera
inflación que se siente, y que siente el bolsillo de todos los venezolanos.
¿A qué equipo apostó en el pasando Mundial de Futbol?
“Yo siempre he apostado a Brasil. En ese sentido, desde la década de 1970 me
convertí en brasileño, y sigo siéndolo, y cuando Brasil no juega, entonces,
voy a Portugal.
“También sigo el fútbol español, y allí soy del deportivo La Coruña
¿En la pelota criolla del cual equipo es fanático?
“Magallanero en Venezuela, y fanático de los Piratas de Pitsbourg en la
pelota de los EEUU”.
Usted ha hablado de un pueblito muy alejado de la capital del estado
Trujillo, y donde usted nació, ¿pudiera recordar su nombre?
“Cerro Libre, ubicado a noventa kilómetros de la capital del estado, y de la
carretera Panamericana, más o menos, a unos treinta y seis kilómetros, de
modo que cuando nací y crecí allí el camino no era sino de tierra, y
teníamos que andar por trochas, andando en burros. Salíamos en la madrugada
para poder llegar a la carretera, y estar temprano en la escuela.
“Pero esto corresponde solo a las vicisitudes que yo padecí durante mi
crianza en el estado Trujillo. Aquí hay que agregar a todo lo que yo tuve
que vivir para llegar a ser empresario en Caracas; pues mientras estudiaba
por la noche, me ganaban la vida limpiando los Bloques del 23 de Enero con
rastrillo y con carretilla, y lo digo porque creo que es importante, ya que
se trata de un mensaje que uno le puede transmitir a todos aquéllos que son
emprendedores.
¿En qué se graduó?
“En Administración de Recursos Humanos.
¿Cuál fue su primera empresa?
“La primera fue un centro de fotocopiado que se llamaba Idiomica, y la que
establecí frente a los tribunales en Cruz Verde, y en la cual por cierto no
me fue muy bien,

Diplomacia a la patada
Enrique Meléndez Oropeza
02-08-2010
Ha
sido una vez más una forma de huir hacia delante esta comparecencia del
señor Nicolás Maduro, quien funge de ministro de Relaciones Exteriores, a la
reunión de la Unión de Naciones del Sur (Unasur), convocada a solicitud de
la propia Venezuela, a raíz de las denuncias que presentó el embajador
colombiano en la reunión extraordinaria de la OEA hace semanas atrás, y en
las que se señala que nuestro país es santuario de los más prominentes
guerrilleros de las FARC y del ELN con la venia del gobierno del teniente
coronel, y quienes pululan en territorio venezolano, acordonados con una
fuerza de 1.500 irregulares, que constituyen sus respectivos ejércitos,
digamos, pretorianos; habiendo sido muy explícito el embajador colombiano en
lo que se refiere a la presentación de las pruebas de esta situación, y las
cuales han impactado en la opinión pública, para venir a quedar la
diplomacia de nuestro país sin argumentos; manifestando las mismas
reacciones de siempre: insultos, burlas, contraataques con especies como la
de la aparición de una fosa común con 2.500 cadáveres de gente que fue
masacrada en determinado lugar de Colombia; siempre con la mira puesta en
tratar de desviar la atención, y, entre tanto, sin responder para nada
relativo a la materia del lío en que se ha metido este gobierno, en ese
sentido.
Precisamente, una de esas reacciones también la constituyó esta convocatoria
para una reunión de cancilleres de Unasur, como una forma de salir con otra
jugada nuestra diplomacia que neutralizara la de la nación vecina; precedida
la misma por una gira del señor Maduro por algunos de los países que
conforman dicha unión; pero una gira que no tuvo nada de diplomático, si
partimos del hecho de que este señor no hizo más que indisponer a las
autoridades colombianas; porque, según declaraba el guardaespaldas de
Chávez, como se refirió a él un cómico de la TV estadounidense, que tuvo la
oportunidad de topárselo en una ocasión en el Festival de Cine de Cannes
(Mónaco), y bajo ciertas circunstancias, dígase de paso; según declaraba, se
repite, en esta gira discutía un plan de paz para Colombia en cada uno de
esos países en donde hacía escala, sin participar para nada las autoridades
colombianas, y las que indispuestas, como quedaron de inmediato también
reaccionaron, y le dijeron un par de cosas al señor Maduro, que no vienen al
caso referir. Pero en donde está presente la evidencia de que nuestra
cancillería razona con los pies.
No obstante, mientras Colombia solicitó que aquella reunión se realizara con
la presencia en la misma de los medios de comunicación; esta de Unasur fue a
puertas cerradas a solicitud de Venezuela, y esto porque se presumía que
aquí la diplomacia colombiana iba a cantar de nuevo como los gallos,
parodiando así la situación que se presentó en la reunión extraordinaria de
la OEA; teniendo presente que este señor, al igual que el sujeto que
gobierna este país, han quedado mudos y sorprendidos ante esta jugada, en
especial, de Alvaro Uribe que, como dijimos, en otra parte, se la tenía
cazada a su inefable homólogo; tanto más cuando está de por medio la figura
de este canciller nuestro, que viene de ser chofer de un Metro-Bus de
Caracas, y quien encarna todo menos tal investidura, en especial, por su
lenguaje típico de un tirapiedras; peleado con el lenguaje que utiliza la
gente que representa a sus respectivos países en estos foros. No sin razón
aquel cómico estadounidense lo confundió con un guardaespaldas de Chávez. Es
sabido que a varios mandatarios de la América Latina, es decir, pares de
nuestro teniente coronel a lo largo de estos años, han manifestado sentirse
incómodos por la presencia de este señor; quizás, por su conducta infantil,
quien no está a la altura de las circunstancias. Y no tiene por que estarlo
nuestro teniente coronel, teniendo presente que su formación es la de un
militar, y sólo que está en la altura donde se encuentra, ya que se trata de
un sujeto demasiado presumido frente a un pueblo que alguna vez tuvo fe en
su proyecto político, pero que al parecer ya la ha venido perdiendo, luego
de más de once años de disparates y fracasos. Pero igual sucede con el señor
Maduro que era lo que iba a decir, se repite, un señor que procede con los
pies, y que su poco nivel diplomático termina incomodando.
Yo diría que salió hasta carrereada nuestra diplomacia de este foro de
Unasur si nos hacemos eco de esa especie que señala que Maduro, al final, se
negó a firmar un documento que emanó del seno de sus homólogos, según ha
trascendido, y no tanto homólogos, puesto que la conformación de esta
reunión de Unasur al parecer no se efectuó sino con vicecancilleres, y no
con gente del rango de Maduro, como estaba planteado. Porque, por ejemplo,
Celso Amorín, canciller de Brasil, y quien se mostraba como uno de sus
principales entusiastas, habida cuenta de que de su país nació la idea de
crear esta instancia de Unasur, brilló por su ausencia allí. ¿Y Nestor
Kirchnner, quien funge de secretario general de la unión? No asistió, y con
lo cual demuestra que el tercio, para decirlo a la venezolana, es muy mal
culo con respecto al teniente coronel. En efecto, la estrategia de Venezuela
buscaba lograr un consenso, que no lo tuvo en la OEA, puesto que en la
reunión extraordinaria de este organismo ninguna otra representación
diplomática habló, excepto la de Bolivia y Nicaragua: que más vale que no
para el señor Chávez, ya que la abyección de los gobiernos de ambos países a
nuestro teniente coronel quedó más que demostrada, de modo que lo que
hicieron fue poner el ridículo; así a nuestra diplomacia no se le ocurrió
sino apelar a esta instancia, donde pensaba que podía aplastar al otro, como
decíamos, y lo que es Venezuela sale hasta carrereada: un canciller Maduro
se niega a firmar un documento en el que se le pide al gobierno de nuestro
país que permita la inspección por parte de una comisión internacional en
las coordenadas geográficas de nuestro territorio, donde Colombia dice que
están asentados unos campamentos guerrilleros.

¡Es que son demasiado pillos!
Enrique Meléndez Oropeza
26-07-2010
¿El
teniente coronel será que piensa que uno se va a comer esa coba de que fue
mayor el desfalco del Nelson Mezerhane en el Banco Federal, según sus
palabras, que lo que se ha perdido por el caso de Pudreval? Indignado brama:
“Es mayor el daño de Mezerhane, que lo que se ha perdido en esa comida
descompuesta”. Esto le da pie para dejar por el piso la reputación de
Mezerhane y, de paso, de Guillermo Zuloaga, a quien también aprovecha de
meter en el mismo saco, ante la opinión pública. Pero aquí hemos llegado a
esa situación en el que la persona que habla dice: “Miento que digo la
verdad”. ¿Le importa a él que uno le crea? El dice lo que es su verdad y
punto. De hecho la reitera con una obsesión gobbeliana: la repito miles y de
veces y la convierto en verdad, y en esto evoca aquello de Pascal de que hay
verdades de razón y hay verdades de corazón. De modo que sus verdades serían
de corazón, siendo por lo demás una conciencia enamorada.
Lo cierto es que estas verdades le salen traducidas en mentiras por los
codos en la medida en que a partir de Mezerhane y Zuloaga deja un rastro de
sombras con sus términos, que está más allá de la espalda de estos dos
señores, y que es lo que se conoce como tapar: fulano tapa a zutanito en
determinada jugada, en efecto, en un trance de complicidad. De modo que en
nuestro teniente coronel las palabras son cortinas, mientras sonríe el
tercio, y nos pica el ojo para que veamos que la cosa no va en serio. Claro,
él pone una cara de gravedad, adusta: imponderable la cosa que está
tratando; mucho más en el caso de la moral de Mezerhane y Zuloaga. De hecho,
ya uno acusa una omisión en su persona.
Obsérvese lo siguiente: cuando se reformó la administración pública en
tiempos de López Contreras en Venezuela, una de las transformaciones
consistió en hacer de la función supervisora del Estado, no una instancia
para castigar el delito, como se venía haciendo hasta entonces, sino para
prevenirlo, y lo que requiere un control y una fiscalización constante sobre
la labor del funcionario, y no el examen del balance final de lo que ha sido
su conducta en el desempeño de la misma, como se hacía antes. De modo que
todos los organismos de supervisión del Estado, sobre todo, para el caso de
Mezerhane, es decir, los organismos de supervisión financiera están
orientados a modo de que no se produzcan desfalcos como el que Chávez dice
que le ocasionó este señor a los ahorristas del Banco Federal. Es decir, ¿no
se culpa a sí mismo o a su gobierno de ser inoperantes a ese respecto? El en
este caso pondría presos a los porteros que permitieron que Mezerhane
entrara a la Superintendencia de Bancos a registrar dicha entidad
financiera. Ellos son los culpables, a su juicio, si tenemos presente que
contamos con un Ejecutivo representado por gente con muy buena fe en la
vida, y así dejaron que entraran estos dos pillos.
PSUV es un partido personalista
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
26-07-2010
El
ex oficial y politólogo Fernando Falcón Hurtado afirma que en Venezuela no
ha habido gobiernos militaristas, tal como se ha señalado, sino que lo que
ha habido son caudillos que han puesto al Ejército a su servicio; aunque
hace la salvedad de estamos ante un país de gente con formación autoritaria
y militarista.
“No militarista en el sentido del amor por las fuerzas armadas, sino por el
elemento de la fuerza. Nos encanta el uniforme, nos encantan las ceremonias,
nos encantan las paradas de honor, nos encantan los desfiles”, expresa
Falcón Hurtado.
Se graduó en la Academia Militar en 1977. Participó en la intentona golpista
del 27 de noviembre del año 1992. Luego se doctoró en ciencias políticas,
con especialidad en materia internacional, y por lo cual realizó una
maestría en derecho internacional económico. Profesor de la Universidad
Central de Venezuela desde el año de 1985, cuando todavía ostentaba el grado
de militar en el Ejército. Actualmente es director del doctorado en ciencias
políticas de dicha universidad.
A su juicio, ¿a qué se deben una serie de rumores, que llaman la atención de
la opinión pública en estos momentos, y en los que abunda en detalles el
editorial de Rafael Poleo de la revista Zeta de la semana pasada?
“Esa pregunta tiene dos respuestas; una es la coloquial, a la venezolana, y
la otra la académica. Podemos trabajar con las dos. La respuesta coloquial
tiene que ver con la naturaleza del venezolano de propagar rumores, y en los
que está de por medio la Fuerza Armada. Yo recuerdo un artículo de Cabrujas
a ese respecto: un señor que se llamaba “Cuartelito”, y el que vivía
atizando rumores.
“Con respecto a la segunda respuesta, desde el punto de vista de la
politología, lo que hay que decir es que cuando las sociedades están
sometidas a grandes tensiones, y los canales de difusión están bloqueados
por razones exógenas y endógenas de todo tipo, el rumor se convierte en un
canal de comunicación informal, y al que hay que prestarle atención, con
independencia de que ésta sea cierto o de que sea falso.
“Es un elemento que hay que considerar, necesariamente, porque probablemente
tenga visos de verdad. Pero esto es algo que tendría que determinar a quien
le corresponde ese papel”.
¿Usted estaría dispuesto a hablar de insurrección cívico militar para la
situación que se presentó aquel ya lejano 4 de febrero de 1992, como dice el
presidente Hugo Chávez, o intento de golpe de Estado, con un magnicidio
entre los objetivos de los sediciosos, como dice Carlos Andrés Pérez?
“Voy a comenzar con la famosa frase de Carlos Andrés Pérez: ‘Ni lo uno ni lo
otro sino todo lo contrario’. En principio, nunca estuvo planteado un
magnicidio. Eso fue parte de la propaganda del régimen en ese entonces. Lo
que allí estaba planteado entre la juventud militar, que se va a la
insurrección del 4 de febrero; que no era sólo el ideal de Hugo Chávez, hay
que recordar que hubo otras personas allí: el teniente coronel Jesús Miguel
Ortiz Contreras, el teniente coronel Jesús Urdaneta, el teniente coronel
Raúl Isaías Baduel, quien finalmente no participa; el teniente coronel
Acosta Chirinos; los capitanes Rojas Suárez, Blanco La Cruz; lo que estaba
planteado, repito, era el impulso de un movimiento militar con base social.
“Eso no se dio. De modo que el planteamiento inicial terminó siendo una
operación militar, que no cumplió sus objetivos. Pero el magnicidio nunca
estuvo planteado”.
En reciente entrevista que Juan Carlos Rey ofreció a La Razón, éste dice
que el PSUV no es, propiamente, un partido de masas, sino que se trata del
partido de Hugo Chávez. ¿Piensa que estamos frente a uno los casos de
personalismo políticos más aberrantes que conoce nuestra historia?
“El personalismo político ha sido una base fundamental de la historia
venezolana. Lo que Herrera Luque llamaba los Cuatro Reyes de la Baraja. En
segundo lugar, confrontar a Juan Carlos Rey es siempre un problema: yo fui
uno de sus alumnos. Pero existe en los últimos tiempos, yo diría que cosa de
los últimos quince años, un nuevo tipo de partido político. Ya no es la
famosa división de Robert Mitchell, la famosa división de Duverger sobre
partidos de cuadros y partidos de masas, sino que ésta se ha visto alterada
por un nuevo tipo de partido, que es la organización de tipo personalista,
donde es el líder el que aglutina.
“Ya no es la idea. Ya no es una determinada concepción del Estado en la
sociedad o ni siquiera una agregación de intereses particulares. Hay un
líder, en quien la sociedad ve reflejada parte sus aspiraciones, y se nuclea
a través de él, y no estoy pensando en Hugo Chávez, propiamente, sino que
pienso en figuras como Berlusconi, en figuras como Sarkozy, Obama y, sobre
todo, en las de las sociedades políticas menos avanzadas o las que quedaron
a raíz del desmoronamiento de la Unión Soviética: Bielorrusia, algunos
Estados africanos.
“De modo que yo sí considero que el Movimiento Quinta República, en primer
lugar; luego su hijo, el PSUV es el que pone al día lo que se denomina en
ciencias políticas el partido personalista”.
¿Qué piensa del militarismo como uno de los prejuicios que siempre ha
abrigado el venezolano, empezando por el propio Simón Bolívar, que es quien
lo instaura en nuestro país?
“El militarismo significa tres cosas. Una: la exacerbación del elemento
militar dentro de la sociedad. Dos: un gobierno militar. Tres: una tendencia
a instaurar los valores, los criterios y los usos de lo militar en una
sociedad. Las tres maneras de ver están muy enraizadas con la propia
formación de la nacionalidad venezolana. A pesar de nuestra Primera
República, y de la cual hoy se están cumpliendo doscientos años, el elemento
militar siempre ha sido fundamental en la constitución de Venezuela.
“Fue el Ejército como pueblo en armas, y esto no es una frase mía, sino de
Simón Bolívar el que lleva a cabo la independencia. No hay que olvidarse que
en el año de 1819 el que votó para elegir los diputados y senadores de la
Asamblea Constituyente fue el Ejército, y esto quedó en la memoria colectiva
hasta el año de 1835”.
“En ese año desaparece el Ejército en Venezuela. Queda una formación
miliciana, un pequeño cuerpo militar que no participa en política. Esto es
bueno aclararlo, porque siempre se ha dicho que el siglo XIX fue una época
de caudillos militares. ¡No es verdad! Es un siglo de caudillos civiles, que
usan el elemento militar para detentar el poder. Cada uno de ellos tenía más
poder de fuego y más poder de combate que el Ejército nacional. Esto se
acaba con Juan Vicente Gómez, bajo el gobierno de Cipriano Castro, quien
derrota en la famosa batalla de las afueras de Tinaquillo en el año de 1901
a mil doscientos lanceros con una compañía de fusileros, armada con fusiles
de repetición y ametralladoras.
“Allí comienza a desvanecerse el caudillismo. Es con la formación del
Ejército Nacional en 1910 cuando se puede hablar de militarismo. Este es un
Ejército que nace mal, puesto que no sucede lo mismo que con un Ejército
institucional; sino que se trata de un Ejército de príncipes. Como dice
Manuel Caballero, nace como un Ejército de Gómez, y queda como un Ejército
personalista que mantiene sus usos a lo largo de la historia: lo utiliza
López Contreras para reformar el gomecismo en Venezuela; lo utiliza Medina
Angarita para su proyecto político.
“Sobre ese Ejército de Medina Angarita se monta otro proyecto paralelo, que
es gran proyecto de los jóvenes del 45, y el cual arranca ese año, pues no
podemos olvidar que Acción Democrática llega al poder después de un golpe de
Estado llamado la “Revolución de Octubre”, y termina en el año 58: es el
mismo proyecto. Luego, durante la democracia, en la época llamada hoy en día
IV República, el Ejército es considerado un factor de estabilidad, pero
también de participación y de decisión política. Yo no creo que nosotros
seamos, en ese sentido, menos que ningún otro país de la América Latina. Con
la excepción de Costa Rica, todos las demás naciones tienen un alto
componente de militarismo, en ese sentido.
“En segundo lugar, este no es un gobierno militar. Siempre he sostenido que
el gobierno del presidente Hugo Chávez no es un gobierno militar. ¡Ni
siquiera un gobierno de militares! Es un régimen que utiliza como elemento
de reclutamiento (reclutamiento se llama en ciencias políticas el proceso de
extracción de sus funcionarios) a los militares. Primero, porque allí está
el lugar de origen de nuestro jefe de Estado, así como de formación; por lo
que él conoce allí al personal que podría ser de su confianza. Segundo,
porque se garantiza la obediencia: ningún ministro militar le va a renunciar
públicamente, ningún ministro militar va a ser otra cosa que no sea cumplir
una orden presidencial.
“En ese sentido, el gobierno del presidente Chávez se caracteriza porque
abundan los militares. Pero no se puede decir que sea un gobierno militar,
tal como lo pudo ser el de Augusto Pinochet o como lo pudieron ser los de
los generales peruanos en la década de 1970. No, este es un proyecto del
presidente Hugo Chávez que utiliza militares en funciones gubernamentales. A
mi modo de ver en exceso.
“La tercera cosa tiene que ver con nosotros. Este es un país con una gente
de formación autoritaria y militarista. No militarista en el sentido del
amor por las fuerzas armadas, sino por el elemento de la fuerza. Nos encanta
el uniforme, nos encantan las ceremonias, nos encantan las paradas de honor,
nos encantan los desfiles. Es decir, nos encantan los elementos exteriores
del poder militar. Y yo digo esto por lo siguiente: alcalde que se respete,
alcalde que se rodea de una policía, en la cual él es el comandante; una
policía que él la arma, la uniforma y la utiliza hasta para fines
personales. Por consiguiente, esto es un caldo de cultivo para el
militarismo en cualquier sociedad.
¿Es Hugo Chávez un militar o un popurrí de cosas inconexas, como dicen
algunos analistas?
“Se graduó en la Academia Militar, es el comandante de las Fuerzas Armadas;
sin embargo, el estatus de Hugo Chávez es difícil de definir. Se trata de
una persona que se formó en una escuela militar, que se acogió al
pensamiento bolivariano; no obstante hoy en día se encuentra seducido por la
doctrina marxista. ¿Qué puede salir de esa mezcla? Dios lo sabrá”.
¿Cómo y en qué condiciones conoció a Hugo Chávez?
“Yo conocí a Hugo Chávez cuando tenía nueve años. Yo soy de Barinas, él
también, y vivíamos en la misma urbanización. Nuestros padres eran amigos,
sus hermanos son amigos de mis hermanos. Luego, cuando yo ingresé a la
Academia en el año 1973 el brigadier Hugo Chávez estaba allí. Tuve mucha
relación con él. Trabajamos juntos en la Unidad de los Cazadores, primero,
y, segundo, en el Batallón Blindados de Apure de Maracay. Siempre mantuve
con él una excelente amistad. Yo no voy a decir nada. Simplemente invito a
que se revise la frase que él pronuncia para mí en el libro “Habla el
Comandante” de Agustín Blanco Muñoz.
“Ahí está lo que él dice de mi. Me considera su amigo. Yo estuve en el
gobierno. Lo apoyé siempre que pude, hasta que llegó un momento en que me
convencí de que este no era el camino. Mi opinión personal es la que estoy
expresando, y mi opinión desde un punto de vista gubernamental es que por el
camino que él ha escogido, Venezuela no va a lograr sus objetivos:
¿Usted conocía acerca de las actividades que ellos llevaban a cabo, de
acuerdo a lo que ha revelado el propio Hugo Chávez, en lo que respectaba a
la conspiración que comienza a impulsar?
“Por supuesto. Esto lo he contado muchas veces. Yo provenía de un grupo
anterior, con el que estuve muy cercano, llamado ARMA, y donde estaba el
teniente coronel William Izarra, así como estaba el capitán Arias Cárdenas.
Yo tuve mejor relación con Jesús Ortiz Contreras, a quien Dios lo tenga en
gloria, y con Arias. Tuve poca militancia de tipo conspirativo con Hugo
Chávez. Sabía en lo que estábamos. El podrá decir a estas alturas del juego
los aportes que yo le pude haber dado a ese movimiento desde los cargos que
ocupé.
“Yo fui jefe de Análisis del DIM, mientras se desarrollaba la conspiración.
Fueron muchas las cosas que llegaron, y que no se informaron. Fueron muchos
los errores que ellos cometieron, y que fueron tapados. Eso lo sabe
Francisco Arias Cárdenas, a quien yo le entregaba cuentas quincenalmente.
Por eso te digo: sí, yo siempre estuve enterado de la actividad que ellos
propiciaban en ese momento.
¿El general Peñaloza Zambrano, entonces comandante del Ejército, cuenta
que él convocó a Lewis Pérez y a Alfaro Ucero a los fines de notificarlos de
la misma, a propósito de esa actividad? ¿A su juicio, por qué AD tomó con
tanta indeferencia este golpe de Estado que se fraguaba en sus narices?
“El problema es mucho más serio. Este movimiento fue uno más de los tantos
que hubo en las Fuerzas Armadas entre los años setenta y los años noventa.
¡Hubo muchos! Que no pasaron de reuniones, que no pasaron de análisis. Este
tuvo la virtud de que surgió un nombre, y esto sí hay que reconocérselo a
Hugo Chávez. que se echó encima el movimiento. Que le dio forma al mismo,
donde hubo que rectificar muchas cosas, y logró aglutinar un movimiento.
“Efectivamente, Peñaloza Zambrano dice esas cosas. Aunque a mí no me
constan, y si me consta, por ejemplo, que a Eduardo Fernández y a la plana
mayor de Copei se les informó también. Cosa que no ha trascendido. ¡Se le
informó a Donald Ramírez, se le informó a Eduardo Fernández! Recuerdo que
hubo una reunión oficiales jóvenes con ellos en la quinta Tampico. Allí se
dijo: viene un golpe de Estado, y ustedes deben hacer esto.
“Entonces ellos consideraban que eso no era posible. Ya que los golpes de
Estado, a la manera sureña, los daban los generales; cuando en Venezuela los
exitosos nunca lo han dado los oficiales de alto rango. Lo han dado los
tenientes coroneles o los mayores. Así que no lo creyeron. El cuatro de
diciembre del año 1991, es decir, dos meses antes del intento de golpe, hubo
una reunión de trabajo con el grupo asesor que tenía el general Fernando
Ochoa Antich. En esa reunión estaban presentes las siguientes personas:
Alberto Muller Rojas, Gustavo Escobar (IESA), Bernardo Alvarez, Luís Castro
Leiva, José Antonio Olavarría, todos ellos asesores del Ministerio de la
Defensa, y el secretario que era yo.
“En esa reunión se realizó un diagnóstico del escenario político para ese
instante ante el ministro: situación interna de las fuerzas armadas;
problema que estaba presentando Carlos Andrés Pérez; los roces que habían
entre los ministros jóvenes del despacho: Fernando Martínez Mottola,
Robertico Smith con los oficiales medios, y esto es algo que tampoco se ha
hablado. En ese sentido, se le advirtió al titular de la defensa que estaban
por ventilarse tres situaciones: una insurrección popular; una intervención
de las fuerzas armadas o una de grupos internos de las fuerzas armadas.
Lo único que logró la persona que expuso eso, y que no la voy a mencionar,
es que el general Olvarría se riera de él. Dos meses después presenciábamos
esa intentona de golpe de Estado”.
¿En razón de qué usted pasó a se secretario de Fernando Ochoa Antich? Iván
Carratú Molina ha hecho ver que él también participaba de dicha
conspiración. ¿Qué hay de cierto en eso?
“Yo fui nombrado en razón de que se trataba de un cargo militar. Yo había
estado tres años como jefe de Análisis Político de la Dirección de
Inteligencia Militar (DIM), y cuando llegó Herminio Fuenmayor, él consideró
que no debía confiar en algunos de los que teníamos allí un cierto tiempo.
De modo que me nombraron segundo comandante del Batallón de Policía Militar
Calderón. Ya yo conocía al general Ochoa Antich, ya que cuando comencé a
cursar un doctorado en ciencias políticas, él lo estaba terminando, y
habíamos tenido una buena relación.
“El sabía acerca de la preparación que yo había adquirido en la universidad,
para realizar análisis políticos. El general Ochoa era un militar de
avanzada, así como Carlos Julio Peñaloza. Teníamos una idea de la
organización de un Ejército, y él consideró que debía tenerme en su despacho
como asistente, y me nombró. Así yo entregué la segunda comandancia del
Batallón Calderón, y fui nombrado asistente suyo, cuando Ochoa Antich era
Inspector General del Ejército.
“En cuanto a las afirmaciones del almirante Carratú Molina, por quien siento
una gran estima, él está equivocado. El general Ochoa intuía por análisis
políticos que podía venir una insurrección militar. El general Ochoa sabía
que la situación no estaba bien. Habían demasiados desatinos internos y
externos. Es decir, habían demasiados desatinos de Pérez en cuanto al manejo
del Estado, en cuanto a la imposición de un paquete de medidas económicas y
sociales que no correspondían con lo que se había manejado en Venezuela.
“Otra cosa: que Pérez estaba gobernando sin su partido, y este es uno de los
elementos que nunca se mencionan, pues él lo estaba haciendo con sus
tecnócratas, pero no con su partido, y eso era objeto de análisis, tanto de
los muchachos que estábamos conspirando, como de los altos mandos de las
Fuerzas Armadas. Aunque el general Ochoa nunca creyó que el movimiento de
Chávez fuera serio.
¿Se pude decir que el 27 de noviembre es hijo del 4 de febrero, tomando en
cuenta que éste ya fue encabezado por oficiales de alto rango?
“Sí es hijo, y es hijo en un sentido. El 4 de febrero yo no llegué a actuar,
porque se me notificó muy tarde. Yo tenía ciertas cosas que hacer, y en
segundo lugar ocupaba una posición en donde no podía hacerlo, tomando en
cuenta mi condición de asistente del ministro de la Defensa. El general toma
la medida que logra unificar a las Fuerzas Armadas a través de la
conciliación. El reunió a los oficiales más jóvenes, para tratar de
recuperarlos para las Fuerzas Armadas. Eso fue un trabajo muy largo que se
hizo, y yo, en verdad, me siento muy orgulloso de haber participado en eso.
“Cuando se produce la salida de Copei del gobierno, Pérez comete el peor
error militar que pudo registrar en su carrera, y que fue nombrar como
ministro de la Defensa al general Iván Darío Jiménez, y quien, una vez que
toma posesión del cargo, lo inmediato que hace es oponerse a todo lo que el
general Ochoa Antich había hecho, y comienza a desatar una política de
represión, no sólo contra cualquier oficial que hubiese estado comprometido
o bajo sospecha, sino como él mismo lo decía, contra todo lo que oliese a
Ochoa Antich, a todo lo que oliera universidad, a todo lo que oliera a
formación, y así comenzó la represión.
“A mí, por ejemplo, me mandaron para el Amazonas. Eso no se había visto
nunca. Comenzó la conspiración porque la gente se sintió rodeada. El 27 de
noviembre no se hubiera dado si no es por la torpe política de represión
militar del general Iván Darío Jiménez Sánchez; llevó al resto de lo que
había quedado del MBR-200 y a otros grupos a la insurrección.
¿Qué cargos ocupó usted mientras estuvo identificado con el gobierno de
Hugo Chávez?
“Yo primero fue jefe de la campaña para la Asamblea Constituyente del año 99
del Movimiento Quinta República en el estado Bolívar. Luego tuve una pequeña
pasantía por el Fondo Único Social (FUS), sobre todo, dedicado a los
proyectos de reconstrucción del estado Vargas, y de allí pasé a la dirección
de inteligencia interior de la Disip. Estuve en ese cargo desde la salida de
Urdaneta Hernández, y hasta el año 2000.
“Posteriormente, me desempeñé en la dirección de relaciones presidenciales
de la Presidencia de la República hasta el mes de febrero de 2002, y salí
por diferencias, con quienes eran mis superiores. Desde ese momento me
dediqué a mis clases de la universidad a tiempo completo”.
¿Qué lo lleva a usted a alejarse de Hugo Chávez?
“Yo siempre sigo militar, a pesar de mi grado académico nosotros nos movemos
en el ámbito de la cultura del honor. Aquí yo tengo en mis manos la Ley de
Amnistía General que aprobó la Asamblea Nacional en el año 2000. Ninguno de
nosotros fue reincorporado a las fuerzas armadas. A ninguno de nosotros se
nos cumplió con lo que se nos había prometido. Eso era fundamental para mí.
No con el ánimo de que se nos otorgara mando, sino con el ánimo de que el
honor se nos fuera restituido.
“Luego, más adelante, cuando Chávez adopta el camino castro-comunista, ni
con esa manera de vivir ni con esa forma de ser. Nosotros nos alzamos en el
año 92 pensando en el Árbol de las Tres Raíces. Bolívar, Zamora y Simón
Rodríguez. No eran ni Marx ni Lenin ni Fidel Castro.

El gallo tapado de Colombia
Enrique Meléndez Oropeza
26-07-2010
Yo
siempre presumí que el gobierno colombiano le tenía a nuestro teniente
coronel lo que los criollos conocemos como un gallo tapado. Se trata de un
pueblo que procede en la vida con más elegancia que nosotros; aunque al
final se valen de la crueldad y de la atrocidad más abyecta del mundo; como
se ha demostrado a lo largo de esta etapa de terrorismo que ha tenido que
confrontar Colombia, tanto por el lado de los distintos movimientos
guerrilleros, que han promovido una lucha armada en estos últimos cincuenta
años; como por el lado del narcotráfico, que apeló también a la violencia,
habiendo un fenómeno absorbido al otro. A esta altura ha corrido demasiada
agua debajo del puente, con respecto a la interpretación de la salida de
Álvaro Uribe a última hora; cuando se suponía que las relaciones se iban a
recomponer, a propósito de esa denuncia con nombre y apellido que acaba de
hacer su ministro de la Defensa, y la que tiene que ver con la presencia de
1.500 efectivos de las FARC y del ELN en territorio venezolano, y entre los
que se cuentan los más prominentes líderes de estas fuerzas irregulares.
Interpretaciones incluso que llegan a calibrar el efecto electoral que va a
tener esta decisión de desenmascarar a nuestro teniente coronel, con motivo
de dicha denuncia, y la que implicó convocar una reunión extraordinaria de
la OEA, para tratar tan delicado asunto; de modo que se concluyó que el
bueno de Uribe había terminado por arrimarle el mingo a la bola de Chávez
con su jugada, para hablar en lenguaje de las bolas criollas, puesto que
nuestro teniente coronel iba a terminar conjugando la mayoría de las
voluntades en torno a él; considerándose, en ese sentido, que Uribe actúa a
su favor al agredir a Venezuela, si es que se entiende por agresión esta
actuación suya; algo que iba a redundar en beneficio para su fórmula
electoral en estas elecciones que se avecinan; tomando en cuenta, además,
que estamos ante un hombre que sabe aprovecharse de todas estas coyunturas
para obtener dividendos políticos; no se pase por alto que estamos ante un
demagogo brillantísimo; lo cual explicaría, por lo demás, esa actitud que ha
adoptado este fin de semana de estar como entre las cuerdas, es decir, de
mostrarse como a la defensiva, y hasta de asomar la existencia de una
conjura internacional, que estaría dispuesta contra su gobierno, y de allí
que haya vuelto a asumir su amenaza de cortarle el suministro petrolero a
los EEUU; país al que considera a esta altura de ser el propiciador de toda
esta escalada que se ha urdido en contra suya a través de Colombia.
Decía que esta era una de las tantas interpretaciones que se han hecho en
torno a este asunto. El propio Chávez incluso hasta llegó a decir, quizás,
con una cierta ingenuidad que el asunto era porque el presidente electo Juan
Manuel Santos ya se comenzaba a desmarcar de Uribe, por el orden de una
serie de diferencias que habían comenzado a aflorar entre ambos. No
imaginaba el pobre que Santos al final iba a cerrar filas con aquél, y así
diría que él apoya a Uribe en todo. De forma que a nuestro teniente coronel
no le quedó sino huir hacia delante, que fue cuando decidió romper las
relaciones entre ambos países.
El hecho es que yo siempre presumí que los colombianos planeaban algo, a
propósito de la cantidad de abusos que ha cometido este señor en sus
narices, hasta prestarse para este celestinaje, que es lo que nuestros
vecinos le echan en cara ahora con pruebas en la mano, y bajo el cual se ha
mantenido la presencia de la guerrilla colombiana en nuestro territorio;
tomando en cuenta además la identificación que ha tenido Hugo Chávez con la
política que profesa esta gente, a propósito de su ideología izquierdista:
unos amores que no son nuevos, sino que provienen de mucho tiempo atrás,
como lo demostró la computadora de Raúl Reyes, y en la que se encontró un
registro donde se hablaba de una contribución en dólares que habían aportado
las FARC para su campaña electoral, cuando entonces se lanzó como candidato
en las elecciones de 1998 en nuestro país. No se pase por alto que este
señor añoró en un momento determinado reunirse con Manuel Marulanda; en los
tiempos en que se prestaba para participar en lo que se conoció como el
proceso de canje de secuestrados, y entre los cuales estaba Ingrid
Betancourt; autorizado, incluso, por el propio Álvaro Uribe; aun cuando a
consecuencia de sus barrabasadas y su falta de sindéresis, éste se vio
obligado a retirarle ese papel de mediador oficial.
Aparte de que se llegó a decir que las imprudencias del teniente coronel
fueron las que condujeron a la localización de Raúl Reyes, con motivo de una
llamada que éste le realizó, y la cual fue detectada por los organismos de
seguridad del hermano país que rastreaban la zona. Se trataba del momento en
que las FARC habían colocado a este señor en el papel de juez supremo, a
quien se le entregaban los secuestrados, que la guerrilla había decidido
devolver en forma unilateral, como paso previo para un proceso de
negociaciones con el gobierno de Álvaro Uribe; un papel en el que quedó
hasta en ridículo, si recordamos aquel episodio con el niño Enmanuel, hijo
de Clara Rojas, y el que se suponía que iba a ser devuelto, junto con su
madre; llegando en su paroxismo el teniente coronel a calificar aquella
operación como “Enmanuel”, y entonces resultó que a esa altura aquel niño no
lo tenía sino el gobierno colombiano, y el que se lo sacó de la manga Álvaro
Uribe en el instante en que nuestro teniente coronel iba a iniciar su
función en lo que atañe a este show por él montado, y en el que para darle
más truculencia a la situación se presentó disfrazado de militar. Aunque
estamos frente a un hombre que no le teme al ridículo; dígase la verdad. Así
uno observa que Colombia le fue preparando un expediente que ahora, en esta
coyuntura, se lo ha venido a presentar, y lo más probable es que veamos a
nuestro teniente frente a un tribunal penal internacional, como ha ocurrido
con otros sátrapas, como él.
Enrique Meléndez Oropeza
19-07-2010
¿Está
en sus plenas facultades mentales el hombre? Se observa que el G-2 cubano
le ha recomendado que haga bulla en determinada parte, a los fines de que se
oculte el bulto en la otra; bulto que por cierto estuvo escondido hasta que
ya no se pudo, y entonces la podredumbre fue enorme; pero el tercio lo hace
de una manera excesiva, y aquí es donde uno se pregunta si hay sensatez en
su cerebro. ¿No resulta demasiada su presencia en el escenario de los medios
de comunicación en últimos días, cuando estamos hastiados de cadenas? Cada
una de estas largas emisiones suyas no tienen como fin reportar al país un
anuncio de suma importancia, sino que fundamentalmente comportan un fin
propagandístico: tratar de machacar su figura en la opinión pública, y es
así como uno puede detectar un cierto nerviosismo en su persona.
¿Será verdad lo que dicen al respecto de que el tercio está descendiendo en
las encuestas? Nótese que este era un hombre que meses atrás sacó a relucir
una de sus habilidades más notables, como es la recuperación electoral,
valiéndose todavía de gestos populistas, pero esto del escándalo de los
alimentos descompuestos lo derribó, y ahora su caída es irreversible. Es
verdad que el teniente coronel ostenta todavía niveles de cuarenta por
cierto, de acuerdo a lo que uno ve en las encuestas; aun cuando se trata de
un liderazgo que viene de ostentar niveles de sesenta por ciento, como
estuvo hasta el año pasado; por una parte, y por la otra, esa caída es tan
vertiginosa, que ese G-2 cubano, cuerpo al que sólo presta oídos este señor,
le ha advertido que hasta puede perder las elecciones del mes septiembre.
Así se explica esta sobredosis de la figura del teniente coronel que nos
hemos tenido que tragar, como aquél que ordena que si no le gusta sopa, le
den tres tazas.
Obsérvese que se ha fomentado una corriente de opinión, suscitada por una
creencia de carácter supersticioso, que se ha despertado en la conciencia
del venezolano, llamada a advertir que sobre el país se está tratando de
imponer la presencia de unas potencias espirituales oscuras; ocultismo, lo
que en lenguaje vulgar se conoce como brujería, y así han circulado mensajes
electrónicos, advirtiendo de esta situación; porque, en especial, toda esta
parafernalia no circula sino en los espacios de Internet, pero la que el
propio Chávez ha asomado en una de sus peroratas, con una cierta actitud
irónica, en efecto, y para el caso ha utilizado la expresión brujo: “El
brujo Chávez; eso es lo que están diciendo los escuálidos: que yo practico
brujería”. Es posible que no sea verdad, como él trata de hacerlo ver; sin
embargo, el propio hecho de que lo traiga a colación entonces hace pensar en
eso; esto es, que nuestro teniente coronel se sirve, como rezan los
comentarios de los portales electrónicos, de las ciencias ocultas; en
especial, del conocimiento de los babalaos. Algo que no me consta, porque ya
hemos visto que hasta Chávez juega con eso. Lo cierto es que el imaginario
venezolano ha estado muy perturbado por estos días, en ese sentido, puesto
que están de por medio las ambiciones desmedidas de poder de este señor, y
en las que, como buen maquiavelista, él se vale de todo. Uno diría, en ese
sentido, que el espíritu del venezolano se ha vuelto ansioso, y cuando se
anda por esos estados, no es descartable apelar a la superstición, y se ha
vuelto, entre otras cosas, porque estando de por medio el nerviosismo de
este individuo, que siempre ha caminado en el filo de la navaja en términos
de poder, lo más inmediato que siente es que toda la institucionalidad
estatal adolece de una gran inestabilidad, y de allí el fracaso en la
gestión pública que ha tenido esta gente, y que era por lo que tenía que
hacer bulla el sujeto que desgobierna este país, según las recomendaciones
del G-2 cubano, como decíamos al principio.
El hecho es que se ha llegado el momento en que no se ha podido ocultar más
el bulto, y esto porque ha sido la propia putrefacción la que lo ha
delatado. La soga revienta por lo más delgado: una población de determinado
lugar de nuestra geografía ya no pudo más con unos hedores insoportables;
cuando la hedentina era inmensa, y así que denunció el asunto, lo cual tuvo
un efecto dominó, ya que de determinarse que el origen de la fetidez
provenía de unos alimentos descompuestos que se encontraban en unos
contenedores en los almacenes de un puerto, se vino descubriendo que no sólo
eran esos, sino miles los que se hallaban en esta situación, repartidos por
el resto del territorio nacional; en un primer momento se estimó que el
volumen de los mismos, colocados uno detrás del otro, abarcaba la distancia
de unos treinta y dos kilómetros; momento en el cual nuestro teniente
coronel decía que eso era poca cosa, y que, en última instancia, la denuncia
de este hecho había emanado del propio gobierno; alterando la realidad, en
ese sentido, como siempre nuestro teniente coronel; unas autoridades, según
sus palabras, que habían actuado de inmediato, y ya habían tres detenidos.
Pero como el asunto ha crecido, y han aparecido nuevos contenedores y más
comida podrida, entonces el tercio no ha vuelto a mascar más de este asunto,
y ha preferido más bien barajar otros temas, que no son los que están en la
agenda del día del venezolano como sus vicisitudes más prioritarias, y como
es ese relativo a la exhumación de los restos del Libertador, y que fue el
que vino a acrecentar esa atmósfera de superstición que se vino a fomentar
en el imaginario del venezolano este fin de semana; hasta incluso
experimentar la sensación de que se ha tenido una noche de Walpurgis; es
decir, momento en que se ha producido el aquelarre de la brujas y de los
brujos, invocando precisamente a ese dios, a quien le rinde un culto
incondicional el venezolano, como es el Libertador. He allí la indignación
que se siente en el alma de este pueblo.
Estrategia de Chávez consiste en destruir
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
12-07-2010
El
politólogo Juan Carlos Rey afirma que el régimen de Hugo Chávez se
caracteriza por un personalismo muy acendrado, pero el cual a la larga
resulta insostenible, ya que su carisma sólo no basta, y los mecanismos que
él crea en aras de esa sustentabilidad terminan agotándose.
“Este es un factor que cuenta, junto al deterioro normal de su imagen
personal que va a ocasionar a la larga un declive en lo que respecta al
apoyo popular”, afirma Rey.
Profesor de varias generaciones de profesionales, egresados de la Escuela de
Estudios Políticos de la Universidad Central de Venezuela, autor de
numerosos libros sobre teoría política venezolana; nacido en España, pero
emigrado hacia nuestro país cuando tenía quince años, confiesa que su primer
contacto con el acontecer patrio lo tuvo cuando asistió al cierre de campaña
del partido Unión Republicana Democrática (URD), para la elección de la
Asamblea Constituyente; acto realizado en noviembre del año 1952, y en el
cual se destacó la figura de Jóvito Villalba, en especial, por la osadía que
tuvo al hacer mención en sus palabras de los partidos Acción Democrática
(AD) Comunista de Venezuela (PCV) que entonces el régimen perezjimenizta
había proscrito.
¿Está de acuerdo con los señalamientos que le hace monseñor Mario Moronta al
jefe de Estado en el sentido de que le dice que no es propio de la
investidura de un presidente acusar de troglodita e indigno al cardenal
Jorge Urosa Sabino?
“Es lo menos que se puede esperar de él. Mario Moronta es demasiado benigno
con el presidente Hugo Chávez. Era para decirle cosas mucho más fuertes”.
¿Usted no cree que esta conducta refleja que las instituciones se han
desvanecido en nuestro país, a propósito de la existencia ahora de un
régimen personalista?
“Este es un régimen donde Chávez, personalmente, ha tratado por todos los
medios de destruir todas las instituciones tradicionales, sólidas que había
en Venezuela. Una de las pocas instituciones que queda todavía, y que le
resiste es la iglesia católica, y, claro, ha intentado por muchas formas de
debilitarla, buscando originar una especie de disensión con los curas buenos
chavistas, socialistas, y los malos que sería la jerarquía”.
Hay quien señala que esta actitud irrespetuosa y arrogante del jefe de
Estado hacia la iglesia católica, en especial, que en estos días ha asumido,
no forma parte sino de una estrategia propagandística, llamada a desviar la
atención de la opinión pública de la situación derivada con el impacto, que
se ha sufrido con respecto al caso de los contenedores con comida
descompuesta. ¿Está de acuerdo con este señalamiento?
“Eso puede ser secundariamente. Porque yo creo que desde hace mucho tiempo
la estrategia del jefe de Estado consiste en destruir o debilitar al máximo
a la iglesia católica y a la jerarquía. Si además puede desviar la atención
ante problemas como ese, él tiene la posibilidad de hacerlo. Pero,
fundamentalmente, es su afán de destruir las instituciones sólidas”.
El hecho es que la iglesia católica por el momento pareciera que ocupara
el espacio de los partidos políticos, a propósito de sus pronunciamientos
muy oportunos frente a las vicisitudes del país, y, justo, ahora se le hace
una gran crítica a las organizaciones partidistas en el sentido de que diera
la impresión de que hay una ausencia de ellos en ese espacio que pudiéramos
llamar opinión pública. ¿No le parece?
-Sí, los partidos políticos tradicionales se puede considerar que a partir
de 1999 entran en una crisis, no podría decir que definitiva, pero sí que
implica su casi pulverización. Por otra parte, los partidos que los han
sustituido no han conseguido hasta ahora ningún respaldo real de la
población, como supuso en su tiempo AD y Copei. Son partidos nuevos, son
partidos, puramente, coyunturales y electorales. Pueden atraer votos contra
Chávez, pero no representan ningún proyecto político que atraiga a la gente.
¿Piensa que en Venezuela se está reproduciendo la misma estructura
burocrática que caracterizó el llamado socialismo real que se conoció en
algunos países que se declararon de régimen comunista a lo largo del siglo
XX?
“No, porque el régimen de Chávez, incluso, es incapaz de crear una
estructura burocrática seria, así sea dictatorial. Se trata de un líder
absolutamente personalista y caprichoso, no responde a ningún mecanismo o
esquema de organización; simplemente, lo que está en juego son sus caprichos
personales: yo quiero, yo ordeno, yo mando.
“Los regímenes comunistas contaban, por lo menos, con una ideología, y una
vocación y organización totalitaria llamada a abarcar todo el país, y esto
Chávez no lo ha conseguido. Al menos por ahora.
Sin embargo, él se declaró este año marxista…
“Se declaró marxista, y está relanzando un nuevo partido con el nombre de
Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), y el cual trataría
reproducir el mismo fenómeno de lo que fueron los partidos comunistas. Pero
este PSUV no es un verdadero partido totalitario, porque una organización de
ese corte supone, primero, una ideología que comprende todos los aspectos de
la vida de un país, y el chavismo no tiene una ideología, sino que lo que
rigen son los caprichos de Chávez. Puede ser el bolivarianismo, el
indianismo”.
Zamora, Simón Rodríguez…
“Sí, todo eso. Un popurrí de cosas desconectas, que no tienen ningún sentido
de unidad, como ocurre con una ideología totalitaria, como era el marxismo
leninismo o como era, incluso, el nazismo o el propio fascismo italiano”.
“Y segundo, falta la presencia de una estructura de partido sería. Cuando
uno lee los estatutos del PSUV le causa risa. Allí lo que está establecido
es lo que quiere Chávez; aparte de que la militancia que lo integra está a
la orden de lo que desee Chávez, de modo que cuando uno se pregunta qué es
este partido, resulta que este partido es Chávez, y en eso se parece a los
nazis, para quienes el programa del nacional-socialismo se resumía en dos
palabras: Aldofo Hitler. Bueno, el programa del PSUV se resume en dos
palabras: Hugo Chávez”.
Las últimas encuestas reportan que el presidente Chávez ha perdido mucha
credibilidad ante las llamadas masas populares. ¿Esto significa que estamos
ante un liderazgo en decadencia?
“Sí, puede que sí. Yo no manejo información sobre las últimas encuestas.
Pero es evidente que un liderazgo de tipo personalista de Chávez es a la
larga insostenible. Se sostiene a corto plazo con su encanto personal, su
atractivo ante las masas, su capacidad de manipularlas a éstas. Pero esto
sólo no basta, y es por esta razón que se ha valido de una serie de
mecanismos utilitarios, que lo ayudan a sostenerse.
“De allí viene el programa de las misiones. No hay que olvidar que cuando
estábamos en las vísperas de un referéndum, Chávez descubrió que lo iba a
perder, de acuerdo a la información que le reportaron unas encuestadoras, y,
según lo cuenta él mismo, de inmediato llamó a Fidel Castro. Fue así como
montaron el programa de las misiones, y el cual fue a partir de allí un
instrumento utilitario, para originar una actitud de agradecimiento en las
masas más desprotegidas, y que fue lo que le permitió ganar ese referéndum.
“De modo que la popularidad de Chávez personal no basta. Tiene que contar
con mecanismos utilitarios, como son estos o el incremento del empleo
público o cosas por este estilo. Pero que, al mismo tiempo, se hacen cada
vez más insostenibles por el problema de falta o mal uso de los recursos.
Este es un factor que cuenta, junto al deterioro normal de su imagen
personal que va a ocasionar a la larga un declive en lo que respecta al
apoyo popular”.
No obstante los estudiosos del comportamiento electoral del venezolano han
descubierto que el presidente Chávez tiene una gran capacidad de
recuperación electoral, y el ejemplo más fehaciente lo constituyó el proceso
enmienda del año pasado, que ganó aún partiendo del hecho de que ninguna
encuesta lo daba ganador a ese respecto. ¿No le parece?
“Eso es un asunto puramente coyuntural, porque a largo plazo yo no veo
ninguna posibilidad de que pueda mantenerse. Por ejemplo todo este asunto de
las comunas yo encuentro que no es sino una fantasía de Chávez, eso no tiene
ninguna base real. Eso no puede prosperar. Nunca se ha visto que unas
comunas sean creadas desde arriba hacia abajo. Las comunas cuando han tenido
éxito, en este caso, las comunas de París o los soviets rusos, primero,
fueron organizaciones espontáneas de trabajadores, obreros, campesinos y
soldados, y los que se habían agrupado para consonar sus problemas contra el
gobierno.
“De modo que esas organizaciones espontáneas fueron las bases de dichos
procesos revolucionarios. Pero las comunas que intenta fomentar Chávez no
responden a ningún movimiento de las masas populares. Esto significa que
esta estrategia suya no tiene ninguna posibilidad de éxito. Se trata de una
fantasía más de Chávez, como en su momento lo fueron los desaparecidos
Círculos Bolivarianos, así como miles de planes de redes sociales que él ha
inventado. Son ideas de momento que no tienen ninguna posibilidad de éxito.
A su juicio, ¿qué diferencia los partidos políticos actuales, que le
hacen oposición a Hugo Chávez, de aquellas maquinarias que se alternaron en
el poder en la mal llamada IV República?
“Los partidos actuales son puramente electorales. Existe una diferencia
entre un partido de masas y un partido, puramente, electoral, es decir, un
partido de cuadros, y es que la estructura de aquél se apoya en una
organización natural de los ciudadanos de las diferentes localidades de un
país. Esta es una organización que actúa día a día, y a través de la cual se
desarrolla toda una actividad política.
“Los partidos electorales son maquinarias creadas sólo para ganar
elecciones, que sólo tienen una existencia real para el momento de un
proceso comicial, y como tal tratan de captar los votos de los ciudadanos.
Pero no están para estimular una militancia continua y consecuente. En la
época de AD y Copei existía una casa de partido, donde la gente vivía día a
día el acontecer político. Los fines de semana los miembros del partido se
reunían para impulsar actividades políticas, culturales, deportivas, es
decir, de todo tipo. Había una vida partidista continua, permanente.
“Los partidos de hoy en día, aparte de que no poseen una ideología, salvo el
antichavismo que es lo único que profesan, no cuentan con una base
organizativa permanente, sino que únicamente se conoce cuando estamos en
víspera de una elección”.
Según sus puntos de vista, el proceso de desinstitucionalización arranca
desde la década de 1970, a raíz de la primera bonanza petrolera. ¿Usted es
de los que piensa, como el doctor Juan Pablo Pérez Alfonso, que el Estado
venezolano no tenía suficiente estómago para digerir esa ingesta de
petrodólares que ha llovido durante todos estos años sobre este país?
“Me parece una imagen atractiva desde el punto de vista periodístico. Pero
no veo que quiere decir eso. Lo que sí es evidente es que a partir de la
primera presidencia de Carlos Andrés Pérez, que es cuando se produce el
boom, y que ocasiona muchos males, el Estado comienza a crecer en forma
desmesurada. Tanto los ingresos públicos, como el gasto se incrementan
infinitamente, y sucede además, y esto es lo más grave, sin ningún control
legislativo y corporativo.
“En el año 1958 mismo los factores corporativos del propio Betancourt
liberan de toda disciplina partidista al presidente, y esta es una práctica
que continúan los que le siguen a él, incluido, Rafael Caldera. El
presidente quedaba investido de todos los poderes. En ese sentido, el jefe
de Estado se hacía omnipotente, y el partido a lo que se limitaba era a
darle su voto, y a darle el visto bueno de lo que él hacía. Ahí es donde se
origina el personalismo, y que, en ese sentido, hay que advertir que este no
sucede como consecuencia del fenómeno de la partidocracia, como se quiere
hacer ver.
“Porque fue la omisión y no la acción de los partidos políticos. Es decir,
no de los muchos poderes que ostentaban los partidos, sino que éstos
renunciaron a su cuota respectiva, y se la cedieron al presidente”.
¿El estatismo, el militarismo y el bolivarianismo serían tres mitos muy
arraigados en la conciencia del venezolano?
“Sí, claro que sí. Pero hay muchas otras cosas más y, sobre todo, el
personalismo, y todo se mezcla. En Chávez se da la conjunción de
bolivarianismo, mediante lo cual lo justifica todo, y el militarismo, porque
la única forma como él ve lo relativo a la organización del Estado es de
carácter militar. La forma de yo ordeno, la orden se acata. Todo lo
contrario a como funciona un partido político en el poder.
“Los partidos demócratas como Dios manda; los partidos de masas constituyen
organizaciones donde hay una dirección y una responsabilidad colectiva. No
hay que pasar por alto el hecho de que en tiempos en que Betancourt llegó a
abrigar la mayor suma de poder tenía al frente un dirección partidista
colectiva, y ninguno de ellos le decía amén a lo que Betancourt dispusiera.
“Se trataba de un grupo de dirigentes políticos, que eran verdaderos
fenómenos, como el propio Betancourt: Gonzalo Barrios, Raúl Leoni, Luís
Beltrán Prieto Figueroa, y quienes no se le quedaban callados. Le discutían,
y hasta algunas veces le hacían ver que estaba equivocado en determinado
punto de vista”.
Sin embargo en Copei no sucedía lo mismo, pues la figura de Rafael
Caldera estaba colocada como muy por encima de la dirigencia. ¿No le parece?
“Es verdad; Rafael Caldera proyectó un personalismo muy fuerte, como también
en Betancourt hay rasgos también de esto. Pero, fíjese, hay que distinguir
el personalismo que se da, incluso, en partidos democráticos, donde priva
una dirección colectiva, que en los partidos dominados por una figura
unigénita.
“Personalismo hay en partidos como los ingleses, y donde la figura del
primer ministro es muy importante en lo que tiene que ver con la
consistencia de la maquinaria partidista. No obstante, una cosa es la
personalidad muy fuerte y muy ascendente de un líder dentro de un partido
que tiene un programa, una dirección y una organización colectiva, y juego
al que tiene que someterse, y otra la personalidad de un líder que no actúa
sino en función de lo que le dictan sus caprichos.
“Los partidos de Chávez: el anterior (Movimiento Quinta República), y éste
(PSUV), son estrictamente personalistas, a diferencia de los de masas como
AD y Copei, donde había personalidades muy fuertes como Caldera y
Betancourt, pero que estaban sometidas a las reglas estatutarias de la
organización. A ese respecto, Copey nunca fue un partido calderista, y
Caldera nunca dijo que Copey era su partido”.
¿Cómo calificaría usted la relación de dependencia que se ha establecido
entre Cuba y Venezuela?
“Lamentable. Hay personas que han sido comunistas de toda la vida, y, en ese
sentido, se sienten identificados con Cuba, y siguen a Fidel Castro. Pero en
el caso de Chávez eso es una cosa enfermiza e infantil; esto en un plano
personal, porque ya en el plano político resulta indignante y, totalmente,
inadmisible. Estamos perdiendo la capacidad de decisión sobre muchos
aspectos de nuestra vida nacional, y la que han pasado a ocupar los cubanos
o sino la capacidad de supervisión. Porque sólo en los cubanos Chávez
confía: el caso de los alimentos descompuestos donde hay una ministra cubana
metida en todo esto.
A su juicio, ¿por qué Rómulo Betancourt aquella aventura que le propuso
Fidel Castro de conformar una cruzada dispuesta en contra de lo que entonces
se conocía como imperialismo norteamericano?
“Porque Betancourt era un hombre sensato. Eso lo veía como algo demencial.
Betancourt era partidario de un programa democrático, y el cual podría
entrar en un conflicto de intereses con los EEU. Pero EEUU no era el país
enemigo, y no era lo más lógico conformar una alianza con un loquito como
Fidel Castro para lanzarse en una aventura de ese tipo.
¿Venezolano de nacimiento o de naturalización?
“De naturalización. Yo llegué en el año 1952 a Venezuela, cuando tenía
quince años. Acababa de finalizar el bachillerato en España, mis padres
habían emigrado ya hacia este país. Yo me había quedado allá en virtud de
que tenía que terminar el bachillerato, de modo que cuando llegué abrigaba
la idea de seguir estudiando aquí. Era la época del régimen de Pérez
Jiménez, la universidad estaba cerrada, y así que tuve que volver a España.
Allí estuve un año, y cursé el primer año de derecho; unos estudios que
entonces pude continuar en Venezuela, porque al término de ese año Pérez
Jiménez reabrió la universidad, yo regresé, y me quedé permanentemente aquí.
“Me gradué en la Facultad de Derecho, aunque yo lo que quería estudiar eran
ciencias políticas; pero no esa carrera no existía aquí ni en España, y por
eso fue que escogí el estudio del derecho, que lo veía como una carrera afín
a aquella. Además, mi interés era estudiar la política activa de la América
Latina.
“Mi primer contacto con la política de este país lo tuve con ocasión del
mitin que llevó a cabo Unión Republicana Democrática (URD) en el Nuevo Circo
de Caracas, con motivo del cierre de campaña para las elecciones de ese año
de 1952, convocadas para conformar una Asamblea Constituyente. Allí estaban
en la tribuna de oradores Jóvito Villalba, Mario Briceño Iragorri. Entonces
Acción Democrática (AD) y el Partido Comunista de Venezuela habían quedado
proscritos. Yo fui a ese mitin, y allí una de las grandes ovaciones, que se
produjeron, fue cuando Villalba expresó: ‘Compañeros de AD y del PCV”.
Dicen que en ese momento salieron a relucir pañuelos blancos, que era el
color que signaba a los adecos. ¿Eso es cierto?
“Sí, sí”.
¿Por qué habían emigrado sus padres a Venezuela?
“Por razones estrictamente económicas. La situación estaba mal en España.
Nosotros constituíamos una familia media acomodada, pero en vista de esta
circunstancia, emigramos a Venezuela.
¿En qué momento pudo realizar su carrera de ciencias políticas?
“Fíjese una cosa: en mis estudios de derecho yo me incliné por el aspecto
constitucional, y así que quedé vinculado con los profesores que en la
universidad impartían esta materia. En el año 1958 la Facultad de Derecho
tuvo la visión acertada de que hacía falta en Venezuela crear la carrera de
los estudios políticos.
“Pero, en ese sentido, se llegó a la conclusión de que como paso previo
había que crear un Instituto de Estudios Políticos; por lo que se trajo como
contratado a Manuel García Pelayo, entonces el español republicano más
distinguido que había en ciencias políticas. De inmediato yo comencé a
seguir todos sus cursos. Este instituto entonces otorgaba un diploma de
estudios, luego de un régimen de escolaridad de dos años, y en el cual se
podían inscribir egresados universitarios o próximos a egresar. Se trataba
de unas clases que se impartían en horas de la noche, y la gran novedad era
que a las mismas asistían varios de los dirigentes políticos de la época,
hasta ministros llegaron a asistir allí (risas).
“García Pelayo me seleccionó entre el grupo de estudiantes, y me contrató
para que me desempeñara como asistente del instituto, aun cuando yo todavía
no había terminado mi escolaridad en la Facultad de Derecho, estaba en el
quinto año. Fui contratado como auxiliar, de modo que él y yo fuimos las
primeras personas en esa condición en el instituto, y a nosotros nos
siguieron otras que de inmediato también fueron contratadas, tanto en el
extranjero, como en Venezuela. Allí ingresaron Ramón Escobar Salom, Gustavo
Planchart, José Agustín Silva Michelena.
“Posteriormente, fui becado para estudiar en París. Estuve allí dos años, y
a mi regreso impulsamos la creación de la Escuela de Estudios Políticos de
la UCV. Cuando falleció García Pelayo me nombraron director del instituto, y
estuve allí hasta 1985, cuando me jubilé.
Enrique Meléndez Oropeza
12-07-2010
Quizás
lo más degradante que vemos en la Venezuela de hoy sea esa presencia cubana
en condición de coloniaje. Mientras el teniente coronel tergiversa la
realidad con una ideología desfasada como sería la del antiimperialismo;
considerado este estadio por la teoría marxista como la fase superior del
capitalismo, y que no es tal, puesto que si de alguien depende nuestro país
es de EEUU. Una dependencia que el teniente coronel no se la ha podido
quitar de encima, por más de que busque otros mercados: las condiciones
históricas de la geopolítica le dan en la cara. De modo que estamos frente a
una de sus grandes hipocresías. Por aquí comienza su desquiciamiento: por
asumir un discurso divorciado de la realidad; no sólo porque no existe como
tal el imperialismo norteamericano, sino que, además, en la relación que
este señor ha establecido con Cuba se observa de su parte una gran falta de
nacionalismo, para no hablar de un imperialismo, puesto que la cultura
cubana no es lo suficientemente extensa como para arropar a la venezolana.
De hecho, ahí se observa la profunda desorientación de la que hace gala
nuestro teniente coronel, con respecto al mundo de hoy al tener en su
conciencia como paradigma el régimen de los Castro. Baruch Spinoza decía que
la persona que comparaba al sol con una moneda, a propósito del tamaño que
le suponía, no era que estaba errada, sino que no tenía el suficiente
conocimiento como para determinar lo que era una y otra cosa. Obsérvese que
Cuba no es sino una gran desgracia, puesto que lo único que le ha aportado a
la modernidad es la lección de que por el camino que escogió,
definitivamente, no van bien las cosas. No hay que pasar por alto que cuando
Fidel instaura dicho régimen en la isla caribeña, y se declara marxista, ya
este es un sistema que ha demostrado que no es posible instaurar la sociedad
de la igualdad y de la equidad, que había sido el sueño milenario de la
humanidad, y que Marx en su teoría filosófica histórica había proclamado a
los cuatro vientos; partiendo del hecho de que ahora la humanidad contaba
con el instrumental científico-técnico que había desarrollado la sociedad
mecanicista; algo que había tomado de su maestro Hegel, y quien había
hablado, en ese sentido, de la reproducción del reino de los cielos en la
tierra.
Ni siquiera el teniente coronel está acorde con la visión de mundo del país,
para el que Cuba no ofrece ningún atractivo. No se trata de aquella isla
paradisíaca para la que todo el mundo quería viajar; esa Cuba de los
cabaret, y de los sones musicales, que fueron la verdad novedad en el mundo
entero en el ámbito de los espectáculos; aunque la moral de los Castro la
veía muy prostituida. El hecho es que se señala que hoy en día es cuando hay
más degradación, en ese sentido; puesto que al cubano se le cerraron todas
las oportunidades de progreso personal en la vida, a propósito de que
decíamos atrás de que los Castro no habían escogido el mejor camino, y en un
momento en que ya se venía de regreso de vuelta del comunismo, y donde en
verdad se había descubierto que no era posible la sociedad utópica, que
tanto había soñado Marx con su mentalidad positivista; habiendo sido Cuba en
su época una de las culturas más aventajadas de la América Latina, como lo
prueba esa pléyade de escritores y de artistas que se conocieron antes de la
llegada de los Castro al poder. Ahora es un lugar de donde la gente huye
despavoridamente. Esa es la prueba de que esa no es la mejor vía para
alcanzar el desarrollo pleno, para hablar con el lenguaje de las Naciones
Unidas, y esto lo sabe el venezolano.
Aparte de que se ha dado cuenta de que ese éxodo masivo que nos ha llegado
de allí, con motivo del coloniaje consentido que ejerce el gobierno de los
Castro sobre nosotros, trae una ilustración muy precaria, y no sólo desde el
punto de vista profesional, como se ha comprobado con los propios médicos de
Barrio Adentro, sino también desde el punto de vista de su imaginario, y en
el cual se nota una gran escasez en lo que atañe a lo que son las pautas de
la civilización de hoy. No hay que pasar por alto que este ha sido un país
que ha vivido aislado del mundo durante cincuenta años. Octavio Paz decía
que los EEUU vivían de espaldas al mundo exterior, ya que por dentro vivían
en el mar de la felicidad, y para utilizar la misma expresión del teniente
coronel, y con la que se refiere a lo que es, supuestamente, la Cuba de hoy,
y lo que llevaba, según Paz y permítaseme este añadido, a que la gran
potencia del norte fuera muy torpe en lo que respecta a su política
exterior; mientras que esa Cuba ha vivido de espaldas al mundo de hoy por la
voluntad de un Leviatán, que la cercó en su propósito de transformarse en un
dios guardián de la misma, y que es lo que hoy en día también se propone
nuestro teniente coronel en Venezuela. No hay peor ciego que el que no
quiere ver. De hecho, la frase se hizo célebre desde que el teniente coronel
la pronunció por primera vez: “Cuba es el mar de la felicidad”. En
literatura se dice: “Esto es Jauja”; la maravilla del siglo. Para volver a
lo de Spinoza, y lo de la conciencia empírica, ¿tiene nuestro teniente
coronel una noción de esas que pronuncia de vez en cuando? Spinoza hablaba
de una especie de depuración del ser en la medida en que se iba adquiriendo,
precisamente, noción de las cosas, y por eso en él el conocimiento es clave,
porque es el que nos lleva a la idea de la idea; a tener la idea de que uno
ha aprendido una cosa; a tener la idea, por ejemplo, de que uno ha aprendido
a manejar, y como tal lleva a cabo el acto de conducir el automóvil, y es
por esto que digo que no hay peor ciego que el que no quiere ver, y en lo
cual tiene una gran importancia esa pasión enfermiza que siente Chávez por
los Castro, y que es la que lo lleva a deformar la realidad.
Enrique Meléndez Oropeza
05-07-2010
El
teniente coronel reparte culpas: le ha hecho más daño a la República el caso
de la huida de Guillermo Zuloaga y Nelson Mezerhane y el botín que se
llevaron, representado en el dinero de los ahorristas del Banco Federal, que
el caso de los alimentos descompuestos.
¡Esos vagabundos!, grita como esos malandros, que le roban a alguien la
cartera en la calle: “El ladrón, allá va el ladrón”. Aunque cualquier
ciudadano desprevenido podría preguntarle que cuál es la relación que guarda
Guillermo Zuloaga con el Banco Federal. Por supuesto a él no le importa que
se le vayan estos gazapos, y es así como uno se asombra del grado elemental
de esa conciencia suya, al pensar que nos va a meter ese cuento. Ni siquiera
él mismo cree semejante excusa. Pero, además, es aquí donde más se destaca
su papel de usurpador. Su fracaso es total en todos los sentidos, y aún así
quiere seguir aferrado al poder.
Algo más desconsolador aún: sabe que todo su entorno no ha exhibido una
conducta lo más honesta con la República, es decir, que está rodeado de un
grupo de pillos de la peor calaña, y el hecho es que este señor los defiende
a ellos con toda la impunidad del caso. Obsérvese que en lugar de renunciar
él y toda su camarilla involucrada en este desfalco nunca visto en la
historia de Venezuela, como es el de los alimentos descompuestos, este señor
decide repartir culpas: “Es más grave aún la fechoría de Zuloaga y Mezerhane…”
Algo que traduce así: “En mi gobierno hay ladrones, pero los de la oposición
son más ladrones aún”. Una de las más grandes ironías de nuestra historia la
estamos viendo en la circunstancia de este hombre que llega a la presidencia
de la República, enarbolando las banderas de la lucha anti-corrupción.
Entonces el país atravesaba por una onda moralista, sobre todo, porque el
tipo de funcionario, que llegaba a los gobiernos, había terminado por
degradarse, además de la clase política que ocupaba las representaciones
públicas; una onda moralista que era profesada por la Venezuela más ilustre,
destacándose, en ese sentido, la figura de Arturo Uslar Pietri, quien en el
colmo del paroxismo que le producía aquella situación de degradación moral
que se respiraba por todas partes, llegó a decir muy indignado que Venezuela
se dividía en aquellos que eran pendejos y los que no lo eran. De hecho,
hasta se organizó una marcha de los pendejos. He allí el camino empedrado
que encuentra un militar golpista en una carrera ciega hacia la presidencia
de la República, y digo ciega porque aquí lo que hay es más ambición
desmedida que sentido común: ignorancia delirante, la llegó a calificar
algunas vez el propio Uslar Pietri; para quien, además, se trataba de un
sujeto con mucho poder, pero que no sabía para qué lo quería. Estamos ante
la crónica de un fracaso anunciado, sólo que el carisma de este sujeto,
unido a su verbo incendiario lo convirtieron en un candidato demasiado
atractivo para unas masas llenas de prejuicios sociales, aparte de que
estamos ante una Venezuela demasiado inmadura.
La pregunta es la siguiente: ¿todavía le cree la gente cuando suelta estas
truculencias? Este es un hombre que se dio el lujo de acabar con el país,
porque durante todos estos años lo favoreció la bonanza petrolera, cuya
magnitud nunca antes se vio en nuestra historia, porque hay que verle la
cara a un billón de millones de dólares que calculan que le ha entrado a
Venezuela en estos doce años de gobierno suyo, y así con su verbo seductor
mantuvo engañadas a ingentes masas de venezolanos que aún profesaban una
gran fe en su proyecto político, en especial, de los segmentos D y E de
nuestra población, porque en el B y en el C, exceptuando en este caso el
segmento A, ya que ni hablar: esto es lo que el teniente coronel conoce como
burguesía apátrida; porque en los segmentos B y C, decía, ya la gente está
vacunada contra dichas truculencias. Un engaño, que era a lo que me quería
referir, del cual también estos segmentos comienzan a darse cuenta, de
acuerdo a lo que refieren las encuestas, de modo que se puede decir que
nuestro país ya ha alcanzado una cierta madurez política; partiendo de la
circunstancia de que ese escenario, del cual hablamos antes, y que
constituyó la génesis política del hombre que desgobierna a esta nación,
estaba signado por una gran inmadurez, y que se palpaba en todos los
segmentos de Venezuela, incluida el segmento A, si se tiene presente que lo
más granado del empresariado venezolano se cuadró con aquel candidato que
era Hugo Chávez.
Puesto que se necesitaba ser muy incauto en política para no darse cuenta de
que lo que expresaba este militar golpista no eran sino puros malabarismos
verbales, y en donde Dios le ha otorgado muchos dones. Aparte de que se
encontraba en un país de una gran tradición militarista, y en un momento en
que esa onda moralista, de la cual hablamos antes, había minado toda la
estructura orgánica de nuestra esfera pública, y lo que se transpiraba era
un sentimiento de claro corte antipartidista, prueba de lo cual estriba en
el hecho de que, luego de asumir la presidencia de la Repíblica, todos
nuestros partidos quedan pulverizados; aquellas organizaciones, que habían
transitado nuestra arena política, ocupando las representaciones
institucionales a través del voto, se ven reducidas en número de militantes
de una manera sorprendente, y, a ese respecto, se inició una luna de miel
entre nuestro teniente coronel y la población que ha venido a durar hasta
hoy en día, precisamente, en un instante en que esa nación hace aguas. A
pesar de que todavía nuestro teniente coronel ostenta niveles altos de
popularidad, lo que reportan los sondeos de opinión es que ya nadie le cree,
y lo más importante, que ahora el venezolano sí lo culpa él de ser la causa
de sus problemas: inseguridad, alto costo de la vida, pésima calidad de los
servicios públicos.
Gobierno se queda sin dinero
El
venezolano no tiene acceso al dólar
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
05-07-2010
El
economista Alexander Guerrero considera que estamos viviendo una especie de
corralito financiero, y en un doble sentido; por el lado de Cadivi; un
organismo que ha paralizado, prácticamente, la entrega de dólares, y por el
lado de la eliminación del dólar de permuta.
A juicio de Guerrero, no hay oferta de divisas, como para que se puedan
satisfacer las necesidades de la economía venezolana, sino que lo que hay es
un gran racionamiento. En ese sentido, presume que por esta vía vamos camino
de la estatización de la banca; una medida que forma parte del esquema que
se ha planteado el presidente Hugo Chávez en su lucha contra el capital y el
intento de acabar con la empresa privada.
¿Qué opinión le merece el conflicto de competencias que ha aflorado con
el caso de los alimentos descompuestos entre dos entes del llamado Poder
Público; pues, si bien es cierto que el contralor Codosbaldo Russián
advirtió desde hace tiempo sobre esta situación, la fiscal Luisa Ortega Díaz
alega que su despacho no recibió nada a este respecto?
“El problema de la comida que se ha podrido y el dinero que se ha gastado
hacen reforzar la opinión de que cada quien debe asumir su responsabilidad,
y esa responsabilidad es la que se están peloteando el Contralor y la
Fiscal. Es decir, todo está hecho como para que la fiscal actúe
directamente, y ella pase la boleta de citación a quienes son,
supuestamente, los responsables de este hecho.
“Pero ahora aparece una especie de peloteo entre unos y otros, creando un
conflicto de competencia, con el objeto de diluir el señalamiento de quién
es el verdadero culpable, y el culpable fundamental es el presidente de la
República. Es el primero, porque él es el que nombra a sus colaboradores, y
quienes son los que se encargan, posteriormente, de eso, e inmediatamente el
ministro de Energía y Minas.
“Este es un hecho sumamente grave en el cual, no sólo hay que lamentar la
comida y el dinero que se perdió bajo esta circunstancia, sino además que
habla del grado de putrefacción al cual hemos llegado, producto de la propia
corrupción.
Al ser involucrados algunos altos funcionarios cubanos en este caso,
¿usted no cree que se trata de una campaña dirigida a desprestigiar la
revolución cubana y la que, según Hugo Chávez le ha ofrecido numerosos
servicios a nuestro pueblo?
“Esa es una revolución muy desprestigiada desde hace rato. Recuérdese que,
en términos de alimentación, el peor ejemplo lo ha dado Cuba. En Cuba hay
una sociedad en la cual se cumplen cincuenta años de racionamiento de los
bienes más esenciales para una familia. Se podrá uno imaginar entonces lo
que es la experiencia del manejo y administración de los bienes públicos que
se ha adquirido en Cuba, y que ahora se transfiere a Venezuela por vía de
esta ósmosis revolucionaria.
“Es decir, la enfermedad tuya es la enfermedad mía. Se trata de la
enfermedad que se genera cuando se desplazan del mercado a los agentes
privados que son los que, fundamentalmente, tienen que ver con este negocio,
son los que tienen que encargarse de esto. Porque cada quien va a cuidar
entonces sus bienes o su propia producción; sus tenencias o sus inventarios.
En estas condiciones sea el Estado cubano o sea el Estado venezolano, a los
niveles a los cuales nos está llevando el presidente Hugo Chávez más o menos
estamos en el mismo caldo.
“¡Todo está en manos del Estado, y por lo tanto la corrupción es total y
plena! Y la corrupción nos viene ahora vestida, digámoslo bien criollo, de
esta pudrición. Pero es obvio que donde ponen la mano los cubanos no nace
hierba, y eso lo hemos visto en cincuenta años de revolución
castro-comunista. Pusieron la mano en Venezuela, se apropiaron del país, y
ya usted ve lo que ha ocurriendo con esta presencia. ¡Sacar un pasaporte hoy
en día es una proeza en Venezuela! Ahí están metidos los cubanos. En la
distribución de los alimentos, ahí están metidos los cubanos.
“Se trata de la transferencia de aquella sociedad de ineficiencia y de
aquella sociedad de carencia, y con un sistema de racionamiento, como es la
cubana, a Venezuela. Yo diría, como se dice vulgarmente en la calle, que
estamos viviendo una especie de coloniaje, pero un coloniaje bien mediocre.
¿Qué cree usted que fue lo que falló aquí: o fue un cálculo sobreestimado
de los alimentos que se iban a comprar o fue mala gerencia en lo que se
refiere a la distribución de alimentos en el orden interno?
“Corrupción. Allí hay dos cosas: alimentos que no cumplen los estándares,
para la nutrición de las personas, que se consiguen en los mercados
internacionales por debajo de los niveles establecidos como vigentes, que
son rechazados en los mercados organizados; pero que terminan siendo
adquiridos por aquellos países en los cuales no hay un estado de derecho. No
sabemos si se compraron de mala calidad o si se compró o se dejó podrir.
Pero lo que es común denominador a ambas cosas es la corrupción.
“Porque en cualquiera de los dos aspectos hay un hecho doloso contra la cosa
pública. Lo importante no es determinar si compraron malo o compraron mucho.
No, todo lo que está en manos del Estado que se pudra, porque el interés del
funcionario o de las empresas, que están ligadas a él, es simplemente
mercantilista; ganarse unos reales allí, con independencia de la calidad del
producto o de que el producto haya ido al final.
“Todo el mundo cobró en la cadena. Llevar la leche o llevar la carne hasta
el final que sería el consumidor. Eso no es importante para el funcionario,
porque en esta cadena cobraron todo, y que es lo que se está descubriendo
ahora también con los escándalos que sacuden a Argentina, y estos problemas
están, completamente, conexos; si partimos del hecho de que el mínimo común
denominador de todo esto es la corrupción. La filosofía del funcionario
corrupto es beneficiarse con la transacción económica: si ese pan llega o no
llega al pobre, eso no es problema de él.”
A su juicio, ¿por qué el Partido Socialista Unido de Venezuela niega la
posibilidad de que se abra una investigación en torno a las denuncias que
viene haciendo el periódico El Clarín de Argentina; revelaciones en las
cuales han salido a relucir una serie de negociados que llevó a cabo la
pareja presidencial Kirchnner con el gobierno del presidente Hugo Chávez, y
en los cuales aparecen involucrados altos funcionarios tanto de aquel país,
como del nuestro?
“Te voy a responder con una expresión que es muy fea: “porque huele mucho a
ñoña”. Es decir, la tapa de la cloaca se destapa, y lo que sale es realmente
fétido. En Venezuela no se hace una investigación de este tipo, porque no
hay un contra-balance del poder público. Los poderes están todos en manos de
Chávez, y éste no se va a investigar a sí mismo.
“En Argentina se adelanta una investigación porque allá hay algunos
contrapesos políticos y hay instancias jurídicas, en los cuales va a tener
la familia Kirchnner que rendir cuentas, y es obvio que esas cuentas en
Argentina van a reventar en Venezuela, pues para que haya un hecho punible
tiene que haber un cómplice.
“En este caso está claro que entre Venezuela y Argentina ha habido grandes
guisos.
Pero en Argentina, al embajador que ha hecho las denuncias, con las
cuales ha venido trabajando en sus denuncias el diario El Clarín no ha
recibido los mejores calificativos de parte del gobierno de ese país. ¿Hasta
qué punto este señor es responsable de lo que dice?
“Bueno, eso lo va a descubrir la justicia argentina. Los tribunales de ese
país se encargarán de descubrir si allí hubo negociados o pagos de
comisiones. Pero la situación es bastante grave, y por eso le hablaba de
fétido olor que sale de esa caca; porque allí hay complicidades
binacionales. Si se descubre en un país, en el otro entonces tiene que
abrirse la investigación. Claro, algún día nosotros la llevaremos a cabo en
Venezuela, pero entre tanto, en estos momentos el presidente Chávez no la
permitirá.
El resultado del primer trimestre de 2010 del Producto Interno Bruto (PIB)
marcó una caída de -5.8% ¿Está de acuerdo con el señalamiento que hace el
presidente Hugo Chávez de que esta caída, en realidad, no es sino la caída
del capitalismo en Venezuela; mientras que la economía social muestra cifras
muy halagadoras?
“Realmente, el presidente Chávez no puede con su carga de cinismo. ¡Eso no
se lo cree nadie! Eso es un malabarismo político de palabras, quizás,
dirigido a un mercado político de él, que le puede creer todo lo que dice.
Probablemente, dicho sin ningún tipo de escrúpulos. Pero es obvio que la
caída del PIB es la caída de la actividad económica de todo el país.
“Técnicamente hablando, el ritmo de la actividad económica se mide por el
movimiento del PIB, pero el PIB no es otra cosa que el ingreso de todos los
ciudadanos sumado uno debajo del otro. Dicho de otra forma, el PIB
constituye la suma de todas las cosas que se produjeron en el país en su
precio, y eso da un número de tal tamaño, con diferentes características de
naturaleza estadística. Cuando eso cae, hay una desactivación de la
actividad económica total.
“Chávez no va a engañar a nadie. Probablemente, él lo que sabe es mandar
tropas, porque eso fue lo que aprendió en su vida, como militar. Pero en
este terreno él tendrá que oír y comprender que está diciendo cosas que no
son nada ciertas. La caída de 5.8% del PIB, y lo que va ocurrir por el resto
del año, porque el país está en un proceso de descapitalización
impresionante, y que el propio Chávez lo ha hecho con sus políticas, esa
caída no significa sino pérdida de empleo de la gente; pérdida de
producción, con independencia de donde trabaje.
“La gente está trabajando menos, la gente está comiendo menos, la gente está
viviendo cada vez peor, y eso es lo que reflejan esos números mágicos del
PIB.
¿Usted ha dicho que por el resto del año la recesión continuará
acentuándose, y digo recesión porque, como expresan algunos economistas, hay
que tomar en cuenta que ya llevamos varios meses de caída sostenida de la
economía?
“Fíjese: yo quiero hacerle una precisión. La economía venezolana no está en
recesión; la economía venezolana está bajo un proceso de contracción severa,
y esto porque el gobierno ejecuta un proyecto político que la descapitaliza
ésta. Quien ayer era un trabajador de la industria automotriz, y ensamblaba
vehículos, hoy vende pantalones jeans en una esquina de cualquier ciudad de
Venezuela.
“Ese ciudadano se ha descapitalizado en términos de su capacidad de trabajo,
y está devengando ingresos menores. Lo que está pasando en Venezuela no es
nada sino producto de una agenda política destinada a destruir el capital.
Luego, si destruyes el capital privado, destruyes el capital humano. Porque
la persona que estaba preparada, y que trabajaba en una actividad económica
rentable, ha terminado vendiendo bluejean en una esquina; cuando no metida
en una de esas misiones del gobierno, recibiendo los mendrugos que se puedan
recibir de éste.
“Lo del empobrecimiento es una agenda del gobierno. Se trata de un mecanismo
mediante el cual va a establecer un control social sobre de la gente. Es
fácil controlar gente pobre. Es muy difícil controlar a un sujeto con
trabajo y con una vida normal, y como la revolución no es sino el control
político de los ciudadanos por el Estado, eso es parte de una agenda. Está
encaminado el país hacia un proceso de descapitalización. Es lo mismo que
ocurrió en Cuba. No nos llamemos a engaño y ocurrió en los países
socialistas de Europa.
“De manera que no hay nada que no hayamos visto en la historia. O sea que la
lucha contra el capital y el intento de acabar con la empresa privada no es
sino tratar de convertir al venezolano en un individuo, absolutamente,
dependiente del Estado. Eso es lo que se conoce en la historia como el
servilismo socialista, donde todo el mundo trabaja para el Estado. El
concepto que se le ha dado en la historia es el de la Tragedia de los
Comunes, que no tienen nada, pero que simplemente dependen de lo que el
Estado les arrime en cualquier momento, y a través de un gasto público.
El presidente Hugo Chávez reconoció que, tanto el repunte inflacionario,
como el cambiario se han vuelto incontrolables; sin embargo él le achaca la
culpa de esta situación a la especulación de los agentes económicos. ¿Hasta
qué punto el jefe de Estado tiene razón por esta vía?
“Poco. Eso es parte del discurso político: la culpa no la tengo yo, sino
todos ustedes que están al frente, que son especuladores. ¿Quién inventó el
régimen cambiario que teníamos en Venezuela, hasta que diseñaran el cambio
de permuta? El gobierno. El lo fomentó. ¿Quiénes eran las empresas que
operaban, por excelencia, en ese mercado? Pdvsa y los bancos del Estado. Los
grandes especuladores de ese mercado eran las propias empresas públicas.
“Aparte de esto, ¿quienes son los primeros beneficiarios de Cadivi? Empresas
del Estado igual. Porque, ¿quién importa los alimentos? El Estado, según lo
establecido por el propio gobierno. Ya que esa es su agenda. Ahora, ante una
moneda tan envilecida como el bolívar todo el mundo quería accesar al dólar,
cualquiera que fuera el precio que el mercado pusiera. ¿Quién es el culpable
de que el bolívar haya llegado a tal grado de deterioro? La inflación, y la
inflación la genera el propio gobierno.
“Al final lo que hemos visto con la liquidación del permuta y las casas de
bolsa y de algunos bancos es que el propio gobierno montó una emboscada que
duró unos dos años. La decisión de acabar con el mercado de permuta la tomó
el gobierno hace dos años, sólo que no la había instrumentado hasta dejarnos
bien emboscados, como lo hizo recientemente, cuando allanó casas de bolsas,
y les echó la culpa de lo que estaba ocurriendo.
“Todo el mundo sabe que la culpa es el del gobierno, puesto que este es el
dueño de los dólares. Si la gente fuera dueña de los dólares los vendería en
el mercado, y así la oferta se incrementaría, y, en consecuencia, el precio
no sube”.
¿Qué opinión le merece el nuevo esquema cambiario que ha adoptado el
gobierno? ¿Considera que este estaría llamado a combatir la especulación de
los agentes cambiarios, como el gobierno ha señalado?
“Eso no es sino un mecanismo de racionamiento; de racionamiento de divisas,
de dólares que pertenecen a la banca. Recordemos que en el esquema político
del gobierno se contempla la estatización de la banca. La banca no es
diferente al capital. El presidente lo ha dicho miles de veces: los bancos
son parte de la oligarquía. De modo que un objetivo intermedio vendría a ser
la estatización de la banca, y yendo hacia allá necesita eliminar el mercado
de permuta. Ahora tiene en un doble corral a los venezolanos: no hay acceso
al dólar. Por eso hablo de un doble corral; el corral de Cadivi y el corral
del dólar de este mercado. No hay oferta de dólares, como para que se pueda
satisfacer las necesidades de la economía venezolana, sino que lo que hay es
un gran racionamiento, que eso fue lo que quiso hacer el gobierno al acabar
el dólar de permuta.
“Ese fue el esquema que adoptó el gobierno para el otorgamiento de las
divisas en Venezuela. Antes racionaban las que estaban en manos del BCV,
ahora racionan las divisas que están en los balances de los bancos. El
objetivo intermedio de esto es la estatización de la banca, y esto lo ha
dicho Chávez. Recientemente, lo dijo claro y raspado: la banca depende del
gobierno”
En ese sentido, la gente abriga el temor de que, finalmente, la banca va
a pasar a manos del Estado, y esto porque, además de lo que usted dice, el
presidente ha nombrado a los bancos más grandes del país, ha ponderado el
poder que tienen desde el punto de vista económico, es decir, ha levantado
suspicacias, en ese sentido. ¿Usted cree que pudiéramos llegar allí?
“Sí. El presidente procede caso por caso, y el esquema intermedio, repito,
es la estatización de la banca. Hasta ahora lo ha venido haciendo por
diferentes caminos: ha comprado los bancos de los extranjeros y se han
bloqueado los bancos de los venezolanos. Para cada caso va a existir siempre
un récipe, y el récipe, precisamente, es que los bancos que han comenzado a
caer, son aquellos bancos que tenían muy buenas relaciones con el gobierno.
Eso parece una especie de patrón.
“Más allá de cualquier razón financiera que haya, que todavía no conocemos.
Porque hasta ahora lo que ha habido es un discurso político dirigido al
capital y a la burguesía. El domingo el presidente dice que los bancos
dependen del gobierno todo, el viernes se interviene el Banco Federal. Desde
hace años por los medios oficiales, en especial, a través del programa de
José Vicente Rangel se venía sosteniendo una campaña sistemática contra el
Federal.
Pero, Jotave Rangel alega que el dueño de ese banco, el señor Nelson
Mezerhane se dedicaba a propiciar una crisis bancaria. ¿Usted cree en esta
argumentación?
“Yo creo que Rangel de eso sabe muy poco.
Se presume que el gobierno pudiera decretar una nueva devaluación, ¿piensa
que este es un temor infundado?
“Pero es que es normal que los venezolanos abriguen ese tipo de temor;
porque si nosotros nos ponemos a reparar en el proceso de devaluación que ha
sufrido una moneda que Chávez consiguió en un poco más de quinientos
bolívares por dólar, observamos que dicho proceso se ha desarrollado en
forma impresionante, si tenemos presente que ha alcanzado los cinco o seis
bolívares por dólar, o sea, que se ha devaluado hasta ocho veces.
“Además de eso, le cambió el nombre, y nos metió la coba de que estaba
creando un bolívar fuerte. Al final el bolívar fuerte no vale ni el veinte
por ciento de lo que valía hace dos años, cuando fue emitido. Es evidente
que la gente tiene memoria de estas cosas, de que durante los casi doce años
del gobierno de Chávez la moneda se ha devaluado en un alto porcentaje. Por
lo tanto, es natural que la gente piense que estamos a las puertas de una
nueva devaluación.
“Y eso va a pasar, e incluso, ya uno sabe cuando lo va hacer. En el momento
en que el gobierno se quedé sin reales, ese día decreta una devaluación, y
lo cual es inminente porque el gobierno lo está. El gobierno se ha quedado
sin bolívares. Las reservas operativas lo que dan en última instancia hoy en
día es para tres meses de importación, y la única forma de obtener bolívares
es devaluando la moneda.
Enrique Meléndez Oropeza
01-07-2010
Su
demasiado narcisismo, lo que Mario Briceño Iragorri hubiera conocido como
presunción, es la que le despierta su mala fe hacia el prójimo. Porque no
nos considera sus iguales. El es único, y de aquí que proclame que él es la
única persona que está preparada para gobernar este país. ¿Qué ser en estas
condiciones, desencajado de la realidad, no abriga una conducta perversa?
Obsérvese que por tal se entiende obviar el sufrimiento de los demás. Aun
cuando juega con ese sufrimiento. Se vale de eso para nutrir esa demagogia
brillantísima de la cual hace gala en el marco de su personalidad tribilinera
y sin escrúpulos.
Es así como la política adquirió también una conducta perversa; un
politólogo encajaría aquí el término antipolítica: dejó de ser una cuestión
pública para transformarse en algo muy particular de un Leviatán que, como
el de Hobbes, se ha erigido en guardián nuestro. Un dios que vino a ordenar
el mundo; muy impregnado de esa psiquis delirante suya, producto, como
decíamos, de su excesiva presunción. “Yo soy el único que está preparado
para gobernar este país”. Siete razones: 1) Es amigo de Fidel Castro. 2) Es
al único a quien se le puede nombrar secretario general de la internacional
conocida como El Eje del Mal. 3) Habla muy bien. 4) Declama, canta, baila y
juega béisbol. 5) Gobierna para los pobres. 6) Simpaticazo el hombre. 7)
Sostiene una lucha a raya con la burguesía nacional. ¿Qué más quiere un
país? Se preguntará para sus adentros. Es así como vivimos una de las peores
aberraciones de nuestra historia, y con un grave colapso institucional, cuya
desarticulación repercute en todos los campos de la vida nacional de modo
que el país se cae a pedazos, como aquella Venezuela que nuestro teniente
coronel imaginaba cuando llegó al poder que, según él, le habían legado como
herencia adecos y copeyanos. En estas condiciones la política deja de ser un
fin, para transformarse en un medio, y que es lo que se conocería como
antipolítica, puesto que ya no va con el sentido común. O sea, se
desnaturaliza nuestra esfera pública, y esto porque ha sucumbido a la
voluntad de una egolatría de poder.
Hablo de aberración en el sentido de que se ha perdido todo tipo de
institucionalización, cuando hay un jefe de Estado que considera que la
República es suya, y que como tal puede disponer de todo cuanto hay en ella
apelando a lo público. ¡Exprópiese! Su dedo indicador en este caso
representa al pueblo. ¿Dónde está el proceso que ha conducido a esta
sentencia? No lo hay, porque las instituciones se han personalizado, y así
todo responde a su voluntad, que es la del capricho. ¿No ha desaparecido de
esta manera el sentido común?
Venezolano no tiene acceso al dólar
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
01-07-2010
El economista Alexander Guerrero considera que estamos viviendo una especie de corralito financiero, y en un doble sentido; por el lado de Cadivi; un organismo que ha paralizado, prácticamente, la entrega de dólares, y por el lado de la eliminación del dólar de permuta.
A juicio de Guerrero, no hay oferta de divisas, como para que se puedan
satisfacer las necesidades de la economía venezolana, sino que lo que hay es
un gran racionamiento. En ese sentido, presume que por esta vía vamos camino
de la estatización de la banca; una medida que forma parte del esquema que
se ha planteado el presidente Hugo Chávez en su lucha contra el capital y el
intento de acabar con la empresa privada.
¿Qué opinión le merece el conflicto de competencias que ha aflorado con
el caso de los alimentos descompuestos entre dos entes del llamado Poder
Público; pues, si bien es cierto que el contralor Codosbaldo Russián
advirtió desde hace tiempo sobre esta situación, la fiscal Luisa Ortega Díaz
alega que su despacho no recibió nada a este respecto?
“El problema de la comida que se ha podrido y el dinero que se ha gastado
hacen reforzar la opinión de que cada quien debe asumir su responsabilidad,
y esa responsabilidad es la que se están peloteando el Contralor y la
Fiscal. Es decir, todo está hecho como para que la fiscal actúe
directamente, y ella pase la boleta de citación a quienes son,
supuestamente, los responsables de este hecho.
“Pero ahora aparece una especie de peloteo entre unos y otros, creando un
conflicto de competencia, con el objeto de diluir el señalamiento de quién
es el verdadero culpable, y el culpable fundamental es el presidente de la
República. Es el primero, porque él es el que nombra a sus colaboradores, y
quienes son los que se encargan, posteriormente, de eso, e inmediatamente el
ministro de Energía y Minas.
“Este es un hecho sumamente grave en el cual, no sólo hay que lamentar la
comida y el dinero que se perdió bajo esta circunstancia, sino además que
habla del grado de putrefacción al cual hemos llegado, producto de la propia
corrupción.
Al ser involucrados algunos altos funcionarios cubanos en este caso,
¿usted no cree que se trata de una campaña dirigida a desprestigiar la
revolución cubana y la que, según Hugo Chávez le ha ofrecido numerosos
servicios a nuestro pueblo?
“Esa es una revolución muy desprestigiada desde hace rato. Recuérdese que, en términos de alimentación, el peor ejemplo lo ha dado Cuba. En Cuba hay una sociedad en la cual se cumplen cincuenta años de racionamiento de los bienes más esenciales para una familia. Se podrá uno imaginar entonces lo que es la experiencia del manejo y administración de los bienes públicos que se ha adquirido en Cuba, y que ahora se transfiere a Venezuela por vía de esta ósmosis revolucionaria.
“Es decir, la enfermedad tuya es la enfermedad mía. Se trata de la
enfermedad que se genera cuando se desplazan del mercado a los agentes
privados que son los que, fundamentalmente, tienen que ver con este negocio,
son los que tienen que encargarse de esto. Porque cada quien va a cuidar
entonces sus bienes o su propia producción; sus tenencias o sus inventarios.
En estas condiciones sea el Estado cubano o sea el Estado venezolano, a los
niveles a los cuales nos está llevando el presidente Hugo Chávez más o menos
estamos en el mismo caldo.
“¡Todo está en manos del Estado, y por lo tanto la corrupción es total y
plena! Y la corrupción nos viene ahora vestida, digámoslo bien criollo, de
esta pudrición. Pero es obvio que donde ponen la mano los cubanos no nace
hierba, y eso lo hemos visto en cincuenta años de revolución
castro-comunista. Pusieron la mano en Venezuela, se apropiaron del país, y
ya usted ve lo que ha ocurriendo con esta presencia. ¡Sacar un pasaporte hoy
en día es una proeza en Venezuela! Ahí están metidos los cubanos. En la
distribución de los alimentos, ahí están metidos los cubanos.
“Se trata de la transferencia de aquella sociedad de ineficiencia y de
aquella sociedad de carencia, y con un sistema de racionamiento, como es la
cubana, a Venezuela. Yo diría, como se dice vulgarmente en la calle, que
estamos viviendo una especie de coloniaje, pero un coloniaje bien mediocre.
¿Qué cree usted que fue lo que falló aquí: o fue un cálculo sobreestimado
de los alimentos que se iban a comprar o fue mala gerencia en lo que se
refiere a la distribución de alimentos en el orden interno?
“Corrupción. Allí hay dos cosas: alimentos que no cumplen los estándares,
para la nutrición de las personas, que se consiguen en los mercados
internacionales por debajo de los niveles establecidos como vigentes, que
son rechazados en los mercados organizados; pero que terminan siendo
adquiridos por aquellos países en los cuales no hay un estado de derecho. No
sabemos si se compraron de mala calidad o si se compró o se dejó podrir.
Pero lo que es común denominador a ambas cosas es la corrupción.
“Porque en cualquiera de los dos aspectos hay un hecho doloso contra la cosa
pública. Lo importante no es determinar si compraron malo o compraron mucho.
No, todo lo que está en manos del Estado que se pudra, porque el interés del
funcionario o de las empresas, que están ligadas a él, es simplemente
mercantilista; ganarse unos reales allí, con independencia de la calidad del
producto o de que el producto haya ido al final.
“Todo el mundo cobró en la cadena. Llevar la leche o llevar la carne hasta
el final que sería el consumidor. Eso no es importante para el funcionario,
porque en esta cadena cobraron todo, y que es lo que se está descubriendo
ahora también con los escándalos que sacuden a Argentina, y estos problemas
están, completamente, conexos; si partimos del hecho de que el mínimo común
denominador de todo esto es la corrupción. La filosofía del funcionario
corrupto es beneficiarse con la transacción económica: si ese pan llega o no
llega al pobre, eso no es problema de él.”
A su juicio, ¿por qué el Partido Socialista Unido de Venezuela niega la
posibilidad de que se abra una investigación en torno a las denuncias que
viene haciendo el periódico El Clarín de Argentina; revelaciones en las
cuales han salido a relucir una serie de negociados que llevó a cabo la
pareja presidencial Kirchnner con el gobierno del presidente Hugo Chávez, y
en los cuales aparecen involucrados altos funcionarios tanto de aquel país,
como del nuestro?
“Te voy a responder con una expresión que es muy fea: “porque huele mucho a
ñoña”. Es decir, la tapa de la cloaca se destapa, y lo que sale es realmente
fétido. En Venezuela no se hace una investigación de este tipo, porque no
hay un contra-balance del poder público. Los poderes están todos en manos de
Chávez, y éste no se va a investigar a sí mismo.
“En Argentina se adelanta una investigación porque allá hay algunos
contrapesos políticos y hay instancias jurídicas, en los cuales va a tener
la familia Kirchnner que rendir cuentas, y es obvio que esas cuentas en
Argentina van a reventar en Venezuela, pues para que haya un hecho punible
tiene que haber un cómplice.
“En este caso está claro que entre Venezuela y Argentina ha habido grandes
guisos.
Pero en Argentina, al embajador que ha hecho las denuncias, con las
cuales ha venido trabajando en sus denuncias el diario El Clarín no ha
recibido los mejores calificativos de parte del gobierno de ese país. ¿Hasta
qué punto este señor es responsable de lo que dice?
“Bueno, eso lo va a descubrir la justicia argentina. Los tribunales de ese
país se encargarán de descubrir si allí hubo negociados o pagos de
comisiones. Pero la situación es bastante grave, y por eso le hablaba de
fétido olor que sale de esa caca; porque allí hay complicidades
binacionales. Si se descubre en un país, en el otro entonces tiene que
abrirse la investigación. Claro, algún día nosotros la llevaremos a cabo en
Venezuela, pero entre tanto, en estos momentos el presidente Chávez no la
permitirá.
El resultado del primer trimestre de 2010 del Producto Interno Bruto (PIB)
marcó una caída de -5.8% ¿Está de acuerdo con el señalamiento que hace el
presidente Hugo Chávez de que esta caída, en realidad, no es sino la caída
del capitalismo en Venezuela; mientras que la economía social muestra cifras
muy halagadoras?
“Realmente, el presidente Chávez no puede con su carga de cinismo. ¡Eso no
se lo cree nadie! Eso es un malabarismo político de palabras, quizás,
dirigido a un mercado político de él, que le puede creer todo lo que dice.
Probablemente, dicho sin ningún tipo de escrúpulos. Pero es obvio que la
caída del PIB es la caída de la actividad económica de todo el país.
“Técnicamente hablando, el ritmo de la actividad económica se mide por el
movimiento del PIB, pero el PIB no es otra cosa que el ingreso de todos los
ciudadanos sumado uno debajo del otro. Dicho de otra forma, el PIB
constituye la suma de todas las cosas que se produjeron en el país en su
precio, y eso da un número de tal tamaño, con diferentes características de
naturaleza estadística. Cuando eso cae, hay una desactivación de la
actividad económica total.
“Chávez no va a engañar a nadie. Probablemente, él lo que sabe es mandar
tropas, porque eso fue lo que aprendió en su vida, como militar. Pero en
este terreno él tendrá que oír y comprender que está diciendo cosas que no
son nada ciertas. La caída de 5.8% del PIB, y lo que va ocurrir por el resto
del año, porque el país está en un proceso de descapitalización
impresionante, y que el propio Chávez lo ha hecho con sus políticas, esa
caída no significa sino pérdida de empleo de la gente; pérdida de
producción, con independencia de donde trabaje.
“La gente está trabajando menos, la gente está comiendo menos, la gente está
viviendo cada vez peor, y eso es lo que reflejan esos números mágicos del
PIB.
¿Usted ha dicho que por el resto del año la recesión continuará
acentuándose, y digo recesión porque, como expresan algunos economistas, hay
que tomar en cuenta que ya llevamos varios meses de caída sostenida de la
economía?
“Fíjese: yo quiero hacerle una precisión. La economía venezolana no está en
recesión; la economía venezolana está bajo un proceso de contracción severa,
y esto porque el gobierno ejecuta un proyecto político que la descapitaliza
ésta. Quien ayer era un trabajador de la industria automotriz, y ensamblaba
vehículos, hoy vende pantalones jeans en una esquina de cualquier ciudad de
Venezuela.
“Ese ciudadano se ha descapitalizado en términos de su capacidad de trabajo,
y está devengando ingresos menores. Lo que está pasando en Venezuela no es
nada sino producto de una agenda política destinada a destruir el capital.
Luego, si destruyes el capital privado, destruyes el capital humano. Porque
la persona que estaba preparada, y que trabajaba en una actividad económica
rentable, ha terminado vendiendo bluejean en una esquina; cuando no metida
en una de esas misiones del gobierno, recibiendo los mendrugos que se puedan
recibir de éste.
“Lo del empobrecimiento es una agenda del gobierno. Se trata de un mecanismo
mediante el cual va a establecer un control social sobre de la gente. Es
fácil controlar gente pobre. Es muy difícil controlar a un sujeto con
trabajo y con una vida normal, y como la revolución no es sino el control
político de los ciudadanos por el Estado, eso es parte de una agenda. Está
encaminado el país hacia un proceso de descapitalización. Es lo mismo que
ocurrió en Cuba. No nos llamemos a engaño y ocurrió en los países
socialistas de Europa.
“De manera que no hay nada que no hayamos visto en la historia. O sea que la
lucha contra el capital y el intento de acabar con la empresa privada no es
sino tratar de convertir al venezolano en un individuo, absolutamente,
dependiente del Estado. Eso es lo que se conoce en la historia como el
servilismo socialista, donde todo el mundo trabaja para el Estado. El
concepto que se le ha dado en la historia es el de la Tragedia de los
Comunes, que no tienen nada, pero que simplemente dependen de lo que el
Estado les arrime en cualquier momento, y a través de un gasto público.
El presidente Hugo Chávez reconoció que, tanto el repunte inflacionario,
como el cambiario se han vuelto incontrolables; sin embargo él le achaca la
culpa de esta situación a la especulación de los agentes económicos. ¿Hasta
qué punto el jefe de Estado tiene razón por esta vía?
“Poco. Eso es parte del discurso político: la culpa no la tengo yo, sino
todos ustedes que están al frente, que son especuladores. ¿Quién inventó el
régimen cambiario que teníamos en Venezuela, hasta que diseñaran el cambio
de permuta? El gobierno. El lo fomentó. ¿Quiénes eran las empresas que
operaban, por excelencia, en ese mercado? Pdvsa y los bancos del Estado. Los
grandes especuladores de ese mercado eran las propias empresas públicas.
“Aparte de esto, ¿quienes son los primeros beneficiarios de Cadivi? Empresas
del Estado igual. Porque, ¿quién importa los alimentos? El Estado, según lo
establecido por el propio gobierno. Ya que esa es su agenda. Ahora, ante una
moneda tan envilecida como el bolívar todo el mundo quería accesar al dólar,
cualquiera que fuera el precio que el mercado pusiera. ¿Quién es el culpable
de que el bolívar haya llegado a tal grado de deterioro? La inflación, y la
inflación la genera el propio gobierno.
“Al final lo que hemos visto con la liquidación del permuta y las casas de
bolsa y de algunos bancos es que el propio gobierno montó una emboscada que
duró unos dos años. La decisión de acabar con el mercado de permuta la tomó
el gobierno hace dos años, sólo que no la había instrumentado hasta dejarnos
bien emboscados, como lo hizo recientemente, cuando allanó casas de bolsas,
y les echó la culpa de lo que estaba ocurriendo.
“Todo el mundo sabe que la culpa es el del gobierno, puesto que este es el
dueño de los dólares. Si la gente fuera dueña de los dólares los vendería en
el mercado, y así la oferta se incrementaría, y, en consecuencia, el precio
no sube”.
¿Qué opinión le merece el nuevo esquema cambiario que ha adoptado el
gobierno? ¿Considera que este estaría llamado a combatir la especulación de
los agentes cambiarios, como el gobierno ha señalado?
“Eso no es sino un mecanismo de racionamiento; de racionamiento de divisas,
de dólares que pertenecen a la banca. Recordemos que en el esquema político
del gobierno se contempla la estatización de la banca. La banca no es
diferente al capital. El presidente lo ha dicho miles de veces: los bancos
son parte de la oligarquía. De modo que un objetivo intermedio vendría a ser
la estatización de la banca, y yendo hacia allá necesita eliminar el mercado
de permuta. Ahora tiene en un doble corral a los venezolanos: no hay acceso
al dólar. Por eso hablo de un doble corral; el corral de Cadivi y el corral
del dólar de este mercado. No hay oferta de dólares, como para que se pueda
satisfacer las necesidades de la economía venezolana, sino que lo que hay es
un gran racionamiento, que eso fue lo que quiso hacer el gobierno al acabar
el dólar de permuta.
“Ese fue el esquema que adoptó el gobierno para el otorgamiento de las
divisas en Venezuela. Antes racionaban las que estaban en manos del BCV,
ahora racionan las divisas que están en los balances de los bancos. El
objetivo intermedio de esto es la estatización de la banca, y esto lo ha
dicho Chávez. Recientemente, lo dijo claro y raspado: la banca depende del
gobierno”
En ese sentido, la gente abriga el temor de que, finalmente, la banca va
a pasar a manos del Estado, y esto porque, además de lo que usted dice, el
presidente ha nombrado a los bancos más grandes del país, ha ponderado el
poder que tienen desde el punto de vista económico, es decir, ha levantado
suspicacias, en ese sentido. ¿Usted cree que pudiéramos llegar allí?
“Sí. El presidente procede caso por caso, y el esquema intermedio, repito,
es la estatización de la banca. Hasta ahora lo ha venido haciendo por
diferentes caminos: ha comprado los bancos de los extranjeros y se han
bloqueado los bancos de los venezolanos. Para cada caso va a existir siempre
un récipe, y el récipe, precisamente, es que los bancos que han comenzado a
caer, son aquellos bancos que tenían muy buenas relaciones con el gobierno.
Eso parece una especie de patrón.
“Más allá de cualquier razón financiera que haya, que todavía no conocemos.
Porque hasta ahora lo que ha habido es un discurso político dirigido al
capital y a la burguesía. El domingo el presidente dice que los bancos
dependen del gobierno todo, el viernes se interviene el Banco Federal. Desde
hace años por los medios oficiales, en especial, a través del programa de
José Vicente Rangel se venía sosteniendo una campaña sistemática contra el
Federal.
Pero, Jotave Rangel alega que el dueño de ese banco, el señor Nelson
Mezerhane se dedicaba a propiciar una crisis bancaria. ¿Usted cree en esta
argumentación?
“Yo creo que Rangel de eso sabe muy poco.
Se presume que el gobierno pudiera decretar una nueva devaluación, ¿piensa
que este es un temor infundado?
“Pero es que es normal que los venezolanos abriguen ese tipo de temor;
porque si nosotros nos ponemos a reparar en el proceso de devaluación que ha
sufrido una moneda que Chávez consiguió en un poco más de quinientos
bolívares por dólar, observamos que dicho proceso se ha desarrollado en
forma impresionante, si tenemos presente que ha alcanzado los cinco o seis
bolívares por dólar, o sea, que se ha devaluado hasta ocho veces.
“Además de eso, le cambió el nombre, y nos metió la coba de que estaba
creando un bolívar fuerte. Al final el bolívar fuerte no vale ni el veinte
por ciento de lo que valía hace dos años, cuando fue emitido. Es evidente
que la gente tiene memoria de estas cosas, de que durante los casi doce años
del gobierno de Chávez la moneda se ha devaluado en un alto porcentaje. Por
lo tanto, es natural que la gente piense que estamos a las puertas de una
nueva devaluación.
“Y eso va a pasar, e incluso, ya uno sabe cuando lo va hacer. En el momento
en que el gobierno se quedé sin reales, ese día decreta una devaluación, y
lo cual es inminente porque el gobierno lo está. El gobierno se ha quedado
sin bolívares. Las reservas operativas lo que dan en última instancia hoy en
día es para tres meses de importación, y la única forma de obtener bolívares
es devaluando la moneda.
Se agudiza la recesión, Venezuela va a un gran desastre
Entrevista por Enrique Meléndez Oropeza
29-06-2010
El
economista Maxim Ross considera que no es extraño que un sábado en la mañana
amanezcamos con la infausta noticia, de que han sido intervenidas las
empresas Polar un viernes por la noche, como gusta proceder el gobierno;
algo que no deja de calificar como racionalidad política, tomando en cuenta
los dividendos políticos que le genera; una racionalidad de la cual se
valieron Mao, Ho Chi Ming y Stalin, según sus palabras, y la que no conduce
sino a un gran desastre nacional.
Sobre esto y otros temas habló largamente el economista Ross con La Razón.
-El Consejo Bancario y la Asociación Bancaria han rechazado la ola de
rumores que se ha desatado sobre nuevas intervenciones bancarias. ¿A qué
cree usted que se debe el origen de esta corriente de opinión tendenciosa?
“En general los sistemas financieros sufren de una enfermedad crónica, en el
sentido de que son muy sensibles a las cuestiones psicológicas, como es el
caso de los rumores. Yo no creo que haya ninguna cuestión tendenciosa, que
tenga que ver con esa tesis siempre conspirativa que esgrime el gobierno, de
que todo está atentando contra todo”.
“Repito, no creo que haya una corriente que esté fomentando esta situación,
y la desecho plenamente, porque los sistemas financieros, los sistemas
bancarios, como lo vimos en la crisis americana, en la crisis europea, son
muy susceptibles a los cambios en la opinión pública. Sin embargo, cuando
hay un problema con un banco, como el que se suscitó el año pasado, con las
cinco entidades que hubo que intervenir, y que estaban ligadas al gobierno,
y luego esta intervención del Banco Federal, la pregunta que se hace el
público, que desconoce mucho de los sistemas financieros, que tienen su
dinero en cuentas bancarias, tiene que ver con el riesgo que corre ese
dinero allí”.
“En ese sentido, la tendencia es a que la gente se alarme, y a estimular aún
más una corriente que no tiene ningún fundamento. Yo no creo que haya nadie
que esté en un laboratorio por allí, originando una situación de este tipo”.
“La razón por la cual defiendo esta tesis es que, en verdad, el sistema financiero venezolano, en general, está bien, está sano. Si se examina la trayectoria de los grandes bancos, los más tradicionales: el Mercantil, Caribe, el mismo Banesco, Provincial son bancos de un peso, de una calificación, de una clientela de años”.
“Y, además, están muy poco sometidos a rumores; porque son bancos que tienen
grandes cuentas empresariales. No como el Banco de Venezuela, por ejemplo,
cuyas cuentas son de muchos ahorristas pequeños. Esos grandes bancos están
bien, están sanos, están robustos. Pero una generalización así también no es
buena, porque debajo de esas grandes entidades, hay otras que son nuevas,
pequeñas, y que son muy frágiles: siempre están sometidos a problemas de
liquidez y problemas de solvencia”,
-Por otro lado, que para mí sí es el gran peligro del sistema bancario
venezolano, está la presencia omnipotente del Estado venezolano. Bancos que
tienen depósitos oficiales muy grandes, 40 ó 50 por ciento de sus balances o
que tienen colocaciones de títulos valores del gobierno muy altas, en
consecuencia, están demasiado expuestos”.
Sin embargo, cuando el presidente Chávez se refiere a lo que son estos
grandes bancos, de los que usted habla, a propósito de la influencia que
tienen éstos en la Venezuela de hoy, desde el punto de vista del poder
económico que representan, diera la impresión de que prepara el camino para
la consumación de un corralito financiero o, al menos, eso es lo que se
especula. ¿No le parece?
“Esas son cosas diferentes. Una cosa es que el señor presidente cuando se ha
referido a Banesco, a la Polar y a otras empresas proyecta la connotación
ideológica de su proyecto revolucionario-político, y bajo el cual persigue
acabar con el capitalismo, y, probablemente, lo que a él no le gusta es que
estos cuatro o cinco bancos ocupan una cartera importante y movilizan la
economía venezolana. Eso es lo que a él le duele”.
“Pero Chávez ha hecho la partida contraria; cuando estatizó el Banco de
Venezuela, con Bandes y el Industrial casi los depósitos y la cartera
oficial pasaron a equipararse con el poder de los seis grandes bancos, de
forma que hoy se puede decir que hay más poder de estas entidades, aunque
prevalece una cierta equivalencia”.
“Esa afirmación viene de su proyecto ideológico. Pero no viene del otro lado
de la pregunta. Porque un corralito financiero ya tiene que ver más bien con
un problema cambiario, tiene que ver con la posibilidad, no para los bancos,
sino para los venezolanos de que podamos ahorrar, y tener nuestro dinero en
la moneda que nos dé la gana. De modo que el corralito podría significar un
peligro, no para los bancos, sino para nosotros los venezolanos”.
“Un corralito podría venir de una articulación del gobierno a través de la
Superintendencia o del BCV, y en donde a los venezolanos nos congelan
nuestros ahorros, y no podemos comprar moneda extranjera; pero hasta ahora
eso no ha sucedido”.
“Ahora, en cuanto a la probabilidad de que ese corralito se consolide, que
sería la interrogante que vendría a continuación, como sucedió en Argentina,
donde a la gente no le dejaban sacar su dinero; bueno, la situación es bien
distinta, en términos de la intensidad de la crisis de Argentina. Cuando eso
se produjo el vecino país, confrontó un déficit de reservas; como
consecuencia, no pagó su deuda, y así embargó a todo aquél que poseía
papeles argentinos, y fue de esta forma como se produjo una decisión de este
tipo. Yo diría que estaba en una situación extrema, y en la cual no está
Venezuela en este momento”.
Es que diera la impresión también de que el gobierno tiene serios problemas
fiscales. Incluso, hay economistas que han demostrado que Pdvsa no le está
entregando al BCV los ingresos que obtiene por concepto de ventas
petroleras, y que hay hasta cuentas oscuras, en ese sentido. ¿Pero no le
parece que esto estimula cualquier temor?
“Absolutamente de acuerdo; de que el gobierno tiene problemas fiscales los
tiene. Pero otra vez separemos: una cosa es el problema corralito, y otra
cosa son los problemas fiscales del gobierno. En lo que se refiere a éstos,
este gobierno en particular, en los once años que lleva en el poder, sobre
todo, el año pasado y éste, confronta un poderoso e inmenso déficit
financiero; lo que significa que todo lo que le entra, no es suficiente para
lo que gasta”.
“Tanto no es suficiente que logró una autorización de la Asamblea Nacional,
a principios de año, mediante una ley que le permitió endeudarse por el
orden de los treinta mil millones de bolívares. De ese monto, que le brinda
la posibilidad al gobierno de emitir papeles; que constituyen los papeles de
Deuda Pública Nacional, que son a dos años de plazo, a diferencia de las
Letras del Tesoro; de ese monto, repito, sólo ha podido colocar en papeles
en el curso de este año apenas cerca del diez por ciento de lo que ha
aspirado”.
“El conflicto planteado es que el gobierno quiere que la banca la compre
esos papeles; no obstante, nadie se los va a comprar, en condiciones en que
no lucen atractivos los intereses que ofrece éste. Ahora, ese problema
fiscal, que es muy distinto al tema de corralito, hace que haya una tensión
entre la banca y el gobierno, y en verdad que los únicos que le pueden
prestar al gobierno son los bancos grandes”.
“Quiere decir que esa declaración del presidente dibuja, más que un problema
de corralito, un problema de disgusto, que sería la palabra, porque esos
bancos no le prestan ese dinero que él aspira obtener a través de esta
estrategia. Pero lo que demuestra, además, que el gobierno necesita dinero,
porque, en efecto, Pdvsa no está haciendo las entregas, que tendría que
realizar por obligación de los convenios cambiarios, que tiene con el BCV”.
“Si uno analiza los ingresos de Pdvsa, según sus balances, y examina sus
ingresos, y examina lo que el BCV registra como ingresos consigue una
diferencia importante. Ciertamente, Pdvsa no está entregando los dólares,
que tendría que honrar al BCV; lo cual a su vez genera toda la crisis que
afrontamos con el problema cambiario”.
“Porque si Pdvsa entregara los cincuenta, sesenta, setenta mil millones de
dólares al BCV, las reservas internacionales estarían creciendo, y no
estaríamos hablando de este nuevo invento que hicieron con los títulos
valores.
¿Qué opinión le merece la intervención del Banco Federal, y mediante la cual
se dice que esta medida no responde sino a una retaliación de tipo político,
antes que la búsqueda de sanear el sistema financiero?
“No es verdad que uno pueda separar el problema político del problema
financiero del Banco Federal. Una declaración, como la que ha formulado la
Asociación Bancaria, así como del Consejo Bancario y los que se limpian sus
manos, es decir, que proceden como Pilatos en saber y conocer, porque saben
que esta entidad ha sido sujeta a presión, por la relación que tiene con
Globovisión; lo cual es una insensatez”.
“De manera que no se puede decir que el Banco Federal fue estrictamente
intervenido porque atravesaba por problemas financieros, y por los que, en
verdad, atravesaba: si uno revisa los números, se encuentra con que los
mismos no están bien. Pero cuando se dice, como lo hace el Superintendente
de Bancos que la intervención se produce por razones técnicas, tomando en
cuenta que los números no dan; eso es verdad, pero una verdad a medias”.
“Porque la pregunta clave es; ¿por qué el Federal no había sido
capitalizado, por qué registraba una alta morosidad?, ¿por qué otros bancos
que tienen calificaciones similares de deuda, morosidad, capitalización
similares a las del Federal no han sido intervenidos? Obviamente, allí hay
un hecho político, y salta a la vista una mezcla; porque, caramba, ¡qué
casualidad!, en el momento en que se interviene el Federal, es el momento en
que se desata la persecución contra Guillermo Zuloaga.
El BCV viene de reportar una caída de 5.8% del PIB en el primer trimestre
del año; en ese sentido, ¿se puede hablar de que estamos en una recesión?
“Ahora sí. Ya la caída no es solamente de este primer trimestre. Venezuela
viene registrando desde el año 2008 para acá una tendencia recesiva muy
clara, y, lo peor, no veo ni señales ni factores de recuperación para el
segundo semestre; puesto que la esperanza en un momento eleccionario, como
es la elección para la Asamblea Nacional, de que el gobierno se lanzara a la
calle con más dinero, y pudiera mover la economía para finales de año la
estoy viendo bien restringida”.
“Esto porque, número uno; lo que le decía antes: problemas fiscales severos,
el gobierno no está consiguiendo el dinero para lanzarlo a la calle a la
velocidad que él quisiera; número dos, sabe muy bien que si lo consiguiera,
y lo lanzara a la calle de una manera compulsiva, todo ese dinero resultaría
inflacionario.
El presidente Hugo Chávez reconoció que tanto el repunte inflacionario, como
el cambiario se han vuelto incontrolables, sin embargo, él le achaca esta
situación a la especulación de los agentes económicos. ¿Hasta qué punto el
jefe de Estado tiene razón por esta vía?
“Hasta ningún punto. Está totalmente equivocado. Si hay una cosa en la cual
este señor está rotundamente es en creer que el problema inflacionario es,
simplemente, especulativo. Se lo voy a plantear de la siguiente manera:
países no inflacionarios, es decir, Europa entera, EEUU, Colombia, Perú
registran una inflación de 1 ó 2 por ciento, y resulta que allí hay una
burguesía igual que la nuestra. Porque se supone que si la inflación la
genera una burguesía especuladora que todos los días quiere explotar al
pueblo con los precios, entonces ahí habría inflación también como la
nuestra, y no la hay, precisamente, porque han comprendido que lo mejor es
seguir las recomendaciones del Fondo Monetario Internacional, a propósito
del llamado Consenso de Washington, en el sentido de que está comprobado que
este flagelo se vence cuando hay equilibrio en las políticas monetarias, en
las políticas fiscales, y en las políticas cambiarias”.
“Si se tiene una economía con un desorden cambiario, como el que se observa
en Venezuela, desorden caracterizado porque hay un dólar a 2,15, a 2,60, a
4,30 y un permuta que no se puede nombrar. El único país del mundo, que yo
conozco que tiene cinco tipos de cambio para la cosa más importante que es
su moneda es Venezuela. Un país con un inmenso desorden cambiario; con un
inmenso desorden fiscal porque ¿quién rinde cuenta del dinero venezolano que
ingresa por petróleo?; el presupuesto se calcula a 40 dólares, mientras se
dice que estamos produciendo más de tres millones de b/d de petróleo; más de
la mitad del ejercicio fiscal lo maneja el presidente con su propia mano,
con créditos adicionales”
“De modo que lo que nos enseñó el Consenso de Washington es que hay que
tener orden en el manejo de la moneda, orden en el manejo fiscal, orden el
manejo cambiario. El Correíta (Rafael Correa), lo aprendió así, como Morales
(Evo). Pero no lo dicen porque se las dan de socialistas, y no lo quieren
reconocer delante de Chávez”.
Otro de los temores que abriga el venezolano está relacionado con una
hipotética expropiación de las empresas Polar. Asimismo, ¿considera que
están fundamentados esos temores?
“¡Muy fundamentados! ¡Absolutamente! Yo creo que el gobierno ha demostrado
la intención de tomar el control de Polar. Que lo haga totalmente; que el
día menos pensado se presente Chávez o Jaua o cualquiera de estos señores
aquí en Los Cortijos, vaya presa la directiva de estas empresas, y diga todo
esto está expropiado. Eso no lo van a hacer así; lo van a llevar a cabo con
esa táctica muy desconcertante, muy hábil y muy astuta que ha precisado
Chávez de tira y encoje.”.
“¿Cuáles son los productos, cuáles son las áreas que le interesan al
gobierno de Polar? Bueno, lo que ellos llaman la soberanía alimentaria.
Recién lo declaraba un diputado de la Asamblea Nacional: el problema es que
la Polar va contra la Ley de Soberanía Alimentaria. Pero es que esta ley la
sacó Chávez de la Constitución, no es sino una tontería”.
“Cuando se le dice al país en una ley que los ciudadanos tienen derecho a
comer. ¡Magnífico! Se tiene derecho a la educación, se tiene derecho a la
casa y se tiene derecho a la alimentación. ¿Pero, dónde está la acción que
produce comer? Polar. Estas empresas han demostrado que una acción como lo
que ellos ejecutan es lo que le ha permitido comer a los venezolanos. De
modo que sí están fundamentados esos temores que abriga el venezolano acerca
de una posible intervención de Polar, y mucho cuidado, no vaya a ser que en
esta distracción del fútbol, con esta actividad deportiva donde está puesta
la atención hoy en día del mundo entero, amanezcamos, sobre todo, de un
viernes para sábado, como suele operar este gobierno, con esa mala noticia”.
¿Qué piensa usted de unas autoridades del Ministerio de la Alimentación que,
mientras allanan los depósitos de las empresas Polar, bajo el alegato de
que, para incidir sobre el precio de los alimentos, éstas los tienen
acaparados; al mismo tiempo estalla el caso de los contenedores con miles de
toneladas de alimentos descompuestos?
“Yo creo que esta es la historia del más grande absurdo que ha vivido
Venezuela, y esto es lo que han demostrado Polar, Monaca y el resto de las
empresas de la alimentación, que como los bancos, tienen una larga
trayectoria en el país, es decir, que saben hacerlo”.
“Lo que este gobierno ha mostrado con este enredo de los contenedores
aparecidos es que no sabe hacerlo. Y no sabe hacerlo; primero, porque le
impone un contenido ideológico; segundo, porque al que nombra gerente
general de la empresa no cuenta con una larga experiencia en la materia,
sino que viene del Partido Socialista Unificado de Venezuela, como es el
caso de Guayana”.
“¿Quiénes son esos señores Rodolfo Sanz, Alfredo Kahn o Carlos Lanz?, ¿son
gerentes del aluminio?, ¿saben de aluminio?, ¿saben de acero? No, saben de
marxismo, y estos son los señores que están dirigiendo estas empresas, y ahí
tenemos los resultados. ¡Nunca en la historia de Venezuela habíamos visto
una debacle como la de Guayana!”
“Lo mismo ha sucedido con el caso de los alimentos: no saben, y no me vengan
con el cuento de que esto tiene que ver con lo privado. La situación de
Puerto Cabello es catastrófica, terrible; yo no sé que término utilizar. Yo
tengo información de señores que han operado Puerto Cabello toda su vida, y
a los que el gobierno quiso sustituir de un día para otro; pues bien, esa
Bolivariana de Puertos, como se llama, ha convertido este puerto en uno de
los mayores desastres nacionales, y que todavía la opinión pública no
conoce. ¿Por qué pasó lo que pasó? Porque no saben hacerlo”.
¿Se puede hablar de una racionalidad económica, cuando hay un gobierno
que para ganar dividendos políticos tiene que valerse, en ese sentido, del
atropello y de la arbitrariedad contra las fuerzas productivas de este país?
“Yo creo que hablar de racionalidad económica bajo este gobierno, eso está
demasiado lejos. Aquí lo que hay es una gran racionalidad política. Lo único
que dirige las acciones y las decisiones del gobierno es su aspiración de
permanecer en el poder, mantener interesado al poco pueblo que le queda, y
esto no lo logra sino con una estrategia política. Aquí no hay ninguna
racionalidad económica, y el mejor ejemplo es el esquema del sistema
cambiario que han inventado”.
“Ha desaparecido la industria de Guayana por racionalidad política. En lo
que está pasando con Pdval y Mercal salta a la vista una contradicción en el
juego del gobierno: quiere hacer algo, pero es tan incompetente, tan
ineficiente al no saber hacerlo que, vuelvo a afirmar lo que dije antes: esa
racionalidad política, que fue la misma que profesaron Mao, Ho Chi Ming y
Stalin, va a conducir a Venezuela a un gran desastre nacional.
En este instante hay una polémica en torno a la figura de Jorge Giordani;
una corriente de opinión afirma que esa estrategia suya, cuyo fracaso se
calibra en esa caída de 5.8% del PIB, no es producto sino de su ignorancia;
la otra corriente afirma que estamos ante un señor que aplica el Plan de
Destrucción Nacional con plena conciencia del caso. ¿Con cuál de ambas
corrientes estaría de acuerdo?
“En verdad que sea o no ignorancia de Giordani, eso para mí es irrelevante.
Giordani es un ingeniero metido en la economía, y digo que me parece
irrelevante, porque pienso que este señor cayó en la trampa de no poderle
decir que no a su jefe. El trató de engañar a su jefe haciéndole creer que
Venezuela podía crecer, sostenidamente, durante muchos años sólo dependiendo
del petróleo”.
“El sabía que eso era mentira; él sabía que eso no le iba a durar mucho,
como no le duró. Pero entonces, envuelto en esa mentira, no es capaz de
reconocer que él envolvió a Chávez en la misma, y que ahora no puede
confesar ante la opinión pública el grave error en el cual nos metió. Creer
que Venezuela podía crecer con el puro modelo petrolero, con el puro gasto
público eso era un engaño. Con los precios buenos del crudo, durante los
años 2005, 2006 y 2007 la bonanza le funcionó. ¿Pero a quién no le favorece
la bonanza de esa manera? No obstante, cuando las cosas se le han
complicado, y han caído los precios del crudo, ¿por qué Giordani no ha
salido a explicar el por qué su tesis de un crecimiento de 6% sostenido no
fue verdad?”
¿A qué se dedica usted en este momento?
“Yo tengo una empresa de asesoría económica desde hace 25 años. Nosotros
producimos un informe económico por suscripción. Tenemos una clientela
importante que lo suscribe; se llama Coyuntura. Nosotros seguimos
trimestralmente la economía venezolana. Editamos también un informe
internacional que intenta ver la situación de los países con los cuales
Venezuela tiene importantes relaciones: EEUU, Colombia, Argentina, Brasil;
siempre estamos examinando esas economías”
¿Qué está leyendo en este momento?
-He
estado leyendo ese excelente libro de Ramón Guillermo Aveledo, que se llama
Dictador, y del cual, por cierto, recomiendo el capítulo sobre Mussolini, y
que tiene que ver mucho con lo que está pasando en Venezuela.
Enrique Meléndez Oropeza
28-06-2010
No
estamos atravesando por los mejores momentos para el libre ejercicio de la
profesión del periodista; sobre todo, porque estamos ante un gobierno que lo
que menos le interesa es que se diga la verdad, habiendo sido el principal
propiciador de eso que se conoce como el derecho a la información;
contemplado casi en forma sagrada en la Constitución de 1999, y lo que
demuestra que todo lo que proclama este gobierno, desde el punto de vista de
la modernización de nuestro Estado, no es sino de la boca para afuera. Es
así como se explica el hecho de que en nuestra sociedad se exprese que
nuestras Constituciones dan para todo.
Obsérvese que ha caído con las manos en la masa, con motivo de este asunto
nauseabundo que le acaba de estallar en la cara a este gobierno, a propósito
del caso de los contenedores con comida descompuesta, y ante el cual no
tiene ningún referente para culpar a nadie. Creo que fue el Partido
Comunista de Venezuela el que se atrevió a asomar la tan manida excusa del
chavismo del cuento de la campaña mediática de la derecha venezolana, que
habría orquestado toda esta truculencia, y salida del PCV de la que todavía
se hace humor por lo demasiado evidente de la situación. Ni siquiera el
gobierno, que ha terminado por admitirlo, y alegando que ya por este caso
han ido a la cárcel determinadas personas, y lo cual no deja de ser verdad,
sólo que como en el caso de la mini-crisis bancaria de finales del año
pasado, la única responsabilidad del mismo ha caído sobre la periferia de lo
que conoceremos como el entorno de Chávez; es decir, aquí como allá las
cabezas más prominentes, y sin las cuales no hubiese sido posible lo que a
la venezolana se conoce como ese “guiso”, han quedado intactas. Un par de
chivos expiatorios, pero todo lo demás de ese entorno sigue vivo, y sigue
haciendo de las suyas, pues la estabilidad de este gobierno no está montada
sino bajo un sistema de complicidades. He allí el desfalco más grande que se
le ha hecho a la nación, y están todos cogidos, sólo que son demasiado
cínicos, y por el momento tienen secuestrado a este país. A lo que iba: a
ellos para nada les interesa que esta vicisitud de esta comida descompuesta
se ventile por la prensa. Es por esto que digo que a esta gente no le
importa la verdad, y ese derecho a la información del cual ellos hacen gala,
consagrado en la Constitución de 1999 es algo que toman en forma deportiva.
Para lograr una entrevista con un alto funcionario de este gobierno el
periodista tiene que armarse de una gran paciencia, e insistir hasta el
último momento, y lo cual también es una manera de negar el derecho a la
información. Aquí influye el hecho de que, es verdad de que determinada
persona ha llegado a asumir esa investidura, de modo que está facultada para
declarar ante los medios, y constituye de por sí fuente noticiosa, aun
cuando no la ha escalado sino de la mano de Chávez, cuya manera de actuar se
basa en la improvisación, y en esa condición de improvisado nadie se atreve
a declarar; pues la falta de discurso para explicar lo que lleva a cabo su
despacho lo delata ante la opinión pública, y si alguien se atreve en esas
circunstancias a enfrentarse a nosotros los periodistas, como sería el caso
de Jorge Giordani, entonces nos encontramos con un hombre de una conciencia
elemental, cuya desmesura da también para hacer humor. Un terror, quería
agregar, que lo acrecienta el hecho de que el teniente coronel tiene por
costumbre en sus maratónicos programas dominicales sacarle los trapos al sol
a estos funcionarios, si es que a alguno de ellos se le ha ido algún gazapo,
y lo que resulta muy humillante para ese entorno. He allí lo que yo conozco
como la apatía de la información; que, como se sabe, es el insumo del cual
nosotros los profesionales de la comunicación nos valemos para nuestro
trabajo. Desde que la humanidad es mundo, hay un juez que se ha erigido en
censor, y ese juez es la opinión pública, y la que se nutre de la
información, convirtiéndola nosotros en un insumo, para decirlo con mejor
precisión, y de allí el que se hable en nuestros tiempos, conocidos como los
tiempos de la globalización, del mercadeo de la noticia; así que esa apatía
ha dado lugar a un mundo informativo muy mediatizado.
Es verdad que hay un exceso verbal de parte del señor que nos gobierna, y
que desde los programas de televisión quita y pone ministros, lanzas líneas
estratégicas relativas a su obra de gobierno; por eso le impone a todo su
entorno estar presente todo el tiempo allí. Pero lo que queda, el resultado
de todos esos anuncios, es algo que se obvia, y así vemos a un hombre que
está en un continuo recomenzar: planes y planes que anuncia, y que no se
sabe qué destino han tenido, si es que los medimos por lo que sucede en
términos de lo que se conoce como el Producto Interno Bruto, y el cual ha
retrocedido en este primer trimestre de 2010 en -5.8%. Claro, sus temas
predilectos son aquellos relativos a la época de su infancia en Sabaneta de
Barinas; lo que serían sus peripecias, lo mismo que su paso por la Academia
Militar y demás circunstancias, y esto no es una forma de negar la
información sino de empañarla. Aquí está el otro dilema por el que atraviesa
la vicisitud de la verdad en Venezuela: ese exceso verbal ha crecido como la
cizaña en el pasto, y de modo que hay una gran confusión en la opinión
pública entre lo que es uno y otro. Lo que explica ese fenómeno de que hay
un sujeto con el resultado de una obra de gobierno marcada por una caída del
PIB nunca antes vista en la historia de la economía de este país, es decir,
por una pésima gestión, y, no obstante, amenaza con ganar la próxima
Asamblea Nacional.
El periodismo está amenazado
Entrevistas por Enrique Meléndez Oropeza
28-06-2010
El
periodista Omar Pérez (“el compañerito”) admite que las condiciones no son
las más propicias hoy en día en Venezuela para el libre ejercicio de la
profesión de fablistán, no sólo porque el gobierno no permite eso que se
conoce como el derecho a la información, consagrado en la Constitución, sino
que además de parte del presidente de la República o un alto funcionario se
acostumbra utilizar la arbitrariedad y el atropello, a propósito de alguna
pregunta que de su gobierno que se ha considerado impertinente, formulada
por alguno de nuestros colegas.
Periodista de una larga trayectoria, tanto en la vida del diarismo de la
segunda mitad del siglo XX en Venezuela, habiéndose iniciado en la profesión
de la mano de Rómulo Betancourt en el periódico El País en el año de 1945,
en vísperas de la Revolución de Octubre de 1945; como en las luchas
gremiales de nuestra profesión; hoy vive alejado ya de la actividad
profesional en su casa de Colinas de Carrizal, y la que habita desde la
década de 1960, cuando en esta zona sólo existía la suya, y otra casa que
tenía vecina. Hoy la megápolis en que se van transformado la región capital
la ha abrazado, y ahora forma parte de una urbanización de casas lujosas, y
con ambiente montañoso.
Hoy, cuando conmemoramos el Día del Periodista, en recordatorio a la
fundación del Correo del Orinoco, ¿se puede decir que en Venezuela se ejerce
libremente el periodismo?
“No, en absoluto. Estaos atravesando una crisis en el periodismo venezolano,
verdaderamente, inaudita. Porque la Constitución consagra en los artículos
57 y 58, no solamente el derecho a expresar el pensamiento sin ninguna clase
de limitación ni censura, sino también el que tiene la colectividad a ser
informada; y no únicamente en forma veraz, sino de manera imparcial”
“Así uno se encuentra la limitación increíble de que llegas a cualquier
dependencia oficial, en solicitud de una información, y te la niegan. ¿Cómo
hace entonces el periodista para producir una información, que le ha pautado
el director del medio? Hay que ingeniárselas de cualquier manera, para
buscar que alguien le informe. Una información que el gobierno al final va a
considerar desviada. Porque no es una información que le ha brindado
directamente un funcionario que tiene una responsabilidad oficial”.
“Aparte de eso hay también la arbitrariedad y el atropello de que son
víctimas los periodistas por una pregunta; cuando, en realidad, la pregunta
no es la impertinente, sino que la impertinente es la respuesta del
personaje. En estas condiciones, uno se consigue con un ejercicio total y
absolutamente limitado. Yo veo con mucha preocupación, no solamente eso,
sino que en la época de Pérez Jiménez, trasladando ésta a la situación que
se vivió en la década de los cuarenta y de los cincuenta del siglo pasado,
si un periodista trataba una información de una persona, que había sido
arrollada por un automóvil, y si por acaso esa persona era pariente de un
efectivo militar, este tipo de sujeto, comúnmente, se presentaba en la
redacción del periódico solicitando que la información no se publicara, y la
información no se publicaba”
“Lo que tienen estos regimenes de insoportable es que galopan sobre el
terror, y el terror no sólo está en la población, sino también en los
funcionarios que temen que los despidan por una expresión de éstos vertida
en el contexto de una entrevista o de un encuentro con periodistas, que los
que mandan encima de él terminan considerando inapropiada”.
Sin embargo, el gobierno alega que los periodistas no venimos sino ya
envenenados de una sala situacional de esos partidos en que se han
transformado los medios de comunicación, en un momento en que las
organizaciones políticas han quedado pulverizadas en Venezuela. ¿Qué juicio
le merece esta consideración?
“Eso en parte es verdad, como consecuencia del trauma que vivió la población
venezolana con el triunfo de Chávez, y el que se esperaba, porque se
deterioró tanto la ética de los partidos políticos, que cuando éste llega a
la presidencia de la República, las dos fuerzas más importantes que eran AD
y Copei, como consecuencia de los errores que cometieron, prácticamente, han
desaparecido. Están sumergidos en una situación de desespero”.
“Aunque yo soy de los que considero que es preferible propiciar el diálogo,
y conseguir, a través de todos los esfuerzos que se están haciendo, con
motivo de la iniciativa que dio origen a la Mesa de la Unidad Democrática, y
la cual agrupa a partidos políticos, así como personalidades independientes,
buscar que se restablezca la democracia. Nosotros no podemos decir hoy en
día en Venezuela que estamos viviendo una democracia, sino que estamos
viviendo la misma situación que se padeció en Rusia en la época de Stalin:
un personaje que aparecía por todas partes, al igual que aquí que ahora hay
un señor que copa todos los espacios de los medios de comunicación, y a la
hora que a él le da la gana”.
“La opinión pública aparece acorralada, totalmente, por las amenazas
permanentes, y no solamente por las amenazas que hace, a través de su
programa de televisión este señor, sino por los propios colaboradores, al
extremo de haya un juez en Valencia, por citar algo, que condena a un
periodista, por estar haciendo uso del ejercicio de la libertad de
expresión, lo condena a que no ejerza su profesión. Lo cual nos lleva a
concluir de que nosotros estamos siendo mandados por una cúpula militar,
arbitraria, y que está utilizando los mismos procedimientos que caracterizan
a las dictaduras: disciplina, dependencia y sumisión. Cuando la democracia
es, precisamente, la posibilidad que tiene todo ciudadano de expresar
libremente sus puntos de vista”.
Pero, ¿qué diferencias habría, por ejemplo, con un gobierno como el de
Jaime Lusinchi, donde también se vivieron situaciones de censura y de
persecución contra algunos periodistas que, como usted dice, ejercían su
derecho a la libertad?
“Se vivieron esas situaciones porque durante el gobierno de Jaime Lusinchi
hubo una serie de medios de comunicación que le hacían una fuerte oposición,
y que publicaban una serie de corruptelas que se denunciaron en este
gobierno. Eso es verdad, pero nunca se llegó en este tiempo al extremo al
cual hemos llegado hoy.
“Estamos ante un gobierno que ha clausurado una planta televisora, como es
RCTV; un medio de difusión que fue muy importante para los venezolanos en el
último medio siglo, alegando de que se le venció la concesión
radioeléctrica, pero que todos entendimos que la razón fue porque RCTV no se
sumó a la idolatría en la que cayeron otros medios de comunicación. De modo
que como periodista uno se siente verdaderamente molesto, ante todas las
circunstancias que amenazan cada día más el ejercicio de la profesión.
“Se dice que hoy en día uno puede expresar libremente su opinión en
cualquier medio de comunicación, que se puede escribir lo que a uno le da la
gana, y eso no es cierto; porque en la medida en que se va estrechando esa
presión contra la comunidad, que no comparte el punto de vista del
gobernante, se van cerrando esos canales, y cualquiera puede considerar que
una expresión que uno ha emitido, criticando al presidente de la República,
se puede considerar un irrespeto, y merece el encarcelamiento, y la clausura
del medio”.
“Eso no es, propiamente, la característica de un régimen democrático, y el
cual se basa en la discusión, en la oposición de puntos de vista”.
Carlos Andrés Pérez afirma que la situación que condujo a que se separara de
la Presidencia, antes de concluir su mandato, fue posible no por un problema
judicial, propiamente, sino por un desmadre de los medios de comunicación, a
que se llegó en ese momento. ¿No es esta la misma situación que ha
confrontado también el presidente Hugo Chávez?
“Muy parecido, y yo te diría que más extremadamente grave. Por que la verdad
de lo que el pasó a Carlos Andrés Pérez, no es que los medios lo hubieran
arrinconado. Lo que pasa es que en la última etapa de su gobierno éste
asumió una arrogancia, que pareció insoportable a los ojos de la comunidad,
de manera tal que se desvincula del partido que lo apoyaba. Ahora, Carlos
Andrés Pérez no sale de la presidencia por la presión de los medios, sino
porque en el antiguo Congreso Nacional, incluido su partido que lo había
llevado a la presidencia de la República, votó para que fuera llegado a la
Corte Suprema de Justicia por un gasto de 250 millones de bolívares que
ahora, verdaderamente, parece una miseria”.
“En este caso el propio partido le da la espalda al jefe de Estado; por
intriga o por arrogancia, pero una arrogancia que en este señor que nos
gobierna es ahora superlativa”.
¿Qué diferencia este régimen, a su juicio, del de Pérez Jiménez en términos
de censura a la prensa?
“En efecto, en la época de Pérez Jiménez el terror fue mayor, pues su
régimen cobraba con la vida cualquier equivocación. En ese sentido, las
cárceles se llenaron de oponentes, cuando no la persona quedaba tirada en el
piso por crímenes que cometía la entonces Seguridad Nacional, y la que se
convirtió en el brazo armado de la dictadura. Este régimen no ha llegado
allí, ha respetado la vida de la comunidad; aunque mantiene una actitud
agresiva contra los medios, a muchos de los cuales ha aplicado una serie de
sanciones, a su manera, y de acuerdo con ese espíritu militar que lo
caracteriza”
“No nos debemos olvidar que no es Chávez el responsable de todo lo que está
pasando, sino también las Fuerzas Armadas que lo han venido apoyando de una
manera sorprendente, pues da dolor ver como un grupo de oficiales se sientan
en primera fila a oír las lecciones de tercer y cuarto grado que este señor
imparte todos los días a través de sus cadenas.
¿En qué época se inicia usted en el ejercicio del periodismo?
“Lo comencé a hacer en Ultimas Noticias en el año 1945; cuando lo manejaba
Kotepa Delgado con un equipo, donde estaban, entre otras, la figura de don
Pedro Beroes, una especie de dirección colegida, porque eran cuatro los
directores, y había un núcleo de muchachos, como yo que por entonces andaba
en los diecinueve años, y que ingresábamos a una profesión totalmente nueva
en el país, que era la de reportero”.
“Yo me había venido a Caracas a estudiar medicina, pero me aficioné con el
oficio, pues ingresé al medio, gracias a la mediación de Kotepa Delgado,
quien era de mi pueblo, de Duaca (Lara), a los fines de costearme esos
estudios, entonces éste me dijo: ‘lo único que te puedo dar como trabajo es
esto, métete aquí”. De modo que ahí empecé yo a ejercer como reportero”.
“Entonces Ultimas Noticias era un periódico muy popular, se vendía a un
centavo, y alcanzó un auge como no se tiene idea. Luego, pasé a El
Universal, donde me desempeñé como corrector de pruebas por un tiempo, ya
que antes del golpe de Estado del año 1945 un compañero de trabajo me indicó
que estaba por salir un periódico, y en el que se estaban solicitando
reporteros”.
“Yo me fui para ese periódico, que se iba a llamar El País, y el que había
fundado Rómulo Betancourt, con el fin de hacerle oposición al gobierno de
Isaías Medina Angarita, y el cual se convirtió después en el periódico
oficial de Acción Democrática, así como del gobierno. Entonces yo me quedé
en El País hasta la caída del gobierno de Rómulo Gallegos”.
“Me fui a continuación para Maracaibo con Federico Pacheco Soublette, a los
fines de levantar el periódico Panorama, y el cual había sido uno de los
primeros de provincia en ser clausurados por el nuevo régimen. Ese periódico
había sido comprado por Carlos Ramírez McGregor con un doctor Pineda. Así
que nosotros lo levantamos con toda la gente que había quedado en la calle,
a raíz de su clausura; Ramírez McGregor recogió lo que había sido gran parte
de los trabajadores, y nosotros comenzamos a sacar el periódico”.
“Yo pasé un año en Panorama, hasta que me llamó El Nacional, y entonces me
vine a Caracas, a trabajar para este diario. Aquí pasé diecisiete años de mi
vida, aquí trabajé hasta la época de la primera presidencia de Carlos Andrés
Pérez, cuando pasé a trabajar con Guido Grooscors en la antigua Oficina
Central de Información, y allí me mantuve hasta que Luís Herrera Campins
ganó las elecciones del año 1978, cuando entonces pasé a trabajar para El
Universal para 1995”.
¿Ejerció alguna forma de periodismo en su Duaca natal? Hay que tomar en
cuenta que desde la década de 1930 comienza a desarrollarse en Venezuela un
periodismo de provincia muy importante.
“¡Muy bueno! Pero en Duaca no existía periódico en esa época hasta la
llegada de Félix Cordero Falcón, y en unas circunstancias en que bien las
pudiéramos calificar de políticas. Este era un señor que había vivido muchos
años fuera de Duaca, y de modo que al regresar a su terruño, bajo la
condición entonces de director de la escuela primaria, donde yo estudié,
decide fundar un periódico”.
“Por supuesto, el tipo que repartía el periódico era yo (risas). Se trataba
de un tabloide, y el cual se posesionó de inmediato de la opinión pública de
Duaca, pues la gente no estaba sino pendiente de las cosas que decía Félix
por ese periódico, y de las cosas que sucedían en Duaca. El era el único
redactor del periódico”.
“Pero no sólo en Duaca, en Barquisimeto se desarrolló una importante
presencia de periódicos; además de la radio, y que suscitaba la atención de
la gente de tal manera que cuando alguien prometía denunciar tal situación
en Duaca, a la hora en que se había previsto la salida al aire de su
denuncia todo el pueblo estaba pendiente. En ese sentido, hay que reconocer
que la radio jugó también un papel de primerísimo categoría en el orden de
la comunicación social.
¿Cuáles eran los periodistas más notables de la época en una región como el
estado Lara?
“Cecilio Zubillaga Perera fue un fenómeno en Carora; realmente, un hombre
que demostraba que poseía una cultura excepcional. En Barquisimeto, que yo
recuerde, estaban los fundadores de El Impulso, es decir los Carmona. Pero
para esa época en la capital larense, además, existía otro periódico con el
nombre de El Heraldo. Otro de los periodistas notables de la época fue don
Herman Garmendia, hermano de Salvador, éste último por lo demás fue un
novelista muy consumado”.
“Pero, al lado del periodismo de provincia, también se desarrolló un
periodismo de humor, como el que se practicó en el Morrocoy Azul, fundado
por Miguel Otero Silva, y el cual fue un fenómeno sensacional en la época.
Su edición era muy esperada, y aquél que no lo podía comprar, lo quitaba
prestado. Se trataba de un humorismo fino, que no tenía ninguna clase de
vulgaridades.
¿Cuál es el significado que usted lo otorga a la trayectoria periodística de
Rómulo Betancourt?
“Rómulo Betancourt utilizó el periódico, y se dio cuenta a muy temprana
edad, pues fue un hombre con un talento muy precoz, a ese respecto. El
fundó, por ejemplo, en su adolescencia un periódico en Guatire, junto a
César Gil Gómez, y con el fin de mantener a la comunidad guatireña
informada. Esos fueron sus primeros pasos. Luego, éste se pone de acuerdo
con Valmore Rodríguez, en momentos en que su partido le hace oposición al
gobierno de Medina Angarita, y ambos se buscan a una persona, cuyo nombre no
recuerdo ahora, a los fines de que les financie esa publicación de la cual
ya te hablé.
“Hay que tomar en cuenta que Betancourt venía de publicar unas columnas
sensacionales en el diario Ahora, que dirigía Luís Barrios Cruz en la época
también del gobierno de Medina Angarita. Eran artículos que llamaban mucho
la atención de la gente, no sólo de Caracas, sino también del interior,
sobre todo, por la actualidad de los temas. En ellos, Betancourt comienza a
plantear las tesis sobre petróleo, como parte de las bases programáticas que
iba a diseñar AD”.
“Cuando fundó El País ya él abrigaba el propósito de llegar al poder con el
grupo de dirigentes, con quienes había fundado AD, Raúl Leoni, Luís Beltrán
Prieto Figueroa, así como con una serie de dirigentes políticos del
interior”.
¿Llevó usted trato con Betancourt en esa época?
“Sí, a raíz de unas vacaciones, que a mi me correspondió suplir a mi amigo
Héctor Strédel, quien fungía de jefe de información de El País, de modo que
al asumir sus funciones, una de las cuales consistía en atender las llamadas
de Betancourt, quien ya era presidente de la Junta de Gobierno, yo me
relacioné con éste, de acuerdo a ciertas indicaciones que él hacía, a
propósito de la línea editorial del periódico, y, en ese sentido, al hablar
con él la quinta o sexta vez me comenzó a llamar “compañerito”.
¿De allí deriva este apodo con el que se le conoce en el medio periodístico
venezolano?
“En parte sí, ya que a partir de ese momento yo extendí esta expresión hacia
todo el mundo, es decir, le comencé a decir ‘compañerito de partido’, hasta
al portero del periódico. Yo no era adeco ni nada, y debo decirte que hasta
en tiempos de la dictadura yo utilizaba esta expresión, para dirigirme a
modo de juego al entorno más cercano (risas), y nunca me pasó nada.
“Incluso, hubo momentos en que me conocían más como ‘el compañerito’, que
por Omar Pérez: ah, es el compañerito, decías cuando yo me identificaba con
mi nombre y apellido; sí, respondía yo, es el compañerito. Por supuesto, a
raíz de la caída de Rómulo Gallegos yo me inscribí en Acción Democrática. O
cuando alguien se refería a mí, entre la gente que mandaba con Betacourt,
Luís Augustos Dubuc, terminaban diciendo, ‘ah, sí ya sé, es el compañerito’
(risas)”.
Héctor Mujica confesaba delante de quienes éramos sus alumnos en la Escuela
de Comunicación de la UCV que el mejor periodista de esa época era Miguel
Otero Silva. ¿Está de acuerdo con ese juicio?
“¡Claro! Miguel fue un periodista de primera categoría. No sólo por el hecho
de haber fundado ese periódico, y de haber introducido en el mismo una serie
de técnicas que los otros no tenían, sino que Miguel se fue rodeando de un
grupo de escritores latinoamericanos, que escribían para El Nacional, Pablo
Neruda, Miguel Ángel Asturias, Germán Arciniegas. En el plano interno del
país, allí también escribían ese gran cronista que fue Enrique Bernardo
Núñez. ¡Imagínate tú! El periódico lo dirigía Antonio Arráiz, que fue un
escritor de una gran categoría. Aparte de que incorpora a Juan Liscano, un
gran poeta, a dirigir las páginas literarias, y las que le dan cabidas una
serie de intelectuales jóvenes, que no tenían donde publicar sus
producciones: Alexis Márquez Rodríguez, José Ramón Medina, Andrés Mariño
Palacio, Guillermo Meneses.
A usted lo unió una gran amistad con Héctor Mujica, habida cuenta de que
prevalecía entre ustedes dos aquello que Goethe conocía como afinidades
electivas. ¿Desde cuándo se inicia esa amistad?