

Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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29-08-2010
Domingo XXII Ordinario – Ciclo C
Eclo 3, 17-18. 20. 28-29: Hazte pequeño y alcanzarás el favor de Dios
Salmo 67: Preparaste, oh Dios, casa para los pobres.
Heb 12, 18-19. 22-24a: Se han acercado al monte Sión, ciudad del Dios vivo
Lc 14, 1.7-14: El que se enaltece será humillado
Es humano el afán de ser, de situarse, de estar sobre los demás. Parece tan natural convivir con este deseo que lo contrario se etiqueta en nuestra sociedad de “idiotez”. Quien no aspira a más, quien no se sitúa por encima de los demás, quien no se sobrevalora, es tachado, a veces, de “tonto” en este mundo tan competitivo.
En nuestra sociedad hay un complejo sistema de normas de protocolo por las que cada uno se debe situar en ella según su valía. En los actos públicos, las autoridades civiles o religiosas ocupan uno u otro lugar según escalafón, observando una rigurosa jerarquía en los puestos. Se está ya tan acostumbrado a tales reglas, que parece normal este comportamiento jerarquizado.
Jesús acaba con este tipo de protocolo, invitando a la sensatez y al sentido común a sus seguidores. Es mejor, cuando se es invitado, no situarse en el primer puesto, sino en el último, hasta tanto venga el jefe de protocolo y coloque a cada uno en su lugar.
El consejo de Jesús debe convertirse en la práctica habitual del cristiano. El lugar del discípulo, del seguidor de Jesús es, por libre elección, el último puesto. Lección magistral del evangelio que no suele ponerse en práctica con frecuencia. No hay que darse postín; deben ser los demás quienes nos den la merecida importancia; lo contrario puede traer malas consecuencias. El cristiano no debe situarse nunca por propia voluntad en lugar preferente.
No sólo no darse importancia, sino actuar siempre desinteresadamente. Jesús denuncia la práctica de aquellos que invitan a quienes los invitan, del “do ut des”, del “te doy para que me des” y anima a invitar a pobres, lisiados, cojos y ciegos, gente a la que nadie invita, cuando se da un banquete; quien actúe así será dichoso, porque no tendrá recompensa humana, sino divina “cuando resuciten los justos”. Las palabras de Jesús son una invitación a la generosidad que no busca ser compensada, al desinterés, a celebrar la fiesta con quienes nadie la celebra y con aquellos de los que no se puede esperar nada. El cristiano debe sentar a su mesa, o lo que es igual, compartir su vida con los marginados de la sociedad, que no tienen, por lo común, lugar en la mesa de la vida: pobres, lisiados, cojos y ciegos. Quien así actúa sentirá la dicha verdadera de quien da sin esperar recibir.
Las palabras de Jesús en el evangelio de hoy muestran las reglas de oro del protocolo cristiano: renunciar a darse importancia, invitar a quienes no pueden corresponder; dar la preferencia a los demás, sentar a la mesa de la vida a quienes hemos arrojado lejos de la sociedad.
Quien esto hace, merece una bienaventuranza que viene a sumarse al catálogo de las ocho del sermón del monte: «Dichoso tú, porque no pueden pagarte; te pagarán cuando resuciten los justos.»
Para Jesús adquiere el verdadero honor quien no se exalta a sí mismo sobre los demás, sino quien se abaja voluntariamente. Paradójicamente, se adquiere el verdadero honor no exaltándose a sí mismo sobre los demás, sino poniéndose el último a su servicio. La generosidad se debe compartir con los “pobres”! que no pueden pagar con la misma moneda, porque no tienen nada. Honor y vergüenza adquieren en boca de Jesús un contenido diferente: el honor consiste en servir ocupando los últimos puestos y esto ya no es motivo de vergüenza sino señal verdadera de que se está ya dentro del grupo de los verdaderos seguidores de un Jesús que no ha venido para ser servido, sino para servir y dar la vida por muchos”
Las restantes
lecturas de este domingo van en la misma línea del evangelio; en la primera, del
libro del Eclesiástico se dan consejos de sentido común: la conveniencia de
proceder siempre con humildad, de hacerse pequeño en las grandezas humanas, de
no darse demasiada importancia, tan en la línea del comportamiento y los
consejos de Jesús que se ha hecho asequible, menos solemne, menos accesible y ya
no se manifiesta, como Dios en el Antiguo Testamento, con señales de fuego,
nubarrones, tormenta y estruendo, sino como mediador de la Nueva Alianza, como
puente entre la comunidad y Dios. Para llegar a Dios, los cristianos tienen que
pasar por Jesús, verdadero camino para el Padre y el único sendero que debe
practicar la comunidad cristiana. El se ha definido en el evangelio de Juan como
camino, verdad y vida, o como camino que lleva a la verdad que es y conduce a la
vida. Y la vida florece en plenitud cuando está impregnada de amor sin
aspavientos ni deseos de protagonismo, cuando se sabe ocupar el único lugar de
libre elección del cristiano: el último puesto, para que no haya últimos, para
que no haya quienes estén arriba y abajo, como Jesús se propuso. Maravillosa
utopía que nos empuja para conseguir cuanto antes la única aspiración o meta que
debe ponerse el cristiano: la de hacer un mundo de hermanos, igualados en el
servicio mutuo.
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Noticias de la Iglesia Local, Nacional y Universal |
Confesor
de Madre Teresa: Era "el lápiz en la mano de Dios"
VIENA, 27 Ago. 10 / 03:18 pm (ACI) Continuando con las reacciones por los cien años del nacimiento de la Madre Teresa, Mons. Leo M. Maasburg, quien por años fue su consejero, confesor e intérprete, afirmó que la fundadora de las Misioneras de la Caridad "era una misionera de un amor sin confines" que con su vida enseñó que era "el lápiz en la mano de Dios".
Mons. Maasburg, actual Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias en Austria, ha plasmado los momentos vividos junto a la Beata en un libro que será publicado pronto en diez lenguas.
En un breve texto hecho llegar a la agencia Fides, el Prelado afirmó que la Madre Teresa vivió el mandamiento del amor como lo hicieron los apóstoles enviados por Cristo: sin confines en su extensión geográfica y sin confines en su profundidad espiritual.
Dijo que un ejemplo de cómo la religiosa llevaba a cabo la misión, se dio cuando envió a las misioneras de la caridad a Etiopía, donde el régimen dictatorial le preguntó cómo pensaba realizar su labor.
"Su respuesta fue: ‘El tierno amor y el cuidado que dedicaremos a los más pobres entre los pobres de vuestro país serán una prueba del amor de Dios mismo hacia ellos’. La Madre Teresa jamás criticaba la fe de los demás, sino que a través de su ejemplo los atraía a la suya", recordó Mons. Maasburg.
El entonces confesor de la Beata indicó que "cualquier cosa que ella hacía era ‘obra de Él’, no consideraba ninguna de sus obras un mérito propio. Ella era ‘el lápiz en la mano de Dios’. En la mano de un Dios que estaba escribiendo una carta de amor al mundo".
Sin embargo, como otros santos, la Madre Teresa también experimentó la "noche del alma".
"El camino hacia la profundidad espiritual para Madre Teresa asumió un giro inesperado y dramático. En una ‘noche del alma’ que duraba desde hacía décadas, Jesús le hizo participar en modo místico, pero al mismo tiempo muy real, a Su sufrimiento y al abandono de Dios en la cruz", explicó Mons. Maasburg.
Indicó que mientras las Misioneras de la Caridad "se extendía a todo el mundo, ella, a través de una lejanía de Dios vivida en modo muy angustioso, experimentaba el dolor de la sed de amor y de un amor que no sentía correspondido".
Sin embargo, añadió el Prelado, sirviendo a los más pobres entre los pobres, la Madre Teresa "se dio cuenta de que el lugar donde la sed de amor de Jesús puede ser placada, son los hambrientos, los sedientos, los desnudos y los desamparados – en una palabra: ‘Jesús vestido como el más pobre entre los pobres’".
"Anticipando la globalidad de la igualdad entre pobres y ricos, en esta mujer minúscula se demuestra la misión de toda la Iglesia y la vocación de cada hombre, independientemente de la raza y de la religión, del color y de la ideología: ‘a ser hijos de Dios, creados para amar y para ser amados’", afirmó.
Cardenal
Rivera: Masacre prueba desorden social y pérdida de valores
MEXICO DF, 27 Ago. 10 / 12:24 pm (ACI) El Arzobispo de México, Cardenal Norberto Rivera, lamentó profundamente la masacre de 72 inmigrantes en Tamaulipas y señaló que este hecho es una "prueba más del desorden social y de la pérdida de valores que impera en algunas zonas del país".
En un comunicado del Arzobispado de México, el Purpurado añadió que la masacre también prueba "la carencia de una política migratoria integral mexicana que sea coherente con las necesidades que demanda la movilidad humana con respecto al trato humanitario a los indocumentados, tal como exige México a los Estados Unidos".
El Arzobispado exigió que "esta vergonzosa tragedia" no quede impune y llamó a los gobiernos de América "a tomar acciones inmediatas para que actos tan deplorables no vuelvan a ocurrir".
"El Papa Benedicto XVI ha dicho en el contexto de la Pastoral de los Migrantes que ‘la movilidad humana es corresponsabilidad de los Estados y de los Organismos Internacionales’, y en este sentido, México está obligado a poner todo su empeño para salvaguardar los derechos fundamentales de quienes ingresan al país sin documentos con el sueño de lograr una vida más digna", recordó.
Asimismo, el texto señaló que la negación de las víctimas a colaborar con el narcotráfico –y que fue el móvil de su muerte-, da "un verdadero mensaje de esperanza y de fe". "El sacrificio de estos inocentes da un mensaje universal sobre la defensa de los valores y el amor a sus familias", expresó.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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22-08-2010
Domingo XXI Ordinario – Ciclo C
Is 66, 18-21: De todos los países traerán a todos sus hermanos
Salmo 116: Vayan al mundo entero y proclamen el Evangelio
Heb 12, 5-7.11-13: El Señor reprende a los que ama
Lc 13, 22-30: Muchos intentarán entrar y no podrán
Jesús continua su viaje a Jerusalén hacia la cruz, pasando por pueblos y aldeas en los que enseñaba. En este contexto uno pregunta a Jesús: Señor, ¿son pocos aquellos que se salvaran? La pregunta como se ve, apunta al número: ¿ Cuántos vamos a salvarnos, pocos o muchos? La respuesta de Jesús traslada la atención del "cuántos" al " Cómo" nos salvamos.
Es la misma actitud que notamos a propósito de la parusía: los discípulos preguntan "cuando" se producirá el retorno del Hijo del hombre y Jesús responde indicando "cómo" prepararse para ese retorno, qué hacer durante la espera (Mt 24,3-4). Esta forma de actuar de Jesús no es extraña ni poco cortés; es la forma de actuar de alguien que quiere educar a los discípulos y pasar del plano de la curiosidad al de la sabiduría, de las preguntas ociosas que apasionan a la gente a los verdaderos problemas que sirven para el Reino. Entonces Jesús aprovecha la oportunidad, en este evangelio, para instruir a los discípulos sobre los requisitos de la salvación. La cosa nos interesa naturalmente en sumo grado también a nosotros, discípulos de hoy que estamos frente al mismo problema. Pues bien, ¿ qué dice Jesús respecto del modo de salvarnos? Dos cosas: una negativa, una positiva; primero, lo que no sirve y no basta, después lo que sí sirve para salvarse. No sirve, o en todo caso no basta, para salvarse el hecho de pertenecer a determinado pueblo, a determinada raza o tradición, institución, aunque fuera el pueblo elegido del que proviene el Salvador: "Hemos comido y bebido contigo, y tú enseñaste en nuestras plazas... No sé de donde son ustedes" en el relato de Lucas, es evidente que los que hablan y reivindican privilegios son los judíos; en el relato de Mateo, el panorama se amplía: estamos ahora en un contexto de Iglesia; aquí oímos a cristianos que presentan el mismo tipo de pretensiones: " Profetizamos en tu nombre (o sea en el nombre de Jesús), hicimos milagros... pero la respuesta de Señor es la misma: ¡ no los conozco, apártense de mí! (Mt 7, 22-23). Por lo tanto, para salvarse no basta ni siquiera el simple hecho de haber conocido a Jesús y pertenecer a la Iglesia; hace falta otra cosa.
Justamente esta "otra cosa" es la que Jesús pretende revelar con las palabras sobre la " puerta estrecha". Estamos en la respuesta positiva , en lo que verdaderamente asegura la salvación. Lo que pone en el camino de la salvación no es un título de propiedad ( no hay títulos de propiedad para un don como es la salvación), sino una decisión personal. Esto es más claro todavía en el texto de Mateo que contrapone dos caminos y dos puertas - una estrecha y otra ancha - que conducen respectivamente una al vida y una a la muerte: esta imagen de los dos caminos Jesús la toma de (Deut 30,15ss) y de los profetas (Jer 21,8); fue para los primeros cristianos, una especie de código moral . Hay dos caminos - leemos en la Didaché - uno de la vida y otro de la muerte; pero la diferencia entre los dos caminos es grande. Al camino de la vida le corresponden el amor a Dios y al prójimo , el bendecir a quien maldice, el mantenerse alejado de los deseos carnales, perdonar a quien te ofende, ser sincero, pobre; en suma; los mandamientos de Dios y las bienaventuranzas de Jesús. Al camino de la muerte le corresponden, por el contrario, la violencia la hipocresía, la opresión del pobre, la mentira; en otras palabras lo opuesto, a los mandamientos y a las bienaventuranzas.
La enseñanza sobre el camino estrecho encuentra un desarrollo muy pertinente en la segunda lectura de hoy: "El Señor corrige al que ama... " el camino estrecho no es estrecho por algún motivo incomprensible o por un capricho de Dios que se divierte haciéndolo de esa manera, sino que se puesto por medio el pecado, porque ha habido una rebelión, se salió por una puerta; el conflicto de la cruz es el medio predicado por Jesús e inaugurado por él mismo para remontar esa pendiente, revertir esa rebelión y "volver a entrar"
Pero ¿porqué camino "ancho" y camino " estrecho"? ¿acaso el camino del mal es siempre fácil y agradable de recorrer y el camino del bien siempre duro y cansador? Aquí es importante obrar con discernimiento para no caer en la misma tentación del autor del salmo 73. También a este creyente del antiguo testamento le había parecido que no hay sufrimiento para los impíos, que su cuerpo esta siempre sano y satisfecho, que no se ven golpeados por los demás hombres, sino que están siempre tranquilos amasando riquezas , como si Dios tuviera, además, preferencia por ellos; el salmista se escandalizó por esto, al punto de sentirse tentado de abandonar su camino de inocencia para hacer como los demás. En este estado de agitación, entro en el templo y se puso a orar, y de repente vio con toda claridad ; comprendió "cuál es su fin" o sea el fin de los impíos, empezó a albar a Dios y darle gracias con alegría porque todavía estaba con él. Por consiguiente, la luz se hace orando y considerando las cosas desde el fin, o sea, desde su desenlace.
Volvamos al hilo del discurso; Jesús rompe el esquema y lleva el tema al plano personal y cualitativo no solo es necesario pertenecer a una determinada "comunidad" ligada a una serie de practicas religiosas que nos dan la garantía de la salvación. Lo importante es atravesar la puerta estrecha es decir el empeño serio y personal por la búsqueda del reino de Dios, esta es la única garantía que nos da la certeza que se está en el camino que nos conduce a la luz de la salvación. Jesús ha repetido muchas veces este concepto " no todos los que me dicen Señor, Señor entraran en el Reino de los cielos, sino aquel que hace la voluntad de mi Padre que esta en los cielos".
Comer y beber el cuerpo y la sangre de Señor, escuchar su Palabra, multiplicar las oraciones es importante pero no es suficiente para alcanzar la Salvación, porque como afirma Dios por boca del profeta Isaías " no puedo soportar falsedad y solemnidad" (1,13) al rito se debe unir la vida, la religión debe impregnar toda la vida la oración debe orientarse a la practica de la caridad, la liturgia debe abrirse a la justicia y al bien de otra manera como han dicho los profetas el culto es hipócrita y es incapaz de llevarnos a la salvación, y escucharemos las palabras de Jesús "aléjense de mi operarios de iniquidad, el acento esta en las obras, expresión de una vida coherente con la fe que profesamos.
La imagen que Jesús usa inicialmente es aquella de la "puerta estrecha" ella representa muy bien el empeño que es necesario para alcanzar la meta de la salvación, el verbo griego usado por Lucas agonizesthe es traducido por "esforzarse" indica una lucha, una especie de "agonía " incluye fatiga y sufrimiento, que envuelve a toda la persona en el camino de fidelidad a Dios.
La vida Cristiana es una vida de lucha diaria por elevarse a un nivel espiritual superior; es erróneo cruzarse de brazos y relajarse después de haber hecho un compromiso personal con Cristo. No podemos quedarnos estancados en nuestra fidelidad al reino de Dios.
Creer es una actitud seria y radical y
no solo se reduce aciertos actos de devoción, estos pueden ser signos de una
adhesión radical; finalmente al Reino de Dios son admitidos todos los justos de
la tierra que han luchado, amado y se han esforzado por su fe con sinceridad de
corazón, esto significa que el cristianismo se abre a todas las razas, a todas
las culturas, a todas las expresiones sociales y personales sin ninguna
restricción.
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Noticias de la Iglesia Local, Nacional y Universal |
Obligan a última agencia católica a aceptar adopción homosexual en Inglaterra
LONDRES, 20 Ago. 10 / 12:23 pm (ACI) La supresión de las instituciones católicas en el Reino Unido prosigue. La última agencia de adopciones en Inglaterra y Gales que se mantiene fiel a su identidad católica perdió una batalla legal que amenaza la continuidad de sus servicios: una comisión estableció que está obligada a dar a los menores en adopción a parejas homosexuales.
Catholic Care, una organización de la Diócesis de Leeds que solamente da a los menores bajo su custodia en adopción a parejas heterosexuales, había solicitado mantener esta política de trabajo para ser fiel a las enseñanzas de la Iglesia. Sin embargo la Charity Commission for England and Wales rechazó el pedido y estableció que no puede estar exenta de las leyes "sobre discriminación por orientación sexual" que señalan que los homosexuales también pueden adoptar.
Un vocero de Catholic Care señaló que la institución está "muy decepcionada" por esta medida. "Catholic Care considera ahora si es que hay alguna otra forma en la que la organización puede seguir ayudando a las familias a adoptar niños necesitados", agregó.
Catholic Care sirve desde hace más de 100 años y ha ayudado a cientos de familias con la adopción en el área de Leeds. Aún continúa su labor de consejería, cuidado para los niños de la zona, ayuda para los adultos discapacitados, etc.
En el año 2007 las agencias católicas de adopción eran 11. Hasta ahora Catholic Care es la única que no ha cerrado y que no ha renunciado a su identidad católica.
Por su parte el Christian Institute señaló que la decisión de la comisión se da en medio de "gran preocupación" entre muchos creyentes en Cristo que ven sus derechos y libertades "con frecuencia contravenidos por los llamados ‘derechos’ homosexuales".
Arzobispo mexicano: Rechazo a adopción homosexual no es asunto de tolerancia
MÉXICO D.F., 20 Ago. 10 / 08:13 am (ACI) El Arzobispo de Morelia, Mons. Alberto Suárez Inda, aclaró que la adopción de menores por parte de parejas del mismo sexo no es un asunto de tolerancia sino de legitimar algo que va "contra la misma naturaleza".
Ante el malestar de la sociedad mexicana por el fallo de la Corte Suprema que permite estas adopciones, el Arzobispo explicó que "una cosa es la tolerancia de conductas contrarias a lo comúnmente aceptado y otra cosa es querer legitimar lo que va contra la misma naturaleza".
Mons. Suárez señaló que "independientemente de la doctrina católica, que es muy clara al respecto, pienso que no se toman en cuenta los elementos que nos brindan las ciencias naturales y humanas, como son la Biología, la Antropología y la Psicología, en los que están claramente definidos los caracteres de varón y mujer, que son básicos para un verdadero matrimonio y una auténtica familia".
"Conozco muchos casos de niños y jóvenes que han estado privados de padre o madre y que por la falta de la figura paterna o materna tienen un gran vacío y en ocasiones traumas que los marcan de por vida", agregó y pidió valorar "las tradiciones más arraigadas y la cultura de un pueblo".
"No es justo que se pretenda de manera arbitraria atropellar lo que es la base de nuestra sociedad. El núcleo o célula del tejido social ha sido la familia de marido, mujer e hijos biológicos o adoptivos", agregó.
El Arzobispo consideró "que estos temas deberían analizarse y discutirse en foros de alto nivel académico e interdisciplinario. No deberían pronunciarse las autoridades por presiones o motivos apresurados sin suficiente razonamiento y amplia consulta a la población".
Dirigiéndose a los creyentes, recordó que "querer cambiar la ley natural es ir contra el designio del Creador. De nosotros pudiera llegar a decirse tristemente lo que afirma el Salmo 32: ‘Son una nación que ha perdido el juicio’".
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Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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08-08-2010
Domingo XIX Ordinario – C
Sab 18, 6-9: Castigabas a los enemigos y nos honrabas llamándonos a ti
Salmo 32: Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad
Heb 11, 1-2. 8-19: Esperaba la ciudad cuyo arquitecto sería Dios
Lc 12, 32-48: Estén preparados, con las lámparas encendidas.
Los israelitas, oprimidos en Egipto, experimentaron que el Señor era su salvador, la noche en que murieron los primogénitos de los egipcios. Por eso aquella noche tuvo una significación trascendental para la historia de los hebreos. Les recordaba las promesas que Dios había hecho a sus padres; que desde entonces Israel fue un pueblo libre y consagrado al Señor. La primera cena del cordero pascual sirve de modelo a lo que había de ser centro de la vida religiosa y cultural.
La participación en un mismo sacrificio simbolizaba la unión solidaria de un pueblo en un destino común. La celebración pascual recuerda que Dios no cesa de elegir a su pueblo entre los justos y de castigar a los impíos.
La fe de Abraham y de los patriarcas sirve de ejemplo. Para estimular la perseverancia en la fe que lleva a la salvación, la carta a los Hebreos aduce una serie de testigos. Abraham, lo mismo que los hebreos del siglo I, conoció la emigración, la ruptura respecto al medio familiar y nacional y la inseguridad de las personas desplazadas. Pero en esas pruebas encontró Abraham motivo para ejercer un acto de fe en la promesa de Dios.
La fe enseña a no darse por satisfechos con los bienes tangibles ni con esperanzas inmediatas. Abraham creyó por encima de la amenaza de la muerte. Sufrió los efectos de esterilidad de Sara y la falta de descendencia. Esta prueba fue para él la más angustiosa porque el patriarca se acercaba a la muerte sin haber recibido la prenda de la promesa. Aquí se hace realidad la última calidad de la fe: aceptar la muerte sabiendo que no podrá hacer fracasar el designio de Dios.
Más que el sufrimiento, es la muerte el signo por excelencia de la fe y de la entrega de uno mismo a Dios. Abraham creyó en un “por encima de la muerte”, creyó le sería concedida una posteridad incluso en un cuerpo ya apagado, porque le había sido prometida. Esta fe constituye lo esencial de la actitud de Cristo ante la cruz. También se entregó a su Padre y a la realización del designio divino, pero tuvo que medir el fracaso total de su empresa: para congregar a toda la humanidad, se encuentra aislado pero confiado en un por encima de la muerte que su resurrección iba a poner de manifiesto.
El evangelio de hoy nos presenta unas recomendaciones que tienen relación con la parábola del domingo anterior del rico necio. Los exegetas se diversifican en cuanto a la estructura que presente el texto y no determinan las unidades de las que se compone. La actitud de confianza con el que inicia el texto no debería de omitirse “no temas, rebañito mío, porque su Padre ha tenido a bien darles el reino”. Esta exhortación a la confianza, al estilo veterotestamentario y que gusta a Lucas, expresa la ternura y protección que Dios ofrece a su pueblo, pero expresa también la autocomprensión de las primeras comunidades: conscientes de su pequeñez e impotencia, vivían, sin embargo, la seguridad de la victoria. La bondad de Dios, en su amor desmedido, nos ha regalado el reino. Desde aquí tenemos que entender las exhortaciones siguientes. Si el reino es regalo, lo demás es superfluo (bienes materiales). Recordemos los sumarios de Lucas en el libro de los Hechos de los Apóstoles.
Lucas invita a la vigilancia, consciente de la ausencia de su Señor, a una comunidad que espera su regreso, pero no de manera inminente como sucedía en las comunidades de Pablo (cf. 1Tes.4-5). La Iglesia de Lucas sabe que vive en los últimos días en los que el hombre acoge o rechaza de forma definitiva la salvación que se regala. Cristo ha venido, ha de venir; está fuera de la historia, pero actúa en ella. La historia presente, de hecho, es el tiempo de la iglesia, tiempo de vigilancia.
Fitzmyer, ilustra esta afinada concepción de la historia, aparecen varias recomendaciones en lo que puede considerarse como los “retazos de una hipotética parábola”. Lo importante será descubrir en cuál de esas recomendaciones centramos la llegada que hay que esperar de manera vigilante. La predicación histórica de Jesús tienen estas máximas sobre la vigilancia y la confianza. Ahora, en este texto se les reviste de carácter escatológico. El punto clave reside en la invitación “estén preparados”; o lo que es lo mismo, lo importante es el hoy. A la luz de una certeza sobre el futuro, queda determinado el presente. Esta es la comprensión de la historia de Lucas: “se ha cumplido hoy” (4,21), “está entre ustedes” (17,20-21) y “ha de venir” (17,20).
El Reino es, al mismo tiempo, presente y algo todavía por venir. De aquí la doble actitud que se exige al cristiano: desprendimiento y vigilancia. Es necesario desprenderse de los cuidados y de los bienes de este mundo, dando así testimonio de que se buscan las cosas del cielo.
La vigilancia cristiana es inculcada constantemente por Cristo (Mc 14,38; Mt 25,13). La vida del cristiano debe ser toda ella una preparación para el encuentro con el Señor. La muerte que provoca tanto miedo en el que no cree, para el cristiano es una meditación: marca el fin de la prueba, el nacimiento a la vida inmortal, el encuentro con Cristo que le conduce a la Casa del Padre.
La intervención de
Pedro, demuestra que la exhortación de Jesús sobre el significado de actuar y
perseverar en vigilancia es en primer lugar referido a aquellos que son “la
cabeza” de la comunidad, o mejor dicho para los que “están al servicio” de la
comunidad. La resurrección a la vida depende del modo como ejercitaron ese
servicio.
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Noticias delLa Iglesia Local, Nacional y Universal |
DEL 9 AL 13 DE AGOSTO CAMPAMENTO JUVENIL DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA. COSTO 200 BF. MAYOR INFORMACIÓN CON LA HERMANA MARISELA DE LA PARROQUIA SAN JOSÉ DE CARORA.
Retiro de Sanación Intergenérica: 13 y 14 Agosto, con los Samaritanos. Costo 20 BF. Lugar: Iglesia De San José
Santa Sede y Obispos de Colombia apoyan camino a la paz en el país
BOGOTÁ, 05 Ago. 10 / 06:01 pm (ACI) El Presidente de la Conferencia Episcopal de Colombia, Mons. Rubén Salazar, explicó que los obispos del país y el Vaticano han expresado su apoyo y disposición para colaborar con el proceso de paz para así terminar con el conflicto interno armado en el país.
Según informa Caracol Radio, el también Arzobispo de Barranquilla explicó que este tema es uno de los "más sensibles y por lo tanto es posible que si se pueda empezar por allí a encontrar acuerdos que permitan un acercamiento entre el gobierno y la guerrilla, pues indudablemente esto será sumamente positivo".
El Prelado dijo además que "si es necesario que la Santa Sede intervenga yo creo que no habrá ninguna dificultad, estuve dialogando con el segundo al mando de la Secretaria de Estado en Roma y hay una intención de favorecer todo lo que lleve a la paz".
Mons. Salazar aseguró luego que está atento a la autorización oficial del presidente electo Juan Manuel Santos para que la Iglesia Católica comience a participar en acercamientos para el diálogo con las FARC.
La Presidencia de la República de Colombia otorgó esta mañana la Orden Nacional al Mérito a la Conferencia Episcopal de Colombia, recibida por el Presidente de este organismo, Mons. Rubén Salazar.
La ceremonia tuvo lugar en el Palacio de Nariño y en ella estuvieron presentes el Cardenal Pedro Rubiano Sáenz; Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, Secretario General de la CEC; Mons. Fabio Suescún Mutis, Obispo Castrense; y Mons. Enrique Sarmiento Angulo, Obispo de Fontibón.
Corte Suprema contra México: Declara constitucional "matrimonio" homosexual
MÉXICO D.F., 05 Ago. 10 / 02:01 pm (ACI) Pese a la extensa defensa a favor del verdadero matrimonio entre un hombre y una mujer llevada a cabo por diversas organizaciones e individuos, contrariando una serie de estudios científicos y desoyendo a la gran mayoría de la población de México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aprobó el mal llamado "matrimonio" homosexual, al considerar que no viola la Constitución porque no está definido un modelo de familia única.
Para aprobar esta medida 8 de los ministros (jueces) de la SCJN votaron a favor mientras que dos lo hicieron en contra. Quienes expresaron así su oposición a las uniones homosexuales fueron el Presidente Guillermo Ortiz Mayagoitia y Sergio Salvador Aguirre Anguiano, quienes también apoyaron la acción de inconstitucionalidad presentada por la Procuraduría General de la República.
Votaron a favor de la constitucionalidad de las uniones homosexuales los ministros Sergio Valls, Olga Sánchez, José Gudiño, Juan Silva Meza, Luis María Aguilar, José Ramón Cossío, Fernando Franco y Arturo Zaldívar.
En la sesión convocada para el próximo lunes, el pleno de la Corte debatirá sobre sí las uniones del mismo sexo aplican en el resto de la República Mexicana y si es que pueden ejercer su derecho de adopción.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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01-08-2010
Domingo XVIII Ordinario – C
Ecl 1, 2; 2, 21-23: ¿Qué saca el hombre de todos los trabajos?
Salmo 89: Señor, tú has sido nuestro refugio de generación en generación.
Col 3, 1-5. 9-11: Busquen los bienes de allá arriba, donde está Cristo
Lc 12, 13-21: Lo que has preparado, ¿para quién será?
La 1ª lectura nos enfrenta muy directamente con cuestionamientos que todos nos hemos hecho alguna vez, a lo mejor con más frecuencia de la deseada.
El Eclesiastés pertenece a un grupo de libros que llamamos sapienciales.
La “sabiduría” es un amplio concepto que puede englobar desde la habilidad manual de un artesano hasta el arte para desenvolverse en la sociedad, la madurez intelectual... representa una actitud de personas y pueblos cuyo finalidad es encontrar respuestas a los grandes interrogantes y misterios de la existencia humana.
Para la sabiduría bíblica, la realidad y la experiencia son lugar de revelación divina, cuando el ser humano se entrega a la reflexión y a la tarea de leer los acontecimientos en clave “divina”. Para ello, los sabios se apoyan en la razón, muy pocas veces recurren a la revelación o a la luz sobrenatural. Y junto a la observación de la experiencia, la otra fuente de la sabiduría es la tradición. Serán los últimos libros sapienciales (Eclesiástico y Sabiduría) los que incorporen a Dios como fuente suprema de la sabiduría. La vida está regida en el fondo por una serie de leyes, cuya causa última es Dios, por ser el creador del mundo. Ese sentido profundo de las cosas, oculto para el hombre, es el que hay que investigar y descubrir para adecuarse a él y comportarse “sabiamente”.
Los sabios plantean el problema de la vida en su acepción más universal, no centrada en el pueblo elegido. Esta sabiduría tiene su origen en la vida del pueblo, que se va recogiendo en forma de dichos, refranes, sentencias... este patrimonio de saber popular se va enriqueciendo a través del tiempo y de la tradición oral, acogiendo influencias de los pueblos limítrofes. Más tarde todo esa material básico será reelaborado por los círculos sapienciales que le darán forma literaria y una cierta estructura. Con frecuencia estos libros presentan formas dialogadas, incorporando distintos puntos de vista al problema que se está estudiando (Job, por ejemplo, Eclesiastés...).
Generalmente se piensa en el Rey Salomón como el más fuerte impulsor y cultivador de este arte de conducirse en la vida. La sabiduría encuentra su medio ambiente más propicio en la corte, en la que se forman los miembros de la familia real, los futuros responsables de la política, archivos, administración... por eso se le atribuyen a Salomón la mayor parte de los libros sapienciales, como a David los Salmos o a Moisés el Pentateuco...
Podemos calificar de contestatario al autor del Eclesiastés. Es una voz escéptica y crítica, disidente frente a la tradición sapiencial que confía ilimitadamente en las posibilidades de la razón y sabiduría humanas. El sabio Qohélet es un autor, por lo menos, desconcertante. La pregunta que mueve toda la reflexión de su libro es ésta: “¿Qué provecho saca el hombre de todos los afanes que persigue bajo el sol?” (1,3) y su respuesta: vanidad de vanidades (se puede traducir también por vaciedad, sin sentido...) todo es vanidad (1,2.17; 2,1.11. 17. 20. 23. 26; 12,8)
Éste parece un libro muy poco religioso. ¿cómo se nos propone a los cristianos este libro, como Palabra de Dios, con esa respuesta tan materialista, tan poco optimista...? O esta otra conclusión: “la felicidad consiste en comer, beber y disfrutar de todo el trabajo que se hace bajo el sol, durante los días que Dios da al hombre, pues esa es su recompensa” (5,17) es como decir vulgarmente “comamos y bebamos, que mañana moriremos...”
El autor recorre a lo largo de su libro todas las esferas del ámbito humano: trabajo, riqueza, dolor, alegría, decepciones, religión, justicia, sabiduría, ignorancia, el tiempo, la muerte... buscando respuesta a su pregunta. Hagamos lo que hagamos en nuestra vida, al final el destino es el mismo para todos los hombres: la muerte, ¿la nada? Es una pregunta seria ¿qué pintamos aquí, en la tierra? ¿para qué vivir, trabajar, luchar, amar, pensar, esforzarnos en la ecología, la educación, la política, los derechos humanos...? Breve es nuestra vida sobre la tierra (Sab 2,1), la mayor parte de nuestra vida es fatiga inútil, que pasa aprisa y vuela (Salmo 89, 10). La experiencia humana es como “atrapar vientos” una tarea inútil y decepcionante. Viene a nuestra mente aquella otra frase evangélica: “¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo entero...?”.
Con el autor, el lector sigue con fruición ese recorrido por la existencia humana, por el devenir cotidiano, deseando que el autor tenga éxito en su búsqueda y su respuesta tranquilice un poco nuestro corazón sediento de verdad, de sentido en todo lo que somos y hacemos...
Por mucho que nos afanemos, nada nos vamos a llevar...
En la época del destierro se empezó a desarrollar la teoría de la retribución personal y del destino individual: el pueblo elegido profesaba una doctrina de retribución colectivista: la bondad o maldad de un individuo tenía repercusiones en el grupo y en los descendientes. En el contexto del exilio estas ideas van cambiando: cada persona recibía en vida la recompensa adecuada a su conducta (2Re 14, 5-6; Jer 31, 29-30; Ez 18, 2-3. 26-27). Sin embargo, la experiencia desmentía este principio. Después del destierro este problema ocupa un puesto primordial en la reflexión sapiencial, y no resulta fácil encontrar una respuesta adecuada. El libro de Job refleja vivamente este drama, apuntando distintas soluciones, pero ninguna definitiva ni convincente: Job es invitado a entrar en el misterio de Dios y desde ahí poder relativizar su dolor, su desesperación y pretensiones. Qohelet se hace eco del mismo escándalo y lo amplía: aún suponiendo que el justo siempre recibiera bienes, tal recompensa no es proporcional al esfuerzo que pone el hombre en conseguirla, pues no da plena satisfacción a los anhelos del ser humano. Tanto Job como Qohelet se mueven en el ámbito de retribución intramundana, no atisban nada más allá de la muerte.
Este problema recibe nueva luz con las ideas sobre la inmortalidad y resurrección que aparecen en Israel durante las guerras macabeas (2Mac 7,9; 12,38-46; Dan 12, 2-4) y encuentran su formulación en el libro de la Sabiduría (Sab 1-5) La revelación del Nuevo Testamento, dará respuestas tres siglos más tarde: la solución definitiva se ofrecerá en la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, el Justo sufriente.
Por otra parte, no está mal que Qohélet nos recuerde el sabor de las cosas sencillas, el disfrute de las cosas ordinarias, que también son don de Dios. En esto conectaría muy bien con la mentalidad de la postmodernidad: presentista, del “carpe diem”... No hace falta que hagamos un esfuerzo grandísimo en salir de esta realidad temporal para encontrar a Dios. Él es compañero cercano de todo lo que vivimos. Nos lo dice la fe. La vida tiene sentido porque somos personas humanas, no animalitos, y en nuestros genes llevamos escrita esa búsqueda de sentido, porque estamos hechos “a imagen y semejanza de Dios”, un Dios creador, que se mueve, que sale de sí, que inventa, que busca.
Evangelio: la vida no depende de los bienes
Va en la misma línea sapiencial que la 1ª lectura: el ser humano busca sin descanso la alegría y la felicidad, pero en torno a esta búsqueda planean serios peligros. Uno de estos peligros, que nos plantea este texto evangélico es el de la codicia.
A Jesús, como Maestro, se le acercan dos hermanos en litigio y le suplican que ponga orden, que haga justicia. Jesús sabe ponerse en su sitio: él no ha venido al mundo como juez jurídico, legal. Va más allá de lo externo: “Él sacará a la luz los pensamientos íntimos de los hombres” (Lc 2, 35b), va a la raíz de los problemas, que está en el corazón del ser humano. Para Él es más importante desenmascarar la codicia que nos domina, que hacer valer los derechos de cada uno. Con lo primero, se conseguirá lo segundo.
Sus palabras son magistrales: “eviten toda clase de codicia, porque aunque uno lo tenga todo, no son sus posesiones las que le dan vida”. Jesús no invita al conformismo. Lo primero es la justicia, querida por Dios, predicada por Jesús: que todos tengan pan, educación, techo... fruto de la comunión, de la solidaridad, nuevo nombre de la justicia, eso es el Reino, la Nueva Humanidad. Pero puede ocurrir que cuando tengamos lo justo, lo que nos corresponde como hijos y hermanos, ambicionemos más. Este codicia nunca nos permitirá ya descansar. Es muy difícil ya decirse a uno mismo: “Hombre, tienes muchas cosas guardadas para muchos años, descansa, come, bebe, pásalo bien...” normalmente, no hay quien pare ya el dinamismo de la codicia. Hay que estar alerta. ¿Hasta dónde llegar en la acumulación de bienes?
La codicia de unos pocos o de unos muchos impide el desarrollo de los pueblos, y además es contagiosa: ¿por qué se me ocurre mirar a otros y compararme con otros para ambicionar más cada día? ¿por qué no se me ocurre mirar a los que tienen menos y que viven peor, para moverme a compartir con ellos? “Felices los que tienen el espíritu del pobre, porque suyo es el Reino de los Cielos” (Mt 5, 3) No ambicionar nada más de lo necesario, agradecer lo que ya tenemos, lo que hoy se nos regala, ése es el espíritu del pobre. No son las posesiones las que nos dan la vida. Créelo. “Yo he venido para que tengan vida, y la tengan en abundancia” (Jn 10, 10). “Él es nuestra riqueza.”
Lo que se ha ido acumulando a lo largo de la vida, sin disfrutarlo, sin compartirlo ¿de quién será? ¿para quién será? Todos conocemos personas avaras, con muchas riquezas materiales que viven andrajosamente, sin capacidad de disfrutar lo que tienen ¿son felices esas personas? NO. ¿Para qué vivir pendientes del tener, y no ser capaces de ser? Pensando sapiencialmente, ¿qué beneficios nos reporta esa actitud y esa ambición? A la altura de los tiempos actuales, esa actitud, no sólo es «amasar riquezas para sí y no ser ricos ante Dios», sino destrucción de la vida y del planeta. Todo lo que destruye la sociedad, la justicia, es disfuncional, no sólo para la sociedad, y la convivencia, sino para el «Buen vivir», para la vida. Enriquecerse en Dios, es vivir como Jesús: vivir confiados en las manos del Padre/Madre Dios, buscar el Reino-Utopía como lo más principal. «Lo demás vendrá por añadidura». Enriquecerse en Dios es amasar una única fortuna: la del amor, el favorecimiento de la vida, el descentramiento de sí mismo en favor del centramiento en el amor, las buenas obras con los más pequeños y desfavorecidos (Mt 6,19).
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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25-07-2010
Domingo XVII Ordinario – C
Hechos 4,33;5,12.27-33;12,2: Muerte de Santiago
Salmo responsorial: 66: Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben
2 Co4 4,7-15: Llevamos en nuestros cuerpos la muerte de Jesús.
Mt 20, 20-28: Mi cáliz lo beberán ustedes.
El texto evangélico lo podemos dividir en dos partes: la primera corresponde a los vv. 20-23 y en ellos encontramos la petición a Jesús de parte de la madre de los Zebedeos para que sus hijos se sienten uno a la derecha y el otro a la izquierda en el Reino. La segunda parte la encontramos en los vv. 24-28 los cuales presentan la reacción de los otros discípulos contra los dos hermanos y la actitud de Jesús frente a todos los discípulos.
La madre de los Zebedeos se acerca a Jesús con actitud reverente y suplica para pedirle “que sus hijos se sienten uno a la derecha, el otro a la izquierda, en su Reino". La petición es disonante en contraste con el programa que Jesús le ha ido trazando a sus discípulos mientras van subiendo a Jerusalén (20, 17-19); se pone una vez más en relieve la incomprensión del misterio de la cruz. Por otra parte, la suplica traduce una absoluta confianza en el poder de la palabra del maestro y en el próximo advenimiento de su Reino. Pero también expresa los problemas que se están dando al interior de la comunidad apostólica por los primeros puestos.
La respuesta de Jesús no está dirigida a la madre de los Zebedeos, sino a los doce discípulos; les dijo: “no saben lo que están pidiendo”. Con la pedagogía de quien reprende para enseñar, Jesús llama la atención sobre la falta de inteligencia de quienes estaban destinados por vocación a comprender los misterios del Reino de Dios. Luego Jesús les llama la atención sobre la capacidad de asumir su proyecto: ¿pueden beber el cáliz que yo voy a beber? La pregunta introduce el tema de fondo que Jesús les está proponiendo a sus discípulos: la comunión de destino entre el Mesías y sus seguidores, que caminan hacia Jerusalén, el lugar de la pasión, muerte y resurrección.
Los discípulos dicen que están en capacidad de asumir el cáliz, es decir, de correr la misma suerte del maestro, de entregar la propia vida; ellos están dispuestos a “com-padecer”, ser “crucificados” y “morir con Cristo”. Pero Jesús disimulando sus ilusiones presentes y pensando en la fidelidad a la hora de la verdad, les dice: “Mi cáliz, ciertamente, lo beberán, pero el sentarse a mi derecha o mi izquierda no me toca a mí concederlo; será para los que mi Padre tiene designados”. Cuando en la comunidad se recordaba esta escena, la profecía de Jesús ya significaba una muestra de predilección sobre el primer mártir entre los doce: Santiago, el que dio testimonio de sangre bajo Herodes Agripa, hacia el año 42-43 d.C, cuya memoria estamos celebrando hoy.
La petición de la madre de los Zebedeos genera en los otros discípulos indignación, recelo y división. Esta situación la aprovecha el maestro para corregir pedagógicamente los fallos de los discípulos. Frente al egoísmo de todos, el maestro pronuncia unas reflexiones sobre el nuevo concepto de la autoridad transfigurada en servicio. Su pensamiento se desarrolla en tres estrofas:
“Los jefes de las naciones las tiranizan y los grandes las oprimen”. Jesús coloca el énfasis en la manera como se impone la autoridad en el régimen político de las naciones. Esta manera de ejercer la autoridad no puede ser el modelo de las relaciones en la comunidad de los discípulos.
“El que quiera ser el más grande entre ustedes, sea el servidor”. Esta sentencia de Jesús esta en paralelo de contraste con “los jefes de las naciones” que ocupan un puesto de dirección y responsabilidad. Jesús no quiere una comunidad sin autoridad, pero pone como condición a quienes la ejerzan han de tener un alma de pobre y una actitud de servicio como un esclavo. El candidato a ser “el primero” deberá hacerse servidor y esclavo de todos, porque la novedad del espíritu de gobierno, según el Evangelio, está en servir incondicionalmente a los otros.
“El Hijo del Hombre no vino a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”. Con estas sentencias, Jesús autodefine su misión como servicio y entrega de la propia vida por los demás. Con esto queda claro lo que quiso decir Jesús al hablar de su “cáliz”. Se corrige la falta de inteligencia de los que soñaban con los primeros puestos en el Reino y se ponen las condiciones para ser parte de la comunidad de los discípulos.
El ejemplo de
Santiago y de los otros discípulos nos exige a todos nosotros el construir otro
tipo de vida eclesial, donde la autoridad se ejerza como servicio y no como
privilegio; jerarquía o autoridad, donde seamos capaces de entregar la propia
vida por el hermano empobrecido como lo hizo el mismo Jesús que no vino a ser
servido sino a servir y a dar la vida en rescate por todos.
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Noticias de la Iglesia Local, Nacional y Universal |
Iglesia Diocesana de Carora
DEL 9 AL 13 DE AGOSTO CAMPAMENTO JUVENIL DE LA RENOVACIÓN CARISMÁTICA CATÓLICA. COSTO 200 BF. MAYOR INFORMACIÓN CON LA HERMANA MARISELA DE LA PARROQUIA SAN JOSÉ DE CARORA.
7Y8 AGOSTO. RETIRO DE PROSPERIDAD Y ABUNDANCIA, ABIERTO A TODO EL QUE DESE HACERLO. Lugar: Parroquia San José De Carora
Retiro de Sanación Intergenérica: 13 y 14 Agosto, con los Samaritanos. Costo 20 BF. Lugar: Iglesia De San José.
Hoy Domingo familiar en la parroquia San José de Carora a partir de las 8am. Ven a participar y colabora con la obra del salón parroquial.
Sacerdotes de vida homosexual deben dejar estado clerical, dice Vicariato de Roma
ROMA, 23 Jul. 10 / 11:48 am (ACI) En enérgica respuesta a un reportaje de la revista socialista Panorama, que presenta las actividades homosexuales de tres supuestos sacerdotes –uno de ellos no italiano–, el Vicariato de Roma (Italia) señaló este viernes que los sacerdotes que son homosexuales deberían salir a la luz y considerar seriamente dejar el sacerdocio.
El comunicado publicado en el diario Avvenire señala que "quien ha realizado este reportaje afirma haber frecuentado algunos sacerdotes homosexuales y haber documentado su comportamiento con una cámara escondida".
"La finalidad del artículo es evidente, crear el escándalo, difamar a todos los sacerdotes sobre la base de la declaración de uno de los entrevistados según el cual ‘el 98 por ciento de los sacerdotes que conoce es homosexual’, desacreditar a la Iglesia –y asimismo– hacer presión contra aquella porción de la Iglesia definida por ellos como ‘intransigente, que se esfuerza por no ver la realidad’ de los sacerdotes homosexuales".
El Vicariato de Roma señala luego que "los hechos relatados no pueden no suscitar dolor y desconcierto en la comunidad eclesial de Roma, que conoce de cerca a sus sacerdote no por la ‘doble vida’, sino con una ‘vida sola’, feliz y alegre, coherente con la vocación, donada a Dios y al servicio de la gente, esforzada en vivir y testimoniar el Evangelio y modelo de moralidad para todos".
Estos esforzados y coherentes hombres "son los más de 1 300 sacerdotes de nuestras 336 parroquias, oratorios, de las múltiples obras de caridad, de los institutos de vida consagrada y de las otras realidades eclesiales operantes en las universidades, en el mundo de la cultura, en los hospitales y en las fronteras de la pobreza y de la degradación humana, no solo en nuestra ciudad sino también en tierras lejanas y en condiciones pobrísimas".
Seguidamente señala que "quien conoce la Iglesia de Roma –donde viven también centenares de otros sacerdotes provenientes de todo el mundo para estudiar en la universidad, pero que no son del clero romano ni involucrados en la pastoral– no se encuentra ni siquiera mínimamente ante la realidad del comportamiento de aquellos de la ‘doble vida’, que no han entendido que cosa es el ‘sacerdocio católico y no deberían llegar a convertirse en sacerdotes".
"Sepan que nadie los obliga a seguir siendo sacerdotes, disfrutando solo de los beneficios. Lo coherente sería que salgan al descubierto. No queremos su mal pero no podemos aceptar por sus comportamientos se enfangue la honorabilidad de todos los otros", precisa el texto.
Ante hechos similares, continúa, "adherimos con convicción a lo que el Santo Padre Benedicto XVI ha repetido muchas veces en los últimos meses: ‘los pecados de los sacerdotes’ nos reclaman a todos la conversión del corazón y de la vida así como ser vigilantes y no ‘socavar la fe y la vida cristiana, atacando la integridad de la Iglesia, debilitando su capacidad de profecía y testimonio, empañando la belleza de su rostro’".
"Este Vicariato –concluye– está empeñado en perseguir con rigor, según las normas de la Iglesia, todo comportamiento indigno de la vida sacerdotal".
Iglesia Católica: Trabajar por la paz entre Colombia y Venezuela
BOGOTÁ, 23 Jul. 10 / 04:42 pm (ACI) Tras el anuncio que hiciera ayer el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de romper relaciones con Colombia, los presidentes de las respectivas Conferencias Episcopales en ambos países ha expresado su firme voluntad de cooperar para mejorar los lazos entre estos países hermanos.
Según informa el sitio web de la Conferencia Episcopal de Colombia, el Presidente de este organismo, Mons. Rubén Salazar Gómez, aseguró que espera "volver a tener las relaciones de paz y fraternidad" entre las dos naciones y pidió tener en cuenta el sufrimiento de las personas afectadas por la decisión venezolana de romper las relaciones entre ambos países.
"No tiene sentido que no seamos capaces de solucionar los problemas...nuestros pueblos merecen vivir en paz", afirmó Mons. Salazar Gómez, en diálogo con los periodistas en el marco de una reunión convocada por el CELAM que en Santo Domingo se reúne para ver el tema de la reconstrucción en Haití tras el terremoto del 12 de enero.
El también Arzobispo de Barranquilla recalcó que es necesario contribuir a superar el "clima de desconfianza mutua" entre ambos gobiernos y recordó que el presidente electo Juan Manuel Santos ha expresado la importancia enorme de tener buenas relaciones con los países vecinos.
Por su parte el Presidente de la Conferencia Episcopal Venezolana, Mons. Ubaldo Santana Sequera, explicó que si bien "la situación es preocupante", espera que ambos episcopados puedan "seguir trabajando juntos, dando testimonio de fraternidad".
"Esperamos que se aleje cualquier conflicto bélico entre las naciones...Hay que buscar juntos caminos distintos a la guerra", dijo el también Arzobispo de Maracaibo.
Al ser preguntado sobre la presencia de guerrilleros de las FARC en Venezuela, Mons. Santana aseguró que "hay demasiados testimonios de una circulación fácil (de los insurgentes) por nuestras fronteras".
"Hace falta mayor presencia del Gobierno en las regiones fronterizas. Estamos dejando demasiados vacíos para que esos grupos circulen", indicó
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Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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18-07-2010
Domingo XVI Ordinario – C
Ge 18, 1-10a: Señor, no pases de largo junto a tu siervo
Salmo 14: Señor, ¿quién puede hospedarse en tu tienda?
Col 1, 24-28: El misterio escondido, es revelado ahora a los santos
Lc 10, 38-42: Marta y María
El texto de la primera lectura nos presenta una escena familiar. Abraham, sentado ante la tienda, recibe la visita del Señor. Abraham lo recibe con hospitalidad. Dios lo premia con la fecundidad de Sara.
Tres rasgos fundamentales caracterizan el texto: la fe de Abraham al reconocer al Señor. La hospitalidad con que se recibe al Señor y la familiaridad de Dios con Abraham y su familia. Es un bello ejemplo de la relación y acogida de Dios por el ser humano, la única posible para caminar.
Volvemos a encontrar en la segunda lectura de hoy el pensamiento de Pablo sobre el misterio de Dios y su revelación por medio de la predicación y lo que Pablo aporta a esa revelación por el sufrimiento. Cristo revela la riqueza de Dios en la pobreza de la cruz y el apóstol será el distribuidor de la misma a hombres y mujeres.
Un primer comentario al evangelio de hoy:
Lucas nos presenta finalmente una anécdota perteneciente al fondo de las tradiciones recibidas por el evangelista en el círculo de sus discípulos, especialmente mujeres. Marta y María, hermanas de Lázaro, reciben en su casa al Señor.
El caso de Marta y María es aprovechado una vez más por Lucas para resaltar el valor de la escucha de la Palabra de Dios. Sin entrar en la teoría del valor de la contemplación sobre la acción, que se ha querido ver en las dos actitudes opuestas de Marta y María, lo cierto de la anécdota es que el Reino de Dios no puede dejarse distraer por una preocupación demasiado exclusiva por las realidades terrenas. Por otra parte escuchar la Palabra de Dios es todo, menos ocasional.
Nos encontramos con un cuadro familiar en el que Jesús visita en su casa a unas amigas suyas. Ellas, Marta y María lo reciben en su casa. Marta se multiplicaba para dar abasto con el servicio para atender al huésped, y Jesús la reprende porque anda inquieta “con tantas cosas”.. Marta no encuentra la colaboración de nadie. La hermana, en efecto, se ha sentado a los pies de Jesús y está ocupada completamente en la escucha de su palabra.
El Maestro no aprueba el afán, la agitación, la dispersión, el andar en mil direcciones “del ama de casa”. ¿Cuál es, pues, el error de Marta? El no entender que la llegada de Cristo significa, principalmente, la gran ocasión que no hay que perder, y por consiguiente la necesidad de sacrificar lo urgente a lo importante.
Pero el desfase en el comportamiento de Marta resulta, sobre todo, del contraste respecto a la postura asumida por la hermana. María, frente a Jesús, elige “recibirlo”, Marta, por el contrario, toma decididamente el camino del dar, del actuar; María se coloca en el plano del ser y le da la primacía a la escucha.
Marta se precipita a “hacer” y este “hacer” no parte de una escucha atenta de la palabra de Dios, y consiguientemente se pone en peligro de convertirse en un estéril girar en el vacío. Marta se limita, a pesar de todas sus buenas intenciones, a acoger a Jesús en casa. María lo acoge “dentro”, se hace recipiente suyo. Le ofrece hospitalidad en aquel espacio interior, secreto, que ha sido dispuesto por él, y que está reservado para él. Marta ofrece a Jesús cosas, María se ofrece a sí misma.
Según el juicio de Jesús, María ha elegido inmediatamente, “la mejor parte” (que, a pesar de las apariencias, no es la más cómoda: resulta mucho más fácil moverse que “entender la palabra”). Marta, desgraciadamente, que no quiere que falte nada al huésped importante, que pretende llegar a todo, deja pasar clamorosamente “la única cosa necesaria”. Marta reclama a Jesús, no sabe lo que él quiere. El problema es precisamente éste: descubrir poco a poco qué es lo que quiere Jesús de mí. Por eso es necesario parar, dejar el ir y venir y sacar tiempo para escuchar la Palabra de Jesús y comprender cuál es realmente la voluntad de Dios sobre mi vida.
Un segundo comentario al evangelio de hoy:
En el evangelio de Lucas el camino de Jesús a Jerusalén marca una progresiva manifestación del Reino. A medida que avanza va formando a los discípulas y discípulos en actitudes de misericordia, de abandono de las pretensiones de poder, y en la atenta escucha de la Palabra. En ese camino, al igual que los misioneros que han venido anunciando su presencia, Jesús es recibido por dos mujeres en una casa de familia.
Allí se topa con dos actitudes diferentes. Una de total atención y escucha, la otra, de afán por los quehaceres habituales y de distracción. El trajín de la vida cotidiana había atrapado a Marta y, probablemente, la había vuelto sorda a la Palabra de Dios. Ella recibe a Jesús pero no lo escucha. Aunque Jesús entra a su casa, ella lo deja por puertas. Jesús propone un plan encaminado a formar verdaderos oyentes de la Palabra -auténticos discípulos- que Marta no está dispuesta a atender.
María, al contrario, comprende bien el proyecto de Jesús y rompe con los prejuicios culturales de su época. En lugar de andar atareada con los oficios domésticos “propios de las mujeres” (las “labores propias de su sexo”, como se ha dicho y pensado durante tanto tiempo), se pone “a los pies del Señor para escuchar su palabra”. Este gesto, reservado entonces culturalmente a los discípulos varones, la acredita como discípula.
Marta, al fatigarse con el interminable trabajo de la casa, cuestiona la contradictoria actitud de María e interpela al Maestro para que "ponga a la mujer en su sitio". Jesús le da una respuesta inesperada: felicita a María porque ha acertado en su elección y reprende a Marta por dejarse envolver en las preocupaciones cotidianas sin atender a lo importante. Efectivamente, María ha hecho la mejor opción, la única necesaria para ponerse en el camino de Jesús y ser su discípulo: ha decidido aprender a escuchar la Palabra y se deja interpelar por la presencia del Maestro.
En su camino Jesús va formando, pues, a sus seguidores en las actitudes indispensables para llegar a ser verdaderos discípulos. Una de esas actitudes es la de escuchar atenta y serenamente su Palabra. Actitud que exige romper con el ritmo loco e interminable de la vida cotidiana para ponerse, serena y atentamente, a los pies del Maestro. Esta elección que a los ojos de la eficiencia puede parecer superficial e inútil, es una condición fundamental para llegar a ser un auténtico discípulo.
Nosotros hoy nos enfrentamos a un ritmo de vida más agitado que el de épocas anteriores. Los medios proporcionados por la tecnología para ahorrar tiempo... también multiplican las ocupaciones y acaban haciéndonos caer en un activismo desenfrenado. Y el exceso de preocupaciones nos lleva a olvidarnos de lo fundamental...
Nuestro cristianismo se convierte así en un tímido cumplimiento de algunas obligaciones religiosas, sin espacio para la escucha de la Palabra. Se nos exhorta, se nos bombardea continuamente con mensajes que nos invitan a ser "eficaces, productivos y competitivos"... Pero con Marta y María, Jesús nos interpela y nos llama a respetar la jerarquía de valores y a poner en su sitio la "opción por lo fundamental": ponernos a sus pies y escuchar su palabra. Jesús nos invita a que nuestro cristianismo sea un verdadero discipulado.
Para aprender la lección del Maestro, debemos formarnos en la escucha atenta de la Palabra en la Biblia y en la vida. La Biblia no puede permanecer guardada en un cajón mientras nosotros nos ahogamos en el interminable torbellino de los quehaceres cotidianos. La Palabra de Dios está hecha para caminar con nosotros paso a paso, día a día, minuto a minuto. Para enseñarnos a vivir en comunidad la solidaridad que hace efectivo aquí y ahora el reinar de Dios. Para ayudarnos a escuchar la Palabra que Dios nos dirige en la difícil realidad de nuestros pueblos: en las inhumanas condiciones de las grandes ciudades, en la soledad y el aislamiento de los campos. Debemos pues optar por las actitudes que nos conviertan en verdaderos discípulos de Jesús y auténticos cristianos.
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Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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11-07-2010
Domingo XIV Ordinario – C
Is 66, 10-14c: Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz
Salmo 65: Aclamen al Señor, tierra entera.
Gal 6, 14-18: Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús
Lc 10, 1-12, 17-20: La cosecha es abundante
Is 66, 10-14: Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo.
La alegría del pueblo de Israel cuando contempla su renacer después de todas las amarguras del destierro la muestra el tercer Isaías con la figura del parto y los hijos recién nacidos que necesitan de la madre para mamar de sus pechos y recibir sus consuelos, los llevaran en sus brazos y sobre las rodillas los acariciarán. Están en la mano del Señor y como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.
La figura de Dios Madre es muy querida para los profetas. Sin duda la experiencia familiar del padre, de la madre y de los hijos, es quizás la más admirable y comprensible para todos, cuando se quiere hablar del amor de Dios.
Cuando la Biblia habla de Dios Padre, ciertamente no está determinando el género masculino de la divinidad. Es cierto que esta denominación y esta traducción están condicionadas sociológicamente y sancionadas por una sociedad de carácter varonil. Pero, realmente, a Dios no se le quiere concebir simplemente como a un varón. Sobre todo en los profetas, Dios presenta rasgos femeninos maternales. La noción de Padre aplicada a Dios, debe interpretarse simbólicamente. Padre es un símbolo patriarcal -con rasgos maternales-, de una realidad transhumana y transexual que es la primera y la última de todas.
El profeta Oseas en el capítulo undécimo, trae uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento. La experiencia del amor de Dios hace decir al profeta que el Señor ha ejercido las tareas de un padre-madre con el pueblo. También otros profetas presentan a Dios con características materno-paternales: un Dios que consuela a los hijos que se marchan llorando, porque los conduce hacia torrentes por vía llana y sin tropiezos (Jer 31,9); un Dios a quien le duele reprenderlos: ¡Si es mi hijo querido Efraim, mi niño, mi encanto! Cada vez que le reprendo me acuerdo de ello, se me conmueven las entrañas y cedo a la compasión. (Jer 31,20).
Esa ternura del amor de Dios queda expresada de manera inigualable en la figura de la madre:
¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvide, yo no te olvidaré (Is 49,15).
Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo (Is 66,13).
Realmente el pueblo se sentía hijo de Yahveh. Desde la primera experiencia salvífica de Dios en la salida de Egipto, el Señor ordenó a Moisés decir al Faraón: Así dice el Señor. Israel es mi hijo primogénito, y yo te ordeno que dejes salir a mi hijo para que me sirva (Ex 4,23). Y esa seguridad que la experiencia de Dios-Padre daba a los israelitas no les permitía sentirse huérfanos porque, si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá (Sal 27, 10).
La paternidad de Dios evocaba también una atención especial y una relación de protección de frente a aquellos que necesitaban ayuda y cuidado. Los profetas muestran la predilección de Dios por los pobres, los pecadores, los huérfanos y las viudas, en una palabra por todos aquellos que sólo podían esperar la salvación de la intervención amorosa del Padre-Madre que se preocupa más por los hijos desprotegidos y abandonados que por los demás.
Salmo 65 (66): Bendito sea Dios que no me ha retirado su amor
Se trata de un salmo cuya primera parte es un himno de alabanza y luego, a
partir del versículo 13 continúa con una acción de gracias.
Los motivos de la alabanza son el poder soberano de Dios en favor de la humanidad, los prodigios que vivió el pueblo a la salida de Egipto, el paso del Mar Rojo y como se fueron rindiendo los enemigos.
Se invita a todos los pueblos a alabar al Señor, ya no por las acciones pasadas sino por los beneficios a la comunidad del salmista que se convierten entonces en motivos para la acción de gracias, peligros y pruebas ante las cuales la comunidad acude al Señor quien los escucha.
Todo el salmo es una invitación a los oyentes: la tierra entera, el pueblo de Israel, y los fieles a Dios, para alabar al Señor y dar gracias, porque Dios nos salva y nos protege aunque nos haga pasar por fuertes pruebas.
Gal 6, 14-18: ¿Para qué ser bien vistos en lo humano si no puedo gloriarme en la cruz de Cristo?
En la despedida de su carta a los Gálatas, Pablo de manera muy sintética reafirma dos de sus temas preferidos. La salvación no se da por la ley, y el hombre en Cristo es una nueva criatura.
La circuncisión era una muestra clara del cumplimiento de la Ley, pero Pablo les dice a los Gálatas que la salvación no proviene de la ley sino de Cristo. Y se apoya en la Cruz, signo de ignominia para los romanos, los paganos y los judíos, que ahora es el signo de la victoria y de la salvación, y por eso Pablo se gloría en ella, como también todos los cristianos, porque de ella brota la vida.
Circuncidarse o no circuncidarse no es lo importante. Lo importante es renacer como nueva criatura. El mundo de la ley ha muerto. Ya no hay diferencia entre judíos y paganos. Ya no hay circuncisos e incircuncisos, lo único que cuenta es el hombre nuevo, el hombre que es capaz de superar la tragedia del pecado y realizar el proceso de la resurrección de Jesús, para vivir como una persona nueva.
Lc 10, 1-12.17-20: Envío de los 72 discípulos.
Por segunda vez en el evangelio de Lucas, Jesús envía a sus discípulos a la misión. Ahora la época de la cosecha ha llegado y es necesario muchos obreros para recoger la mies; son setenta y dos, un número que evoca la traducción de los Setenta en Génesis 10, en donde aparecen setenta y dos naciones paganas. Jesús va camino hacia Jerusalén, el camino que debe ser modelo del camino de la Iglesia futura. Salen de dos en dos para que el testimonio tenga valor jurídico según la ley judía (cfr. Dt 17,6; 19,15).
La misión no será fácil; debe llevarse a cabo en medio de la pobreza, sin alforjas ni provisiones. La misión es urgente y nada puede estorbarla, por eso no pueden detenerse a saludar durante el camino; tampoco los discípulos deben forzar a nadie para que los escuchen pero sí es el deber anunciar la proximidad del Reino.
Este modelo de evangelización es siempre actual. Ciertamente es una tarea difícil si se quiere ser fieles al evangelio de Jesús. Muchas veces por una falsa comprensión de la inculturación se hacen concesiones que van contra la esencia del evangelio.
Cuando los discípulos regresan de la misión están llenos de alegría. Hay una expresión que merece un poco de atención: Hasta los demonios se nos someten en tu nombre. ¿Qué significado tienen los demonios? Una breve explicación del término se dará al final.
Jesús manifiesta su alegría porque se han vencido las fuerzas del mal, porque él rechaza cualquier forma de dominio, y exhorta a sus discípulos a no vanagloriarse por las cosas de este mundo. Lo importante es tener el nombre inscrito en el cielo, es decir participar de las exigencias del Reino y vivir de acuerdo con ellas (cfr. Ex 32,32).
Hay otro motivo de alegría para bendecir la Padre. Sus discípulos son una muestra de que el Reino se revela a los sencillos y humildes. No son los conocimientos lo que permite la experiencia del Reino. Es esa experiencia de Dios por medio del contacto íntimo con Jesús y su seguimiento.
El evangelio de hoy no está recogido en la serie «Un tal Jesús», pero en ella (untaljesus.net) puede encontrarse varios episodios relacionados con el contenido de ese evangelio.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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04-07-2010
Domingo XIV Ordinario – C
Is 66, 10-14c: Yo haré derivar hacia ella, como un río, la paz
Salmo 65: Aclamen al Señor, tierra entera.
Gal 6, 14-18: Yo llevo en mi cuerpo las marcas de Jesús
Lc 10, 1-12, 17-20: La cosecha es abundante
Is 66, 10-14: Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo.
La alegría del pueblo de Israel cuando contempla su renacer después de todas las amarguras del destierro la muestra el tercer Isaías con la figura del parto y los hijos recién nacidos que necesitan de la madre para mamar de sus pechos y recibir sus consuelos, los llevaran en sus brazos y sobre las rodillas los acariciarán. Están en la mano del Señor y como a un niño a quien su madre consuela, así os consolaré yo.
La figura de Dios Madre es muy querida para los profetas. Sin duda la experiencia familiar del padre, de la madre y de los hijos, es quizás la más admirable y comprensible para todos, cuando se quiere hablar del amor de Dios.
Cuando la Biblia habla de Dios Padre, ciertamente no está determinando el género masculino de la divinidad. Es cierto que esta denominación y esta traducción están condicionadas sociológicamente y sancionadas por una sociedad de carácter varonil. Pero, realmente, a Dios no se le quiere concebir simplemente como a un varón. Sobre todo en los profetas, Dios presenta rasgos femeninos maternales. La noción de Padre aplicada a Dios, debe interpretarse simbólicamente. Padre es un símbolo patriarcal -con rasgos maternales-, de una realidad transhumana y transexual que es la primera y la última de todas.
El profeta Oseas en el capítulo undécimo, trae uno de los textos más bellos del Antiguo Testamento. La experiencia del amor de Dios hace decir al profeta que el Señor ha ejercido las tareas de un padre-madre con el pueblo. También otros profetas presentan a Dios con características materno-paternales: un Dios que consuela a los hijos que se marchan llorando, porque los conduce hacia torrentes por vía llana y sin tropiezos (Jer 31,9); un Dios a quien le duele reprenderlos: ¡Si es mi hijo querido Efraim, mi niño, mi encanto! Cada vez que le reprendo me acuerdo de ello, se me conmueven las entrañas y cedo a la compasión. (Jer 31,20).
Esa ternura del amor de Dios queda expresada de manera inigualable en la figura de la madre:
¿Puede una madre olvidarse de su criatura, dejar de querer al hijo de sus entrañas? Pues aunque ella se olvide, yo no te olvidaré (Is 49,15).
Como a un niño a quien su madre consuela, así los consolaré yo (Is 66,13).
Realmente el pueblo se sentía hijo de Yahveh. Desde la primera experiencia salvífica de Dios en la salida de Egipto, el Señor ordenó a Moisés decir al Faraón: Así dice el Señor. Israel es mi hijo primogénito, y yo te ordeno que dejes salir a mi hijo para que me sirva (Ex 4,23). Y esa seguridad que la experiencia de Dios-Padre daba a los israelitas no les permitía sentirse huérfanos porque, si mi padre y mi madre me abandonan, el Señor me recogerá (Sal 27, 10).
La paternidad de Dios evocaba también una atención especial y una relación de protección de frente a aquellos que necesitaban ayuda y cuidado. Los profetas muestran la predilección de Dios por los pobres, los pecadores, los huérfanos y las viudas, en una palabra por todos aquellos que sólo podían esperar la salvación de la intervención amorosa del Padre-Madre que se preocupa más por los hijos desprotegidos y abandonados que por los demás.
Salmo 65 (66): Bendito sea Dios que no me ha retirado su amor
Se trata de un salmo cuya primera parte es un himno de alabanza y luego, a partir del versículo 13 continúa con una acción de gracias.
Los motivos de la alabanza son el poder soberano de Dios en favor de la humanidad, los prodigios que vivió el pueblo a la salida de Egipto, el paso del Mar Rojo y como se fueron rindiendo los enemigos.
Se invita a todos los pueblos a alabar al Señor, ya no por las acciones pasadas sino por los beneficios a la comunidad del salmista que se convierten entonces en motivos para la acción de gracias, peligros y pruebas ante las cuales la comunidad acude al Señor quien los escucha.
Todo el salmo es una invitación a los oyentes: la tierra entera, el pueblo de Israel, y los fieles a Dios, para alabar al Señor y dar gracias, porque Dios nos salva y nos protege aunque nos haga pasar por fuertes pruebas.
Gal 6, 14-18: ¿Para qué ser bien vistos en lo humano si no puedo gloriarme en la cruz de Cristo?
En la despedida de su carta a los Gálatas, Pablo de manera muy sintética reafirma dos de sus temas preferidos. La salvación no se da por la ley, y el hombre en Cristo es una nueva criatura.
La circuncisión era una muestra clara del cumplimiento de la Ley, pero Pablo les dice a los Gálatas que la salvación no proviene de la ley sino de Cristo. Y se apoya en la Cruz, signo de ignominia para los romanos, los paganos y los judíos, que ahora es el signo de la victoria y de la salvación, y por eso Pablo se gloría en ella, como también todos los cristianos, porque de ella brota la vida.
Circuncidarse o no circuncidarse no es lo importante. Lo importante es renacer como nueva criatura. El mundo de la ley ha muerto. Ya no hay diferencia entre judíos y paganos. Ya no hay circuncisos e incircuncisos, lo único que cuenta es el hombre nuevo, el hombre que es capaz de superar la tragedia del pecado y realizar el proceso de la resurrección de Jesús, para vivir como una persona nueva.
Lc 10, 1-12.17-20: Envío de los 72 discípulos.
Por segunda vez en el evangelio de Lucas, Jesús envía a sus discípulos a la misión. Ahora la época de la cosecha ha llegado y es necesario muchos obreros para recoger la mies; son setenta y dos, un número que evoca la traducción de los Setenta en Génesis 10, en donde aparecen setenta y dos naciones paganas. Jesús va camino hacia Jerusalén, el camino que debe ser modelo del camino de la Iglesia futura. Salen de dos en dos para que el testimonio tenga valor jurídico según la ley judía (cfr. Dt 17,6; 19,15).
La misión no será fácil; debe llevarse a cabo en medio de la pobreza, sin alforjas ni provisiones. La misión es urgente y nada puede estorbarla, por eso no pueden detenerse a saludar durante el camino; tampoco los discípulos deben forzar a nadie para que los escuchen pero sí es el deber anunciar la proximidad del Reino.
Este modelo de evangelización es siempre actual. Ciertamente es una tarea difícil si se quiere ser fieles al evangelio de Jesús. Muchas veces por una falsa comprensión de la inculturación se hacen concesiones que van contra la esencia del evangelio.
Cuando los discípulos regresan de la misión están llenos de alegría. Hay una expresión que merece un poco de atención: Hasta los demonios se nos someten en tu nombre. ¿Qué significado tienen los demonios? Una breve explicación del término se dará al final.
Jesús manifiesta su alegría porque se han vencido las fuerzas del mal, porque él rechaza cualquier forma de dominio, y exhorta a sus discípulos a no vanagloriarse por las cosas de este mundo. Lo importante es tener el nombre inscrito en el cielo, es decir participar de las exigencias del Reino y vivir de acuerdo con ellas (cfr. Ex 32,32).
Hay otro motivo de alegría para bendecir la Padre. Sus discípulos son una muestra de que el Reino se revela a los sencillos y humildes. No son los conocimientos lo que permite la experiencia del Reino. Es esa experiencia de Dios por medio del contacto íntimo con Jesús y su seguimiento.
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Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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27-06-2010
Domingo XIII Ordinario – C
1Re 19, 16b. 19-21: Eliseo se levantó y marchó tras Elías
Salmo 15: Tú, Señor, eres el lote de mi heredad.
Gál 5, 1. 13-18: Vuestra vocación es la libertad
Lc 9, 51-62: Te seguiré adonde vayas
Narra la vocación de un profeta, Eliseo. Es un rico campesino. Estaba arando su finca con doce yuntas de bueyes cuando lo encuentra Elías. Éste le echa encima su manto y con esto adquiere sobre él como cierto derecho. Eliseo no sabe negarse; sacrifica la pareja de bueyes con que araba, abandona su familia y se pone al servicio de Dios. Se dan en el caso de Eliseo las condiciones de una vocación especial: llamada de Dios, respuesta a la llamada, ruptura con el pasado y nuevo género de vida al servicio de su misión.
Nunca como hoy el ser humano ha sido tan sensible a la libertad; el ser humano prefiere la pobreza y la miseria antes que la falta de libertad. Pablo dice con relación a este tema: el cristiano es libre: la vocación cristiana es vocación a la libertad, esta libertad nos la conquistó Cristo; la libertad se expresa y alcanza su plenitud en el amor; ante el peligro de que muchos seres humanos caigan en el libertinaje so pretexto de libertad, Pablo les advierte que la verdadera libertad, la que viene del Espíritu, libera de la esclavitud de la carne y del egoísmo.
El tema fundamental del evangelio es la presentación de tres vocaciones. Lucas las coloca en el marco del viaje de Jesús y sus discípulos hacia Jerusalén. Jesús, al que quiere seguirle le exige: despego de los bienes y comodidades materiales, pues el Hijo del Hombre no tiene dónde reclinar su cabeza; llamamiento de Dios; ruptura con el pasado y el presente, incluso con la propia familia, y seguimiento. Todo esto para que el discípulo quede libre y disponible para poder anunciar el Reino de Dios.
Las lecturas de hoy tienen un tema común: las exigencias de la vocación. En ellas descubrimos cómo subyace la necesidad del desprendimiento, de la renuncia, del abandono de las cosas y personas como exigencia para seguir a Jesús. Por eso, no existe respuesta a la llamada para ponerse al servicio del Reino de Dios, en aquellos que anteponen a Jesús condiciones o intereses personales.
El Evangelio nos dice que el desprendimiento exigido por Jesús a los tres candidatos a su seguimiento, es radical e inmediato. Se tiene, incluso, la impresión de una cierta dureza de parte de Jesús. Pero todo está puesto bajo el signo de la urgencia. Jesús ha iniciado “el viaje hacia Jerusalén”. Esta “subida” interminable (que ocupa 10 capítulos en el evangelio de Lucas) no se encuadra en una dimensión estrictamente geográfica, sino teológica: Jesús se encamina decididamente hacia el cumplimiento de su misión.
El viaje de Jesús a Jerusalén no es un viaje turístico. Por eso el maestro exige a los discípulos la conciencia del riesgo que comparte esa aventura: “la entrega de la propia vida”.
Se diría que Jesús hace todo lo posible para desanimar a los tres que pretenden seguirle a lo largo del camino. Parece que su intención es más la de rechazar que la de atraer, desilusionar más que seducir. En realidad, él no apaga el entusiasmo, sino las falsas ilusiones y los triunfalismos mesiánicos. Los discípulos deben ser conscientes de la dificultad de la empresa, de los sacrificios que comporta y de la gravedad de los compromisos que se asumen con aquella decisión.
Por tanto, seguir a Jesús exige:
- Disponibilidad para vivir en la inseguridad: “No tener nada, no llevar nada”. No se pone el acento en la pobreza absoluta, sino en la itinerancia. El discípulo lo mismo que Jesús, no puede programar, organizar la propia vida según criterios de exigencias personales, de “confort” individual.
- Ruptura con el pasado, con las estructuras sociales, políticas, económicas y culturales que atan y generan la muerte. Es necesario que los nuevos discípulos miren adelante, que anuncien el Reino, para que desaparezca el pasado y viva el proyecto de Jesús.
- Decisión irrevocable. Nada de vacilaciones, nada de componendas, ninguna concesión a las añoranzas y recuerdos del pasado, el compromiso es total, definitivo, la elección irrevocable.
Hoy como ayer, Jesús sigue llamando a hombres y mujeres que dejándolo todo se comprometen con la causa del Evangelio y, tomando el arado sin mirar hacia atrás, entregan la propia vida en la construcción de un mundo nuevo donde reine la justicia y la igualdad entre los seres humanos.
Por otra parte, observamos una nota de tolerancia y paciencia pedagógica en el evangelio de hoy. Un celo apasionado de los discípulos es capaz de pensar en traer fuego a la tierra para consumir a todos los que no acepten a Jesús... Llevados por su celo no admiten que otros piensen de manera diversa, ni respetan el proceso personal o grupal que ellos llevan. Jesús «les reprocha» ese celo. Simplemente marcha a otra aldea, sin condenarlos y, mucho menos, sin querer enviarles fuego.
El seguimiento de Jesús es una invitación y un don de Dios, pero al mismo tiempo exige nuestra respuesta esforzada. Es pues un don y una conquista. Una invitación de Dios, y una meta que nos debemos proponer con tesón. Pero sólo por amor, por enamoramiento de la Causa de Jesús, podremos avanzar en el seguimiento. Ni las prescripciones legales, ni los encuadramientos jurídicos, ni las prescripciones ascéticas pueden suplir el papel que el amor, el amor directo a la Causa de Jesús y a Dios mismo a través de la persona de Jesús, tiene que jugar insustituiblemente en nuestras vidas llamadas.
Una vez que ese amor se ha instalado en nuestras vidas, todo lo legal sigue teniendo su sentido, pero es puesto en su propio lugar: relegado a un segundo plano. «Ama y haz lo que quieras», decía san Agustín; porque si amas, no vas a hacer «lo que quieras», sino lo que debes, lo que Dios amado espera de ti. Es la libertad del amor, sus dulces ataduras.
Una homilía para la
celebración de hoy también podrá enfocarse desde el núcleo de la libertad
religiosa. Jesús no acepta la intolerancia de los discípulos, que quisieran
imponer a fuego la aceptación a su maestro. Y Pablo nos recuerda la vocación
universal (de los cristianos y de todos los humanos, y de todos los pueblos) a
la libertad, a vivir sin coacción su propia identidad, su propia cultura, su
propia religión... El Vaticano II tomó decisiones históricas respecto a la
libertad religiosa. Las posiciones de "cristiandad", de unión con el poder
político, no son conformes con el evangelio. Y todo ello exige de los cristianos
unas actitudes nuevas desde el fondo de nuestro corazón.
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
PARROQUIA SAN JOSÉ DE CARORA
Retiro de sanación intergenérica con los samaritanos los días 13 y 14 de agosto 2010; lugar la parroquia san José, costo 20 BF.
Vigilia del Grupo MOCARE 26/06/2010 desde las 9pm. Abierto a todo el que quiera.
Domingo familiar el 25/07/2010. Asiste y colabora con la obra del salón parroquial para nuestra parroquia.
Autoencuentros Carora
Te invitamos a participar en el gran descubrimiento de ti mismo a través del autoencuentros que se realizará el 2, 3 y 4 de Julio en la Casa del Apostolado Seglar. Valor 250 Bf. P/P. Mayor Información con la Señora Reina Riera al lado de Elinitas de la Calle Lara, con la señora Carmen Aldana por el teléfono 0426: 487.32.95 o con la señora Zofía Diaz por el teléfono 0426: 735.90.22
"Matrimonio" homosexual no resiste test de racionalidad, dicen Obispos en Argentina
BUENOS AIRES, 25 Jun. 10 / 08:40 am (ACI) El Obispo de San Justo, Mons. Baldomero Carlos Martini, y su Obispo Auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, recordaron a los senadores que "la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley" sobre el mal llamado "matrimonio" homosexual "no resiste el más benévolo test de racionalidad".
En una carta dirigida al vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, los prelados criticaron que a "falta de razones valederas" se apele a "un patetismo a los sentimientos" para apoyar el proyecto de ley a fin de modificar el Código Civil para permitir el "matrimonio" entre personas del mismo sexo.
"Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas ‘minorías sexuales’. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos", explican.
Los prelados subrayaron que "los afectos son materia extrajurídica", y advirtieron que "el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable".
Al referirse a la posibilidad de que estas parejas homosexuales adopten niños, los obispos lamentaron que el proyecto de ley en revisión "entregue hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá".
Los obispos recordaron a los senadores que "los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes–, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 23, inciso 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 17, inciso 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado".
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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20-06-2010
Domingo XII Ordinario – C
Zac 12, 10-11; 13, 1: Mirarán al que atravesaron
Salmo 62: Mi alma está sedienta de ti, Señor, Dios mío.
Gal 3, 26-29: Los que habéis sido bautizados os habéis revestido de Cristo
Lc 9, 18-24: Tú eres el Mesías de Dios.
La primera lectura hace referencia a los tiempos mesiánicos. “Derramaré sobre la casa de David un espíritu de gracia y oración. Y mirarán al que traspasaron” y llorarán como quien llora a un primogénito. El “traspasado” recuerda al Siervo de Yahveh, figura de Cristo en su Pasión. San Juan concluye la crucifixión de Jesús diciendo: “para que se cumplan las Escrituras: mirarán al que traspasaron”. Dios concede la conversión del corazón por medio de una víctima que es Cristo, el Siervo paciente; su cuerpo traspasado se mirará con la mirada salvadora de la fe.
En la segunda lectura de hoy, el tema de la ley mosaica como innecesaria y abolida después de la venida de Cristo, pues la fe en él es lo que nos justifica ante Dios, es el problema básico de la carta a los Gálatas, en que Pablo responde a los judeocristianos que no acertaban a desprenderse de las formas judaizantes y que veían con recelo la doctrina y la praxis del apóstol.
Por eso, después de afirmar la función transitoria y pedagógica de la ley, afirma Pablo el paso a la realización actual de las promesas en la venida de Cristo y en la fe del Evangelio. Cristo es el acontecimiento decisivo de la historia de salvación; por la fe en él y por el bautismo somos constituidos todos en hijo de Dios, somos justificados. Al decir todos acentúa Pablo que no solamente los judíos, sino también las demás razas y pueblos.
En cuanto al
Evangelio, tres partes componen la lectura: 1). La confesión mesiánica de Pedro
(vv. 18-21); 2). El primer anuncio de la Pasión (v. 22); Lucas ha omitido la
reprimenda que Jesús dirige a Pedro, cuando éste, ante el anuncio de la Pasión,
se opone a ello; 3). Las condiciones para el seguimiento de Cristo (vv. 23-24)
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
Parroquia San José de Carora
Retiro de sanación intergenérica con los samaritanos los días 13 y 14 de agosto 2010; lugar la parroquia san José, costo 20 BF.
Vigilia del Grupo MOCARE 26/06/2010 desde las 9pm. Abierto a todo el que quiera.
En Barquisimeto, Retiro de Sanación del Niño Interior, Con la Familia Fuente Real: 9, 10 Y 11 De Julio. Mayor Información Con La Hermana Nancy Gómez.
Renovación Carismática Católica
Concierto De Alabanza Y Adoración Con Marcos López De México: 25/06/2010 En El Auditorio Del Colegio Cristo Rey de Carora. Costo 20 BF. Hora 6PM.
Autoencuentros Carora
Te invitamos a participar en el gran descubrimiento de ti mismo a través del autoencuentros que se realizará el 2, 3 y 4 de Julio en la Casa del Apostolado Seglar. Valor 250 Bf. P/P. Mayor Información con la Señora Reina Riera al lado de Elinitas de la Calle Lara, con la señora Carmen Aldana por el teléfono 0426: 487.32.95 o con la señora Zofía Diaz por el teléfono 0426: 735.90.22
Obispos de Cuba preparan posible visita del Papa Benedicto para 2012
LA HABANA, 18 Jun. 10 / 11:18 am (ACI) El Obispo de Holguín, Mons. Emilio Aranguren, expresó el deseo de los obispos cubanos de que el Papa Benedicto XVI visite la isla en 2012, y así participe en las celebraciones por los 400 años de la aparición de la imagen de la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba.
"Es nuestro deseo, nuestro interés, de que el Papa pueda venir a cuba en el año 2012, como parte esencial de nuestro año jubilar", manifestó el Prelado en el marco de la 10° Semana Social Católica.
De concretarse este deseo, los cubanos estarían recibiendo la visita de los dos últimos Pontífices. Como se recuerda, en 1998 el Papa Juan Pablo II realizó una viaje apostólico a la isla.
Estado laico existe gracias a la Iglesia, dice representante vaticano en Cuba
LA HABANA, 18 Jun. 10 / 09:43 am (ACI) En su intervención en la 10° Semana Social Católica Cubana, el Secretario para las Relaciones con los Estados del Vaticano, Arzobispo Dominique Mamberti, señaló que el Estado laico existe gracias al aporte del cristianismo, concretamente de la Iglesia Católica.
En su ponencia titulada "La laicidad del Estado: algunas consideraciones", el Prelado explicó que "se ha de observar que, aunque el término ‘laicidad’ tanto en el pasado como en el presente se refiere ante todo a la realidad del Estado y asume no pocas veces un matiz o acepción en contraposición a la Iglesia y al cristianismo, no existiría si no fuera por el mismo cristianismo".
"En efecto, sin el Evangelio de Cristo no habría entrado en la historia de la humanidad la distinción fundamental entre lo que el hombre debe a Dios y aquello que debe al César; es decir, a la sociedad civil. Aún el mismo término ‘laicidad’, derivado de la palabra ‘laico’, tiene su primer origen en el ámbito eclesial El laico es aquel ‘que no es clérigo’. Ésta es la primera acepción, que resulta totalmente intraeclesial, del término ‘laicidad’".
En la Edad Media, prosiguió el Prelado vaticano, "los soberanos, que reivindicaban una no sujeción al Papa, no por esto se consideraban fuera de la Iglesia; cuanto más, deseaban ejercer un rol de control y de organización de la misma Iglesia, pero no había ninguna voluntad de separarse de ella o su exclusión de la sociedad. Es a partir del Iluminismo y luego de manera dramática durante la Revolución francesa que el término ‘laicidad’ llega a designar su contrario: una completa alteridad; es más, una oposición neta entre el ámbito de la vida civil y aquel religioso y eclesial".
Seguidamente el Arzobispo indicó que "aunque la laicidad es invocada hoy y utilizada no raras veces para obstaculizar la vida y la actividad de la Iglesia en su realidad profunda y positiva ella no se hubiera ni siquiera dado sin el cristianismo. Es lo que ha sucedido también con otros valores que hoy son considerados típicos de la modernidad y frecuentemente invocados para criticar a la Iglesia o, en general, a la religión, como el respeto de la dignidad de la persona, el derecho a la libertad, la igualdad, etc.: que son en gran parte fruto de la profunda influencia del Evangelio en diversas culturas, aún cuando más tarde fueron separados y hasta contrapuestos a sus orígenes cristianos".
"En muchas legislaciones estatales se afirma que la laicidad es uno de sus principios fundamentales; obviamente, sobre todo en lo que se refiere a la relación del Estado con la dimensión religiosa del hombre. Al respecto, no se puede olvidar que de hecho, en nombre de esta concepción, algunas veces son tomadas decisiones o emanadas normas que objetivamente afectan al ejercicio personal y comunitario del derecho fundamental a la libertad religiosa".
Mons. Mamberti dijo luego que "podemos notar que la falta de una subordinación lógica y ontológica de la laicidad respecto al pleno respeto de la libertad religiosa constituye para esta última una posible y también real amenaza. En tal caso, paradójicamente el Estado pasa a ser un Estado confesional y no más auténticamente laico, porque haría de la laicidad su valor supremo, la ideología determinante; justamente una especie de religión, hasta con sus ritos y liturgias civiles".
"Ha de reafirmarse la concepción plena del derecho a la libertad religiosa. Ya que, respetarlo no significa simplemente no ejercer coacción o permitir la adhesión personal e interior a la fe. Si bien el respeto del acto personal de fe es fundamental, no agota la actitud del Estado en relación con la dimensión religiosa, porque ésta –como la persona humana– tiene necesidad de exteriorizarse en el mundo y de ser vivida no sólo personalmente, sino también comunitariamente".
Refiriéndose finalmente a la misión de los laicos, el Arzobispo Mamberti resaltó que "al Magisterio le compete un rol distinto" del que les corresponde a ellos. "Mientras a los Pastores de la Iglesia les toca iluminar las conciencias con la enseñanza, ‘el deber inmediato de actuar en favor de un orden justo en la sociedad’ –como afirma Benedicto XVI en su encíclica sobre la caridad– ‘es… propio de los fieles laicos’, que lo realizan cooperando con los demás ciudadanos".
Andrea Bocelli: Mi mensaje no es sólo contra aborto… sino a favor de la vida
ROMA, 18 Jun. 10 / 06:58 am (ACI) Tras el éxito del video en el que relata la historia de cómo su madre desoyó los consejos médicos para acabar con su vida porque se le detectó una discapacidad, el tenor Andrea Bocelli señala que no quiere que este testimonio suyo sea considerado como "una intervención contra el aborto: con mis convicciones personales, de ferviente católico, no solamente combato contra algo, combato por algo y estoy a favor de la vida".
En una entrevista concedida al periodista Paolo Rodari del diario Il Foglio, el tenor señala que con el video "he querido ayudar, confortar a las personas que se encuentran en dificultades y que en ocasiones solo necesitan no sentirse abandonadas: la fuerza de la vida es perturbadora, pero es necesario ponerse en escucha, abrir bien las orejas" para acogerla.
Bocelli señala luego, antes de contar cómo filmó el video, que le llamó mucho la atención cuando comenzaron a llegar las llamadas de todo el mundo, más que lo usual: "he dicho esas cosas hace un año y medio en un video mensaje para el Padre Richard Frechette (padre Rick), un misionero que trabaja para los niños de Haití y merecería solito una novela completa: hice un concierto, para ayudarlo a construir la Casa de los Ángeles y me pidió decir unas palabras de esperanza para las madres en dificultades y elegí contar la historia de mi nacimiento".
"Lo hice contando la experiencia privada de mi madre sin siquiera pedirle permiso, pero no me ha amonestado, y tampoco estaba preparado yo para todo este clamor que se ha generado con efecto retardado", agrega en el teléfono mientras esperaba con su familia el inicio del primer partido de la selección italiana de fútbol que empató con Paraguay 1 a 1.
En la entrevista, Bocelli también relata cómo de pequeño y de muchacho "era muy inquieto, bastante inconsciente: amaba la velocidad" y que la música la sintió desde muy pequeño: "mi madre me cuenta que me ponía a llorar en cuanto escuchaba una melodía, incluso a través del muro del cuarto del hospital, giraba hacia el sonido y escuchaba encantado".
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13-06-2010
Domingo XI Ordinario – C
2Sm 12, 7-10. 13: El Señor ha perdonado ya tu pecado, no morirás
Salmo 31: Perdona, Señor, mi culpa y mi pecado.
Gal 2, 16. 19-21: Vivo yo, pero no soy yo, es Cristo quien vive en mí
Lc 7, 36-8, 3: Tus pecados te son perdonados
En la primera lectura, David, el rey elegido por Dios, ha pecado gravemente. No sólo ha cometido adulterio con Betsabé, esposa de uno de sus generales más leales, sino que además hizo matar al esposo engañado. Se ha mofado así del mismo Dios, al arrogarse un derecho abusivo sobre la vida y la muerte en beneficio de sus deseos depravados, poniendo en entredicho la absolutez de la realeza divina, única fuente del auténtico derecho. Esto merece un castigo. Pero el rey reconoce su delito y se manifiesta humildemente arrepentido. Muestra así la profundidad de su fe, real a pesar de su pecado. Por eso Dios lo perdona. David quedará para siempre como el ejemplo vivo del hombre que, sobrepasando sus miserias, se ha situado en la dinámica divina que, sin desatender la justicia, aplica la misericordia y el perdón a quien se arrepiente, incluso por delitos enormes.
En la segunda lectura, Pablo no cesa de combatir la mentalidad que empuja al hombre a pensar que gracias a sus buenas acciones tiene derechos ante Dios. La religión fundada sobre la obediencia a la ley y sobre un contrato “te he dado y tienes que darme” falsea la verdadera relación con el Señor. Este tipo de religión condujo al judaísmo a rechazar el mensaje de misericordia de Jesús, para cerrarse en su frío esquema de la legalidad vacía. La fe transforma radicalmente esta mentalidad y nos hace abrirnos al amor divino tal como se ha mostrado en Jesús.
En el evangelio, una mujer -¡y qué mujer!- se atreve a estropear una sobremesa cuidadosamente preparada. La arrogante entrometida no sólo quebranta las leyes de la buena educación, sino que, además, comete una infracción de tipo religioso: un ser impuro no debe manchar la casa de un hombre socialmente puro (un fariseo).
Por un momento Cristo pierde su dignidad de profeta a los ojos de su anfitrión: “Si éste fuera profeta, sabría quién es esta mujer que le está tocando, y lo que es: una pecadora”.
Ante la situación que se ha presentado, Jesús utiliza el recurso de los sabios: el método socrático de inducir la conclusión correcta a partir de argumentos correctos. En vez de corregir a su anfitrión, lo invita a salir de su ignorancia y a reconocer que el verdadero pecador es él; el fariseo que se cree puro.
La mujer, a nadie ha engañado: ha repetido los gestos de su oficio; la misma actitud sensual que ha tenido con todos sus amantes. Pero esta tarde sus gestos no tienen el mismo sentido. Ahora expresan su respeto y el cambio de su corazón. El perfume lo ha comprado con sus ahorros, que son el precio de su “pecado”. Y sin dudarlo rompe el vaso (cf. Mc 14,3), para que nadie pueda recuperar ni un gramo del precioso perfume. Una vez más, el gesto fino y elegante .
Salen aquí a la luz dos dimensiones de la salvación. Por una parte, estalla la libertad propia del amor. En esta comida el fariseo tenía todo previsto y preparado. Pero basta con que una mujer empujada por su corazón entre sin haber sido invitada, y la sobremesa cambia del todo. Por otra parte, el episodio revela la liberación ofrecida por Jesús. El Mesías proclama con sus actos y palabras que el hombre ya no está condenado a la esclavitud de la ley y de una religión alienante. El cristiano es un ser liberado sobre la base de esa fe hecha amor práctico que predica Jesús: “tu fe te ha salvado”.
En la antigüedad
las prostitutas eran consideradas esclavas; socialmente no existían. Sin
embargo, esta tarde una prostituta escucha las palabras de absolución y de
canonización, porque ha hecho el gesto sacramental, ha expresado su decisión de
cambiar de vida. Así se coloca a la cabeza del Evangelio. ¿Qué otra cosa pueden
significar las palabras de Cristo “tus pecados están perdonados”? Es lo mismo
que decir: “María, eres una santa”.
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Noticias de da Iglesia Local y Universal |
Parroquia Nuestra Señora Del Carmen de Carora
Martes 01/06/2010 se inicia el mes del Sagrado Corazón De Jesús; Viernes 11/06 exposición del Santísimo con rompimiento desde las 07:30am hasta las 05:00pm; 06:00pm. Misa solemne al Sagrado Corazón de Jesús; 07:00pm Procesión con la imagen del sagrado Corazón de Jesús, retreta y quema del arbol.
Horario de misas: De Lunes a Viernes a las 6pm; Sábados a las 5:30pm; Domingos 7am (Radiada por la 97.3), 10:30am, 5:30pm.
Todos los jueves a las 5pm. Hora santa por las vocaciones
Viernes a las 6:30pm. Asamblea de oración con cantos de alabanza y adoración.
Parroquia San José de Carora
Retiro de sanación intergenérica con los samaritanos los días 13 y 14 de agosto 2010; lugar la parroquia san José, costo 20 BF.
Vigilia del Grupo MOCARE 26/06/2010 desde las 9pm. Abierto a todo el que quiera.
En Barquisimeto, Retiro de Sanación del Niño Interior, Con la Familia Fuente Real: 9, 10 Y 11 De Julio. Mayor Información Con La Hermana Nancy Gómez.
Renovación Carismática Católica
Concierto de Alabanza y Adoración con Marcos López de México: 25/06/2010 En El Auditorio Del Colegio Cristo Rey de Carora. Costo 20 BF. Hora 6PM.
Nada jamás sustituirá a sacerdotes en la Iglesia, recuerda el Papa Benedicto XVI
VATICANO, 11 Jun. 10 / 01:14 pm (ACI) Al finalizar la multitudinaria Eucaristía que fue concelebrada por más de 15 mil presbíteros llegados de todas partes del mundo para la clausura del Año Sacerdotal, el Papa Benedicto XVI saludó en distintos idiomas. En portugués el Santo Padre recordó que "nada jamás sustituirá el ministerio de los sacerdotes en la vida de la Iglesia".
En su saludo en español, el Papa pidió a Dios "que esta celebración se convierta en un vigoroso impulso para seguir viviendo con gozo, humildad y esperanza su sacerdocio, siendo mensajeros audaces del Evangelio, ministros fieles de los Sacramentos y testigos elocuentes de la caridad".
"Con los sentimientos de Cristo, Buen Pastor, os invito a continuar aspirando cada día a la santidad, sabiendo que no hay mayor felicidad en este mundo que gastar la vida por la gloria de Dios y el bien de las almas", añadió.
En portugués, el Papa agradeció a Dios "por lo que sois y lo que hacéis, recordando a todos que nada jamás sustituirá el ministerio de los sacerdotes en la vida de la Iglesia. A ejemplo y bajo el patrocinio del Santo Cura de Ars, perseveren en la amistad de Dios y dejen que vuestras manos y vuestros labios sigan siendo las manos y los labios de Cristo, único Redentor de la humanidad".
Humanidad necesita agua viva de Cristo que sólo pueden dar sacerdotes, dice el Papa Benedicto XVI
VATICANO, 11 Jun. 10 / 09:19 am (ACI) En la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y al presidir la Eucaristía en la Plaza de San Pedro por la clausura del Año Sacerdotal que convocó en ocasión del 150° aniversario de la muerte del Santo Cura de Ars, el Papa Benedicto XVI –que concelebró esta Misa con más de 15 mil sacerdotes– señaló que la humanidad necesita que los cristianos, especialmente los presbíteros, sean portadores del agua viva de Cristo que comunica la verdadera alegría y esperanza.
En la homilía de la Misa en la que utilizó el mismo cáliz de San Juan María Vianney, el Santo Padre afirmó que el motivo de la celebración del Año Sacerdotal ha sido "comprender de nuevo la grandeza y la belleza del ministerio sacerdotal", y agregó: "el sacerdote no es simplemente alguien que detenta un oficio. Por el contrario, el sacerdote hace lo que ningún ser humano puede hacer por sí mismo: pronunciar en nombre de Cristo la palabra de absolución de nuestros pecados, cambiando así, a partir de Dios, la situación de nuestra vida. Pronuncia sobre las ofrendas del pan y el vino las palabras de acción de gracias de Cristo, que abren el mundo a Dios y lo unen a Él. Por tanto, el sacerdocio no es un simple ‘oficio’, sino un sacramento"
"Esta audacia de Dios, que se abandona en las manos de seres humanos; que, aun conociendo nuestras debilidades, considera a los hombres capaces de actuar y presentarse en su lugar, esta audacia de Dios es realmente la mayor grandeza que se oculta en la palabra ‘sacerdocio’. Esto es lo que en este año hemos querido de nuevo considerar y comprender. Queríamos despertar la alegría de que Dios esté tan cerca de nosotros y también, así, enseñar de nuevo a los jóvenes que esta vocación, esta comunión de servicio por Dios y con Dios, existe".
El Papa Benedicto XVI advirtió luego que "era de esperar que al ‘enemigo’ no le gustara que el sacerdocio brillara de nuevo; él hubiera preferido verlo desaparecer, para que al fin Dios fuera arrojado del mundo. Y así ha ocurrido que, precisamente en este año de alegría por el sacramento del sacerdocio, han salido a la luz los pecados de los sacerdotes, sobre todo el abuso a los pequeños. También nosotros pedimos perdón insistentemente a Dios y a las personas afectadas, mientras prometemos que queremos hacer todo lo posible para que semejante abuso no vuelva a suceder jamás; que en la admisión al ministerio sacerdotal y en la formación que prepara al mismo haremos todo lo posible para examinar la autenticidad de la vocación; y que queremos acompañar aún más a los sacerdotes en su camino".
"Si el Año Sacerdotal hubiera sido una glorificación de nuestros logros humanos personales, habría sido destruido por estos hechos", observó el Pontífice. "Pero, para nosotros, se trataba precisamente de lo contrario, de sentirnos agradecidos por el don de Dios, un don que se lleva en ‘vasijas de barro’, y que una y otra vez, a través de toda la debilidad humana, hace visible su amor en el mundo. Así, consideramos lo ocurrido como una tarea de purificación, un quehacer que nos acompaña hacia el futuro y que nos hace reconocer y amar más aún el gran don de Dios. De este modo, el don se convierte en el compromiso de responder al valor y la humildad de Dios con nuestro valor y nuestra humildad".
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
06-06-2010
Domingo del Cuerpo y Sangre de Cristo – C
Gn 14, 18-20: Sacó pan y vino
Salmo:109, 1. 2. 3. 4: Tú eres sacerdote eterno, según el rito de Melquisedec.
2ª Lectura:1Cor 11, 23-26: Cada vez que comen y beben, proclaman la muerte del Señor
Lc 9, 11b-17: Comieron todos y se saciaron
La primera lectura de hoy constituye una especie de prefiguración sacerdotal-eucarística en la misteriosa persona de Melquisedec; la segunda lectura nos hace pasar de la imagen a la realidad, a través de la catequesis eucarística de Pablo a la comunidad de Corinto; finalmente, el evangelio nos recuerda que la eucaristía es y debe ser siempre expresión y fuente de caridad: nace del amor de Cristo y se vuelve fundamento del amor entre los fieles reunidos en torno al Pan donado por Jesús y distribuido por sus discípulos entre los hermanos.
La eucaristía sostiene toda la vida de la comunidad creyente. Mientras hacemos presente el “amor hasta el extremo” por el que Jesús ofreció su vida en la cruz (pasado), nos comprometemos a formar un sólo cuerpo animado por la fe y la caridad solidaria (presente), “mientras esperamos su venida gloriosa” (1 Cor 11,26) (futuro).
La primera lectura (Gen 14,18-20) es un antiguo texto, originalmente quizás de naturaleza política-militar, en el que el misterioso personaje Melquisedec rey de Salem ofrece a Abraham un poco de pan y vino. Se trata de un gesto de solidaridad: a través de aquel alimento, Abraham y sus hombres pueden reponerse después de volver de la batalla contra cuatro reyes (Gen 14,17). El pasaje, sin embargo, parece contener una escena de carácter religioso, siendo Melquisedec un sacerdote según la praxis teológica oriental.
La segunda lectura (1Cor 11,23-26) pertenece a la catequesis que Pablo dirige a la comunidad de Corinto en relación con la celebración de las asambleas cristianas, donde los más poderosos y ricos humillaban y despreciaban a los más pobres. Pablo aprovecha la oportunidad para recordar una antigua tradición que ha recibido sobre la cena eucarística, ya que el desprecio, la humillación y la falta de atención a los pobres en las asambleas estaban destruyendo de raíz el sentido más profundo de la Cena del Señor.
Se coloca así en sintonía con los profetas del Antiguo Testamento que habían condenado con fuerza el culto hipócrita que no iba acompañado de una vida de caridad y de justicia (cf. Am 5,21-25; Is 1,10-20), como también lo hizo Jesús (cf. Mt 5,23-24; Mc 7,9-13). La Eucaristía, memorial de la entrega de amor de Jesús, debe ser vivida por los creyentes con el mismo espíritu de donación y de caridad con que el Señor “entregó” su cuerpo y su sangre en la cruz por “vosotros”.
El evangelio (Lucas 9,10-17) relata el episodio de la multiplicación de los panes, que aparece con diversos matices también en los otros evangelios (¡dos veces en Marcos!), lo que demuestra no sólo que el evento posee un alto grado de historicidad, sino que también es fundamental para comprender la misión de Jesús.
Jesús está cerca de Betsaida y tiene delante a una gran muchedumbre de gente pobre, enferma, hambrienta. Es a este pueblo marginado y oprimido al que Jesús se dirige, “hablándoles del reino de Dios y sanando a los que lo necesitaban” (v. 11). A continuación Lucas añade un dato importante con el que se introduce el diálogo entre Jesús y los Doce: comienza a atardecer (v. 12). El momento recuerda la invitación de los dos peregrinos que caminaban hacia Emaús precisamente al caer de la tarde: “Quédate con nosotros porque es tarde y está anocheciendo” (Lc 24,29). En los dos episodios la bendición del pan acaece al caer el día.
El diálogo entre Jesús y los Doce pone en evidencia dos perspectivas. Por una parte los apóstoles que quieren enviar a la gente a los pueblos vecinos para que se compren comida, proponen una solución “realista”. En el fondo piensan que está bien dar gratis la predicación pero que es justo que cada cual se preocupe de lo material. La perspectiva de Jesús, en cambio, representa la iniciativa del amor, la gratuidad total y la prueba incuestionable de que el anuncio del reino abarca también la solución a las necesidades materiales de la gente.
La respuesta de Jesús: “dadles vosotros de comer” (v. 13) no sólo es provocativa dada la poca cantidad de alimento, sino que sobre todo intenta poner de manifiesto la misión de los discípulos al interior del gesto misericordioso que realizará Jesús. Los discípulos, aquella tarde cerca de Betsaida y a lo largo de toda la historia de la Iglesia, están llamados a colaborar con Jesús preocupándose por conseguir el pan para sus hermanos. Después de que los discípulos acomodan a la gente, Jesús “tomó los cinco panes y los dos peces, levantó los ojos al cielo, pronunció la bendición, los partió y se los iba dando a los discípulos para los distribuyeran entre la gente” (v. 16).
El gesto de “levantar los ojos al cielo” pone en evidencia la actitud orante de Jesús que vive en permanente comunión con el Dios del reino; la bendición (la berajá hebrea) es una oración que al mismo tiempo expresa gratitud y alabanza por el don que se ha recibido o se está por recibir. Es digno de notar que Jesús no bendice los alimentos, pues para él “todos los alimentos son puros” (Mc 7,19), sino que bendice a Dios por ellos reconociéndolo como la fuente de todos los dones y de todos los bienes. El gesto de partir el pan y distribuirlo indiscutiblemente recuerda la última cena de Jesús, en donde el Señor llena de nuevo sentido el pan y el vino de la comida pascual, haciéndolos signo sacramental de su vida y su muerte como dinamismo de amor hasta el extremo por los suyos.
Al final todos quedan saciados y sobran doce canastas (v. 17). El tema de la “saciedad” es típico del tiempo mesiánico. La saciedad es la consecuencia de la acción poderosa de Dios en el tiempo mesiánico (Ex 16,12; Sal 22,27; 78,29; Jer 31,14). Jesús es el gran profeta de los últimos tiempos, que recapitula en sí las grandes acciones de Dios que alimentó a su pueblo en el pasado (Ex 16; 2Re 4,42-44). Los doce canastos que sobran no sólo subraya el exceso del don, sino que también pone en evidencia el papel de “los Doce” como mediadores en la obra de la salvación. Los Doce representan el fundamento de la Iglesia, son como la síntesis y la raíz de la comunidad cristiana, llamada a colaborar activamente a fin de que el don de Jesús pueda alcanzar a todos los seres humanos.
En el texto, como hemos visto, se sobreponen diversos niveles de significado. El milagro realizado por Jesús lo presenta como el profeta de los últimos tiempos. Al mismo tiempo el evento anticipa el gesto realizado por Jesús en la última cena, cuando el Señor dona a la comunidad en el pan y el vino el signo sacramental de su presencia.
Por otra parte, el
don del pan en el desierto inaugura el tiempo nuevo de la fraternidad, que
prefigura la plenitud de la comunión escatológica en plenitud. Además se pone en
evidencia, como hemos señalado antes, el papel esencial de los discípulos de
Jesús como mediadores del reino. A través de aquellos que creemos en el Señor
debería llegar a todos los hombres el pan que del bienestar material que permite
una vida digna de hijos de Dios, el pan de la esperanza y de la gratuidad del
amor, y sobre todo el pan de la Palabra y de la Eucaristía, sacramento de la
presencia de Jesús y de su amor misericordioso en favor de todos los hombres.
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
Parroquia Nuestra Señora Del Carmen de Carora
Martes 01/06/2010 se inicia el mes del Sagrado Corazón De Jesús; Viernes 11/06 exposición del Santísimo con rompimiento desde las 07:30am hasta las 05:00pm; 06:00pm. Misa solemne al Sagrado Corazón de Jesús; 07:00pm Procesión con la imagen del sagrado Corazón de Jesús, retreta y quema del arbol.
Horario de misas: De Lunes a Viernes a las 6pm; Sábados a las 5:30pm; Domingos 7am(Radiada por la 97.3), 10:30am, 5:30pm.
Todos los jueves a las 5pm. Hora santa por las vocaciones
Viernes a las 6:30pm. Asamblea de oración con cantos de alabanza y adoración.
Parroquia San José de Carora
Retiro de sanación intergenérica con los samaritanos los días 13 y 14 de agosto 2010; lugar la parroquia san José, costo 20 BF.
Vigilia del Grupo MOCARE 26/06/2010 desde las 9pm. Abierto a todo el que quiera
09/07/2010 Convivencia interna del grupo juvenil ELIMELEC
20/06/2010 Bazar y domingo festivo con motivo del día del padre. Desde las 8am hasta las 3pm. Asiste para colaborar con la obra del salón parroquial.
25, 26, 27/06/2010 Retiro de parejas en la casa del apostolado seglar. Mayor información por la parroquia de san José. Costo 300 BF.
Encuentros familiares de venezuela – autoencuentro
2, 3 y 4 Julio 2010 autoencuentro en la Casa del apostolado seglar. Costo 250 BF. Mayor información con la señora Reina Riera 0426-608.62.39: Carmen Aldana 0426- 487.32.95
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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30-05-2010
Domingo De La Santísima Trinidad – C
Prov 8, 22-31: Antes de comenzar la tierra, la sabiduría fue engendrada
Salmo 8: Señor, dueño nuestro, ¡qué admirable es tu nombre!
Rom 5, 1-5: A Dios, por medio de Cristo, en el amor derramado con el Espíritu
Jn 16, 12-15: Cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os llevará a la verdad completa.
La revelación de Dios como misterio trinitario constituye el núcleo fundamental y estructurante de todo el mensaje del Nuevo Testamento. El misterio de la Santísima Trinidad antes que doctrina ha sido evento salvador. El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo han estado siempre presentes en la historia de la humanidad, donando la vida y comunicando su amor, introduciendo y transformando el devenir de la historia en la comunión divina de las Tres personas. Por eso se puede hablar de una preparación de la revelación de la Trinidad divina antes del cristianismo, tanto en la experiencia del pueblo de la antigua alianza tal como lo atestiguan los libros del Antiguo Testamento, como en las otras religiones y en los eventos de la historia universal.
El Nuevo Testamento, más que una doctrina elaborada sobre la Trinidad, nos muestra con claridad una estructura trinitaria de la salvación. La iniciativa corresponde al Padre, que envía, entrega y resucita a su Hijo Jesús; la realización histórica se identifica con la obediencia de Jesús al Padre, que por amor se entrega a la muerte; y la actualización perenne es obra del don del Espíritu, que después de la resurrección es enviado por Jesús de parte del Padre y que habita en el creyente como principio de vida nueva configurándolo con Jesús en su cuerpo que es la Iglesia.
La primera lectura (Prov 8,22-31) es un himno a la sabiduría divina considerada en su doble dimensión trascendente e inmanente. La Sabiduría es trascendente pues ella es el proyecto de Dios, su voluntad, sus designios, su Palabra, su Espíritu; pero también es encarnada ya que el proyecto divino se realiza en la creación y en la historia, la voluntad de Dios se manifiesta en la Escritura y a través de su Espíritu se convierte en una realidad interior al ser humano. De esta forma la reflexión sapiencial bíblica supera la simplificación panteísta o dualista en su visión de Dios.
En los vv. 22-25 el autor bíblico nos sitúa “antes” de la creación, en la eternidad de Dios, presentando la Sabiduría como una realidad divina y trascendente, anterior a todas las realidades cósmicas: “El Señor me creó al principio de sus tareas, antes de sus obras más antiguas... cuando no había océanos, fui engendrada, cuando no existían los manantiales ricos de agua”. En los vv. 26-31 la Sabiduría parecer ser una realidad creada pues aparece contemporánea a la creación. La Sabiduría está presente también en el ser humano, en su inteligencia, en su felicidad: “Cuando consolidaba los cielos allí estaba yo, cuando trazaba la bóveda sobre la superficie del océano, cuando señalaba al mar su límite... a su lado estaba yo como confidente, día tras día lo alegraba y jugaba sin cesar en su presencia; jugaba con el orbe de la tierra, y mi alegría era estar con los seres humanos”.
Este himno ha llegado a ser en la tradición cristiana un preanuncio de la encarnación de la Palabra (Jn 1), que “al principio estaba junto a Dios, todo fue hecho por ella y sin ella no se hizo nada de cuando llegó a existir” (Jn 1,2-3), y que al final de los tiempos “se hizo carne y habitó entre nosotros y hemos visto su gloria, la gloria propia del Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad” (Jn 1,14).
La segunda lectura (Rom 5,1-5) es una especie de declaración paulina de sabor trinitario sobre la situación del ser humano que ha sido justificado gracias a la fe en Cristo: “Habiendo, pues, recibido de la fe nuestra justificación, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo... y la esperanza no falla, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos ha sido dado” (vv. 1.5). Pablo afirma la dimensión trinitaria de la vida creyente. Reconciliados con Dios por la fe, estamos en una situación de “paz” y de “esperanza”, paz que supera la tribulación y esperanza que transforma el presente.
El evangelio (Jn 16,12-15) constituye la quinta promesa del Espíritu en el evangelio de Juan. Se habla del Espíritu como defensor (“Paráclito”) y como maestro, llamándolo “Espíritu de la verdad”. La verdad es la palabra de Jesús y el Espíritu aparece con la misión de “llevar a la verdad completa”, es decir, ayudar a los discípulos a comprender todo lo dicho y enseñado por Jesús en el pasado, haciendo que su palabra sea siempre viva y eficaz, capaz de iluminar en cada situación histórica la vida y la misión de los discípulos.
El Espíritu tiene una función “didáctica” y “hermenéutica” con relación a la palabra de Jesús. El Espíritu Santo no propone una nueva revelación, sino que conduce a una total comprensión de la persona e del mensaje del Señor Resucitado. El Espíritu, por tanto, “guía” (v. 13) hacia la “Verdad” de Jesús, es decir, hacia su revelación, de tal forma que la podamos conocer en plenitud.
Esta función del Espíritu con relación a Jesús y
a su palabra define la profunda relación entre el Padre, el Hijo y el Espíritu:
la Revelación es perfectamente una porque tiene su origen en el Padre, es
realizada por el Hijo y se perfecciona en la Iglesia con la interpretación del
Espíritu. Por eso Jesús dice que “el Espíritu no hablará por su cuenta, sino que
dirá únicamente lo que ha oído... todo lo que les dé a conocer, lo recibirá de
mí”. Jesús será siempre el Revelador del Padre; el Espíritu de la Verdad, en
cambio, hace posible que la revelación de Cristo penetre con profundidad en el
corazón del creyente.
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
Mayoría de latinoamericanos se opone a despenalizar aborto
MÉXICO D.F., 28 May. 10 / 08:14 am (ACI) Un estudio de opinión pública realizado por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) reveló que en cuatro países de la región, la mayoría de ciudadanos se opone a despenalizar el aborto.
Las cifras de FLACSO –entidad que tienen entre sus líneas de acción la promoción de la ideología de género y apoya la legalización del aborto– revelan que en Brasil, Chile, México y Nicaragua no hay respaldo ciudadano a una legalización total del aborto.
Según las cifras, presentadas en el segundo Congreso Latinoamericano de Ciencias Social, los ciudadanos sólo aceptan el aborto bajo ciertas causas, usualmente por violación, y muestra que los latinoamericanos son conscientes de que el aborto deja secuelas negativas a la mujer.
Entre el 66 y 81 por ciento de los encuestados rechazó la legalización del aborto en sus países.
Claudia Dídes, directora del Programa Género y Equidad de FLACSO Chile, admitió que la población de la región se mantiene "conservadora" en materia de aborto porque "aparece el discurso sobre lo femenino y la constitución de la maternidad bastante fuerte, en el que se refleja que lo que prevalece en América Latina es la mujer donadora de vida".
Dídes también destacó que en estos países ha ganado terreno la percepción de que el aborto es un problema de salud pública, aunque la gran mayoría desconoce los marcos jurídicos nacionales del aborto.
Para Dídes, el estudio es "un instrumento" para conocer lo que piensa la sociedad latinoamericana respecto del aborto para que éste pueda ir introduciéndose en las agendas políticas de los países de la región.
Sacerdotes en Ecuador reflexionan sobre su identidad
QUITO, 28 May. 10 / 08:10 pm (ACI)En el marco del Año Sacerdotal, los
presbíteros de la Arquidiócesis de Quito (Ecuador) se reunieron este miércoles
en el encuentro titulado "La identidad y la misión del sacerdote hoy", convocado
por el Arzobispo Primado de Ecuador, Mons. Raúl Vela Chiriboga.
Según señala la arquidiócesis de Quito, el evento, realizado en el Centro de Formación Social Betania con la presencia de cerca de 100 sacerdotes, fue presidido por Mons. Danilo Echeverría, Obispo Auxiliar de Quito y tuvo como reflexión la ponencia realizada por el P. Ángel Estrada, directivo del Instituto de Vida Consagrada Schoenstatt y consejero de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada de la Santa Sede.
En su ponencia, el P. Estrada reflexionó en torno a "las vivencias y realidades propias del sacerdote desde distintos escenarios como la parroquia y el servicio pastoral a los más necesitados".
Al finalizar el encuentro, los presbíteros se reunieron en grupos de trabajo donde analizaron "la experiencia pastoral del sacerdote, así como sus desafíos de hoy ante el mundo y las bendiciones que han recibido".
El Papa Benedicto XVI nombra dos Obispos para Brasil
VATICANO, 26 May. 10 / 10:12 am (ACI)El Papa Benedicto XVI nombró hoy a Mons. Célio de Oliveira Goulart, hasta ahora Obispo de Cachoeiro de Itapemirim, como nuevo Obispo de Sao Joao del Rei. Asimismo nombró a Mons. Wilson Tadeu Jönck, hasta ahora Obispo Auxiliar de Río de Janeiro, como nuevo Obispo de Tubarao. Ambas diócesis están ubicadas en Brasil.
Mons. De Oliveira sucede en el gobierno de la diócesis de Sao Joao del Rei a Mons. Waldemar Chaves de Araújo, cuya renuncia al gobierno pastoral de la diócesis fue aceptada por límite de edad.
Para el gobierno pastoral de su nueva diócesis en la que habitan 470 mil católicos, el Prelado cuenta con la ayuda de 66 sacerdotes y 109 religiosos.
Por su parte, Mons. Jönck cuenta con la colaboración de 53 sacerdotes y 99 religiosos para el gobierno pastoral de los 305 mil católicos a su cargo.
Adoración eucarística y oración por Benedicto XVI en San Pedro
ROMA, 28 May. 10 / 01:08 pm (ACI) Los estudiantes de las universidades pontificias de Roma promueven para este sábado 29 de mayo una mañana de adoración eucarística y oración en desagravio de los abusos cometidos por algunos miembros del clero. Este evento se realizará en el altar de la Cátedra de la Basílica de San Pedro.
La iniciativa es patrocinada por el Cardenal Angelo Comastri, Arcipreste de la Basílica y Vicario General del Papa para el Estado de la Ciudad del Vaticano. Esta jornada de oración también es una expresión de solidaridad con el Papa Benedicto XVI ante la campaña mediática en su contra.
La cita, indica L’Osservatore Romano, es a las 10:00 a.m. Luego de la adoración eucarística Mons. Charles J. Scicluna, Promotor de Justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, tendrá a su cargo una meditación.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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23-05-2010
Domingo de Pentecostés – C
Hch 2,1-11: Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar
Salmo 103, 1.24.29-31.34: Envía tu Espíritu, Señor, y repuebla la faz de la tierra.
1Cor 12,3b-7.12-13:: Para formar un solo cuerpo
Jn 20,19-23: Jesús envía al Espíritu Santo
El Espíritu es la misma vida de Dios. En la Biblia es sinónimo de vitalidad, de dinamismo y novedad. El Espíritu animó la misión de Jesús y se encuentra también a la raíz de la misión de la Iglesia. El evento de Pentecostés nos remonta al corazón mismo de la experiencia cristiana y eclesial: una experiencia de vida nueva con dimensiones universales.
La primera lectura (Hch 2,1-11) es el relato del evento de Pentecostés. En ella se narra el cumplimiento de la promesa hecha por Jesús al final del evangelio de Lucas y al inicio del libro de los Hechos (Lc 24,49: “Por mi parte, les voy a enviar el don prometido por mi Padre... quédense en la ciudad hasta que sean revestidos de la fuerza que viene de lo alto”; Hch 1,5.8: “Ustedes serán bautizados con Espíritu Santo dentro de pocos días... ustedes recibirán la fuerza del Espíritu Santo”).
Con esta narración Lucas profundiza un aspecto fundamental del misterio pascual: Jesús resucitado ha enviado el Espíritu Santo a la naciente comunidad, capacitándola para una misión con horizonte universal. El relato inicia dando algunas indicaciones relativas al tiempo, al lugar y a las personas implicadas en el evento. Todo ocurre “al llegar el día de Pentecostés” (Hch 2,1). Pentecostés es una fiesta judía conocida como “fiesta de las semanas” (Ex 34,22; Num 28,26; Dt 16,10.16; etc.) o “fiesta de la cosecha” (Ex 23,16; Num 28,26; etc.), que se celebraba siete semanas después de la pascua.
Parece ser que en algunos ambientes judíos en época tardía, en esta fiesta se celebraban las grandes alianzas de Dios con su pueblo, particularmente la del Sinaí que estaba directamente relacionada con el don de la Ley. Aunque Lucas no desarrolla esta temática en el relato de Pentecostés, seguramente conocía esta tradición y es probable que haya querido asociar el don del Espíritu, enviado por Cristo resucitado, al don de la Ley recibido en el Sinaí. En la comunidad de Qumrán, contemporánea a Jesús, Pentecostés había llegado a ser la fiesta de la Nueva Alianza que aseguraba la efusión del Espíritu de Dios al nuevo pueblo purificado (cf. Jer 31,31-34; Ez 36).
El texto de los Hechos da otra indicación: “estaban todos juntos en un mismo lugar” (Hch 2,1). Con estas palabras se quiere sugerir que los presentes estaban unidos, no sólo en un mismo sitio, sino con el corazón. Aunque no se habla de una reunión cultual, no sería extraño que Lucas imaginara a los creyentes en oración, esperando la venida del Espíritu, de la misma forma que Jesús estaba orando cuando el Espíritu bajó sobre él en el bautismo (Lc 3,21: “Mientras Jesús oraba... el Espíritu Santo bajó sobre él”; Hch 1,14: “Solían reunirse de común acuerdo para orar en compañía de algunas mujeres, de María la madre de Jesús y de los hermanos de éste”).
Lucas utiliza en primer lugar el símbolo del viento para hablar del don del Espíritu: “De repente vino del cielo un ruido, semejante a una ráfaga de viento impetuoso y llenó la casa donde se encontraban” (Hch 2,2). Aunque los discípulos estaban a la espera del cumplimiento de la promesa del Señor resucitado, el evento ocurre “de repente” y, por tanto, en forma imprevisible. Es una forma de decir que se trata de una manifestación divina, ya que el actuar de Dios no puede ser calculado ni previsto por el ser humano. El ruido llega “del cielo”, es decir, del lugar de la trascendencia, desde Dios. Su origen es divino. Y es como el rumor de una ráfaga de viento impetuoso.
El evangelista quería describir el descenso del Espíritu Santo como poder, como potencia y dinamismo y, por tanto, el viento era un elemento cósmico adecuado para expresarlo. Además, tanto en hebreo como en griego, espíritu y viento se expresan con una misma palabra (hebreo: ruah; griego: pneuma). No es extraño, por tanto, que el viento sea uno de los símbolos bíblicos del Espíritu. Recordemos el gesto de Jesús en el evangelio, cuando “sopla” sobre los discípulos y les dice: “Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,22), o la visión de los esqueletos calcinados narrada en Ezequiel 37, donde el viento–espíritu de Dios hace que aquellos huesos se revistan de tendones y de carne, recreando el nuevo pueblo de Dios.
“Entonces aparecieron lenguas como de fuego, que se repartían y se posaban sobre cada uno de ellos” (Hch 2,3). Lucas se sirve luego de otro elemento cósmico que era utilizado frecuentemente para describir las manifestaciones divinas en el Antiguo Testamento: el fuego, que es símbolo de Dios como fuerza irresistible y trascendente. La Biblia habla de Dios como un “fuego devorador” (Dt 4,24; Is 30,27; 33,14); “una hoguera perpetua” (Is 33,14). Todo lo que entra en contacto con él, como sucede con el fuego, queda transformado. El fuego es también expresión del misterio de la trascendencia divina. En efecto, el ser humano no puede retener el fuego entre sus manos, siempre se le escapa; y, sin embargo, el fuego lo envuelve con su luz y lo conforta con su calor. Así es el Espíritu: poderoso, irresistible, trascendente.
El evento extraordinario expresado simbólicamente en los vv. 2-3 se explicita en el v. 4: “Todos quedaron llenos del Espíritu Santo”. Dios mismo llena con su poder a todos los presentes. No se les comunica un auxilio cualquiera, sino la plenitud del poder divino que se identifica en la Biblia con esa realidad que se llama: el Espíritu. Se trata de un evento único que marca la llegada de los tiempos mesiánicos y que permanecerá para siempre en el corazón mismo de la Iglesia. Desde este momento el Espíritu será una presencia dinámica y visible en la vida y la misión de la comunidad cristiana.
La fuerza interior y transformadora del Espíritu, descrita antes con los símbolos del viento y del fuego, se vuelve ahora capacidad de comunicación que inaugura la eliminación de la antigua división entre los seres humanos a causa de la confusión de lenguas en Babel (Gen 11). “Y comenzaron a hablar en lenguas extrañas, según el Espíritu Santo les concedía expresarse” (v. 4). En Jerusalén, no en la casa donde están los discípulos, ni en el espacio cerrado de unos pocos elegidos, sino en el espacio abierto donde hay gente de todos las naciones (v. 5), en la plaza y en la calle, el Espíritu reconstruye la unidad de la humanidad entera e inaugura la misión universal de la Iglesia.
El pecado condenado en el relato de la torre de Babel es la preocupación egoísta de los seres humanos que se cierran y no aceptan la existencia de otros grupos y otras sociedades, sino que desean permanecer unidos alrededor de una gran ciudad cuya torre toque el cielo. El Espíritu debe venir continuamente para perdonar y renovar a los seres humanos para que no se repitan más las tragedias causadas por el racismo, la cerrazón étnica y los integrismos religiosos.
El Espíritu de Pentecostés inaugura una nueva experiencia religiosa en la historia de la humanidad: la misión universal de la Iglesia. La palabra de Dios, gracias a la fuerza del Espíritu, será pronunciada una y otra vez a lo largo de la historia en diversas lenguas y será encarnada en todas las culturas. El día de Pentecostés, la gente venida de todas las partes de la tierra “les oía hablar en su propia lengua” (Hch 2,6.8). El don del Espíritu que recibe la Iglesia, al inicio de su misión, la capacita para hablar de forma inteligible a todos los pueblos de la tierra.
En el evangelio se narra la aparición del Señor Resucitado a los discípulos el día de pascua. Todo el relato está determinado por una indicación temporal (es el primer día de la semana) y una indicación espacial (las puertas del lugar donde están los discípulos están cerradas).
La referencia al primer día de la semana, es decir, el día siguiente al sábado (el domingo), evoca las celebraciones dominicales de la comunidad primitiva y nuestra propia experiencia pascual que se renueva cada domingo. La indicación de las puertas cerradas quiere recordar el miedo de los discípulos que todavía no creen, y al mismo tiempo quiere ser un testimonio de la nueva condición corporal de Jesús que se hará presente en el lugar. Jesús atravesará ambas barreras: las puertas exteriores cerradas y el miedo interior de los discípulos. A pesar de todo, están juntos, reunidos, lo que parece ser en la narración una condición necesaria para el encuentro con el Resucitado; de hecho Tomás sólo podrá llegar a la fe cuando está con el resto del grupo.
Jesús “se presentó en medio de ellos” (v.19). El texto habla de “resurrección” como venida del Señor. Cristo Resucitado no se va, sino que viene de forma nueva y plena a los suyos (cf. Jn 14,28: “me voy y volveré a vosotros”; Jn 16,16-17) y les comunica cuatro dones fundamentales: la paz, el gozo, la misión, y el Espíritu Santo.
Los dones pascuales por excelencia son la paz (el shalom bíblico) y el gozo (la járis bíblica), que no son dados para el goce egoísta y exclusivo, sino para que se traduzcan en misión universal. La misión que el Hijo ha recibido del Padre ahora se vuelve misión de la Iglesia: el perdón de los pecados y la destrucción de las fuerzas del mal que oprimen al ser humano. Para esto Jesús dona el Espíritu a los discípulos. En el texto, en efecto, sobresale el tema de la nueva creación: Jesús “sopló sobre ellos”, como Yahvé cuando creó al ser humano en Gen 2,7 o como Ezequiel que invoca el viento de vida sobre los huesos secos (Ez 37).
Con el don del Espíritu el Señor Resucitado inicia un mundo nuevo, y con el envío de los discípulos se inaugura un nuevo Israel que cree en Cristo y testimonia la verdad de la resurrección. Como “seres humanos nuevos”, llenos del aliento del Espíritu en virtud de la resurrección de Jesús, deberán continuar la misión del “Cordero que quita el pecado del mundo”: la misión de la Iglesia que continúa la obra de Cristo realiza la renovación de la humanidad como en una nueva obra creadora en virtud del poder vivificante del Resucitado.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
16-05-2010
Domingo VII Pascua – C: Ascensión del Señor
Hch 1, 1-11: Lo vieron levantarse
Salmo 46: Dios asciende entre aclamaciones; el Señor, al son de trompetas.
Ef 1, 17-23: Lo sentó a su derecha en el cielo
O bien Heb 9, 24-28; 10, 19-23: Cristo ha entrado en el mismo cielo
Lc 24, 46-53: Fue llevado al cielo
Lucas
ha escrito dos libros: un evangelio y los Hechos de los apóstoles. En Hch 1,1-2
Lucas retoma la referencia a Teófilo que hizo al comienzo de su Evangelio
(“ilustre Teófilo” Lc 1,3). Teófilo significa “amigo de Dios”. El hecho de
agregarlo aquí, después de separarse su obra en dos, refuerza la idea que
Teófilo es una designación simbólica general. Todos los que leemos estos libros
somos Teófilos. Su evangelio termina con «Jesús llevado al cielo» (Lc 24,51).
Los Hechos comienzan con el relato de «Jesús yéndose al cielo» (Hch 1,6-11). En
el evangelio se presenta a Jesús con su cuerpo. En los Hechos ya no está
corporalmente. Actúa por medio de su Espíritu. La orden que Jesús da a los
apóstoles en Hch 1,4 exige pasividad total: no ausentarse de la ciudad y
aguardar. En Lc 24,49 es semejante: permanecer en la ciudad (con la connotación
de esperar sin hacer nada). La permanencia y espera pasiva debe durar “hasta que
sean bautizados en el Espíritu Santo” (Hch 1,5) o “hasta que sean revestidos del
poder de lo alto” (Lc 24,49). Lucas se está aquí refiriendo claramente a
Pentecostés.
El misterio del resucitado se expresa de muchas maneras en el Nuevo Testamento:
está vivo, se ha despertado, se ha levantado... En la Carta a los Efesios vemos
un ejemplo de estas manifestaciones: Pablo hace un claro énfasis en la
glorificación de Jesús a la derecha del Padre. Y es a partir de esta
glorificación que nosotros y nosotras, sus discípulos, recibiremos la fuerza del
Espíritu Santo, espíritu de sabiduría y de revelación, para conocerle
perfectamente y conocer así su voluntad, asumiendo por completo el desafío de
continuar su tarea a favor del Reino.
Lucas quiere mostramos también que Jesús ha sido «glorificado» por Dios: ha
entrado en la gloria del Padre. Separa ambos eventos (resurrección y ascensión),
para subrayar el carácter histórico que cada uno de ellos tiene. Jesús
resucitado, antes de su ascensión-exaltación-glorificación, convive con sus
discípulos: come con ellos y los instruye. La ascensión de Jesús señala, en
Lucas, la tensión en la que entra la comunidad de los discípulos desde aquel
momento, una vez que han terminado las apariciones del Resucitado: tensión entre
la ausencia y al mismo tiempo la presencia del Señor. Jesús continúa su acción y
enseñanza después de ser llevado al cielo; Jesús resucitado sigue actuando y
enseñando en la comunidad después de su ascensión. Lucas (como también Pablo en
el pasaje de la segunda lectura) une íntimamente la ausencia física con el Don
del Espíritu Santo.
La insistencia de que los discípulos veían a Jesús subiendo hacia el cielo,
podría considerarse alusiva a las escenas de asunción de Elías, cuando Eliseo
tuvo asegurado el espíritu de profecía del maestro porque pudo verlo. Así, la
comunidad de los discípulos queda configurada en la ascensión como la comunidad
profética que hereda el Espíritu de Jesús para continuar su misión. En la
ascensión Jesús no se va, sino que es exaltado, glorificado. La parusía no es el
retorno de un Jesús ausente, sino la manifestación gloriosa de un Jesús que
siempre ha estado presente en la comunidad. Esto aparece claramente en las
últimas palabras de Jesús en Mt 28,19: “he aquí que yo estoy con ustedes todos
los días hasta el fin de este mundo”. La ascensión expresa el cambio en Jesús
resucitado, una nueva manera de ser, gloriosa, glorificada, pero siempre
histórica, pues Jesús glorificado sigue viviendo en la comunidad.
La narración de la ascensión es para Lucas, la culminación del itinerario de
Jesús, y el tránsito entre el “tiempo de Jesús” y el “tiempo de la Iglesia”,
inaugurada con el Espíritu Santo, prometido por Jesús. Al recibir el Espíritu la
comunidad de los creyentes asume en sí la misión de continuar el trabajo
inaugurado por Jesús, de manifestar el Reino del Padre.
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
Desmontan complot para asesinar al Papa Benedicto XVI
ROMA, 14 May. 10 / 12:21 pm (ACI) Dos marroquíes musulmanes que asistían
a una universidad en la ciudad italiana de Perugia fueron expulsados del país el
mes pasado luego de que se descubriese que planeaban un atentado para asesinar
al Papa Benedicto XVI.
Según informa el diario italiano Panorama, la interceptación de algunas
conversaciones entre ambos llevó al arresto de los extremistas y su consiguiente
expulsión. Uno de ellos, Mohammed Hlal, señaló que quería "la muerte de la
cabeza del Vaticano" y que "estaba listo para asesinarlo para ganar un lugar en
el Paraíso".
Este universitario de 27 años hablaba por teléfono con su compañero, de 22 años
de edad, Ahmed Errahmouni, cuando el contenido de la conversación atrajo la
atención de la policía local.
Panorama señala que fueron señalados como "una amenaza a la seguridad nacional"
en el documento del Ministro del Interior de Italia de fecha 29 de abril.
Según la investigación que comenzó en octubre del año pasado por parte de la
policía italiana anti-mafia, ambos estudiantes tienen una visión extremista del
Islam y buscaban material explosivo. Hlal estudiaba comunicaciones
internacionales mientras que Errahmouni se formaba en física y matemáticas en la
Universidad de Perugia.
Una fuente del Ministerio del Interior, señala Reuters, confirmó que "durante las investigaciones se ha encontrado elementos que hacen pensar que los dos proyectaban un atentado contra el Papa".
No cambia posición de la Iglesia sobre "matrimonio gay", precisa Arzobispado argentino
MENDOZA, 14 May. 10 / 12:02 pm (ACI) El Arzobispado de Mendoza en Argentina, país en el que actualmente se debate un proyecto que equipararía las uniones homosexuales al matrimonio, lamentó la confusión y desconcierto que generó la opinión emitida, a título personal, por el presbítero Vicente Reale, quien se manifestó a favor del mal llamado "matrimonio" entre personas del mismo sexo.
El vocero arzobispal, P. Marcelo De Benedectis, reiteró que para la Iglesia
"este tipo de unión contradice leyes naturales", y subrayó que su posición es
clara en este tema y está contenida en la reciente declaración "Sobre el Bien
Inalterable del Matrimonio y la Familia", difundido por la 99° Asamblea Plenaria
de la Conferencia Episcopal Argentina.
"Cada uno es libre de tener una opinión formada, pero lo importante es defender
los preceptos de la Iglesia, porque estamos seguros y profundamente convencidos
de que esa es la verdad que nos reveló Jesús", sostuvo el portavoz.
Un bien inalterable
En abril pasado, los Obispos de Argentina reiteraron que el bien del matrimonio
y la familia es "inalterable", y advirtió que "no hay una realidad análoga que
se le pueda igualar", porque "no es una unión cualquiera entre personas; tiene
características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la
familia y de la sociedad".
Tras señalar que "corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre
el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su
función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad", los
prelados alertaron que "si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre
personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del
matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en
contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley
natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina".
Los obispos manifestaron así la posición de la Iglesia ante el avance
legislativo de proyectos de ley para permitir el mal llamado "matrimonio" entre
personas del mismo sexo y hasta la posibilidad de que estas parejas puedan
adoptar niños.
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
09-05-2010
Domingo VI Pascua -C
Hch 15, 1-2. 22-29: No imponerles más cargas
que las indispensables
Salmo 66: Oh Dios, que te alaben los pueblos, que todos los pueblos te alaben.
Ap 21, 10-14. 22-23: Me enseñó la ciudad santa, que bajaba del cielo
Jn 14, 23-29: El Espíritu Santo les enseñara todo
El
libro de los Hechos nos presenta nuevamente la controversia de los apóstoles con
algunas personas del pueblo que decían que los no circuncidados no podían entrar
en el reino de Dios. Los apóstoles descartaban el planteamiento judío de la
circuncisión.
Esta se realizaba a los ocho días del nacimiento al niño varón, a quien sólo así
se le aseguraban todas las bendiciones prometidas por ser un miembro en potencia
del pueblo elegido y por participar de la Alianza con Dios. Todo varón no
circuncidado según esta tradición debía ser expulsado del pueblo, de la tierra
judía, por no haber sido fiel a la promesa de Dios (cf. Gn 17,9-12).
El acto ritual de la circuncisión estaba cargado -y aún lo está- de significado
cultural y religioso para el pueblo judío. Estaba ligado también al peso
histórico-cultural de exclusión de las mujeres, las cuales no participaban de
rito alguno para iniciarse en la vida del pueblo: a ellas no se les concebía
como ciudadanas.
Para los cristianos la circuncisión ya no es ni será importante. Este rito y
tradición ha perdido toda vigencia. Ya no es necesario hacer ritos externos
alejados de la justicia y del amor misericordioso de Dios. En el cristianismo
hombres y mujeres somos iguales, y en el Bautismo adquirimos todos la dignidad
de hijos de Dios y miembros del cuerpo de Cristo, que es la Iglesia. Creemos
necesario realizar una constante «circuncisión del corazón» (cf. Dt 10,16) para
que tanto hombres como mujeres logremos purificarnos del egoísmo, del odio, de
la mentira y de todo aquello que nos degenera.
El Apocalipsis nos presenta también una crítica a la tradición judía excluyente.
Juan vio en sus revelaciones la nueva Jerusalén que bajaba del cielo y que era
engalanada para su esposo, Cristo resucitado. Esta nueva Jerusalén es la
Iglesia, triunfante e inmaculada, que ha sido fiel al Cordero y no se ha dejado
llevar por las estructuras que muchas veces generan la muerte. Aquí yace la
crítica del cristianismo al judaísmo que se dejó acaparar por el Templo, en el
cual los varones, y entre éstos especialmente los cobijados por la Ley, eran los
únicos que podían relacionarse con Dios; un Templo que era señal de exclusión
hacia los sencillos del pueblo y los no judíos.
La Nueva Jerusalén que Juan describe en su libro no necesita templo, porque Dios
mismo estará allí, manifestando su gloria y su poder en medio de los que han
lavado sus ropas en la sangre del Cordero. Ya no habrá exclusión -ni puros ni
impuros-, porque Dios lo será todo en todos, sin distinción alguna.
En el evangelio de Juan, Jesús, dentro del contexto de la Ultima Cena y del gran discurso de despedida, insiste en el vínculo fundamental que debe prevalecer siempre entre los discípulos y él: el amor. Judas Tadeo ha hecho una pregunta a Jesús: “¿por qué vas a mostrarte a nosotros y no a la gente del mundo”? Obviamente, Jesús, su mensaje, su proyecto del reino, son para el mundo; pero no olvidemos que para Juan la categoría “mundo” es todo aquello que se opone al plan o querer de Dios y, por tanto, rechaza abiertamente a Jesús; luego, el sentido que da Juan a la manifestación de Jesús es una experiencia exclusiva de un reducido número de personas que deben ir adquiriendo una formación tal que lleguen a asimilar a su Maestro y su propuesta, pero con el fin de ser luz para el “mundo”; y el primer medio que garantiza la continuidad de la persona y de la obra de Jesús encarnado en una comunidad al servicio del mundo, es el amor. Amor a Jesús y a su proyecto, porque aquí se habla necesariamente de Jesús y del reino como una realidad inseparable.
Ahora bien, Jesús sabe que no podrá estar por mucho tiempo acompañando a sus
discípulos; pero también sabe que hay otra forma no necesariamente física de
estar con ellos. Por eso los prepara para que aprendan a experimentarlo no ya
como una realidad material, sino en otra dimensión en la cual podrán contar con
la fuerza, la luz, el consuelo y la guía necesaria para mantenerse firmes y
afrontar el diario caminar en fidelidad. Les promete pues, el Espíritu Santo, el
alma y motor de la vida y de su propio proyecto, para que acompañe al discípulo
y a la comunidad.
Finalmente, Jesús entrega a sus discípulos el don de la paz: “mi paz les dejo,
les doy mi paz” (v. 27); testamento espiritual que el discípulo habrá de buscar
y cultivar como un proyecto que permite hacer presente en el mundo la voluntad
del Padre manifestada en Jesús. Es que en la Sagrada Escritura y en el proyecto
de vida cristiana la paz no se reduce a una mera ausencia de armas y de
violencia; la paz involucra a todas las dimensiones de la vida humana y se
convierte en un compromiso permanente para los seguidores de Jesús.
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Noticias de La Iglesia Local y Universal |
Costa Rica: Obispo condenado por pedir voto coherente con la fe
SAN JOSÉ, 07 May. 10 / 01:08 pm (ACI) El Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), condenó al Obispo de Cartago, Mons. José Francisco Ulloa, a pagar "las costas, daños y perjuicios causados" por haber recordado a los fieles que la coherencia con la fe también se debe reflejar en el voto, y por tanto en las elecciones presidenciales no debían apoyar programas contrarios a los principios católicos, como la defensa de la vida y el matrimonio.
El hecho ocurrió el 6 de septiembre de 2009, durante una Misa donde el Prelado
recordó a los fieles que el voto debe reflejar una coherencia con la fe y por
tanto no puede apoyar programas a favor del aborto y contra la familia.
En ese entonces, de cara a las elecciones presidenciales de febrero pasado, se
debatía la laicidad del Estado y algunos candidatos presentaban posturas
ambiguas sobre el aborto y los "derechos" homosexuales.
Sin embargo, para Yeudy Blanco Vega y otros dos miembros del Movimiento por un Estado Laico, el Prelado violó el artículo 28 de la Constitución que dice que "no se podrá, sin embargo, hacer en forma alguna propaganda política por clérigos o seglares invocando motivos de religión o valiéndose, como medio, de creencias religiosas".
De acuerdo al fallo, el TSE interpretó las palabras del obispo como propaganda
política y no como orientación pastoral, por lo que le ordenó "abstenerse de
hacer llamados a no votar por candidatos o candidatas que, a su juicio, no
compartan los valores de la fe católica. Se condena al recurrido al pago de las
costas, daños y perjuicios causados, a liquidar en la vía de lo
contencioso-administrativo".
Qué se dijo Durante la Misa de septiembre del año pasado, Mons. Ulloa dijo a los fieles que "estamos frente a una campaña política en donde debemos escoger muy bien a quienes nos van a gobernar. Candidatos que niegan a Dios y defienden principios que van contra la vida, contra el matrimonio, contra la familia ya los estamos conociendo. Por lo tanto, debemos ser coherentes con nuestra fe y en conciencia no podemos darles un voto".
Asimismo, ante las críticas de ciertos políticos, el Presidente de la
Conferencia Episcopal, Mons. Hugo Barrantes, recordó entonces un fragmento del
artículo 76 de la Constitución Pastoral Gaudium et Spes, del Concilio Vaticano
II.
"Es de justicia que pueda la Iglesia en todo momento y en todas partes predicar
la fe con auténtica libertad, enseñar su doctrina social, ejercer su misión
entre los hombres sin traba alguna y dar su juicio moral, incluso en materias
referentes al orden político", citó.
Fieles de 40 países
rezan el Rosario por la vida y contra el aborto en todo el mundo
MEMPHIS, 07 May. 10 / 11:49 am (ACI) Católicos de 40 países, hasta el momento, comienzan hoy tres días de intensa oración del Rosario, que se extenderá hasta el domingo 9 de mayo, como parte de la campaña "Un millón de Rosarios por los bebés no nacidos". El objetivo de esta iniciativa, explican los organizadores, es rezar por la vida de quienes están bajo la amenaza de sufrir un aborto.
Esta iniciativa, lanzada por la organización San Miguel Arcángel en Estados
Unidos, unirá a católicos de todo el mundo en esta oración mariana. "Estos muy
agradecido por cada persona que hasta ahora se ha comprometido a participar en
este millón de rosarios por los bebés no nacidos", señala Patrick Benedict,
Presidente de la Saint Michael the Archangel Organization.
"En nombre de los bebés no nacidos que están, o estarán, en peligro de ser
asesinados, pido a todos los pro-vida en todo el mundo que tomen sus rosarios
este 7, 8 y 9 de mayo y recen al menos una vez por esta intención: por el fin de
los homicidios quirúrgicos y no quirúrgicos de seres humanos no nacidos".
Tras agradecer a quienes colaboran con esta iniciativa, Benedict comenta que
"todavía no es demasiado tarde para dar a conocer a otra gente sobre el rezo del
Rosario del 7 al 9 de mayo. Aliento a todos a que nos ayuden de esta forma".
ramonluis1966@hotmail.com

Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
02-05-2010
Domingo V Pascua – C
Hch 14, 21b-27: Contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos.
Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío, mi rey.
Ap 21, 1-5a: Dios enjugará las lágrimas de sus ojos
Jn 13, 31-33a. 34-35: El mandamiento nuevo
El libro de los Hechos nos sigue presentado el éxito misionero de Pablo y Bernabé entre los gentiles, pues “Dios les había abierto la puerta a los no judíos para que también ellos pudieran creer” (v.27). Sus desvelos misioneros serían fuente de esa propagación del Evangelio que, extendiéndose a lo ancho del mundo “gentil”, llegaría hasta nosotros.
Por su parte Juan, el vidente de Patmos, alienta nuestra esperanza con su magnífica visión de “un cielo nuevo y una tierra nueva”, como la gran meta de nuestros esfuerzos por transformar las realidades de muerte que nos rodean y redimir al mundo con la fuerza vital arrolladora del Resucitado. Una nueva realidad de justicia, paz y amor fraterno habrá de traer “la nueva Jerusalén que descendía del cielo enviada por Dios y engalanada como una novia”. Es la esperanza maravillosa que podemos enarbolar frente a los catastrofistas que nos amenazan con una destrucción inexorable del mundo, sobre la base de supuestas profecías que en nada se condicen con las promesas de la Nueva Alianza que Cristo ha sellado con su pasión y su triunfo sobre la muerte. “Esta es la morada de Dios con los hombres –señala un entusiasmado Juan-; acampará entre ellos. Serán su pueblo, y Dios estará con ellos. Enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor. Porque el primer mundo ha pasado. El que estaba sentado sobre el trono dijo: Ahora hago el universo nuevo”.
El evangelio nos presenta unos cuantos versículos del gran discurso de despedida de Jesús en la noche de la Cena, donde el Maestro entrega su testamento espiritual a los discípulos: el gran mandato del amor como signo visible de la adhesión de sus discípulos a él y de la vivencia real y afectiva de la fraternidad. El mundo podrá identificar de qué comunidad se trata si los discípulos guardan entre sí este mandato del amor. Jesús rescata la Ley, pero le pone como medio de cumplimiento el amor; quien ama demuestra que está cumpliendo con los demás preceptos de la Ley. Es posible que en la comunidad primitiva se hubiera discutido cuál debía ser su distintivo propio e inequívoco. Para eso apelan a las palabras mismas de Jesús. En un mundo cargado de egoísmo, de envidias, rencores y odios, la comunidad está llamada a dar testimonio de otra realidad completamente nueva y distinta: el testimonio del amor.
Una de las
principales causas por las que tantos cristianos abandonan la Iglesia radica
justamente en la falta de un testimonio mucho más abierto y decidido respecto al
amor. Con mucha frecuencia nuestras comunidades son verdaderos campos de batalla
donde nos enfrentamos unos contra otros; donde no reconocemos en el otro la
imagen de Dios. Y eso afecta la fe y la buena voluntad de muchos creyentes. Por
cierto, no se trata de que nuestras comunidades y agrupaciones sean totalmente
ajenas al conflicto, no; el conflicto es necesario en cierta medida, porque a
partir de él se puede crear un ambiente de discernimiento, de acrisolamiento de
la fe y de las convicciones más profundas respecto al Evangelio; en el conflicto
–llevado en términos de respeto y amor cristiano mutuo- aprendemos justamente el
valor de la tolerancia, del respeto a la diversidad, y el mejoramiento de
nuestra manera de entender y practicar el amor. Del conflicto así entendido
-inevitable donde hay más de una persona-, es posible hacer el espacio para
construir y crecer. Para ello hacen falta la fe, la apertura al cambio y, sobre
todo, la disposición de ser llenados por la fuerza viva de Jesús. Sólo en esa
medida nuestra vida humana y cristiana va adquiriendo cada vez mayor sentido y
va convirtiéndose en testimonio auténtico de evangelización.
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Noticias Locales y Universales de la Iglesia |
Obispos a gobierno de Venezuela: Mejor calidad de vida para trabajadores y no ideologías
CARACAS, 30 Abr. 10 / 06:01 pm (ACI) En su mensaje por el Día del Trabajo a celebrarse este 1º de mayo, los Obispos de Venezuela exhortaron al gobierno del país a dar una "mejor calidad de vida" a los trabajadores y no dejar que "ideologías, ni criterios personales o políticos, pueden opacar lo que por derecho le corresponde".
Tras recordar la encíclica del Papa Benedicto XVI, Caritas in Veritate en la que el Santo Padre anima a lograr "el pleno desarrollo integral de los trabajadores", los Prelados alentaron "a seguir caminando en la búsqueda de la construcción de una sociedad con justicia social, equidad y paz, donde el diálogo y la concertación sean pilares profundamente arraigados en la cultura del mundo del trabajo, pero también en la búsqueda de mejores reivindicaciones salariales y de seguridad social en bien de la familia y la sociedad entera".
"Nos adherimos a hombres y mujeres que sufren los estragos del desempleo. Igualmente a aquellos que viven en permanente amenaza de ser despedidos, cuando se antepone a su dignidad y derechos, una determinada ideología, creando zozobra e incertidumbre. Reafirmamos que nada puede estar por encima de la dignidad humana y su derecho a ser partícipes de la transformación de la creación", subrayaron.
En este sentido, los obispos hicieron un llamado "para que se consolide la unidad de todas las organizaciones laborales" y resaltaron la urgencia de que "en este momento histórico de la nación, crezca la unidad de los trabajadores entre sí y sobre todo, en sus organizaciones y dirigencias".
"Exhortamos también al gobierno nacional a buscar cauces para un auténtico y permanente diálogo social, que privilegie la igualdad de todos los trabajadores en un salario digno y con seguridad social", añadieron.
"Ninguno de los actores del mundo del trabajo puede permanecer ausente cuando se trata de mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Ni ideologías, ni criterios personales o políticos, pueden opacar lo que por derecho le corresponde a los trabajadores: Una mejor calidad de vida", concluyeron.
Economía debe buscar bien común respetando dignidad de todos, reitera el Papa Benedicto
VATICANO, 30 Abr. 10 / 10:12 am (ACI)Al dirigirse esta mañana a los participantes en la 16° asamblea plenaria de la Pontificia Academia de Ciencias Sociales, que del 30 de abril al 4 de mayo analizan la crisis económica mundial a la luz de los principios éticos englobados en la doctrina social de la Iglesia, el Papa Benedicto XVI explicó que la economía debe orientarse siempre hacia la búsqueda del bien común.
"La caída del sistema financiero mundial ha demostrado, como sabemos, la fragilidad del sistema económico actual y de las instituciones relacionadas con él", dijo el Papa al comenzar su discurso.
Benedicto XVI subrayó luego que "en lugar de una espiral de producción y consumo que tiene en cuenta las necesidades humanas estrechamente definidas, la vida económica debería ser vista como un ejercicio de responsabilidad humana, intrínsecamente orientada a la promoción de la dignidad de la persona, la búsqueda del bien común y el desarrollo integral –político, cultural y espiritual– de los individuos, familias y sociedades".
"En mi encíclica ‘Caritas in veritate’ observé que ‘la crisis nos obliga a revisar nuestro camino, a darnos nuevas reglas y a encontrar nuevas formas de compromiso’", añadió.
Seguidamente Benedicto XVI señaló que "la Iglesia, basándose en su fe en Dios Creador, afirma la existencia de una ley natural universal. Como parte del gran patrimonio de la sabiduría humana, la ley moral natural, que la Iglesia ha adoptado, purificado y desarrollado a la luz de la revelación cristiana, sirve como un faro que orienta los esfuerzos de individuos y comunidades para perseguir el bien y evitar el mal, mientras se compromete a construir una sociedad auténticamente justa y humana".
"La promoción del bien común, basado en el respeto de la dignidad de la persona humana y reconocido como el principal objetivo de los sistemas de producción y comercio, instituciones políticas y bienestar social es uno de los principios indispensables que configuran un enfoque ético integral para la vida económica. En nuestros días, la preocupación por el bien común ha adquirido una dimensión más global".
"También ha llegado –continuó el Santo Padre– a ser más evidente que el bien común abarca la responsabilidad hacia las generaciones futuras; a partir de ahora, la solidaridad entre las generaciones se debe reconocer como un criterio ético fundamental para juzgar cualquier sistema social".
El Papa afirmó que "estas realidades apuntan a la urgencia de fortalecer los procedimientos de gobierno de la economía mundial, aunque con el debido respeto al principio de la subsidiariedad. Al final, sin embargo, todas las decisiones económicas y políticas deben estar encaminadas a ‘la caridad en la verdad’".
"Porque ‘sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social se deja a merced de intereses privados y de lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad’", concluyó.
Sacerdote asesinado en India es "vida ofrecida a Dios y al prójimo", dice Obispo
ROMA, 30 Abr. 10 / 04:03 pm (ACI) El Obispo de Vasai, Mons. Félix Machado, deploró el cobarde asesinato del sacerdote Peter Bombacha en esta localidad, cerca de Mombai, en India, y que ha conmocionado a la comunidad católica local. Sobre este hecho el Prelado señaló que "nosotros, los sacerdotes ya hemos ofrecido nuestras vidas el día de la ordenación. Nuestra vida no es nuestra, sino de Dios. P. Peter hoy ha sido recibido por el Señor y por la Virgen de los Desamparados, de la que era tan devoto".
Así lo expresó el Obispo en entrevista concedida a la agencia Fides al relatar este condenable hecho que cortó la vida del sacerdote de 74 años, asesinado por desconocidos hace unos días en su casa, cerca del obispado.
Al respecto, Mons. Machado contó que "he encontrado el cuerpo del P. Peter, en un charco de sangre esta mañana", alertado por algunos laicos que trabajaban con el sacerdote. "Tenía una soga alrededor del cuello y unas tijeras clavadas en la garganta. Era una escena horrible. La policía vino inmediatamente, se llevó el cuerpo para las investigaciones post-mortem, y está investigando lo ocurrido".
"La comunidad –dijo el Obispo– está en estado de shock. P. Peter había creado y dirigía, con la ayuda de algunos laicos, una casa de recuperación para alcohólicos. Era originario de Vasai y provenía de una comunidad de pescadores: por esto su nombre era Pedro. Era muy querido y respetado por todos".
"No tenemos ni idea de las razones del asesinato, tal vez un robo o tal vez alguien estaba enojado con él", dice el Prelado, excluyendo la violencia por parte de fundamentalistas hindúes: "no pensamos en los grupos extremistas hindúes. En primer lugar porque en esta zona no hay ninguno. De hecho, las relaciones con la comunidad hindú en el territorio son excelentes. Muchos fieles hindúes han venido hoy para expresar su consternación y solidaridad".
El funeral de este sacerdote reunió el jueves a unas 10 mil personas que rezaron juntas por el alma del P. Bombacha.
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Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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18-04-2010
Domingo III Pascua. Divina Misericordia – C
Hch 5, 27b-32. 40b-41: Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo
Salmo 29: Te ensalzaré, Señor, porque me has librado.
Ap 5, 11-14: Digno es el Cordero degollado de recibir el poder y la riqueza
Jn 21, 1-19: Pesca milagrosa con el Resucitado
En el pasaje de Hechos, los apóstoles son llamados a rendir indagatoria ante el Sanedrín, o Junta Suprema de los judíos. Conviene reflexionar sobre lo que implica concretamente la fe en la resurrección de Jesús; esto es, el testimonio de que él continúa vivo y actuando no ya físicamente, sino a través de la comunidad que ha asumido con el coraje y la valentía de su Maestro el proyecto del Reino. La Resurrección carece de pruebas históricas, y el creyente no las necesita. La prueba más segura y contundente nos la da, precisamente, la comunidad misma de creyentes que se fue formando alrededor de la fe en la Resurrección y que da testimonio de ella a través de una experiencia vital que ha evolucionado desde una total ignorancia e incapacidad para comprender a Jesús, hasta un cambio tan radical que ya nadie teme dar testimonio de que Jesús está vivo y que su proyecto sigue adelante. Con una valentía increíble, aquellos que habían huido abandonando al Maestro en su prendimiento, recalcan ahora que seguirán predicando porque “hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”. Esta situación se repetirá innumerables veces en la historia de la Iglesia, cuando la autenticidad del mensaje entre en conflicto con los intereses que se le oponen.
En el evangelio Jesús se presenta a los apóstoles junto al lago Tiberíades, en medio de la vida ordinaria a la que ellos estaban acostumbrados. Habían dejado de ser los pescadores de hombres a que los había llamado Jesús, y tras el supuesto fracaso del Maestro habían vuelto a su oficio de siempre. Allí se les presenta Jesús y aprovecha lo que les es familiar. Y allí Dios les manifiesta su poder y su gloria, a través del símbolo de la pesca y de la comida.
El Resucitado los invita a tirar la red, que recogerá una pesca milagrosa; una red que es símbolo de la Iglesia y de la pesca multitudinaria que harían los seguidores de Jesús después de este encuentro, cuando vuelvan a tomar el rumbo que habían perdido.
El discípulo a quien el Señor más amaba le reconoce en el milagro de la abundancia de peces, y Pedro se siente nada delante de aquel que le encomendó una tarea especifica que dejó de cumplir.
El capítulo 21 del cuarto evangelio fue agregado posteriormente. Es claro que Jn 20,30-31 era la conclusión original. Y es interesante que el capítulo 21 esté centrado en la figura de Pedro. En todo el evangelio los grandes protagonistas habían sido “el discípulo amado”, los discípulos en general y especialmente las discípulas, y entre ellas la madre de Jesús y María Magdalena. La figura de Pedro tiene relieve secundario; más aun, aparece siempre contrapuesta y subordinada a la del “discípulo amado”. Para Juan lo más importante es ser discípulo/discípula. Ahora, en el capítulo 21, se afirma a Pedro como pastor a partir de la inquietante pregunta triple de Jesús resucitado: “Simón, ¿me amas?… Apacienta mis ovejas”. Pedro es reconocido como pastor porque ahora cumple la condición de buen discípulo. Durante la Pasión negó tres veces ser discípulo de Jesús. Ahora el Señor le pide una triple confesión de su sincero amor como discípulo.
Antes que
jerárquica, la Iglesia es una comunidad de discípulos. En la tradición de los
evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) es una iglesia fundada y dirigida
por los 12 apóstoles, llamados también comúnmente los 12 discípulos. El capítulo
21 de Juan expresa la armonización de la dos tradiciones: Pedro es reconocido
como pastor, pero bajo la condición de que acepte su definición fundamental como
discípulo. Una vez reconocido como pastor, Jesús le anuncia la clase de muerte
con la que glorificaría a Dios: su crucifixión en Roma. Después el Señor le
reiterará su consigna favorita: “sígueme”, es decir, lo urge formalmente a ser
su discípulo.
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Noticias Locales y Universales de la Iglesia |
P. Lombardi: Carta de ex autoridad vaticana da razón a decisiones de 2001
VATICANO, 16 Abr. 10 / 10:31 am (ACI) El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, declaró ayer por la tarde que la carta del entonces Prefecto para la Congregación para el Clero, Cardenal Darío Castrillón Hoyos, al Obispo de Bayeux-Lisieux (Francia), Mons. Pierre Pican, fechada el 8 de septiembre de 2001, constituye una de las razones que llevaron a modificar el trato que debía darse en la Iglesia a los casos de abuso sexual cometidos por miembros del clero.
Hasta antes de 2001, este tipo de casos no los trataba la Congregación para la Doctrina de la Fe, sino la Congregación para el Clero, que presidía el Cardenal Castrillón. Además, no existía un criterio unificado entre los cardenales sobre cómo manejarlos, pues no había consenso en si se debía entregar a los sacerdotes a la justicia o si debían ser sometidos solo a tratamiento psiquiátrico.
En 2001 el entonces Cardenal Ratzinger unifica el criterio y exige a los obispos que presenten a los sacerdotes a las autoridades civiles.
Sobre la carta del Cardenal Castrillón al Obispo francés, el Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede señaló ayer que: "este documento es una prueba más de cuanto fuera oportuna la unificación del tratamiento de los casos de abusos sexuales de menores por parte de miembros del clero bajo la competencia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, para garantizar una actuación rigurosa y coherente, como efectivamente sucedió con los documentos aprobados por el Papa en 2001".
En la mencionada carta, el Cardenal Castrillón respaldó la decisión del Obispo de Bayeux-Lisieux de poner en tratamiento psiquiátrico al sacerdote en vez de ponerlo a disposición de las autoridades.
Actualmente el sacerdote cumple una condena de 18 años en prisión. Fue condenado en octubre del año 2000.
Entre las medidas tomadas en 2001 por el entonces Cardenal Ratzinger, ahora Papa Benedicto XVI, está el procedimiento para lidiar con los casos de abuso sexual que fue publicado por la Santa Sede el lunes 12 de abril.
Ante ataques del mundo, penitencia es gracia necesaria en la Iglesia, dice el Papa Benedicto
VATICANO, 15 Abr. 10 / 11:53 am (ACI) Al presidir esta mañana una Eucaristía en la Capilla Paulina del Palacio Apostólico con los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica, el Papa Benedicto XVI destacó la importancia del anuncio de la vida eterna en medio de un mundo que ataca a la Iglesia y le recuerda "sus pecados". Ante estos es necesaria la penitencia, es decir, "reconocer lo que está equivocado en nuestra vida. Abrirse al perdón, prepararse al perdón, dejarse transformar".
En su homilía el Santo Padre recordó que "hay que obedecer a Dios en lugar que a los hombres. Por lo que esta obediencia le da a Pedro la libertad de oponerse a la suprema institución religiosa. Así como, Sócrates ante el Tribunal de Atenas, que le ofrece la libertad, a condición de no volver a buscar a Dios. No debe obedecer a estos jueces, comprar su vida perdiéndose a sí mismo, sino debe obedecer a Dios. En los tiempos modernos se ha teorizado la liberación del hombre, también de la obediencia a Dios: el hombre sería libre y autónomo y nada más".
La nota de Radio Vaticano informa que en su homilía Benedicto XVI indicó que "esta autonomía es una mentira. Una mentira ontológica, porque el hombre no existe por sí mismo y para sí mismo. Es una mentira política y práctica, porque la colaboración y el compartir libertades es necesario y si Dios no existe, si Dios no es una instancia accesible al hombre, queda como suprema instancia sólo el consenso de la mayoría. Luego, el consenso de la mayoría se vuelve la última palabra a la cual debemos obedecer y este consenso –lo sabemos por la historia del siglo pasado– puede ser también un consenso en el mal. Así vemos que la denominada autonomía no libera al hombre".
Tras señalar que "las dictaduras han estado siempre en contra de esta obediencia a Dios", el Pontífice recordó que "la dictadura nazi, así como la marxista no pueden aceptar a un Dios por encima del poder ideológico y la libertad de los mártires, que reconocen a Dios... es siempre el acto de la liberación, en el cual llega la libertad de Cristo a nosotros".
"Hoy, gracias a Dios –prosiguió Benedicto XVI– no vivimos en dictaduras, pero existen formas sutiles de dictaduras".
Una de ellas es "un conformismo, por lo que se vuelve obligatorio pensar como piensan todos, actuar como actúan todos, y la sutil agresión contra la Iglesia, o incluso menos sutil, demuestran cómo ese conformismo puede realmente ser una verdadera dictadura".
Para los cristianos, dijo el Papa, "obedecer más a Dios que a los hombres, supone, sin embargo, conocer verdaderamente a Dios y querer verdaderamente obedecer, y que Dios no sea pretexto para la propia voluntad, sino que sea realmente Dios el que invita, en caso necesario, también al martirio".
"Nosotros hoy tenemos a menudo algo de miedo de hablar de la vida eterna. Hablamos de las cosas que son útiles para el mundo, mostramos que el cristianismo ayuda también a mejorar el mundo, pero no nos atrevemos a decir que su meta es la vida eterna y que de la meta vienen luego los criterios de la vida".
Entonces, explicó el Santo Padre es necesario "tener la valentía, la alegría, la gran esperanza de que la vida eterna existe, que es la verdadera vida y que de esta verdadera vida viene la luz que ilumina también este mundo. En esta perspectiva, la penitencia es una gracia, una gracia que nosotros reconozcamos nuestro pecado, que reconozcamos que tenemos necesidad de renovación, de cambio, de una trasformación de nuestro ser".
"Debo decir que nosotros los cristianos, también en los últimos tiempos hemos evitado a menudo la palabra penitencia, que nos parece demasiado dura. Ahora, ante los ataques del mundo que nos hablan de nuestros pecados, vemos que el poder hacer penitencia es una gracia y vemos cómo es necesario hacer penitencia. Es decir, reconocer lo que está equivocado en nuestra vida. Abrirse al perdón, prepararse al perdón, dejarse transformar".
"El dolor de la penitencia, es decir de la purificación y de la trasformación, este dolor es una gracia, porque es renovación, es obra de la Misericordia divina".
Finalmente el Papa exhortó a rezar para que "nuestro nombre entre en el nombre de Dios y nuestra vida se vuelva verdadera vida, vida eterna, amor y verdad".
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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11-04-2010
Domingo II Pascua. Divina Misericordia – C
Hch 5, 12-16: Crecía el número de los creyentes
Salmo 117: Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.
Ap 1, 9-11a. 12-13. 17-19: Estaba muerto y, ya ves, vivo por los siglos de los siglos
Jn 20, 19-31: Felices los que crean sin haber visto.
El libro de los Hechos, el Apocalipsis y el evangelio de Juan se escribieron casi por la misma época. La Iglesia de Jesús, formada por muchas y diferentes comunidades, estaba recogiendo las diversas tradiciones sobre Jesús histórico y cada comunidad las reelaboraba y contaba de acuerdo a las nuevas situaciones que estaban viviendo. Era tiempos de grandes conflictos con el imperio romano y con los fariseos de Yamnia, el único grupo oficial judío que había sobrevivido a la destrucción del templo el año 70. Las Iglesias estaban descubriendo su propia identidad y Pedro (que por este tiempo ya había sido martirizado en Roma) ya era reconocido como autoridad dentro y fuera de la Iglesia. Con textos de estos tres libros la liturgia de hoy nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre el fundamento de nuestra fe.
Así como en nuestras rutas necesitamos señales que nos indiquen las curvas, los puentes, los caminos estrechos, también en el camino de la Iglesia necesitamos esas señales que nos indican si andamos en la buena ruta o no. Las señales son las mismas de siempre: la práctica liberadora de Jesús, su opción por los/as más necesitados y su trabajo por la vida. Comenzando por la buena sombra de Pedro que curaba a los enfermos, vemos cómo, en medio de conflictos, las primeras comunidades repetían la práctica liberadora de Jesús. También el Apocalipsis nos invita a mirar al Hijo del Hombre, centro de la vida de la Iglesia.
El evangelio de Juan nos traslada a un día como hoy, ocho días después de la pascua.
Jesús entra y se coloca en medio de la comunidad.
Sopla sobre ellos/as y les da el Espíritu Santo. Para la Comunidad de Juan, la
Pascua de Resurrección y Pentecostés acontecieron el mismo día en que Jesús
resucitó. (Para Lucas que tiene otra teología, y que tal vez por razones
catequéticas es la única que recogió la Iglesia, hay que esperar 50 días para
Pentecostés). Y en esta Pascua-Pentecostés toda la comunidad de discípulos y
discípulas recibe la autoridad para perdonar los pecados. Esto corresponde a la
tradición que también Mateo ha conservado en su evangelio (Mt 18,18) y que luego
la Iglesia, en su proceso de clericalización fue perdiendo, pero que sí
recuperaron las Iglesias Evangélicas.
En la segunda parte de este evangelio nos
encontramos con el diálogo de Jesús y Tomás. Ojos que no ven corazón que no
siente, dice el refrán. Cuentan que cuando July Gagarin, el astronauta ruso
regresó de aquel primer paseo a las estrellas, dijo: “Anduve por el cielo y no
he visto a Dios”. Pobre July tan parecido a Tomás, que podría llamarse su
mellizo.
Es que fuera de la comunidad no se ve a Jesús, ni en
el cielo ni en la tierra. Es en la comunidad donde se percibe la presencia del
Señor. Es allí donde se realiza el seguimiento de Jesús. La comunidad no es
optativa. Es parte esencial del mensaje cristiano, lo mismo que la opción por
los pobres. En las Comunidades Eclesiales de Base tenemos experiencias que se
asemejan a las que vivían las primeras comunidades. Evaluamos el camino
volviendo siempre a la práctica liberadora de Jesús y sus opciones;
experimentamos en la lucha por la vida la fuerza de la Pascua-Pentecostés y
también tenemos la experiencia del perdón en la comunidad. ¿Por qué retacear el
perdón cuando la alegría de Dios es perdonar, sanar y salvar?
Cuando Jesús no está en el centro se pierde parte de
su mensaje liberador impidiendo la novedad que brota de su Espíritu.
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Noticias Locales y Universales de la Iglesia |
ROMA, 09 Abr. 10 / 04:06 pm (ACI). El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, desestimó la nueva difamación contra el Papa Benedicto XVI, esta vez proveniente de la agencia Associated Press (AP), y rechazó sus alegatos explicando sencillamente que no es necesario responder a "documentos sacados de contexto".
En sus breves declaraciones ante este nuevo intento
de involucrar al Santo Padre en los escándalos de abusos sexuales cometidos por
algunos miembros del clero, concretamente con este en el que estaría involucrado
un sacerdote en California, el P. Lombardi señaló que "la oficina de prensa (de
la Santa Sede) no considera necesario responder a cada uno de los documentos
sacados de contexto en relación a situaciones legales particulares".
El sacerdote dijo luego que "no es de extrañar que
existan documentos que lleven la firma del Cardenal Ratzinger".
La difamación de Associated Press manipula un
documento firmado por el entonces Prefecto de la Congregación para la Doctrina
de la Fe para intentar comprometerlo en un escándalo, sin dar contexto, sin
precisar el contenido y citando solo tres líneas de la carta. Además, el mismo
reportaje señala que este texto hace parte de "años de correspondencia entre el
Vaticano y la diócesis de Oakland, California".
Vaticano: El Papa Benedicto XVI es guía coherente en camino de rigor y verdad ante abusos
La Iglesia Católica está en primera línea
buscando la seguridad de los niños y adolescentes
VATICANO, 09 Abr. 10 / 11:08 am (
ACI) El Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, escribió un texto titulado "Después de Semana Santa, mantener el rumbo", dado a conocer hoy a través de la web de Radio Vaticano. En él explica que el Papa Benedicto XVI es el guía coherente en el camino de rigor y de verdad ante los abusos cometidos por algunos miembros del clero, que no son tantos como dice la prensa, sino una excepción que involucra a muy pocos de ellos.
En el artículo el P. Lombardi señala que ante este
delicado tema "en primer lugar hay que seguir buscando la verdad y la paz para
los ofendidos. Entre las cosas que más llaman la atención es que hoy salen a la
luz tantas heridas internas que también se remontan a hace muchos años –incluso
a diversas décadas– pero que, evidentemente, siguen abiertas".
"Muchas víctimas no buscan un resarcimiento
económico sino una ayuda interior, un juicio acerca de su dolorosa vivencia
personal. Todavía queda algo por entender realmente. Probablemente debemos tener
una experiencia más profunda de los hechos que han marcado tan negativamente la
vida de las personas, de la Iglesia y de la sociedad. Un ejemplo, en ámbito
colectivo, son el odio y la violencia de los conflictos entre los pueblos, que
resultan tan difíciles de superar para una reconciliación verdadera. Los abusos
hieren a nivel personal profundo".
Por eso, prosigue el sacerdote jesuita, "han hecho
muy bien los episcopados que valerosamente han reemprendido el establecimiento
de modos y lugares para que las víctimas puedan expresarse libremente y ser
escuchadas, sin dar por descontado que el problema estuviera ya afrontado y
superado gracias a los centros de escucha instituidos hace tiempo, al igual que
aquellos episcopados u obispos que con trato paternal prestan atención
espiritual, litúrgica y humana a las víctimas".
"Parece cierto que el número de las nuevas denuncias
de abusos disminuye, como está sucediendo en Estados Unidos, pero para muchos
el camino del saneamiento en profundidad empieza solamente ahora y para otros
todavía está por empezar. En el contexto de atención a las víctimas, el Papa ha
escrito que está dispuesto a nuevos encuentros con ellas, involucrándose en el
camino de toda la comunidad eclesial. Pero se trata de un camino que para tener
efectos profundos debe llevarse a cabo, todavía más, en el respeto de las
personas, y en búsqueda de la paz".
Al referirse luego a los procesos contra los que han
cometido estos crímenes, el P. Lombardi explica que es necesario seguir
"aplicando con decisión y veracidad los procedimientos adecuados del juicio
canónico de los culpables y de colaboración con las autoridades civiles en lo
que se refiere a sus competencias judiciales y penales, teniendo en cuenta la
especificidad de las normativas y de las situaciones en los diversos países".
"Sólo así se puede pensar en reconstruir
efectivamente un clima de justicia y la plena confianza en la institución
eclesial. Se ha dado el caso de que diversos responsables de comunidades o
instituciones, por falta de experiencia o de preparación, no dispusieran de los
criterios de intervención que podían ayudarles a intervenir con determinación
aún cuando fuera para ellos muy difícil o doloroso".
Pero, precisa luego, "mientras la ley civil
interviene con normas generales, la canónica debe tener en cuenta la particular
gravedad moral de la traición de la confianza depositada en las personas con
responsabilidad en la comunidad eclesial y de la flagrante contradicción con la
conducta que deberían testimoniar. En este sentido, la transparencia y el rigor
se imponen como exigencias urgentes de un testimonio de gobierno sabio y justo
de la Iglesia".
Tras explicar cómo estos abusos tienen su origen en
una visión desordenada de la sexualidad, promovida también por la llamada
"revolución sexual" de los 60, y luego de reiterar la necesaria madurez a este
nivel de los candidatos al sacerdocio, el Director de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede afirma que "quien ama la verdad y la valoración objetiva de los
problemas sabrá buscar y encontrar las informaciones para una comprensión más
general del problema de la pederastia y de los abusos sexuales de menores en
nuestro tiempo y en los diferentes países, comprendiendo su extensión y su
penetración".
De este modo, continúa, "podrá entender mejor en
qué medida la Iglesia Católica comparte no solo sus problemas, en qué medida
suponen para ella una gravedad particular y exigen intervenciones específicas, y
finalmente en qué medida la experiencia que la Iglesia va adquiriendo en este
campo pueda ser útil también para otras instituciones o para toda la sociedad".
"Por lo que concierne a este aspecto, creo que los
medios de comunicación no han trabajado todavía suficientemente, sobre todo en
los países en los que la presencia de la Iglesia tiene una mayor relevancia, y
sobre quien se apuntan más fácilmente, por tanto, los dardos de la crítica.
Documentos como el informe nacional de EEUU sobre el maltrato de los niños,
merecerían ser más conocidos para entender cuáles son los campos que exigen una
intervención social urgente y las proporciones de los problemas. Solo en el año
2008, en Estados Unidos, se identificaron más de 62.000 autores de abusos de
menores, mientras el grupo de los sacerdotes católicos es tan pequeño que ni
siquiera se tiene en cuenta como tal".
El P. Lombardi dice luego que "el compromiso por la
protección de los menores y de los jóvenes es por tanto un campo de trabajo
inmenso e inagotable, que va más allá del problema concerniente a algunos
miembros del clero. Quienes dedican sus esfuerzos con sensibilidad, generosidad
y atención merecen gratitud, respeto y aliento por parte de todos, y en
particular, de las autoridades eclesiales y civiles. Su contribución es esencial
para la serenidad y la credibilidad del trabajo educativo y de formación de la
juventud en la Iglesia y fuera de ella. Justamente, el Papa les ha dirigido
palabras de gran aprecio en la carta a los irlandeses, pero pensando
naturalmente en un horizonte más amplio".
Finalmente, dice el sacerdote, "Benedicto XVI guía
coherente por el camino del rigor y de la veracidad, merece todo el respeto y el
apoyo, y prueba de ello son los amplios testimonios de todos los rincones de la
Iglesia. El Papa es un pastor que está a la altura de afrontar con gran rectitud
y seguridad este tiempo difícil, en el que no faltan críticas e insinuaciones
infundadas; hay que afirmar, sin prejuicios, que es un Papa que ha hablado mucho
de la verdad de Dios y del respeto de la verdad, siendo un testigo creíble de
ella".
"Le acompañamos y aprendemos de él la constancia necesaria para crecer en la verdad, en la transparencia, manteniendo amplio el horizonte sobre los graves problemas del mundo, respondiendo con paciencia a la aparición –gota a gota– de ‘revelaciones’ parciales o presuntas que tratan de mermar su credibilidad o la de otras instituciones y personas de la Iglesia", añade
.ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
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04-04-2010
Domingo de Resurrección – C
Hch 10, 34a. 37-43: Hemos comido y bebido con él después de su resurrección
Salmo: 117: Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo.
Col 3, 1-4: Busquen los bienes de allá arriba, donde está Cristo
Jn 20, 1-9: ¿Por qué buscan entre los muertos al que está vivo?
Para este domingo de Pascua nos ofrece la liturgia como primera lectura uno de los discursos de Pedro una vez transformado por la fuerza de Pentecostés: aquél que pronunció en casa del centurión Cornelio, a propósito del consumo de alimentos puros e impuros, lo que estaba en íntima relación con el tema del anuncio del Evangelio a los no judíos y de su ingreso a la naciente comunidad cristiana. El discurso de Pedro es un resumen de la proclamación típica del Evangelio que contiene los elementos esenciales de la historia de la salvación y de las promesas de Dios cumplidas en Jesús. Pedro y los demás apóstoles predican la muerte de Jesús a manos de los judíos, pero también su resurrección por obra del Padre, porque “Dios estaba con él”. De modo que la muerte y resurrección de Jesús son la vía de acceso de todos los hombres y mujeres, judíos y no judíos, a la gran familia surgida de la fe en su persona como Hijo y Enviado de Dios, y como Salvador universal; una familia donde no hay exclusiones de ningún tipo. Ese es uno de los principales signos de la resurrección de Jesús y el medio más efectivo para comprobar al mundo que él se mantiene vivo en la comunidad.
Una comunidad, un pueblo, una sociedad donde hay excluidos o marginados, donde el rigor de las leyes divide y aparta a unos de otros, es la antítesis del efecto primordial de la Resurrección; y en mucho mayor medida si se trata de una comunidad o de un pueblo que dice llamarse cristiano.
El evangelio de Juan nos presenta a María Magdalena madrugando para ir al sepulcro de Jesús. “Todavía estaba oscuro”, subraya el evangelista. Es preciso tener en cuenta ese detalle, porque a Juan le gusta jugar con esos símbolos en contraste: luz-tinieblas, mundo-espíritu, verdad-falsedad, etc. María, pues, permanece todavía a oscuras; no ha experimentado aún la realidad de la Resurrección. Al ver que la piedra con que habían tapado el sepulcro se halla corrida, no entra, como lo hacen las mujeres en el relato lucano, sino que se devuelve para buscar a Pedro y al “otro discípulo”. Ella permanece sometida todavía a la figura masculina; su reacción natural es dejar que sean ellos quienes vean y comprueben, y que luego digan ellos mismos qué fue lo que vieron. Este es otro contraste con el relato lucano. Pero incluso entre Pedro y el otro discípulo al que el Señor “quería mucho”, existe en el relato de Juan un cierto rezago de relación jerárquica: pese a que el “otro discípulo” corrió más, debía ser Pedro, el de mayor edad, quien entrase primero a mirar. Y en efecto, en la tumba sólo están las vendas y el sudario; el cuerpo de Jesús ha desaparecido. Viendo esto creyeron, entendieron que la Escritura decía que él tenía que resucitar, y partieron a comunicar tan trascendental noticia a los demás discípulos. La estructura simbólica del relato queda perfectamente construida.
La acción transformadora más palpable de la resurrección de Jesús fue a partir de entonces su capacidad de transformar el interior de los discípulos -antes disgregados, egoístas, divididos y atemorizados- para volver a convocarlos o reunirlos en torno a la causa del Evangelio y llenarlos de su espíritu de perdón.
La pequeña comunidad de los discípulos no sólo había sido disuelta por el «ajusticiamiento» de Jesús, sino también por el miedo a sus enemigos y por la inseguridad que deja en un grupo la traición de uno de sus integrantes.
Los corazones de todos estaban heridos. A la hora de la verdad, todos eran dignos de reproche: nadie había entendido correctamente la propuesta del Maestro. Por eso, quien no lo había traicionado lo había abandonado a su suerte. Y si todos eran dignos de reproche, todos estaban necesitados de perdón. Volver a dar cohesión a la comunidad de seguidores, darles unidad interna en el perdón mutuo, en la solidaridad, en la fraternidad y en la igualdad, era humanamente un imposible. Sin embargo, la presencia y la fuerza interior del «Resucitado» lo logró.
Cuando los discípulos de esta primera comunidad sienten interiormente esta presencia transformadora de Jesús, y cuando la comunican, es cuando realmente experimentan su resurrección. Y es entonces cuando ya les sobran todas las pruebas exteriores de la misma. El contenido simbólico de los relatos del Resucitado actuante que presentan a la comunidad, revela el proceso renovador que opera el Resucitado en el interior de las personas y del grupo.
Magnífico ejemplo
de lo que el efecto de la Resurrección puede producir también hoy entre
nosotros, en el ámbito personal y comunitario. La capacidad del perdón; de la
reconciliación con nosotros mismos, con Dios y con los demás; la capacidad de
reunificación; la de transformarse en proclamadores eficientes de la presencia
viva del Resucitado, puede operarse también entre nosotros como en aquel puñado
de hombres tristes, cobardes y desperdigados a quienes transformó el milagro de
la Resurrección.
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Noticias Locales y Universales de la Iglesia |
El Papa en el Via Crucis: Jesús nos ayuda a vencer el mal con el bien
VATICANO, 02 Abr. 10 / 07:53 pm (ACI). Al Presidir este Viernes Santo por la noche el tradicional Via Crucis en el monumental Coliseo Romano, el Papa Benedicto XVI señaló que Jesús alienta a los cristianos, con su testimonio y su muerte, a vencer el mal con el bien.
Las meditaciones del Via Crucis de este año fueron preparadas por el Cardenal Camillo Ruini Vicario Emérito del Papa para la Ciudad de Roma.
En su meditación introductoria, el Cardenal Ruini escribió:
Cuando el Apóstol Felipe dijo a Jesús: “Señor, muéstranos al Padre”, él respondió: “Hace tanto tiempo que estoy con vosotros, ¿y no me conoces…? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre” (Jn 14, 8-9). Esta noche, mientras acompañamos en nuestro corazón a Jesús, que camina bajo el peso de la cruz, no nos olvidemos de estas palabras suyas. También cuando lleva la cruz y cuando muere en ella, Jesús sigue siendo el Hijo de Dios Padre, una misma cosa con él. Mirando su rostro desfigurado por los golpes, la fatiga, el sufrimiento interior, vemos el rostro del Padre. Más aún, precisamente en ese momento, la gloria de Dios, su luz demasiado fuerte para el ojo humano, se hace más visible en el rostro de Jesús. Aquí, en ese pobre ser que Pilato ha mostrado a los judíos, esperando despertar en ellos piedad, con las palabras “Aquí lo tenéis” (Jn 19, 5), se manifiesta la verdadera grandeza de Dios, la grandeza misteriosa que ningún hombre podía imaginar.
En Jesús crucificado se revela además otra grandeza, la nuestra, la grandeza que pertenece a todo hombre por el hecho mismo de tener un rostro y un corazón humano. Escribe san Antonio de Padua: “Cristo, que es tu vida, está colgado delante de ti, para que tú te mires en la cruz como en un espejo… Si te miras en él, podrás darte cuenta de cuán grandes son tu dignidad… y tu valor… En ningún otro lugar el hombre puede darse mejor cuenta de cuánto vale, que mirándose en el espejo de la cruz”. Sí, Jesús, el Hijo de Dios, ha muerto por ti, por mí, por cada uno de nosotros, y de este modo nos ha dado la prueba concreta de cuán grandes y cuán valiosos somos a los ojos de Dios, los únicos ojos que, superando todas las apariencias, son capaces de ver en profundidad la realidad de las cosas.
Al participar en el Via Crucis, pidamos a Dios que nos dé también a nosotros esa mirada suya de verdad y de amor para que, unidos a él, seamos libres y buenos”.
Nadie puede hacer y dar lo que un sacerdote, afirma Arzobispo peruano
PIURA, 01 Abr. 10 / 10:02 am (ACI) El Arzobispo de Piura (Perú), Mons. José Antonio Eguren Anselmi, recordó a los presbíteros reunidos en la Catedral local en la Misa Crismal que "nadie, sin excepciones, puede hacer y dar lo que un sacerdote, en virtud de su consagración sacramental, entrega a la Iglesia y al mundo" por lo que los invitó a ser fieles a su vocación y no desviarse hacia "tareas temporales, políticas y sociales".
"Sería un despropósito, además de una traición al Pueblo de Dios, que el sacerdote se dedique a tareas temporales, políticas y sociales que son responsabilidad de los fieles laicos y que éstos no solamente pueden sino que deben asumir", subrayó el Prelado durante su homilía en la Eucaristía de consagración del crisma y bendición de los óleos que serán usados para la administración de los sacramentos.
"Los fieles laicos encontrarán en muchas otras personas aquello que humanamente necesitan, pero sólo en el sacerdote podrán encontrar la Palabra de Dios que siempre deben tener en los labios; la misericordia del Padre, abundante y gratuitamente dada en el sacramento de la Reconciliación; y el Pan de vida nueva, ‘alimento verdadero dado a los hombres’", agregó.
Durante la Misa Crismal, en la que los presbíteros renuevan sus promesas de ordenación sacerdotal, Mons. Eguren invitó a los clérigos a redescubrir "cada día con asombro aquello que somos, aquello que el Señor ha querido que seamos en su Iglesia y para su Pueblo. No olvidemos nunca la máxima espiritual que dice: ‘la fidelidad o se la construye día a día o si no llega el día en que ya no la tenemos más’".
"Para que el ‘primer amor’ de nuestra vocación no decaiga, el sacerdote debe mantener durante el día vivos y frecuentes momentos de silencio y oración, para cultivar en ellos la amistad y el trato existencial con la Persona viva del Señor Jesús, el único y verdadero protagonista de cada acción pastoral", agregó.
Asimismo, "ante la reciente campaña de difamación y calumnias orquestada para atacar y denigrar al Santo Padre", Mons Eguren expresó a nombre de la sociedad tumbesina "que lo queremos y que rezamos siempre por usted. Santidad: usted no está sólo, cuenta con nuestro aprecio, afecto y adhesión".
Finalmente, el Prelado pidió "a Santa María, la Mujer ‘del todo y para siempre’, que nos asista y proteja en nuestra vida sacerdotal y que en medio de nuestras limitaciones y debilidades nos ayude a vivir y a custodiar con profunda fe el don precioso de nuestro sacerdocio ministerial, con el que Cristo nos ha configurado a Sí, haciéndonos partícipes de Su Misión salvífica".
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
28-03-2010
Domingo de Ramos – C
Is 50, 4-7: No me tapé el rostro ante los ultrajes
Salmo 21, 8-9.17-18a.19-20.23-24: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
Flp 2, 6-11: Se rebajó, por eso Dios lo levantó sobre todo
Lc 22, 14-23, 56: Pasión de Nuestro Señor Jesucristo según San Lucas
El tema central del Domingo de Ramos es el Mesianismo. Éste tiene varias etapas en la Biblia. Pero en sí, la idea más profunda de Mesías que el pueblo de Israel asumió es la espera de la aparición salvífica de un líder carismático descendiente de David que habría de instaurar definitivamente en la tierra «el derecho y la justicia».
En el Primer Testamento es Isaías el profeta quien más profetiza y anuncia la llegada del Mesías de Dios. Mesías que él entiende como el Siervo de Yavé que llega. El Mesías es para el profeta la gran realidad de Dios viviendo con nosotros, la realidad del gran restaurador que libera de la esclavitud, de la gran violencia (violencia estructural diríamos hoy), de la gran miseria (pobreza extrema y masiva diríamos actualmente) a la que ha sido condenado el pueblo de Dios (los muchos pueblos de Dios). El Mesías, en su calidad de Ungido de Yavé, no es sino su enviado, su representante, el encargado de promulgar sus designios.
La idea del Mesías y de los tiempos mesiánicos estaba fundada en la esperanza de que Dios cumpliera plenamente las promesa hechas al pueblo elegido, a la nación que se creía a sí misma como elegida por Dios. La llegada del «Mesías» -que significa ungido, siervo, enviado- es la instauración del reinado de Dios en la historia y en el tiempo, y es allí donde, según la concepción judía (según, pues, un pensamiento muy humano, no según una revelación divina), Israel se vengaría de los «paganos» (la mayor parte de ellos tan religiosos como los propios israelitas), de los no judíos.
La idea mesiánica del Primer Testamento está basada en la fuerza político-militar de un enviado del Dios de Israel para dominar a todas las naciones de la tierra y hacer que Israel se convierta en una nación fuerte y poderosa capaz de someter a todos los pueblos que no tienen a Yavé por Dios. Como se ve, un mesianismo muy humanamente comprensible...
El Mesianismo es una de las herencias que el Segundo Testamento recibe de la tradición veterotestamentaria. En tiempo de este Nuevo Testamento, gobernado el mundo de entonces por Roma con toda su fuerza, riqueza y pretensiones, también hay grupos mayoritarios que esperan la llegada definitiva del Mesías que los liberará del domino explotador romano. Todos esperaban entonces la intervención de Dios en la historia a través de un líder que fuera capaz de derrocar el poder imperial y hacer de Jerusalén la gran capital de Israel.
En el ciclo C de la liturgia leemos el relato de la Pasión del Señor según Lucas. Consideremos las características teológicas que nos presenta este relato.
Lucas, como es sabido, es considerado como el evangelista de la misericordia, o lo que es lo mismo, como el evangelista que ha marcado toda la tradición que nos entrega, con el pensamiento del amor infinito de Dios que se ha manifestado en Jesucristo. Ninguno de los evangelistas ha percibido como él la sensibilidad del amor del Padre, que se deja sentir de manera especial entre los pobres, entre los que sufren, entre los marginados. No es difícil constatar en el evangelio de Lucas la preocupación de Jesús por los débiles, por las viudas, por los huérfanos, por los pecadores, por las mujeres.
Este mismo interés se manifiesta en la narración de los acontecimientos de la Pasión del Señor. En primer lugar, porque todo este relato está sustentado por un conocimiento del alma de Jesús, cuya intimidad nos es desvelada por el evangelista cuando nos deja ver su estrecha relación con el Abba misericordioso, en los momentos de oración (Lc 22,42); o cuando su Padre le da valor en medio del sufrimiento (Lc 22,43).
En segundo lugar, la cruz aparece en este relato de la Pasión como un verdadero sacramento del amor divino: la revelación de la misericordia en medio del sufrimiento. Lucas no pone la atención en los aspectos negativos y crueles de esta situación. En su narración se omiten recuerdos o referencias que aparecen en los otros evangelistas como la flagelación o la coronación de espinas que sirven para inculpar a los que llevaron a Jesús a la muerte. Lucas nos quiere hacer descubrir el amor del Padre hacia su Hijo y hacia todos los hombres, aún en esta situación de dolor. Jesús no aparece abandonado en el Calvario (no se cita a Zac 13,6 sobre la dispersión del rebaño): está acompañado de amigos y conocidos (Lc 23,49 en contraposición con Mt 27,55-56 y Mc 15,40-41). Y reemplaza el grito del Salmo 21 (22) que cita Mateo por la manifestación ilimitada de confianza del Salmo 30,6 (31,6): “Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu”.
A la luz de todo esto es comprensible el papel que desempeña en este relato de la Pasión la actitud del perdón, sólo explicable desde el misterio de la misericordia. En definitiva todo el mundo queda limpio y se insiste en hechos positivos, sólo explicables desde la virtud reconciliadora del sufrimiento de Jesús o desde su actitud de perdón: el caso de Pilato (Lc 23,4.13-15.20-22); el del agresor a quien Pedro cercenó una oreja y que es sanado por Jesús (Lc 22,51); el de Pedro (Lc 22,61); el de todos los judíos(Lc 23,34); el del malhechor bueno (Lc 23,39-43); el del centurión (Lc 23,47); el de la reconciliación entre Herodes y Pilato (Lc 23,6-12).
Jesús aparece claramente como el inocente, el justo perseguido. Aún en el proceso de los romanos, Pilato proclama la inocencia de Jesús. El centurión también reconoce su inocencia.
Sólo en Lucas Jesús se dirige con palabras consoladoras a las mujeres que de lejos los siguen. Realmente, Lucas ha sido llamado el evangelio de las mujeres y de la misericordia con los más pobres e ignorados, y las mujeres hacían parte de la clase marginada en Israel. Pero, para Jesús, en todo el evangelio de Lucas, las mujeres hacen parte del discipulado y merecen un trato respetuoso. Ahora, camino del Calvario, la fidelidad de las mujeres a su maestro es reconocida por el Señor.
La Pasión y la muerte de Jesús son una verdadera revelación: la manifestación de la misericordia del Padre. Sólo quien ha comprendido una actitud tan conmovedora, como la que nos trae este evangelio en la parábola del padre misericordioso, podrá entender por qué el evangelista ha mirado así el misterio del sufrimiento y de la muerte de Jesús.
Lucas concibió el relato de la Pasión como una contemplación de Jesús. Por eso este relato es una invitación al lector-oyente a aproximarse al Señor, a seguirlo, a llevar con él la cruz de cada día (9,23). En la palabra que dirige en la cruz al malhechor arrepentido, ese ‘hoy’ nos remonta a Lc 4,21 cuando en la sinagoga de Nazaret, Jesús declara que “hoy se ha cumplido” el pasaje de Is 61,1-2 que acababa de leer. El tiempo se ha cumplido y él, que ha venido para anunciar la libertad a los cautivos y la vista a los ciegos, para poner en libertad a los oprimidos y para proclamar el año de gracia del Señor” ha cumplido su misión, porque va a morir colgado de la cruz pero seguirá viviendo en medio de nosotros.
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Noticias de la Iglesia Local y Universal |
Semana Santa llama a ser fieles y fuertes en la fe, afirma Cardenal Urosa
CARACAS, 26 Mar. 10 / 08:13 pm (ACI) El Arzobispo de Caracas, Cardenal Jorge Urosa Savino, señaló a los venezolanos que la Semana Santa es una ocasión que llama a los cristianos a ser fieles al Señor y fortalecer la fe, en medio de los ataques que recibe del secularismo y otras corrientes.
"Hay muchas amenazas a nuestra fe y a la Religión Católica", indicó el Purpurado en su carta por Semana Santa, en la que se refirió al secularismo, que quiere sacar a Dios de la vida pública y social; los embates de la superstición, la nueva y el santerismo.
"Amenazan también nuestra fe los escándalos de algunos ministros de la Iglesia, conocidos por la prensa internacional. Y el espíritu antirreligioso de quienes, en Venezuela, animados por la corriente atea marxista, y por animosidad contra la Iglesia, atacan nuestra Religión en varias formas", indicó.
Sin embargo, el Purpurado dijo que "nosotros debemos permanecer firmes en la fe, y vivir de acuerdo a nuestra excelsa condición de hijos de Dios, discípulos de Jesucristo, y miembros de la santa Iglesia Católica".
En ese sentido, dijo que los católicos deben actuar en contraposición a muchos de los que lo aclamaron (a Jesús) a su ingreso en Jerusalén pero después le dieron la espalda, estamos llamados a permanecer siempre fieles a quien dio su vida por nuestra salvación".
"Que la celebración de la Resurrección de Jesús, el Divino Salvador, nos anime, nos llene de alegría, y nos fortalezca en la lucha contra el pecado. Y nos lleve a vivir como auténticos cristianos, con una conducta santa y virtuosa, digna de quienes creemos en Jesús Resucitado", alentó.
Santa Sede reitera: Benedicto XVI totalmente ajeno a caso de abusos en Munich
VATICANO, 26 Mar. 10 / 10:02 am (ACI) El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, reiteró esta mañana que el Papa Benedicto XVI, cuando era Arzobispo de Munich (Alemania) estuvo totalmente ajeno al caso de un sacerdote acusado de abusos sexuales, respondiendo así a las acusaciones del diario New York Times que por segundo día consecutivo intenta difamar al Santo Padre.
El comunicado señala lo siguiente: "el director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, Padre Federico Lombardi, respondiendo a las preguntas de los periodistas a propósito de un nuevo artículo del New York Times del 26 de marzo, referido al período en que el Cardenal Ratzinger era Arzobispo de Munich de Baviera, ha citado el desmentido publicado esta mañana en un comunicado de la archidiócesis de Munich".
Este comunicado señala lo siguiente: "el artículo del New York Times no contiene ninguna nueva información además de las que la diócesis ha comunicado ya acerca de los conocimiento del entonces arzobispo sobre la situación del sacerdote H".
"La archidiócesis confirma por lo tanto su posición según la cual el entonces Arzobispo no conocía la decisión de reinsertar al sacerdote H. en la actividad pastoral parroquial".
"La archidiócesis rechaza cualquier otra versión considerándola una mera especulación".
El texto concluye recordando que "el entonces vicario general, monseñor Gerhard Gruber, ha asumido la plena responsabilidad de la decisión, propia y equivocada, de reinsertar a H. en la pastoral parroquial".
ramonluis1966@hotmail.com


Pbro. Lic. Ramón Luís Crespo Lobato
www.elrincondelcura.blogspot.com
21-03-2010
Quinto Domingo de Cuaresma – C
Is 43, 16-21: Miren que realizo algo nuevo
Salmo 125, 1-6: El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres.
Flp 3, 8-14: Todo es nada, comparado con el conocimiento de Jesús
Jn 8, 1-11: Quien esté sin pecado, que tire la primera piedra
El texto del discípulo de Isaías es característico de su teología. Se lo ha llamado con frecuencia el “profeta del nuevo éxodo” (35,6; 41,18ss) y el texto que comentamos lo muestra claramente. Con la fórmula clásica del “enviado” (“así dice...”) comienza la unidad; como ocurre con mucha frecuencia Dios es presentado por lo que “hace”. La misma concluye en el v.21 ya que en v.22 comienza un nuevo oráculo de estilo muy diferente, con lo que el texto de la liturgia presenta claramente una unidad “redonda”. El estilo es hímnico, como se nota en los paralelismos (semejante a 40,22s; Sal 104,2ss; 136,5ss).
Es interesante que presenta una larga introducción (vv.16-17) sobre el pasado haciendo memoria de los acontecimientos del éxodo (Ex 13-14), pero con una serie de tiempos verbales que debemos tener presentes ya que se los dos primeros son participios (que traza, que hace salir), los dos segundos son imperfectos (se echarán, no se levantarán) y recién los dos últimos son imperfectos, y claramente pasados (se apagaron, se extinguieron), por lo que el marco principal es el presente que pone al lector “en medio” de los acontecimientos, con lo que recuerda a Israel que su fe no radica en