LA CELEBRACIÓN DEL 4-F

Juan Páez Ávila

01-02-2010

 

La celebración del 4-F como una fecha patria es una manipulación inconstitucional de Hugo Chávez en un intento porque la Fuerza Armada asuma como suyo un acto de insubordinación militar, del cual sólo el grupo que se alzó en esa fecha, es el responsable ante el país y ante la historia. Comprometer a la Institución Armada con una felonía que él encabezó contra un gobierno electo por la mayoría de los venezolanos,  es además de una irresponsabilidad política, una maniobra artera contra toda la Fuerza Armada, que no tuvo nada que ver con ese Golpe de Estado, excepto la cúpula privilegiada que le es incondicional.


La  creación de la Condecoración 4 de Febrero, para honrar a los principales lideres que participaron en el frustrado Golpe de Estado que él encabezó en 1992, es un indicador de que el Comandante Chávez considera que su alzamiento contra las instituciones democráticas, tiene plena justificación política e histórica y no  una peligrosa exaltación del golpismo.

           
El decreto y la celebración del vigésimo aniversario de la intentona golpista de esa fecha, deja muy claro que el Presidente se encamina hacia la consolidación de un régimen militar, impuesto por la condición de Comandante en Jefe de la Institución, que le otorga su cargo de Presidente de la República,  aunque éste tenga un origen electoral. La exacerbación del papel de los militares en América Latina ha dado paso de uno a otro golpe de Estado.

           
Lo que la historia enseña es que la democracia sólo se fortalece con la consolidación de sus instituciones cívicas y militares, en la idea y convicción de que únicamente mediante el ejercicio del voto se deben cambiar los gobiernos legítimamente electos por la mayoría de los ciudadanos. De allí que el deber de un Presidente electo a través  del voto, es educar para exaltar la democracia y no la violencia  mediante el alzamiento de los militares, cualquiera sea la opinión que éstos  tengan de ese gobierno democrático.  

           
De allí que manipular a los oficiales de la Fuerza Armada mediante discursos ultra patrióticos, condecoraciones para exaltar las bondades de un gobierno que tiende a utilizarlas para perpetuarse en el poder, e incluso aumentar sueldos sin que formen parte de una política para todos los profesionales y trabajadores del país, en plan de halago para fines personalistas y autocráticos,  si no se respeta la Constitución vigente, deja al desnudo la intención de tratar de colocar a la Institución Armada al lado de intereses contrarios a la democracia y las libertades públicas. El resultado final suele ser el mismo en todos aquellos países en los que un dictador o aspirante a dictador, apela a ese tipo de maniobras para pedir obediencia y disciplina a la Institución Armada para perpetrar fraude contra las mayorías  que se expresen en unas elecciones  en contra de él. Y como Chávez luce agotado, no sólo por la ya larga convalecencia para superar el cáncer que lo afecta o afectó en los últimos meses, sino también porque la correlación de las fuerzas políticas ya no le es favorable, y según las últimas encuestas, pierde las elecciones el 7 de octubre,  lo más seguro es que no tendrá apoyo de la Institución Armada para  desconocer los resultados, ni siquiera de la mayoría de sus más cercanos colaboradores.  Por lo que es de esperar que no haya golpe de Estado contra la voluntad del pueblo, del soberano, expresada en los próximos comicios.           

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PROPUESTAS PARA EL CAMBIO

Juan Páez Ávila

25-01-2012

En las proximidades de las elecciones para la Presidencia de la República, como sucede en cualquier otro momento electoral, la ciudadanía exige conocer  lo que se proponen realizar los candidatos, y en particular cuando se trata de votar por las posibilidades de un cambio en la conducción del país, porque con relación a quienes están gobernando ya se conocen sus principales políticas, sean o no de la aprobación de los electores.


Los Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional presentados por la Mesa de la Unidad Democrática, podría ser suscrito por  todos aquellos demócratas que, sin distingo de ideologías o de militancia política, aspiren a la construcción de una sociedad civilizada, tolerante, en permanente diálogo, respetuosa  de los derechos ciudadanos establecidos en la Constitución Nacional vigente.

           
En la Venezuela de hoy, cuando en el mundo desarrollado  el conocimiento se duplica cada dos años y avanzamos en el siglo  XXI reduciendo esa brecha, hasta provocarlo o duplicarlo cada tres meses, hemos estado sumergidos, por la voluntad de Hugo Chávez, en una confrontación en la que él asume, y su gente debe repetirlo, el papel del único que posee la verdad, y quien lo contradiga es un traidor si milita en el PSUV, o un escuálido, agente del Imperio, si es de la oposición. Frente a esta realidad, en la que desde el gobierno se nos pretende imponer un pensamiento único, que de lograrlo nos llevaría a una dictadura, se requiere de una gran amplitud y firmeza para defender y difundir Los Lineamientos del Programa de Gobierno de Unidad Nacional, como los expresados por la  Mesa de la Unidad Democrática,  y de todas aquellas iniciativas de participación democrática y protagónica de la sociedad, que surjan en las filas de la oposición o del chavismo.

           
Todos los sectores democráticos deberían iniciar  un debate en los medios de comunicación social, acerca del contenido de las mismas propuestas y todos los temas que a juicio de  ciudadanos de todos los niveles sociales, deben formar parte del intercambio no sólo de ideas abstractas y generales, sino también de las prioridades económicas y sociales que revelan los problemas más  urgentes que confrontan todos los sectores  la población.

Para cualquier observador o analista más o menos imparcial, tal vez lo más importante que esté sucediendo en la Venezuela de hoy son los síntomas de la despolarización y la coincidencia de sectores democráticos de la oposición y del chavismo,  en la búsqueda  de un rumbo de reconciliación, de paz y de progreso material y espiritual de los venezolanos. ¿Será mucho optimismo o sentido realista del momento? Lo veremos a corto o mediano plazo, porque los pronunciamientos públicos de sectores descontentos o simplemente desilusionados de lo que consideraron una esperanza de cambio para mejorar la calidad de vida de la población, se ha convertido en un régimen personalista, que para mantenerse en el poder se ha rodeado de un equipo de burócratas incapaces, con algunas excepciones, y fundamentalmente corrupto.


Los Lineamientos del Programa de Gobierno de la Unidad Nacional, tienen la virtud de ser muy concretos y coincidentes con las aspiraciones de millones de venezolanos que sufren los efectos de la recesión económica, de la inflación, la intolerancia, la inseguridad y el desempleo,  provocados por un gobierno de ineptos que han despilfarrado miles de millones de dólares provenientes del petróleo. Y si a esto agregamos la coincidencia con la mayoría de los planteamientos que han formulado algunos disidentes del Presidente, la conclusión final puede ser, si nos conducimos con amplitud y madurez políticas, que la mayoría de los venezolanos  elijamos un nuevo Jefe de Estado, para dar comienzo a una política de reconciliación entre los ciudadanos y de respeto a la Constitución Nacional vigente, premisa básica para consolidar la democracia.

jpaezavila@gmail.com




LAS MEMORIAS DE CHÁVEZ

Juan Páez Ávila

18-01-2012 

Los discursos de Hugo Chávez pronunciados a lo largo de 13 años de gobierno e incluyendo los Aló Presidente, parecieran tener como objetivo fundamental dejar testimonio de  su vida familiar, de su actividad política y militar, en síntesis, de sus memorias, colocando en un segundo plano las responsabilidades que ha asumido en función de jefe de Estado, que lo obliga a realizar una obra administrativa para el progreso del país.


Las 9 horas de discurso del Comandante Presidente, parecieron estar dirigidas a demostrar la recuperación de su salud, si no tiene consecuencias peligrosas después de ser sometido a un tratamiento para curar el cáncer que lo afectó hace algunos meses, y al cual le dedicó buena parte de sus memorias personales, porque apenas le dio cuenta al país de algunos aspectos de la economía y la política transcurridas durante el año 2011, que en su opinión beneficiaron al pueblo chavista, para el que ha venido gobernando durante 13 años.

           
El discurso estuvo fuera del mandato constitucional, en estricto apego a lo establecido en su texto y considerado como memoria y cuenta de un Jefe de Estado, obligado a demostrar con datos y cifras muy concretos cuáles fueron las obras fundamentales que se ejecutaron  durante el año respectivo y cuáles los planes futuros para corregir las deficiencias u omisiones de lo presupuestado. Cualquier análisis riguroso sobre lo que significa una Memoria y Cuenta del Presidente de la República, indefectiblemente lleva a la conclusión de que el Comandante perdió la brújula que le señala el rumbo para cumplir con sus obligaciones. Lo que caracterizó su prolongada intervención  ante los diputados y el cuerpo diplomático que fue a oírle a la Asamblea Nacional,  fue sin duda un relato de sus actividades juveniles en Barinas y en el Ejército venezolano, mezcladas con las de conspirador durante la llamada IV República y el ejercicio de la Presidencia que la ha tocado desempeñar.

           
Durante de 13 años de ejercicio de la Primera Magistratura del país su discurso no ha cambiado a la hora de concurrir a la Asamblea Nacional a rendir Memoria y Cuenta, lo que ya confirma un estilo de gobernar, que comenta aspectos de su personalidad y algunos hechos favorables a su Administración , pero oculta la dura realidad del alto costo de la vida, de la destrucción del aparato productivo que lo ha obligado a importar más del 70% de lo que consumimos; de la falta de inversiones en PDVSA que la ha obligado a reducir la producción, compensada por el aumento  de los precios del petróleo, que le ha permitido financiar las importaciones; el aumento del déficit de viviendas que ha tratado de resolver en los últimos 2 años electorales; el deterioro de la infraestructura nacional que afecta hospitales, escuelas y autopistas; y sobre todo el desbordamiento del hampa que azota particularmente a los más pobres, asesinados impunemente.

           
La inercia, la incapacidad que ha demostrado para en el ejercicio del poder ha tenido graves consecuencias  que no sólo afectan la convivencia entre los ciudadanos que votaron por él para ser Presidente de la República, sino también a la economía nacional, que al retroceder por varias décadas ha hecho  más pobres a los pobres y más ricos a su entorno de oportunistas que se han enriquecido al amparo del tráfico de influencias y de su permisividad para dejarlos saquear el Tesoro Público.

           
La aspiración del Comandante Presidente de reelegirse por 6 años, para repetir lo mismo,  agravará la crisis económica y social que sufre la mayoría de los venezolanos, y sólo puede satisfacer los deseos de quienes se acostumbraron a sobrevivir de las limosnas que le hace llegar a través de algunas misiones, y de los nuevos ricos, que si hubieran comenzado a amasar sus fortunas mediante el trabajo emprendedor y dignificante de la persona, todavía estarían formando parte de la clase media baja y no contarían con mansiones en el este de Gran Caracas y en algunas metrópolis del Imperio y de Europa, y menos podrían disponer de yates y aviones particulares.

           
Sus memorias ya están agotadas, resultan repetitivas, y la obra de gobierno es un desastre nacional. El candidato que los venezolanos escojamos en las elecciones primarias del 12 de febrero, debe recibir todo el respaldo de los demócratas del país, de todos los que aspiramos a un cambio pacífico, pero de contenido social como el concebido por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que será presentado el 23 de enero de este año, y elegirlo Presidente de la República el 7 de octubre.

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LA AGONÍA DE LA ¨REVOLUCIÓN¨

Juan Páez  Ávila

11-01-2012

 

Aunque el nombramiento de Diosdado Cabello como Presidente de la Asamblea  para el período 2012 ha dado lugar a varias lecturas y por lo tanto a diversos comentarios, lo que parece indiscutible es que la ¨revolución¨  socialista en dirección a la Cuba de los hermanos Castro, puede experimentar un duro golpe o por lo menos un frenazo, si el ascenso del más alto representante de la ¨derecha endógena¨  es producto de una imposición militar y no una decisión soberana del Comandante Presidente, quien hasta estos momentos no consultaba sus resoluciones y menos aceptaba imposiciones.

              
De ser cierto que Diosdado Cabello representa un poder militar que le da apoyo al Presidente de la República y que le ha sido incondicional hasta que apareció el fantasma de la sucesión, por los conocidos motivos de salud del Comandante en Jefe, podemos estar frente a la agonía de la llamada revolución socialista del siglo XXI, a pesar del nombramiento del General Henry Rangel Silva como Ministro de la Defensa, porque este alto cargo ha perdido parte de sus antiguas y constitucionales funciones, cuyo poder  depende más del prestigio de quien lo ejerce y de su influencia en toda la institución armada. Y ese no parece ser el caso de Rangel Silva, no sólo por los cuestionamientos que le han hecho sectores democráticos nacionales e internacionales  por su supuesta vinculación con las FARC y como consecuencia de ello al terrorismo y al narcotráfico, sino también  por sus manifestaciones antidemocráticas al afirmar que la Fuerza Armada no reconocerá la victoria de la oposición, porque tanto él como la Institución Armada están casados con el proyecto personalista y fidelista de Hugo Chávez.

           
Diosdado Cabello ha tenido una conducta política de total incondicionalismo con Hugo Chávez, pero siempre se le ha señalado, más que como socialista, de haber acumulado  un gran poder económico mediante el tráfico de influencias,  y vinculado con un grupo militar formado en lo fundamental por miembros de su promoción, que ostentan mando de tropas, y quienes serían los que lo impusieran como Presidente de la Asamblea y un cercano sucesor de Chávez, aunque sin despejar todavía quien será el próximo Vicepresidente. Este último puede ser chavista y fidelista, pero si no tiene apoyo militar lo pueden poner de lado a la hora de una posible crisis política.

El poder militar pone en agonía a la ¨revolución¨ cívico-militar chavista. Los estalinistas que se apoyaron en Fidel Castro y en una fraseología dogmática que le sonaba a revolución a los oídos del Comandante Presidente, fueron enviadas a varios Estados como candidatos a gobernadores, y aunque allí podrían jugar un importante papel como jefes de campaña de Hugo Chávez y seguir disfrutando de los beneficios que les ha otorgado el máximo jefe, están muy lejos de una posible sucesión presidencial en caso de que el cáncer le impida a Chávez continuar al frente de la Jefatura del Estado.

           
Cualesquiera sean las causas que llevaron a Hugo Chávez a encumbrar  nuevamente a Diosdado Cabello, los ganadores en lo interno del PSUV y del propio gobierno son los llamados boliburgueses, nuevos ricos  o  consumistas que ya pasaron de las urbanizaciones de clase media baja hacia las del este de la gran Caracas, y hoy controlan gran parte del mundo financiero nacional.

           
Y cualquiera sea la política que trate de implementar Diosdado Cabello, la Alternativa Democrática consolida su vigencia, porque su norte sigue siendo la unidad y reconciliación de los venezolanos en un régimen de libertades públicas; la sustitución de un gobierno personalista, militarista, a sabiendas de que hay militares civilistas y civiles militaristas, estos últimos no sólo inclinados a la represión contra la oposición, sino también al culto a la personalidad; la Alternativa Democrática se enrumba hacia un gobierno de amplitud, respetuoso de los Derechos Humanos, de la independencia de los Poderes Públicos y de la participación de todos los sectores democráticos, incluyendo a chavistas no responsables de delitos de lesa humanidad. De allí que el instrumento para alcanzar estos objetivos sigue siendo la Unidad más allá de los partidos políticos, para escoger un candidato en las elecciones primarias del 12 de febrero, que reciba el respaldo de todos los que creemos que lo fundamental es alcanzar un régimen democrático, cualquiera sea el ganador en febrero, para enfrentar y derrotar a Hugo Chávez o su relevo escogido a dedo por él mismo, el 7 de octubre del presente año.

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CANDIDATO Y PRESIDENTE UNITARIO

Juan Páez Ávila

04-01-2012

 
Para reconciliar  a los venezolanos después  de 13 de años de brutales agresiones por parte del Presidente de la república, la oposición tiene la ventaja de haber aprobado y puesto en práctica un sistema  unitario de elecciones primarias para escoger el candidato que debe enfrentar a Hugo Chávez o a quien él seleccione a dedo, en caso de no poder asumir  su candidatura para un aspirar a un tercer período. Pero los demócratas entendemos que no sólo se trata de un candidato que una a la mayoría de los ciudadanos que buscan la reconciliación y la paz que abra importantes perspectivas de progreso y bienestar de los sectores mayoritarios de la nación, sino también de un Presidente que encabece la lucha por restablecer el Estado de Derecho, que a su vez permita la independencia de los Poderes Públicos para que cumplan con la Constitución Nacional. De lo que se desprende que no estimulará ni permitirá que se cree un estado de persecución contra Chávez y el chavismo que asuma democráticamente el ejercicio de la oposición.


El nuevo Jefe de Estado no puede ni debe actuar como juez, tal como lo expresó el precandidato Henrique Capriles Radonsky en un reciente programa de televisión, y que entendemos como la posición de los demás precandidatos. Y aunque los tribunales deben actuar con autonomía, ningún juez puede ni debe establecer una cacería de grujas contra quienes ejercieron funciones de gobierno con el  Presidente Chávez. El país democrático está en su derecho de exigir que únicamente deben ser llevados a los tribunales de justicia aquellos funcionarios acusados o señalados como incursos en delitos como violación a los derechos humanos, el narcotráfico y todos aquellos que por decisión de las  Naciones Unidas no prescriben.


El nuevo Presidente de la República  debe ordenar la entrega de toda información oficial de interés nacional a los periodistas que cubren las respectivas fuentes en cada despacho nacional, regional y local. La libertad de información debe ser respetada y garantizada a los ciudadanos que la conocen a través de los medios de comunicación social,  al mismo nivel que la libertad de expresión del pensamiento de todos los venezolanos. La reconciliación sólo es posible si se ejecuta a plenitud el contenido de la Carta Magna, y no exclusivamente aquellos artículos que convienen a quienes gobiernan.


El candidato debe crear confianza entre los electores acerca de su capacidad para hacer cumplir la Constitución Nacional, de ser garante de los derechos de los ciudadanos, y éstos deben, en primer lugar respaldar y fortalecer a quien salga electo en las primarias, y en segundo término vigilar que el Presidente para que cumpla con la democracia.          

En síntesis, hay que derrotar a Hugo Chávez o a su posible sucesor, porque su continuismo en Miraflores significaría para más de la mitad de población, que se profundizarían los odios entre los venezolanos y el país sería empujado a instaurar un régimen al estilo cubano, en el que la propiedad  privada desaparecería y las empresas estatizadas se convertirían en lo que hoy se conoce como un espejo de la ruina económica, del desempleo y como consecuencia, de una mayor pobreza. Las cárceles se llenarían de presos políticos, acusados de delitos comunes, sin prueba alguna, como el caso de Iván Simonovis, condenado a morir en un calabozo, siendo inocente, para quienes lo vieron actuar el 11 de Abril del 2001, de los delitos que se le endilgan. La alta inflación continuaría eliminando lo que queda de  la clase media y haciendo más pobres a los marginales, que a pesar de las ayudas que el gobierno les otorga,, seguirán en la miseria, sin cobrar quince y último y sin seguridad social. El triunfo de Chávez terminaría por liquidar la libertad de expresión y los medios pasarían a manos del Estado, como en la  Cuba de los hermanos Castro, no obstante que el Presidente Raúl Castro ha comenzado a aplicar algunas reformas que contemplan mayores libertades económicas. Lo que significa a su vez, que no habría paz ni progreso, que sólo garantiza un Presidente convencido firmemente de que solamente la unidad y reconciliación de los venezolanos puede abrir perspectivas de libertades públicas, de defensa de los Derechos Humanos, desarrollo económico y bienestar de la mayoría de la población.

jpaezavila@gmail.com




2012

Juan Páez Ávila

30-12-2011

Después del triunfo de la oposición en las elecciones para gobernadores y alcaldes en las principales ciudades del país, con el 52% de los sufragios , que contuvo la tendencia autoritaria enrumbada a perpetuar en el poder al Comandante en Jefe del socialismo del siglo XXI, el panorama político del país registra algunas nuevas realidades, sin descartar lo económico y social, que la dirigencia política deberá manejar con el mismo espíritu unitario que los acompañó para enfrentar y derrotar por primera vez al Presidente de la República.

           
Lo que parece una perogrullada tiene unas peligrosas aristas que pueden crear roces y hasta divisiones en la oposición, si se controlan las ambiciones personales (seguramente muy legítimas en la mayoría de los casos) para presentarse en el 2012y 2013 como candidatos a las gobernaciones y alcaldías, consejos legislativos y concejos municipales, en la creencia de que el mandado está hecho para derrotar a los aspirantes del oficialismo. Las propias cifras electorales obtenidas el 26 de septiembre de 2009 indican que la diferencia es muy reducida, y por lo tanto nadie, con cierta sindéresis política, puede atribuirse posibles victorias unilaterales.

           
Lo único que puede afirmarse con espíritu realista es que el triunfo en las elecciones del 26 de septiembre, es de la democracia venezolana, representada por adversarios y partidarios del oficialismo. Si el Comandante Chávez oyera la voz del pueblo, debería invitar al debate civilizado, como lo ha hecho la oposición llamando a la reconciliación nacional, conservando cada quien sus puntos de vista acerca de las ventajas de sus respectivos proyectos políticos.

           
2012 será un año crucial para el futuro democrático del país, en el que las voces del extremismo tendrán menos eco, y durante el cual la oposición está obligada a trazar una política consustanciada con el interés e inquietudes de una inmensa masa de abstencionista que no se  sintió representada por ninguno de los grupos que participaron en la últimas elecciones. El mensaje y los candidatos serán determinantes para atraer un alto porcentaje de los abstencionistas que en las pasadas elecciones presidenciales sufragaron por Hugo Chávez, pero que  el 26 de septiembre se quedaron en sus casas. No hay dudas de que el oficialismo tratará de reconquistarlos con las nuevas misiones, aunque su mensaje está equivocado al llamarlos traidores, cobardes y mierdas.

           
La locura que ha desatado en el oficialismo la derrota en  las principales gobernaciones y alcaldías, soberbia, desafiante, tiene que ser enfrentada con un mensaje unitario, como se aprobó en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de inclusión y respeto a todas las ideas, de confianza en un futuro sin exclusiones, sin persecuciones, sin presos políticos ni exiliados, es decir, conviviendo en un Estado de Derecho.

           
El candidato a la Presidencia de la República en las elecciones primarias del 12 de febrero de 2012, debe recibir el apoyo unánime y entusiasta de todos los demócratas que aspiramos cambiar la actual y peligrosa autocracia por un gobierno que devuelva la vigencia plena a la Constitución Nacional, cree la confianza necesaria para que los capitales nacionales e internacionales  realicen las inversiones que se requieren, como parte de unas políticas públicas que creen las condiciones para restablecer  también, además del empleo de quince y último y la seguridad social de los trabajadores,   el progreso y bienestar de la mayoría de los venezolanos. En síntesis, la reconstrucción de la infraestructura física destruida en los últimos 13 años, la seguridad de la población, hoy en manos del hampa y de las mafias del narcotráfico y paramilitares, la salud y educación de calidad de los más pobres.

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AMNISTÍA EN NAVIDAD

Juan Páez Ávila

21-12-2011

 

Hace algunos días el periodista Leocenis García le hizo llegar al Presidente Chávez un Proyecto de Ley de Amnistía, en el que aboga  por la libertad de los presos políticos, solidario con su planteamiento  me permito recrear algunas reflexiones formuladas en otro momento, y relacionarlas con la navidad.  

           
En la tradición política latinoamericana y venezolana en particular, en  momentos de reflexión o recogimiento cristiano o difíciles de nuestras naciones, la amnistía y la reconciliación en el mundo político han estado presentes como símbolos de grandeza humana y de espíritu americanista de  gobernantes y gobernados, que buscan crear un clima de paz y sosiego sin dejar de pensar distinto. La iniciativa generalmente la toman los gobernantes victoriosos, cuando consideran que sus regímenes gozan de estabilidad debido a la fortaleza de las instituciones y a la legitimidad de sus mandatos.

           
En el caso venezolano de hoy, el Presidente Chávez ha sido sometido a una operación delicada y ha manifestado estar recuperado. Antes de viajar a Cuba a continuar su tratamiento insinuó públicamente que el Poder Judicial podría o debería revisar algunos casos de presos políticos que sufren de serios quebrantos de salud. De allí que obedientes algunos jueces decidieron dejar en libertad condicional a algunos enfermos que desde hace tiempo han estado, según sus familiares, en peligro de muerte. La decisión presidencial de liberar los presos políticos y permitir el regreso de los perseguidos, no sólo sería una de las más sencillas y magnánimas a tomar, sino también la demostración de su creencia y confianza en la invulnerabilidad de su gobierno, únicamente amenazado desde adentro, por la pugna entre grupos militares y civiles que aspiran heredar su poder en el caso de que  no pueda seguir ejerciendo el mando.

           
El Presidente Chávez no tiene justificación política para mantener en prisión y en el exilio a centenares  de venezolanos que piensan distinto a él, salvo que piense que su estabilidad no depende de  los votos porque es seguro que pierda las próximas elecciones, sino de la armas, y que para garantizar su mandato debe mantener tras las rejas y en el exilio a los más radicales hasta superar sus debilidades. Y aunque la oposición ha manifestado su firme voluntad de preservar la democracia, participar en, y ganar, las elecciones presidenciales, sin amnistía y reconciliación la crisis política podría agravarse por un tiempo indefinido.

           
A estas alturas del mandato de Hugo Chávez, después que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  ha condenado su política  violatoria de la libertad, del debido proceso y de los derechos constitucionales que prohíben la tortura  y el secuestro, resulta inconcebible que continúen los atropellos a la ciudadanía, que incluso ha llevado al Senado de un pequeño país como el Paraguay a negar su voto para que Venezuela ingrese al MERCOSUR, porque el gobierno no cumple con la cláusula democrática que se establece como condición para poder pertenecer al mismo.

           
Y aunque parece inútil llamar al Comandante Presidente a observar una conducta  humanitaria ante la gravedad que atraviesan algunos presos políticos con respecto a su salud, creemos necesario dejar constancia que desde diferentes posiciones ideológicas se le ha solicitado un gesto de comprensión acerca del sufrimiento de los familiares y del peligro de muerte que enfrentan varios presos políticos, la mayoría por órdenes que el propio jefe de Estado le ha dado públicamente a algunos  jueces.

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VIOLENCIA CONTRA UCV Y ELECCIONES

Juan Páez Ávila

14-12-2011

 

Por las características de los grupos violentos que han venido agrediendo a la Universidad Central de Venezuela, y que el lunes pasado lanzaron bombas lacrimógenas y niples contra el recinto donde se escrutaban las elecciones estudiantiles, que la oposición ganó con más del 80% de los sufragios, provocando un incendio de dimensiones alarmantes, indican que se trata de un pequeño sector de una especie de tropa paramilitar, promovida y sobre todo apoyada por el gobierno del Comandante Chávez.

           
Encapuchados que penetran violentamente a la Ciudad Universitaria con claros objetivos de intimidar a la comunidad, en este caso no sólo violaron la Ley de Universidades y la Autonomía de nuestra máxima Casa de Estudios, sino que además de arremeter contra un centro de la inteligencia venezolana, lo hicieron también contra un proceso electoral cuyos resultados les fueron adversos a los representantes del oficialismo. Es decir, ya no es sólo contra la Universidad Autónoma y Democrática, que merece el respaldo de todos los venezolanos que creemos en sus valores universales como promotora del conocimiento científico, tecnológico y humanístico, que estos grupos paramilitares actúan con impunidad, al estilo de los fascistas y comunistas que sirvieron o apuntalaron el ascenso al poder de Mussolini, Hitler y Stalin, destruyendo las instituciones de la cultura, de la democracia y de la disidencia política.

             
Estos hechos vandálicos contra la Universidad Autónoma y contra los resultados de unas elecciones libres y transparentes, deben servir de alerta a todo el país acerca de los peligros que se ciernen sobre la democracia en general. Esos mismos grupos violentos, que obedecen a una política represiva estimulada o dirigida desde el poder, tienen una dimensión criminal que se extiende por todo el país, y que seguramente podrán  actuar contra los resultados electorales, si les son adversos, para escoger al próximo Presidente de la República, que es la elección más inmediata programada por el CNE.

           
Ante éste y otros graves peligros contra el Estado de Derecho en nuestro país, se impone la unidad más amplia posible de los venezolanos para rescatar y defender la democracia, con el mismo coraje cívico con que las Autoridades Universitarias, los estudiantes y  profesores de la UCV lo han hecho en uno de los períodos más difíciles que haya podido confrontar la comunidad universitaria, desde la época de la dictadura del General Pérez Jiménez. Y aunque también es cierto que durante los gobiernos democráticos hubo agresiones violentas contra la Universidad, sobre todo cuando algunos grupos armados establecieron como refugios las residencias estudiantiles y desde sus azoteas se disparaba contra las fuerzas policiales y militares que trataban de ingresar al recinto universitario por la puerta que comunica con la Plaza Venezuela. Lo que sucede en estos tiempos de revolución del socialismo del siglo XXI, es la violencia de grupos  paramilitar encapuchados, contra una Universidad pacífica y democrática, contra estudiantes y profesores que desde hace años realizan manifestaciones y protestas democráticas, por reivindicaciones legítimas y constitucionales.

           
La última agresión contra la UCV tiene el agravante que iba acompañada de un doble objetivo: amedrentar a los miembros de la comunidad universitaria y anular por la fuerza un proceso electoral democrático y transparente, cuando los grupos paramilitares se enteraron de los resultados de más del 90% de las mesas escrutadas o recibieron órdenes superiores de proceder a crear un caos para evitar que continuaran los escrutinios.

           
La defensa de la Universidad Democrática y Autónoma, que todos los miembros de la comunidad e incluso los egresados tenemos el deber de asumir sin concesiones a la política terrorista que se pretende aplicar desde el Estado, la ciudadanía democrática en general debe también levantar la voz de alerta y rechazo a la política fraudulenta que el mismo gobierno socialista del siglo XXI quiere ejecutar por medio de la violencia. En esto  último se juega la democracia como sistema de gobierno y de vida, que si la perdemos, sólo nos quedará una larga resistencia que el espíritu universitario y la conciencia libertaria de los venezolanos, nos permitirá enfrentar por no sabemos cuanto tiempo, que pueda durar la tiranía que se pretende imponernos.

jpaezavila@gmail.com




LA ALBA  Y  LA CELAC

Juan Páez Ávila

07-12-2011

Con el voto unánime de los 33  Presidentes y Jefes de Gobierno de América Latina y del Caribe se aprobó la creación de la Comunidad de Estados de Latino América y el Caribe, con objetivos e intenciones diferentes, según lo expresado por varios de los asistentes y con el silencio de otros frente a las razones que los llevaron a un encuentro posiblemente histórico,  trascendente o inoperante, de acuerdo a las decisiones que se tomen en el futuro.

           
La existencia de varias organizaciones interamericanas, regionales y subregionales  como la CAN, el MERCOSUR,  el SELA,  la ALADI y otras languidecientes y con importantes contradicciones internas que se expresan, por ejemplo, con el abandono de la CAN por parte del gobierno del Presidente Chávez, por el rechazo de MERCOSUR al ingreso de Venezuela por no cumplir con la cláusula democrática de respeto a los Derechos Humanos y al Estado de Derecho y la mayoría por violaciones evidentes a los estatutos que las rigen, no parece indicar un futuro promisor a lo que podría ser un instrumento primordial, para negociar con los Estados Unidos, la Unión Europea y otras potencias de Asia, acuerdos económicos, políticos y sociales para beneficio de todos.

           
Mientras el Presidente Hugo Chávez y sus colegas de la ALBA denunciaron al imperialismo norteamericano como el responsable de nuestros males, dejando traslucir la intención de utilizar la nueva agrupación latinoamericana y del Caribe contra USA, el Presidente Juan Manuel Santos fue enfático al afirmar que la CELAC no tenía como objetivo ir en contra de nadie, sino en favor de sus integrantes. Brasil, México y Argentina para citar los más desarrollados de la región, tienen no sólo excelentes con los Estados Unidos, sino también un comercio mil millonario en dólares, que sustentan sus economías, además de los acuerdos de libre comercio de Perú, Chile, Panamá, Centro América, Colombia y México con la potencia contra la cual embistieron los miembros de la ALBA.

           
Mientras Chávez habló de la ¨vieja¨ OEA, coreado por sus colegas presidentes de los países de la ALBA, ningún otro Presidente o Jefe de Gobierno pareció entusiasmado con ese planteamiento, con lo que dejaban sentado que la OEA es un organismo distinto, con la presencia de Estados Unidos  y Canadá, mercados abiertos para sus exportaciones e importaciones.

           
Si Chávez y sus socios favorecidos por las dádivas millonarias del Comandante Presidente, insisten en tratar de utilizar la CELAC contra USA y Canadá, la pueden conducir al fracaso total o a su inoperancia, por lo menos hasta que haya un cambio de gobierno en nuestro país, y el nuevo Jefe de Estado ponga de lado su ideología sino coincide con la globalización de la economía y el respeto a la pluralidad política,  y actúe en interés del desarrollo y bienestar de los venezolanos.

           
Chávez y sus socios no pudieron ni podrán evadir la existencia de normas que garanticen la Defensa de los Derechos Humanos, ni lo establecido en la Carta Democrática Interamericana en la normativa que rige, por lo menos en teoría, a la Organización de Estados Americanos (OEA). Dicho de otra manera quedó aprobado en la Carta de Caracas, que rige para la CELAC, que uno de sus objetivos es no sólo defensa de los Derechos Humanos, sino también la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, que apuntan contra las mafias comprometidas con esos delitos de lesa humanidad.

           
En síntesis, la pertinencia y el futuro de la CELAC va a depender de su funcionamiento, de los resultados de sus relaciones con otros  bloques de naciones y de algunas potencias económicas tanto de este como de otros continentes. La creación de la CELAC no afecta a ninguna de las grandes economías mundiales, por lo contrario voceros de los Estados Unidos,  de la Unión Europea, de Asia, que buscan nuevos mercados, han declarado que les gustaría entenderse con sus dirigentes. De allí que no se podrán emitir juicios fundamentados en los hechos, hasta que se haga alguna evaluación de de su efectividad, si es que la pueda alcanzar.

           
Y aunque algunos analistas y políticos han celebrado como positiva su creación, si actúa a favor de sus integrantes, lo cual es lo sensato y propio de los tiempos que vivimos, lo que puede descartarse de una manera definitiva es que sea utilizada para enfrentar a los Estados Unidos, por las declaraciones de los jefes de Estado de los países más importantes, como Brasil, México y Argentina, y hasta Colombia, Perú y Chile se desmarcan del Comandante Chávez y sus acólitos de la ALBA y se disponen a celebrar un Tratado con las naciones asiáticas del Pacífico. El progreso del mundo de hoy se apoya en las negociaciones, la conquista de nuevos mercados, y no en la confrontación por razones ideológicas.    

jpaezavila@gmail.com




Nuevo Encuentro

CHÁVEZ Y SANTOS

Juan Páez Ávila

30-11-2011

 

En este último encuentro   celebrado en Caracas el lunes 28 de noviembre de 2012 , los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel Santos  avanzaron  en la normalización de las relaciones económicas y diplomáticas, después que se produjo la salida  de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en  momentos en que nuestro país importa el 70% de los alimentos que consumimos, a precios más elevados, traídos de otros mercados internacionales,  después que Colombia ha logrado colocar en otros mercados la mayor parte de lo que exportaba para Venezuela.

           
El Tratado parcial que elimina los aranceles entre unos 3.500 productos que se comercializarán entre las dos naciones, confirma que nuestra salida de la CAN fue un serio error del Comandante Presidente Hugo Chávez, y más grave aún el rompimiento de relaciones diplomáticas con el vecino país, no sólo por las repercusiones negativas que ambas decisiones produjeron entre centenares de miles de venezolanos que vivían del comercio con Colombia, sino también porque todo la población venezolana se ha visto afectada por la escasez de productos de la dieta diaria, que se comercializaban con nuestro vecino, que llegó a ser el segundo mercado en importancia económica y social para Venezuela.

           
Hoy, por muy importantes que sean los esfuerzos que se hagan para mejorar nuestras relaciones económicas con Colombia, difícilmente se pueden restablecer los límites que alcanzaron, de 7.000 millones de dólares anuales, antes de nuestra salida de la CAN, y a los más bajos precios posibles porque no se pagaban los aranceles que hay que cancelar en estos momentos, por productos traídos de otros países. A los que hay que agregar los fletes que cuesta el transporte a través de mayores distancias.

           
Y aunque todo lo dicho forma parte de una compleja y desventajosa realidad, para un país importador como el nuestro, hay que celebrar el restablecimiento de las relaciones con Colombia, no sólo porque se trata de un mercado natural para ambas naciones, sino también porque Venezuela y Colombia se complementan en muchos aspectos de sus economías y porque su vecindad se prolongará por los siglos.

           
Por lo menos existe la esperanza de que en los próximos años la convivencia entre los dos países se consolide en un clima de paz y progreso para los habitantes de cada uno, particularmente para quienes habitan en la frontera, y se integran en el comercio y hasta en las familias colombo-venezolanas.

           
Y aunque las diferencias ideológicas entre Juan Manuel Santos y Hugo Chávez aparentan ser más profundas que las del ex Presidente Álvaro Uribe con el Presidente de  Venezuela, toda la América democrática celebra como  muy positivo la normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y política entre los dos países vecinos


Para normalizar definitivamente  las relaciones deben realizarse concesiones de una y otra parte, en las que difícilmente puede haber engaños con simples declaraciones de buena voluntad. En la práctica Chávez ha  renunciado al apoyo a las FARC y al ELN, más allá del llamado, muy sensato, de buscar una solución pacífica. Santos canceló las   bases aéreas norteamericanas que Chávez temía podrían servir  de instrumento para una hipotética agresión a Venezuela, también más allá de una simple declaración.

           
Lo que no podrán hacer, legalmente,  Santos ni Chávez es anular la denuncia de Uribe en la CIDH y en la Corte Penal Internacional de la Haya. contra el Presidente Hugo Chávez, que se agrava con una segunda denuncia en su contra, por violación de los Derechos Humanos en Venezuela,, presentada por el ahora precandidato presidencial, Diego Arria, que busca su nominación como candidato para enfrentar a Chávez el 7 de octubre del 20112.  

           
De allí que una vez normalizadas las relaciones diplomáticas y económicas entre los gobiernos  de Venezuela y Colombia y disipados los vientos de guerra para tranquilidad, beneplácito y beneficio de los pueblos de ambas naciones, a Hugo Chávez le quedan dos frentes políticos qué atender y resolver: el primero son las acusaciones en el Tribunal Penal de la Haya por parte del abogado del ex Presidente Uribe y de Diego Arria; y el segundo, enfrentar  la hasta ahora desconocida reacción de las FARC y el ELN, porque es evidente que Juan Manuel Santos no negociará, excepto que se comprometan a liberar a los secuestrados y deponer las armas, es decir, a acogerse a una política de paz.

jpaezavila@gmail.com




AGRESIONES A LA UNIVERSIDAD

Juan Páez Ávila

23-11-2011

 

47 agresiones a la Universidad Central de Venezuela registran los estudiantes miembros de la Federación de Centros Universitarios (FCU), quienes han presenciado y sufrido directamente el impacto de la violencia que generalmente protagonizan los grupos paramilitares del chavismo.


En un país en el que todavía es factible que impere en la mentalidad de sus gobernantes una concepción autoritaria, caudillista y militarista para gobernar, la primeras víctimas del autoritarismo, el caudillismo y el militarismo, generalmente son las universidades, los centros de discusión y formación crítica del profesorado y en particular del estudiantado, sin descartar el grado de conciencia ciudadana demostrada por empleados y obreros, que si bien tienen objetivos distintos a los del proceso de enseñanza-aprendizaje, han tenido y tienen la oportunidad de compartir sus luchas por sus legítimas reivindicaciones económicas y sociales, con la defensa de las libertades públicas y en especial de la libertad de cátedra y de investigación que requieren las universidades para cumplir sus fines académicos y científicos. 

           
De allí, tal vez, surge la ambigüedad en la conducta de profesores y estudiantes, sobre todo con rango de autoridades,  frente a la exigencia del gobierno ¨revolucionario¨ del Presidente Chávez, de extender el voto a empleados y estudiantes para elegir las autoridades que deben conducir los destinos de nuestras máximas casas de estudio. No la aceptan, no sólo porque  es ilegal, sino también porque un universo de electores distinto al Claustro Universitario, pueda distorsionar los objetivos de formación científica, tecnológica y humanística de los educandos, propios de toda universidad, a la hora de elegir autoridades.


El objetivo del gobierno no es, desde luego, la transformación de la universidad en un centro superior del la excelencia, y ni siquiera de una mayor democratización de esas casas de estudio, al darle participación a empleados y obreros para elegir autoridades. Algo que sólo puede plantearse un gobierno formado por los mejores cerebros políticos del país y de una firme vocación democrática, y no un régimen mayoritariamente dirigido por mediocres, corruptos y de tendencia represiva.


Las universidades pueden aceptar el reto y derrotar a los mediocres candidatos del gobierno en elecciones universales, no sólo porque el  autoritarismo y el militarismo son rechazados por la mayoría de la comunidad universitaria, sino también porque ésta puede elegir a los mejores o a las más calificadas autoridades, en sus distintos niveles, desde el Rector hasta los directores de escuelas.

 
De parte del gobierno ese planteamiento no es científico ni democrático, sino demagógico, que hábilmente lo coloca al lado de sectores mayoritarios de la comunidad universitaria. Para enfrentarlo hay que ser firmemente partidario de la excelencia educativa y verdaderamente democrático. Si por mandato legal, para ser rector, vicerrector, secretario, decano o director de escuela e institutos de investigación, se exige haber alcanzado el más alto rango académico de Profesor Titular o Asociado, se reduce el riesgo de que una elección masiva pueda obstaculizar la buena marcha de la universidad en el cumplimiento de sus fines últimos.


Después de más de cuatro décadas de democracia nacional y en particular universitaria, de funcionamiento de su autonomía, un gobierno autoritario es rechazado por la mayoría de los estudiantes, empleados y obreros de las universidades autónomas e incluso de algunas experimentales, en las que los profesores –generalmente padres de familias- soportan la presión de las autoridades, y los estudiantes tienen condicionada su permanencia en las aulas universitarias si se mantienen al margen de cualquier conflicto que se presente, por muy justos que sean sus reclamos en ejercicio de sus derechos constitucionales.


La asfixia presupuestaria a las universidades forma parte de la agresión a su condición de centro crítico del pensamiento, donde circulan libremente todas las corrientes o ideologías que el ser humano ha inventado, para tratar no sólo de vivir en libertad, sino también para servir de ejemplo de convivencia democrática, civilizada, que resulta inaceptable para los bárbaros que se han entronizado en el poder. Afortunadamente las universidades no solo forman parte de un pequeño universo de libertades y debates por la consolidación de la democracia, sino que en su seno se reportan diariamente los avances de la ciencia, de la tecnología y de la cultura humanística que caracterizan al primer mundo. La globalización de la economía camina paralela con la mundialización del saber, en particular de las nuevas tecnologías que nos permiten estar comunicados y en contacto permanente con los vientos de libertad que recorren el globo. Ninguna agresión podrá impedir que las universidades y el país en general se integren del mundo civilizado. Los regímenes autoritarios como el de Hugo Chávez, como las dictaduras del norte de África y algunas naciones asiáticas, no podrán impedir el beneficio del progresos de nuestro tiempo, y el destino de los violadores de los Derechos Humanos, ya es conocido, el más democrático, por el respeto a sus derechos, es la Corte Internacional de La Haya.

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DEBATE Y ELECCIONES  PRIMARIAS

Juan Páez Ávila

16-11-2011

El primer debate entre los 5 precandidatos aspirantes a ser el representante de la Alternativa Democrática en las elecciones presidenciales del 7 de octubre del 2012, constituye la primera derrota de Hugo Chávez en los primeros rounds de la campaña electoral. Mientras 5 precandidatos debaten para decirle a los electores lo que piensan acerca de los principales problemas del país y cuáles son sus soluciones, para que ellos deciden por quién sufragar,  el Comandante candidato se escoge a si mismo y no dialoga con nadie, monta un monólogo obligando a la red de radio y televisión a que transmita las mismas promesas demagógicas que viene ofreciendo desde hace 13 años, y que apenas ha cumplido a medias, cuando no han resultado un rotundo fracaso.

           
La sociedad democrática venezolana tiene el 12 de febrero del próximo año la extraordinaria oportunidad de elegir un candidato unitario a la Presidencia de la República y sus candidatos a gobernadores y alcaldes, capaces de propinarle una segura y definitiva derrota al autoritarismo del Comandante Chávez y a un buen número de sus candidatos a gobernadores y al alcaldes escogidos a dedo, ineptos y corruptos que han actuado con un servil incondicionalismo a las políticas centralistas y militaristas del jefe único del fracasado socialismo del siglo XXI, con lo cual se puede y se debe cambiar  el futuro inmediato de la conducción y el destino de la nación.

           
El triunfo de la oposición en los estados y alcaldías más populosos y de mayor peso político en el país, creó un poder compensatorio, independiente y capaz de contener los desmanes políticos y económicos que viene cometiendo el Comandante en Jefe y que pretende seguir ejecutando con la anuencia de unos Poderes Públicos controlados desde Miraflores.

           
La sociedad democrática tiene que actuar con la clara conciencia de que Chávez es derrotable por la vía electoral y que el posible intento desconocer la victoria de la oposición, le puede costar más caro que prepararse para finalizar su mandato en 2012.

La disidencia en importantes sectores que han venido apoyando las políticas del Comandante, no sólo son evidentes, sino que pueden adquirir una dinámica que los impulse  hasta el rompimiento, si tomamos en cuenta la prepotencia, la soberbia, con que actúan los incondicionales y oportunistas que rodean al Jefe del Estado. Incluso es factible, si supera el cáncer, que en   su delirio de predestinado pueda llegar a considerar que la compañía y solidaridad que le han prestado sus candidatos, que no tienen votos, llegó a su fin, y decida marchar solo, con las multitudes que lo proclamen y no le discutan.

           
Si la oposición y la disidencia derrotaron las aspiraciones de Chávez de perpetuarse en el poder, en el referendo del 2 de diciembre de 2007, hoy, con una oposición unida, con más experiencia política y una nueva disidencia, encabezada por el Gobernador de Lara, Henri Falcón y el PPT, hay que votar: para fortalecer la democracia social, derrotar el totalitarismo, defender la propiedad privada; restablecer la seguridad jurídica y la seguridad de las personas y de sus bienes. En síntesis, votar para evitar la prolongación de una pesadilla provocada por el predominio de algunos dinosaurios en los Poderes Públicos.

           
Después de ese primer debate entre los precandidatos de la Alternativa Democrática, los venezolanos pueden evaluar el talante unitario y tolerante, además del conocimiento y dominio de los principales problemas económicos y sociales, que tienen los aspirantes a dirigir los destinos del país a partir del Próximo período constitucional, frente un candidato autoritario que ha despilfarrado la más grande fortuna que ha ingresado al Tesoro Nacional en toda la historia republicana, que ha violado la Constitución Nacional para centralizar y controlar todos los Poderes Públicos, con claros objetivos de perpetuarse en el poder indefinidamente.

           
El momento histórico crucial que vive Venezuela, con graves peligros de  que un gobierno militarista conformado en sus más altos niveles por una camarilla de dogmáticos del fracasado estalinismo y de aprovechadores de la permisividad o complicidad del Jefe del Estado para enriquecerse ilícitamente, nos lleven a un abismo político, económico y social como el que sufren los cubanos, obliga a la mayoría de los venezolanos democráticos, que quieren disfrutar de  un régimen de libertades públicas, a participar directa o indirectamente en el esfuerzo que realiza la Mesa de Unidad Democrática (MUD) para frenar la barbarie que nos amenaza y abrirle al país un horizonte de prosperidad económica y bienestar social, en un contexto de amplias libertades.

           
El camino lo acaban de señalar los precandidatos que no sólo hicieron conocer sus ideas y proposiciones para lograr ese nuevo país, en el que todos podamos convivir pacíficamente, protegidos por un Estado que garantice el respeto a la propiedad privada, la libre expresión del pensamiento y todos los derechos sociales e individuales establecidos en la Constitución Nacional, sino también que fueron claros y categóricos en su disposición de hacer respetar los resultados electorales, apoyados en la movilización de la sociedad civil y en el respaldo de la Institución Armada respetuosa de la Constitución Nacional y comprometida con la defensa de la legalidad y la soberanía de la nación.

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GUERRA O PAZ EN COLOMBIA

Juan Páez Ávila

09-11-2011

La muerte de Alonso Cano, el tercer comandante de las FARC que cae bajo la acción del Ejército y la Aviación colombiana, mediante la utilización de una moderna y sofisticada tecnología militar, de la cual no escapará quien lo sustituya, parece imprescindible y hasta obligatorio que algún Jefe de Estado importante de América Latina intervenga, como lo hizo Carlos Andrés Pérez en Centroamérica, para poner cese a violencia y alcanzar la paz en nuestro país vecino.

           
Después de más de 40 años de infructuosa y violenta búsqueda del poder mediante la lucha guerrillera, las Fuerzas Armadas Revolucionarias  de Colombia (FARC) han perdido a varios de sus máximos comandantes y su capacidad ofensiva, lo cual las coloca al borde de una segura derrota, por lo que todo indica que el momento  para evitar un  mayor e inútil derramamiento de sangre, obliga a sus jefes actuales y a algunos organismos internacionales a transitar el camino de la negociación y la paz en la sociedad colombiana.


Desaparecido por muerte natural el Comandante Manuel Marulanda, por razones obvias la lucha guerrillera en Colombia entró en una nueva y difícil etapa, caracterizada no sólo  por lo que significa la pérdida de su máximo jefe, unificador de todas las tendencias y comandos que constituyen ese ejército irregular, que ha prolongado la violencia en el vecino país por varias décadas, sino también por  la superioridad militar tecnológica que ha demostrado el ejército colombiano en sus últimos ataques a los campamentos de la guerrilla, dentro y fuera de sus fronteras, en lo que parece ser el avance de un cerco o  asedio mortal que ha coloca a las FARC en una posición defensiva, refugiándose en la selva o traspasando los límites los separan de los países vecinos.


Algún organismo internacional debería invitar a una reunión extraordinaria y sentar en una mesa de discusión a los más altos representantes del gobierno de Colombia y de las FARC, aunque algunos jefes sobrevivientes hayan rechazado el llamado a la desmovilización hecha por   el Presidente Santos en una de sus últimas declaraciones, quien con el sesgo propio del que aspira un triunfo unilateral, llamó a los guerrilleros  a desertar, pero también solicitó un diálogo para buscar la paz definitiva. Si el Grupo de Río, por ejemplo, interviene, Colombia podría ahorrarse más dolorosos sacrificios humanos y alcanzar la paz, vital para su pueblo y necesaria para sus vecinos.

           

           
Ante la pública negativa a desmovilizarse por parte de las FARC y  a aceptar la intervención de terceros por parte del Presidente Santos, la iniciativa en búsqueda de la paz en Colombia debe comenzar en privado por parte de quienes se consideren interesados y con capacidad, fortaleza y prestigio para hacer oír sus voces inequívocamente neutrales y amigos de Colombia.

                       
La discusión interna que obligatoriamente debe producirse en todos los comandos de las FARC, como sucedió en todos los frentes guerrilleros de América Latina después de la muerte del Ché Guevara en la selva boliviana, repercusión que al parecer había resistido la guerrilla colombiana, tendrá diversas consecuencias políticas, y no por cobardía producirá más deserciones que las conocidas hasta hoy, sino por evaluaciones objetivas de una nueva realidad que racionalmente los incline a buscar la paz, negociando con el gobierno de Juan Manuel Santos quien ha ofrecido garantías para el ejercicio libre de la política por medios legales.

           
El final de la violencia en Colombia podría estar más cerca de lo que piensan los más dogmáticos y fundamentalistas jefes guerrilleros, que abandonaron las principales banderas de la liberación nacional, de la construcción de una sociedad democrática con justicia social, para caer en el narcotráfico y en una guerra que viola todas los derechos humanos mediante el secuestro  y asesinatos de inocentes trabajadores del campo que no se identifican con sus ideas y acciones criminales.

           
Y si Colombia logra entrar en una etapa de pacificación que avance inexorablemente hacia un acuerdo definitivo, que inserte a la mayoría de los actuales guerrilleros en la lucha democrática, América Latina puede evolucionar, con mayores posibilidades de éxito  hacia una comunidad de naciones democráticas, que les permita superar el atraso económico, la dependencia de materias primas y la pobreza. Colombia y Venezuela consolidarían las relaciones pacíficas que han adelantado por presidentes Chávez y Santos y podrían actuar conjuntamente para impulsar la decaída Unión de Naciones del Sur  (UNASUR).

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EL SUELDO DE LOS MILITARES

Juan Páez Ávila

02-11-2011

En un país en el que la inflación es la más alta del continente americano y la segunda más elevada del mundo, el aumento del 50% al sueldo de los militares ha provocado una importante discusión, a su favor, entre los venezolanos que conocen los efectos del alto costo de la vida y saben por experiencia personal que tanto los militares como otros profesionales que sirven a la administración pública han soportado un serio deterioro en su nivel de vida. Lo que se considera inaceptable es que se aumente únicamente a los integrantes de la Fuerza Armada y se les niegue la homologación de sueldos a los profesores universitarios, para citar un ejemplo conocido, que todos los años plantean el cumplimiento de una norma que tiene carácter de ley, y de la mayoría de los empleados públicos que protestan porque no reciben aumento de sueldos y salarios ni se discute la contratación colectiva.

           
El otro aspecto del decreto del Presidente de la República que forma parte del debate nacional, es la manipulación política que pretende hacer el jefe del estado con dicha medida, al hablar de sus militares como si tratara de un rebaño reclutado para servir al jefe máximo y no de una nación independiente, tal como lo establece la Constitución Nacional. Lo que en el fondo es un decreto discriminatorio, puede tener como objetivo no sólo crear un enfrentamiento artificial, por lo falso, entre militares y civiles, sino también callar algunas voces críticas que se expresan en el mundo militar contra la intervención de militares cubanos que realizan labores de inteligencia en los cuarteles del país.

 
De allí que ese aumento de sueldos exclusivamente a los militares, visto económicamente como justo para adecuarlo al costo de la vida, políticamente es observado como un intento de  ¨bozal de arepa¨, lo que podría ser ofensivo para la Fuerza Armada.

           
Y para completar el carácter discriminatorio del decreto, que expone a los militares a un debate y a una crítica indeseable para la armonía que debe existir entre los integrantes de una institución fundamental del Estado y quienes forman parte de otras instituciones públicas, el Comandante Presidente decreta que los militares podrán comprar vehículos y vivienda sin pagar cuota inicial, reconociendo de paso que ni con el aumento de sueldos podrían cancelarla, extiende el descontento y  la indignación hasta de miles de profesionales que tampoco pueden hacerlo con sus magros o deficitarios ingresos.

              
Enfrentar a los integrantes de  la Fuerza Armada con profesionales del mundo civil y con todos los venezolanos que no han recibido aumentos de sueldos y salarios en porcentajes similares, es  no sólo discriminatorio, sino también un acto extremadamente peligroso para la convivencia civilizada entre civiles y militares, en un contexto en el que el jefe del Estado ha privilegiado al sector militar con un presupuesto para el próximo año muy superior a los de educación y salud, y especialmente el asignado para seguridad, cuando el hampa tiene azotada a la población nacional.

           
Y finalmente, si el gobierno no extiende el aumento a otros funcionarios públicos, las protestas sociales que ya se registran por miles en el país y por año, se agudizarán al extremo de hacer más improductiva a la administración pública y hasta más ingobernable a toda la nación. Todo esto  hace más urgente consolidar la unidad de la alternativa democrática para sustituir un régimen, cuyos más altos funcionarios encabezados por el Presidente de la República, han demostrado en los hechos que son incapaces de comprender cómo debe administrarse la hacienda pública, para beneficio de la mayoría de los venezolanos.   Y lo más grave es que el despilfarro y la falta de control de la compra de armas y la contratación de obras públicas sin licitación, han servido  para que un pequeño  grupo  se haya enriquecido ilegalmente, constituyendo una nueva oligarquía económica producto de la depredación del tesoro nacional.

           
Dividir el país entre militares privilegiados y civiles excluidos de los beneficios de la riqueza nacional, ha generado tensiones políticas e incluso resultados contrarios a la buena imagen y al prestigio de la Institución Armada, que al final sufre las consecuencias negativas de una torpe política gubernamental que trata de halagarlos y hasta sobornarlos, para tenerlos a su servicio incondicional y no constitucionalmente.

jpaezavila@gmail.com




PUNTO FIJO SIGLO XXI

Juan Páez Ávila

27-10-2011

 

13 años después que Hugo Chávez derrotó el puntofijismo ofreciendo profundizar y consolidar la democracia, eliminar la corrupción e impulsar el desarrollo y bienestar de los venezolanos, algo así como rescatar las banderas arriadas por los demócratas de las dos últimas décadas del siglo XX, que no habían podido consolidar la democracia,  eliminar la corrupción y alcanzar el bienestar de la mayoría , tal como lo establecía el Pacto  de Punto Fijo suscrito por Rómulo Betancourt, Rafael Caldera y Jóvito Villalba, la Mesa de la Unidad (MUD), ante el rotundo fracaso del Comandante Presidente,  le ha propuesto al país un nuevo programa de gobierno, que comprende los mismos objetivos, con las modificaciones que exige el siglo XXI.


El Comandante Presidente cambió sus planes iniciales, motivo por el cual lo abandonaron algunos de sus compañeros de armas juramentados en el Samán de Güere y dio paso a un régimen cada día más autoritario que viola y  puso de lado la Constitución Nacional aprobada por una Asamblea Nacional controlada por él mismo desde  Miraflores; su oferta anticorrupción terminó en el mayor saqueo al Tesoro Público de toda nuestra historia republicana; y el ofrecimiento de desarrollo y bienestar en el mayor atraso económico de la nación, con la mayor inflación del continente americano, que ha liquidado la próspera clase media surgida en los 40  años de la democracia puntofijista, y apenas subsisten los más pobres con ayudas que consumen en pocos días y vuelven a la miseria, para pedir nuevas ayudas.

Frente a este panorama desolador, frente a este rotundo fracaso que casi  nos lleva a una catástrofe nacional, después de  despilfarrar más de un billón de dólares en gastos improductivos, de destruir el 50% de la industria nacional, reducir sustancialmente nuestra agricultura y  ganadería, que nos ha convertido en un  país importador de más del 70% de lo que consumimos, la Alternativa Democrática vuelve a irrumpir a través de la MUD en la búsqueda de un nuevo régimen que nos permita consolidar la democracia, acabar con la corrupción e impulsar un desarrollo sostenible  que lleve bienestar a una mayoría de los venezolanos,  con empleo fijo, cobro 15 y último y seguridad social. Un Punto Fijo del siglo XXI, que corrija los graves errores que se cometieron y resalte y reconstruya las grandes obras destruidas durante los últimos 13  años del gobierno chavista, tales como Guayana, Guri y el sistema eléctrico nacional, las autopistas, la seguridad social, la producción petrolera, agrícola e industrial que abastezca el consumo y se exporte el excedente, y el estado de derecho.

Cualquiera sea electo Presidente de la República entre los  precandidatos de la oposición, tendrá que enfrentar serios retos sociales y económicos que requerirá el concurso de los cerebros mejor organizados y formados para superar la crisis, que en todos los órdenes de la administración pública ha provocado un gobierno formado a todos los niveles por gente incapaz para impulsar los cambios prometidos, indolente ante la desaparición de muchas de las grandes obras construidas durante los 40 años de democracia, por falta de mantenimiento, y la renuncia a valores éticos y morales que agravó toda clase de corruptelas, unas  conocidas  y otras  inimaginables para muchos, por su expresión en millones de dólares.

Por las nuevas circunstancias políticas que no sólo caracterizan la marcha de nuestro país, sino también del mundo civilizado que busca acuerdos para estabilizar la economía, tal como sucede en la Unión Europea e incluso en los Estados Unidos frente a problemas insolubles por la decisión de un solo partido, el Pacto de Punto Fijo firmado por los líderes fundadores  de la democracia, después de la caída de la dictadura del General Pérez Jiménez, pareciera inevitable reeditar a la luz de las nuevas realidades del mundo contemporáneo, porque la democracia está en peligro en la mayoría de los países que no han alcanzado construir instituciones fuertes y eficientes.

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TRANSMETRÓPOLI

Juan Páez Ávila

19-10-2011

Despojado arbitrariamente, por el gobierno de Hugo Chávez,   de más de 99.5% del Presupuesto que constitucionalmente le corresponde a la Alcaldía Metropolitana, su titular Antonio Ledezma ha sorprendido a propios y extraños, tanto por la firmeza con ha defendido la legitimidad de su elección como por  la realización de algunas obras de interés de los habitantes de la gran capital.

           
La puesta en práctica de Transmetrópoli, el sistema de transporte  más moderno que se ha inaugurado en Caracas, después del Metro, ejecutado durante las décadas de la democracia, ha sido una demostración de la capacidad gerencial del Alcalde Ledezma, que mediante la austeridad y transparencia en la ejecución de su magro presupuesto, ha sumado la iniciativa privada de los conductores capitalinos a quienes se les han asignado en propiedad los autobuses, con créditos  la banca también privada, gestionados y  respaldados por la Alcaldía Metropolitana.

           
En una ciudad tomada `por el hampa, de la que no se salva el transporte caótico que ha generado la administración pública del Presidente Chávez y sus representantes incapaces de  presentar un plan viable para resolver los graves problemas de la capital, Antonio Ledezma concibió y puso a funcionar la primera fase de  un sistema de transporte masivo dotado de  televisor, GPS, botón de Pánico que puede ser activado por el conductor en caso de atraco, equipo eléctrico para ayudar a ingresar a las unidades a discapacitados en sillas de rueda y cámaras de video.

           
Caracas incorporada en parte a la modernidad del transporte de miles de ciudadanos, por la gestión de un Alcalde al que le quitaron el Presupuesto, para ponerlo en manos de una funcionaria incondicional del jefe del gobierno, que hasta estos momentos ha resultado todo un fiasco administrativo, imitando a otro representante de Chávez a quien Antonio Ledezma derrotó en las elecciones para la Alcaldía Metropolitana.

           
Transmetrópoli  se ha convertido en un emblema  de una administración eficiente, emprendedora, de un Alcalde que muestra su vocación de servicio, su capacidad para administrar los fondos públicos y buscar la cooperación de la empresa privada, con el objetivo de transformar la vida en la ciudad capital, la realización de una obra que debe extenderse a otras áreas sociales y económicas de Caracas y de todo el país. Una pequeña marca importante para revelar las condiciones de un político con el  coraje del ex Presidente Carlos Andrés Pérez para enfrentar las dificultades, un político con capacidad administrativa y política para hacerle frente a las graves condiciones de deterioro de la infraestructura y de todas las instituciones de Estado que el nuevo Presidente de República que será electo en el 2012, debe reconstruir. Y aunque todos los precandidatos de Alternativa Democrática reúnen cualidades para dirigir el país, los máximos responsables de la escogencia unitaria, y los electores en particular, deben tomar en cuenta quien puede ser el primero, entre iguales.

           
El éxito de Transmetrópoli es apenas una de las demostraciones administrativas que Antonio Ledezma puede exhibir, que unida a las luchas por el respeto al Estado de Derecho a través de diversas manifestaciones de protesta, que siempre encabezó,  contra el gobierno de Hugo Chávez, lo califican como un candidato apropiado  para enfrentar la presente y futuras crisis que seguramente se presentarán en un país destruido por la incapacidad de sus gobernantes,  y por la resistencia  a admitir el cambio de timón, que algunos talibanes intentarán, sin descartar conspiraciones de derecha e izquierda extremas.

             
Y aunque acompañaremos a cualquiera de los candidatos que salga electo en las  primarias, y sin que la victoria frente a Chávez esté cantada, es necesario  prepararse para enfrentar difíciles momentos para superar la crisis que atraviesa el país.

jpaezavila@gmail.com




SOCIALDEMÓCRATAS Y SOCIALCRISTIANOS

Juan Páez Ávila

13-10-2011

Aunque el Presidente Chávez sostenga reiteradamente que  los adecos y copeyanos no volverán a gobernar en Venezuela, sus políticas equivocadas, fracasadas en todos aquellos países cuyos gobernantes las implementaron, con resultados catastróficos en lo económico, social y político, han creado todas la condiciones para que la socialdemocracia y el social cristianismo  recuperen el respaldo de la mayoría de los electores, después de 13 años destrucción de la infraestructura física, de las instituciones de la democracia y de la economía del país.

           
Los factores determinantes para llegar a esta conclusión, no son muy difíciles de extraer de la realidad política del momento que vivimos. Hasta las encuestas que le asignan, después de conocida su enfermedad, una popularidad del 60%  al Presidente de la República, cuando registran la intención del voto el porcentaje se reduce a 40%.

           
Cuando el Presidente Chávez asumió el poder en 1998 y arremetió contra los partidos tradicionales, los redujo a su mínima expresión pero no los sacó totalmente del escenario político. Algunos de sus dirigentes y simpatizantes abandonaron sus filas y formaron nuevas organizaciones, como Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, que en principio trataron de diferenciarse para no arrastrar las consecuencias de la derrota infligida por el chavismo a AD y Copei, pero sin definirse como contrarias a la socialdemocracia y al social cristianismo. Hoy juegan un rol importante, con candidato propio, Pablo Pérez por Un Nuevo Tiempo, y Capriles Radonsky por Primero Justicia, ambos empeñados en lograr el respaldo de otros partidos, que no han decidido todavía si lanzan candidatos de sus filas o apoyan a algunos de las nuevas organizaciones políticas, para las elecciones primarias a celebrarse en febrero de 2012. A estos se suma Antonio Ledezma, socialdemócrata estrechamente vinculado a Acción Democrática, tal como quedó demostrado en el acto aniversario de este partido cuando invitó a Pablo Pérez a reunificar la socialdemocracia en la filas de la organización en la cual se habían formado, y en el sepelio de los restos mortales de Carlos Andrés Pérez en el que fue orador en la Casa Distrital del  Partido al cual regresó el ex Presidente antes de morir, y en el que fue  aplaudido como si tratara de un representante del mundo adeco.

           
De allí que Acción Democrática y Copei tienen un reto casi existencial: apoyar a alguno de los candidatos que puntean las encuestas, puede significar el triunfo de la socialdemocracia encabezada por Pablo Pérez o Antonio Ledezma, o del social cristianismo  liderado por Capriles Radonsky y sus respectivos partidos; lanzar candidato propio o ponerse de acuerdo y presentar un solo candidato a las primarias, para tratar de fortalecer a los partidos históricos, hoy apuntalados por la movilización popular y espontánea que recibió los restos mortales de uno de sus líderes emblemáticos, Carlos Andrés Pérez.

           
Y aunque AD y Copei han pospuesto su decisión en materia de candidatura, el tiempo se les acorta y se les complica, con la aparición de Leopoldo López y con la búsqueda de un candidato que gane las primarias, derrote a Chávez y se mantenga con habilidad, fuerza e inteligencia en el poder. Si aciertan o fallan lo dirán los resultados.

           
La encrucijada que vive la Alternativa Democrática también desafía la inteligencia de sus dirigentes, no sólo para preservar el clima de unidad y de respeto entre partidos y candidatos que representan corrientes distintas, sino también para mantener la vigencia de sus organizaciones políticas y buscar convertirse en el epicentro de esa unidad. Esto último es tal vez lo más difícil de alcanzar, porque todos tienen legítimos intereses presentes y futuros, a los cuales no tienen por qué renunciar. Los nuevos partidos tratan de consolidarse y avanzar a la conquista de la mayoría de los votantes, y los partidos históricos persiguen una mayor y definitiva recuperación como ha sucedido en varios países de América Latina. En Perú el APRA reconquistó el poder, aunque al final no supo fortalecerse como partido socialdemócrata para ganar las nuevas elecciones. En Chile regresaron la Democracia Cristiana y el Partido Socialista (socialdemócrata) y en una nueva elección volvieron a la oposición. En México el PRI, también en la línea fundamental de la socialdemocracia, según todas las encuestas realizadas registra una histórica  recuperación.

           
En síntesis, no se puede ocultar, porque es evidente, que existe una doble pugna por una nueva hegemonía política, en el campo de la Unidad Democrática y en el país. En la  primera confrontación, como es lógico, todos van por el triunfo, por lo que se producen –y todavía se buscan- diversas alianzas, algunas muy  cargadas de pragmatismo, que pueden desdibujar las características fundamentales de algunos partidos, y terminar con el triunfo de una nueva corriente  política, heterogénea pero más influyente. Superada esta primera contienda, el país entra en un escenario de dimensiones nacionales, con alguna repercusión internacional, entre la Alternativa Democrática y Hugo Chávez. Este tratará de preservar su hegemonía autocrática y militarista y la oposición buscará desplazarlo, reconciliar a los venezolanos  e instaurar un régimen constitucional, sin exclusiones, sin atropellos aunque sin impunidad, que nos coloque a los niveles de los países civilizados, desarrollados y de grandes oportunidades para todos. Y prepararse para enfrentar y derrotar posibles conspiraciones de derecha e izquierda extremas.

jpaezavila@gmail.com




CARLOS ANDRÉS PÉREZ

Juan Páez Ávila

05-10-2011

 

La traída de los restos mortales de Carlos Andrés Pérez tiene una significación política que va más allá de satisfacción familiar de enterrarlo en Venezuela, tal como se los había solicitado el ex Presidente en varias oportunidades. Y aunque el país democrático, después de presenciar las consecuencias  de su destitución, con la instauración de un régimen autocrático y militarista,  había expresado de diferentes maneras que se había cometido un gravísimo error histórico, tal como lo enunció el propio Presidente Pérez en su último discurso al abandonar el Palacio de Miraflores, la llegada de su cadáver a territorio nacional, pareciera reconciliar no sólo  a su familia,  sino también a su partido Acción Democrática y a los venezolanos que creemos en el sistema democrático que él contribuyó a consolidar hasta el momento en que aceptó la decisión de la Corte Suprema de Justicia, a sabiendas de que se trataba de una condena injusta, producto de la confabulación de los representantes de la antipolítica.

           
Historiadores y analistas políticos, entre quienes están algunos de los que lo adversaron sin tregua alguna, han comenzado a revisar el papel que Carlos Andrés Pérez desempeñó durante su actuación en la vida política contemporánea de Venezuela. Vinculado desde muy joven a Rómulo Betancourt, primero con su secretario privado y luego como Ministro de Relaciones Interiores compartió con el fundador de Acción Democrática la concepción que éste tenía de la teoría  política.

           
Pérez fue factor principalísimo en el combate a la subversión armada tanto de la izquierda como de la derecha, como Ministro del Presidente Betancourt, y como tal responsable de la represión y hasta de delitos políticos que se cometieron, de parte y parte, en una confrontación violenta que terminó con la derrota y reconocimiento del error, de quienes participaron el la lucha guerrillera, y finalmente se acogieron a una política de paz. Para sorpresa de muchos, Carlos Andrés Pérez no arrastró odios ni rencores contra quienes había combatido y amenazaron  en varios momentos la estabilidad de la democracia. También fue factor fundamental de reconciliación nacional y le ha sido reconocida gran parte de su obra de gobierno, como  la nacionalización del petróleo y del hierro, el desarrollo  de Guayana y la creación de la Fundación Gran Mariscal de Ayacucho como de alto interés nacional, durante su primera presidencia.

Como a la mayoría, si no a la totalidad, de los jefes de gobierno y de estado que hemos tenido a lo largo de la República, se le señaló de ser  directa o indirectamente responsable de hechos de corrupción cometidos por altos funcionarios de su administración. Fue sometido a dos investigaciones por el Congreso de la República. En la primera relacionada con la compra con sobreprecio de un  barco de refrigeración denominado ¨Sierra Nevada¨ fue absuelto de responsabilidad política y administrativa. En  la segunda investigación sobre la utilización de una partida secreta para apoyar a la recién electa Presidenta de la República de Nicaragua, Violeta Chamorro, se le acusó de malversación de fondos públicos, el Senado autorizó su enjuiciamiento y la Corte Suprema de Justicia lo condenó, lo que condujo a su destitución de la Primera Magistratura. Sobre este caso existe una investigación periodística de Mirtha Rivera, que fue recogida y publicada en un libro titulado La Rebelión de los Náufragos  que ilustra con profundidad los mecanismos utilizados por sus adversarios, para relevarlo de la Presidencia de la República, meses antes de finalizar su mandato. Encarcelado y luego exiliado murió en Miami, Estados Unidos, y sus restos mortales ya se encuentran en territorio venezolano.

           
La historia dará su juicio final más adelante, como sucede con todos los líderes importantes y extraordinariamente polémicos que hemos tenido. Pero es evidente, que aún en vida recibió el respaldo, reiteradamente, de quienes le acompañaron desde el gobierno en el intento de ejecutar un programa económico y social para modernizar el país y abrirlo a los mercados internacionales, con capacidad para competir exitosamente, e impulsar el desarrollo y transformación  de nuestra economía. Algunos de los que lo adversaron han reconocido públicamente la justeza de sus planes de cambio progresista, que otros gobiernos en Brasil y Chile, para citar los más conocidos, han puesto en práctica con excepcionales resultados de progreso y bienestar. Una mayoría, responsable del retroceso que ha experimentado el país como consecuencia de su destitución, ha reconocido en privado el error de su ensañamiento contra Pérez, pero guarda silencio, tal vez por vergüenza para que no los identifiquen con la ruina de la nación, con la destrucción de las instituciones democráticas e incluso con el peligro de  que continuemos hacia el abismo total, aunque hay  que reconocer de muchos colaboran con la Alternativa Democrática que a través de la unidad nacional busca una salida airosa, para superar la presente crisis.

           
También es evidente que la política exterior de Carlos Andrés Pérez colocó a Venezuela en los más altos niveles de prestigio internacional, por su participación en la pacificación de Centro América a través de los acuerdos de Contadora; a la recuperación del Canal de Panamá, en cuyo acto de devolución a los panameños estuvo presente con los Presidentes Torrijos de Panamá y Carter de los Estados Unidos; a la consolidación de la Comunidad Andina (CAN), al grupo de los tres constituido por México, Colombia y Venezuela, que ampliaban los mercados a nuestra economía; sus nexos con los países democráticos del llamado Tercer Mundo para establecer una fructífera cooperación Sur Sur y Norte Sur, conectados con las democracias europeas.

           
Y por último, en los límites de un artículo periodístico, hay que registrar que regresan los restos mortales de un Presidente de derrotó dos golpes de estado, con el coraje, con el valor cívico requeridos para defender la democracia, una épica que sólo dejan como herencia los grandes capitanes para el combate, que lo califican para que pueda ser recibido por los demócratas, partidarios y adversarios de su administración pública, como un venezolano que merece descansar en paz en su tierra y esperar la reivindicación de la historia.

jpaezavila@gmail.com




RÓMULO
 BETANCOURT

Juan Páez Ávila

02-10-2011

Muy pocos políticos latinoamericanos del siglo XX pueden ser recordados por su pensamiento, su legado teórico y la tenacidad en la lucha para contribuir e implantar un sistema democrático en nuestro subcontinente, como es el caso de Rómulo Betancourt, quien, al cumplirse 30 años de su muerte, recibe el reconocimiento de historiadores y analistas políticos, incluyendo a muchos que le adversamos cuando ejerció la Primera Magistratura del país. Desde los 20 años al ingresar  la Universidad Central de Venezuela, hizo sus primeros contactos con una juventud que comenzaría a hacer historia al realizar sus primeras protestas contra la tiranía gomecista, que lo condujeron a la cárcel y al destierro..

           
Aventado al exilio se incorporó al Partido Comunista, al que abandonó muy pronto al descubrir su talante totalitario, y con algunos de sus compañeros, de lo que posteriormente se conocería como la Generación del 28,  fundó varias pequeñas organizaciones políticas, como instrumentos para canalizar la lucha por la transformación democrática del país. Finalmente fundó el  Partido Democrático Nacional (PDN), que legalizarían años después como Acción Democrática, con el cual arribó al poder por primera vez el 18 de Octubre de 1945, mediante un Golpe de Estado que encabezó con un grupo de militares. Nombrado Presidente de una Junta Revolucionaria de Gobierno dio comienzo a una serie de reformas políticas y sociales, las más profundas para el momento y de toda nuestra historia, como el voto de la mujer, de los jóvenes de 18 años y de los analfabetas, todo lo cual culminaría con una Constitución Democrática en 1947 y la elección de Rómulo Gallegos por el voto universal, directo y secreto, para entonces una verdadera revolución democrática.

           
Derrocado Gallegos por los militares, volvió al exilio, cuando ya había contribuido a construir un gran partido y una sólida conciencia democrática que permitió a sus militantes y dirigentes  sostener una heroica resistencia a la dictadura de Pérez  Jiménez hasta su derrocamiento el 23 de Enero de 1958. Regresó y ganó las elecciones que se realizaron ese año y presidió un período muy polémico, de golpes y contragolpes, de los cuales salió victorioso al consolidar el poder civil durante 40 años, sobre un militarismo que había provocado un retraso por varios siglos en nuestra historia, y con la ejecución de sus políticas le da comienzo a la vida civilizada y democrática de los venezolanos.

           

La conciencia democrática que contribuyó a forjar en las últimas décadas del siglo pasado, con la alternabilidad de gobiernos civiles, de respeto a la pluralidad de ideas y de partidos políticos, de institucionalización de las Fuerzas Armadas sometidas al poder civil, fue lo que también permitió a los venezolanos derrotar los intentos de golpes de Estado del año 1992 y  resistir los planes totalitarios del Comandante Chávez.


Después de la experiencia de su ascenso al poder mediante un golpe de Estado en octubre de 1945, en el que imperó la confrontación virulenta contra la oposición, que contribuyó al derrocamiento de Rómulo Gallegos, Betancourt regresó a la Presidencia de República electo por el voto, universal, directo y secreto  en 1958, canceló el sectarismo político que caracterizó su gobierno del 45 y se dispuso a gobernar con  Copey y Unión Republicana Democrática (URD).

           
La conciliación con el centro democrático de la política venezolana de entonces, expresada en el Pacto de “Punto Fijo”, le permitió enfrentar y derrotar todos los intentos de golpes de Estado encabezados por oficiales de extrema derecha e izquierda, y la insurgencia guerrillera de esta última, obnubilada por el triunfo de Fidel Castro, por algunos manuales estalinistas de la Academia de Ciencias de la URSS y sobre todo por “El Foco Guerrillero” del Ché Guevara, que incitaba a la movilización de un grupo de jóvenes heroicos a prender la mecha de la guerrilla en cualquier zona montañosa, donde se formaría un ejército de campesinos que en pocos meses descenderían victoriosos a tomar el Palacio de Gobierno.

           
Y aunque URD abandonó el Pacto de “Punto Fijo”, Acción Democrática y Copey conservaron la mayoría del respaldo de los venezolanos durante muchos años, a los que Betancourt sumó hábilmente en sus famosas ruedas de prensa a la Iglesia Católica, Fedecámaras, Pro- Venezuela, la CTV,  la Federación Campesina y el Ato Mando Militar que le obedecía institucionalmente, dando evidente demostración de que una inmensa mayoría le acompañaba en su empeño en darle estabilidad a las instituciones democráticas.

           
En esos enfrentamientos con la derecha y la izquierda extremista se produjeron, desde luego, excesos y hasta crímenes de parte y parte. Pero como lo que tratamos de analizar es el papel de Betancourt, lo que a él le corresponde en este reparto de responsabilidades, en la represión policial y  militar contra los insurgentes, la política de paz democrática que condujo a la oposición extrema a la renuncia a la violencia política y su incorporación a la lucha cívica, le ha permitido a muchos historiadores adjudicarle a su favor la consolidación de una conciencia democrática en  la mayoría de los venezolanos.

           
Muerto Betancourt se generó nuevamente una política de confrontación y de descalificación, sin cuartel, especialmente entre Acción Democrática y Copey, la que no fue ajeno el MAS, que representaban más del 80% de los electores y se creó una atmósfera política de negación de los valores de la democracia, que le abrió las puertas al golpismo. Y aunque el Presidente Carlos Andrés Pérez derrotó dos intentos de golpes de estado, la confabulación de antipolítica con los ¨náufragos¨ del anacronismo de una derecha recalcitrante y una extrema izquierda delirante en su derrota de la lucha guerrillera y en el derrumbe de la Unión Soviética, primero provocaron la destitución de Pérez  y luego se adhirieron a la cara nueva del Teniente Coronel Hugo Chávez, para regresarnos a la autocracia y al militarismo.

           
Muerto Rómulo Betancourt, a los venezolanos nos queda su lección, que aprendió en la cárcel y en varios exilios, de la unidad de las fuerzas democráticas, tal como la ha concebido la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y de elegir a un Presidente que tenga la visión política y el  coraje cívico requeridos para derrotar al gobierno autocrático de Hugo Chávez, reconciliar el país y hacerle frente a posibles conspiraciones de derecha y de extrema izquierda, si no se avienen a un régimen de paz y progreso para la mayoría de los venezolanos.

jpaezavila@gmail.com




CANDIDATO
ÚNICO

Juan Páez Ávila

28-09-2011

Los precandidatos de la Alternativa Democrática firmaron recientemente un acuerdo de gobernabilidad, que  no sólo reafirma la voluntad unitaria de los mismos para una vez escogido el candidato que enfrentará a Hugo Chávez o a cualquier candidato que éste nomine con su dedo de gran elector del oficialismo, sino también para expresarle a los venezolanos la decisión  de formar un gobierno de integración nacional, que puede y debe ir más allá de la representación que forma parte de la Mesa de Unidad Democrática (MUD).

           
Es evidente, de acuerdo con los resultados de las elecciones regionales en las que los candidatos de la Unidad Democrática obtuvieron el 52% de los votos, que  la inmensa mayoría de la sociedad civil y la militancia de los partidos políticos de la oposición, se inclina por un candidato único a la Presidencia de la República, gobernaciones,  alcaldías y cuerpos deliberantes a elegir en 2012 y 2013, tal como lo aprobó la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) para enfrentar al Presidente Chávez, quien está lanzado desde hace varios años, con ventajas de todo tipo, entre las que destaca el manejo de dos presupuestos manipulados de acuerdo a sus intereses electorales y personalistas, y derrotar a sus subalternos que escogerá a su real saber y entender para que lo representen en otros niveles de la administración pública.


Y aunque  ya están en la calle varios candidatos que buscan nuevamente el respaldo de esa mayoría y el convencimiento de los abstencionistas de las pasadas elecciones, para que participen en este histórico proceso, todo parece indicar que con el lanzamiento de la candidatura de Leopoldo López, se puede dar por terminado el número de aspirantes con posibilidades de victoria.  Se espera como hecho trascendental el pronunciamiento de los  partidos Acción Democrática, Copey, Proyecto Venezuela y Convergencia, que buscan un acuerdo para tomar conjuntamente la decisión para apoyar a uno u otro candidato. Mientras esto sucede marcha una precampaña, respetuosa en el lenguaje pero a la espera de un debate entre los  precandidatos frente  a la sociedad civil y  los militantes de los partidos políticos,  a quienes deben convencer para  invitarlos a participar  en las elecciones primarias del 13 de febrero de 2012, para lo cual han solicitado  la colaboración técnica del Consejo Nacional (CNE), pero controladas por la Comisión Electoral de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) con testigos de los candidatos.

           
La precampaña, además de llamar a votar  también  está orientada a movilizar el país para denunciar la grave crisis social, económica y moral que atraviesa la mayoría de la población nacional, y la incapacidad del gobierno de Hugo Chávez para resolverla.

           
Y aunque el candidato para enfrentar a Hugo Chávez tendrá un programa único, discutido y aprobado en la Mesa de la Unidad Democrática, después de su escogencia o elección en primarias, los precandidatos deben presentarle a los electores firmes y potenciales, su visión de país y en particular demostrar las condiciones de Jefe de Estado, para ser el primero, entre iguales, porque sencillamente no pueden ser todos a la vez, tanto para derrotar a Hugo Chávez y al chavismo, como para ponerse al frente de la reconstrucción de un país destruido en lo institucional y en su  infraestructura física y moral.

           
El Proyecto Bolivariano Militarista luce agotado a los13 años de ofertas halagadoras y muy pocos resultados beneficiosos para la mayoría de los venezolanos que votaron en varios eventos electorales por el Comandante Chávez y por sus candidatos escogidos a dedo por él mismo. De allí  que sus invocaciones al Juramento del Monte Sacro de Bolívar, al Vuelvan Caras del General Páez, a la Batalla de Santa Inés del General Zamora, se hayan perdido en el estómago vacío de millones de desempleados, en las desilusiones de misioneros engañados por dádivas transitorias, en la mirada desesperanzada de niños de la Patria deambulando por las calles de las principales ciudades del país haciendo malabarismos para sobrevivir y en la conciencia de  una sociedad civil dispuesta a ejercer sus derechos.

Hoy la gravedad de la salud del Presidente Chávez agrava también la crisis política del país, porque sus posibles sustitutos no satisfacen las aspiraciones de la mayoría del chavismo, y los divide peligrosamente hasta el extremo de hacer impredecible el futuro inmediato del país, aunque la Mesa de la Unidad Democrática proceda correctamente  al mantener con objetivo fundamental las elecciones de 2012. La posible desaparición del Presidente Chávez o su inhabilitación física y mental para continuar al frente del gobierno, obliga a todos los partidos e instituciones de la nación a busca acuerdos para evitar la anarquía, la ingobernabilidad y  la violencia  entre los venezolanos.

jpaezavila@gmail.com




PORTAVIONES AVERIADO

Juan Páez Ávila

21-09-2011

Si la ciencia médica cubana ha alcanzado los avances que le asignan los partidarios de la revolución cubano venezolana, o si los ¨babalaos¨ tienen el poder  divino que le reconocen algunos creyentes en los misterios de la magia, tanto los que rodean a Fidel como al Comandante Chávez, es posible que nuestro presidente recupere la salud y las energías para continuar al frente del Ejecutivo, pero el ¨milagro¨ lo que no podrán realizar  los cubanos es  dotarlo de la fortaleza del portaviones político que en los primeros años de su gobierno lo convirtió en un gran elector.


Un buen cristiano debe desear que el Presidente Hugo Chávez mejore su salud en el menor tiempo posible, pero el portaviones que en diferentes elecciones disfrutaban candidatos a gobernadores, alcaldes y diputados propuestos por el dedo del gran elector de otros tiempos, ya no funcionará. Todo indica que la avería es tal, que Chávez será derrotado en las elecciones presidenciales de 2012, y pasará a la historia como un hombre audaz que se sirvió de las Fuerzas Armadas para montar durante años una conspiración y tratar de asaltar el poder, y aunque fracasó, se aprovechó de una coyuntura en la que la dirección política de la democracia perdía el rumbo de una obligada reforma, y no resistió la confabulación de la antipolítica, en la que ricos y pobres  apoyaron al teniente Coronel golpista, para que ganara las elecciones de 1998.

           
En el mundo en que vivimos  es posible que Hugo Chávez, si  se salva del cáncer que amenaza su vida, pueda preservar una importante influencia en la política nacional, si quien lo sustituye en la jefatura del estado no cuenta con la experiencia en el manejo  de  una sociedad en crisis  y el conocimiento de la grave realidad  del país que va a recibir, para enfrentar amenazas de nuevas conspiraciones e impulsar una política de desarrollo y bienestar de la mayoría de  la población venezolana.

           
Y aunque los aprovechadores del desbarajuste que constituyó el gobierno de Hugo Chávez se enriquecieron ilícitamente hasta el hartazgo, tenderán a aprovecharse también de las bondades de la  democracia, algunos tendrán que responder ante la justicia nacional e internacional por la comisión de delitos que no prescriben. Sin la condición de portaviones, serán muy pocos los que continúen acompañando al Comandante Chávez, aunque no será necesario que enarbolen las banderas de patria o muerte, sino las de patria, más democracia y vida.

Afortunadamente la Mesa de la Unidad Democrática representa, hasta hoy, el símbolo de la recuperación de la Venezuela dividida, destruida en su infraestructura física y carcomida en lo moral. Si esa unidad se mantiene por dos o tres períodos constitucionales y entre los venezolanos priva la sensatez de elegir, para un primer y único período al candidato de más  experiencia, reservándose los demás para los siguientes, todos podremos vivir en paz y buscar el progreso sin exclusiones.

           
Después de 13 años de gobierno, aupado desde un principio por los ilusos de la antipolítica, que buscaban una cara nueva para oponerla a los partidos políticos tradicionales, están de regreso y muchos, si no la totalidad, adhiere a la política de la Mesa de la Unidad Democrática, apoyan a los candidatos de los partidos y se suman a la búsqueda de una transición que nos permita sustituir un régimen autocrático que pretende llevarnos al socialismo totalitario impuesto por los hermanos Castro a  Cuba, por una democracia participativa en la que todos seamos verdaderamente protagonistas, respetuosa de la propiedad privada y de las libertades en general.

           
El desengaño es de tal naturaleza prominente, que se reafirma la convicción de que la democracia, con todas sus imperfecciones, susceptibles de corregir con el esfuerzo y participación de todos, es una forma de gobierno y de vida a la que no debemos renunciar en ninguna circunstancia. Es factible que esto que afirmo en el anterior párrafo, quede patentizado con el regreso de los restos de Carlos Andrés Pérez, el Presidente que derrotó el 4 de febrero de 1992, el golpe de estado encabezado por el Teniente Coronel Hugo Chávez, dando un ejemplo de coraje, de valor cívico para defender la democracia, reconocido por muy pocos como Eduardo Fernández, y desconocido por una mayoría circunstancial anacrónica y equivocada que se confabuló para provocar su renuncia. En estos años, como afirmó en un programa de TV Henry Ramos Allup, Secretario General de Acción Democrática, todos hemos aprendido a valorar la democracia y a comportarnos como demócratas.

jpaezavila@gmail.com



 

AL CÉSAR LO QUE SEA DEL CÉSAR
Omar Gonzalez Lameda

18-09-2011

 

A manos de nuestro gran colaborador, el Dr. Juan Páez Ávila, llega este artículo escrito en Junio de 2009, por nuestro conterráneo Dr. Omar González Lameda, que hemos querido darles a conocer porque pone de manifiesto el verdadero origen de la la 1ª Orquesta Infantil de Venezuela…lo que ahora, envuelto con el velo del tiempo, sentimos que algunos personajes de actualidad en nuestro país... parecen olvidar, de la manera más injusta, cuando aún nos parece oír esa experiencia maravillosa, bajo la influencia de los sonidos, nuestros niños de ese entonces, brindaban  a niños y jóvenes venezolanos de ahora, la oportunidad de interpretar las obras más prominentes de los grandes compositores de todas las épocas. 

Ing. Emma Rosa Oropeza de Herrera

     
Corría el año 1.974, el lugar, Carora, Estado Lara, una aldehuela pueblerina, sin otra que se le parezca, tierra árida, caliente, seca, de gente honesta y emprendedora. El gobierno, primer gobierno del Presidente Carlos Andrés Pérez, inolvidable por cierto.


El protagonista, un hacedor de realidades, un tejedor de sueños, un amigo, un odontólogo, un músico y porque no, cariñosamente un loco quizá, para quienes no conocieron su obra, y aun la desconocen o la niegan, este Quijote del pasado siglo, tenia un nombre JUAN MARTINEZ HERRERA, que lamentable que a Juan se le nieguen los meritos, se le desconozca su gestión.


Ha transcurrido un tiempo desde que comenzaron los éxitos y la fama de la creación del sistema de Orquestas Infantiles y aún la memoria de JUAN MARTINEZ HERRERA, nuestro Juan por ninguna parte ha sido nombrada se le ha reconocido merito alguno, espere, como quien espera la llegada de un amigo, que algún día con vehemencia, el MAESTRO: JOSE ANTONIO ABREU, se dignara en alguna alocución a mencionar, a aquel quijote establecido en esa olvidada ciudad de Carora, cuando en actividades propias del creador ha hecho gala de sus mejores discursos, por supuesto ignorando a nuestro JUAN.


Pero el caso es que solo quienes acompañamos en esos años a JUAN en la creación y fundación de la PRIMERA orquesta sinfónica infantil de Venezuela, la ORQUESTA SINFONICA INFANTIL DE CARORA, que ya para el mes de Mayo de 1.975, estaba tocando formalmente su primer concierto en la Catedral de San Juan Bautista de la ciudad de Carora, unos días, ¿verdad?, por ello, habiendo tenido el honor de ser discípulo de Juan Martínez Herrera, de ser miembro de la Orquesta Sinfónica Infantil de Carora, de haberme formado culturalmente en la vieja casa de la cultura, creo necesario, preciso y justo, hacer esta aclaratoria y dejar de ser permisivos ante quienes con poca humildad pretenden quitar los meritos a quien verdaderamente los tiene, a ese amigo, que sin ser trompetista, ni cornista, ni violinista, ni percusionista etc, fue el primer maestro que tuvimos en cada uno de esos instrumentos.


Pienso, Juan, donde quiera que estés, que no te importan los reconocimientos en grandes salones cenas y fiestas, con Presidentes y Príncipes, y que para ti, es mas importante que tus muchachos a quienes a punta de cariño, zapatazos y regaños pero sobre todo con mucha mística y humildad formaste, reconozcan ser producto de tu empeño por darle a Carora una Orquesta Sinfónica Infantil, la primera en Venezuela, acéptelo quien lo acepte y quiéralo quien lo quiera.

Europa, America y el mundo entero son testigos de estos dichos han tenido mas de una vez, algún caroreño como solista en sus teatros y pueblerino y todo, se han visto obligados a aplaudirlo, de pie, como se aplaude un artista.


Este escrito mas que una protesta constituye una información, para quienes, no conocen el origen del sistema de Orquestas Infantiles en nuestro país, y, que sepan que en Carora tuvimos un Quijote, un hacedor de sueños, un amigo o un loco quizá, pero que fue,  el verdadero ideólogo de este sistema de orquestas en nuestro país.


Donde te encuentres, me constituyo en correo, para por esta vía hacerte llegar un reconocimiento, humilde  como tu, pero reconocimiento al fin, un abrazo y un eterno agradecimiento, de quienes te conocimos, y tuvimos el gusto de estar bajo tu batuta y de este pueblo que sin ser tuyo te perteneció y te aprendió a querer.  


Carora, Junio de 2.009

 

jpaezavila@gmail.com




INHABILITACIONES
                              

Juan Páez Ávila

14-09-2011

Las inhabilitación de  Leopoldo López  y centenares de candidatos de la oposición para optar a la Presidencia de la República y a gobernaciones y alcaldías en las elecciones del 1012, han sido rechazadas en el país y en la Comisión Interamericana de Derechos Humano (CIDH) y el gobierno debería cumplirla en acatamiento a Acuerdos Internacionales firmados por Venezuela y que constituyen un mandato constitucional.


Las violaciones a la Constitución Nacional,  se han convertido en los más contundentes argumentos esgrimidos por la oposición para alertar al país y llamarlo a combatir y sufragar contra los candidatos oficiales, para evitar que Chávez imponga impunemente un régimen castrocomunista  rechazado por más del 80% de los venezolanos.

             
La confabulación de los poderes públicos dirigidos desde Miraflores  ha dejado absolutamente claro la decisión del Comandante Chávez de utilizar todos los recursos a su alcance para imponer un régimen autocrático y militarista en abierta violación a la Carta Magna aprobada en 1999. Pero los cálculos del Presidente no parecen los más acertados. La conciencia democrática de los venezolanos indica que la resistencia será total, firme y de mayor madurez para no pisar el peine de la provocación que le han tendido los poderes públicos dependientes del  Comandante en Jefe. Las protestas continuarán sin perder el objetivo de las elecciones del 2012, en las que los candidatos escogidos a dedo por Chávez, empezando por él mismo y sus pupilos para las gobernaciones de estados y alcaldes de los municipios más importantes de Venezuela serán derrotados,

           
Las inhabilitaciones como los decretos leyes violatorios de la Constitución Nacional han provocado incluso el rechazo de la comunidad democrática internacional, lo cual ha contribuido a profundizar el aislamiento  del gobierno nacional y como consecuencia de ello un mayor debilitamiento interno, donde  se decidirá definitivamente el destino de la Venezuela de hoy.

           
El desafío del Comandante Chávez a la sociedad democrática no será evadido en momentos coyunturales de gran significación para el país. La oposición unida en la totalidad de los estados y municipios, más el nuevo liderazgo, como el de Antonio Ledezma, que han comenzado emerger y a posicionarse en los sectores mayoritarios, no le permitirán que asuma fácilmente un régimen totalitario.

           
La sociedad democrática al acudir a todas las instancias legales nacionales e internacionales ha dejado constancia del peligro que se cierne sobre nuestro país si se tolera la violación de la Carta Democrática Interamericana y de los derechos humanos en general. Pero el reto definitivo lo tiene que afrontar la sociedad democrática en nuestras propias fronteras, hay que oponerle un muro de contención al autoritarismo de Hugo Chávez, propinándole una importante derrota 7 de octubre de 2012 y a sus candidatos a gobernadores y alcaldes en las elecciones de diciembre de este mismo año a los primeros y en 2013 a los segundos La derrota del centralismo que representan  Chávez y sus candidatos incondicionales  cambiará el cuadro político del país por la vía electoral y pacífica, y facilitará la lucha por la descentralización y el perfeccionamiento de la democratización de la sociedad.

           
El más eminente, desde el punto de vista político, Leopoldo López, quien nunca debió ser inhabilitado en sus derechos ciudadanos, después del fallo favorable de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) debería participar en las elecciones primarias para escoger el próximo candidato de la Unidad Democrática, quien debido al rechazo al socialismo autoritario y militarista de Hugo Chávez, será el próximo Presidente de la República.

           
El gobierno, violando nuevamente los Tratados Internacionales firmados por Venezuela en diferentes actos protocolarios, puede impedir la participación de Leopoldo López en la contienda electoral, pero no podrá evitar que el ex –Alcalde de Chacao preserve su prestigio como luchador social y político de las últimas generaciones, que marcan los pasos hacia una Venezuela democrática y de progreso en la que impere el Estado de Derecho, a partir de la derrota comunismo castro chavista.

jpaezavila@gmail.com




CORRUPCIÓN Y DISIDENCIA

Juan Páez Ávila

07-09-2011

Cada año, cada mes, cada semana y cada día que transcurre en nuestra accidentada historia contemporánea, el gobierno del Presidente Chávez se empantana en un sistema de corrupción sin precedente alguno, y como en un tremedal de inmoralidades se hunde irremediablemente, del que sólo se salvarán los ingenuos votantes y los disidentes que  creyeron en un cambio pregonado por el discurso altisonante del comandante de los juramentados en el Samán de Guere, y que han comenzado a abandonarlo ante el increíble desnudo en que lo dejan las corruptelas que salen a la luz  pública.


Y aunque son muchas las investigaciones y su correlativa denuncia que han realizado numerosos periodistas y medios de comunicación, sobre casos de corrupción que han cometido altos funcionarios públicos amparados en la indiferencia o complicidad de los Poderes Públicos, lo que se ha repetido en PDEVAL con más de 100 millones de toneladas de alimentos podridos, sin responsable alguno, colma los extremos de la corrupción


El recurso más valioso con que ha contado el Presidente Chávez para vincularse con los sectores populares y con la sociedad nacional e internacional en general, sin duda alguna que ha sido su discurso de contenido populista y aparentemente revolucionario, que le ha permitido por cerca de 13 años de gobierno atraer la atención de la mayoría de sus interlocutores, el respaldo de un importante porcentaje de la población y el asombro hasta el temor de muchos de sus adversarios, que no podían determinar su intención de cambio pacífico o de guerra sin cuartel. Transcurrido  13 años de un ejercicio de gobierno entre promesas para unos y amenazas para otros, entre pasos atrás y luego adelante según los indicadores de su olfato político y convicciones ideológicas, el país ha comenzado a evaluarlo más por los resultados de su gestión administrativa, que por su verbo, todavía encendido, pero cada vez menos convincente.

           
La mayoría de los pobres, a quienes logró sacar del clóset para enrostrarles su miseria a los gobernantes que le precedieron, acusándolos de  corruptos en el manejo de los dineros públicos, y de haberlos abandonado a su suerte para atender exclusivamente sus intereses personales, los de la oligarquía económica que había contribuido a elevarlos al poder y al imperio americano, siguen siendo pobres, con la excepción de los que Dietrich, su antiguo asesor ideológico, ha señalado como la boliburguesía  que surgió al amparo de la corrupción, y que constituye una burla a ese pueblo que creyó en sus promesas de cambio.

               
Y el otro sector de los venezolanos que temió la llegada del comunismo y por lo tanto la confiscación  de sus propiedades, ha sufrido los embates de la arbitrariedad y del militarismo, que desde el poder ha ejercido el gobierno del Comandante en Jefe para obligarlos a vender sus bienes personales, para fortalecer un Estado capitalista y la nueva oligarquía del dinero formada por amigos y partidarios del Presidente, que se ríen del socialismo del siglo XXI que les permite enriquecerse rápida e ilegalmente.

           
Entre los pobres de siempre y los nuevos ricos, el discurso del Presidente se desvanece por fantasioso y demagógico. Los primeros lo abandonaron en las elecciones para gobernadores y alcaldes cuando la oposición alcanzó el 52%, porcentaje que no lo aumenta por lo menos  lo repetirán en las elecciones de 2012. Los segundos, los boliburgueses, alistan sus maletas para ir a disfrutar sus habilidades inescrupulosas para enriquecerse.

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NI GOLPE NI AUTOGOLPE

Juan Páez Ávila

31-08-2011
 

A propósito de Zelaya y Gadafi


Para los golpistas algunos golpes de Estado son buenos y otros son condenables, según sus intereses personales y sus ambiciones de poder. Hugo Chávez no sólo encabezó un golpe de Estado fallido el 4 de febrero de 1992, sino que además  ha convertido ese día en un fecha patria para sus partidarios, mientras movió cielo  y tierra  para impugnar el golpe de los militares de Honduras, quienes afirmaban haber actuado obedeciendo una orden de la Corte Suprema de Justicia para defender la Constitución de ese país, para cuya jefatura del Estado fue electo por el Congreso el Presidente de ese Poder Legislativo, tal como lo establece la propia Constitución hondureña.

           
El cinismo del Comandante Chávez  con relación a los golpes de Estado ya es conocido en nuestro país, en el que acusa a todos sus adversarios de enemigos golpistas, mientras su gobierno ejecuta un autogolpe cada vez que viola  la Constitución Bolivariana, porque ya no  le sirve para sus planes autoritarios. Su llamado a derrocar al nuevo gobierno de Honduras no fue precisamente porque era producto de un golpe de Estado, sino porque su pupilo Manuel Zelaya no pudo imponer la convocatoria ilegal de una Constituyente para hacerse reelegir Presidente, siguiendo sus recomendaciones apoyadas con petrodólares. El fracaso de Zelaya como el de Muamar Gadafi, quien llegó al poder mediante un golpe de Estado,  han sido reveses peligrosísimos para la política de Hugo Chávez, de extender su socialismo estalinista a pequeños y pobres países del subcontinente latinoamericano, cuyos pueblos resultan manipulables con ayudas miserables que no les permiten superar la pobreza, sino ser nuevos esclavos de la nueva oligarquía que forman los nuevos ricos, embriagados de poder y de dinero mal habido. Así como para aliarse con los tiranos más brutales y asesinos del mundo.

           
Sin embargo, los demócratas  reafirmamos nuestras convicciones de lucha por la libertad, el bienestar y la paz de nuestras naciones.
Es posible ue algunos lectores pudieran pensar que es un exabrupto que en la Venezuela de hoy se pueda llamar a establecer un diálogo civilizado, en medio de una crispación política provocada fundamentalmente por el discurso agresivo y procaz del Presidente de la República. Sin embargo, la experiencia política mundial e incluso nacional indica que la democracia, no obstante   ser el mejor sistema de relaciones creado por el ser humano para convivir en sociedad, pasa por  momentos críticos, conflictivos que la colocan borde del abismo, el camino que ha encontrado hacia el progreso y la libertad ha sido rescatar el entendimiento pacífico. El espejo de la primera y segunda guerras mundiales y de nuestras matanzas fraticidas en el siglo XIX serían suficientes para ilustrar a los más obcecados partidarios de la violencia de las consecuencias de su brutalidad. Y al contrario también tenemos la reciente lección que ha dado el exitoso movimiento estudiantil con sus luchas por la defensa de la libertad de expresión, enarbolando las banderas de la paz, los partidos políticos y  diversos sectores de la sociedad civil, por la unidad nacional. De allí que la conclusión lógica y racional es que la solución de la presente crisis política se alcanzará mediante la lucha democrática, no mediante  el golpe  de algunos representantes de la  extrema derecha, ni de Hugo  Chávez quien trataría de profundizar su tendencia totalitaria.

           
La consolidación de la democracia en Venezuela requiere desterrar de la mente de los venezolanos la menor intención o idea de golpe o autogolpe militar o cívico militar, para resolver los graves problemas económicos y sociales que confronta nuestra sociedad. La experiencia no sólo de nuestra pequeña historia, si la contamos a partir de la independencia y constitución como república, o de nuestra larga existencia si nos referimos a  la época precolombina y posterior presencia u ocupación del territorio por  los españoles con todas sus instituciones –políticas, sociales y económicas- del momento y su prolongado mestizaje con indígenas y africanos,  nos enseña que 1a violencia únicamente han servido para  destruir la economía creada por nuestros antepasados, profundizar la desigualdad social y hacer más incierto el futuro de libertad, progreso, desarrollo y bienestar de la población.         

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EL GOLPE ELECTORAL

Juan Páez Ávila

26-08-2011

En  los últimos días Hugo Chávez y cuanto adulante se acerca de un micrófono, cargados de miedo por lo que le ha sucedido a su gran hermano Gadafi, inventan conspiraciones, en las cuales él fue un gran planificador durante 10 años antes del intento de golpe de Estado en 4 de febrero de 1992, para acusar a la oposición de estar tramando la desestabilización de su régimen, y hasta pedir a los Poderes Públicos que controla, como el llamado Poder Moral y el Legislativo, que abran sendas investigaciones, para buscar culpables, que de antemano saben que sólo existen en su entorno de oportunistas, que consideran que está llegando el final  de su mandato y de su vida política en condiciones de participar en las próximas elecciones.   


Lo que desestabiliza al Presidente de la República y en especial a los chavistas duros que no creen en la alternabilidad en el poder, es la proximidad de un inevitable golpe electoral que el 2012 le propinará la mayoría de los venezolanos al Comandante Presidente ..

           
El golpe electoral parece ineludible porque después de 13 años de gobierno del Presidente Chávez y en particular de su gabinete y sus gobernadores y alcaldes,  quienes en su mayoría, según todas las encuestas conocidas, son repudiados por su ineptitud para administrar los dineros públicos y por su corrupción inocultable y en muchos casos ostentosa.

           
E incluso, aunque el Comandante en Jefe logre convertir las elecciones regionales y municipales en un plebiscito, el golpe electoral tendrá una contundencia similar, porque la administración central también ha sido y es cuestionada por la incapacidad y la corrupción que se eleva a la enésima potencia, al extremo de quedar al desnudo hasta fuera de nuestras fronteras. Esa misma administración centralista ocupa uno de los últimos lugares en el mundo en materia de eficacia y transparencia, y uno de los primeros en el manejo inescrupuloso de más de 1 billón  200 mil millones de dólares durante los 13 años de gobierno. No hay mayores posibilidades de que los estrategas electorales del chavismo logren ocultar el fracaso de una revolución de papel sustentada en un discurso demagógico y populista, que consiguió engañar por varios años a un buen sector depauperado de la población, asustar a la clase media dirigente con el exterminio y a los productores con la confiscación o expropiación de sus bienes.

           
El discurso incendiario, “antiimperialista” del Comandante Chávez ha perdido gran parte de su conexión con los sectores populares, que en poco tiempo descubrieron la manipulación de que eran objeto y hoy protestan casi todos los días en diferentes ciudades del país, por el incumplimiento de sus promesas. El discurso nacionalista se ha agotado con el empobrecimiento de la clase media, víctima de la inflación y los bajos sueldos, y por la quiebra de más de la mitad de las industrias que existían para 1998 cuando asciende al poder.

 
En síntesis, la delincuencia organizada desde las alturas del poder y la acusación, aún por probar desde luego, de tráfico de drogas de algunos altos jefes de inteligencia del régimen, hacen indetenible el GOLPE ELECTORAL  del 2012. Por eso la Mesa de la Unidad Democrática ha sido muy contundente al rechazar todo nexo con los supuestos conspiradores entre los que tienen las armas legal o ilegalmente, la Fuerza Armada Nacional por mandato constitucional y las Milicias chavistas por abuso de poder y miedo del Comandante en Jefe, a que la oficialidad institucionalista se niegue a obedecer órdenes violatorias de la Carta Magna, como sería el desconocimiento de los resultados electorales, proclamado por algunos de sus altos jefes militares identificados con su proyecto político y con el comunismo Castro chavista.

           
Por tales razones los diputados de la oposición democrática votaron a favor de que se investigue la supuesta conspiración de los partidos, grupos independientes y personalidades que forman parte de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) convencidos firmemente de que ningún demócrata auspicia aventuras golpistas, no sólo porque saben que todas estarían condenadas al fracaso como la que comandó Hugo Chávez el 4F, si no también por la sólida convicción democrática de que la mayoría de los venezolanos quieren paz, reconciliación y progreso. De allí la decisión irrevocable de realizar elecciones primarias para escoger el candidato de la Unidad Nacional y  prepararse para ganar las elecciones en el 2012. 

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LA DERROTA DE CHÁVEZ Y  DEL CHAVISMO

Juan Páez Ávila

16-08-2011

Yaunque por acontecimientos extraordinarios en el mundo de la política, la opinión de los electores puede variar días antes y hasta en el momento de votar, la crisis económica y social que atraviesa el país, como consecuencia de políticas equivocadas aprobadas y puestas en ejecución por el gobierno, ha  desengañado a millones de venezolanos, que en principio apoyaron a Hugo Chávez, y ya no creen en sus nuevas promesas, ni que decidiera cambiar esas políticas, como para que  reconsideren su decisión de sufragar por la oposición. Incluso la defensa del voto, garantía ineludible para coronar la victoria, ha pasado a formar parte de la conciencia del ciudadano, dispuesto a vivir en libertad y no en la cárcel y en la miseria del comunismo cubano, hacia donde se orienta la política del Comandante Presidente.

           
Todo indica que estamos frente a un cambio importante del pensamiento y voluntad del electorado ante los resultados de la administración pública de Hugo Chávez y de su equipo, señalado como el más corrupto e incapaz, salvo excepciones, que se conozca en la historia desde siglo XX venezolano, al establecer la más elemental comparación con las obras públicas realizadas y con la cantidad de millones de dólares que han ingresado al Tesoro Nacional por la renta petrolera.

           
De allí que después de la derrota del chavismo en los estados: Táchira, Miranda, Zulia, Nueva Esparta, Distrito Capital, Carabobo, Mérida, Lara y Anzoátegui, que representa más del 50% del electorado nacional, esa correlación es factible que se preserve hasta el 2012. Y si bien no es recomendable  cantar victoria antes de la fecha que fije el Consejo Nacional Elctoral, lo cierto es que la oposición al gobierno de Hugo Chávez se encuentra unida, como en ningún otro momento de las múltiples veces en las que participó en elecciones, durante este ya moribundo período chavista, y mejor preparada para derrotar el ventajismo y el abuso gubernamental, y el miedo que trata de meterle a la población con sus amenazas y bravatas el Comandante Presidente y 3 ó 4 altos oficiales militantes del comunismo Castro chavista,  como último recurso para que la mayoría no vaya a votar.

           
La incapacidad de Chávez y su equipo gobernante para administrar la hacienda pública y el hampa desbordada, son indicadores de que el país requiere de  un nuevo Jefe de Estado en 2012.

                       
En estas circunstancias la derrota del chavismo, aunque no esté decretada, puede ser una realidad si la oposición acierta a la hora de escoger los candidatos a la Presidencia de la República, a las gobernaciones, alcaldías y cuerpos deliberantes, que no sólo representen a los partidos políticos  y otros integrantes de la Mesa de la Unidad (MUD), sino también a importantes sectores independientes que constituyen una evidente mayoría y que aspiran verse representados tanto en los candidatos como en sus programas de gobierno, para lo cual deben privar la sensatez, el verdadero interés por un cambio y no los deseos o proyectos personales, por muy legítimos que estos sean.

           
Y aunque  Hugo Chávez regresó amenazando a la oposición de investigarla por una supuesta conspiración, que desde que  el General Muller Rojas lo alertó sobre el nido de alacranes que lo rodea, en el mundo político se sabe, y sobre todo lo conoce Fidel Castro por las informaciones del G-2 que actúa en nuestro país, que los conspiradores están en las entrañas del chavismo, en posiciones que el propio Chávez les ha asignado, pero que temen por la muerte del Presidente y les aterra quedar fuera del poder, llamados por la justicia nacional e internacional a rendir cuentas sobre reales o supuestos delitos de lesa humanidad de los que se les señalan. Prueba de ello es que la Alternativa Democrática está comprometida y participando activamente en unas elecciones primarias para escoger sus candidatos, mientras el gobierno le prohíbe al CNE que fije el cronograma electoral, no sólo porque saben que están derrotados en el 2012, sino también porque tratan de crear condiciones para que no se realicen las elecciones, y si no las pueden evitar, intentar desconocer el resultado mediante un pronunciamiento o golpe militar , tal como lo han afirmado 4 altos oficiales del Ejército, para que Chávez siga en el poder.

 
Cualquier analista político nacional o internacional puede observar con clara objetividad que la oposición está inmersa en un proceso electoral interno, de cara al país y al mundo, y que el chavismo no sólo no habla de elecciones, sino que como lo afirmara Adán Chávez se preparan para la lucha armada, que evidentemente debe ser entre ellos, entre quienes pretenden heredar el poder si el Presidente desaparece del escenario político, por muerte o incapacidad física para enfrentar unos comicios electorales, que puede ganar la Alternativa Democrática.


El clima de tensión política  que ha creado Hugo Chávez y algunos de sus voceros civiles y militares incondicionales del Castro chavismo, es un indicador del nerviosismo y del terror que crea en sus herederos, la posible falta del jefe único, que no tiene sustituto porque como todo autócrata no creyó necesario prepararlo. De allí que la Mesa de la Unidad (MUD) confía que tanto Chávez, si puede participar en las elecciones, como el chavismo,  si intenta desconocer los resultados electorales, serán derrotados, el primero por el voto mayoritario de los venezolanos, y en el segundo caso por la mayoría de la oficialidad institucionalista de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) que hará respetar la Constitución Nacional vigente.

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LA TARJETA DE LA UNIDAD

Juan Páez Ávila

13-08-2011

La oposición atraviesa un gran momento político, como resultado de una ya larga experiencia histórica en la que se ha podido aprender que sólo la constitución de un bloque unitario, más allá de la MUD, puede enfrentar con éxito la tendencia autoritaria del Comandante Chávez. El 2 de diciembre de 2007  la unidad de la oposición derrotó  por primera vez al actual Presidente de la República, a quien se le demostró que no es invencible electoral y pacíficamente.  La mayoría de los partidos políticos que procuran un cambio en democracia, firmaron un primer acuerdo, LA TARJETA UNITARIA, para presentar al electorado un solo candidato para disputarle al oficialismo la presidencia de la República en el 2012.

           
Este primer acuerdo de los partidos políticos de la oposición, para que exprese realistamente el espíritu y mandato del 2 de diciembre tiene que avanzar hacia la incorporación de la disidencia chavista y  del movimiento juvenil universitario que sacudió los cimientos  de la política venezolana a lo largo de estos últimos años, y que  representan no sólo la amplitud política fundamental en estos tiempos, sino también el nuevo rostro de especial y necesaria credibilidad. De allí que guiados por el espíritu de ese primer acuerdo unitario, la convicción de que el mandado no está hecho todavía, debe pasar por la prueba más difícil de la selección del mejor candidato entre muchos aspirantes con legítimas  credenciales para optar a la Jefatura del Estado..


La voz de los estudiantes en los medios y su presencia masiva en los barrios y en las mesas electorales  hará imposible la consumación de algún intento de fraude por parte del oficialismo.

           
Esta reciente experiencia política es un claro indicador de que la disidencia chavista y el movimiento juvenil universitario forman parte de una nueva realidad que no se puede obviar. La mesa está servida, pero faltan algunos comensales por llegar, y otros que como la Iglesia Católica no podrán sentarse en la misma para la discusión definitiva, deben ser consultados.

           
Si se logra combinar la experiencia de algunos líderes batalladores y honestos, con el espíritu, la imagen y la presencia de una juventud que llegó para hacer historia, y los socialistas democráticos que han abandonado y abandonarán la filas de un movimiento que fue esperanza de millones de venezolanos, pero que se desvió hacia el caudillismo y el autoritarismo, caminaremos hacia una segura victoria.

           
Y aunque la enfermedad de Hugo Chávez ha creado en las filas del chavismo una evidente división entre grupos civiles y militares, que le son incondicionales, que aspiran sucederlo en el poder y hasta amenazan con ensangrentar el país, como fue la advertencia que hizo Adán Chávez de apelar a la lucha armada para evitar un colapso total, la línea estratégica de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) de derrotarlo a él o quien escoja como candidato a la presidencia, si queda incapacitado, en las elecciones de 2012, no ha cambiado. Los preparativos son elegir en las primarias al candidato de la Unidad Nacional y organizarse en todo el país, para propinarle una derrota definitiva al autoritarismo  a la cubana que Chávez pretende imponerle a los venezolanos.

           
Y en cuanto a las amenazas de tres altos oficiales de la Fuerza Armada de desconocer el triunfo de los resultados electorales, o sea, de la mayoría de la voluntad de los venezolanos, si le son favorables a la oposición, los principales voceros de la MUD han dejado muy claro la convicción de que esos oficiales, que se han declarado identificados y defensores del proyecto socialista del gobierno actual, representan el comunismo castro chavista y no el pensamiento institucional de la mayoría de la oficialidad apegada a la Constitución Nacional vigente, que estable que la Institución Armada está al servicio de la nación y no de una parcialidad política ni de una personalidad determinada.

           
La Tarjeta de la Unidad es señal inequívoca de  la política acertada de la Mesa de la Unidad. Con ella pueden votar los militantes de los partidos si así lo deciden, y en especial  los electores independientes que constituyen una inmensa mayoría, si no quieren identificar su voto con la tarjeta de alguno de los partidos democráticos que aspiran a un cambio seguro para el próximo período constitucional. Ese cambio debe comprender cese de la violencia, de la inseguridad en las calles y hasta dentro de los hogares allanados por el hampa, libertad de los presos políticos y regreso de los exiliados y de más de un millón de venezolanos que se han ausentado del país buscando nuevos horizontes, garantías de trabajo y tranquilidad y bienestar de la familia, para lo cual se implementarán programas especiales como LA VUELTA A LA PATRIA propuesto por Antonio Ledezma, con segura oferta de trabajo y vivienda, o apoyo para crear empresas de servicio en el caso de los ingenieros petroleros, o de cualquier otra actividad productiva. La libertad de expresión del pensamiento y  de ejercicio de los derechos constitucionales, estará entre las prioridades a garantizar, como condición imprescindible para el progreso y bienestar de los ciudadanos.

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AMNISTÍA Y RECONCILIACIÓN

Juan Páez Ávila

05-08-2011

En la tradición política latinoamericana y venezolana en particular, en  momentos críticos o difíciles de nuestras naciones, la amnistía y la reconciliación en el mundo político han estado presentes como símbolos de grandeza humana y de espíritu americanista de  gobernantes y gobernados, que buscan crear un clima de paz y sosiego sin dejar de pensar distinto. La iniciativa generalmente la toman los gobernantes victoriosos, cuando consideran que sus regímenes gozan de estabilidad debido a la fortaleza de las instituciones y a la legitimidad de sus mandatos.

           
En el caso venezolano de hoy, el Presidente Chávez ha sido sometido a operación delicada y antes de viajar a Cuba a continuar su tratamiento insinuó públicamente que el Poder Judicial podría o debería revisar algunos casos de presos políticos que sufren de serios quebrantos de salud. De allí que obedientes algunos jueces decidieron dejar en libertad condicional a los enfermos que desde hace tiempo han estado, según sus familiares, en peligro de muerte. La decisión presidencial de liberar los presos políticos y permitir el regreso de los perseguidos, no sólo sería una de las más sencillas y magnánimas a tomar, sino también la demostración de su creencia y confianza en la invulnerabilidad de su gobierno, únicamente amenazado desde adentro, por la pugna entre grupos militares y civiles que aspiran heredar el poder del Comandante en caso de que el Comandante no pueda seguir ejerciendo el mando,

           
Cuando el Presidente Caldera en su primer mandato pacificó al país, garantizándole a los guerrilleros que podían ejercer sus derechos constitucionales de pensar distinto a él, si abandonaban la violencia; y en su segundo ejercicio presidencial liberó al actual Presidente y a los oficiales y suboficiales presos por golpistas, lo hizo no sólo como buen cristiano, sino también seguro de que la democracia estaba firme y en vez de debilitarse se fortalecería.

El Presidente Chávez no tiene justificación política para mantener en prisión y en el exilio a centenares  de venezolanos que piensan distinto a él, salvo que los servicios de inteligencia le hayan informado y él esté consciente, que su estabilidad no depende de  los votos porque es seguro que pierda las próximas elecciones, sino de la armas. Y que para garantizar su mandato debe mantener tras las rejas y en el exilio a los más radicales hasta superar sus debilidades. Y aunque la oposición ha manifestado su firme voluntad de preservar la democracia, participar en, y ganar, las elecciones presidenciales, sin amnistía y reconciliación la crisis política puede extenderse por un tiempo indefinido.

           
Y aunque todo el mundo democrático desea la recuperación del Presidente Hugo Chávez,  y a pesar de que ha sido su discurso virulento el que ha contribuido a dividir la sociedad venezolana, su convalecencia parece un momento oportuno para una reflexión cristiana, de acuerdo con sus invocaciones al Ser Supremo, y política, de acuerdo a los intereses del país  que merece encontrar un rumbo de paz y reconciliación. De lo contrario, los venezolanos tendrían que esperar el triunfo de la Alternativa Democrática en las elecciones de 2012, para comenzar a transitar caminos de entendimiento y progreso de la mayoría, hoy seriamente afectada, descompuesta, por la aplicación desde el poder de una política sectaria, discriminatoria e irresponsable, de un gobernante que se considera eterno, pero cuyo mandato no pasará del 2012, según todas las encuestas realizadas en los últimos meses e incluso años.

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PACTO DE GOBERNABILIDAD

Juan Páez Ávila

27-06-2011

Conscientes de que la dimensión de la crisis política, social, económica y moral que atraviesa el país, como consecuencia de un intento de imponerle a los venezolanos un régimen autoritario, al estilo del cubano de los hermanos Castro, varios precandidatos de la Alternativa Democrática realizaron una primera reunión para sentar las bases de lo que debería ser un gobierno surgido de las elecciones de 2012.

           
La convocatoria hecha por Oswaldo Álvarez Paz, a quien se le trata de cercenar sus derechos políticos acusándolo de un delito de opinión que no existe en la legislación venezolana, y a la que asistieron Antonio Ledezma. María Corina Machado y Leopoldo López, mientras los otros precandidatos se excusaron por compromisos contraídos con anterioridad, revela en principio que la unidad de las fuerzas democráticas no se limitará a participar en el proceso electoral del año 2012, sino que se prolongará por varios períodos constitucionales, cualquiera sea el ganador de las primarias de la MUG y de las elecciones presidenciales en ese mismo año.

           
Un gobierno de unidad nacional deberá orientarse en primera instancia a consolidar la democracia como sistema de vida de los venezolanos, para cerrarle el paso a todo intento de desconocimiento de  los resultados electorales e incluso de posibles conspiraciones en las filas de la institución armada, por algunos oficiales que participaron en los frustrados golpes de estado del 4 febrero y del 27 de noviembre de 1992, que no convengan en aceptar la democracia como el gobierno que exige la mayoría de la población, y que ha servido de plataforma a los países civilizados para impulsar su desarrollo y bienestar.

           
Un triunfo de la Alternativa Democrática debe en segundo término llamar a la reconciliación de todos los ciudadanos, civiles y militares, incluyendo a muchos de quienes han apoyado o se han visto obligados a solidarizarse con políticas antidemocráticas del gobierno de Hugo Chávez. La democracia es también una escuela de pedagogía política, que en países subdesarrollados, dominados durante siglos por caudillos militares, gobernantes personalistas, han creado una cultura de obediencia ciega, prácticas ilegales, reparto y saqueo de las riquezas nacionales, por lo que se impone además de una política de castigo, de acuerdo con la legislación vigente, a quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad, también un política de educación para la vida en democracia.

Sólo un  Pacto de Gobernabilidad que  garantice la estabilidad de la democracia y la reconciliación del país, puede emprender una gigantesca tarea de reconstruir un país, destruido en su infraestructura física, institucional y ética, para lo cual se requerirán varios períodos de gobierno unitario.

           
Las autopistas y carreteras, escuelas, liceos y universidades, construidas durante décadas, desde que el petróleo comenzó a aportar grandes cantidades de divisas en dólares, han sido destruidas por falta de mantenimiento en los 13 años de gobierno que muy pronto cumplirá Hugo Chávez. Las empresas de Guayana, donde se comenzó a sembrar el petróleo, son hoy inauditables, lo mismo que PDVSA.

           
Y aunque es verdaderamente grave lo que ha pasado con la infraestructura física, todavía podemos decir que es factible encontrar recursos económicos para reconstruirla, tal vez haya algo mucho deteriorado, porque toca la cultura política, como la dependencia de todos los Poderes Públicos, del Ejecutivo, de Miraflores, de un Presidente que gobierna como si la nación fuera un cuartel que obedece a su comandante. Y como la mayoría de la Asamblea es chavista, si no se aviene a una reconciliación para un gobierno plural, el nuevo Presidente tendrá que convocar a una Asamblea Constituyente, que designe a los representantes de los Poderes Públicos que no son electos por el voto universal, directo y secreto.

           
En cuanto a la Institución Armada, hay que despolitizarla, para que no dependa de una tendencia política ni de  personalidad alguna, tal como lo establece la Constitución Nacional vigente. No puede ser sometida, por razones de obediencia, a vitorear consignas como ¨ Patria, Socialismo o Muerte ¨, como ha sucedido en el gobierno de Hugo Chávez. Debe recuperar la institucionalidad y la meritocracia en los ascensos y ejercicio de cargos de jerarquía.

           
La Contraloría General de la República, la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo y el Consejo Nacional Electoral (CNE) debe estar en manos de hombres o mujeres de probada independencia de partidos políticos y del Poder Ejecutivo, que en los últimos tiempos se ha convertido en un instrumento para atropellar derechos de los ciudadanos y cohonestar directa o indirectamente la corrupción administrativa y, algo más grave, la delincuencia organizada que ha penetrado casi toda la administración pública.

           
En síntesis, la ética política tiene que ser recuperada y colocada por encima de intereses personales o de grupos políticos e incluso privados. La libertad de conciencia y la libertad de expresión del pensamiento, por cualquier medio de comunicación, debe garantizársele a todos los venezolanos. El imperio de la ley debe ser ejercido por el Poder Judicial, sin contemplaciones a posiciones políticas, económicas o sociales de quienes la infrinjan.

           
Ninguna de esas metas puede ser alcanzada sin un Pacto de Gobernabilidad, la reconciliación de los venezolanos  y el respeto a la Constitución Nacional y a las leyes. Por eso pensamos que el país democrático debe apoyar e incluso exigir que se preserve la unidad y se apruebe un Pacto de Gobernabilidad, como condición indispensable para consolidar la democracia y sacar el país de la crisis que todos, pobres y ricos, contactamos y padecemos.

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CONVERSATORIO CON UNIVERSITARIOS

Juan Páez Ávila

20-07-2011

 

Un calificado grupo de profesores universitarios convocados por Antonio Ledezma para intercambiar opiniones y sobre todo oír la visión y proposiciones que tienen y conciben diferentes docentes e investigadores de las principales universidades del país, se reunió recientemente en un contexto y ejercicio profundamente democráticos, del que se extrajeron importantes conclusiones para enfrentar una transición de un régimen autocrático a uno democrático. 

           
Teniendo como premisa esencial la relación de diálogo y consulta que debe establecerse entre los diversos componentes de las universidades y el Estado democrático, se desprende de las muchas intervenciones de especialistas en la materia, que puede comenzar a abordarse el modelo de educación que se requiere para impulsar un desarrollo sostenible que saque al país de la grave crisis económica, social, política y moral que atraviesa, y garantice un futuro de bienestar a las nuevas generaciones.

           
Para lograr esto último es necesario concebir como política de Estado  la educación como el factor determinante para transformar la sociedad atrasada, corrupta y violenta que tenemos, en una próspera, de hombres y mujeres honestos respetuosos del Estado de Derecho; en una sociedad del conocimiento y competitiva para tener éxito en un mundo globalizado.

           
El estado democrático tiene que invertir un alto porcentaje del PIB en educación, que permita dignificar la función del docente: del maestro y del profesor de educación media y universitaria, elevando su autoestima y sus sueldos al nivel de los mejores pagados del continente y del mundo. Dotación de una infraestructura física adecuada especialmente para la educación, con laboratorios y bibliotecas actualizados en lo científico, tecnológico y humanístico.

           
El estado democrático debe garantizar la autonomía de las universidades, en cumplimiento de lo establecido en la Constitución Nacional y como estímulo y garantía a la discusión crítica de todas las corrientes del pensamiento humano.

           
Para que se produzca una transición segura del triunfo de la democracia, la educación debe ser concebida como una prioridad desde el preescolar hasta la universidad. La experiencia mundial, incluso de países muy cercanos a nosotros, como Brasil y Chile han  superado algunos de los más graves problemas del desempleo y  la violencia mediante programas especiales de educación. Ciudades violentas como Río de Janeiro, Bogotá y Medellín, para citar algunas entre las más conocidas por los altos índices de criminalidad, han sido convertidas en metrópolis seguras para la convivencia humana.

           
Tomando en cuenta que los presupuestos asignados a las universidades y a la educación en general tienen que ser de los más elevados del país, algunos de los asistentes propusieron la necesidad de que las universidades inviertan parte de sus respectivos presupuestos en la producción de patentes para el mercado nacional e internacional, para financiar algunos de sus gastos generales.

           
Y ante el fraude cometido por algunas universidades y misiones creadas por el gobierno actual,  contra los egresados de las mismas, que no han adquirido los conocimientos y destrezas requeridas para triunfar en una sociedad competitiva, en un mundo globalizado en el que predominan altas calificaciones profesionales, el estado democrático debe garantizarles la realización de estudios actualizados, para su nivelación y éxito en el ejercicio de sus profesiones.

           
Y para hacer de nuestra educación un factor determinante para alcanzar objetivos  de desarrollo sustentable también es requerimiento ineludible pasar de la masificación a una educación de calidad, lo que a su vez exige una altísima preparación del docente a todos los niveles. De allí que debe facilitárseles estudios de actualización, maestrías y  doctorados en sus especializaciones.

           
En síntesis, el conversatorio con los universitarios convocado por Antonio Ledezma, demostró que  el diálogo con,  y la participación de, los docentes, investigadores y creadores de conocimientos, será la relación fructífera y el mecanismo que un Jefe de Estado, consciente del valor de la educación, deberá establecer de una manera permanente con las altas casas de estudio.

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LA SUCESIÓN DE CHÁVEZ

Juan Páez Ávila

13-07-2011

En la historia universal y en particular en la de  nuestro país, la sucesión de un caudillo es algo inédito, nadie sabe quién o quiénes lo relevarán en el mando, porque generalmente se produce una pugna  entre quienes le rodean, excepto que sea sustituido mediante el voto universal, directo y secreto, tal como está planteado y es factible que se produzca  en Venezuela en las elecciones de 2012.

           
De allí que lo menos traumático, lo menos riesgoso, para los venezolanos sería que la Alterativa Democrática gane las elecciones presidenciales, si el General Rangel Silva no decide cumplir sus amenazas de desconocer los resultados electores. En ese caso la sucesión de Hugo Chávez seguiría siendo inédita. Nadie sabe si el Jefe del Comando de Operaciones Conjuntas (COC) será oído o desoído por sus subalternos, por la Fuerza Armada como institución, e incluso qué podrá pasar en las calles de las principales ciudades del país, ante en una posible movilización de los electores burlados y del pueblo en general que aspira a la consolidación de un gobierno democrático, federal y alternativo como lo establece la constitución nacional. Para esto último se requiere elegir un candidato que tenga peso específico personal, que su voz sea oía y respetada en la Fuerza Armada y en el pueblo, que asuma desde su proclamación como Presidente, la Comandancia en Jefe de la Fuerza Armada, dispuesto a correr todas las consecuencias que se desprenden de  un cambio de una autocracia por un gobierno democrático. Nada fácil, pero posible,  e imprescindible para el rescate de las libertades públicas en nuestro país y  para reconstruir una nación dividida y lograr una convivencia civilizada, sin exclusiones y sin retaliación alguna, en la que impere el Estado de Derecho.

           
Cualquiera sea la modalidad de la sucesión del Comandante Presidente, los venezolanos viviremos momentos difíciles, muy complicados o  por lo menos muy tensos si se impone la racionalidad. En el caso de muerte del Presidente, lo cual no es deseable para ningún cristiano o ciudadano democrático, los mecanismos para sustituirlo en el poder están establecidos en la Constitución vigente, pero ello no parece ser garantía de que los chavistas que controlan la Asamblea Nacional y el Poder Judicial, estén dispuestos a respetarlos. Es decir, encargar el Vicepresidente para que termine el período constitucional y el CNE continúe con el proceso electoral en forma pacifica y transparente, presionado por las circunstancias.

De acuerdo con las informaciones que circulan en los medios políticos nacionales, que revelan la existencia de grupos chavistas, civiles y militares enfrentados, sin que entre ellos surja un liderazgo respetable para la mayoría, lo que se vislumbra es un forcejeo que puede dar origen a peligrosos episodios de violencia, sólo evitable si la Institución Armada decide desarmar a los civiles, sin descartar cierta resistencia por alguos grupos formados por los más fanáticos defensores de la autocracia chavista.

           
Y aunque el Presidente no muera antes del 2012, como lo desea el mundo democrático, pero como consecuencia de su grave enfermedad llegase a no poder ejercer las funciones de un Jefe de Estado, la difícil situación que atravesará la nación será igualmente de resultados impredecibles. Los grupos chavistas en pugna tratarán de abrirse paso hacia la sucesión al margen de la legalidad, como han venido actuando por estímulo del discurso virulento de su caudillo.

           
Todo indica que lo peor que le ha sucedido a nuestra nación es haber elegido a un Presidente con una concepción personalista, caudilllesca, autoritaria del ejercicio del poder. No sólo por lo que ha significado como un retroceso en la consolidación de la democracia que venía evolucionando desde la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, con la interrupción de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, sino también porque al considerarse único, con mandato providencial de la historia para hacer una revolución, eterno en el poder, no permite que a su lado, en su caricatura de partido, surja uno o varios dirigentes que lo puedan sustituir democráticamente. Hugo Chávez no sólo se ha rodeado de fanáticos e incapaces, porque todos no lo son, sino de logreros y oportunistas que lo apoyan a él como lo harían con cualquier gobernante complaciente o cómplice que les permita enriquecerse ilícitamente. Por eso la corrupción administrativa es mayor en su gobierno que en la que ha existido a lo largo de nuestra historia contemporánea, tal vez únicamente comparable con la  que se produjo durante la dictadura de Juan Vicente Gómez, en un país de analfabetos, fácilmente manipulable por un tirano apoyado y
justificado por un grupo de teóricos y apoyadores del ¨cesarismo democrático¨.

           
Ante este deslumbrante y peligroso panorama político de hoy y del próximo año, cuando nos corresponde por mandato constitucional elegir un nuevo Presidente de la República, los venezolanos no debemos ni podemos equivocarnos. Para ello hay que poner de lado las emociones del momento, la propaganda mediática, los cálculos personales o de grupo, y meditar acerca del candidato que vamos a elegir en las primarias de la MUD, para enfrentar a Hugo Chávez o a quien él escoja como su supuesto heredero. Sin negar méritos a ninguno de los precandidatos, pienso que hay que reflexionar en torno al momento complicado y complejo que atravesaremos en los próximos meses. En nuestra opinión el país requiere un candidato del coraje y la empacadura intelectual y presidencial de Antonio Ledezma, quien por ahora no aparece favorecido por las encuestas, lo cual no le preocupa en demasía, porque igual figuración le asignaban las mismas encuestadoras cuando fue candidato a la Alcaldía Metropolitana, y todos conocemos los resultados: derrotó a Aristóbulo Istúríz y a Hugo Chávez en Caracas. El país, me decía un amigo y prominente economista, puede seguir el ejemplo que Caracas dio.  

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LA PROTESTA DE  LOS MÉDICOS

Juan Páez Ávila

07-07-2011

La salud de la población de menores recursos, esgrimida como una de las prioridades de todos los gobiernos, cualquiera sea el signo ideológico de sus funcionarios, ha sido discriminada en Venezuela por la política del régimen del Presidente Hugo Chávez, quien desde los inicios de su  mandato decidió depender de la intervención de la medicina cubana, pagada a altos precios, pero con resultados nada halagadores, demostrado en el auge de la medicina privada a la que acuden los venezolanos de todos los sectores sociales.

           
El abandono de los hospitales se convirtió en los hechos en una política de Estado, no sólo al negarse el Ministerio respectivo a discutir una contratación colectiva con la Federación Médica Venezolana y pagar salarios miserables a nuestros galenos, mientras cancela en dólares sueldos inflados al Estado cubano por  los servicios de prestados por miles de médicos y paramédicos de ese país, sino también por no otorgarle a nuestros hospitales los insumos requeridos para una mejor prestación de servicios.

           
La creencia de que la medicina cubana es una de las mejores del mundo, no obstante que informes de especialistas indican que no está actualizada, de acuerdo con los avances científicos de los últimos tiempos, unido a la ideologización que pretende imponer el socialismo autoritario de los hermanos Castro en nuestro país, considerada superior a la que se genera en medios científicos del mundo capitalista, ha llevado a Hugo Chávez a desconocer los progresos de nuestras escuelas de medicina y la actualización de nuestros médicos mediante la realización de postgrados en los mejores universidades nacionales e internacionales.

           
Se traen médicos cubanos y se crean escuelas de medicina sin las tecnologías que se han producido en la investigación científica, pero ante el fracaso de las mismas los jerarcas del régimen viajan a las clínicas y hospitales de los Estados Unidos, con la excepción del Comandante Presidente que cree en los médicos personales del Comandante Fidel Castro.

           
Después de 12 años de discriminación y abandono de la medicina venezolana, nuestros médicos no han encontrado otra manera de presionar al Ministerio del ramo para exigir que se establezca un diálogo respetuoso entre las partes, que llamar a un paro general que seguramente agravará más la situación crítica de la salud de millones de venezolanos que yo no creen en la eficiencia de la misión Barrio Adentro. 

           
Un paro nacional de los médicos, plenamente justificado, es también el resultado de una toma de conciencia gremial acerca de que no es posible callar los desafueros que se cometen contra la salud de los venezolanos, y hay que elevar la protesta a escala nacional e incluso internacional, para que se conozca la realidad de un país que el gobierno pretender vender a la opinión universal, como ejemplo de una revolución socialista del siglo XXI.

           
Si a la protesta de los médicos agregamos la de los enfermeros por las mismas razones, no hay duda que estamos frente a lo que los propios galenos llaman un cuadro de terapia intensiva, en este caso, de nuestros hospitales, y como consecuencia de ello de la salud de los venezolanos, producto de una política equivocada y antinacional del gobierno de Hugo Chávez.

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Juan Páez Ávila y el Bicentenario
LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA:  EL 5 DE JULIO DE 1811

05-05-2011

Fue una de las grandes gestas de la Sociedad Civil  de las Provincias  de la Capitanía General de Venezuela.

La Primera Constitución establece un gobierno federal, de separación de los Poderes Públicos y de no reelección inmediata, totalmente contrario al centralismo y reeleccionismo defendido por el  Comandante Presidente Hugo Chávez.

Suspendida por los efectos de la guerra, no fue restituida después de la Batalla de Carabobo que restableció la independencia, liquidada por la pérdida de la plaza de Puerto Cabello defendida por Simón Bolívar y la Capitulación de Francisco de Miranda.

Una de las  jornadas políticas e históricas que protagonizó la sociedad civil de la Capitanía General de Venezuela, inmediatamente después que España fue ocupada por las tropas de Napoleón Bonaparte, secuestrado el Rey Fernando VII y sustituido por el hermano del Emperador francés, fue la Declaración de Independencia con la firma de Acta correspondiente el 5 de Julio de 1811 en los Salones del Congreso de la Confederación creada por los representantes de las  principales provincias de Venezuela, con lo cual quedaba definitivamente separada de la Madre Patria.

La Declaración de Independencia es la culminación de un proceso de luchas que encabezan  los hijos o descendientes en general de los peninsulares y los pardos caraqueños, que habían establecido contacto con los libros y con algunos revolucionarios franceses, norteamericanos e incluso españoles  que pretendían, primero, establecer la República y posteriormente liberarse de la ocupación napoleónica. La primera gran jornada política fue de la deposición  del Capitán General Vicente Emparan, representante del Rey en cautiverio, y la constitución de una Junta Suprema Defensora de  los Derechos de Fernando VII, lo cual ocultaba seguramente  la intención y hasta los planes para liberarse del régimen monárquico, que era lo que estaba en boga, y que ya lo habían logrado los norteamericanos y luego los franceses.

Lo cierto es que los integrantes de la Junta Suprema Defensora de los Derechos de Fernando VII, presionada sin lugar a dudas por la Junta Patriótica de la que forman parte algunos caraqueños partidarios de la independencia, y por su propia  voluntad, decide convocar a una  .representación del pueblo soberano para que tome las decisiones posteriores. Una vez instalado  el Congreso y después de largas y controversiales discusiones, llegan a la conclusión de que se debe declarar la independencia definitiva y se proceda a elaborar una Constitución Nacional de la nueva República. Se firma el Acta de Independencia el 5 Julio, tal día, como hoy, en 1811, lo cual provocará, como  era de esperarse, la reacción del Rey de España que había recuperado la Corona, y los preparativos de una invasión para tratar de recuperar las provincias perdidas, ya constituidas en República, que dará comienzo a una nueva etapa en la historia de nuestra naciente nación, la guerra y sus graves consecuencias, una vez que las tropas españolas pisan territorio venezolano  en las costa de la Provincia de Coro.

Pero antes de que comience la guerra fraticida, la guerra por la independencia, se produce en Venezuela otro gran acontecimiento, protagonizado por la sociedad civil. El Congreso de la nueva república aprueba una Constitución, inspirada en los principios fundamentales  de la libertad, la igualdad, la fraternidad, el derecho inviolable de la propiedad y otros consagrados en las Cartas Magnas de los Estados Unidos de Norteamérica y en la de la República de Francia, que también inspiraron a  a nuestros primeros congresistas, y a los cuales me referiré más adelante, que fueron puestos de lado no sólo por los motivos, justificados, por la guerra, sino también una vez finalizada una de las más sangrientas contiendas bélicas de nuestro continente.

                                                                                        LA GUERRA Y LA CONSTITUCIÓN

Sin lugar a dudas que en una época de guerra es muy difícil y a veces imposible preservar la vigencia de una Constitución Democrática como la que aprobaron los próceres civiles de 1811, excepto que se trate de un potencia, con instituciones consolidadas, y que la guerra se haga lejos de su frontera, como han sido los casos de Estados Unidos e Inglaterra. Pero en un país pequeño, en el que la capital y gran parte del territorio puede ser ocupado por las tropas del enemigo, es ineludible el imperio  de la verticalidad en el mando supremo. Nuestra primera República se perdió en manos de sus defensores, bisoños unos, como el joven Simón Bolívar que perdió la base de Puerto Cabello, e inadaptados otros, como el General Francisco de Miranda, acostumbrado a comandar ejércitos profesionales, que capituló, ante la imposibilidad de organizar militarmente a un montonera de hombres sin preparación para la guerra, y eso para no referirnos a la ineptitud del Marqués del Toro, que no pudo contener el avance del Capitán Domingo Monteverde que comandaba las tropas del Rey.

Una vez desatada la  guerra, con la ferocidad que le impusieron los españoles y sus hijos o descendientes, la Declaración de Independencia y la Constitución de 1811 deberían esperar el final de la contienda, que para nosotros será el 24 de junio de 1821, en la Batalla de Carabobo, planificada y dirigida por el General y Libertador Simón Bolívar y ejecutada por miles de soldados del Ejército venezolano, que en el campo de guerra comandó, entre otros generales, José Antonio Páez, quien con su caballería decide la victoria a favor de Venezuela.

En el Campo de Carabobo se sella la independencia que la sociedad civil había declarado en el Congreso de la Confederación de las Provincias asistentes a sus deliberaciones, pero también se sella un pugilato que se prolongará  por toda la historia nacional, entre el poder militar y el civil, con la preponderancia de quien poseía la fuerza de las armas. Nunca se restituye la Constitución de 1811, sino que los caudillos militares en ejercicio de poder político hacen aprobar nuevas cartas magnas adaptadas a sus planes hegemónicos. Copian de la Constitución de 1811 aquellos artículos que pueden darle un carácter liberal a sus mandatos, incluso otros que por lo general no se cumplen. Pero quedan desterrados  aquellos artículos que coliden con sus principios militares del orden, la disciplina y la obediencia, incluso encuentran civiles con mentalidad caudillista que elaboran teorías  para justificar los gobiernos de fuerza, para someter a un pueblo ignorante, al cual nunca se ocuparon de educar.

Lo primero que eliminan es el carácter federal de los gobiernos y ponen en práctica un régimen centralista, el mismo que tenemos hoy y que el Comandante Presidente, Hugo Chávez, quiere prolongar hasta el fin de sus días. Pero la marcha de la historia es la misma de la evolución del conocimiento del hombre, y en estos tiempos modernos también de la mujer, y la lucha por la libertad y la igualdad de los ciudadanos siempre  ha estado presente en la vida nuestra nación. Contra el centralismo de algunos militares surgió en la Venezuela de mediados del siglo XIX, un grupo de ciudadanos que pedían la instauración del gobierno federal, que ya estaba establecido en la Constitución de 1811.  Pero los militares centralistas de la época apelaron a la violencia, que dio lugar a llamada Guerra Federal, que desangró nuevamente a nuestra población y liquidó lo poco que quedaba de nuestra economía, obra del trabajo de nuestros hombres del campo, que no lo abandonaron ni lo han abandonado en las peores circunstancias. Todo terminó en un pacto que sugería el fin de la violencia, pero continuó la presencia militar hasta 1945, cuando un logia militar insurgió contra  un gobierno presidido por otro militar, el General Isaías Medina Angarita, pero con participación civil, tratando de volver a la hegemonía militar, que fue contenida por 3 años, durante los cuales Rómulo Betancourt, que presidió la Junta de Gobierno, logró la preponderancia del poder civil. Convocó a una Asamblea Nacional Constituyente, mediante el voto universal directo y secreto, que elaboró una nueva Constitución Democrática, que en cierto modo actualiza y moderniza la de 1811. Convoca a la elección del Presidente de la República y de un Congreso bicameral, también a través del voto universal, directo y secreto, cuyos representantes,  Rómulo Gallegos y algo más de un centenar de diputados y senadores, apenas ejercen menos de un año, porque vuelve la heg
emonía militar mediante un golpe de Estado, que los derroca e instauran una dictadura militar, que dura 10 años.

                                                                                           SE CONSOLIDA LA DEMOCRACIA

No obstante que un historiador tan agudo y estudioso de la sociología y la política universal, como lo es el Dr. Germán Carrera Damas, llega  a la conclusión de que esta tendencia autoritaria que representan Chávez y el chavismo, alimentado por los restos del socialismo autoritario de los hermanos Fidel y  Raúl Castro, es un intento fallido, condenado al más rotundo fracaso, lo cierto es que hoy vivimos momentos de confrontación entre el autoritarismo militar y los principios de la democracia parlamentaria establecida en la Constitución de 1811, que condujo a los próceres civiles de entonces a declarar la independencia de Venezuela.

 200 años después de la Declaración de Independencia, el gobierno de Hugo Chávez vulnera los derechos fundamentales de la Constitución Nacional de la Primera República, como son la libertad, la igualdad, la propiedad y la seguridad. Jamás se plantearon los próceres civiles de 1811, la posibilidad de que la libertad de expresión del pensamiento pudiera permanecer amenazada, tal como sucede en el régimen del Comandante Presidente. Jamás se plantearon los fundadores de la Primera república democrática en 1811, que desde el gobierno se pudiera elaborar una lista TASCÓN, que liquida el derecho de igualdad de los ciudadanos ante la ley, pues sólo aquellos que no aparecen en dicha lista, por no haber firmado la solicitud de un revocatorio consultivo al mandato del Presidente, pueden optar a un cargo público o a un crédito de los organismos oficiales, creados con dinero de todos  los venezolanos. Jamás se plantearon los firmantes del Acta de Independencia la factibilidad de que el Gobierno invadiera fincas e industrias productivas, porque estaba garantizado el derecho de propiedad, y el Estado quedaba obligado a respetarlo y a hacerlo respetar. Jamás pasó por la mente de los hombres que firmaron el Acta que nos daba la independencia, que el gobierno armara a unos civiles para actuar contra los derechos de otros ciudadanos. Las armas sólo podían estar en manos del Ejército de República, para garantizar la soberanía nacional, la paz entre los ciudadanos y el respeto a la Constitución de la República.

De allí que no puede admitirse como válida la consigna de que este gobierno autoritario representa la continuación de la independencia de la República. Lo que este régimen autocrático representa es el centralismo, todo lo contrario a lo que concibieron los firmantes del Acta de Independencia, que crearon una Confederación de Provincias, raíz histórica de la descentralización moderna de nuestro tiempo.

Este gobierno del Comandante Chávez en muchos aspectos contradice el espíritu y el texto elaborado por los firmantes del Acta de Independencia. Por ejemplo, su rompimiento con, y separación de,  la Comunidad Andina de Naciones, es absolutamente contrario al espíritu unitario de los firmantes del Acta de Independencia, cuando en las Disposiciones Finales recogen  como importante la unión de todos los pueblos de Colombia para la defensa y conservación de su libertad e independencia política. La unidad de Colombia, escriben, garantiza la inviolabilidad de la Constitución y preserva   la soberanía. La salida de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) contraría incluso el pensamiento de Simón Bolívar,  quien al coincidir con la establecido en la Constitución de 1811, crea y defiende hasta el final de sus días, lo que él llamaba la Gran Colombia.


                                                                                        HONORES A QUIENES LOS MERECEN

En estos tiempos de confusión no se puede aceptar que se tergiverse la historia. Los generales Simón Bolívar y José Antonio Páez, los más destacados, entre muchos, militares que  derrotan a los tropas que defendían a la Corona de España, el 24 de Junio de 1821 en la Batalla de Carabobo, son nuestros dos grandes héroes que sellan, con su victoria, la independencia de Venezuela, que había sido decretada por  los congresistas el 5 de Julio de 1811. Las fechas y los actos protagonizados por nuestros libertadores son inconfundibles. El 24 de Junio de 1821 nuestros militares se llenan de gloria, cuando logran vencer al Ejército realista. El 5 de Julio de 1811 es