DESCENTRALIZACIÓN Y AUTONOMÍA

Por Juan Páez Ávila

07-05-2008

Los resultados electorales en el Departamento de Santa Cruz de la República de Bolivia, en los que el 85% de los votantes se pronunció por un régimen autonómico preservando la integridad de la nación, pero asumiendo facultades que garanticen mayores ingresos fiscales para la región y el ejercicio de algunas funciones que les permita impulsar su desarrollo económico y bienestar de la población, se han convertido en una campanada contra el centralismo y el autoritarismo que  el Presidente Hugo Chávez pretende imponer contra la voluntad de la mayoría de los venezolanos, que votó el 3 de diciembre de 2007 negando la reforma propuesta, por él mismo,  para convertirse en dictador constitucional.

Los golpes a la descentralización en Venezuela, que le ha propinado Hugo Chávez para controlar, además de los Poderes Públicos Nacionales que le obedecen incondicionalmente, las gobernaciones y las alcaldías, ya ha provocado una reacción mayoritaria en los habitantes de los principales estados del país, según revelan las encuestas que registran ganadores a varios candidatos de la oposición en las próximas elecciones del 23 de noviembre de esta año.

Estas nuevas realidades que muestran las encuestas nacionales y regionales realizadas en los últimos meses, indican que la maniobra del Comandante en Jefe y de sus seguidores que obedecen y repiten como al caletre las palabras de su jefe, denunciando una supuesta política de secesión por parte de la oposición, de algunos estados del país, no tendrá ningún respaldo de la ciudadanía, no sólo porque es falsa, sino también porque la experiencia obtenida por los venezolanos en las últimas décadas,  señala que la descentralización en un estado democrático es lo que más le conviene al crecimiento y bienestar de la población.

Apelar, por parte del Presidente Chávez, a  la treta de que la descentralización en  Venezuela y la autonomía  regional en Bolivia, son obra del imperialismo y de la oligarquía, ritornelo que se lo aplica a todo lo que vaya en contra de su aspiración a imponer un pensamiento único, ya no se lo creen ni sus propios seguidores, no sólo porque el imperialismo no nos ha invadido, sino también porque la oligarquía del dinero y del poder es ahora Chavista.

Y aunque todo hace suponer que Hugo Chávez no modificará su política de concentración de todos los poderes en sus manos, los venezolanos debemos marchar cívicamente hacia las elecciones del próximo noviembre. El rechazo al personalismo y al militarismo del Presidente se extiende hasta las propias filas del chavismo, y como sucedió en la Unión Soviética y en la Venezuela de Pérez Jiménez, a la hora de una crisis política, hasta los compadres del Jefe del Estado hablan con autonomía, con independencia. Y en  la revolución bolivariana ya son muchos los que se han rebelado contra la dedocracia  del  Presidente, razones suficientes para demostrar que el proyecto chavista ha resultado inviable, y que la caída en las encuestas será irreversible, porque los dogmas no se superan con recomendaciones y consejos. Y Hugo Chávez sigue creyendo que si no es el nuevo Mesías, sí es el continuador de la obra de Simón Bolívar, olvidando que el Padre de la Patria también sucumbió en los últimos años con su propuesta de la Presidencia vitalicia y el Senado hereditario, en la Bolivia que hoy, casi dos siglos después, también  rechaza el centralismo y el personalismo de Evo Morales.

jpaezavila@cantv.net




ELECCIONES UNIVERSITARIAS

Por Juan Páez Ávila

30-04-2008

Las elecciones en las universidades autónomas tienen un significado muy especial para el futuro de la democracia venezolana,  porque no sólo se van a elegir nuevas autoridades, sino también porque, como es el caso de la Universidad Central de Venezuela, los sectores progresistas identificados con el régimen autonómico y democrático concurren en diferentes equipos rectorales, en un escenario en el que el oficialismo pareciera no tener mayor incidencia. De allí que el  resultado de los escrutinios puede revelar una profunda y sólida conciencia democrática en el que la mayoría  es capaz de disputarse el destino de la institución sin mayores contratiempos, o generar lamentables consecuencias por no lograr la unidad que extramuros se exige al mundo político de la oposición para enfrentar al autoritarismo del Presidente de la República, que amenaza a la autonomía universitaria y a la sociedad venezolana en general.

Todo indica que en el epicentro del conocimiento venezolano vamos confiados a una confrontación electoral, en la que debe quedar claramente expresado que la cultura política de profesores y estudiantes miembros del claustro nos permite, como hasta ahora, discutir sin descalificaciones de los adversarios, tratando de demostrar cuál es el mejor plan para la universidad del presente y del futuro y el equipo que lo ejecutará. Las diferencias en torno a lo primero no parecen fundamentales, todos garantizan la defensa de la autonomía y de la universidad democrática, pluralista, en la que circulen y se discutan todas corrientes del pensamiento universal en la búsqueda de la verdad o por lo menos del camino más cercano a la conquista de la ciencia, la tecnología y el sentido humanístico del mundo de hoy, que contribuya al desarrollo sustentable del país.

Y en cuanto a lo segundo, aunque nadie se puede inclinar racionalmente a descalificar a los contendores, los miembros del claustro buscarán entre quienes más conocen, por su experiencia académica y política,   al equipo rectoral para enfrentar uno de los momentos más difíciles que tendrá que afrontar la universidad autónoma, por la persistencia de  la propensión autoritaria del gobierno para controlar las universidades e imponer un pensamiento único disfrazado, desde luego, de revolucionario. Por lo menos ese es mi caso, como Profesor Titular Jubilado, conozco muy de cerca a algunos, a otros por el rol que han desempañado en defensa de la universidad autónoma y democrática, y finalmente por la información complementaria que me dieron dos grandes amigos universitarios, Carlos Moros Ghersi, ex -Rector de la UCV, y Miriam Colmenares, Profesora de Castellano y Literatura, votaré por el equipo que encabeza la Profesora Cecilia García Arocha (Rectora) Nicolás Bianco  (Vicerrector Académico)  Bernardo Méndez (Vicerrector Administrativo) y Amalio Belmonte (Secretario).

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EL FINAL DE LAS DICTADURAS

Por Juan Páez Ávila

25-04-2008

No  obstante el final trágico de todas las dictaduras que por diversas circunstancias  el hombre las ha asumido y practicado con la tesis de que en un momento determinado se justifican para mantener el orden público y hasta para impulsar cierto progreso, algunos personajes mesiánicos, autoritarios y militaristas han persistido en tratar de imponer su hegemonía individual generalmente apoyado por un grupo de oportunistas o partidarios del llamado gendarme necesario. Esa violencia policial, militar o aparentemente legal en la que se han apoyado  los dictadores, siempre ha encontrado resistencia en la naturaleza humana y libertaria de hombre.

En el hemisferio occidental se consolida, aunque con algunos serios tropiezos que han dejado una lamentable estela de violación de los derechos humanos, el sistema democrático que desde la revolución francesa con la conquista de la libertad, justicia e igualdad, el hombre -y la mujer desde luego en esta época- se han empeñado en establecer como forma civilizada de convivencia en la sociedad. Después de la derrota del nazismo y del fascismo en Alemania e Italia y el derrumbe de la Unión Soviética, para mencionar los ejemplos de mayor repercusión mundial, la humanidad se inclina a buscar solución a sus problemas económicos y sociales en un régimen en el que la pluralidad y el respecto entre los adversarios, permita dilucidar sus diferencias en libertad.

En nuestro subcontinente latinoamericano, lo que el escritor Mario Vargas Llosa llamó la dictadura perfecta para referirse a la hegemonía del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en México, mediante el control de los Poderes Públicos y de la sociedad en general por parte del Poder Ejecutivo, no sólo se  desplomó en la nación mexicana, sino que con los recientes resultados electorales escrutados en Paraguay, también han finalizado más de 60 años de hegemonía de la Partido Colorado, con lo que queda demostrado que toda dictadura es imperfecta por lo derrotable a corto o largo plazo. Tanto la dictadura sostenida mediante la represión brutal contra quienes piensan distinto, como aquella que pretende lavarse el rostro oscuro de la violencia, exhibiendo una fachada democrática por su origen electoral, pero controlando todos los poderes y la sociedad en general sin contrapesos legales, han sido derrotadas por la voluntad libertaria del ser humano.

De allí lo que comienza a observarse y a conocerse en Cuba como un giro lento pero irreversible  hacia una apertura a la convivencia en un régimen de mayores libertades económicas, con la evidente inclinación a abrir otros caminos hacia la libertad política, en la que ya comienza a oírse y a leerse  la palabra de Fidel Castro como parte de una voz importante, pero no de un mandato. De lo primero que habló el nuevo gobernante, Raúl Castro, fue de la necesidad de eliminar prohibiciones estériles como las estricciones a transitar libremente por la isla, ver televisión o ingresar a Internet. ¿De qué han servido 50 años de dictadura, reprimiendo a la disidencia por considerarla agente del imperialismo, para al final volver con mucha cautela al sistema democrático?

Y en nuestro país, después de 9 años de una supuesta revolución para crear un hombre nuevo, nos encontramos con más inseguridad, más corrupción y menos producción de alimentos que nos obliga a la importación de más de 70% de lo que consumimos; el déficit de viviendas es mayor, cerca de 2.000.000 de unidades habitacionales, y una dependencia del petróleo y sus altos precios no ha hecho más rentistas y atrasados, en comparación con pequeños países que no tienen petróleo pero han sabido ahorrar e invertir para aumentar su producción y ser menos dependiente del extranjero. Después de 9 años de un ya largo intento de imponer una autocracia, resistida por la sociedad civil, se nos abre la posibilidad de un triunfo de la oposición, como lo indican las encuestas, por lo cual debemos prepararnos para la reconciliación de todos los venezolanos y una convivencia pacífica, civilizada, con el chavismo.

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¿LATIFUNDIOS EN EL RÍO TURBIO?

Por Juan Páez Ávila

16-04-2008

A pesar del fracaso de muchos fundos zamoranos y de algunas cooperativas campesinas llevadas desde Caracas a diversos Estados del país, y que han sido denunciados por los propios chavistas, como es caso de la Alcaldesa del municipio Freites del  Anzoátegui, Evelyn Urdaneta de Barreto quien denunció las experiencias de las expropiaciones de la fincas Atascosa y Trujillo donde se entregaron tierras durante un Aló Presidente, al humildes campesinos sin preparación para explotarlas, y hoy constituyen un cementerio de animales sacrificados para subsistir, sin producción alguna, el gobierno insiste en imponer por la fuerza una política agraria que acaba con la producción y por lo tanto aumenta las importaciones.

La  ocupación militar de 32 pequeñas y medianas fincas de caña de azúcar,  en plena producción, es un hecho arbitrario e intimidatorio, que no responde a la lucha contra el latifundio, y aumenta el desasosiego e incertidumbre entre los productores del campo venezolano que han dedicado sus esfuerzos y sus ahorros no sólo a realizar una inversión para  obtener un rendimiento y un beneficio personal de una difícil actividad privada, sino también a generar trabajo a centenares o miles de campesinos y a preservar la vida del valle del río Turbio.

Un cultivo en las riberas de un río que bordea la ciudad de Barquisimeto y que consume una pequeña cantidad de agua que desciende de las montañas andinas del Estado Lara, para sustituirlo por una empresa campesina socialista, es un despropósito desde todo punto de vista. Primero porque la experiencia en la ex -Unión Soviética constituyó un rotundo fracaso, que 70 años después de su implementación ha regresado a la explotación individual o familiar tal como existe actualmente en  los valles del río Turbio. Y si se requiere un ejemplo de otro país, China es hoy un gran productor de diversos rubros agrícolas porque dio un viraje de la granja colectiva no sólo hacia la mediana y pequeña empresa campesina de propiedad individual, sino también a la gran empresa capitalista en el campo, con gerencia y tecnología modernas que la han convertido en  una potencia agrícola en el mundo de hoy.

De allí que la ocupación de las 32 pequeñas y medianas fincas del valle del río Turbio, además de constituir una violación a los derechos de sus ocupantes, que las han venido trabajado durante generaciones, para luego solicitarles títulos que comprueben su propiedad, es también una política agrícola equivocada, y lamentablemente lo veremos en pocos meses o años, cuando esas tierras sean abandonadas por quienes no tendrán incentivos ni asesoría efectiva para el trabajo productivo, como ha sucedido en la mayoría de las cooperativas impuestas desde arriba, desde la burocracia gubernamental, y no han surgido de la voluntad de sus integrantes como  es el ejemplo de CECOSESOLA, creada por  decisión de sus fundadores.

El derecho a la protesta ejercido por los cañicultores con apoyo de la sociedad civil  debería  hacer reflexionar al gobierno, por lo menos a nivel regional. Y si no les devuelven sus tierras, porque casi nadie posee documentos registrados hace más de un siglo, donde la mayor parte de los archivos fueron destruidos por guerras civiles e incendios zamoranos, la sola ocupación pacífica que durante décadas han realizado los cañicultores  y su explotación productiva y cuidadosa del medio ambiente, les da el derecho a que cualquier gobierno les otorgue la posesión de las mismas.

Pero como parece seguro que la revolución socialista que transforma en ricos a la familia presidencial en el Estado Barinas, pretenda recuperar algunos votos campesinos antes de las elecciones de noviembre, debe pagarle a los productores del valle del Turbio el precio justo de sus bienhechurías y demás inversiones hechas a lo largo de muchos años. Es lo menos que deben hacer si insisten en continuar engañando a los campesinos, hasta que éstos se de cuenta de que además de tierras, requieren educación, preparación para el trabajo, salud y vivienda, derechos constitucionales que durante 9 años el gobierno no ha podido cumplir ni  hacer cumplir.

jpaezavila@cantv.net




NO AL CURRÍCULO TOTALITARIO

Por Juan Páez Ávila

10-04-2008

El rechazo de la mayoría de los venezolanos a la Reforma Constitucional presentada por el Presidente de la República, el 2 de diciembre del 2007, no puede ser burlado mediante un nuevo currículo de educación que pretende moldear la conciencia de niños y adolescentes, de acuerdo con el pensamiento militarista, autoritario y anacrónico del actual Jefe del Estado. Y aunque el propio Comandante ha  llamado a elaborar otro currículo por parte de la oposición y luego someterlos a un referéndum, la lucha de estudiantes, padres, educadores y representantes no debe cesar hasta conseguir el retiro definitivo de dicho proyecto, porque este no es un problema de gobierno y oposición sino de toda la sociedad venezolana.

El nuevo currículo de educación, tal como está establecido en el Proyecto que  circula en los medios educativos y de comunicación social, no sólo tendrá que enfrentar la concepción democrática que tiene la sociedad en general de la educación, sino que también tendrá que resolver sus propias y evidentes contradicciones, que de aplicarse conduciría a un terminante fracaso como sucedió en otros países en los cuales se ha intentó dirigir y controlar el pensamiento de los ciudadanos. De allí el rotundo NO que ha recibido de parte de la mayoría de los venezolanos dispuestos a defender el presente y futuro de sus hijos.

Por más patriótico, nacionalista y heroico que suene al oído de algunos compatriotas el verbo encendido del Presidente de la República, llamando a construir un hombre nuevo con las ideas educativas de Bolívar, Simón Rodríguez y Zamora (si es que sus teóricos del socialismo del siglo XXI las han descubierto en este último)  pertenecientes todas al siglo XIX, con algunas proyecciones muy genéricas y superficiales en nuestra historia republicana, que en ningún caso podrán sustituir los avances democráticos, científicos,  tecnológicos y humanísticos, alcanzados por la humanidad en los siglos XX y XXI.   Es más, lo que de renovador y democrático  tienen algunas ideas de Bolívar y Simón Rodríguez, contradicen el carácter centralista y autoritario de la política fundamental del Comandante en Jefe, que sus colaboradores se esfuerzan por cumplir y aspiran imponer a todos los venezolanos.

Incluso las ideas de dos grandes maestros del siglo XX, Luís Beltrán Prieto Figueroa y Belén Sanjuán,  si bien representan una firme concepción del Estado Docente, nunca negaron en la teoría y menos en la práctica, porque llegaron a aplicarla, una educación democrática, pluralista, abierta a todas las corrientes del pensamiento universal.  Nada de anacronismos endógenos, decimonónicos, en una época en que los niños y los jóvenes, incluso los adultos, son impactados por las nuevas tecnologías de la comunicación como una parte significativa de la revolución del conocimiento.

De acuerdo con la experiencia mundial, especialmente la vivida por las sociedades europeas y asiáticas a las que se intentó imponerles un pensamiento único, y después de décadas de sometimiento, persecuciones y crímenes políticos, vuelven a la democracia, podemos asegurar que estamos en presencia de una conocida utopía fracasada.

El rechazo generalizado que comenzó a observarse en las principales ciudades del país contra el nuevo currículo de educación presentado por el Ministro Adán Chávez y que  llevó al Presidente de la República a  proponer  un referéndum aprobatorio  el próximo año, merece una  consideración especial sobre su contenido y pertinencia.

El frenazo del Jefe del Estado, ante la posibilidad de que se extienda la protesta masiva de padres y representantes, educadores y estudiantes, sin atender a color político alguno, ha sido percibido por quienes defienden una educación plural, civilista y democrática tal como está establecido en la Constitución de 1999, como una decisión eminentemente política orientada a evadir el debate y la reprobación  de miles de venezolanos durante un año electoral. De allí el rechazo al llamado del Comandante en Jefe a un posible referéndum, por considerarlo contrario al mandato expreso de la Constitución Bolivariana que excluye a los derechos humanos de este tipo de consulta, y la resolución de continuar la discusión en los centros educativos y en la calle para demostrar la firmeza en las convicciones democráticas de la mayoría de los ciudadanos en materia de educación para los niños y jóvenes de hoy y del futuro.

Un nuevo currículo debe estar precedido de una nueva Ley Orgánica de Educación, producto de una discusión entre las partes interesadas y del consenso necesario para que responda  a las aspiraciones de la mayoría y no de una cúpula de parlamentarios que sólo representan la voluntad del Comandante en Jefe. Además, si se persigue como objetivo fundamental formar un nuevo venezolano capacitado para enfrentar los retos de una sociedad globalizada e inevitablemente competitiva, se tiene que atender no sólo el aspecto curricular endógeno tal como lo propone el Ministro Adán Chávez, sino también a los principales planteamientos del pensamiento universal, que amparado en el dominio de la ciencia y la tecnología impulsan el desarrollo del mundo contemporáneo, y no sólo en los Estados Unidos, sino también en China y otros países asiáticos, y entre los países miembros de la Unión Europea.

Y finalmente, atender a la preparación y calidad de vida de los docentes, a la dotación de las escuelas y a la asistencia total a los niños y jóvenes de menores recursos económicos.

 

                                   EL CURRÍCULO AUTORITARIO

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LA CRISIS AGRÍCOLA

Por Juan Páez Ávila

04-04-2008

Después de aproximadamente 8 años de abandono del programa agrícola que presentara el primer ministro de Agricultura y Cría, Alejandro Riera, al Presidente Chávez, en el que se hacía énfasis en darle prioridad a  la producción de algunos rubros como el arroz, el café, el cacao, el aceite de la Palma Africana, la caña de azúcar y otros altamente competitivos por las condiciones del campo venezolano, y vitales para el desarrollo de la agroindustria, el país entró en  una profunda crisis agrícola que hoy estamos presenciando. El cambio en la política agrícola, expresada en lo fundamental en la expropiación y hasta confiscación de fincas productivas, agravó de tal manera las fallas en la producción del campo, que inevitablemente conduciría al desabastecimiento de los alimentos básicos para la dieta del venezolano.

En el último Aló Presidente el Comandante en Jefe culpó al Presidente Bush de dirigir un plan para desestabilizar su gobierno, mediante el desabastecimiento de los principales productos de consumo humano y provocar el descontento entre los venezolanos que tienen serias dificultades para encontrarlos, aunque continúa el intercambio de petróleo nuestro por toda clase de mercancías industrializadas y hasta materias primas desde el imperio.

La credibilidad del Presidente Chávez cae irremediablemente por buscar un enemigo a quien echarle las culpas de todos los males que afectan la economía y la vida de los venezolanos, y no pedirle a sus asesores que le indiquen cuál es la política que el gobierno debe ejecutar para encontrar la solución. En el caso del desabastecimiento de los productos agrícolas, la razón es evidentemente muy sencilla. Los productores del campo han sido despojados de tierras en plena producción y muy pocos de latifundios, con lo cual han dejado de fluir hacia los mercados decenas de rubros agrícolas y  millones de kilogramos de los mismos.

Si la lucha la emprende el Presidente de la República contra los latifundios -tierras improductivas- y las pone en manos de campesinos preparados para su explotación y una buena administración, no sólo hubiera aumentado la producción y abastecido a los consumidores, sino que también  tendría el apoyo de la mayoría de los venezolanos y posiblemente estaríamos exportando algunos de esos productos a los grandes mercados internacionales.

Pero la ocupación de fincas productivas, que inmediatamente dejaron de producir, y las constantes amenazas contra la agroindustria a los pocos productores que todavía exponen sus vidas en el trabajo del campo, acosados por el abigeato -robo de ganado- el cobro de vacunas  por guerrilleros y paramilitares que pululan en la frontera e incluso más acá, cuando no son víctimas del secuestro, sólo han servido para que los productores continúen abandonando sus tierras, y por lo tanto generando más desabastecimiento en las ciudades.

En el mundo no han encontrado otra manera de combatir el desabastecimiento, que aumentando la producción e incluso subsidiando a los productores como lo hacen la Unión Europea y Estados Unidos, con más de 100 mil millones de euros al año los países europeos, y con más de 100 mil millones de dólares el gobierno norteamericano.

Con la importación de más de 70% de los alimentos que se consumen en el país, se resuelve transitoriamente el problemas del desabastecimiento,  mientras existan los altos precios del petróleo, pero si no hay un cambio en la política agrícola del gobierno, que garantice la propiedad privada y cree condiciones que den garantías jurídicas y estímulos a los productores la crisis agrícola se profundizará en los próximos años. Con la importación el gobierno del Presidente Chávez ayuda a los productores de otros países, mientras desaparece gran parte de nuestra agricultura.

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EL PSUV SIN CANDIDATOS

Por Juan Páez Ávila

21-03-2008

La nueva directiva del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no ha anunciado su primera reunión para considerar cómo y cuándo serán escogidos sus candidatos que participarán en las próximas elecciones para escoger los nuevos gobernadores, alcaldes y legisladores regionales, pero ya su Presidente, el Comandante Chávez, se adelantó a prohibir pronunciamientos públicos sobre aspiraciones legítimas o no de sus principales dirigentes en los diferentes Estados del país. Incluso amenazó con pedirle al Partido que los borre de las posibles listas que se estudiarán en el futuro, lo que puede traducirse  que hasta estos momentos las iniciativas fundamentales las toma sin discusión alguna, verticalmente, el Presidente de la República y no la organización recientemente creada por decisión suya, también  presentada unilateralmente por él. Y como para que nadie se crea con derecho a deliberar libremente y hacer propuestas a la nueva directiva, el Jefe Único fijo el mes de agosto como la fecha inapelable para que el PSUV seleccione sus candidatos.

Esta primera incursión pública del Comandante en Jefe puede tener varias lecturas. La primera que no le importa que la nueva directiva del PSUV no sea el resultado de su mandato, que parte de la base de ese partido le haya desobedecido al no elegir a los militares que proponía, igualmente él seguirá decidiendo y ordenando acerca de lo  que debe hacer la mayoría de civiles que recibieron el mandato mayoritario del pueblo chavista y no total de su máximo  dirigente.

La segunda lectura que puede hacerse es, explorar el grado de incondicionalidad que mantendrá esa nueva directiva y los aspirantes a gobernadores y alcaldes, después de la primera derrota que su sufriera en las elecciones de segundo grado del PSUV. Esto lleva ineludiblemente a una tercera visión de sus inconsultas declaraciones: desafiar los niveles de autonomía, que algunos dirigentes del chavismo   podrían estar acariciando ejercer para buscar primero el apoyo de las bases de su partido y no aparecer como simples y nuevos borregos.

En síntesis, aunque podrían extraerse otras hipótesis, como por ejemplo, que algunos dirigentes del PSUV consideren oportuno desafiar el dedo omnipotente de un Presidente cuyo prestigio ha entrado en franca decadencia de acuerdo con las últimas encuestas publicadas, el Comandante Chávez intentará, por todos los medios a su disposición, sin excluir la influencia que tiene en el manejo de dos grandes presupuestos nacionales,  imponer sus candidatos. Hasta dónde llegará la autonomía y la posible disidencia  para defender sus aspiraciones legítimas de algunos dirigentes nacionales y regionales, lo veremos en los próximos meses.

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PELIGROS DE LA GUERRA

Por Juan Páez Ávila

14-03-2008

A
lo largo de nuestra historia republicana en América Latina se han producido algunas guerras suicidas, que no han cambiado para nada las condiciones infrahumanas en que viven las grandes mayorías que pueblan este subcontinente, y que sólo han servido para modificar parcialmente las fronteras, generalmente en pequeños territorios inhóspitos, para enriquecer a unos cuantos vendedores de armas de desecho, dividirnos y sembrar odios irracionales en la conciencia de muchos, que nos alejan de una necesaria integración regional para impulsar el progreso de economías complementarias, que nos permitan acercarnos a los altos niveles de civilización alcanzados por los principales bloques naciones de nuestro tiempo. Y aunque se han dado algunos pasos interesantes y hasta prometedores como la Comunidad Andina, el MERCOSUR  y la integración de Centro América y del Caribe, todavía subsisten serios peligros de que la política integracionista sea sustituida por la hegemonía de las armas, de la guerra fraticida.

Después que el Grupo de Río logró un sorprendente y exitoso acuerdo para frenar la escalada de violencia que amenazaba con desatar una guerra, aunque fuera de opereta, entre Colombia, Ecuador y Venezuela, y retornar la normalidad en las relaciones fraternas de mutuo interés que han existido y deben seguir existiendo entre países vecinos, hermanados por lazos más que históricos, humanos en general, lo pueden convertir en el mejor escenario para contribuir con el gobierno colombiano y la guerrilla a buscar una solución pacífica a la guerra estéril que los enfrenta desde hace varias décadas.

Mientras no se ponga fin a esa confrontación armada  en Colombia,  los peligros de un enfrentamiento militar entre este país y sus vecinos Ecuador y Venezuela, donde es evidente que buscan refugio los principales jefes de las FARC, estarán presentes, y podríamos volver una situación prebélica en la que las buenas gestiones del Grupo de Río se encuentren ya agotadas o con poca credibilidad, porque las causas que generaron la crisis anterior no hayan sido eliminadas.

Las promesas del Presidente Uribe de no repetir una acción militar que viole la soberanía de Ecuador, para perseguir a los grupos guerrilleros, y las del Presidente Correa, apoyado por el Presidente Chávez, de no permitir en  el territorio de ambos países las operaciones de la guerrilla, podrían ser anuladas no sólo por incumplimiento de alguna de las partes, sino también -y ello sería lo más probable e incontenible- si la lucha armada en Colombia continúa y toma otras dimensiones en las que la política sea desbordada por lo militar.

De allí que el Grupo de Río, aunque ha logrado apaciguar los ánimos y el continente democrático se lo agradece y ha celebrado sus buenos oficios, debería asumir, con el beneplácito de los demócratas, las más trascendental e histórica labor: invitar a una reunión extraordinaria y sentar en una mesa de discusión a los más altos representantes del gobierno de Colombia y de las FARC. Ya el Ejército de Liberación Nacional (ELN) ha solicitado su intervención para buscar un acuerdo de paz. Y el Presidente Uribe en una de sus últimas declaraciones, con el sesgo propio de quien aspira un triunfo unilateral, llamó a los guerrilleros  a desertar, pero también solicitó un diálogo para buscar la paz definitiva. Si el Grupo de Río interviene, Colombia podría ahorrarse más dolorosos sacrificios humanos y alcanzar la paz, vital para su pueblo y necesaria para sus vecinos.

jpaezavila@cantv.net








LA PAZ DE COLOMBIA

Por Juan Páez Ávila

08-03-2008

El pronunciamiento de la mayoría de los países miembros de la OEA en favor de la paz entre los colombianos, puede ser el mejor y más oportuno aporte de las democracias latinoamericanas, para poner fin a un conflicto sangriento que durante varias décadas no ha encontrado un interlocutor ni una vía adecuada para convencer a los contendientes de la necesidad de un diálogo sincero que devuelva la paz a la hermana república.

La muerte del segundo jefe de las FARC, Raúl Reyes, que para algunos conocedores de la realidad colombiana era el primero, porque Manuel Marulanda parece estar muy enfermo y prácticamente retirado del mando supremo de esa guerrilla, le debe crear a los principales comandantes y a sus seguidores, un dilema parecido al que generó en el movimiento guerrillero venezolano que seguía en armas para ese momento -y seguramente el de otros países latinoamericanos- guardando las diferencias, la detención y muerte del Ché Guevara en la selva boliviana: continuar en la lucha armada o buscar una salida pacífica, sin renunciar a sus ideas y objetivos fundamentales.

Después de más de 40 años de guerra fraticida, sin poder avanzar hacia la meta de tomar el poder, sino por lo contrario, haber tenido que replegarse hacia la selva fronteriza con Ecuador, Brasil y Venezuela, donde por una combinación de inteligencia y una sofisticada tecnología militar, pierden a su más activo comandante, los tiene que sentar a discutir cómo enfrentar esta nueva realidad, pues, aunque habían sufrido otras bajas, ninguna del alto nivel en el mando como esta última.

La primera reacción de continuar con las negociaciones para un canje humanitario de secuestrados y prisioneros de guerra, podría ser un indicador de que pueden avanzar hacia una acuerdo de paz, y deje muy mal parado al Presidente Chávez, quien se apresuró a terciar en un pleito que no es de los venezolanos, a movilizar tropas hacia la frontera con Colombia y a amenazar con los aviones Sukhoi de reciente adquisición, y en los que posiblemente todavía se estén entrenando los pilotos de nuestra Fuerza Aérea.

Para los comandantes de las FARC la continuación de una guerra que cada día reduce más su capacidad de movilización y los ha llevado a la pérdida de su principal conductor político, diplomático y militar, depende de la evaluación de sus propias fuerzas en comparación con las de enemigo. De muy poco les pueden servir las amenazaras e insultos del Presidente Hugo Chávez al Presidente Uribe, que por lo repetitivo ya forman parte de una maniobra política interna, para tratar de recuperar su menguado y decadente prestigio, ante la posibilidad de una segunda derrota electoral el próximo mes de noviembre.

Sufrir los efectos de la superioridad operativa que demostró el ejército de Colombia, aún violando el territorio ecuatoriano, por lo cual vendrán excusas y arreglos diplomáticos, no es para contrarrestarlo con amenazas desde un programa de televisión.

Ahora la corresponde al gobierno colombiano, una vez aceptadas las excusas por el gobierno ecuatoriano,  ofrecer garantías y respeto a la vida y a la participación de los guerrilleros que se acojan a una política de paz, en el engranaje institucional de la democracia. Si existe voluntad política para ampliar y preservar la democracia, este momento podría ser definitivo para un cese al fuego y dar paso a una tal vez larga  negociación por la paz de Colombia, en la que participen y sean garantes de la misma, los países que han llamado a la cordura, a la reflexión de los contrincantes, a callar los tambores de la guerra y abrirle cauce a las bandera de la paz. No más heridos, no más perseguidos por sus ideas políticas, no más sangre ni muertos en Colombia y en toda nuestra América Hispana. La paz es el escenario para el progreso y nuestra incorporación al mundo civilizado.

jpaezavila@cantv.net






 

MANUEL VICENTE LEDESMA

Por Juan Páez Ávila

28-02-2008

La muerte de Manuel Vicente Ledesma es doblemente lamentable, primero por el dolor que aflige a su familia y segundo, porque ha privado a Venezuela y en particular a los  Estados  Lara y Yaracuy  -nacido en este último y residenciado por muchos años en Barquisimeto- de uno de esos hombres que con humildad y sabiduría le  prestó  un servicio digno y honorable a  la República y a la empresa privada cuando le fueron requeridos. Lo conocí cuando yo estudiaba bachillerato en el liceo “Lisandro Alvarado” y dirigía un pequeño periódico clandestino, que pomposamente titulamos “Combate”, con mis compañeros de aula Julio Valero Roa, Ramón Ballesteros y Dimas Mendoza, en plena dictadura perezjimenista. Me fue presentado por Carlos Emilio Muñoz Oráa, estudiante universitario de la UCV y dirigente juvenil nacional de Acción Democrática, como el más prominente de los dirigentes de ese partido, que hacía vida legal ejerciendo su profesión de abogado, pero que nos prestaría toda clase de apoyo para impulsar la lucha contra dictadura.

Esta breve introducción sólo tiene por objeto presentarle a nuestros lectores y a los larenses en general, una faceta de su vida que muy pocos contemporáneos conocen y de la que ni siquiera la mayoría de los luchadores antidictadura llegaron a estar al tanto, por las exigencias de la lucha clandestina que prohibía informar lo que hacían los que dirigían la resistencia, y menos si la persona hacía vida legal. Para quienes participamos en esa lucha antidictadura, Manuel Vicente no sólo era nuestra máxima figura política, sino el Secretario General de AD en la clandestinidad en el Estado. Por razones obvias a nadie se le podía decir algo semejante sin exponerlo a un carcelazo y hasta en peligro de muerte. Tratamos de preservar su rol de dirigente de la lucha clandestina y sólo yo, que también hacía vida legal, visitaba su bufete, para recibir alguna orientación o información sobre la situación del país, que luego transmitía a quienes estaban “enconchados”, o la reflejaba en el periódico “Combate”.

Manuel Vicente ejerció su profesión con dignidad y honorabilidad, sin desligarse de sus las obligaciones que le dictaba su conciencia para con el país y la democracia. Una vez caída la dictadura fue ratificado como Secretario General de AD en Lara, electo diputado al Congreso de la República en la que se destacó como un excelente conductor democrático, tolerante y respetuoso de sus colegas  de la Cámara, cuando fue  nominado Presidente de la misma. Después fue nombrado Contralor General de la República en la que se destacó por su rectitud, y sin atropellar a nadie realizó el trabajo que por mandato de la Ley le estaba encomendado.

No es un lugar común decir, en su caso, que deja un gran vacío en el foro, en la política aunque estuviera retirado desde hace algunos años, porque su vida fue un ejemplo de probidad ciudadana,  que en estos momentos  de menguada vida republicana y de amenazas de autoritarismo, la Venezuela democrática lo recordará como uno de sus baluartes espirituales y humanos, que la estimula a continuar defendiendo la libertad.

jpaezavila@cantv.net



 

 



EL CENTENARIO DE BETANCOURT

Por Juan Páez Ávila

21-02-2008

Muy pocos políticos latinoamericanos del siglo XX pueden ser recordados por su pensamiento, su legado teórico y la tenacidad en la lucha para contribuir e implantar un sistema democrático en nuestro subcontinente, como es el caso de Rómulo Betancourt, quien, al cumplirse 100 años de su nacimiento, recibe el reconocimiento de historiadores y analistas políticos, incluyendo a muchos que le adversamos cuando ejerció la Primera Magistratura del país. De origen humilde, nacido Guatire, un pequeño pueblo del Estado Miranda, con una primaria formación intelectual recibida en una escuela pueblerina, de las pocas que funcionaban en la época de la dictadura de Juan Vicente Gómez, se vino a Caracas a estudiar bachillerato y luego Derecho en la Universidad Central de Venezuela, en la que hizo sus primeros contactos con una juventud que comenzaría a hacer historia al realizar sus primeras protestas contra la tiranía gomecista, que lo condujeron a la cárcel y al destierro.

Aventado al exilio se incorporó al Partido Comunista, al que abandonó al descubrir su talante totalitario, y con algunos de sus compañeros de lo que posteriormente se conocería como la Generación del 28,  fundó un Partido Democrático, que legalizarían años después como Acción Democrática, con el cual arribó al poder por primera vez el 18 de Octubre de 1945, mediante un Golpe de Estado que encabezó con un grupo de militares. Nombrado Presidente de una Junta Revolucionaria de Gobierno dio comienzo a una serie de reformas políticas y sociales, como el voto de la mujer, de los jóvenes de 18 años y de los analfabetas, todo lo cual culminaría con una Constitución Democrática en 1947 y la elección de Rómulo Gallegos por el voto universal, directo y secreto, para entonces una verdadera revolución democrática.

Derrocado Rómulo Gallegos por los militares, volvió al exilio, hasta la caída de la dictadura de Pérez  Jiménez el 23 de Enero de 1958. Ganó las elecciones que se realizaron ese año y presidió su período más polémico, de golpes y contragolpes, de los cuales salió victorioso al consolidar el poder civil durante 40 años, sobre un militarismo que había retrazado por varios siglos la vida civilizada y democrática de los venezolanos.

La conciencia democrática que contribuyó a forjar en las últimas décadas del siglo pasado, con la alternabilidad de gobiernos civiles, de respeto a la pluralidad de ideas y de partidos políticos, de institucionalización de las Fuerzas Armadas sometidas al poder civil, fue lo que  permitió a los venezolanos derrotar los intentos de golpes de Estado del año 1992 y  resistir los planes
totalitarios del Comandante Chávez.

jpaezavila@cantv.net



 

 

 

 

GUILLERMO MORÓN Y EL ATENEO DE CARORA

Por Juan Páez Ávila

20-02-2008


Caracas, 19 de febrero del 2008

 

Señor Don

Leonardo Pereira

Secretario de la Junta Directiva

Ateneo de Carora Guillermo Morón

Carora, Estado Lara

 

 

Distinguido Señor Secretario:

 

El escritor y amigo Don Juan Páez Ávila me trae hoy un ejemplar de nuestro gran periódico “El Impulso” correspondiente al día jueves 14 de febrero, en el cual se dedica una página a los “18 años proyectando cultura tiene el Ateneo de Carora”.

Me ha conmovido y alegrado mucho la magnífica noticia sobre  el resurgimiento que esa nueva y extraordinaria generación de caroreños han hecho y continúan haciendo por mantener viva, en alto la dignidad de la cultura caroreña y venezolana en ese Ateneo que tantas satisfacciones me dio en sus inicios y que, ahora, de la mano de sus  nuevos dirigentes y miembros, alzan victoriosamente su voz y acción.

A mis 82 años no olvida a mi ciudad y presento a ustedes un saludo y mi agradecimiento por mantener mi modesto nombre a su sombra.

Un cordial abrazo, como diría Don Chío


Ex corde


Guillermo Morón


jpaezavila@cantv.net








LA GUERRA CON COLOMBIA

Por Juan Páez Ávila

05-02-2008

La idea de Francisco de Miranda de la creación de Colombia y ejecutada por Simón Bolívar, conocida más tarde como la Gran Colombia, dividida por el caudillismo de allá y de acá del siglo XIX, y tratada en cierto modo de  ser restablecida por la Comunidad Andina de Naciones en un contexto democrático moderno, ha creado nexos humanos, sociales y económicos, no obstante las diferencias políticas de los gobiernos existentes en la actualidad, que difícilmente pueden ser violentados o destruidos por una guerra estúpida y suicida provocada por el delirio destructivo de uno de sus gobernantes. Y aunque hubiese un ejército que obedeciera una orden antimirandina y antibolivariana, de agredir e invadir uno u otro territorio, los pueblos de Venezuela y de Colombia la rechazarían  y la condenarían con la firmeza que generan la fraternidad histórica y los intereses comunes.   

           
Los peligros de un conflicto armado con Colombia no sólo han producido alarma y preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas naciones, sino también el rechazo de más del 80% de la población de nuestros países, que durante más de un siglo han vivido en paz y fraternidad. Y aunque la presencia en Bogotá del Jefe de Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos se puede interpretar como una amenaza o parte de un plan disuasivo contra el proyecto del Presidente Chávez de extender la revolución bolivariana al país vecino y otras naciones del subcontinente, nuestro Comandante en Jefe no puede ni debe llevar a los venezolanos a una guerra porque el Presidente Uribe lo haya relevado oficialmente de sus funciones de mediador del intercambio humanitario con las FARC.

Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos, porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la extensión de nuestros territorios. En muchos rubros, especialmente en alimentos, existe una economía complementaria que constituye un avance de integración regional. Incluso la existencia de las FARC, del ELN y de los paramilitares no ha sido obstáculo para que las buenas relaciones entre los gobiernos de cada día y de la población en general se preserven a lo largo de más de 40 años que Colombia se desangra en una guerra inútil y mortalmente destructiva como todas las guerras, agravada por el narcotráfico y la violación de los derechos humanos.

Tenemos que admitir como sociedad civilizada y democrática que los problemas de Colombia los resuelven los colombianos, como los nuestros le buscamos solución los venezolanos. Y aunque Colombia tiene derecho a la aliarse con los Estados Unidos para defenderse de la guerrilla y del narcotráfico, Venezuela tiene derecho a rechazar cualquier amenaza de intervención en nuestros asuntos por parte del ejército norteamericano. Y aunque es evidente que el discurso y el manejo de una chequera petrolera  por parte del Presidente Chávez se han convertido en un instrumento de intervención indebida en algunos países de América Latina, su presencia en Miraflores sólo las podemos decidir los venezolanos, y por vía democrática, electoral y pacífica.

Los venezolanos, chavistas y no chavistas, debemos decirle no a la guerra, no a la intervención extranjera y pedirle al Presidente más diplomacia y menos discursos incendiarios.

Democrática y civilizadamente vamos elecciones éste y el próximo año.  

 

 

jpaezavila@cantv.net








EL BLOQUE UNITARIO

Por Juan Páez Ávila

30-01-2008

Por primera vez la oposición atraviesa un gran momento político, como resultado de una ya larga experiencia histórica en la que se ha podido aprender que sólo la constitución de un bloque unitario puede enfrentar con éxito la tendencia autoritaria del Comandante Chávez.

Inspirados en los resultados del 2 de diciembre de 2007 cuando la unidad de la oposición derrotó también por primera vez al actual Presidente de la República a quien se le demostró que no es invencible electoral y pacíficamente, y estimulados por el espíritu del quincuagésimo aniversario del 23 de enero de 1958,  la mayoría de los partidos políticos que procuran un cambio en democracia, firmaron un primer acuerdo, que debe servir de base  para escoger y presentar al electorado un solo candidato para disputarle al oficialismo las gobernaciones, alcaldías y otros cargos de elección popular el próximo mes de noviembre.

Este primer acuerdo de los partidos políticos de la oposición, para que exprese realistamente el espíritu y mandato del 2 de diciembre tiene que avanzar hacia la incorporación de la disidencia chavista y  del movimiento juvenil universitario que sacudió los cimientos  de la política venezolana a lo largo del año 2007, y que  representan no sólo la amplitud política fundamental en estos tiempos, sino también el nuevo rostro de especial y necesaria credibilidad. De allí que guiados por el espíritu de ese primer acuerdo unitario, la convicción de que el mandado no está hecho todavía, debe pasar por la prueba más difícil de la selección de los mejores candidatos entre muchos aspirantes con legítimas o aparentes credenciales para optar a los cargos respectivos.

La disidencia chavista expresada, por ahora, por PODEMOS  y las voces del General Raúl Baduel y Marisabel Rodríguez no ha sido medida por las encuestas, pero para cualquier observador o analista político que se aproxime con cierta objetivad a los resultados del 2 de diciembre, deduce fácilmente que la derrota del Comandante en Jefe para perpetuarse en el poder, no hubiera sido posible sin la presencia firme y opositora de   quienes  rompieron con el socialismo autoritario. Igual afirmación puede hacerse   del rol que jugaron los estudiantes en esas elecciones. Su voz en los medios y su presencia masiva en los barrios y en las mesas electorales hizo y hará imposible la consumación de algún intento de fraude por parte del oficialismo.

Esta reciente experiencia política es un claro indicador de que la disidencia chavista y el movimiento juvenil universitario forman parte de una nueva realidad que no se puede obviar. La mesa está servida, pero faltan algunos comensales por llegar, y otros que como la Iglesia Católica no podrán sentarse en la misma para la discusión definitiva, deben consultados.

Si se logra combinar la experiencia de algunos líderes batalladores y honestos, con el espíritu, la imagen y la presencia de una juventud que llegó para hacer historia, y los socialistas democráticos que han abandonado y abandonarán la filas de un movimiento que fue esperanza de millones de venezolanos, pero que se desvió hacia el caudillismo y el autoritarismo, caminaremos hacia un segunda victoria. La metodología para la escogencia ya está aprobada, para evitar acuerdos de los cogollos partidistas se buscará el consenso entre los actores políticos, y de no lograrse se acudirá a las encuestas e incluso a las elecciones primarias realizadas en las comunidades con participación de todos los electores, los primeros interesados en elegir sus candidatos, a quienes exigirles planes concretos para la solución de sus problemas, y a quienes podrán vigilar y controlar en el cumplimiento de esos planes.   

jpaezavila@cantv.net








LAS PRÓXIMAS ELECCIONES

Por Juan Páez Ávila

12-01-2008

Nuestro país  avanza hacia una nueva confrontación entre la democracia y el autoritarismo.         

Las próximas elecciones a celebrarse a finales de este año para elegir gobernadores, alcaldes, diputados regionales y posiblemente concejales, a quienes se les vencen sus respectivos períodos en el 2008, pero que podrían ser llamados a nuevos comicios por el CNE para evitarse un nuevo proceso electoral, constituirán la prueba de fuego definitiva para el Presidente Hugo Chávez, y posiblemente una estruendosa derrota para los candidatos del PSUV, quienes no contarán ahora con el poderoso portaviones que los encumbró en pasadas elecciones.

           
Después de la primera derrota que sufriera el Comandante en Jefe en las elecciones del 2 de diciembre del 2007, éste quedó inhabilitado como el gran elector de otros tiempos, y como para curarse en salud ha declarado que los candidatos  oficialistas deben ser escogidos por las bases del Partido Socialista Unido, recién creado. Y un partido en el que antes de nacer surgieron tendencias enfrentadas públicamente, entre quienes se consideran verdaderos revolucionarios y los llamados “boliburgueses”, denunciados por los primeros como representantes de la derecha y de haberse enriquecido en funciones de gobierno, ya comienza a ser escenario de una batalla interna por la conquista de las candidaturas, en la que saldrán a relucir expedientes de corruptos de alto y bajo nivel.

           
En una sociedad muy corrompida, a los nuevos ricos al amparo de contratos y cobro de  comisiones ilícitas que se han hecho de una clientela política entre los más pobres, a quienes le han matado el hambre por algunos días, se les ha reducido la esfera de influencia, porque muchos hombres y mujeres humildes han descubierto que han sido utilizados para llevar al poder a unos cuantos traficantes de los dineros del pueblo.

           
Y como ese pueblo humilde que arrastró el Comandante en Jefe durante 8 años tras las banderas de una revolución socialista  que sirvió para elegir gobernadores y alcaldes escogidos a dedo, son hoy tanto o más pobres que antes, demostraron el 2 de diciembre que la manipulación no podrá continuar.

           
Las posibilidades de la oposición se acrecientan si sus dirigentes son capaces de mantener la unidad y combinar la experiencia de algunos líderes honestos con la presencia de los nuevos actores juveniles vinculados a la sociedad civil, y presentar candidatos de la mayor credibilidad posible. Después que la mayoría de los partidos políticos de la oposición firmaron un acuerdo de unidad para presentarle al electorado candidatos únicos a las gobernaciones, alcaldías y cuerpos deliberantes de carácter regional, tienen que incorporar también a la disidencia chavista representada por PODEMOS y las indiscutibles personalidades del General Baduel y Marisabel Rodríguez, quienes tuvieron una importante participación en las elecciones del 2 de diciembre de 2007.

           
Si el espíritu unitario del 23 de Enero de 1958 y la experiencia de las pasadas elecciones privan sobre apetencias personales y grupales, dado el bajón en las encuestas del Comandante en Jefe, la oposición podría ganar la mayoría de las gobernaciones,  alcaldías, consejos legistalivos y concejos municipales del país, abriéndole perspectivas a la derrota final de Chávez.

jpaezavila@cantv.net








EL
FLAGELO DEL TERRORISMO

Por Juan Páez Ávila

18-01-2008

Uno de los terribles flagelos que afectan a la sociedad contemporánea a escala universal es el secuestro y el asesinato de niños, mujeres,  ancianos y seres humanos en general, inocentes, que no participan en ninguna guerra y que resultan víctimas de una maquinaria mortífera que el dogmatismo y el fanatismo utilizan para aterrorizar a la población civil. De allí que muchos países democráticos hayan tenido que aprobar leyes antiterroristas para enfrentar la acción vandálica de agrupaciones criminales sin rostros u ocultas en falsas posiciones revolucionarias.

           
En este contexto mundial el llamado del Presidente de la República, Hugo Chávez, a los diferentes Jefes de Estado del mundo a reconocer como insurgentes y no terroristas a las FARC y al ELN de Colombia, pareciera formar parte de una política del Comandante en Jefe  tendiente a agravar las ya precarias relaciones diplomáticas con el Presidente Álvaro Uribe, sin percatarse que en esta materia el pueblo colombiano no sólo rechaza en un altísimo porcentaje las prácticas deshumanizadas en que ha caído la guerrilla en los últimos años, sino que también ha sido víctima de acciones crueles, violentas contra la población civil, que no participa en la confrontación armada,  y que el mundo democrático combate y cataloga de terroristas.

           
Por la experiencia terrible que viven los colombianos, e incluso muchísimos venezolanos en las zonas fronterizas, esa proposición del Presidente Chávez recibió el rechazo expreso o implícito en las respuestas que le dieron diferentes Jefes de Gobierno en América y en Europa. Aceptando que el Presidente Chávez quiere contribuir a encontrar fórmulas políticas para alcanzar una paz definitiva en Colombia, escogió una vía equivocada, que podría tener efectos contrarios y avivar las llamas de una posible guerra entre nuestras naciones, que la celebrarían los vendedores de armas, pero la sufrirían los pueblos que liberó Simón Bolívar. Una cosa distinta hubiera sido que el Presidente Chávez explorara privadamente con el Presidente Uribe y con los Jefes de la guerrerilla, un posible acuerdo de paz, previo compromiso  de ambos contendientes a respetarlo, y recibiera la autorización de hacerlo público. Que el mundo democrático se enterara que su intermediación se extendería más allá de lograr la justa y humanitaria liberación de dos damas secuestradas durante 5 años, para lo cual existió previo acuerdo con el Presidente de Colombia y los jefes guerrilleros. Este precedente ha podido servirle de guía  en la materia, para avanzar hacia un acuerdo de paz definitivo, que es lo que aspira el pueblo colombiano y requieren los países vecinos.

           
El Presidente Chávez sólo apeló a su voluntad o a sus planes personales, que los venezolanos no conocemos, con el grave peligro que nos puede arrastrar a  un conflicto bélico de dimensiones internacionales, en el que él recibiría el apoyo de Cuba, si es que Raúl Castro no piensa distinto a Fidel, y Uribe el de los Estados Unidos. Si eso forma parte del proyecto político del Comandante en Jefe, el país debe conocerlo y analizarlo para determinar si lo acompaña en lo que son los muchos los factores que indican que puede ser un suicidio.

  
Si el Presidente consultara se enteraría que nuestros pueblos quieren paz, no violencia.

jpaezavila@cantv.net





 



LA GENERACIÓN 2007

Por Juan Páez Ávila

10-01-2008

La insurgencia del movimiento estudiantil universitario en el escenario político  durante el año 2007 y su participación en las principales manifestaciones pacíficas en defensa de la libertad de expresión y de otros derechos ciudadanos en general, que culminara con el llamado a votar NO en el referendo del 2 de diciembre, con los resultados conocidos, no sólo produjo un cambio evidente en la correlación de fuerzas  políticas en el país, sino que también marca el futuro de la democracia venezolana.

           
Y aunque sus dirigentes fundamentales han señalado con frecuencia que no serán objeto de manipulación por la vieja política que fracasó en el pasado y en el presente, por no haber resuelto los  graves problemas del desempleo, de la inseguridad, de la vivienda y de la pobreza en general, tienen que consolidar ciertos valores éticos y morales que hoy ostentan como jóvenes soñadores, acertados en la escogencia de la no violencia como forma de lucha y armados de un gran coraje cívico que les ha permitido superar las primeras pruebas de la represión política.

             
Pero no es la represión policial o militar el único obstáculo que tendrán que enfrentar y vencer. En una sociedad muy corrompida en casi todos los aspectos de la vida política, social y económica, las tentaciones del dinero y del enriqueciendo fácil e ilegal los acecharán a lo largo de muchos años. Pero hay algo muy importante a tener en cuenta, y dos ejemplos pueden servir si no como guía absoluta, sí para la discusión. Simón Bolívar gastó parte de su fortuna en la política, y aunque algunos historiadores se lo atribuyen a su gran ambición de poder, lo cierto es que nadie ha podido condenarlo por haberse apropiado de bienes de la nación, como lo han hecho algunos bolivarianos, a lo largo de nuestra historia republicana, que han utilizado su nombre y su prestigio para encubrir sus falacias políticas. El otro, más polémico por lo reciente de su actuación que sin duda ha dejado cicatrices no totalmente curadas, es Rómulo Betancourt. No tuvo fortuna qué gastar, pero vivió como un luchador de todos los días por su vocación de servicio a la nación,  un político honesto a quien han exaltado, después de una razonable rectificación, algunos historiadores que lo adversaron, y no sólo en la teoría sino también en el combate político.

           
La generación 2007 no puede ser soslayada con discursos displicentes y menos con pretensiones excluyentes, de quienes todavía no han admitido que fracasaron como máximos conductores de un país cada día más pobre, inseguro y éticamente corrompido por culpa de muchas de sus actuaciones u omisiones. La superación de esta crisis sólo podrá alcanzarse si los partidos políticos, en recuperación, comparten espacios con esta juventud emergente.

jpaezavila@cantv.net



 

 

 

 

NO A LA VIOLENCIA

Por Juan Páez Ávila

21-12-2007

Los estudiantes universitarios no sólo lograron tener un rol protagónico, al lado de los partidos políticos y otras organizaciones democráticas del país en las elecciones para rechazar la Reforma a la Constitución Nacional propuesta por el Presidente de la República, sino que también convencieron a muchos pesimistas de que la lucha pacífica y el voto son las armas más poderosas que  tiene la mayoría de los venezolanos para derrotar la tendencia autoritaria del gobierno.

De allí que una de las  consecuencias que se deriva del triunfo del NO en las elecciones del 2 de diciembre, y tal vez una de las de mayor contenido cívico, es el desarme del espíritu agresivo de algunos de los integrantes de los grupos para policiales que no sólo hirieron a muchos manifestantes pacíficos, particularmente estudiantes, en los días previos al Referendo, sino que  amenazaban con propiciar un conflicto violento de proporciones incalculables en el país.

Estimulados por un discurso excluyente que ha considerado al adversario político como un enemigo al que se ha de destruir, y armados irresponsablemente por algunos altos funcionarios, en la creencia de que obedecerían vertical y ciegamente sus órdenes, muchos de esos venezolanos, trabajadores la mayoría en Alcaldías y Gobernaciones, se encontraron el 2 de diciembre con que una multitudinaria concurrencia a las urnas electorales derrotó pacíficamente a su Comandante en Jefe, y celebró el triunfo llamando a la reconciliación de los venezolanos.

Una vez conocidos los resultados electorales comenzó a percibirse una atmósfera política de menor tensión, que dio inicio a un  desarme mental, que debe preservarse como expresión de una conducta civilizada de quienes portando, incluso armas de guerra, no se sientan inclinados a utilizarlas contra la ciudadanía que manifiesta pacíficamente. En una democracia avanzada, que perfecciona su funcionamiento en un Estado de Derecho, una parte de la población recibe autorización para portar armamento y emplearlo en defensa de la soberanía nacional, y contra la delincuencia cuando ésta se resiste a atender y reconocer la autoridad legítimamente constituida.

Lo que parece sencillo en la teoría aunque no de fácil aplicación en la práctica, un acto de profundo contenido democrático y pacífico como el realizado el 2 de diciembre pasado, resulta ser parte de un  aprendizaje para convivir en un contexto de respeto mutuo y  de tolerancia  en  la expresión de ideas diferentes.

Una disidencia como la expresada por el grupo PODEMOS, el General Raúl Baduel y Marisabel Rodríguez, llamando a respetar el texto de la Constitución Bolivariana de Venezuela, por un socialismo democrático, es un rechazo a la arbitrariedad y a la violencia política, un NO a la guerra entre los venezolanos, para lo cual hay que avanzar en el desarme mental de quienes militan en los extremos.

Y como el futuro pertenece a la juventud, parece inevitable que no sólo por el acierto que han tenido al emerger como una fuerza pacífica y de especial credibilidad ante la sociedad contemporánea, sino también por su nivel intelectual expresado en su discurso, las organizaciones democráticas tradicionales deben seguir oyendo su mensaje, asesorándola, apoyándola y acompañándola como hasta ahora, sin permitir que aparezcan las pretensiones perversas de la manipulación, propias de una vieja política de algunos sectores e individualidades que le cerraron el paso a las nuevas generaciones que proponían profundizar y perfeccionar la democracia.

jpaezavila@cantv.net








NUEVAS REALIDADES 2008

Por Juan Páez Ávila

18-12-2007

Después del triunfo del NO en las elecciones del 2 de diciembre pasado, que contuvo la tendencia autoritaria enrumbada a perpetuar en el poder al Comandante en Jefe del socialismo del siglo XXI, el panorama político del país registra algunas nuevas realidades, sin descartar lo económico y social, que la dirigencia política deberá manejar con el mismo espíritu unitario que los acompañó para enfrentar y derrotar por primera vez al Presidente de la República.

Lo que parece una perogrullada tiene unas peligrosas aristas que pueden crear roces y hasta divisiones en la oposición, si se desatan las ambiciones personales (seguramente muy legítimas en la mayoría de los casos) para presentarse en el 2008 como candidatos a las gobernaciones y alcaldías, consejos legislativos y concejos municipales, en la creencia de que el mandado está hecho para derrotar a los aspirantes del oficialismo. Las propias cifras electorales obtenidas tanto por el NO como por el SÍ indican que diferencias es muy reducida, y por lo tanto nadie, con cierta sindéresis política, puede atribuirse posibles victorias unilaterales.

Lo único que puede afirmarse con espíritu realista es que el triunfo en las elecciones del 2 de diciembre, es de la democracia venezolana, representada por adversarios y partidarios del oficialismo. Si el Comandante Chávez oyera la voz del pueblo, debería invitar al diálogo civilizado, como lo ha hecho la oposición llamando a la reconciliación nacional, conservando cada quien sus puntos de vista acerca de las ventajas de sus respectivos proyectos políticos.

2008 será un año crucial para el futuro democrático del país, en el que las voces del extremismo tendrán menos eco, y durante el cual la oposición está obligada a trazar una política consustanciada con el interés e inquietudes de una inmensa masa de abstencionista que no se  sintió representada por ninguno de los grupos que participaron en el Referendo. El mensaje y los candidatos serán determinantes para atraer un alto porcentaje de los abstencionistas que en las elecciones presidenciales sufragaron por Hugo Chávez, pero que  el 2 de diciembre se quedaron en sus casas. No hay dudas de que el oficialismo tratará de reconquistarlos, pero su mensaje está equivocado al llamarlos traidores, cobardes y mierdas.

La locura que ha desatado en el oficialismo la derrota del SÍ, soberbia, desafiante, tiene que ser enfrentada con un mensaje unitario, de inclusión y respeto a todas las ideas, de confianza en un futuro sin exclusiones, sin persecuciones, sin presos políticos ni exiliados, es decir, conviviendo en un Estado de Derecho
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jpaezavila@cantv.net








EL SOCIALISMO DEMOCRÁTICO

Por Juan Páez Ávila

06-12-2007

En las elecciones celebradas el domingo 2 de diciembre, el pueblo venezolano derrotó una propuesta autoritaria del socialismo a la cubana, fracasado en la Unión Soviética y en el este de Europa, y vio emerger un tercer polo como una clara y firme expresión del socialismo democrático defendido por el General Raúl Baduel en el discurso de traspaso del Ministerio de la Defensa a su sucesor y por el grupo Podemos encabezado por su Secretario General Ismael García, que sumados a la ya tradicional oposición democrática y a la vigorosa presencia juvenil en las calles defendiendo las libertades públicas, produjeron el primer gran revés del Presidente Chávez.

Lo que dijo el General Baduel en el discurso del traspaso del mando del Ministerio de la Defensa y en posteriores intervenciones, y lo que han sostenido públicamente Ismael García y otros dirigentes de Podemos, es que la solución de los graves problemas sociales y económicos que atraviesa nuestro país, sólo son solucionables en el marco de un sistema socialista profundamente democrático, que genere una inmensa riqueza a través de la empresa privada y pública, para poder pensar en una distribución equitativa de sus beneficios. La disidencia de Baduel y de Podemos en el contexto del socialismo, le pudo haber llegado a miles de chavistas que aspiran a un cambio social de progreso individual y colectivo en un clima de participación y libertades de los ciudadanos. De allí el rechazo a la tendencia totalitaria contenida en el Proyecto de Reforma Constitucional expresado en la votación del 2 de diciembre, mediante la votación por el NO y la abstención de unos 3 millones de venezolanos que habían sufragado por Chávez en las elecciones que lo reeligieron Presidente de la República.

Si algo puede explicar la victoria de la oposición en las elecciones pasadas es la presencia de nuevos liderazgos, en lo individual Raúl Baduel y en lo colectivo Podemos y esa gigantesca y protestataria generación juvenil del 2007. De estos emergentes liderazgos, Baduel y Podemos se han pronunciado a favor de un socialismo democrático, no sólo como una expresión de que no hay vuelta al pasado, sino que tampoco avala un socialismo autoritario que le quita poder al soberano para concentrarlo en el Presidente de la República. Este pudiera ser también el rumbo de la mayoría de las nuevas generaciones presentes en el escenario político, cuestión que sólo ellos deben decidir.

En el Estado Lara, con indudable repercusión nacional, ha emergido el liderazgo de Marisabel Rodríguez, posiblemente empujada por las circunstancias  de haber sido la Primera Dama de la República y madre de una niña concebida en ese matrimonio, aspecto de su vida que solamente ella podrá explicar, pero con un discurso ponderado, inteligente y constructivo, propio de una persona que le preocupan los problemas del país, los conoce y manifiesta estar dispuesta a participar en la búsqueda de sus soluciones.

Todo indica que en el momento político que vive nuestro país se ha experimentado un cambio importante y se abre un camino hacia la convivencia civilizada, propia de los países en los que se ha consolidado un socialismo democrático, como en Europa Occidental, Chile o Brasil para mencionar algunos muy cercanos.

jpaezavila@cantv.net