ELECCIONES EN LARA

Juan Páez Ávila

01-09-2010

 

En momentos en que el país y en particular el gobierno atraviesan una profunda crisis económica y social, que anticipan una peligrosa crisis política, si no hay acuerdo entre los factores determinantes de la sociedad venezolana que emerjan de los próximos comicios, estas elecciones del 26 de septiembre se constituyen en un punto de inflexión que marcará el rumbo, hacia una Asamblea Nacional equilibrada y conciliadora o hacia otro elemento de crispación. 


Después de ganar todas las elecciones, con más del 60% de los votos, que se han realizado en el estado Lara desde 1998, el Presidente Chávez tendrá que medir su liderazgo personal con Henri Falcón, el gobernador más votado en los últimos comicios regionales, superando en porcentaje al Comandante Presidente, hoy en franca oposición aunque con candidatos promovidos por el PPT tan desconocidos como los del PSUV, por lo que todos dependen, con algunas excepciones, de los votos que les puedan endosar Chávez o Falcón.  Esta circunstancia, unida a la división de lo que fuera la primera fuerza electoral en el Estado, puede favorecer a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) que presenta candidatos más vinculados a la sociedad larense y representativos de importantes sectores políticos y sindicales (Alfredo Ramos y Edgar Zambrano) empresariales y agroindustriales (Eduardo Gómez Sigala y Julio Anzola) político y educativo (Pedro Pablo Alcántara) popular y de la comunicación social (Víctor Torrealba) y gremiales (José Ignacio Guédez y Leopoldo Navas) impulsados por el milagro de la unidad perfecta de todos los partidos políticos e independientes que propician un cambio democrático.

           
Desde una perspectiva nacional, aunque se trata de unas elecciones regionales, en las que ni Hugo Chávez ni Henri Falcón son candidatos, analistas y dirigentes políticos observan con relevancia el enfrentamiento entre el Presidente de la República y el Gobernador del Estado, porque el resultado en las urnas de ambos gobernantes, puede determinar un golpe políticamente mortal para el Proyecto chavista o la preservación del liderazgo del Comandante en Jefe, que no admite disidencia victoriosa.

           
Sin embargo,  la Mesa de la Unidad (MUD) además de sentirse favorecida por los división de la otrora fuerza demoledora del chavismo, avanza hacia las elecciones del 26 de septiembre fortaleciendo sus vínculos con todos los sectores sociales y afirmando la emergencia de nuevos liderazgos democráticos, que pueden darle una victoria importante a varios de sus candidatos y ponerle una fuerte barrera al proyecto Castro-chavista del Partido único, al centralismo personalista, al militarismo y  a la  política de liquidación del aparato productivo del país con su secuela de desempleo, inseguridad y miseria humana.

           
Para crear condiciones políticas, sociales y económicas  y apuntalar el país hacia una sociedad de convivencia y progreso, habrá que atender los llamados del Iglesia, de los empresarios, de los trabajadores que todavía militan en sindicatos y de los partidos políticos de la Alternativa Democrática y los sectores independientes que integrados  en la Mesa de la Unidad, a la reconciliación nacional, al respeto a la Constitución Bolivariana de Venezuela hoy puesta de lado por el Comandante Presidente, en síntesis, a un cambio en la manera de conducir el país como si fuera  un cuartel, para darle paso al debate civilizado, a la erradicación de la violencia verbal, policial y militar y a la reconquista del poder civil.

           
Los resultados de las elecciones en el Estado Lara pueden dar la pauta para el camino a seguir. Derrotado el chavismo y el liderazgo de Hugo Chávez por la Mesa de la Unidad Democrática y el liderazgo del gobernador Henri Falcón, la mesa puede quedar servida para una más profunda reflexión y un entendimiento civilizado, que para bien de todos comience a buscar políticas para ponerle coto a la violencia homicida y cuidado si suicida.

jpaezavila@cantv.net




RETORNAR A LA CAN

Juan Páez Ávila

25-08-2010

 

En una época en la que la mayoría de los países han decidido agruparse en grandes bloques de naciones para ampliar sus mercados y garantizar el impulso a su desarrollo económico, a Hugo Chávez se le ocurrió retirarse de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en protesta porque Colombia trataba de firmar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, lo que tratan de lograr casi todos los países que conocen las dimensiones del mercado norteamericano. Chávez creyó que podría ingresar a MERCOSUR  sin mayores dificultades,  apoyado en la abundancia de petrodólares, pero se le atravesó el Senado de un pequeño país como Paraguay, que le responde que no califica para ser miembro de ese organismo multilateral, porque no cumple con el requisito de representar a un gobierno democrático. Por antidemocrático no puede ingresar a MERCOSUR y por supuestamente antiimperialista se sale de la CAN y no le queda más alternativa que venderle más de 1 millón de barriles diarios, al Imperio. Acorralado y abandonado por sus amigos que se lo han chuleado a más no poder, se vio obligado a negociar con el derechista y pronorteamericano Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.


Después de restablecidas la relaciones diplomáticas, políticas y económicas entre los gobiernos de Venezuela y Colombia, como indicador de que países vecinos y de economía complementaria tienen que colocar por encima de intereses de grupo o personales, los intereses de la mayoría de sus pobladores, que durante siglos han preservado relaciones de todo tipo, el retorno de Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones debe ser ponderado y consultado, si ello es posible, por el Comandante Presidente Hugo Chávez.

           
Los millones de venezolanos y colombianos afectados por el rompimiento de relaciones decretado y ejecutado por  Chávez, como respuesta a la denuncia que  hizo el gobierno del ex –Presidente Álvaro Uribe en la OEA, acerca de la presencia de varios comandantes guerrilleros en nuestro territorio, después que han sido restablecidas con el nievo mandatario del país vecino, Juan Manuel Santos, requieren tal como diversos sectores de la vida económica  y política de Venezuela han comenzado a plantear, la necesidad y conveniencia del retorno de nuestro país a la CAN.

           
Si las declaraciones del Comandante Chávez expresando que las relaciones entre ambos países deben restablecerse con bases firmes y con objetivos de mediano y largo plazo, deberían conducir a engranar los próximos pasos encargados a varias comisiones binacionales para la normalización de dichas relaciones, y atender no sólo al interés nacional de retornar a la CAN, sino también al llamado que hiciera hace algunos años  su colega y amigo Evo Morales, Presidente de Bolivia, para fortalecer la unidad y el comercio entre sus integrantes. Incluso llegó a expresar que el retorno de Venezuela les permitiría formar un frente de tres países con políticas comunes, Bolivia, Ecuador y Venezuela, ante Colombia y Perú, pero Chávez no le prestó atención porque consideraba que su revolución del socialismo del siglo XXI, la que Fidel Castro identifica como el comunismo, la impondría en el subcontinente americano.

           
Y aunque esos delirios de imponerla a través de la ALBA, parece que han sido disipados por la realidad latinoamericana y mundial, hoy sigue privando el interés de Venezuela para  consolidar la fraternidad con sus vecinos y ampliar sus mercados, hasta para comprar alimentos que lleguen rápido por tierra y no se pudran en los puertos como sucedió con los miles de toneladas que Pdeval adquirió, a precios más elevados y en graves condiciones de descomposición, que todavía la putrefacción inunda gran parte del país. El retorno a la CAN ya es un reclamo de miles de productores y  comerciantes, millones de trabajadores y consumidores que sufren las consecuencias del desempleo unos, y de la inflación y el desabastecimiento la mayoría, que si no es atendido por el gobierno, sí lo debería ser, y muy fácil de explicar sus beneficios, por la Alternativa Democrática.

jpaezavila@cantv.net




LA FOTOGRAFÍA DE LOS MUERTOS

Juan Páez Ávila

18-08-2010

En los estertores de la revolución chavista, algunos de sus más altos representantes que piensan que se les acaba la  oportunidad de gobernar para beneficio personal, enriqueciéndose ilícitamente algunos y preservando privilegios que la mediocridad, de otros,  no les permite disfrutar  en la empresa privada, están llegando a los extremos de utilizar la represión, la censura contra los medios y la sociedad en general, para tratar de callar y aterrorizar a la población como fórmula de mantenerse en el poder.


Una fotografía publicada por el diario El Nacional  provocó la reacción no sólo de la Policía de Investigación Científica Penal y Criminalística (CICPC) sino también de la Defensoría del Pueblo y de diversos voceros del gobierno, para condenar su publicación sin el menor asombro por los  miles de crímenes que se cometen todos los años en el país, que por su brutalidad dan origen a fotografías tanto o más macabras que publicada por El Nacional, como una respuesta a la risa burlona de Andrés Izarra frente a la denuncia que hacía el sociólogo Briceño León de la abultada estadística de crímenes que se cometen en el país.  Afortunadamente y en un gesto de gran valor cívico también provocó la reacción solidaria con dicha publicación del diario Tal Cual y su editorialista, Teodoro Petkoff, que recuerda los mejores tiempos de la prensa democrática de los Estados Unidos y algunos periódicos europeos y latinoamericanos, con el New York Times o Washington Post, que al mencionarlos de memoria representan lo mismo, cuando uno de ellos publicó documentos supuestamente secretos de la gran potencia del norte y fue amenazado por el gobierno de entonces.


En la Venezuela de hoy. y de siempre, hace y hará falta que los editores y los periodistas expresen públicamente sus  opiniones con relación a la defensa de la libertad de expresión, cuando ésta es amenazada desde el poder, porque algún medio de comunicación emite una opinión o pública alguna información veraz y oportuna para condenar una política gubernamental o simplemente llamar su atención para que se corrijan fallas, errores o cualquier barbaridad que cometan algunos de sus organismos llamados a garantizar los derechos de los ciudadanos.


En momentos de unidad nacional de los sectores políticos democráticos del país, con la finalidad de frenar la marcha de la nación, empujada por el gobierno, hacia el mar de la felicidad del totalitarismo cubano, del comunismo como ha denominado Fidel Castro al socialismo del siglo XXI, y que los venezolanos rechazan en más del 80% según  las encuestas realizadas en los últimos tiempos, uno de los extraordinarios ejemplos de unidad, de solidaridad democrática, es el que expresa el diario Tal Cual con El Nacional.

Una de las formas de lucha democrática contra la arbitrariedad, el abuso de poder, del gobierno contra la alternativa democrática, que apunta a ser mayoría de los venezolanos, es responder solidariamente a favor de las personas o instituciones de la sociedad, como en este caso de El Nacional y de otros como Globovisión, los periodistas de Ultimas Noticias salvaje e impunemente atropellados por bandas parapoliciales o paramilitares y Ultimas Noticias de Cojedes  para mencionar los más recientes y conocidos.

La censura y la violencia contra los medios de comunicación social, ejecutadas por un gobierno que observa y conoce alarmado su declive que registran la encuestas a menos de 40 días para que se celebren las elecciones parlamentarias, no detendrá la firme voluntad del país democrático de acudir a las urnas electorales y propinarle una rotunda derrota a los candidatos oficialistas, que no solamente desaprovecharon el poco contacto que tenían con sus electores, sino que también perdieron el respaldo de un portaviones que se hunde en la podredumbre de una administración incompetente y corrupta.

En una época de revolución científica y tecnológica, la única que cambia el mundo de hoy, ni la censura ni la violencia podrán evitar que se conozcan los asesinatos que se producen a diario en los barrios populares, ni el hacinamiento de cadáveres en las morgues que no cuentan con suficientes patólogos, ni las protestas de los trabajadores que no les cancelan sus sueldos y prestaciones sociales, ni los secuestros Express ni los de larga permanencia  que se producen en todas la ciudades y campos del país, ni los robos en el metro, ni los indígenas pidiendo limosnas en calles y avenidas. Tampoco podrán ocultar la presencia de las FARC, el ELN y los Paramilitares  en nuestra frontera con Colombia, donde los ven, los fotografían y los filman los vecinos, que aunque sufren las consecuencias de sus fechorías, tienen el coraje y sabiduría de transmitir sus mensajes al mundo, utilizando las tecnologías modernas de la comunicación, informando acerca de la violación de los derechos humanos y del narcotráfico.

jpaezavila@cantv.net




CHÁVEZ Y SANTOS

Juan Páez Ávila

11-08-2010

Frente a nuevas realidades políticas nacionales e internacionales los presidentes Hugo Chávez y Juan Manuel se reunieron en Santa Marta, y  restablecieron las relaciones diplomáticas y económicas rotas por el Jefe de Estado venezolano a raíz de la denuncia que formulara el hoy ex Presidente Álvaro Uribe en la Organización de Estados Americanos acerca de la presencia de jefes guerrilleros de las FARC y el ELN en territorio de nuestro país. Y aunque las diferencias ideológicas entre Juan Manuel Santos y Hugo Chávez aparentan ser más profundas que las del ex Presidente Álvaro Uribe con el Presidente Chávez, toda la América democrática celebra como  muy positivo la normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y política entre los dos países vecinos

           
Las nuevas realidades no son la presencia de la  guerrilla,  los narcotraficantes y los paramilitares colombianos en la región fronteriza de Venezuela con el vecino país, ni de cambios en la  política colombiana  en el combate al terrorismo y el narcotráfico. Lo nuevo hay que buscarlo en la opinión del Fidel Castro acerca de la inviabilidad de guerra provocada por Colombia, y la  conducta y la opinión que ha debido formarse el Presidente de Brasil Ignacio Lula da Silva y otros amigos de Hugo Chávez, de las consecuencias que pueden tener las denuncias de Uribe en la OEA, en la Comisión de los Derechos Humanos de ese organismo multilateral y en la Corte Penal Internacional de La Haya, si el Comandante Presidente venezolano no coopera con Colombia en, por lo menos, evitar que los jefes de la guerrilla  se refugien y se muevan impunemente de este lado de la frontera, como lo constatan familias zulianas tachirenses víctimas del crimen organizado.

           
Tanto Lula como otros presidentes supuesta o aparentemente amigos de Chávez han evitado pronunciarse públicamente a favor de su política frente a la guerrilla y a la política de Colombia en el combate al terrorismo y el narcotráfico, aunque es lógico pensar que en privado le hayan expresado un cierto límite de solidaridad. Todos han hecho llamados al entendimiento entre ambos gobernantes y a la paz, lo cual celebran las mayorías de colombianos  y venezolanos y todos los demócratas del mundo.

           
Para normalizar las relaciones debe haber concesiones de una y otra parte, en las que difícilmente puede haber engaños con simples declaraciones de buena voluntad. En la práctica Chávez tiene que renunciar al apoyo a las FARC y al ELN, más allá del llamado, muy sensato, de buscar una solución pacífica. Santos tiene que garantizar que sus bases aéreas no servirán de instrumento de una posible agresión a Venezuela, también más allá de una simple declaración.

Lo que no podrán hacer, legalmente,  Santos ni Chávez es anular la denuncia de Uribe en la CIDH y en la Corte Pernal Internacional de la Haya. Y lo que no podrá rebatir el Comandante Chávez es la afirmación del Comandante Fidel Castro de que el socialismo del siglo XXI es lo mismo que comunismo, coincidiendo con lo afirmado por el Cardenal Urosa Savino.

           
De allí que una vez normalizadas las relaciones diplomáticas y económicas entre los gobiernos  de Venezuela y Colombia y disipados los vientos de guerra para tranquilidad, beneplácito y beneficio de los pueblos de ambas naciones, a Hugo Chávez le quedan tres frentes políticos qué resolver. La acusación en el Tribunal Penal de la Haya por parte del abogado del ex Presidente Uribe; convencer a la mayoría de los venezolanos de tanto Fidel Castro como el Cardenal Urosa Savino le mienten al país cuando señalan que el socialismo del siglo XXI es igual o conduce al comunismo, lo cual es rechazado por más del 80% de los electores que sufragarán el 26 de septiembre de este año y en diciembre de 2012; y por último tiene que enfrentar  la hasta ahora desconocida reacción de las FARC y el ELN, porque es evidente que Juan Manuel Santos no negociará, excepto que se comprometan a liberar a los secuestrados y deponer las armas, es decir, a acogerse a una política de paz.

jpaezavila@cantv.net




EL FRACASO EN UNASUR

Juan Páez Ávila

02-08-2010

 

Mientras se pretenda utilizar una institución multilateral para beneficiar una política nacional  y no la de interés de todos sus integrantes, resultará imposible encontrar solución a cualquier diferendo o confrontación que surja entre sus miembros. Es el caso de la pretensión del Comandante Chávez de colocar a UNASUR al lado de su política de negación de la presencia de algunos jefes guerrilleros colombianos en territorio venezolano, frente a la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, no sólo común interés a los países de UNASUR sino de todas las naciones del mundo democrático.

           
El fracaso de la última reunión de UNASUR quedó patentado al ordenarle Chávez a su Canciller rechazar uno de los 5 puntos de las conclusiones aprobadas, que decía: ¨ Unasur reitera el compromiso de los Estados miembros de combatir las amenazas que provengan de la acción de grupos armados irregulares, o de organizaciones criminales y del narcotráfico. Con ese objetivo solicitan a la Presidencia Pro Tempore y a la Secretaría General que se avance en la definición de mecanismos bilaterales y multilaterales de cooperación eficaz y así garantizar  la seguridad…¨

           
Cómo negar la presencia de las FARC, de los paramilitares y de los traficantes de drogas en nuestras fronteras con Colombia, si millones de venezolanos que habitan a lo largo de la misma, sufren y denuncian permanentemente los secuestros y asesinatos  que cometen grupos armados y sicarios contra ganaderos, comerciantes y trabajadores en general. Es decir, el terrorismo y el narcotráfico hacen estragos en Estados venezolanos y Departamentos colombianos, cuyos ejecutores huyen de la persecución del Ejército del país vecino, y se refugian en el nuestro, a la luz y a la vista de algunas autoridades que actúan con negligencia, por miedo,  o complicidad por asociados al crimen organizado.

           
Y como decenas de periodistas venezolanos, colombianos, americanos y europeos han entrevistado a varios comandantes guerrilleros, en uno y otro lado de la frontera, quienes  en ningún caso niegan sus planes de secuestros para cobrar rescates, ni el ajusticiamiento de sospechosos de colaborar con el enemigo, negarlo u omitirlo en UNASUR, la OEA u otro organismo multinacional, no encuentra solución alguna. Todos lo lamentan y llaman a que los jefes de los gobiernos de Colombia y Venezuela se sienten a conversar directamente, algo que ya se ha hecho y los resultados son conocidos: el problema sigue con consecuencias cada día más graves, por criminales. Llevado a la OEA por Colombia, todo parece indicar que seguirá rumbo a la ONU y a La Haya, y de poco valdrán amenazas de guerra, en cuya ejecución cada día que pasa lo cree menos gente, más o menos informada, tanto de la realidad fronteriza como de la incompetencia y las evasivas de los organismos que han conocido la denuncia que ha formulado el gobierno de Colombia y  la respuesta del venezolano.

           
Negarse a que una Comisión Multilateral verifique la verdad o falsedad de la denuncia presentada por el Embajador de Colombia en la OEA, deja al descubierto, para todos los países del mundo, la complicidad de Hugo Chávez con las FARC y el ELN, que era el objetivo de Álvaro Uribe, para internacionalizar el conflicto y justificar llevarlo a La Haya. ¿Qué pasará en La Haya? No lo sabemos. Pero al Comandante Chávez le preocupa más un juicio internacional, que las amenazas de guerra con Colombia, amenazas que inventa y utiliza para tratar de modificar o hacer olvidar el juicio que millones de venezolanos se han formado frente a la putrefacción de millones de toneladas de alimentos importadas por PDVSA y sus ¨mejores hombres¨ que dirigían a Pedval , la inseguridad, la inflación y las protestas socialea que ser producen a diario en todo el país


 Entre pudreval y otras calamidades que azotan a los venezolanos y La Haya se moverá el Presidente hasta el 2012, pasando por la posible derrota en las elecciones para la Asamblea Nacional, del 26 de septiembre. Nada favorable para prolongar su mandato más allá de esa fecha, final de su segundo período de gobierno, según la Constitución vigente.

jpaezavila@cantv.net




NO A LA GUERRA

Juan Páez Ávila

28-07-2010

 

Aunque en pocos días se han alejados los vientos de guerra y todo parece reducirse a un nuevo enfrentamiento efectista a través de los medios de comunicación social, no resulta ocioso recordar que en la época de la guerra electrónica son conocidas las consecuencias catastróficas que sufrió el 5º Ejército del mundo y las que todavía sufre el pueblo de Irak El Presidente Sadam Hussein no pudo hacer que despegara un solo avión MIG200 de sus múltiples bases aérea, porque todos vimos por televisión cómo fueron destruidas en una madrugada.

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La denuncia del gobierno de Álvaro Uribe en la OEA acerca de la presencia de comandantes de las FARC y del ELN en territorio venezolano, que llevó  al Presidente Chávez a romper relaciones con Colombia, han revivido los peligros de un conflicto armado con Colombia, que  no sólo han producido alarma y preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas naciones, sino también el rechazo mayoritario de la población de nuestros países. Y aunque  el gobierno de Bogotá haya firmado un acuerdo para  que los Estados Unidos usen 7 bases aéreas colombianas para combatir el narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares, y el Presidente Chávez lo  interprete como una amenaza o parte de un plan disuasivo contra su proyecto político de extender la revolución bolivariana al país vecino y otras naciones del subcontinente, afortunadamente las últimas declaraciones de ambos gobernantes pueden ser un indicador de que la sangre no llegará al río

           
Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos, porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la extensión de nuestros territorios. . Tenemos que admitir como sociedad civilizada y democrática que los problemas de Colombia los resuelven los colombianos, como los nuestros le buscamos solución los venezolanos. Colombia tiene derecho a la aliarse con los Estados Unidos para defenderse de la guerrilla y del narcotráfico, y Venezuela tiene derecho a rechazar cualquier amenaza de intervención en nuestros asuntos por parte del ejército norteamericano o de cualquier otra potencia extranjera. Y aunque es evidente que el discurso y el manejo de una chequera petrolera  por parte del Presidente Chávez se han convertido en un instrumento de intervención indebida en algunos países de América Latina, su presencia en Miraflores sólo la podemos decidir los venezolanos.

           
Pero la solución definitiva de la confrontación  de los gobernantes actuales de Colombia y Venezuela, no se ha logrado.  Mientras no se ponga fin a la presencia de la guerrilla colombiana en nuestro país,    los peligros de un enfrentamiento militar entre Colombia y sus vecinos, donde es evidente que buscan refugio los principales jefes de las FARC, estarán presentes. La propuesta del gobierno venezolano que llevará a la reunión de UNASUR, de buscar la paz en Colombia entre las FARC y el ELN con el gobierno de esa nación, ha sido rechazada por el Presidente Álvaro Uribe, quien la calificó de una ¨trampita¨ para  proporcionarle oxígeno a la guerrilla, a cuyos jefes le tienen una ¨horca en el cuello¨.

           
De allí que habrá que esperar por la asunción a la Presidencia de Colombia, de Juan Manuel Santos, quien ha demostrado ser experto en poner trampas polítco-militares para rescatar rehenes y bombardear campamentos guerrilleros, incluso fuera de las fronteras de su país, y en ningún momento ha sido proclive a suministrarle oxígeno al terrorismo ni al narcotráfico. También habrá que esperar que hable y comience a actuar con jefe de Estado.

jpaezavila@cantv.net




LAS COMUNAS ELECTORALES

Juan Páez Ávila

14-07-2010

Agotado Barrio Adentro como un instrumento, inventado en Miraflores con asesoramiento cubano, para llevarle algunos beneficios a los sectores más depauperados de la población, que generalmente sufragan por quienes les resuelven o les prometen resolver sus problemas, de hambre y miseria que les ocasiona el desempleo, el Comandante Presidente le ordenó a la Asamblea Nacional aprobar una Ley sobre las Comunas, antes Consejos Comunales, para tratar de remontar las encuestas que colocan a su administración pública al nivel de PDVAL y sus containers podridos en puertos y depósitos en diferentes dependencias oficiales.

           
Las comunas, como las desaparecidas cooperativas, impuestas desde arriba, aunque den la sensación de que el pueblo participa y será protagónico de una revolución social o comunista, no sobrevivirán al 2012, si es que los precios del petróleo experimentan una espiral inflacionaria y superan los 100 dólares por barril. De lo contrario serán otro fracaso más, desde el punto de vista del mejoramiento de la calidad de vida de los más pobres, o del empoderamiento de los mismos hacia el socialismo del siglo XXI. Lo que no es descartable, a la luz de la experiencia pasada, es que el reparto de dinero desde el gobierno central, le dé oxigeno a algunos candidatos oficiales a diputados, y hasta al propio Hugo Chávez como aspirante a la reelección indefinida como Presidente.

           
Pero como algunos economistas sostienen que ni siquiera con mejores precios del petróleo se recuperará el aparato productivo, porque el reparto de los ingresos petroleros no crea riqueza ni empleo seguro, es posible que los comuneros se coman lo que les enviarán desde Miraflores y continúen soportando sus carencias, hasta que la realidad los convenza de que no son protagonistas de ninguna revolución, sino objetos de manipulación electoral.

           
El principal soporte de nuestra hipótesis acerca del fracaso de los comunas aprobadas en Miraflores y en la Asamblea Nacional, y no creadas por los sectores interesados en el trueque y en cero ganancias por su trabajo productivo, es que esos sectores no existen en nuestra sociedad, y menos entre los pobres que lo que buscan es progreso y bienestar personal y familiar. De allí el éxito de las cooperativas del Estado Lara y otros estados, creadas por sus propios productores y consumidores, para beneficio de todos.  

           
El dinero que el gobierno pueda gastar en los próximos tres meses, en las comunas,  tratando de desplazar a la Alternativa Democrática del primer lugar de las encuestas y del sentimiento de la mayoría de los venezolanos que pide un cambio de rumbo, le demostrará  a Hugo Chávez y sobre todo a los chavistas que todavía creen en el discurso del Comandante, que se puede engañar a mucha gente por un tiempo determinado, pero que después de 11 años de mentiras y verdades a medias, de alimentos podridos y enriquecimiento ilícito de unos pocos burócratas corrompidos, los electores más conscientes sufragarán por una Asamblea Nacional plural e independiente del Ejecutivo.

           
Como ha sucedido en la mayoría de nuestros países latinoamericanos, de cuyas mayorías paupérrimas se han querido aprovechar algunos gobernantes demagogos y antidemocráticos, manipulando a los más incautos, al ser descubiertos en sus planes personalistas y militaristas, han pretendido mantenerse en el poder por el fraude y la violencia, pero han sido derrotado  por los votos o por el derrocamiento.

           
En Venezuela hemos escogido el camino electoral y pacífico, pero nadie puede vislumbrar cual será el desenlace final, si Hugo Chávez, para prolongarse en el poder, apela a la fuerza para consumar un fraude. De eso también hay ejemplos en América Latina. Pinochet y Pérez Jiménez trataron de desconocer los resultados de unas elecciones.  Fujimori lo logró por pocos meses. Los resultados para todos, son conocidos. Ni sus más cercanos seguidores, que horas antes les juraban absoluta lealtad, obedecieron sus órdenes. Los venezolanos, como lo afirmó recientemente el Episcopado de la Iglesia Católica, queremos vivir en paz y en libertad.     

jpaezavila@cantv.net




CHÀVEZ CONTRA GLOBOVISIÓN

Juan Páez Ávila

07-07-2010

Cuando apenas faltaban unos 7 meses para la elección de los diputados a la Asamblea Nacional, con todo  el control de los Poderes Públicos el Comandante Hugo Chávez no se atrevió a intervenir y sacar del aire a Globovisión, porque el costo político a pagar sería muy elevado, y porque las encuestas ya indicaban que ese próximo Poder Legislativo  no lo podrá controlar con la misma discreción y abuso con que ha manejado a la mayoría de quienes fueron elegidos, previamente escogidos por su dedo de gran elector, con un 15 o 20% del electorado hace cuatro años  aproximadamente.


La salida de Alberto Federico Ravel de la dirección de Globovisión y la presión para una posible venta de las acciones de los poseedores de la mayoría del capital invertido en esa planta televisora, dejó al desnudo la política  hegemónica que viene imponiendo su régimen autoritario,, personalista y militarista, restringiendo cada vez más la libertad de expresión y de empresa, utilizando los resortes políticos y económicos que  posee el Estado para limitar y violar derechos constitucionales.


Las nuevas amenazas del Presidente de la República contra Globovisión, mediante la intervención de Fogade para que asuma el paquete accionario de Nelson Mezherane,  y de la Fiscalía General de la República para que solicite el aseguramiento de los bienes de Guillermo Zuloaga, sus accionistas mayoritarios, pueden tener un costo político mucho más elevado, al calculado hace unos 4 meses cuando se inhibió de darle el zarpazo, e incluso   que el cierre de Radio Caracas TV.


A menos de 3 meses para que se realicen las elecciones para escoger los diputados a la Asamblea Nacional, la ejecución de esa medida a través de organismos del Estado controlados por el Jefe del gobierno, con apoyo de las fuerzas de seguridad públicas, será evidentemente vista como una ocupación militar no sólo contra empresarios acusados ante los tribunales de cometer  supuestos delitos comunes, sino contra perseguidos políticos, contra la libertad de expresión y abusivo ventajismo electoral contra los partidos políticos y sectores de la sociedad civil que participan desde la oposición, y tienen como único canal televiso de comunicación a Globovisión. Y ello sin contar con el ya manifiesto rechazo de más del 60% de los potenciales electores consultados sobre el cierre de Globovisión,  en las últimas encuestas, cuyo número podría aumentar al sumársele muchos chavistas democráticos y miles de personas, hasta hoy indiferentes, como los llamados Ni-Ni, en lo que a todas luces seria un atropello oficial, que no dejaría dudas acerca de la marcha del gobierno hacia el totalitarismo comunicacional, al estilo del comunismo cubano.


El Presidente debería recordar que más del 80% de los venezolanos consultados rechaza el comunismo cubano, uno de los pocos sobrevivientes de los regímenes totalitarios que desaparecieron el siglo pasado, sin guerras y sin muertos, en la Unión Soviética y en la Europa occidental donde, después una larga dictadura, volvieron a un sistema de pluralismo político, libertad de expresión y de empresa privada.  
   

jpaezavila@cantv.net




LA CAMPAÑA ELECTORAL 

Juan Páez Ávila

30-06-2010

En las proximidades de las elecciones para la Asamblea Nacional, como sucede en cualquier otro momento electoral, la ciudadanía exige conocer  lo que se proponen realizar los candidatos, y en particular, cuando se trata de votar por las posibilidades de un cambio en la conducción del país, del comando de campaña que dirigirá la estrategia para provocar ese cambio.

           
Como respuesta a estas inquietudes, a nombre de la Mesa de la Unidad Democrática, Ramón Guillermo Aveledo presentó al país el equipo de dirigentes de los partidos y de la sociedad civil que coordinará las principales acciones a escala nacional, porque en cada uno de los estados y municipios, funcionará un comando de campaña unitario, para iguales fines en su respectiva  jurisdicción.


El conjunto de proposiciones la elaboró una Comisión de Propuestas Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, y por su contenido podría ser suscrito por  todos aquellos demócratas que, sin distingo de ideologías o de militancia política, aspiren a la construcción de una sociedad civilizada, tolerante, en permanente diálogo, respetuosa  de los derechos ciudadanos establecidos en la Constitución Nacional vigente.

           
La sociedad venezolana debería realizar un debate en los medios de comunicación social, acerca del contenido de las mismas propuestas y de todos los temas que a juicio de  ciudadanos de todos los niveles sociales, deben formar parte del intercambio no sólo de ideas abstractas y generales, sino también de las prioridades económicas y sociales que revelan los problemas más  urgentes que confrontan todos los sectores  la población.

           
En la Venezuela de hoy, para enfrentar al gobierno que  pretende imponernos un pensamiento único, que de lograrlo nos llevaría a una dictadura, se requiere de una gran amplitud y firmeza para tomar iniciativas, defender y difundir propuestas democráticas como las expresadas por la  Comisión de la Unidad Democrática.

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Las primeras conclusiones dadas a conocer por la Comisión de Propuestas Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, tienen la virtud de ser muy concretas y coincidentes con las aspiraciones de millones de venezolanos que sufren los efectos de la recesión económica, de la inflación, la intolerancia, la inseguridad y el desempleo,  provocados por un gobierno de ineptos que han despilfarrado miles de millones de dólares provenientes del petróleo.

           
El deber de votar es ahora insoslayable para elegir una Asamblea Nacional plural, que  impida que  Chávez  continúe violando la Constitución Nacional vigente e investigue, por ejemplo,  los responsables de la pérdida de miles de toneladas de alimentos que se han podrido en los puertos controlados por el PSUV y los cubanos, y toda la corrupción que prolifera en las más altas esferas del régimen. Los venezolanos que defendemos la democracia como sistema político y forma de vida civilizada, estamos obligados a agotar los mecanismos constitucionales para lograr una solución pacífica y democrática a la presente crisis económica y social que ha creado el gobierno chavista, cada día más próximo a un desbarrancadero.

           
De allí que la campaña electoral, aunque lleve el peso de los candidatos a diputados, también debe ser responsabilidad de todos los venezolanos con un mínimo grado de conciencia ciudadana, y muy  particularmente de los dirigentes sociales, de los partidos políticos y de la sociedad civil, con algún ascendiente entre los habitantes de cada uno de los circuitos electorales. Y para que la victoria democrática contra la marcha totalitaria de Hugo Chávez y el grupo estalinistas y oportunistas que le sigue, sea producto de la sociedad en su conjunto, hay que salir a votar y a defender el voto, tal como lo establece y manda la Constitución Nacional vigente desde 1999.

jpaezavila@cantv.net




COLOMBIA HOY Y MAÑANA

Juan Páez Ávila

23-06-2010

L
as últimas elecciones realizadas en América Latina revelan una tendencia no sólo a la defensa de la democracia representativa, sino también una clara inclinación hacia la aprobación de políticas de centro, para no hablar de derecha democrática, que respeta la alternabilidad en el poder, la independencia de los poderes públicos y busca el progreso a través de importantes inversiones económicas del capital nacional e internacional.


El triunfo de Juan Manuel Santos, conocido o aceptado antes de que se escrutaran los votos de la segunda vuelta, ratifican un presente de seguridad democrática y abre una perspectiva de mayor firmeza en el combate a la guerrilla, el narcotráfico y el paramilitarismo, y de posible desarrollo económico sostenido  en los próximos años en Colombia. El gobierno de Santos actuará con tanta o mayor consistencia que el de Uribe, contra el terrorismo y el tráfico de estupefacientes, casi como un mandato de los colombianos que con su votación ratifican la gestión del actual Presidente, a lo cual hay que agregarle la política de unidad nacional levantada como bandera del candidato victorioso.

           
La política de seguridad democrática se fortaleció con el rescate de 4 militares, un general, dos coroneles y un sargento que habían sido secuestrados por las FARC hacía aproximadamente 12 años, y la política de unidad nacional aumentará la confianza en el futuro de la economía de Colombia, que actualmente registra un crecimiento superior al 5% del producto interno bruto (PIB) y control de la inflación, que estimularán la inversión nacional e internacional, que a su vez generará un mejor empleo y un mayor bienestar de la población.

           
Ante esa incuestionable realidad el Presidente Electo, Juan Manuel Santos, ha invitado a sus vecinos Venezuela y Ecuador a reestablecer sus relaciones comerciales y diplomáticas en un marco de mutuo respeto e interés económico. Y aunque la respuesta ha sido favorable  de los Presidentes Rafael Correa y  Hugo Chávez, y hasta es posible que se inicien conversaciones oficiales, mientras no se aclare y se resuelva la supuesta presencia en territorio venezolano de campamentos de las FARC, según denuncia hecha por el todavía Presidente Uribe Vélez, ningún pronunciamiento diplomático, por muy contundente y habilidoso que se haga de parte y parte, alejará los peligros latentes de  nuevas tensiones que, si no se controlan, podrían ir más de los micrófonos de radio y TV.

           
La fortaleza de Santos, apoyada por la inmensa mayoría de los colombianos y los Estados Unidos, debería llamar a la reflexión al Presidente Chávez, para no continuar dividiendo el país entre ¨revolucionarios¨ y ¨escuálidos¨, aunque tenga el respaldo de la Cuba de Fidel Castro, ya moribundo, y sin muchas garantías de que lo haga su hermano Raúl Castro.

           
Hugo Chávez tendrá que enfrentar a un nuevo jefe de Estado inclinado a tender puentes, tal como lo ha expresado en varias de sus intervenciones públicas como Presidente Electo, pero también capaz de endurecer sus políticas a extremos ya conocidos, nada tolerantes a las amenazas, dobles juegos e insultos de sus adversarios. Cualquier error de cálculo puede ser peligroso para las buenas relaciones y la  paz en la región.

           
Frente a un Jefe de Estado de las características de Juan Manuel Santos, el Comandante Chávez, que cada día pierde más respaldo de los venezolanos y de la democracia internacional, deberá medir sus pasos con respecto al respaldo a las FARC e incluso a sus planes de extender su proyecto político al país vecino. En interés de todos, venezolanos y colombianos, el momento político es de cooperación y convivencia entre los dos gobiernos y las dos naciones.

jpaezavila@cantv.net




FORO PARA EL DIÁLOGO

Juan Páez Ávila

12-06-2010

Definitivamente, mientras Hugo Chávez sea Presidente de la República no es factible concebir y menos realizar un diálogo civilizado entre el gobierno y la oposición, así ésta utilice las más elementales normas o modales de la decencia política y se ajuste estrictamente a lo establecido en la Constitución Nacional vigente desde 1999, que Venezuela se constituye en un Estado democrático, descentralizado y propugna como valores superiores el derecho a la vida, la libertad, la justicia, la solidaridad y en general la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político.

La convocatoria del Consejo Federal de Gobierno, cuyo mandato constitucional establece que debería funcionar como un foro para el intercambio de opiniones de gobernadores y alcaldes con el Presidente de la República, terminó siendo un triste espectáculo en el cual los funcionarios regionales electos expusieron sus problemas económicos en ausencia  del Jefe del Estado, quien se presentó a clausurarlo en un monólogo propio de Aló Presidente, aunque llamó al entendimiento y a un almuerzo en el que se repartieron algunas forzadas sonrisas. Algunos gobernadores y alcaldes se retiraron abruptamente porque no creían en la sinceridad del Comandante en Jefe, quien además de ordenar impedirle el ingreso al Alcalde Metropolitano, a las pocas horas les dio la razón a los primeros al utilizar la primera oportunidad que tuvo frente a un micrófono para agredir e insultar a los que habían reclamado el cumplimiento de sus deberes de enviarles el situado constitucional completo y cancelarles algunas deudas también legales.

Muy distinto resultó la presentación de los candidatos a la Asamblea Nacional por parte de la Alternativa Democrática. Ni una mención al Jefe del Estado descalificándolo, y menos insultándolo. Todos los oradores se comprometieron a convertir la próxima Asamblea en un foro plural, para el diálogo y la reconciliación de los venezolanos y dar cumplimiento al mandato constitucional de legislar y controlar la administración pública, lo que indica que tendremos que esperar la realización de las elecciones el 26 de septiembre  e incluso la instalación de la nueva Asamblea, para presentarle al país y al mundo un escenario democrático, digno de una nación civilizada. La realización de estos dos acontecimientos revela que la decisión política del Presidente de la República de imponerle a los venezolanos un régimen socialista unipersonal y militarista, lo cual lo conduce a seguir violando la Constitución vigente, cuyo texto hizo aprobar en l999, pero que hoy no le sirve para  aplicar una política fracasada durante el siglo XX en la Unión Soviética y en el Este de Europa, y que apenas sobrevive en Cuba y Corea del Norte. Y aunque cerca del 80% de los venezolanos han expresado en diferentes encuestas que están en contra de este último tipo de gobierno, Chávez piensa que puede imponerlo, liquidando la propiedad privada y el Estado de Derecho en los próximos años.

De allí que para poder establecer en nuestro país un clima de convivencia ciudadana, en que se puedan debatir los más importantes y trascendentes aspectos de la vida política, económica y social, el futuro de la nación, el desarrollo y bienestar de la mayoría de los venezolanos, hay que elegir una mayoría de diputados democráticos para la Asamblea Nacional en las elecciones del 26 de septiembre de este año, y derrotar a Hugo Chávez en su intento de reelección en el 2012. La responsabilidad es de todos los venezolanos demócratas y no sólo de los partidos políticos, que lograron el milagro de acordarse con amplios sectores de la sociedad civil, para elaborar y presentar planchas unitarias, aunque no hayan alcanzado unanimidad, algo sólo visto en grandes y graves momentos de crisis política, económica y social, como sucedió en el Chile sojuzgado por la bota militar de Pinochet, en la España post franquista, y  el 23 de Enero de 1958 en Venezuela. 
 

jpaezavila@cantv.net




INFLACIÓN DERROTA GOBIERNOS

Juan Páez Ávila

12-06-2010

En América Latina durante el siglo XX fueron varios los gobiernos electos   derrocados por la inflación, al convertirse éste en el impuesto más perverso y ruinoso que afecta fundamentalmente a los sectores populares, generalmente los que eligen a los gobiernos creyendo en las promesas en época de elecciones, pero que al no poder ponerle fin al alto costo de la vida, se sienten ahogados y desesperados se han lanzado a las calles a protestar por tan inicua situación. En algunos casos se les sumó la clase media, víctima también de los brutales efectos de la inflación, cuando el hambre y el desempleo también las golpeaba inmisericordemente Sobran los ejemplos de gobernantes que iniciaron sus administraciones con altos índices de aceptación y apoyo, y que al no poder contener la inflación entraron en un período irreversible de desestabilización, hasta la pérdida del poder bien por elecciones o por derrocamiento.

 

En Venezuela, un país monoproductor y por lo tanto muy vulnerable a las consecuencias de la escasez y la especulación, sobre todo de los alimentos, ha podido enfrentar las crisis económicas y sociales, porque los altos precios del petróleo les han permitido a los gobiernos, tanto del siglo pasado como  al que va para los once años del XXI, amortiguar transitoriamente las protestas con el aumento del gasto público, a través de ayudas o misiones de carácter social, que han servido de contención del descontento. Pero nunca la sociedad venezolana había vivido, con la gravedad que expresan amas de casa y padres sostenes de familia, la espiral de la inflación y la destrucción del aparato productivo privado por autoridades gubernamentales, en un intento de sustituirlo por un capitalismo de estado que no sólo fracasó en todos aquellos países que trataron de imponerlo o lo  impusieron por varios años, sino que también en nuestro país ha convertido en un cementerio de chatarras a las fincas y empresas estatizadas.

             
No producen las empresas del Estado por incapacidad y corrupción de sus gerentes, y no produce la empresa privada por un permanente acoso, expropiación e incluso confiscación, por parte del gobierno. Nadie invierte para perder y los que logran salvarse de la violencia de grupos armados afectos al oficialismo que reciben apoyo de la Guardia Nacional o de la policía, cuando estas reciben órdenes superiores, han sacado del país lo que han podido acumular para comprar dólares en el mercado permuta.

           
El grave problema que afronta el gobierno es que las medidas económicas que pueda tomar a corto plazo, inevitablemente conducen a mayor inflación y por lo tanto a mayor descontento, con la excepción de las importaciones subsidiadas por los mercales y que sin embargo no han podido contener el alto costo de la vida, porque el mayor aumento en los precios lo han experimentado los alimentos. Y lo más grave aún es que esas importaciones subsidiadas con dólares petroleros tienen como consecuencia una mayor ruina del aparato productivo del país, seriamente afectado por las ocupaciones de fincas en producción, por campesinos sin preparación técnica ni administrativa, y que hoy son testimonio de abandono e improductividad.

           
Y como la única alternativa frente  a la inflación es una mayor inversión de capitales en todos los rubros de la economía, una política justa de precios y una mayor seguridad jurídica y personal en el campo para los productores, el gobierno se equivocó al declarar como latifundios a las fincas de mayor rentabilidad y las hizo invadir por campesinos y algunos desempleados llevado desde las ciudades, en nombre de una revolución agraria que ha provocado menos producción y mayor inflación.

           

Como  ocurrió en la elección de gobernadores y alcaldes, en un año electoral la inflación golpea fuertemente el estómago de la mayoría de los pobres y de la clase media del país, que en septiembre concurrirá a sufragar por los candidatos a la Asamblea  Nacional.. En tales circunstancias no es exagerado prever que esa mayoría le propine una contundente derrota a los candidatos oficialistas en las más importantes ciudades del país.

 

 Incluso, de aumentar la inflación y la recesión de la economía, se corre el peligro de generar en una crisis política, si las protestas se hacen incontenibles y el país puede entrar en un período de ingobernabilidad, con  consecuencias impredecibles. 

jpaezavila@cantv.net




LAS PRIMARIAS DEL PSUV

Juan Páez Ávila

12-06-2010

Con la derrota de la mayoría de los actuales diputados  del PSUV en la Asamblea Nacional, en las elecciones primarias el domingo 1º de mayo, quedó patente el descontento de la base de ese Partido con la actuación de unos parlamentarios que se han limitado a levantar la mano o a pronunciar un breve discurso para aprobar las leyes enviadas desde Miraflores, con la impronta o el sello de los asesores cubanos

 
Sin testigos en las mesas ni en el Centro de Totalización del CNE, la mayoría de los candidatos electos en lo que para ellos debería ser un ejercicio democrático, las elecciones del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) no sólo se redujeron a un 20% de los militantes, sino que no fue posible evitar la intervención de las máximas autoridades de la Administración Pública –según denuncia de algunos militantes que defendían el Reglamento Interno que lo prohibía- sino que también  deben admitir los resultados finales que les anuncie la cúpula de un CNE controlado por el Comandante en Jefe, quien tiene la potestad o el poder para seleccionar los candidatos por lista.

           
Cualquiera sean los resultados  finales, a muchos militantes y observadores no les quedarán  dudas de que el gran elector sigue siendo su Comandante en Jefe, quien utilizará la lupa para garantizarse aquellos candidatos, hayan obtenido  o no mayoría en las primarias, que considere leales hasta el final, en un momento en que el gobierno atraviesa serias dificultades, que como la inflación, la inseguridad, la importación de más del 70% de los alimentos que se consumen en el país, que produce empleos en otros países y no en el nuestro, más la incapacidad para poner a producir las empresas estatizadas, la corrupción desenfrenada y la liquidación del aparato productivos nacional, pueden agravarse.

           
De allí que no es una exageración deducir que el descontento se pueda extender también a sectores de la militancia y dirigencia del PSUV a escala nacional, que puedan sentirse discriminados y sobre todo burlados al ser sustituidos por los amigos más cercanos del Presidente, como sucedió con el superministro Diosdado Cabello, que quedó como suplente en las elecciones para dirección del partido, y posteriormente fue  colocado como Vicepresidente por el Comandante en Jefe.


Pero tal vez lo más grave –para el hiperlíder-  que puede sobrevenirle en los próximos meses, sea la mayor desconfianza de los militantes del PSUV, acerca de la capacidad del gobierno para superar la crisis económica y social, no obstante los altos precios del petróleo, que puede generar una crisis política, por el aumento de las deserciones, muchas de las cuales irían al PPT, pero otras podrían coger las calles para protestar por el incumplimiento de las promesas y hasta del Reglamento Interno para las primarias. Otros callarán y se retirarán a sus casas a disfrutar los dividendos que hayan podido obtener del tráfico del influencia, de un negociado conocido por el Comandante en Jefe, cuyos expedientes ocupan un lugar adecuado, en Miraflores,  para utilizarlos también en el momento adecuado, si a alguno se le ocurre saltar la talanquera.


Listos los contendores de ambos bandos, el gobierno y la alternativa democrática, nos acercamos a un combate desigual por el ventajismo de los candidatos del oficialismo, aunque con plomo en el ala, buscando la representación del gobierno y no del pueblo soberano, frente a unos candidatos que buscan un alternativa democrática para frenar la tendencia autoritaria de Hugo Chávez, e impedir que en el país se instaure una dictadura. Si la opinión de los electores expresada hoy en las últimas encuestas, se mantiene en los próximos meses, asistiremos a la primera gran derrota del proyecto totalitario de Chávez, el 26 de septiembre.

jpaezavila@cantv.net



 

LA PROTESTA SOCIAL

Juan Páez Ávila

12-06-2010

 

La sociedad venezolana ha entrado en una etapa conflictiva, que cada día se agrava como consecuencia de unas políticas económicas y sociales que ejecuta el gobierno de Hugo Chávez, cuyos resultados conforman, para especialistas y simples observadores, una crisis económica que provoca un profundo malestar e indignación en amplios sectores de la población.


Las protestas que casi todos los días se producen en el país, expresadas por diferentes sectores populares acosados por el desempleo, la inseguridad, la falta de vivienda y de pago de sus prestaciones, algunas acumuladas por varios años, y los bajos sueldos y salarios que devenga la mayoría de los venezolanos, ya alcanza a niveles propios de la otrora clase media como médicos, maestros y profesores, enfermeras y  empleados públicos, que demuestran el fracaso de una política de dádivas y decretos presidenciales de sueldo, que se los come la inflación en poco tiempo.

           
Pero además, también revela la incapacidad del los gobernantes, en particular del Presidente de la República, para comprender lo errático de algunas políticas económicas y sociales que repite, apegado a viejos esquemas del socialismo autoritario, personalista y militarista, que tirios y troyanos conocen y expresan por distintos vías y medios de comunicación, como fórmulas fracasadas en todos aquellos países, cuyos gobernantes  las pusieron en práctica y se derrumbaron en años o décadas de obstinación  dogmática, acompañada de duras y feroces represiones policiales. Y lo que queda en pie también lo han señalado como despojos de un régimen que sembró la miseria en países como Cuba y Corea del Norte, sostenidos a base ayudas extranjeras y brutales tiranías.

           
El intento del Comandante Chávez de restaurar el régimen soviético, que cobró millones de muertos y exiliados en un país que  no conoció la democracia por siglos, sino el autoritarismo de los Zares, al tratar de imponerlo en nuestro país, después de casi 50 años de gobiernos democráticos y alternativos, si incluimos la forma de llegar al poder del propio Presidente actual con una prédica democrática y una ejecutoria represiva, todavía puntual, ha encontrado una tenaz resistencia, que aumenta cada día en nuestra sociedad. Y si el empleo de su carisma personal y una política demagógica de reparto de los dineros públicos entre los más pobres, le permitió ganar varias elecciones, los resultados desastrosos de su administración y lo repetitivo de su discurso, ya toca el agotamiento de su empeño en gobernarnos como a borregos.

De allí algunas razones de la protesta social encabezada por los que más sufren los efectos de unas políticas inviables, para avanzar hacia el progreso y bienestar, sembrando cada día más miseria, entre quienes seguramente pueden y deben cobrar tamaño disparate del gobierno, en las próximas elecciones. Y si estas protestas llegan a encontrarse unas con las otras, se pueden hacer incontenibles y el país podría entrar en una etapa de ingobernabilidad, difícil de superar aún cuando el gobierno extreme la represión. De llegar producirse una coordinación de las protestas sociales, daría  paso a una crisis política, que podría cambiar el panorama nacional, con consecuencias impredecibles. Lo único que puede evitar una profunda crisis política es la confianza en las elecciones parlamentarias pautadas por el 26 de septiembre, en las que los electores den una demostración de voluntad, de firme decisión de rescatar la democracia en el marco establecido por la Constitución Nacional de 1999.        

jpaezavila@cantv.net




LA AGRESIÓN A LA UNIVERSIDAD

Juan Páez Ávila

12-06-2010

En la totalidad de los países donde se han instaurado regímenes totalitarios mediante golpes de Estado en la historia contemporánea, o a través de asaltos al poder por montoneras dirigidas por caudillos militares –por ejemplo en el siglo XIX venezolano- una de las  primeras medidas represivas las han dirigido contra las universidades, especialmente contra aquellas que disfrutan de autonomía. Y en algunos casos como el que estamos viviendo en nuestro país, cuando  se pretende imponer un régimen de pensamiento único,  y no se les puede controlar desde adentro, se les trata de ahogar económicamente restringiéndoles el presupuesto que por ley les corresponde, o interviniéndolas por la fuerza para someterlas a los planes dictatoriales del gobierno.

           
La suma de agresiones a la Universidad Central de Venezuela, la ULA, LUZ, UDO, USB, UNEXPO y otras casas de estudios superiores como la UPEL en Barquisimeto y otras ciudades del país, sin lugar a dudas que responde a una política, por demás equivocada, del gobierno del Comandante Hugo Chávez para tratar de someterlas y obligarlas a ponerse al servicio de su  proyecto revolucionario, que denomina Socialismo del siglo XXI, a pesar del fracaso que el mismo  experimentó en todos los países del este de Europa y en otras naciones del mundo, donde regímenes tiránicos intentaron implantarlo.

           
La utilización de grupos paramilitares para aterrorizar a estudiantes y profesores y crear las condiciones de anarquía provocada por la violencia, para después de acusar a las autoridades de ser las responsables de una supuesta o real ingobernabilidad, posiblemente esté dirigida para luego propinarles el zarpazo definitivo, posiblemente ordenándole a la Asamblea Nacional que modifique la Ley de Universidades o de Educación en general, para destituir a las autoridades electas democráticamente y proceder a su intervención militar. Y aunque el dogmatismo estalinista les haga creer que poseen la única verdad que existe en el mundo,  para imponerla a los centros de la inteligencia, donde no sólo se cultiva la ciencia, la tecnología y el saber humanístico, sino también el pensamiento crítico, la paz y la democracia, podrán ocuparla militarmente y atropellar estudiantes y profesores, pero no lograrán ponerla al servicio del atraso, del personalismo y del militarismo.

 
En una época en que el conocimiento se duiplica  cada dos años, el grupo de dogmáticos formados en los manuales de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética, que asesora al  Comandante en Jefe, lo empuja cada día más hacia un desbarrancadero, aprobando políticas económicas y sociales que profundizan la recesión económica, la inflación, el desempleo y la inseguridad de las personas y los bienes, liquidando paulatinamente la propiedad privada. Y como la Universidad Autónoma sigue siendo el centro crítico de la política y de la cultura en general, contrariando la verdad única que cree poseer el hiperlíder y jefe también único de quienes le acompañan en el gobierno, no encuentra otra forma de enfrentar la inteligencia que dirige la Universidad, que la utilización de la violencia.


De allí las múltiples agresiones de que han sido víctimas las Universidades Autónomas, desde que Hugo Chávez decidió radicalizar su proyecto político dirigido a controlar todos los Poderes Públicos y las instituciones de la ciencia y la cultura, históricamente llamadas a enfrentar la barbarie del caudillismo militarista, disfrazado de socialismo del siglo XXI, que el Presidente pretende imponerle a los venezolanos. Pero como lo indica la experiencia, todavía reciente, del fracaso de los Hitler, Mussolini y Stalin, que pretendieron someter a sus naciones a los delirios de sus mesianismos, de sus demencias de grandeza, e incluso de nuestro General dictador, Marcos Pérez Jiménez. que inventó un  ¨ Nuevo Ideal Nacional,¨ para tratar de engañar incautos y perpetuarse en el poder, cuando agredió a la Universidad también fracasó, el Comandante Chávez con su socialismo del siglo XXI, impregnado de un poco de fascismo,  comunismo y caudillismo tropical, también será derrotado por la Universidad que propicia la democracia y la paz, y no pasará del 2012.

jpaezavila@cantv.net




EL TRIUNFO DE SANTOS

Juan Páez Ávila

12-06-2010

El triunfo de Juan Manuel Santos, duplicando a su rival más cercano, Antanas Mockus,   en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia, cuando las encuestas pronosticaban un empate técnico, revela que en América Latina tiende a consolidarse una política de lucha frontal contra el terrorismo y el narcotráfico. Los pueblos aspiran buscar su progreso y bienestar en un clima de paz y convivencia civilizada, no más improvisaciones, frente a realidades críticas y difíciles de superar con espejismo aparentemente revolucionarios,   cuando la experiencia nacional e internacional indica que es inútil repetir saltos al vacío, con impredecibles consecuencias.


Guiado por los porcentajes que obtuvo cada uno de los candidatos a la Presidencia de la República de Colombia en las elecciones del domingo pasado, no es aventurado afirmar que el próximo Jefe del Estado del vecino país será Juan Manuel Santos, quien dará continuidad a la política de seguridad democrática del actual Presidente Álvaro Uribe Vélez, seguramente con algunos matices propios de la personalidad política del ex –ministro de Hacienda y de Defensa,  y orientada a mejorar las cifras de la economía nacional y de los niveles de vida de la población.

           
La realidad colombiana indica que la lucha contra el narcotráfico, la guerrilla y el para militarismo, con éxitos evidentes por parte del gobierno de Uribe y ejecutada por el propio Santos desde el Ministerio de la Defensa, se prolongará por algunos años, para poder colocarla en condiciones de negociar la paz en Colombia, objetivo máximo de todo político, especialmente gobernante, que aspire llevar a su país a un régimen de respeto a los derechos humanos, a una reconciliación civilizada, y a la consolidación de una sociedad apta para el progreso y la búsqueda del bienestar de la mayoría de su ciudadanos.

           
Si Juan Manuel Santos es capaz de combinar sus conocimientos de política militar con la política económica y social, con la cooperación del Vicepresidente Angelino Garzón, ex sindicalista y ex –ministro del Trabajo, Colombia podría convertirse en el mediano plazo en uno de los países de subcontinente iberoamericano, con mayor crecimiento y respetabilidad en el mundo globalizado que se hace irreversible, ineluctable, para enfrentar con éxito los desafíos del siglo XXI.

           
Y aunque en política no es muy aconsejable pronosticar el futuro, los pueblos, las naciones, pueden confiar en la experiencia de sus gobernantes, cuando éstos han demostrado no sólo vocación de poder, sino también talante democrático, firmeza en la defensa de sus políticas y conocimiento de los graves problemas económicos y sociales que tienen que contribuir a resolver en cualquier país del mundo, y particularmente en aquellos que como Colombia –y el nuestro, por ejemplo- que  además de subdesarrollados, están amenazados por la violencia, expresada en el terrorismo y el narcotráfico, los más terribles males, morbos criminales que afectan la vida y la cultura democrática del globo.

           
Convocados a ejercer el derecho a la alternabilidad en el poder, a través de la elección del más alto cargo ejecutivo de la nación, los colombianos sufragaron mayoritariamente por el candidato que les garantizaba una mayor confianza en el futuro, a partir de un presente de seguridad democrática y desarrollo económico sostenible, que les ofrecía Juan Manuel Santos, economista actualizado y político sagaz, duro y conciliador según las circunstancias.

 

jpaezavila@cantv.net




DEMOCRACIA O BARBARIE

Juan Páez Ávila

12-06-2010

El debilitamiento, y en algunos casos la liquidación, de las instituciones fundamentales de la democracia, la violación frecuente, y en algunos países permanentemente, de las leyes, es decir, la inobservancia de la Constitución Nacional y de los tratados internacionales firmados por la mayoría de los países del universo, colocan a varias naciones en la vía hacia el totalitarismo.


Como un alerta sobre los peligros que corre la democracia en el mundo de hoy, especialmente en Latinoamérica, Fernando Mires acaba de entregar a sus lectores, el último o uno de sus últimos libros, Democracia o Barbarie, en el que examina las variantes y modalidades políticas que los partidarios de las dictaduras del caudillismo decimonónico y del capitalismo de Estado del siglo XX, utilizan para intentar liquidar la democracia e imponer la barbarie personalista, militarista y dictatorial. 

           
Sin que sea algo nuevo, porque durante la primera mitad del siglo XX, el fascismo en Italia y el nacionalsocialismo en Alemania, emergieron a través de una fachada electoral y un lenguaje democrático, para establecer feroces dictaduras, derrotadas sólo por los Aliados al final de la Guerra Mundial. En América Latina y en el Tercer Mundo se corre el riesgo de una regresión a la barbarie, si las fuerzas democráticas no son capaces de unirse en la defensa del imperio de la Ley nacional y de todos lo convenios internacionales que tienen como mandato el respeto a los Derechos Humanos y en general a la preservación de la democracia.

           
Y aunque Mires destaca la derrota del fascismo,  del nazismo y del comunismo y su difícil retorno con crímenes masivos y campos de concentración, observa y analiza con la perspicacia del investigador social y del filósofo y pensador político, los intentos de destrucción de las libertades públicas y de la propiedad privada para dar paso a un capitalismo de Estado que no sólo fracasó en la Europa comunista, sino que también llenó de pobreza y miseria a millones de personas, que si no quedaron desempleados, ganaban salarios de hambre.

           
En este aspecto no hay dudas que nuestro país queda claramente reflejado. El Presidente de la República, Hugo Chávez, cree que sus políticas económicas y sociales pueden resucitar el socialismo soviético del siglo XX, con el nombre de socialismo del siglo XXI, pero empuja a la sociedad venezolana hacia la eliminación de la independencia de los poderes públicos, concentrándolos  todos sus manos, la conformación del capitalismo de Estado, a la cubana, con su secuela de improductividad y pobreza, bajo la égida de una dictadura con más de cincuenta años de persecución, cárcel y exilio.

           
La judicialización de la política, con el enjuiciamiento, persecución, exilio forzoso o la inhabilitación para postularse a algún cargo de elección popular, de los adversarios políticos del  régimen, sobre todo cuando tienen posibilidades de derrotar a los candidatos del oficialismo, son indicadores muy evidentes de la tendencia totalitaria del gobierno de Hugo Chávez, que además de ser denunciados, deben enfrentarse con coraje y firme decisión democrática.

           
La alerta de Mires llama a los venezolanos a actuar unidos alrededor  de una Alternativa Democrática en las elecciones para la Asamblea Nacional, el 26 de Septiembre. Su libro Democracia o Barbarie merece la más amplia recomendación para los demócratas del país, especialmente para quienes tienen la responsabilidad de la conducción de la política nacional, regional y local, en estos tiempos turbulentos y decisivos para el futuro de la democracia venezolana, e incluso Latinoamericana.

jpaezavila@cantv.net




ELECCIONES EN LA UCLA

Juan Páez Ávila

28-04-2010

 

La presión del Ministro de Educación Universitaria, para que las autoridades de la UCLA suspendan el proceso electoral, convocado de acuerdo a lo establecido en la Ley de Universidades vigente, tiene como finalidad, además de obligarlos a cometer un delito de usurpación de funciones, porque una medida de esta naturaleza le corresponde tomarla a la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, crear un vacío poder para intervenirla y nombrar a dedo las nuevas autoridades.

           
Las autoridades cuyo período finaliza el 14 de mayo del presente año, encabezadas por el Rector Francesco Leone,  y la Comisión Electoral respectiva, han procedido ajustados estrictamente a la legislación vigente, al convocar las elecciones en el plazo fijado por la Ley de Universidades, respetando la representación proporcional de los estudiantes. Pretender que se suspendan dichas elecciones, para aplicar una proporcionalidad de estudiantes  establecida en términos generales, en la Ley  Orgánica de Educación, no procede legalmente, tal como lo ha expuesto el Consultor Jurídico de la UCLA, porque la Asamblea Nacional no ha derogado la Ley de Universidades.

           
De allí que a la comunidad universitaria no sólo la asiste la legalidad vigente, sino también la condición autónoma de la Universidad, que es lo que en el fondo quiere eliminar el gobierno a través del Ministro de Educación Universitaria, procediendo de una manera, primero, demagógica de ofrecerle a los estudiantes una paridad de 1 voto estudiantil por uno de los profesores, cuando los propios estudiantes saben que el número de docentes es mucho menor que el del alumnado, y la universidad perdería su carácter académico. Y aunque la experiencia de las últimas elecciones estudiantiles demuestra que la mayoría de los estudiantes repudia el régimen autoritario, personalista y militarista que Hugo Chávez pretende imponerle a los venezolanos, y en unas elecciones para escoger las autoridades de la Universidad no votarían por los candidatos del oficialismo, deben acompañar a las autoridades actuales en su decisión de no violar la Ley.

           
El proceso electoral debe continuar y no sólo la comunidad universitaria debe apoyarlo, sino también la comunidad larense y centrooccidental, a la que ha servido la UCLA con   esmero y capacidad científica y  tecnológica, para graduar profesionales altamente preparados para  el ejercicio de diferentes disciplinas del saber humano, actualizado, que les ha garantizado su éxito y progreso personal y familiar. Y si el Ministro de Educación Universitaria decide intervenir la UCLA, todos los larenses que conocemos la excelente labor cumplida por sus profesores y autoridades, debemos denunciar la arbitrariedad y resistir pacíficamente la brutalidad de la fuerza militar o policial que puedan utilizar. Cualquier elección, en las condiciones en que las convoquen en el futuro inmediato, de consumarse la intervención, debe encontrar unida a la sociedad larense, para participar en apoyo a los auténticos académicos que hoy han dirigido la Universidad y aspiran continuar al frente de la misma, para mejorarla, actualizarla de acuerdo al  ritmo de la producción de nuevos conocimientos que se generan en el mundo civilizado.

           
La conciencia crítica y  la cultura universitarias no podrán ser sometidas por las amenazas del Ministro de presentarse el día de las elecciones a paralizar el proceso electoral, aunque la tome con una patota de paramilitares. El país democrático, los larenses democráticos no claudicarán ante la violencia oficialista. Pacífica y electoralmente el autoritarismo será derrotado. Por más demagogia que han hecho para manipular a  los estudiantes, la mayoría de éstos no  han apoyado ni apoyarán a los violentos, que quieren imponer por la fuerza un pensamiento único. La Universidad democrática, plural y autónoma seguirá siendo el ideal de los venezolanos.

jpaezavila@cantv.net




EL BICENTENARIO

Juan Páez Ávila

21-04-2010
 

La confiscación  del Bicentenario del 19 de Abril de 1810,  por parte del gobierno de Hugo Chávez, para darle un sentido fundamentalmente  militar al primer gran momento que señalaría el rumbo de lo que sería  nuestra  Historia Republicana, no cambia el verdadero carácter cívico de una fecha gloriosa de los patricios caraqueños y de los pardos, incluidos para reflejar la unión de todos los habitantes de la ciudad  que decidieron comenzar a ejercer los derechos universales de hombre y del ciudadano, que en otras partes del mundo lo había logrado mediante la lucha contra las monarquías y la tiranías de la época.


La celebración de los 200 años de la primera manifestación cívica los caraqueños, encabezados por el Cabildo de la ciudad, para solicitarle la renuncia al Capitán General  Vicente Emparan, la cual aceptó,  y se embarcó para España, el 19 de abril de 1810, nos encuentra a los venezolanos profundamente divididos. Por un lado, el Presidente de la República convoca a un desfile militar, mientras gran parte de la ciudadanía y en particular nuestros más importantes historiadores invitan a celebrar dicho bicentenario, como una gesta de los principales representantes de la sociedad civil de la época, que un año más tarde, una vez proclamada la independencia de la Corona de España, asumieron su defensa en los campos de batalla. 


La acción militar se hizo  presente y necesaria, en la mayoría de los casos heroica, no sólo después del 19 de Abril de 1810, sino y sobre todo después del 5 de Julio de 1811, cuando los mismos ciudadanos del año anterior, incluyendo algunos militares, como Francisco de Miranda, de reconocida actuación en diferentes batallas internacionales, dieron el paso definitivo de proclamarse independientes y desafiar el poderío militar que habían recuperado los Reyes españoles. Y aunque la improvisación de la mayoría de los militares que se alistaban con una gran voluntad y espíritu patriótico, pero sin conocimiento de las técnicas y estrategias de la guerra, condujo al General Francisco de Miranda a capitular y por lo tanto a la pérdida de la Primera República, esa mayoría de civiles volvió a la guerra conducidos por Simón Bolívar, se entrenaron y se formaron como jefes militares en los campos de batalla, hasta derrotar a los caudillos   y generales españoles al servicio de la Monarquía de esa potencia de ese tiempo.


Todo lo dicho tiene como finalidad reconocer la preponderancia del poder civil sobre el militar durante los pronunciamientos independentistas de 1810 y  1811, sin negar el rol fundamental de nuestros libertadores en los campos de batalla, con posterioridad a la decisión política de constituir una república soberana, cuyas bases doctrinarias están establecidas en la Constitución Nacional de 1811, en cuyo texto también nos legaron los patricios y los pardos, algunos indios y algunos esclavos reclutados e incorporados al Ejército Libertador  de esa época, un régimen de profundo contenido democrático, igualitario y libertario.


Para resumir, nuestros fundadores de la República de Venezuela se inspiraron en las constituciones de los Estados Unidos de Norteamérica y de la Francia revolucionaria, no bonapartista, no militarista. Y aunque nadie puede negar el papel de los militares en la guerra  para consolidar la  independencia, que fue una consecuencia de la Declaración y la decisión de ser libres,  pronunciada y firmada por los miembros del Congreso de 1811, no se puede admitir impunemente que se tergiverse la historia para satisfacer las ambiciones personalistas, autocráticas y militarista del Presidente de la República, cuyo mandato debe finalizar en el 2012, constitucionalmente, sin ningún acto heroico. Y algo más que demuestra la firme decisión de alcanzar la libertad, por parte de los dirigentes de los mantuanos y de los pardos, es que la mayoría de ellos, civiles, se convirtieron en militares para garantizar la obra independentista. De allí que en la actuación definitiva de la División de Caballería para ganar la Batalla de Carabobo, estuviera comandada por el General José Antonio Páez, antiguo peón de hacienda que ganó sus laureles en los campos de guerra, después de abandonar la escardilla con la que labraba la tierra, para tomar en sus manos y sobre un caballo, una lanza, con la que dio muerte a muchos de los representantes de la Monarquía y de la tiranía, hasta su triunfo final.   

 

jpaezavila@cantv.net




DEL 11 AL 13 DE ABRIL

Juan Páez Ávila

14-04-2010

 

Después de la emboscada que grupos paramilitares le tendieran a la manifestación pacífica que se dirigía al Palacio de Miraflores a solicitar la renuncia del Presidente Hugo Chávez, se desarrollaron acontecimientos violentos que paralizaron al país, porque se sucedían uno tras otro con saldo de muertos y heridos, golpe y contragolpe que a su vez generaron más incertidumbre y terror, hasta que fue restituido en su cargo el Jefe del Estado.  


Aunque todavía se especula acerca de lo que pasó entre el 11 y el 13 de abril de 2002, porque no funcionó la Comisión de la Verdad, nombrada para investigar a fondo lo sucedido, la opinión pública sigue manejando los hechos más conocidos, unos por evidentes, como la manifestación de centenares de personas que pedían la renuncia del Presidente, el enfrentamiento con francotiradores filmados por los medios de comunicación, que desde muy temprano esperaban a los manifestantes para evitar su paso hacia Miraflores, con un saldo de 18 muertos y numerosos heridos. La decisión del Presidente Chávez de aplicar el Plan Ávila, el mismo que aplicó el entonces Presidente Pérez el 28 y 29 de Febrero de 1989, la negativa del General Rosendo a ejecutarlo, el desconocimiento de la autoridad del Jefe del Estado por parte del Comandante del Ejército, General Vásquez Velasco, el anuncio del General en Jefe Lucas Rincón de que el Alto Mando le solicitó la renuncia al Presidente, la cual fue aceptada, la entrega de Chávez, quien se hizo acompañar del Arzobispo Velasco, a los militares alzados en el Fuerte Tiuna, la auto juramentación del Presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona Estanga como Presidente Provisional de la República, y el regreso a Miraflores del  Presidente Hugo Chávez, con un Cristo en sus manos llamando al conciliación de los venezolanos.

           
De estos acontecimiento se puede deducir que la renuncia del Presidente produjo un vacío de poder, que éste provocó un golpe de estado encabezado por el Alto Mando Militar que nombró Presidente Provisional de la República al Presidente de Fedecámaras, y luego un contragolpe dirigido por el General Raúl Baduel, que restituyó a Hugo Chávez en la Jefatura del Estado. Pero de cómo se produjo la muerte de 18 venezolanos no se sabe nada, excepto el dolor de los familiares que han solicitado una exhaustiva investigación, que no se ha hecho. De la prisión de los comisarios Simonovis, Rivas y Forero, más ocho policías metropolitanos, sentenciados a 30 años de presidio, la defensa los considera chivos expiatorios, presos políticos, por haber protegido la marcha, sin que en ningún momento se les haya comprobado que dispararon contra las personas que murieron o fueron heridas en los acontecimientos señalados.

           
La conclusión final es que como los delitos de lesa humanidad no prescriben, en algún momento una investigación imparcial nos dirá la verdad, y los responsables de los muertos y heridos serán juzgados por tribunales nacionales o internacionales, porque se trata de civiles desarmados, que marchaban pacíficamente de acuerdo a un derecho constitucional vigente.

jpaezavila@cantv.net




PROPUESTAS PARA LA GENTE
Juan Páez Ávila

07-04-2010

En las proximidades de las elecciones para la Asamblea Nacional, como sucede en cualquier otro momento electoral, la ciudadanía exige conocer  lo que se proponen realizar los candidatos, y en particular cuando se trata de votar por las posibilidades de un cambio en la conducción del país, porque con relación a quienes están gobernando ya se conocen sus principales políticas, sean o no de la aprobación de los electores.

     
Un conjunto de proposiciones que hace una Comisión de Propuestas Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, podría ser suscrito por  todos aquellos demócratas que, sin distingo de ideologías o de militancia política, aspiren a la construcción de una sociedad civilizada, tolerante, en permanente diálogo, respetuosa  de los derechos ciudadanos establecidos en la Constitución Nacional vigente.

      
Esa sociedad venezolana debía  caracterizarse por  el ejercicio de un debate en los medios de comunicación social, acerca del contenido de las mismas propuestas y todos los temas que a juicio de  ciudadanos de todos los niveles sociales, deben formar parte del intercambio no sólo de ideas abstractas y generales, sino también de las prioridades económicas y sociales que revelan los problemas más  urgentes que confrontan todos los sectores  la población.

      
En la Venezuela de hoy, cuando en el mundo desarrollado el conocimiento se duplica cada dos años y avanzamos hacia el 2012 reduciendo esa brecha, hasta provocarlo o duplicarlo cada tres meses, estamos sumergidos, por la voluntad del Comandante Hugo Chávez, en una confrontación en la que él asume, y su gente debe repetirlo, el papel del único que posee la verdad, y quien lo contradiga es un traidor si milita en el PSUV, o un escuálido, agente del Imperio, si es de la oposición. Frente a esta realidad, en la que desde el gobierno se nos pretende imponer un pensamiento único, que de lograrlo nos llevaría a una dictadura, se requiere de una gran amplitud y firmeza para defender y difundir propuestas democráticas como las expresadas por la Comisión de la Unidad Democrática,  las contenidas en la Carta Pública que el Gobernador del Estado Lara, Henry Falcón, le dirigiera al Presidente de la República, y de todas aquellas iniciativas de participación democrática y protagónica de la sociedad, que surjan en las filas de la oposición o del chavismo.

      
Para cualquier observador o analista más o menos imparcial, tal vez lo más importante que esté sucediendo en la Venezuela de hoy son los síntomas de la despolarización y la coincidencia de sectores democráticos de la oposición y del chavismo,  en la búsqueda  de un rumbo de reconciliación, de paz y de progreso material y espiritual de los venezolanos. ¿Será mucho optimismo o sentido realista del momento? Lo veremos a corto o mediano plazo, porque los pronunciamientos públicos de sectores descontentos o simplemente desilusionados de lo que consideraron una esperanza de cambio para mejorar la calidad de vida de la población, se ha convertido en un régimen personalista, que para mantenerse en el poder se ha rodeado de un equipo de burócratas incapaces, con algunas excepciones, y fundamentalmente corrupto.

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Las primeras conclusiones dadas a conocer por la Comisión de Propuestas Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, tienen la virtud de ser muy concretas y coincidentes con las aspiraciones de millones de venezolanos que sufren los efectos de la recesión económica, de la inflación, la intolerancia, la inseguridad y el desempleo,  provocados por un gobierno de ineptos que han despilfarrado miles de millones de dólares provenientes del petróleo. Y si a esto agregamos la coincidencia con la mayoría de los planteamientos que han formulado algunos disidentes, como el Gobernador Henry Falcón en su carta pública al Presidente, la conclusión final puede ser, si nos conducimos con amplitud y madurez políticas, que la mayoría de los venezolanos  estaremos representados en la próxima Asamblea Nacional, para dar comienzo a una política de reconciliación entre los ciudadanos y de respeto a la Constitución Nacional vigente, premisa básica para consolidar la democracia.

jpaezavila@cantv.net




LA AGRESIÓN A LA UNIVERSIDAD

Juan Páez Ávila

24-03-2010

En la totalidad de los países donde se han instaurado regímenes totalitarios mediante golpes de Estado en la historia contemporánea, o a través de asaltos al poder por montoneras dirigidas por caudillos militares –por ejemplo en el siglo XIX venezolano- una de las  primeras medidas represivas las han dirigido contra las universidades, especialmente contra aquellas que disfrutan de autonomía. Y en algunos casos como el que estamos viviendo en nuestro país, cuando  se pretende imponer un régimen de pensamiento único,  y no se les puede controlar desde adentro, se les trata de ahogar económicamente restringiéndoles el presupuesto que por ley les corresponde, o interviniéndolas por la fuerza para someterlas a los planes dictatoriales del gobierno.

           
La suma de agresiones a la Universidad Central de Venezuela, la ULA, LUZ, UDO, USB, UNEXPO y otras casas de estudios superiores como la UPEL en Barquisimeto y otras ciudades del país, sin lugar a dudas que responde a una política, por demás equivocada, del gobierno del Comandante Hugo Chávez para tratar de someterlas y obligarlas a ponerse al servicio de su  proyecto revolucionario, que denomina Socialismo del siglo XXI, a pesar del fracaso que el mismo  experimentó en todos los países del este de Europa y en otras naciones del mundo, donde regímenes tiránicos intentaron implantarlo.

           
La utilización de grupos paramilitares para aterrorizar a estudiantes y profesores y crear las condiciones de anarquía provocada por la violencia, para después de acusar a las autoridades de ser las responsables de una supuesta o real ingobernabilidad, posiblemente esté dirigida para luego propinarles el zarpazo definitivo, posiblemente ordenándole a la Asamblea Nacional que modifique la Ley de Universidades o de Educación en general, para destituir a las autoridades electas democráticamente y proceder a su intervención militar. Y aunque el dogmatismo estalinista les haga creer que poseen la única verdad que existe en el mundo,  para imponerla a los centros de la inteligencia, donde no sólo se cultiva la ciencia, la tecnología y el saber humanístico, sino también el pensamiento crítico, la paz y la democracia, podrán ocuparla militarmente y atropellar estudiantes y profesores, pero no lograrán ponerla al servicio del atraso, del personalismo y del militarismo.

 
En una época en que el conocimiento se multiplica  cada dos años, el grupo de dogmáticos formados en los manuales de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética, que asesora al  Comandante en Jefe, lo empuja cada día más hacia un desbarrancadero, aprobando políticas económicas y sociales que profundizan la recesión económica, la inflación, el desempleo y la inseguridad de las personas y los bienes, liquidando paulatinamente la propiedad privada. Y como la Universidad Autónoma sigue siendo el centro crítico de la política y de la cultura en general, contrariando la verdad única que cree poseer el hiperlíder y jefe también único de quienes le acompañan en el gobierno, no encuentra otra forma de enfrentar la inteligencia que dirige la Universidad, que la utilización de la violencia.


De allí las múltiples agresiones de que han sido víctimas las Universidades Autónomas, desde que Hugo Chávez decidió radicalizar su proyecto político dirigido a controlar todos los Poderes Públicos y las instituciones de la ciencia y la cultura, históricamente llamadas a enfrentar la barbarie del caudillismo militarista, disfrazado de socialismo del siglo XXI, que el Presidente pretende imponerle a los venezolanos. Pero como lo indica la experiencia, todavía reciente, del fracaso de los Hitler, Mussolini y Stalin, que pretendieron someter a sus naciones a los delirios de sus mesianismos, de sus demencias de grandeza, e incluso de nuestro General dictador, Marcos Pérez Jiménez. que inventó un  ¨ Nuevo Ideal Nacional,¨ para tratar de engañar incautos y perpetuarse en el poder, cuando agredió a la Universidad también fracasó, el Comandante Chávez con su socialismo del siglo XXI, impregnado de un poco de fascismo,  comunismo y caudillismo tropical, también será derrotado por la Universidad que propicia la democracia y la paz, y no pasará del 2012.

jpaezavila@cantv.net




CENSURA  A INTERNET

Juan Páez Ávila

17-03-2010

 

En los países de regímenes totalitarios todos los medios de comunicación social  son controlados por el gobierno, para impedir que los ciudadanos puedan expresar libremente lo que piensan, a través de cualquier vehículo comunicacional que esté a su alcance y disposición. El temor a la crítica en aquellos países en los que trata de imponerse un pensamiento único, los gobernantes tienden a crear las condiciones políticas, apelando incluso a la siembra de informaciones falsas,  para justificar legislaciones que censuren las publicaciones que consideren inconvenientes a sus objetivos dictatoriales.


El señalamiento que hizo el Presidente de la República contra Internet, porque un forista escribió que había muerto su Ministro de Obras Públicas y de la Vivienda. Diosdado Cabello, también Presidente de Conatel, en vez de sugerir al Ministerio Público que investigue al autor, aparentemente anónimo, único responsable de lo que afirma de acuerdo con la Constitución Nacional vigente, seguramente se convertirá en una orden tanto a la Fiscal General de la República como al agraviado, que precisamente preside el órgano  regulador y sancionador de las telecomunicaciones en el país.

           
El llamado del Presidente constituye una flagrante violación  a la libertad de expresión, establecida como el derecho constitucional de todo ciudadano para no sólo expresar libremente su pensamiento, sino también hacerlo a través de cualquier medio sin previa censura, asumiendo la responsabilidad de lo que dice. De allí que el responsable no es el medio de comunicación, sino la persona que lo utiliza para cometer una falta o un delito, cuya calificación sólo puede hacerla un juez, y por lo tanto es a quien deben investigar. Antes de que el juez decida si hay o no delito, todos podemos hacer conjeturas, incluso el Jefe del Estado, pero nadie puede sustituir la función de los tribunales.

           
Y a propósito de la utilización de un medio de comunicación para referirse a una posible muerte del Presidente de Conatel, es muy cuesta arriba creer que el noticiero que se transmite por  Internet sea el responsable del supuesto delito. Y menos se puede  responsabilizar a  la red de redes que se utiliza en el mundo civilizado no sólo para informar de lo que pueda interesarle a un forista bien o mal intencionado, sino para impulsar el desarrollo integral de las naciones. Por eso, es factible conjeturar que el forista en cuestión puede haber sido promovido y hasta pagado para que ¨denuncie¨  la desaparición del alto funcionario que tiene la facultad de aplicarle la Ley al medio de comunicación que le sirve instrumento para su provocación.   

           
Y aunque el caso podría limitarse a la investigación del forista, porque la Constitución Nacional prohíbe el anonimato, lo  grave del mismo es que el Comandante en Jefe adelantó opinión y solicitó que además de investigar al noticiero se piense en regular el funcionamiento de Internet en nuestro país, lo cual, según la experiencia conocida constituye una orden para que se proceda a censurar al medio o a provocar la autocensura.

           
Sin embargo, la revolución de las nuevas tecnologías y de la comunicación masiva le dificultará a Hugo Chávez imponer su política restrictiva de la circulación de informaciones a través de los sofisticados medios de comunicación electrónica que existen en el mundo del hoy, y su intento de someter a los venezolanos  a ver y oír un solo medio de comunicación bajo su control, le resultará de un alto costo político. Su tendencia declinante ante la opinión pública, que registran las encuestas en los diversos sondeos que realizan regularmente, lo conducirá a una segura derrota en las próximas elecciones,  porque la mayoría de los ciudadanos, incluyendo a importantes sectores que lo apoyaron en los últimos sufragios, ha dado y está dando manifestaciones de rechazo a sus políticas de intolerancia, de violencia verbal, personalismo y militarismo, y a su incapacidad para resolver los problemas económicos y sociales de la población de menores recursos. En una década de gobierno ha acabado con miles de industrias y de empleos, con la agricultura, que nos obliga a importar el 70% de los alimentos que consumimos, y tiende a liquidar la propiedad privada, contra la voluntad de más del 80% de los encuestados. Y lo más grave, durante su gobierno, el hampa tiene azotada a la población y la riqueza petrolera sólo le ha servido para enriquecer a su entorno de traficantes de los dineros de todos los venezolanos, para formar una oligarquía chavista del dinero.

jpaezavila@cantv.net




DESOBEDIENCIA CIVIL

Juan Páez Ávila

11-03-2010

La República Civil venezolana construida a lo largo de nuestra historia republicana, con serias dificultades por desacierto de muchos gobernantes en la conducción de la Administración Pública y sobre todo por el acoso permanente del caudillismo y el asalto violento para posesionarse del poder y del manejo de nuestras riquezas naturales, vive hoy momentos cruciales y determinantes para superar la tendencia autoritaria y militarista de un Presidente electo que trata de utilizar el poder conferido por la democracia, para destruirla. Una década de resistencia civil parece abrirle camino a los venezolanos democráticos para impedir mediante el voto mayoritario en las elecciones de septiembre, que el Poder Ejecutivo siga controlando los demás Poderes Públicos y nos imponga un pensamiento único y un régimen totalitario en el que el Comandante en Jefe ordena y los demás obedecen..


La últimas encuestas realizadas en el país, incluyendo las más cercanas al gobierno, revelan que una  mayoría importante de venezolanos ya no está dispuesta a obedecer órdenes con más sentido militar que civil y administrativo impartidas por el comandante Chávez, como si se tratara de un cuartel o de una nación en guerra, en circunstancia en las que la población delega todos los poderes en un jefe máximo y único.

           
El Comandante Hugo Chávez fue electo Presidente de la República por un período constitucional de 6 años que finaliza en el 2012, pero ha ido controlando los demás Poderes Públicos, hizo modificar la Carta Magna para poder presentarse como candidato presidencia a otro período, asumiendo facultades que el soberano no le ha otorgado, por lo que a mitad de su mandato parte significativa del pueblo que le eligió, declara por todos medios y en particular por los sondeos de opinión, que debe terminar su gobierno y entregar el poder a quien resulte ganador en las elecciones del 2012.

           
Pero con este año 2010 se realizarán elecciones para seleccionar los diputados de la Asamblea Nacional, ese mismo pueblo que lo eligió, se inclina a votar por una Asamblea en la que haya equilibrio, que cumpla con sus funciones de legislar y controlar la Administración Pública, y que incluso podría estar manos de una mayoría de la oposición democrática, que garantice la finalización del período del Presidente, que modifique algunas leyes inconstitucionales aprobadas recientemente y que devuelva la confianza al inversionista nacional e internacional para recuperar el aparato productivo y general empleo fijo y bien remunerado.

           
Y aunque los resultados de las encuestas se refieren al  momento en que se realizan y no es seguro que se puedan proyectar en el tiempo más allá de uno o dos meses, todo indica que las políticas públicas concebidas y ejecutadas por el Presidente y su gabinete, aumentan el alto costo de la vida y no frenan la delincuencia que tiene tomadas las principales ciudades del país y en cuyos delitos aparecen comprometidos algunos funcionarios policiales. Y si a lo equivocado de algunas políticas económicas y sociales se le agrega la incapacidad para construir obras públicas importantes y para superar la crisis de los servicios públicos como el racionamiento de luz y agua, más la corrupción de altos funcionarios que parece no tener límites, el 26 de septiembre la alternativa democrática debe recuperar la Asamblea Nacional.

             
La recuperación de la República Civil está en manos, primero, de la Mesa de la Unidad de la Alternativa Democrática para, en medio de naturales e inevitables confrontaciones por las diferentes ideologías que profesan sus integrantes, logre que una mayoría de candidatos de partido e independientes, representen las expectativas de los venezolanos que aspiramos votar por un cambio, para que el poder militar cumpla en los cuarteles las funciones que le otorga la Constitución Nacional vigente, y la Administración Pública  retorne al poder civil. Y en segundo lugar, está en manos de la voluntad de los votantes para sufragar por esos candidatos de la Unidad Democrática y defender el voto.

jpaezavila@cantv.net




DERECHOS HUMANOS

Juan Páez Ávila

03-03-2010

Con la publicación del último Informe de la Comisión de los Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, el gobierno de Hugo Chávez ha recibido uno de los golpes políticos más contundentes y graves por lo difícil de esquivar, debido a los compromisos que ha adquirido en diferentes tratados  internacionales que ha firmado y ratificado, como miembro la ONU y de la OEA que exigen su cumplimiento insoslayable.


El establecimiento de los Derechos Humanos en la Constitución Nacional y en todas las Cartas Magnas del mundo civilizado, y la creación de instituciones nacionales e internacionales para vigilar el cumplimiento de tales normas fundamentales en la sociedad contemporánea,  considerado como uno de los avances de mayor trascendencia en la búsqueda de un régimen que garantice el progreso material y espiritual del ser humano, no los han podido disfrutar los pueblos donde  la cultura de la violencia  ha  predominado, en la conciencia no sólo  de los gobernantes llegados al poder por la fuerza de las armas, sino también en algunos casos ungidos por el voto mayoritario de la población.


Las grandes dificultades que han encontrado los seres humanos en el devenir de su evolución hacia una sociedad de tolerancia y de respeto a sus derechos, han sido muchos, la mayoría productos del mesianismo de algunos gobernantes  que para perpetuarse en el poder, han violado y violan lo que antes afirmaban defender. Es el caso que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos de la OEA denuncia en su último informe con relación al gobierno del Presidente Hugo Chávez. Centenares de hechos violentos contra adversarios del régimen o simples disidentes de sus políticas públicas, han sido víctimas de la represión policial o de la acción judicial después de ser imputados de cometer delitos comunes sin que los fiscales ni los jueces puedan presentar pruebas convincentes y sobre todo señaladas como tales por las leyes vigentes.


La reacción del Jefe del Estado y en particular de los representantes de los Poderes Legislativo, Judicial y Ciudadano, de rechazo  al informe y descalificación a quienes lo elaboraron a partir de denuncias de familiares  o de las propias víctimas, revela la gravedad de lo que está pasando en nuestro país, cuyos altos funcionarios se niegan a discutir el contenido de dicho informe para demostrar su posible sesgo político.


El Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quedará en la OEA como testimonio de la actuación de funcionarios del gobierno que utilizan la violencia contra civiles indefensos, y que por ahora no pueden ser juzgados por sus delitos, pero su impunidad será transitoria, porque estos delitos no prescriben y sus autores recibirán la sanción de los tribunales nacionales e internacionales cuando las circunstancias lo permitan.


En el mundo contemporáneo ya existen casos ejemplares, en los que gobernantes y sus cómplices en la ejecución de acciones represivas, violatorias de los Derechos Humanos han sido apresados y condenados por tribunales internacionales integrados por jueces imparciales, verdaderos profesionales de la aplicación de la justicia. De allí que   algunos altos funcionarios del actual gobierno, responsables de delitos contra las personas inermes, civiles desarmados, manifestantes pacíficos, tendrán que responder en el futuro cercano o lejano, ante la justicia internacional.

jpaezavila@cantv.net




LA RENUNCIA DE FALCÓN

Juan Páez Ávila

24-01-2010

 

La renuncia del Gobernador del Estado Lara, Henry Falcón, al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y su  afiliación al Partido Patria Para Todos (PPT) puede tener varias lecturas, pero sin lugar a dudas es la reacción de un dirigente del Proceso chavista que en su administración como gobernador ha tenido algunas  ejecutorias políticas discrepantes de la prédica  excluyente y del discurso virulento de su Comandante en Jefe, que desde  hace algún tiempo lo ha venido enfrentando a través, primero del ex – gobernador, hoy Ministro, Luis Reyes Reyes, y más recientemente por intermedio de la Alcaldesa Amalia Sáez. Y aunque Falcón ha manifestado que sigue adherido al proceso revolucionario, el Comandante Chávez lo mandó a ¨lavarse el paltó¨, a través de  algunos lugartenientes, que permanecieron callados hasta que recibieron la orden del jefe máximo, de descalificarlo y agredirlo desconsideradamente. .

 
El hecho de que ni siquiera la proximidad de la elecciones para la Asamblea Nacional,  llevara Hugo Chávez a arrugar, como lo hizo cuando el entonces Alcalde del Municipio Iribarren lo desafió lanzándose como candidato a Gobernador en un acto de masas, que le permitió demostrar su independencia y su liderazgo personal, puede ser un indicador de hasta dónde puede llegar la confrontación, porque son muchos los rumores de la existencia de un grave malestar en la militancia y dirigencia del PSUV, que han llegado al límite de la tolerancia a las órdenes arbitrarias  y violatorias de la Constitución Nacional por parte de su Comandante en Jefe. . 

           
La reacción del Presidente de la República y del PSUV, frente a la renuncia de Falcón a su Partido, cuyos dirigentes  y militantes le obedecen como soldados de un batallón del Ejército, coloca a Hugo Chávez en una difícil encrucijada, acostumbrado como está a ordenar y a que nadie le discuta y menos le desobedezca. Frente a la segunda decisión autónoma, de trascendencia nacional, por las implicaciones que tiene en las elecciones del 26 de septiembre, que toma el Gobernador Henry Falcón, no sólo  tiene de cabeza al Presidente, sino que también le dice a los militantes y dirigentes del PSUV, que su jefe está equivocado, que no es infalible, y que cada quien puede y debe expresar su pensamiento, aún dentro de su organización.

           
Y cualquiera sea el camino político que definitivamente tome Henry Falcón, en el Estado Lara el chavismo va a una derrota segura, porque el Gobernador ha recibido respaldo no sólo del chavismo, sino también de su propio liderazgo y de un sector muy importante de la sociedad civil larense,  algo que seguramente Hugo Chávez jamás se ha planteado en sus delirios de líder continental. Todo indica que el proceso chavista es inviable, tanto por su fracaso mundial, como por la fractura interna. Un Presidente no puede ordenarle a un Gobernador electo, que viole todas las leyes y ordenanzas existentes para complacer sus arrebatos o  planes personales. Los gobernadores y alcaldes que han cumplido órdenes inconstitucionales del Presidente, lo han hecho por diversas razones, unos porque su elección ha dependido de Chávez, y  otros por miedo, por no encontrar una alternativa confiable a sus intereses a ideas.

           
Para no precipitar pronósticos más allá de las consecuencias que pueda tener la renuncia de Henry Falcón, tanto en las filas del chavismo  como en los resultados electorales del 26 de septiembre, el contenido de la Carta enviada al Presidente de la República, a juicio de algunos dirigentes y analistas políticos nacionales, expresado por algunos públicamente y otros en privado, podríamos estar en presencia del quiebre definitivo del intento de Hugo Chávez de imponerle al país, un pensamiento único, un régimen autocrático y militarista, un socialismo anacrónico y fracasado históricamente. Sólo hay que esperar algunos nuevos acontecimientos y consolidar la unidad de la alternativa democrática, para que el país transite un nuevo rumbo hacia el progreso  y bienestar de los venezolanos, en la diversidad,   y recupere la convivencia pacífica, el diálogo y la vigencia de la Constitución Nacional.            

jpaezavila@cantv.net




RCTV INTERNACIONAL

Juan Páez Ávila

27-01-2010

EL cierre de RCTV Internacional,  presentado por el gobierno como un acto legal por violar disposiciones establecidas en la Ley resorte y algunas reglamentaciones dictadas por CONATEL, para todo venezolano medianamente informado acerca de cómo funciona el Estado de Derecho en Venezuela, no es otra cosa que una decisión arbitraria y prepotente ordenada por el Presidente de la República para callar un medio televisivo que en su programación informativa y de opinión  viene dando espacio a la dirigencia política de oposición , que en un año electoral le resulta peligroso y  contrario a sus planes y pretensiones hegemónicos para controlar la Asamblea Nacional en las próximas elecciones del  26 de septiembre.

La posibilidad de perder las elecciones legislativas que  reveló  la mayoría de las encuestas que se  realizaron  en los últimos meses del 2009, y que seguramente indicarán  algunos sondeos en lo que ha transcurrido del mes enero, el Presidente  Chávez  no sólo se ha declarado en campaña electoral, sino que también aparece dispuesto a utilizar todo el poder del Estado para tratar de preservar el control del Poder Legislativo,  y con él de todos los Poderes Públicos que hoy le obedecen  como militares subalternos.

La decisión de cerrar RCTV Internacional, que ya ha sido rechazada por sectores importantes de la población, no parece obedecer a un análisis político realizado por expertos en políticas comunicacionales, sino por militares en campaña, que acuerdan ataques en aquellos flancos que deben eliminar para avanzar, sin tomar en cuenta la opinión pública nacional y mundial. Una decisión de fuerza no siempre encuentra apoyo en la mayoría de una sociedad, aún gobernada autocráticamente. Chávez enfrentará protestas de grandes dimensiones, porque difícilmente podrá convencer a la gente que se trata de un acto apegado a la legalidad.

Si en vez de atacar problemas como la inseguridad, los apagones eléctricos, la falta de agua y de viviendas, y alto costo de la vida para buscar el triunfo en las próximas elecciones, el Comandante en Jefe ordena cercenarles a los televidentes su libertad de estar informados por los medios que ellos escojan, difícilmente será obedecido. La derrota de los candidatos del PSUV se hace más evidente con el empleo de violencia oficial contra la libertad de información y de expresión, porque el discurso legalista no tiene credibilidad.

Cuando Hugo Chávez ordenó cerró por primera vez RCTV escribimos lo siguiente:

En un régimen democrático, cualquiera haya sido o sea hoy la política editorial de RCTV, la concesión otorgada no debe ser cancelada aun cuando se le haya vencido el período para su funcionamiento, violando su prioridad o primera opción para ser beneficiaria de la misma. En las actuales circunstancias políticas es imposible que la decisión presidencial no aparezca como una retaliación también política, por la línea editorial de su directiva durante los últimos años del mandato  del Comandante Chávez.

Incluso, aún cuando RCTV haya censurado o silenciado a importantes funcionarios de este gobierno y de los anteriores -algunos muy conocidos- la democracia se fortalece con la existencia de una comunicación plural. No compartiendo su política editorial hay que garantizarle el derecho a ejercer libremente su rol informativo, combatiendo o refutando sus puntos de vista. Utilizar abusivamente el poder que le da el triunfo electoral a Hugo Chávez, es un signo de arbitrariedad y debilidad políticas.

Es una arbitrariedad porque a RCTV o a alguno de sus directivos no se les ha sometido a un juicio imparcial con garantías al debido proceso, para privarlos de la concesión que desde hace más de 50 años vienen disfrutando legalmente.

Y es un signo de debilidad política, porque  después de conocer las últimas encuestas que reflejan su caída irreversible, arremeter contra esa empresa cuya política editorial no afectó o cambió los resultados electorales de su última elección, demuestra que el Jefe del Estado sabe que ha perdido su fortaleza política de otros tiempos, cuando todavía podría hacer ofertas engañosas.

Finalmente, es un grave error político no sólo porque RCTV tiene un derecho adquirido a la primera opción para seguir disfrutando esa concesión, sino también porque la medida afecta a centenares de empleados entre periodistas, artistas y trabajadores en general. Se viola la libertad de empresa y la libertad de expresión. De allí el respaldo que han recibido de sus colegas, entre ellos quien esto escribe, la Iglesia Católica, trabajadores y empresarios, y cuyas consecuencias están por verse.

jpaezavila@cantv.net




MIRANDO ATRÁS SIN RENCOR

Juan Páez Ávila

21-01-2010

 

En una época cargada de odio y discriminación de gran parte de la sociedad venezolana, especialmente  del estamento político,  como consecuencia de un discurso virulento del jefe del Estado y de una política que trata de justificar su fracaso denigrando y señalando como culpables  a hombres y mujeres que gobernaron durante cuatro décadas de democracia representativa, un dirigente político en plena madurez de su vida, Víctor Hugo de Paola, recrea sin rencor, con altura intelectual y gran respeto por el ser humano, diversos episodios de la historia política de nuestro país, en la que aparecen involucrados y como protagonistas, partidarios y adversarios  de su ideario de izquierda democrática.

           
La decisión de todo escritor, y más si es político, que ha ejercido con vocación democrática e histórica de la función pública al servicio o en la búsqueda del bienestar de su pueblo, tiene una intención insoslayable: dejar un testimonio escrito de su papel y de su conducta como actor, observador y contendiente en los principales episodios en los que debió y tuvo que participar. Lo puede hacer mediante la crónica, el ensayo, la novela y el periodismo, o cualquier género literario que decida inventar para hacerse entender claramente de sus lectores y amigos a quienes se dirige el autor, como es el caso  de Víctor Hugo, quien lo confiesa en la Presentación de MIRANDO ATRÁS  SIN RENCOR. No importa el género literario en el cual ubicar este libro de episodios políticos en los cuales estuvo presente como figura importante su autor. Por experiencia personal infiero que de Paola bordea los límites o la frontera del periodismo y la literatura, después de muchos años de activismo político y de una buena y selecta lectura de diversos géneros literarios, que le han permitido, como se refleja en su escritura, conocer el país político, el país nacional y gran parte del mundo político de nuestro tiempo.

           
La capacidad de observación de los detalles que se producen en todo acontecimiento humano y sobre todo si es colectivo, la narración fluida de los hechos, la caracterización de algunos personajes, la descripción de algunos ambientes físicos y la apreciación a veces objetiva, otras subjetiva, lo acercan al llamado nuevo periodismo. Y el potencial literario que se encuentra en la totalidad de los episodios lo aproximan a la crónica, al cuento y a la novela, según lo decida su autor.

           
Aparte de los valores literarios que son intrínsecos de la escritura, de la forma de narrar,  MIRANDO ATRÁS SIN RENCOR tiene un sentido ético de la política, una extraordinaria lección para las jóvenes generaciones, que aunque han expresado una gran madurez al asumir una actitud política  pacífica y de ideas, que reflejan su capacitación científica y humanística, tienen que enfrentar a un adversario de abierta tendencia totalitaria, militarista, que mira el pasado  con odio y que ha convertido a los disidentes en enemigos. En este libro de Víctor Hugo de Paola se expresa una manera civilizada, culta, de hacer política, en el momento en que se discute y se discrepa, y varios años después cuando decide contar aspectos importantes de nuestra historia política contemporánea, sin rencor, develando su condición, su talante, de luchador democrático.

jpaezavila@cantv.net




DEVALUACIÓN DEL SIGLO XXI

Juan Páez Ávila

 

14-01-2010

Después de asegurarle a los venezolanos y al mundo que la economía nacional estaba blindada frente a la crisis económica mundial, gracias a las políticas económicas que el gobierno había implementado, alguno de los ministros, aunque parece más probable que fuera el Comandante Fidel Castro, le ha debido explicar la realidad a Hugo Chávez, los miles de millones de dólares que ingresarían al Fisco Nacional por las exportaciones petroleras no alcanzarían para que continuara la regaladora a otros gobiernos y para el gasto público necesario para mantener las misiones y financiar la próxima campaña electoral.

           
Para tratar de engañar incautos el Presidente de la República no ordenó una cadena de radio y televisión, sino que habló por las plantas oficiales y llamó ajuste a lo que en la práctica es  la gran devaluación del siglo XXI al estilo neoliberal, del bolívar, que  tendrá repercusiones negativas contra la capacidad de compra de los más pobres, de la clase media y de todas aquellas personas que tengan un ingreso fijo, porque el bolívar ha perdido su valor en un 20% para comprar algunos alimentos y de un 100% para comprar, por ejemplo, unos zapatos o una nevera.

           
Un gobierno socialista o de cualquier otro signo ideológico que tenga como norte la defensa de los intereses de la población de menores ingresos económicos, para  aprobar una devaluación como la anunciada por el Presidente Chávez, tenía que tomar primero un serie de medidas, como aumento de sueldos y salarios, que compensaran en parte, si no en su totalidad, el impacto negativo en el bolsillo de esos sectores populares. Y aunque es posible que lo haga dentro de algunos meses, sobre todo cuando se acerquen las elecciones para diputados a la Asamblea Nacional, ya el mal está hecho, y el nivel de consumo de alimentos y de algunos bienes necesarios como la  ropa de vestir hombres y mujeres, habrá provocado no sólo malestar en la población de menores recursos, sino también hambre y miseria entre los más pobres o marginales,

           
El alto costo de la vida no será evitado ni siquiera entre aquellas familias que han hecho largas colas para comprar algunos bienes importados como televisores o una pequeña cocina, antes de que dupliquen sus precios. En pocos días sufrirán el impacto global de la devaluación.

           
Y lo más grave del paquete económico aprobado por el Presidente en reunión de gabinete, es que los grandes beneficiarios serán en lo inmediato los especuladores en la compra venta de dólares y en menor escala algunos comerciantes, que esconderán mercancías importadas a 2,15 bolívares por dólar, para luego vender al doble, como si la hubiesen  adquirido a 4, 30, tal como fue establecido por el gobierno.

           
De allí que el bienestar de la población seguirá siendo una esperanza, porque si a los apagones de luz eléctrica, al racionamiento de agua, a la inseguridad que viven pobres y ricos y al desempleo, se le agrega un más alto costo de la vida de los últimos tiempos, la mayoría de los venezolanos podrá constatar que el socialismo del siglo XXI, es el mismo del siglo XX aplicado en la Unión Soviética donde fracasó rotundamente, y en China donde ha sido desechado para buscar una economía productiva que le dé bienestar a sus mil y tantos millones de habitantes.

           
Finalmente, el principal beneficiario será el gobierno que obtendrá más bolívares por cada dólar que venda a los importadores, quienes trasladarán a los consumidores el aumento de sus importaciones, encareciendo el costo de la vida en más del doble del que existe  hoy en el país. Lanzará a la calle más bolívares devaluados para buscar votos para los candidatos oficialistas a la Asamblea  Nacional, pero ya parece demasiado tarde para mantener el engaño: el socialismo del siglo XXI de Chávez  ha resultado un gran fraude, no  para quienes le han hecho oposición desde que asumió el poder, porque ya lo sabían y lo habían denunciado, sino para millones de hombres y mujeres humildes que creyeron en las palabras de un Teniente Coronel incapacitado para gobernar y hasta para escoger a sus ayudantes, que han resultado los más corruptos e ineficientes de nuestra historia republicana.

jpaezavila@cantv.net




RAFAEL CALDERA

Juan Páez Ávila

04-01-2010

 

Con un mensaje de unidad y convivencia civilizada, de lucha para salir de la ¨autocracia ineficiente¨ en que ha caído el país, dirigido a la juventud venezolana y al universo político en general, se despidió  de esta tierra, el Dr. Rafael Caldera, quien ejerció con inteligencia y apego al Estado de Derecho, dos veces, la Presidencia de la República. Fundador de la democracia cristiana en Venezuela, jugó un rol fundamental con Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba en la consolidación de la democracia representativa, que durante cuatro décadas contribuyó a crear una conciencia civilista y democrática en la mayoría de los venezolanos.

           
Si hay algo insoslayable que  destacar de la vida pública de Rafael Caldera, es que fue un hombre polémico, dentro y fuera de su Partido Social Cristiano, que defendió con firmeza sus ideas y sus aspiraciones políticas, cuando consideró que le acompañaba la razón histórica del papel que estaba llamado a desempeñar, sin ofender a sus adversarios, aunque posiblemente dejando algunas heridas que lo indujeron solicitar perdón por si con su ejecutoria política hubiese podido hacer algún mal. Creo que el mundo político comprendió el sentido profundamente humano y sincero de su mensaje, no sólo porque sus compañeros de partido con quienes discrepó internamente, se hicieron presentes en el acto del velatorio lo cual algunos podrían interpretarlo como un cumplido cristiano, sino también  porque sus restos fueron colocado en capilla ardiente en el IFEDEC que preside Eduardo Fernández, a quien le hice la observación en el momento de la despedida, y quien  destacó con satisfacción el significado unitario y trascendente de dicho acto.

           
Y en cuanto al país político que lo adversó siempre reconoció en Rafael Caldera sus dotes de estadista, su conducta democrática y honesta en la conducción de los destinos de la Administración Pública,  desde la Presidencia de la Cámara de Diputados hasta la Primera Magistratura Nacional en la que puso en práctica su talante democrático y su concepción integracionista de América Latina. Tanto en la primera y con la segunda presidencia llamó a la pacificación de los venezolanos y trazó las políticas necesarias para su realización. Liberó al país de los peligros e inutilidad de la violencia y contribuyó a consolidar una conciencia democrática, propia de una nación civilizada.

           
Cualesquiera sean las diferencias que se tengan en torno a sus ejecutorias en el ejercicio de la Presidencia de la República  y como líder de la oposición, que también ejerció firmeza, tratando de convencer al país de las bondades o de lo positivo que era para los venezolanos un gobierno de la democracia cristiana, a partir del Pacto de Punto Fijo, siempre tuvo como norte fundamental la defensa y conservación del sistema democrático.


Y cuando conjuntamente con muchos dirigentes democráticos observó que lo realizado durante casi cuatro décadas, requería algunas modificaciones tendientes al perfeccionamiento de la democracia, presidió la Comisión de Reforma Constitucional en la que se aprobó, a proposición suya, establecer en su texto y avanzar hacia una democracia participativa, para darle al pueblo elector un rol más cercano a su voluntad y soberanía. Esa reforma contemplaba la convocatoria a un referéndum para que ese mismo pueblo decidiera con su voto la continuación o no de los gobernantes, al frente de sus responsabilidades. Incluso contemplaba la posibilidad de convocar a una Asamblea Nacional Constituyente. Esa reforma la aprobamos en primer discusión  por unanimidad en el Senado de la República, pero posteriormente fue olvidada y engavetada.


Por estas y muchas otras razones que formarán parte de su biografía, el liderazgo de Rafael Caldera durante la segunda mitad del siglo XX, al lado de Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba, conformó una trilogía de grandes conductores y creadores de la República Civil Venezolana. 

jpaezavila@cantv.net




CHILE DEMOCRÀTICO

Juan Páez Ávila

17-12-2009

Cualquiera sea el resultado de la segunda vuelta que se realizará en Enero, para elegir el próximo Presidente de Chile, orientado por los  porcentajes obtenidos por los principales candidatos Piñeiro y Frei, después de una larga experiencia de la barbarie pinochetista y cuatro gobiernos de la coalición de izquierda democrática, el país austral que ha avanzado hacia niveles de desarrollo muy cercanos  al primer mundo, pareciera encaminado a no retroceder.

           
Esta hipótesis podría ser considerada como sugerida por un deseo personal de un columnista democrático, y hasta como un despropósito por las posibilidades, para algunos un peligro, de que gane Piñera, empresario vinculado a la dictadura de Pinochet; sin embargo tomando en cuenta la dinámica política  de las últimas décadas en el mundo occidental, nuestra hipótesis encuentra serio y hasta histórico fundamento   en  que se ha venido conformando una izquierda y una derecha democrática, que se alternan en el poder según la conciencia de los electores. Y aunque existen casos de evidente manipulación de las mayorías empobrecidas, por algunos políticos demagogos, la consolidación de la conciencia democrática en las sociedades más civilizadas y cultas, termina por imponerse.

           
La experiencia de la destrucción que causaron en Europa y en otros continentes las últimas dos guerras mundiales y el costo de la reconstrucción necesaria, por los indicadores conocidos en el viejo continente se han turnado en el poder la izquierda y la derecha democrática, con las diferencias también conocidas en la aplicación de sus respectivas políticas públicas, pero unidos contra la violencia y  la guerra, y por una paz permanente.

           
La experiencia en América Latina de la depredación política, económica y social por la acción de las dictaduras militares y el atraso propiciado por algunos gobiernos populistas, también han creado en nuestros países, en unos más que en otros, una cada vez más firme conciencia de que sólo en democracia se puede progresar y buscar el bienestar de los más desposeídos, desde una acción gubernamental progresista e inclusiva, siempre bajo una estricta vigilancia y respeto de la oposición. Por eso deducimos que Chile, preservando las libertades  públicas y el Estado de Derecho, seguirá avanzando hacia el primer mundo.

           
El candidato que obtuvo el primer lugar en las elecciones pasadas, Sebastian Piñera, le declaró a la prensa extranjera que de ganar en la segunda vuelta, su gobierno se orientaría hacia una economía social de mercado, muy cerca no sólo de lo han practicado socialcristianos y socialdemócratas en Alemana, sino también el Presidente Lula en Brasil, a quien mencionó como el ejemplo a seguir en Latinoamérica, conservando las diferencias políticas conocidas, en un Estado de Derecho que comprende además del respeto a las libertades públicas, la alternancia en el poder.

           
Iguales consideraciones podrían exponerse en torno a un posible triunfo de Eduardo Frei, cuyas ejecutorias políticas y económicas son conocidas desde que gobernó por primera vez en Chile: consolidación de la democracia mediante el respeto a los derechos humanos, la división y autonomía de los Poderes Públicos, el respaldo a la propiedad privada y a los sectores de menores ingresos, lo que permitió a Chile avanzar en América Latina en los últimos cuatro períodos de gobierno hacia un país de mayor desarrollo económico y bienestar social.   

jpaezavila@cantv.net




CORRUPCIÓN Y COMPLICIDAD

Juan Páez Ávila

10-12-2009


A través de nuestra historia republicana e incluso de América Latina y del mundo, la corrupción administrativa que permite el enriquecimiento ilícito de algún empresario o favorito del gobierno, siempre ha tenido en las altas esferas gubernamentales la complicidad de algún funcionario con capacidad de decisión para disponer de los dineros públicos.

           
Con la utilización y apropiación de los dineros de la nación, que son de los venezolanos, un grupo de favoritos del gobierno y testaferros de algunos altos funcionarios de la administración del Presidente Chávez, amasaron una gigantesca fortuna en los  últimos 5 ó 6 años, que aunque fue denunciada por el diputado Ismael García ante la Fiscalía General de la República a principios del presente año,  no fue investigada, ha sido corroborada por el Jefe del Estado, después de recibir un informe de la inteligencia cubana, G2, que actúa en nuestro país por instrucciones del propio Hugo Chávez.

           
Y aunque la acción del Presidente de la República haya encontrado respaldo en sectores de la oposición,  porque se trata de aplicar la legislación vigente a quienes han traficado con los dineros del pueblo, se le censura que haya esperado que Fidel Castro le hiciera llegar el informe de la inteligencia cubana, y seguramente el consejo de que actuara contra los corruptos de su entorno, porque de no hacerlo lo llevarían al abismo de la derrota electoral en los próximos comicios, tanto para elegir a los diputados a la Asamblea Nacional como para decidir si continuará en la Presidencia o será echado con los votos de la mayoría que se viene conformando en contra de sus políticas erráticas.

           
Sin embargo, para que el Presidente pueda obtener algún beneficio político de sus denuncias y actuaciones contra los banqueros enriquecidos ilícitamente, amparados por altos funcionarios de su gobierno, tiene que llegar hasta la madeja de complicidades que representan sus colabores más cercanos, porque es muy viejo el decir que donde hay un empresario corrupto también hay un político o alto funcionario cómplice. No se puede estafar el Tesoro Nacional sin alguien que lo facilite o lo permita desde posiciones que representan altas responsabilidades.

           
De allí que el país deberá esperar hasta dónde llega el Presidente, si es capaz de extirpar todas la células cancerígenas del tumor de la corrupción, o deja con vida a las más peligrosas, agazapadas tras un manto de protección oficial. Hay ejemplos de los dos tenores: con Lula cayeron desde un ministros hasta altos dirigentes de su partido, y en cierto modo el jefe del Estado salió ileso; pero Fujimori dejó que la corrupción continuara hasta que fue descubierta después de renunciar, ser enjuiciado y encarcelado. No es exagerado concluir que el futuro de Hugo Chávez dependerá de la sinceridad para combatir la corrupción, que se ha convertido en una de las lacras más abominables de su administración.  Si no se desprende de los altos funcionarios que facilitaron y prohijaron el saqueo de los dineros de los venezolanos, su discurso se estrellará contra una opinión pública muy alerta y experimentada, que lo condenará como el mayor cómplice.

jpaezavila@cantv.net




URUGUAY Y HONDURAS

Juan Páez Ávila

02-12-2009

En el mundo occidental todas las manifestaciones de cambio político, social y económico parece encontrar como la  vía fundamental y exclusiva de solución, la pacífica y electoral, con todo y las manipulaciones ventajistas y fraudulentas que algunos aspirantes a dictadores introducen y practican en los procesos electorales. De cada elección se extrae una experiencia y la alternativa democrática emerge con más fuerza y convicción entre los electores y la ciudadanía en general.

           
Los resultados electorales  conocidos extraoficialmente de los comicios del domingo realizados en Uruguay y Honduras, apuntan hacia la consolidación de la democracia representativa en Latinoamérica, porque tanto José Pepe Mujica, como Porfirio Pepe Lobo, proclamados presidentes electos de ambos países, han llamado a la unidad de uruguayos y hondureños, a la formación de gobiernos que representen a toda la sociedad de dichos países, como mecanismo o fórmula política para superar las dificultades económicas y sociales del primero, y políticas, económicas y sociales del segundo.

           
Y aunque la situación más difícil es, sin duda alguna,  la de Honduras, no sólo por el desconocimiento de las elecciones y sus resultados por parte del ex –Presidente Zelaya, refugiado en la Embajada de Brasil, sino también porque Zelaya  todavía recibe apoyo de algunos presidentes como Hugo Chávez, Lula Da Silva y Tabaré Vásquez, y sobre todo por la inmensa pobreza que agobia a ese pequeño país, que depende de la ayuda internacional. El Presidente electo de Honduras tiene que superar la crisis que hereda después de ser derrocado de la Presidencia de República, Manuel Zelaya, quien en principio recibió respaldo de la OEA y de la ONU, pero que ante el hecho cumplido de las elecciones ha quedado profundamente debilitado y sometido a un juicio por el Tribunal Supremo de su país, acusado de diversos actos de corrupción e incluso de traición a la Patria.

           
El camino más expedito hacia la consolidación de la democracia en su país lo tiene el Presidente electo de Uruguay, quien además de llamar a su contendor a formar gobierno, ha manifestado que se inspirará o guiará por el ejemplo de Lula para alcanzar el progreso y bienestar de su pueblo, y no por el socialismo del siglo XXI de Chávez, a quien lo señala como creador de una gran burocracia y de ningún socialismo.

           
Si el Presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, logra superar la crisis política que debe enfrentar en los próximos días, con el apoyo ya expresado de los Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y Perú, y el muy posible respaldo de países como México, Colombia y la Unión Europea, avanzará la democracia en América Latina, y el gran derrotado será Hugo  Chávez y su Proyecto Político de la Asociación  Bolivariana de las Américas  ALBA. El freno al proyecto chavista de ganar las elecciones para desde el poder aplicar la política de un pensamiento único, mediante la represión y la utilización de los dineros públicos para comprar adhesiones y conciencias, surgió en un pequeño país, como Honduras, donde el Poder Judicial y el Legislativo impidieron que Manuel Zelaya, desde la Presidencia de la República violara la Constitución Nacional para imponer su reelección.

           
Una vez descubierto los objetivos del proyecto de Socialismo del siglo XXI, de utilizar el sistema democrático para ascender al poder por elecciones, y luego destruir las instituciones de esa democracia,  Hugo Chávez camina hacia la derrota, tanto en lo interno en Venezuela, como en la América Latina, porque donde pudo avanzar, además de imponer la violación de los Derechos Humanos, ha resultado un rotundo fracaso al aumentar la inseguridad, el desempleo y la destrucción del aparato productivo de la economía nacional de esos cada día países más pobres, cuyos gobernantes parece que no se han enterado de la caída del Muro de Berlín y del desplome del socialismo estatista en la Unión Soviética y en Europa del Este.   

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LA ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA

Por Juan Páez Ávila

26-11-2009

Desde hace más de una década el gobierno de Hugo Chávez ha venido implementando diferentas políticas sociales, económicas y represivas que le han impedido a la oposición   instrumentar una alternativa democrática que agrupe a todos los sectores de la población que han sido víctimas de esas políticas, y abrirle al país una posibilidad real de cambio, hasta que después de esa larga y negativa experiencia comienza a dar pasos hacia una posible victoria en las próximas elecciones. 

           
Las últimas resoluciones de la Mesa de la Unidad con la participación de los partidos políticos de la oposición y representantes de diferentes agrupaciones de la sociedad civil, relacionadas con la metodología para escoger los candidatos a la Asamblea Nacional y la garantía de que habrá candidatos unitarios, revelan que después de una prolongada discusión en la que seguramente predominó la experiencia de diferentes elecciones  realizadas en nuestro país y en otros del continente americano e incluso de Europa, la dirección política, que busca un cambio de rumbo fundamental, puede convertirse en una verdadera alternativa democrática.

           
Esta primera decisión unánime de quienes tienen la máxima responsabilidad en la conducción de la sociedad democrática., comienza a despejar algunas dudas acerca de la capacidad de los venezolanos para comprender el momento difícil, por el cual atraviesa  el país después de más de 10 años de destrucción de las instituciones  de la democracia representativa, sin poder crear otras de carácter participativo y protagónico, como se le ofreció y estampó en la Constitución Nacional de 1999.

           
Las violaciones a la Constitución vigente, por parte del Presidente de la República con anuencia de otros Poderes Públicos que se le subordinan, demuestra la tendencia autoritaria del Jefe del Estado y los peligros que corremos los venezolanos de que se instaure un régimen militarista, que imponga verticalmente un pensamiento único, una voluntad única desde Miraflores, si la misma sociedad venezolana no es capaz de oponerle una alternativa democrática. Por eso la trascendencia de la resolución de la Mesa de Unidad de abrirle a Venezuela una real oportunidad de cambio, presentando candidatos unitarios en las próximas elecciones.

           
Y aunque el mandado no está hecho, no sólo porque se requiere ejecutar esa política en cada Estado del país, donde  algunas aspiraciones individuales, legítimas en muchos casos, no vean con claridad y madurez el problema nacional, que si bien la mayoría de los encuestados manifiesta inconformidad con las políticas del gobierno, Chávez y el chavismo son derrotables, todavía no están derrotados, hasta que se cuenten los votos. Los dirigentes regionales requieren visión de país, unidad y amplitud para el triunfo.

           
Las planchas y los candidatos a los circuitos electorales, además de ser plurales, deben reflejar una imagen de unidad, de políticos, empresarios, estudiantes, sindicalistas y académicos, hombres y mujeres de prestigio y reconocida probidad y coraje para enfrentar las amenazas y la represión policial y judicial oficialista.

jpaezavila@cantv.net




GUERRA AL HAMBRE

Por Juan Páez Ávila

18-11-2009

Las naciones desarrolladas hace más de medio siglo que le dijeron adiós a la guerra de los tanques, aviones, acorazados y fusiles, y colocaron en sus respectivas agendas la guerra al hambre, al desempleo y al subdesarrollo en general; sin embargo, algunos países atrasados del llamado Tercer Mundo, gobernados por ignaros, incapaces, dogmáticos y corruptos dictadorzuelos, permanecen estancados en los más pobres niveles de la  calidad de vida, y hasta experimentan graves retrocesos cuando carecen de todo control administrativo y ético.

           
El Presidente Lula da Silva se presentó hace algunos días a la reunión de la FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, con un informe que  ha impresionado al mundo que lucha contra el hambre, porque registra 12, 6  millones de familias que reciben una Bolsa Familia complementaria de 55 dólares, con la condición de que preserven a sus hijos en las escuelas, trabajan en pequeñas propiedades rurales, han aumentado la producción de alimentos y eliminado el hambre de más un cuarto de la población, aproximadamente de 50 millones de personas.

           
En aproximadamente 7 años de gobierno y de ejecución del programa Hambre Cero, el Presidente Lula da un ejemplo al mundo subdesarrollado de cómo combatir el hambre, el desempleo y aumentar el nivel de vida de millones de hombres y mujeres que vivían en la pobreza, sin invadir fincas en producción, que por lo contrario recibieron créditos y apoyo técnico para aumentar la productividad, repartiendo tierras ociosas aumentando el área de cultivo y la producción de agrícola del Brasil.

           
Los resultados del programa Hambre Cero, para un experto en agricultura, incluso para un político con conocimiento elemental de la realidad agrícola de América Latina, no tiene nada de excepcional, sino mucho de sentido común: ayuda complementaria a la dieta de los más pobres, entrega de parcelas de tierra y pequeñas industrias, asistencia técnica para garantizar su funcionamiento y rentabilidad, para que cada familia coma completo, obtenga ciertos beneficios de su trabajo y contribuya al crecimiento económico del país, donde habita.

           
Y para que no queden dudas acerca del progreso alcanzado por el gobierno del Presidente Lula, ejemplo para otros países del continente y del mundo, el informe fue elaborado por técnicos de la FAO que visitaron Brasil, y no por ministros o empleados públicos que manipulan cifras para adularle a los jefes de Estado. El respeto a la propiedad privada y su aumento en grandes cantidades de pequeñas industrias agroalimentarias, más el desarrollo industrial, tecnológico y científico ha convertido a Brasil en la novena potencia del mundo y según estudios del Banco Mundial, la encamina a ser la quinta, en los próximos 10 años, superando a Francia, Italia y otras naciones que disfrutan altos niveles de vida.

           
El Presidente Chávez y cualquier otro jefe de estado futuro en Venezuela, tienen que estudiar  y analizar cómo y qué hacer para competir con Brasil, mediante una declaración de guerra al hambre. No se puede ni se debe perder el tiempo inventado guerras entre naciones vecinas, que por desgracia forman parte de los más pobres del mundo, y que si no han podido salir del subdesarrollo sin mayores conflictos, después de una guerra los que les quedarán, serán chatarra y destrucción de las medianas economías que alcanzaron en otras épocas.

           
La experiencia y la inteligencia de los gobernantes de los países ricos, los indujeron a aprobar en las Naciones Unidas, no sólo  la prohibición de las guerras entre naciones, sino también las amenazas de guerra de un país contra otro. El comandante Chávez debería leer o releer el texto de la Carta de las Naciones Unidas, incluso el de la Carta Democrática Interamericana, tanto para garantizarnos la paz a los venezolanos y colombianos, como para no convertirse en el hazmerreír del  mundo civilizado y globalizado, por los progresos tecnológicos, científicos y humanísticos de nuestro tiempo.

jpaezavila@cantv.net




GUERRA A LOS TACHIRENSES                         

Por Juan Páez Ávila

12-11-2009

La última declaración  del Presidente de la República en la que afirma que no ha llamado a la guerra contra Colombia, sino que ha hecho uso de un viejo adagio que recomienda prepararse para la guerra para lograr la paz, satisfizo al Presidente Uribe, pero no a los tachirenses que han sido sometidos a toda clase a atropellos por la Guardia Nacional para impedir el comercio y la libre circulación en la frontera, además de tener que enfrentar la amenaza de destitución del Gobernador Pérez Vivas, electo  por la mayoría de sus paisanos. La guerra será contra el Gobernador y los tachirenses, pero como Chávez se contradice en cada alocución, hay que estar atento a cualquier cambio.

           
A lo largo de nuestra historia republicana en América Latina se han producido algunas guerras suicidas, que no han cambiado para nada las condiciones infrahumanas en que viven las grandes mayorías que pueblan este subcontinente, y que sólo han servido para modificar parcialmente las fronteras, generalmente en pequeños territorios inhóspitos, para enriquecer a unos cuantos vendedores de armas de desecho, dividirnos y sembrar odios irracionales entre latinoamericanos.

           
Los peligros de un conflicto armado con Colombia no sólo han producido alarma y preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas naciones, sino también el rechazo de más del 80% de la población de nuestros países, que durante más de un siglo han vivido en paz y fraternidad. Y aunque  el gobierno de Bogotá haya firmado un acuerdo para  que los Estados Unidos usen 7 bases aéreas colombianas para combatir el narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares; y Hugo Chávez lo  interprete como una amenaza o parte de un plan disuasivo contra su proyecto político de extender la revolución bolivariana al país vecino y a otras naciones del subcontinente, los soldados venezolanos  no pueden ni deben ser  llevados a una guerra

           
Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos, porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la extensión de nuestros territorios. En muchos rubros, especialmente en alimentos, existe una economía complementaria que constituye un avance de integración regional. Incluso la existencia de las FARC, del ELN y de los paramilitares no ha sido obstáculo para que las buenas relaciones entre los gobiernos  y de la población fronteriza en general se preserven a lo largo de más de 40 años que Colombia lleva desangrándose en una guerra inútil y estúpida como todas las guerras, agravada por el narcotráfico y la violación de los derechos humanos.

           
Sin embargo, mientras no se ponga fin a esa confrontación armada  en Colombia,  los peligros de un enfrentamiento militar entre este país y sus vecinos Ecuador y Venezuela, donde es evidente que buscan refugio y apoyo  los principales jefes de las FARC, estarán presentes, pero la alternativa civilizada para evitarla es la negociación diplomática. Para tratar de ocultar esta grave realidad, más los apagones que además de dejar en las tinieblas a millones de venezolanos casi todos los días, ha arruinado a muchos a quienes se les han quemado neveras, cocinas, televisores y otros utensilios hogareños; la falta de agua y de viviendas porque ya no puede culpar al gobierno anterior, porque ese gobierno es el que va desde 1999 hasta al 2005, que lo presidió el mismo, y lo dejó pasar insultando y hablando mal de todos sus adversarios, sin realizar una obra de cierta importancia.

           
Y como la época no le ayuda, porque las Naciones Unidas prohíben toda amenaza de guerra, la OEA llamó al diálogo, sus aliados como Lula y Rodríguez Zapatero se ofrecieron como mediadores; y aunque la mayoría no cree sus bravuconadas y rechazó en un 80% sus amenazas, no le quedó más alternativa que, como dicen los jóvenes, arrugar.  

jpaezavila@cantv.net




SIN AGUA Y SIN LUZ

Por Juan Páez Ávila

05-11-2009

Los gobernantes más inexpertos del mundo o que llegan por primera vez al poder lo primero que anuncian y deciden ejecutar como sus principales obras, son aquellas relativas a la dotación de agua potable a la población que los elige, y  luz eléctrica para el consumo de esa misma población mediante alumbrado hogareño y funcionamiento de neveras, televisores y otros utensilios de vital importancia en las sociedades moderas, amén de estimular el desarrollo de la pequeña y mediana industria cuando no de la industria pesada y el desarrollo general de las naciones.

           
Aunque Venezuela es una país pequeño donde habitamos menos de 30 millones de personas, con una inmensa riqueza petrolera que maneja el gobierno, que con una mediana inversión podía resolver los problemas sociales y económicos que heredamos de más un siglo de guerras destructivas y administraciones caudillescas, resulta inconcebible  e inaceptable, que después de la muerte del dictador Juan Vicente y de haber comenzado a construir un país moderno, volvamos a los apagones, para no decir a las tinieblas, y al baño con totuma.

           
No disponer de agua y electricidad suficiente para mantener el nivel de vida que habíamos alcanzado en la segunda mitad del siglo XX, califica a los gobernantes del siglo XXI como los más incapaces –la ineficiencia y la corrupción son nuestros graves problemas, ha dicho Hugo Chávez,  en varios programas de Aló Presidente- para administrar los dineros públicos –de todos los venezolanos. La mayoría de los ciudadanos estamos constatando y sufriendo los efectos de un retroceso de varias décadas, en el desarrollo o evolución de los niveles de vida a los que habíamos llegado a lo largo de muchos años. Después de disfrutar de luz eléctrica todo el día, sin dejar de reconocer que había algunas fallas, como sucede en todas las grandes ciudades del mundo, producto de una planificación y una inversión en grades represas como las construidas en el curso del río Caroní y algunas plantas termoeléctricas, no se puede culpar de despilfarradores de energía a los consumidores, cuando lo que todos sabemos, o debemos saber, es que en los últimos 10 años no se hicieron las inversiones que había que hacer, y que estaban programadas desde hace varias décadas.

           
La falta de agua en las principales ciudades del país, tiene la misma explicación. En los alrededores de Caracas no se ha construido ninguna otra represa para satisfacer el consumo humano de agua, y aunque el verano se haya prolongado algunos meses, durante los mismos 10 años de gobierno del Comandante Chávez, no se tomaron las previsiones necesarias para evitar el racionamiento en toda la ciudad.

           
Y algo tanto o más grave, fácil de comprobar, sin electricidad y sin agua ningún país del universo se ha podido desarrollar, algo que está escrito en los manuales del comunismo y del capitalismo, por donde lo prefieran releer los responsables de este colapso, y de lo que nos espera, posibles convulsiones sociales por las protestas que se radicalizarán en la medida en que la población no vea solucionados sus problemas, bien por que siga el racionamiento o se agrave.

           
La culpa de todo este desastre ya no la podrá ocultar el Comandante en Jefe, señalando al gobierno anterior, porque éste corresponde al período constitucional   que va de 1999 a 2005, presidido precisamente por Hugo Chávez, el gran responsable por haber nombrado a varios altos funcionarios ineptos y corruptos, que le ríen los chistes  y le han robado los dineros a la nación, es decir, a los venezolanos.

jpaezavila@cantv.net




PARTIDOS Y SOCIEDAD CIVIL

Por Juan Páez Ávila

30-10-2009

Aunque falta aproximadamente un año para que se realicen las elecciones para los nuevos diputados a la Asamblea Nacional, algunos gobernadores y alcaldes que no fueron electos en los anteriores comicios,  y Concejos Municipales, la crispación que se observa en las relaciones de los Partidos Políticos y la Sociedad Civil, obliga a una seria reflexión de las direcciones de los Partidos, en torno  a la responsabilidad que tienen de enviarle al país democrático un mensaje de amplitud, tal como lo hicieron en los tiempos del esplendor partidista.

           
La disputa que ha surgido en la oposición o en la alternativa democrática, entre los Partidos Políticos y la Sociedad Civil tiene su origen en la conducta sectaria, desde hace muchos años, de las direcciones  las organizaciones políticas, y sólo puede ser solucionada por sus nuevos dirigentes, que sean capaces de comprender las nuevas realidades creadas no sólo por su derrota en las elecciones de 1998, sino también por el acceso al poder de un militar con la anuencia de quienes consideraban que había que liquidar a los Partidos Políticos y a muchos de sus dirigentes.

           
Los Partidos fueron feroz y equivocadamente atacados hasta debilitarlos a un extremo que 10 años después no han podido recuperarse a los niveles de volver a conducir la política fundamental del país, incluyendo al PSUV que en vez de dirigir es dirigido por su Comandante en Jefe.

           
Los Partidos Políticos marcharon durante décadas muy cerca de la sociedad civil, incluso exaltaron grandes figuras del mundo de  la ciencia, la tecnología y la cultura en general, muchos de los cuales fueron llevados al Parlamento y a los gabinetes que formaron los triunfadores. La sociedad civil se sintió representada en las organizaciones políticas, de allí que el enfrentamiento de hoy debe ser abordado con la amplitud e inteligencia con que lo hicieron los fundadores de los Partidos, de la democracia y  el pluralismo que incluya a muchos representantes de la sociedad civil como candidatos a los Concejos Municipales y la Asamblea Nacional.

           
La Unidad Perfecta no puede ni debe ser producto de un política monopólica de los Partidos Políticos, que actuaría en contra ellos y contra la alternativa democrática, sino el fruto del reconocimiento de muchos valores democráticos, que no militan en las organizaciones políticas, pero que representan  importantes manifestaciones de la Venezuela emergente, tales como estudiantes, empresarios, nuevos sindicalistas y  hombres y mujeres que, con vocación de servicio, han permanecido, desde distintos espacios,  al lado de los mejores intereses de país. La Sociedad Civil no debe lanzar candidatos ni siquiera por iniciativa propia. Los Partidos Políticos deben presentarlos en sus planchas y circuitos, porque antes y después de las elecciones la responsabilidad es y será de sus dirigentes.

           
Es necesario que las direcciones de los Partidos Políticos evalúen con amplitud el surgimiento en la Sociedad Civil de un nuevo liderazgo, vinculado  a los movimientos estudiantiles, sindicales, gremiales y populares  para presentárselos a los electores como la demostración de una política que busca unir a todos los venezolanos de la alternativa democrática y no exclusivamente a los miembros de los aparatos partidistas, que también deben formar parte de los cuerpos legislativos.                 

           
La dura experiencia venezolana de 10 años de brutal dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, llevó a los Partidos Políticos fundamentales a entenderse, primero para derrotar al tirano, y segundo para gobernar con la sociedad civil. El Congreso de la República representó, por muchos años, a todos los sectores de la sociedad venezolana. Conjuntamente con los dirigentes políticos, fueron electos dirigentes sindicales, empresariales, académicos y campesinos, que dirimían sus diferencias de enfoque sobre los problemas fundamentales del país, en un debate democrático, en el que funcionaba la mayoría, pero con respeto a la minoría. La sociedad civil se sintió representada, hasta que los Partidos devinieron en maquinarias electorales desvinculadas del soberano, tomó cuerpo la antipolítica y el país cayó en este marasmo de socialismo autoritario, del cual sólo saldremos si los demócratas nos volvemos a unir con la amplitud que el momento histórico nos exige.

jpaezavila@cantv.net




PARTIDOS Y SOCIEDAD CIVIL

Por Juan Páez Ávila

30-10-2009

Aunque falta aproximadamente un año para que se realicen las elecciones para los nuevos diputados a la Asamblea Nacional, algunos gobernadores y alcaldes que no fueron electos en los anteriores comicios,  y Concejos Municipales, la crispación que se observa en las relaciones de los Partidos Políticos y la Sociedad Civil, obliga a una seria reflexión de las direcciones de los Partidos, en torno  a la responsabilidad que tienen de enviarle al país democrático un mensaje de amplitud, tal como lo hicieron en los tiempos del esplendor partidista.

           
La disputa que ha surgido en la oposición o en la alternativa democrática, entre los Partidos Políticos y la Sociedad Civil tiene su origen en la conducta sectaria, desde hace muchos años, de las direcciones  las organizaciones políticas, y sólo puede ser solucionada por sus nuevos dirigentes, que sean capaces de comprender las nuevas realidades creadas no sólo por su derrota en las elecciones de 1998, sino también por el acceso al poder de un militar con la anuencia de quienes consideraban que había que liquidar a los Partidos Políticos y a muchos de sus dirigentes.

           
Los Partidos fueron feroz y equivocadamente atacados hasta debilitarlos a un extremo que 10 años después no han podido recuperarse a los niveles de volver a conducir la política fundamental del país, incluyendo al PSUV que en vez de dirigir es dirigido por su Comandante en Jefe.

           
Los Partidos Políticos marcharon durante décadas muy cerca de la sociedad civil, incluso exaltaron grandes figuras del mundo de  la ciencia, la tecnología y la cultura en general, muchos de los cuales fueron llevados al Parlamento y a los gabinetes que formaron los triunfadores. La sociedad civil se sintió representada en las organizaciones políticas, de allí que el enfrentamiento de hoy debe ser abordado con la amplitud e inteligencia con que lo hicieron los fundadores de los Partidos, de la democracia y  el pluralismo que incluya a muchos representantes de la sociedad civil como candidatos a los Concejos Municipales y la Asamblea Nacional.

           
La Unidad Perfecta no puede ni debe ser producto de un política monopólica de los Partidos Políticos, que actuaría en contra ellos y contra la alternativa democrática, sino el fruto del reconocimiento de muchos valores democráticos, que no militan en las organizaciones políticas, pero que representan  importantes manifestaciones de la Venezuela emergente, tales como estudiantes, empresarios, nuevos sindicalistas y  hombres y mujeres que, con vocación de servicio, han permanecido, desde distintos espacios,  al lado de los mejores intereses de país. La Sociedad Civil no debe lanzar candidatos ni siquiera por iniciativa propia. Los Partidos Políticos deben presentarlos en sus planchas y circuitos, porque antes y después de las elecciones la responsabilidad es y será de sus dirigentes.

           
Es necesario que las direcciones de los Partidos Políticos evalúen con amplitud el surgimiento en la Sociedad Civil de un nuevo liderazgo, vinculado  a los movimientos estudiantiles, sindicales, gremiales y populares  para presentárselos a los electores como la demostración de una política que busca unir a todos los venezolanos de la alternativa democrática y no exclusivamente a los miembros de los aparatos partidistas, que también deben formar parte de los cuerpos legislativos.                 

           
La dura experiencia venezolana de 10 años de brutal dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, llevó a los Partidos Políticos fundamentales a entenderse, primero para derrotar al tirano, y segundo para gobernar con la sociedad civil. El Congreso de la República representó, por muchos años, a todos los sectores de la sociedad venezolana. Conjuntamente con los dirigentes políticos, fueron electos dirigentes sindicales, empresariales, académicos y campesinos, que dirimían sus diferencias de enfoque sobre los problemas fundamentales del país, en un debate democrático, en el que funcionaba la mayoría, pero con respeto a la minoría. La sociedad civil se sintió representada, hasta que los Partidos devinieron en maquinarias electorales desvinculadas del soberano, tomó cuerpo la antipolítica y el país cayó en este marasmo de socialismo autoritario, del cual sólo saldremos si los demócratas nos volvemos a unir con la amplitud que el momento histórico nos exige.

jpaezavila@cantv.net




PRESUPUESTO Y ELECCIONES

Por Juan Páez Ávila

22-10-2009

 

En todas las elecciones que se realicen en un país, cuyo gobierno maneja el Presupuesto Nacional a discreción del Presidente de la República o que simplemente es utilizado parcialmente, como siempre ha sucedido, la oposición requiere de un mínimo de apoyo económico para poder competir con posibilidades de éxito, pero no es cierto, y en nuestro país sobran ejemplos para demostrarlo, que es imprescindible disponer de un Presupuesto del Estado para ganar las elecciones. En varios de los procesos electorales celebrados en la segunda mitad del siglo XX, en la época de la democracia representativa, muchos candidatos invirtieron miles de millones de bolívares y salieron con las tablas en la cabeza. Y otros candidatos ganaron desde la oposición, como Rafael Caldera I y II, Carlos Andrés Pérez I, Luis Herrera Campins, Jaime Lusinchi y Hugo Chávez I.  No es nada difícil demostrar que se requiere también un liderazgo personal, una maquinaria electoral y un mensaje oportuno, adecuado a las exigencias fundamentales de los electores.

           
Antonio Ledezma, sin manejar ningún presupuesto e incluso con la opinión en contra de algunos dirigentes de la oposición que se apoyaban en algunas encuestas, en el año 2008 le ganó las elecciones para la Alcaldía Metropolitana de Caracas al mejor candidato del chavismo, Aristóbulo Istúriz, lo que para Hugo Chávez no sólo fue una derrota democrática, sino que lo vio como una amenaza a su liderazgo y ordenó estrangularlo económicamente para sacarlo del juego político, pero le resultó un boomerang.                                               

Lo primero que hizo el Comandante Presidente fue ordenarle a sus correligionarios y subalternos de la Asamblea Nacional, que aprobaran una Ley para crear una autoridad ejecutiva, nombrada por él a dedo, y le quitaran más del 90% del Presupuesto al Alcalde electo, que le corresponde por disposición constitucional, para que pasara a ser administrado  por su representante directa, la Ingeniera Farías. El Comandante Chávez se equivocó en dos aspectos fundamentales de la política. El primero, que olvidó su propia experiencia cuando ganó las elecciones para Presidente de la República en 1988, sin manejar prepuesto alguno, porque las condiciones políticas favorecían una candidatura que aparecía como la respuesta al descontento de millones de venezolanos  que luego sufragaron por un militar, que no había pateado barrios, sino cuarteles. Y segundo, que no ha podido ni podrá quitarle a Antonio Ledezma, la autoridad que le otorga el ser electo por el voto popular, Alcalde Metropolitano, que le permite no sólo volver a patear los barrios, algo que ha hecho durante muchos años, sino también un escenario internacional como lo acaba de demostrar con su gira exitosa por América y  Europa.

           
Y aunque se busque un Fiscal que lo impute falsamente y un Juez que lo condene inconstitucionalmente, lo cual sería un tercero y gravísimo error del Comandante Presidente, Antonio Ledezma seguirá siendo Alcalde Metropolitano en la cárcel o en el exilio, como Hugo Chávez no dejó de ser Presidente de la República cuando lo apresaron algunos militares y lo llevaron a la isla de La Orchila, camino al exilio. Y si Antonio Ledezma  no tiene un General como Raúl Baduel, jefe de una Brigada o División militar que lo retorne victorioso a su cargo, tiene un bravo pueblo que sufragó mayoritariamente para que fuera y ejerciera, por un período constitucional, el cargo de Alcalde Metropolitano, con todo el derecho a exigir que se le respete.

jpaezavila@cantv.net




EL NOBEL PARA OBAMA

Por Juan Páez Ávila

14-10-2009

El Premio Noble, en cualquiera de sus especialidades, siempre ha generado en algunas individuales que se consideran con méritos ganarlo y no lo han logrado, algunas críticas sin mayores repercusiones, pero hay que casos que por intereses políticos o posiciones ideológicas, han provocado un escándalo a escala internacional.


El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz, 2009, al Presidente Barak  Obama, además de provocar varias lecturas por analistas y políticos simpatizantes o adversarios del Jefe del Estado norteamericano,  ha tenido una repercusión mundial  como ningún otro premio de esta naturaleza, ya que el galardonado tiene la responsabilidad de conducir a la todavía primera potencia mundial, en un momento histórico muy complejo y difícil de preservar la paz, cuando hay gobiernos que instrumentan programas para construir nuevas armas atómicas.


Y lo más grave, que hace más complicado el período que le toca presidir   a Barak Obama, es que algunos de esos gobernantes, aunque están vigilados por los firmantes del Tratado Mundial contra la proliferación de armas nucleares, amenazan a otras naciones con hacerlas desaparecer del mapa. De allí que lo más espinoso del camino por recorrer del Presidente de los Estados Unidos es la proliferación del terrorismo, defendido por algunos jefes de gobierno en nombre de una democracia en la cual no creen, ni practican de acuerdo con sus postulados fundamentales del pluralismo, el respeto a los Derechos Humanos y la tolerancia política.


Pero, entre las repercusiones verdaderamente históricas que ha  generado el otorgamiento del Nobel al Presidente Obama, además los méritos que le han reconocido quienes valoran su llamado al diálogo con el mundo islámico, entre israelitas y palestinos, incluso entre Zelaya y Micheletti y no l invasión a ese pequeño país, están  que personalidades políticas que lo adversan como Fidel Castro lo celebre como positivo, y Mijail  Gorvachov lo considere como una esperanza para humanidad que  cree sinceramente en paz mundial.


La alineación de quienes prohíjan o apoyan el terrorismo, contra la entrega del Nobel de la Paz a Obama, es también  una consecuencia importante de ese hecho, como para que nadie se llame a engaño frente a quienes son los auténticos  promotores de la violencia en nuestra época.  Una cosa comprensible son las reservas que pueden tener algunos analistas o políticos, con relación a que el Presidente de los Estados Unidos apenas comienza su período e incluso se habla de una posible reelección y eso significa muchos años por recorrer, y otra es negarle méritos a hombre que ha impactado al mundo democrático con sus mensajes de reconciliación, de crítica y autocrítica por las responsabilidades mutuas en conductas censurables, por guerras y conflictos sociales provocados por  los Estados Unidos y los demás países del globo.

jpaezavila@cantv.net




AGRESIONES A LA CULTURA

Por Juan Páez Ávila

08-10-2009

La cultura ha sido siempre un blanco u objetivo militar hacia el cual apuntan las bayonetas de los regímenes de fuerza, aunque algunos comienzan segregando artistas,  agrupaciones culturales e individualidades que actúen con independencia frente a la política cultural del Estado militarista, para terminar imponiendo de una manera vertical, sin discusión alguna, la voluntad del caudillo gobernante. De allí la oposición de la mayoría de los intelectuales a las dictaduras, y en algunos casos el rompimiento de otros, cuando han creído en principio que gobiernos electos como el de la Venezuela de hoy, desarrollarían programas de importancia cultural y respetarían  la libre expresión del pensamiento y actividad de los artistas.

           
Después de despojar al Ateneo de Caracas de su espacio físico y de expulsar algunos científicos del Instituto Venezolanos de Investigaciones Científicas (IVIC), el Ministerio de la Cultura le ha eliminado el subsidio a cuatro grupos teatrales, aplicándoles el criterio subjetivo, seguramente expuesto por algún comisario político para hacer cumplir la línea del Partido, de que no se financiará a ningún colectivo o individualidades ¨cuyas conductas públicas perniciosas  afecten la estabilidad psicológica y emocional de la población¨, lo que ya  puede interpretarse como una amenaza a la cultura en general, para tratar de imponer un pensamiento único a los venezolanos del siglo XXI.

           
Estas acciones discriminatorias contra algunas manifestaciones de la cultura venezolana, aparentemente aisladas, de seguirse aplicando por parte de los más altos funcionarios del Ministerio de la Cultura, conformarían a corto o mediano plazo una política oficial orientada a coartar la libertad de pensar y expresarse los venezolanos creadores del hecho cultural, por ahora dependientes directa o indirectamente del Estado. Esa política de negarle subsidios a algunos grupos del teatro venezolano, que igualmente se ha aplicado a otras expresiones artísticas, si bien satisface la concepción ideológica y dogmática de los funcionarios que se creen en posesión de la única verdad que existe en  ésta y otras materias del área del saber, no sólo perjudica a los sectores de la clase media, que hoy por hoy, han alcanzado altos niveles culturales, sino también a los movimientos populares que aspiran expresarse libremente, a través de sus creaciones humanas y humanísticas.

           
El juicio a la cultura no lo pueden ni lo deben realizar algunos burócratas que buscan congraciarse con el jefe del gobierno, para garantizar su estabilidad en altos cargos, sino el pueblo mismo que asiste a los actos culturales o lee los libros que circulan libremente en una sociedad democrática. Y si el Presidente de la República no lo sabe, como afirman algunos de sus correligionarios que todavía lo veneran, para denunciar el desastre y  la corrupción en algunos despachos oficiales, hay que reafirmarle que en la era de la revolución de las tecnologías de la comunicación, no es posible encasillar ni encarcelar las ideas, para que sólo se oiga la voz de los adulantes dogmáticos, y se lea la palabra de los inoperantes mujiquitas del siglo XXI.   

           
La mayoría de los venezolanos de distintos niveles intelectuales, quieren un teatro libre y una cultura plural, sin dogmas impuestos por la voluntad de los gobernantes. Después de varias décadas en las que se ha podido pensar libremente, no somos Irán donde los Ayatolas ordenan lo que hay que leer,  lo hay que hacer,  crear  y recrear con el pensamiento. Somos y queremos seguir siendo un pueblo libre en la acción política y en la creación artística.

jpaezavila@cantv.net




HUELGA Y PRESOS POLÍTICOS

Por Juan Páez Ávila

01-10-2009

La suspensión de la huelga que convocaron los estudiantes frente a la Organización de Estados Americanos (OEA) una vez logrado sus objetivos de libertad Julio César Rivas y que la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos conozca de alguna manera la situación de los presos políticos en Venezuela,  demuestra el carácter pacífico de la misma, la convicción democrática de los estudiantes y su voluntad de luchar por una alternativa democrática en el país.      

           
La huelga de hambre, en cualquier parte del mundo, es una medida extrema a cual apelan los ciudadanos cuando ven que no tienen otra alternativa para defender sus derechos. Y aunque se corren graves riesgos, incluso el de perder la vida, tiene un profundo contenido democrático, por la actitud pacífica que asumen los huelguistas. De allí que la mayor responsabilidad de alguna tragedia humana que pueda suceder, recae sobre las autoridades que se nieguen a atender los reclamos.

           
Sólo los  gobiernos autoritarios, dictatoriales, se han negado a conocer las motivaciones de los huelguistas, porque todo gobierno democrático tiene que estar dispuesto, por mandato legal, a dialogar no únicamente con quienes puedan acudir a tales extremos, sino también con todos los ciudadanos que en forma pacífica reclamen un derecho que consideran se les ha conculcado.

           
La huelga de hambre de los estudiantes reclamando la  libertad de su compañero Julio César Rivas y de todos los presos políticos que existen en el país, la  realizaron a las puertas de la Organización de Estado Americanos (OEA), por ser una institución supuestamente formada por países en los que imperan gobiernos democráticos, con la finalidad de tocar sus fibras libertarias y humanas, y para demostrar hasta donde es democrático el gobierno que preside el Comandante Hugo Chávez.

           
Dejar que muera uno de los huelguistas o que sufra daños irreparables en su salud, es un crimen atribuible a la conducta indiferente, antihumana, antidemocrática de quien gobierna, porque un régimen cuyo origen es democrático, de acuerdo con la Constitución Nacional, tiene la obligación de velar por la salud física y mental de todos los ciudadanos y no sólo de los que sufragaron por el Presidente de la República, por eso no puede ser indiferentes ante el riesgo que corren los huelguistas.

           
Y ese mismo origen lo obliga a defender los Derechos Humanos, incluso sociales, de la ciudadanía, por lo que el gobierno debió acudir a dialogar con los huelguistas, oír y dar las explicaciones del caso, y así como fue puesto en libertad el joven Julio César Rivas, el Prefecto Metropolitano y los 12 trabajadores de la Alcaldía Mayor deben ser juzgados en libertad.

           
Y en cuanto a los demás presos políticos y exiliados,  el gobierno podría   sobreseerles  la causa, ponerlos en libertad y permitir el regreso al país, como hizo el Presidente Caldera con el actual Presidente Chávez y con los chavistas que habían huido al Perú en un avión de la Fuerza Aérea, después de un frustrado golpe de estado.

jpaezavila@cantv.net




EL COLAPSO DEL CHAVISMO

Por Juan Páez Ávila

24-09-2009

El Proyecto Político del Socialismo Siglo XXI de Hugo Chávez, que es el mismo de los partidos comunistas del Siglo XX, y que fracasó en gran parte de Europa Oriental y en particular en la Unión Soviética, no ha podido resolver ninguno de los problemas sociales y económicos que atraviesa la mayoría de los venezolanos de menores recursos, aunque ha dispuesto de los ingresos fiscales más elevados de nuestra historia republicana.

           
Diez años después de su administración pública el Presidente de la República descubre que más 2.000 módulos de Barrio Adentro no funcionan o lo hacen irregularmente, pero no dijo toda la verdad, porque al declarar la salud en emergencia queda en evidencia que no sólo ha fracasado la Misión Barrio Adentro, sino que también ha colapsado el sistema de salud en general y en todo el país.

           
El tema de la salud forma parte esencial de todos los discursos, declaraciones y planes de gobiernos de todos los dirigentes políticos que intervienen en la permanente confrontación por el poder, lo que lo ha convertido en una verdad de Perogrullo, y en un calamitoso momento del Presidente de la República que debe su permanencia en Miraflores a la implementación de la Misión Barrio Adentro con apoyo del gobierno cubano, que le dio los votos necesarios para ganar las últimas elecciones presidenciales.

           
Cuando el Presidente ha podido aprobar una política social y económica que genere empleo y bienestar de la población, como para que nadie o muy pocos se enfermen, repite la fórmula de traer otros miles de médicos cubanos, que aunque hagan maravillas recetando medicina genérica, cuando abandonen el país por Colombia, como parece que lo hicieron muchos de los traídos anteriormente, vía Estados Unidos, los pobres desnutridos de  los barrios se volverán a enfermar, y el Presidente volverá a bajar en las encuestas.

           
Si las políticas del Presidente de la República no logran que en el país se genere un desarrollo económico sostenible y un empleo productivo de millones de venezolanos marginales, y en particular contener la corrupción que se desprende del Informe del Diputado Tirso Silva a la Asamblea Nacional, en muy poco tiempo la situación de malestar, de hambre y de miseria de miles de venezolanos, volverá a tocar las puertas de módulos cerrados y hospitales sin medicinas y sin médicos. Y lo más grave para un líder como Chávez que busca la reelección, es que los pobres piden dinero prestado a sus familiares, empeñan  o venden sus modestos bienes para ir a las clínicas privadas, donde reciben mejor atención y esperanza de vida.

           
De allí que no es exagerado concluir que el colapso de la salud puede ser factor muy importante del colapso del Presidente como aspirante a la reelección, porque en educación, por ejemplo, aparte de la protesta contra la nueva Ley de Educación, han quedado fuera del sistema cerca de 4 millones de niños y adolescentes, según cifras oficiales. Otro colapso en marcha.

             
Y si habamos del desarrollo endógeno, una de sus banderas principales, después de 10 años de aplicación de su política económica, estamos importando el 70% de los alimentos, incluso importamos gasolina porque las refinerías han colapsado parcialmente. Y si pasamos revista al déficit de viviendas, en los 10 años de su mandato se han construido unas 300 mil, y hacen falta 2 millones.

           
El colapso de las Empresas Básicas de Guayana registrado en las cifras en rojo de todos sus balances, no lo pueden ocultar porque los trabajadores militantes del Socialismo del Siglo XXI, son sus más claros y contundentes denunciantes.

           
La inflación considerado el impuesto más perverso, que afecta mayormente a los más pobres, es el más alto de América Latina, por lo que al no poder comprar lo básico para la alimentación, la mayoría de los pobres sucumbe ante el hambre, la desnutrición y las enfermedades, muchas de las cuales pueden conducir a la muerte.

           
Ante ese colapso general de la Administración pública, sin agotar el análisis de muchos otros aspectos tan relevantes como el fracaso en la construcción de una infraestructura material que estimule la inversión privada, la hipótesis de que Chávez y el chavismo caminan hacia su derrota electoral, que difícilmente podrán desconocer, tiene su fundamentación esencial en lo errado de sus política públicas..

jpaezavila@cantv.net




ESCUELAS SIN PATRULLAS

Por Juan Páez Ávila

17-09-2009

La protesta nacional contra los intentos del gobierno de imponerle a los venezolanos en pensamiento único a través del control de las escuela y de la educación en general, frenó el uso de las patrullas violentas del oficialismo, y las clases pudieron  comenzar aunque con ausentismo de más del 50% de los alumnos debido al deterioro de la mayoría de las instituciones escolares, cuya reparación sí requiere de patrullas de trabajadores para crear condiciones físicas para que los maestros y profesores puedan impartir una educación de calidad, democrática, plural, abierta al progreso de la ciencia, la tecnología y las humanidades de nuestro tiempo.

           
Si  violando la Constitución Nacional y la propia Ley de Educación recientemente aprobada, se presentan a las escuelas patrullas del Partido Socialista Unido del gobierno, sobre todo si uno sólo de sus integrantes va armado, las consecuencias hubieron podido ser graves y peligrosas para la vida misma de  niños, padres, representantes y maestros que acudieron a cumplir con sus funciones educativas.

           
Una cosa distinta y legal sería que el PSUV prepare a sus militantes que tengan hijos en las escuelas, para que acudan a defender el contenido de la Ley de Educación, en un debate que podría resultar altamente positivo, porque cada quien ejerce un derecho, no sólo a discutir sino también a defender sus puntos de vista, buscando la mejor educación para sus representados.

           
Si sucede lo primero, las patrullas del PUSV podrán atropellar a quienes no compartan sus ideas, pero no podrán convencer a nadie de las bondades de la nueva Ley, y darán comienzo a un año escolar en el que la violencia tratará de imponer un pensamiento unilateral, pero no podrá sustituir el saber de los maestros y el amor de los padres que aspiran a que sus hijos reciban la mejor educación posible, que les abra un futuro de paz y progreso material y espiritual. Y aunque el miedo es libre, el terror no puede educar, y por la defensa de los hijos los padres y representantes es seguro que pierdan el miedo. Las patrullas pueden cerrar escuelas y hasta detener maestros y representantes, pero perderán la batalla por el proceso educativo.

           
Pero si los dirigentes del PSUV concurren con la decisión de debatir, para convencer a maestros, padres y representantes de la importancia de la nueva Ley, puede y debería darse una confrontación democrática sobre algo tan importante que conviene a todos, incluso a los hijos de los militantes del oficialismo.

           
Sin embargo, aunque las patrullas chavistas no se presentaron, la primera conclusión que puede derivarse de este comienzo de clases, es que el gobierno no podrá imponer una Ley contra la voluntad de una población, que por diversas razones no la conoce en lo fundamental, y aunque está aprobada, todavía deber ser discutida. La segunda conclusión es que el debate no ha terminado, que continuará hasta que esa Ley se modificada de acuerdo con la opinión de la mayoría de los venezolanos, lo que nos puede llevar lo que queda de este año 2009 y el próximo 2010 cuando sea electa una nueva Asamblea Nacional que responda al pensamiento e intereses de los electores, y no al mandato de Chávez y su camarilla militar.

jpaezavila@cantv.net




LA MEGAMARCHA

Por Juan Páez Ávila

10-09-2009

La megamarcha del sábado despejó cualquier duda acerca de la decisión de la alternativa democrática a no dejarse aterrorizar por las amenazas de los representantes del aparato represivo del gobierno, cuya primacía se las disputan los jefes policiales del Ejecutivo Nacional y los chavistas más recalcitrantes del llamado Poder Moral y del Poder Judicial. La protesta cívica es una derecho constitucional y la calles son un espacio que corresponde ocuparlo a todos los venezolanos, lo confirmó la presencia de centenares de miles de personas en las principales avenidas de Caracas.

           
Superando la multitud que marchó el sábado del 22 de agosto, el pueblo caraqueño convocado por la Mesa de la Unidad Democrática y otros representantes de la sociedad civil, dio una clara demostración de firmeza democrática, de coraje cívico y de disposición a defender los derechos individuales y colectivos que establece la Constitución de 1999.

           
La firmeza democrática quedó evidenciada en que no obstante haber marchado hacía apenas unos quince días, frente a nuevas amenazas expresadas por la Fiscal General de la Republica, Luisa Ortega Díaz, de imputar de rebelión civil a los que convoquen una marcha y en su desarrollo se produzca un desorden público, el pueblo de Caracas, sin autobuses de propiedad del Estado, acudió desde urbanizaciones del Este y bajó desde muchos cerros del oeste, a ratificar con su presencia que en Venezuela existe una conciencia democrática, que puede impedir que se consolide un régimen autoritario y militarista.

           
El coraje cívico se hizo presente, a pesar de la represión oficial contra la marcha anterior y la arenga del Coronel Benavides de la Guardia Nacional llamando  sus tropas a defender el socialismo del siglo  XXI y a su Comandante en Jefe, frente a una manifestación pacífica y sin armas, lo cual vislumbraba un futuro de graves peligros por la posibilidad de que las armas que la república ha puesto en manos de la Fuerza Armada para defender la soberanía nacional y garantizar la vigencia de la Constitución Nacional, podrían ser utilizadas para reprimir cualquier manifestación opuesta al pensamiento único y al autoritarismo del Jefe del Estado.

           
Y en cuanto a la disposición de defender los derechos que garantiza la Constitución Nacional vigente, quedó transparentemente expresado en el repudio a una Ley de Educación aprobada sin consulta a las ciudadanos involucrados en el proceso educativo; en la defensa de la libertad de expresión y de información amenazada permanentemente por el gobierno; en la solicitud de la libertad de los presos políticos y en el rechazo a la intimidación contra la ciudadanía, por parte de altos funcionarios públicos que perdieron el poder de convocatoria y el dominio de las calles, y que pretenden sustituirlos  con la violencia, primero verbal y luego, si es necesario, policial y militar, actuando al margen de la Constitución vigente.

           
La represión oficial no desaparecerá, por ahora la están aplicando selectivamente, contra aquellos dirigentes que forman parte de la vanguardia en la protesta, y seguramente la acentuarán contra algunos líderes que han surgido en los últimos tiempos y se destacan como para competir y derrotar a Hugo Chávez en las elecciones de 2012. La confrontación será cada día más tensa y hasta peligrosa por la desesperación a que están llegando los círculos chavistas, que ven descender en sus escuálidas manifestaciones  a su jefe único, sin el cual no tienen vida política. Pero una mayor represión traerá como consecuencia que el desprestigio del comandante Chávez será también de mayores dimensiones, y su derrota frente a un pueblo más conciente y más combativo, tal como lo revelan las encuestas, será inevitable.   

jpaezavila@cantv.net




CHÁVEZ Y URIBE EN UNASUR

Por Juan Páez Ávila

03-09-2009

Las relaciones de Hugo Chávez con las FARC, cuya cooperación ha sido descubierta y denunciada por el gobierno de Álvaro Uribe, una vez decomisadas a ese grupo guerrillero algunas armas del Ejército venezolano compradas a un país europeo, cuyas autoridades  han pedido explicaciones acerca de cómo fueron a parar a un tercero, si ello está expresamente prohibido en el texto del contrato de compra-venta, se le complican cada vez más al comandante venezolano para aparecer como neutral en el conflicto colombiano.  

           
La última reunión de UNASUR  realizada en Bariloche, Argentina, se puede considerar un éxito para preservar la paz en la región y consolidar su autonomía, su independencia frente a la primera potencia del mundo, los Estados Unidos, en un clima de mutuo respeto y apuntalar  el derecho de las naciones a la autodeterminación de sus pueblos.

           
¨Los vientos de guerra¨ señalados por el Presidente de la República, Hugo Cuávez, como una grave amenaza  para la región por la presencia de personal militar y técnico de los Estados Unidos en las bases aéreas colombianas, fueron parcialmente anulados al dar seguridad el Presidente Álvaro Uribe de que el acuerdo con el país del norte se limitaba a una cooperación para combatir el narcotráfico, las guerrillas y los paramilitares de su país. El acuerdo fue respetado como un derecho que tiene Colombia y cualquier otro país del subcontinente latinoamericano a ejercer su soberanía, en términos que no excedan su jurisdicción.

           
El debate y la resolución final que terminarán de redactar los cancilleres, dentro de los lineamientos trazados por los presidentes, deja absolutamente despejado el camino para futuras reuniones en un marco de paz, para buscar solución a cualquier problema o impase que pueda presentarse entre los miembros de UNASUR.

           
Y aunque la Unión de Naciones de América del Sur es relativamente nueva, el papel de liderazgo conciliador desempeñado por el Presidente Lula da Silva, y la conducción de la Presidenta argentina, y del Ecuador Rafael Correa, revelaron que los intereses comunes de sus miembros son superiores a las discrepancias que inevitablemente se presentaron y se presentarán en el futuro.

           
Tanto Chávez como Uribe tienen que buscarle solución a sus problemas internos que confronta cada país que presiden, y no pretextos interamericanos o internacionales para desviar la atención de la población que reclama mayor atención a la educación, salud y seguridad personal y de sus bienes. Uribe no puede utilizar las bases aéreas con presencia militar de USA para agredir a Venezuela, sin el rechazo de América del Sur; y Chávez no podrá  darle respaldo a la guerrilla, sin comprometerse con el terrorismo y el narcotráfico condenados como delitos de lesa humanidad, cuyas consecuencias conocen ambos muy bien. En tales circunstancias UNASUR no respaldará la agresión de uno contra el otro y los tribunales internacionales podrán funcionar con mayor fundamentación y contundencia si Chávez continúa involucrándose en el conflicto colombiano.

jpaezavila@cantv.net




LA REPRESIÓN COMO POLÍTICA

Por Juan Páez Ávila

27-08-2009

Las última arremetida contra diversas manifestaciones pacíficas de ciudadanos que pretenden ejercer una derecho constitucional, por parte de la policía metropolitana, la Guardia Nacional y grupos parapoliciales o paramilitares partidarios del gobierno, son signos de que la represión constituye una política del Estado para tratar de aterrorizar a la población. 

           
La creación de  un régimen policiaco que reprime, secuestra ciudadanos, los incomunica y tortura para luego imputarlos sin asistencia jurídica  como lo hicieron con varios trabajadores de la Alcaldía Metropolitana, coloca al gobierno al margen de la Constitución Nacional.

           
La represión a la multitudinaria marcha pacífica del sábado 22 del presente mes de agosto, a los pocos días de ser agredidos brutalmente un grupo de periodista de la Cadena Capriles quienes realizaban una actividad también pacífica, ambas en protesta por aspectos fundamentales de la Ley de Educación aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, confirma ya una política del Comandante Chávez dispuesto a no tolerar ninguna manifestación disidente de lo que considera la única verdad que debe imperar en la conciencia de los venezolanos, como expresión de una estrategia que nos conduzca al mar de la felicidad cubano, que él denomina  socialismo del siglo XXI.

           
El alto gobierno debe estar ya convencido de que sus políticas sociales y económicas, tenidas como la panacea universal para sacar el país de la pobreza, de las desigualdades sociales y del subdesarrollo en general, no han convencido a la mayoría de la población, que expresa su descontento no sólo en las encuestas de opinión pública, sino también y con su presencia en las calles de las principales ciudades del territorio nacional, por lo que ha apelado a la represión policial y  militar para tratar imponer sus planes de cubanización de Venezuela.

           
El acelerador del proceso revolucionario pisado por el Presidente de la República, ordenándole a sus diputados en la Asamblea Nacional que aprueben de urgencia las leyes que considera necesarias para su éxito,  a la Fiscalía a que proceda a imputar a los disidentes, y a los jueces a que los lleven a prisión, son los verdaderos ¨vientos de guerra¨  anunciados por el  Jefe Único que amenazan a nuestro país, y no la utilización de las bases aéreas colombianas por el gobierno de los Estados Unidos, para combatir el narcotráfico, las guerrillas y los paramilitares.

           
La supuesta amenaza de una guerra contra nuestro país   por parte de los Estados Unidos, desde las bases aéreas colombianas, no sólo es un pretexto tratar de defender a sus aliados de las FARC, sino también un subterfugio para profundizar la represión contra la disidencia de los venezolanos.

           
De allí que el país se enrumba hacia nuevas y posiblemente más difíciles y graves confrontaciones políticas, porque la sociedad democrática, que no sólo es de la oposición sino que incorpora a sectores del chavismo que también aspiran educar libremente a sus hijos, ser propietarios de algún bien pequeño o grande, no seguir siendo víctimas del hampa que actúa con gran impunidad y que el Comandante Chávez les cumpla las promesas de mayor bienestar, se manifiestan cada día más decididos a defender sus derechos establecidos en la Constitución Nacional de 1999.

jpaezavila@cantv.net




LAS LEYES DEL MIEDO

Por Juan Páez Ávila

15-08-2009

El declive de Hugo Chávez que registran las encuestas que se han realizado en el mes de julio y la proliferación de protestas sociales en la mayoría de las  ciudades del país, ha provocado una reacción casi tóxica del Comandante en Jefe, que ha dispuesto pisar el acelerador al ritmo de su proceso revolucionario, ordenándole a sus diputados la aprobación de varias leyes, cuyo contenido tiene por objeto provocar miedo en la población y en particular pesimismo frente a la necesidad de concurrir a elecciones en el 2010 y en el 2012, cuando puede sufrir una derrota mortal para sus aspiraciones de perpetuarse en el poder.

           
La aprobación en primera discusión por la Asamblea Nacional del Proyecto de Ley de Educación, sin el consenso del gobierno, la oposición y la sociedad civil, no sólo ha provocado el rechazo de la mitad o algo más de la población –si incluimos a un sector chavista que tampoco fue consultado- sino que también ha abierto un debate, una confrontación ideológica, conceptual y pragmática que hará imposible la aplicación de dicha Ley si es que llega a aprobarse en forma definitiva, con graves riesgos para la paz social que el país requiere para incorporarse al tren del progreso y bienestar de los venezolanos.

           
Por la importancia de la mencionada Ley, cuyo contenido y aplicación  involucra directa o indirectamente a todas las familias venezolanas e incluso extranjeras que viven en nuestro territorio, la confrontación será por tiempo indeterminado, porque por ahora ha empezado en los medios de comunicación social y en las calles de las principales ciudades del país, cuando todavía no había sido aprobado el Proyecto de Ley. De llegarse a aprobar en medio de protestas por parte de quienes se sienten afectados por su contenido, la discusión continuará desde el aula del preescolar hasta la universidad, pasando por los hogares de aquellas familias que tienen conciencia de sus derechos constitucionales para que sus hijos reciban una educación plural, libre y democrática, que no responda a un pensamiento único.

           
La experiencia venezolana nos enseña que una Ley de Educación, para que sea acatada por la mayoría de la población, debe ser aprobada por consenso, y ello es posible sólo después de un debate en el que participen representantes de todos los sectores de la sociedad, y no únicamente los más cercanos partidarios del Comandante en Jefe.

           
En las condiciones impuestas por la cúpula de Miraflores en forma vertical, militar, a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional para que la presente a la plenaria antes de que termine el período de vacaciones escolares, dificulta discutir lo positivo y lo negativo de su contenido, y deja a quienes no han sido consultados, sin otra alternativa que el rechazo general. De allí que  la confrontación también será general,  y el intento de controlar la sociedad para imponer un pensamiento único a través de la educación no tiene posibilidades de éxito, Hugo Chávez será derrotado.

           
La estrategia militar de los gobiernos totalitarios para crear pánico en la población, aprobando  leyes punitivas, autoritarias, se impuso en la Alemania de Hitler con consecuencias desastrosas para millones de alemanes que sufrieron los rigores de la violencia oficial, detenciones masivas, torturas y muerte en campos de concentración Pero los tiempos han cambiado, la democracia se ha convertido en la bandera de los países civilizados, y las amenazas del totalitarismo encuentran no sólo alertas, sino mejor preparados, tanto  a la sociedad venezolana, por la conciencia democrática adquirida en las últimas décadas del siglo XX, como a la comunidad internacional que rechaza la violencia y trata de contribuir a buscar soluciones pacíficas y democráticas. Y lo que se observa hoy en las múltiples manifestaciones realizadas en todo el país, es que el miedo está siendo y será vencido por la firme conciencia democrática padres y representantes, estudiantes, maestros y profesores, militantes políticos y por la sociedad civil en general. 

jpaezavila@cantv.net




REPRESIÓN CONTRA LOS MEDIOS

Por Juan Páez Ávila

06-08-2009

La tendencia represiva contra los medios de comunicación social y los periodistas, por parte del gobierno de Hugo Chávez, se hace más evidente en la medida en que las encuestas revelan la caída del comandante y en especial el rechazo a la cubanización de su política y a la expropiación de fincas en producción –y no  de latifundios- y a empresas privadas productivas que en poco tiempo son convertidas en desaguadero de dineros públicos por las pérdidas que le ocasionan al erario nacional, en perjuicio de los sectores populares y de la clase media, cuyos problemas económicos se agravan con la inflación.

           
La amenaza, aparentemente frustrada, de aprobar una Ley contra Delitos  Mediáticos y el cierre de 240 emisoras de radio, por parte del gobierno nacional, refleja claramente una política de retaliación contra los medios radioeléctricos, sus dueños y periodistas que han asumido una posición crítica frente a diversas medidas de la administración pública ejerciendo un derecho establecido en la Constitución Nacional vigente.  Y aunque el golpe afectará seriamente a un sector importante del espectro comunicacional del país, en un futuro no muy lejano las medidas de corte represivo se pueden revertir contra el gobierno, porque es equivocada la apreciación  de que la información que transmiten los medios es la responsable de la crisis que atraviesa el país.

           
Las protestas sociales que se registran a diario a escala nacional, por la ineficiencia y corrupción de altos funcionarios gubernamentales, no desaparecerá porque se sancione a los dueños y a los periodistas de los medios que se hacen eco del gran desastre que significa el déficit de más de 2 millones de viviendas, la ruina de los hospitales y la falta de insumos en los mismos, la inseguridad que representa  el hampa que asesina, atraca a toda hora e impone un toque de queda a partir de las primeras horas de noche en los principales barrios y urbanizaciones de todas la ciudades de Venezuela; el creciente desempleo por la falta de inversiones nacionales e internacionales en la industria y la agricultura nacionales; el despilfarros de miles de millones de dólares en ayudas a otros países y no resolver los más graves problemas sociales que viven centenares de miles de venezolanos pobres.

           
Mientras el Ministerio  de Obras Públicas no ha podido construir una elemental infraestructura de nuevas autopistas y carreteras, hospitales y escuelas que le den trabajo a miles de venezolanos desempleados e impulsen el desarrollo y bienestar de los más pobres, el jefe de ese Despacho, al frente de Conatel, se ocupa de cerrar emisoras de radio no sólo aumentando el desempleo, sino también violando la libertad de expresión de los comunicadores sociales y el derecho de información de la sociedad en general.

           
El agravante de esta política aparentemente legal, es que los delitos mediáticos no los determina un juez de acuerdo con la legislación vigente respetando el debido proceso, sino después que el Ministro ha decidido cuál es el delito y ejecutado la sanción administrativa. Es decir, ni siquiera guardan las apariencias utilizando fiscales y jueces nombrados a dedo, sin concursos, que obedecen al Poder Ejecutivo que ordena desde Miraflores a los demás poderes lo que deben dictaminar para imponer el pensamiento único del jefe del estado.

           
Chávez olvida que mientras no resuelva la crisis política del país, los problemas sociales y económicos que confronta una mayoría de venezolanos de bajos recursos, de muy poco le valdrán los controles políticos, como no le sirvieron a Pérez Jiménez para detener la protesta masiva de una sociedad cada día más consciente de los valores del voto,  de la libertad y la democracia.

jpaezavila@cantv.net




CHÁVEZ ENTRE HONDURAS Y COLOMBIA

Por Juan Páez Ávila

30-07-2009

Sin que haya superado el golpe que frenó en Honduras el avance del proyecto chavista, llamado bolivariano y del siglo XXI, el Comandante Chávez tiene que enfrentar la grave denuncia del gobierno colombiano, cuyo ejército decomisó a las FARC un lote de armas de gran potencia, que habían sido compradas por el ejército venezolano al gobierno Sueco. La gravedad de la denuncia colombiana se fundamenta en la posibilidad de que dichas armas le hayan sido entregadas a las FARC por orden de Hugo Chávez, porque lo colocaría entre los cooperadores con el terrorismo y el narcotráfico, penados por la legislación internacional.

           
Después de un evidente éxito de su política exterior en Bolivia, Ecuador  y Nicaragua, el Hugo Chávez ha sufrido su primera derrota en Honduras, donde su pupilo el Presidente Manuel Zelaya fue derrocado por el Ejército, siguiendo instrucciones del Poder Judicial, con anuencia del Poder Legislativo, la Fiscalía General y hasta del Partido Liberal que lo postuló e hizo elegir, para frustrar su intento de modificar la Constitución Nacional de ese país y hacerse reelegir  por tiempo indefinido, según el guión o estrategia política que aplican o tratan de aplicar los partidarios del ALBA que motoriza el Comandante en Jefe venezolano.

           
Consumado el derrocamiento del Presidente Zelaya, con clara violación de sus derechos humanos al ser apresado por la fuerza, sacado en pijama de la Casa Presidencial y enviado en un avión a Costa Rica, el mundo democrático levantó la voz protesta e hizo aprobar por la OEA un acuerdo mediante el cual se  desconoce el gobierno de facto y pide el regreso incondicional del Presidente derrocado. Y aquí comienza otra batalla que también la pierde, hasta ahora, el Comandante Chávez, quien llama a la intervención militar, incluyendo a los Estados Unidos, si no renuncia de inmediato el Presidente Micheletti, nombrado por el Congreso de la República de su país, en lo que consideran una sucesión presidencial ajustada a la Constitución en vista a la ausencia del Presidente electo.

           
Mientras hasta el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, se suma al coro de Hugo Chávez, de retorno de Zelaya sin condiciones, con lo cual pierde su autoridad de mediador, el Presidente Barak Obama juega su primera carta de su nueva política hacia América Latina e instruye a su Secretaria de Estado para que explore la mediación del Presidente de Costa Rica, Oscar Aria, Premio Nobel de la Paz, para buscar una solución pacífica y concertada de la crisis política de Honduras.

           
Pero la audacia de Hugo Chávez no se detiene, llama al pueblo  y al ejército hondureños a sublevarse. Hace acompañar a Zelaya, con su canciller Maduro, a la frontera de Nicaragua con Honduras, a la espera de que el Ejército, al estilo del General Raúl Baduel, lo rescate y lo conduzca al Palacio de Gobierno, hecho histórico que al cierre de este artículo no se había producido, lo que podría ser indicador de otra derrota de nuestro Comandante en Jefe.   

           
El momento político que tiene que enfrentar el Presidente Chávez en los próximos días y meses, es tal vez el más difícil que se le ha presentado en el área interamericana e internacional, con alguna proyección en la crisis interna política, social y económica que atraviesa nuestro país y  para la cual no ha encontrado solución. El descubrimiento de la intervención del Presidente de la República en los asuntos internos de Honduras y de Colombia, podría meter o conducir a Venezuela en un conflicto internacional, que los venezolanos democráticos chavistas y no chavistas no buscamos, ni queremos, ni somos responsables cualesquiera sean las consecuencias.


jpaezavila@cantv.net




LA HEGEMONÍA COMUNICACIONAL

Por Juan Páez Ávila

17-07-2009

Todos los gobiernos totalitarios tienen entre sus objetivos fundamentales el control de la opinión pública y de todos los aspectos relacionados con la educación y la cultura de la sociedad, incluyendo el deporte, para lo cual se les convierte en imprescindible imponer una hegemonía comunicacional. Fue lo que hicieron Stalin en la Unión Soviética y todos los regímenes comunistas en aquellos países cuyos gobiernos respondían a los lineamientos del dictador ruso de entonces, y lo que queda en Cuba y Corea Norte como los últimos vestigios del pensamiento único.

           
Las amenazas del Ministro Diosdado Cabello de cerrar más de 200 emisoras de radio y  particularmente contra Globovisión, podría ser el paso final para consolidar la política de hegemonía comunicacional del gobierno cuyas consecuencias políticas tendrán repercusión nacional e internacional.

           
Y  aunque trate de justificarla jurídicamente, con alguna decisión del Tribunal Supremo de Justicia, tendrá claros efectos políticos sin descartar que los interesados apelen a otras instancias jurídicas en el país, lo que les permitirá acudir a organismos internacionales en concordancia con acuerdos firmados por Venezuela y que son de obligatorio cumplimiento, salvo que el Gobierno del Presidente Chávez decida violarlos y retirarse de dichos organismos.

           
Si no hay una solución en los tribunales venezolanos el caso no se cerrará jurídica ni políticamente, porque como sucedió con la no renovación de la concesión a RCTV, no es una simple medida administrativa de CONATEL, sino una resolución política con el evidente objetivo de lograr la hegemonía comunicacional para controlar la opinión de la sociedad venezolana y amedrentar a otros medios y a periodistas que no compartan  las políticas gubernamentales. De allí que el enfrentamiento tenderá a agudizarse en los próximos días y meses, porque un importante sector de la sociedad se verá afectada, que incluye a chavistas y no chavistas, con el cierre de cerca  del 80% de los medios radioeléctricos, quienes  en sondeos de opinión anteriores, rechazan que el gobierno le ponga un cerrojo a centenares de emisores en todo el país, con cuya programación en  general se sienten identificados.

           
Como muchas de las políticas del Presidente de la República, la confiscación o expropiación de  esos medios de comunicación ha sido coreada por representantes de de los demás Poderes Públicos, como una demostración de que el Comandante en Jefe tiene todo el poder necesario para ordenar que se haga lo que su voluntad decide. Posiblemente no consultó, porque no tiene a quién o por subestimación a sus colaboradores, y la medida tendrá un alto costo político al ser rechazada por un importante porcentaje de sus simpatizantes. Lo que viene no es fácil de predecir, pero si surgen  protestas y se mantienen en la calle y en los medios el costo le será mayor y la crisis política se agravará.
 

jpaezavila@cantv.net




LOS DOS GOLPES

Por Juan Páez Ávila

09-07-2009

Antonio Ledezma y Manuel Zelaya ha sido  víctimas de un golpe bueno y otro malo, según la mirada y la concepción que se tenga de la política de la violencia para enfrentar al adversario o al enemigo. Despojar a Ledezma de sus facultades como Alcalde Metropolitano, electo por más de 700 mil votos, y a Zelaya de las suyas como Presidente de Honduras, electo por más de 900 mil votos, no sólo los convierte en mártires del golpismo en América Latina, sino que también le abre las puertas a los militares que pueden ser bienvenidos o repudiados, si el golpe que supuestamente puedan tener entre telones es calificado de bueno o malo.

 

Para los demócratas que consideramos que los gobiernos deben ser dirigidos por los civiles y apoyados institucionalmente por los militares, y de pronto nos encontramos ante hechos cumplidos, es decir, que un grupo de militares usa las armas que le ha confiado la República y toma el poder, nos sentimos obligados a reiterar nuestra convicciones democráticas, denunciarlos cívicamente y contribuir a que la dinámica de la crisis, porque se trata de una crisis política, haga obligatorio el retorno de la democracia. Es lo que ha pasado en todas las dictaduras militares que se han impuesto en América Latina, algunas más sangrientas que otras, más o menos prolongadas en el tiempo, pero que indefectiblemente terminan dejando en manos de los civiles no sólo la conducción del Estado, sino la recuperación del desastre económico, social y político que generalmente dejan como consecuencia de una actividad para la cual no fueron preparados, ni se les asignó constitucionalmente como atribución legítima.

           

Lo más lamentable y peligroso para nuestros países, es que mientras no se consolide un pensamiento democrático en la sociedad civil y en el mundo militar, ningún gobernante electo o no, está a salvo de la intervención de los militares en la política  por medio de, lo que saben hacer, el uso violento de las armas o el golpe de estado. De allí que el Presidente Chávez no sólo está obligado a defender a Manuel Zelaya, sino también a devolverle las facultades plenas a Antonio Ledezma de las cuales lo ha despojado inconstitucionalmente.

           

La decisión del Alcalde Metropolitano de declararse en huelga de hambre, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Caracas, para defender el derecho de los trabajadores de la Alcaldía a cobrar sus respectivos sueldos y salarios retenidos por la representante del Presidente Chávez, nombrada a dedo como jefa ejecutiva de la capital, y para denunciar ante el mundo la violación de la Constitución  Nacional por parte del gobierno, recibió el respeto y la solidaridad de todos los demócratas que aspiramos vivir en un Estado de Derecho.

           

Exponer la vida por una causa legítima de los trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y por el derecho de todos los venezolanos a disfrutar de un régimen de paz y democracia, exige un alto coraje personal y un valor cívico, propio de los hombres y mujeres que conciben la existencia como un apostolado ciudadano y una excepcional vocación de servicio público.

jpaezavila@cantv.net




DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES

Por Juan Páez Ávila

11-06-2009

El final de la guerra fría pareció abrirle al hombre de nuestro tiempo un largo y seguro período de convivencia civilizada, pero el  incumplimiento del Programa de No Proliferación de Armas Nucleares y la actuación unilateral de algunas potencias para imponer soluciones por la fuerza a problemas como el terrorismo y el narcotráfico, estimuló a gobernantes autocráticos, tiranos, de pequeñas naciones a invertir miles de millones de dólares en la fabricación de bombas atómicas, abandonando en la miseria a la mayoría de sus pobladores, lo que ha traído nuevos peligros de destrucción y muerte masiva en el siglo XXI.

En un mundo amenazado  por una evidente  posibilidad de un estallido general de violencia, que ponga en peligro la paz de la humanidad, el  Presidente de la primera potencia del universo, Barak Obama, llama al diálogo entre todas las naciones que por motivos diferentes profesan diversas religiones y se rigen por gobiernos con ideologías heterogéneas, a utilizar  la mesa de conversaciones  entre sus máximos representantes como la vía más adecuada para evitar que las armas continúen determinando las relaciones entre los pueblos y nos conduzcan a una hecatombe mundial.

Y aunque el contenido general de su discurso ratifica sus promesas electorales para buscar un clima de convivencia civilizada en el mundo de hoy, que todavía no ha podido frenar la proliferación de armas nucleares, el mensaje del Presidente Obama enviado desde Egipto señalándole al mundo que  un diálogo multilateral, que deberá tener como escenario las Naciones Unidas, es el signo o esperanza de paz en nuestro tiempo, cambia substanciadamente  la  política hegemónica que colocaba en manos de una sola potencia las decisiones fundamentales para regir las relaciones entre todos los países del universo.

Sin embargo, para pasar del discurso a los hechos se requiere que el mensaje del Presidente Obama sea compartido por otras potencias mundiales, e incluso por las naciones emergentes  que avanzan hacia el progreso material y espiritual de sus habitantes, para convertir a las Naciones Unidas en el Parlamento del Mundo, con la autoridad para aprobar  las leyes fundamentales que garanticen los derechos humanos, la justicia social e internacional y todos aquellos derechos y deberes inherentes al bienestar de, y la paz entre, los seres humanos.

La humanidad podría estar entrando en una nueva fase, en un período de mayor énfasis en el respeto a que hombres y mujeres asuman la religión y la ideología que tengan a bien practicar en paz con sus semejantes que piensan distinto. Y aunque lleve tiempo, el hecho de que una potencia como los Estados Unidos proponga un diálogo entre las civilizaciones, puede sellar el camino hacia una paz permanente, no más muertos inocentes por la intolerancia de unos contra otros seres humanos. Y si ese es el rumbo mundial, hay que desarmar los espíritus de algunos hombres cargados de odio y de violencia, para convivir civilizadamente.

jpaezavila@cantv.net




EXPROPIACIONES

Por Juan Páez Ávila

22-05-2009

La  violación de la Constitución Bolivariana de Venezuela, hecha aprobar por el Presidente de la República para una supuesta revolución inspirada en el pensamiento de Simón Bolívar, no sólo deja a un lado las ideas fundamentales del Libertador, sino que también lo colocan al margen del ordenamiento jurídico del país y le abre las puertas a todo tipo de protestas, pacíficas unas y no muy pacíficas otras, alimentadas por la crisis social, política y económica que se agrava cada día, cada semana o mes del año, porque las políticas públicas ejecutadas por sus subalternos, no solucionan los problemas más agobiantes de los sectores populares y de la clase, y lleva a la ruina al sector empresarial.

La política oficial de expropiar fincas en plena producción y empresas industriales o de servicios que  emplean a miles de trabajadores, y tienen resultados  altamente productivos, lo que ha logrado es aumentar el desempleo y la conflictividad social en los últimos años, sin poder alcanzar el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria y un mayor desarrollo económico.

El fracaso es tan evidente que tenemos que importar entre el 70  y el  80% de los alimentos que consumimos en la dieta diaria, el desempleo lo ha tenido que ocultar el gobierno con las ayudas a los más pobres, y seguimos siendo un país cada día más dependiente de los precios del petróleo, que al ser muy altos también ocultan el drama de la pobreza por algún tiempo, suficiente para volver a la realidad que caracteriza al país, de una insuperable pobreza y de un enriquecimiento rápido e ilícito de un pequeño grupo de privilegiados que dirigen y administran la hacienda pública.

Esa política oficial sólo resulta comprensible porque el grupo de asesores del Presidente de la Republica, ubicados en los más altos cargos de confianza, algunos de ellos conocedores del fracaso del estatismo en la Unión Soviética y otros países que pugnan por salir de ese atolladero, no han sido capaces de informarle al Jefe del Estado que los dogmas de la Academia de Ciencias de la URSS no dieron los resultados que buscaban de crear un hombre nuevo y un mundo feliz. Y aunque es posible que el Presidente no los oiga, la responsabilidad en la crisis política y social que muchos expertos no sólo ven venir peligrosamente, sino que también consideran que se agravará porque abarcará la economía, será de todo el equipo gubernamental.

Una de las últimas manifestaciones de lo equivocado de la política de expropiaciones, es lo acontecido con las empresas de servicios petroleros de la Costa Oriental de Lago de Maracaibo, que le daban trabajo directo a unas 30.000 personas e indirecto a unos 100.000, y que  hasta estos momentos la nueva PDVSA sólo puede absorber unos 10.000, y no está garantizada la eficiencia para mantener la producción de petróleo en esa zona.

Y tal vez lo más grave sea que PDVSA al no poder pagar la deuda contraída con estas empresas de servicio, aconseja al Presidente que las expropie, para ganar tiempo, aunque deje en el desempleo a miles de venezolanos y aumente la conflictividad social.

Seguramente el Presidente de la República considera que su poder es de tal magnitud, que ninguna protesta lo puede desestabilizar porque cuenta con la Milicia Bolivariana y el apoyo de la Fuerza Armada, lo que le permite arremeter contra los sectores de la sociedad civil que lo adversan. Y aunque nuestra historia está cargada de Comandantes en Jefe que terminan apoyándose en la represión, algunos con muchos muertos encima o bajo su responsabilidad, también revela que en muchos casos se han equivocado y finalizan derrotados.

jpaezavila@cantv.net



 

GLOBOVISIÓN Y LA GLOBALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN

Por Juan Páez Ávila

14-05-2009

Para un gobierno militar es una operación muy sencilla cerrar una planta revisora o de radio, porque todos los Poderes Públicos obedecen las órdenes verticales que imparte el Comandante en Jefe, pero lo que no le resulta fácil es impedir que las noticias circulen por las autopistas de la información que  las nuevas tecnologías han creado en el mundo de hoy. Para nadie es un secreto el papel que jugó la información democrática, que desde distintas partes del mundo traspasó el Muro de Berlín, en el derrumbe de la Unión Soviética  sin disparar un tiro. De allí que clausurar Globovisión no sólo es una violación a la libertad de expresión, sino también un  error de cálculo del Presidente  de la República al pretender incomunicar a la sociedad venezolana, en tiempos de la globalización de la información.

La amenaza del Presidente Chávez  de cerrar la planta televisora Globovisión, expresada en su programa del domingo pasado, seguramente  será ejecutado por  Conatel en los próximos días, tal como ocurre con todos los anuncios que el Comandante en Jefe suele hacer por radio y televisión, aunque la transmisión de la información no violó ninguna norma de la Ley de Responsabilidad Social en la materia, que constituya un delito. Quienes pudimos ver y oír la información que trasmitió Globovisión el lunes por la mañana, minutos después que se produjera el temblor que tuvo como epicentro las inmediaciones de los estados Miranda y Aragua, y que ha sido retransmitido varias veces, somos testigos de la preocupación expresada por el director de dicho canal por el hecho sísmico y su llamado, repetido, a  la calma de la ciudadanía.

Si se concreta el cierre de Globovisión la opinión pública lo entenderá como una acto contrario a la libertad de expresión y del derecho a estar veraz y objetivamente informada, porque el ¨tubazo¨ que este canal le propinó a los medios de comunicación del Estado, tiene una explicación muy sencilla: Globovisión transmite las 24 horas del día y como es lógico y elemental estaba al aire cuando se produjo el temblor, a las 4 y 45 a. m. aproximadamente, y los medios oficiales no habían empezado su transmisión, que  comienza a los 6 a. m.

Y el hecho de que Globovisión obtuviera la primicia de un centro  científico y tecnológico especializado de los Estados Unidos, en una época en que la información y las comunicaciones en general están globalizadas, no puede justificar una medida punitiva por parte del gobierno   contra un canal que cumplió con sus funciones de informar al momento en que recabó la noticia. El fondo de la amenaza de cerrar a Globovisión es parte de una política oficial que tiende no ya a la hegemonía de la comunicación, sino al control total de misma, como sucede en los regímenes totalitarios, muchos de los cuales se derrumbaron por los efectos de sus propios errores y no porque un canal de TV informara lo que acontecía en el país.

Si la inflación no es contenida, los trabajadores y gremios protestarán pidiendo mejores sueldos, los conflictos sociales continuarán,  y hasta puede volver a temblar, sin que exista Globovisión, pero la información será del conocimiento de los venezolanos.

jpaezavila@cantv.net




POLÍTICA SINDICAL 
Por Juan Páez Ávila

08-05-2009

El asesinato de centenares de dirigentes sindicales en todo el país, especialmente en la zona de Guayana donde se concentra un numeroso movimiento de trabajadores al servicio de importantes empresas del Estado, con evidentes características de la acción del sicariato, sin que ninguno de los criminales haya sido detenido, se ha convertido en una peligrosa y detestable política sindical. Cuando se destaca un dirigente sindical y contraviene los intereses de otros que portan armas homicidas, se produce un feroz enfrentamiento que generalmente conduce a la muerte del menos protegido. El amedrentamiento, primero, y luego el asesinato, podría ser el preámbulo para eliminar la contratación colectiva  y dejar en manos del Estado el destino de los trabajadores, como sucede en los regímenes totalitarios.

Si mediante la aprobación de una ley especial para adelantar el proceso revolucionario, se elimina la contratación colectiva entre los trabajadores y el patrono estatal o privado, para dejar en manos del gobierno la decisión de establecer los sueldos y salarios que devengarán obreros y empleados en todas las escalas, el socialismo del siglo XXI quedará claramente definido, en los hechos, como un instrumento de dominación de una élite militar que le permite al Comandante en Jefe ordenar, y a los Poderes Públicos cumplir las políticas elaboradas en laboratorios y cenáculos, sin discusión alguna.

El objetivo fundamental que se ha trazado el gobierno también queda claramente despejado, al buscar el controlar toda la sociedad a nombre del socialismo para llevar a los venezolanos al mar de la felicidad que viven los cubanos y que tuvo su mayor expresión en la era del estalinismo, que en nombre de la revolución se le prohibió al pueblo soviético participar y ser protagónico de su destino. Stalin lo sabía todo y sólo había que esperar sus sabias decisiones para forjar un paraíso en la tierra, no era necesario ni conveniente que los soviets se reunieran y menos discutieran cómo enfrentar el alto costo de la vida, la falta de vivienda, el desempleo y la inseguridad personal.

El poder militar que el Presidente Chávez ha decidido ejercer para imponer un tipo de gobierno que fracasó en la Unión Soviética y que Raúl Castro trata de modificar al estilo chino para no hundirse totalmente, acabará con las esperanzas de miles de venezolanos  que en los actuales momentos solicitan la discusión de contratos colectivos que mejoren su calidad de vida. De aprobarse la Ley, en una Asamblea Nacional cuya mayoría obedece incondicionalmente, los contratos de trabajo los impondrá el gobierno, y ni siquiera le permitirán a los trabajadores que expresen su opinión como en el caso del Metro de Caracas, para no tener que eliminar beneficios que en principio habían logrado en las primeras discusiones.

Y en momentos de crisis económica los más perjudicados serán los trabajadores, a quienes se les exigirá una mayor conciencia revolucionaria, socialista, es decir, menos beneficios, mientras los altos jerarcas hacen pingües negocios que les permitirán no sólo rebajarse el sueldo, sino también hasta trabajar de gratis.

La única alternativa que tienen los trabajadores para frenar y derrotar el totalitarismo que avanza desde el gobierno, es enfrentar unidos, con respaldo de la sociedad democrática, las luchas por sus derechos y reivindicaciones. De allí que el paro al que han convocado los profesores de educación media, debe recibir el apoyo de todos los venezolanos que creemos en la libertad, en la democracia, como forma civilizada de vida.

jpaezavila@cantv.net




UNIVERSIDADES EN CRISIS 
Por Juan Páez Ávila

30-04-2009

L
a política  educativa del gobierno de Hugo Chávez ha sido colocada fuera de toda prioridad, al imponerle el mismo recorte a la educación superior, que el ordenado para el presupuesto nacional, lo cual es un indicador no sólo de absoluta improvisación en la materia, sino también de total ignorancia acerca de los requerimientos de una herramienta fundamental de una sociedad para  avanzar hacia el progreso científico, tecnológico y humanístico en la época que vivimos, del predominio del conocimiento humano, sobre cualquier otro factor de desarrollo sustentable.

El recorte del presupuesto a las universidades nacionales y a la educación en general, unido al recorte del mismo a la salud de los venezolanos, no sólo afectará seriamente a los sectores de menores recursos de nuestra sociedad, sino que también negará en los hechos la prédica permanente del Presidente de la República acerca de que el socialismo del siglo XXI traerá mayor facilidad y bienestar a la mayoría de los pobres del país.

Sin entrar en profundidades de los valores de la educación y la salud en la era del conocimiento, el más somero análisis de la repercusión que tendrá el recorte del presupuesto a las universidades públicas, en la población estudiantil de escasos ingresos económicos, es suficiente para demostrar que la política educativa del gobierno favorecerá a quienes pueden pagar una educación superior de alta calidad en universidades privadas nacionales o extranjeras.

Al ordenar ejecutivamente el recorte del 7 % aproximadamente a los Consejos Universitarios, aunque el Ministro del ramo cumpla una orden superior, queda en evidencia que el gobierno carece de una política para distinguir entre lo que significa una inversión altamente productiva en educación y un gasto improductivo en armamento, en una época en que las amenazas de invasión por parte de una potencia extranjera son más elucubraciones dogmáticas, que posibilidades reales de guerra asimétrica.

Si no se corrige esta política de recorte presupuestario a las universidades nacionales, lo más probable es que, como ya lo han anunciado varios dirigentes estudiantiles y del gremio de profesores, se produzcan protestas y hasta paralizaciones de esas casas de estudio, paros que sin dejar de estar plenamente justificados, agravarán aún más el panorama político y social del país, sin despejar claramente el futuro de la juventud venezolana.

En síntesis, no es difícil sacar como conclusión que si avanza esa política de contracción de la inversión en educación y salud, en las que todos los países desarrollados hacen hincapié, el socialismo del siglo XXI nos deparará una nación de mayor atraso, en la que los pobres seguirán siendo pobres, y los que tengan una mínima oportunidad se inscribirán en universidades privadas o emigrarán del país a buscar una mejor formación y posiblemente a servirle, con sus nuevos y actualizados conocimientos, a otra sociedad.

jpaezavila@cantv.net




LEDEZMA EN LA ENCRUCIJADA
Por Juan Páez Ávila


16-04-2009

Después de la persecución desatada contra Manuel Rosales, el secuestro  y prisión del General  Raúl Baduel y las sentencias infamantes contra los comisarios Simonovis, Vivas y Forero, y los policías metropolitanos, la política violatoria de la Constitución Nacional del Comandante-Presidente embiste contra  el Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma, despojándolo del Presupuesto y hasta de las oficinas, previamente asaltadas por grupos parapoliciales o paramilitares, para obstaculizarle el ejercicio constitucional  de sus funciones de autoridad civil máxima del área metropolitana electa por más de 700 mil votos, lo cual lo coloca en una encrucijada, frente a la cual debe escoger el camino correcto, tal como lo ha venido transitando, con coraje, pero sin caer en provocaciones.

La experiencia de Ledezma unida al valor cívico demostrado en múltiples acontecimientos políticos, al frente de marchas y contramarchas, puede y debe permitirle resistir la arremetida del jefe único en su rumbo hacia el totalitarismo. Otros dictadores o aspirantes serlo, como los Generales Pérez Jiménez, Augusto Pinochet  y Alberto Fujimori, fueron derrotados por la acción cívica de sus respectivos pueblos. De allí que no es cierto que acumular todo el poder del Estado en una sola persona, sea garantía para perpetuarse en el ejercicio de un mandato despótico. Y en los tiempos que corren, especialmente en el hemisferio occidental en el que no sólo predominan los gobiernos democráticos, sino también que se han firmado acuerdos   y tratados en defensa de los derechos humanos y de la democracia en general, que han comenzado a ser aplicados a los gobernantes que hayan violado esos tratados.

Las alarmas que indican que en Venezuela el gobierno del Comandante Chávez se ha colocado al margen de la Constitución Nacional y de la democracia occidental y sus acuerdos multinacionales, han comenzado a oírse y han obligado a varios jefes de Estado a asumir posiciones condenatorias de muchas arbitrariedades cometidas por altos funcionarios  gubernamentales por órdenes evidentes del Presidente de la República.

Y aunque no será la conducta de los gobiernos extranjeros del universo democrático lo que decidirá el destino de los venezolanos en el presente y en  nuestro futuro político, los demócratas que encabezan las luchas en defensa de la Constitución nacional, apoyados por las organizaciones políticas y la sociedad civil en general, tienen la ventaja de actuar en un momento de firme y clara solidaridad internacional. La decisión de Antonio Ledezma de agotar las instancias legales en el país, consciente de que todas responderán a las órdenes del jefe único, es un eslabón imprescindible para que puedan actuar los organismos internacionales.

Para confirmar la justeza de la reacción política de Ledezma, sólo sería necesario recordarles a los venezolanos, que en tiempos más difíciles, cuando no existía la solidaridad democrática internacional de hoy, cuando en los años 1957-58, ese mundo democrático encabezado por los Estados Unidos, le retiró el apoyo al General Pérez Jiménez, la repercusión llegó a su entorno más cercano, de civiles y militares que lo abandonaron y se adhirieron al pueblo, que expresaba su repudio a la dictadura, encabezado por una Junta Patriótica que unía a todos los sectores de la sociedad venezolana de entonces.

En la encrucijada en que lo colocó el gobierno del Comandante en Jefe, Hugo Chávez, el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, de acuerdo con la experiencia venezolana y mundial, tomó el camino acertado y es necesario que la alternativa democrática lo acompañe.

jpaezavila@cantv.net



 

PRESOS O CLANDESTINOS 
Por Juan Páez Ávila 

02-04-2009

La persecución política contra Manuel Rosales podría ser la manifestación de una política de Estado, que se les aplicará a todos los dirigentes opositores que tengan éxito en sus funciones administrativas, cuando han sido electos para algún cargo importante, y ponen al descubierto la incapacidad de los representantes del oficialismo apoyados por el Comandante Chávez. Y ante la segura condena a prisión o simple inhabilitación administrativa, por parte de jueces escogidos por el Ejecutivo para que cumplan esa misión,  sean culpables o inocentes los líderes de la oposición tendrán que escoger entre la cárcel o la clandestinidad, desde donde, con serias dificultades podrán continuar sus luchas por el restablecimiento de la de la democracia.

La dictadura ¨perfecta¨ que ha logrado montar Hugo Chávez  desde la Presidencia de la República, con el control de todos los poderes públicos, obedientes a su mandato, no deja otra alternativa a quienes, a juicio del jefe único, se levanten como posibles contendores de sus candidatos escogidos por su  dedo, en las próximas elecciones. Y más grave será la afrenta contra quienes le puedan disputar la candidatura a la jefatura del Estado.

Salvo que haya algún retroceso de la política represiva del gobierno, por la presión de calle en Venezuela y por la decisión de instituciones internacionales de los derechos humanos o de la Corte Penal Internacional, los indicadores que revelan las amenazas del comandante en Jefe, cada domingo desde su programa Aló, Presidente o a través de alguna cadena de radio y televisión que convoca a su antojo, lo que espera a la oposición y a toda la sociedad democrática del país, es una mayor represión selectiva contra sus principales dirigentes y voceros.

Y aunque los tiempos han cambiado tanto en Venezuela, donde hay una mayor conciencia democrática,  como en el mundo occidental en el que predominan los gobiernos democráticos, para los dogmáticos del estalinismo todo ese universo sigue siendo un reinado del capitalismo y del imperialismo al cual ellos deben derrotar. Y en cuando a la tendencia fascista, que es la más evidente que prevalece en los actos del gobierno, todos debemos obediencia al Estado y no éste a los ciudadanos, aunque verbalmente expresen su adhesión a la democracia.

El desafío que Hugo Chávez le presenta al mundo democrático con sus alianzas con los  gobiernos más autoritarios y represivos del mundo, profundizadas cada día que transcurre en el ejercicio del poder y en su inclinación al pensamiento único, al partido único, a un mayor personalismo y militarismo, revelan que no sólo se siente más afianzado en el poder, sino también más preparado para hacer cambiar el mundo. Y aunque provoque risa, no deja de ser una firme convicción de quien se considera un hombre llamado a reencarnar a Fidel Castro  en América, y a Lenín o Mao en el mundo.

Nadie puede llamarse a engaño, viviremos momentos muy difíciles, y la cárcel o clandestinidad será la única alternativa para los dirigentes políticos que aspiren derrotar democráticamente a Chávez, si excluimos el exilio.

jpaezavila@cantv.net




DESAGRAVIO A CHÍO ZUBILLAGA

Por Juan Páez Ávila

29-03-200

Ante la incineración de gran parte de la Biblioteca de Cecilio Zubillaga Perera, en un acto de agresión al patrimonio cultural de Carora y de toda Venezuela, quienes valoramos el rol que las fuerzas espirituales representan en la historia de los pueblos y naciones del mundo, no sólo estamos obligados a condenar semejante acto de barbarie, sino también a relievar el papel que Chío Zubillaga realizó en el campo del periodismo de combate, de las luchas por la emancipación del campesinado, por el progreso la ciencia y de las letras para consolidar una conciencia humanística y de cambio progresista en la sociedad venezolana,  y en particular entre los jóvenes, hombres y  mujeres, que lo tuvieron y disfrutaron como un excepcional maestro de su tiempo.

La quema de sus libros, entregados en custodia a la Biblioteca ¨Riera Aguinagalde¨ por sus albaceas, familiares y amigos, ha provocado una enérgica protesta a escala nacional, tanto por quienes le conocieron como por quienes recibimos directa o indirectamente sus mensajes cargados de sabiduría y sobre todo de rectitud y ética ciudadanas. Afortunadamente la Academia Nacional de la Historia, cuando la dirigía Guillermo Morón, uno de sus discípulos más distinguidos, publicó sus obras completas, recopiladas en periódicos y  revistas de todo el país, por el poeta Ramón Querales, más las cartas que yo recogí entre sus amigos, en 9 tomos, quedando únicamente por publicar su Itinerario de Política Venezolana, que comprende gran parte de la Historia Contemporánea de nuestro país, desde el gobierno del General Eleazar López Contreras hasta los primero meses del de Rómulo Gallegos. El prólogo de estas Obras Completas de Chío Zubillaga lo constituyen los dos tomos de la biografía que yo escribí sobre este pensador y luchador caroreño. Esto lo informo para satisfacción de quienes quieran conocer su pensamiento, porque en pocos días inauguraremos la Sala de Lectura de sus obras, en un pequeño salón donde expiró el 24 de julio de 1948, al lado del cuarto-biblioteca que le sirvió de aula abierta a todos los que se acercaban a buscar sus orientaciones y consejos, escenario de sus arengas a sus discípulos y sala de redacción del semanario CANTACLARO, que recoge editoriales, artículos, reportajes, reseñas de libros, en su mayoría escritos por él,  y poemas y pensamientos de escritores universales. Estos últimos los escribía simultánea o posteriormente en las paredes de su habitación, en su totalidad copiados por su sobrino el Dr. Agustín Zubillaga,  publicados por mí en la biografía y vueltos a colocar en su sitio original.

Volviendo a la afrenta que constituye la quema de su biblioteca, aunque algunos 900 ejemplares se salvaron, el fuego provocado por la ignorancia de unos y la tendencia fascista de otros, seguramente los más responsables, consumió cerca de 2.000 libros, entre los cuales se encontraban algunos del escritor caroreño y discípulo suyo, Antonio Crespo Meléndez, y del Dr. Ambrosio Perera. Y con los libros desaparecieron comentarios, análisis y opiniones  que los dos primeros escribían en los márgenes de la mayoría de esos ejemplares de clásicos griegos y latinos, además de escritores europeos y americanos contemporáneos.

En una reunión con el Coordinador de la Casa de Chío Zubillaga, bajo la égida de la Universidad Centrooccidental  ¨Lisandro Alvarado¨, el poeta Jesús Enrique León, el Presidente de la República (literaria) de Guarimure, Armando León, la artista plástico Úrsula Rey el poeta y editor Julio Bolívar, acordamos la publicación de un documento firmado por todos los venezolanos defensores del patrimonio cultural de  nuestra nación, y realizar un acto de desagravio a Chío Zubillaga. Esta propuesta viene a ser fortalecida por la misma iniciativa que Américo Martín le sugirió  al poeta Fausto Izacaray, quien me la comunicó, y acogimos con verdadera complacencia y fraternidad.

De  allí que trabajaremos en los próximos días para desagraviar al pensador revolucionario que fue Chío Zubillaga, a su alumno Antonio Crespo Meléndez y a su adversario ideológico Ambrosio Perera, con la participación de todos los sectores e individualidades dispuestos a defender la memoria y la libre expresión del pensamiento  de los venezolanos.

jpaezavila@cantv.net



 

CHÁVEZ  Y LA FEDERACIÓN
Por Juan Páez Ávila


26-03-2009

Cuando en el mundo occidental se consolida el Estado Federal y hasta la Autonomía de algunas provincias en el contexto de una República Democrática, producto no sólo de largas y algunas veces cruentas luchas políticas y sociales, sino también de la acumulación de experiencias positivas en el desarrollo y progreso de las naciones, en nuestro país el Comandante Chávez retrocede al Estado centralista, negando en los hechos lo establecido en la Constitución Nacional vigente, inspirada en el pensamiento de Simón Bolívar y Ezequiel Zamora.

La decisión del Presidente de la República de revertir al poder central facultades constitucionales,  exclusivas de las gobernaciones, de la administración de puertos, aeropuertos y carreteras,  mediante ley violatoria de la Constitución Bolivariana que él mismo refrendó y elogió como la mejor del mundo, constituye también la negación del pensamiento del General Ezequiel Zamora, quien ofrendó su vida en defensa de la Federación.

Tanto un hecho como otro revelan que el Comandante Chávez ha utilizado banderas de gran atractivo popular, para alcanzar sus fines personales de dominación política, de concentración de poderes y no para defender principios legales o valores históricos en los cuales ha dicho creer como estandartes para impulsar cambios políticos y sociales en el país. La figura de Zamora le  sirvió para engañar a incautos, que siempre han profesado simpatías por sus héroes históricos, independientemente de los aciertos o fallas que han tenido en ejercicio de sus luchas y sacrificios. Hoy, el General del Pueblo Soberano, como gustaba llamarlo el Comandante en Jefe, ha sido colocado de lado o lanzado a los desperdicios de la historia. Ya no le sirve a sus planes personalistas, centralistas y autoritarios, como tampoco le son útiles muchos de sus amigos que le acompañaron en sus aventuras golpistas de 1992 e incluso de en su carrera electoral hacia la conquista de la Presidencia de la República.

De esta experiencia  se desprende que todo de lo que está estampado en la Constitución Bolivariana como principios fundamentales del Estado de Derecho, que la misma encarna y ordena aplicar y defender a todos los venezolanos, podrá ser cuestionado y reformado por órdenes del Presidente para ajustarlo a sus planes e intereses personalistas, y cada día más militaristas.

La concentración del poder en la persona del Comandante Chávez lo llevará muy pronto a negar en los hechos el pensamiento de Simón Bolívar en materia de alternabilidad en las funciones públicas, y sobre todo en el principio de que el poder militar debe estar sometido al poder civil, como garantía del pleno ejercicio de la democracia.

Ante esta carrera del Presidente hacia el totalitarismo, la sociedad civil y todos los factores democráticos, sin discriminación alguna, tienen la obligación de unirse para presentarle al país una alternativa democrática.

 

jpaezavila@cantv.net




MILITARIZACIÓN Y CRISIS OFICIAL

Por Juan Páez Ávila

12-03-2009

La política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero  para construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en  lo interno tiene que enfrentar el Presidente  Chávez.

La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.

La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del Comandante  en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho en varios escenarios el jefe único.

Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a ministerios y otros importantes cargos gubernamentales  o postulados a gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no autocrático, no estalinista, por parte  de la dirigencia del PPT, PCV y MEP que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las elecciones regionales.

El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la voz de mando del jefe único ya  no es acatada incondicionalmente por sus aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó, sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que  cumpliera sus posteriores órdenes.

Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico, que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la democracia.

jpaezavila@cantv.net




LA REELECCIÓN DE CHÁVEZ

Por Juan Páez Ávila

26-02-2009

El triunfo del sí en el referendo del domingo pasado le abre el camino al Presidente Hugo Chávez para presentarte nuevamente como candidato a la reelección en el 2012, lo que le da la ventaja de disponer de 4 años para realizar una campaña  permanente utilizando el peso del Poder Ejecutivo que ejerce a sus anchas y el control que ejecuta sobre los demás Poderes Públicos, frente a una oposición que arranca lanzándose algunos dardos que la pueden dividir en vez de unirla, sino no traza políticas claras del juego democrático para llegar a un nuevo acuerdo  en todas las elecciones que debe enfrenar hasta el 2012.

Sin embargo, Chávez deberá preservar las condiciones de vida que hoy disfrutan esos 6 millones de venezolanos que sufragaron por la reelección indefinida, o mejorarlas. No me refiero a las condiciones políticas porque seguirá ejerciendo todo el poder que le otorga el cargo de comandante en jefe, del cual dependen los demás poderes públicos y las empresas del Estado que le dieron los recursos para movilizar y entusiasmar a esa mayoría que le acompaña.
Durante los 4 años que le faltan para completar el período constitucional que todavía ejerce, deberá enfrentar las consecuencias de una difícil crisis económica mundial, que los principales estadistas del mundo desarrollado intentan solucionar uniendo no sólo a todos los sectores políticos, económicos  y sociales de sus respectivos países, sino también a todas las naciones democráticas que sufren el impacto de la crisis. El momento político y económico que viven los países en este espinoso momento histórico, los ha llamado a la unidad para buscar la solución definitiva o para detener una catástrofe universal.

El Presidente Chávez no parece proclive a un entendimiento con el 45% de la población que le adversa, y todo parece indicar que tratará de profundizar las políticas, sobre todo económicas, que viene empleando desde hace algunos años, en la creencia de que los resultados electorales del 15 de febrero ratifican que anda en la vía correcta. Si persiste esa visión, esa concepción del momento que atraviesa nuestra economía, puede conducirlo, como apuntan las estadísticas, a una mayor inflación y a un mayor estancamiento de la economía, a lo que los economistas llaman la estanflación, y el panorama político, incluso económico y social que le permitió la victoria, puede cambiar para peor. Y no sólo para su gobierno y sus cálculos para conseguir otra reelección, sino para todos los venezolanos, especialmente para los más pobres.

Pensar que los laureles de hoy estarán presentes en 2012, puede ser no sólo una ilusión, sino también un error de proporciones gigantescas, que de no cambiar la óptica y las políticas económicas y sociales, aumenten la pobreza y el atraso económico del país. Y sobre todo, si desde la Alcaldía Metropolitana, las gobernaciones de Miranda, Zulia, Táchira, Carabobo y Nueva Esparta, más las otras alcaldías que ganó la oposición, sus titulares dan un ejemplo de eficacia administrativa y honestidad en los manejos de los dineros público.

jpaezavila@cantv.net




LIDERAZGO FUTURO

Por Juan Páez Ávila

19-02-2009

La dimensión humanista que le dieron los jóvenes estudiantes a sus luchas contra la Enmienda a la Constitución, no sólo trasciende el momento de bochorno y subdesarrollo que Hugo  Chávez  y el autoritarismo le han impuesto a la sociedad venezolana, sino que también, por su coraje y su discurso sorprendente y coherente, por su  profundidad de ideas y valores democráticos, garantiza que no se dejarán quitar el futuro de libertades en el cual aspiran vivir, aunque el ventajismo obsceno le haya dado la victoria al Presidente de la República el 15 de febrero pasado.

           

Los jóvenes que también quieren ser, con legítimos derechos, presidentes, gobernadores, alcaldes y legisladores en un futuro inmediato o de corto plazo, revelan que conocen los valores de la democracia y se preparan para constituir un nuevo liderazgo, que la rescaten definitivamente del personalismo, del militarismo y de la tendencia autoritaria del Presidente Chávez.

El significado de las luchas pacíficas impulsadas por los estudiantes apunta hacia un futuro de convivencia democrática. La anterior crítica del Comandante en Jefe a la actuación de grupos violentos que le apoyan e incluso se consideran chavistas hasta la muerte, debe ir acompañada de una actuación inmediata contra esas organizaciones  para policiales y paramilitares, y  a su vez rectificar el grave error de haber armado  una especie de tropas de choque para defender su revolución, de una agresión que no llega ni desde el exterior ni del interior del país.

La participación masiva de millones de venezolanos en la contienda electoral del 15 de febrero, indica contundentemente  que la amenaza de otro golpe de estado que  obligue al Presidente otra vez a renunciar, como el famoso y trágico 11 de abril del 2001, se convierte cada día que pasa en un fantasma que, sin dejar de preocuparle, merece también una seria reflexión. El país político aprendió que ese no es el camino correcto para cambiar de gobierno, que la mayoría busca el  rumbo que señalan los estudiantes con sus combates pacíficos y democráticos, no sólo porque el 11 de abril fue un retroceso para el país democrático, sino también porque el 4 de febrero del 1992 fue otro ejemplo de aventurerismo antidemocrático y de regresión histórica, que tampoco debe repetirse.

La participación de millones de electores y en particular de los jóvenes que también aspiran ser candidatos a la Presidencia de la República, gobernaciones, alcaldías y cuerpos deliberantes en el futuro, tiene como lectura inmediata que los venezolanos debemos erradicar la violencia como forma de lucha política, y disputarse el ejercicio del poder mediante elecciones transparentes y universales, para lo cual es fundamental y  el Presidente Chávez  desarme a sus grupos violentos, antes de que sea demasiado tarde, porque puede perder su control.

La democracia requiere, como sucede en el mundo civilizado, un desarme total de la población civil, si se quiere evitar que la espiral de la violencia continúe la matanza de miles de jóvenes en los barrios populares y liquide lo que nos queda de convivencia ciudadana.

La convocatoria del Referendo sobre la elección indefinida fue realizada violando el derecho a votar, de centenares de jóvenes que cumplieron 18 años entre una y otra elección, para evitar que el país conociera, como lo va a conocer en los próximos meses, las graves consecuencias que tendrá en nuestra economía la crisis que se extiende por todo el mundo.  Chávez no podrá continuar con el gasto público desmesurado que le ha permitido dar ayudas a los más pobres del país, y regalarle a otros gobiernos del continente los excedentes de los altos precios del petróleo y dejar sin medicinas a nuestros hospitales y sin viviendas a millones de venezolanos. Seguramente la realidad lo obligará a atender las más ingentes necesidades de quienes  sufrirán el impacto del alto costo de la vida, que siempre son los más pobres, pero ahora no tendrá el dinero para hacerlo, ni podrá recuperar los miles de millones de dólares que ha regalado a los países cuyos gobernantes se aprovechan de su vanidad personal al vitorearlo como líder de América Latina.

Sí hay futuro para la juventud, que en las próximas contiendas electorales demostrará que el país puede ser gobernado por una nueva generación de hombres y mujeres jóvenes  preparados para rescatar la democracia, promover el bienestar y el progreso de nuestro país. El combate cívico de los jóvenes y su disposición a continuar a la vanguardia en el escenario político del país, es el prólogo y el epílogo de una gran jornada que todos los venezolanos democráticos debemos apoyar realizar permanentemente para consolidar el sistema de libertadas públicas.

jpaezavila@cantv.net




SÍ HAY FUTURO

Por Juan Páez Ávila

12-02-2009

La dimensión humanista que le dan los jóvenes estudiantes a sus luchas contra la Enmienda a la Constitución, no sólo trasciende el momento de bochorno y subdesarrollo que Hugo  Chávez  y el autoritarismo le han impuesto a la sociedad venezolana, sino que también, por su coraje y su discurso sorprendente y coherente por su  profundidad de ideas y valores democráticos, garantiza que no se dejarán quitar el futuro de libertades en el cual aspiran vivir.

Los jóvenes que también quieren ser, con legítimos derechos, presidentes, gobernadores, alcaldes y legisladores en un futuro inmediato o de corto plazo, revelan que conocen los valores de la democracia y se preparan para constituir un nuevo liderazgo, que la rescaten definitivamente del personalismo, del militarismo y de la tendencia autoritaria del Presidente de la República.

El significado de la mega marcha convocada por los estudiantes apunta hacia un futuro de convivencia democrática y constituye un alerta que  ha debido llegar a los oídos y  ojos del Presidente Hugo Chávez, seguramente después de observar las fotos que tomaron sus funcionarios desde el helicóptero de la Disip,  que le han debido revelar el poder de convocatoria de los jóvenes y lo acertado de los partidos políticos y de la sociedad civil al colocar en sus manos la movilización para demostrar que una mayoría de venezolanos no quieren la reelección indefinida de ningún ciudadano en su respectivo cargo.

La crítica del Comandante en Jefe a la actuación de grupos violentos que le apoyan e incluso se consideran chavistas hasta la muerte, debe ir acompañada de una autocrítica interna, que  a su vez le debe indicar el grave error de haber armado  una especie de tropas de choque para defender su revolución, de una agresión que no llega ni desde el exterior ni del interior del país.

La amenaza de otro golpe de estado que lo obligue otra vez a renunciar, como el famoso y trágico 11 de abril del 2001, se convierte cada día que pasa en un fantasma que, sin dejar de preocuparle, merece también una seria reflexión. El país político aprendió que ese no es el camino correcto para cambiar de gobierno, que la mayoría busca el  rumbo que señalan los estudiantes con su mega marcha pacífica y democrática, no sólo porque el 11 de abril fue un retroceso para el país democrático, sino también porque el 4 de febrero del 1992 fue otro ejemplo de aventurerismo antidemocrático y de regresión histórica, que tampoco debe repetirse.

La mega marcha convocada por los jóvenes que también aspiran ser candidatos a la Presidencia de la República, gobernaciones, alcaldías y cuerpos deliberantes en el futuro, tiene como lectura inmediata que los venezolanos debemos erradicar la violencia como forma de lucha política, y disputarse el ejercicio del poder mediante elecciones transparentes y universales, que NO haya elección indefinida y que el Presidente Chávez debe desarmar a sus grupos violentos, antes de que sea demasiado tarde, porque puede perder su control.

La democracia requiere, como sucede en el mundo civilizado, un desarme total de la población civil, si se quiere evitar que la espiral de la violencia continúe la matanza de miles de jóvenes en los barrios populares y liquide lo que nos queda de convivencia ciudadana.

El combate cívico de los jóvenes y su disposición a contribuir a la defensa del voto, es el prólogo y el epílogo de una gran jornada que todos los venezolanos democráticos debemos realizar el 15 de febrero, para detener la carrera desbocada del Comandante Chávez hacia la presidencia y dictadura indefinidas, votando NO y disponiéndonos a hacer respetar los resultados electorales.

jpaezavila@cantv.net




10 AÑOS DESPILFARRADOS

Por Juan Páez Ávila

05-02-2009

Después de una década de gobierno, Hugo Chávez no sólo ha despilfarrado más 800 mil millones de dólares en gastos improductivos y regalos a países donde gobiernan amigos suyos que le apoyan incondicionalmente, sino que también  ha frustrado las esperanzas de millones de venezolanos que sufragaron por él  creyendo que su administración encabezaría un cambio a favor del nivel de vida de la mayoría.

Hace 10 años el Comandante Chávez asumió la Presidencia de la República con la promesa de cambiar la democracia representativa por una participativa y protagónica que acabaría con la corrupción administrativa,  la violación de los derechos humanos y el control de los demás poderes públicos por parte del Ejecutivo Nacional, la injusticia social, la entrega de nuestra soberanía a una potencia extranjera y hasta con los niños de la calle. En síntesis, un verdadero cambio político, social y económico inspirado en el pensamiento de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, que 10 años después ha cambiado por lo que llama el socialismo del siglo XXI, con banderas del socialismo soviético del siglo XX, ruidosamente fracasado;  y de un cheguevarismo y fidelismo cubanos que ha sobrevivido por el anterior auxilio de la Unión Soviética y por el apoyo que ha recibido de los excedentes del petróleo venezolano, que el propio Chávez le ha suministrado.

La corrupción ha alcanzado límites tan extravagantes, que algunos beneficiarios, como los empresarios detenidos en los Estados Unidos, no sólo han echado el cuento de cómo se enriquecieron de la noche a la mañana, al recibir jugosos contratos por parte de ministros y otros altos funcionarios, sin licitación, sino que también  contaron el reparto de comisiones  mil millonarias  a los más cercanos colaboradores del Comandante en Jefe. Y para los que pudieran dudar de la palabra de los ¨niños cantores¨ de  Miami, algunos altos burócratas que forman parte del entorno presidencial, que antes de su arribo al poder vivían modestamente, hoy hacen ostentación, sin rubor alguno, de su reciente enriquecimiento ilícito.

La violencia social se ha apoderado de los barrios populares, y afecta a toda la sociedad, que ve morir mediante asesinatos impunes a más de un millar de venezolanos cada mes, con el agravante de que esa violencia estimulada por un discurso virulento del Presidente comienza a extenderse al mundo de la política. Grupos armados irregularmente, con el argumento de defender al gobierno de una supuesta invasión extranjera o de un alzamiento militar interno, según la palabra oficial al condenar el saqueo a la Sinagoga de la grey judía, estarían actuando por su cuenta y riesgo, sin que ni la policía ni la Fuerza Armada sean capaces de desarmarlos. La inseguridad, después de 10 años de gobierno del Comandante en Jefe, es mayor.

La democracia participativa ha resultado toda una farsa, la mitad de la población está excluida de los planes  del gobierno para contribuir al desarrollo del país, y los que forman parte del coro de adulantes y colaboradores inmediatos, sólo participan en la ejecución de la órdenes del Comandante en Jefe. El único protagonista es el propio Chávez, que se encadena a radio y televisión cuando le viene en gana y ordena a sus funcionarios a que cumplan irrestrictamente sus mandatos.

Los Poderes Públicos están sometidos a su férrea voluntad y actúan para criminalizar las protestas pacíficas de los ciudadanos que no comparten la política del jefe único.

La construcción de viviendas para una vida digna de los más pobres ha sido otro engaño. Centenares de partidarios suyos protestan casi todos los días en las principales ciudades del país, por el incumplimiento de esa promesa y por el hacinamiento en que viven.

El fracaso de la política agrícola e industrial implementada por sus ministros ha sido un estruendoso fracaso. Mas de la mitad de las industrias han quebrado y los agricultores han sido acosados por lo cuerpos policiales, secuestrados por bandoleros del hampa común y política. Esa política ha convertido a Venezuela en un país importador de más del 80% de cuanto consumimos, lo que ha llevado a afirmar a algunos estrategas militares, que en un supuesto caso de ataque y bloqueo al país, nuestros pundonorosos soldados se entregarían más por falta de alimentos, en quince días, que por carencia de coraje para defender nuestra integridad territorial.

La inflación ha hecho más pobre a los pobres, porque los sueldos y salarios no alcanzan para cubrir la cesta alimentaria y menos la básica. La mayoría de los hospitales no tienen insumos para atender a los enfermos, y la mayoría de las escuelas no han sido siquiera reparadas. En síntesis, la salud y la educación estancada o en retroceso, con médicos y docentes mal pagados y sin planes para mejorar sus niveles profesionales en una era del conocimiento.

La corrupción, la incompetencia  y el gobierno de un solo hombre, personalista y militarista NO debe continuar, no sólo por la tragedia que enfrenta hoy la nación, sino también por el futuro de los jóvenes que se preparan y luchan para rescatar el país.  

jpaezavila@cantv.net




ENMIENDA Y REPRESIÓN

Por Juan Páez Ávila

22-01-2009

La orden del Presidente de la República a la Asamblea Nacional de aprobar una enmienda a la Constitución Bolivariana, violando varios artículos de la misma, y la orden a los ministros de Defensa e Interior y Justicia de lanzarle ¨gas del bueno¨ a los manifestantes que protesten contra esa flagrante trasgresión a la Carta Magna, forman parte de un mismo plan para tratar de imponerle a los venezolanos su voluntad personalista y militarista de permanecer indefinidamente en el poder.

Ambas decisiones del Comandante Chávez, además de obedecer al objetivo fundamental de perpetuarse en el ejercicio del poder, tenían que ser decretadas con horas de diferencia en el tiempo, porque ya eran conocidos por la sala situacional de Miraflores los resultados de las últimas encuestas de mayor credibilidad y acierto en sus diagnósticos, que registran rechazo mayoritario de la población a esa ambición demencial de permanecer al frente del gobierno hasta la muerte.

De allí la violencia que han desatado los cuerpos policiales contra los estudiantes y jóvenes en general que han salido a la calle a expresar sus opiniones contra le reforma a la Constitución Nacional disfrazada de enmienda, y a pedir al Tribunal Supremo de Justicia que declare ilegal la convocatoria al referendo, por no permitirle a centenares de miles de venezolanos que cumplieron 18 años desde el momento en que se cerró el Registro Electoral para realizar las elecciones del 23 de noviembre de 2008, hasta el 15 febrero, fecha dispuesta, por orden del jefe único, para  ejecutar  la consulta.

En la creencia de que pueden cambiar la opinión mayoritaria de los electores a votar por el NO, reprimiendo brutalmente a los estudiantes con ¨gas del bueno¨ lanzado por la policía y la  Guardia Nacional, deteniendo, torturando y desapareciendo a decenas de jóvenes, han permitido la presencia agresiva de grupos parapoliciales o paramilitares que se identifican con los intereses de la perpetuación en el poder de todos los funcionarios electos en comicios pasados, incluso de ellos como bandas irregulares pagadas con los dineros de alguna alcaldía o ministerio gubernamental.

A la violación de los derechos políticos relacionados con la protesta pacífica de los estudiantes, le agregan la violación de los derechos humanos de los manifestantes, en una peligrosa carrera hacia dictadura.

De nada valdrá la represión contra la juventud que reclama le permitan ejercer el derecho al voto porque ya cumplieron 18 años. Los jóvenes han demostrado una gran madurez y una verdadera vocación pacífica para luchar, y la sociedad venezolana ha alcanzado ciertos niveles de conciencia política democrática, que no dejarán amedrentar por la represión y acudirán masivamente a votar NO en las elecciones del 15 de febrero.

Tanto por lo que dicen las encuestas, como por lo que uno puede pulsar en calle, la mayoría de los electores considera que ya se rechazó la reforma, el 2 de diciembre de 2007,  que solicitaba el voto para la elección indefinida del Jefe del Estado, y que ese No será ratificado en la próxima consulta.  

jpaezavila@cantv.net




DERROTA INDETENIBLE

Por Juan Páez Ávila

08-01-2009

La aparentemente habilidosa propuesta del Presidente de la República de extender la elección por tiempo indefinido a gobernadores, alcaldes y legisladores, no sólo es una manipulación política para entusiasmar a sus seguidores que actualmente ocupan esos cargos, sino también el reconocimiento de su pérdida de prestigio entre la mayoría de los electores, que según algunas encuestas le aseguran una tercera derrota en el próximo referendo.

De allí que la violación de la Constitución Bolivariana que se hizo aprobar en 1999, no tenga límites en la mente del Comandante Chávez, quien procede no apegado al derecho sino al poder que cree concentrar en su persona por el sólo hecho de haber ordenado su sanción, para modificarla de acuerdo a sus intereses del momento. Así ha venido procediendo en todas las elecciones que ha convocado para tratar de legitimar su mandato en el tiempo; siempre encuentra o le buscan una manera legal o ilegal de adecuar la legislación venezolana a sus intereses de presidente casi providencial, escogido para gobernar hasta que crea que ha superado todos los males heredados de una historia de antipatriotas o antibolivarianos.

Pero después de 10 años de gobierno, administrando la hacienda pública más cuantiosa de es misma historia, aunque no se le haya agotado su capacidad des maniobra, el fracaso de su gestión frente a la corrupción administrativa, la inseguridad de las personas y los bienes, la vivienda, la salud y la educación, sumados al despilfarro de parte de esos dineros de todos los venezolanos, tratando de arreglarles los problemas a otros países, las mayorías que creyeron en sus promesas le han dado la espalda, y por los indicadores conocidos todo indica que será de una manera definitiva.

La próxima derrota es indetenible y sólo le quedará la alternativa  de aceptarla o llevar a una crisis más profunda, en la creencia de que saldrá triunfador por el respaldo militar que ha demostrado poseer hasta ahora, tal como lo tenían los generales Marcos Pérez Jiménez y Augusto Pinochet al momento de desconocer los resultados del plebiscito convocado, por el primero, o tratar de desconocerlo, el segundo.

Y no sólo es el caso de los generales Pérez Jiménez y Augusto Pinochet  lo que debe servirle de espejo al Comandante Chávez, sino también, y posiblemente más importante, la reacción de algunos sus partidarios en funciones de gobierno electos popularmente, que tanto por razones constitucionales, como por ser o creerse legítimos aspirantes a sucederlo como candidato presidencial en el 2012, ya no le obedecen ciegamente, después del rotundo fracaso de la administración central, personalista y militarista que impuso desde el comienzo de su gobierno.

En las circunstancias deplorables a las que ha llegado el país como consecuencia de un régimen mesiánico, cuyo comandante se considera omnipotente, pero incapaz de cumplir sus promesas de combatir la corrupción y recoger los niños de la calle, le corresponde a la alternativa democrática lograr la unidad de la mayoría de los venezolanos y preservar la democracia.

jpaezavila@cantv.net




ENMIENDA Y CRISIS

Por Juan Páez Ávila

17-12-2008

L
as crisis políticas pueden presentarse acompañadas o no de una crisis económica, e incluso pueden tener un desenlace inesperado, pero cuando se desarrollan en medio de una debacle económica las consecuencias tienden a ser irreversibles y su final de un seguro colapso para quien dirige los destinos de un país.

El Presidente Chávez decidió adelantársele a los efectos que la crisis económica mundial tendrá sobre nuestra economía y ordenó la convocatoria de una Enmienda  a la Constitución Nacional, para tratar de reelegirse por tiempo indefinido, generando en el país una crisis política que puede alcanzar a su propio Partido Socialista Unido de Venezuela, que a la vez puede hacerle más difícil la aprobación del Referendo que establece la Carta Magna.

Y aunque la convocatoria de la Enmienda es a todas luces inconstitucional porque es  para consultar una reforma que ya fue negada por el soberano, la  decisión del Comandante en Jefe metió a la población en una nueva campaña electoral, que junto con las cadenas de radio y televisión de casi todos los días trastorna la paz de las navidades  y es posible que hasta la admiración y el respeto que muchos de sus simpatizantes le tienen. Su aspiración a ser el único que puede dirigir el país desde Miraflores   no sólo liquida la alternabilidad que impone la Constitución que él mismo hizo aprobar en 1999, sino que también le cierra el paso a todos los aspirantes de su partido que obtuvieron una alta votación sin haber recibido su espaldarazo levantándoles las manos en la pasada campaña electoral.

Derrotados sus pupilos Diosdado Cabello, Jesse Chacón y Aristóbulo Istúriz, y aparecidos como emergentes Henry Falcón y Manuel Briceño, el jefe único vio perdida su hegemonía personal, porque estos gobernadores de Lara y Monagas no fueron escogidos por su dedo, ni electos por el respaldo que él les dio, sino por sus respectivos liderazgos, y por eso corrió hacia adelante llevándose por el medio a su propia Constitución Bolivariana.

De allí que el Comandante en Jefe tendrá que enfrentar una crisis política  creada por su ilimitada ambición de poder, antes de que se le agote el colchón de dólares que tiene en Fonden y se vea envuelto en  o arropado por la crisis financiera y económica que afecta a todas las economías altamente desarrolladas del mundo.

En esta nueva encrucijada política lo más probable es que su verbo tronante, escatológico, conectado durante varios años con el sentimiento popular de una mayoría que le ha acompañado, no tenga el eco de antes, y camine seguro a una tercera derrota, que lo deje con la única oportunidad de terminar su período el 2012. El final del período presidencial del Comandante en Jefe debería  estar revestido de toda normalidad democrática, pero como Chávez no tiene límites en su ambición personal, lleva el país hacia una nueva contienda electoral para tratar de perpetuarse en el poder.

Por los primeros sondeos de opinión que se han realizado en los últimos días y por el rechazo que tuvo el referendo del 2D del 2007, mediante el cual pretendía reformar de Constitución para reelegirse indefinidamente, estamos frente a claros indicadores de que  la mayoría de electores votará contra la enmienda. Y una tercera derrota lo dejará definitivamente  desconectado con el pueblo que le ha venido apoyando a lo largo de estos ya largos 10 años de gobierno,  y sin posibilidades de imponer a su sucesor en las filas del PSUV. Derrotado una vez más, la dinámica de la crisis le abrirá paso a los liderazgos emergentes.

jpaezavila@cantv.net




LA PRÓXIMA BATALLA

Por Juan Páez Ávila

04-12-2008

A pocos días de las elecciones del 23 de noviembre, en las que Hugo Chávez  le levantó la mano a sus  candidatos a las gobernaciones, con algunas excepciones entre las que resultó evidente la de Henry Falcón en el Estado Lara, y después de experimentar una gran derrota en las principales regiones del país, el comandante en jefe desafía la Constitución Bolivariana y ordena a sus subalternos e incondicionales a aprobar una Enmienda Constitucional para tratar de reelegirse indefinidamente en la Presidencia de la República. Sin darle tregua a los venezolanos para que disfruten de las navidades, y en particular  a los partidos políticos y a la sociedad civil para que saboreen la mieles de la victoria, Chávez recorre el país levantándoles otra vez la mano a quienes salieron electos con sus votos, como para que no quede duda alguna de que el gran elector es él, el jefe supremo, el imprescindible si quieren continuar gobernando. Violando la Constitución Nacional, después que la mayoría de los venezolanos le dijo NO a su reforma constitucional para reelegirse hasta el fin de sus días, en el referendo del 2 de diciembre, llama y obligará al país  a una nueva batalla electoral, con la pretensión de eternizarse en Miraflores.

Aunque el Presidente Chávez obtuvo mayoría de votos en todo el país, perdió Caracas y Miranda, Carabobo y Táchira y no  pudo conquistar Zulia y Nueva Esparta, la próxima gran batalla será más social que política, nunca bélica a pesar de que la revolución esté armada,  y se librará en los barrios pobres de la gran capital, donde el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, el Alcalde de Sucre, Carlos Ocariz,  y el Gobernador de Miranda, Enrique Capriles Radonsky, con menores recursos económicos, tendrán que disputar con el Alcalde el Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, quien dispondrá de recursos propios y los que el Comandante le asigne, la realización de las más efectivas políticas de inclusión, de los millones de caraqueños y mirandinos, que todavía viven en la miseria.

Ledezma, Ocariz y Capriles, apoyados por los Alcaldes de Chacao, Baruta y El Hatillo, ya han comenzado a planificar conjuntamente las principales políticas para enfrentar la inseguridad, la congestión del tráfico automotor, la salud, la educación y otros graves problemas sociales que afectan a la mayoría de la población de las barriadas, para lo cual han llamado al Presidente de la República y al Alcalde Rodríguez para trabajar conjuntamente. El Comandante en Jefe no atendió al llamado y ordenó  a Rodríguez impulsar las mismas políticas para convertir a Caracas en una ciudad “roja rojita”, y dio comienzo a su campaña electoral por la aprobación del próximo referendo por la reelección indefinida, dando por descontado que la Asamblea  Nacional aprobará la Enmienda Constitucional requerida, para dar cumplimiento a su mandato, en las primeras sesiones del año 2009.

De allí que no es aventurado inferir, como hipótesis, que las amenazas, los insultos, las bravatas y los llamados del Jefe Único a sus batallones  y escuadras a prepararse para barrer la oligarquía, a Globovisión y a los escuálidos que le sirven al imperialismo, no son otra cosa que la continuación de la lucha por perpetuarse en el poder. Las cuentas le resultan muy claras, aunque en público trate de manipularlas, para convertir su derrota en “una gran victoria socialista, revolucionaria y bolivariana”. Perdió la gran Caracas por la ineptitud de sus alcaldes impuestos por su dedo hegemónico, pero salvó la honrilla en el  Municipio Libertador, por la división de la oposición y tal vez por la juventud e inexperiencia del candidato  de la unidad, Stalin González, quien hizo un estelar papel al obtener más de 40% de los votos.

A la oposición sólo le queda el tiempo necesario para un breve análisis para determinar por qué se perdió en determinados estados y municipios, llamando nuevamente a la unidad de todos los demócratas que adversan a Hugo Chávez,  incluso a muchos militantes del chavismo que discrepan de la reelección perpetua del comandante único, cerrándole el paso a quienes han logrado forjar su propio liderazgo. La crítica, para ser sincera, debe ir acompañada de la autocrítica, nada de prepotencias ni mezquindades. Chávez es un animal político que no permite respirar hondo al adversario, para derrotarlo todos los sectores democráticos y sus votos son necesarios, y todo indica que sí es derrotable.

jpaezavila@cantv.net




LA SEGUNDA VICTORIA

Por Juan Páez Ávila

21-11-2008

La segunda victoria de la oposición en menos de un año no logró desplazar mayoritariamente a Hugo Chávez del control del poder regional y municipal, en las pasadas elecciones, pero lo golpeó en el centro vital del corredor electoral venezolano, y le dio a la oposición  la posibilidad de trazar la iniciativa en aspectos fundamentales de la política nacional, tal como lo expuso el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, al llamarlo al diálogo y a la cooperación para sacar a la gran Caracas del caos, en que la sumieron sus pupilos y gobernantes salientes.

Los resultados electorales, una vez proclamados en la madrugada del lunes Enrique Salas Feo, gobernador de Carabobo, César Pérez Vivas, gobernador del Táchira y Carlos Ocariz, alcalde del Municipio Sucre del Estado Miranda, la sociedad civil venezolana ratifica sus convicciones democráticas y el gobierno regional marca la pluralidad establecida en la Constitución Bolivariana de Venezuela. El presidente Chávez conserva la mayoría de las gobernaciones y alcaldías, pero deberá atender el llamado del Alcalde Metropolitano y los gobernadores electos por la oposición democrática a dialogar civilizadamente para consolidar la democracia en el país.

Ha triunfado la democracia, el Presidente de la República debe seguir en el ejercicio de su cargo hasta el final del mandato constitucional  en el 2012, gobernar como manda la Constitución Nacional con las nuevas autoridades regionales y municipales sin discriminación alguna, y la oposición brindar apoyo y respeto al Jefe del Estado en el marco de la misma Carta Magna.

Si se cumplen las reglas del juego democrático claramente establecido en el orden constitucional vigente, el país puede enfrentar con mayores posibilidades de éxito la grave crisis económica que lo afectará como consecuencia de la que  vive el mundo, a raíz de la debacle financiera que comenzó en los Estados Unidos y que se ha extendido por todos los continentes.

La hora es de la sensatez y no del lenguaje virulento empleado por el Presidente Chávez durante la campaña electoral, ni de la retaliación por parte de los nuevos gobernantes, tal como lo expresó Antonio Ledezma, Alcalde Metropolitano electo, en su primer  discurso dirigido a sus electores y al país en general. La sociedad venezolana ha dicho mediante sus votos, que no puede haber partido único ni reelección indefinida, que la oposición tiene que ser democrática y por lo tanto continuar sus luchas en un contexto de absoluta legalidad.

Y aunque faltan algunas jornadas electorales, antes de que se produzca la escogencia del nuevo Presidente de la República en 2012, el gobierno y la oposición deberían acordarse, una vez conocidos y reconocidos los resultados electorales de 2008, de hecho y derecho a trabajar conjuntamente por superar la crisis económica que se nos avecina o que ya está presente, y prepararse para elegir concejales y diputados a la Asamblea Nacional  en el 2009 y 2010 respectivamente.

jpaezavila@cantv.net




OBAMA Y CHÁVEZ

Por Juan Páez Ávila

20-11-2008

La elección de Barak Obama como Presidente de los Estados Unidos cambia una realidad mundial y provoca nuevos análisis y comparaciones políticas. La democracia retoma el camino de F. D. Rooselvelt y J. F. Kennedy. Un hombre culto y de firmes convicciones democráticas en la Casa Blanca, defenderá los intereses de su país, pero llamará al diálogo y a la convivencia pacífica para impulsar el desarrollo democrático del  mundo. Por lo que considero  importante para los venezolanos preguntarnos cómo podrá influir su política democrática en América Latina, respetando el derecho de cada nación a elegir su futuro.

Mientras en los Estados Unidos un negro, Barak Obama,  realizó una campaña electoral que lo llevó a la Presidencia de esa nación con el voto de una mayoría blanca, utilizando un lenguaje culto, en un debate civilizado, el Presidente Chávez pretende conservar el poder desarrollando una campaña cargada de insultos y ofensas personales, a los candidatos que adversan su gobierno y tienen posibilidades de triunfar en algunas gobernaciones y alcaldías en los  estados y ciudades más poblados del país, creo que haciéndole un grave daño a la majestad de su cargo y corriendo el riesgo de que se le convierta en un boomerang.

Y aunque en las contiendas electorales los candidatos suelen exagerar las virtudes de los suyos y los defectos o debilidades de los adversarios, el Comandante en Jefe ha desbordado los límites de lo conocido hasta estos momentos, en materia de agresiones y amenazas de un líder, que como todos los que aspiran gobernar o seguir mandando la nación, se suben una tarima para arengar y estimular a sus partidarios a preservar la firmeza en el combate por la conquista de los electores. Afirmar que va a meter preso al actual gobernador del Zulia, Manuel Rosales, que aspira a la Alcaldía de Maracaibo, sin acusarlo ante un tribunal competente y garantizarle un debido proceso, o sacar los tanques de guerra para  derrocar al gobernador Enrique Salas Feo, de llegar a ganar las elecciones en el Estado Carabobo, se parece más  a una reacción desesperada ante el temor de perder las elecciones, que un propósito real de consumar una ilegalidad o un golpe de estado.

Cualquiera sea su objetivo final, el Presidente de la República con su lenguaje incendiario y escatológico se expone, por irrespetuoso, no sólo a que sus adversarios también lo irrespeten, sino que además exhibe al país ante el mundo como una verdadera republiqueta del subdesarrollo, del primitivismo más antihistórico posible, en los niveles del debate y la cultura políticas, muy lejos de la palabra de Barak Obama.

Y en lo interno de nuestras fronteras, en vez de galvanizar a su alrededor a una mayoría de venezolanos que le respalden democráticamente, genera una mayores disidencias, que como las del PPT y del PCV tenderán a crecer y a consolidarse como fuerzas autónomas, todavía identificadas con el “proceso revolucionario”, pero no dependientes de una voluntad única y autoritaria.

jpaezavila@cantv.net




!POR QUÉ VOTAR!

Por Juan Páez Ávila

13-11-2008

La sociedad democrática venezolana tiene el 23 de noviembre del presente año la extraordinaria oportunidad de propinarle una segunda derrota al autoritarismo del Comandante Chávez y a un buen número de gobernadores y alcaldes ineptos y corruptos que han actuado con un servil incondicionalismo a las políticas centralistas y militaristas del jefe único del fracasado socialismo del siglo XXI, con lo cual se puede y se debe cambiar la correlación de las fuerzas que se disputan y disputarán en el futuro inmediato de la conducción y el destino de la nación.

El triunfo de la oposición en los estados y alcaldías más populosos y de mayor peso político en el país, tal como lo señala  la mayoría de las encuestas que se han realizado en los últimos meses, crearía un poder compensatorio, independiente y capaz de contener los desmanes políticos y económicos que viene cometiendo el Comandante en Jefe y que pretende seguir ejecutando con la anuencia de unos Poderes Públicos controlados desde Miraflores. Si en la mayoría de las principales ciudades del país el pueblo elige gobernadores, alcaldes y concejos legislativos autónomos, que apoyen y contribuyan a la movilización y protesta de la sociedad democrática contra las leyes habilitantes que Chávez aprobó inconsulta e inconstitucionalmente, pueden impedir su aplicación e incluso someterlas a referendo aprobatorio.

Sin los espejismos del “Chávez vete ya” que puede abrir caminos a un “Pinochetazo”, la sociedad democrática tiene que actuar con la clara conciencia de que Chávez es derrotable por la vía electoral y que el posible intento desconocer la victoria de la oposición, le puede costar más caro que prepararse para finalizar su mandato en 2012.

La disidencia en importantes sectores que han venido apoyando las políticas del Comandante, no sólo son evidentes, sino que pueden adquirir una dinámica que los impulse  hasta el rompimiento, si tomamos en cuenta la prepotencia, la soberbia, con que actúan los incondicionales y oportunistas que rodean al Jefe del Estado. Incluso el delirio del predestinado que puede llegar a considerar que la compañía y solidaridad que le han prestado sus aliados, llegó a su fin. El Comandante en Jefe decide marchar solo, con las multitudes que lo proclamen y no le discutan. Eso no es una hipótesis infundada, ha venido pasando a lo largo de su mandato: primero se desprendió de Luis Miquilena y un grupo de diputados, luego de PODEMOS y finalmente de José Vicente Rangel. Ninguno de los disidentes de hoy,  juicio del jefe único,  puede serle más necesario que los nombrados.

Si la oposición y la disidencia derrotaron las aspiraciones de Chávez de perpetuarse en el poder, en el referendo del 2 de diciembre de 2007, hoy con una oposición unida, con más experiencia política y una nueva disidencia, hay que votar: para crear un contrapeso político en gobernaciones y alcaldías que fortalezca la democracia social y enfrente el totalitarismo, defender la propiedad privada al lado de la colectiva; restablecer la seguridad jurídica y la seguridad de las personas y de los bienes; impulsar el aparato productivo y un desarrollo sustentable que garantice trabajo a millones de desempleados y mejor calidad de vida; restablecer la institucionalidad de la Fuerza Armada Nacional y la soberanía popular desconocida por las leyes habilitantes, promover una política internacional sensata, que represente el interés nacional y no de una parcialidad política.

En síntesis, votar es un ejercicio democrático que ha servido en el mundo civilizado para consolidar sociedades plurales, respetuosas de los derechos  humanos y ciudadanos en general, y en algunos casos, como el nuestro, evitar la prolongación de una pesadilla provocada por el regreso de algunos dinosaurios. La elección de un demócrata del talante de Barak Obama en los Estados Unidos, en medio de una grave crisis financiera, llamando al diálogo a todos los norteamericanos, ratifica la confianza del hombre civilizado en la democracia.

jpaezavila@cantv.net




LA DESCENTRALIZACIÓN CONTRA
CHÁVEZ

Por Juan Páez Ávila

06-11-2008

El cambio de la política de descentralización establecida en la Constitución Bolivariana de Venezuela, por una centralista impuesta por el Presidente Chávez para ejercer un mayor control de las decisiones fundamentales que deben tomar los gobernadores y alcaldes en ejercicio de sus funciones, ha provocado la disidencia de muchos de sus seguidores que aspiran a que se les respete su manera autónoma de pensar y actuar. Es lo que ha sucedido con varios dirigentes regionales aspirantes  a esos cargos, que reaccionaron contra la imposición de otros candidatos del Comandante en Jefe, y han desafiado el centralismo político que pretende anular sus capacidades para tomar importantes iniciativas a la hora de escoger sus propios candidatos.

A  la prohibición del PSUV a todos sus dirigentes y militantes de lanzarse como candidatos, antes de que la fecha fuera fijada por la dirección nacional de ese partido, seguramente señalada por el Presidente del Partido y de la República, en Barquisimeto, Henry Falcón expresó: No, mi Comandante, quienes sabemos cuándo nos conviene  presentar mi candidatura a la gobernación, somos nosotros, aquí en la región los que conocemos la realidad inmediata, social y política; y convocó a un acto público en el Domo de la ciudad, cuya asistencia al parecer no le dijo nada al Vicepresidente del PSUV, General Muller Rojas, quien  procedió a expulsarlo de las filas de esa organización. El Comandante Chávez, que ha podido recibir la información de sus servicios de inteligencia, arrugó, y llamó a Falcón para comunicarle que la expulsión era “un mal entendido” que continuara adelante y contara  con su respaldo.

Realizadas las elecciones primarias, Lenny Manuit, hija del gobernador del Estado Guárico, pero también líder de su partido y de esa región, ganadora de esa consulta interna, fue sustituida por un representante incondicional del Presidente, y aquella reaccionó: No mi Comandante, aquí gané yo, y ese señor a quien usted pretende imponer, no conoce el Estado, aunque nació en su territorio, puede confundir a Tucupido con Tucupita.

Luego el Presidente impuso candidatos en Carabobo, Portuguesa, Barinas, Trujillo, y obtuvo la misma respuesta: No mi Comandante, regrese sus candidatos a Caracas, que nuestros electores están con sus propios y más cercanos dirigentes.

Y aunque la disidencia del mandato único del Comandante en Jefe no triunfe en todos los estado en los cuales insurgió contra el centralismo, la realidad política de las regiones indica que sumados a los candidatos de la oposición, la defensa en la teoría y en la práctica de la descentralización le propinará una rotunda derrota a las pretensiones hegemónicas y personalistas del Presidente de la República.

En conclusión, la descentralización es una conquista que le otorga el derecho a los dirigentes regionales a escoger sus candidatos y a disputarse entre ellos el gobierno  respectivo. Las fallas que hayan podido presentarse –y desde luego que existen todavía- en el ejercicio de los gobernadores y alcaldes electos, después de la escogencia en escrutinios internos de cada organización o coalición de partidos políticos, deben ser corregidas con la participación de la sociedad civil en los estados, y no por la intervención inconsulta y arbitraria del poder central. Los sufragios del 23N deben ser una extraordinaria oportunidad para consolidar el pensamiento democrático y plural de los venezolanos; los electores pueden escoger a quienes consideren con mayores méritos, capacidad y vocación de servicio, de acuerdo a los intereses de los diversos sectores de la sociedad, y no por ser obsecuentes con el poder central, personalista y militarista del Comandante Chávez.

jpaezavila@cantv.net




EL DISCURSO DE CHÁVEZ 

Por Juan Páez Ávila

30-10-2008

En los días finales de la campaña electoral para elegir autoridades regionales y municipales, el país ha sido testigo del más virulento e injurioso discurso de Hugo Chávez para tratar de descalificar a los candidatos de la oposición con más posibilidades de ser electos en esos comicios; incluso de acusaciones ante los poderes públicos controlados por el jefe único de la revolución bolivariana, con la evidente finalidad de inhabilitarlos para continuar participando en la campaña electoral y dejarle libre el escenario a sus ineptos, corruptos e incondicionales candidatos escogidos a dedo contra la voluntad hasta de los militantes del PSUV.

Sin ser candidato a gobernador ni a alcalde, el Presidente de la República ha asumido el papel del primer y único orador del oficialismo en las capitales de estado que ha visitado hasta ahora, dejando una estela de agresividad y ofensas contra algunos candidatos de la oposición, incluyendo los disidentes del PPT y del PCV, a quienes las encuestas registran como posibles ganadores en las elecciones del 23 de noviembre, y dejando al descubierto las debilidades electorales de sus favoritos y el temor que tiene a perder el control de varias gobernaciones y alcaldías.

Y aunque el país y el mundo políticos conocen el tono altisonante del discurso del Comandante en  Jefe, lo que estamos presenciando en esta campaña electoral es algo nunca visto en Venezuela y posiblemente en América Latina, no sólo por el irrespeto del Presidente a algunos candidatos de la oposición, sino también la sustitución que hace de sus pupilos en una elección regional y  local, haciendo ofertas de un candidato presidencial. Sus escogidos no hablan ni tienen nada qué ofrecer a sus electores, y su comandante trata de convertir la elección en un plebiscito, como para no dejar dudas que él es el jefe único y que los gobernadores y alcaldes que elija el PSUV, son sus subalternos y no los representantes de sus electores.

La presencia  de Chávez al frente de la campaña de los candidatos del PSUV para gobernaciones y alcaldías ha dado lugar a varias lecturas, que vamos hacia una tiranía, que no pasará nada distinto a lo que hemos vivido durante su mandato y que el lenguaje ofensivo que utiliza es para amedrentar a la oposición y provocar una gran abstención de los electores indecisos. Lo que queda confirmado es lo dicho por Diosdado Cabello, que sin Chávez, él y lo demás candidatos del PSUV no pasarían de un 3% de los votos válidos, lo cual puede ser una exageración porque las encuestas hablan de diferencias muy pequeñas, pero se trata de un mensaje a los chavistas para que no continúe la disidencia, que podría convertirse en una diáspora incontenible, sin la voz de mando de su comandante único y supremo.

Si embargo, la dinámica interna de todas las crisis políticas que se presentan en los partidos cuando algunos de sus jefes engañan por mucho tiempo, por 10 años por ejemplo, a sus seguidores, que les han brindado confianza y han esperado pacientemente por el cumplimiento de las promesas de cambio social, y son descubiertos y denunciados realizando negocios ilícitos para beneficio personal, esa dinámica hace implosión en esas organizaciones políticas.

En pocos días todo quedará despejado, la oposición ganará varias gobernaciones y alcaldías, propiciándole una segunda derrota a la política centralista y autocrática de Chávez, quien seguirá en la Presidencia de la República, amenazando o negociando sobre la aplicación o posible referendo acerca de constitucionalidad las 26 leyes habilitantes, de acuerdo a los porcentajes obtenidos en las elecciones.

jpaezavila@cantv.net




PLURALISMO POLÍTICO

Por Juan Páez Ávila

23-10-2008

En la conciencia  democrática de los venezolanos se ha fortalecido la concepción plural de la política, como expresión de una voluntad de respeto al adversario y de defensa de los principios constitucionales que establecen que Venezuela es un Estado de socrático y social de derecho y de justicia, y un gobierno, según el artículo 6, que será siempre democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables. De allí la resistencia de los partidos de oposición, de la sociedad civil en general, y en particular del PPT y del PCV a admitir la constitución de una partido único o un pensamiento único de los venezolanos.

Aún con todas las diferencias que se tengan con las políticas fundamentales del partidos Patria Para Todos y Comunista de Venezuela, su negativa a formar un partido único de la revolución chavista y su rebelión frente a la imposición de los candidatos a gobernadores, alcaldes y diputados a los consejos legislativos regionales por parte del Comandante en Jefe, son acontecimientos que deben y serán registrados como una contribución a la consolidación del pluralismo político en nuestro país. Incluso, lo que aparece como una conducta indigna de sus principales dirigentes frente a los insultos del Presidente de la República, no sólo es simplemente una respuesta circunstancial ante un electorado confuso del chavismo, sino también la repetición de  una política o comportamiento de todos los grupos disidentes que pretenden arrastrar al mayor número posible de militantes de base de los partidos en crisis.

Después del 23 de noviembre el panorama político venezolano enseñará o revelará un nuevo rostro, un cuadro totalmente distinto al actual, en el cual el PPT y el PCV mantendrán sus objetivos estratégicos y hasta repetirán viejas consignas del marxismo-leninismo, pero podrán convivir pacíficamente con sus adversarios de la oposición e implícitamente con el partido del gobierno. Esa ha sido la dinámica política en Venezuela, especialmente vinculada a las décadas del período democrático que se inicia en 1958 con la caída de la dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, de partidos marxista-leninistas como fue el caso del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que con el PCV de entonces, pretendió subvertir el orden democrático, para, una vez derrotados acogerse a la lucha pacífica.

De allí que la hipótesis de la contribución del PPT y del PCV de fortalecer el pluralismo político, tiene una fundamentación histórica. Es más, de acuerdo con los resultados electorales del 23 de noviembre podría robustecer la tesis de que la democracia ha sufrido o experimentado una crisis transitoria con la intentona de los golpes de estado del 4 de febrero y del 27 de noviembre de 1992, y con la tentativa autoritaria desde el gobierno del Comandante Chávez. Estamos en camino de rescatar el sistema democrático en las próximas elecciones y sería una mezquindad, un grave error político, no reconocer, aunque no se comparta su ideología, el rol desempeñado por estos partidos.

Tal vez una de las tareas más importantes de la oposición y de estos partidos enfrentados a la política personalista y autocrática  de Chávez, una vez modificados los porcentajes electorales de apoyo al Comandante en Jefe, sea  emplazar al Presidente de la República a actuar en el marco de la Constitución Bolivariana, impulsada y aprobada por él mismo. La consolidación de la democracia requiere de un diálogo civilizado, respetuoso de los principales actores políticos y generador de confianza en la mayoría de la sociedad, para enrumbar el país hacia el desarrollo y bienestar de la población, con especial énfasis en la calidad de vida de los más pobres y de la clase media que la ha visto naufragar en los últimos tiempos.

jpaezavila@cantv.net




NI GOLPE NI AUT
OGOLPE

Por Juan Páez Ávila

16-10-2008

Es posible que algunos lectores pudieran pensar que es un exabrupto que en la Venezuela de hoy se pueda llamar a establecer un diálogo civilizado, en medio de una crispación política provocada fundamentalmente por el discurso agresivo y procaz del Presidente de la República. Sin embargo, la experiencia política mundial e incluso nacional indica que la democracia, no obstante  de ser el mejor sistema de relaciones creado por el ser humano para convivir en sociedad, pasa por  momentos críticos, conflictivos que la colocan borde del abismo, el camino que ha encontrado hacia el progreso y la libertad ha sido rescatar el entendimiento pacífico. El espejo de la primera y segunda guerras mundiales y de nuestras matanzas fraticidas serían suficientes para ilustrar a los más obcecados partidarios de la violencia, pero también tenemos la reciente lección que ha dado el exitoso movimiento estudiantil con sus luchas por la defensa de la libertad de expresión, enarbolando las banderas de la paz. De allí que la conclusión lógica y racional es que cualesquiera sean las amenazas de violencia por parte de Hugo Chávez y sus talibanes, la solución de la presente crisis política se alcanzar mediante la lucha democrática, no el golpe ni el autogolpe.

La consolidación de la democracia en Venezuela requiere desterrar de la mente de los venezolanos la menor intención o idea de golpe o autogolpe militar o cívico militar, para resolver los graves problemas económicos y sociales que confronta nuestra sociedad. La experiencia no sólo de nuestra pequeña historia, si la contamos a partir de la independencia y constitución como república, o de nuestra larga existencia si nos referimos a  la época precolombina y posterior presencia u ocupación del territorio por  los españoles con todas sus instituciones –políticas, sociales y económicas- del momento y su prolongado mestizaje con indígenas y africanos,  nos enseña que 1a violencia únicamente han servido para  destruir la economía creada por nuestros antepasados, profundizar la desigualdad social y hacer más incierto el futuro de libertad, progreso, desarrollo y bienestar de la población.

Cualquiera que sea el resultado de las elecciones del 23 de noviembre, y en particular si es favorable a la oposición, los líderes fundamentales del país están obligados, en defensa de la democracia, a llamar al diálogo y al entendimiento, en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, al Presidente Chávez, para restablecer las reglas del juego democrático, que garanticen el respeto a los resultados del voto mayoritario y la continuidad de su mandato hasta el final del período constitucional en  2012.

En la medida en que se acerca el momento del sufragio para elegir gobernadores,  alcaldes y diputados a los Consejos Legislativos, es muy poco lo que hay qué hacer para modificar la conducta de los electores. Seguiremos oyendo los discursos escatológicos y las amenazas del  Comandante en jefe de pulverizar a los opositores, como única opción de darle  ánimo  a sus candidatos ineptos y repudiados por sus abandonados electores. Lo importante es que la oposición reafirme la conciencia democrática, que la induzca a obligar al Presidente Hugo Chávez a aceptar las nuevas realidades y a dialogar en un ambiente civilizado, no amenazante, que le permita comprender que su rol político e histórico terminará en la fecha que lo establece la Constitución Nacional. La oposición continuará señalando los errores de su administración y cuáles serían los correctivos, y el Presidente  puede y debe ejercer su derecho a realizar la obra de gobierno que considere esencial para promover un candidato a sucederlo en las elecciones del 2012.

 

jpaezavila@cantv.net




EL GOLPE ELECTORAL

Por Juan Páez Ávila

02-10-2008

No hay pruebas evidentes, o las que han presentado los voceros oficiales son excepcionalmente ridículas, como para inferir que pongan en peligro la estabilidad del gobierno, mediante la consumación de un golpe de Estado militar o cívico militar. Lo que sí es evidente  que desestabiliza al Presidente de la República y en especial a los chavistas duros que no creen en la alternabilidad en el poder, es la proximidad de un inevitable golpe electoral que el 23 de noviembre le propinará la mayoría de los venezolanos en las principales gobernaciones y alcaldías del país.

El golpe electoral parece ineludible porque después de 10 años de gobierno del Presidente Chávez y en particular de sus gobernadores y alcaldes, a quienes la opinión pública en cada una de sus respectivas jurisdicciones va enjuiciar mediante el voto universal, directo y secreto, según todas las encuestas conocidas, son repudiados por su ineptitud para administrar los dineros públicos y por su corrupción inocultable y en muchos casos ostentosa.

E incluso, aunque el Comandante en Jefe logre convertir las elecciones regionales y municipales en un plebiscito, el golpe electoral tendrá una contundencia similar, porque la administración central también ha sido y es cuestionada por la incapacidad y la corrupción que se eleva a la enésima potencia, al extremo de quedar al desnudo hasta fuera de nuestras fronteras. Esa misma administración centralista ocupa uno de los últimos lugares en el mundo en materia de eficacia y transparencia, y uno de los primeros en el manejo inescrupuloso de más de 700 mil millones de dólares durante los diez años de gobierno. No hay mayores posibilidades de que los estrategas electorales del chavismo logren ocultar el fracaso de una revolución de papel sustentada en un discurso demagógico y populista, que consiguió engañar por varios años a un buen sector depauperado de la población, asustar a la clase media dirigente con el exterminio y a los productores con la confiscación o expropiación de sus bienes.

Ese discurso incendiario, “antiimperialista” del Comandante Chávez ha perdido gran parte de su conexión con los sectores populares, que en poco tiempo descubrieron la manipulación de que eran objeto y hoy protestan casi todos los días en diferentes ciudades del país, por el incumplimiento de sus promesas. El discurso nacionalista se ha agotado con el empobrecimiento de la clase media, víctima de la inflación y los bajos sueldos, y por la quiebra de más de la mitad de las industrias que existían para 1998 cuando asciende al poder. Todo el país ha observado con perplejidad cómo se gastan miles de millones de dólares en armamento, mientras el territorio nacional es ocupado por el hampa, el narcotráfico y el sicariato, haciendo del robo y el asesinato la gran tragedia de los venezolanos en esta última década.

Y por si no fueran suficientes los trágicos males que estrangulan la vida de los venezolanos en nuestras fronteras, los boliburgueses nacidos y enriquecidos ilícitamente  en los intríngulis del gabinete del Comandante en Jefe, mediante el cobro de comisiones, la compra de los bonos basura, el contrabando de dólares para financiar campañas electores en otros países con dinero de PDVSA, y detenidos en los Estados Unidos, cuentan cómo se hicieron ricos en pocos meses y con quienes compartieron el dinero producto del tráfico ilegal. En síntesis, la delincuencia organizada desde las alturas del poder y la acusación, aún por probar desde luego, de tráfico de drogas de los más altos jefes de inteligencia del régimen, hacen indetenible el GOLPE ELECTORAL  del 2
3 de noviembre.

jpaezavila@cantv.net




UNASUR Y LA UNIÓN AFRICANA

Por Juan Páez Ávila

25-09-2008

La   Unión de las Naciones de Suramérica (UNASUR)  y la Unión de las Naciones de África, recién constituida la primera y de cierta data la segunda, han dado demostraciones de actuar con cierta eficacia y muchas expectativas a su favor, cuando por resoluciones de los jefes de Estado de las mismas han logrado detener la violencia y sentar en la mesa de negociaciones a los representantes de los gobiernos y de la oposición en Bolivia y Zimbaue respectivamente, pueblos que en no muy lejanas épocas se han desangrado en guerras intestinas, destruyendo sus riquezas naturales y prolongando por siglos sus miserias.

Por eso resulta insólito y antihistórico que en momentos en que por recomendación de la Unión Africana, Mugabe llama al diálogo y a formar gobierno a la oposición encabezada por Tsvangirai, para evitarle una guerra civil o una oleada de violencia a ese pobre país de Zimbaue, cuando por recomendación de UNASUR Evo Morales comienza a dialogar con los prefectos de la oposición para buscar una salida pacífica a esa otra pobre nación de Bolivia, el Comandante en Jefe, Hugo Chávez, ordena expulsar de nuestro territorio al Director de la Organización No Gubernamental para las Américas Human Rights Wach,  José Miguel Vivanco, un político chileno de conocida trayectoria democrática que se ha dedicado a defender los Derechos Humanos, los mismos que establece la Constitución Bolivariana de Venezuela. Ante semejante despropósito uno tiene que concluir que el Presidente Chávez ha perdido la brújula y por lo tanto el rumbo que los nuevos tiempos de UNASUR y la Unión Africana le señalan a este tercer mundo en el cual estamos sumergidos, con la grave evidencia de dejar al descubierto su proyecto represivo de tendencia totalitaria.

La intolerancia del Comandante Chávez le ha dado la razón al contenido del Informe de Human Rights Wach, nada lo retrata con más exactitud de violador de los Derechos Humanos cuando no es capaz de ordenarle a uno de sus ministros que desmienta al señor Vivanco con sus argumentos de siempre, negando los señalamientos formulados en dicho Informe y por la libertad con que actúa en nuestro país del Director para las Américas de esa Organización No Gubernamental. La polémica no hubiera durado más de 2 días en los medios de comunicación y no se habría convertido en el escándalo internacional que ha provocado su expulsión.

Los vaivenes del Presidente, según las circunstancias políticas del momento, parecen indicar que el Comandante en Jefe considera que todavía tiene la chequera cargada de dólares, 5 Regiones Militares comandadas por sus respectivos Mayores Generales y las milicias bolivarianas prestas a su defensa personal, para desafiar a la conciencia democrática de los venezolanos, de América Latina y del mundo. Por ello podemos inferir que sólo un cambio en las circunstancias políticas de hoy, con una segunda derrota electoral el 23/N/08, lo lleve a pensar que UNASUR y la Unión Africana lo invitan si no es que lo obligan al diálogo civilizado.

jpaezavila@cantv.net




TRIUNFO DE UNASUR

Por Juan Páez Ávila

19-09-2008

El primer acto importante de la Unión de Naciones Suramericana, con la resolución de apoyar al gobierno electo de Evo Morales en Bolivia, llamar al diálogo y nombrar una Comisión Especial para contribuir a encontrar una solución pacífica y definitiva a la crisis política que atraviesa ese país, puede considerarse, en teoría, un triunfo significativo al derrotar el espíritu de violencia que predomina en algunos gobernantes del sub continente, entre los cuales destaca por su amenaza vocinglera el Comandante Chávez, al afirmar que está dispuesto a enviar nuestras tropas a participar en una posible guerra civil en esa pobre y sufrida nación. Para que el éxito sea   concluyente es necesario que el Presidente Morales no atienda a la política guerrerista de Hugo Chávez y se disponga a dialogar sinceramente con sus adversarios, quienes están obligados a reconocerlo como el Jefe de Estado legítimo y con quien deben buscar autónomamente la solución de la problemática política que atraviesan.

La convocatoria a una reunión de emergencia de la Unión de Naciones Suramericana (UNASUR) por parte de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet, para tratar la crisis política interna  por la que atraviesa la República de Bolivia, no sólo ha sido un buen comienzo con que se inaugura la condición de Presidenta Pro Tempore  de Bachelet, sino una buena señal de el único camino que deben transitar los países democráticos de esta región cuando alguno requiera la solidaridad del sub continente.

De allí que la amenaza del Comandante  Chávez de enviar tropas venezolanas para defender al Presidente de Bolivia, además de ser una injerencia en los asuntos internos de ese país, ha constituido, o se ha revelado, para los gobernantes democráticos de UNASUR una actitud absolutamente contraria a los objetivos para los cuales fue creada esta unión de naciones. Y de allí también que el Comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia rechazara, por intolerable, la impertinencia del Presidente Chávez a nombre de la revolución bolivariana y del socialismo del siglo XXI, de enviar soldados venezolanos a luchar contra una buena parte de la población boliviana.

Y aunque nuestro Comandante en Jefe aspire llevar a una parte del “Ejército de Bolívar” a refundar la república creada por el Libertador, con los parámetros de la revolución que lleva su nombre, y enfrentar al imperio norteamericano en el mar Caribe comandando el escuadrón de aviones Sukoi y el crucero nuclear “Pedro el Grande” que su hermano Putin ha puesto en camino para realizar algunas maniobras conjuntas en estos mares, la Presidenta de Chile lo llama al diálogo con sus homólogos latinoamericanos.

Los delirios del Presidente Chávez de encarnar una especie de fusión de Simón Bolívar con Fidel Castro, para refundar Bolivia y crear un “Nuevo Viet Nam” en la Cordillera de los Andes, no sólo han sido rechazados por los venezolanos de pensamiento democrático, que se aprestan para acudir a elecciones en noviembre, sino también por la mayoría de los gobernantes electos libremente en América Latina.

Todo indica que no habrá guerra o que todo el esfuerzo de los demócratas se hará evitarla. Hugo Chávez tendrá que enfrentar las elecciones de sus candidatos escogidos a dedo para gobernaciones, alcaldías y consejos legislativos, donde le espera una segunda derrota. Nadie o muy poca gente sensata parecen estar dispuestas a caer en provocaciones, que sustituyan los votos por la violencia. Al autoproclamado Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Bolivariana, mediante un decreto ley aprobado por él mismo, se le agota  el tiempo para continuar  engañando y manipulando con su discurso “antiimperialista”, apoyado en una chequera venezolana respaldada por los dólares que le paga el imperio por el millón y pico de barriles de petróleo que le vende todos los días. Cada día que pasa es menos la gente que le cree un Jefe de Estado capaz de transformar, para bien de todos, la situación crítica, de pobreza, inseguridad y desempleo que viven los venezolanos y los latinoamericanos, como ha quedado demostrado en la reunión de UNASUR y como será evidente en nuestro país el 23 de noviembre, cuando una importante mayoría de votantes lo derrote nuevamente y le cierre el paso hacia la autocracia que quiere imponernos
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jpaezavila@cantv.net




PORTAVIONES SIN DISCURSO

Por Juan Páez Ávila

14-09-2008

Cada año, cada mes, cada semana y cada día que transcurre en nuestra accidentada historia contemporánea, el gobierno del Presidente Chávez se empantana en un sistema de corrupción sin precedente alguno, y como en un tremedal de inmoralidades se hunde irremediablemente, del que sólo se salvarán los ingenuos votantes y los disidentes que  creyeron en un cambio pregonado por el discurso altisonante del comandante de los juramentados en el Samán de Güere, y que han comenzado a abandonarlo ante el increíble desnudo en que lo dejan las corruptelas que salen a la luz  pública.

Y aunque son muchas las investigaciones y su correlativa denuncia que han realizado numerosos periodistas y medios de comunicación, sobre casos de corrupción que han cometido altos funcionarios públicos amparados en la indiferencia o complicidad de los Poderes Públicos, lo que cuentan los agentes encubiertos del gobierno que pretendieron sobornar  a Antonini Wilson para que ocultara lo que sabía del origen y destino de los 800 mil dólares del famoso maletín, y cómo se enriquecieron cobrando y dando comisiones a altos funcionarios gubernamentales, en lo que aparece como un saqueo a los dineros de todos los venezolanos, puede ser el  puntillazo final que deje sin discurso y sin votos al Comandante en Jefe.

El recurso más valioso con que ha contado el Presidente Chávez para vincularse con los sectores populares y con la sociedad nacional e internacional en general, sin duda alguna que ha sido su discurso de contenido populista y aparentemente revolucionario, que le ha permitido por cerca de 10 años de gobierno atraer la atención de la mayoría de sus interlocutores, el respaldo de un importante porcentaje de la población y el asombro hasta el temor de muchos de sus adversarios, que no podían determinar su intención de cambio pacífico o de guerra sin cuartel. Transcurrido  los primeros 8 años de un ejercicio de gobierno entre promesas para unos y amenazas para otros, entre pasos atrás y luego adelante según los indicadores de su olfato político y convicciones ideológicas, el país ha comenzado a evaluarlo más por los resultados de su gestión administrativa, que por su verbo, todavía encendido, pero cada vez menos convincente.

La mayoría de los pobres, a quienes logró sacar del clóset para enrostrarles su miseria a los gobernantes que le precedieron, acusándolos de  corruptos en el manejo de los dineros públicos, y de haberlos abandonado a su suerte para atender exclusivamente sus intereses personales, los de la oligarquía económica que había contribuido a elevarlos al poder y al imperio americano, siguen siendo pobres, con la excepción de los que Dietrich, su asesor ideológico, ha señalado como la boliburguesía  que surgió al amparo de la corrupción, y que constituye una burla a ese pueblo que creyó en sus promesas de cambio.

Y el otro sector de los venezolanos que temió la llegada del comunismo y por lo tanto la confiscación  de sus propiedades, ha sufrido los embates de la arbitrariedad y del militarismo, que desde el poder ha ejercido el gobierno del Comandante Chávez para obligarlos a vender sus bienes personales, para fortalecer un Estado capitalista y la nueva oligarquía del dinero formada por amigos y partidarios del Presidente, que se ríen del socialismo del siglo XXI que les permite enriquecerse rápida e ilegalmente.

Entre los pobres de siempre y los nuevos ricos, el discurso del Presidente se desvanece por fantasioso y demagógico. Los primeros lo abandonaron el 2/D/07 y lo repetirán el 23/N/08. Los segundos alistan sus maletas para ir a disfrutar sus habilidades inescrupulosas para enriquecerse.

jpaezavila@cantv.net




LA DERROTA DEL CENTRALISMO

Por Juan Páez Ávila

05-09-2008

El secuestro de los Poderes Públicos por parte del Presidente de la República se lo facilitó la hegemonía que alcanzó en la Asamblea Nacional, cuyos diputados electos por el peso del portaviones que significó durante 8 años. Fue el manejo de una cúpula lo que le permitió imponer un régimen personalista y militarista, pero cuando su proyecto comenzó a agotarse y tuvo que consultar a la opinión nacional, como en el caso de la reforma de la Constitución para reelegirse indefinidamente, fue derrotado; y ahora para liquidar la descentralización con la elección de gobernadores y alcaldes obsecuentes, va camino de una segunda derrota.

Y aunque es de Perogrullo que en una campaña electoral para la escogencia de gobernadores, alcaldes y diputados a los consejos legislativos, la banderas fundamentales de los candidatos del gobierno es la defensa de sus obras realizadas, y la oposición concentra sus baterías contra la ineficacia y la corrupción de esos mismos funcionarios,  en las próximas elecciones del 23 de noviembre el Presidente de la República ha colocado en el escenario de discusión los efectos perversos o favorables de los 26 decretos leyes que aprobó horas antes de que feneciera el mandato Habilitante que recibió de la Asamblea Nacional.

El Comandante en Jefe pretende instalarse en el centro del debate y convertir las elecciones en un nuevo plebiscito, en el que se vota por él o en contra de su mandato. Y aunque algunos ingenuos puedan caer en la trampa plebiscitaria, la oposición ha aumentado sus banderas democráticas  al salir en defensa de la descentralización amenazada por el autoritarismo del Presidente,  mientras los candidatos oficialistas reciben la “papa caliente” de defender el centralismo que el jefe único introdujo en el contenido del decreto ley correspondiente.

No hay dudas que en esta confrontación en las regiones y municipios cuyos habitantes han adquirido un mayor nivel conciencia democrática, expresada en querer participar de verdad en los procesos administrativos y hasta en la elaboración de los presupuestos para sus jurisdicciones respectivas, pueden enfrentar con éxito a unos candidatos oficialistas que se enteraron por los medios de comunicación del contenido centralista de los decretos leyes. Estos candidatos del gobierno no sólo no fueron consultados, sino que igualmente han sido llamados a defender el nombramiento de autoridades ejecutivas, nombradas a dedo por el Comandante en Jefe,  paralelas a los gobernadores.

De allí que entre defender obras inconclusas y en cuyas contrataciones prolifera el cobro de comisiones ilícitas, y una legislación centralista, inconsulta, autoritaria e inflacionaria, los candidatos del oficialismo tienen más cerca la derrota que la posibilidad de permanecer en los cargos que detentan. El portaviones del Comandante luce seriamente averiado y puede comenzar a hundirse el 23 de noviembre, por culpa suya, y sin tripulación de relevo.

jpaezavila@cantv.net




LA REV0LUCIÓN DEPORTIVA

Por Juan Páez Ávila

28-08-2008

La revolución deportiva anunciada por Hugo Chávez al despedir nuestra delegación que viajaría a China a participar en las Olimpíadas de 2008, resultó ser una farsa más de esta tragicomedia de disparates y promesas insensatas, que durante diez años viene montando en el país el comandante del socialismo del siglo XXI, que además de identificarse con el fracasado socialismo autoritario del siglo XX, se ha mostrado absolutamente inferior a lo que fueron la Unión Soviética y Cuba en materia deportiva.

China se preparó para ganar las Olimpíadas, trazó una política deportiva masiva y altamente eficiente durante varios años, y logró el primer lugar en medallas de oro, aunque el segundo en la sumatoria de las preseas internacionales, ganada por los Estados Unidos, su único o más importante rival de hoy y de las futuras confrontaciones.

El lamentable papel de la delegación venezolana no es responsabilidad máxima de los deportistas, quienes hicieron los esfuerzos necesarios para darle a nuestro país un triunfo significativo, de acuerdo con las proporciones de número y calidad de los participantes. En Venezuela no ha habido una política deportiva orientada a preparar y disciplinar en todos los aspectos físicos, psicológicos y humanos en general que requieren los niños y los jóvenes que  muestran vocación y aptitudes para diversas ramas del deporte, más la atención a las familias pobres de donde provienen la mayoría de los deportistas. Esto significa atención médica, vivienda higiénicamente habitable, buena alimentación, empleo permanente los padres, educación para todos y entrenamiento adecuado a las últimas técnicas universales.

Y sin embargo, eso no sería suficiente sin una infraestructura deportiva dotada de todas las herramientas modernas para la práctica de los niños y jóvenes que desde temprana edad se destacan en sus actividades. Pero en un país en el que existen barrios, urbanizaciones, escuelas, liceos y universidades sin canchas deportivas, nadie puede exigirle a sus muchachos que conquisten en el mundo deportivo, impulsados por discursos nacionalistas, así provengan del Comandante en Jefe.

Con las promesas demagógicas, que siempre las ha habido, sucede lo mismo. Decir que después del triste espectáculo que escenificamos en las Olimpíadas se va atender el deporte, requiere una nueva y verdadera política deportiva, que comprenda:   una altísima inversión   del Estado, más lo que pueda aportar la empresa privada en infraestructuras y atención al deportista; una dirección esencialmente deportiva, no sesgada políticamente para favorecer a un partido de gobierno, sino a todo el país. Para no repetir la triste escena de nuestra única heroína, ganadora de una medalla de bronce, la larense Dalia Contreras, solicitando, al regresar, que el Comandante en Jefe le cumpla con la construcción de la casita decente que le ofreció hace 4 años, con lo quedó demostrado que no hay una política deportiva eficiente, y menos una revolución que haya cambiado en positivo el trato subalterno que se le ha dado al deporte en todos los tiempos.

Habría que comenzar a preparar de una manera integral, que comprenda empleo y vivienda para las familias, becas y asistencia médica a todos los  deportistas que participaron en las Olimpíadas celebradas en China y a miles de muchachos más que se han destacado en diversas disciplinas deportivas, para que en el 2012 tengamos una mejor figuración en las que se realizarán en Londres.

jpaezavila@cantv.net




ABUSO Y LEYES HABILITANTES

Por Juan Páez Ávila

21-08-2008

La aprobación de 26 decretos leyes aprobados por el Presidente de la República, por su contenido constituye uno de los mayores abusos de poder cometidos por el Comandante en Jefe contra la soberanía nacional, y una provocación a los sectores democráticos del país con la finalidad de crear un peligroso desconcierto que los puede inclinar a una reacción violenta y a olvidarse las elecciones del 23 de noviembre, en las que el chavismo tiene asegurada una contundente derrota.

Todo gobernante de espíritu o tendencia autocrático y personalista puede iniciar su gestión con un aparente apego a la legalidad del país que le ha  otorgado democráticamente el derecho  a ejercer  funciones de gobierno, pero en la medida en que considera que puede perder esas facultades, comienza a restringir los derechos de la oposición y generalmente termina persiguiendo a quienes le apoyaron para ascender al poder, si tratan de disentir de algunas de sus decisiones unilaterales.

El abuso en el ejercicio del poder va rompiendo las reglas que caracterizan a un régimen democrático, de una forma abrupta y violenta o con aprobación de una legislación especial que le permita gobernar sin impedimento alguno, sin descartar la violación de la legislación vigente. Esto fue lo que se operó en los regímenes del socialismo real y del nazismo alemán. En principio se respetaron ciertas libertades, pero cuando la legislación imperante no le permitía al gobernante tomar las medidas que a su juicio único e inconsulto, creía que debía tomar para “bien del pueblo”, se fue tornando cada vez más autoritario, hasta llegar a la tiranía. La resistencia nacional no contó con apoyo interno, porque fue aplastado por la bota del militarismo, ni respaldo internacional porque las naciones democráticas carecían de una organización multilateral para impedirlo, hasta que se vieron obligadas a intervenir, cuando el abuso del poder traspasó las fronteras y se manifestó en la invasión a los países vecinos.

En una época como la actual, en la que las naciones democráticas han creado organizaciones multinacionales y han hecho aprobar una legislación respetuosa de los derechos humanos y de las instituciones y poderes públicos independientes, el camino hacia la tiranía se dificulta y obliga a los autócratas a preservar cierta apariencia de legalidad. Se aprueban leyes que facilitan la discriminación y posterior persecución de los sectores  que se oponen al mandato ejecuti