
ELECCIONES EN LARA
Juan Páez Ávila
01-09-2010
En momentos en que el país y en particular el gobierno atraviesan una profunda crisis económica y social, que anticipan una peligrosa crisis política, si no hay acuerdo entre los factores determinantes de la sociedad venezolana que emerjan de los próximos comicios, estas elecciones del 26 de septiembre se constituyen en un punto de inflexión que marcará el rumbo, hacia una Asamblea Nacional equilibrada y conciliadora o hacia otro elemento de crispación.
Después de ganar todas las elecciones, con más del 60% de los votos, que se
han realizado en el estado Lara desde 1998, el Presidente Chávez tendrá que
medir su liderazgo personal con Henri Falcón, el gobernador más votado en
los últimos comicios regionales, superando en porcentaje al Comandante
Presidente, hoy en franca oposición aunque con candidatos promovidos por el
PPT tan desconocidos como los del PSUV, por lo que todos dependen, con
algunas excepciones, de los votos que les puedan endosar Chávez o Falcón.
Esta circunstancia, unida a la división de lo que fuera la primera fuerza
electoral en el Estado, puede favorecer a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD)
que presenta candidatos más vinculados a la sociedad larense y
representativos de importantes sectores políticos y sindicales (Alfredo
Ramos y Edgar Zambrano) empresariales y agroindustriales (Eduardo Gómez
Sigala y Julio Anzola) político y educativo (Pedro Pablo Alcántara) popular
y de la comunicación social (Víctor Torrealba) y gremiales (José Ignacio
Guédez y Leopoldo Navas) impulsados por el milagro de la unidad perfecta de
todos los partidos políticos e independientes que propician un cambio
democrático.
Desde una perspectiva nacional, aunque se trata de unas elecciones
regionales, en las que ni Hugo Chávez ni Henri Falcón son candidatos,
analistas y dirigentes políticos observan con relevancia el enfrentamiento
entre el Presidente de la República y el Gobernador del Estado, porque el
resultado en las urnas de ambos gobernantes, puede determinar un golpe
políticamente mortal para el Proyecto chavista o la preservación del
liderazgo del Comandante en Jefe, que no admite disidencia victoriosa.
Sin embargo, la Mesa de la Unidad (MUD) además de sentirse favorecida por
los división de la otrora fuerza demoledora del chavismo, avanza hacia las
elecciones del 26 de septiembre fortaleciendo sus vínculos con todos los
sectores sociales y afirmando la emergencia de nuevos liderazgos
democráticos, que pueden darle una victoria importante a varios de sus
candidatos y ponerle una fuerte barrera al proyecto Castro-chavista del
Partido único, al centralismo personalista, al militarismo y a la política
de liquidación del aparato productivo del país con su secuela de desempleo,
inseguridad y miseria humana.
Para crear condiciones políticas, sociales y económicas y apuntalar el país
hacia una sociedad de convivencia y progreso, habrá que atender los llamados
del Iglesia, de los empresarios, de los trabajadores que todavía militan en
sindicatos y de los partidos políticos de la Alternativa Democrática y los
sectores independientes que integrados en la Mesa de la Unidad, a la
reconciliación nacional, al respeto a la Constitución Bolivariana de
Venezuela hoy puesta de lado por el Comandante Presidente, en síntesis, a un
cambio en la manera de conducir el país como si fuera un cuartel, para
darle paso al debate civilizado, a la erradicación de la violencia verbal,
policial y militar y a la reconquista del poder civil.
Los resultados de las elecciones en el Estado Lara pueden dar la pauta para
el camino a seguir. Derrotado el chavismo y el liderazgo de Hugo Chávez por
la Mesa de la Unidad Democrática y el liderazgo del gobernador Henri Falcón,
la mesa puede quedar servida para una más profunda reflexión y un
entendimiento civilizado, que para bien de todos comience a buscar políticas
para ponerle coto a la violencia homicida y cuidado si suicida.

RETORNAR A LA CAN
Juan Páez Ávila
25-08-2010
En una época en la que la mayoría de los países han decidido agruparse en grandes bloques de naciones para ampliar sus mercados y garantizar el impulso a su desarrollo económico, a Hugo Chávez se le ocurrió retirarse de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), en protesta porque Colombia trataba de firmar un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, lo que tratan de lograr casi todos los países que conocen las dimensiones del mercado norteamericano. Chávez creyó que podría ingresar a MERCOSUR sin mayores dificultades, apoyado en la abundancia de petrodólares, pero se le atravesó el Senado de un pequeño país como Paraguay, que le responde que no califica para ser miembro de ese organismo multilateral, porque no cumple con el requisito de representar a un gobierno democrático. Por antidemocrático no puede ingresar a MERCOSUR y por supuestamente antiimperialista se sale de la CAN y no le queda más alternativa que venderle más de 1 millón de barriles diarios, al Imperio. Acorralado y abandonado por sus amigos que se lo han chuleado a más no poder, se vio obligado a negociar con el derechista y pronorteamericano Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.
Después de restablecidas la relaciones diplomáticas, políticas y económicas
entre los gobiernos de Venezuela y Colombia, como indicador de que países
vecinos y de economía complementaria tienen que colocar por encima de
intereses de grupo o personales, los intereses de la mayoría de sus
pobladores, que durante siglos han preservado relaciones de todo tipo, el
retorno de Venezuela a la Comunidad Andina de Naciones debe ser ponderado y
consultado, si ello es posible, por el Comandante Presidente Hugo Chávez.
Los millones de venezolanos y colombianos afectados por el rompimiento de
relaciones decretado y ejecutado por Chávez, como respuesta a la denuncia
que hizo el gobierno del ex –Presidente Álvaro Uribe en la OEA, acerca de
la presencia de varios comandantes guerrilleros en nuestro territorio,
después que han sido restablecidas con el nievo mandatario del país vecino,
Juan Manuel Santos, requieren tal como diversos sectores de la vida
económica y política de Venezuela han comenzado a plantear, la necesidad y
conveniencia del retorno de nuestro país a la CAN.
Si las declaraciones del Comandante Chávez expresando que las relaciones
entre ambos países deben restablecerse con bases firmes y con objetivos de
mediano y largo plazo, deberían conducir a engranar los próximos pasos
encargados a varias comisiones binacionales para la normalización de dichas
relaciones, y atender no sólo al interés nacional de retornar a la CAN, sino
también al llamado que hiciera hace algunos años su colega y amigo Evo
Morales, Presidente de Bolivia, para fortalecer la unidad y el comercio
entre sus integrantes. Incluso llegó a expresar que el retorno de Venezuela
les permitiría formar un frente de tres países con políticas comunes,
Bolivia, Ecuador y Venezuela, ante Colombia y Perú, pero Chávez no le prestó
atención porque consideraba que su revolución del socialismo del siglo XXI,
la que Fidel Castro identifica como el comunismo, la impondría en el
subcontinente americano.
Y aunque esos delirios de imponerla a través de la ALBA, parece que han sido
disipados por la realidad latinoamericana y mundial, hoy sigue privando el
interés de Venezuela para consolidar la fraternidad con sus vecinos y
ampliar sus mercados, hasta para comprar alimentos que lleguen rápido por
tierra y no se pudran en los puertos como sucedió con los miles de toneladas
que Pdeval adquirió, a precios más elevados y en graves condiciones de
descomposición, que todavía la putrefacción inunda gran parte del país. El
retorno a la CAN ya es un reclamo de miles de productores y comerciantes,
millones de trabajadores y consumidores que sufren las consecuencias del
desempleo unos, y de la inflación y el desabastecimiento la mayoría, que si
no es atendido por el gobierno, sí lo debería ser, y muy fácil de explicar
sus beneficios, por la Alternativa Democrática.

LA
FOTOGRAFÍA DE LOS MUERTOS
Juan Páez Ávila
18-08-2010
En
los estertores de la revolución chavista, algunos de sus más altos
representantes que piensan que se les acaba la oportunidad de gobernar para
beneficio personal, enriqueciéndose ilícitamente algunos y preservando
privilegios que la mediocridad, de otros, no les permite disfrutar en la
empresa privada, están llegando a los extremos de utilizar la represión, la
censura contra los medios y la sociedad en general, para tratar de callar y
aterrorizar a la población como fórmula de mantenerse en el poder.
Una fotografía publicada por el diario El Nacional provocó la reacción no
sólo de la Policía de Investigación Científica Penal y Criminalística (CICPC)
sino también de la Defensoría del Pueblo y de diversos voceros del gobierno,
para condenar su publicación sin el menor asombro por los miles de crímenes
que se cometen todos los años en el país, que por su brutalidad dan origen a
fotografías tanto o más macabras que publicada por El Nacional, como una
respuesta a la risa burlona de Andrés Izarra frente a la denuncia que hacía
el sociólogo Briceño León de la abultada estadística de crímenes que se
cometen en el país. Afortunadamente y en un gesto de gran valor cívico
también provocó la reacción solidaria con dicha publicación del diario Tal
Cual y su editorialista, Teodoro Petkoff, que recuerda los mejores tiempos
de la prensa democrática de los Estados Unidos y algunos periódicos europeos
y latinoamericanos, con el New York Times o Washington Post, que al
mencionarlos de memoria representan lo mismo, cuando uno de ellos publicó
documentos supuestamente secretos de la gran potencia del norte y fue
amenazado por el gobierno de entonces.
En la Venezuela de hoy. y de siempre, hace y hará falta que los editores y
los periodistas expresen públicamente sus opiniones con relación a la
defensa de la libertad de expresión, cuando ésta es amenazada desde el
poder, porque algún medio de comunicación emite una opinión o pública alguna
información veraz y oportuna para condenar una política gubernamental o
simplemente llamar su atención para que se corrijan fallas, errores o
cualquier barbaridad que cometan algunos de sus organismos llamados a
garantizar los derechos de los ciudadanos.
En momentos de unidad nacional de los sectores políticos democráticos del
país, con la finalidad de frenar la marcha de la nación, empujada por el
gobierno, hacia el mar de la felicidad del totalitarismo cubano, del
comunismo como ha denominado Fidel Castro al socialismo del siglo XXI, y que
los venezolanos rechazan en más del 80% según las encuestas realizadas en
los últimos tiempos, uno de los extraordinarios ejemplos de unidad, de
solidaridad democrática, es el que expresa el diario Tal Cual con El
Nacional.
Una de las formas de lucha democrática contra la arbitrariedad, el abuso de poder, del gobierno contra la alternativa democrática, que apunta a ser mayoría de los venezolanos, es responder solidariamente a favor de las personas o instituciones de la sociedad, como en este caso de El Nacional y de otros como Globovisión, los periodistas de Ultimas Noticias salvaje e impunemente atropellados por bandas parapoliciales o paramilitares y Ultimas Noticias de Cojedes para mencionar los más recientes y conocidos.
La censura y la violencia contra los medios de comunicación social, ejecutadas por un gobierno que observa y conoce alarmado su declive que registran la encuestas a menos de 40 días para que se celebren las elecciones parlamentarias, no detendrá la firme voluntad del país democrático de acudir a las urnas electorales y propinarle una rotunda derrota a los candidatos oficialistas, que no solamente desaprovecharon el poco contacto que tenían con sus electores, sino que también perdieron el respaldo de un portaviones que se hunde en la podredumbre de una administración incompetente y corrupta.
En una época de revolución científica y tecnológica, la única que cambia el mundo de hoy, ni la censura ni la violencia podrán evitar que se conozcan los asesinatos que se producen a diario en los barrios populares, ni el hacinamiento de cadáveres en las morgues que no cuentan con suficientes patólogos, ni las protestas de los trabajadores que no les cancelan sus sueldos y prestaciones sociales, ni los secuestros Express ni los de larga permanencia que se producen en todas la ciudades y campos del país, ni los robos en el metro, ni los indígenas pidiendo limosnas en calles y avenidas. Tampoco podrán ocultar la presencia de las FARC, el ELN y los Paramilitares en nuestra frontera con Colombia, donde los ven, los fotografían y los filman los vecinos, que aunque sufren las consecuencias de sus fechorías, tienen el coraje y sabiduría de transmitir sus mensajes al mundo, utilizando las tecnologías modernas de la comunicación, informando acerca de la violación de los derechos humanos y del narcotráfico.

CHÁVEZ Y SANTOS
Juan Páez Ávila
11-08-2010
Frente
a nuevas realidades políticas nacionales e internacionales los presidentes
Hugo Chávez y Juan Manuel se reunieron en Santa Marta, y restablecieron las
relaciones diplomáticas y económicas rotas por el Jefe de Estado venezolano
a raíz de la denuncia que formulara el hoy ex Presidente Álvaro Uribe en la
Organización de Estados Americanos acerca de la presencia de jefes
guerrilleros de las FARC y el ELN en territorio de nuestro país. Y aunque
las diferencias ideológicas entre Juan Manuel Santos y Hugo Chávez aparentan
ser más profundas que las del ex Presidente Álvaro Uribe con el Presidente
Chávez, toda la América democrática celebra como muy positivo la
normalización de las relaciones diplomáticas, económicas y política entre
los dos países vecinos
Las nuevas realidades no son la presencia de la guerrilla, los
narcotraficantes y los paramilitares colombianos en la región fronteriza de
Venezuela con el vecino país, ni de cambios en la política colombiana en
el combate al terrorismo y el narcotráfico. Lo nuevo hay que buscarlo en la
opinión del Fidel Castro acerca de la inviabilidad de guerra provocada por
Colombia, y la conducta y la opinión que ha debido formarse el Presidente
de Brasil Ignacio Lula da Silva y otros amigos de Hugo Chávez, de las
consecuencias que pueden tener las denuncias de Uribe en la OEA, en la
Comisión de los Derechos Humanos de ese organismo multilateral y en la Corte
Penal Internacional de La Haya, si el Comandante Presidente venezolano no
coopera con Colombia en, por lo menos, evitar que los jefes de la guerrilla
se refugien y se muevan impunemente de este lado de la frontera, como lo
constatan familias zulianas tachirenses víctimas del crimen organizado.
Tanto Lula como otros presidentes supuesta o aparentemente amigos de Chávez
han evitado pronunciarse públicamente a favor de su política frente a la
guerrilla y a la política de Colombia en el combate al terrorismo y el
narcotráfico, aunque es lógico pensar que en privado le hayan expresado un
cierto límite de solidaridad. Todos han hecho llamados al entendimiento
entre ambos gobernantes y a la paz, lo cual celebran las mayorías de
colombianos y venezolanos y todos los demócratas del mundo.
Para normalizar las relaciones debe haber concesiones de una y otra parte,
en las que difícilmente puede haber engaños con simples declaraciones de
buena voluntad. En la práctica Chávez tiene que renunciar al apoyo a las
FARC y al ELN, más allá del llamado, muy sensato, de buscar una solución
pacífica. Santos tiene que garantizar que sus bases aéreas no servirán de
instrumento de una posible agresión a Venezuela, también más allá de una
simple declaración.
Lo que no podrán hacer, legalmente, Santos ni Chávez es anular la denuncia
de Uribe en la CIDH y en la Corte Pernal Internacional de la Haya. Y lo que
no podrá rebatir el Comandante Chávez es la afirmación del Comandante Fidel
Castro de que el socialismo del siglo XXI es lo mismo que comunismo,
coincidiendo con lo afirmado por el Cardenal Urosa Savino.
De allí que una vez normalizadas las relaciones diplomáticas y económicas
entre los gobiernos de Venezuela y Colombia y disipados los vientos de
guerra para tranquilidad, beneplácito y beneficio de los pueblos de ambas
naciones, a Hugo Chávez le quedan tres frentes políticos qué resolver. La
acusación en el Tribunal Penal de la Haya por parte del abogado del ex
Presidente Uribe; convencer a la mayoría de los venezolanos de tanto Fidel
Castro como el Cardenal Urosa Savino le mienten al país cuando señalan que
el socialismo del siglo XXI es igual o conduce al comunismo, lo cual es
rechazado por más del 80% de los electores que sufragarán el 26 de
septiembre de este año y en diciembre de 2012; y por último tiene que
enfrentar la hasta ahora desconocida reacción de las FARC y el ELN, porque
es evidente que Juan Manuel Santos no negociará, excepto que se comprometan
a liberar a los secuestrados y deponer las armas, es decir, a acogerse a una
política de paz.

EL FRACASO EN UNASUR
Juan Páez Ávila
02-08-2010
Mientras se pretenda utilizar una institución multilateral para beneficiar una política nacional y no la de interés de todos sus integrantes, resultará imposible encontrar solución a cualquier diferendo o confrontación que surja entre sus miembros. Es el caso de la pretensión del Comandante Chávez de colocar a UNASUR al lado de su política de negación de la presencia de algunos jefes guerrilleros colombianos en territorio venezolano, frente a la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, no sólo común interés a los países de UNASUR sino de todas las naciones del mundo democrático.
El fracaso de la última reunión de UNASUR quedó patentado al ordenarle
Chávez a su Canciller rechazar uno de los 5 puntos de las conclusiones
aprobadas, que decía: ¨ Unasur reitera el compromiso de los Estados miembros
de combatir las amenazas que provengan de la acción de grupos armados
irregulares, o de organizaciones criminales y del narcotráfico. Con ese
objetivo solicitan a la Presidencia Pro Tempore y a la Secretaría General
que se avance en la definición de mecanismos bilaterales y multilaterales de
cooperación eficaz y así garantizar la seguridad…¨
Cómo negar la presencia de las FARC, de los paramilitares y de los
traficantes de drogas en nuestras fronteras con Colombia, si millones de
venezolanos que habitan a lo largo de la misma, sufren y denuncian
permanentemente los secuestros y asesinatos que cometen grupos armados y
sicarios contra ganaderos, comerciantes y trabajadores en general. Es decir,
el terrorismo y el narcotráfico hacen estragos en Estados venezolanos y
Departamentos colombianos, cuyos ejecutores huyen de la persecución del
Ejército del país vecino, y se refugian en el nuestro, a la luz y a la vista
de algunas autoridades que actúan con negligencia, por miedo, o complicidad
por asociados al crimen organizado.
Y como decenas de periodistas venezolanos, colombianos, americanos y
europeos han entrevistado a varios comandantes guerrilleros, en uno y otro
lado de la frontera, quienes en ningún caso niegan sus planes de secuestros
para cobrar rescates, ni el ajusticiamiento de sospechosos de colaborar con
el enemigo, negarlo u omitirlo en UNASUR, la OEA u otro organismo
multinacional, no encuentra solución alguna. Todos lo lamentan y llaman a
que los jefes de los gobiernos de Colombia y Venezuela se sienten a
conversar directamente, algo que ya se ha hecho y los resultados son
conocidos: el problema sigue con consecuencias cada día más graves, por
criminales. Llevado a la OEA por Colombia, todo parece indicar que seguirá
rumbo a la ONU y a La Haya, y de poco valdrán amenazas de guerra, en cuya
ejecución cada día que pasa lo cree menos gente, más o menos informada,
tanto de la realidad fronteriza como de la incompetencia y las evasivas de
los organismos que han conocido la denuncia que ha formulado el gobierno de
Colombia y la respuesta del venezolano.
Negarse a que una Comisión Multilateral verifique la verdad o falsedad de la
denuncia presentada por el Embajador de Colombia en la OEA, deja al
descubierto, para todos los países del mundo, la complicidad de Hugo Chávez
con las FARC y el ELN, que era el objetivo de Álvaro Uribe, para
internacionalizar el conflicto y justificar llevarlo a La Haya. ¿Qué pasará
en La Haya? No lo sabemos. Pero al Comandante Chávez le preocupa más un
juicio internacional, que las amenazas de guerra con Colombia, amenazas que
inventa y utiliza para tratar de modificar o hacer olvidar el juicio que
millones de venezolanos se han formado frente a la putrefacción de millones
de toneladas de alimentos importadas por PDVSA y sus ¨mejores hombres¨ que
dirigían a Pedval , la inseguridad, la inflación y las protestas socialea
que ser producen a diario en todo el país
Entre pudreval y otras calamidades que azotan a los venezolanos y La Haya
se moverá el Presidente hasta el 2012, pasando por la posible derrota en las
elecciones para la Asamblea Nacional, del 26 de septiembre. Nada favorable
para prolongar su mandato más allá de esa fecha, final de su segundo período
de gobierno, según la Constitución vigente.

NO A LA GUERRA
Juan Páez Ávila
28-07-2010
Aunque en pocos días se han alejados los vientos de guerra y todo parece reducirse a un nuevo enfrentamiento efectista a través de los medios de comunicación social, no resulta ocioso recordar que en la época de la guerra electrónica son conocidas las consecuencias catastróficas que sufrió el 5º Ejército del mundo y las que todavía sufre el pueblo de Irak El Presidente Sadam Hussein no pudo hacer que despegara un solo avión MIG200 de sus múltiples bases aérea, porque todos vimos por televisión cómo fueron destruidas en una madrugada.
.
La denuncia del gobierno de Álvaro Uribe en la OEA acerca de la presencia de
comandantes de las FARC y del ELN en territorio venezolano, que llevó al
Presidente Chávez a romper relaciones con Colombia, han revivido los
peligros de un conflicto armado con Colombia, que no sólo han producido
alarma y preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas
naciones, sino también el rechazo mayoritario de la población de nuestros
países. Y aunque el gobierno de Bogotá haya firmado un acuerdo para que
los Estados Unidos usen 7 bases aéreas colombianas para combatir el
narcotráfico, la guerrilla y los paramilitares, y el Presidente Chávez lo
interprete como una amenaza o parte de un plan disuasivo contra su proyecto
político de extender la revolución bolivariana al país vecino y otras
naciones del subcontinente, afortunadamente las últimas declaraciones de
ambos gobernantes pueden ser un indicador de que la sangre no llegará al río
Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos,
porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y
entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y
de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la
extensión de nuestros territorios. . Tenemos que admitir como sociedad
civilizada y democrática que los problemas de Colombia los resuelven los
colombianos, como los nuestros le buscamos solución los venezolanos.
Colombia tiene derecho a la aliarse con los Estados Unidos para defenderse
de la guerrilla y del narcotráfico, y Venezuela tiene derecho a rechazar
cualquier amenaza de intervención en nuestros asuntos por parte del ejército
norteamericano o de cualquier otra potencia extranjera. Y aunque es evidente
que el discurso y el manejo de una chequera petrolera por parte del
Presidente Chávez se han convertido en un instrumento de intervención
indebida en algunos países de América Latina, su presencia en Miraflores
sólo la podemos decidir los venezolanos.
Pero la solución definitiva de la confrontación de los gobernantes actuales
de Colombia y Venezuela, no se ha logrado. Mientras no se ponga fin a la
presencia de la guerrilla colombiana en nuestro país, los peligros de un
enfrentamiento militar entre Colombia y sus vecinos, donde es evidente que
buscan refugio los principales jefes de las FARC, estarán presentes. La
propuesta del gobierno venezolano que llevará a la reunión de UNASUR, de
buscar la paz en Colombia entre las FARC y el ELN con el gobierno de esa
nación, ha sido rechazada por el Presidente Álvaro Uribe, quien la calificó
de una ¨trampita¨ para proporcionarle oxígeno a la guerrilla, a cuyos jefes
le tienen una ¨horca en el cuello¨.
De allí que habrá que esperar por la asunción a la Presidencia de Colombia,
de Juan Manuel Santos, quien ha demostrado ser experto en poner trampas
polítco-militares para rescatar rehenes y bombardear campamentos
guerrilleros, incluso fuera de las fronteras de su país, y en ningún momento
ha sido proclive a suministrarle oxígeno al terrorismo ni al narcotráfico.
También habrá que esperar que hable y comience a actuar con jefe de Estado.

LAS COMUNAS ELECTORALES
Juan Páez Ávila
14-07-2010
Agotado
Barrio Adentro como un instrumento, inventado en Miraflores con
asesoramiento cubano, para llevarle algunos beneficios a los sectores más
depauperados de la población, que generalmente sufragan por quienes les
resuelven o les prometen resolver sus problemas, de hambre y miseria que les
ocasiona el desempleo, el Comandante Presidente le ordenó a la Asamblea
Nacional aprobar una Ley sobre las Comunas, antes Consejos Comunales, para
tratar de remontar las encuestas que colocan a su administración pública al
nivel de PDVAL y sus containers podridos en puertos y depósitos en
diferentes dependencias oficiales.
Las comunas, como las desaparecidas cooperativas, impuestas desde arriba,
aunque den la sensación de que el pueblo participa y será protagónico de una
revolución social o comunista, no sobrevivirán al 2012, si es que los
precios del petróleo experimentan una espiral inflacionaria y superan los
100 dólares por barril. De lo contrario serán otro fracaso más, desde el
punto de vista del mejoramiento de la calidad de vida de los más pobres, o
del empoderamiento de los mismos hacia el socialismo del siglo XXI. Lo que
no es descartable, a la luz de la experiencia pasada, es que el reparto de
dinero desde el gobierno central, le dé oxigeno a algunos candidatos
oficiales a diputados, y hasta al propio Hugo Chávez como aspirante a la
reelección indefinida como Presidente.
Pero como algunos economistas sostienen que ni siquiera con mejores precios
del petróleo se recuperará el aparato productivo, porque el reparto de los
ingresos petroleros no crea riqueza ni empleo seguro, es posible que los
comuneros se coman lo que les enviarán desde Miraflores y continúen
soportando sus carencias, hasta que la realidad los convenza de que no son
protagonistas de ninguna revolución, sino objetos de manipulación electoral.
El principal soporte de nuestra hipótesis acerca del fracaso de los comunas
aprobadas en Miraflores y en la Asamblea Nacional, y no creadas por los
sectores interesados en el trueque y en cero ganancias por su trabajo
productivo, es que esos sectores no existen en nuestra sociedad, y menos
entre los pobres que lo que buscan es progreso y bienestar personal y
familiar. De allí el éxito de las cooperativas del Estado Lara y otros
estados, creadas por sus propios productores y consumidores, para beneficio
de todos.
El dinero que el gobierno pueda gastar en los próximos tres meses, en las
comunas, tratando de desplazar a la Alternativa Democrática del primer
lugar de las encuestas y del sentimiento de la mayoría de los venezolanos
que pide un cambio de rumbo, le demostrará a Hugo Chávez y sobre todo a los
chavistas que todavía creen en el discurso del Comandante, que se puede
engañar a mucha gente por un tiempo determinado, pero que después de 11 años
de mentiras y verdades a medias, de alimentos podridos y enriquecimiento
ilícito de unos pocos burócratas corrompidos, los electores más conscientes
sufragarán por una Asamblea Nacional plural e independiente del Ejecutivo.
Como ha sucedido en la mayoría de nuestros países latinoamericanos, de cuyas
mayorías paupérrimas se han querido aprovechar algunos gobernantes demagogos
y antidemocráticos, manipulando a los más incautos, al ser descubiertos en
sus planes personalistas y militaristas, han pretendido mantenerse en el
poder por el fraude y la violencia, pero han sido derrotado por los votos o
por el derrocamiento.
En Venezuela hemos escogido el camino electoral y pacífico, pero nadie puede
vislumbrar cual será el desenlace final, si Hugo Chávez, para prolongarse en
el poder, apela a la fuerza para consumar un fraude. De eso también hay
ejemplos en América Latina. Pinochet y Pérez Jiménez trataron de desconocer
los resultados de unas elecciones. Fujimori lo logró por pocos meses. Los
resultados para todos, son conocidos. Ni sus más cercanos seguidores, que
horas antes les juraban absoluta lealtad, obedecieron sus órdenes. Los
venezolanos, como lo afirmó recientemente el Episcopado de la Iglesia
Católica, queremos vivir en paz y en libertad.

CHÀVEZ CONTRA GLOBOVISIÓN
Juan Páez Ávila
07-07-2010
Cuando
apenas faltaban unos 7 meses para la elección de los diputados a la Asamblea
Nacional, con todo el control de los Poderes Públicos el Comandante Hugo
Chávez no se atrevió a intervenir y sacar del aire a Globovisión, porque el
costo político a pagar sería muy elevado, y porque las encuestas ya
indicaban que ese próximo Poder Legislativo no lo podrá controlar con la
misma discreción y abuso con que ha manejado a la mayoría de quienes fueron
elegidos, previamente escogidos por su dedo de gran elector, con un 15 o 20%
del electorado hace cuatro años aproximadamente.
La salida de Alberto Federico Ravel de la dirección de Globovisión y la
presión para una posible venta de las acciones de los poseedores de la
mayoría del capital invertido en esa planta televisora, dejó al desnudo la
política hegemónica que viene imponiendo su régimen autoritario,,
personalista y militarista, restringiendo cada vez más la libertad de
expresión y de empresa, utilizando los resortes políticos y económicos que
posee el Estado para limitar y violar derechos constitucionales.
Las nuevas amenazas del Presidente de la República contra Globovisión,
mediante la intervención de Fogade para que asuma el paquete accionario de
Nelson Mezherane, y de la Fiscalía General de la República para que
solicite el aseguramiento de los bienes de Guillermo Zuloaga, sus
accionistas mayoritarios, pueden tener un costo político mucho más elevado,
al calculado hace unos 4 meses cuando se inhibió de darle el zarpazo, e
incluso que el cierre de Radio Caracas TV.
A menos de 3 meses para que se realicen las elecciones para escoger los
diputados a la Asamblea Nacional, la ejecución de esa medida a través de
organismos del Estado controlados por el Jefe del gobierno, con apoyo de las
fuerzas de seguridad públicas, será evidentemente vista como una ocupación
militar no sólo contra empresarios acusados ante los tribunales de cometer
supuestos delitos comunes, sino contra perseguidos políticos, contra la
libertad de expresión y abusivo ventajismo electoral contra los partidos
políticos y sectores de la sociedad civil que participan desde la oposición,
y tienen como único canal televiso de comunicación a Globovisión. Y ello sin
contar con el ya manifiesto rechazo de más del 60% de los potenciales
electores consultados sobre el cierre de Globovisión, en las últimas
encuestas, cuyo número podría aumentar al sumársele muchos chavistas
democráticos y miles de personas, hasta hoy indiferentes, como los llamados
Ni-Ni, en lo que a todas luces seria un atropello oficial, que no dejaría
dudas acerca de la marcha del gobierno hacia el totalitarismo
comunicacional, al estilo del comunismo cubano.
El Presidente debería recordar que más del 80% de los venezolanos
consultados rechaza el comunismo cubano, uno de los pocos sobrevivientes de
los regímenes totalitarios que desaparecieron el siglo pasado, sin guerras y
sin muertos, en la Unión Soviética y en la Europa occidental donde, después
una larga dictadura, volvieron a un sistema de pluralismo político, libertad
de expresión y de empresa privada.

LA CAMPAÑA ELECTORAL
Juan Páez Ávila
30-06-2010
En
las proximidades de las elecciones para la Asamblea Nacional, como sucede en
cualquier otro momento electoral, la ciudadanía exige conocer lo que se
proponen realizar los candidatos, y en particular, cuando se trata de votar
por las posibilidades de un cambio en la conducción del país, del comando de
campaña que dirigirá la estrategia para provocar ese cambio.
Como respuesta a estas inquietudes, a nombre de la Mesa de la Unidad
Democrática, Ramón Guillermo Aveledo presentó al país el equipo de
dirigentes de los partidos y de la sociedad civil que coordinará las
principales acciones a escala nacional, porque en cada uno de los estados y
municipios, funcionará un comando de campaña unitario, para iguales fines en
su respectiva jurisdicción.
El conjunto de proposiciones la elaboró una Comisión de Propuestas
Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, y por su contenido podría
ser suscrito por todos aquellos demócratas que, sin distingo de ideologías
o de militancia política, aspiren a la construcción de una sociedad
civilizada, tolerante, en permanente diálogo, respetuosa de los derechos
ciudadanos establecidos en la Constitución Nacional vigente.
La sociedad venezolana debería realizar un debate en los medios de
comunicación social, acerca del contenido de las mismas propuestas y de
todos los temas que a juicio de ciudadanos de todos los niveles sociales,
deben formar parte del intercambio no sólo de ideas abstractas y generales,
sino también de las prioridades económicas y sociales que revelan los
problemas más urgentes que confrontan todos los sectores la población.
En la Venezuela de hoy, para enfrentar al gobierno que pretende imponernos
un pensamiento único, que de lograrlo nos llevaría a una dictadura, se
requiere de una gran amplitud y firmeza para tomar iniciativas, defender y
difundir propuestas democráticas como las expresadas por la Comisión de la
Unidad Democrática.
.
Las primeras conclusiones dadas a conocer por la Comisión de Propuestas
Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, tienen la virtud de ser
muy concretas y coincidentes con las aspiraciones de millones de venezolanos
que sufren los efectos de la recesión económica, de la inflación, la
intolerancia, la inseguridad y el desempleo, provocados por un gobierno de
ineptos que han despilfarrado miles de millones de dólares provenientes del
petróleo.
El deber de votar es ahora insoslayable para elegir una Asamblea Nacional
plural, que impida que Chávez continúe violando la Constitución Nacional
vigente e investigue, por ejemplo, los responsables de la pérdida de miles
de toneladas de alimentos que se han podrido en los puertos controlados por
el PSUV y los cubanos, y toda la corrupción que prolifera en las más altas
esferas del régimen. Los venezolanos que defendemos la democracia como
sistema político y forma de vida civilizada, estamos obligados a agotar los
mecanismos constitucionales para lograr una solución pacífica y democrática
a la presente crisis económica y social que ha creado el gobierno chavista,
cada día más próximo a un desbarrancadero.
De allí que la campaña electoral, aunque lleve el peso de los candidatos a
diputados, también debe ser responsabilidad de todos los venezolanos con un
mínimo grado de conciencia ciudadana, y muy particularmente de los
dirigentes sociales, de los partidos políticos y de la sociedad civil, con
algún ascendiente entre los habitantes de cada uno de los circuitos
electorales. Y para que la victoria democrática contra la marcha totalitaria
de Hugo Chávez y el grupo estalinistas y oportunistas que le sigue, sea
producto de la sociedad en su conjunto, hay que salir a votar y a defender
el voto, tal como lo establece y manda la Constitución Nacional vigente
desde 1999.

COLOMBIA HOY Y MAÑANA
Juan Páez Ávila
23-06-2010
Las
últimas elecciones realizadas en América Latina revelan una tendencia no
sólo a la defensa de la democracia representativa, sino también una clara
inclinación hacia la aprobación de políticas de centro, para no hablar de
derecha democrática, que respeta la alternabilidad en el poder, la
independencia de los poderes públicos y busca el progreso a través de
importantes inversiones económicas del capital nacional e internacional.
El triunfo de Juan Manuel Santos, conocido o aceptado antes de que se
escrutaran los votos de la segunda vuelta, ratifican un presente de
seguridad democrática y abre una perspectiva de mayor firmeza en el combate
a la guerrilla, el narcotráfico y el paramilitarismo, y de posible
desarrollo económico sostenido en los próximos años en Colombia. El
gobierno de Santos actuará con tanta o mayor consistencia que el de Uribe,
contra el terrorismo y el tráfico de estupefacientes, casi como un mandato
de los colombianos que con su votación ratifican la gestión del actual
Presidente, a lo cual hay que agregarle la política de unidad nacional
levantada como bandera del candidato victorioso.
La política de seguridad democrática se fortaleció con el rescate de 4
militares, un general, dos coroneles y un sargento que habían sido
secuestrados por las FARC hacía aproximadamente 12 años, y la política de
unidad nacional aumentará la confianza en el futuro de la economía de
Colombia, que actualmente registra un crecimiento superior al 5% del
producto interno bruto (PIB) y control de la inflación, que estimularán la
inversión nacional e internacional, que a su vez generará un mejor empleo y
un mayor bienestar de la población.
Ante esa incuestionable realidad el Presidente Electo, Juan Manuel Santos,
ha invitado a sus vecinos Venezuela y Ecuador a reestablecer sus relaciones
comerciales y diplomáticas en un marco de mutuo respeto e interés económico.
Y aunque la respuesta ha sido favorable de los Presidentes Rafael Correa y
Hugo Chávez, y hasta es posible que se inicien conversaciones oficiales,
mientras no se aclare y se resuelva la supuesta presencia en territorio
venezolano de campamentos de las FARC, según denuncia hecha por el todavía
Presidente Uribe Vélez, ningún pronunciamiento diplomático, por muy
contundente y habilidoso que se haga de parte y parte, alejará los peligros
latentes de nuevas tensiones que, si no se controlan, podrían ir más de los
micrófonos de radio y TV.
La fortaleza de Santos, apoyada por la inmensa mayoría de los colombianos y
los Estados Unidos, debería llamar a la reflexión al Presidente Chávez, para
no continuar dividiendo el país entre ¨revolucionarios¨ y ¨escuálidos¨,
aunque tenga el respaldo de la Cuba de Fidel Castro, ya moribundo, y sin
muchas garantías de que lo haga su hermano Raúl Castro.
Hugo Chávez tendrá que enfrentar a un nuevo jefe de Estado inclinado a
tender puentes, tal como lo ha expresado en varias de sus intervenciones
públicas como Presidente Electo, pero también capaz de endurecer sus
políticas a extremos ya conocidos, nada tolerantes a las amenazas, dobles
juegos e insultos de sus adversarios. Cualquier error de cálculo puede ser
peligroso para las buenas relaciones y la paz en la región.
Frente a un Jefe de Estado de las características de Juan Manuel Santos, el
Comandante Chávez, que cada día pierde más respaldo de los venezolanos y de
la democracia internacional, deberá medir sus pasos con respecto al respaldo
a las FARC e incluso a sus planes de extender su proyecto político al país
vecino. En interés de todos, venezolanos y colombianos, el momento político
es de cooperación y convivencia entre los dos gobiernos y las dos naciones.

FORO PARA EL DIÁLOGO
Juan Páez Ávila
12-06-2010
Definitivamente,
mientras Hugo Chávez sea Presidente de la República no es factible concebir
y menos realizar un diálogo civilizado entre el gobierno y la oposición, así
ésta utilice las más elementales normas o modales de la decencia política y
se ajuste estrictamente a lo establecido en la Constitución Nacional vigente
desde 1999, que Venezuela se constituye en un Estado democrático,
descentralizado y propugna como valores superiores el derecho a la vida, la
libertad, la justicia, la solidaridad y en general la preeminencia de los
derechos humanos, la ética y el pluralismo político.
La convocatoria del Consejo Federal de Gobierno, cuyo mandato constitucional
establece que debería funcionar como un foro para el intercambio de
opiniones de gobernadores y alcaldes con el Presidente de la República,
terminó siendo un triste espectáculo en el cual los funcionarios regionales
electos expusieron sus problemas económicos en ausencia del Jefe del
Estado, quien se presentó a clausurarlo en un monólogo propio de Aló
Presidente, aunque llamó al entendimiento y a un almuerzo en el que se
repartieron algunas forzadas sonrisas. Algunos gobernadores y alcaldes se
retiraron abruptamente porque no creían en la sinceridad del Comandante en
Jefe, quien además de ordenar impedirle el ingreso al Alcalde Metropolitano,
a las pocas horas les dio la razón a los primeros al utilizar la primera
oportunidad que tuvo frente a un micrófono para agredir e insultar a los que
habían reclamado el cumplimiento de sus deberes de enviarles el situado
constitucional completo y cancelarles algunas deudas también legales.
Muy distinto resultó la presentación de los candidatos a la Asamblea
Nacional por parte de la Alternativa Democrática. Ni una mención al Jefe del
Estado descalificándolo, y menos insultándolo. Todos los oradores se
comprometieron a convertir la próxima Asamblea en un foro plural, para el
diálogo y la reconciliación de los venezolanos y dar cumplimiento al mandato
constitucional de legislar y controlar la administración pública, lo que
indica que tendremos que esperar la realización de las elecciones el 26 de
septiembre e incluso la instalación de la nueva Asamblea, para presentarle
al país y al mundo un escenario democrático, digno de una nación
civilizada. La realización de estos dos acontecimientos revela que la
decisión política del Presidente de la República de imponerle a los
venezolanos un régimen socialista unipersonal y militarista, lo cual lo
conduce a seguir violando la Constitución vigente, cuyo texto hizo aprobar
en l999, pero que hoy no le sirve para aplicar una política fracasada
durante el siglo XX en la Unión Soviética y en el Este de Europa, y que
apenas sobrevive en Cuba y Corea del Norte. Y aunque cerca del 80% de los
venezolanos han expresado en diferentes encuestas que están en contra de
este último tipo de gobierno, Chávez piensa que puede imponerlo, liquidando
la propiedad privada y el Estado de Derecho en los próximos años.
De allí que para poder establecer en nuestro país un clima de convivencia
ciudadana, en que se puedan debatir los más importantes y trascendentes
aspectos de la vida política, económica y social, el futuro de la nación, el
desarrollo y bienestar de la mayoría de los venezolanos, hay que elegir una
mayoría de diputados democráticos para la Asamblea Nacional en las
elecciones del 26 de septiembre de este año, y derrotar a Hugo Chávez en su
intento de reelección en el 2012. La responsabilidad es de todos los
venezolanos demócratas y no sólo de los partidos políticos, que lograron el
milagro de acordarse con amplios sectores de la sociedad civil, para
elaborar y presentar planchas unitarias, aunque no hayan alcanzado
unanimidad, algo sólo visto en grandes y graves momentos de crisis política,
económica y social, como sucedió en el Chile sojuzgado por la bota militar
de Pinochet, en la España post franquista, y el 23 de Enero de 1958 en
Venezuela.

INFLACIÓN DERROTA GOBIERNOS
Juan Páez Ávila
12-06-2010
En
América Latina durante el siglo XX fueron varios los gobiernos electos
derrocados por la inflación, al convertirse éste en el impuesto más
perverso y ruinoso que afecta fundamentalmente a los sectores populares,
generalmente los que eligen a los gobiernos creyendo en las promesas en
época de elecciones, pero que al no poder ponerle fin al alto costo de la
vida, se sienten ahogados y desesperados se han lanzado a las calles a
protestar por tan inicua situación. En algunos casos se les sumó la clase
media, víctima también de los brutales efectos de la inflación, cuando el
hambre y el desempleo también las golpeaba inmisericordemente Sobran los
ejemplos de gobernantes que iniciaron sus administraciones con altos índices
de aceptación y apoyo, y que al no poder contener la inflación entraron en
un período irreversible de desestabilización, hasta la pérdida del poder
bien por elecciones o por derrocamiento.
En Venezuela, un país monoproductor y por lo tanto muy vulnerable a las consecuencias de la escasez y la especulación, sobre todo de los alimentos, ha podido enfrentar las crisis económicas y sociales, porque los altos precios del petróleo les han permitido a los gobiernos, tanto del siglo pasado como al que va para los once años del XXI, amortiguar transitoriamente las protestas con el aumento del gasto público, a través de ayudas o misiones de carácter social, que han servido de contención del descontento. Pero nunca la sociedad venezolana había vivido, con la gravedad que expresan amas de casa y padres sostenes de familia, la espiral de la inflación y la destrucción del aparato productivo privado por autoridades gubernamentales, en un intento de sustituirlo por un capitalismo de estado que no sólo fracasó en todos aquellos países que trataron de imponerlo o lo impusieron por varios años, sino que también en nuestro país ha convertido en un cementerio de chatarras a las fincas y empresas estatizadas.
No producen las empresas del Estado por incapacidad y corrupción de sus
gerentes, y no produce la empresa privada por un permanente acoso,
expropiación e incluso confiscación, por parte del gobierno. Nadie invierte
para perder y los que logran salvarse de la violencia de grupos armados
afectos al oficialismo que reciben apoyo de la Guardia Nacional o de la
policía, cuando estas reciben órdenes superiores, han sacado del país lo que
han podido acumular para comprar dólares en el mercado permuta.
El grave problema que afronta el gobierno es que las medidas económicas que
pueda tomar a corto plazo, inevitablemente conducen a mayor inflación y por
lo tanto a mayor descontento, con la excepción de las importaciones
subsidiadas por los mercales y que sin embargo no han podido contener el
alto costo de la vida, porque el mayor aumento en los precios lo han
experimentado los alimentos. Y lo más grave aún es que esas importaciones
subsidiadas con dólares petroleros tienen como consecuencia una mayor ruina
del aparato productivo del país, seriamente afectado por las ocupaciones de
fincas en producción, por campesinos sin preparación técnica ni
administrativa, y que hoy son testimonio de abandono e improductividad.
Y como la única alternativa frente a la inflación es una mayor inversión de
capitales en todos los rubros de la economía, una política justa de precios
y una mayor seguridad jurídica y personal en el campo para los productores,
el gobierno se equivocó al declarar como latifundios a las fincas de mayor
rentabilidad y las hizo invadir por campesinos y algunos desempleados
llevado desde las ciudades, en nombre de una revolución agraria que ha
provocado menos producción y mayor inflación.
Como ocurrió en la elección de gobernadores y alcaldes, en un año electoral la inflación golpea fuertemente el estómago de la mayoría de los pobres y de la clase media del país, que en septiembre concurrirá a sufragar por los candidatos a la Asamblea Nacional.. En tales circunstancias no es exagerado prever que esa mayoría le propine una contundente derrota a los candidatos oficialistas en las más importantes ciudades del país.
Incluso, de aumentar la inflación y la recesión de la economía, se corre el peligro de generar en una crisis política, si las protestas se hacen incontenibles y el país puede entrar en un período de ingobernabilidad, con consecuencias impredecibles.

LAS PRIMARIAS DEL PSUV
Juan Páez Ávila
12-06-2010
Con
la derrota de la mayoría de los actuales diputados del PSUV en la Asamblea
Nacional, en las elecciones primarias el domingo 1º de mayo, quedó patente
el descontento de la base de ese Partido con la actuación de unos
parlamentarios que se han limitado a levantar la mano o a pronunciar un
breve discurso para aprobar las leyes enviadas desde Miraflores, con la
impronta o el sello de los asesores cubanos
Sin testigos en las mesas ni en el Centro de Totalización del CNE, la
mayoría de los candidatos electos en lo que para ellos debería ser un
ejercicio democrático, las elecciones del Partido Socialista Unido de
Venezuela (PSUV) no sólo se redujeron a un 20% de los militantes, sino que
no fue posible evitar la intervención de las máximas autoridades de la
Administración Pública –según denuncia de algunos militantes que defendían
el Reglamento Interno que lo prohibía- sino que también deben admitir los
resultados finales que les anuncie la cúpula de un CNE controlado por el
Comandante en Jefe, quien tiene la potestad o el poder para seleccionar los
candidatos por lista.
Cualquiera sean los resultados finales, a muchos militantes y observadores
no les quedarán dudas de que el gran elector sigue siendo su Comandante en
Jefe, quien utilizará la lupa para garantizarse aquellos candidatos, hayan
obtenido o no mayoría en las primarias, que considere leales hasta el
final, en un momento en que el gobierno atraviesa serias dificultades, que
como la inflación, la inseguridad, la importación de más del 70% de los
alimentos que se consumen en el país, que produce empleos en otros países y
no en el nuestro, más la incapacidad para poner a producir las empresas
estatizadas, la corrupción desenfrenada y la liquidación del aparato
productivos nacional, pueden agravarse.
De allí que no es una exageración deducir que el descontento se pueda
extender también a sectores de la militancia y dirigencia del PSUV a escala
nacional, que puedan sentirse discriminados y sobre todo burlados al ser
sustituidos por los amigos más cercanos del Presidente, como sucedió con el
superministro Diosdado Cabello, que quedó como suplente en las elecciones
para dirección del partido, y posteriormente fue colocado como
Vicepresidente por el Comandante en Jefe.
Pero tal vez lo más grave –para el hiperlíder- que puede sobrevenirle en
los próximos meses, sea la mayor desconfianza de los militantes del PSUV,
acerca de la capacidad del gobierno para superar la crisis económica y
social, no obstante los altos precios del petróleo, que puede generar una
crisis política, por el aumento de las deserciones, muchas de las cuales
irían al PPT, pero otras podrían coger las calles para protestar por el
incumplimiento de las promesas y hasta del Reglamento Interno para las
primarias. Otros callarán y se retirarán a sus casas a disfrutar los
dividendos que hayan podido obtener del tráfico del influencia, de un
negociado conocido por el Comandante en Jefe, cuyos expedientes ocupan un
lugar adecuado, en Miraflores, para utilizarlos también en el momento
adecuado, si a alguno se le ocurre saltar la talanquera.
Listos los contendores de ambos bandos, el gobierno y la alternativa
democrática, nos acercamos a un combate desigual por el ventajismo de los
candidatos del oficialismo, aunque con plomo en el ala, buscando la
representación del gobierno y no del pueblo soberano, frente a unos
candidatos que buscan un alternativa democrática para frenar la tendencia
autoritaria de Hugo Chávez, e impedir que en el país se instaure una
dictadura. Si la opinión de los electores expresada hoy en las últimas
encuestas, se mantiene en los próximos meses, asistiremos a la primera gran
derrota del proyecto totalitario de Chávez, el 26 de septiembre.

LA PROTESTA SOCIAL
Juan Páez Ávila
12-06-2010
La sociedad venezolana ha entrado en una etapa conflictiva, que cada día se agrava como consecuencia de unas políticas económicas y sociales que ejecuta el gobierno de Hugo Chávez, cuyos resultados conforman, para especialistas y simples observadores, una crisis económica que provoca un profundo malestar e indignación en amplios sectores de la población.
Las protestas que casi todos los días se producen en el país, expresadas por
diferentes sectores populares acosados por el desempleo, la inseguridad, la
falta de vivienda y de pago de sus prestaciones, algunas acumuladas por
varios años, y los bajos sueldos y salarios que devenga la mayoría de los
venezolanos, ya alcanza a niveles propios de la otrora clase media como
médicos, maestros y profesores, enfermeras y empleados públicos, que
demuestran el fracaso de una política de dádivas y decretos presidenciales
de sueldo, que se los come la inflación en poco tiempo.
Pero además, también revela la incapacidad del los gobernantes, en
particular del Presidente de la República, para comprender lo errático de
algunas políticas económicas y sociales que repite, apegado a viejos
esquemas del socialismo autoritario, personalista y militarista, que tirios
y troyanos conocen y expresan por distintos vías y medios de comunicación,
como fórmulas fracasadas en todos aquellos países, cuyos gobernantes las
pusieron en práctica y se derrumbaron en años o décadas de obstinación
dogmática, acompañada de duras y feroces represiones policiales. Y lo que
queda en pie también lo han señalado como despojos de un régimen que sembró
la miseria en países como Cuba y Corea del Norte, sostenidos a base ayudas
extranjeras y brutales tiranías.
El intento del Comandante Chávez de restaurar el régimen soviético, que
cobró millones de muertos y exiliados en un país que no conoció la
democracia por siglos, sino el autoritarismo de los Zares, al tratar de
imponerlo en nuestro país, después de casi 50 años de gobiernos democráticos
y alternativos, si incluimos la forma de llegar al poder del propio
Presidente actual con una prédica democrática y una ejecutoria represiva,
todavía puntual, ha encontrado una tenaz resistencia, que aumenta cada día
en nuestra sociedad. Y si el empleo de su carisma personal y una política
demagógica de reparto de los dineros públicos entre los más pobres, le
permitió ganar varias elecciones, los resultados desastrosos de su
administración y lo repetitivo de su discurso, ya toca el agotamiento de su
empeño en gobernarnos como a borregos.
De allí algunas razones de la protesta social encabezada por los que más
sufren los efectos de unas políticas inviables, para avanzar hacia el
progreso y bienestar, sembrando cada día más miseria, entre quienes
seguramente pueden y deben cobrar tamaño disparate del gobierno, en las
próximas elecciones. Y si estas protestas llegan a encontrarse unas con las
otras, se pueden hacer incontenibles y el país podría entrar en una etapa de
ingobernabilidad, difícil de superar aún cuando el gobierno extreme la
represión. De llegar producirse una coordinación de las protestas sociales,
daría paso a una crisis política, que podría cambiar el panorama nacional,
con consecuencias impredecibles. Lo único que puede evitar una profunda
crisis política es la confianza en las elecciones parlamentarias pautadas
por el 26 de septiembre, en las que los electores den una demostración de
voluntad, de firme decisión de rescatar la democracia en el marco
establecido por la Constitución Nacional de 1999.

LA AGRESIÓN A LA UNIVERSIDAD
Juan Páez Ávila
12-06-2010
En
la totalidad de los países donde se han instaurado regímenes totalitarios
mediante golpes de Estado en la historia contemporánea, o a través de
asaltos al poder por montoneras dirigidas por caudillos militares –por
ejemplo en el siglo XIX venezolano- una de las primeras medidas represivas
las han dirigido contra las universidades, especialmente contra aquellas que
disfrutan de autonomía. Y en algunos casos como el que estamos viviendo en
nuestro país, cuando se pretende imponer un régimen de pensamiento único,
y no se les puede controlar desde adentro, se les trata de ahogar
económicamente restringiéndoles el presupuesto que por ley les corresponde,
o interviniéndolas por la fuerza para someterlas a los planes dictatoriales
del gobierno.
La suma de agresiones a la Universidad Central de Venezuela, la ULA, LUZ,
UDO, USB, UNEXPO y otras casas de estudios superiores como la UPEL en
Barquisimeto y otras ciudades del país, sin lugar a dudas que responde a una
política, por demás equivocada, del gobierno del Comandante Hugo Chávez para
tratar de someterlas y obligarlas a ponerse al servicio de su proyecto
revolucionario, que denomina Socialismo del siglo XXI, a pesar del fracaso
que el mismo experimentó en todos los países del este de Europa y en otras
naciones del mundo, donde regímenes tiránicos intentaron implantarlo.
La utilización de grupos paramilitares para aterrorizar a estudiantes y
profesores y crear las condiciones de anarquía provocada por la violencia,
para después de acusar a las autoridades de ser las responsables de una
supuesta o real ingobernabilidad, posiblemente esté dirigida para luego
propinarles el zarpazo definitivo, posiblemente ordenándole a la Asamblea
Nacional que modifique la Ley de Universidades o de Educación en general,
para destituir a las autoridades electas democráticamente y proceder a su
intervención militar. Y aunque el dogmatismo estalinista les haga creer que
poseen la única verdad que existe en el mundo, para imponerla a los centros
de la inteligencia, donde no sólo se cultiva la ciencia, la tecnología y el
saber humanístico, sino también el pensamiento crítico, la paz y la
democracia, podrán ocuparla militarmente y atropellar estudiantes y
profesores, pero no lograrán ponerla al servicio del atraso, del
personalismo y del militarismo.
En una época en que el conocimiento se duiplica cada dos años, el grupo de
dogmáticos formados en los manuales de la Academia de Ciencias de la Unión
Soviética, que asesora al Comandante en Jefe, lo empuja cada día más hacia
un desbarrancadero, aprobando políticas económicas y sociales que
profundizan la recesión económica, la inflación, el desempleo y la
inseguridad de las personas y los bienes, liquidando paulatinamente la
propiedad privada. Y como la Universidad Autónoma sigue siendo el centro
crítico de la política y de la cultura en general, contrariando la verdad
única que cree poseer el hiperlíder y jefe también único de quienes le
acompañan en el gobierno, no encuentra otra forma de enfrentar la
inteligencia que dirige la Universidad, que la utilización de la violencia.
De allí las múltiples agresiones de que han sido víctimas las Universidades
Autónomas, desde que Hugo Chávez decidió radicalizar su proyecto político
dirigido a controlar todos los Poderes Públicos y las instituciones de la
ciencia y la cultura, históricamente llamadas a enfrentar la barbarie del
caudillismo militarista, disfrazado de socialismo del siglo XXI, que el
Presidente pretende imponerle a los venezolanos. Pero como lo indica la
experiencia, todavía reciente, del fracaso de los Hitler, Mussolini y
Stalin, que pretendieron someter a sus naciones a los delirios de sus
mesianismos, de sus demencias de grandeza, e incluso de nuestro General
dictador, Marcos Pérez Jiménez. que inventó un ¨ Nuevo Ideal Nacional,¨
para tratar de engañar incautos y perpetuarse en el poder, cuando agredió a
la Universidad también fracasó, el Comandante Chávez con su socialismo del
siglo XXI, impregnado de un poco de fascismo, comunismo y caudillismo
tropical, también será derrotado por la Universidad que propicia la
democracia y la paz, y no pasará del 2012.

EL TRIUNFO DE SANTOS
Juan Páez Ávila
12-06-2010
El
triunfo de Juan Manuel Santos, duplicando a su rival más cercano, Antanas
Mockus, en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Colombia,
cuando las encuestas pronosticaban un empate técnico, revela que en América
Latina tiende a consolidarse una política de lucha frontal contra el
terrorismo y el narcotráfico. Los pueblos aspiran buscar su progreso y
bienestar en un clima de paz y convivencia civilizada, no más
improvisaciones, frente a realidades críticas y difíciles de superar con
espejismo aparentemente revolucionarios, cuando la experiencia nacional e
internacional indica que es inútil repetir saltos al vacío, con
impredecibles consecuencias.
Guiado por los porcentajes que obtuvo cada uno de los candidatos a la
Presidencia de la República de Colombia en las elecciones del domingo
pasado, no es aventurado afirmar que el próximo Jefe del Estado del vecino
país será Juan Manuel Santos, quien dará continuidad a la política de
seguridad democrática del actual Presidente Álvaro Uribe Vélez, seguramente
con algunos matices propios de la personalidad política del ex –ministro de
Hacienda y de Defensa, y orientada a mejorar las cifras de la economía
nacional y de los niveles de vida de la población.
La realidad colombiana indica que la lucha contra el narcotráfico, la
guerrilla y el para militarismo, con éxitos evidentes por parte del gobierno
de Uribe y ejecutada por el propio Santos desde el Ministerio de la Defensa,
se prolongará por algunos años, para poder colocarla en condiciones de
negociar la paz en Colombia, objetivo máximo de todo político, especialmente
gobernante, que aspire llevar a su país a un régimen de respeto a los
derechos humanos, a una reconciliación civilizada, y a la consolidación de
una sociedad apta para el progreso y la búsqueda del bienestar de la mayoría
de su ciudadanos.
Si Juan Manuel Santos es capaz de combinar sus conocimientos de política
militar con la política económica y social, con la cooperación del
Vicepresidente Angelino Garzón, ex sindicalista y ex –ministro del Trabajo,
Colombia podría convertirse en el mediano plazo en uno de los países de
subcontinente iberoamericano, con mayor crecimiento y respetabilidad en el
mundo globalizado que se hace irreversible, ineluctable, para enfrentar con
éxito los desafíos del siglo XXI.
Y aunque en política no es muy aconsejable pronosticar el futuro, los
pueblos, las naciones, pueden confiar en la experiencia de sus gobernantes,
cuando éstos han demostrado no sólo vocación de poder, sino también talante
democrático, firmeza en la defensa de sus políticas y conocimiento de los
graves problemas económicos y sociales que tienen que contribuir a resolver
en cualquier país del mundo, y particularmente en aquellos que como Colombia
–y el nuestro, por ejemplo- que además de subdesarrollados, están
amenazados por la violencia, expresada en el terrorismo y el narcotráfico,
los más terribles males, morbos criminales que afectan la vida y la cultura
democrática del globo.
Convocados a ejercer el derecho a la alternabilidad en el poder, a través de
la elección del más alto cargo ejecutivo de la nación, los colombianos
sufragaron mayoritariamente por el candidato que les garantizaba una mayor
confianza en el futuro, a partir de un presente de seguridad democrática y
desarrollo económico sostenible, que les ofrecía Juan Manuel Santos,
economista actualizado y político sagaz, duro y conciliador según las
circunstancias.

DEMOCRACIA O BARBARIE
Juan Páez Ávila
12-06-2010
El
debilitamiento, y en algunos casos la liquidación, de las instituciones
fundamentales de la democracia, la violación frecuente, y en algunos países
permanentemente, de las leyes, es decir, la inobservancia de la Constitución
Nacional y de los tratados internacionales firmados por la mayoría de los
países del universo, colocan a varias naciones en la vía hacia el
totalitarismo.
Como un alerta sobre los peligros que corre la democracia en el mundo de
hoy, especialmente en Latinoamérica, Fernando Mires acaba de entregar a sus
lectores, el último o uno de sus últimos libros, Democracia o Barbarie,
en el que examina las variantes y modalidades políticas que los partidarios
de las dictaduras del caudillismo decimonónico y del capitalismo de Estado
del siglo XX, utilizan para intentar liquidar la democracia e imponer la
barbarie personalista, militarista y dictatorial.
Sin que sea algo nuevo, porque durante la primera mitad del siglo XX, el
fascismo en Italia y el nacionalsocialismo en Alemania, emergieron a través
de una fachada electoral y un lenguaje democrático, para establecer feroces
dictaduras, derrotadas sólo por los Aliados al final de la Guerra Mundial.
En América Latina y en el Tercer Mundo se corre el riesgo de una regresión a
la barbarie, si las fuerzas democráticas no son capaces de unirse en la
defensa del imperio de la Ley nacional y de todos lo convenios
internacionales que tienen como mandato el respeto a los Derechos Humanos y
en general a la preservación de la democracia.
Y aunque Mires destaca la derrota del fascismo, del nazismo y del comunismo
y su difícil retorno con crímenes masivos y campos de concentración, observa
y analiza con la perspicacia del investigador social y del filósofo y
pensador político, los intentos de destrucción de las libertades públicas y
de la propiedad privada para dar paso a un capitalismo de Estado que no sólo
fracasó en la Europa comunista, sino que también llenó de pobreza y miseria
a millones de personas, que si no quedaron desempleados, ganaban salarios de
hambre.
En este aspecto no hay dudas que nuestro país queda claramente reflejado. El
Presidente de la República, Hugo Chávez, cree que sus políticas económicas y
sociales pueden resucitar el socialismo soviético del siglo XX, con el
nombre de socialismo del siglo XXI, pero empuja a la sociedad venezolana
hacia la eliminación de la independencia de los poderes públicos,
concentrándolos todos sus manos, la conformación del capitalismo de Estado,
a la cubana, con su secuela de improductividad y pobreza, bajo la égida de
una dictadura con más de cincuenta años de persecución, cárcel y exilio.
La judicialización de la política, con el enjuiciamiento, persecución,
exilio forzoso o la inhabilitación para postularse a algún cargo de elección
popular, de los adversarios políticos del régimen, sobre todo cuando tienen
posibilidades de derrotar a los candidatos del oficialismo, son indicadores
muy evidentes de la tendencia totalitaria del gobierno de Hugo Chávez, que
además de ser denunciados, deben enfrentarse con coraje y firme decisión
democrática.
La alerta de Mires llama a los venezolanos a actuar unidos alrededor de una
Alternativa Democrática en las elecciones para la Asamblea Nacional, el 26
de Septiembre. Su libro Democracia o Barbarie merece la más amplia
recomendación para los demócratas del país, especialmente para quienes
tienen la responsabilidad de la conducción de la política nacional, regional
y local, en estos tiempos turbulentos y decisivos para el futuro de la
democracia venezolana, e incluso Latinoamericana.

ELECCIONES EN LA UCLA
Juan Páez Ávila
28-04-2010
La presión del Ministro de Educación Universitaria, para que las autoridades de la UCLA suspendan el proceso electoral, convocado de acuerdo a lo establecido en la Ley de Universidades vigente, tiene como finalidad, además de obligarlos a cometer un delito de usurpación de funciones, porque una medida de esta naturaleza le corresponde tomarla a la Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia, crear un vacío poder para intervenirla y nombrar a dedo las nuevas autoridades.
Las autoridades cuyo período finaliza el 14 de mayo del presente año,
encabezadas por el Rector Francesco Leone, y la Comisión Electoral
respectiva, han procedido ajustados estrictamente a la legislación vigente,
al convocar las elecciones en el plazo fijado por la Ley de Universidades,
respetando la representación proporcional de los estudiantes. Pretender que
se suspendan dichas elecciones, para aplicar una proporcionalidad de
estudiantes establecida en términos generales, en la Ley Orgánica de
Educación, no procede legalmente, tal como lo ha expuesto el Consultor
Jurídico de la UCLA, porque la Asamblea Nacional no ha derogado la Ley de
Universidades.
De allí que a la comunidad universitaria no sólo la asiste la legalidad
vigente, sino también la condición autónoma de la Universidad, que es lo que
en el fondo quiere eliminar el gobierno a través del Ministro de Educación
Universitaria, procediendo de una manera, primero, demagógica de ofrecerle a
los estudiantes una paridad de 1 voto estudiantil por uno de los profesores,
cuando los propios estudiantes saben que el número de docentes es mucho
menor que el del alumnado, y la universidad perdería su carácter académico.
Y aunque la experiencia de las últimas elecciones estudiantiles demuestra
que la mayoría de los estudiantes repudia el régimen autoritario,
personalista y militarista que Hugo Chávez pretende imponerle a los
venezolanos, y en unas elecciones para escoger las autoridades de la
Universidad no votarían por los candidatos del oficialismo, deben acompañar
a las autoridades actuales en su decisión de no violar la Ley.
El proceso electoral debe continuar y no sólo la comunidad universitaria
debe apoyarlo, sino también la comunidad larense y centrooccidental, a la
que ha servido la UCLA con esmero y capacidad científica y tecnológica,
para graduar profesionales altamente preparados para el ejercicio de
diferentes disciplinas del saber humano, actualizado, que les ha garantizado
su éxito y progreso personal y familiar. Y si el Ministro de Educación
Universitaria decide intervenir la UCLA, todos los larenses que conocemos la
excelente labor cumplida por sus profesores y autoridades, debemos denunciar
la arbitrariedad y resistir pacíficamente la brutalidad de la fuerza militar
o policial que puedan utilizar. Cualquier elección, en las condiciones en
que las convoquen en el futuro inmediato, de consumarse la intervención,
debe encontrar unida a la sociedad larense, para participar en apoyo a los
auténticos académicos que hoy han dirigido la Universidad y aspiran
continuar al frente de la misma, para mejorarla, actualizarla de acuerdo al
ritmo de la producción de nuevos conocimientos que se generan en el mundo
civilizado.
La conciencia crítica y la cultura universitarias no podrán ser sometidas
por las amenazas del Ministro de presentarse el día de las elecciones a
paralizar el proceso electoral, aunque la tome con una patota de
paramilitares. El país democrático, los larenses democráticos no claudicarán
ante la violencia oficialista. Pacífica y electoralmente el autoritarismo
será derrotado. Por más demagogia que han hecho para manipular a los
estudiantes, la mayoría de éstos no han apoyado ni apoyarán a los
violentos, que quieren imponer por la fuerza un pensamiento único. La
Universidad democrática, plural y autónoma seguirá siendo el ideal de los
venezolanos.

EL BICENTENARIO
Juan Páez Ávila
21-04-2010
La confiscación del Bicentenario del 19 de Abril de 1810, por parte del gobierno de Hugo Chávez, para darle un sentido fundamentalmente militar al primer gran momento que señalaría el rumbo de lo que sería nuestra Historia Republicana, no cambia el verdadero carácter cívico de una fecha gloriosa de los patricios caraqueños y de los pardos, incluidos para reflejar la unión de todos los habitantes de la ciudad que decidieron comenzar a ejercer los derechos universales de hombre y del ciudadano, que en otras partes del mundo lo había logrado mediante la lucha contra las monarquías y la tiranías de la época.
La celebración de los 200 años de la primera manifestación cívica los
caraqueños, encabezados por el Cabildo de la ciudad, para solicitarle la
renuncia al Capitán General Vicente Emparan, la cual aceptó, y se embarcó
para España, el 19 de abril de 1810, nos encuentra a los venezolanos
profundamente divididos. Por un lado, el Presidente de la República convoca
a un desfile militar, mientras gran parte de la ciudadanía y en particular
nuestros más importantes historiadores invitan a celebrar dicho
bicentenario, como una gesta de los principales representantes de la
sociedad civil de la época, que un año más tarde, una vez proclamada la
independencia de la Corona de España, asumieron su defensa en los campos de
batalla.
La acción militar se hizo presente y necesaria, en la mayoría de los casos
heroica, no sólo después del 19 de Abril de 1810, sino y sobre todo después
del 5 de Julio de 1811, cuando los mismos ciudadanos del año anterior,
incluyendo algunos militares, como Francisco de Miranda, de reconocida
actuación en diferentes batallas internacionales, dieron el paso definitivo
de proclamarse independientes y desafiar el poderío militar que habían
recuperado los Reyes españoles. Y aunque la improvisación de la mayoría de
los militares que se alistaban con una gran voluntad y espíritu patriótico,
pero sin conocimiento de las técnicas y estrategias de la guerra, condujo al
General Francisco de Miranda a capitular y por lo tanto a la pérdida de la
Primera República, esa mayoría de civiles volvió a la guerra conducidos por
Simón Bolívar, se entrenaron y se formaron como jefes militares en los
campos de batalla, hasta derrotar a los caudillos y generales españoles al
servicio de la Monarquía de esa potencia de ese tiempo.
Todo lo dicho tiene como finalidad reconocer la preponderancia del poder
civil sobre el militar durante los pronunciamientos independentistas de 1810
y 1811, sin negar el rol fundamental de nuestros libertadores en los campos
de batalla, con posterioridad a la decisión política de constituir una
república soberana, cuyas bases doctrinarias están establecidas en la
Constitución Nacional de 1811, en cuyo texto también nos legaron los
patricios y los pardos, algunos indios y algunos esclavos reclutados e
incorporados al Ejército Libertador de esa época, un régimen de profundo
contenido democrático, igualitario y libertario.
Para resumir, nuestros fundadores de la República de Venezuela se inspiraron
en las constituciones de los Estados Unidos de Norteamérica y de la Francia
revolucionaria, no bonapartista, no militarista. Y aunque nadie puede negar
el papel de los militares en la guerra para consolidar la independencia,
que fue una consecuencia de la Declaración y la decisión de ser libres,
pronunciada y firmada por los miembros del Congreso de 1811, no se puede
admitir impunemente que se tergiverse la historia para satisfacer las
ambiciones personalistas, autocráticas y militarista del Presidente de la
República, cuyo mandato debe finalizar en el 2012, constitucionalmente, sin
ningún acto heroico. Y algo más que demuestra la firme decisión de alcanzar
la libertad, por parte de los dirigentes de los mantuanos y de los pardos,
es que la mayoría de ellos, civiles, se convirtieron en militares para
garantizar la obra independentista. De allí que en la actuación definitiva
de la División de Caballería para ganar la Batalla de Carabobo, estuviera
comandada por el General José Antonio Páez, antiguo peón de hacienda que
ganó sus laureles en los campos de guerra, después de abandonar la
escardilla con la que labraba la tierra, para tomar en sus manos y sobre un
caballo, una lanza, con la que dio muerte a muchos de los representantes de
la Monarquía y de la tiranía, hasta su triunfo final.

DEL 11 AL 13 DE ABRIL
Juan Páez Ávila
14-04-2010
Después de la emboscada que grupos paramilitares le tendieran a la manifestación pacífica que se dirigía al Palacio de Miraflores a solicitar la renuncia del Presidente Hugo Chávez, se desarrollaron acontecimientos violentos que paralizaron al país, porque se sucedían uno tras otro con saldo de muertos y heridos, golpe y contragolpe que a su vez generaron más incertidumbre y terror, hasta que fue restituido en su cargo el Jefe del Estado.
Aunque todavía se especula acerca de lo que pasó entre el 11 y el 13 de
abril de 2002, porque no funcionó la Comisión de la Verdad, nombrada para
investigar a fondo lo sucedido, la opinión pública sigue manejando los
hechos más conocidos, unos por evidentes, como la manifestación de
centenares de personas que pedían la renuncia del Presidente, el
enfrentamiento con francotiradores filmados por los medios de comunicación,
que desde muy temprano esperaban a los manifestantes para evitar su paso
hacia Miraflores, con un saldo de 18 muertos y numerosos heridos. La
decisión del Presidente Chávez de aplicar el Plan Ávila, el mismo que aplicó
el entonces Presidente Pérez el 28 y 29 de Febrero de 1989, la negativa del
General Rosendo a ejecutarlo, el desconocimiento de la autoridad del Jefe
del Estado por parte del Comandante del Ejército, General Vásquez Velasco,
el anuncio del General en Jefe Lucas Rincón de que el Alto Mando le solicitó
la renuncia al Presidente, la cual fue aceptada, la entrega de Chávez, quien
se hizo acompañar del Arzobispo Velasco, a los militares alzados en el
Fuerte Tiuna, la auto juramentación del Presidente de Fedecámaras, Pedro
Carmona Estanga como Presidente Provisional de la República, y el regreso a
Miraflores del Presidente Hugo Chávez, con un Cristo en sus manos llamando
al conciliación de los venezolanos.
De estos acontecimiento se puede deducir que la renuncia del Presidente
produjo un vacío de poder, que éste provocó un golpe de estado encabezado
por el Alto Mando Militar que nombró Presidente Provisional de la República
al Presidente de Fedecámaras, y luego un contragolpe dirigido por el General
Raúl Baduel, que restituyó a Hugo Chávez en la Jefatura del Estado. Pero de
cómo se produjo la muerte de 18 venezolanos no se sabe nada, excepto el
dolor de los familiares que han solicitado una exhaustiva investigación, que
no se ha hecho. De la prisión de los comisarios Simonovis, Rivas y Forero,
más ocho policías metropolitanos, sentenciados a 30 años de presidio, la
defensa los considera chivos expiatorios, presos políticos, por haber
protegido la marcha, sin que en ningún momento se les haya comprobado que
dispararon contra las personas que murieron o fueron heridas en los
acontecimientos señalados.
La conclusión final es que como los delitos de lesa humanidad no prescriben,
en algún momento una investigación imparcial nos dirá la verdad, y los
responsables de los muertos y heridos serán juzgados por tribunales
nacionales o internacionales, porque se trata de civiles desarmados, que
marchaban pacíficamente de acuerdo a un derecho constitucional vigente.

PROPUE
Juan Páez Ávila
07-04-2010
En
las proximidades de las elecciones para la Asamblea Nacional, como sucede en
cualquier otro momento electoral, la ciudadanía exige conocer lo que se
proponen realizar los candidatos, y en particular cuando se trata de votar
por las posibilidades de un cambio en la conducción del país, porque con
relación a quienes están gobernando ya se conocen sus principales políticas,
sean o no de la aprobación de los electores.
Un conjunto
de proposiciones que hace una Comisión de Propuestas Programáticas de la
Mesa de la Unidad Democrática, podría ser suscrito por todos aquellos
demócratas que, sin distingo de ideologías o de militancia política, aspiren
a la construcción de una sociedad civilizada, tolerante, en permanente
diálogo, respetuosa de los derechos ciudadanos establecidos en la
Constitución Nacional vigente.
Esa sociedad venezolana debía caracterizarse por el ejercicio de un debate
en los medios de comunicación social, acerca del contenido de las mismas
propuestas y todos los temas que a juicio de ciudadanos de todos los
niveles sociales, deben formar parte del intercambio no sólo de ideas
abstractas y generales, sino también de las prioridades económicas y
sociales que revelan los problemas más urgentes que confrontan todos los
sectores la población.
En la Venezuela de hoy, cuando en el mundo desarrollado el
conocimiento se duplica cada dos años y avanzamos hacia el 2012 reduciendo
esa brecha, hasta provocarlo o duplicarlo cada tres meses, estamos
sumergidos, por la voluntad del Comandante Hugo Chávez, en una confrontación
en la que él asume, y su gente debe repetirlo, el papel del único que posee
la verdad, y quien lo contradiga es un traidor si milita en el PSUV, o un
escuálido, agente del Imperio, si es de la oposición. Frente a esta
realidad, en la que desde el gobierno se nos pretende imponer un pensamiento
único, que de lograrlo nos llevaría a una dictadura, se requiere de una gran
amplitud y firmeza para defender y difundir propuestas democráticas como las
expresadas por la Comisión de la Unidad Democrática, las contenidas en la
Carta Pública que el Gobernador del Estado Lara, Henry Falcón, le dirigiera
al Presidente de la República, y de todas aquellas iniciativas de
participación democrática y protagónica de la sociedad, que surjan en las
filas de la oposición o del chavismo.
Para cualquier observador o analista más o menos imparcial, tal vez lo más
importante que esté sucediendo en la Venezuela de hoy son los síntomas de la
despolarización y la coincidencia de sectores democráticos de la oposición y
del chavismo, en la búsqueda de un rumbo de reconciliación, de paz y de
progreso material y espiritual de los venezolanos. ¿Será mucho optimismo o
sentido realista del momento? Lo veremos a corto o mediano plazo, porque los
pronunciamientos públicos de sectores descontentos o simplemente
desilusionados de lo que consideraron una esperanza de cambio para mejorar
la calidad de vida de la población, se ha convertido en un régimen
personalista, que para mantenerse en el poder se ha rodeado de un equipo de
burócratas incapaces, con algunas excepciones, y fundamentalmente corrupto.
.
Las primeras conclusiones dadas a conocer por la Comisión de Propuestas
Programáticas de la Mesa de la Unidad Democrática, tienen la virtud de ser
muy concretas y coincidentes con las aspiraciones de millones de venezolanos
que sufren los efectos de la recesión económica, de la inflación, la
intolerancia, la inseguridad y el desempleo, provocados por un gobierno de
ineptos que han despilfarrado miles de millones de dólares provenientes del
petróleo. Y si a esto agregamos la coincidencia con la mayoría de los
planteamientos que han formulado algunos disidentes, como el Gobernador
Henry Falcón en su carta pública al Presidente, la conclusión final puede
ser, si nos conducimos con amplitud y madurez políticas, que la mayoría de
los venezolanos estaremos representados en la próxima Asamblea Nacional,
para dar comienzo a una política de reconciliación entre los ciudadanos y de
respeto a la Constitución Nacional vigente, premisa básica para consolidar
la democracia.

LA AGRESIÓN A LA
UNIVERSIDAD
Juan Páez Ávila
24-03-2010
En
la totalidad de los países donde se han instaurado regímenes totalitarios
mediante golpes de Estado en la historia contemporánea, o a través de
asaltos al poder por montoneras dirigidas por caudillos militares –por
ejemplo en el siglo XIX venezolano- una de las primeras medidas represivas
las han dirigido contra las universidades, especialmente contra aquellas que
disfrutan de autonomía. Y en algunos casos como el que estamos viviendo en
nuestro país, cuando se pretende imponer un régimen de pensamiento único,
y no se les puede controlar desde adentro, se les trata de ahogar
económicamente restringiéndoles el presupuesto que por ley les corresponde,
o interviniéndolas por la fuerza para someterlas a los planes dictatoriales
del gobierno.
La suma de agresiones a la Universidad Central de Venezuela, la ULA, LUZ,
UDO, USB, UNEXPO y otras casas de estudios superiores como la UPEL en
Barquisimeto y otras ciudades del país, sin lugar a dudas que responde a una
política, por demás equivocada, del gobierno del Comandante Hugo Chávez para
tratar de someterlas y obligarlas a ponerse al servicio de su proyecto
revolucionario, que denomina Socialismo del siglo XXI, a pesar del fracaso
que el mismo experimentó en todos los países del este de Europa y en otras
naciones del mundo, donde regímenes tiránicos intentaron implantarlo.
La utilización de grupos paramilitares para aterrorizar a estudiantes y
profesores y crear las condiciones de anarquía provocada por la violencia,
para después de acusar a las autoridades de ser las responsables de una
supuesta o real ingobernabilidad, posiblemente esté dirigida para luego
propinarles el zarpazo definitivo, posiblemente ordenándole a la Asamblea
Nacional que modifique la Ley de Universidades o de Educación en general,
para destituir a las autoridades electas democráticamente y proceder a su
intervención militar. Y aunque el dogmatismo estalinista les haga creer que
poseen la única verdad que existe en el mundo, para imponerla a los centros
de la inteligencia, donde no sólo se cultiva la ciencia, la tecnología y el
saber humanístico, sino también el pensamiento crítico, la paz y la
democracia, podrán ocuparla militarmente y atropellar estudiantes y
profesores, pero no lograrán ponerla al servicio del atraso, del
personalismo y del militarismo.
En una época en que el conocimiento se multiplica cada dos años, el grupo
de dogmáticos formados en los manuales de la Academia de Ciencias de la
Unión Soviética, que asesora al Comandante en Jefe, lo empuja cada día más
hacia un desbarrancadero, aprobando políticas económicas y sociales que
profundizan la recesión económica, la inflación, el desempleo y la
inseguridad de las personas y los bienes, liquidando paulatinamente la
propiedad privada. Y como la Universidad Autónoma sigue siendo el centro
crítico de la política y de la cultura en general, contrariando la verdad
única que cree poseer el hiperlíder y jefe también único de quienes le
acompañan en el gobierno, no encuentra otra forma de enfrentar la
inteligencia que dirige la Universidad, que la utilización de la violencia.
De allí las múltiples agresiones de que han sido víctimas las Universidades
Autónomas, desde que Hugo Chávez decidió radicalizar su proyecto político
dirigido a controlar todos los Poderes Públicos y las instituciones de la
ciencia y la cultura, históricamente llamadas a enfrentar la barbarie del
caudillismo militarista, disfrazado de socialismo del siglo XXI, que el
Presidente pretende imponerle a los venezolanos. Pero como lo indica la
experiencia, todavía reciente, del fracaso de los Hitler, Mussolini y
Stalin, que pretendieron someter a sus naciones a los delirios de sus
mesianismos, de sus demencias de grandeza, e incluso de nuestro General
dictador, Marcos Pérez Jiménez. que inventó un ¨ Nuevo Ideal Nacional,¨
para tratar de engañar incautos y perpetuarse en el poder, cuando agredió a
la Universidad también fracasó, el Comandante Chávez con su socialismo del
siglo XXI, impregnado de un poco de fascismo, comunismo y caudillismo
tropical, también será derrotado por la Universidad que propicia la
democracia y la paz, y no pasará del 2012.

CENSURA A INTERNET
Juan Páez Ávila
17-03-2010
En los países de regímenes totalitarios todos los medios de comunicación social son controlados por el gobierno, para impedir que los ciudadanos puedan expresar libremente lo que piensan, a través de cualquier vehículo comunicacional que esté a su alcance y disposición. El temor a la crítica en aquellos países en los que trata de imponerse un pensamiento único, los gobernantes tienden a crear las condiciones políticas, apelando incluso a la siembra de informaciones falsas, para justificar legislaciones que censuren las publicaciones que consideren inconvenientes a sus objetivos dictatoriales.
El señalamiento que hizo el Presidente de la República contra Internet,
porque un forista escribió que había muerto su Ministro de Obras Públicas y
de la Vivienda. Diosdado Cabello, también Presidente de Conatel, en vez de
sugerir al Ministerio Público que investigue al autor, aparentemente
anónimo, único responsable de lo que afirma de acuerdo con la Constitución
Nacional vigente, seguramente se convertirá en una orden tanto a la Fiscal
General de la República como al agraviado, que precisamente preside el
órgano regulador y sancionador de las telecomunicaciones en el país.
El llamado del Presidente constituye una flagrante violación a la libertad
de expresión, establecida como el derecho constitucional de todo ciudadano
para no sólo expresar libremente su pensamiento, sino también hacerlo a
través de cualquier medio sin previa censura, asumiendo la responsabilidad
de lo que dice. De allí que el responsable no es el medio de comunicación,
sino la persona que lo utiliza para cometer una falta o un delito, cuya
calificación sólo puede hacerla un juez, y por lo tanto es a quien deben
investigar. Antes de que el juez decida si hay o no delito, todos podemos
hacer conjeturas, incluso el Jefe del Estado, pero nadie puede sustituir la
función de los tribunales.
Y a propósito de la utilización de un medio de comunicación para referirse a
una posible muerte del Presidente de Conatel, es muy cuesta arriba creer que
el noticiero que se transmite por Internet sea el responsable del supuesto
delito. Y menos se puede responsabilizar a la red de redes que se utiliza
en el mundo civilizado no sólo para informar de lo que pueda interesarle a
un forista bien o mal intencionado, sino para impulsar el desarrollo
integral de las naciones. Por eso, es factible conjeturar que el forista en
cuestión puede haber sido promovido y hasta pagado para que ¨denuncie¨
la desaparición del alto funcionario que tiene la facultad de aplicarle la
Ley al medio de comunicación que le sirve instrumento para su provocación.
Y aunque el caso podría limitarse a la investigación del forista, porque la
Constitución Nacional prohíbe el anonimato, lo grave del mismo es que el
Comandante en Jefe adelantó opinión y solicitó que además de investigar al
noticiero se piense en regular el funcionamiento de Internet en nuestro
país, lo cual, según la experiencia conocida constituye una orden para que
se proceda a censurar al medio o a provocar la autocensura.
Sin embargo, la revolución de las nuevas tecnologías y de la comunicación
masiva le dificultará a Hugo Chávez imponer su política restrictiva de la
circulación de informaciones a través de los sofisticados medios de
comunicación electrónica que existen en el mundo del hoy, y su intento de
someter a los venezolanos a ver y oír un solo medio de comunicación bajo su
control, le resultará de un alto costo político. Su tendencia declinante
ante la opinión pública, que registran las encuestas en los diversos sondeos
que realizan regularmente, lo conducirá a una segura derrota en las próximas
elecciones, porque la mayoría de los ciudadanos, incluyendo a importantes
sectores que lo apoyaron en los últimos sufragios, ha dado y está dando
manifestaciones de rechazo a sus políticas de intolerancia, de violencia
verbal, personalismo y militarismo, y a su incapacidad para resolver los
problemas económicos y sociales de la población de menores recursos. En una
década de gobierno ha acabado con miles de industrias y de empleos, con la
agricultura, que nos obliga a importar el 70% de los alimentos que
consumimos, y tiende a liquidar la propiedad privada, contra la voluntad de
más del 80% de los encuestados. Y lo más grave, durante su gobierno, el
hampa tiene azotada a la población y la riqueza petrolera sólo le ha servido
para enriquecer a su entorno de traficantes de los dineros de todos los
venezolanos, para formar una oligarquía chavista del dinero.

DESOBEDIENCIA CIVIL
Juan Páez Ávila
11-03-2010
La
República Civil venezolana construida a lo largo de nuestra historia
republicana, con serias dificultades por desacierto de muchos gobernantes en
la conducción de la Administración Pública y sobre todo por el acoso
permanente del caudillismo y el asalto violento para posesionarse del poder
y del manejo de nuestras riquezas naturales, vive hoy momentos cruciales y
determinantes para superar la tendencia autoritaria y militarista de un
Presidente electo que trata de utilizar el poder conferido por la
democracia, para destruirla. Una década de resistencia civil parece abrirle
camino a los venezolanos democráticos para impedir mediante el voto
mayoritario en las elecciones de septiembre, que el Poder Ejecutivo siga
controlando los demás Poderes Públicos y nos imponga un pensamiento único y
un régimen totalitario en el que el Comandante en Jefe ordena y los demás
obedecen..
La últimas encuestas realizadas en el país, incluyendo las más cercanas al
gobierno, revelan que una mayoría importante de venezolanos ya no está
dispuesta a obedecer órdenes con más sentido militar que civil y
administrativo impartidas por el comandante Chávez, como si se tratara de un
cuartel o de una nación en guerra, en circunstancia en las que la población
delega todos los poderes en un jefe máximo y único.
El Comandante Hugo Chávez fue electo Presidente de la República por un
período constitucional de 6 años que finaliza en el 2012, pero ha ido
controlando los demás Poderes Públicos, hizo modificar la Carta Magna para
poder presentarse como candidato presidencia a otro período, asumiendo
facultades que el soberano no le ha otorgado, por lo que a mitad de su
mandato parte significativa del pueblo que le eligió, declara por todos
medios y en particular por los sondeos de opinión, que debe terminar su
gobierno y entregar el poder a quien resulte ganador en las elecciones del
2012.
Pero con este año 2010 se realizarán elecciones para seleccionar los
diputados de la Asamblea Nacional, ese mismo pueblo que lo eligió, se
inclina a votar por una Asamblea en la que haya equilibrio, que cumpla con
sus funciones de legislar y controlar la Administración Pública, y que
incluso podría estar manos de una mayoría de la oposición democrática, que
garantice la finalización del período del Presidente, que modifique algunas
leyes inconstitucionales aprobadas recientemente y que devuelva la confianza
al inversionista nacional e internacional para recuperar el aparato
productivo y general empleo fijo y bien remunerado.
Y aunque los resultados de las encuestas se refieren al momento en que se
realizan y no es seguro que se puedan proyectar en el tiempo más allá de uno
o dos meses, todo indica que las políticas públicas concebidas y ejecutadas
por el Presidente y su gabinete, aumentan el alto costo de la vida y no
frenan la delincuencia que tiene tomadas las principales ciudades del país y
en cuyos delitos aparecen comprometidos algunos funcionarios policiales. Y
si a lo equivocado de algunas políticas económicas y sociales se le agrega
la incapacidad para construir obras públicas importantes y para superar la
crisis de los servicios públicos como el racionamiento de luz y agua, más la
corrupción de altos funcionarios que parece no tener límites, el 26 de
septiembre la alternativa democrática debe recuperar la Asamblea Nacional.
La recuperación de la República Civil está en manos, primero, de la Mesa de
la Unidad de la Alternativa Democrática para, en medio de naturales e
inevitables confrontaciones por las diferentes ideologías que profesan sus
integrantes, logre que una mayoría de candidatos de partido e
independientes, representen las expectativas de los venezolanos que
aspiramos votar por un cambio, para que el poder militar cumpla en los
cuarteles las funciones que le otorga la Constitución Nacional vigente, y la
Administración Pública retorne al poder civil. Y en segundo lugar, está en
manos de la voluntad de los votantes para sufragar por esos candidatos de la
Unidad Democrática y defender el voto.

DERECHOS HUMANOS
Juan Páez Ávila
03-03-2010
Con
la publicación del último Informe de la Comisión de los Derechos Humanos de
la Organización de Estados Americanos, el gobierno de Hugo Chávez ha
recibido uno de los golpes políticos más contundentes y graves por lo
difícil de esquivar, debido a los compromisos que ha adquirido en diferentes
tratados internacionales que ha firmado y ratificado, como miembro la ONU y
de la OEA que exigen su cumplimiento insoslayable.
El establecimiento de los Derechos Humanos en la Constitución Nacional y en
todas las Cartas Magnas del mundo civilizado, y la creación de instituciones
nacionales e internacionales para vigilar el cumplimiento de tales normas
fundamentales en la sociedad contemporánea, considerado como uno de los
avances de mayor trascendencia en la búsqueda de un régimen que garantice el
progreso material y espiritual del ser humano, no los han podido disfrutar
los pueblos donde la cultura de la violencia ha predominado, en la
conciencia no sólo de los gobernantes llegados al poder por la fuerza de
las armas, sino también en algunos casos ungidos por el voto mayoritario de
la población.
Las grandes dificultades que han encontrado los seres humanos en el devenir
de su evolución hacia una sociedad de tolerancia y de respeto a sus
derechos, han sido muchos, la mayoría productos del mesianismo de algunos
gobernantes que para perpetuarse en el poder, han violado y violan lo que
antes afirmaban defender. Es el caso que la Comisión Interamericana de los
Derechos Humanos de la OEA denuncia en su último informe con relación al
gobierno del Presidente Hugo Chávez. Centenares de hechos violentos contra
adversarios del régimen o simples disidentes de sus políticas públicas, han
sido víctimas de la represión policial o de la acción judicial después de
ser imputados de cometer delitos comunes sin que los fiscales ni los jueces
puedan presentar pruebas convincentes y sobre todo señaladas como tales por
las leyes vigentes.
La reacción del Jefe del Estado y en particular de los representantes de los
Poderes Legislativo, Judicial y Ciudadano, de rechazo al informe y
descalificación a quienes lo elaboraron a partir de denuncias de familiares
o de las propias víctimas, revela la gravedad de lo que está pasando en
nuestro país, cuyos altos funcionarios se niegan a discutir el contenido de
dicho informe para demostrar su posible sesgo político.
El Informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quedará en la
OEA como testimonio de la actuación de funcionarios del gobierno que
utilizan la violencia contra civiles indefensos, y que por ahora no pueden
ser juzgados por sus delitos, pero su impunidad será transitoria, porque
estos delitos no prescriben y sus autores recibirán la sanción de los
tribunales nacionales e internacionales cuando las circunstancias lo
permitan.
En el mundo contemporáneo ya existen casos ejemplares, en los que
gobernantes y sus cómplices en la ejecución de acciones represivas,
violatorias de los Derechos Humanos han sido apresados y condenados por
tribunales internacionales integrados por jueces imparciales, verdaderos
profesionales de la aplicación de la justicia. De allí que algunos altos
funcionarios del actual gobierno, responsables de delitos contra las
personas inermes, civiles desarmados, manifestantes pacíficos, tendrán que
responder en el futuro cercano o lejano, ante la justicia internacional.

LA RENUNCIA DE FALCÓN
Juan Páez Ávila
24-01-2010
La renuncia del Gobernador del Estado Lara, Henry Falcón, al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y su afiliación al Partido Patria Para Todos (PPT) puede tener varias lecturas, pero sin lugar a dudas es la reacción de un dirigente del Proceso chavista que en su administración como gobernador ha tenido algunas ejecutorias políticas discrepantes de la prédica excluyente y del discurso virulento de su Comandante en Jefe, que desde hace algún tiempo lo ha venido enfrentando a través, primero del ex – gobernador, hoy Ministro, Luis Reyes Reyes, y más recientemente por intermedio de la Alcaldesa Amalia Sáez. Y aunque Falcón ha manifestado que sigue adherido al proceso revolucionario, el Comandante Chávez lo mandó a ¨lavarse el paltó¨, a través de algunos lugartenientes, que permanecieron callados hasta que recibieron la orden del jefe máximo, de descalificarlo y agredirlo desconsideradamente. .
El hecho de que ni siquiera la proximidad de la elecciones para la Asamblea
Nacional, llevara Hugo Chávez a arrugar, como lo hizo cuando el entonces
Alcalde del Municipio Iribarren lo desafió lanzándose como candidato a
Gobernador en un acto de masas, que le permitió demostrar su independencia y
su liderazgo personal, puede ser un indicador de hasta dónde puede llegar la
confrontación, porque son muchos los rumores de la existencia de un grave
malestar en la militancia y dirigencia del PSUV, que han llegado al límite
de la tolerancia a las órdenes arbitrarias y violatorias de la Constitución
Nacional por parte de su Comandante en Jefe. .
La reacción del Presidente de la República y del PSUV, frente a la renuncia
de Falcón a su Partido, cuyos dirigentes y militantes le obedecen como
soldados de un batallón del Ejército, coloca a Hugo Chávez en una difícil
encrucijada, acostumbrado como está a ordenar y a que nadie le discuta y
menos le desobedezca. Frente a la segunda decisión autónoma, de
trascendencia nacional, por las implicaciones que tiene en las elecciones
del 26 de septiembre, que toma el Gobernador Henry Falcón, no sólo tiene de
cabeza al Presidente, sino que también le dice a los militantes y dirigentes
del PSUV, que su jefe está equivocado, que no es infalible, y que cada quien
puede y debe expresar su pensamiento, aún dentro de su organización.
Y cualquiera sea el camino político que definitivamente tome Henry Falcón,
en el Estado Lara el chavismo va a una derrota segura, porque el Gobernador
ha recibido respaldo no sólo del chavismo, sino también de su propio
liderazgo y de un sector muy importante de la sociedad civil larense, algo
que seguramente Hugo Chávez jamás se ha planteado en sus delirios de líder
continental. Todo indica que el proceso chavista es inviable, tanto por su
fracaso mundial, como por la fractura interna. Un Presidente no puede
ordenarle a un Gobernador electo, que viole todas las leyes y ordenanzas
existentes para complacer sus arrebatos o planes personales. Los
gobernadores y alcaldes que han cumplido órdenes inconstitucionales del
Presidente, lo han hecho por diversas razones, unos porque su elección ha
dependido de Chávez, y otros por miedo, por no encontrar una alternativa
confiable a sus intereses a ideas.
Para no precipitar pronósticos más allá de las consecuencias que pueda tener
la renuncia de Henry Falcón, tanto en las filas del chavismo como en los
resultados electorales del 26 de septiembre, el contenido de la Carta
enviada al Presidente de la República, a juicio de algunos dirigentes y
analistas políticos nacionales, expresado por algunos públicamente y otros
en privado, podríamos estar en presencia del quiebre definitivo del intento
de Hugo Chávez de imponerle al país, un pensamiento único, un régimen
autocrático y militarista, un socialismo anacrónico y fracasado
históricamente. Sólo hay que esperar algunos nuevos acontecimientos y
consolidar la unidad de la alternativa democrática, para que el país
transite un nuevo rumbo hacia el progreso y bienestar de los venezolanos,
en la diversidad, y recupere la convivencia pacífica, el diálogo y la
vigencia de la Constitución Nacional.

RCTV INTERNACIONAL
Juan Páez Ávila
27-01-2010
EL
cierre de RCTV Internacional, presentado por el gobierno como un acto legal
por violar disposiciones establecidas en la Ley resorte y algunas
reglamentaciones dictadas por CONATEL, para todo venezolano medianamente
informado acerca de cómo funciona el Estado de Derecho en Venezuela, no es
otra cosa que una decisión arbitraria y prepotente ordenada por el
Presidente de la República para callar un medio televisivo que en su
programación informativa y de opinión viene dando espacio a la dirigencia
política de oposición , que en un año electoral le resulta peligroso y
contrario a sus planes y pretensiones hegemónicos para controlar la Asamblea
Nacional en las próximas elecciones del 26 de septiembre.
La posibilidad de perder las elecciones legislativas que reveló la mayoría
de las encuestas que se realizaron en los últimos meses del 2009, y que
seguramente indicarán algunos sondeos en lo que ha transcurrido del mes
enero, el Presidente Chávez no sólo se ha declarado en campaña electoral,
sino que también aparece dispuesto a utilizar todo el poder del Estado para
tratar de preservar el control del Poder Legislativo, y con él de todos los
Poderes Públicos que hoy le obedecen como militares subalternos.
La decisión de cerrar RCTV Internacional, que ya ha sido rechazada por
sectores importantes de la población, no parece obedecer a un análisis
político realizado por expertos en políticas comunicacionales, sino por
militares en campaña, que acuerdan ataques en aquellos flancos que deben
eliminar para avanzar, sin tomar en cuenta la opinión pública nacional y
mundial. Una decisión de fuerza no siempre encuentra apoyo en la mayoría de
una sociedad, aún gobernada autocráticamente. Chávez enfrentará protestas de
grandes dimensiones, porque difícilmente podrá convencer a la gente que se
trata de un acto apegado a la legalidad.
Si en vez de atacar problemas como la inseguridad, los apagones eléctricos,
la falta de agua y de viviendas, y alto costo de la vida para buscar el
triunfo en las próximas elecciones, el Comandante en Jefe ordena cercenarles
a los televidentes su libertad de estar informados por los medios que ellos
escojan, difícilmente será obedecido. La derrota de los candidatos del PSUV
se hace más evidente con el empleo de violencia oficial contra la libertad
de información y de expresión, porque el discurso legalista no tiene
credibilidad.
Cuando Hugo Chávez ordenó cerró por primera vez RCTV escribimos lo
siguiente:
En un régimen
democrático, cualquiera haya sido o sea hoy la política editorial de RCTV,
la concesión otorgada no debe ser cancelada aun cuando se le haya vencido el
período para su funcionamiento, violando su prioridad o primera opción para
ser beneficiaria de la misma. En las actuales circunstancias políticas es
imposible que la decisión presidencial no aparezca como una retaliación
también política, por la línea editorial de su directiva durante los últimos
años del mandato del Comandante Chávez.
Incluso, aún cuando RCTV haya censurado o silenciado a importantes
funcionarios de este gobierno y de los anteriores -algunos muy conocidos- la
democracia se fortalece con la existencia de una comunicación plural. No
compartiendo su política editorial hay que garantizarle el derecho a ejercer
libremente su rol informativo, combatiendo o refutando sus puntos de vista.
Utilizar abusivamente el poder que le da el triunfo electoral a Hugo Chávez,
es un signo de arbitrariedad y debilidad políticas.
Es una arbitrariedad porque a RCTV o a alguno de sus directivos no se les ha
sometido a un juicio imparcial con garantías al debido proceso, para
privarlos de la concesión que desde hace más de 50 años vienen disfrutando
legalmente.
Y es un signo de debilidad política, porque después de conocer las últimas
encuestas que reflejan su caída irreversible, arremeter contra esa empresa
cuya política editorial no afectó o cambió los resultados electorales de su
última elección, demuestra que el Jefe del Estado sabe que ha perdido su
fortaleza política de otros tiempos, cuando todavía podría hacer ofertas
engañosas.
Finalmente, es un grave error político no sólo porque RCTV tiene un derecho
adquirido a la primera opción para seguir disfrutando esa concesión, sino
también porque la medida afecta a centenares de empleados entre periodistas,
artistas y trabajadores en general. Se viola la libertad de empresa y la
libertad de expresión. De allí el respaldo que han recibido de sus colegas,
entre ellos quien esto escribe, la Iglesia Católica, trabajadores y
empresarios, y cuyas consecuencias están por verse.

MIRANDO ATRÁS SIN RENCOR
Juan Páez Ávila
21-01-2010
En una época cargada de odio y discriminación de gran parte de la sociedad venezolana, especialmente del estamento político, como consecuencia de un discurso virulento del jefe del Estado y de una política que trata de justificar su fracaso denigrando y señalando como culpables a hombres y mujeres que gobernaron durante cuatro décadas de democracia representativa, un dirigente político en plena madurez de su vida, Víctor Hugo de Paola, recrea sin rencor, con altura intelectual y gran respeto por el ser humano, diversos episodios de la historia política de nuestro país, en la que aparecen involucrados y como protagonistas, partidarios y adversarios de su ideario de izquierda democrática.
La decisión de todo escritor, y más si es político, que ha ejercido con
vocación democrática e histórica de la función pública al servicio o en la
búsqueda del bienestar de su pueblo, tiene una intención insoslayable: dejar
un testimonio escrito de su papel y de su conducta como actor, observador y
contendiente en los principales episodios en los que debió y tuvo que
participar. Lo puede hacer mediante la crónica, el ensayo, la novela y el
periodismo, o cualquier género literario que decida inventar para hacerse
entender claramente de sus lectores y amigos a quienes se dirige el autor,
como es el caso de Víctor Hugo, quien lo confiesa en la Presentación de
MIRANDO ATRÁS SIN RENCOR. No importa el género literario en el cual ubicar
este libro de episodios políticos en los cuales estuvo presente como figura
importante su autor. Por experiencia personal infiero que de Paola bordea
los límites o la frontera del periodismo y la literatura, después de muchos
años de activismo político y de una buena y selecta lectura de diversos
géneros literarios, que le han permitido, como se refleja en su escritura,
conocer el país político, el país nacional y gran parte del mundo político
de nuestro tiempo.
La capacidad de observación de los detalles que se producen en todo
acontecimiento humano y sobre todo si es colectivo, la narración fluida de
los hechos, la caracterización de algunos personajes, la descripción de
algunos ambientes físicos y la apreciación a veces objetiva, otras
subjetiva, lo acercan al llamado nuevo periodismo. Y el potencial literario
que se encuentra en la totalidad de los episodios lo aproximan a la crónica,
al cuento y a la novela, según lo decida su autor.
Aparte de los valores literarios que son intrínsecos de la escritura, de la
forma de narrar, MIRANDO ATRÁS SIN RENCOR tiene un sentido ético de la
política, una extraordinaria lección para las jóvenes generaciones, que
aunque han expresado una gran madurez al asumir una actitud política
pacífica y de ideas, que reflejan su capacitación científica y humanística,
tienen que enfrentar a un adversario de abierta tendencia totalitaria,
militarista, que mira el pasado con odio y que ha convertido a los
disidentes en enemigos. En este libro de Víctor Hugo de Paola se expresa una
manera civilizada, culta, de hacer política, en el momento en que se discute
y se discrepa, y varios años después cuando decide contar aspectos
importantes de nuestra historia política contemporánea, sin rencor,
develando su condición, su talante, de luchador democrático.

DEVALUACIÓN DEL SIGLO XXI
Juan Páez Ávila
14-01-2010
Después
de asegurarle a los venezolanos y al mundo que la economía nacional estaba
blindada frente a la crisis económica mundial, gracias a las políticas
económicas que el gobierno había implementado, alguno de los ministros,
aunque parece más probable que fuera el Comandante Fidel Castro, le ha
debido explicar la realidad a Hugo Chávez, los miles de millones de dólares
que ingresarían al Fisco Nacional por las exportaciones petroleras no
alcanzarían para que continuara la regaladora a otros gobiernos y para el
gasto público necesario para mantener las misiones y financiar la próxima
campaña electoral.
Para tratar de engañar incautos el Presidente de la República no ordenó una
cadena de radio y televisión, sino que habló por las plantas oficiales y
llamó ajuste a lo que en la práctica es la gran devaluación del siglo XXI
al estilo neoliberal, del bolívar, que tendrá repercusiones negativas
contra la capacidad de compra de los más pobres, de la clase media y de
todas aquellas personas que tengan un ingreso fijo, porque el bolívar ha
perdido su valor en un 20% para comprar algunos alimentos y de un 100% para
comprar, por ejemplo, unos zapatos o una nevera.
Un gobierno socialista o de cualquier otro signo ideológico que tenga como
norte la defensa de los intereses de la población de menores ingresos
económicos, para aprobar una devaluación como la anunciada por el
Presidente Chávez, tenía que tomar primero un serie de medidas, como aumento
de sueldos y salarios, que compensaran en parte, si no en su totalidad, el
impacto negativo en el bolsillo de esos sectores populares. Y aunque es
posible que lo haga dentro de algunos meses, sobre todo cuando se acerquen
las elecciones para diputados a la Asamblea Nacional, ya el mal está hecho,
y el nivel de consumo de alimentos y de algunos bienes necesarios como la
ropa de vestir hombres y mujeres, habrá provocado no sólo malestar en la
población de menores recursos, sino también hambre y miseria entre los más
pobres o marginales,
El alto costo de la vida no será evitado ni siquiera entre aquellas familias
que han hecho largas colas para comprar algunos bienes importados como
televisores o una pequeña cocina, antes de que dupliquen sus precios. En
pocos días sufrirán el impacto global de la devaluación.
Y lo más grave del paquete económico aprobado por el Presidente en reunión
de gabinete, es que los grandes beneficiarios serán en lo inmediato los
especuladores en la compra venta de dólares y en menor escala algunos
comerciantes, que esconderán mercancías importadas a 2,15 bolívares por
dólar, para luego vender al doble, como si la hubiesen adquirido a 4, 30,
tal como fue establecido por el gobierno.
De allí que el bienestar de la población seguirá siendo una esperanza,
porque si a los apagones de luz eléctrica, al racionamiento de agua, a la
inseguridad que viven pobres y ricos y al desempleo, se le agrega un más
alto costo de la vida de los últimos tiempos, la mayoría de los venezolanos
podrá constatar que el socialismo del siglo XXI, es el mismo del siglo XX
aplicado en la Unión Soviética donde fracasó rotundamente, y en China donde
ha sido desechado para buscar una economía productiva que le dé bienestar a
sus mil y tantos millones de habitantes.
Finalmente, el principal beneficiario será el gobierno que obtendrá más
bolívares por cada dólar que venda a los importadores, quienes trasladarán a
los consumidores el aumento de sus importaciones, encareciendo el costo de
la vida en más del doble del que existe hoy en el país. Lanzará a la calle
más bolívares devaluados para buscar votos para los candidatos oficialistas
a la Asamblea Nacional, pero ya parece demasiado tarde para mantener el
engaño: el socialismo del siglo XXI de Chávez ha resultado un gran fraude,
no para quienes le han hecho oposición desde que asumió el poder, porque ya
lo sabían y lo habían denunciado, sino para millones de hombres y mujeres
humildes que creyeron en las palabras de un Teniente Coronel incapacitado
para gobernar y hasta para escoger a sus ayudantes, que han resultado los
más corruptos e ineficientes de nuestra historia republicana.

RAFAEL CALDERA
Juan Páez Ávila
04-01-2010
Con un mensaje de unidad y convivencia civilizada, de lucha para salir de la ¨autocracia ineficiente¨ en que ha caído el país, dirigido a la juventud venezolana y al universo político en general, se despidió de esta tierra, el Dr. Rafael Caldera, quien ejerció con inteligencia y apego al Estado de Derecho, dos veces, la Presidencia de la República. Fundador de la democracia cristiana en Venezuela, jugó un rol fundamental con Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba en la consolidación de la democracia representativa, que durante cuatro décadas contribuyó a crear una conciencia civilista y democrática en la mayoría de los venezolanos.
Si hay algo insoslayable que destacar de la vida pública de Rafael Caldera,
es que fue un hombre polémico, dentro y fuera de su Partido Social
Cristiano, que defendió con firmeza sus ideas y sus aspiraciones políticas,
cuando consideró que le acompañaba la razón histórica del papel que estaba
llamado a desempeñar, sin ofender a sus adversarios, aunque posiblemente
dejando algunas heridas que lo indujeron solicitar perdón por si con su
ejecutoria política hubiese podido hacer algún mal. Creo que el mundo
político comprendió el sentido profundamente humano y sincero de su mensaje,
no sólo porque sus compañeros de partido con quienes discrepó internamente,
se hicieron presentes en el acto del velatorio lo cual algunos podrían
interpretarlo como un cumplido cristiano, sino también porque sus restos
fueron colocado en capilla ardiente en el IFEDEC que preside Eduardo
Fernández, a quien le hice la observación en el momento de la despedida, y
quien destacó con satisfacción el significado unitario y trascendente de
dicho acto.
Y en cuanto al país político que lo adversó siempre reconoció en Rafael
Caldera sus dotes de estadista, su conducta democrática y honesta en la
conducción de los destinos de la Administración Pública, desde la
Presidencia de la Cámara de Diputados hasta la Primera Magistratura Nacional
en la que puso en práctica su talante democrático y su concepción
integracionista de América Latina. Tanto en la primera y con la segunda
presidencia llamó a la pacificación de los venezolanos y trazó las políticas
necesarias para su realización. Liberó al país de los peligros e inutilidad
de la violencia y contribuyó a consolidar una conciencia democrática, propia
de una nación civilizada.
Cualesquiera sean las diferencias que se tengan en torno a sus ejecutorias
en el ejercicio de la Presidencia de la República y como líder de la
oposición, que también ejerció firmeza, tratando de convencer al país de las
bondades o de lo positivo que era para los venezolanos un gobierno de la
democracia cristiana, a partir del Pacto de Punto Fijo, siempre tuvo como
norte fundamental la defensa y conservación del sistema democrático.
Y cuando conjuntamente con muchos dirigentes democráticos observó que lo
realizado durante casi cuatro décadas, requería algunas modificaciones
tendientes al perfeccionamiento de la democracia, presidió la Comisión de
Reforma Constitucional en la que se aprobó, a proposición suya, establecer
en su texto y avanzar hacia una democracia participativa, para darle al
pueblo elector un rol más cercano a su voluntad y soberanía. Esa reforma
contemplaba la convocatoria a un referéndum para que ese mismo pueblo
decidiera con su voto la continuación o no de los gobernantes, al frente de
sus responsabilidades. Incluso contemplaba la posibilidad de convocar a una
Asamblea Nacional Constituyente. Esa reforma la aprobamos en primer
discusión por unanimidad en el Senado de la República, pero posteriormente
fue olvidada y engavetada.
Por estas y muchas otras razones que formarán parte de su biografía, el
liderazgo de Rafael Caldera durante la segunda mitad del siglo XX, al lado
de Rómulo Betancourt y Jóvito Villalba, conformó una trilogía de grandes
conductores y creadores de la República Civil Venezolana.

CHILE DEMOCRÀTICO
Juan Páez Ávila
17-12-2009
Cualquiera
sea el resultado de la segunda vuelta que se realizará en Enero, para elegir
el próximo Presidente de Chile, orientado por los porcentajes obtenidos por
los principales candidatos Piñeiro y Frei, después de una larga experiencia
de la barbarie pinochetista y cuatro gobiernos de la coalición de izquierda
democrática, el país austral que ha avanzado hacia niveles de desarrollo muy
cercanos al primer mundo, pareciera encaminado a no retroceder.
Esta hipótesis podría ser considerada como sugerida por un deseo personal de
un columnista democrático, y hasta como un despropósito por las
posibilidades, para algunos un peligro, de que gane Piñera, empresario
vinculado a la dictadura de Pinochet; sin embargo tomando en cuenta la
dinámica política de las últimas décadas en el mundo occidental, nuestra
hipótesis encuentra serio y hasta histórico fundamento en que se ha
venido conformando una izquierda y una derecha democrática, que se alternan
en el poder según la conciencia de los electores. Y aunque existen casos de
evidente manipulación de las mayorías empobrecidas, por algunos políticos
demagogos, la consolidación de la conciencia democrática en las sociedades
más civilizadas y cultas, termina por imponerse.
La experiencia de la destrucción que causaron en Europa y en otros
continentes las últimas dos guerras mundiales y el costo de la
reconstrucción necesaria, por los indicadores conocidos en el viejo
continente se han turnado en el poder la izquierda y la derecha democrática,
con las diferencias también conocidas en la aplicación de sus respectivas
políticas públicas, pero unidos contra la violencia y la guerra, y por una
paz permanente.
La experiencia en América Latina de la depredación política, económica y
social por la acción de las dictaduras militares y el atraso propiciado por
algunos gobiernos populistas, también han creado en nuestros países, en unos
más que en otros, una cada vez más firme conciencia de que sólo en
democracia se puede progresar y buscar el bienestar de los más desposeídos,
desde una acción gubernamental progresista e inclusiva, siempre bajo una
estricta vigilancia y respeto de la oposición. Por eso deducimos que Chile,
preservando las libertades públicas y el Estado de Derecho, seguirá
avanzando hacia el primer mundo.
El candidato que obtuvo el primer lugar en las elecciones pasadas, Sebastian
Piñera, le declaró a la prensa extranjera que de ganar en la segunda vuelta,
su gobierno se orientaría hacia una economía social de mercado, muy cerca no
sólo de lo han practicado socialcristianos y socialdemócratas en Alemana,
sino también el Presidente Lula en Brasil, a quien mencionó como el ejemplo
a seguir en Latinoamérica, conservando las diferencias políticas conocidas,
en un Estado de Derecho que comprende además del respeto a las libertades
públicas, la alternancia en el poder.
Iguales consideraciones podrían exponerse en torno a un posible triunfo de
Eduardo Frei, cuyas ejecutorias políticas y económicas son conocidas desde
que gobernó por primera vez en Chile: consolidación de la democracia
mediante el respeto a los derechos humanos, la división y autonomía de los
Poderes Públicos, el respaldo a la propiedad privada y a los sectores de
menores ingresos, lo que permitió a Chile avanzar en América Latina en los
últimos cuatro períodos de gobierno hacia un país de mayor desarrollo
económico y bienestar social.

CORRUPCIÓN Y COMPLICIDAD
Juan Páez
Ávila
10-12-2009
A
través de nuestra historia republicana e incluso de América Latina y del
mundo, la corrupción administrativa que permite el enriquecimiento ilícito
de algún empresario o favorito del gobierno, siempre ha tenido en las altas
esferas gubernamentales la complicidad de algún funcionario con capacidad de
decisión para disponer de los dineros públicos.
Con la utilización y apropiación de los dineros de la nación, que son de los
venezolanos, un grupo de favoritos del gobierno y testaferros de algunos
altos funcionarios de la administración del Presidente Chávez, amasaron una
gigantesca fortuna en los últimos 5 ó 6 años, que aunque fue denunciada por
el diputado Ismael García ante la Fiscalía General de la República a
principios del presente año, no fue investigada, ha sido corroborada por el
Jefe del Estado, después de recibir un informe de la inteligencia cubana,
G2, que actúa en nuestro país por instrucciones del propio Hugo Chávez.
Y aunque la acción del Presidente de la República haya encontrado respaldo
en sectores de la oposición, porque se trata de aplicar la legislación
vigente a quienes han traficado con los dineros del pueblo, se le censura
que haya esperado que Fidel Castro le hiciera llegar el informe de la
inteligencia cubana, y seguramente el consejo de que actuara contra los
corruptos de su entorno, porque de no hacerlo lo llevarían al abismo de la
derrota electoral en los próximos comicios, tanto para elegir a los
diputados a la Asamblea Nacional como para decidir si continuará en la
Presidencia o será echado con los votos de la mayoría que se viene
conformando en contra de sus políticas erráticas.
Sin embargo, para que el Presidente pueda obtener algún beneficio político
de sus denuncias y actuaciones contra los banqueros enriquecidos
ilícitamente, amparados por altos funcionarios de su gobierno, tiene que
llegar hasta la madeja de complicidades que representan sus colabores más
cercanos, porque es muy viejo el decir que donde hay un empresario corrupto
también hay un político o alto funcionario cómplice. No se puede estafar el
Tesoro Nacional sin alguien que lo facilite o lo permita desde posiciones
que representan altas responsabilidades.
De allí que el país deberá esperar hasta dónde llega el Presidente, si es
capaz de extirpar todas la células cancerígenas del tumor de la corrupción,
o deja con vida a las más peligrosas, agazapadas tras un manto de protección
oficial. Hay ejemplos de los dos tenores: con Lula cayeron desde un
ministros hasta altos dirigentes de su partido, y en cierto modo el jefe del
Estado salió ileso; pero Fujimori dejó que la corrupción continuara hasta
que fue descubierta después de renunciar, ser enjuiciado y encarcelado. No
es exagerado concluir que el futuro de Hugo Chávez dependerá de la
sinceridad para combatir la corrupción, que se ha convertido en una de las
lacras más abominables de su administración. Si no se desprende de los
altos funcionarios que facilitaron y prohijaron el saqueo de los dineros de
los venezolanos, su discurso se estrellará contra una opinión pública muy
alerta y experimentada, que lo condenará como el mayor cómplice.

URUGUAY Y HONDURAS
Juan Páez
Ávila
02-12-2009
En
el mundo occidental todas las manifestaciones de cambio político, social y
económico parece encontrar como la vía fundamental y exclusiva de solución,
la pacífica y electoral, con todo y las manipulaciones ventajistas y
fraudulentas que algunos aspirantes a dictadores introducen y practican en
los procesos electorales. De cada elección se extrae una experiencia y la
alternativa democrática emerge con más fuerza y convicción entre los
electores y la ciudadanía en general.
Los resultados electorales conocidos extraoficialmente de los comicios del
domingo realizados en Uruguay y Honduras, apuntan hacia la consolidación de
la democracia representativa en Latinoamérica, porque tanto José Pepe
Mujica, como Porfirio Pepe Lobo, proclamados presidentes electos de
ambos países, han llamado a la unidad de uruguayos y hondureños, a la
formación de gobiernos que representen a toda la sociedad de dichos países,
como mecanismo o fórmula política para superar las dificultades económicas y
sociales del primero, y políticas, económicas y sociales del segundo.
Y aunque la situación más difícil es, sin duda alguna, la de Honduras, no
sólo por el desconocimiento de las elecciones y sus resultados por parte del
ex –Presidente Zelaya, refugiado en la Embajada de Brasil, sino también
porque Zelaya todavía recibe apoyo de algunos presidentes como Hugo Chávez,
Lula Da Silva y Tabaré Vásquez, y sobre todo por la inmensa pobreza que
agobia a ese pequeño país, que depende de la ayuda internacional. El
Presidente electo de Honduras tiene que superar la crisis que hereda después
de ser derrocado de la Presidencia de República, Manuel Zelaya, quien en
principio recibió respaldo de la OEA y de la ONU, pero que ante el hecho
cumplido de las elecciones ha quedado profundamente debilitado y sometido a
un juicio por el Tribunal Supremo de su país, acusado de diversos actos de
corrupción e incluso de traición a la Patria.
El camino más expedito hacia la consolidación de la democracia en su país lo
tiene el Presidente electo de Uruguay, quien además de llamar a su contendor
a formar gobierno, ha manifestado que se inspirará o guiará por el ejemplo
de Lula para alcanzar el progreso y bienestar de su pueblo, y no por el
socialismo del siglo XXI de Chávez, a quien lo señala como creador de una
gran burocracia y de ningún socialismo.
Si el Presidente electo de Honduras, Porfirio Lobo, logra superar la crisis
política que debe enfrentar en los próximos días, con el apoyo ya expresado
de los Estados Unidos, Costa Rica, Panamá y Perú, y el muy posible respaldo
de países como México, Colombia y la Unión Europea, avanzará la democracia
en América Latina, y el gran derrotado será Hugo Chávez y su Proyecto
Político de la Asociación Bolivariana de las Américas ALBA. El freno al
proyecto chavista de ganar las elecciones para desde el poder aplicar la
política de un pensamiento único, mediante la represión y la utilización de
los dineros públicos para comprar adhesiones y conciencias, surgió en un
pequeño país, como Honduras, donde el Poder Judicial y el Legislativo
impidieron que Manuel Zelaya, desde la Presidencia de la República violara
la Constitución Nacional para imponer su reelección.
Una vez descubierto los objetivos del proyecto de Socialismo del siglo XXI,
de utilizar el sistema democrático para ascender al poder por elecciones, y
luego destruir las instituciones de esa democracia, Hugo Chávez camina
hacia la derrota, tanto en lo interno en Venezuela, como en la América
Latina, porque donde pudo avanzar, además de imponer la violación de los
Derechos Humanos, ha resultado un rotundo fracaso al aumentar la
inseguridad, el desempleo y la destrucción del aparato productivo de la
economía nacional de esos cada día países más pobres, cuyos gobernantes
parece que no se han enterado de la caída del Muro de Berlín y del desplome
del socialismo estatista en la Unión Soviética y en Europa del Este.

LA ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA
Por Juan
Páez Ávila
26-11-2009
Desde
hace más de una década el gobierno de Hugo Chávez ha venido implementando
diferentas políticas sociales, económicas y represivas que le han impedido a
la oposición instrumentar una alternativa democrática que agrupe a todos
los sectores de la población que han sido víctimas de esas políticas, y
abrirle al país una posibilidad real de cambio, hasta que después de esa
larga y negativa experiencia comienza a dar pasos hacia una posible victoria
en las próximas elecciones.
Las últimas resoluciones de la Mesa de la Unidad con la participación de los
partidos políticos de la oposición y representantes de diferentes
agrupaciones de la sociedad civil, relacionadas con la metodología para
escoger los candidatos a la Asamblea Nacional y la garantía de que habrá
candidatos unitarios, revelan que después de una prolongada discusión en la
que seguramente predominó la experiencia de diferentes elecciones
realizadas en nuestro país y en otros del continente americano e incluso de
Europa, la dirección política, que busca un cambio de rumbo fundamental,
puede convertirse en una verdadera alternativa democrática.
Esta primera decisión unánime de quienes tienen la máxima responsabilidad en
la conducción de la sociedad democrática., comienza a despejar algunas dudas
acerca de la capacidad de los venezolanos para comprender el momento
difícil, por el cual atraviesa el país después de más de 10 años de
destrucción de las instituciones de la democracia representativa, sin poder
crear otras de carácter participativo y protagónico, como se le ofreció y
estampó en la Constitución Nacional de 1999.
Las violaciones a la Constitución vigente, por parte del Presidente de la
República con anuencia de otros Poderes Públicos que se le subordinan,
demuestra la tendencia autoritaria del Jefe del Estado y los peligros que
corremos los venezolanos de que se instaure un régimen militarista, que
imponga verticalmente un pensamiento único, una voluntad única desde
Miraflores, si la misma sociedad venezolana no es capaz de oponerle una
alternativa democrática. Por eso la trascendencia de la resolución de la
Mesa de Unidad de abrirle a Venezuela una real oportunidad de cambio,
presentando candidatos unitarios en las próximas elecciones.
Y aunque el mandado no está hecho, no sólo porque se requiere ejecutar esa
política en cada Estado del país, donde algunas aspiraciones individuales,
legítimas en muchos casos, no vean con claridad y madurez el problema
nacional, que si bien la mayoría de los encuestados manifiesta inconformidad
con las políticas del gobierno, Chávez y el chavismo son derrotables,
todavía no están derrotados, hasta que se cuenten los votos. Los dirigentes
regionales requieren visión de país, unidad y amplitud para el triunfo.
Las planchas y los candidatos a los circuitos electorales, además de ser
plurales, deben reflejar una imagen de unidad, de políticos, empresarios,
estudiantes, sindicalistas y académicos, hombres y mujeres de prestigio y
reconocida probidad y coraje para enfrentar las amenazas y la represión
policial y judicial oficialista.

GUERRA AL HAMBRE
Por Juan Páez Ávila
18-11-2009
Las
naciones desarrolladas hace más de medio siglo que le dijeron adiós a la
guerra de los tanques, aviones, acorazados y fusiles, y colocaron en sus
respectivas agendas la guerra al hambre, al desempleo y al subdesarrollo en
general; sin embargo, algunos países atrasados del llamado Tercer Mundo,
gobernados por ignaros, incapaces, dogmáticos y corruptos dictadorzuelos,
permanecen estancados en los más pobres niveles de la calidad de vida, y
hasta experimentan graves retrocesos cuando carecen de todo control
administrativo y ético.
El Presidente Lula da Silva se presentó hace algunos días a la reunión de la
FAO, Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, con un informe que ha impresionado al mundo que lucha contra
el hambre, porque registra 12, 6 millones de familias que reciben una Bolsa
Familia complementaria de 55 dólares, con la condición de que preserven a
sus hijos en las escuelas, trabajan en pequeñas propiedades rurales, han
aumentado la producción de alimentos y eliminado el hambre de más un cuarto
de la población, aproximadamente de 50 millones de personas.
En aproximadamente 7 años de gobierno y de ejecución del programa Hambre
Cero, el Presidente Lula da un ejemplo al mundo subdesarrollado de cómo
combatir el hambre, el desempleo y aumentar el nivel de vida de millones de
hombres y mujeres que vivían en la pobreza, sin invadir fincas en
producción, que por lo contrario recibieron créditos y apoyo técnico para
aumentar la productividad, repartiendo tierras ociosas aumentando el área de
cultivo y la producción de agrícola del Brasil.
Los resultados del programa Hambre Cero, para un experto en
agricultura, incluso para un político con conocimiento elemental de la
realidad agrícola de América Latina, no tiene nada de excepcional, sino
mucho de sentido común: ayuda complementaria a la dieta de los más pobres,
entrega de parcelas de tierra y pequeñas industrias, asistencia técnica para
garantizar su funcionamiento y rentabilidad, para que cada familia coma
completo, obtenga ciertos beneficios de su trabajo y contribuya al
crecimiento económico del país, donde habita.
Y para que no queden dudas acerca del progreso alcanzado por el gobierno del
Presidente Lula, ejemplo para otros países del continente y del mundo, el
informe fue elaborado por técnicos de la FAO que visitaron Brasil, y no por
ministros o empleados públicos que manipulan cifras para adularle a los
jefes de Estado. El respeto a la propiedad privada y su aumento en grandes
cantidades de pequeñas industrias agroalimentarias, más el desarrollo
industrial, tecnológico y científico ha convertido a Brasil en la novena
potencia del mundo y según estudios del Banco Mundial, la encamina a ser la
quinta, en los próximos 10 años, superando a Francia, Italia y otras
naciones que disfrutan altos niveles de vida.
El Presidente Chávez y cualquier otro jefe de estado futuro en Venezuela,
tienen que estudiar y analizar cómo y qué hacer para competir con Brasil,
mediante una declaración de guerra al hambre. No se puede ni se debe perder
el tiempo inventado guerras entre naciones vecinas, que por desgracia forman
parte de los más pobres del mundo, y que si no han podido salir del
subdesarrollo sin mayores conflictos, después de una guerra los que les
quedarán, serán chatarra y destrucción de las medianas economías que
alcanzaron en otras épocas.
La experiencia y la inteligencia de los gobernantes de los países ricos, los
indujeron a aprobar en las Naciones Unidas, no sólo la prohibición de las
guerras entre naciones, sino también las amenazas de guerra de un país
contra otro. El comandante Chávez debería leer o releer el texto de la Carta
de las Naciones Unidas, incluso el de la Carta Democrática Interamericana,
tanto para garantizarnos la paz a los venezolanos y colombianos, como para
no convertirse en el hazmerreír del mundo civilizado y globalizado, por los
progresos tecnológicos, científicos y humanísticos de nuestro tiempo.

GUERRA A LOS TACHIRENSES
Por Juan Páez Ávila
12-11-2009
La
última declaración del Presidente de la República en la que afirma que no
ha llamado a la guerra contra Colombia, sino que ha hecho uso de un viejo
adagio que recomienda prepararse para la guerra para lograr la paz,
satisfizo al Presidente Uribe, pero no a los tachirenses que han sido
sometidos a toda clase a atropellos por la Guardia Nacional para impedir el
comercio y la libre circulación en la frontera, además de tener que
enfrentar la amenaza de destitución del Gobernador Pérez Vivas, electo por
la mayoría de sus paisanos. La guerra será contra el Gobernador y los
tachirenses, pero como Chávez se contradice en cada alocución, hay que estar
atento a cualquier cambio.
A lo
largo de nuestra historia republicana en América Latina se han producido
algunas guerras suicidas, que no han cambiado para nada las condiciones
infrahumanas en que viven las grandes mayorías que pueblan este
subcontinente, y que sólo han servido para modificar parcialmente las
fronteras, generalmente en pequeños territorios inhóspitos, para enriquecer
a unos cuantos vendedores de armas de desecho, dividirnos y sembrar odios
irracionales entre latinoamericanos.
Los
peligros de un conflicto armado con Colombia no sólo han producido alarma y
preocupación en los círculos políticos y económicos de ambas naciones, sino
también el rechazo de más del 80% de la población de nuestros países, que
durante más de un siglo han vivido en paz y fraternidad. Y aunque el
gobierno de Bogotá haya firmado un acuerdo para que los Estados Unidos usen
7 bases aéreas colombianas para combatir el narcotráfico, la guerrilla y los
paramilitares; y Hugo Chávez lo interprete como una amenaza o parte de un
plan disuasivo contra su proyecto político de extender la revolución
bolivariana al país vecino y a otras naciones del subcontinente, los
soldados venezolanos no pueden ni deben ser llevados a una guerra
Venezuela y Colombia tienen gobiernos distintos, diametralmente opuestos,
porque los pueblos de ambas naciones los han electo mediante el voto, y
entre ambas naciones han existido relaciones económicas de mutuo beneficio y
de gran hermandad entre los habitantes de la frontera e incluso de toda la
extensión de nuestros territorios. En muchos rubros, especialmente en
alimentos, existe una economía complementaria que constituye un avance de
integración regional. Incluso la existencia de las FARC, del ELN y de los
paramilitares no ha sido obstáculo para que las buenas relaciones entre los
gobiernos y de la población fronteriza en general se preserven a lo largo
de más de 40 años que Colombia lleva desangrándose en una guerra inútil y
estúpida como todas las guerras, agravada por el narcotráfico y la violación
de los derechos humanos.
Sin embargo, mientras no se ponga fin a esa confrontación armada en
Colombia, los peligros de un enfrentamiento militar entre este país y sus
vecinos Ecuador y Venezuela, donde es evidente que buscan refugio y apoyo
los principales jefes de las FARC, estarán presentes, pero la alternativa
civilizada para evitarla es la negociación diplomática. Para tratar de
ocultar esta grave realidad, más los apagones que además de dejar en las
tinieblas a millones de venezolanos casi todos los días, ha arruinado a
muchos a quienes se les han quemado neveras, cocinas, televisores y otros
utensilios hogareños; la falta de agua y de viviendas porque ya no puede
culpar al gobierno anterior, porque ese gobierno es el que va desde 1999
hasta al 2005, que lo presidió el mismo, y lo dejó pasar insultando y
hablando mal de todos sus adversarios, sin realizar una obra de cierta
importancia.
Y como la época no le ayuda, porque las Naciones Unidas prohíben toda
amenaza de guerra, la OEA llamó al diálogo, sus aliados como Lula y
Rodríguez Zapatero se ofrecieron como mediadores; y aunque la mayoría no
cree sus bravuconadas y rechazó en un 80% sus amenazas, no le quedó más
alternativa que, como dicen los jóvenes, arrugar.

SIN AGUA Y SIN LUZ
Por Juan Páez Ávila
05-11-2009
Los
gobernantes más inexpertos del mundo o que llegan por primera vez al poder
lo primero que anuncian y deciden ejecutar como sus principales obras, son
aquellas relativas a la dotación de agua potable a la población que los
elige, y luz eléctrica para el consumo de esa misma población mediante
alumbrado hogareño y funcionamiento de neveras, televisores y otros
utensilios de vital importancia en las sociedades moderas, amén de estimular
el desarrollo de la pequeña y mediana industria cuando no de la industria
pesada y el desarrollo general de las naciones.
Aunque Venezuela es una país pequeño donde habitamos menos de 30 millones de
personas, con una inmensa riqueza petrolera que maneja el gobierno, que con
una mediana inversión podía resolver los problemas sociales y económicos que
heredamos de más un siglo de guerras destructivas y administraciones
caudillescas, resulta inconcebible e inaceptable, que después de la muerte
del dictador Juan Vicente y de haber comenzado a construir un país moderno,
volvamos a los apagones, para no decir a las tinieblas, y al baño con
totuma.
No disponer de agua y electricidad suficiente para mantener el nivel de vida
que habíamos alcanzado en la segunda mitad del siglo XX, califica a los
gobernantes del siglo XXI como los más incapaces –la ineficiencia y la
corrupción son nuestros graves problemas, ha dicho Hugo Chávez, en varios
programas de Aló Presidente- para administrar los dineros públicos –de todos
los venezolanos. La mayoría de los ciudadanos estamos constatando y
sufriendo los efectos de un retroceso de varias décadas, en el desarrollo o
evolución de los niveles de vida a los que habíamos llegado a lo largo de
muchos años. Después de disfrutar de luz eléctrica todo el día, sin dejar de
reconocer que había algunas fallas, como sucede en todas las grandes
ciudades del mundo, producto de una planificación y una inversión en grades
represas como las construidas en el curso del río Caroní y algunas plantas
termoeléctricas, no se puede culpar de despilfarradores de energía a los
consumidores, cuando lo que todos sabemos, o debemos saber, es que en los
últimos 10 años no se hicieron las inversiones que había que hacer, y que
estaban programadas desde hace varias décadas.
La falta de agua en las principales ciudades del país, tiene la misma
explicación. En los alrededores de Caracas no se ha construido ninguna otra
represa para satisfacer el consumo humano de agua, y aunque el verano se
haya prolongado algunos meses, durante los mismos 10 años de gobierno del
Comandante Chávez, no se tomaron las previsiones necesarias para evitar el
racionamiento en toda la ciudad.
Y algo tanto o más grave, fácil de comprobar, sin electricidad y sin agua
ningún país del universo se ha podido desarrollar, algo que está escrito en
los manuales del comunismo y del capitalismo, por donde lo prefieran releer
los responsables de este colapso, y de lo que nos espera, posibles
convulsiones sociales por las protestas que se radicalizarán en la medida en
que la población no vea solucionados sus problemas, bien por que siga el
racionamiento o se agrave.
La culpa de todo este desastre ya no la podrá ocultar el Comandante en Jefe,
señalando al gobierno anterior, porque éste corresponde al período
constitucional que va de 1999 a 2005, presidido precisamente por Hugo
Chávez, el gran responsable por haber nombrado a varios altos funcionarios
ineptos y corruptos, que le ríen los chistes y le han robado los dineros a
la nación, es decir, a los venezolanos.

PARTIDOS Y SOCIEDAD CIVIL
Por Juan
Páez Ávila
30-10-2009
Aunque
falta aproximadamente un año para que se realicen las elecciones para los
nuevos diputados a la Asamblea Nacional, algunos gobernadores y alcaldes que
no fueron electos en los anteriores comicios, y Concejos Municipales, la
crispación que se observa en las relaciones de los Partidos Políticos y la
Sociedad Civil, obliga a una seria reflexión de las direcciones de los
Partidos, en torno a la responsabilidad que tienen de enviarle al país
democrático un mensaje de amplitud, tal como lo hicieron en los tiempos del
esplendor partidista.
La disputa que ha surgido en la oposición o en la alternativa democrática,
entre los Partidos Políticos y la Sociedad Civil tiene su origen en la
conducta sectaria, desde hace muchos años, de las direcciones las
organizaciones políticas, y sólo puede ser solucionada por sus nuevos
dirigentes, que sean capaces de comprender las nuevas realidades creadas no
sólo por su derrota en las elecciones de 1998, sino también por el acceso al
poder de un militar con la anuencia de quienes consideraban que había que
liquidar a los Partidos Políticos y a muchos de sus dirigentes.
Los Partidos fueron feroz y equivocadamente atacados hasta debilitarlos a un
extremo que 10 años después no han podido recuperarse a los niveles de
volver a conducir la política fundamental del país, incluyendo al PSUV que
en vez de dirigir es dirigido por su Comandante en Jefe.
Los Partidos Políticos marcharon durante décadas muy cerca de la sociedad
civil, incluso exaltaron grandes figuras del mundo de la ciencia, la
tecnología y la cultura en general, muchos de los cuales fueron llevados al
Parlamento y a los gabinetes que formaron los triunfadores. La sociedad
civil se sintió representada en las organizaciones políticas, de allí que el
enfrentamiento de hoy debe ser abordado con la amplitud e inteligencia con
que lo hicieron los fundadores de los Partidos, de la democracia y el
pluralismo que incluya a muchos representantes de la sociedad civil como
candidatos a los Concejos Municipales y la Asamblea Nacional.
La Unidad Perfecta no puede ni debe ser producto de un política monopólica
de los Partidos Políticos, que actuaría en contra ellos y contra la
alternativa democrática, sino el fruto del reconocimiento de muchos valores
democráticos, que no militan en las organizaciones políticas, pero que
representan importantes manifestaciones de la Venezuela emergente, tales
como estudiantes, empresarios, nuevos sindicalistas y hombres y mujeres
que, con vocación de servicio, han permanecido, desde distintos espacios,
al lado de los mejores intereses de país. La Sociedad Civil no debe lanzar
candidatos ni siquiera por iniciativa propia. Los Partidos Políticos deben
presentarlos en sus planchas y circuitos, porque antes y después de las
elecciones la responsabilidad es y será de sus dirigentes.
Es necesario que las direcciones de los Partidos Políticos evalúen con
amplitud el surgimiento en la Sociedad Civil de un nuevo liderazgo,
vinculado a los movimientos estudiantiles, sindicales, gremiales y
populares para presentárselos a los electores como la demostración de una
política que busca unir a todos los venezolanos de la alternativa
democrática y no exclusivamente a los miembros de los aparatos partidistas,
que también deben formar parte de los cuerpos legislativos.
La dura experiencia venezolana de 10 años de brutal dictadura del General
Marcos Pérez Jiménez, llevó a los Partidos Políticos fundamentales a
entenderse, primero para derrotar al tirano, y segundo para gobernar con la
sociedad civil. El Congreso de la República representó, por muchos años, a
todos los sectores de la sociedad venezolana. Conjuntamente con los
dirigentes políticos, fueron electos dirigentes sindicales, empresariales,
académicos y campesinos, que dirimían sus diferencias de enfoque sobre los
problemas fundamentales del país, en un debate democrático, en el que
funcionaba la mayoría, pero con respeto a la minoría. La sociedad civil se
sintió representada, hasta que los Partidos devinieron en maquinarias
electorales desvinculadas del soberano, tomó cuerpo la antipolítica y el
país cayó en este marasmo de socialismo autoritario, del cual sólo saldremos
si los demócratas nos volvemos a unir con la amplitud que el momento
histórico nos exige.

PARTIDOS Y SOCIEDAD CIVIL
Por Juan
Páez Ávila
30-10-2009
Aunque
falta aproximadamente un año para que se realicen las elecciones para los
nuevos diputados a la Asamblea Nacional, algunos gobernadores y alcaldes que
no fueron electos en los anteriores comicios, y Concejos Municipales, la
crispación que se observa en las relaciones de los Partidos Políticos y la
Sociedad Civil, obliga a una seria reflexión de las direcciones de los
Partidos, en torno a la responsabilidad que tienen de enviarle al país
democrático un mensaje de amplitud, tal como lo hicieron en los tiempos del
esplendor partidista.
La disputa que ha surgido en la oposición o en la alternativa democrática,
entre los Partidos Políticos y la Sociedad Civil tiene su origen en la
conducta sectaria, desde hace muchos años, de las direcciones las
organizaciones políticas, y sólo puede ser solucionada por sus nuevos
dirigentes, que sean capaces de comprender las nuevas realidades creadas no
sólo por su derrota en las elecciones de 1998, sino también por el acceso al
poder de un militar con la anuencia de quienes consideraban que había que
liquidar a los Partidos Políticos y a muchos de sus dirigentes.
Los Partidos fueron feroz y equivocadamente atacados hasta debilitarlos a un
extremo que 10 años después no han podido recuperarse a los niveles de
volver a conducir la política fundamental del país, incluyendo al PSUV que
en vez de dirigir es dirigido por su Comandante en Jefe.
Los Partidos Políticos marcharon durante décadas muy cerca de la sociedad
civil, incluso exaltaron grandes figuras del mundo de la ciencia, la
tecnología y la cultura en general, muchos de los cuales fueron llevados al
Parlamento y a los gabinetes que formaron los triunfadores. La sociedad
civil se sintió representada en las organizaciones políticas, de allí que el
enfrentamiento de hoy debe ser abordado con la amplitud e inteligencia con
que lo hicieron los fundadores de los Partidos, de la democracia y el
pluralismo que incluya a muchos representantes de la sociedad civil como
candidatos a los Concejos Municipales y la Asamblea Nacional.
La Unidad Perfecta no puede ni debe ser producto de un política monopólica
de los Partidos Políticos, que actuaría en contra ellos y contra la
alternativa democrática, sino el fruto del reconocimiento de muchos valores
democráticos, que no militan en las organizaciones políticas, pero que
representan importantes manifestaciones de la Venezuela emergente, tales
como estudiantes, empresarios, nuevos sindicalistas y hombres y mujeres
que, con vocación de servicio, han permanecido, desde distintos espacios,
al lado de los mejores intereses de país. La Sociedad Civil no debe lanzar
candidatos ni siquiera por iniciativa propia. Los Partidos Políticos deben
presentarlos en sus planchas y circuitos, porque antes y después de las
elecciones la responsabilidad es y será de sus dirigentes.
Es necesario que las direcciones de los Partidos Políticos evalúen con
amplitud el surgimiento en la Sociedad Civil de un nuevo liderazgo,
vinculado a los movimientos estudiantiles, sindicales, gremiales y
populares para presentárselos a los electores como la demostración de una
política que busca unir a todos los venezolanos de la alternativa
democrática y no exclusivamente a los miembros de los aparatos partidistas,
que también deben formar parte de los cuerpos legislativos.
La dura experiencia venezolana de 10 años de brutal dictadura del General
Marcos Pérez Jiménez, llevó a los Partidos Políticos fundamentales a
entenderse, primero para derrotar al tirano, y segundo para gobernar con la
sociedad civil. El Congreso de la República representó, por muchos años, a
todos los sectores de la sociedad venezolana. Conjuntamente con los
dirigentes políticos, fueron electos dirigentes sindicales, empresariales,
académicos y campesinos, que dirimían sus diferencias de enfoque sobre los
problemas fundamentales del país, en un debate democrático, en el que
funcionaba la mayoría, pero con respeto a la minoría. La sociedad civil se
sintió representada, hasta que los Partidos devinieron en maquinarias
electorales desvinculadas del soberano, tomó cuerpo la antipolítica y el
país cayó en este marasmo de socialismo autoritario, del cual sólo saldremos
si los demócratas nos volvemos a unir con la amplitud que el momento
histórico nos exige.

PRESUPUESTO Y ELECCIONES
Por Juan
Páez Ávila
22-10-2009
En todas las elecciones que se realicen en un país, cuyo gobierno maneja el Presupuesto Nacional a discreción del Presidente de la República o que simplemente es utilizado parcialmente, como siempre ha sucedido, la oposición requiere de un mínimo de apoyo económico para poder competir con posibilidades de éxito, pero no es cierto, y en nuestro país sobran ejemplos para demostrarlo, que es imprescindible disponer de un Presupuesto del Estado para ganar las elecciones. En varios de los procesos electorales celebrados en la segunda mitad del siglo XX, en la época de la democracia representativa, muchos candidatos invirtieron miles de millones de bolívares y salieron con las tablas en la cabeza. Y otros candidatos ganaron desde la oposición, como Rafael Caldera I y II, Carlos Andrés Pérez I, Luis Herrera Campins, Jaime Lusinchi y Hugo Chávez I. No es nada difícil demostrar que se requiere también un liderazgo personal, una maquinaria electoral y un mensaje oportuno, adecuado a las exigencias fundamentales de los electores.
Antonio Ledezma, sin manejar ningún presupuesto e incluso con la opinión en
contra de algunos dirigentes de la oposición que se apoyaban en algunas
encuestas, en el año 2008 le ganó las elecciones para la Alcaldía
Metropolitana de Caracas al mejor candidato del chavismo, Aristóbulo Istúriz,
lo que para Hugo Chávez no sólo fue una derrota democrática, sino que lo vio
como una amenaza a su liderazgo y ordenó estrangularlo económicamente para
sacarlo del juego político, pero le resultó un boomerang.
Lo primero que hizo el Comandante Presidente fue ordenarle a sus correligionarios y subalternos de la Asamblea Nacional, que aprobaran una Ley para crear una autoridad ejecutiva, nombrada por él a dedo, y le quitaran más del 90% del Presupuesto al Alcalde electo, que le corresponde por disposición constitucional, para que pasara a ser administrado por su representante directa, la Ingeniera Farías. El Comandante Chávez se equivocó en dos aspectos fundamentales de la política. El primero, que olvidó su propia experiencia cuando ganó las elecciones para Presidente de la República en 1988, sin manejar prepuesto alguno, porque las condiciones políticas favorecían una candidatura que aparecía como la respuesta al descontento de millones de venezolanos que luego sufragaron por un militar, que no había pateado barrios, sino cuarteles. Y segundo, que no ha podido ni podrá quitarle a Antonio Ledezma, la autoridad que le otorga el ser electo por el voto popular, Alcalde Metropolitano, que le permite no sólo volver a patear los barrios, algo que ha hecho durante muchos años, sino también un escenario internacional como lo acaba de demostrar con su gira exitosa por América y Europa.
Y aunque se busque un Fiscal que lo impute falsamente y un Juez que lo
condene inconstitucionalmente, lo cual sería un tercero y gravísimo error
del Comandante Presidente, Antonio Ledezma seguirá siendo Alcalde
Metropolitano en la cárcel o en el exilio, como Hugo Chávez no dejó de ser
Presidente de la República cuando lo apresaron algunos militares y lo
llevaron a la isla de La Orchila, camino al exilio. Y si Antonio Ledezma no
tiene un General como Raúl Baduel, jefe de una Brigada o División militar
que lo retorne victorioso a su cargo, tiene un bravo pueblo que sufragó
mayoritariamente para que fuera y ejerciera, por un período constitucional,
el cargo de Alcalde Metropolitano, con todo el derecho a exigir que se le
respete.

EL NOBEL PARA OBAMA
Por Juan
Páez Ávila
14-10-2009
El
Premio Noble, en cualquiera de sus especialidades, siempre ha generado en
algunas individuales que se consideran con méritos ganarlo y no lo han
logrado, algunas críticas sin mayores repercusiones, pero hay que casos que
por intereses políticos o posiciones ideológicas, han provocado un escándalo
a escala internacional.
El otorgamiento del Premio Nobel de la Paz, 2009, al Presidente Barak Obama,
además de provocar varias lecturas por analistas y políticos simpatizantes o
adversarios del Jefe del Estado norteamericano, ha tenido una repercusión
mundial como ningún otro premio de esta naturaleza, ya que el galardonado
tiene la responsabilidad de conducir a la todavía primera potencia mundial,
en un momento histórico muy complejo y difícil de preservar la paz, cuando
hay gobiernos que instrumentan programas para construir nuevas armas
atómicas.
Y lo más grave, que hace más complicado el período que le toca presidir a
Barak Obama, es que algunos de esos gobernantes, aunque están vigilados por
los firmantes del Tratado Mundial contra la proliferación de armas
nucleares, amenazan a otras naciones con hacerlas desaparecer del mapa. De
allí que lo más espinoso del camino por recorrer del Presidente de los
Estados Unidos es la proliferación del terrorismo, defendido por algunos
jefes de gobierno en nombre de una democracia en la cual no creen, ni
practican de acuerdo con sus postulados fundamentales del pluralismo, el
respeto a los Derechos Humanos y la tolerancia política.
Pero, entre las repercusiones verdaderamente históricas que ha generado el
otorgamiento del Nobel al Presidente Obama, además los méritos que le han
reconocido quienes valoran su llamado al diálogo con el mundo islámico,
entre israelitas y palestinos, incluso entre Zelaya y Micheletti y no l
invasión a ese pequeño país, están que personalidades políticas que lo
adversan como Fidel Castro lo celebre como positivo, y Mijail Gorvachov lo
considere como una esperanza para humanidad que cree sinceramente en paz
mundial.
La alineación de quienes prohíjan o apoyan el terrorismo, contra la entrega
del Nobel de la Paz a Obama, es también una consecuencia importante de ese
hecho, como para que nadie se llame a engaño frente a quienes son los
auténticos promotores de la violencia en nuestra época. Una cosa
comprensible son las reservas que pueden tener algunos analistas o
políticos, con relación a que el Presidente de los Estados Unidos apenas
comienza su período e incluso se habla de una posible reelección y eso
significa muchos años por recorrer, y otra es negarle méritos a hombre que
ha impactado al mundo democrático con sus mensajes de reconciliación, de
crítica y autocrítica por las responsabilidades mutuas en conductas
censurables, por guerras y conflictos sociales provocados por los Estados
Unidos y los demás países del globo.

AGRESIONES A LA CULTURA
Por Juan
Páez Ávila
08-10-2009
La
cultura ha sido siempre un blanco u objetivo militar hacia el cual apuntan
las bayonetas de los regímenes de fuerza, aunque algunos comienzan
segregando artistas, agrupaciones culturales e individualidades que actúen
con independencia frente a la política cultural del Estado militarista, para
terminar imponiendo de una manera vertical, sin discusión alguna, la
voluntad del caudillo gobernante. De allí la oposición de la mayoría de los
intelectuales a las dictaduras, y en algunos casos el rompimiento de otros,
cuando han creído en principio que gobiernos electos como el de la Venezuela
de hoy, desarrollarían programas de importancia cultural y respetarían la
libre expresión del pensamiento y actividad de los artistas.
Después de despojar al Ateneo de Caracas de su espacio físico y de expulsar
algunos científicos del Instituto Venezolanos de Investigaciones Científicas
(IVIC), el Ministerio de la Cultura le ha eliminado el subsidio a cuatro
grupos teatrales, aplicándoles el criterio subjetivo, seguramente expuesto
por algún comisario político para hacer cumplir la línea del Partido, de que
no se financiará a ningún colectivo o individualidades ¨cuyas conductas
públicas perniciosas afecten la estabilidad psicológica y emocional
de la población¨, lo que ya puede interpretarse como una amenaza a la
cultura en general, para tratar de imponer un pensamiento único a los
venezolanos del siglo XXI.
Estas acciones discriminatorias contra algunas manifestaciones de la cultura
venezolana, aparentemente aisladas, de seguirse aplicando por parte de los
más altos funcionarios del Ministerio de la Cultura, conformarían a corto o
mediano plazo una política oficial orientada a coartar la libertad de pensar
y expresarse los venezolanos creadores del hecho cultural, por ahora
dependientes directa o indirectamente del Estado. Esa política de negarle
subsidios a algunos grupos del teatro venezolano, que igualmente se ha
aplicado a otras expresiones artísticas, si bien satisface la concepción
ideológica y dogmática de los funcionarios que se creen en posesión de la
única verdad que existe en ésta y otras materias del área del saber, no
sólo perjudica a los sectores de la clase media, que hoy por hoy, han
alcanzado altos niveles culturales, sino también a los movimientos populares
que aspiran expresarse libremente, a través de sus creaciones humanas y
humanísticas.
El juicio a la cultura no lo pueden ni lo deben realizar algunos burócratas
que buscan congraciarse con el jefe del gobierno, para garantizar su
estabilidad en altos cargos, sino el pueblo mismo que asiste a los actos
culturales o lee los libros que circulan libremente en una sociedad
democrática. Y si el Presidente de la República no lo sabe, como afirman
algunos de sus correligionarios que todavía lo veneran, para denunciar el
desastre y la corrupción en algunos despachos oficiales, hay que
reafirmarle que en la era de la revolución de las tecnologías de la
comunicación, no es posible encasillar ni encarcelar las ideas, para que
sólo se oiga la voz de los adulantes dogmáticos, y se lea la palabra de los
inoperantes mujiquitas del siglo XXI.
La mayoría de los venezolanos de distintos niveles intelectuales, quieren un
teatro libre y una cultura plural, sin dogmas impuestos por la voluntad de
los gobernantes. Después de varias décadas en las que se ha podido pensar
libremente, no somos Irán donde los Ayatolas ordenan lo que hay que leer,
lo hay que hacer, crear y recrear con el pensamiento. Somos y queremos
seguir siendo un pueblo libre en la acción política y en la creación
artística.

HUELGA Y PRESOS POLÍTICOS
Por Juan
Páez Ávila
01-10-2009
La
suspensión de la huelga que convocaron los estudiantes frente a la
Organización de Estados Americanos (OEA) una vez logrado sus objetivos de
libertad Julio César Rivas y que la Comisión Interamericana de los Derechos
Humanos conozca de alguna manera la situación de los presos políticos en
Venezuela, demuestra el carácter pacífico de la misma, la convicción
democrática de los estudiantes y su voluntad de luchar por una alternativa
democrática en el país.
La huelga de hambre, en cualquier parte del mundo, es una medida extrema a
cual apelan los ciudadanos cuando ven que no tienen otra alternativa para
defender sus derechos. Y aunque se corren graves riesgos, incluso el de
perder la vida, tiene un profundo contenido democrático, por la actitud
pacífica que asumen los huelguistas. De allí que la mayor responsabilidad de
alguna tragedia humana que pueda suceder, recae sobre las autoridades que se
nieguen a atender los reclamos.
Sólo los gobiernos autoritarios, dictatoriales, se han negado a conocer las
motivaciones de los huelguistas, porque todo gobierno democrático tiene que
estar dispuesto, por mandato legal, a dialogar no únicamente con quienes
puedan acudir a tales extremos, sino también con todos los ciudadanos que en
forma pacífica reclamen un derecho que consideran se les ha conculcado.
La huelga de hambre de los estudiantes reclamando la libertad de su
compañero Julio César Rivas y de todos los presos políticos que existen en
el país, la realizaron a las puertas de la Organización de Estado
Americanos (OEA), por ser una institución supuestamente formada por países
en los que imperan gobiernos democráticos, con la finalidad de tocar sus
fibras libertarias y humanas, y para demostrar hasta donde es democrático el
gobierno que preside el Comandante Hugo Chávez.
Dejar que muera uno de los huelguistas o que sufra daños irreparables en su
salud, es un crimen atribuible a la conducta indiferente, antihumana,
antidemocrática de quien gobierna, porque un régimen cuyo origen es
democrático, de acuerdo con la Constitución Nacional, tiene la obligación de
velar por la salud física y mental de todos los ciudadanos y no sólo de los
que sufragaron por el Presidente de la República, por eso no puede ser
indiferentes ante el riesgo que corren los huelguistas.
Y ese mismo origen lo obliga a defender los Derechos Humanos, incluso
sociales, de la ciudadanía, por lo que el gobierno debió acudir a dialogar
con los huelguistas, oír y dar las explicaciones del caso, y así como fue
puesto en libertad el joven Julio César Rivas, el Prefecto Metropolitano y
los 12 trabajadores de la Alcaldía Mayor deben ser juzgados en libertad.
Y en cuanto a los demás presos políticos y exiliados, el gobierno podría
sobreseerles la causa, ponerlos en libertad y permitir el regreso al
país, como hizo el Presidente Caldera con el actual Presidente Chávez y con
los chavistas que habían huido al Perú en un avión de la Fuerza Aérea,
después de un frustrado golpe de estado.

EL COLAPSO DEL CHAVISMO
Por Juan
Páez Ávila
24-09-2009
El
Proyecto Político del Socialismo Siglo XXI de Hugo Chávez, que es el mismo
de los partidos comunistas del Siglo XX, y que fracasó en gran parte de
Europa Oriental y en particular en la Unión Soviética, no ha podido resolver
ninguno de los problemas sociales y económicos que atraviesa la mayoría de
los venezolanos de menores recursos, aunque ha dispuesto de los ingresos
fiscales más elevados de nuestra historia republicana.
Diez años después de su administración pública el Presidente de la República
descubre que más 2.000 módulos de Barrio Adentro no funcionan o lo hacen
irregularmente, pero no dijo toda la verdad, porque al declarar la salud en
emergencia queda en evidencia que no sólo ha fracasado la Misión Barrio
Adentro, sino que también ha colapsado el sistema de salud en general y en
todo el país.
El tema de la salud forma parte esencial de todos los discursos,
declaraciones y planes de gobiernos de todos los dirigentes políticos que
intervienen en la permanente confrontación por el poder, lo que lo ha
convertido en una verdad de Perogrullo, y en un calamitoso momento del
Presidente de la República que debe su permanencia en Miraflores a la
implementación de la Misión Barrio Adentro con apoyo del gobierno cubano,
que le dio los votos necesarios para ganar las últimas elecciones
presidenciales.
Cuando el Presidente ha podido aprobar una política social y económica que
genere empleo y bienestar de la población, como para que nadie o muy pocos
se enfermen, repite la fórmula de traer otros miles de médicos cubanos, que
aunque hagan maravillas recetando medicina genérica, cuando abandonen el
país por Colombia, como parece que lo hicieron muchos de los traídos
anteriormente, vía Estados Unidos, los pobres desnutridos de los barrios se
volverán a enfermar, y el Presidente volverá a bajar en las encuestas.
Si las políticas del Presidente de la República no logran que en el país se
genere un desarrollo económico sostenible y un empleo productivo de millones
de venezolanos marginales, y en particular contener la corrupción que se
desprende del Informe del Diputado Tirso Silva a la Asamblea Nacional, en
muy poco tiempo la situación de malestar, de hambre y de miseria de miles de
venezolanos, volverá a tocar las puertas de módulos cerrados y hospitales
sin medicinas y sin médicos. Y lo más grave para un líder como Chávez que
busca la reelección, es que los pobres piden dinero prestado a sus
familiares, empeñan o venden sus modestos bienes para ir a las clínicas
privadas, donde reciben mejor atención y esperanza de vida.
De allí que no es exagerado concluir que el colapso de la salud puede ser
factor muy importante del colapso del Presidente como aspirante a la
reelección, porque en educación, por ejemplo, aparte de la protesta contra
la nueva Ley de Educación, han quedado fuera del sistema cerca de 4 millones
de niños y adolescentes, según cifras oficiales. Otro colapso en marcha.
Y si habamos del desarrollo endógeno, una de sus banderas principales,
después de 10 años de aplicación de su política económica, estamos
importando el 70% de los alimentos, incluso importamos gasolina porque las
refinerías han colapsado parcialmente. Y si pasamos revista al déficit de
viviendas, en los 10 años de su mandato se han construido unas 300 mil, y
hacen falta 2 millones.
El colapso de las Empresas Básicas de Guayana registrado en las cifras en
rojo de todos sus balances, no lo pueden ocultar porque los trabajadores
militantes del Socialismo del Siglo XXI, son sus más claros y contundentes
denunciantes.
La inflación considerado el impuesto más perverso, que afecta mayormente a
los más pobres, es el más alto de América Latina, por lo que al no poder
comprar lo básico para la alimentación, la mayoría de los pobres sucumbe
ante el hambre, la desnutrición y las enfermedades, muchas de las cuales
pueden conducir a la muerte.
Ante ese colapso general de la Administración pública, sin agotar el
análisis de muchos otros aspectos tan relevantes como el fracaso en la
construcción de una infraestructura material que estimule la inversión
privada, la hipótesis de que Chávez y el chavismo caminan hacia su derrota
electoral, que difícilmente podrán desconocer, tiene su fundamentación
esencial en lo errado de sus política públicas..

ESCUELAS SIN PATRULLAS
Por Juan
Páez Ávila
17-09-2009
La
protesta nacional contra los intentos del gobierno de imponerle a los
venezolanos en pensamiento único a través del control de las escuela y de la
educación en general, frenó el uso de las patrullas violentas del
oficialismo, y las clases pudieron comenzar aunque con ausentismo de más
del 50% de los alumnos debido al deterioro de la mayoría de las
instituciones escolares, cuya reparación sí requiere de patrullas de
trabajadores para crear condiciones físicas para que los maestros y
profesores puedan impartir una educación de calidad, democrática, plural,
abierta al progreso de la ciencia, la tecnología y las humanidades de
nuestro tiempo.
Si violando la Constitución Nacional y la propia Ley de Educación
recientemente aprobada, se presentan a las escuelas patrullas del Partido
Socialista Unido del gobierno, sobre todo si uno sólo de sus integrantes va
armado, las consecuencias hubieron podido ser graves y peligrosas para la
vida misma de niños, padres, representantes y maestros que acudieron a
cumplir con sus funciones educativas.
Una cosa distinta y legal sería que el PSUV prepare a sus militantes que
tengan hijos en las escuelas, para que acudan a defender el contenido de la
Ley de Educación, en un debate que podría resultar altamente positivo,
porque cada quien ejerce un derecho, no sólo a discutir sino también a
defender sus puntos de vista, buscando la mejor educación para sus
representados.
Si sucede lo primero, las patrullas del PUSV podrán atropellar a quienes no
compartan sus ideas, pero no podrán convencer a nadie de las bondades de la
nueva Ley, y darán comienzo a un año escolar en el que la violencia tratará
de imponer un pensamiento unilateral, pero no podrá sustituir el saber de
los maestros y el amor de los padres que aspiran a que sus hijos reciban la
mejor educación posible, que les abra un futuro de paz y progreso material y
espiritual. Y aunque el miedo es libre, el terror no puede educar, y por la
defensa de los hijos los padres y representantes es seguro que pierdan el
miedo. Las patrullas pueden cerrar escuelas y hasta detener maestros y
representantes, pero perderán la batalla por el proceso educativo.
Pero si los dirigentes del PSUV concurren con la decisión de debatir, para
convencer a maestros, padres y representantes de la importancia de la nueva
Ley, puede y debería darse una confrontación democrática sobre algo tan
importante que conviene a todos, incluso a los hijos de los militantes del
oficialismo.
Sin embargo, aunque las patrullas chavistas no se presentaron, la primera
conclusión que puede derivarse de este comienzo de clases, es que el
gobierno no podrá imponer una Ley contra la voluntad de una población, que
por diversas razones no la conoce en lo fundamental, y aunque está aprobada,
todavía deber ser discutida. La segunda conclusión es que el debate no ha
terminado, que continuará hasta que esa Ley se modificada de acuerdo con la
opinión de la mayoría de los venezolanos, lo que nos puede llevar lo que
queda de este año 2009 y el próximo 2010 cuando sea electa una nueva
Asamblea Nacional que responda al pensamiento e intereses de los electores,
y no al mandato de Chávez y su camarilla militar.

LA MEGAMARCHA
Por Juan
Páez Ávila
10-09-2009
La
megamarcha del sábado despejó cualquier duda acerca de la decisión de la
alternativa democrática a no dejarse aterrorizar por las amenazas de los
representantes del aparato represivo del gobierno, cuya primacía se las
disputan los jefes policiales del Ejecutivo Nacional y los chavistas más
recalcitrantes del llamado Poder Moral y del Poder Judicial. La protesta
cívica es una derecho constitucional y la calles son un espacio que
corresponde ocuparlo a todos los venezolanos, lo confirmó la presencia de
centenares de miles de personas en las principales avenidas de Caracas.
Superando la multitud que marchó el sábado del 22 de agosto, el pueblo
caraqueño convocado por la Mesa de la Unidad Democrática y otros
representantes de la sociedad civil, dio una clara demostración de firmeza
democrática, de coraje cívico y de disposición a defender los derechos
individuales y colectivos que establece la Constitución de 1999.
La firmeza democrática quedó evidenciada en que no obstante haber marchado
hacía apenas unos quince días, frente a nuevas amenazas expresadas por la
Fiscal General de la Republica, Luisa Ortega Díaz, de imputar de rebelión
civil a los que convoquen una marcha y en su desarrollo se produzca un
desorden público, el pueblo de Caracas, sin autobuses de propiedad del
Estado, acudió desde urbanizaciones del Este y bajó desde muchos cerros del
oeste, a ratificar con su presencia que en Venezuela existe una conciencia
democrática, que puede impedir que se consolide un régimen autoritario y
militarista.
El coraje cívico se hizo presente, a pesar de la represión oficial contra la
marcha anterior y la arenga del Coronel Benavides de la Guardia Nacional
llamando sus tropas a defender el socialismo del siglo XXI y a su
Comandante en Jefe, frente a una manifestación pacífica y sin armas, lo cual
vislumbraba un futuro de graves peligros por la posibilidad de que las armas
que la república ha puesto en manos de la Fuerza Armada para defender la
soberanía nacional y garantizar la vigencia de la Constitución Nacional,
podrían ser utilizadas para reprimir cualquier manifestación opuesta al
pensamiento único y al autoritarismo del Jefe del Estado.
Y en cuanto a la disposición de defender los derechos que garantiza la
Constitución Nacional vigente, quedó transparentemente expresado en el
repudio a una Ley de Educación aprobada sin consulta a las ciudadanos
involucrados en el proceso educativo; en la defensa de la libertad de
expresión y de información amenazada permanentemente por el gobierno; en la
solicitud de la libertad de los presos políticos y en el rechazo a la
intimidación contra la ciudadanía, por parte de altos funcionarios públicos
que perdieron el poder de convocatoria y el dominio de las calles, y que
pretenden sustituirlos con la violencia, primero verbal y luego, si es
necesario, policial y militar, actuando al margen de la Constitución
vigente.
La represión oficial no desaparecerá, por ahora la están aplicando
selectivamente, contra aquellos dirigentes que forman parte de la vanguardia
en la protesta, y seguramente la acentuarán contra algunos líderes que han
surgido en los últimos tiempos y se destacan como para competir y derrotar a
Hugo Chávez en las elecciones de 2012. La confrontación será cada día más
tensa y hasta peligrosa por la desesperación a que están llegando los
círculos chavistas, que ven descender en sus escuálidas manifestaciones a
su jefe único, sin el cual no tienen vida política. Pero una mayor represión
traerá como consecuencia que el desprestigio del comandante Chávez será
también de mayores dimensiones, y su derrota frente a un pueblo más
conciente y más combativo, tal como lo revelan las encuestas, será
inevitable.

CHÁVEZ Y URIBE EN UNASUR
Por Juan
Páez Ávila
03-09-2009
Las
relaciones de Hugo Chávez con las FARC, cuya cooperación ha sido descubierta
y denunciada por el gobierno de Álvaro Uribe, una vez decomisadas a ese
grupo guerrillero algunas armas del Ejército venezolano compradas a un país
europeo, cuyas autoridades han pedido explicaciones acerca de cómo fueron a
parar a un tercero, si ello está expresamente prohibido en el texto del
contrato de compra-venta, se le complican cada vez más al comandante
venezolano para aparecer como neutral en el conflicto colombiano.
La última reunión de UNASUR realizada en Bariloche, Argentina, se puede
considerar un éxito para preservar la paz en la región y consolidar su
autonomía, su independencia frente a la primera potencia del mundo, los
Estados Unidos, en un clima de mutuo respeto y apuntalar el derecho de las
naciones a la autodeterminación de sus pueblos.
¨Los vientos de guerra¨ señalados por el Presidente de la República, Hugo
Cuávez, como una grave amenaza para la región por la presencia de personal
militar y técnico de los Estados Unidos en las bases aéreas colombianas,
fueron parcialmente anulados al dar seguridad el Presidente Álvaro Uribe de
que el acuerdo con el país del norte se limitaba a una cooperación para
combatir el narcotráfico, las guerrillas y los paramilitares de su país. El
acuerdo fue respetado como un derecho que tiene Colombia y cualquier otro
país del subcontinente latinoamericano a ejercer su soberanía, en términos
que no excedan su jurisdicción.
El debate y la resolución final que terminarán de redactar los cancilleres,
dentro de los lineamientos trazados por los presidentes, deja absolutamente
despejado el camino para futuras reuniones en un marco de paz, para buscar
solución a cualquier problema o impase que pueda presentarse entre los
miembros de UNASUR.
Y aunque la Unión de Naciones de América del Sur es relativamente nueva, el
papel de liderazgo conciliador desempeñado por el Presidente Lula da Silva,
y la conducción de la Presidenta argentina, y del Ecuador Rafael Correa,
revelaron que los intereses comunes de sus miembros son superiores a las
discrepancias que inevitablemente se presentaron y se presentarán en el
futuro.
Tanto Chávez como Uribe tienen que buscarle solución a sus problemas
internos que confronta cada país que presiden, y no pretextos
interamericanos o internacionales para desviar la atención de la población
que reclama mayor atención a la educación, salud y seguridad personal y de
sus bienes. Uribe no puede utilizar las bases aéreas con presencia militar
de USA para agredir a Venezuela, sin el rechazo de América del Sur; y Chávez
no podrá darle respaldo a la guerrilla, sin comprometerse con el terrorismo
y el narcotráfico condenados como delitos de lesa humanidad, cuyas
consecuencias conocen ambos muy bien. En tales circunstancias UNASUR no
respaldará la agresión de uno contra el otro y los tribunales
internacionales podrán funcionar con mayor fundamentación y contundencia si
Chávez continúa involucrándose en el conflicto colombiano.

LA REPRESIÓN COMO POLÍTICA
Por Juan
Páez Ávila
27-08-2009
Las
última arremetida contra diversas manifestaciones pacíficas de ciudadanos
que pretenden ejercer una derecho constitucional, por parte de la policía
metropolitana, la Guardia Nacional y grupos parapoliciales o paramilitares
partidarios del gobierno, son signos de que la represión constituye una
política del Estado para tratar de aterrorizar a la población.
La creación de un régimen policiaco que reprime, secuestra ciudadanos, los
incomunica y tortura para luego imputarlos sin asistencia jurídica como lo
hicieron con varios trabajadores de la Alcaldía Metropolitana, coloca al
gobierno al margen de la Constitución Nacional.
La represión a la multitudinaria marcha pacífica del sábado 22 del presente
mes de agosto, a los pocos días de ser agredidos brutalmente un grupo de
periodista de la Cadena Capriles quienes realizaban una actividad también
pacífica, ambas en protesta por aspectos fundamentales de la Ley de
Educación aprobada recientemente por la Asamblea Nacional, confirma ya una
política del Comandante Chávez dispuesto a no tolerar ninguna manifestación
disidente de lo que considera la única verdad que debe imperar en la
conciencia de los venezolanos, como expresión de una estrategia que nos
conduzca al mar de la felicidad cubano, que él denomina socialismo del
siglo XXI.
El alto gobierno debe estar ya convencido de que sus políticas sociales y
económicas, tenidas como la panacea universal para sacar el país de la
pobreza, de las desigualdades sociales y del subdesarrollo en general, no
han convencido a la mayoría de la población, que expresa su descontento no
sólo en las encuestas de opinión pública, sino también y con su presencia en
las calles de las principales ciudades del territorio nacional, por lo que
ha apelado a la represión policial y militar para tratar imponer sus planes
de cubanización de Venezuela.
El acelerador del proceso revolucionario pisado por el Presidente de la
República, ordenándole a sus diputados en la Asamblea Nacional que aprueben
de urgencia las leyes que considera necesarias para su éxito, a la Fiscalía
a que proceda a imputar a los disidentes, y a los jueces a que los lleven a
prisión, son los verdaderos ¨vientos de guerra¨ anunciados por el Jefe
Único que amenazan a nuestro país, y no la utilización de las bases aéreas
colombianas por el gobierno de los Estados Unidos, para combatir el
narcotráfico, las guerrillas y los paramilitares.
La supuesta amenaza de una guerra contra nuestro país por parte de los
Estados Unidos, desde las bases aéreas colombianas, no sólo es un pretexto
tratar de defender a sus aliados de las FARC, sino también un subterfugio
para profundizar la represión contra la disidencia de los venezolanos.
De allí que el país se enrumba hacia nuevas y posiblemente más difíciles y
graves confrontaciones políticas, porque la sociedad democrática, que no
sólo es de la oposición sino que incorpora a sectores del chavismo que
también aspiran educar libremente a sus hijos, ser propietarios de algún
bien pequeño o grande, no seguir siendo víctimas del hampa que actúa con
gran impunidad y que el Comandante Chávez les cumpla las promesas de mayor
bienestar, se manifiestan cada día más decididos a defender sus derechos
establecidos en la Constitución Nacional de 1999.

LAS LEYES DEL MIEDO
Por Juan
Páez Ávila
15-08-2009
El
declive de Hugo Chávez que registran las encuestas que se han realizado en
el mes de julio y la proliferación de protestas sociales en la mayoría de
las ciudades del país, ha provocado una reacción casi tóxica del Comandante
en Jefe, que ha dispuesto pisar el acelerador al ritmo de su proceso
revolucionario, ordenándole a sus diputados la aprobación de varias leyes,
cuyo contenido tiene por objeto provocar miedo en la población y en
particular pesimismo frente a la necesidad de concurrir a elecciones en el
2010 y en el 2012, cuando puede sufrir una derrota mortal para sus
aspiraciones de perpetuarse en el poder.
La aprobación en primera discusión por la Asamblea Nacional del Proyecto de
Ley de Educación, sin el consenso del gobierno, la oposición y la sociedad
civil, no sólo ha provocado el rechazo de la mitad o algo más de la
población –si incluimos a un sector chavista que tampoco fue consultado-
sino que también ha abierto un debate, una confrontación ideológica,
conceptual y pragmática que hará imposible la aplicación de dicha Ley si es
que llega a aprobarse en forma definitiva, con graves riesgos para la paz
social que el país requiere para incorporarse al tren del progreso y
bienestar de los venezolanos.
Por la importancia de la mencionada Ley, cuyo contenido y aplicación
involucra directa o indirectamente a todas las familias venezolanas e
incluso extranjeras que viven en nuestro territorio, la confrontación será
por tiempo indeterminado, porque por ahora ha empezado en los medios de
comunicación social y en las calles de las principales ciudades del país,
cuando todavía no había sido aprobado el Proyecto de Ley. De llegarse a
aprobar en medio de protestas por parte de quienes se sienten afectados por
su contenido, la discusión continuará desde el aula del preescolar hasta la
universidad, pasando por los hogares de aquellas familias que tienen
conciencia de sus derechos constitucionales para que sus hijos reciban una
educación plural, libre y democrática, que no responda a un pensamiento
único.
La experiencia venezolana nos enseña que una Ley de Educación, para que sea
acatada por la mayoría de la población, debe ser aprobada por consenso, y
ello es posible sólo después de un debate en el que participen
representantes de todos los sectores de la sociedad, y no únicamente los más
cercanos partidarios del Comandante en Jefe.
En las condiciones impuestas por la cúpula de Miraflores en forma vertical,
militar, a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional para que la
presente a la plenaria antes de que termine el período de vacaciones
escolares, dificulta discutir lo positivo y lo negativo de su contenido, y
deja a quienes no han sido consultados, sin otra alternativa que el rechazo
general. De allí que la confrontación también será general, y el intento
de controlar la sociedad para imponer un pensamiento único a través de la
educación no tiene posibilidades de éxito, Hugo Chávez será derrotado.
La estrategia militar de los gobiernos totalitarios para crear pánico en la
población, aprobando leyes punitivas, autoritarias, se impuso en la
Alemania de Hitler con consecuencias desastrosas para millones de alemanes
que sufrieron los rigores de la violencia oficial, detenciones masivas,
torturas y muerte en campos de concentración Pero los tiempos han cambiado,
la democracia se ha convertido en la bandera de los países civilizados, y
las amenazas del totalitarismo encuentran no sólo alertas, sino mejor
preparados, tanto a la sociedad venezolana, por la conciencia democrática
adquirida en las últimas décadas del siglo XX, como a la comunidad
internacional que rechaza la violencia y trata de contribuir a buscar
soluciones pacíficas y democráticas. Y lo que se observa hoy en las
múltiples manifestaciones realizadas en todo el país, es que el miedo está
siendo y será vencido por la firme conciencia democrática padres y
representantes, estudiantes, maestros y profesores, militantes políticos y
por la sociedad civil en general.

REPRESIÓN CONTRA LOS MEDIOS
Por Juan
Páez Ávila
06-08-2009
La
tendencia represiva contra los medios de comunicación social y los
periodistas, por parte del gobierno de Hugo Chávez, se hace más evidente en
la medida en que las encuestas revelan la caída del comandante y en especial
el rechazo a la cubanización de su política y a la expropiación de fincas en
producción –y no de latifundios- y a empresas privadas productivas que en
poco tiempo son convertidas en desaguadero de dineros públicos por las
pérdidas que le ocasionan al erario nacional, en perjuicio de los sectores
populares y de la clase media, cuyos problemas económicos se agravan con la
inflación.
La amenaza, aparentemente frustrada, de aprobar una Ley contra Delitos
Mediáticos y el cierre de 240 emisoras de radio, por parte del gobierno
nacional, refleja claramente una política de retaliación contra los medios
radioeléctricos, sus dueños y periodistas que han asumido una posición
crítica frente a diversas medidas de la administración pública ejerciendo un
derecho establecido en la Constitución Nacional vigente. Y aunque el golpe
afectará seriamente a un sector importante del espectro comunicacional del
país, en un futuro no muy lejano las medidas de corte represivo se pueden
revertir contra el gobierno, porque es equivocada la apreciación de que la
información que transmiten los medios es la responsable de la crisis que
atraviesa el país.
Las protestas sociales que se registran a diario a escala nacional, por la
ineficiencia y corrupción de altos funcionarios gubernamentales, no
desaparecerá porque se sancione a los dueños y a los periodistas de los
medios que se hacen eco del gran desastre que significa el déficit de más de
2 millones de viviendas, la ruina de los hospitales y la falta de insumos en
los mismos, la inseguridad que representa el hampa que asesina, atraca a
toda hora e impone un toque de queda a partir de las primeras horas de noche
en los principales barrios y urbanizaciones de todas la ciudades de
Venezuela; el creciente desempleo por la falta de inversiones nacionales e
internacionales en la industria y la agricultura nacionales; el despilfarros
de miles de millones de dólares en ayudas a otros países y no resolver los
más graves problemas sociales que viven centenares de miles de venezolanos
pobres.
Mientras el Ministerio de Obras Públicas no ha podido construir una
elemental infraestructura de nuevas autopistas y carreteras, hospitales y
escuelas que le den trabajo a miles de venezolanos desempleados e impulsen
el desarrollo y bienestar de los más pobres, el jefe de ese Despacho, al
frente de Conatel, se ocupa de cerrar emisoras de radio no sólo aumentando
el desempleo, sino también violando la libertad de expresión de los
comunicadores sociales y el derecho de información de la sociedad en
general.
El agravante de esta política aparentemente legal, es que los delitos
mediáticos no los determina un juez de acuerdo con la legislación vigente
respetando el debido proceso, sino después que el Ministro ha decidido cuál
es el delito y ejecutado la sanción administrativa. Es decir, ni siquiera
guardan las apariencias utilizando fiscales y jueces nombrados a dedo, sin
concursos, que obedecen al Poder Ejecutivo que ordena desde Miraflores a los
demás poderes lo que deben dictaminar para imponer el pensamiento único del
jefe del estado.
Chávez olvida que mientras no resuelva la crisis política del país, los
problemas sociales y económicos que confronta una mayoría de venezolanos de
bajos recursos, de muy poco le valdrán los controles políticos, como no le
sirvieron a Pérez Jiménez para detener la protesta masiva de una sociedad
cada día más consciente de los valores del voto, de la libertad y la
democracia.

CHÁVEZ ENTRE HONDURAS Y COLOMBIA
Por Juan
Páez Ávila
30-07-2009
Sin
que haya superado el golpe que frenó en Honduras el avance del proyecto
chavista, llamado bolivariano y del siglo XXI, el Comandante Chávez tiene
que enfrentar la grave denuncia del gobierno colombiano, cuyo ejército
decomisó a las FARC un lote de armas de gran potencia, que habían sido
compradas por el ejército venezolano al gobierno Sueco. La gravedad de la
denuncia colombiana se fundamenta en la posibilidad de que dichas armas le
hayan sido entregadas a las FARC por orden de Hugo Chávez, porque lo
colocaría entre los cooperadores con el terrorismo y el narcotráfico,
penados por la legislación internacional.
Después de un evidente éxito de su política exterior en Bolivia, Ecuador y
Nicaragua, el Hugo Chávez ha sufrido su primera derrota en Honduras, donde
su pupilo el Presidente Manuel Zelaya fue derrocado por el Ejército,
siguiendo instrucciones del Poder Judicial, con anuencia del Poder
Legislativo, la Fiscalía General y hasta del Partido Liberal que lo postuló
e hizo elegir, para frustrar su intento de modificar la Constitución
Nacional de ese país y hacerse reelegir por tiempo indefinido, según el
guión o estrategia política que aplican o tratan de aplicar los partidarios
del ALBA que motoriza el Comandante en Jefe venezolano.
Consumado el derrocamiento del Presidente Zelaya, con clara violación de sus
derechos humanos al ser apresado por la fuerza, sacado en pijama de la Casa
Presidencial y enviado en un avión a Costa Rica, el mundo democrático
levantó la voz protesta e hizo aprobar por la OEA un acuerdo mediante el
cual se desconoce el gobierno de facto y pide el regreso incondicional del
Presidente derrocado. Y aquí comienza otra batalla que también la pierde,
hasta ahora, el Comandante Chávez, quien llama a la intervención militar,
incluyendo a los Estados Unidos, si no renuncia de inmediato el Presidente
Micheletti, nombrado por el Congreso de la República de su país, en lo que
consideran una sucesión presidencial ajustada a la Constitución en vista a
la ausencia del Presidente electo.
Mientras hasta el Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, se suma
al coro de Hugo Chávez, de retorno de Zelaya sin condiciones, con lo cual
pierde su autoridad de mediador, el Presidente Barak Obama juega su primera
carta de su nueva política hacia América Latina e instruye a su Secretaria
de Estado para que explore la mediación del Presidente de Costa Rica, Oscar
Aria, Premio Nobel de la Paz, para buscar una solución pacífica y concertada
de la crisis política de Honduras.
Pero la audacia de Hugo Chávez no se detiene, llama al pueblo y al ejército
hondureños a sublevarse. Hace acompañar a Zelaya, con su canciller Maduro, a
la frontera de Nicaragua con Honduras, a la espera de que el Ejército, al
estilo del General Raúl Baduel, lo rescate y lo conduzca al Palacio de
Gobierno, hecho histórico que al cierre de este artículo no se había
producido, lo que podría ser indicador de otra derrota de nuestro Comandante
en Jefe.
El momento político que tiene que enfrentar el Presidente Chávez en los
próximos días y meses, es tal vez el más difícil que se le ha presentado en
el área interamericana e internacional, con alguna proyección en la crisis
interna política, social y económica que atraviesa nuestro país y para la
cual no ha encontrado solución. El descubrimiento de la intervención del
Presidente de la República en los asuntos internos de Honduras y de
Colombia, podría meter o conducir a Venezuela en un conflicto internacional,
que los venezolanos democráticos chavistas y no chavistas no buscamos, ni
queremos, ni somos responsables cualesquiera sean las consecuencias.

LA HEGEMONÍA COMUNICACIONAL
Por Juan Páez Ávila
17-07-2009
Todos
los gobiernos totalitarios tienen entre sus objetivos fundamentales el control
de la opinión pública y de todos los aspectos relacionados con la educación y
la cultura de la sociedad, incluyendo el deporte, para lo cual se les
convierte en imprescindible imponer una hegemonía comunicacional. Fue lo que
hicieron Stalin en la Unión Soviética y todos los regímenes comunistas en
aquellos países cuyos gobiernos respondían a los lineamientos del dictador
ruso de entonces, y lo que queda en Cuba y Corea Norte como los últimos
vestigios del pensamiento único.
Las amenazas del Ministro Diosdado Cabello de cerrar más de 200 emisoras de
radio y particularmente contra Globovisión, podría ser el paso final para
consolidar la política de hegemonía comunicacional del gobierno cuyas
consecuencias políticas tendrán repercusión nacional e internacional.
Y aunque trate de justificarla jurídicamente, con alguna decisión del
Tribunal Supremo de Justicia, tendrá claros efectos políticos sin descartar
que los interesados apelen a otras instancias jurídicas en el país, lo que les
permitirá acudir a organismos internacionales en concordancia con acuerdos
firmados por Venezuela y que son de obligatorio cumplimiento, salvo que el
Gobierno del Presidente Chávez decida violarlos y retirarse de dichos
organismos.
Si no hay una solución en los tribunales venezolanos el caso no se cerrará
jurídica ni políticamente, porque como sucedió con la no renovación de la
concesión a RCTV, no es una simple medida administrativa de CONATEL, sino una
resolución política con el evidente objetivo de lograr la hegemonía
comunicacional para controlar la opinión de la sociedad venezolana y
amedrentar a otros medios y a periodistas que no compartan las políticas
gubernamentales. De allí que el enfrentamiento tenderá a agudizarse en los
próximos días y meses, porque un importante sector de la sociedad se verá
afectada, que incluye a chavistas y no chavistas, con el cierre de cerca del
80% de los medios radioeléctricos, quienes en sondeos de opinión anteriores,
rechazan que el gobierno le ponga un cerrojo a centenares de emisores en todo
el país, con cuya programación en general se sienten identificados.
Como muchas de las políticas del Presidente de la República, la confiscación o
expropiación de esos medios de comunicación ha sido coreada por
representantes de de los demás Poderes Públicos, como una demostración de que
el Comandante en Jefe tiene todo el poder necesario para ordenar que se haga
lo que su voluntad decide. Posiblemente no consultó, porque no tiene a quién o
por subestimación a sus colaboradores, y la medida tendrá un alto costo
político al ser rechazada por un importante porcentaje de sus simpatizantes.
Lo que viene no es fácil de predecir, pero si surgen protestas y se mantienen
en la calle y en los medios el costo le será mayor y la crisis política se
agravará.

LOS DOS GOLPES
Por Juan
Páez Ávila
09-07-2009
Antonio
Ledezma y Manuel Zelaya ha sido víctimas de un golpe bueno y otro malo, según
la mirada y la concepción que se tenga de la política de la violencia para
enfrentar al adversario o al enemigo. Despojar a Ledezma de sus facultades
como Alcalde Metropolitano, electo por más de 700 mil votos, y a Zelaya de las
suyas como Presidente de Honduras, electo por más de 900 mil votos, no sólo
los convierte en mártires del golpismo en América Latina, sino que también le
abre las puertas a los militares que pueden ser bienvenidos o repudiados, si
el golpe que supuestamente puedan tener entre telones es calificado de bueno o
malo.
Para los demócratas que consideramos que los gobiernos deben ser dirigidos por los civiles y apoyados institucionalmente por los militares, y de pronto nos encontramos ante hechos cumplidos, es decir, que un grupo de militares usa las armas que le ha confiado la República y toma el poder, nos sentimos obligados a reiterar nuestra convicciones democráticas, denunciarlos cívicamente y contribuir a que la dinámica de la crisis, porque se trata de una crisis política, haga obligatorio el retorno de la democracia. Es lo que ha pasado en todas las dictaduras militares que se han impuesto en América Latina, algunas más sangrientas que otras, más o menos prolongadas en el tiempo, pero que indefectiblemente terminan dejando en manos de los civiles no sólo la conducción del Estado, sino la recuperación del desastre económico, social y político que generalmente dejan como consecuencia de una actividad para la cual no fueron preparados, ni se les asignó constitucionalmente como atribución legítima.
Lo más lamentable y peligroso para nuestros países, es que mientras no se consolide un pensamiento democrático en la sociedad civil y en el mundo militar, ningún gobernante electo o no, está a salvo de la intervención de los militares en la política por medio de, lo que saben hacer, el uso violento de las armas o el golpe de estado. De allí que el Presidente Chávez no sólo está obligado a defender a Manuel Zelaya, sino también a devolverle las facultades plenas a Antonio Ledezma de las cuales lo ha despojado inconstitucionalmente.
La decisión del Alcalde Metropolitano de declararse en huelga de hambre, en la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Caracas, para defender el derecho de los trabajadores de la Alcaldía a cobrar sus respectivos sueldos y salarios retenidos por la representante del Presidente Chávez, nombrada a dedo como jefa ejecutiva de la capital, y para denunciar ante el mundo la violación de la Constitución Nacional por parte del gobierno, recibió el respeto y la solidaridad de todos los demócratas que aspiramos vivir en un Estado de Derecho.
Exponer la vida por una causa legítima de los trabajadores de la Alcaldía Metropolitana y por el derecho de todos los venezolanos a disfrutar de un régimen de paz y democracia, exige un alto coraje personal y un valor cívico, propio de los hombres y mujeres que conciben la existencia como un apostolado ciudadano y una excepcional vocación de servicio público.

DIÁLOGO ENTRE CIVILIZACIONES
Por Juan
Páez Ávila
11-06-2009
El
final de la guerra fría pareció abrirle al hombre de nuestro tiempo un largo y
seguro período de convivencia civilizada, pero el incumplimiento del Programa
de No Proliferación de Armas Nucleares y la actuación unilateral de algunas
potencias para imponer soluciones por la fuerza a problemas como el terrorismo
y el narcotráfico, estimuló a gobernantes autocráticos, tiranos, de pequeñas
naciones a invertir miles de millones de dólares en la fabricación de bombas
atómicas, abandonando en la miseria a la mayoría de sus pobladores, lo que ha
traído nuevos peligros de destrucción y muerte masiva en el siglo XXI.
En un mundo amenazado por una evidente posibilidad de un estallido general
de violencia, que ponga en peligro la paz de la humanidad, el Presidente de
la primera potencia del universo, Barak Obama, llama al diálogo entre todas
las naciones que por motivos diferentes profesan diversas religiones y se
rigen por gobiernos con ideologías heterogéneas, a utilizar la mesa de
conversaciones entre sus máximos representantes como la vía más adecuada para
evitar que las armas continúen determinando las relaciones entre los pueblos y
nos conduzcan a una hecatombe mundial.
Y aunque el contenido general de su discurso ratifica sus promesas electorales
para buscar un clima de convivencia civilizada en el mundo de hoy, que todavía
no ha podido frenar la proliferación de armas nucleares, el mensaje del
Presidente Obama enviado desde Egipto señalándole al mundo que un diálogo
multilateral, que deberá tener como escenario las Naciones Unidas, es el signo
o esperanza de paz en nuestro tiempo, cambia substanciadamente la política
hegemónica que colocaba en manos de una sola potencia las decisiones
fundamentales para regir las relaciones entre todos los países del universo.
Sin embargo, para pasar del discurso a los hechos se requiere que el mensaje
del Presidente Obama sea compartido por otras potencias mundiales, e incluso
por las naciones emergentes que avanzan hacia el progreso material y
espiritual de sus habitantes, para convertir a las Naciones Unidas en el
Parlamento del Mundo, con la autoridad para aprobar las leyes fundamentales
que garanticen los derechos humanos, la justicia social e internacional y
todos aquellos derechos y deberes inherentes al bienestar de, y la paz entre,
los seres humanos.
La humanidad podría estar entrando en una nueva fase, en un período de mayor
énfasis en el respeto a que hombres y mujeres asuman la religión y la
ideología que tengan a bien practicar en paz con sus semejantes que piensan
distinto. Y aunque lleve tiempo, el hecho de que una potencia como los Estados
Unidos proponga un diálogo entre las civilizaciones, puede sellar el camino
hacia una paz permanente, no más muertos inocentes por la intolerancia de unos
contra otros seres humanos. Y si ese es el rumbo mundial, hay que desarmar los
espíritus de algunos hombres cargados de odio y de violencia, para convivir
civilizadamente.

EXPROPIACIONES
Por Juan
Páez Ávila
22-05-2009
La
violación de la Constitución Bolivariana de Venezuela, hecha aprobar por el
Presidente de la República para una supuesta revolución inspirada en el
pensamiento de Simón Bolívar, no sólo deja a un lado las ideas fundamentales
del Libertador, sino que también lo colocan al margen del ordenamiento
jurídico del país y le abre las puertas a todo tipo de protestas, pacíficas
unas y no muy pacíficas otras, alimentadas por la crisis social, política y
económica que se agrava cada día, cada semana o mes del año, porque las
políticas públicas ejecutadas por sus subalternos, no solucionan los problemas
más agobiantes de los sectores populares y de la clase, y lleva a la ruina al
sector empresarial.
La política oficial de expropiar fincas en plena producción y empresas
industriales o de servicios que emplean a miles de trabajadores, y tienen
resultados altamente productivos, lo que ha logrado es aumentar el desempleo
y la conflictividad social en los últimos años, sin poder alcanzar el objetivo
de garantizar la seguridad alimentaria y un mayor desarrollo económico.
El fracaso es tan evidente que tenemos que importar entre el 70 y el 80% de
los alimentos que consumimos en la dieta diaria, el desempleo lo ha tenido que
ocultar el gobierno con las ayudas a los más pobres, y seguimos siendo un país
cada día más dependiente de los precios del petróleo, que al ser muy altos
también ocultan el drama de la pobreza por algún tiempo, suficiente para
volver a la realidad que caracteriza al país, de una insuperable pobreza y de
un enriquecimiento rápido e ilícito de un pequeño grupo de privilegiados que
dirigen y administran la hacienda pública.
Esa política oficial sólo resulta comprensible porque el grupo de asesores del
Presidente de la Republica, ubicados en los más altos cargos de confianza,
algunos de ellos conocedores del fracaso del estatismo en la Unión Soviética y
otros países que pugnan por salir de ese atolladero, no han sido capaces de
informarle al Jefe del Estado que los dogmas de la Academia de Ciencias de la
URSS no dieron los resultados que buscaban de crear un hombre nuevo y un mundo
feliz. Y aunque es posible que el Presidente no los oiga, la responsabilidad
en la crisis política y social que muchos expertos no sólo ven venir
peligrosamente, sino que también consideran que se agravará porque abarcará la
economía, será de todo el equipo gubernamental.
Una de las últimas manifestaciones de lo equivocado de la política de
expropiaciones, es lo acontecido con las empresas de servicios petroleros de
la Costa Oriental de Lago de Maracaibo, que le daban trabajo directo a unas
30.000 personas e indirecto a unos 100.000, y que hasta estos momentos la
nueva PDVSA sólo puede absorber unos 10.000, y no está garantizada la
eficiencia para mantener la producción de petróleo en esa zona.
Y tal vez lo más grave sea que PDVSA al no poder pagar la deuda contraída con
estas empresas de servicio, aconseja al Presidente que las expropie, para
ganar tiempo, aunque deje en el desempleo a miles de venezolanos y aumente la
conflictividad social.
Seguramente el Presidente de la República considera que su poder es de tal
magnitud, que ninguna protesta lo puede desestabilizar porque cuenta con la
Milicia Bolivariana y el apoyo de la Fuerza Armada, lo que le permite
arremeter contra los sectores de la sociedad civil que lo adversan. Y aunque
nuestra historia está cargada de Comandantes en Jefe que terminan apoyándose
en la represión, algunos con muchos muertos encima o bajo su responsabilidad,
también revela que en muchos casos se han equivocado y finalizan derrotados.

GLOBOVISIÓN Y LA GLOBALIZACIÓN DE LA INFORMACIÓN
Por Juan Páez Ávila
14-05-2009
Para
un gobierno militar es una operación muy sencilla cerrar una planta revisora o
de radio, porque todos los Poderes Públicos obedecen las órdenes verticales
que imparte el Comandante en Jefe, pero lo que no le resulta fácil es impedir
que las noticias circulen por las autopistas de la información que las nuevas
tecnologías han creado en el mundo de hoy. Para nadie es un secreto el papel
que jugó la información democrática, que desde distintas partes del mundo
traspasó el Muro de Berlín, en el derrumbe de la Unión Soviética sin disparar
un tiro. De allí que clausurar Globovisión no sólo es una violación a la
libertad de expresión, sino también un error de cálculo del Presidente de la
República al pretender incomunicar a la sociedad venezolana, en tiempos de la
globalización de la información.
La amenaza del Presidente Chávez de cerrar la planta televisora Globovisión,
expresada en su programa del domingo pasado, seguramente será ejecutado por Conatel
en los próximos días, tal como ocurre con todos los anuncios que el Comandante
en Jefe suele hacer por radio y televisión, aunque la transmisión de la
información no violó ninguna norma de la Ley de Responsabilidad Social en la
materia, que constituya un delito. Quienes pudimos ver y oír la información
que trasmitió Globovisión el lunes por la mañana, minutos después que se
produjera el temblor que tuvo como epicentro las inmediaciones de los estados
Miranda y Aragua, y que ha sido retransmitido varias veces, somos testigos de
la preocupación expresada por el director de dicho canal por el hecho sísmico
y su llamado, repetido, a la calma de la ciudadanía.
Si se concreta el cierre de Globovisión la opinión pública lo entenderá como
una acto contrario a la libertad de expresión y del derecho a estar veraz y
objetivamente informada, porque el ¨tubazo¨ que este canal le propinó a los
medios de comunicación del Estado, tiene una explicación muy sencilla:
Globovisión transmite las 24 horas del día y como es lógico y elemental estaba
al aire cuando se produjo el temblor, a las 4 y 45 a. m. aproximadamente, y
los medios oficiales no habían empezado su transmisión, que comienza a los 6
a. m.
Y el hecho de que Globovisión obtuviera la primicia de un centro científico y
tecnológico especializado de los Estados Unidos, en una época en que la
información y las comunicaciones en general están globalizadas, no puede
justificar una medida punitiva por parte del gobierno contra un canal que
cumplió con sus funciones de informar al momento en que recabó la noticia. El
fondo de la amenaza de cerrar a Globovisión es parte de una política oficial
que tiende no ya a la hegemonía de la comunicación, sino al control total de
misma, como sucede en los regímenes totalitarios, muchos de los cuales se
derrumbaron por los efectos de sus propios errores y no porque un canal de TV
informara lo que acontecía en el país.
Si la inflación no es contenida, los trabajadores y gremios protestarán
pidiendo mejores sueldos, los conflictos sociales continuarán, y hasta puede
volver a temblar, sin que exista Globovisión, pero la información será del
conocimiento de los venezolanos.

POLÍTI
Por Juan Páez Ávila
08-05-2009
El
asesinato de centenares de dirigentes sindicales en todo el país,
especialmente en la zona de Guayana donde se concentra un numeroso movimiento
de trabajadores al servicio de importantes empresas del Estado, con evidentes
características de la acción del sicariato, sin que ninguno de los criminales
haya sido detenido, se ha convertido en una peligrosa y detestable política
sindical. Cuando se destaca un dirigente sindical y contraviene los intereses
de otros que portan armas homicidas, se produce un feroz enfrentamiento que
generalmente conduce a la muerte del menos protegido. El amedrentamiento,
primero, y luego el asesinato, podría ser el preámbulo para eliminar la
contratación colectiva y dejar en manos del Estado el destino de los
trabajadores, como sucede en los regímenes totalitarios.
Si mediante la aprobación de una ley especial para adelantar el proceso
revolucionario, se elimina la contratación colectiva entre los trabajadores y
el patrono estatal o privado, para dejar en manos del gobierno la decisión de
establecer los sueldos y salarios que devengarán obreros y empleados en todas
las escalas, el socialismo del siglo XXI quedará claramente definido, en los
hechos, como un instrumento de dominación de una élite militar que le permite
al Comandante en Jefe ordenar, y a los Poderes Públicos cumplir las políticas
elaboradas en laboratorios y cenáculos, sin discusión alguna.
El objetivo fundamental que se ha trazado el gobierno también queda claramente
despejado, al buscar el controlar toda la sociedad a nombre del socialismo
para llevar a los venezolanos al mar de la felicidad que viven los cubanos y
que tuvo su mayor expresión en la era del estalinismo, que en nombre de la
revolución se le prohibió al pueblo soviético participar y ser protagónico de
su destino. Stalin lo sabía todo y sólo había que esperar sus sabias
decisiones para forjar un paraíso en la tierra, no era necesario ni
conveniente que los soviets se reunieran y menos discutieran cómo enfrentar el
alto costo de la vida, la falta de vivienda, el desempleo y la inseguridad
personal.
El poder militar que el Presidente Chávez ha decidido ejercer para imponer un
tipo de gobierno que fracasó en la Unión Soviética y que Raúl Castro trata de
modificar al estilo chino para no hundirse totalmente, acabará con las
esperanzas de miles de venezolanos que en los actuales momentos solicitan la
discusión de contratos colectivos que mejoren su calidad de vida. De aprobarse
la Ley, en una Asamblea Nacional cuya mayoría obedece incondicionalmente, los
contratos de trabajo los impondrá el gobierno, y ni siquiera le permitirán a
los trabajadores que expresen su opinión como en el caso del Metro de Caracas,
para no tener que eliminar beneficios que en principio habían logrado en las
primeras discusiones.
Y en momentos de crisis económica los más perjudicados serán los trabajadores,
a quienes se les exigirá una mayor conciencia revolucionaria, socialista, es
decir, menos beneficios, mientras los altos jerarcas hacen pingües negocios
que les permitirán no sólo rebajarse el sueldo, sino también hasta trabajar de
gratis.
La única alternativa que tienen los trabajadores para frenar y derrotar el
totalitarismo que avanza desde el gobierno, es enfrentar unidos, con respaldo
de la sociedad democrática, las luchas por sus derechos y reivindicaciones. De
allí que el paro al que han convocado los profesores de educación media, debe
recibir el apoyo de todos los venezolanos que creemos en la libertad, en la
democracia, como forma civilizada de vida.

UNIVERSIDADES EN CRISIS
Por Juan Páez Ávila
30-04-2009
La
política educativa del gobierno de Hugo Chávez ha sido colocada fuera de toda
prioridad, al imponerle el mismo recorte a la educación superior, que el
ordenado para el presupuesto nacional, lo cual es un indicador no sólo de
absoluta improvisación en la materia, sino también de total ignorancia acerca
de los requerimientos de una herramienta fundamental de una sociedad para
avanzar hacia el progreso científico, tecnológico y humanístico en la época
que vivimos, del predominio del conocimiento humano, sobre cualquier otro
factor de desarrollo sustentable.
El recorte del presupuesto a las universidades nacionales y a la educación en
general, unido al recorte del mismo a la salud de los venezolanos, no sólo
afectará seriamente a los sectores de menores recursos de nuestra sociedad,
sino que también negará en los hechos la prédica permanente del Presidente de
la República acerca de que el socialismo del siglo XXI traerá mayor facilidad
y bienestar a la mayoría de los pobres del país.
Sin entrar en profundidades de los valores de la educación y la salud en la
era del conocimiento, el más somero análisis de la repercusión que tendrá el
recorte del presupuesto a las universidades públicas, en la población
estudiantil de escasos ingresos económicos, es suficiente para demostrar que
la política educativa del gobierno favorecerá a quienes pueden pagar una
educación superior de alta calidad en universidades privadas nacionales o
extranjeras.
Al ordenar ejecutivamente el recorte del 7 % aproximadamente a los Consejos
Universitarios, aunque el Ministro del ramo cumpla una orden superior, queda
en evidencia que el gobierno carece de una política para distinguir entre lo
que significa una inversión altamente productiva en educación y un gasto
improductivo en armamento, en una época en que las amenazas de invasión por
parte de una potencia extranjera son más elucubraciones dogmáticas, que
posibilidades reales de guerra asimétrica.
Si no se corrige esta política de recorte presupuestario a las universidades
nacionales, lo más probable es que, como ya lo han anunciado varios dirigentes
estudiantiles y del gremio de profesores, se produzcan protestas y hasta
paralizaciones de esas casas de estudio, paros que sin dejar de estar
plenamente justificados, agravarán aún más el panorama político y social del
país, sin despejar claramente el futuro de la juventud venezolana.
En síntesis, no es difícil sacar como conclusión que si avanza esa política de
contracción de la inversión en educación y salud, en las que todos los países
desarrollados hacen hincapié, el socialismo del siglo XXI nos deparará una
nación de mayor atraso, en la que los pobres seguirán siendo pobres, y los que
tengan una mínima oportunidad se inscribirán en universidades privadas o
emigrarán del país a buscar una mejor formación y posiblemente a servirle, con
sus nuevos y actualizados conocimientos, a otra sociedad.

LEDEZMA EN LA ENCRUCIJADA
Por Juan Páez Ávila
16-04-2009
Después
de la persecución desatada contra Manuel Rosales, el secuestro y prisión del
General Raúl Baduel y las sentencias infamantes contra los comisarios
Simonovis, Vivas y Forero, y los policías metropolitanos, la política
violatoria de la Constitución Nacional del Comandante-Presidente embiste
contra el Alcalde Metropolitano Antonio Ledezma, despojándolo del Presupuesto
y hasta de las oficinas, previamente asaltadas por grupos parapoliciales o
paramilitares, para obstaculizarle el ejercicio constitucional de sus
funciones de autoridad civil máxima del área metropolitana electa por más de
700 mil votos, lo cual lo coloca en una encrucijada, frente a la cual debe
escoger el camino correcto, tal como lo ha venido transitando, con coraje,
pero sin caer en provocaciones.
La experiencia de Ledezma unida al valor cívico demostrado en múltiples
acontecimientos políticos, al frente de marchas y contramarchas, puede y debe
permitirle resistir la arremetida del jefe único en su rumbo hacia el
totalitarismo. Otros dictadores o aspirantes serlo, como los Generales Pérez
Jiménez, Augusto Pinochet y Alberto Fujimori, fueron derrotados por la acción
cívica de sus respectivos pueblos. De allí que no es cierto que acumular todo
el poder del Estado en una sola persona, sea garantía para perpetuarse en el
ejercicio de un mandato despótico. Y en los tiempos que corren, especialmente
en el hemisferio occidental en el que no sólo predominan los gobiernos
democráticos, sino también que se han firmado acuerdos y tratados en defensa
de los derechos humanos y de la democracia en general, que han comenzado a ser
aplicados a los gobernantes que hayan violado esos tratados.
Las alarmas que indican que en Venezuela el gobierno del Comandante Chávez se
ha colocado al margen de la Constitución Nacional y de la democracia
occidental y sus acuerdos multinacionales, han comenzado a oírse y han
obligado a varios jefes de Estado a asumir posiciones condenatorias de muchas
arbitrariedades cometidas por altos funcionarios gubernamentales por órdenes
evidentes del Presidente de la República.
Y aunque no será la conducta de los gobiernos extranjeros del universo
democrático lo que decidirá el destino de los venezolanos en el presente y en
nuestro futuro político, los demócratas que encabezan las luchas en defensa de
la Constitución nacional, apoyados por las organizaciones políticas y la
sociedad civil en general, tienen la ventaja de actuar en un momento de firme
y clara solidaridad internacional. La decisión de Antonio Ledezma de agotar
las instancias legales en el país, consciente de que todas responderán a las
órdenes del jefe único, es un eslabón imprescindible para que puedan actuar
los organismos internacionales.
Para confirmar la justeza de la reacción política de Ledezma, sólo sería
necesario recordarles a los venezolanos, que en tiempos más difíciles, cuando
no existía la solidaridad democrática internacional de hoy, cuando en los años
1957-58, ese mundo democrático encabezado por los Estados Unidos, le retiró el
apoyo al General Pérez Jiménez, la repercusión llegó a su entorno más cercano,
de civiles y militares que lo abandonaron y se adhirieron al pueblo, que
expresaba su repudio a la dictadura, encabezado por una Junta Patriótica que
unía a todos los sectores de la sociedad venezolana de entonces.
En la encrucijada en que lo colocó el gobierno del Comandante en Jefe, Hugo
Chávez, el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, de acuerdo con la
experiencia venezolana y mundial, tomó el camino acertado y es necesario que
la alternativa democrática lo acompañe.

PRESOS O CLANDESTINOS
Por Juan Páez Ávila
02-04-2009
La
persecución política contra Manuel Rosales podría ser la manifestación de una
política de Estado, que se les aplicará a todos los dirigentes opositores que
tengan éxito en sus funciones administrativas, cuando han sido electos para
algún cargo importante, y ponen al descubierto la incapacidad de los
representantes del oficialismo apoyados por el Comandante Chávez. Y ante la
segura condena a prisión o simple inhabilitación administrativa, por parte de
jueces escogidos por el Ejecutivo para que cumplan esa misión, sean
culpables o inocentes los líderes de la oposición tendrán que escoger entre la
cárcel o la clandestinidad, desde donde, con serias dificultades podrán
continuar sus luchas por el restablecimiento de la de la democracia.
La dictadura ¨perfecta¨ que ha logrado montar Hugo Chávez desde la
Presidencia de la República, con el control de todos los poderes públicos,
obedientes a su mandato, no deja otra alternativa a quienes, a juicio del jefe
único, se levanten como posibles contendores de sus candidatos escogidos por
su dedo, en las próximas elecciones. Y más grave será la afrenta contra
quienes le puedan disputar la candidatura a la jefatura del Estado.
Salvo que haya algún retroceso de la política represiva del gobierno, por la
presión de calle en Venezuela y por la decisión de instituciones
internacionales de los derechos humanos o de la Corte Penal Internacional, los
indicadores que revelan las amenazas del comandante en Jefe, cada domingo
desde su programa Aló, Presidente o a través de alguna cadena de radio y
televisión que convoca a su antojo, lo que espera a la oposición y a toda la
sociedad democrática del país, es una mayor represión selectiva contra sus
principales dirigentes y voceros.
Y aunque los tiempos han cambiado tanto en Venezuela, donde hay una mayor
conciencia democrática, como en el mundo occidental en el que predominan los
gobiernos democráticos, para los dogmáticos del estalinismo todo ese universo
sigue siendo un reinado del capitalismo y del imperialismo al cual ellos deben
derrotar. Y en cuando a la tendencia fascista, que es la más evidente que
prevalece en los actos del gobierno, todos debemos obediencia al Estado y no
éste a los ciudadanos, aunque verbalmente expresen su adhesión a la
democracia.
El desafío que Hugo Chávez le presenta al mundo democrático con sus alianzas
con los gobiernos más autoritarios y represivos del mundo, profundizadas cada
día que transcurre en el ejercicio del poder y en su inclinación al
pensamiento único, al partido único, a un mayor personalismo y militarismo,
revelan que no sólo se siente más afianzado en el poder, sino también más
preparado para hacer cambiar el mundo. Y aunque provoque risa, no deja de ser
una firme convicción de quien se considera un hombre llamado a reencarnar a
Fidel Castro en América, y a Lenín o Mao en el mundo.
Nadie puede llamarse a engaño, viviremos momentos muy difíciles, y la cárcel o
clandestinidad será la única alternativa para los dirigentes políticos que
aspiren derrotar democráticamente a Chávez, si excluimos el exilio.

DESAGRAVIO A CHÍO ZUBILLAGA
Por Juan Páez Ávila
29-03-200
Ante
la incineración de gran parte de la Biblioteca de Cecilio Zubillaga Perera, en
un acto de agresión al patrimonio cultural de Carora y de toda Venezuela,
quienes valoramos el rol que las fuerzas espirituales representan en la
historia de los pueblos y naciones del mundo, no sólo estamos obligados a
condenar semejante acto de barbarie, sino también a relievar el papel que Chío
Zubillaga realizó en el campo del periodismo de combate, de las luchas por la
emancipación del campesinado, por el progreso la ciencia y de las letras para
consolidar una conciencia humanística y de cambio progresista en la sociedad
venezolana, y en particular entre los jóvenes, hombres y mujeres, que lo
tuvieron y disfrutaron como un excepcional maestro de su tiempo.
La quema de sus libros, entregados en custodia a la Biblioteca ¨Riera
Aguinagalde¨ por sus albaceas, familiares y amigos, ha provocado una enérgica
protesta a escala nacional, tanto por quienes le conocieron como por quienes
recibimos directa o indirectamente sus mensajes cargados de sabiduría y sobre
todo de rectitud y ética ciudadanas. Afortunadamente la Academia Nacional de
la Historia, cuando la dirigía Guillermo Morón, uno de sus discípulos más
distinguidos, publicó sus obras completas, recopiladas en periódicos y
revistas de todo el país, por el poeta Ramón Querales, más las cartas que yo
recogí entre sus amigos, en 9 tomos, quedando únicamente por publicar su
Itinerario de Política Venezolana, que comprende gran parte de la Historia
Contemporánea de nuestro país, desde el gobierno del General Eleazar López
Contreras hasta los primero meses del de Rómulo Gallegos. El prólogo de estas
Obras Completas de Chío Zubillaga lo constituyen los dos tomos de la biografía
que yo escribí sobre este pensador y luchador caroreño. Esto lo informo para
satisfacción de quienes quieran conocer su pensamiento, porque en pocos días
inauguraremos la Sala de Lectura de sus obras, en un pequeño salón donde
expiró el 24 de julio de 1948, al lado del cuarto-biblioteca que le sirvió de
aula abierta a todos los que se acercaban a buscar sus orientaciones y
consejos, escenario de sus arengas a sus discípulos y sala de redacción del
semanario CANTACLARO, que recoge editoriales, artículos, reportajes, reseñas
de libros, en su mayoría escritos por él, y poemas y pensamientos de
escritores universales. Estos últimos los escribía simultánea o posteriormente
en las paredes de su habitación, en su totalidad copiados por su sobrino el
Dr. Agustín Zubillaga, publicados por mí en la biografía y vueltos a colocar
en su sitio original.
Volviendo a la afrenta que constituye la quema de su biblioteca, aunque
algunos 900 ejemplares se salvaron, el fuego provocado por la ignorancia de
unos y la tendencia fascista de otros, seguramente los más responsables,
consumió cerca de 2.000 libros, entre los cuales se encontraban algunos del
escritor caroreño y discípulo suyo, Antonio Crespo Meléndez, y del Dr.
Ambrosio Perera. Y con los libros desaparecieron comentarios, análisis y
opiniones que los dos primeros escribían en los márgenes de la mayoría de
esos ejemplares de clásicos griegos y latinos, además de escritores europeos y
americanos contemporáneos.
En una reunión con el Coordinador de la Casa de Chío Zubillaga, bajo la égida
de la Universidad Centrooccidental ¨Lisandro Alvarado¨, el poeta Jesús
Enrique León, el Presidente de la República (literaria) de Guarimure, Armando
León, la artista plástico Úrsula Rey el poeta y editor Julio Bolívar,
acordamos la publicación de un documento firmado por todos los venezolanos
defensores del patrimonio cultural de nuestra nación, y realizar un acto de
desagravio a Chío Zubillaga. Esta propuesta viene a ser fortalecida por la
misma iniciativa que Américo Martín le sugirió al poeta Fausto Izacaray,
quien me la comunicó, y acogimos con verdadera complacencia y fraternidad.
De allí que trabajaremos en los próximos días para desagraviar al pensador
revolucionario que fue Chío Zubillaga, a su alumno Antonio Crespo Meléndez y a
su adversario ideológico Ambrosio Perera, con la participación de todos los
sectores e individualidades dispuestos a defender la memoria y la libre
expresión del pensamiento de los venezolanos.

CHÁVEZ Y LA FEDERACIÓN
Por Juan Páez Ávila
26-03-2009
Cuando
en el mundo occidental se consolida el Estado Federal y hasta la Autonomía de
algunas provincias en el contexto de una República Democrática, producto no
sólo de largas y algunas veces cruentas luchas políticas y sociales, sino
también de la acumulación de experiencias positivas en el desarrollo y
progreso de las naciones, en nuestro país el Comandante Chávez retrocede al
Estado centralista, negando en los hechos lo establecido en la Constitución
Nacional vigente, inspirada en el pensamiento de Simón Bolívar y Ezequiel
Zamora.
La decisión del Presidente de la República de revertir al poder central
facultades constitucionales, exclusivas de las gobernaciones, de la
administración de puertos, aeropuertos y carreteras, mediante ley violatoria
de la Constitución Bolivariana que él mismo refrendó y elogió como la mejor
del mundo, constituye también la negación del pensamiento del General Ezequiel
Zamora, quien ofrendó su vida en defensa de la Federación.
Tanto un hecho como otro revelan que el Comandante Chávez ha utilizado
banderas de gran atractivo popular, para alcanzar sus fines personales de
dominación política, de concentración de poderes y no para defender principios
legales o valores históricos en los cuales ha dicho creer como estandartes
para impulsar cambios políticos y sociales en el país. La figura de Zamora le
sirvió para engañar a incautos, que siempre han profesado simpatías por sus
héroes históricos, independientemente de los aciertos o fallas que han tenido
en ejercicio de sus luchas y sacrificios. Hoy, el General del Pueblo Soberano,
como gustaba llamarlo el Comandante en Jefe, ha sido colocado de lado o
lanzado a los desperdicios de la historia. Ya no le sirve a sus planes
personalistas, centralistas y autoritarios, como tampoco le son útiles muchos
de sus amigos que le acompañaron en sus aventuras golpistas de 1992 e incluso
de en su carrera electoral hacia la conquista de la Presidencia de la
República.
De esta experiencia se desprende que todo de lo que está estampado en la
Constitución Bolivariana como principios fundamentales del Estado de Derecho,
que la misma encarna y ordena aplicar y defender a todos los venezolanos,
podrá ser cuestionado y reformado por órdenes del Presidente para ajustarlo a
sus planes e intereses personalistas, y cada día más militaristas.
La concentración del poder en la persona del Comandante Chávez lo llevará muy
pronto a negar en los hechos el pensamiento de Simón Bolívar en materia de
alternabilidad en las funciones públicas, y sobre todo en el principio de que
el poder militar debe estar sometido al poder civil, como garantía del pleno
ejercicio de la democracia.
Ante esta carrera del Presidente hacia el totalitarismo, la sociedad civil y
todos los factores democráticos, sin discriminación alguna, tienen la
obligación de unirse para presentarle al país una alternativa democrática.

MILITARIZACIÓN Y CRISIS OFICIAL
Por Juan Páez Ávila
12-03-2009
La
política de obediencia y disciplina impuesta desde Miraflores, primero para
construir mediante un decreto el Partido Socialista Unido de Venezuela y luego
ordenarle a los partidos de la alianza gubernamental que se disolvieran y se
integraran a la organización única oficialista, fue resistida prudentemente
por los aliados del PPT, y el PCV, pero llegado el momento de escoger los
candidatos a gobernadores y alcaldes, señalados en una lista desde el Palacio
de Gobierno, se ha producido la mayor crisis política que en lo interno tiene
que enfrentar el Presidente Chávez.
La militarización del PSUV solamente ha sido acatada por los partidarios de un
régimen autocrático en el que el comandante ordena y ellos obedecen
disciplinadamente, y por algunos oportunistas que le acompañan mientras pueden
hacer de la política un buen negocio y enriquecerse mediante el cobro de
comisiones y otras corruptelas del tráfico de influencias, algo que ha sido
denunciado hasta por militantes del partido único oficialista.
La crisis presentada en varias gobernaciones y alcaldías en las que los
aliados del PPT y el PCV, a los que se ha sumado el MEP, consideran tener
mejores candidatos con posibilidades de ganar las elecciones, no la pueden
resolver democráticamente a través del debate ideológico como lo han planteado
algunos dirigentes de esos partidos políticos, porque la órdenes del
Comandante en Jefe no son para discutirlas. Las aceptan o se van, lo ha dicho
en varios escenarios el jefe único.
Y aunque la militarización del PSUV no la ha podido extender el Presidente de
la República a los partidos aliados, sí los ha debilitado al provocar la
salida de altos dirigentes de estas organizaciones políticas, promovidos a
ministerios y otros importantes cargos gubernamentales o postulados a
gobernaciones y alcaldías. En las próximas semanas o meses el país podrá
comprobar hasta dónde llega la resistencia para defender algunos principios
ideológicos que han caracterizado en la historia universal al socialismo no
autocrático, no estalinista, por parte de la dirigencia del PPT, PCV y MEP
que han venido apoyando al Comandante Chávez, pero exigen respeto a la
pluralidad que caracteriza al socialismo democrático. También se comprobarán
los límites del portaaviones que todavía pretende seguir siendo Chávez en las
elecciones regionales.
El apoyo del PPT a Lenny Manuit como candidata a la gobernación del Estado
Guárico es un verdadero desafío al autoritarismo, al militarismo como forma de
conducir el Presidente de la República la política de alianzas y la escogencia
de los candidatos a gobernaciones y alcaldías. A Chávez le queda la
alternativa de romper con el PPT y perder la gobernación de ese Estado con un
candidato desvinculado de la región, pero obediente y disciplinado a las
órdenes de Miraflores, o revisar la política de su dedo omnipotente. Y aunque
la dirección nacional del PSUV decidió romper lanzas con el PPT y estaban a la
espera de llegada del Comandante en Jefe para pedirle ratifique el
rompimiento, a la hora de terminar este artículo no se había producido la
orden militar, indiscutible del máximo jerarca. Lo que es evidente es que la
voz de mando del jefe único ya no es acatada incondicionalmente por sus
aliados ni por muchos de los dirigentes y militantes del Partido que decretó,
sin consultar a nadie más que a su voluntad militar, para que cumpliera sus
posteriores órdenes.
Cuando ya tiene el sol por la espalda, la crisis del llamado Polo Patriótico,
que trató de reconstituir el Presidente, sumada una política económica y
social equivocada cuyos resultados desastrosos conoce y siente ya la mayoría
de los venezolanos, lo conducirá a una segunda derrota electoral, indicativo
de que no podrá gobernar más del 2012 tal como lo establece la Constitución
Nacional de 1999, sin posibilidad alguna de modificarla, salvo que intente un
frenesí más de locura mesiánica contra la mayoría de la población que aspira
vivir en paz, y que difícilmente, a estas alturas, se dejará arrebatar la
democracia.

LA REELECCIÓN DE CHÁVEZ
Por Juan
Páez Ávila
26-02-2009
El
triunfo del sí en el referendo del domingo pasado le abre el camino al
Presidente Hugo Chávez para presentarte nuevamente como candidato a la
reelección en el 2012, lo que le da la ventaja de disponer de 4 años para
realizar una campaña permanente utilizando el peso del Poder Ejecutivo que
ejerce a sus anchas y el control que ejecuta sobre los demás Poderes Públicos,
frente a una oposición que arranca lanzándose algunos dardos que la pueden
dividir en vez de unirla, sino no traza políticas claras del juego democrático
para llegar a un nuevo acuerdo en todas las elecciones que debe enfrenar
hasta el 2012.
Sin embargo, Chávez deberá preservar las condiciones de vida que hoy disfrutan
esos 6 millones de venezolanos que sufragaron por la reelección indefinida, o
mejorarlas. No me refiero a las condiciones políticas porque seguirá
ejerciendo todo el poder que le otorga el cargo de comandante en jefe, del
cual dependen los demás poderes públicos y las empresas del Estado que le
dieron los recursos para movilizar y entusiasmar a esa mayoría que le
acompaña.
Durante los 4
años que le faltan para completar el período constitucional que todavía
ejerce, deberá enfrentar las consecuencias de una difícil crisis económica
mundial, que los principales estadistas del mundo desarrollado intentan
solucionar uniendo no sólo a todos los sectores políticos, económicos y
sociales de sus respectivos países, sino también a todas las naciones
democráticas que sufren el impacto de la crisis. El momento político y
económico que viven los países en este espinoso momento histórico, los ha
llamado a la unidad para buscar la solución definitiva o para detener una
catástrofe universal.
El Presidente Chávez no parece proclive a un entendimiento con el 45% de la
población que le adversa, y todo parece indicar que tratará de profundizar las
políticas, sobre todo económicas, que viene empleando desde hace algunos años,
en la creencia de que los resultados electorales del 15 de febrero ratifican
que anda en la vía correcta. Si persiste esa visión, esa concepción del
momento que atraviesa nuestra economía, puede conducirlo, como apuntan las
estadísticas, a una mayor inflación y a un mayor estancamiento de la economía,
a lo que los economistas llaman la estanflación, y el panorama político,
incluso económico y social que le permitió la victoria, puede cambiar para
peor. Y no sólo para su gobierno y sus cálculos para conseguir otra
reelección, sino para todos los venezolanos, especialmente para los más
pobres.
Pensar que los laureles de hoy estarán presentes en 2012, puede ser no sólo
una ilusión, sino también un error de proporciones gigantescas, que de no
cambiar la óptica y las políticas económicas y sociales, aumenten la pobreza y
el atraso económico del país. Y sobre todo, si desde la Alcaldía
Metropolitana, las gobernaciones de Miranda, Zulia, Táchira, Carabobo y Nueva
Esparta, más las otras alcaldías que ganó la oposición, sus titulares dan un
ejemplo de eficacia administrativa y honestidad en los manejos de los dineros
público.

LIDERAZGO
FUTURO
Por Juan Páez
Ávila
19-02-2009
La
dimensión humanista que le dieron los jóvenes estudiantes a sus luchas contra
la Enmienda a la Constitución, no sólo trasciende el momento de bochorno y
subdesarrollo que Hugo Chávez y el autoritarismo le han impuesto a la
sociedad venezolana, sino que también, por su coraje y su discurso
sorprendente y coherente, por su profundidad de ideas y valores democráticos,
garantiza que no se dejarán quitar el futuro de libertades en el cual aspiran
vivir, aunque el ventajismo obsceno le haya dado la victoria al Presidente de
la República el 15 de febrero pasado.
Los jóvenes
que también quieren ser, con legítimos derechos, presidentes, gobernadores,
alcaldes y legisladores en un futuro inmediato o de corto plazo, revelan que
conocen los valores de la democracia y se preparan para constituir un nuevo
liderazgo, que la rescaten definitivamente del personalismo, del militarismo y
de la tendencia autoritaria del Presidente Chávez.
El significado de las luchas pacíficas impulsadas por los estudiantes apunta
hacia un futuro de convivencia democrática. La anterior crítica del Comandante
en Jefe a la actuación de grupos violentos que le apoyan e incluso se
consideran chavistas hasta la muerte, debe ir acompañada de una actuación
inmediata contra esas organizaciones para policiales y paramilitares, y a su
vez rectificar el grave error de haber armado una especie de tropas de choque
para defender su revolución, de una agresión que no llega ni desde el exterior
ni del interior del país.
La participación masiva de millones de venezolanos en la contienda electoral
del 15 de febrero, indica contundentemente que la amenaza de otro golpe de
estado que obligue al Presidente otra vez a renunciar, como el famoso y
trágico 11 de abril del 2001, se convierte cada día que pasa en un fantasma
que, sin dejar de preocuparle, merece también una seria reflexión. El país
político aprendió que ese no es el camino correcto para cambiar de gobierno,
que la mayoría busca el rumbo que señalan los estudiantes con sus combates
pacíficos y democráticos, no sólo porque el 11 de abril fue un retroceso para
el país democrático, sino también porque el 4 de febrero del 1992 fue otro
ejemplo de aventurerismo antidemocrático y de regresión histórica, que tampoco
debe repetirse.
La participación de millones de electores y en particular de los jóvenes que
también aspiran ser candidatos a la Presidencia de la República,
gobernaciones, alcaldías y cuerpos deliberantes en el futuro, tiene como
lectura inmediata que los venezolanos debemos erradicar la violencia como
forma de lucha política, y disputarse el ejercicio del poder mediante
elecciones transparentes y universales, para lo cual es fundamental y el
Presidente Chávez desarme a sus grupos violentos, antes de que sea demasiado
tarde, porque puede perder su control.
La democracia requiere, como sucede en el mundo civilizado, un desarme total
de la población civil, si se quiere evitar que la espiral de la violencia
continúe la matanza de miles de jóvenes en los barrios populares y liquide lo
que nos queda de convivencia ciudadana.
La convocatoria del Referendo sobre la elección indefinida fue realizada
violando el derecho a votar, de centenares de jóvenes que cumplieron 18 años
entre una y otra elección, para evitar que el país conociera, como lo va a
conocer en los próximos meses, las graves consecuencias que tendrá en nuestra
economía la crisis que se extiende por todo el mundo. Chávez no podrá
continuar con el gasto público desmesurado que le ha permitido dar ayudas a
los más pobres del país, y regalarle a otros gobiernos del continente los
excedentes de los altos precios del petróleo y dejar sin medicinas a nuestros
hospitales y sin viviendas a millones de venezolanos. Seguramente la realidad
lo obligará a atender las más ingentes necesidades de quienes sufrirán el
impacto del alto costo de la vida, que siempre son los más pobres, pero ahora
no tendrá el dinero para hacerlo, ni podrá recuperar los miles de millones de
dólares que ha regalado a los países cuyos gobernantes se aprovechan de su
vanidad personal al vitorearlo como líder de América Latina.
Sí hay futuro para la juventud, que en las próximas contiendas electorales
demostrará que el país puede ser gobernado por una nueva generación de hombres
y mujeres jóvenes preparados para rescatar la democracia, promover el
bienestar y el progreso de nuestro país. El combate cívico de los jóvenes y su
disposición a continuar a la vanguardia en el escenario político del país, es
el prólogo y el epílogo de una gran jornada que todos los venezolanos
democráticos debemos apoyar realizar permanentemente para consolidar el
sistema de libertadas públicas.

SÍ HAY FUTURO
Por Juan
Páez Ávila
12-02-2009
La
dimensión humanista que le dan los jóvenes estudiantes a sus luchas contra la
Enmienda a la Constitución, no sólo trasciende el momento de bochorno y
subdesarrollo que Hugo Chávez y el autoritarismo le han impuesto a la
sociedad venezolana, sino que también, por su coraje y su discurso
sorprendente y coherente por su profundidad de ideas y valores democráticos,
garantiza que no se dejarán quitar el futuro de libertades en el cual aspiran
vivir.
Los jóvenes que también quieren ser, con legítimos derechos, presidentes,
gobernadores, alcaldes y legisladores en un futuro inmediato o de corto plazo,
revelan que conocen los valores de la democracia y se preparan para constituir
un nuevo liderazgo, que la rescaten definitivamente del personalismo, del
militarismo y de la tendencia autoritaria del Presidente de la República.
El significado de la mega marcha convocada por los estudiantes apunta hacia un
futuro de convivencia democrática y constituye un alerta que ha debido llegar
a los oídos y ojos del Presidente Hugo Chávez, seguramente después de
observar las fotos que tomaron sus funcionarios desde el helicóptero de la
Disip, que le han debido revelar el poder de convocatoria de los jóvenes y lo
acertado de los partidos políticos y de la sociedad civil al colocar en sus
manos la movilización para demostrar que una mayoría de venezolanos no quieren
la reelección indefinida de ningún ciudadano en su respectivo cargo.
La crítica del Comandante en Jefe a la actuación de grupos violentos que le
apoyan e incluso se consideran chavistas hasta la muerte, debe ir acompañada
de una autocrítica interna, que a su vez le debe indicar el grave error de
haber armado una especie de tropas de choque para defender su revolución, de
una agresión que no llega ni desde el exterior ni del interior del país.
La amenaza de otro golpe de estado que lo obligue otra vez a renunciar, como
el famoso y trágico 11 de abril del 2001, se convierte cada día que pasa en un
fantasma que, sin dejar de preocuparle, merece también una seria reflexión. El
país político aprendió que ese no es el camino correcto para cambiar de
gobierno, que la mayoría busca el rumbo que señalan los estudiantes con su
mega marcha pacífica y democrática, no sólo porque el 11 de abril fue un
retroceso para el país democrático, sino también porque el 4 de febrero del
1992 fue otro ejemplo de aventurerismo antidemocrático y de regresión
histórica, que tampoco debe repetirse.
La mega marcha convocada por los jóvenes que también aspiran ser candidatos a
la Presidencia de la República, gobernaciones, alcaldías y cuerpos
deliberantes en el futuro, tiene como lectura inmediata que los venezolanos
debemos erradicar la violencia como forma de lucha política, y disputarse el
ejercicio del poder mediante elecciones transparentes y universales, que NO
haya elección indefinida y que el Presidente Chávez debe desarmar a sus grupos
violentos, antes de que sea demasiado tarde, porque puede perder su control.
La democracia requiere, como sucede en el mundo civilizado, un desarme total
de la población civil, si se quiere evitar que la espiral de la violencia
continúe la matanza de miles de jóvenes en los barrios populares y liquide lo
que nos queda de convivencia ciudadana.
El combate cívico de los jóvenes y su disposición a contribuir a la defensa
del voto, es el prólogo y el epílogo de una gran jornada que todos los
venezolanos democráticos debemos realizar el 15 de febrero, para detener la
carrera desbocada del Comandante Chávez hacia la presidencia y dictadura
indefinidas, votando NO y disponiéndonos a hacer respetar los resultados
electorales.

10 AÑOS DESPILFARRADOS
Por Juan
Páez Ávila
05-02-2009
Después
de una década de gobierno, Hugo Chávez no sólo ha despilfarrado más 800 mil
millones de dólares en gastos improductivos y regalos a países donde gobiernan
amigos suyos que le apoyan incondicionalmente, sino que también ha frustrado
las esperanzas de millones de venezolanos que sufragaron por él creyendo que
su administración encabezaría un cambio a favor del nivel de vida de la
mayoría.
Hace 10 años el Comandante Chávez asumió la Presidencia de la República con la
promesa de cambiar la democracia representativa por una participativa y
protagónica que acabaría con la corrupción administrativa, la violación de
los derechos humanos y el control de los demás poderes públicos por parte del
Ejecutivo Nacional, la injusticia social, la entrega de nuestra soberanía a
una potencia extranjera y hasta con los niños de la calle. En síntesis, un
verdadero cambio político, social y económico inspirado en el pensamiento de
Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, que 10 años después ha
cambiado por lo que llama el socialismo del siglo XXI, con banderas del
socialismo soviético del siglo XX, ruidosamente fracasado; y de un
cheguevarismo y fidelismo cubanos que ha sobrevivido por el anterior auxilio
de la Unión Soviética y por el apoyo que ha recibido de los excedentes del
petróleo venezolano, que el propio Chávez le ha suministrado.
La corrupción ha alcanzado límites tan extravagantes, que algunos
beneficiarios, como los empresarios detenidos en los Estados Unidos, no sólo
han echado el cuento de cómo se enriquecieron de la noche a la mañana, al
recibir jugosos contratos por parte de ministros y otros altos funcionarios,
sin licitación, sino que también contaron el reparto de comisiones mil
millonarias a los más cercanos colaboradores del Comandante en Jefe. Y para
los que pudieran dudar de la palabra de los ¨niños cantores¨ de Miami,
algunos altos burócratas que forman parte del entorno presidencial, que antes
de su arribo al poder vivían modestamente, hoy hacen ostentación, sin rubor
alguno, de su reciente enriquecimiento ilícito.
La violencia social se ha apoderado de los barrios populares, y afecta a toda
la sociedad, que ve morir mediante asesinatos impunes a más de un millar de
venezolanos cada mes, con el agravante de que esa violencia estimulada por un
discurso virulento del Presidente comienza a extenderse al mundo de la
política. Grupos armados irregularmente, con el argumento de defender al
gobierno de una supuesta invasión extranjera o de un alzamiento militar
interno, según la palabra oficial al condenar el saqueo a la Sinagoga de la
grey judía, estarían actuando por su cuenta y riesgo, sin que ni la policía ni
la Fuerza Armada sean capaces de desarmarlos. La inseguridad, después de 10
años de gobierno del Comandante en Jefe, es mayor.
La democracia participativa ha resultado toda una farsa, la mitad de la
población está excluida de los planes del gobierno para contribuir al
desarrollo del país, y los que forman parte del coro de adulantes y
colaboradores inmediatos, sólo participan en la ejecución de la órdenes del
Comandante en Jefe. El único protagonista es el propio Chávez, que se encadena
a radio y televisión cuando le viene en gana y ordena a sus funcionarios a que
cumplan irrestrictamente sus mandatos.
Los Poderes Públicos están sometidos a su férrea voluntad y actúan para
criminalizar las protestas pacíficas de los ciudadanos que no comparten la
política del jefe único.
La construcción de viviendas para una vida digna de los más pobres ha sido
otro engaño. Centenares de partidarios suyos protestan casi todos los días en
las principales ciudades del país, por el incumplimiento de esa promesa y por
el hacinamiento en que viven.
El fracaso de la política agrícola e industrial implementada por sus ministros
ha sido un estruendoso fracaso. Mas de la mitad de las industrias han quebrado
y los agricultores han sido acosados por lo cuerpos policiales, secuestrados
por bandoleros del hampa común y política. Esa política ha convertido a
Venezuela en un país importador de más del 80% de cuanto consumimos, lo que ha
llevado a afirmar a algunos estrategas militares, que en un supuesto caso de
ataque y bloqueo al país, nuestros pundonorosos soldados se entregarían más
por falta de alimentos, en quince días, que por carencia de coraje para
defender nuestra integridad territorial.
La inflación ha hecho más pobre a los pobres, porque los sueldos y salarios no
alcanzan para cubrir la cesta alimentaria y menos la básica. La mayoría de los
hospitales no tienen insumos para atender a los enfermos, y la mayoría de las
escuelas no han sido siquiera reparadas. En síntesis, la salud y la educación
estancada o en retroceso, con médicos y docentes mal pagados y sin planes para
mejorar sus niveles profesionales en una era del conocimiento.
La corrupción, la incompetencia y el gobierno de un solo hombre, personalista
y militarista NO debe continuar, no sólo por la tragedia que enfrenta hoy la
nación, sino también por el futuro de los jóvenes que se preparan y luchan
para rescatar el país.

ENMIENDA Y REPRESIÓN
Por Juan Páez Ávila
22-01-2009
La
orden del Presidente de la República a la Asamblea Nacional de aprobar una
enmienda a la Constitución Bolivariana, violando varios artículos de la misma,
y la orden a los ministros de Defensa e Interior y Justicia de lanzarle ¨gas
del bueno¨ a los manifestantes que protesten contra esa flagrante trasgresión
a la Carta Magna, forman parte de un mismo plan para tratar de imponerle a los
venezolanos su voluntad personalista y militarista de permanecer
indefinidamente en el poder.
Ambas decisiones del Comandante Chávez, además de obedecer al objetivo
fundamental de perpetuarse en el ejercicio del poder, tenían que ser
decretadas con horas de diferencia en el tiempo, porque ya eran conocidos por
la sala situacional de Miraflores los resultados de las últimas encuestas de
mayor credibilidad y acierto en sus diagnósticos, que registran rechazo
mayoritario de la población a esa ambición demencial de permanecer al frente
del gobierno hasta la muerte.
De allí la violencia que han desatado los cuerpos policiales contra los
estudiantes y jóvenes en general que han salido a la calle a expresar sus
opiniones contra le reforma a la Constitución Nacional disfrazada de enmienda,
y a pedir al Tribunal Supremo de Justicia que declare ilegal la convocatoria
al referendo, por no permitirle a centenares de miles de venezolanos que
cumplieron 18 años desde el momento en que se cerró el Registro Electoral para
realizar las elecciones del 23 de noviembre de 2008, hasta el 15 febrero,
fecha dispuesta, por orden del jefe único, para ejecutar la consulta.
En la creencia de que pueden cambiar la opinión mayoritaria de los electores a
votar por el NO, reprimiendo brutalmente a los estudiantes con ¨gas del bueno¨
lanzado por la policía y la Guardia Nacional, deteniendo, torturando y
desapareciendo a decenas de jóvenes, han permitido la presencia agresiva de
grupos parapoliciales o paramilitares que se identifican con los intereses de
la perpetuación en el poder de todos los funcionarios electos en comicios
pasados, incluso de ellos como bandas irregulares pagadas con los dineros de
alguna alcaldía o ministerio gubernamental.
A la violación de los derechos políticos relacionados con la protesta pacífica
de los estudiantes, le agregan la violación de los derechos humanos de los
manifestantes, en una peligrosa carrera hacia dictadura.
De nada valdrá la represión contra la juventud que reclama le permitan ejercer
el derecho al voto porque ya cumplieron 18 años. Los jóvenes han demostrado
una gran madurez y una verdadera vocación pacífica para luchar, y la sociedad
venezolana ha alcanzado ciertos niveles de conciencia política democrática,
que no dejarán amedrentar por la represión y acudirán masivamente a votar NO
en las elecciones del 15 de febrero.
Tanto por lo que dicen las encuestas, como por lo que uno puede pulsar en
calle, la mayoría de los electores considera que ya se rechazó la reforma, el
2 de diciembre de 2007, que solicitaba el voto para la elección indefinida
del Jefe del Estado, y que ese No será ratificado en la próxima consulta.

DERROTA INDETENIBLE
Por Juan Páez Ávila
08-01-2009
La
aparentemente habilidosa propuesta del Presidente de la República de extender
la elección por tiempo indefinido a gobernadores, alcaldes y legisladores, no
sólo es una manipulación política para entusiasmar a sus seguidores que
actualmente ocupan esos cargos, sino también el reconocimiento de su pérdida
de prestigio entre la mayoría de los electores, que según algunas encuestas le
aseguran una tercera derrota en el próximo referendo.
De allí que la violación de la Constitución Bolivariana que se hizo aprobar en
1999, no tenga límites en la mente del Comandante Chávez, quien procede no
apegado al derecho sino al poder que cree concentrar en su persona por el sólo
hecho de haber ordenado su sanción, para modificarla de acuerdo a sus
intereses del momento. Así ha venido procediendo en todas las elecciones que
ha convocado para tratar de legitimar su mandato en el tiempo; siempre
encuentra o le buscan una manera legal o ilegal de adecuar la legislación
venezolana a sus intereses de presidente casi providencial, escogido para
gobernar hasta que crea que ha superado todos los males heredados de una
historia de antipatriotas o antibolivarianos.
Pero después de 10 años de gobierno, administrando la hacienda pública más
cuantiosa de es misma historia, aunque no se le haya agotado su capacidad des
maniobra, el fracaso de su gestión frente a la corrupción administrativa, la
inseguridad de las personas y los bienes, la vivienda, la salud y la
educación, sumados al despilfarro de parte de esos dineros de todos los
venezolanos, tratando de arreglarles los problemas a otros países, las
mayorías que creyeron en sus promesas le han dado la espalda, y por los
indicadores conocidos todo indica que será de una manera definitiva.
La próxima derrota es indetenible y sólo le quedará la alternativa de
aceptarla o llevar a una crisis más profunda, en la creencia de que saldrá
triunfador por el respaldo militar que ha demostrado poseer hasta ahora, tal
como lo tenían los generales Marcos Pérez Jiménez y Augusto Pinochet al
momento de desconocer los resultados del plebiscito convocado, por el primero,
o tratar de desconocerlo, el segundo.
Y no sólo es el caso de los generales Pérez Jiménez y Augusto Pinochet lo que
debe servirle de espejo al Comandante Chávez, sino también, y posiblemente más
importante, la reacción de algunos sus partidarios en funciones de gobierno
electos popularmente, que tanto por razones constitucionales, como por ser o
creerse legítimos aspirantes a sucederlo como candidato presidencial en el
2012, ya no le obedecen ciegamente, después del rotundo fracaso de la
administración central, personalista y militarista que impuso desde el
comienzo de su gobierno.
En las circunstancias deplorables a las que ha llegado el país como
consecuencia de un régimen mesiánico, cuyo comandante se considera
omnipotente, pero incapaz de cumplir sus promesas de combatir la corrupción y
recoger los niños de la calle, le corresponde a la alternativa democrática
lograr la unidad de la mayoría de los venezolanos y preservar la democracia.

ENMIEN
Por Juan Páez Ávila
17-12-2008
Las
crisis políticas pueden presentarse acompañadas o no de una crisis económica,
e incluso pueden tener un desenlace inesperado, pero cuando se desarrollan en
medio de una debacle económica las consecuencias tienden a ser irreversibles y
su final de un seguro colapso para quien dirige los destinos de un país.
El Presidente Chávez decidió adelantársele a los efectos que la crisis
económica mundial tendrá sobre nuestra economía y ordenó la convocatoria de
una Enmienda a la Constitución Nacional, para tratar de reelegirse por tiempo
indefinido, generando en el país una crisis política que puede alcanzar a su
propio Partido Socialista Unido de Venezuela, que a la vez puede hacerle más
difícil la aprobación del Referendo que establece la Carta Magna.
Y aunque la convocatoria de la Enmienda es a todas luces inconstitucional
porque es para consultar una reforma que ya fue negada por el soberano, la
decisión del Comandante en Jefe metió a la población en una nueva campaña
electoral, que junto con las cadenas de radio y televisión de casi todos los
días trastorna la paz de las navidades y es posible que hasta la admiración y
el respeto que muchos de sus simpatizantes le tienen. Su aspiración a ser el
único que puede dirigir el país desde Miraflores no sólo liquida la
alternabilidad que impone la Constitución que él mismo hizo aprobar en 1999,
sino que también le cierra el paso a todos los aspirantes de su partido que
obtuvieron una alta votación sin haber recibido su espaldarazo levantándoles
las manos en la pasada campaña electoral.
Derrotados sus pupilos Diosdado Cabello, Jesse Chacón y Aristóbulo Istúriz, y
aparecidos como emergentes Henry Falcón y Manuel Briceño, el jefe único vio
perdida su hegemonía personal, porque estos gobernadores de Lara y Monagas no
fueron escogidos por su dedo, ni electos por el respaldo que él les dio, sino
por sus respectivos liderazgos, y por eso corrió hacia adelante llevándose por
el medio a su propia Constitución Bolivariana.
De allí que el Comandante en Jefe tendrá que enfrentar una crisis política
creada por su ilimitada ambición de poder, antes de que se le agote el colchón
de dólares que tiene en Fonden y se vea envuelto en o arropado por la crisis
financiera y económica que afecta a todas las economías altamente
desarrolladas del mundo.
En esta nueva encrucijada política lo más probable es que su verbo tronante,
escatológico, conectado durante varios años con el sentimiento popular de una
mayoría que le ha acompañado, no tenga el eco de antes, y camine seguro a una
tercera derrota, que lo deje con la única oportunidad de terminar su período
el 2012. El final del período presidencial del Comandante en Jefe debería
estar revestido de toda normalidad democrática, pero como Chávez no tiene
límites en su ambición personal, lleva el país hacia una nueva contienda
electoral para tratar de perpetuarse en el poder.
Por los primeros sondeos de opinión que se han realizado en los últimos días y
por el rechazo que tuvo el referendo del 2D del 2007, mediante el cual
pretendía reformar de Constitución para reelegirse indefinidamente, estamos
frente a claros indicadores de que la mayoría de electores votará contra la
enmienda. Y una tercera derrota lo dejará definitivamente desconectado con el
pueblo que le ha venido apoyando a lo largo de estos ya largos 10 años de
gobierno, y sin posibilidades de imponer a su sucesor en las filas del PSUV.
Derrotado una vez más, la dinámica de la crisis le abrirá paso a los
liderazgos emergentes.

LA PRÓXIMA BATALLA
Por Juan Páez Ávila
04-12-2008
A
pocos días de
las elecciones del 23 de noviembre, en las que Hugo Chávez le levantó la mano
a sus candidatos a las gobernaciones, con algunas excepciones entre las que
resultó evidente la de Henry Falcón en el Estado Lara, y después de
experimentar una gran derrota en las principales regiones del país, el
comandante en jefe desafía la Constitución Bolivariana y ordena a sus
subalternos e incondicionales a aprobar una Enmienda Constitucional para
tratar de reelegirse indefinidamente en la Presidencia de la República. Sin
darle tregua a los venezolanos para que disfruten de las navidades, y en
particular a los partidos políticos y a la sociedad civil para que saboreen
la mieles de la victoria, Chávez recorre el país levantándoles otra vez la
mano a quienes salieron electos con sus votos, como para que no quede duda
alguna de que el gran elector es él, el jefe supremo, el imprescindible si
quieren continuar gobernando. Violando la Constitución Nacional, después que
la mayoría de los venezolanos le dijo NO a su reforma constitucional para
reelegirse hasta el fin de sus días, en el referendo del 2 de diciembre, llama
y obligará al país a una nueva batalla electoral, con la pretensión de
eternizarse en Miraflores.
Aunque el Presidente Chávez obtuvo mayoría de votos en todo el país, perdió
Caracas y Miranda, Carabobo y Táchira y no pudo conquistar Zulia y Nueva
Esparta, la próxima gran batalla será más social que política, nunca bélica a
pesar de que la revolución esté armada, y se librará en los barrios pobres de
la gran capital, donde el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, el Alcalde
de Sucre, Carlos Ocariz, y el Gobernador de Miranda, Enrique Capriles
Radonsky, con menores recursos económicos, tendrán que disputar con el Alcalde
el Municipio Libertador, Jorge Rodríguez, quien dispondrá de recursos propios
y los que el Comandante le asigne, la realización de las más efectivas
políticas de inclusión, de los millones de caraqueños y mirandinos, que
todavía viven en la miseria.
Ledezma, Ocariz y Capriles, apoyados por los Alcaldes de Chacao, Baruta y El
Hatillo, ya han comenzado a planificar conjuntamente las principales políticas
para enfrentar la inseguridad, la congestión del tráfico automotor, la salud,
la educación y otros graves problemas sociales que afectan a la mayoría de la
población de las barriadas, para lo cual han llamado al Presidente de la
República y al Alcalde Rodríguez para trabajar conjuntamente. El Comandante en
Jefe no atendió al llamado y ordenó a Rodríguez impulsar las mismas políticas
para convertir a Caracas en una ciudad “roja rojita”, y dio comienzo a su
campaña electoral por la aprobación del próximo referendo por la reelección
indefinida, dando por descontado que la Asamblea Nacional aprobará la
Enmienda Constitucional requerida, para dar cumplimiento a su mandato, en las
primeras sesiones del año 2009.
De allí que no es aventurado inferir, como hipótesis, que las amenazas, los
insultos, las bravatas y los llamados del Jefe Único a sus batallones y
escuadras a prepararse para barrer la oligarquía, a Globovisión y a los
escuálidos que le sirven al imperialismo, no son otra cosa que la continuación
de la lucha por perpetuarse en el poder. Las cuentas le resultan muy claras,
aunque en público trate de manipularlas, para convertir su derrota en “una
gran victoria socialista, revolucionaria y bolivariana”. Perdió la gran
Caracas por la ineptitud de sus alcaldes impuestos por su dedo hegemónico,
pero salvó la honrilla en el Municipio Libertador, por la división de la
oposición y tal vez por la juventud e inexperiencia del candidato de la
unidad, Stalin González, quien hizo un estelar papel al obtener más de 40% de
los votos.
A la oposición sólo le queda el tiempo necesario para un breve análisis para
determinar por qué se perdió en determinados estados y municipios, llamando
nuevamente a la unidad de todos los demócratas que adversan a Hugo Chávez,
incluso a muchos militantes del chavismo que discrepan de la reelección
perpetua del comandante único, cerrándole el paso a quienes han logrado forjar
su propio liderazgo. La crítica, para ser sincera, debe ir acompañada de la
autocrítica, nada de prepotencias ni mezquindades. Chávez es un animal
político que no permite respirar hondo al adversario, para derrotarlo todos
los sectores democráticos y sus votos son necesarios, y todo indica que sí es
derrotable.

LA SEGUNDA VICTORIA
Por Juan Páez
Ávila
21-11-2008
La
segunda victoria de la oposición en menos de un año no logró desplazar
mayoritariamente a Hugo Chávez del control del poder regional y municipal, en
las pasadas elecciones, pero lo golpeó en el centro vital del corredor
electoral venezolano, y le dio a la oposición la posibilidad de trazar la
iniciativa en aspectos fundamentales de la política nacional, tal como lo
expuso el Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma, al llamarlo al diálogo y a
la cooperación para sacar a la gran Caracas del caos, en que la sumieron sus
pupilos y gobernantes salientes.
Los resultados electorales, una vez proclamados en la madrugada del lunes
Enrique Salas Feo, gobernador de Carabobo, César Pérez Vivas, gobernador del
Táchira y Carlos Ocariz, alcalde del Municipio Sucre del Estado Miranda, la
sociedad civil venezolana ratifica sus convicciones democráticas y el gobierno
regional marca la pluralidad establecida en la Constitución Bolivariana de
Venezuela. El presidente Chávez conserva la mayoría de las gobernaciones y
alcaldías, pero deberá atender el llamado del Alcalde Metropolitano y los
gobernadores electos por la oposición democrática a dialogar civilizadamente
para consolidar la democracia en el país.
Ha triunfado la democracia, el Presidente de la República debe seguir en el
ejercicio de su cargo hasta el final del mandato constitucional en el 2012,
gobernar como manda la Constitución Nacional con las nuevas autoridades
regionales y municipales sin discriminación alguna, y la oposición brindar
apoyo y respeto al Jefe del Estado en el marco de la misma Carta Magna.
Si se cumplen las reglas del juego democrático claramente establecido en el
orden constitucional vigente, el país puede enfrentar con mayores
posibilidades de éxito la grave crisis económica que lo afectará como
consecuencia de la que vive el mundo, a raíz de la debacle financiera que
comenzó en los Estados Unidos y que se ha extendido por todos los continentes.
La hora es de la sensatez y no del lenguaje virulento empleado por el
Presidente Chávez durante la campaña electoral, ni de la retaliación por parte
de los nuevos gobernantes, tal como lo expresó Antonio Ledezma, Alcalde
Metropolitano electo, en su primer discurso dirigido a sus electores y al
país en general. La sociedad venezolana ha dicho mediante sus votos, que no
puede haber partido único ni reelección indefinida, que la oposición tiene que
ser democrática y por lo tanto continuar sus luchas en un contexto de absoluta
legalidad.
Y aunque faltan algunas jornadas electorales, antes de que se produzca la
escogencia del nuevo Presidente de la República en 2012, el gobierno y la
oposición deberían acordarse, una vez conocidos y reconocidos los resultados
electorales de 2008, de hecho y derecho a trabajar conjuntamente por superar
la crisis económica que se nos avecina o que ya está presente, y prepararse
para elegir concejales y diputados a la Asamblea Nacional en el 2009 y 2010
respectivamente.

OBAMA Y CHÁVEZ
Por Juan Páez
Ávila
20-11-2008
La
elección de Barak Obama como Presidente de los Estados Unidos cambia una
realidad mundial y provoca nuevos análisis y comparaciones políticas. La
democracia retoma el camino de F. D. Rooselvelt y J. F. Kennedy. Un hombre
culto y de firmes convicciones democráticas en la Casa Blanca, defenderá los
intereses de su país, pero llamará al diálogo y a la convivencia pacífica para
impulsar el desarrollo democrático del mundo. Por lo que considero
importante para los venezolanos preguntarnos cómo podrá influir su política
democrática en América Latina, respetando el derecho de cada nación a elegir
su futuro.
Mientras en los Estados Unidos un negro, Barak Obama, realizó una campaña
electoral que lo llevó a la Presidencia de esa nación con el voto de una
mayoría blanca, utilizando un lenguaje culto, en un debate civilizado, el
Presidente Chávez pretende conservar el poder desarrollando una campaña
cargada de insultos y ofensas personales, a los candidatos que adversan su
gobierno y tienen posibilidades de triunfar en algunas gobernaciones y
alcaldías en los estados y ciudades más poblados del país, creo que
haciéndole un grave daño a la majestad de su cargo y corriendo el riesgo de
que se le convierta en un boomerang.
Y aunque en las contiendas electorales los candidatos suelen exagerar las
virtudes de los suyos y los defectos o debilidades de los adversarios, el
Comandante en Jefe ha desbordado los límites de lo conocido hasta estos
momentos, en materia de agresiones y amenazas de un líder, que como todos los
que aspiran gobernar o seguir mandando la nación, se suben una tarima para
arengar y estimular a sus partidarios a preservar la firmeza en el combate por
la conquista de los electores. Afirmar que va a meter preso al actual
gobernador del Zulia, Manuel Rosales, que aspira a la Alcaldía de Maracaibo,
sin acusarlo ante un tribunal competente y garantizarle un debido proceso, o
sacar los tanques de guerra para derrocar al gobernador Enrique Salas Feo, de
llegar a ganar las elecciones en el Estado Carabobo, se parece más a una
reacción desesperada ante el temor de perder las elecciones, que un propósito
real de consumar una ilegalidad o un golpe de estado.
Cualquiera sea su objetivo final, el Presidente de la República con su
lenguaje incendiario y escatológico se expone, por irrespetuoso, no sólo a que
sus adversarios también lo irrespeten, sino que además exhibe al país ante el
mundo como una verdadera republiqueta del subdesarrollo, del primitivismo más
antihistórico posible, en los niveles del debate y la cultura políticas, muy
lejos de la palabra de Barak Obama.
Y en lo interno de nuestras fronteras, en vez de galvanizar a su alrededor a
una mayoría de venezolanos que le respalden democráticamente, genera una
mayores disidencias, que como las del PPT y del PCV tenderán a crecer y a
consolidarse como fuerzas autónomas, todavía identificadas con el “proceso
revolucionario”, pero no dependientes de una voluntad única y autoritaria.

!POR QUÉ VOTAR!
Por Juan Páez Ávila
13-11-2008
La
sociedad democrática venezolana tiene el 23 de noviembre del presente año la
extraordinaria oportunidad de propinarle una segunda derrota al autoritarismo
del Comandante Chávez y a un buen número de gobernadores y alcaldes ineptos y
corruptos que han actuado con un servil incondicionalismo a las políticas
centralistas y militaristas del jefe único del fracasado socialismo del siglo
XXI, con lo cual se puede y se debe cambiar la correlación de las fuerzas que
se disputan y disputarán en el futuro inmediato de la conducción y el destino
de la nación.
El triunfo de la oposición en los estados y alcaldías más populosos y de mayor
peso político en el país, tal como lo señala la mayoría de las encuestas que
se han realizado en los últimos meses, crearía un poder compensatorio,
independiente y capaz de contener los desmanes políticos y económicos que
viene cometiendo el Comandante en Jefe y que pretende seguir ejecutando con la
anuencia de unos Poderes Públicos controlados desde Miraflores. Si en la
mayoría de las principales ciudades del país el pueblo elige gobernadores,
alcaldes y concejos legislativos autónomos, que apoyen y contribuyan a la
movilización y protesta de la sociedad democrática contra las leyes
habilitantes que Chávez aprobó inconsulta e inconstitucionalmente, pueden
impedir su aplicación e incluso someterlas a referendo aprobatorio.
Sin los espejismos del “Chávez vete ya” que puede abrir caminos a un “Pinochetazo”,
la sociedad democrática tiene que actuar con la clara conciencia de que Chávez
es derrotable por la vía electoral y que el posible intento desconocer la
victoria de la oposición, le puede costar más caro que prepararse para
finalizar su mandato en 2012.
La disidencia en importantes sectores que han venido apoyando las políticas
del Comandante, no sólo son evidentes, sino que pueden adquirir una dinámica
que los impulse hasta el rompimiento, si tomamos en cuenta la prepotencia, la
soberbia, con que actúan los incondicionales y oportunistas que rodean al Jefe
del Estado. Incluso el delirio del predestinado que puede llegar a considerar
que la compañía y solidaridad que le han prestado sus aliados, llegó a su fin.
El Comandante en Jefe decide marchar solo, con las multitudes que lo proclamen
y no le discutan. Eso no es una hipótesis infundada, ha venido pasando a lo
largo de su mandato: primero se desprendió de Luis Miquilena y un grupo de
diputados, luego de PODEMOS y finalmente de José Vicente Rangel. Ninguno de
los disidentes de hoy, juicio del jefe único, puede serle más necesario que
los nombrados.
Si la oposición y la disidencia derrotaron las aspiraciones de Chávez de
perpetuarse en el poder, en el referendo del 2 de diciembre de 2007, hoy con
una oposición unida, con más experiencia política y una nueva disidencia, hay
que votar: para crear un contrapeso político en gobernaciones y alcaldías que
fortalezca la democracia social y enfrente el totalitarismo, defender la
propiedad privada al lado de la colectiva; restablecer la seguridad jurídica y
la seguridad de las personas y de los bienes; impulsar el aparato productivo y
un desarrollo sustentable que garantice trabajo a millones de desempleados y
mejor calidad de vida; restablecer la institucionalidad de la Fuerza Armada
Nacional y la soberanía popular desconocida por las leyes habilitantes,
promover una política internacional sensata, que represente el interés
nacional y no de una parcialidad política.
En síntesis, votar es un ejercicio democrático que ha servido en el mundo
civilizado para consolidar sociedades plurales, respetuosas de los derechos
humanos y ciudadanos en general, y en algunos casos, como el nuestro, evitar
la prolongación de una pesadilla provocada por el regreso de algunos
dinosaurios. La elección de un demócrata del talante de Barak Obama en los
Estados Unidos, en medio de una grave crisis financiera, llamando al diálogo a
todos los norteamericanos, ratifica la confianza del hombre civilizado en la
democracia.

LA DESCENTRALIZACIÓN CONTRA CHÁVEZ
Por Juan Páez
Ávila
06-11-2008
El
cambio de la política de descentralización establecida en la Constitución
Bolivariana de Venezuela, por una centralista impuesta por el Presidente
Chávez para ejercer un mayor control de las decisiones fundamentales que deben
tomar los gobernadores y alcaldes en ejercicio de sus funciones, ha provocado
la disidencia de muchos de sus seguidores que aspiran a que se les respete su
manera autónoma de pensar y actuar. Es lo que ha sucedido con varios
dirigentes regionales aspirantes a esos cargos, que reaccionaron contra la
imposición de otros candidatos del Comandante en Jefe, y han desafiado el
centralismo político que pretende anular sus capacidades para tomar
importantes iniciativas a la hora de escoger sus propios candidatos.
A la prohibición del PSUV a todos sus dirigentes y militantes de lanzarse
como candidatos, antes de que la fecha fuera fijada por la dirección nacional
de ese partido, seguramente señalada por el Presidente del Partido y de la
República, en Barquisimeto, Henry Falcón expresó: No, mi Comandante, quienes
sabemos cuándo nos conviene presentar mi candidatura a la gobernación, somos
nosotros, aquí en la región los que conocemos la realidad inmediata, social y
política; y convocó a un acto público en el Domo de la ciudad, cuya asistencia
al parecer no le dijo nada al Vicepresidente del PSUV, General Muller Rojas,
quien procedió a expulsarlo de las filas de esa organización. El Comandante
Chávez, que ha podido recibir la información de sus servicios de inteligencia,
arrugó, y llamó a Falcón para comunicarle que la expulsión era “un mal
entendido” que continuara adelante y contara con su respaldo.
Realizadas las elecciones primarias, Lenny Manuit, hija del gobernador del
Estado Guárico, pero también líder de su partido y de esa región, ganadora de
esa consulta interna, fue sustituida por un representante incondicional del
Presidente, y aquella reaccionó: No mi Comandante, aquí gané yo, y ese señor a
quien usted pretende imponer, no conoce el Estado, aunque nació en su
territorio, puede confundir a Tucupido con Tucupita.
Luego el Presidente impuso candidatos en Carabobo, Portuguesa, Barinas,
Trujillo, y obtuvo la misma respuesta: No mi Comandante, regrese sus
candidatos a Caracas, que nuestros electores están con sus propios y más
cercanos dirigentes.
Y aunque la disidencia del mandato único del Comandante en Jefe no triunfe en
todos los estado en los cuales insurgió contra el centralismo, la realidad
política de las regiones indica que sumados a los candidatos de la oposición,
la defensa en la teoría y en la práctica de la descentralización le propinará
una rotunda derrota a las pretensiones hegemónicas y personalistas del
Presidente de la República.
En conclusión, la descentralización es una conquista que le otorga el derecho
a los dirigentes regionales a escoger sus candidatos y a disputarse entre
ellos el gobierno respectivo. Las fallas que hayan podido presentarse –y
desde luego que existen todavía- en el ejercicio de los gobernadores y
alcaldes electos, después de la escogencia en escrutinios internos de cada
organización o coalición de partidos políticos, deben ser corregidas con la
participación de la sociedad civil en los estados, y no por la intervención
inconsulta y arbitraria del poder central. Los sufragios del 23N deben ser una
extraordinaria oportunidad para consolidar el pensamiento democrático y plural
de los venezolanos; los electores pueden escoger a quienes consideren con
mayores méritos, capacidad y vocación de servicio, de acuerdo a los intereses
de los diversos sectores de la sociedad, y no por ser obsecuentes con el poder
central, personalista y militarista del Comandante Chávez.

EL DISCURSO DE CHÁVEZ
Por Juan Páez Ávila
30-10-2008
En
los días finales de la campaña electoral para elegir autoridades regionales y
municipales, el país ha sido testigo del más virulento e injurioso discurso de
Hugo Chávez para tratar de descalificar a los candidatos de la oposición con
más posibilidades de ser electos en esos comicios; incluso de acusaciones ante
los poderes públicos controlados por el jefe único de la revolución
bolivariana, con la evidente finalidad de inhabilitarlos para continuar
participando en la campaña electoral y dejarle libre el escenario a sus
ineptos, corruptos e incondicionales candidatos escogidos a dedo contra la
voluntad hasta de los militantes del PSUV.
Sin ser candidato a gobernador ni a alcalde, el Presidente de la República ha
asumido el papel del primer y único orador del oficialismo en las capitales de
estado que ha visitado hasta ahora, dejando una estela de agresividad y
ofensas contra algunos candidatos de la oposición, incluyendo los disidentes
del PPT y del PCV, a quienes las encuestas registran como posibles ganadores
en las elecciones del 23 de noviembre, y dejando al descubierto las
debilidades electorales de sus favoritos y el temor que tiene a perder el
control de varias gobernaciones y alcaldías.
Y aunque el país y el mundo políticos conocen el tono altisonante del discurso
del Comandante en Jefe, lo que estamos presenciando en esta campaña electoral
es algo nunca visto en Venezuela y posiblemente en América Latina, no sólo por
el irrespeto del Presidente a algunos candidatos de la oposición, sino también
la sustitución que hace de sus pupilos en una elección regional y local,
haciendo ofertas de un candidato presidencial. Sus escogidos no hablan ni
tienen nada qué ofrecer a sus electores, y su comandante trata de convertir la
elección en un plebiscito, como para no dejar dudas que él es el jefe único y
que los gobernadores y alcaldes que elija el PSUV, son sus subalternos y no
los representantes de sus electores.
La presencia de Chávez al frente de la campaña de los candidatos del PSUV
para gobernaciones y alcaldías ha dado lugar a varias lecturas, que vamos
hacia una tiranía, que no pasará nada distinto a lo que hemos vivido durante
su mandato y que el lenguaje ofensivo que utiliza es para amedrentar a la
oposición y provocar una gran abstención de los electores indecisos. Lo que
queda confirmado es lo dicho por Diosdado Cabello, que sin Chávez, él y lo
demás candidatos del PSUV no pasarían de un 3% de los votos válidos, lo cual
puede ser una exageración porque las encuestas hablan de diferencias muy
pequeñas, pero se trata de un mensaje a los chavistas para que no continúe la
disidencia, que podría convertirse en una diáspora incontenible, sin la voz de
mando de su comandante único y supremo.
Si embargo, la dinámica interna de todas las crisis políticas que se presentan
en los partidos cuando algunos de sus jefes engañan por mucho tiempo, por 10
años por ejemplo, a sus seguidores, que les han brindado confianza y han
esperado pacientemente por el cumplimiento de las promesas de cambio social, y
son descubiertos y denunciados realizando negocios ilícitos para beneficio
personal, esa dinámica hace implosión en esas organizaciones políticas.
En pocos días todo quedará despejado, la oposición ganará varias gobernaciones
y alcaldías, propiciándole una segunda derrota a la política centralista y
autocrática de Chávez, quien seguirá en la Presidencia de la República,
amenazando o negociando sobre la aplicación o posible referendo acerca de
constitucionalidad las 26 leyes habilitantes, de acuerdo a los porcentajes
obtenidos en las elecciones.

PLURALISMO POLÍTICO
Por Juan Páez
Ávila
23-10-2008
En
la conciencia democrática de los venezolanos se ha fortalecido la concepción
plural de la política, como expresión de una voluntad de respeto al adversario
y de defensa de los principios constitucionales que establecen que Venezuela
es un Estado de socrático y social de derecho y de justicia, y un gobierno,
según el artículo 6, que será siempre democrático, participativo, electivo,
descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos
revocables. De allí la resistencia de los partidos de oposición, de la
sociedad civil en general, y en particular del PPT y del PCV a admitir la
constitución de una partido único o un pensamiento único de los venezolanos.
Aún con todas las diferencias que se tengan con las políticas fundamentales
del partidos Patria Para Todos y Comunista de Venezuela, su negativa a formar
un partido único de la revolución chavista y su rebelión frente a la
imposición de los candidatos a gobernadores, alcaldes y diputados a los
consejos legislativos regionales por parte del Comandante en Jefe, son
acontecimientos que deben y serán registrados como una contribución a la
consolidación del pluralismo político en nuestro país. Incluso, lo que aparece
como una conducta indigna de sus principales dirigentes frente a los insultos
del Presidente de la República, no sólo es simplemente una respuesta
circunstancial ante un electorado confuso del chavismo, sino también la
repetición de una política o comportamiento de todos los grupos disidentes
que pretenden arrastrar al mayor número posible de militantes de base de los
partidos en crisis.
Después del 23 de noviembre el panorama político venezolano enseñará o
revelará un nuevo rostro, un cuadro totalmente distinto al actual, en el cual
el PPT y el PCV mantendrán sus objetivos estratégicos y hasta repetirán viejas
consignas del marxismo-leninismo, pero podrán convivir pacíficamente con sus
adversarios de la oposición e implícitamente con el partido del gobierno. Esa
ha sido la dinámica política en Venezuela, especialmente vinculada a las
décadas del período democrático que se inicia en 1958 con la caída de la
dictadura del General Marcos Pérez Jiménez, de partidos marxista-leninistas
como fue el caso del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) que con el
PCV de entonces, pretendió subvertir el orden democrático, para, una vez
derrotados acogerse a la lucha pacífica.
De allí que la hipótesis de la contribución del PPT y del PCV de fortalecer el
pluralismo político, tiene una fundamentación histórica. Es más, de acuerdo
con los resultados electorales del 23 de noviembre podría robustecer la tesis
de que la democracia ha sufrido o experimentado una crisis transitoria con la
intentona de los golpes de estado del 4 de febrero y del 27 de noviembre de
1992, y con la tentativa autoritaria desde el gobierno del Comandante Chávez.
Estamos en camino de rescatar el sistema democrático en las próximas
elecciones y sería una mezquindad, un grave error político, no reconocer,
aunque no se comparta su ideología, el rol desempeñado por estos partidos.
Tal vez una de las tareas más importantes de la oposición y de estos partidos
enfrentados a la política personalista y autocrática de Chávez, una vez
modificados los porcentajes electorales de apoyo al Comandante en Jefe, sea
emplazar al Presidente de la República a actuar en el marco de la Constitución
Bolivariana, impulsada y aprobada por él mismo. La consolidación de la
democracia requiere de un diálogo civilizado, respetuoso de los principales
actores políticos y generador de confianza en la mayoría de la sociedad, para
enrumbar el país hacia el desarrollo y bienestar de la población, con especial
énfasis en la calidad de vida de los más pobres y de la clase media que la ha
visto naufragar en los últimos tiempos.

NI GOLPE NI AUTOGOLPE
Por Juan Páez
Ávila
16-10-2008
Es
posible que algunos lectores pudieran pensar que es un exabrupto que en la
Venezuela de hoy se pueda llamar a establecer un diálogo civilizado, en medio
de una crispación política provocada fundamentalmente por el discurso agresivo
y procaz del Presidente de la República. Sin embargo, la experiencia política
mundial e incluso nacional indica que la democracia, no obstante de ser el
mejor sistema de relaciones creado por el ser humano para convivir en
sociedad, pasa por momentos críticos, conflictivos que la colocan borde del
abismo, el camino que ha encontrado hacia el progreso y la libertad ha sido
rescatar el entendimiento pacífico. El espejo de la primera y segunda guerras
mundiales y de nuestras matanzas fraticidas serían suficientes para ilustrar a
los más obcecados partidarios de la violencia, pero también tenemos la
reciente lección que ha dado el exitoso movimiento estudiantil con sus luchas
por la defensa de la libertad de expresión, enarbolando las banderas de la
paz. De allí que la conclusión lógica y racional es que cualesquiera sean las
amenazas de violencia por parte de Hugo Chávez y sus talibanes, la solución de
la presente crisis política se alcanzar mediante la lucha democrática, no el
golpe ni el autogolpe.
La consolidación de la democracia en Venezuela requiere desterrar de la mente
de los venezolanos la menor intención o idea de golpe o autogolpe militar o
cívico militar, para resolver los graves problemas económicos y sociales que
confronta nuestra sociedad. La experiencia no sólo de nuestra pequeña
historia, si la contamos a partir de la independencia y constitución como
república, o de nuestra larga existencia si nos referimos a la época
precolombina y posterior presencia u ocupación del territorio por los
españoles con todas sus instituciones –políticas, sociales y económicas- del
momento y su prolongado mestizaje con indígenas y africanos, nos enseña que
1a violencia únicamente han servido para destruir la economía creada por
nuestros antepasados, profundizar la desigualdad social y hacer más incierto
el futuro de libertad, progreso, desarrollo y bienestar de la población.
Cualquiera que sea el resultado de las elecciones del 23 de noviembre, y en
particular si es favorable a la oposición, los líderes fundamentales del país
están obligados, en defensa de la democracia, a llamar al diálogo y al
entendimiento, en el marco de la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, al Presidente Chávez, para restablecer las reglas del juego
democrático, que garanticen el respeto a los resultados del voto mayoritario y
la continuidad de su mandato hasta el final del período constitucional en
2012.
En la medida en que se acerca el momento del sufragio para elegir
gobernadores, alcaldes y diputados a los Consejos Legislativos, es muy poco
lo que hay qué hacer para modificar la conducta de los electores. Seguiremos
oyendo los discursos escatológicos y las amenazas del Comandante en jefe de
pulverizar a los opositores, como única opción de darle ánimo a sus
candidatos ineptos y repudiados por sus abandonados electores. Lo importante
es que la oposición reafirme la conciencia democrática, que la induzca a
obligar al Presidente Hugo Chávez a aceptar las nuevas realidades y a dialogar
en un ambiente civilizado, no amenazante, que le permita comprender que su rol
político e histórico terminará en la fecha que lo establece la Constitución
Nacional. La oposición continuará señalando los errores de su administración y
cuáles serían los correctivos, y el Presidente puede y debe ejercer su
derecho a realizar la obra de gobierno que considere esencial para promover un
candidato a sucederlo en las elecciones del 2012.

EL GOLPE ELECTORAL
Por Juan
Páez Ávila
02-10-2008
No
hay pruebas evidentes, o las que han presentado los voceros oficiales son
excepcionalmente ridículas, como para inferir que pongan en peligro la
estabilidad del gobierno, mediante la consumación de un golpe de Estado
militar o cívico militar. Lo que sí es evidente que desestabiliza al
Presidente de la República y en especial a los chavistas duros que no creen en
la alternabilidad en el poder, es la proximidad de un inevitable golpe
electoral que el 23 de noviembre le propinará la mayoría de los venezolanos en
las principales gobernaciones y alcaldías del país.
El golpe electoral parece ineludible porque después de 10 años de gobierno del
Presidente Chávez y en particular de sus gobernadores y alcaldes, a quienes la
opinión pública en cada una de sus respectivas jurisdicciones va enjuiciar
mediante el voto universal, directo y secreto, según todas las encuestas
conocidas, son repudiados por su ineptitud para administrar los dineros
públicos y por su corrupción inocultable y en muchos casos ostentosa.
E incluso, aunque el Comandante en Jefe logre convertir las elecciones
regionales y municipales en un plebiscito, el golpe electoral tendrá una
contundencia similar, porque la administración central también ha sido y es
cuestionada por la incapacidad y la corrupción que se eleva a la enésima
potencia, al extremo de quedar al desnudo hasta fuera de nuestras fronteras.
Esa misma administración centralista ocupa uno de los últimos lugares en el
mundo en materia de eficacia y transparencia, y uno de los primeros en el
manejo inescrupuloso de más de 700 mil millones de dólares durante los diez
años de gobierno. No hay mayores posibilidades de que los estrategas
electorales del chavismo logren ocultar el fracaso de una revolución de papel
sustentada en un discurso demagógico y populista, que consiguió engañar por
varios años a un buen sector depauperado de la población, asustar a la clase
media dirigente con el exterminio y a los productores con la confiscación o
expropiación de sus bienes.
Ese discurso incendiario, “antiimperialista” del Comandante Chávez ha perdido
gran parte de su conexión con los sectores populares, que en poco tiempo
descubrieron la manipulación de que eran objeto y hoy protestan casi todos los
días en diferentes ciudades del país, por el incumplimiento de sus promesas.
El discurso nacionalista se ha agotado con el empobrecimiento de la clase
media, víctima de la inflación y los bajos sueldos, y por la quiebra de más de
la mitad de las industrias que existían para 1998 cuando asciende al poder.
Todo el país ha observado con perplejidad cómo se gastan miles de millones de
dólares en armamento, mientras el territorio nacional es ocupado por el hampa,
el narcotráfico y el sicariato, haciendo del robo y el asesinato la gran
tragedia de los venezolanos en esta última década.
Y por si no fueran suficientes los trágicos males que estrangulan la vida de
los venezolanos en nuestras fronteras, los boliburgueses nacidos y
enriquecidos ilícitamente en los intríngulis del gabinete del Comandante en
Jefe, mediante el cobro de comisiones, la compra de los bonos basura, el
contrabando de dólares para financiar campañas electores en otros países con
dinero de PDVSA, y detenidos en los Estados Unidos, cuentan cómo se hicieron
ricos en pocos meses y con quienes compartieron el dinero producto del tráfico
ilegal. En síntesis, la delincuencia organizada desde las alturas del poder y
la acusación, aún por probar desde luego, de tráfico de drogas de los más
altos jefes de inteligencia del régimen, hacen indetenible el GOLPE ELECTORAL
del 23 de noviembre.

UNASUR Y LA UNIÓN AFRICANA
Por
Juan Páez Ávila
25-09-2008
La
Unión de las Naciones de Suramérica (UNASUR) y la Unión de las Naciones de
África, recién constituida la primera y de cierta data la segunda, han dado
demostraciones de actuar con cierta eficacia y muchas expectativas a su favor,
cuando por resoluciones de los jefes de Estado de las mismas han logrado
detener la violencia y sentar en la mesa de negociaciones a los representantes
de los gobiernos y de la oposición en Bolivia y Zimbaue respectivamente,
pueblos que en no muy lejanas épocas se han desangrado en guerras intestinas,
destruyendo sus riquezas naturales y prolongando por siglos sus miserias.
Por eso resulta insólito y antihistórico que en momentos en que por
recomendación de la Unión Africana, Mugabe llama al diálogo y a formar
gobierno a la oposición encabezada por Tsvangirai, para evitarle una guerra
civil o una oleada de violencia a ese pobre país de Zimbaue, cuando por
recomendación de UNASUR Evo Morales comienza a dialogar con los prefectos de
la oposición para buscar una salida pacífica a esa otra pobre nación de
Bolivia, el Comandante en Jefe, Hugo Chávez, ordena expulsar de nuestro
territorio al Director de la Organización No Gubernamental para las Américas
Human Rights Wach, José Miguel Vivanco, un político chileno de conocida
trayectoria democrática que se ha dedicado a defender los Derechos Humanos,
los mismos que establece la Constitución Bolivariana de Venezuela. Ante
semejante despropósito uno tiene que concluir que el Presidente Chávez ha
perdido la brújula y por lo tanto el rumbo que los nuevos tiempos de UNASUR y
la Unión Africana le señalan a este tercer mundo en el cual estamos
sumergidos, con la grave evidencia de dejar al descubierto su proyecto
represivo de tendencia totalitaria.
La intolerancia del Comandante Chávez le ha dado la razón al contenido del
Informe de Human Rights Wach, nada lo retrata con más exactitud de violador de
los Derechos Humanos cuando no es capaz de ordenarle a uno de sus ministros
que desmienta al señor Vivanco con sus argumentos de siempre, negando los
señalamientos formulados en dicho Informe y por la libertad con que actúa en
nuestro país del Director para las Américas de esa Organización No
Gubernamental. La polémica no hubiera durado más de 2 días en los medios de
comunicación y no se habría convertido en el escándalo internacional que ha
provocado su expulsión.
Los vaivenes del Presidente, según las circunstancias políticas del momento,
parecen indicar que el Comandante en Jefe considera que todavía tiene la
chequera cargada de dólares, 5 Regiones Militares comandadas por sus
respectivos Mayores Generales y las milicias bolivarianas prestas a su defensa
personal, para desafiar a la conciencia democrática de los venezolanos, de
América Latina y del mundo. Por ello podemos inferir que sólo un cambio en las
circunstancias políticas de hoy, con una segunda derrota electoral el 23/N/08,
lo lleve a pensar que UNASUR y la Unión Africana lo invitan si no es que lo
obligan al diálogo civilizado.

TRIUNFO DE UNASUR
Por
Juan Páez Ávila
19-09-2008
El
primer acto importante de la Unión de Naciones Suramericana, con la resolución
de apoyar al gobierno electo de Evo Morales en Bolivia, llamar al diálogo y
nombrar una Comisión Especial para contribuir a encontrar una solución
pacífica y definitiva a la crisis política que atraviesa ese país, puede
considerarse, en teoría, un triunfo significativo al derrotar el espíritu de
violencia que predomina en algunos gobernantes del sub continente, entre los
cuales destaca por su amenaza vocinglera el Comandante Chávez, al afirmar que
está dispuesto a enviar nuestras tropas a participar en una posible guerra
civil en esa pobre y sufrida nación. Para que el éxito sea concluyente es
necesario que el Presidente Morales no atienda a la política guerrerista de
Hugo Chávez y se disponga a dialogar sinceramente con sus adversarios, quienes
están obligados a reconocerlo como el Jefe de Estado legítimo y con quien
deben buscar autónomamente la solución de la problemática política que
atraviesan.
La convocatoria a una reunión de emergencia de la Unión de Naciones
Suramericana (UNASUR) por parte de la Presidenta de Chile, Michelle Bachelet,
para tratar la crisis política interna por la que atraviesa la República de
Bolivia, no sólo ha sido un buen comienzo con que se inaugura la condición de
Presidenta Pro Tempore de Bachelet, sino una buena señal de el único camino
que deben transitar los países democráticos de esta región cuando alguno
requiera la solidaridad del sub continente.
De allí que la amenaza del Comandante Chávez de enviar tropas venezolanas
para defender al Presidente de Bolivia, además de ser una injerencia en los
asuntos internos de ese país, ha constituido, o se ha revelado, para los
gobernantes democráticos de UNASUR una actitud absolutamente contraria a los
objetivos para los cuales fue creada esta unión de naciones. Y de allí también
que el Comandante de las Fuerzas Armadas de Bolivia rechazara, por
intolerable, la impertinencia del Presidente Chávez a nombre de la revolución
bolivariana y del socialismo del siglo XXI, de enviar soldados venezolanos a
luchar contra una buena parte de la población boliviana.
Y aunque nuestro Comandante en Jefe aspire llevar a una parte del “Ejército de
Bolívar” a refundar la república creada por el Libertador, con los parámetros
de la revolución que lleva su nombre, y enfrentar al imperio norteamericano en
el mar Caribe comandando el escuadrón de aviones Sukoi y el crucero nuclear
“Pedro el Grande” que su hermano Putin ha puesto en camino para realizar
algunas maniobras conjuntas en estos mares, la Presidenta de Chile lo llama al
diálogo con sus homólogos latinoamericanos.
Los delirios del Presidente Chávez de encarnar una especie de fusión de Simón
Bolívar con Fidel Castro, para refundar Bolivia y crear un “Nuevo Viet Nam” en
la Cordillera de los Andes, no sólo han sido rechazados por los venezolanos de
pensamiento democrático, que se aprestan para acudir a elecciones en
noviembre, sino también por la mayoría de los gobernantes electos libremente
en América Latina.
Todo indica que no habrá guerra o que todo el esfuerzo de los demócratas se
hará evitarla. Hugo Chávez tendrá que enfrentar las elecciones de sus
candidatos escogidos a dedo para gobernaciones, alcaldías y consejos
legislativos, donde le espera una segunda derrota. Nadie o muy poca gente
sensata parecen estar dispuestas a caer en provocaciones, que sustituyan los
votos por la violencia. Al autoproclamado Comandante en Jefe de la Fuerza
Armada Bolivariana, mediante un decreto ley aprobado por él mismo, se le
agota el tiempo para continuar engañando y manipulando con su discurso
“antiimperialista”, apoyado en una chequera venezolana respaldada por los
dólares que le paga el imperio por el millón y pico de barriles de petróleo
que le vende todos los días. Cada día que pasa es menos la gente que le cree
un Jefe de Estado capaz de transformar, para bien de todos, la situación
crítica, de pobreza, inseguridad y desempleo que viven los venezolanos y los
latinoamericanos, como ha quedado demostrado en la reunión de UNASUR y como
será evidente en nuestro país el 23 de noviembre, cuando una importante
mayoría de votantes lo derrote nuevamente y le cierre el paso hacia la
autocracia que quiere imponernos.

PORTAVIONES SIN DISCURSO
Por Juan Páez Ávila
14-09-2008
Cada
año, cada mes, cada semana y cada día que transcurre en nuestra accidentada
historia contemporánea, el gobierno del Presidente Chávez se empantana en un
sistema de corrupción sin precedente alguno, y como en un tremedal de
inmoralidades se hunde irremediablemente, del que sólo se salvarán los
ingenuos votantes y los disidentes que creyeron en un cambio pregonado por el
discurso altisonante del comandante de los juramentados en el Samán de Güere,
y que han comenzado a abandonarlo ante el increíble desnudo en que lo dejan
las corruptelas que salen a la luz pública.
Y aunque son muchas las investigaciones y su correlativa denuncia que han
realizado numerosos periodistas y medios de comunicación, sobre casos de
corrupción que han cometido altos funcionarios públicos amparados en la
indiferencia o complicidad de los Poderes Públicos, lo que cuentan los agentes
encubiertos del gobierno que pretendieron sobornar a Antonini Wilson para que
ocultara lo que sabía del origen y destino de los 800 mil dólares del famoso
maletín, y cómo se enriquecieron cobrando y dando comisiones a altos
funcionarios gubernamentales, en lo que aparece como un saqueo a los dineros
de todos los venezolanos, puede ser el puntillazo final que deje sin discurso
y sin votos al Comandante en Jefe.
El recurso más valioso con que ha contado el Presidente Chávez para vincularse
con los sectores populares y con la sociedad nacional e internacional en
general, sin duda alguna que ha sido su discurso de contenido populista y
aparentemente revolucionario, que le ha permitido por cerca de 10 años de
gobierno atraer la atención de la mayoría de sus interlocutores, el respaldo
de un importante porcentaje de la población y el asombro hasta el temor de
muchos de sus adversarios, que no podían determinar su intención de cambio
pacífico o de guerra sin cuartel. Transcurrido los primeros 8 años de un
ejercicio de gobierno entre promesas para unos y amenazas para otros, entre
pasos atrás y luego adelante según los indicadores de su olfato político y
convicciones ideológicas, el país ha comenzado a evaluarlo más por los
resultados de su gestión administrativa, que por su verbo, todavía encendido,
pero cada vez menos convincente.
La mayoría de los pobres, a quienes logró sacar del clóset para enrostrarles
su miseria a los gobernantes que le precedieron, acusándolos de corruptos en
el manejo de los dineros públicos, y de haberlos abandonado a su suerte para
atender exclusivamente sus intereses personales, los de la oligarquía
económica que había contribuido a elevarlos al poder y al imperio americano,
siguen siendo pobres, con la excepción de los que Dietrich, su asesor
ideológico, ha señalado como la boliburguesía que surgió al amparo de la
corrupción, y que constituye una burla a ese pueblo que creyó en sus promesas
de cambio.
Y el otro sector de los venezolanos que temió la llegada del comunismo y por
lo tanto la confiscación de sus propiedades, ha sufrido los embates de la
arbitrariedad y del militarismo, que desde el poder ha ejercido el gobierno
del Comandante Chávez para obligarlos a vender sus bienes personales, para
fortalecer un Estado capitalista y la nueva oligarquía del dinero formada por
amigos y partidarios del Presidente, que se ríen del socialismo del siglo XXI
que les permite enriquecerse rápida e ilegalmente.
Entre los pobres de siempre y los nuevos ricos, el discurso del Presidente se
desvanece por fantasioso y demagógico. Los primeros lo abandonaron el 2/D/07 y
lo repetirán el 23/N/08. Los segundos alistan sus maletas para ir a disfrutar
sus habilidades inescrupulosas para enriquecerse.

LA DERROTA DEL
CENTRALISMO
Por Juan Páez
Ávila
05-09-2008
El
secuestro de los Poderes Públicos por parte del Presidente de la República se
lo facilitó la hegemonía que alcanzó en la Asamblea Nacional, cuyos diputados
electos por el peso del portaviones que significó durante 8 años. Fue el
manejo de una cúpula lo que le permitió imponer un régimen personalista y
militarista, pero cuando su proyecto comenzó a agotarse y tuvo que consultar a
la opinión nacional, como en el caso de la reforma de la Constitución para
reelegirse indefinidamente, fue derrotado; y ahora para liquidar la
descentralización con la elección de gobernadores y alcaldes obsecuentes, va
camino de una segunda derrota.
Y aunque es de Perogrullo que en una campaña electoral para la escogencia de
gobernadores, alcaldes y diputados a los consejos legislativos, la banderas
fundamentales de los candidatos del gobierno es la defensa de sus obras
realizadas, y la oposición concentra sus baterías contra la ineficacia y la
corrupción de esos mismos funcionarios, en las próximas elecciones del 23 de
noviembre el Presidente de la República ha colocado en el escenario de
discusión los efectos perversos o favorables de los 26 decretos leyes que
aprobó horas antes de que feneciera el mandato Habilitante que recibió de la
Asamblea Nacional.
El Comandante en Jefe pretende instalarse en el centro del debate y convertir
las elecciones en un nuevo plebiscito, en el que se vota por él o en contra de
su mandato. Y aunque algunos ingenuos puedan caer en la trampa plebiscitaria,
la oposición ha aumentado sus banderas democráticas al salir en defensa de la
descentralización amenazada por el autoritarismo del Presidente, mientras los
candidatos oficialistas reciben la “papa caliente” de defender el centralismo
que el jefe único introdujo en el contenido del decreto ley correspondiente.
No hay dudas que en esta confrontación en las regiones y municipios cuyos
habitantes han adquirido un mayor nivel conciencia democrática, expresada en
querer participar de verdad en los procesos administrativos y hasta en la
elaboración de los presupuestos para sus jurisdicciones respectivas, pueden
enfrentar con éxito a unos candidatos oficialistas que se enteraron por los
medios de comunicación del contenido centralista de los decretos leyes. Estos
candidatos del gobierno no sólo no fueron consultados, sino que igualmente han
sido llamados a defender el nombramiento de autoridades ejecutivas, nombradas
a dedo por el Comandante en Jefe, paralelas a los gobernadores.
De allí que entre defender obras inconclusas y en cuyas contrataciones
prolifera el cobro de comisiones ilícitas, y una legislación centralista,
inconsulta, autoritaria e inflacionaria, los candidatos del oficialismo tienen
más cerca la derrota que la posibilidad de permanecer en los cargos que
detentan. El portaviones del Comandante luce seriamente averiado y puede
comenzar a hundirse el 23 de noviembre, por culpa suya, y sin tripulación de
relevo.

LA REV0LUCIÓN DEPORTIVA
Por Juan Páez
Ávila
28-08-2008
La
revolución deportiva anunciada por Hugo Chávez al despedir nuestra delegación
que viajaría a China a participar en las Olimpíadas de 2008, resultó ser una
farsa más de esta tragicomedia de disparates y promesas insensatas, que
durante diez años viene montando en el país el comandante del socialismo del
siglo XXI, que además de identificarse con el fracasado socialismo autoritario
del siglo XX, se ha mostrado absolutamente inferior a lo que fueron la Unión
Soviética y Cuba en materia deportiva.
China se preparó para ganar las Olimpíadas, trazó una política deportiva
masiva y altamente eficiente durante varios años, y logró el primer lugar en
medallas de oro, aunque el segundo en la sumatoria de las preseas
internacionales, ganada por los Estados Unidos, su único o más importante
rival de hoy y de las futuras confrontaciones.
El lamentable papel de la delegación venezolana no es responsabilidad máxima
de los deportistas, quienes hicieron los esfuerzos necesarios para darle a
nuestro país un triunfo significativo, de acuerdo con las proporciones de
número y calidad de los participantes. En Venezuela no ha habido una política
deportiva orientada a preparar y disciplinar en todos los aspectos físicos,
psicológicos y humanos en general que requieren los niños y los jóvenes que
muestran vocación y aptitudes para diversas ramas del deporte, más la atención
a las familias pobres de donde provienen la mayoría de los deportistas. Esto
significa atención médica, vivienda higiénicamente habitable, buena
alimentación, empleo permanente los padres, educación para todos y
entrenamiento adecuado a las últimas técnicas universales.
Y sin embargo, eso no sería suficiente sin una infraestructura deportiva
dotada de todas las herramientas modernas para la práctica de los niños y
jóvenes que desde temprana edad se destacan en sus actividades. Pero en un
país en el que existen barrios, urbanizaciones, escuelas, liceos y
universidades sin canchas deportivas, nadie puede exigirle a sus muchachos que
conquisten en el mundo deportivo, impulsados por discursos nacionalistas, así
provengan del Comandante en Jefe.
Con las promesas demagógicas, que siempre las ha habido, sucede lo mismo.
Decir que después del triste espectáculo que escenificamos en las Olimpíadas
se va atender el deporte, requiere una nueva y verdadera política deportiva,
que comprenda: una altísima inversión del Estado, más lo que pueda aportar
la empresa privada en infraestructuras y atención al deportista; una dirección
esencialmente deportiva, no sesgada políticamente para favorecer a un partido
de gobierno, sino a todo el país. Para no repetir la triste escena de nuestra
única heroína, ganadora de una medalla de bronce, la larense Dalia Contreras,
solicitando, al regresar, que el Comandante en Jefe le cumpla con la
construcción de la casita decente que le ofreció hace 4 años, con lo quedó
demostrado que no hay una política deportiva eficiente, y menos una revolución
que haya cambiado en positivo el trato subalterno que se le ha dado al deporte
en todos los tiempos.
Habría que comenzar a preparar de una manera integral, que comprenda empleo y
vivienda para las familias, becas y asistencia médica a todos los deportistas
que participaron en las Olimpíadas celebradas en China y a miles de muchachos
más que se han destacado en diversas disciplinas deportivas, para que en el
2012 tengamos una mejor figuración en las que se realizarán en Londres.

ABUSO Y
LEYES
HABILITANTES
Por Juan
Páez
Ávila
21-08-2008
La
aprobación
de 26
decretos
leyes
aprobados
por el
Presidente
de la
República,
por su
contenido
constituye
uno de
los
mayores
abusos
de poder
cometidos
por el
Comandante
en Jefe
contra
la
soberanía
nacional,
y una
provocación
a los
sectores
democráticos
del país
con la
finalidad
de crear
un
peligroso
desconcierto
que los
puede
inclinar
a una
reacción
violenta
y a
olvidarse
las
elecciones
del 23
de
noviembre,
en las
que el
chavismo
tiene
asegurada
una
contundente
derrota.
Todo
gobernante
de
espíritu
o
tendencia
autocrático
y
personalista
puede
iniciar
su
gestión
con un
aparente
apego a
la
legalidad
del país
que le
ha
otorgado
democráticamente
el
derecho
a
ejercer
funciones
de
gobierno,
pero en
la
medida
en que
considera
que
puede
perder
esas
facultades,
comienza
a
restringir
los
derechos
de la
oposición
y
generalmente
termina
persiguiendo
a
quienes
le
apoyaron
para
ascender
al
poder,
si
tratan
de
disentir
de
algunas
de sus
decisiones
unilaterales.
El abuso
en el
ejercicio
del
poder va
rompiendo
las
reglas
que
caracterizan
a un
régimen
democrático,
de una
forma
abrupta
y
violenta
o con
aprobación
de una
legislación
especial
que le
permita
gobernar
sin
impedimento
alguno,
sin
descartar
la
violación
de la
legislación
vigente.
Esto fue
lo que
se operó
en los
regímenes
del
socialismo
real y
del
nazismo
alemán.
En
principio
se
respetaron
ciertas
libertades,
pero
cuando
la
legislación
imperante
no le
permitía
al
gobernante
tomar
las
medidas
que a su
juicio
único e
inconsulto,
creía
que
debía
tomar
para
“bien
del
pueblo”,
se fue
tornando
cada vez
más
autoritario,
hasta
llegar a
la
tiranía.
La
resistencia
nacional
no contó
con
apoyo
interno,
porque
fue
aplastado
por la
bota del
militarismo,
ni
respaldo
internacional
porque
las
naciones
democráticas
carecían
de una
organización
multilateral
para
impedirlo,
hasta
que se
vieron
obligadas
a
intervenir,
cuando
el abuso
del
poder
traspasó
las
fronteras
y se
manifestó
en la
invasión
a los
países
vecinos.
En una
época
como la
actual,
en la
que las
naciones
democráticas
han
creado
organizaciones
multinacionales
y han
hecho
aprobar
una
legislación
respetuosa
de los
derechos
humanos
y de las
instituciones
y
poderes
públicos
independientes,
el
camino
hacia la
tiranía
se
dificulta
y obliga
a los
autócratas
a
preservar
cierta
apariencia
de
legalidad.
Se
aprueban
leyes
que
facilitan
la
discriminación
y
posterior
persecución
de los
sectores
que se
oponen
al
mandato
ejecuti