Donde nació Pedro León Torres
Por: Ingº. Emma Rosa O. de Herrera.
Desde aquellos días de su fundación, Carora, se ha hecho a la vida con la intensidad propia de un pueblo producto del arraigo de sus hijos por su tierra y con la esperanza cifrada y anhelante en el porvenir, que no siempre se presentó promisorio.
Ocasionalmente, ha sido escenario de infinidad de faenas
y sucesos perdidos muchos de ellos en el devenir del tiempo, olvidados y sin
testigos por falta de crónicas, o llegando hasta nosotros como tradición
oral falseada muchas veces por no tener el respaldo suficiente de alguna
documentación veraz y de aceptable credibilidad, o que en el peor de los
casos, ésta existiese y no haya sido dada a conocer.
Alguna vez, por todo ello podemos caer en malas informaciones sin proponérnoslo, al mantenernos en suposiciones debidas a la incertidumbre provocadas por ellas, enterrando en el olvido la verdadera historia, lo que implica una gran responsabilidad el saciar la natural curiosidad de aquellos que no la conocen.
Es por todo esto que he creído oportuno contribuir con la aclaración de un hecho muy importante como lo es el sitio de nacimiento del General Pedro León Torres. Aunque debo recalcar que es justo que reconozcamos que por el hecho de que éste se haya producido realmente en Carora y no en Arenales, le hace menos caroreño que si hubiese sido allí.
En mi paso por los Archivos Diocesanos, he podido constatar tal afirmación, como también lo referente al resto de sus hermanos; de los cuales el Capitán Miguel María Torres, Bernardino Antonio, Juan Bautista y Domingo Esteban si nacieron en el pueblo de Ntra. Sra. de la Merced de los Arenales, mientras que los ocho hijos de la docena que tuvieron Don Francisco José de la Torre y Doña Juana Francisca de Arrieche lo hicieron en Carora: José Felipe, el Comandante Juan Asisclo Torres, Teniente Coronel Francisco Bruno del Rosario Torres, el Coronel Francisco José del Rosario Torres, el General Pedro León de la Trinidad Torres, María Manuela, María de la Concepción y María de los Reyes. Solamente dos de ellos que murieron niños y antes de la guerra de Independencia, José Felipe y Domingo Esteban, no tuvieron participación en la misma, como tampoco las tres mujeres de una forma directa. Ellas, para expiación de su sexo que no les permitía actuación alguna en la lucha, sufrieron con serenidad y entereza persecuciones y atropellos que no menguaron sus ideas de libertad. Los demás, los siete varones, sin importar el lugar de su nacimiento y sin duda alguna, abrazaron un mismo ideal con la conciencia y convicción puestas en lo que para entonces era una corazonada, una simple intuición y que en pos de la cual refrendaron su vida: una Patria libre que conllevara su propia existencia con dignidad y sin yugos y que solo uno de ellos logró sobrevivir, el Coronel Francisco José del Rosario Torres.
Sustenta a esta aclaratoria del Nacimiento del General Torres en Carora su Fe de Bautismo que se encuentra en el Libro en que se asientan los mismos perteneciente a la Parroquia San Juan Bautista de Carora, hoy Catedral, con fecha comprendida entre 1.762 – 1.822 y que fue restaurado por la Academia Nacional de la Historia. Se hace necesario también la observación preliminar de que Arenales existe como Parroquia Eclesiástica , decretada su erección por el Obispo Mariano Martí en su Visita Pastoral a Carora en 1.776, en su Auto de fecha 11 de Julio de ese mismo año y su primer Párroco fue el Pbro. José Félix Espinosa de los Monteros. También es indispensable hacer notar que la Familia de la Torre ó Torres como la mayoría le conoce, poseía en Arenales casa, haciendas y ganado; por lo que su vida anterior a la Guerra, transcurría entre Carora y Arenales y sus fincas La Gallera y Curarigüita.
En una de las gráficas que acompaña a este artículo, el lector podrá ver reproducida la partida ya mencionada y de la que se puede leer: “Hoy día cuatro de julio de mil setecientos ochenta y ocho, yo el Br. Don Judas Tadeo Riera, Cura Teniente de la Santa Iglesia Parroquial de esta Ciudad de Carora, di licencia al Br. Don José Félix Espinosa, Cura del pueblo de los Arenales; y usando de ella bautizó solemnemente, puso Santo Oleo y Crisma y dio bendiciones según el Ritual Romano a un niño que nació el día veinticinco de Junio, al cual puso por nombre Pedro León de la Trinidad, hijo legítimo de Don Francisco de la Torre y de Da. Juana Francisca Arrieche. Fueron padrinos Don Andrés Antonio Oropeza y Da. Josefa Ignacia de Arrieche por poder que para ello le dió Da. Rosa Muños y Ortiga, vecina de la ciudad de Caracas, a quienes advirtió el parentesco espiritual y su obligación, de que certifico.- Br. Judas Tadeo Riera.” (Sic.)
Nueve días de nacido tenía el niño Pedro León de la Trinidad al ser bautizado, muy poco tiempo para movilizarlo de un lugar a otro y de una distancia considerable a caballo y dejar a la madre en Arenales en reposo por la cuarentena que se hacía más estricta para esa época. Eso por un lado, por otra parte es ilógico pensar que si nació allá, el Pbro. Espinosa de los Monteros lo hubiese asentado en su Parroquia, sin necesidad de utilizar una licencia y no hubiese tenido que anotarlo en los libros de Carora porque no lo requería.
Otro documento que nos reafirma la condición de caroreño, nos lo da la Partida de Defunción del Prócer, quien a consecuencia las heridas que recibió en la Batalla de Bomboná el 7 de Abril de 1.822, muere el 23 de Agosto de ese mismo año en Yacuanquer, Diócesis de Pasto, República de Colombia. Esta partida es del siguiente tenor: ” Diócesis de Pasto .- Ministerio Parroquial”. “En veinticuatro de Agosto de mil ochocientos veintidós, di sepultura eclesiástica al cadáver del ciudadano Pedro León Torres, General de los Ejércitos de Colombia, natural de Venezuela; su pais, en la ciudad de Carora. Murió auxiliado de los Santos Sacramentos. Para que conste lo firmo.- Manuel de la Portilla.”